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II. Perspectivas para América Latina y el Caribe

Author(s):
International Monetary Fund. Western Hemisphere Dept.
Published Date:
April 2007
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Evolución y perspectivas

El crecimiento en América Latina y el Caribe (ALC) continua siendo sólido. Para la región en su conjunto, el crecimiento en el 2006 fue de 5½%. Este resultado lleva el crecimiento promedio de los últimos tres años a 5¼%, el mejor desempeño desde finales de los años setenta. Con el proceso de recuperación llegando a un punto de madurez, la demanda interna sigue ganando importancia como principal motor del crecimiento. El crecimiento de las importaciones ha repuntado, y las exportaciones netas han ejercido una presión a la baja sobre el crecimiento, dado que varias economías se recuperaron de crisis registradas a comienzos de la década.

Crecimiento del PIB real

(Variación porcentual anual)

Fuente: Estimaciones del personal técnico del FMI.

Contribución al crecimiento

(Porcentaje anual)

Fuente: Estimaciones del personal técnico del FMI.

Aunque existen diferencias significativas entre países, la perspectiva de corto plazo para América Latina y el Caribe se mantiene generalmente favorable. Se prevé que el crecimiento de la región disminuirá ligeramente por debajo del 5% en el 2007 y del 4¼% en el 2008, a raíz del descenso de las tasas inusualmente elevadas de varios países, la desaceleración de la economía de Estados Unidos y reducciones en los precios de algunos productos básicos.

El impacto de la desaceleración de la economía de Estados Unidos sobre la región fue más que compensado por otros factores externos y la fortaleza de la demanda interna en el 2006. Varios países—entre ellos Argentina, Colombia, Costa Rica, Panamá, Perú, la República Dominicana, Trinidad y Tobago, Uruguay y Venezuela—crecieron a tasas cercanas al 7% o más. El crecimiento también fue el mayor registrado en varios años en Perú, Colombia y México, entre otros. En Brasil, las cuentas nacionales recientemente revisadas (Recuadro 2) muestran una aceleración del crecimiento durante el año, debido a una política monetaria más expansiva, hasta llegar a 4¾% en el último trimestre del 2006 (comparación con el mismo trimestre del 2005). Para el año completo, la tasa anual del crecimiento fue de 3.7%, considerablemente mayor que la registrada en el 2005. En Chile, el crecimiento está retornando a su potencial tras la desaceleración del 2006 (4%), causada por factores temporales, como huelgas y un deslave en el sector minero.

América Central creció a un ritmo del 5¾% en el 2006, el más elevado desde 1998. También en este caso la demanda interna ha desempeñado un papel importante, ya que las remesas continúan impulsando el consumo. Varios factores, incluyendo el buen desempeño de las exportaciones no tradicionales, el aumento de la inversión extranjera directa en varios países y un nuevo Acuerdo de Libre Comercio con Estados Unidos (CAFTADR) también apoyaron el crecimiento económico. Las políticas macroeconómicas sólidas han generalmente apoyado la expansión hasta ahora, aunque en los últimos meses el gasto público ha repuntado (véanse los párrafos siguientes). Cabe destacar que las políticas sólidas se han mantenido aún en períodos de elecciones parlamentarias y presidenciales, lo cual demuestra el fortalecimiento de la estabilidad económica y política de la región.

Recuadro 2.Brasil: Revisión de las cuentas nacionales

El Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) publicó a fines de marzo datos revisados sobre las cuentas nacionales correspondientes al período 1995–2006. La revisión supone mejoras significativas en la metodología, incluyendo el uso de encuestas sectoriales y cifras de recaudación de impuestos sobre la renta de las empresas, que han permitido medir la actividad económica con mayor precisión. El año de referencia para calcular las ponderaciones relativas de cada sector productivo también fue modificado, y de 1990 se pasó a 2000.

El PIB revisado para 2006 es un 11% mayor en términos nominales que lo estimado previamente, y las principales revisiones afectan a los últimos cuatro años. En cifras anuales, el crecimiento del PIB real revisado pasó del 2½% en promedio en el período 2002–06 a 3¼%. Por el lado de la oferta, la modificación más importante correspondió a un aumento en el peso de los servicios (particularmente el comercio y el transporte), a raíz del uso de mejores datos y técnicas estadísticas. Por el lado de la demanda, la principal modificación fue una revisión al alza del consumo. La inversión total permaneció relativamente constante en vista de que un aumento de la inversión en maquinaria y equipos fue contrarrestada por revisiones a la baja en la construcción.

Brasil: Crecimiento del PIB real, 1996-2006

(Porcentaje)

Fuente: Autoridades nacionales.

El aumento resultante en el PIB ha modificado indicadores clave de la economía brasileña. La relación de inversión/PIB se redujo al 16.2% en el período 2002–06—frente al 19.2% estimado anteriormente—mientras que las estimaciones del aumento de la productividad total de los factores efectuadas por el personal del FMI se revisaron al alza. Las relación del superávit fiscal primario y de la deuda pública con respecto al PIB también se revisaron a la baja. El superávit primario se rebajó de un promedio del 4½% del PIB en 2002–06 a cerca del 4%, y la estimación de la deuda pública bruta al final de 2006 se sitúa ahora en aproximadamente el 65% del PIB, frente al 70% con los datos anteriores, mientras la deuda pública neta se redujo de 51% a 46% del PIB.

Aunque la revisión del PIB parece considerable, no es atípica cuando se compara con las modificaciones metodológicas profundas efectuadas por otros países. Por ejemplo, hace aproximadamente un año, la introducción de la información de un nuevo censo elevó el PIB nominal en China en una cifra aproximada al 17%, también debido a una mejor medición de la actividad del sector de los servicios.

Nota: Este recuadro fue preparado por Marcello Estevão.

En el Caribe, el crecimiento se ha apoyado en el fuerte desempeño de la construcción y el turismo. En Trinidad y Tobago—la economía con el crecimiento más acelerado de la región—la actividad se expandió a niveles de dos dígitos en el 2006, gracias a los altos precios de los productos energéticos, al aumento de la capacidad de la industria procesadora de gas y a un incremento de la construcción impulsado por el gasto público. El crecimiento en la República Dominicana también fue vigoroso, llegando a casi el 11%, por un auge del consumo y la inversión (especialmente de la construcción relacionada con el turismo) apoyado en las condiciones externas favorables y en una recuperación de la confianza tras la crisis bancaria del 2003–04. La Copa Mundial de Críquet (CWC) ha generado asimismo una fuerte expansión de la construcción privada y pública en los países anfitriones, la cual se sustenta en beneficios tributarios, donaciones externas y deuda pública (Recuadro 3). Si bien los efectos favorables de la CWC sobre el sector del turismo podrían extenderse hacia el mediano plazo, existen dudas sobre su efecto neto, que podría ser negativo en vista de los altos costos fiscales y la mayor carga de la deuda, ya de por sí elevada en la región.

En vista del ambiente externo excepcionalmente favorable que ha disfrutado la región de ALC en los últimos años, la balanza de riesgos para las perspectivas regionales se inclina moderadamente hacia la baja. Estos riesgos incluyen: (i) una desaceleración más fuerte que la prevista en Estados Unidos; (ii) un mercado financiero mundial más restrictivo, incluso con unas primas de riesgo de los mercados emergentes mayores que las previstas, y (iii) un descenso mayor que lo previsto en los precios de los productos básicos no combustibles. Los riesgos de mejores resultados a lo previsto provienen de un crecimiento mundial más acelerado, por ejemplo un crecimiento más pujante en Europa occidental, o un crecimiento en Estados Unidos que retorne más rápidamente a su nivel potencial. Basándose en un análisis econométrico (véase la Sección III y el Apéndice), se estima que una reducción del 1% en el crecimiento mundial, con el tiempo, afectaría a América Latina en una proporción de casi uno por uno. Los shocks típicos de los precios de los productos básicos y el financiamiento (cerca del 5% y 115 puntos básicos, respectivamente, en un trimestre) generarían una reducción del crecimiento en América Latina de casi 0.3–0.5 puntos porcentuales. Si se combina este análisis con la estimación de los riesgos mundiales que hace Perspectivas de la economía mundial, se estima una probabilidad de 25% de que el crecimiento en ALC esté por debajo del 4% en el 2007. Con una probabilidad similar, el crecimiento podría estar alrededor del 5¼% o más. El riesgo de que el crecimiento regional en el 2007 caiga a un nivel menor del 3% se estima en cerca del 5%.

Perspectivas de crecimiento de América Latina y el Caribe

(Promedios ponderados; porcentaje del PIB)

Fuentes: Perspectivas de la economía mundial y cálculos del personal técnico del FMI.

Inflación

(Porcentaje anual al fin del período)

Fuente: Estimaciones del personal técnico del FMI.

El año pasado la inflación disminuyó en la mayoría de los países. La inflación a final de año bajó un punto porcentual, hasta un nivel del 5%. No obstante, el descenso de la inflación no fue generalizado. En algunos países, la inflación se aceleró o se mantuvo elevada en la medida que la actividad económica continuó expandiéndose por encima del crecimiento potencial. En otros países, productos volátiles como los alimentos elevaron la inflación, como en el caso de México y Paraguay. En México, la inflación a final de año se situó en la parte superior de la banda del 2%–4% de las autoridades, aunque se mantuvo baja en comparación con las cifras regionales.

Recuadro 3.El Caribe: Efectos de la Copa Mundial de Críquet 2007 sobre el crecimiento y las cuentas fiscales

La novena Copa Mundial de Críquet (CWC, por sus siglas en inglés), que se celebra en el Caribe del 5 de marzo al 28 de abril de 2007, será el acontecimiento deportivo más importante que jamás se haya celebrado en la región. Los partidos se juegan en nueve países; las semifinales se disputarán en Jamaica y Santa Lucía, y la final en Barbados. Los organizadores prevén que se venderán cerca de 800.000 entradas, y que habrá más de 2.000 millones de telespectadores en el mundo entero, además de los 100.000 aficionados no caribeños que se estima viajarán a la región.

Los preparativos para la CWC han acelerado la actividad económica en la región, sobre todo desde 2005, pero han sido onerosos en lo que se refiere al gasto público directo y a la introducción de nuevos beneficios tributarios. Se han construido cinco estadios y otros más fueron renovados. Algunos de los estadios se financiaron con donaciones—los costos de construcción se estiman en US$250 millones—y los proyectos de infraestructura (carreteras, aeropuertos, hoteles y puertos) con recursos públicos, generando gastos públicos adicionales. En parte por esos gastos adicionales, los saldos primarios se han deteriorado en la mayoría de los países, y en los países organizadores el promedio de deuda pública ha seguido superando el 100% del PIB al cierre de 2006. Se prevé que la fuerte expansión de la construcción del sector privado para incrementar la capacidad turística continuará a mediano plazo. En la mayoría de los países, los inversionistas privados han recibido generosos beneficios tributarios, que reducirán la base imponible en el futuro.

El efecto neto a largo plazo de la CWC es incierto, sobre todo en vista de los costos fiscales asociados. Los estudios sobre otros países que organizaron acontecimientos deportivos o culturales excepcionales (como la CWC de 2003 en Sudáfrica y la Copa Mundial de la FIFA de 2002 en Corea y Japón) suelen encontrar que el efecto positivo neto de estos eventos es pequeño. Los beneficios económicos de la CWC de 2007 probablemente se diluirán porque los partidos se llevarán a cabo en varios países y durante la temporada alta de turismo de invierno, cuando las tasas de ocupación de servicios ya son altas. En general, el vínculo entre la inversión pública y el crecimiento en el Caribe es relativamente débil, y apunta a la necesidad de hacer más eficientes esas inversiones.1 A largo plazo, las perspectivas de crecimiento dependerán en forma crítica de la capacidad de la región para seguir comercializándose con éxito como destino turístico, obtener ingresos adicionales de la nueva capacidad hotelera y resolver los factores de vulnerabilidad macroeconómica, como los elevados niveles de deuda pública.

Crecimiento del PIB real, 1995-2007

(Porcentaje)

Fuente: Cálculos del personal técnico del FMI.

1/ Unión Monetaria del Caribe Oriental. Incluye a seis países: Antigua y Barbuda, Dominica, Granada, Saint Kitts y Nevis, Santa Lucía, y San Vicente y las Granadinas.

Saldos fiscales primarios, 1995-2007

(Porcentaje del PIB)

Fuente: Cálculos del personal técnico del FMI. 1/ Unión Monetaria del Caribe Oriental. Incluye a seis países: Antigua y Barbuda, Dominica, Granada, Saint Kitts y Nevis, Santa Lucía, y San Vicente y las Granadinas.

Nota: Este recuadro fue preparado por Padamja Khandelwal.1 Véase Roache (2007), y Sahay, Robinson y Cashin (2006).

Para la región en su conjunto se prevé que la inflación en el 2007 se mantendrá controlada a un promedio cercano al 5½%. El ligero aumento proyectado obedece a moderados aumentos de precios en Brasil, donde según las proyecciones la demanda repuntará y la inflación se ubicará en el punto medio del rango objetivo del banco central. Es probable que la inflación permanezca a un nivel relativamente alto en Argentina—donde se aplicaron medidas administrativas que contribuyeron a la reducción de la inflación registrada hasta un nivel ligeramente inferior al 10% el año pasado, pero que crearon otras distorsiones—Trinidad y Tobago y Venezuela.

Los indicadores sociales han seguido mejorando. La expansión económica junto con mejores y mas amplios programas de asistencia social, contribuyeron a una reducción de las tasas de desempleo y pobreza en toda la región en el año pasado. Según la Comisión Económica de las Naciones Unidas para América Latina y el Caribe (CEPAL), la tasa media de pobreza en América Latina descendió del 44% en el 2002 a cerca de 40% en el 2005, y se estima que siguió bajando hasta un 38% en el 2006. La mayor parte de este descenso corresponde a una reducción de las tasas de pobreza extrema, que pasaron del 19% en el 2002 al 15% en el 2006. Las mayores reducciones de las tasas de pobreza (hasta 2005) se dieron en Venezuela y Argentina, donde la pobreza se redujo hasta el 27% en el segundo semestre del 2006, el nivel más bajo desde 1998. Colombia, Ecuador y México también tuvieron reducciones considerables. Las fuentes de datos nacionales muestran reducciones importantes de la pobreza también en Brasil y Uruguay, así como en Perú, donde las autoridades aspiran a descensos adicionales en el marco de su programa respaldado por el FMI (Recuadro 4). Varios países también están ampliando los programas focalizados de asistencia social (véase la edición de noviembre del 2006 de Perspectivas económicas: Las Américas).

Desempleo

(Porcentaje)

Fuente: EMED.

América Latina: Tasas de pobreza, 1980-2006 1/

Fuente: CEPAL (2006).

1/ Promedio para 19 países ponderados por población.

2/ Estimaciones.

La disminución de la pobreza también refleja una ligera disminución de la desigualdad del ingreso. Los últimos datos muestran un descenso en la desigualdad del ingreso (según el coeficiente de Gini) desde fines de los años noventa en 13 de los 18 países sobre los cuales se dispone de datos. Los mayores avances se han registrado en Brasil, El Salvador, Paraguay y Perú. No obstante, la desigualdad en América Latina sigue siendo muy elevada en comparación con otras regiones (véase la Sección IV).

Recuadro 4.El nuevo programa de reforma económica de Perú

En el segundo semestre del 2006, las autoridades peruanas elaboraron un programa económico con el objetivo principal de consolidar la estabilidad macroeconómica e impulsar reformas para incrementar la eficacia de los programas de asistencia social y fomentar un mayor crecimiento sostenible. El FMI está apoyando este programa con un acuerdo de derecho de giro precautorio de 25 meses por un monto aproximado de US$250 millones, aprobado en enero de 2007.

Con el nuevo programa económico el gobierno procurará aprovechar los logros anteriores y abordar desafíos pendientes. Gracias a las acertadas políticas económicas aplicadas en los últimos 15 años, el crecimiento anual medio del PIB real de Perú desde 2000 ha sido 5%, uno de los más vigorosos de América Latina, en tanto que la inflación anual media de 2% ha sido una de las más bajas, y las reservas internacionales netas ascendieron a US$17.300 millones (cerca del 400% de la deuda a corto plazo al final de 2006). El progreso ha sido menor en cuanto al alivio de la pobreza, que aún afecta a la mitad de la población. En estas circunstancias, el Presidente García y su equipo económico elaboraron un programa económico centrado en afianzar la política fiscal, reforzar los programas de asistencia social, mejorar el entorno empresarial, incrementar la capacidad de recuperación y la profundidad del sistema financiero, reducir la marcada informalidad del mercado del trabajo y abrir aún más la economía. Con este programa económico, las autoridades esperan crear condiciones que permitan alcanzar la categoría de inversión de primera calidad (investment grade) a mediano plazo. Los componentes más importantes del programa son los siguientes:

  • Consolidación de la estabilidad macroeconómica. Se prevé que las metas fiscales para 2007–08 permanecerán por debajo del déficit tope de 1% fijado por la Ley de Responsabilidad y Transparencia Fiscal. La intensidad del esfuerzo de generación de ingresos permitirá incrementar el gasto para atender necesidades sociales y de infraestructura y al mismo tiempo mantener la relación deuda/PIB en una trayectoria sostenida a la baja. El gobierno asimismo se ha propuesto ampliar la base de generación de ingresos y mejorar la calidad del gasto público. Se espera que la mayor flexibilidad del tipo de cambio sirva para dar más credibilidad al régimen de metas de inflación y ampliar el uso de las coberturas financieras, mejorando así la capacidad general de recuperación de la economía.

  • Lucha contra los niveles elevados de pobreza. El gobierno se ha comprometido a focalizar mejor y a hacer más eficaces los programas de asistencia social (tales como los de nutrición), en vista del elevado número de programas que ha complicado su supervisión, y de la preocupación de que no todos los recursos destinados a estos programas llegan a los supuestos beneficiarios.

  • Afianzamiento del sistema financiero. Otro objetivo básico del programa es reducir la dolarización financiera para ayudar a reforzar la capacidad de recuperación del sistema financiero ante shocks del tipo de cambio. Este esfuerzo se complementará con medidas para internalizar mejor los riesgos y profundizar los mercados de capitales.

  • Reformas institucionales y estructurales para impulsar las perspectivas de crecimiento a largo plazo. El gobierno continuará sus esfuerzos para mejorar la eficacia del Estado mediante la consolidación de organismos, la simplificación de las reglamentaciones y el fortalecimiento de la rendición de cuentas por parte de las instituciones públicas. A fin de mejorar el entorno empresarial y la competitividad, se tomarán también otras medidas para ampliar la jurisdicción de los tribunales comerciales más allá de Lima, flexibilizar el mercado del trabajo y abrir más la economía.

Beneficiarios de los programas de nutrición, por nivel de pobreza

(Porcentaje)

Fuente: Autoridades nacionales.

Nota: Este recuadro fue preparado por Eva Jenkner.

También se han logrado nuevos avances en el alivio de la deuda para los países de bajo ingreso de la región. En marzo del 2007 y en virtud de la Iniciativa para el Alivio de la Deuda Multilateral, el Banco Interamericano de Desarrollo aprobó un alivio total de la deuda para Bolivia, Guyana, Haití, Honduras y Nicaragua por un monto de US$4400 millones. De este monto, US$1000 millones corresponden a pago de intereses futuros. Se prevé que este alivio, junto con el otorgado por el FMI y la Asociación Internacional de Fomento bajo la misma iniciativa, reducirá pronunciadamente la carga de la deuda y contribuirá a los programas de esos países encaminados al logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, incluyendo el objetivo de reducir la extrema pobreza a la mitad para el 2015.

Desigualdad del ingreso

(Coeficiente de Gini; cuanto más alta la cifra, mayor la desigualdad) 1/

Fuentes: CEPAL; y De Ferranti, et al. (2004).

1/ Promedios ponderados por población. Para los países latinoamericanos: 1990 = dato disponible más cerca de 1990; 1999 = dato disponible más cerca de 1999; 2005 = dato más reciente.

Sector financiero

El crédito al sector privado ha seguido creciendo a un ritmo pujante. En el 2006 se expandió a una tasa media del 32% en términos nominales en los siete países más grandes de América Latina, y las tasas por país oscilaron entre el 15% en Perú y el 68% en Venezuela.2 El crecimiento del crédito al sector privado también fue importante fuera de los países más grandes y alcanzó un promedio del 22% para la región en su conjunto (promedio no ponderado de 20 países). Esta expansión del crédito al sector privado acentúa una tendencia que empezó en el 2004. En contraste, en muchos países, el crédito al sector público se contrajo en el 2006.

Crecimiento del crédito, 2002-06

(Porcentaje) 1/

Fuentes: Autoridades nacionales y estimaciones del personal técnico del FMI.

1/ Promedio simple de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Perú y Venezuela. Para 2006, las tasas se basan en los últimos datos disponibles.

Crédito a los hogares y las empresas

(Variación porcentual anual) 1/

Fuentes: Autoridades nacionales y estimaciones del personal técnico del FMI.

1/ Para 2006, las tasas se basan en los últimos datos disponibles.

La expansión del crédito privado fue impulsada principalmente por el crédito a los hogares. En cinco de los siete países más grandes el crédito a los hogares creció un promedio del 30% y fue también particularmente importante en algunos países del Caribe y América Central. Como resultado, el crédito a los hogares constituye ahora entre el 30% y el 40% del crédito al sector privado en toda la región (salvo en Panamá, donde excede el 60%). Aunque los préstamos hipotecarios también crecieron a tasas elevadas, en la mayoría de los países descendieron como porcentaje del crédito total de los hogares3. Por último, el porcentaje del crédito en moneda extranjera disminuyó en la mayoría de los países, pero permanece alto en algunos, como Bolivia y Nicaragua.

Aún cuando en el pasado las altas tasas de crecimiento del crédito han sido señal de aumento de la vulnerabilidad, las condiciones en la mayoría de los países aún no parecen indicar que exista un “auge del crédito” (véase la edición de noviembre del 2006 de Perspectivas económicas: Las Américas). A nivel agregado, el repunte del crédito se produce después de un largo período de disminución de los saldos de crédito real y los niveles de crédito generalmente aún son bajos. En muchos países, la relación crédito privado/PIB todavía es muy baja en comparación con la de otras regiones; por ejemplo, a fines del 2006, seguía por debajo del 20% del PIB en Argentina, Paraguay, República Dominicana y Venezuela. Además, los indicadores financieros, aunque son retrospectivos, se han mantenido sólidos hasta ahora, y han mejorado en comparación con 2005. No obstante, los últimos aumentos acelerados del crédito bancario requieren una cuidadosa vigilancia de los supervisores del sector financiero, sobre todo en los casos en que los bancos tienen una experiencia limitada con los créditos a los hogares y estos créditos no son garantizados mediante prenda. Además, las fusiones y adquisiciones en América Central, impulsadas por la mejora de las Perspectivas económicas, exigen un fortalecimiento de la supervisión consolidada, que incluya instituciones con licencia offshore (Recuadro 5).

Crédito a los hogares como porcentaje del crédito al sector privado

(Porcentaje)

Fuente: Autoridades nacionales.

La actitud del mercado financiero hacia la región se mantuvo generalmente favorable en el 2006, como reflejo de las condiciones benignas de los mercados mundiales y la mejora de los fundamentos económicos de la región. Los spreads de la deuda externa bajaron a niveles récord o cercanos a ellos, junto con la volatilidad y la cantidad de rebajas de calificación del crédito soberano con respecto a los ascensos. Después de superar sin problemas los efectos de una turbulencia del mercado financiero registrada en mayo-junio del 2006, los mercados emergentes de la región siguieron beneficiándose de cuantiosos flujos de capital a los mercados locales de inversionistas institucionales, entre ellos los fondos de cobertura y los fondos de pensiones. Ello se ha traducido en una compresión de los spreads de la deuda pública externa y en la disminución de las tasas de interés de los mercados de deuda interna y los rendimientos de las emisiones internas en América Latina han disminuido más acusadamente que en otras regiones. Los avances en los mercados financieros no se limitaron a los mercados de bonos. La solidez de los mercados accionarios mundiales, junto con perspectivas internas favorables, llevaron a los mercados accionarios de la región a registrar máximos sin precedentes en los principales países. Pese a estas elevadas ganancias, las relaciones precio-ganancia no parecen demasiado desalineadas con las de otras regiones. Sin embargo, la venta masiva mundial que afectó a los mercados accionarios desde finales de febrero en la mayoría de las economías avanzadas y de mercados emergentes, también golpeó a América Latina, y los mercados principales experimentaron grandes vaivenes. La turbulencia financiera afectó primero a los mercados de acciones y los efectos sobre los tipos de cambio, las tasas de interés y los spreads se mantuvieron relativamente controlados.

Indicadores de solidez financiera para América Latina

(Porcentaje) 1/

20022003200420052006 2/
Razón PEM 3/10,98,55,34,03,4
Provisiones para PEM91,399,1112,3122,1127,9
Rendimiento de activos−0,61,41,72,02,0
Rendimiento del capital9,614,117,820,022,6
Coeficiente de capitalización 4/15,815,515,615,115,1
Fuente: FMI (2007b).

Promedios simples. Muestra fija de países en el tiempo para cada indicador. El número de países varía para cada indicador.

Últimos datos

Préstamos en mora (PEM) como porcentaje del total de préstamos.

Capital reglamentario/activos ponderados por riesgo.

Fuente: FMI (2007b).

Promedios simples. Muestra fija de países en el tiempo para cada indicador. El número de países varía para cada indicador.

Últimos datos

Préstamos en mora (PEM) como porcentaje del total de préstamos.

Capital reglamentario/activos ponderados por riesgo.

Evolución del mercado de bonos

Fuentes: Bloomberg, L.P.; y Morgan Stanley.

1/ Promedios simples del margen de los mercados emergentes por países.

2/ Promedios simples del índice de los bonos locales por países.

Recuadro 5.Entidades financieras de América Central y la República Dominicana con licencia offshore

Un porcentaje significativo de la actividad bancaria interna de América Central se lleva a cabo mediante entidades con licencias de centros offshore (extraterritoriales), como en Las Bahamas, Barbados, Islas Caimán, Montserrat y Panamá. Estas entidades atienden a clientes locales y operan desde las mismas oficinas de los bancos domiciliados en América Central. La proporción de sus activos va desde cero, en los casos de El Salvador (donde están prohibidas) y Honduras, hasta una cuarta parte del sistema bancario en otros países. La licencia offshore permite a estas entidades beneficiarse de costos más bajos, como impuestos reducidos sobre la renta y las transacciones; regulaciones prudenciales menos estrictas (es decir, requerimientos más bajos de suficiencia de capital, liquidez y préstamos a entidades internas); la ausencia del encaje legal del banco central y de comisiones de garantía de depósitos, y una mayor confidencialidad. Esto permite a los propietarios incrementar sus utilidades y a los clientes obtener mejores rendimientos en sus inversiones y préstamos de menor costo. Por su parte, los países anfitriones han logrado reducir la fuga de fondos de América Central al permitir la operación local de entidades con licencias offshore.

La supervisión de entidades con licencia offshore es un desafío más para los reguladores del sector financiero, sobre todo en el caso de las entidades que no pertenecen a un grupo financiero formal pero que son propiedad paralela de bancos locales en virtud de accionistas comunes. Estos acuerdos paralelos podrían exacerbar los riesgos de contagio que surgen cuando los bancos están bajo control común y podrían propiciar la sobrevaluación del capital, los préstamos a entidades internas o relacionadas y la posibilidad de fraude o lavado de dinero. La intervención reciente de Bancafé en Guatemala pone de manifiesto cómo los riesgos de crédito a prestatarios relacionados o las inversiones deficientes realizadas a través de filiales offshore pueden afectar la sanidad de los bancos locales.

Los supervisores centroamericanos cumplen su tarea con las entidades con licencia offshore de diversas maneras. Las diferencias se deben a la experiencia, a disparidades en la calidad general de la supervisión y a particularidades de los marcos jurídicos y contables. Algunos exigen una autorización local expresa para que las entidades offshore operen con la condición de que divulguen sus datos financieros, y en unos pocos casos exigen aprobaciones previas para las transferencias entre los bancos locales y la entidad offshore. Pero en general, las limitaciones jurídicas e institucionales, las regulaciones de secreto bancario y las prácticas laxas de supervisión entorpecen la eficacia de la contabilidad y la supervisión consolidadas, que son las salvaguardias básicas que impiden el abuso de las entidades con licencia offshore y que permiten la aplicación adecuada de los límites prudenciales.

La estrategia futura con respecto a las entidades con licencia offshore debe basarse en el fortalecimiento de la supervisión consolidada de los grupos financieros que operan en la región, lo cual exigiría mejorar las prácticas de regulación y supervisión. Un marco reglamentario reforzado debería tener por objeto: (i) mejorar la base legal para la supervisión consolidada; (ii) armonizar las reglas prudenciales y adoptar la contabilidad consolidada basada en normas internacionales; (iii) autorizar el examen de las calificaciones financieras y administrativas de los propietarios y gerentes; y (iv) mejorar los poderes de sanción para exigir el cumplimiento de leyes y regulaciones. Para reforzar las prácticas de supervisión se debe: (i) formar personal de supervisión y (ii) incrementar la colaboración entre supervisores, inclusive con las jurisdicciones extraterritoriales, demarcando las funciones y responsabilidades respectivas.

El FMI está participando en esta tarea. Mediante las evaluaciones del sector financiero en todos los países de América Central, el FMI y el Banco Mundial han ayudado a determinar los puntos fuertes y débiles de las autoridades de supervisión en la región, y han hecho recomendaciones que se están poniendo en práctica. Además, a través de un proyecto en curso de asistencia técnica para la región, el FMI está analizando con las autoridades un plan de medidas para afianzar la supervisión consolidada entre los países de la región.

Nota: Este recuadro fue preparado por Ana Lucía Coronel y Michael Moore.

Evolución de los mercados de acciones

(Diciembre de 2005 = 100; en moneda doméstica)

Fuentes: Bloomberg, L.P.; J.P. Morgan; y Morgan Stanley.

Volatilidad del mercado accionario y relaciones precio-utilidad

Fuentes: Bloomberg, L.P.; y Morgan Stanley.

1/ Promedios simples. Desviación estándar anualizada en 30 días de las variaciones porcentuales diarias.

2/ Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México y Perú.

3/ Incluye 19 países de mercados emergentes.

Las medidas de política anunciadas en Ecuador y Venezuela tuvieron un efecto importante sobre los mercados financieros de esos países pero no se desbordaron hacia otros mercados. En Ecuador, el pago puntual del servicio de la deuda correspondiente a los bonos globales (en febrero) calmó en parte las preocupaciones que habían causado un rápido ascenso de los spreads. En Venezuela, tras el anuncio de la nacionalización de las empresas de servicios públicos a principios de enero del 2007, se produjeron fuertes descensos en el mercado accionario.

En varios países han proseguido los esfuerzos por prolongar los vencimientos de la deuda y mejorar la liquidez de las emisiones de referencia. Perú y Uruguay canjearon deuda externa actual—incluidos bonos Brady en el caso de Perú—por deuda a más largo plazo, con vencimientos hasta de 30 años. Uruguay utilizó el producto de algunas de estas emisiones para financiar un reembolso anticipado de todos sus préstamos vigentes ante el FMI (US$1,100 millones). Brasil, Colombia y México consiguieron nuevos avances en la emisión de deuda a largo plazo en moneda nacional. En particular, Brasil emitió su bono externo en reales de más largo plazo (20 años), y México colocó deuda adicional en forma de bonos nacionales a 30 años—los bonos locales de más largo plazo en moneda nacional de América Latina—a cambio de instrumentos menos líquidos. A raíz de las continuas mejoras en la gestión de la deuda, una creciente proporción de la deuda pública de América Latina se está negociando en los mercados locales: en el 2006, los instrumentos de deuda locales de México y Brasil fueron los instrumentos locales más negociados de los mercados emergentes.

Varios gobiernos tomaron medidas encaminadas a regularizar sus relaciones con los acreedores. En Belice, se concluyó con éxito y con amplia participación de los acreedores una reestructuración de la deuda privada externa del gobierno. El gobierno de Antigua y Barbuda ha anunciado su intención de regularizar los atrasos y de reducir la deuda pública (estimada en 103% del PIB a fines del 2006) a un nivel manejable y está formulando una estrategia para acercarse a sus acreedores. En Argentina, el gobierno llegó a un acuerdo para reestructurar algunos de sus atrasos bilaterales pendientes frente a España, lo cual constituye un nuevo paso hacia la normalización de las relaciones con los acreedores después de la crisis del 2001–02. Además, por primera vez desde la crisis, dos provincias argentinas acudieron a los mercados internacionales de capital para obtener fondos.

Evolución externa

El superávit en cuenta corriente externa del año pasado ascendió al 1¾% del PIB para la región en su conjunto, una cifra poco mayor que la del 2005, y la más alta de varias décadas. Estos buenos resultados fueron consecuencia de una evolución favorable de los términos de intercambio (que aumentaron el 7¾% respecto al año anterior) y un crecimiento moderado—pero descendente—del volumen de la exportación (4½%). Esta evolución contrarrestó el efecto negativo del fuerte crecimiento de la importación (cerca del 12%) sobre la balanza comercial. No obstante, los resultados fueron muy desiguales entre las regiones. Mientras que la mayoría de los países de América del Sur, entre ellos Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador, Perú y Venezuela, obtuvieron grandes superávits comerciales, se registraron déficits en muchos países del Caribe, en América Central y—en menor medida—en México. En algunos de estos países, el alto nivel de las remesas (más del 10% del PIB como promedio en América Central y un nivel máximo del 26% del PIB en Honduras) ayudó a contrarrestar los grandes déficits comerciales, como en años anteriores.

Evolución de balanza de pagos, 2002–07

(Porcentaje del PIB, salvo indicación contraria) 1/

200220032004200520062007 2/
Balanza comercial0,51,72,22,52,71,1
Cuenta corriente−0,80,51,01,51,70,5
Entradas de capital privado0,71,50,61,30,41,0
d/c: IED2,72,12,42,01,21,9
Cartera−0,7−0,6−0,61,2−0,5−0,2
Entradas de capital público1,00,2−0,4−1,2−0,60,0
Reservas/deuda a corto plazo (%)200248266300340347
Reservas/meses de importación6,68,27,37,06,76,5
Fuente: Estimaciones del personal técnico del FMI.

Se refiere a la región de ALC en su conjunto.

Proyecciones.

Fuente: Estimaciones del personal técnico del FMI.

Se refiere a la región de ALC en su conjunto.

Proyecciones.

La inversión extranjera directa (IED) siguió siendo la mayor fuente de entrada neta de capital extranjero, aunque a niveles inferiores a los de años pasados. Las entradas de IED en el 2006 ascendieron a aproximadamente 2¾% del PIB, es decir, unos ¼ puntos porcentuales menos que en el 2005 y mucho menos que el récord registrado a fines de los años noventa y principios de la presente década (4% del PIB), cuando las privatizaciones de empresas públicas impulsaron la IED.4 En general, la región ha perdido terreno como destino de IED, captando apenas 1/5 de los flujos dirigidos hacia los países en desarrollo, frente al 46% registrado a principios de la década. Casi dos tercios de los flujos de IED en el 2006 se dirigieron hacia Brasil, Chile y México, aunque algunos países, como Colombia y Uruguay, han experimentado últimamente un aumento de su participación.

Volúmen de comercio exterior y términos de intercambio

(Variación porcentual anual)

Fuente: Perspectivas de la economía mundial.

En cifras netas, los flujos de capital privado que no constituyen IED se han mantenido en niveles relativamente modestos para la región en su conjunto. Unos pocos países atrajeron la parte más significativa de los flujos financieros en el 2006 y principios del 2007. En Brasil, los flujos de capital a corto plazo que buscan beneficios de los diferenciales de tasas de interés—entre ellas las operaciones “de acarreo” (carry trades), sobre las cuales no se dispone de información—han cobrado una creciente importancia. En los mercados de futuro de cambios y de tasas de interés también se han adquirido grandes posiciones netas. Al igual que en los dos años anteriores, se produjeron reembolsos netos por parte de deudores soberanos. Los menores niveles de emisión por parte de los deudores soberanos permitieron una mayor participación de los emisores corporativos en los mercados primarios (véase la edición de abril del 2007 del Informe Global Financial Stability Report).

Para el futuro, se prevé una continuación del acelerado crecimiento de las importaciones y unos términos de intercambio menos favorables, que socavarán los superávits comerciales en 1¾ puntos porcentuales del PIB este año y reducirán el superávit en cuenta corriente externo de la región a una cifra de apenas el ½% del PIB. Se prevé un deterioro de la balanza comercial en la mayoría de los países de la región, con las variaciones más pronunciadas en los países ricos en productos básicos. No obstante, precios del petróleo algo más moderados deberán beneficiar a algunos países importadores de petróleo. Al igual que en el pasado reciente, se prevé que el volumen de las importaciones crezca a un ritmo más acelerado que el del PIB real (a una tasa media de casi 10%). Al mismo tiempo, se prevé que el crecimiento del volumen de las exportaciones, que ha perdido impulso desde el 2004, se mantendrá por debajo del crecimiento del PIB real. Finalmente, mientras la mejora de los términos de intercambio impulsó la balanza comercial de la región en 5½ puntos porcentuales del PIB durante 2004–06, se prevé que los términos de intercambio sustraerán de la balanza ½ punto porcentual del PIB en 2007.5

Emisión de deuda externa bruta, 1980-2006

(Miles de millones de dólares de EE.UU.)

Fuente: Base de datos de Dealogic.

Contribución a los cambios en la balanza comercial /PIB

(Puntos porcentuales, promedio anual) 1/

Fuentes: Perspectivas de la economía mundial y cálculos del personal técnico del FMI.

1/ Los efectos de las importaciones y las exportaciones son la contribución de los diferenciales de crecimiento entre los volúmenes de importación y exportación frente al crecimiento del PIB real (un efecto positivo sobre la importación significa una mejora de los términos de intercambio en la balanza comercial debido a un crecimiento del volúmen de la importación inferior al crecimiento del PIB real). Los efectos de los TI y el TCR son la contribución de las variaciones de los términos de intercambio y el tipo de cambio real bilateral con Estados Unidos.

El sector externo de la región sigue dependiendo mucho de los precios de los productos básicos, dado que estos productos siguen constituyendo una alta proporción de su canasta exportadora. Una reducción adicional de los precios de los productos básicos erosionaría aún más los superávits comerciales y en cuenta corriente. Por ejemplo, un descenso de los términos de intercambio a su nivel del 2004 rebajaría el saldo comercial global de la región en dos puntos porcentuales del PIB, lo que llevaría a un déficit de la balanza comercial. El riesgo sería mayor si el crecimiento del volumen de las importaciones continúa al ritmo acelerado del año pasado.

Variación de la estructura de exportaciones: América Latina y Asia emergente, décadas de 1960 y 2000 1/

Fuente: Base de datos COMTRADE de las Naciones Unidas.

1/ Promedio simple de las participaciones específicas (clasificadas según CUCI, Revisión 1) de cada categoría en las exportaciones totales de los países. El total de exportación se refiere a las exportaciones de un país al resto del mundo.

2/ Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Perú y Venezuela.

3/ China, Corea, India, Indonesia, Malasia, Singapur y Tailandia.

Políticas monetarias y cambiarias

Los bancos centrales han seguido aplicando una combinación de objetivos cambiarios y de inflación:

  • En los grandes países que han adoptado marcos de metas de inflación—Brasil, Chile, Colombia, Perú y México—la política monetaria ha evolucionado en respuesta a la evolución cíclica y las expectativas de inflación parecen bien ancladas. Brasil, Colombia y Perú también han decidido intervenir en el mercado cambiario para reforzar las reservas, lo cual ha suavizado o frenado la apreciación del tipo de cambio.

  • En los demás países, la situación monetaria con frecuencia ha estado influenciada por la evolución de la balanza de pagos y, a veces, por la política fiscal. En Argentina, aunque se ha moderado el crecimiento del agregado monetario objetivo (por medio de una continua esterilización de las compras de moneda extranjera), las tasas de interés a corto plazo siguen siendo negativas en términos reales y la política fiscal contribuye a las presiones de la demanda. En Paraguay, la acumulación de reservas ha llevado a un acelerado crecimiento del dinero circulante pese a la esterilización sostenida. En contraste, en Bolivia, un elevado superávit fiscal en el 2006 ayudó a absorber el impacto de las afluencias de moneda extranjera relacionadas del actual superávit en cuenta corriente.

Después de apreciaciones significativas en Brasil, Chile, Colombia y Uruguay en el 2005 y al inicio del 2006, la mayoría de las monedas han permanecido generalmente constantes frente al dólar en los últimos 12 meses a pesar de algunas fluctuaciones a lo largo del año. No obstante, con el fortalecimiento del euro frente al dólar, los tipos de cambio nominales efectivos (ponderados en función del comercio) se han depreciado en la mayoría de los países. En muchos casos, la acumulación de reservas ha limitado la apreciación de la moneda y las reservas externas brutas se encuentran a niveles máximos sin precedentes. En los países más grandes, la suma total de reservas alcanzó una cifra de US$274.000 millones al final del 2006, continuando su crecimiento en relación con la deuda externa a corto plazo (hasta 3½ veces) pero no en meses de importaciones, debido al crecimiento más acelerado de las importaciones.

Tasas de interés reales a corto plazo

(Porcentaje) 1/

Fuente: Estimaciones del personal técnico del FMI.

1/ Diferencia entre las tasas de interés nominales y la inflación realizada. Se utilizan las tasas de interés de intervención, excepto en el caso de Argentina y Venezuela, para los cuales se utilizan las tasas a corto plazo de los bancos.

Tipos de cambio y reservas 1/

Fuentes: FMI, International Financial Statistics; y Information Notice System.

1/ Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Perú y Venezuela.

2/ Promedio mensual no ponderado de siete países. Un aumento denota apreciación.

En general, los tipos de cambio efectivos reales no parecen indicar cambios importantes en la competitividad, y los tipos de cambio reales se encuentran cercanos a sus promedios de largo plazo. Tras las fuertes depreciaciones de principios de la década, el tipo de cambio real de finales del 2006 estaba depreciado relativo a su promedio de 1980 a 2006 en más de la mitad de los países de la región (con base en una muestra de 20 países). Los modelos empíricos también parecen indicar que, en la mayoría de los países, los tipos de cambio reales se encuentran en general alineados con los fundamentos económicos.

Para el futuro, las ventajas de la acumulación de reservas—encaminada principalmente a frenar la apreciación—deben sopesarse cuidadosamente frente a sus costos potenciales. Si se da la impresión de que predominan las metas del tipo de cambio, podrían verse afectadas la credibilidad y la transparencia de la política monetaria y ello haría más difícil y onerosa la esterilización de la intervención cambiaria, lo cual eventualmente podría poner en peligro el objetivo de mantener una inflación baja. Además, la creación de oportunidades para formular apuestas “en un solo sentido” en los mercados financieros podría llevar a la acumulación de posiciones que serían desestabilizadoras si se corrigen de manera desordenada.

Distribución de los tipos de cambio reales de los países

(Índice: promedio de 1980 hasta el presente = 100) 1/

Fuentes: FMI, International Notice System; y cálculos del personal técnico.

1/ Para cada país, el tipo de cambio real se normalizó con respecto al promedio de 1980 hasta el presente. La distribución de países corresponde a 20 países de América Latina y el Caribe y se calcula por mes.

Política fiscal

Los elevados ingresos provenientes de los productos básicos han ayudado a impulsar los saldos fiscales primarios hasta niveles máximos sin precedentes. Los ingresos del sector público en América Latina aumentaron en promedio 1½ puntos porcentuales del PIB en el 2006 y los ingresos provenientes de productos básicos representaban más de la mitad de este aumento.6 Desde el 2002, ese tipo de ingresos ha aumentado en un promedio de 4¾ puntos porcentuales del PIB en siete países donde generan una proporción sustancial de los ingresos públicos.7 Los ingresos no provenientes de productos básicos también han aumentado en los últimos tres años en América Central y del Sur. Como consecuencia del mayor esfuerzo fiscal en el 2006, los superávits primarios aumentaron por cuarto año consecutivo hasta una cifra de 3¼% del PIB. En promedio, los resultados fiscales globales de la región también han mejorado, con unos presupuestos equilibrados.8

Ingresos totales y gasto primario

(Porcentaje del PIB) 1/

Fuente: Estimaciones del personal técnico del FMI.

1/ Promedios simples de 17 países.

El gasto público también ha crecido aceleradamente después de haberse mantenido frenado en las primeras fases de la recuperación. En el 2006 el aumento del gasto primario real (es decir, sin incluir intereses) se situó por encima del 10% en varios países, entre los que destaca Venezuela, donde estos desembolsos aumentaron un 40%. Excluida Venezuela, los gastos primarios reales aumentaron un 7% en promedio. Los gastos corrientes primarios representaron la parte más significativa de los aumentos del gasto en la región (aumento en promedio de ¾ de punto porcentual del PIB), mientras que los gastos de capital permanecieron prácticamente invariables en relación con el producto. Esta evolución es congruente con las tendencias a más largo plazo de la región, que parecen indicar que se ha avanzado poco en el objetivo de revertir el descenso del porcentaje del gasto público dedicado a la inversión y controlar la propensión al aumento de los gastos corrientes (Clements, Faircloth, y Verhoeven, 2007).

Crecimiento anual del gasto primario real, 2003-2006

(Porcentaje) 1/

2003200420052006
América Latina1,43,86,09,2
América Latina (excl. Venezuela)1,82,75,47,3
América Central5,9−0,21,67,8
Fuente: Estimaciones del personal técnico del FMI.

Promedios simples.

Fuente: Estimaciones del personal técnico del FMI.

Promedios simples.

Gasto del sector público

(Porcentaje del PIB) 1/

Fuente: Estimaciones del personal técnico del FMI.

1/ Promedios simples para 17 países.

No obstante, la mejora de los saldos fiscales, en combinación con la solidez del crecimiento económico, se ha traducido en una disminución de las razones deuda/PIB. Se estima que en el 2006 la deuda pública habrá disminuido hasta aproximadamente 52% del PIB (en promedio ponderado). Aunque sigue siendo más elevada que a mediados de los años noventa, los coeficientes de endeudamiento han bajado en 24 puntos porcentuales desde el 2002. También se han reducido las vulnerabilidades ocasionadas por los cambios en la composición de la deuda pública y la deuda denominada en moneda extranjera presenta un descenso especialmente acusado en los últimos cuatro años. No obstante, en general, el mayor uso de deuda emitida en el país no ha venido acompañado—al menos hasta el momento—de una mejora de los vencimientos de la deuda: las relaciones deuda a corto plazo/PIB permanecen casi sin cambio a pesar de algunos éxitos en la emisión de deuda interna con vencimientos a más largo plazo. La deuda con un vencimiento residual inferior a un año sigue representando cerca del 10% del PIB en la región de ALC (promedio no ponderado), una cifra algo mayor que las economías emergentes de Asia y Europa.

Deuda pública Denominada en moneda nacional y extranjera

(Porcentaje del PIB)

Fuente: Estimaciones del personal técnico del FMI.

1/ Para Argentina, la cifra correspondiente a 2006 incluye el efecto de la reestructuración de la deuda.

2/ Promedios ponderados para 17 países.

Con un descenso de los ingresos basados en productos básicos y un crecimiento del gasto global que, según las proyecciones, se mantendrá alto, se prevé que los saldos primarios disminuirán en el 2007. Las proyecciones indican que la disminución de los precios de los productos básicos, junto con aumentos reales del gasto del orden del 8½%, llevarán a un deterioro de los saldos primarios en la región de aproximadamente 1¼ puntos porcentuales, continuando la trayectoria procíclica reciente (véase la edición de noviembre del 2006 de Perspectivas económicas: Las Américas). Para los países donde la actividad económica se sitúa por encima de su potencial, la política fiscal expansiva prevista podría exacerbar las presiones inflacionarias y suponer una carga para la política monetaria.

Los riesgos para las perspectivas fiscales provienen principalmente de un aumento del gasto corriente y una disminución de los precios de los productos básicos. Si el gasto corriente primario—que según las proyecciones permanecerá, en promedio, prácticamente invariable con respecto al PIB en el 2007—continuase aumentando al mismo ritmo que en el 2005 y el 2006, los saldos primarios disminuirían otro ½ punto porcentual del PIB (aunque esto podría contrarrestarse continuando la subejecución de los presupuestos de inversión pública). Al igual que las cuentas externas, la posición fiscal también se vería afectada si los precios de los productos básicos descendieran más rápidamente que lo previsto. Por ejemplo, en el caso de los siete países de la región que generan una parte importante de sus ingresos a partir de productos básicos, un retorno de estos ingresos a sus niveles del 2004 reduciría los ingresos públicos en un promedio de aproximadamente 2½% del PIB.

Orientación de la política fiscal, 2004–06, 2006–07

(Variación en porcentaje del PIB entre los años indicados) 1/

Fuente: Estimaciones del personal técnico del FMI.

1/ Promedios simples de 17 países.

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