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2. Perspectivas y desafíos de política económica para América Latina y el Caribe

Author(s):
International Monetary Fund. Western Hemisphere Dept.
Published Date:
May 2013
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El crecimiento económico en América Latina cobró impulso hacia el final de 2012, tras haberse moderado a principios del año, particularmente en algunas de las economías más grandes de la región. En la mayoría de las demás economías, la demanda interna se mantuvo robusta y los déficits de la cuenta corriente externa siguieron aumentando. Se prevé que el crecimiento de la región en su conjunto se acelere en 2013, respaldado por una mayor demanda externa. En un contexto en que se han cerrado las brechas del producto y las condiciones de financiamiento siguen siendo favorables, las prioridades para la política macroeconómica consisten en fortalecer las finanzas públicas y proteger la estabilidad del sector financiero. En el Caribe, los altos niveles de deuda y un bajo nivel de competitividad siguen frenando el crecimiento.

Panorama general

El crecimiento del PIB real en América Latina y el Caribe (ALC) se moderó a alrededor de 3 por ciento en 2012, lo que representa una caída respecto del 4½ por ciento del año anterior. La desaceleración fue particularmente pronunciada en algunas de las economías más grandes de la región (gráfico 2.1). En Brasil, la inversión privada disminuyó abruptamente en el primer tramo de 2012, debido en parte a la débil confianza empresarial y a la incertidumbre en torno a las políticas, aunque recientemente se está recuperando. En Argentina, los controles generalizados sobre las operaciones cambiarias y las importaciones influyeron negativamente en la confianza y en el nivel de actividad. En el resto de América Latina se mantuvo un fuerte crecimiento, en la mayoría de los casos gracias a una demanda interna firme que contribuyó a contrarrestar en cierta medida la desaceleración de las exportaciones.

Gráfico 2.1.El crecimiento sigue firme en gran parte de América Latina, impulsado por una vigorosa demanda interna, y se han cerrado las brechas del producto.

A su vez, en gran parte de la región del Caribe el crecimiento siguió siendo limitado por los altos niveles de deuda y la escasa actividad turística.

Los mercados financieros de la región se han recuperado respecto de los niveles bajos registrados a mediados de 2012 a medida que las políticas adoptadas en las economías avanzadas contribuyeron a fortalecer la confianza de los inversionistas. La fuerte afluencia de inversiones de cartera a la región contribuyó a reducir aún más los spreads soberanos y ejerció una presión alcista sobre las monedas nacionales (gráfico 2.2). Los emisores soberanos y corporativos, incluidos aquellos que anteriormente tenían un acceso limitado a los mercados internacionales, han logrado colocar bonos a tasas históricamente bajas. Mientras tanto, en algunos países la relación precio-utilidad de las acciones ha vuelto a aumentar por encima de los promedios históricos.

Gráfico 2.2.La fuerte afluencia de capitales a la región ha impulsado al alza los precios de los activos.

Fuentes: Bloomberg, L.P.; Haver Analytics; FMI, International Financial Statistics; y cálculos del personal técnico del FMI.

1 Nuevas inversiones menos recuperaciones de fondos de inversión y fondos cotizados en bolsa (ETF) que hacen un seguimiento de los rendimientos de los mercados de bonos y acciones en AL-6.

2 Promedio simple de Chile, Colombia, Perú y Uruguay, salvo los precios de las acciones sobre los que no se dispone de datos en el caso de Uruguay.

Hacia el futuro, se espera que las condiciones financieras mundiales sigan siendo favorables en el corto plazo, y se proyecta que los precios de las materias primas se mantengan en niveles relativamente altos (véase el capítulo 1). Conforme al escenario base del FMI, se proyecta que el crecimiento de América Latina se fortalezca y alcance alrededor del 3½ por ciento en 2013, afianzándose el nivel de actividad en Brasil. En el Caribe, el crecimiento también tenderá a recobrar cierto impulso, en línea con el repunte gradual que se proyecta para la demanda externa.

Los riesgos externos a corto plazo se han atenuado. Las medidas de política económica adoptadas en la zona del euro y en Estados Unidos han alejado las amenazas inmediatas para el crecimiento y la estabilidad financiera a nivel mundial. No obstante, en Europa persiste el riesgo de que la fatiga del ajuste frene la implementación de las medidas de política económica comprometidas. Hasta ahora, el desapalancamiento de los bancos europeos ha tenido efectos limitados en los mercados de crédito de la región (véase el recuadro 2.1), pero hasta que no se complete el saneamiento de los balances bancarios de Europa, el avance del desapalancamiento sigue representando un riesgo. En Estados Unidos, los riesgos a corto plazo se han equilibrado, pero el crecimiento se verá afectado hacia fines de 2013 y posteriormente si no se reemplazan los recortes automáticos del gasto fiscal (el llamado “secuestro del gasto”) antes de que comience el próximo ejercicio fiscal en octubre por medidas que difieran el ajuste fiscal. Un crecimiento menor de Estados Unidos tendría un impacto negativo en la región, particularmente en México y América Central, que son los más vinculadas a Estados Unidos a través del comercio y las remesas.

La balanza de riesgos a mediano plazo se mantiene inclinada a la baja. El riesgo clave es que cambie la dirección de los vientos a favor generados por las condiciones de financiamiento benignas y los altos precios de las materias primas que prevalecieron desde 2010. La región se vería particularmente afectada si una desaceleración económica abrupta en China u otras economías importantes desencadenara una caída de los precios de las materias primas. Según simulaciones de escenarios de riesgo, una disminución sincronizada de 10 por ciento en la inversión de los cuatro mayores mercados emergentes (el grupo BRIC), causaría una caída del crecimiento de América Latina de alrededor de 1 punto porcentual respecto del escenario base (gráfico 2.3). El crecimiento podría llegar a ser hasta 2 puntos porcentuales menor si al shock de inversión se sumara una salida de capitales1. Otro riesgo es que las principales economías avanzadas no afronten los desafíos fiscales a mediano plazo y esto cause un fuerte aumento de las primas de riesgo soberano y corporativo, con un impacto negativo en el crecimiento mundial.

Gráfico 2.3.Se proyecta un crecimiento del 3½ por ciento en 2013 al afianzarse la actividad en Brasil. La balanza de riesgos a mediano plazo se mantiene inclinada a la baja.

A nivel interno, en algunos países de América Latina se ha incrementado el riesgo de un deterioro de los balances externos y financieros. Los saldos en cuenta corriente se han debilitado en los últimos años, y los precios de los activos están en alza. El crecimiento del crédito se ha moderado, pero sigue siendo alto en varios países. Aunque la estabilidad financiera no representa un motivo de preocupación inmediato, las políticas económicas deben concentrarse en mitigar las posibles vulnerabilidades de los balances.

Desafíos de política económica

Los países de América Latina deberían aprovechar las favorables condiciones económicas actuales para construir una base sólida que permita un crecimiento sostenido en el futuro. Las prioridades de política económica incluyen afianzar los márgenes de maniobra fiscal, mejorar los marcos de política y avanzar en reformas estructurales para aumentar la productividad y el crecimiento potencial. En vista de que los inversionistas mundiales están asignando una mayor proporción de su cartera a los mercados emergentes, los países de la región deben seguir fortaleciendo sus políticas prudenciales para evitar que se acumulen vulnerabilidades financieras.

Del análisis del personal técnico del FMI se desprende que en muchos países las tasas de crecimiento potencial son inferiores a las registradas durante la reciente fase ascendente del ciclo (véase el capítulo 3). Por ello, será importante que las autoridades calibren las políticas macroeconómicas sobre la base de una evaluación realista del crecimiento potencial de sus economías.

Economías financieramente integradas2

Evolución económica

Una vez consolidada la recuperación de la crisis económica mundial de 2008–09, en la mayoría de las economías financieramente integradas el crecimiento del producto se moderó hacia su nivel potencial en 2012, aunque con creciente heterogeneidad entre países.

  • El crecimiento se desaceleró marcadamente en Brasil, a pesar del significativo estímulo provisto por las políticas monetaria y fiscal. Es probable que los altos costos unitarios de la mano de obra, restricciones de infraestructura y la incertidumbre en torno a las políticas internas hayan influido negativamente en la confianza empresarial y en la inversión privada. Según indicadores recientes, el nivel de actividad se ha fortalecido, y el crecimiento de la inversión pasó a ser positivo en el último trimestre de 2012.

  • La desaceleración del crecimiento en las otras economías fue más gradual, y se debió principalmente a las políticas restrictivas aplicadas con anterioridad y a un debilitamiento de la demanda externa. No obstante, la demanda interna se mantuvo robusta. El consumo continuó respaldado por un creciente nivel de ingresos salariales y por condiciones crediticias favorables. En Chile y Perú, la inversión privada también tuvo una importante contribución al crecimiento, que reflejó en parte las fuertes inversiones extranjeras directas en el sector minero. Tras un crecimiento dinámico a comienzos de 2012, la actividad económica de México se moderó en la última parte del año, a tono con la desaceleración de la producción industrial en Estados Unidos. En Colombia, el crecimiento también se desaceleró en el segundo semestre de 2012, lo que dio lugar a cierto relajamiento de las políticas macroeconómicas.

Los mercados de trabajo siguieron viéndose ceñidos en todos los países. La creación de empleo superó el crecimiento de la fuerza laboral, llevando las tasas de desempleo a niveles mínimos casi sin precedentes en la mayoría de las economías. Los salarios reales también se incrementaron fuertemente, superando en algunos casos (Brasil) el crecimiento de la productividad laboral.

Las presiones inflacionarias se mantuvieron contenidas, con algunas excepciones. Desde mediados de 2012 las tasas de inflación general y subyacente cayeron en Chile, Colombia y Perú, debido a la moderación de los precios de los alimentos y la energía y a los efectos de traspaso de la apreciación de la moneda. En estos países, la inflación general se ubica cerca (o por debajo) de la meta, y las expectativas inflacionarias se mantienen bien ancladas. En México, las expectativas de inflación permanecen relativamente estables en un nivel algo superior al punto medio de la banda fijada como meta. En Brasil y Uruguay, en cambio, las presiones inflacionarias permanecen elevadas (gráfico 2.4). En Brasil, la inflación ha aumentado desde mediados de 2012, hecho que refleja un fuerte crecimiento de los salarios, fuertes restricciones de oferta en algunos sectores y la depreciación de la moneda en períodos anteriores. En Uruguay, el aumento de los precios de los alimentos (impulsado por shocks locales relacionados con las condiciones meteorológicas) y la indexación generalizada de los salarios han contribuido a mantener la inflación muy por encima de la meta.

Gráfico 2.4.La demanda interna se mantuvo firme. Las tasas de inflación se ubican cerca de las metas en la mayoría de los países a pesar de que los mercados de trabajo siguen viéndose ceñidos.

Los déficits de cuenta corriente externa de estos países aumentaron a pesar de términos de intercambio favorables. En 2012 estos déficits llegaron a un promedio de 2,8 por ciento del PIB (frente al 2 por ciento del PIB en 2011) debido a que la demanda interna siguió creciendo a un ritmo más rápido que el del producto. En la mayoría de los países, el deterioro obedeció en gran medida a una pujante demanda privada, compensada en parte por un modesto aumento del ahorro público (gráfico 2.5).

Gráfico 2.5.La vigorosa demanda interna contribuyó a que los déficits en cuenta corriente aumentaran aún más.

La fuerte afluencia de capitales se mantuvo, aunque los flujos financieros netos quedaron, en líneas generales, al mismo nivel de 2011, producto de que también aumentaron las salidas de capitales (gráfico 2.6). La inversión extranjera directa (en los sectores de materias primas, finanzas y comercio minorista) siguió representando la mayor proporción de la afluencia de capitales, aunque la inversión de cartera también repuntó en el segundo semestre del año (particularmente en México), presionando al alza las monedas nacionales e induciendo una aceleración del ritmo de acumulación de reservas en algunos casos. Una excepción fue Brasil, donde la baja de tasas de interés, un crecimiento más débil y la adopción previa de medidas más estrictas sobre los flujos de capitales hicieron que se moderaran los flujos en 20123.

Gráfico 2.6.La fuerte afluencia de capitales presionó al alza las monedas nacionales en la mayoría de los países e indujo una aceleración en la acumulación de reservas.

El crecimiento del crédito bancario se mantuvo sólido, en un nivel superior al 10 por ciento anual en términos reales, aunque su ritmo se ha moderado en los últimos meses (gráfico 2.7). La emisión de bonos corporativos también se incrementó, con un número creciente de empresas emitiendo bonos por primera vez. Las empresas de la región están emitiendo bonos a tasas de interés cada vez más bajas y a plazos más largos. Un análisis de los balances de las empresas de la región muestra que estos, en general, siguen siendo saludables, aunque la relación deuda-activos ha aumentado en algunos sectores, como la construcción, las manufacturas y el comercio minorista (véase González-Miranda, 2012).

Gráfico 2.7.El crecimiento del crédito se mantiene fuerte y los indicadores financieros parecen sólidos.

Los precios de las viviendas en las principales zonas metropolitanas de la región han registrado un rápido incremento en los últimos años, especialmente en Brasil y Perú. El apalancamiento de los hogares está aumentando en muchos países, aunque se mantiene relativamente bajo en comparación con otras economías emergentes.

Perspectivas y prioridades de política económica

Se proyecta que en 2013 el crecimiento de las economías financieramente integradas se ubique cerca de su potencial. En Brasil, se prevé que la expansión del producto se recupere a un nivel del 3 por ciento en 2013 (frente a 0,9 por ciento en 2012), reflejando el efecto rezagado del relajamiento de las políticas económicas y de las medidas orientadas a incentivar la inversión privada.

Si se relaja la posición fiscal o si se flexibilizan aún más las condiciones de financiamiento externo, la demanda interna en estos países puede crecer más rápidamente que lo proyectado. En un contexto de fuertes restricciones de oferta, esto determinaría una mayor expansión de los déficits en cuenta corriente y mayores presiones inflacionarias.

En vista de estos riesgos, las políticas económicas deberían concentrarse en impedir que se acumulen vulnerabilidades macroeconómicas y financieras. Una prioridad clave es acelerar el ritmo de consolidación fiscal. La deuda pública disminuyó rápidamente en los años previos a la crisis financiera de 2008, pero desde entonces la recuperación del espacio fiscal ha demostrado ser difícil, a pesar de que los ingresos fiscales aumentaron gracias a los altos precios de las materias primas y el fuerte crecimiento. La relación gasto público/PIB se ha mantenido elevada en la mayoría de los países, y el incremento del gasto público siguió acelerándose en 2012. Los presupuestos fiscales para 2013 implican un leve relajamiento de la posición fiscal en Chile, Colombia y Perú.

Una política fiscal más prudente contribuiría a aliviar la presión sobre la limitada capacidad interna y a mitigar la expansión del déficit en cuenta corriente. Una mayor solidez de los balances públicos también contribuiría a proteger a estas economías de posibles shocks externos adversos (véase el capítulo 4) y a prepararlas mejor para enfrentar los desafíos a largo plazo que plantea el envejecimiento de la población.

La política monetaria debe seguir siendo flexible y responder a las circunstancias económicas cambiantes. Los países con una inflación relativamente alta (Brasil y Uruguay), o con fuertes presiones sobre la limitada capacidad ociosa, quizá deban aplicar políticas más restrictivas para contribuir a mantener la estabilidad macroeconómica (gráfico 2.8). Los países donde las expectativas de inflación están bien ancladas pueden reducir las tasas por debajo del nivel neutro para respaldar la actividad en el caso de producirse una desaceleración.

Gráfico 2.8.En 2012 se relajó la política fiscal en algunos países. La política monetaria sigue siendo muy acomodaticia en Brasil y Uruguay.

Es conveniente seguir utilizando la flexibilidad del tipo de cambio para desalentar los flujos de capitales especulativos (véase el recuadro 2.2). Podría considerarse la posibilidad de acelerar el ritmo de acumulación de reservas en los países donde el tipo de cambio real esté por encima del rango compatible con sus fundamentos económicos. Además, un endurecimiento adicional de las políticas prudenciales podría contribuir a limitar la posible acumulación de vulnerabilidades en el sector financiero (ver abajo). Las restricciones orientadas a modificar el volumen o la composición de los flujos de capitales también son una alternativa posible, aunque son de eficacia limitada y requieren frecuentes reajustes para evitar que sean eludidas.

Sigue siendo crucial fortalecer la regulación y supervisión del sector financiero para proteger la estabilidad del sistema bancario e impedir excesos financieros. Los bancos de estos países tienen altos coeficientes de capital y liquidez, un bajo nivel de préstamos en mora y un alto rendimiento de los activos. Sin embargo, la existencia de bancos con indicadores financieros sólidos no es un fenómeno inusual en esta etapa del ciclo y podría ocultar vulnerabilidades en gestación. Es preciso seguir de cerca la evolución del creciente apalancamiento en sectores sensibles al ciclo económico, tales como la construcción y el comercio minorista. La aplicación de medidas prudenciales (como la exigencia de provisiones prospectivas, coeficientes préstamovalor más estrictos, mayores requisitos de capital y límites a la exposición sectorial) contribuiría a mitigar los riesgos. De hecho, algunos países (Perú, Colombia y Uruguay) han endurecido, apropiadamente, sus políticas prudenciales en los últimos meses (véase el cuadro 2.4). En el futuro, quizás sea necesario endurecer las medidas prudenciales en algunos países para limitar el crecimiento del crédito y la acumulación de vulnerabilidades.

Dado que una proporción creciente de servicios financieros está teniendo lugar fuera del sistema bancario, los países también deben redoblar sus esfuerzos para ampliar el perímetro de regulación y supervisión extendiéndolo a las instituciones financieras no bancarias (véase el recuadro 2.3). Se requieren asimismo mayores esfuerzos para mejorar la compilación de datos de modo que posibilite un mejor seguimiento de las vulnerabilidades del sector financiero. Por ejemplo, la creación de registros integrales del crédito a prestatarios individuales permitiría una mejor evaluación del riesgo crediticio.

Otros países exportadores de materias primas4

Evolución económica

Tras experimentar un rápido aumento en 2011, el crecimiento en la mayoría de los países exportadores de materias primas con menor grado de integración financiera se desaceleró, aunque las brechas del producto se mantuvieron cerradas o positivas en la mayor parte de ellos. La desaceleración fue especialmente fuerte en Argentina y Paraguay, que se vieron afectados por shocks vinculados a fenómenos meteorológicos y por la desaceleración de la actividad en Brasil. En el caso de Argentina, las restricciones a las importaciones y a las operaciones cambiarias también constituyeron un freno importante a la inversión y la actividad. La desaceleración fue menos pronunciada en el caso de Ecuador, mientras que en Venezuela el crecimiento del producto aumentó como resultado de políticas sumamente expansivas (gráfico 2.9).

Gráfico 2.9.En otros países exportadores de materias primas de América del Sur, las políticas siguen siendo muy procíclicas, y se han registrado fuertes salidas de capitales privados en algunos casos.

Los saldos de cuenta corriente externa siguieron deteriorándose en la mayoría de estos países, en muchos casos como consecuencia del fuerte gasto del sector público. En Argentina y Venezuela, se mantuvo un alto nivel de inflación y continuó la fuga de capitales (aunque a un ritmo más lento que en 2011), a pesar de que se endurecieron las restricciones a las importaciones y a las operaciones cambiarias con el objeto de limitar la pérdida de reservas.

Perspectivas y prioridades de política económica

Se prevé que el crecimiento se moderará en 2013 en el caso de los países exportadores de energía (Bolivia, Ecuador y Venezuela). Esta proyección depende de la adopción de políticas macroeconómicas prudentes, necesarias para contener la inflación y mejorar la confianza. En cambio, se prevé que en Paraguay el crecimiento repuntará con fuerza, gracias a la superación de los shocks vinculados a factores meteorológicos y a la recuperación de Brasil.

De cara al futuro, estos países se beneficiarían con el ahorro de una proporción mucho mayor de los ingresos derivados de las materias primas (véase el capítulo 5). En promedio, el gasto público primario ha aumentado en 10 puntos porcentuales del PIB desde 2005. Dado el alto grado de vulnerabilidad de estos países a shocks de términos de intercambio, será necesario controlar el gasto para garantizar la sostenibilidad fiscal. Los países también podrían aprovechar las actuales condiciones favorables de financiamiento externo para extender el perfil de vencimiento de su deuda pública5.

América Central, Panamá y la República Dominicana

Evolución económica

El crecimiento promedio en América Central y la República Dominicana fue de alrededor de 3½ por ciento durante 2012, y la actividad se mantiene cercana a su nivel potencial en la mayoría de estos países. La fuerte demanda interna contribuyó a compensar el debilitamiento de las exportaciones netas. Panamá siguió registrando el crecimiento más alto de la región, impulsado por inversiones relacionadas con la ampliación del canal y un importante programa de inversión pública. En el extremo opuesto del espectro, la actividad siguió mostrando escaso dinamismo en El Salvador. La inflación disminuyó en toda la región al 4¼ por ciento para el final de 2012 (2 puntos porcentuales menos que en 2011), debido en parte a la caída de los precios de la energía y los alimentos (gráfico 2.10).

Gráfico 2.10.El crecimiento en América Central sigue firme, pero los esfuerzos de consolidación fiscal han perdido impulso en muchos países.

El crecimiento de las exportaciones, que había sido vigoroso en 2011, se desaceleró en la mayoría de los países, debido a una menor demanda de Estados Unidos y al descenso de los precios del café. La entrada de remesas también fue más lenta en algunos casos. Como resultado, los déficits de la cuenta corriente externa aumentaron a un promedio de 8 por ciento del PIB. Estos déficits siguieron financiándose principalmente con inversión extranjera directa (IED) e influjos oficiales, aunque en el caso de Costa Rica la entrada de capitales privados excluyendo IED aumentó fuertemente en el segundo semestre de 2012.

Perspectivas y prioridades de política económica

Para 2013 se proyecta que en estos países el crecimiento se mantendrá cercano a su nivel potencial. Los riesgos se relacionan principalmente con las perspectivas de Estados Unidos y con la evolución de los precios del petróleo. Un fuerte aumento de estos precios ampliaría más los déficits en cuenta corriente y agravaría las dificultades fiscales en los países que aplican subsidios a la energía. La incertidumbre acerca de las políticas de Venezuela también podría acrecentar la vulnerabilidad externa en algunos países (por ejemplo, Nicaragua) que han logrado financiar sus importaciones de petróleo en términos concesionarios.

La deuda pública se mantiene por encima de los niveles previos a la crisis de Lehman en la mayor parte de la región, y el proceso de consolidación ha perdido impulso. En 2012 se aceleró el crecimiento del gasto primario real, mientras que el nivel de los ingresos tributarios se mantuvo bajo6. Hacia adelante, sería necesario aplicar gradualmente una política fiscal más restrictiva para reducir los desequilibrios fiscales y externos y asegurar la sostenibilidad de la deuda. La consolidación debería incluir tanto una reducción del ritmo de gasto público (particularmente en salarios del sector público y subsidios a la energía) como una mayor movilización de ingresos.

Para los países con su propia moneda sería beneficioso avanzar gradualmente hacia una mayor flexibilidad cambiaria. Tipos de cambios más flexibles ofrecerían una protección contra shocks externos, y reducirían vulnerabilidades, creando incentivos para que las empresas tomen cobertura para su endeudamiento en moneda extranjera.

El Caribe

Evolución económica

En gran parte del Caribe la recuperación sigue siendo endeble. El crecimiento de las economías dependientes del turismo alcanzó en promedio menos del ½ por ciento en 2012 (más de ½ punto porcentual por debajo de las proyecciones presentadas en la edición de octubre de 2012 de Perspectivas económicas: Las Américas). La llegada de turistas se desaceleró durante el segundo semestre de 2012 debido a un menor crecimiento en las economías avanzadas. En contraste, el crecimiento fue más vigoroso en los países del Caribe que son exportadores de materias primas (Belice, Guyana, Suriname y Trinidad y Tobago), alcanzando un promedio de aproximadamente 3½ por ciento en 20127. Por su parte, en Haití el crecimiento bajó a 2¾ por ciento en 2012 (comparado con 5½ por ciento en 2011), principalmente debido a demoras en la implementación de proyectos vinculados con la reconstrucción.

La débil demanda interna y las grandes brechas del producto contribuyeron a mantener baja la inflación en gran parte de la región. A su vez, el déficit de cuenta corriente externa en las economías dependientes del turismo se mantuvo elevado (más de 16 por ciento del PIB en promedio), en gran parte debido a que la región depende en gran medida de las importaciones de energía. Estos déficits siguieron financiándose principalmente con IED y flujos oficiales (incluidos los flujos provenientes de Venezuela), aunque en algunos casos se usaron reservas internacionales (especialmente en Jamaica) (gráfico 2.11).

Gráfico 2.11.Los altos niveles de deuda y la débil competitividad siguen frenando el crecimiento en gran parte del Caribe.

La consolidación fiscal prosiguió, aunque en muchos casos sin llegar a cumplir los planes iniciales. El saldo fiscal primario mejoró levemente en la mayoría de las economías dependientes del turismo (deteriorándose en Barbados y Santa Lucía), y la deuda pública ha comenzado a estabilizarse, aunque a niveles elevados.

Los esfuerzos fiscales han sido complementados por reestructuraciones de deuda en algunos países, como Jamaica, Saint Kitts y Nevis y, más recientemente, Granada8.

En los países del Caribe que son exportadores de materias primas los niveles de deuda se mantienen relativamente bajos, aunque han aumentado en el caso de Trinidad y Tobago debido a que se han asumido pasivos relacionados con el rescate de una compañía financiera grande.

Perspectivas y prioridades de política económica

De cara al futuro, se prevé que el crecimiento de las economías dependientes del turismo repuntará solo en forma gradual, debido a los altos niveles de deuda y la débil competitividad. Se proyecta que estas economías registrarán una expansión de alrededor de 1¼ por ciento en 2013, a medida que se fortalezca gradualmente la demanda externa. La balanza de riesgos, sin embargo, sigue inclinándose a la baja. Un alza de precios del petróleo o un menor financiamiento concesionario en relación con el petróleo podrían agudizar los desequilibrios externos en algunos países receptores de ayuda (Dominica, Granada, Guyana, Haití, Jamaica y Saint Kitts y Nevis).

El desafío clave para estos países es reducir la elevada deuda pública. La consolidación fiscal es también crucial para abordar los crecientes desequilibrios externos (véase el recuadro 2.4). En tal sentido, la adopción de reglas para el crecimiento del gasto podría ser una herramienta útil para limitar el incremento de los salarios públicos, especialmente si es combinada con reformas de la administración pública. En el proceso de consolidación fiscal se debe proteger la inversión en infraestructura y el gasto social.

Sigue siendo necesario resolver las vulnerabilidades del sector financiero. El deterioro de la calidad de los activos, el nivel inadecuado de provisiones y la baja rentabilidad han puesto al sistema financiero bajo presión en gran parte de la Unión Monetaria del Caribe Oriental (ECCU, por sus siglas en inglés). Es preciso proceder con la resolución de varios bancos locales y cooperativas de crédito de importancia sistémica para evitar efectos de contagio, conteniendo al mismo tiempo los costos fiscales conexos.

En las economías del Caribe exportadoras de materias primas, se espera que el crecimiento alcance entre 3½ y 4 por ciento durante 2013–14. El desafío fundamental a corto plazo es contener el rápido crecimiento de la demanda interna, que sigue superando el ritmo de crecimiento del producto. Como en el caso de otros países exportadores de materias primas, se requiere un mayor esfuerzo para recomponer espacio fiscal.

Cuadro 2.1.Hemisferio Occidental: Principales indicadores económicos1
Crecimiento del producto

(Porcentaje)
Inflación2

(Fin de período, porcentaje)
Balance de la cuenta corriente

(Porcentaje del PIB)
Proyect.Proyect.Proyect.
201020112012201320142010201120122013201420102011201220132014
América del Norte
Canadá3.22.61.81.52.42.22.70.91.91.9−3.6−3.0−3.7−3.5−3.4
Estados Unidos2.41.82.21.93.01.73.11.81.71.8−3.0−3.1−3.0−2.9−3.0
México5.33.93.93.43.44.43.84.03.63.3−0.2−0.8−0.8−1.0−1.0
América del Sur
Argentina39.28.91.92.83.510.99.510.810.110.10.6−0.40.1−0.1−0.5
Bolivia4.15.25.24.85.07.26.94.54.44.24.92.27.54.83.5
Brasil7.52.70.93.04.05.96.55.85.54.5−2.2−2.1−2.3−2.4−3.2
Chile5.85.95.54.94.63.04.41.53.03.01.5−1.3−3.5−4.0−3.6
Colombia4.06.64.04.14.53.23.72.42.43.0−3.1−3.0−3.4−3.4−2.9
Ecuador3.38.05.04.43.93.35.44.26.12.1−2.6−0.2−0.5−1.3−1.5
Guyana4.45.43.35.56.04.53.34.66.05.5−9.6−13.4−13.2−14.1−20.0
Paraguay13.14.3−1.211.04.67.24.94.05.05.0−3.1−1.1−2.0−2.4−2.9
Perú8.86.96.36.36.12.14.72.62.12.0−2.5−1.9−3.6−3.5−3.4
Suriname4.14.74.54.54.510.315.34.14.54.06.45.86.43.91.8
Uruguay8.95.73.83.84.06.98.67.57.87.0−1.9−2.8−3.4−2.9−2.5
Venezuela−1.54.25.50.12.327.227.620.128.027.32.27.72.96.27.7
América Central
Belice2.71.95.32.52.50.02.50.62.02.0−2.8−1.1−2.6−3.2−3.6
Costa Rica4.74.25.04.24.45.84.74.65.05.0−3.5−5.3−5.3−5.5−5.4
El Salvador1.42.01.61.61.62.15.10.82.32.6−2.7−4.6−5.1−4.9−4.5
Guatemala2.94.13.03.33.45.46.23.44.54.8−1.5−3.6−3.5−3.7−3.6
Honduras3.73.73.33.33.06.55.65.45.95.7−5.3−8.5−9.9−11.2−8.7
Nicaragua3.65.45.24.04.05.58.17.27.77.111.0−13.7−15.8−13.7−13.3
Panamá7.510.810.79.07.24.96.34.64.84.5−10.2−12.2−9.0−8.9−8.7
El Caribe
Antigua y Barbuda−8.5−3.01.61.73.22.94.01.83.13.114.7−10.8−12.8−13.1−14.0
Bahamas, Las0.21.62.52.72.51.53.22.32.02.010.5−14.0−14.1−13.7−12.8
Barbados0.20.60.00.51.06.69.51.2−0.3−0.7−8.2−8.7−5.7−6.1−5.8
Dominica0.71.90.41.31.50.12.03.61.51.616.2−12.8−13.5−13.8−13.9
Granada−0.41.0−0.80.51.04.23.51.82.62.624.1−23.3−23.0−23.4−23.4
Haití4−5.45.62.86.56.34.710.46.55.04.512.5−4.6−4.0−5.6−5.3
Jamaica−1.41.50.10.51.211.86.07.48.36.2−8.7−12.6−11.9−10.3−8.7
República Dominicana7.84.53.92.23.46.27.83.95.04.5−8.4−7.9−7.2−4.6−3.3
Saint Kitts y Nevis0.0−1.9−0.91.93.25.22.90.33.42.5−22.4−15.6−13.5−15.9−17.2
Santa Lucía0.21.4−0.41.12.24.24.86.22.42.8−16.9−20.1−19.1−18.2−17.2
San Vicente y las Granadinas−2.30.40.51.02.00.94.70.82.42.5−30.6−28.8−27.9−26.8−25.2
Trinidad y Tobago0.2−2.60.42.02.513.45.37.24.04.020.311.112.111.011.2
Partidas informativas:
América Latina y el Caribe (ALC)16.14.63.03.43.96.66.85.96.15.5-1.2-1.3-1.7-1.7-2.0
Países de ALC financieramente integrados56.75.34.14.34.54.25.34.04.13.8−1.4−2.0−2.8−2.9−2.8
Otros países exportad. de materias primas65.66.13.34.63.811.210.98.710.79.70.41.61.61.41.2
CAPDR74.04.03.73.13.35.36.24.25.14.9−5.4−7.3−7.8−7.3−6.5
El Caribe
Economías dependientes del turismo8−0.30.80.71.32.14.44.82.93.02.7−16.1−15.5−14.9−14.6−14.1
Países exportadores de materias primas92.92.43.43.63.97.16.64.14.13.93.60.60.7−0.6−2.6
Unión Monetaria del Caribe Oriental10−2.6−0.50.01.22.23.14.13.02.42.5−20.1−18.0−17.8−18.3−18.0
Fuente: Cálculos del personal técnico del FMI.

Los agregados regionales se calculan como promedios ponderados por el PIB en función de la PPA, salvo que se indique lo contrario.

Tasas de fin de período (diciembre). Estas generalmente diferirán de las tasas de inflación promedio del período presentadas en el informe del FMI, Perspectivas de la economía mundial, si bien ambas están basadas en las mismas proyecciones básicas.

Los datos para Argentina se basan en los datos declarados oficialmente. Sin embargo, el FMI ha emitido una declaración de censura y ha solicitado a Argentina a adoptar medidas correctivas para mejorar la calidad de los datos oficiales del PIB y del IPC-GBA. Se utilizan fuentes de datos alternativas que han mostrado un crecimiento real significativamente menor al oficial desde 2008, y tasas de inflación más altas que los datos oficiales desde 2007. En este contexto, el FMI también utiliza estimaciones alternativas del crecimiento del PIB para la supervisión de la evolución macroeconómica de Argentina. Los datos de otras entidades estadísticas también pueden tener deficiencias metodológicas.

Datos correspondientes al año fiscal.

Promedio simple de Brasil, Chile, Colombia, México, Perú y Uruguay.

Promedio simple de Argentina, Bolivia, Ecuador, Paraguay y Venezuela.

Promedio simple de Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y República Dominicana. Excluye a Panamá.

Promedio simple de Las Bahamas, Barbados, Jamaica y los Estados miembros de la Unión Monetaria del Caribe Oriental.

Promedio simple de Belice, Guyana, Suriname, y Trinidad y Tobago.

Antigua y Barbuda, Dominica, Granada, Saint Kitts y Nevis, Santa Lucía y San Vicente y las Granadinas, así como Anguila y Montserrat, que no es miembro del FMI.

Fuente: Cálculos del personal técnico del FMI.

Los agregados regionales se calculan como promedios ponderados por el PIB en función de la PPA, salvo que se indique lo contrario.

Tasas de fin de período (diciembre). Estas generalmente diferirán de las tasas de inflación promedio del período presentadas en el informe del FMI, Perspectivas de la economía mundial, si bien ambas están basadas en las mismas proyecciones básicas.

Los datos para Argentina se basan en los datos declarados oficialmente. Sin embargo, el FMI ha emitido una declaración de censura y ha solicitado a Argentina a adoptar medidas correctivas para mejorar la calidad de los datos oficiales del PIB y del IPC-GBA. Se utilizan fuentes de datos alternativas que han mostrado un crecimiento real significativamente menor al oficial desde 2008, y tasas de inflación más altas que los datos oficiales desde 2007. En este contexto, el FMI también utiliza estimaciones alternativas del crecimiento del PIB para la supervisión de la evolución macroeconómica de Argentina. Los datos de otras entidades estadísticas también pueden tener deficiencias metodológicas.

Datos correspondientes al año fiscal.

Promedio simple de Brasil, Chile, Colombia, México, Perú y Uruguay.

Promedio simple de Argentina, Bolivia, Ecuador, Paraguay y Venezuela.

Promedio simple de Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y República Dominicana. Excluye a Panamá.

Promedio simple de Las Bahamas, Barbados, Jamaica y los Estados miembros de la Unión Monetaria del Caribe Oriental.

Promedio simple de Belice, Guyana, Suriname, y Trinidad y Tobago.

Antigua y Barbuda, Dominica, Granada, Saint Kitts y Nevis, Santa Lucía y San Vicente y las Granadinas, así como Anguila y Montserrat, que no es miembro del FMI.

Cuadro 2.2.Hemisferio Occidental: Principales indicadores fiscales1
Gasto primario del sector público

(Porcentaje del PIB)
Balance primario del sector público2

(Porcentaje del PIB)
Deuda bruta del sector público

(Porcentaje del PIB)
201020112012201320142010201120122013201420102011201220132014
Est.Proy.Proy.Est.Proy.Proy.Est.Proy.Proy.
América del Norte
Canadá39.438.137.637.437.1−4.9−3.9−3.2−2.7−2.783.083.485.687.084.6
Estados Unidos39.838.637.636.736.6−8.5−7.2−5.8−3.8−2.598.2102.5106.5108.1109.2
México24.624.124.723.623.1−1.8−1.0−1.1−0.5−0.442.943.743.543.543.9
América del Sur
Argentina335.637.941.242.342.51.6−0.5−0.9−0.6−0.549.244.944.942.441.7
Bolivia30.134.134.835.234.33.12.12.82.62.338.534.733.134.233.3
Brasil33.031.933.131.331.42.53.22.13.33.165.264.968.567.265.9
Chile23.422.722.723.122.80.22.01.20.90.78.611.111.211.111.4
Colombia426.626.125.526.525.8−0.40.82.81.61.836.535.832.832.031.2
Ecuador37.243.343.645.242.8−0.8−0.20.2−1.7−0.720.919.918.620.020.6
Guyana529.229.131.130.530.1−1.0−1.5−3.4−1.7−1.065.365.260.361.360.5
Paraguay17.918.822.323.322.51.61.0−0.8−1.9−1.213.711.911.411.311.5
Perú19.117.918.618.919.20.93.03.12.82.524.622.019.817.516.7
Suriname625.325.928.828.628.2−2.61.9−1.0−1.4−1.118.520.420.520.019.6
Uruguay730.329.731.832.232.11.92.00.11.11.658.057.853.753.151.2
Venezuela30.237.942.237.033.3−9.0−10.0−15.8−8.5−5.925.439.757.361.863.0
América Central
Belice825.725.925.625.725.51.82.31.31.01.084.482.378.181.898.9
Costa Rica516.815.816.216.516.9−3.0−1.9−2.3−2.4−2.729.230.934.835.937.3
El Salvador719.319.520.120.320.1−2.1−1.9−1.6−1.3−1.049.750.152.254.355.8
Guatemala613.013.112.613.413.2−1.8−1.3−0.9−0.9−0.624.424.325.126.026.7
Honduras926.124.925.925.925.7−3.4−3.0−4.2−3.9−3.929.732.134.736.240.3
Nicaragua724.524.726.326.228.00.71.50.60.9−0.162.856.152.150.240.6
Panamá1023.824.325.124.924.40.80.1−0.1−1.1−1.239.639.838.836.938.3
El Caribe
Antigua y Barbuda920.622.119.126.419.91.9−1.51.1−3.93.090.892.989.291.986.2
Bahamas, Las819.020.521.822.121.6−2.1−1.9−3.4−3.6−2.945.548.451.956.558.9
Barbados1137.035.134.933.432.9−1.61.1−0.51.42.472.675.372.672.371.3
Dominica939.634.232.031.330.6−1.9−2.9−2.2−1.8−1.369.970.772.273.674.7
Granada925.725.823.124.323.4−1.0−2.0−2.0−3.3−2.4104.3109.0112.6116.1118.6
Haití825.433.128.929.328.33.0−3.3−5.5−4.9−5.117.712.215.420.424.2
Jamaica921.822.420.519.719.54.53.25.27.57.5140.8141.5146.6142.8136.1
República Dominicana14.214.018.415.814.7−0.6−0.5−4.6−0.21.429.030.333.535.036.2
Saint Kitts y Nevis934.130.626.827.125.4−3.06.59.25.22.3163.9153.689.383.078.4
Santa Lucía928.931.733.631.030.4−1.7−3.7−8.3−5.4−4.266.071.178.484.889.4
San Vicente y las Granadinas929.827.925.726.426.5−2.4−1.20.0−0.30.266.267.870.274.274.7
Trinidad y Tobago35.933.533.733.733.2−1.32.10.40.30.135.533.439.736.440.7
ECCU1228.528.226.227.825.7−0.7−0.7−0.8−2.0−0.686.987.680.181.781.2
Partidas Informativas:
América Latina y el Caribe (ALC)33.533.834.933.633.3-0.7-0.3-0.3-0.2-0.148.749.951.450.449.8
Países de ALC financieram. integrados1326.225.426.125.925.70.51.71.41.51.639.339.238.237.436.7
Otros países export. de materias primas1430.234.436.836.635.1−0.7−1.5−2.9−2.0−1.229.630.233.034.034.0
CAPDR1519.018.719.919.719.8−1.7−1.2−2.2−1.3−1.137.537.338.739.639.5
El Caribe
Economías dependientes del turismo1627.126.425.625.724.5−0.8−0.3−0.5−0.40.684.986.181.683.082.4
Países exportad. de materias primas1729.028.629.829.629.2−0.81.2−0.7−0.4−0.250.950.349.749.954.9
Fuente: Cálculos del personal técnico del FMI.

Las definiciones de las cuentas del sector público varían según el país en función de las diferencias institucionales, incluido lo que constituye la cobertura apropiada desde una perspectiva de la política fiscal, tal como la define el personal técnico del FMI. Todos los indicadores se reportan en base al año fiscal. Los agregados regionales son promedios ponderados por el PIB en función de la PPA, salvo que se indique lo contrario.

Balance primario, definido como ingreso total menos gasto primario.

Gobierno federal y provincias; incluye intereses pagados en base al criterio devengado. El balance y el gasto primario incluyen el gobierno federal y las provincias. La deuda bruta corresponde al gobierno federal solamente.

Para balances primarios se reporta el sector público no financiero (excluidas las discrepancias estadísticas); sector público combinado, incluido Ecopetrol y excluida la deuda externa pendiente del Banco de la República, reportada bajo deuda pública bruta.

Incluye el gobierno central y el sistema nacional de seguridad social. La deuda bruta corresponde al gobierno central solamente.

El gasto primario de Suriname excluye préstamos netos.

Corresponde al sector público consolidado; los datos de El Salvador incluyen las operaciones de los fideicomisos de pensiones.

Corresponde solo al gobierno central. La deuda bruta de Belice incluye la deuda pública y la deuda pública garantizada.

Para balances primarios se reporta el gobierno central. Para deuda bruta, el sector público.

Los datos fiscales corresponden al sector público no financiero, excluyendo la Autoridad del Canal de Panamá.

Los balances totales y primarios incluyen las actividades no presupuestadas y las asociaciones público-privadas para Barbados y el sector público no financiero. Se utiliza gobierno general para deuda bruta.

La Unión Monetaria del Caribe Oriental incluye a Anguila, Antigua y Barbuda, Dominica, Granada, Montserrat, Saint Kitts y Nevis, Santa Lucía y San Vicente y las Granadinas. Gobierno central se utiliza para balances primarios; sector público para deuda bruta.

Promedio simple de Brasil, Chile, Colombia, México, Perú y Uruguay.

Promedio simple de Argentina, Bolivia, Ecuador, Paraguay y Venezuela.

Promedio simple de Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y República Dominicana. Excluye a Panamá.

Promedio simple de Las Bahamas, Barbados, Jamaica y los Estados miembros de la Unión Monetaria del Caribe Oriental.

Promedio simple de Belice, Guyana, Suriname, y Trinidad y Tobago.

Fuente: Cálculos del personal técnico del FMI.

Las definiciones de las cuentas del sector público varían según el país en función de las diferencias institucionales, incluido lo que constituye la cobertura apropiada desde una perspectiva de la política fiscal, tal como la define el personal técnico del FMI. Todos los indicadores se reportan en base al año fiscal. Los agregados regionales son promedios ponderados por el PIB en función de la PPA, salvo que se indique lo contrario.

Balance primario, definido como ingreso total menos gasto primario.

Gobierno federal y provincias; incluye intereses pagados en base al criterio devengado. El balance y el gasto primario incluyen el gobierno federal y las provincias. La deuda bruta corresponde al gobierno federal solamente.

Para balances primarios se reporta el sector público no financiero (excluidas las discrepancias estadísticas); sector público combinado, incluido Ecopetrol y excluida la deuda externa pendiente del Banco de la República, reportada bajo deuda pública bruta.

Incluye el gobierno central y el sistema nacional de seguridad social. La deuda bruta corresponde al gobierno central solamente.

El gasto primario de Suriname excluye préstamos netos.

Corresponde al sector público consolidado; los datos de El Salvador incluyen las operaciones de los fideicomisos de pensiones.

Corresponde solo al gobierno central. La deuda bruta de Belice incluye la deuda pública y la deuda pública garantizada.

Para balances primarios se reporta el gobierno central. Para deuda bruta, el sector público.

Los datos fiscales corresponden al sector público no financiero, excluyendo la Autoridad del Canal de Panamá.

Los balances totales y primarios incluyen las actividades no presupuestadas y las asociaciones público-privadas para Barbados y el sector público no financiero. Se utiliza gobierno general para deuda bruta.

La Unión Monetaria del Caribe Oriental incluye a Anguila, Antigua y Barbuda, Dominica, Granada, Montserrat, Saint Kitts y Nevis, Santa Lucía y San Vicente y las Granadinas. Gobierno central se utiliza para balances primarios; sector público para deuda bruta.

Promedio simple de Brasil, Chile, Colombia, México, Perú y Uruguay.

Promedio simple de Argentina, Bolivia, Ecuador, Paraguay y Venezuela.

Promedio simple de Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y República Dominicana. Excluye a Panamá.

Promedio simple de Las Bahamas, Barbados, Jamaica y los Estados miembros de la Unión Monetaria del Caribe Oriental.

Promedio simple de Belice, Guyana, Suriname, y Trinidad y Tobago.

Cuadro 2.3.Hemisferio Occidental: Indicadores económicos y sociales, 2003-121
20122003-12 Promedio2012Últimos disponibles2012
PIB2 (US$, miles de mill.)Población (Millones)PIB per cápita ($PPA)Proporc. del producto de ALC2 (Porcent.)Crecimiento del PIB real (Porcent.)Inflación del IPC3 (Porcent.)Cuenta corriente (% del PIB)Ahorro interno (% del PIB)Apertura del comercio4 (% del PIB)Reservas brutas (% del PIB)Tasa de desempleo (Porcent.)Tasa de pobreza5Coeficiente de Gini6Calificación del crédito soberano6
América del Norte
Canadá1,819.134.842,734−-1.91.9−0.622.465.63.87.332.0AAA
Estados Unidos15,684.8314.249,922−-1.72.4−4.413.727.71.08.146.9AAA
México1,177.1114.915,31220.42.54.3−0.924.158.613.64.812.647.5BBB
América del Sur
Argentina7475.041.018,1128.27.28.72.123.542.88.47.25.443.1B-
Bolivia27.410.85,0990.54.55.96.424.066.042.831.155.6BB-
Brasil2,396.0198.411,87541.63.65.9−0.417.625.215.45.515.153.7BBB
Chile268.217.418,4194.74.73.20.723.071.315.56.44.351.9AA-
Colombia366.046.610,7926.34.74.6−2.219.634.810.010.412.856.5BBB-
Ecuador80.915.210,0561.44.64.30.624.460.41.45.316.248.9B-
Guyana2.80.87,9390.03.05.9−9.98.1131.331.0
Paraguay26.06.76,1360.53.96.6−0.115.894.217.65.818.452.2BB-
Perú199.030.510,7193.56.52.9−0.821.546.831.36.818.447.2BBB
Suriname4.70.512,3980.15.09.10.3101.118.845.161.6BB-
Uruguay49.43.415,9110.95.27.6−1.817.256.527.56.12.845.3BBB-
Venezuela382.429.513,6166.65.023.19.033.151.62.87.814.138.7B+
América Central
Belice1.60.38,7540.03.72.4−7.612.6123.018.716.138.152.9B-
Costa Rica45.14.712,6060.84.99.0−5.017.492.315.27.39.049.7BB+
El Salvador23.86.27,4380.41.93.5−4.411.071.511.85.722.045.5BB-
Guatemala49.915.15,2090.93.46.2−3.713.864.612.746.755.8BB+
Honduras18.48.24,6100.34.26.9−7.320.2123.813.64.440.656.7B+
Nicaragua10.56.04,4580.23.78.8−12.515.997.018.07.842.752.3B-
Panamá36.33.715,6170.68.33.8−7.116.370.26.74.213.251.9BBB
El Caribe
Bahamas8.00.431,3820.10.42.4−10.415.791.610.511.03.9BBB+
Barbados4.50.325,3730.11.25.1−6.411.094.318.111.0BB+
Haití7.910.41,2430.11.113.1−3.425.061.116.378.859.2
Jamaica15.22.89,1590.30.611.5−11.214.790.99.113.043.159.9CCC
República Dominicana59.010.29,6461.05.412.1−3.912.766.96.013.016.147.2B+
Trinidad y Tobago25.31.320,0870.44.47.419.036.1100.838.85.5A-
Unión Monetaria del Caribe Oriental5.10.614,6920.12.03.1−20.512.499.821.2
Antigua y Barbuda1.20.118,0270.01.72.4−17.920.7114.413.5
Dominica0.50.114,1660.02.32.5−17.91.490.618.89.8
Granada0.80.113,6970.01.83.2−22.77.582.215.0C
Saint Kitts y Nevis0.70.116,2410.01.43.7−19.725.687.535.7
Santa Lucía1.20.213,1040.02.83.2−20.210.4113.318.820.6
San Vicente y las Granadinas0.70.111,7760.02.03.5−25.21.586.715.52.940.2B
América Latina y el Caribe5,765.6585.812,332100.04.16.4−0.116.244.813.9
Fuentes: Bloomberg, L.P.; Banco Mundial, Base de datos de World Development Indicators, y cálculos del personal técnico del FMI.

Las estimaciones pueden ser distintas de aquellas reportadas por las autoridades nacionales debido a cambios de fuente y metodología. Los agregados regionales se calculan como promedios ponderados por el PIB en función de la PPA, salvo el PIB regional en dólares de EE.UU. y la población que se calculan como totales.

A tipo de cambio de mercado, con excepción de Venezuela, país para el que se utiliza el tipo de cambio oficial.

Fin de período, variación porcentual a 12 meses.

Exportaciones más importaciones de bienes y servicios como porcentaje del PIB.

Datos de la Base de Datos Socioeconómicos para América Latina y el Caribe (SEDLAC, por sus siglas en inglés). La tasa de pobreza está dada por la proporción de la población que gana menos de US$2,50 diarios. Los datos para Estados Unidos provienen de la Oficina de Censo de Estados Unidos, y para Canadá, de la Oficina de Estadísticas de Canadá.

Mediana de las calificaciones publicadas por Moody’s, S&P y Fitch.

Las cifras sobre el crecimiento del PIB real y el IPC para Argentina se basan en datos oficiales. Sin embargo, el FMI ha emitido una declaración de censura y ha solicitado a Argentina a adoptar medidas correctivas para mejorar la calidad de los datos oficiales del PIB y del IPC-GBA. Se utilizan fuentes de datos alternativas que han mostrado un crecimiento real significativamente menor al oficial desde 2008, y tasas de inflación más altas que los datos oficiales desde 2007. En este contexto, el FMI también utiliza estimaciones alternativas del crecimiento del PIB para la supervisión de la evolución macroeconómica de Argentina. Los datos de otras entidades estadísticas también pueden tener deficiencias metodológicas.

Fuentes: Bloomberg, L.P.; Banco Mundial, Base de datos de World Development Indicators, y cálculos del personal técnico del FMI.

Las estimaciones pueden ser distintas de aquellas reportadas por las autoridades nacionales debido a cambios de fuente y metodología. Los agregados regionales se calculan como promedios ponderados por el PIB en función de la PPA, salvo el PIB regional en dólares de EE.UU. y la población que se calculan como totales.

A tipo de cambio de mercado, con excepción de Venezuela, país para el que se utiliza el tipo de cambio oficial.

Fin de período, variación porcentual a 12 meses.

Exportaciones más importaciones de bienes y servicios como porcentaje del PIB.

Datos de la Base de Datos Socioeconómicos para América Latina y el Caribe (SEDLAC, por sus siglas en inglés). La tasa de pobreza está dada por la proporción de la población que gana menos de US$2,50 diarios. Los datos para Estados Unidos provienen de la Oficina de Censo de Estados Unidos, y para Canadá, de la Oficina de Estadísticas de Canadá.

Mediana de las calificaciones publicadas por Moody’s, S&P y Fitch.

Las cifras sobre el crecimiento del PIB real y el IPC para Argentina se basan en datos oficiales. Sin embargo, el FMI ha emitido una declaración de censura y ha solicitado a Argentina a adoptar medidas correctivas para mejorar la calidad de los datos oficiales del PIB y del IPC-GBA. Se utilizan fuentes de datos alternativas que han mostrado un crecimiento real significativamente menor al oficial desde 2008, y tasas de inflación más altas que los datos oficiales desde 2007. En este contexto, el FMI también utiliza estimaciones alternativas del crecimiento del PIB para la supervisión de la evolución macroeconómica de Argentina. Los datos de otras entidades estadísticas también pueden tener deficiencias metodológicas.

Cuadro 2.4:Medidas macroprudenciales (MAP) y de manejo de flujos de capital (MFC) en América Latina (2008-13)
MotivaciónPaís
Instrumento de política económicaMAPMFCObjetivo
Requerimientos de capital y relaciones crédito a valor del préstamoDesacelerar el crecimiento del crédito.Brasil (mercado de crédito al consumo de largo plazo, 2010↑↑11↓),3 Perú (requerimientos de capital contracíclicos y basados en la concentración, 2010↑)
Povisión dinámica1Generar un colchón contra pérdidas durante la bonanza para ser usado durante tiempos malos.Bolivia (2008), Colombia (2007), Férú (2008), y Uruguay (2001)
Requerimientos de liquidez2Medidas para identificar, monitorear y controlar el riesgo de liquidez bajo situaciones de estrés.Colombia (2008)
Requerimientos del crédito dirigidoContener/estimular el crédito destinado a sectores específicos.Brasil (2012: elevar el coeficiente requerido de crédito al sector agrícola, ampliar el período de financiamiento de las exportaciones de 1 año a 5 años↑↓)
Bancos grandes compran la cartera de préstamos de bancos pequeños y medianosAliviar las limitaciones de financiamiento de los bancos pequeños y medianos.Brasil (2012↓)
Impuestos sobre el créditoReducir el crecimiento del crédito.Brasil (2011↓, 2012↑, 2013↑)
Encajes sobre depósitos bancariosLimitar el crecimiento del crédito, manejar la liquidez y complementar la política monetaria.Perú (2010↑, 2011↑, 2012↑↑), Brasil (2010↑, 2011↓, 2012↓↓),3 Uruguay (2009, 2010, 2011, 2012↑, 2013↑), Perú (2013↑)
Encajes sobre obligaciones externas a corto plazo de los bancosHacer el endeudamiento a corto plazo menos atractivo para los bancos.Perú (2010↑, 2011↓)
Límites para manejo de riesgo cambiario crediticioInternalizar el riesgo crediticio de prestatarios sin cobertura cambiaria.Perú (2010↑), Uruguay (2010↑)
Límites sobre posiciones cambiariasManejar el riesgo cambiario sobre activos y pasivos bancarios fuera y dentro de las hojas de balance.Brasil (encajes sobre posiciones cortas en dólar spot, 2011↑↑), Perú(2010, sobre posiciones netas en derivados cambiarios,2011↑), Brasil 2012↓ (elevó el umbral de exención de la posición corta en dólares de los bancos)
Encajes para instituciones financieras no residentesReducir los incentivos para entradas de capital de corto plazo, y cambiar la composición los pasivos bancarios hacia una base más estable.Perú(2010↑), Uruguay (encaje sobre las nuevas compras externas de títulos del banco central a corto plazo, 2012↑), Costa Rica (2013↑, propuesta)
Impuesto al endeudamiento externo4Reducir las entradas de capital de corto plazo y cambiar la estructura de plazos hacia el largo plazo.Brasil (impuesto IOF, 2010↑,2011↑ and 2011-12↓), Colombia (2013↓), Brasil (2013↓: exención del IOF sobre las compras externas de fondos para la inversión inmobiliaria.)
Límites a la inversión en el extranjero para fondos de pensiones domésticosManejar las salidas de capital para contrarrestar las presiones sobre el tipo de cambio.Perú (2010)
Fuente: Estimaciones del personal técnico del FMI.Note: Una “↑”denota movimiento hacia una política más restrictiva, mientras que “↓” refleja una política más laxa. Basado en autoridades nacionales.

El sistema chileno de provisión para préstamos establecido en 2011 no se clasifica como provisión dinámica ya que no lleva implícita la acumulación de provisiones genéricas en un fondo de reservas, como sucede en otros países citados, sino que se basa en una provisión específica sobre previsiones estimadas de default crediticio.

Los requerimientos de liquidez existen en muchos países, pero no necesariamente se aplican en relación a condiciones de pruebas de resistencia (stresstests).

En meses recientes, Brasil relajó su política macroprudencial al: i) reducir los requerimientos de capital parael crédito automotrizy personal con madurez menor a 36 meses, y créditos con deducción a la nómina con madurez menor a 60 meses—mientras se elevaron los requerimientos de capital para el crédito de largo plazo (Nov-2011); y ii) auto rizar a grandes bancos a adquirir cartera y acciones de bancos pequeños a través de recursos mantenidos como encajes sobre depósitos a plazo (Dic-2011). Para estimular la compra de éstos, se redujo la remuneración en los depósitos a plazo.

En Brasil, además de aumentar (reducir) la tasa del impuesto IOF, la base del impuesto se amplió (redujo) con el fin de incluir (excluir) flujos de capitales de mayor madurez.

Fuente: Estimaciones del personal técnico del FMI.Note: Una “↑”denota movimiento hacia una política más restrictiva, mientras que “↓” refleja una política más laxa. Basado en autoridades nacionales.

El sistema chileno de provisión para préstamos establecido en 2011 no se clasifica como provisión dinámica ya que no lleva implícita la acumulación de provisiones genéricas en un fondo de reservas, como sucede en otros países citados, sino que se basa en una provisión específica sobre previsiones estimadas de default crediticio.

Los requerimientos de liquidez existen en muchos países, pero no necesariamente se aplican en relación a condiciones de pruebas de resistencia (stresstests).

En meses recientes, Brasil relajó su política macroprudencial al: i) reducir los requerimientos de capital parael crédito automotrizy personal con madurez menor a 36 meses, y créditos con deducción a la nómina con madurez menor a 60 meses—mientras se elevaron los requerimientos de capital para el crédito de largo plazo (Nov-2011); y ii) auto rizar a grandes bancos a adquirir cartera y acciones de bancos pequeños a través de recursos mantenidos como encajes sobre depósitos a plazo (Dic-2011). Para estimular la compra de éstos, se redujo la remuneración en los depósitos a plazo.

En Brasil, además de aumentar (reducir) la tasa del impuesto IOF, la base del impuesto se amplió (redujo) con el fin de incluir (excluir) flujos de capitales de mayor madurez.

Recuadro 2.1.Situación del desapalancamiento de los bancos europeos en América Latina

Una retirada a gran escala de los bancos europeos de América Latina ha sido un motivo importante de preocupación para las autoridades económicas desde el comienzo de la crisis financiera en Europa. En este recuadro se documenta el grado de desapalancamiento de los bancos europeos en América Latina durante los últimos años, centrando la atención en Brasil, Chile y México. Los datos sugieren que el desapalancamiento de los bancos europeos ha sido relativamente moderado, y con impacto limitado sobre la disponibilidad de crédito en general, aunque pareciera que últimamente las subsidiarias europeas han sido más cautelosas que las instituciones locales en cuanto al otorgamiento de crédito.

Activos totales de los bancos extranjeros (gráfico 1): El total de activos consolidados de los bancos europeos (incluidos los activos transfronterizos de los bancos matrices y los activos locales de las subsidiarias) se ha reducido en algunos casos (Brasil y México) y se ha mantenido prácticamente en el mismo nivel en otros (Chile) desde mediados de 2011, cuando se intensificaron las tensiones financieras en Europa. En Chile y México la disminución fue impulsada por los bancos europeos, excluidos los españoles, que redujeron su exposición a la región (principalmente en activos transfronterizos). Sin embargo, los activos de los bancos no europeos disminuyeron mucho menos en Brasil y México, e incluso registraron un fuerte aumento en el caso de Chile. En estos tres casos, desde finales de 2011 la proporción de activos de bancos no europeos ha aumentado en la región.

Gráfico 1.Activos consolidados de bancos extranjeros frente a residentes locales

(Miles de millones de dólares de EE. UU)

Fuentes: BPI; y estimaciones del personal técnico del FMI.

Activos locales de las subsidiarias (gráficos 2 y 3): Los datos sobre el crédito bancario interno sugieren que los activos de las subsidiarias de bancos extranjeros disminuyeron ligeramente desde 2008 en los tres países. Los datos también indican que las subsidiarias españolas (para las que se dispone de datos) han sido más cautelosas que los bancos nacionales. Por ejemplo, en 2012, el crédito otorgado por subsidiarias españolas creció en los tres países a un ritmo más lento que el crédito otorgado por el resto del sistema bancario, mientras que otros bancos (sobre todo bancos locales) incrementaron su cuota de mercado. En relación a los precios de las acciones, las subsidiarias de bancos españoles (en Brasil y Chile, donde cotizan en bolsa) han tenido una evolución algo menos favorable que la de otros bancos desde el tercer trimestre de 2011.

Gráfico 2.Composición del crédito

Fuente: Autoridades nacionales.

Gráfico 3.Crecimiento del crédito interno (interanual): 2010:T1 - 2012:T3

Fuente: Autoridades nacionales.

Ventas de activos. Otro mecanismo para reducir la exposición a la región ha sido la venta de activos. Los datos públicos sugieren que entre 2008 y 2012 los bancos españoles redujeron sus tenencias de activos en la región por un total combinado de US$7.000 millones (menos del 2% del total de activos de los bancos españoles en estos tres países). Además, una subsidiaria española obtuvo capital por US$4.100 millones en diciembre de 2012 tras realizar una oferta pública de acciones (OPI) equivalente al 25% de sus operaciones en México. Si bien estas operaciones han sido significativas en relación con el tamaño de los mercados locales, las mismas han tenido un impacto muy limitado en la estabilidad de los mercados financieros dado que el proceso de desapalancamiento ha sido ordenado.

Nota: Este recuadro fue preparado por Nicolás E. Magud, Anayo Osueke y Yi Wu.

Recuadro 2.2.Propiedad extranjera de títulos en moneda nacional y flexibilidad del tipo de cambio

Las bajas tasas de interés en las economías avanzadas y la mayor solidez de los fundamentos económicos en las economías emergentes han hecho que los activos de los mercados emergentes, la mayoría de los cuales no están denominados en dólares, resulten más atractivos. En los últimos años ha aumentado fuertemente la participación de inversionistas extranjeros en los mercados de valores en moneda nacional de los países de América Latina, y de otras regiones de economías emergentes. En América Latina, la proporción de títulos públicos en manos de inversionistas extranjeros se ha duplicado, desde un promedio de alrededor de 12% a principios de 2008 a más de 25% a finales de 2012. Se han observado incrementos similares en otras regiones de mercados emergentes.

El marcado aumento de los títulos de deuda de propiedad extranjera ha puesto en alerta a las autoridades económicas, en parte debido a que se percibe que es más probable que los inversionistas extranjeros vendan sus activos si repentinamente se deteriora el nivel de confianza global. De hecho, en los seis meses siguientes a la crisis de Lehman, los títulos de mercados emergentes en poder de inversionistas extranjeros se redujeron en US$70.000 millones aproximadamente (de 15% a menos de 10% de las tenencias totales), ejerciendo presión sobre las monedas locales e impulsando al alza los rendimientos de los bonos (gráfico 1).

Gráfico 1.Mercados emergentes seleccionados: Tenencias de deuda pública local de no residentes1

Fuentes: Haver Analytics; autoridades nacionales; FMI, Perspectivas de la economía mundial; y cálculos del personal técnico del FMI.

1 Las zonas sombreadas corresponden a períodos en q ue el índice VIX aumentó por lo menos 15 puntos durante un trimestre. Los mercados emergentes incluyen Brasil, Colombia, Corea, Hungría, Indonesia, Malasia, México, Perú, Polonia, Tailandia y Turquía.

2 Calculada como un promedio simple.

Sin embargo, la magnitud y el ritmo al que los inversionistas se deshacen de los títulos de deuda local en períodos de tensión financiera mundial, como el colapso de Lehman, pueden variar sustancialmente de un país a otro. Depende, entre otras cosas, de los fundamentos económicos, el grado de apertura financiera, y especialmente, el grado de flexibilidad cambiaria. De hecho, un simple análisis de eventos sugiere que en el caso de Lehman los países con mayor flexibilidad cambiaria parecieran haber experimentado, en promedio, una reducción menor de los títulos de deuda en manos de extranjeros (gráfico 2). Este análisis parece indicar que los inversionistas extranjeros afectados por una fuerte caída del valor en dólares de EE.UU. de sus activos han sido menos propensos a deshacerse de estos activos que los inversionistas que operaron en países cuya moneda no se depreció tan drásticamente. Y al contrario, los datos muestran que desde marzo de 2009, los países donde más aumentó el volumen de títulos de deuda interna en manos de extranjeros han sido aquellos que mantuvieron un tipo de cambio relativamente más estable. En general, la evidencia sugiere que la flexibilidad cambiaria reduce la vulnerabilidad a cambios bruscos en las inversiones extranjeras en títulos de deuda locales.

Gráfico 2.Mercados emergentes seleccionados: Variación de la propiedad extranjera de la deuda pública y flexibilidad del tipo de cambio

Fuentes: Bloomberg, L.P.; Haver Analytics; autoridades nacionales; FMI, International Financial Statistics, y cálculos del personal técnico del FMI.

1 Variaciones acumulativas de la propiedad extranjera medidas en moneda nacional.

2 La volatilidad del tipo de cambio es una medida normalizada de la desviación estándar (coeficiente de variación) del tipo de cambio nominal de cada subperíodo.

Nota: Este recuadro fue preparado por Luis Cubeddu y Marie Kim.

Recuadro 2.3.Respaldar el avance de la regulación y supervisión bancarias en América Latina

Los informes recientes sobre las evaluaciones de la estabilidad del sistema financiero (FSSA, por sus siglas en inglés) sugieren que las economías de la región más integradas a los mercados financieros (Brasil, Chile, Colombia, México y Perú) han avanzado a buen ritmo hacia la adopción de estándares de regulación financiera internacional1. Su supervisión bancaria no solo cumple con los Principios Básicos para una Supervisión Bancaria Eficaz del Comité de Basilea, sino que es además más sofisticada, integral (es decir, requiere un conocimiento más cercano y profundo de la entidad supervisada) y más basada en el riesgo que en el pasado. Las regulaciones y requerimientos prudenciales son en general adecuados. Los niveles de capital son elevados (en la mayoría de los casos superando los nuevos requerimientos mínimos de Basilea III), la liquidez es holgada, el apalancamiento bajo y los bancos rentables. Además, las pruebas de tensión realizadas en el marco de dichas evaluaciones sugieren que los bancos de la mayoría de los países podrían soportar bien perturbaciones extremas (por ejemplo, severas recesiones mundiales, fugas de capitales y shocks de términos de intercambio).

A pesar de estas favorables evaluaciones, los sistemas bancarios de la región siguen enfrentando importantes desafíos.

  • En el ámbito de la supervisión, las principales tareas pendientes son fortalecer la protección jurídica y la independencia de los supervisores bancarios y mejorar la supervisión consolidada y transfronteriza, a fin de limitar grandes exposiciones potenciales o los préstamos a entidades relacionadas.

  • En el ámbito de la regulación, aunque el nivel de capital es elevado, es importante mejorar su calidad y transparencia conforme a las normas de Basilea III (gráfico) para garantizar que los bancos tengan suficiente capacidad de absorción de pérdidas. Algunos países ya están avanzando en esta dirección. Recientemente México adoptó, anticipándose al calendario, las normas de requerimiento de capital de Basilea III (incluido el colchón de conservación de capital, pero no el colchón de capital anticíclico), aunque los requerimientos de liquidez se encuentran en período de observación (para permitir a los reguladores evaluar su impacto). En Brasil, se están realizando consultas sobre la introducción gradual de Basilea III, que incluirían colchones de capital anticíclicos y un recargo de capital para bancos de importancia sistémica. Otras economías de la región integradas a los mercados financieros parecen estar en buenas condiciones de cumplir para 2015 con los requerimientos de capital y liquidez de Basilea III.

Más allá de los bancos, en algunos países es necesario fortalecer la supervisión y regulación de las entidades financieras no bancarias y grandes empresas en la región. Las condiciones favorables de financiamiento externo facilitan y abaratan el endeudamiento por fuera del sistema bancario, mientras que el cumplimiento con las más estrictas normas de Basilea III posiblemente restringirá la capacidad de los bancos para financiar algunos proyectos. Esto exigirá:

Basilea III:Mejora de la definición de capital

(Puntos porcentuales respecto a activos ponderados sobre el riesgo)

Nota: SIFI significa institución financiera de importancia sistémica.

Fuente: Comité de Supervisión Bancaria de Basilea (CSBB).

  • Fortalecer la supervisión de las instituciones financieras no bancarias dentro del marco regulatorio en vigor. La reciente intervención y liquidación de un importante agente en Colombia pone de manifiesto las deficiencias de las normas regulatorias (por ejemplo, sobre liquidez y préstamos a entidades relacionadas a través de conglomerados financieros).

  • Ampliar el perímetro de la regulación y fortalecer la supervisión para abarcar a las entidades financieras no bancarias. Por ejemplo, en Chile la rápida expansión de los pagos electrónicos ha llevado a las autoridades a establecer un nuevo conjunto de regulaciones para las tarjetas de crédito, que exigen que los emisores y operadores cumplan con requisitos estrictos en materia de solvencia, liquidez, gestión de riesgos y divulgación de información.

  • Mejorar las prácticas de gestión de riesgos de los bancos y asegurar que las asimetrías de información (por ejemplo, historiales crediticios cortos, débiles prácticas contables en pequeñas empresas) no se conviertan en nuevas fuentes de vulnerabilidad.

  • Fortalecer el seguimiento de las grandes empresas, incluida la identificación de posibles descalces de monedas y vencimientos en los balances. Estos esfuerzos deberían de complementarse con i) la creación de registros de crédito integrales, con información tanto de bancos como de otros proveedores de crédito (incluidas grandes tiendas departamentales), y ii) el fortalecimiento de las normas de gobierno corporativo para proteger a los tenedores de bonos y accionistas, y para permitir un adecuado desarrollo de los mercados accionarios y de bonos corporativos. Esto último, requerirá de mejoras en la calidad, puntualidad y divulgación de información de las empresas (por ejemplo, sobre controles internos, políticas de gestión de riesgos y nombramiento y remuneración de los miembros del directorio).

Nota: Este recuadro fue preparado por Luis Cubeddu y Camilo E. Tovar.1 Los informes FSSA están disponibles en: http://www.imf.org/external/NP/fsap/fsap.aspx. Entre los más recientes se encuentran los informes de Brasil (2012), Chile (2011), Colombia (2013), México (2011) y Perú (2011).2 En Chile aproximadamente el 45 por ciento de las tarjetas de crédito son emitidas por entidades no bancarias.

Recuadro 2.4.El Caribe: En busca de la competitividad perdida

En las últimas dos décadas la región del Caribe ha experimentado un crecimiento relativamente bajo, en gran medida debido a los arraigados problemas de competitividad. Estos se han traducido en grandes déficits de la cuenta corriente externa, elevados niveles de deuda externa y, en términos más generales, posiciones externas insostenibles. Por otra parte, los esfuerzos del sector público para respaldar un crecimiento cada vez más débil han tenido un elevado costo fiscal y han generado una dinámica de endeudamiento insostenible. En vista de esta situación, la región se enfrenta a un dilema: cómo impulsar el crecimiento en un entorno externo débil y en un momento en que la contracción fiscal es indispensable. Una manera de abordar este dilema sería centrarse en mejorar la competitividad. En este recuadro se analizan las opciones de política económica posibles, teniendo en cuenta que muchos países de la región mantienen un régimen de tipo de cambio fijo.

Hay tres vías principales a través de las cuales se puede mejorar la competitividad y reducir los costos internos relativos: i) un ajuste fiscal que reduzca la inflación del país a un nivel inferior al de sus principales socios comerciales (devaluación interna); ii) una depreciación nominal (devaluación externa), y iii) reformas estructurales para estimular la inversión privada y la productividad1.

Reformas estructurales. Se deberían emprender reformas estructurales de manera vigorosa independientemente de la aplicación de otras políticas. Estas reformas deberían centrarse en: i) mejorar la efectividad de la inversión pública, que ha tenido rendimientos relativamente bajos; ii) facilitar la actividad empresarial y mejorar el clima de inversión en general, entre otras formas, mediante una menor carga regulatoria y servicios públicos más eficientes; iii) aumentar la eficiencia y reducir los costos en los mercados financieros, de productos y de trabajo, entre otras medios a través de la reforma de las relaciones laborales, la reforma del mercado de electricidad y la eliminación de las tasas de interés mínimas reguladas, y iv) impulsar una integración regional más profunda que permita superar las desventajas derivadas del tamaño de las economías.

¿Devaluación interna o externa? Es difícil decidir entre las dos opciones de política restantes—devaluación externa o interna—porque ambas pueden implicar efectos macroeconómicos adversos. Además, en economías abiertas pequeñas, los efectos positivos y negativos de las dos opciones son distintos de los que tendrían en economías más grandes, debido al alto grado de apertura comercial. Para comprender mejor el equilibrio de estos efectos, el personal técnico ha realizado estudios de eventos, así como simulaciones de modelos dinámicos estocásticos de equilibrio general (DSGE) calibrados para economías abiertas pequeñas. Los resultados principales de estos análisis son los siguientes:

PIB real

(Índices, 1990 = 100)

Fuentes: FMI, Perspectivas de la economía mundial; y cálculos del personal técnico del FMI.

  • Ajuste fiscal (devaluación interna). Las simulaciones basadas en modelos y los estudios de casos muestran evidencias de que una devaluación interna puede ser eficaz para estimular la competitividad en las economías del Caribe. La consolidación fiscal produce una depreciación real, que ayuda a corregir los desequilibrios externos. Según la experiencia reciente de países que han aplicado una devaluación interna (Barbados 1991, Hong Kong 1997 y Argentina 1998), el modelo prevé que los países más pequeños experimentarán una depreciación real menor que los más grandes, pero con una mejora mayor en su cuenta corriente (debido al mayor contenido de importaciones en los recortes del gasto público y la gran magnitud de los gastos de importación). Si bien cabe esperar que el producto se reduzca a corto plazo debido a la disminución de la demanda, esa reducción tiende a ser menor en los Estados más pequeños (en los cuales la proporción de importaciones en el gasto público tiende a ser mayor). Por lo tanto, las simulaciones confirman que los multiplicadores fiscales son más bajos en países más pequeños, lo que implica que los efectos contractivos del ajuste fiscal serán menores que en economías más grandes.

  • Devaluación externa. Las simulaciones del modelo también sugieren que las devaluaciones externas ayudarán a estimular la competitividad y el crecimiento, aunque estos efectos tienden a ser menores en los Estados pequeños. Las simulaciones basadas en modelos y la experiencia derivada del seguimiento de 83 episodios de fuertes devaluaciones desde 1975 (de las cuales 24 ocurrieron en Estados pequeños) sugieren que: i) el crecimiento y la posición externa mejoran inmediatamente después de la devaluación tanto en las economías grandes como en las pequeñas; ii) la depreciación real parece ser menor en los Estados pequeños porque los precios internos suben más, dado el mayor contenido de importaciones en la canasta de consumo, y iii) el crecimiento del producto no será tan marcado en los Estados pequeños porque la disminución de los costos relativos es menor. Los estudios de eventos también muestran que además de ser pequeños, los países afectados por crisis financieras o que experimentaron sustanciales presiones sobre las reservas se beneficiaron en menor medida de las devaluaciones.

Fuente: Acevedo et al. (2013).

Nota: Los gráficos muestran las funciones impulso-respuesta (desviaciones respecto del estado estacionario) a una consolidación fiscal de 3 puntos porcentuales del PIB realizada a lo largo de tres años, utilizando el Modelo Fiscal y Monetario Mundial Integrado (GIMF, por sus siglas en inglés). La mejora de la posición fiscal se mantiene durante siete años, para luego revertir la mitad de la mejora en adelante.

Fuente: Acevedo et al. (2013).

Nota: El gráfico muestra las funciones impulso-respuesta (desviaciones respecto del estado estacionario) a una devaluación nominal de 1 por ciento, utilizando el GIMF.

Para la región del Caribe, es más fácil decidir entre una devaluación interna o externa porque la mayoría de los países deben emprender ajustes fiscales considerables para mejorar la dinámica de su deuda, lo cual también ayudará a mejorar la competitividad. Si fuese necesario un ajuste externo adicional, podría utilizarse una devaluación externa, aunque no cabe esperar que esta sea tan efectiva como en economías más grandes y menos abiertas. Para incrementar la probabilidad de que la devaluación externa tenga un efecto expansivo, deberían aplicarse al mismo tiempo otras medidas, como reformas estructurales y ajustes fiscales, a fin de impulsar la confianza en que no serán necesarias nuevas devaluaciones.

Nota: Este recuadro fue preparado por A. Cebotari, basado en Acevedo et. al (2013). Véase una evaluación reciente de la competitividad en el Caribe en la edición de abril de 2012, Perspectivas económicas: Las Américas (recuadro 2.5).1 Una cuarta opción sería una devaluación fiscal (un desplazamiento neutro desde el punto de vista de los ingresos públicos que reemplaza los impuestos sobre la nómina por impuestos sobre el consumo a fin de reducir los costos unitarios de la mano de obra y el consumo); esta opción sería difícil de implementar en el Caribe.

Nota: Preparado por Luis Cubeddu y Dora Iakova, quienes contaron con la excelente asistencia de Marie Kim en las tareas de investigación.

Véase una descripción detallada de estos escenarios de riesgo en el capítulo 1 de la edición de abril de 2013 de Perspectivas de la economía mundial.

Este grupo, que representa cerca del 75 por ciento del producto de la región, incluye Brasil, Chile, Colombia, México, Perú y Uruguay.

Brasil flexibilizó algunas de sus restricciones a los flujos de capitales en el segundo semestre de 2012, al disminuir los volúmenes de inversiones de cartera.

Este grupo comprende Argentina, Bolivia, Ecuador, Paraguay y Venezuela. En el caso de Argentina, el FMI emitió una declaración de censura, instando al país a adoptar medidas correctivas con respecto a la calidad de los datos oficiales sobre el PBI y el Índice de Precios al Consumidor del Gran Buenos Aires (IPC-GBA). En este informe también se usan en algunos casos fuentes de datos alternativas para evaluar la evolución económica.

Bolivia y Paraguay emitieron recientemente deuda soberana a tasas históricamente bajas.

Muchos países de la región (Costa Rica, El Salvador, Guatemala y Honduras) han emitido deuda soberana a tasas relativamente bajas en meses recientes. Una flexibilización de las restricciones al financiamiento externo podría aumentar las vulnerabilidades externas y fiscales si lleva a un deterioro de la disciplina fiscal.

En el caso de Trinidad y Tobago, los trabajos de mantenimiento en el sector energético frenaron el crecimiento en 2012.

En 2012, San Kitts y Nevis llegó a un acuerdo con sus acreedores externos para reducir el valor nominal de la deuda en aproximadamente 6 por ciento del PIB. Otras reestructuraciones de deuda llevadas a cabo en los últimos años incluyen las de Antigua y Barbuda (2011) y Jamaica (2011). Haití recibió alivio de la deuda oficial tras el devastador terremoto de comienzos de 2011.

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