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2. América Latina y el Caribe: Evolución y perspectivas

Author(s):
International Monetary Fund. Western Hemisphere Dept.
Published Date:
October 2009
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América Latina y el Caribe está sobrellevando esta crisis mejor que otras en el pasado, pero hay una creciente heterogeneidad entre los países de la región. La reducción de las remesas y el turismo provocada por la crisis es todavía importante y seguirá afectando a los países de América Central y del Caribe. En cambio, algunas de las economías más grandes han comenzado a recuperarse. Estos distintos comportamientos de la actividad económica, sumados a las diferencias en los márgenes de maniobra con los que cuentan las autoridades de los diferentes países, determinarán los desafíos a los que se enfrentarán las políticas públicas a corto plazo. Asimismo, las secuelas de la crisis mundial tendrán importantes repercusiones en la región.

Los shocks externos se disipan, pero no a la misma velocidad

Como se señaló en la edición de mayo de 2009 de Perspectivas económicas: Las Américas, desde el último trimestre de 2008 la región de América Latina y el Caribe (ALC) fue golpeada por shocks externos fuertes y de amplio alcance1. El costo del endeudamiento externo se disparó y los flujos de capital se tornaron negativos. El valor de las exportaciones se derrumbó al combinarse un descenso de los precios de las materias primas con un desplome del volumen de las exportaciones de otros productos. Las entradas por remesas y turismo se redujeron. La incertidumbre se intensificó.

En los últimos seis meses, conforme se han ido disipando los temores de una situación como la de los años treinta, las condiciones han mejorado en general (capítulo 1). Los mercados financieros se han estabilizado y los precios de los activos y de las materias primas se han recuperado notablemente a partir del segundo trimestre de 2009. Más recientemente, la demanda de exportaciones de productos distintos a las materias primas parece estar reactivándose, aunque de manera lenta. Sin embargo, el turismo y las remesas, que dependen más del consumo y las condiciones de empleo en los países avanzados, siguen rezagados (gráfico 2.1).

Este variado entorno externo incidirá de diversas maneras en ALC. Para ilustrar estas diferencias, la región ha sido dividida en cuatro grupos de países (recuadro 2.1), reflejando principalmente sus grados de exposición a los shocks externos.

Gráfico 2.1.La demanda externa de bienes se recuperará probablemente antes que el turismo y las remesas, dada la debilidad del empleo y el consumo privado en las economías avanzadas.

Fuente: Cálculos del personal técnico del FMI.

1/ Los datos de las remesas y turismo corresponden a promedios móviles de cuatro trimestres.

La tensión financiera en la región ha disminuido, lo que se refleja en una menor volatilidad en los indicadores financieros (gráfico 2.2). Pero hay diferencias entre los países. El aumento de los diferenciales y los rendimientos de los bonos soberanos y de empresas se ha revertido por completo en el caso de los países con mejores calificaciones crediticias. Pero para varios países con calificaciones crediticias más bajas, las tasas de interés soberanas y de empresas están en niveles significativamente más altos que antes de su fuerte aumento de septiembre de 2008.

Gráfico 2.2.Los rendimientos soberanos se han reducido y el acceso al mercado se ha recuperado considerablemente. Esto ha reducido la volatilidad financiera, lo que se refleja en el color verde del “mapa de tensión”.

Recuadro 2.1.Grupos analíticos de países de América Latina y el Caribe

Para analizar los acontecimientos y perspectivas de la región, se han dividido los países de ALC en cuatro grupos tomando en cuenta su exposición a los principales shocks externos. Para reflejar las grandes diferencias en el impacto que los shocks externos tienen sobre los términos de intercambio, se distingue, en primer lugar, entre exportadores e importadores netos de materias primas. Entre los exportadores, se distingue además entre los países que tienen pleno acceso a los mercados financieros internacionales y los países que están relativamente menos integrados en estos mercados. Entre los importadores de materias primas, se distingue entre los países que tienen un sector turístico dominante y los que no.

  • Exportadores netos de materias primas que tienen pleno acceso a los mercados financieros internacionales. Para simplificar, estos se denominan países exportadores con fuertes vínculos a los mercados financieros. Este grupo comprende cinco países que representan dos terceras parte del PIB regional (Brasil, Chile, Colombia, México y Perú). Estos países son los más vinculados con los mercados financieros mundiales y tienen acceso a dichos mercados en condiciones relativamente favorables, con calificaciones crediticias de grado de inversión. También suelen ser los países con los mercados internos de capital más desarrollados. Además, tienen otras características en común: aplican regímenes de metas específicas de inflación, tienen el mayor grado de flexibilidad del tipo de cambio, y de manera más general, aplican políticas macroeconómicas basadas en reglas. Los términos de intercambio de estos países en general han seguido la evolución de los precios internacionales de las materias primas.

  • Otros países exportadores netos de materias primas. Este grupo incluye a Argentina, Bolivia, Ecuador, Paraguay, Suriname, Trinidad y Tobago y Venezuela. En general, estos países están menos integrados en los mercados financieros internacionales. En promedio, estos países han registrado las mejoras más significativas en sus términos de intercambio.

  • Países importadores netos de materias primas con importantes sectores turísticos. Para simplificar, estos se denominarán países importadores de materias primas con fuertes ingresos por turismo. Este grupo incluye Antigua y Barbuda, Las Bahamas, Barbados, Belice, Dominica, Granada, Jamaica, Saint Kitts y Nevis, San Vicente y las Granadinas y Santa Lucía. Estos países dependen principalmente del turismo para sus ingresos en cuenta corriente externa. Si bien estos países tienen una alta carga de deuda externa, no están muy integrados en los mercados financieros mundiales. Durante 2000–08, los términos de intercambio de estos países experimentaron pérdidas muy significativas dada su limitada base de bienes de exportación y su dependencia de las importaciones de combustibles.

  • Otros importadores de materias primas. Este grupo incluye a Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Guyana, Haití, Honduras, Nicaragua, Panamá, la República Dominicana y Uruguay. Muchos de estos países dependen en gran medida de las remesas. Algunos de estos países exportan volúmenes considerables de materias primas, pero aun así sufrieron pérdidas en sus términos de intercambio durante 2000–08 debido a sus fuertes importaciones de combustibles.

Estructura de ingresos en la cuenta corriente

Fuentes: FMI, Balance of Payments Statistics; Comtrade, y cálculos del personal técnico del FMI.

Términos de intercambio

(Indice 2000=100; promedio simple de cada grupo)

Fuentes: Cálculos del personal técnico del FMI.

Nota: Este recuadro fue preparado por Jorge Iván Canales-Kriljenko y Ana Corbacho.

De manera similar, el acceso a los mercados de deuda ha ido mejorando. Para el segundo trimestre de 2009, las emisiones de bonos y préstamos habían retornado a niveles cercanos a los de septiembre de 2008 y se situaban bastante por encima de los niveles observados en 2003–06, es decir, antes del importante aumento en la entrada de capitales a los mercados emergentes. No obstante, si bien el acceso de las entidades soberanas y cuasisoberanas parece haberse restablecido por completo, el de las empresas permanece en niveles inferiores a los de antes de la crisis, sobre todo en el caso de las empresas de alto riesgo. Esto podría ser una indicación de que el mercado se ha vuelto más selectivo, pero también de que los requerimientos de financiamiento de las empresas son menores, dada la desaceleración de la inversión.

Dada la reducción en el acceso a los mercados financieros, el FMI ha apoyado a la región de ALC con una intensidad renovada. Ha brindado apoyo en el análisis de políticas como parte de su seguimiento de las economías de la región y ha proporcionada asistencia técnica. Junto con otras organizaciones multilaterales, el FMI también ha proporcionado apoyo de liquidez externa (en ciertos casos por medio de mecanismos de reciente creación), con el fin de apoyar los esfuerzos de las autoridades para estabilizar sus economías2. La mayoría de los países han asignado a los acuerdos con el FMI un carácter precautorio (recuadro 2.2).

Recuadro 2.2.Apoyo del FMI a la región durante la crisis

En el marco de su respuesta a la crisis económica mundial, el FMI incrementó su capacidad crediticia y llevó a cabo una importante reforma de sus instrumentos de préstamo. Mediante acuerdos bilaterales para la obtención de préstamos con algunos países miembros cuyas posiciones de reserva son sólidas, en el primer semestre de 2009 el FMI obtuvo recursos adicionales por un monto de DEG 67.000 millones (US$99.000 millones), incrementando su capacidad crediticia hasta DEG 213.000 millones (US$316.000 millones). Por otra parte, el FMI aprobó una importante reestructuración de sus instrumentos de crédito, flexibilizando las condiciones y el tamaño de sus préstamos y racionalizando aún más la condicionalidad. Las dos principales novedades fueron (i) la creación de una Línea de Crédito Flexible (LCF), para suministrar abundante financiamiento sin demora y sin condiciones ex-post a países con políticas económicas y cimientos muy sólidos y (2) el fortalecimiento de los acuerdos Stand-By, incrementando el tamaño “normal” de estos acuerdos y permitiendo desembolsos inmediatos de una parte importante de los fondos en el marco del acuerdo.

América Latina fue la primera región que se benefició de estos cambios en los instrumentos de crédito del FMI. El 16 de enero de 2009, antes de que concluyera la reestructuración de estos instrumentos, el FMI aprobó un acuerdo Stand-By por un monto de DEG 514 millones (US$763 millones) a favor de El Salvador, de los cuales dos terceras partes quedaron a disposición del país en el momento de la aprobación del acuerdo. Tres meses después, el 17 de abril, México se convirtió en el primer país en recibir una LCF (por el equivalente a diez veces la cuota de México en el FMI, es decir, DEG 31.500 millones, US$46.700 millones). En lo que va de este año, el Directorio del FMI ha aprobado once acuerdos con países de ALC, mayormente en América Central y el Caribe. A finales de junio de 2009, los compromisos totales de préstamos a países de América ascendían a DEG 40.200 millones (US$59.600 millones), frente a DEG 333 millones (US$494 millones) un año antes. Esto representa más del 50% de los compromisos de préstamos del FMI a todos los países miembros de la institución (véase el cuadro). No obstante, cabe señalar que más del 99% de todos los compromisos de préstamos del FMI a la región en 2009 han tenido carácter precautorio (es decir, los países han obtenido el acceso a los recursos del FMI pero han decidido no utilizarlos). En cambio, en las regiones más gravemente afectadas por la crisis mundial (por ejemplo, Europa central y oriental), los países con acuerdos respaldados por el FMI han decidido utilizar los préstamos del FMI para aliviar sus dificultades de balanza de pagos.

La distribución de nuevos DEG por un monto de DEG 160.000 millones (US$237.000 millones) fue otra iniciativa importante del FMI para ayudar a mitigar los efectos de la crisis mundial. Los nuevos DEG se distribuyeron el 28 de agosto a todos los países miembros en proporción a su cuota en el FMI y tuvieron el efecto inmediato de reforzar las posiciones de reserva de los países miembros. Con el tiempo, la asignación de DEG facilitará el acceso a “monedas fuertes” a los países que tengan dificultades para obtener divisas en los mercados mundiales. Conjuntamente, los países de América, excluidos Canadá y Estados Unidos, han recibido nuevos DEG por un monto de DEG 13.500 millones (US$20.000 millones). No obstante, debido a la solidez relativa de sus posiciones externas, la mayoría de los países de la región parecen haber optado por mantener la asignación de DEG como parte de sus reservas en lugar de utilizarla para efectuar pagos internacionales.

Préstamos del FMI, 2008–09

(Recursos totales comprometidos; millones de derechos especiales de giro)

30 de junio de 200830 de junio de 2009
ALCMundoALCMundo
Total3331.32040.20880.058
Acuerdos Stand-By2418371.63725.600
Línea de Crédito Flexible38.49452.184
Servicio para shocks92483771.776
exógenos / Servicio para el
crecimiento y la lucha contra
la pobreza
Fuente: Departamento Finaciero del FMI.
Nota: Este recuadro fue preparado por Miguel Savastano.

Si bien todos los países de ALC sintieron el impacto de la menor demanda externa, el efecto de la crisis sobre las exportaciones de materias primas fue fundamentalmente distinto al efecto sobre las de bienes manufacturados (gráfico 2.3). En el caso de las manufacturas, la merma de la demanda externa se sintió en la disminución de los volúmenes, lo que afectó especialmente a México y a los países que participan en el acuerdo de libre comercio que Estados Unidos suscribió con América Central y la República Dominicana. En tanto, la disminución en el valor de las exportaciones de materias primas, se debió principalmente al descenso de los precios de estos productos3. Dicha reducción afectó principalmente a los países exportadores de materias primas con fuertes vínculos financieros. La reducción de los volúmenes de exportaciones fue mucho menos profunda para los “otros países exportadores de materias primas”, sobre todo para aquellos que exportan energía. Debido al marcado aumento de los precios de las materias primas, los valores de las exportaciones de estos productos están recuperándose relativamente rápido, mientras que la recuperación de las exportaciones de productos manufactureros es más lenta.

Gráfico 2.3.Las exportaciones se están recuperando, pero el turismo y las remesas continúan rezagados.

Aunque la disminución de los ingresos por turismo todavía no ha sido tan importante como la de las exportaciones, será probablemente más persistente y empañará las perspectivas para las economías que dependen fuertemente de esta actividad. En este sentido, la importante reducción de los arribos de turistas ha dado lugar a descuentos de precios en muchos países del Caribe. Es de esperarse que los ingresos derivados del turismo seguirán siendo afectados por las mayores tasas de ahorro privado que se prevén para Estados Unidos y otras economías avanzadas, aún después de que se recupere el empleo en estos países (recuadro 2.3).

Las remesas también dependen de las condiciones de empleo en las economías avanzadas, por lo que sus perspectivas tampoco son favorables. Estas han seguido disminuyendo, afectando especialmente a los países importadores de materias primas, sobre todo a los de América Central. La reducción de la actividad de la construcción y el continuo aumento del desempleo de los hispanos en Estados Unidos son los factores que han determinado esta disminución.

Recuadro 2.3.¿Un Caribe menos visitado el año próximo? Tendencias del turismo

La crisis financiera mundial ha afectado profundamente a las economías dependientes del turismo, que respondieron a la importante baja de visitantes ofreciendo fuertes descuentos. Al desencadenarse la crisis en Estados Unidos, su impacto se sintió antes en los destinos más cercanos al epicentro (México y el Caribe). Cuando la crisis se propagó a Europa continental, disminuyeron los arribos a destinos menos dependientes de los viajeros de Estados Unidos, como Barbados, Cuba, la República Dominicana y algunos países de América del Sur. En respuesta, muchos destinos turísticos procuraron atemperar esa caída rebajando los precios. Aunque los datos sobre precios hoteleros son limitados, para fines de 2008 las tarifas habían bajado 7% tanto en el Caribe como en América Latina, con recortes aún mayores en 2009. Esas rebajas subrayan la posibilidad de que en los próximos meses se produzcan fuertes caídas de ingresos del gobierno y, por consiguiente, una menor entrada de divisas del exterior.

Variación porcentual de llegadas de turistas, 2009
Abril–JunioAcumulado(al mes)
Antigua y Barbuda−13,8−12,8jul.
Bahamas, Las−14,1may.
Barbados−12,5−10,7jul.
Belice−6,0−8,3jun.
República Dominicana−0,5−2,4jul.
Jamaica6,73,4jun.
Santa Lucía−5,2−9,4jul.
San Vicente y las Granadinas−24,1−17,4jun.
St. Kitts y Nevis−25,5−27,0jun.
Argentina−9,1−13,1jun.
Brasil2,4−3,8jul.
Chile−8,4−8,5jun.
Colombia13,210,1jul.
México−27,6−16,8jul.
Perú−0,3−0,9jun.
Partida Informativa:
Cuba3,83,1jul.
Fuentes: Autoridades nacionales; Organización de Turismo del Caribe; y cálculos del personal técnico del FMI.

Probablemente los efectos de la crisis financiera en el Caribe persistirán hasta 2010, dado que el turismo depende de la situación del empleo en las economías avanzadas, que generalmente muestra rezagos respecto de la recuperación del producto1. En la recesión de 2001, por ejemplo, la disminución de los arribos de turistas a México y el Caribe se produjo después de un aumento de las tasas de desempleo, que no mejoraron hasta 2003 a pesar de la recuperación del producto en 2002. Las estimaciones econométricas del arribo de turistas a la región, en las que se consideran las tasas crecientes de desempleo, indican que habrá una caída de entre el 10% y el 15% como resultado de la crisis. En la actualidad se proyecta que la tasa de desempleo de Estados Unidos alcance cifras de dos dígitos—por primera vez en más de 60 años—y se mantenga en ese nivel hasta el último trimestre de 2010.

Variación de la tasa de desempleo y la llegada de turistas de Estados Unidos

(Porcentaje)

Fuentes: Haver Analytics; y cálculos del personal técnico del FMI.

Las perspectivas del turismo en 2010 podrían verse afectadas además por los efectos indirectos de una mayor apertura de Estados Unidos hacia Cuba y una recuperación potencialmente fuerte en México. En abril de 2009, Estados Unidos levantó las restricciones de viajar a Cuba para los familiares de residentes en la isla, como resultado de lo cual los arribos a Cuba desde Estados Unidos aumentaron 11% y los arribos totales, 6%. Mientras que el impacto de esta medida en el resto del Caribe será probablemente pequeño, una mayor apertura del turismo de Estados Unidos a Cuba en el corto plazo aumentaría significativamente la competencia regional2. Asimismo, desde 2003 los aumentos (y disminuciones) del número de visitantes de Estados Unidos a México han sido compensados por los arribos de viajeros de esa procedencia al Caribe (véase el gráfico). Las fuertes reducciones de los arribos a México registradas este año a causa del virus H1N1 y otros shocks ha desacelerado el ritmo de la caída en el Caribe. Si México se recupera rápidamente en 2010, el Caribe quedará sometido a una mayor presión.

Nota: Este recuadro fue preparado por Rafael Romeu. El autor agradece los comentarios de Roberto Perrelli y Laure Redifer.1Véase la vinculación entre turismo y empleo en Romeu y Wolfe (de próxima publicación).2En Romeu (2008) se estima el impacto regional de la ausencia de restricciones a los viajes desde Estados Unidos a Cuba.

El impacto económico de la crisis ha sido fuerte, pero se divisa un rebrote de actividad …

¿A través de qué canales la recesión y la tensión financiera a escala mundial se reflejaron en una menor actividad en ALC? Aunque los volúmenes de las exportaciones se contrajeron en muchos casos, el descenso rápido y profundo de la demanda interna fue el factor dominante (gráfico 2.4).

Gráfico 2.4.La demanda interna se desaceleró drásticamente, lo cual estuvo asociado con un freno brusco en el crédito y menores importaciones y saldos en la cuenta corriente externa.

En este sentido, el sector privado reaccionó rápidamente a la extrema incertidumbre económica y financiera de finales de 2008, recortando el consumo de bienes duraderos, y sobre todo, postergando planes de inversión y reduciendo inventarios.

La reducción de la demanda interna provocó una fuerte desaceleración de la actividad económica, pero el ritmo de la desaceleración no ha sido uniforme. De hecho, los países que están más integrados en los mercados financieros y más interconectados a escala internacional sintieron los shocks externos más rápidamente, además de que las exportaciones cayeron antes y más profundamente que los ingresos derivados del turismo y las remesas, más relevantes en estos países.

Como se indicó en la edición de mayo de 2009 de Perspectivas económicas: Las Américas, los tipos de cambio desempeñaron un papel crucial en las economías más vinculadas a los mercados financieros (gráfico 2.5). Tras el colapso de Lehman, los tipos de cambio reales de estos países se depreciaron considerablemente, pero se recuperaron a comienzos de 2009, reflejando principalmente las fluctuaciones del valor de sus monedas con respecto al dólar de EE.UU. En otros países, los tipos de cambio reales efectivos (es decir, ponderados por la estructura de su comercio exterior) se movieron en el sentido opuesto. Esta tendencia obedece principalmente a las variaciones de los tipos de cambio nominales, en particular la apreciación del dólar de EE.UU. frente a otras monedas importantes, más que a diferencias en las tasas de inflación. De hecho, al desacelerarse la actividad económica y ampliarse las brechas del producto en todos los países, la inflación bajó de forma generalizada.

Gráfico 2.5.Los tipos de cambio reales están retornando a los niveles previos al colapso de Lehman, debido principalmente a los movimientos de los tipos de cambio nominales efectivos.

Los sistemas financieros de la región han resistido estos shocks, pero el crecimiento del crédito ha disminuido. El crédito prácticamente se estancó dada la reducción de su demanda por parte de empresas y hogares y la mayor precaución de los bancos a la hora de otorgarlo. La cartera de préstamos en mora, en niveles bajos antes de la crisis, ha aumentado durante 2009, mientras que la rentabilidad ha disminuido. Sin embargo, los indicadores de solvencia patrimonial ajustados en función del riesgo han mejorado; la constitución procíclica de provisiones puede haber influido en este sentido. Esto sugiere que los bancos tomaron medidas para reforzar sus reservas de capital ajustadas en función del riesgo, lo que implica que han asumido relativamente menores riesgos crediticios (gráfico 2.6).

Gráfico 2.6.La cartera en mora ha aumentado y la rentabilidad ha disminuido, pero los niveles de adecuación de capital ponderados por riesgo se han elevado.

Fuentes: Autoridades nacionales; y cálculos del personal técnico del FMI.

1/ La definición oficial de indicadores de solidez financiera varía de un país a otro. Las líneas en el gráfico indican la mediana para cada grupo de países.

Muchos factores han contribuido a la solidez de los sistemas financieros de ALC: reservas de capital y de liquidez más cuantiosas y mejores, la modernización de los marcos jurídico, regulatorio y de supervisión a lo largo de más de una década, y una mejor gestión de riesgo por parte de las instituciones financieras.

Como se mencionó en la edición de mayo de 2009 de Perspectivas económicas: Las Américas, los colapsos de Clico y Stanford han tenido repercusiones financieras importantes en el Caribe, que todavía se siguen sintiendo. Pese a las mejoras importantes en la regulación prudencial en toda la región, este tipo de eventos señalan los desafíos regulatorios que aún hay que abordar.

Al disiparse los shocks externos y al reducirse la incertidumbre (dados los menores riesgos de eventos extremos), la reactivación de la actividad económica está empezando a cobrar impulso. De hecho, los indicadores recientes apuntan a una recuperación, sobre todo entre los países exportadores de materias primas con fuertes vínculos a los mercados financieros. Por ejemplo, Colombia mostró tasas de crecimiento positivas en el primer y segundo trimestre, mientras que Brasil se recuperó con fuerza en el segundo trimestre. Se prevé que otros países exportadores de materias primas registren un crecimiento positivo en la segunda parte del año. En cambio, en los países importadores de materias primas el crecimiento está rezagado, ya que aún enfrentan un entorno externo adverso, aunque en algunos casos se notan rebrotes de actividad (Costa Rica y Uruguay, por ejemplo).

En todos los grupos de países, el déficit en el balance de cuenta corriente disminuyó en términos absolutos. El descenso marcado de la demanda interna dio lugar a una reducción generalizada de las importaciones, que cayeron por lo general más que las exportaciones en términos reales. En efecto, las exportaciones netas contribuyeron positivamente al PIB.

En la cuenta financiera de la balanza de pagos, las salidas de cartera de no residentes resultaron ser pasajeras, y los flujos provenientes del exterior retornaron a los países más grandes ya en la primera parte de 2009 (gráfico 2.7). En algunos países, el sector privado y el gobierno redujeron sus activos externos para suavizar la salida de capitales. En cuanto a la composición de la cuenta financiera, el cambio más importante ocurrió en los flujos de cartera, ya que la búsqueda de liquidez de los inversionistas extranjeros resultó en reducciones de sus tenencias de activos financieros de la región. Al igual que en otros episodios de cambio súbito de las entradas de capitales, los flujos de inversión extranjera directa (IED) fueron mucho más estables que otros flujos (recuadro 2.4). El ajuste financiero efectuado por el sector privado, incluida la reducción de sus activos externos, mitigó el shock en la balanza de pagos y redujo considerablemente la necesidad de medidas por parte de las autoridades. De hecho, las reservas internacionales oficiales disminuyeron levemente y por lo general permanecieron por encima de sus niveles a fines de 2007.

Gráfico 2.7.Las entradas de capitales por inversiones de cartera han regresado. La inversión extranjera directa permaneció relativamente estable.

El retiro inicial de los bancos globales en los meses posteriores a los eventos de Lehman Brothers se revirtió prácticamente hacia marzo de este año. El total de activos de los bancos que informan al Banco de Pagos Internacionales (BPI), medidos a tasas de cambio constantes, se contrajo en el último trimestre de 2008 pero mucho menos que en otras regiones del mundo. Esta mayor estabilidad relativa se debe en parte a que la mayoría de los préstamos y otros activos de los bancos globales en ALC fueron otorgados por sus filiales locales y financiadas con depósitos locales (véase también el capítulo 4 de la edición de mayo de 2009 de Perspectivas económicas: Las Américas).

Recuadro 2.4.La IED durante la última crisis: Resistente, pero no inmune

Al igual que lo sucedido en anteriores episodios de turbulencia, en el último año la inversión extranjera directa (IED) se ha mantenido más estable que otros flujos de financiamiento externo. Sin embargo, no ha sido totalmente inmune a los efectos de la crisis mundial y es probable que durante algún tiempo se mantenga por debajo de sus niveles máximos, especialmente en los países del Caribe donde creció rápidamente durante los años de bonanza.

Los flujos de IED hacia América Latina y el Caribe fueron relativamente abundantes en los últimos años, pero no en la medida observada en otras regiones1. Entre 2003 y 2008, la IED que recibió la región de ALC en su conjunto se duplicó en dólares constantes. En otras regiones, sin embargo, el crecimiento fue aún más rápido: los flujos hacia las economías emergentes de Asia, hacia Oriente Medio y África aumentaron más del triple y los dirigidos a Europa central y Europa oriental se quintuplicaron. En consecuencia, la participación de América Latina y el Caribe en los flujos mundiales de IED hacia las economías emergentes y en desarrollo cayó de más del 40% durante finales de la década de 1990 al 25% en 2003, y a menos del 20% en 2008.

Entradas netas de IED

(Indice 2003=100; dólares de EE.UU. deflactados según el IPC de EE.UU.)

Fuente: Cálculos del personal técnico del FMI.

Composición de las entradas netas de IED

(Porcentaje del PIB)

Fuentes: FMI, Balance of Payments Statistics; y cálculos del personal técnico del FMI.

En relación al tamaño de la economía del país receptor, la IED ha aumentado de manera significativa en muchos países de América Central y el Caribe, pero mucho menos en otros países de la región de ALC2. En el caso de las economías más grandes, agrupadas en AL7, la relación IED-PIB se ha mantenido en un nivel estable de alrededor del 3% del PIB2. En otros países de América del Sur, en promedio la IED ha aumentado solo moderadamente como porcentaje del PIB en los últimos cinco años3. En cambio, la IED recibida por América Central—que ya había estado en alza en la primera parte de la década debido a la mayor integración mundial—ha crecido a una tasa mucho mayor en los últimos años4. Los flujos de IED hacia la región del Caribe también han aumentado en estos últimos años, alcanzando un promedio de más del 15% del PIB en el período 2006–08, debido a las grandes inversiones realizadas en los sectores de bienes raíces y del turismo5.

A través de los años, la IED no ha exhibido el comportamiento de auge y desplome típico de otros flujos de capital. El comportamiento de los diversos tipos de flujos ha sido muy diferente en anteriores episodios de crisis: la IED se mantiene notablemente estable, mientras que los flujos de cartera, los préstamos bancarios y el crédito al comercio internacional experimentan repentinas reversiones y profundas caídas. De hecho, los flujos de IED hacia la región de ALC tienden a mantenerse positivos aun durante períodos en que la inversión de cartera y otras inversiones han registrado sustanciales redenciones netas6. La estabilidad de los flujos de IED puede deberse tanto al hecho que las decisiones sobre estos flujos de capital están determinadas por una evaluación de más mediano plazo sobre el ambiente de negocios en un determinado país, o que el tipo de inversiones hechas son más difíciles de revertir que otros flujos de capital7.

Episodios previos de crisis: Entradas netas de capital 1/

(Porcentaje de PIB, en t = -6)

Fuentes: Haver Analytics; y cálculos del personal técnico del FMI.

1/ Promedio móvil de dos trimestres, en cifras anualizadas, de flujos brutos de inversión extranjera directa, cartera y otros flujos como porcentaje del PIB seis trimestres antes del punto máximo de financiamiento. Cada línea es un promedio simple de la razón entradas de capital/PIB de todos los países de ALC de los que se dispone datos trimestrales.

Aunque todavía es prematuro hacer una evaluación del episodio actual, los datos disponibles sobre algunos países indican que, si bien la IED no ha permanecido completamente inmune a la turbulencia financiera mundial, una vez más ha demostrado ser la fuente más estable de financiamiento. Comparados con la intensidad de la crisis mundial, los flujos de IED hacia muchas de las economías de ALC han demostrado una excepcional capacidad de resistencia en el período más reciente. Los datos disponibles hasta el primer trimestre de 2009, muestran que los flujos de IED como porcentaje del PIB previo a la turbulencia se mantuvieron constantes en los países de AL7 y otros países de América del Sur, y registraron una baja moderada en América Central8. En cambio, las entradas de inversiones de cartera y otros flujos de capital cayeron en el segundo semestre de 2008, pasando a ser negativos en todas las regiones en el cuarto trimestre, antes de repuntar parcialmente en el primer trimestre de 2009. Esta evidencia preliminar sugiere que la IED ha sido una fuente de estabilidad de la cuenta de capital durante la reciente crisis financiera.

Comportamiento de las entradas de IED y de otros flujos de capitales durante la reciente crisis en la región de ALC 1/

(Entradas trimestrales anualizadas como porcentaje del PIB de 2007)

Fuentes: FMI, Balance of Payments Statistics; y cálculos del personal técnico del FMI.

1/Para controlar por el tamaño del país y variaciones del tipo de cambio, los flujos de capital trimestrales se dividen por el PIB de 2007 en cada período y país. Los gráficos muestran el promedio simple de cada grupo.

La caída de las entradas de IED ha sido menos drástica que la de otros flujos financieros, pero igualmente se prevé que estas entradas disminuyan significativamente y que durante algún tiempo se mantengan por debajo de los niveles anteriores a la crisis. El pronóstico para la región prevé entradas netas de IED por un monto de US$72.000 millones en 2009, menos que los US$125.000 millones recibidos en 2008. Esto contrasta con la baja de otros flujos financieros (excluidas las reservas) de US$113.000 millones en 2007 a US$32.000 millones en 2008. La disminución pronosticada de la IED está en consonancia con lo ocurrido en el primer trimestre de 2009 y en el segundo trimestre en los países donde se dispone de datos. No obstante, según se infiere de la persistencia típica de los shocks a la IED, los flujos tenderán a permanecer por debajo de los niveles de 2006–08 durante algún tiempo. Otro factor que posiblemente limite la IED en las actuales circunstancias son las restricciones de financiamiento que enfrentan las empresas extranjeras que normalmente sirven como fuente interna de fondos de IED o que realizan fusiones y adquisiciones. Los países más vulnerables son aquellos de América Central y el Caribe que experimentaron la mayor acumulación de IED antes de la crisis, especialmente si los flujos dependieron de industrias como el turismo y el sector financiero, que probablemente rezaguen el proceso de recuperación. En gran parte de la región, sin embargo, el hecho de que el incremento de la IED durante los años de auge haya sido menos dramático, unido a la existencia de sólidos fundamentos macroeconómicos, podría atenuar la caída en comparación con la de algunas otras regiones del mundo.

Nota: Este recuadro fue preparado por Herman Kamil, Bennett Sutton y Andrew Swiston.1En este recuadro, los términos IED y flujos de IED se refieren a los flujos de ingresos netos provenientes de extranjeros (definidos como influjos brutos netos de redenciones).2En este recuadro, la relación con el PIB se refiere a la razón promedio (media) dentro de cada grupo de países. El uso de la mediana de los cocientes no modifica los resultados de manera sustancial.3Los movimientos en la relación respecto del PIB en dólares corrientes pueden ser afectados por las variaciones del tipo de cambio real frente al dólar que se registren en cada país. En tal sentido, la apreciación real de la moneda en países como Argentina, Brasil, Chile y Colombia durante el período 2004–08 hizo caer la razón IED/PIB, dado todo lo demás.4El desglose de los componentes de la IED correspondientes a América Central y el Caribe solo incluye datos hasta 2007 inclusive, ya que no se dispone de un desglose para la mayoría de los países de estos grupos para 2008.5La composición de los flujos de IED varían mucho entre las distintas regiones. En el grupo de países de AL-7 y otras naciones de América del Sur, la reinversión de utilidades se ha convertido en una fuente más importante de IED, ante la caída de los influjos de capital accionario. Como una gran parte de la IED hacia estas regiones ha estado dirigida a los sectores productores de materias primas, el alza de precios de esos bienes hasta 2008 incrementó la rentabilidad de esas empresas y contribuyó a generar mayores utilidades reinvertidas en las filiales extranjeras. En cambio, el reciente aumento de la entrada de IED a la región del Caribe se debe casi enteramente a los flujos de capital accionario, mientras que los flujos recibidos por América Central se distribuyen en forma más pareja entre aportes de capital y reinversión de utilidades.6Por lo tanto, los hechos estilizados correspondientes a la región de ALC son coherentes con la evidencia empírica que en general confirma que los flujos de IED son más estables que todas las demás formas de capital (véase Levchenko y Mauro, 2006). Los pagos de IED también tienen, en principio, propiedades cíclicas ventajosas: los pagos relacionados con el financiamiento mediante aportes de capital tienden a reducirse cuando los resultados económicos empeoran. La contracara de estos beneficios de la IED (que supone compartir más equitativamente el riesgo con el resto del mundo) es que la IED por lo general es “más cara”, es decir, dichas inversiones extranjeras exigen por lo general un rendimiento mayor.7Hausmann y Fernández-Arias (2000) sostienen que son solo los criterios contables por los que optan las firmas lo que determina la distinción entre IED y otros flujos de capital. De todos modos, este argumento no explica los continuados flujos positivos de IED observados durante episodios de crisis. Una explicación posible de este fenómeno es que, durante un cambio abrupto de dirección de los influjos de capital, las filiales que son objeto de IED les resulta más fácil obtener financiamiento interno de sus propias casas matrices que conseguir endeudarse externo de empresas no vinculadas.8En el caso de los países del Caribe, no existían suficientes datos trimestrales disponibles para construir un agregado regional. Los datos anuales indican que la IED disminuyó del 16% del PIB en 2007 al 14% del PIB en 2008.

El impacto de la crisis en los mercados laborales de ALC no ha sido tan severo como en Estados Unidos. Las tasas de desempleo han aumentado, aunque en muchos casos esto se ha debido más a un aumento de las tasas de participación de la fuerza laboral que a una disminución del empleo. En algunos países (por ejemplo, Brasil), la tasa de desempleo ya ha empezado a disminuir.

… ayudado en algunos casos por políticas macroeconómicas activas

A diferencia de lo sucedido en el pasado, los países mejor preparados de ALC pudieron aplicar políticas macroeconómicas anticíclicas en respuesta a la crisis. Como se destacó en la edición de mayo de 2009 de Perspectivas económicas: Las Américas, esta fue la “recompensa” a los importantes esfuerzos realizados durante la última década para reducir los factores de vulnerabilidad y reforzar los marcos de políticas. Esta mejor preparación ha redundado positivamente, y según estimaciones preliminares, las pérdidas del producto serán muy inferiores a las que hubieran ocurrido si no se hubiesen realizado tales esfuerzos (capítulo 3).

Los países exportadores de materias primas con fuertes vínculos a los mercados financieros reaccionaron relajando las condiciones monetarias (gráfico 2.8). Las tasas de interés de política monetaria fueron reducidas drásticamente, se permitió que el tipo de cambio se depreciara, y al mismo tiempo se ayudó a algunas empresas e instituciones financieras a cubrir sus obligaciones externas inmediatas (mediante ventas directas de divisas, préstamos de divisas o swaps de divisas). Algunos países también redujeron los encajes legales sobre los depósitos bancarios. El mecanismo de transmisión de las tasas de política monetaria a las tasas de interés de los bancos funcionó bien, y las tasas pasiva y activa se redujeron significativamente como consecuencia.

La mayoría de los otros países de la región vieron restringida su capacidad de relajar sus políticas monetarias. Los países con regímenes cambiarios menos flexibles se beneficiaron en parte de tasas de interés más bajas en las economías avanzadas. Pero aún así, muchos se vieron perjudicados por el aumento de los diferenciales de las tasas de interés. En algunos países, las tasas de interés de los bancos aumentaron a pesar de la reducción de las tasas de interés en los mercados monetarios, debido a mecanismos de transmisión ineficaces o a una mayor percepción de riesgo. Al caer la inflación, las tasas de interés reales aumentaron en muchos casos.

En varios países, los bancos públicos intervinieron para apoyar la oferta de crédito. Para compensar el endurecimiento de las condiciones de crédito, dichos bancos adoptaron políticas de préstamo que le permitieron incrementar su participación en el mercado y ejercer una función anticíclica (por ejemplo, en Argentina, Brasil, Chile y la República Dominicana)4. En algunos países, los mercados de capital internos también ofrecieron fuentes de financiamiento alternativas (por ejemplo, en Chile y Perú).

La política fiscal también contribuyó a amortiguar el impacto de la crisis durante 2009, pero en grados distintos de acuerdo con el margen de maniobra de cada país (gráfico 2.9). Como se detalla en el capítulo 4, el apoyo de la política fiscal a la demanda interna (o impulso fiscal) fue mayor en los países exportadores de materias primas con fuertes vínculos a los mercados financieros. La acumulación de recursos financieros y la consolidación de la credibilidad de sus políticas económicas durante la fase ascendente del ciclo les permitieron a estos países adoptar políticas fiscales anticíclicas. En los grupos de otros países exportadores e importadores de materias primas, la política fiscal también brindó cierto apoyo a la demanda interna, pero en mucho menor grado que en los países exportadores más vinculados a los mercados financieros.

Gráfico 2.8.Algunos países pudieron relajar las condiciones monetarias y permitieron que el tipo de cambio absorbiera parte del shock externo. Las reservas internacionales permanecieron relativamente estables.

Gráfico 2.9.El apoyo de la política fiscal no fue uniforme entre los distintos grupos de países.

Gráfico 2.10.El crecimiento debería regresar a ALC en 2010, pero a tasas inferiores a las del pasado reciente. La recuperación vendrá rezagada en varios importadores de materias primas que dependen de las condiciones laborales en el extranjero.

Se prevé una recuperación gradual …

El pronóstico de referencia (base) para ALC se ha revisado teniendo en cuenta lo ocurrido desde la publicación de la edición de mayo de 2009 de Perspectivas económicas: Las Américas. Se prevé ahora que el crecimiento en ALC se reanudará en el segundo semestre de 2009, y se acelere en 2010 (gráfico 2.10). Como se analizó en el capítulo 1, el entorno externo no es propicio para un retorno rápido a las anteriores tasas de crecimiento.

Para 2009 se pronostica un crecimiento ponderado para ALC de -2,6%, algo inferior al presentado en la edición de mayo de 2009 de Perspectivas económicas: Las Américas. Esta revisión se debe a que en el primer semestre de 2009 la actividad fue inferior a la proyectada, sobre todo en el caso de México. (recuadro 3.3).

Se proyecta que en 2010 el crecimiento general de ALC se recupere a un poco menos del 3%. En cuanto a Estados Unidos y otras regiones, no se espera un repunte rápido, y por lo tanto las brechas del producto se reducirán solo paulatinamente.

De hecho, pese a las dificultades en estimar las brechas del producto, prevemos que seguirá habiendo una considerable falta de dinamismo y que las presiones inflacionarias permanecerán contenidas en la mayoría de los países de ALC.

Se prevé que la recuperación más rápida dentro de la región se registrará en los países exportadores de materias primas, con una media de crecimiento real de alrededor del 3,5%. Se espera que la recuperación ocurra más lentamente en los países importadores de materias primas, en vista de su estrecha interdependencia con el empleo en Estados Unidos y el margen limitado del que disponen las autoridades de estos países para proporcionar un estímulo adicional.

El retorno proyectado del crecimiento dependerá principalmente de una recuperación de la demanda interna, aunque naturalmente, una parte de este aumento se reflejará en mayores importaciones. Si bien la recuperación proyectada no se basa en una contribución importante de las exportaciones netas, puede esperarse una expansión moderada de los volúmenes de exportaciones de ALC, de acuerdo con la evolución esperada del comercio mundial.

Se prevé que el crecimiento medio de la región se reactive gradualmente en 2011–13. Sin embargo, no se prevé que el crecimiento retorne a los altos niveles de 2004–07. Se pronostica que el proceso de cierre de las brechas del producto no entrañará un período de crecimiento rápido5.

En resumen, nuestro nuevo escenario de referencia supone que el crecimiento del producto potencial de ALC en los próximos cinco años será un poco inferior al de los años previos a la crisis. El crecimiento potencial es menor en el corto plazo debido a la reducida acumulación de capital.

La revisión a la baja del producto potencial se refleja en nuestras proyecciones de crecimiento revisadas. En nuestro escenario de referencia, el nivel del PIB real de la región será, en promedio, 3% inferior al nivel previsto antes de la crisis para 2014 (gráfico 2.11). Sin embargo, este pronóstico está sujeto a una considerable incertidumbre, y será necesario revisarlo con más datos.

Gráfico 2.11.La crisis global tendrá un impacto duradero sobre el producto de EE.UU. y ALC.

Un escenario a al baja

Entre las alternativas a la trayectoria de referencia presentada aquí, cabe destacar en particular el riesgo de un escenario menos favorable a corto plazo en las economías avanzadas, como se expuso en el capítulo 1. Una nueva desaceleración en las economías avanzadas desencadenaría probablemente una segunda desaceleración, o incluso una contracción, en ALC y el resto del mundo.

… que determinará las decisiones en materia de políticas

Desafíos de política a corto plazo

¿Qué desafíos de política económica enfrentarán las autoridades si la recuperación ocurre en línea con nuestro pronóstico de referencia? Obviamente los desafíos serán distintos para los diferentes países de ALC, de acuerdo con la etapa del ciclo económico en la que se encuentren, la magnitud del estímulo ya proporcionado y el margen de maniobra restante dadas las vulnerabilidades existentes (gráfico 2.12).

Gráfico 2.12.Los requerimientos de financiamiento del sector público han aumentado en toda la región, mientras que los de financiamiento externo y la suficiencia de las reservas internacionales han variado entre los países.

Gestión flexible, en donde sea posible…

En el caso de los países que pudieron implementar políticas expansivas en 2009, y en los que el crecimiento se ha reanudado, la cuestión de política macroeconómica más importante consistirá en decidir el momento en que se empezará a retirar el estímulo y la secuencia de ese proceso (es decir, la “estrategia de salida”).

En cuanto al momento para comenzar a retirar el estímulo, el alto grado de incertidumbre con respecto a la rapidez de la recuperación, inclusive a escala mundial, hará que sea difícil determinar el momento justo. Los errores en un sentido u otro tendrán consecuencias. En general, convendría empezar a retirar el estímulo discrecional cuando la demanda interna del sector privado se haya consolidado. No obstante, es probable que las consecuencias de retirar el estímulo demasiado pronto en ALC no sean tan graves como lo serían en Estados Unidos y otras economías avanzadas. Esto es así porque los sistemas financieros de la región no han enfrentado presiones extremadamente fuertes y la recuperación de las economías de ALC no depende exclusivamente del actual estímulo monetario y fiscal (como en el caso de algunas economías avanzadas); por lo tanto una gradual reversión hacia políticas menos expansivas no sería un obstáculo grave para la recuperación de la demanda en ALC.

En cuanto a la secuencia del proceso de retiro del estímulo, lo más conveniente sería comenzar por dejar sin efecto los programas especiales de apoyo financiero otorgados por los bancos centrales cuando dejen de ser necesarios. Esto podría evitar una posible acumulación de pasivos contingentes. En general, el estímulo fiscal debería retirarse antes que el estímulo monetario. La recomendación general es que la política fiscal debería volver a desempeñar una función neutra, o pasiva, en lo que se refiere a la gestión del ciclo de la demanda (como se analiza en más detalle en el capítulo 4). Las autoridades monetarias tendrán que tomar en cuenta los acontecimientos fiscales a la hora de formular la política monetaria, de modo que la coordinación de políticas será importante. El retiro oportuno del estímulo fiscal facilitará el funcionamiento de la política monetaria.

En los casos en que las brechas del producto sigan siendo considerables y la economía no se haya afianzado, no sería necesario que la política monetaria retorne rápidamente a la neutralidad. Sin embargo, en casos donde las políticas han proporcionado mucho estímulo, las autoridades tendrán que empezar a revertir los recortes de las tasas de interés mucho antes de que las brechas del producto parezcan estar cerradas, dados que existen rezagos en la transmisión de la política monetaria. Los países con brechas del producto más pequeñas tendrán que preocuparse más que otros del riesgo de demorarse en revertir sus actuales políticas.

En el escenario de referencia existe la posibilidad de que montos significativos de capital extranjero comiencen a fluir de manera relativamente rápida hacia países en donde los riesgos son relativamente bajos y la recuperación esté más afianzada, lo cual incidiría en la mezcla apropiada de políticas macroeconómicas. Dado el bajo rendimiento al ahorro en las economías avanzadas, los inversionistas que buscan rendimientos altos pero razonablemente seguros podrían “redescubrir” oportunidades en varios países de ALC. El alza de los precios de las exportaciones de materias primas podría reforzar la confianza y convertirse en otro factor de atracción. Si bien una mayor disponibilidad de capital extranjero en condiciones más asequibles sería, en general, algo positivo, una afluencia repentina de fondos podría dar lugar a monedas demasiado fuertes u otros tipos de tensiones, sobre todo si las nuevas entradas pudieran revertirse súbitamente. Esta es otra razón para retirar el estímulo fiscal antes que el monetario (flexibilizando al mismo tiempo el tipo de cambio para evitar que se realicen apuestas en un solo sentido con la moneda local). Si las entradas de capital persistieran en volúmenes excesivos, probablemente sería necesario volver a evaluar la orientación de la política fiscal.

En un escenario negativo, en el que la recuperación de las economías avanzadas se desacelere, los países de ALC con marcos de política y balances más sólidos en general estarían en condiciones de reactivar el estímulo monetario. De ser necesario, también podría considerarse postergar el retiro del estímulo fiscal, tomando medidas para garantizar su retiro más adelante.

… y con menos opciones

Las opciones de política de otros países de ALC son, en distinto grado, más limitadas.

A pesar de que en varios países, entre ellos algunos de América Central, la recuperación será lenta, no está claro si nuevos estímulos fiscales serían factibles o aconsejables. De hecho, es posible que el estímulo aplicado en 2009 tenga que ser retirado más pronto de lo que sería conveniente desde el punto de vista de la gestión de la demanda, simplemente porque el “margen” para proporcionar estímulo es escaso (cabe destacar que estos márgenes se han reducido considerablemente). En ciertos casos sería prudente conservar el margen de maniobra que queda en el escenario de referencia, para utilizarlo en el caso de que se materialice el escenario más difícil en donde la actividad económica vuelva a desacelerar.

En otros casos, incluyendo a muchos países del Caribe, las opciones de política son aún más limitadas. La crisis mundial ha incrementado la deuda pública que ya estaba en niveles muy altos, circunstancia que restringe severamente el nuevo financiamiento, aún cuando los ingresos fiscales sigan disminuyendo. Para mantener la estabilidad durante este período se precisarán políticas prudentes y planes bien elaborados con un máximo de consenso social. El enfoque debería centrarse en medidas que alivien las dificultades que atraviesan los sectores sociales más vulnerables en esta coyuntura.

Por último, los países exportadores de materias primas, que en general han aplicado una política fiscal procíclica, parecen estar en una encrucijada. Con el desplome de los precios de las materias primas hace un año, algunos de ellos se vieron repentinamente obligados a recortar el gasto público y a recurrir a fuentes de financiamiento insostenibles. El repunte de los precios de las materias primas ha aliviado su situación, y al mismo tiempo ha generado presiones para restablecer un rápido crecimiento del gasto. Ese tipo de gasto podría ayudar a apoyar el producto en el corto plazo, pero la incertidumbre y la posibilidad de volatilidad económica permanecerán en niveles altos en ausencia de políticas más claras para suavizar el gasto público frente a los marcados altibajos de los ingresos. La experiencia reciente destaca la utilidad de elaborar tales marcos de política, como se analiza en el capítulo 4.

Desafíos de política a mediano plazo

A mediano plazo, la región de ALC enfrenta desafíos de política en tres ámbitos generales.

1. La política fiscal tendrá que adaptarse a un entorno menos favorable y preparar mejor a los países para hacer frente a futuros shocks.

Entre las nuevas perspectivas a mediano plazo está la posibilidad de que suban las tasas de interés internacionales (en particular para la deuda pública), y de que al desacelerarse el crecimiento del producto también se desaceleren los ingresos fiscales. Si el resto de los factores se mantuviera constante, estas perspectivas dejarían menos margen para incrementar el gasto público, elemento que será necesario tener en cuenta en la elaboración de los planes fiscales a mediano plazo. Los países deberían crear marcos más robustos que sistemáticamente los comprometan a ahorrar durante los períodos de prosperidad, de manera que los saldos fiscales puedan reducirse durante los tiempos difíciles.

Un desafío para muchos países de ALC consiste en reducir la deuda pública a niveles más acordes con la estabilidad y el crecimiento, y que les permitan a los países contar con cierto margen de maniobra en los períodos difíciles. Esto atañe en especial a los países que ya tenían niveles de deuda muy altos antes de la crisis. Pero también es pertinente para otros países cuyos niveles de deuda aumentaron marcadamente durante la crisis. En general, todos los países que proporcionaron estímulos fiscales discrecionales durante 2009 tendrán que resistir las presiones a mantener un balance fiscal permanentemente más débil.

2. Será necesario definir políticas para el sector financiero, teniendo en cuenta las lecciones de la crisis financiera en los países avanzados y la necesidad de seguir subsanando las deficiencias que existían antes de la crisis.

Entre estas políticas están las siguientes: 1) el perímetro de regulación tiene que abarcar a todas las instituciones de importancia sistémica, 2) los riesgos contingentes derivados de posiciones fuera del balance deben incorporarse en el diagnóstico del riesgo financiero tomado por las entidades y 3) la constitución dinámica de reservas anticíclicas puede incidir en la gestión de la demanda agregada (véase el capítulo 3).

3. Ahora es aún más importante fomentar un crecimiento económico más rápido y reducir la pobreza.

No todo ha cambiado desde que sobrevino la crisis mundial. Antes de la crisis, e incluso durante los años prósperos de 2004–07, el crecimiento del ingreso per cápita de la región de ALC no se mantuvo a la altura de los de otros países. Además, pese a ciertas mejoras, los índices de pobreza permanecieron en niveles elevados. Ahora, en un entorno menos propicio para el crecimiento, la necesidad de llevar a cabo reformas profundas para acelerar el crecimiento y reducir la pobreza es más apremiante que nunca.

Hemisferio OccidentalPrincipales indicadores económicos
Crecimiento del producto

(Porcentaje)
Inflación

(Fin de período, porcentaje) 1/
Cuenta corriente externa

(Porcentaje del PIB)
1995-20042005200620072008200920101995-20042005200620072008200920101995-2004200520062007200820092010
Prom.Proy.Proy.Prom.Proy.Proy.Prom.Proy.Proy.
América Latina y el Caribe
Ponderado por el PIB en función de la PPA2.64.75.75.74.2−2.52.912.05.95.16.38.35.35.5−1.91.31.50.4−0.7−0.8−0.9
Promedio simple3.05.05.85.23.7−1.21.99.16.95.57.98.93.64.7−6.6−5.9−5.5−8.4−10.2−8.0−8.1
Exportadores de materias primas con fuertes vínculos financieros3.24.95.76.04.4−1.63.89.13.73.15.16.92.53.3−2.40.51.40.4−2.3−1.4−1.8
Otros exportadores de materias primas3.06.17.15.85.5−0.92.217.49.68.79.712.97.38.4−1.75.011.17.47.32.23.1
Importadores de materias primas con fuertes ingresos por turismo2.84.64.73.01.3−2.40.42.95.13.46.46.12.43.2−13.0−17.5−19.7−24.6−25.5−19.4−18.9
Otros importadores de materias primas3.34.66.06.54.40.02.39.68.36.59.610.02.84.4−5.8−4.9−6.2−7.6−11.2−7.0−8.3
América del Norte
Canadá3.33.02.92.50.4−2.52.12.12.31.42.51.90.21.60.81.91.41.00.5−2.6−1.8
México2.73.25.13.31.3−7.33.115.53.34.03.76.54.34.1−1.8−0.5−0.5−0.8−1.5−1.2−1.2
Estados Unidos3.33.12.72.10.4−2.71.52.53.72.24.10.71.61.5−3.3−5.9−6.0−5.2−4.9−2.6−2.2
América Central
Belice5.53.04.71.23.81.02.01.84.22.94.14.41.02.5−11.5−13.6−2.1−4.0−10.2−6.7−5.6
Costa Rica4.35.98.87.82.6−1.52.312.414.19.410.813.95.05.0−3.8−4.9−5.1−6.3−9.2−3.6−4.8
El Salvador3.03.14.24.72.5−2.50.54.04.34.94.95.51.02.5−2.4−3.3−3.6−5.5−7.2−1.8−2.6
Guatemala3.43.35.46.34.00.41.37.48.65.88.79.41.53.8−5.2−4.6−5.0−5.2−4.8−1.7−3.3
Honduras3.76.16.66.34.0−2.02.013.47.75.38.910.84.56.0−4.6−3.0−3.7−10.3−14.0−9.1−9.2
Nicaragua4.34.33.93.23.2−1.01.08.59.69.516.913.82.54.0−20.6−14.6−13.5−17.6−23.8−15.3−18.3
Panamá4.47.28.511.59.21.83.70.93.42.26.46.82.62.5−5.3−4.9−3.1−7.3−12.4−9.4−12.4
América del Sur
Argentina 2/1.39.28.58.76.8−2.51.54.912.39.88.57.25.05.0−0.51.72.31.61.44.44.9
Bolivia3.34.44.84.66.12.83.45.04.94.911.711.83.04.0−3.86.511.312.012.11.11.3
Brasil2.53.24.05.75.1−0.73.59.15.73.14.55.94.24.4−2.41.61.30.1−1.8−1.3−1.9
Chile4.85.64.64.73.2−1.74.04.23.72.67.87.6−0.52.5−1.81.24.94.4−2.00.7−0.4
Colombia2.45.76.97.52.40.32.512.04.94.55.77.73.53.6−2.1−1.3−1.8−2.8−2.8−3.0−3.2
Ecuador2.86.03.92.56.5−1.01.531.43.12.93.38.83.02.5−1.80.33.93.52.3−3.1−3.0
Guyana2.3−1.95.15.43.02.04.05.48.34.214.06.43.34.0−13.4−14.8−20.9−18.0−21.5−19.1−21.3
Paraguay1.52.94.36.85.8−4.53.98.99.812.55.97.52.55.0−1.70.30.50.7−2.10.5−1.6
Perú3.56.87.78.99.81.55.84.91.21.13.96.71.22.0−3.71.43.11.1−3.3−2.1−2.3
Suriname3.03.94.55.46.01.53.532.415.84.78.49.35.54.3−12.4−14.25.2−0.5−0.3−0.7−2.4
Uruguay0.56.84.67.68.90.63.514.04.96.48.59.27.06.5−1.00.0−2.3−0.3−4.6−1.6−2.5
Venezuela1.310.310.38.44.8−2.0−0.435.114.417.022.530.928.032.06.517.714.78.812.31.85.4
El Caribe
Antigua y Barbuda3.35.512.46.92.8−6.5−1.51.52.50.05.20.7−1.42.5−8.6−12.3−30.8−32.9−31.3−29.4−27.9
Bahamas, Las2.85.74.30.7−1.7−3.9−0.51.71.22.32.94.51.00.2−10.4−9.6−19.3−17.5−13.2−9.4−10.3
Barbados2.23.93.23.40.2−3.00.02.37.35.64.87.23.27.2−3.9−13.1−8.4−5.4−10.5−5.2−5.9
Dominica0.63.33.81.83.21.12.01.32.71.86.01.91.81.5−16.2−28.0−18.3−28.7−32.3−32.4−28.6
República Dominicana4.99.310.78.55.30.52.013.07.45.08.94.55.05.0−0.8−1.6−3.7−5.3−10.0−6.1−6.1
Granada3.911.0−2.34.92.2−4.00.01.66.21.77.45.21.71.8−17.5−31.3−33.4−41.7−40.9−28.0−26.9
Haití 3/1.81.82.33.41.22.02.717.114.812.47.919.8−4.05.0−1.02.6−1.4−0.3−4.3−2.6−2.8
Jamaica0.71.02.71.5−1.0−3.6−0.211.512.65.716.816.88.78.7−5.9−9.9−9.6−15.7−19.8−14.4−11.5
Saint Kitts y Nevis3.75.65.30.92.4−2.00.03.26.07.92.17.62.02.2−25.7−18.2−20.4−24.2−28.1−22.8−23.8
Santa Lucia1.64.45.01.70.7−2.5−0.42.24.51.46.53.83.12.2−12.3−17.1−30.2−40.6−34.5−16.0−17.1
San Vincente y las Granadinas3.72.67.67.00.9−1.12.11.53.94.88.38.72.92.9−17.7−22.3−24.1−35.1−33.7−29.5−31.6
Trinidad y Tobago7.76.213.54.62.3−0.82.04.27.29.17.614.44.06.02.022.539.625.725.511.216.9
ECCU 4/2.55.66.35.31.9−3.5−0.21.14.22.85.74.21.52.3−16.2−22.4−29.7−34.8−33.9−24.6−24.6
Fuentes: FMI Perspectivas de la economía mundial; y cálculos del personal técnico del FMI.
América Latina y el Caribe

Principales indicadores fiscales 1/

Ingreso del sector público

(Porcentaje del PIB)
Gasto primario del sector público

(Porcentaje del PIB)
Balance del sector público

(Porcentaje del PIB)
Balance primario del sector público

(Porcentaje del PIB)
200520062007200820092010200520062007200820092010200520062007200820092010200520062007200820092010
Proy.Proy.Proy.Proy.Proy.Proy.Proy.Proy.
América Latina y el Caribe
Ponderado por el PIB en función de la PPA27.928.528.729.728.228.724.725.426.027.228.828.0−1.4−1.1−1.2−0.9−4.2−2.53.23.12.82.5−0.60.7
Promedio simple25.726.827.227.125.626.223.323.924.625.626.926.6−1.5−0.6−0.5−1.1−4.1−3.22.02.62.41.4−1.3−0.4
Exportadores de materias primas con fuertes vínculos financieros26.327.327.828.226.026.323.123.123.324.626.926.0−0.11.01.50.8−3.6−2.23.24.24.63.5−0.90.3
Otros exportadores de materias primas30.832.632.233.430.031.526.127.629.331.031.831.41.42.20.40.5−4.1−2.24.75.02.92.4−1.80.0
Importadores de materias primas con fuertes ingresos por turismo30.631.632.932.332.132.427.227.630.230.832.531.8−4.2−3.1−4.1−4.2−6.7−6.02.52.81.71.4−0.20.4
Otros importadores de materias primas23.424.424.723.923.223.822.823.423.223.824.925.0−2.8−1.9−0.6−1.7−3.8−3.40.10.71.60.1−1.8−1.3
América del Norte
México20.821.421.422.921.522.019.219.220.222.223.723.0−1.3−0.6−1.4−1.8−4.9−3.71.62.21.20.8−2.2−1.0
América Central
Belice22.823.926.326.226.526.721.321.523.524.626.125.9−5.4−2.0−1.10.8−1.0−2.62.13.83.94.72.61.4
Costa Rica20.921.222.823.322.223.318.418.218.721.224.625.6−1.20.51.90.3−4.0−4.12.52.94.12.1−2.4−2.2
El Salvador16.317.217.116.915.717.017.117.616.617.618.418.3−3.0−2.9−1.9−3.1−5.1−4.3−0.8−0.50.5−0.7−2.7−1.3
Guatemala12.012.712.912.010.610.911.812.611.711.412.111.9−1.2−1.2−0.3−0.7−3.0−2.60.20.11.20.6−1.5−0.9
Honduras24.224.124.425.523.723.525.726.426.528.126.826.8−1.4−1.9−1.6−1.7−2.7−2.9−1.5−2.3−2.2−2.6−3.1−3.3
Nicaragua26.928.829.029.128.330.225.925.930.331.833.333.6−1.30.80.9−1.5−4.6−3.20.92.82.4−0.3−3.2−1.8
Panamá22.324.928.226.023.523.420.520.121.222.522.322.8−2.60.53.50.4−2.0−2.51.84.87.03.51.20.6
América del Sur
Argentina29.429.931.633.234.835.025.025.929.130.434.334.3−1.8−1.1−2.1−0.1−3.9−2.44.44.02.52.90.50.6
Bolivia30.934.334.538.933.935.530.227.330.434.533.533.2−2.24.51.62.8−1.40.10.87.04.24.70.42.3
Brasil34.634.735.136.635.335.830.731.531.532.533.832.5−3.4−3.5−2.8−1.5−3.8−1.23.93.33.64.11.53.3
Chile25.927.729.528.623.824.720.419.219.922.727.625.64.77.99.05.4−4.2−1.25.68.59.65.9−3.8−0.8
Colombia26.127.327.126.626.425.622.824.324.123.025.925.10.0−0.7−0.7−0.1−3.1−3.03.42.93.23.20.50.5
Ecuador24.227.428.832.629.731.721.421.624.832.432.332.00.73.72.2−1.1−3.5−1.22.95.84.10.3−2.6−0.3
Guyana44.146.744.742.445.645.253.354.449.448.450.849.0−13.6−11.5−7.6−7.9−8.0−6.6−9.2−7.7−4.7−6.0−5.2−3.8
Paraguay23.324.623.122.922.122.620.822.220.119.023.323.40.90.81.52.7−2.1−1.62.52.43.03.9−1.3−0.8
Perú24.225.426.126.623.123.522.421.320.822.923.723.9−0.32.23.52.1−1.9−1.71.64.15.33.7−0.6−0.4
Uruguay28.027.727.625.426.327.319.920.321.021.523.323.8−1.4−0.60.0−1.4−2.6−2.13.83.53.41.40.40.8
Venezuela37.637.433.030.824.427.130.636.934.231.929.329.74.1−1.6−2.8−2.6−7.0−5.47.10.5−1.2−1.2−4.9−2.6
El Caribe
Bahamas, Las30.932.432.533.231.932.529.631.233.834.636.035.7−0.9−0.7−3.3−3.4−6.7−6.11.21.3−1.2−1.3−4.0−3.1
Barbados42.644.145.543.241.242.841.739.543.943.044.443.8−6.9−5.3−8.0−7.6−8.4−7.1−3.2−1.5−3.4−3.4−4.6−2.4
República Dominicana15.616.217.315.714.014.414.515.816.517.014.514.4−3.0−3.1−2.2−4.6−4.1−3.71.10.41.3−1.3−0.50.0
Jamaica26.326.127.126.528.827.516.318.419.421.123.621.8−3.6−4.5−4.0−6.5−10.6−8.310.07.77.75.45.25.7
Trinidad y Tobago31.733.833.231.327.328.023.226.228.026.129.628.06.05.53.23.4−4.8−2.38.57.75.35.3−2.30.1
ECCU 2/30.131.330.731.729.730.330.332.431.032.831.530.2−4.0−5.0−3.9−4.6−6.8−5.1−0.2−1.1−0.4−1.2−1.80.1
Fuente: Personal técnico del FMI.

Algunas economías también fueron afectadas por shocks climáticos, tales como la sequía que afectó a los países del Cono Sur, especialmente Paraguay.

Un acuerdo de swap de monedas con Estados Unidos también reforzó la liquidez externa de Brasil y México.

Como la oferta de materias primas tiende a ser inelástica en el corto plazo, las fluctuaciones de la demanda suelen reflejarse más en los precios que en los volúmenes.

Estos préstamos públicos en algunos casos pueden provocar pérdidas cuasifiscales, cuya magnitud solo se esclarecerá con el tiempo.

En el pasado, algunos países de ALC que sufrieron crisis financieras lograron que el producto potencial retornara a la tendencia previa gracias a un rápido crecimiento de las exportaciones. Sin embargo, eso sucedió durante períodos de dinamismo de la economía mundial, y es poco probable que eso ocurra en condiciones internacionales más débiles.

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