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Capítulo 3 El Precio de los Bienes de Capital: ¿Un Motor de la Inversión Bajo Amenaza?

Author(s):
International Monetary Fund. Research Dept.
Published Date:
April 2019
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En las últimas tres décadas, el precio de la maquinaria y el equipamiento disminuyó drásticamente en comparación con otros precios tanto en las economías avanzadas como en las economías de mercados emergentes y en desarrollo. ¿Podrían el aumento de las tensiones comerciales, la desaceleración de la integración comercial y el escaso crecimiento de la productividad amenazar a este motor potencial de inversión en el futuro? Este capítulo se propone responder a esta pregunta documentando los patrones fundamentales del precio de los bienes de capital, sus factores determinantes y su impacto en las tasas de inversión reales. A nivel mundial, el crecimiento de la inversión se ha desacelerado considerablemente desde la crisis financiera mundial de 2008—09. Sin embargo, en comparación con los niveles de principios de la década de 1990, la inversión real en maquinaria y equipamiento como porcentaje del PIB real ha aumentado significativamente. En el capítulo se concluye que la disminución del precio relativo de los bienes de inversión transables ha impulsado en gran medida el aumento de las tasas de inversión reales en maquinaria y equipamiento en las últimas tres décadas. A su vez, la disminución generalizada del precio relativo de la maquinaria y el equipamiento ha sido consecuencia de un crecimiento más rápido de la productividad en el sector de producción de bienes de capital y de una mayor integración comercial. Sin embargo, las economías de mercados emergentes y en desarrollo siguen teniendo que hacer frente a un mayor nivel de precios relativo de los bienes de inversión tran-sables, coherente con los mayores costos comerciales inducidos por las políticas y su menor productividad en el sector de bienes transables. En conjunto, las conclusiones del capítulo proporcionan un argumento adicional, a menudo pasado por alto, en apoyo de las políticas destinadas a reducir las barreras comerciales y a revitalizar el comercio internacional. El análisis también pone de relieve la importancia de un progreso tecnológico continuo para mantener el ritmo de descenso de los precios relativos de los bienes de capital, que han sido un importante impulso para la inversión en todo el mundo.

Introducción

Las necesidades de inversión de la mayoría de las economías de mercados emergentes y en desarrollo siguen siendo sustanciales. Estas economías siguen sin tener más que una pequeña fracción del capital disponible en las economías avanzadas, a pesar de que sus tasas de inversión han aumentado significativamente en las últimas tres décadas, durante las que casi se duplicaron las tasas de inversión reales en maquinaria y equipamiento (gráfico 3.1, paneles 1 y 2). Para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, sería necesario dar un impulso considerable a la inversión en muchos países en desarrollo de bajo ingreso (Gaspar et al., 2019). Las tasas de inversión elevadas han sido una de las principales causas de un crecimiento que fue significativamente mayor en las economías de mercados emergentes y en desarrollo que en las economías avanzadas desde principios de la década de 2000, lo que contribuyó a reducir las diferencias de ingresos. El supuesto de que la inversión en las economías de mercados emergentes y en desarrollo seguirá siendo sólida respalda la proyección de que crecerán más rápidamente que las economías avanzadas a mediano plazo (gráfico 3.1, paneles 3 y 4)1.

Gráfico 3.1.Stock de capital, inversión y precio relativo de los bienes de capital

(porcentaje, salvo que se indique lo contrario)

Fuentes: Base de datos Eora MRIO; Haver Analytics; Penn World Table (PWT 9.0); base de datos de Perspectivas de la economía mundial (informe WE0), y cálculos del personal técnico del FMI.

Nota: En el panel 1 se muestran la mediana y el rango intercuartílico de la relación inversión real general/PIB (del informe WEO) y la relación inversión real en maquinaria y equipamiento/PIB real (de PWT 9.0). En los paneles 3 y 4 se muestran los aportes respectivos al crecimiento del PIB real de las economías avanzadas y de las economías de mercados emergentes y en desarrollo, sobre la base de datos históricos y proyecciones del informe WEO. En los paneles 5 y 6, la línea continua traza los efectos fijos anuales (trimestrales) a partir de una regresión que tiene en cuenta el logaritmo de los precios relativos sobre los efectos fijos anuales (trimestrales) y los efectos fijos por país para el ingreso y egreso durante el período de la muestra y nivela las diferencias en los precios de la inversión general en relación con los precios del consumo. Los efectos fijos anuales (trimestrales) se normalizaron para mostrar la variación porcentual con respecto a los precios relativos de la inversión en 1990 (1990:T 1). Las zonas sombreadas indican intervalos de confianza del 95%. Los precios relativos de la inversión se obtuvieron dividiendo el deflactor de la inversión por el deflactor del consumo. Véanse más detalles en el anexo 3.1 en Internet. El gráfico del panel 6 se basa en datos trimestrales de economías avanzadas seleccionadas: Alemania, Australia, Canadá, España, Estados Unidos, Italia, Noruega, Portugal, la RAE de Hong Kong y el Reino Unido. En el panel 7 se muestra la mediana y el rango intercuartílico de la participación hacia atrás del sector en las cadenas de valor mundiales (definida como el valor agregado externo de las exportaciones) en todas las economías de la base de datos Eora MRIO, cuyos datos se consideran de suficiente calidad a nivel sectorial en el período 1995–2015. EA = economías avanzadas; EMED = economías de mercados emergentes y en desarrollo; CVM = cadenas de valor mundiales.

La profundización del capital en las economías de mercados emergentes y en desarrollo durante las últimas tres décadas coincidió con importantes descensos en el precio de los bienes de inversión y, en particular, de los bienes de capital transables, como la maquinaria y el equipamiento, en relación con otros precios de la economía (gráfico 3.1, paneles 5 y 6)2. Los economistas sostienen la hipótesis desde hace mucho tiempo de que el precio relativo de la inversión es uno de los principales motores de las tasas de inversión y, por lo tanto, del desarrollo económico3. A su vez, la disminución de los precios relativos de la inversión suele atribuirse a un crecimiento más rápido de la productividad de los sectores que producen bienes de capital que de los sectores que producen bienes de consumo y servicios, debido en parte a los avances de la tecnología de la información. Los aumentos de la eficiencia derivados de la globalización y la consiguiente especialización de la producción en todo el mundo también contribuyeron a la tendencia descendente de los precios de los bienes de capital, ya que la producción de maquinaria y equipamiento está muy arraigada en las cadenas de valor mundiales (gráfico 3.1, panel 7). A medida que las economías de mercados emergentes y en desarrollo se integraron a la economía mundial y redujeron las barreras comerciales, lograron beneficiarse de este motor de expansión económica y contribuir al mismo, con lo que se redujeron aún más los precios relativos de los bienes de capital transables.

¿Podría este motor potencial de la inversión verse amenazado en el futuro? La desaceleración del comercio mundial, la posible maduración de las cadenas de valor mundiales y el ritmo decreciente de la liberalización del comercio desde mediados de la década de 2000, como se analiza en el capítulo 2 de Perspectivas de la economía mundial (informe WEO, por sus siglas en inglés) de octubre de 2016, podrían limitar la posibilidad de nuevos retrocesos en el precio de las inversiones. Más inmediata aún es la amenaza del aumento de las barreras comerciales en algunas economías avanzadas, que podría poner en peligro los beneficios del libre comercio, durante tanto tiempo dados por sentados en esas economías. El aumento de los aranceles y de las barreras no arancelarias podría perturbar las cadenas de suministro transfronte-rizas y, al reducir la eficiencia de la producción, frenar o incluso revertir la tendencia descendente de los precios de los bienes de capital. Incluso si no están directamente involucrados en las tensiones comerciales actuales, muchas economías de mercados emergentes y en desarrollo podrían salir perdiendo si las disputas se intensifican. Como importadores netos de bienes de capital, podrían enfrentar precios más altos de maquinaria y equipamiento y, en términos más generales, menos oportunidades de beneficiarse de la difusión transfronteriza del conocimiento y la tecnología provocada por la globalización (véase el capítulo 3 del informe WEO de abril de 2018).

El lento crecimiento de la productividad en las economías avanzadas —preocupante ya antes de la crisis financiera mundial— plantea otra amenaza para el descenso de los precios de los bienes de capital. En las principales economías productoras de bienes de capital del mundo, la productividad se ha desacelerado aún más, y la crisis financiera mundial ha dejado cicatrices duraderas en el gasto en investigación y desarrollo y en la adopción de tecnología (véanse Adler etal., 2017, y el capítulo 2 del informe WEO de octubre de 2018). El envejecimiento y el aumento del poder de mercado en algunas de las principales economías productoras de bienes de capital (véase el capítulo 2 del informe WEO de abril de 2019) también ensombrecen la innovación y los continuos avances tecnológicos que pueden ser necesarios para estimular un mayor descenso en el precio de los bienes de inversión. El ritmo de disminución del precio relativo de la maquinaria y el equipamiento ya se ha frenado considerablemente en las economías avanzadas en la última década, lo que podría suponer un obstáculo adicional para la débil inversión de estas economías desde la crisis financiera mundial (gráfico 3.1, panel 6).

Con este trasfondo, en el capítulo se examinan varias cuestiones interrelacionadas4.

  • ¿Cuál ha sido la evolución de los precios de los bienes de inversión con el transcurso del tiempo y entre los distintos países? ¿Se enfrentan los países de más bajo ingreso a precios más altos de los bienes de capital, en términos absolutos o en relación con otros precios de la economía?
  • ¿Qué impulsa el precio de los bienes de capital transables a lo largo del tiempo y qué factores explican las diferencias entre países? ¿En qué medida los avances tecnológicos y la integración comercial han contribuido a la caída relativa de los precios de la maquinaria y el equipamiento? ¿Hasta qué punto los precios de los bienes de capital se ven afectados por las políticas, en particular las barreras comerciales?
  • ¿Cuán sensible es la inversión en maquinaria y equipamiento al precio de estos activos? ¿En qué medida las variaciones de los precios de los bienes de capital han contribuido a la profundización del capital en las últimas tres décadas?

Las principales conclusiones del capítulo son las siguientes:

  • El precio relativo de los bienes de inversión transables, a saber, la maquinaria y el equipamiento, ha disminuido en las últimas tres décadas en las economías avanzadas, y las economías de mercados emergentes y en desarrollo. Las reducciones han sido significativas y se han visto impulsadas por un crecimiento más rápido de la productividad en la producción de bienes de capital y por la profundización de la integración comercial.
  • Sin embargo, los datos disponibles más recientes sobre los precios de canastas comparables de maquinaria y equipamiento entre países sugieren que, en 2011, las economías de mercados emergentes y en desarrollo se enfrentaron a precios más altos en esta área en términos absolutos, pero también y sobre todo en relación con el precio del consumo. Los mayores precios relativos de la maquinaria y el equipamiento reflejan la menor eficiencia relativa de estas economías en la producción de bienes de inversión y bienes transables en general, y los costos comerciales significativamente más altos, como los derivados de los mayores aranceles.
  • Por último, las simulaciones del modelo y los datos empíricos sugieren que el precio relativo de los bienes de inversión es un factor determinante importante de las tasas de inversión reales. Se registró una desaceleración de la inversión en todo el mundo desde la crisis financiera mundial. Sin embargo, en los últimos 30 años, la inversión real en maquinaria y equipamiento como porcentaje del PIB real aumentó marcadamente tanto en las economías avanzadas como en las economías de mercados emergentes y en desarrollo. Una parte considerable de este aumento puede atribuirse a la disminución de los precios relativos de la maquinaria y el equipamiento.

En conjunto, las conclusiones de este capítulo ofrecen un argumento adicional, a menudo pasado por alto, en apoyo de las políticas destinadas a reducir los costos comerciales y a revitalizar el comercio internacional. En muchas economías de mercados emergentes y en desarrollo se siguen manteniendo barreras comerciales que elevan el precio relativo de los bienes de capital para los inversores nacionales. Un esfuerzo por eliminar estas barreras daría un nuevo impulso a la inversión en bienes de capital transables y apoyaría la profundización del capital necesario en muchas de estas economías, y ayudaría a contrarrestar los factores adversos provenientes del exterior. Las economías avanzadas, cuya inversión real, pese a su reciente debilidad, ha sido igualmente favorecida por el descenso de los precios de los bienes de capital, también deberían resguardarse de las medidas proteccionistas que incrementan los costos transables. Para ambos grupos de economías, la reactivación del proceso de liberalización del comercio, que se ha desacelerado mucho desde mediados de la década de 2000, es vital para mantener el ritmo de descenso de los precios relativos de los bienes de capital. El impulso que eso daría a la inversión real se sumaría a los ya conocidos beneficios en materia de bienestar y productividad derivados del comercio internacional (véase un análisis de esta cuestión en FMI/BM/OMC, 2017).

El análisis de este capítulo también pone de relieve la importancia de los continuos avances tecnológicos y la innovación en la producción de bienes de capital, tanto en las economías avanzadas y de mercados emergentes como en las economías en desarrollo. Al reducir el precio relativo de los bienes de inversión, esos avances podrían generar dividendos más allá de su efecto en el crecimiento de la productividad agregada. Como se analiza en Adler et al. (2017) y en el capítulo 2 del Monitor Fiscal de abril de 2016, las políticas que estimulan la investigación y el desarrollo, el espíritu empresarial y la transferencia de tecnología, junto con la inversión continua en educación e infraestructura pública, pueden ser de gran ayuda.

El precio de los bienes de capital: Patrones fundamentales

A lo largo del tiempo

Desde la década de 1990, los precios de los bienes de capital en relación con los precios de consumo han mostrado dos patrones básicos5.

En primer lugar, los precios relativos de los cuatro tipos principales de activos de capital fijo —estructuras, maquinaria y equipamiento (excluido el transporte), equipos de transporte y productos de propiedad intelectual— evolucionaron de manera muy diferente (gráfico 3.2, paneles 1 a 4). Según los datos de Penn World Table (versión 9.0) sobre 180 países, los precios de la maquinaria y el equipamiento y los equipos de transporte han disminuido sensiblemente desde principios de la década de 1990 en comparación con el deflactor del consumo6. Por un lado, el precio relativo de la maquinaria y el equipamiento cayó alrededor de un 60% en las economías avanzadas y un 40% en las economías de mercados emergentes y en desarrollo. Por otra parte, el precio de las estructuras residenciales y no residenciales se mantuvo más cerca de los precios de consumo y, en las economías avanzadas, incluso ha aumentado desde mediados de la década de 2000 en términos relativos. El precio de otras inversiones, que consisten principalmente en productos de propiedad intelectual, como la investigación y el desarrollo y los programas informáticos y las bases de datos, también ha bajado, aunque más moderadamente que en el caso de los bienes transables tangibles. Por último, la drástica caída de los precios relativos de los equipos informáticos (como los equipos de computación, cuyos precios cayeron un 90% desde 1990) y, en menor medida, de los equipos de comunicaciones (cuyos precios cayeron casi un 60%), dentro del tipo de activos de maquinaria y equipamiento (gráfico 3.2, paneles 5 a 7), corrobora la hipótesis de que los avances de la tecnología de la información han sido un factor que ha incidido especialmente en el descenso del precio relativo de la inversión7. Para hacer hincapié en el precio de los bienes de capital ecológicos, en el recuadro 3.1 se documenta la gran disminución de los costos de instalación y funcionamiento de la capacidad de generación de electricidad con bajas emisiones de carbono para algunas fuentes de energía renovables en la última década.

Gráfico 3.2.Dinámica de los precios relativos por tipos de bienes de capital y grupos amplios de países

(variación porcentual respecto a 1990)

Fuentes: EU KLEMS; Penn World Table 9.0; World KLEMS, y cálculos del personal técnico del FMI.

Nota: En los paneles 1 a 4 se usan datos del archivo detallado sobre bienes de capital de Penn World Table 9.0, mientras que en los paneles 5 a 7 se utilizan datos de las bases de datos UE y World KLEMS. El precio relativo de la inversión (en cada tipo de bienes de capital) se obtuvo dividiendo el deflactor de la inversión pertinente por el deflactor del consumo. La línea continua traza los efectos fijos anuales (trimestrales) a partir de una regresión que tiene en cuenta el logaritmo de los precios relativos sobre los efectos fijos anuales (trimestrales) y los efectos fijos por país para el ingreso y egreso durante el período de la muestra y nivela las diferencias en los precios relativos. Los efectos fijos anuales se normalizaron para mostrar la variación porcentual con respecto a los precios relativos de la inversión en 1990. Las zonas sombreadas indican intervalos de confianza del 95%. Otra inversión incluye la inversión en propiedad intelectual, como en investigación y desarrollo. EA = economías avanzadas; EMED = economías de mercados emergentes y en desarrollo; TI = tecnología de la información.

En segundo lugar, la disminución del precio relativo de los bienes tangibles de inversión transables (a saber, la maquinaria y el equipamiento de capital y los equipos de transporte) es generalizada. En comparación con lo que sucedía a principios de la década de 1990, en 2014 el precio de la maquinaria y el equipamiento había disminuido en relación con el deflactor del consumo en todas las economías avanzadas, el 87% de las economías de mercados emergentes y el 68% de los países en desarrollo de bajo ingreso. En cambio, las tendencias en el precio relativo de las estructuras son muy diferentes entre los distintos grupos de países.

Entre países

A pesar de la disminución generalizada del precio relativo de los bienes de capital transables a lo largo del tiempo, los precios de estos bienes varían sustancialmente de un país a otro, sobre todo en relación con el precio del consumo. Según los últimos datos del Programa de Comparación Internacional (PCI), que recopila los precios de canastas comparables de bienes y servicios entre países, en 2011 el precio absoluto de la maquinaria y el equipamiento mostraba una correlación inversa con los niveles de desarrollo de los países, pues los países de más bajo ingreso enfrentaban precios ligeramente más altos que los de las economías avanzadas.

La misma canasta de maquinaria y equipamiento cuesta alrededor de un 8% más en la mediana de los países de bajo ingreso que en la mediana de las economías avanzadas. La diferencia entre las economías avanzadas y los países de más bajo ingreso es particularmente notable en el caso del precio de la maquinaria y el equipamiento en relación con el nivel de precios de consumo de los países, ya que el precio en la mediana de los países de bajo ingreso es 2,7 veces superior al precio en la mediana de las economías avanzadas (gráfico 3.3)8. Los datos de precios en Internet de un minorista mundial de productos electrónicos, como computadoras, teléfonos celulares y tabletas, en una muestra de 27 economías avanzadas y de mercados emergentes, revelan un patrón similar, como se explica en el recuadro 3.2.

Gráfico 3.3.Precios absolutos y relativos de maquinaria y equipamiento entre países en 2011

(coeficiente)

Fuentes: Programa de Comparación Internacional (PCI) 2011; Perspectivas de la economía mundial, y cálculos del personal técnico del FMI.

Nota: El precio absoluto de maquinaria y equipamiento es el nivel de precios de maquinaria y equipamiento en relación con el nivel de Estados Unidos, derivado en función del PCI con una canasta de productos similares entre países. El precio relativo es el precio de maquinaria y equipamiento en relación con el precio del consumo. Véase una descripción detallada de la cobertura por país, fuentes de datos y metodología en el anexo 3.1 en Internet. EA = economías avanzadas; ME = mercados emergentes; PPA = paridad de poder adquisitivo. ***p < 0,01; “p < 0,05; *p < 0,1.

Las drásticas y generalizadas variaciones de los precios relativos de los bienes de capital durante las últimas tres décadas, en un contexto de grandes diferencias entre países en estos precios relativos en un momento determinado, plantean una serie de cuestiones. ¿Cuán significativo es el precio relativo de los bienes de capital para las tasas de inversión reales de los países? ¿Cuáles son los factores que impulsan los precios relativos de los bienes de inversión transables? ¿Qué se necesita para que esos precios continúen su tendencia descendente? Y si el precio relativo de los bienes de capital es realmente importante para la inversión real, ¿qué pueden hacer los países de bajo ingreso para reducir el precio de los bienes de capital en relación con el precio del consumo en sus economías?

El precio relativo de los bienes de capital: Un marco simple

Teóricamente, no es difícil establecer la importancia del precio relativo de la inversión en las decisiones de inversión. La decisión a la que se enfrentan constantemente los agentes económicos a la hora de asignar sus recursos limitados entre el consumo actual y la inversión en maquinaria y equipamiento que aumentará su producción futura se ve determinada en gran medida por el precio al que pueden intercambiar bienes de consumo por bienes de capital (véase un marco teórico simple, por ejemplo, en Sarel [1995], y Restuccia y Urrutia [2001]). Si todo lo demás permanece constante, una disminución del precio de los bienes de capital en comparación con otros precios en una economía hará más atractivo para los agentes invertir que consumir y, por lo tanto, dará lugar a mayores tasas de inversión reales (en otras palabras, a una mayor proporción de inversión real en relación con la producción real)9. Desde luego, las decisiones de inversión, que dependen de una comparación entre el costo del capital para el usuario y su producto marginal, se ven influenciadas por muchos otros factores, tales como las perspectivas económicas, la disponibilidad y el costo de la financiación, la cantidad de capital que ya está en uso en relación con el stock de capital deseado, la tasa de depreciación de los bienes de capital y la impaciencia de los agentes.

El precio relativo de los bienes de capital, a su vez, está determinado por varios factores. La eficiencia con la que una economía puede producir maquinaria y equipamiento (u otros bienes transables que puede intercambiar por bienes de inversión) es de suma importancia en comparación con la eficiencia de otros sectores10. En los países que importan una fracción significativa de los bienes de inversión (como en muchas economías de mercados emergentes y en desarrollo), el precio relativo de la maquinaria y el equipamiento también refleja los precios que cobran los proveedores internacionales por esos bienes y otros factores que generan una división entre los precios internacionales y los precios internos. Entre esos factores se cuentan los costos de transporte, la eficiencia del sector de distribución interna, los aranceles de importación, la normativa aduanera y el tiempo y el costo asociado con la logística de la importación de bienes. Las políticas fiscales, como la depreciación acelerada, los créditos fiscales a la inversión y las subvenciones, así como el aumento de la corrupción (véase el capítulo 2 del Monitor Fiscal de abril de 2019), también influyen en el precio relativo de la inversión11.

A partir de este marco simple, en el capítulo se procede a examinar empíricamente las principales fuentes de diferencias en los precios relativos de los bienes de capital transables entre países y los factores que sustentan las drásticas caídas en el precio relativo de la maquinaria y el equipamiento en el transcurso del tiempo. En la sección siguiente se cuantifica la importancia de las variaciones de los precios relativos de los bienes de capital para las tasas de inversión reales y el producto mediante simulaciones del modelo y análisis empíricos de datos nacionales y sectoriales.

Factores determinantes de los precios relativos de la inversión

Entre países

Determinar qué factores explican las diferencias observadas en los precios absolutos y relativos de los bienes de capital transables en los datos del PCI de 2011 es una tarea de enormes proporciones. Dado que solo se dispone de los niveles de precios de bienes de capital comparables entre países en un momento determinado, es difícil desentrañar el efecto causal de distintos factores potenciales. El capítulo examina cada fuente potencial de diferencias en los precios de los bienes de capital entre países —es decir, los precios cobrados por los principales exportadores, los costos comerciales y la eficiencia relativa en la producción de bienes transables— y los relaciona con el precio relativo de los bienes de capital a partir de los datos del PCI de 2011.

A fin de determinar si las diferencias en los precios cobrados por los principales exportadores de bienes de capital pueden explicar los mayores precios relativos de los bienes de capital observados en las economías de mercados emergentes y en desarrollo (en comparación con las economías avanzadas), en el capítulo se examinan datos muy desglosados sobre el comercio de bienes de capital. Teniendo en cuenta que un pequeño número de países representa la mayor parte de las exportaciones mundiales de maquinaria y equipamiento (gráfico 3.4, paneles 1 y 2), y dado que la mayoría de las economías de mercados emergentes y en desarrollo importan una proporción significativa de esos bienes, se comparan los valores unitarios de los diversos tipos de maquinaria y equipamiento de cinco de los mayores exportadores de bienes de capital —Estados Unidos, China, Alemania, Francia y Japón— entre los países importadores12. Este método, que toma como base a Alfaro y Ahmed (2009), garantiza la comparabilidad de los bienes de capital entre países, dado que es probable que no haya mayores diferencias de calidad entre productos de definición tan restringida provenientes del mismo exportador13. También permite aislar las diferencias en el precio cobrado por los exportadores de otras fuentes de variación de precios entre países que se reflejan en los datos del PCI, como los costos comerciales, transporte, entrega e instalación pagados por los compradores y los descuentos que puedan obtener.

Gráfico 3.4.Valores unitarios de bienes de capital transables entre países

Fuentes: Base de datos Eora MRIO; Eurostat; Ministerio de Economía de Japón; base de datos Comtrade de la ONU; Oficina del Censo de Estados Unidos, y cálculos del personal técnico del FMI.

Nota: En el panel 1 se muestra la distribución entre países de la producción promedio de bienes de capital en 2010–15 como porcentaje del PIB, utilizando los sectores 9 y 10 de la base de datos Eora para identificar los bienes de capital. La línea horizontal dentro de cada recuadro representa la mediana; el borde superior e inferior de cada recuadro indica el cuartil superior e inferior respectivamente, y las marcas negras denotan el decil superior e inferior. Para el panel 2 se utiliza la revisión 2 del sector 7 de la base de datos Comtrade SITC para trazar las exportaciones totales de bienes de capital de los países identificados. Para el panel 3 se utilizan datos de exportaciones de los principales exportadores de bienes de capital. Véanse más detalles sobre las fuentes de datos y metodología en el anexo 3.3 en Internet. EA = economías avanzadas; ME = mercados emergentes; EMED = economías de mercados emergentes y en desarrollo; UE = Unión Europea.

El análisis revela una correlación poco sistemática entre el precio de los bienes de capital y el ingreso per cápita del país importador cuando se agrupan los datos comerciales de los cinco grandes exportadores de bienes de capital (gráfico 3.4, panel 3). Por otra parte, los costos del comercio muestran un patrón claro: tienden a ser mucho más bajos en las economías avanzadas14. A pesar de los importantes avances en la liberalización del intercambio internacional de bienes y servicios y en la reducción de los costos del comercio, los mercados emergentes, y especialmente los países en desarrollo de bajo ingreso, siguen imponiendo obstáculos comerciales en materia de políticas considerablemente más altos que los de las economías avanzadas, además de sus mayores barreras comerciales naturales (gráfico 3.5): a menudo están más apartados de los exportadores de bienes de capital y menos conectados a las redes mundiales de transporte; imponen aranceles significativamente más altos a las importaciones de bienes de capital, y el tiempo y el costo asociados con la logística de la importación de bienes, así como el cumplimiento de las normas documentales y aduaneras, y el transporte nacional, son sustancialmente más altos. Los países con mayores costos comerciales en cualquiera de estas medidas tienden a tener precios absolutos más altos de maquinaria y equipamiento en los datos del PCI de 2011 (gráfico 3.6, panel 1).

Gráfico 3.5.Costos comerciales en 2011

(mediana y rango intercuartílico)

Fuentes: CEPII, base de datos GeoDist; base de datos Eora MRIO; Feenstra y Romalis (2014); Fraser Institute; Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD); Banco Mundial, índices de Doing Business, y cálculos del personal técnico del FMI.

Nota: La distancia a los exportadores de maquinaria y equipamiento se calcula como promedio ponderado de la distancia de un país a todos los demás países, donde las ponderaciones son iguales a las exportaciones de bienes de capital de los países socios como proporción de las exportaciones mundiales de bienes de capital. El índice de conectividad en el transporte marítimo de línea de la UNCTAD muestra el grado de conexión de los países con las redes mundiales de transporte marítimo sobre la base de cinco componentes del sector: cantidad de embarcaciones, capacidad de carga de contenedores, tamaño máximo de embarcación, cantidad de servicios y cantidad de empresas que tienen buques de carga en el puerto del país. El índice de libertad para el comercio internacional del Fraser Institute se basa en cuatro tipos de restricciones comerciales: aranceles, cuotas, restricciones administrativas ocultas, y controles sobre el tipo de cambio y el movimiento de capital. Los indicadores de costos y tiempos miden los costos (sin aranceles) y tiempos asociados con tres conjuntos de procedimientos —cumplimiento documental, cumplimiento fronterizo y transporte interno— dentro del proceso general de importar un cargamento de bienes. EA = economías avanzadas; ME = mercados emergentes.

Al acomodar todas las piezas en función del marco conceptual, a continuación, se examina el aporte de la eficiencia en la producción de bienes transables en relación con la eficiencia en el sector no transable, así como las medidas alternativas de la contribución de los costos comerciales a la variación entre países en los precios relativos de los bienes de capital15. Como se muestra en el gráfico 3.6, panel 2, las diferencias en la productividad relativa en la producción de bienes transables y los costos del comercio pueden explicar, juntas, hasta el 60% de la variación entre países en el precio relativo de la maquinaria y el equipamiento, según la medida que se utilice para el costo del comercio16. Cabe destacar que las barreras comerciales relacionadas con las políticas, como los aranceles y los costos y tiempos de importación, predicen los precios relativos mejor que las barreras naturales para el comercio, como la distancia y la conectividad. Si bien es difícil hacer una interpretación causal en el contexto internacional, en vista de la probable relación entre la productividad relativa y las barreras comerciales, estas conclusiones se condicen con la idea de que los precios relativos de los bienes de capital son más altos en las economías de mercados emergentes y en desarrollo como consecuencia tanto de las barreras comerciales más elevadas como de una menor productividad en la producción de bienes de capital y transables en términos más generales17.

Gráfico 3.6.Costos comerciales, productividad relativa y precios de los bienes de capital en 2011

Fuente: Cálculos del personal técnico del FMI.

Nota: En el panel 1 se muestra la variación porcentual en los precios absolutos de 2011 del Programa de Comparación Internacional (PCI) de maquinaria y equipamiento asociada con un aumento de una desviación estándar en medidas alternativas de los costos comerciales, sobre la base de estimaciones del cuadro del anexo 3.4.1 en Internet. En el panel 2, la variación entre países en los precios de 2011 de maquinaria y equipamiento del PCI en relación con el consumo se descompone en la parte que explican las diferencias de productividad laboral de los sectores de bienes transables frente a la de los sectores de bienes no transables, y medidas alternativas de los costos comerciales, en función de estimaciones del cuadro del anexo 3.4.2 en Internet. Véanse definiciones y fuentes de costos comerciales en las notas al gráfico 3.5. M y E = maquinaria y equipamiento. ***p < 0,01; **p < 0,05; *p < 0,1.

A lo largo del tiempo

Si bien el enfoque se ha centrado hasta ahora en la variación de los precios relativos de los bienes de capital entre países, esta sección tiene como fin esclarecer los factores que determinan las grandes disminuciones de los precios relativos de los bienes de capital transables que se registraron en la mayoría de los países en los últimos 30 años. El análisis tiene como meta distinguir entre el papel del avance tecnológico —que podría haber impulsado la productividad de los sectores de bienes de capital— y el de la profundización de la integración comercial. A tal fin, se recurre a un método de dos pasos. En primer lugar, se analizan los datos de precios sectoriales al productor de 40 economías avanzadas y de mercados emergentes correspondientes a 1995—2011, tomados de la base de datos mundial de insumoproducto, para estimar la elasticidad de precios al productor ante variaciones de la productividad sectorial de la mano de obra y la exposición al comercio internacional (medida según la penetración de las importaciones, es decir, la relación entre las importaciones y el valor agregado interno). El análisis tiene en cuenta como variables todos los factores que afectan los precios del mismo modo en todos los sectores en un país en un año determinado (como las fluctuaciones y las políticas cambiarias, las variaciones de precios de las materias primas y los shocks de demanda agregada y de productividad) y todas las diferencias de precios que no varían con el tiempo entre países y sectores18. Dado el carácter endógeno de la exposición al comercio, en el análisis se aíslan las variaciones de la penetración de las importaciones generadas por decisiones de política, usando los aranceles a la importación como variable instrumental19. En segundo lugar, las elasticidades estimadas se combinan con la variación en la productividad relativa de la mano de obra y la exposición al comercio del sector de los bienes de capital, a fin de estimar hasta qué punto cada factor puede explicar la reducción de los precios relativos de la maquinaria y el equipamiento durante 2000—11. Considerando que la exposición a la competencia externa afecta indirectamente los precios internos relativos a través de su impacto sobre la productividad sectorial, el desglose tiene como fin separar las contribuciones de las variaciones relacionadas con el comercio en la productividad de la mano de obra y las variaciones de la productividad relacionadas con otros factores (como los avances tecnológicos sectoriales) en la reducción del precio sectorial de la maquinaria y el equipamiento20.

El análisis econométrico (véanse los detalles al respecto en el anexo 3.5 y el cuadro 3.1 en Internet) confirma que la mayor exposición al comercio y el crecimiento más rápido de la productividad generó una disminución de los precios al productor internos. Un aumento del 1% en el coeficiente de importaciones, que se logra con un recorte de 0,7 puntos porcentuales de los aranceles, reduce los precios sectoriales al productor aproximadamente un 0,5%. Las variaciones en la productividad de la mano de obra también tienen un impacto significativo sobre los precios al productor: un aumento del 1% en la productividad sectorial de la mano de obra reduce los precios al productor aproximadamente un 0,3%. El análisis también muestra un resultado que confirma las conclusiones de otros estudios: un efecto positivo claro de las variaciones de la penetración de las importaciones generadas por políticas sobre la productividad de la mano de obra a nivel sectorial (cuadro 3.1, columna 4). La productividad de la mano de obra del sector que produce bienes de capital es especialmente sensible a la profundización de la integración del comercio: un resultado coherente con la mayor dependencia de las cadenas de valor mundiales para la producción de esos bienes (gráfico 3.1, panel 7)21.

Cuadro 3.1.Precios sectoriales al productor
Precios relativos al productorProductividad relativa
MCOMCOVIVI
Variables dependientes:(1)(2)(3)(4)
Penetración relativa de las importacionest–1-0,135***

(0,033)
-0,107***

(0,037)
-0,574***

(0,163)
-1,363***

(0,363)
Diferencia para sectores de bienes de capital-0,191**

(0,081)
0,033

(0,322)
1,407**

(0,671)
Productividad relativat–1-0,316***

(0,035)
-0,314***

(0,035)
-0,328***

(0,032)
Cantidad de observaciones16.07716.07716.07716.077
R20,620,620,560,91
Penetración relativa de las importaciones en sectores de bienes de capital-0,298***

(0,071)
-0,541*

(0,287)
2,770***

(0,564)
Fuente: Cálculos del personal técnico del FMI.Nota: Todas las regresiones incluyen efectos fijos de país-año y país-sector. Los errores estándar agrupados a nivel país y a nivel sector se muestran entre paréntesis. La diferencia en el caso de los sectores de bienes de capital se refiere al término de interacción entre la penetración de las importaciones y una variable ficticia que indica si un sector produce bienes de capital. VI = variable instrumental; MCO = mínimos cuadrados ordinarios. Véanse más detalles en el anexo 3.5 en Internet. *** p < 0,01; ** p < 0,05; * p < 0,1.
Fuente: Cálculos del personal técnico del FMI.Nota: Todas las regresiones incluyen efectos fijos de país-año y país-sector. Los errores estándar agrupados a nivel país y a nivel sector se muestran entre paréntesis. La diferencia en el caso de los sectores de bienes de capital se refiere al término de interacción entre la penetración de las importaciones y una variable ficticia que indica si un sector produce bienes de capital. VI = variable instrumental; MCO = mínimos cuadrados ordinarios. Véanse más detalles en el anexo 3.5 en Internet. *** p < 0,01; ** p < 0,05; * p < 0,1.

En el gráfico 3.7 se desglosa la reducción del precio relativo de los sectores que producen maquinaria y equipamiento respecto del precio del consumo entre 2000 y 2011 en cuatro partes: 1) el efecto directo de la profundización de la integración comercial; 2) el efecto de la integración comercial mediante la mayor productividad de la mano de obra; 3) el efecto de la mayor productividad de la mano de obra que no se debe a la profundización de la integración comercial; y 4) un residuo.

Gráfico 3.7.Contribuciones de las variaciones de los precios relativos al productor de los bienes de capital: 2000–11

(porcentaje)

Fuente: Cálculos del personal técnico del FMI.

Nota: En el gráfico se combinan las elasticidades estimadas de los precios al productor ante la integración comercial y la productividad relativa de la mano de obra, tomadas del cuadro 3.1, y los cambios en esos factores para el sector de bienes de capital en el período 2000–11, a fin de calcular su contribución a la variación observada en el precio al productor de los bienes de capital respecto del precio del consumo. Véase una descripción detallada de la cobertura de países, las fuentes de datos y la metodología en el anexo 3.5 en Internet. EA = economías avanzadas; EMED = economías de mercados emergentes y en desarrollo.

La profundización de la integración comercial explica la mayor parte de la reducción de los precios relativos de la maquinaria y el equipamiento, tanto mediante su efecto directo sobre los precios al productor e, indirectamente, mediante la mayor productividad de la mano de obra de los productores internos de bienes de capital. Las mejoras en términos de productividad en los sectores que producen bienes de capital, que no pueden vincularse directamente con la integración comercial, también son un factor importante.

El ejercicio empírico también sugiere que una proporción no trivial de la reducción del precio de los bienes de inversión, en especial en las economías de mercados emergentes y en desarrollo, puede atribuirse a otros factores, que podrían incluir la tendencia descendente de las tasas de interés a nivel mundial, la liberalización financiera y el surgimiento de China como proveedor clave de bienes de inversión transables a lo largo del período de análisis (gráfico 3.4, panel 2, y anexo 3.3 en Internet)22.

Consecuencias macroeconómicas de los shocks de precios de los bienes de capital

La última sección de este capítulo tiene como objetivo cuantificar la pertinencia de los precios relativos de la inversión para los resultados macroeconómicos. ¿Qué tan importante es el precio relativo de los bienes de capital para la tasa de inversión real de un país? ¿Qué proporción del drástico aumento de la inversión en maquinaria y equipamiento registrado en los últimos 30 años puede atribuirse a la reducción del precio relativo de esos bienes? A fin de responder esas preguntas, el análisis utiliza estudios basados en modelos y datos empíricos23.

Como se analiza en el recuadro 3.3, el análisis de los efectos macroeconómicos del precio relativo de la inversión dentro de un modelo estructural resulta revelador, ya que refleja el efecto agregado de las variaciones exógenas en los precios relativos de la inversión en un contexto de equilibrio general, que explica todos los mecanismos de retroalimentación de la economía. Además, como los precios relativos dentro de una economía se determinan endógenamente, las simulaciones del modelo permiten aislar las variaciones de esos precios que responden a shocks exógenos específicos. En consecuencia, sus efectos sobre las tasas de inversión y otros resultados macroeconómicos pueden rastrearse de manera creíble. Con el Modelo Monetario y Fiscal Integrado Mundial del FMI (GIMF, por sus siglas en inglés), el análisis revela que tanto los shocks de la productividad relativa del sector que produce bienes de inversión como los recortes de aranceles que reducen permanentemente el precio de las importaciones de bienes de capital generan aumentos considerables y duraderos de la tasa de inversión real en una economía de mercado emergente representativa. Los shocks que generan una reducción del 1% en el precio de la inversión respecto del consumo redundan en un aumento de aproximadamente 0,8% de la relación inversión real/PIB real a mediano plazo24. A partir de esas conclusiones, el análisis empírico tiene como meta evaluar si las predicciones del modelo se reflejan en la relación histórica entre los precios relativos de la maquinaria y el equipamiento y las tasas de inversión reales, tanto a nivel del país como de los sectores.

Datos empíricos entre países

El análisis entre países recurre a más de 60 años de datos que abarcan 180 economías avanzadas y economías de mercados emergentes y en desarrollo, tomados de la última edición de la base de datos de Penn World Table. Con un marco de forma reducida, el análisis vincula la inversión real en maquinaria y equipamiento como proporción del producto real de un país y el precio de la maquinaria y el equipamiento respecto del precio del consumo. El análisis tiene en cuenta todos los shocks mundiales (por ejemplo, las condiciones financieras mundiales, las variaciones de precios de las materias primas, la incertidumbre y las perspectivas económicas mundiales), todas las características invariantes en el tiempo del país, y muchos otros factores específicos y que varían en el tiempo del país que, según la teoría económica y estudios anteriores, determinan las tasas de inversión. Esos factores incluyen variables representativas de la disponibilidad y el costo del financiamiento en cada país, la solidez de las perspectivas económicas, la exposición a los mercados internacionales y a las fluctuaciones del precio de las materias primas, y la calidad de las instituciones y la infraestructura. La estimación se basa en promedios de cinco años a fin de suavizar las fluctuaciones cíclicas y acceder a una aproximación más precisa de la relación a mediano plazo entre el precio relativo y la tasa de inversión sin cobertura que muestran las simulaciones del modelo estructural.

Los resultados de la estimación, que se detallan en el anexo 3.6 en Internet, confirman que las tasas de inversión reales responden a diversos factores. Aunque las estimaciones suelen ser imprecisas, un contexto normativo más sólido, una mayor integración comercial y financiera, un menor costo de financiamiento y un mayor grado de desarrollo financiero —al igual que un mejor nivel de infraestructura— se asocian con una mayor relación entre la inversión real en maquinaria y equipamiento y el producto real. Resulta importante destacar que el análisis revela una fuerte relación negativa y estadísticamente significativa entre la inversión real en maquinaria y equipamiento y su precio relativo (cuadro 3.2). Los resultados son sólidos si se usan especificaciones alternativas: concentradas en el período posterior a 1990, dedicadas exclusivamente a la muestra de las economías de mercados emergentes y en desarrollo, y con estrategias de variables instrumentales alternativas tendientes a corregir el sesgo negativo que puede surgir de errores de medición potencialmente correlacionados en la tasa de inversión real y su precio. Una reducción del 1% en los precios relativos de los bienes de capital transables corresponde a un aumento del 0,3% al 0,5% en la tasa de inversión real en un período de cinco años. Es importante señalar que es probable que esas estimaciones empíricas representen un límite superior del efecto real de las variaciones del precio relativo sobre las tasas de inversión reales. Como se comentó antes, los precios relativos de la inversión son endógenos y reflejan muchos factores, como los cambios de políticas que podrían tener un impacto directo sobre las tasas de inversión.

Cuadro 3.2.Tasa de inversión real y precio relativo de maquinaria y equipamiento
Variable dependiente: Logaritmo de la relación inversión real/PIBRegresiones de varios países
TodosDespués de 1990EMEDRegresiones sectoriales
(1)(2)(3)(4)(5)
Logaritmo del precio relativo-0,377***

(0,116)
-0,292*

(0,171)
-0,491***

(0,161)
-0,326***

(0,078)
-0,528***

(0,068)
Cantidad de observaciones658553457971971
Cantidad de países127127931818
R20,410,360,380,940,93
Estadístico F de primera etapa118,8081,8164,04644,60728,80
Fuente: Cálculos del personal técnico del FMI.Nota: La variable dependiente es el logaritmo de la relación inversión real en maquinaria y equipamiento/PIB. Las regresiones se estiman con datos promediados a lo largo de intervalos de cinco años no superpuestos, mediante regresiones de variables instrumentales, en las que la variable independiente principal —el logaritmo del precio de la maquinaria y el equipamiento respecto del consumo— se instrumenta con su valor de rezago. Todas las regresiones de panel de varios países de las columnas (1) a (3) tienen en cuenta como variables efectos fijos de país-año y país-sector y un conjunto de otros determinantes de la relación inversión/PIB. La regresión sectorial de la columna (4) se estima con efectos fijos de país-período y país-sector, y en la columna (5), con efectos fijos de país-período y país-sector, donde el período se refiere a los intervalos de cinco años no superpuestos. Los errores estándar agrupados a nivel país se presentan entre paréntesis. Véanse más detalles en los anexos 3.6 y 3.7 en Internet. EMED = economías de mercados emergentes y en desarrollo. *** p < 0,01; ** p < 0,05; * p < 0,1
Fuente: Cálculos del personal técnico del FMI.Nota: La variable dependiente es el logaritmo de la relación inversión real en maquinaria y equipamiento/PIB. Las regresiones se estiman con datos promediados a lo largo de intervalos de cinco años no superpuestos, mediante regresiones de variables instrumentales, en las que la variable independiente principal —el logaritmo del precio de la maquinaria y el equipamiento respecto del consumo— se instrumenta con su valor de rezago. Todas las regresiones de panel de varios países de las columnas (1) a (3) tienen en cuenta como variables efectos fijos de país-año y país-sector y un conjunto de otros determinantes de la relación inversión/PIB. La regresión sectorial de la columna (4) se estima con efectos fijos de país-período y país-sector, y en la columna (5), con efectos fijos de país-período y país-sector, donde el período se refiere a los intervalos de cinco años no superpuestos. Los errores estándar agrupados a nivel país se presentan entre paréntesis. Véanse más detalles en los anexos 3.6 y 3.7 en Internet. EMED = economías de mercados emergentes y en desarrollo. *** p < 0,01; ** p < 0,05; * p < 0,1

Datos empíricos sectoriales

Una perspectiva sectorial podría ser un complemento importante del análisis entre países. El precio relativo de los bienes de capital no es sino una de las consideraciones que determinan las decisiones de inversión. Si bien el análisis entre países tiene en cuenta varios factores, la relación estimada entre las tasas de inversión reales y los precios podría estar sesgada, por la omisión de factores que podrían estar correlacionados con los precios relativos, pero que la estimación no refleja correctamente. El análisis sectorial permite aislar la relación entre las tasas de inversión reales y el precio de la inversión en distintos sectores, sin dejar de explicar el papel de todos los factores que afectan la inversión general dentro de un país en un año determinado. Esos factores incluyen las condiciones financieras, las perspectivas de crecimiento de toda la economía, la calidad de las reglamentaciones que afectan los retornos de la inversión, las fluctuaciones y las políticas cambiarías, los flujos de capital internacionales y la disponibilidad de infraestructura pública complementaria.

El análisis recurre a la base de datos KLEMS EU y World, que cubre 18 economías (en su mayoría avanzadas) en el período 1971—2015 para construir indicadores de la inversión real en maquinaria y equipamiento y los precios relativos de esos bienes de capital específicos de 15 sectores económicos amplios25. Como en el análisis entre países, la estimación de referencia vincula la inversión en maquinaria y equipamiento como proporción del valor agregado real sectorial con los precios relativos, utilizando promedios de cinco años. La elasticidad estimada, según la cual una reducción del 1% en el precio relativo de la maquinaria y el equipamiento corresponde a un aumento del 0,2% al 0,5% en la tasa de inversión real en esos bienes de capital, es comparable con las elasticidades no cubiertas en el análisis entre países. Además, como en las simulaciones del modelo presentadas en el recuadro 3.3, la reducción de los precios de la inversión se vincula con un mayor producto en el sector y con una productividad de la mano de obra marginalmente mayor. El análisis de datos a nivel de las empresas de Colombia confirma que una reducción de los precios de los bienes de capital producto del recorte considerable de los aranceles de la reforma del comercio de 2011 llevó a las empresas a aumentar las inversiones (recuadro 3.4).

En el gráfico 3.8 se comparan los resultados de los análisis: de modelo estructural, entre países y sectorial, lo que revela un patrón coherente. En los tres métodos, los datos empíricos que indican que el precio relativo de los bienes de capital es importante para las decisiones de inversión son sólidos. Es difícil obtener una estimación no sesgada de la elasticidad de la inversión real en relación con los precios, dado el carácter endógeno de las variaciones de los precios relativos y los problemas de medición. Con esas dificultades en mente, en el gráfico 3.9 —con fines puramente ilustrativos— se utiliza la elasticidad estimada del análisis entre países (cuadro 3.2) y la variación posterior a 1990 en el precio relativo de los bienes de capital de cada país a fin de desglosar la variación de la tasa de inversión real. Esas variaciones comprenden las partes atribuibles a 1) la reducción de los precios de la inversión real; 2) los cambios en las políticas pertinentes; 3) otros factores, como las tendencias mundiales de inversión, convergencia y expectativas de crecimiento, y 4) el residuo. Las mejoras de las políticas y sus marcos contribuyeron significativamente al aumento de la inversión real en maquinaria y equipamiento, tanto en las economías avanzadas como en las economías de mercados emergentes y en desarrollo. La drástica reducción de precios de los bienes de capital transables que se dio en paralelo también puede ayudar a explicar una proporción significativa del aumento de la inversión en bienes de capital transables en las economías avanzadas y en las economías de mercados emergentes y en desarrollo. Los datos no empíricos que se presentan en el recuadro 3.1 sobre el rápido aumento de la inversión en tecnologías con bajas emisiones de carbono, producto de las reducciones más pronunciadas de los costos de producción —al igual que los datos a nivel de las empresas de Colombia acerca de los efectos de las variaciones supuestamente exógenas del precio de los bienes de capital sobre la inversión, analizados en el recuadro 3.4— también sugieren que la elasticidad-precio de la inversión es relativamente alta.

Gráfico 3.8.Elasticidad de la relación inversión real/PIB ante variaciones en el precio relativo de los bienes de capital: Simulaciones del modelo y datos empíricos

(porcentaje)

Fuente: Cálculos del personal técnico del FMI.

Nota: Las barras representan la elasticidad simulada/estimada de la relación inversión real/PIB respecto del precio de los bienes de capital comparada con el precio del consumo. Véanse detalles sobre el modelo en el recuadro 3.3, y más información sobre los análisis empíricos en los anexos 3.6 y 3.7 en Internet. GIMF = Modelo Monetario y Fiscal Integrado Mundial.

Gráfico 3.9.Contribuciones de los precios relativos a los aumentos en la inversión real en maquinaria y equipamiento, 1990–94 y 2010–14

(porcentaje)

Fuente: Cálculos del personal técnico del FMI.

Nota: El gráfico presenta la contribución del aumento observado de las relaciones inversión real en maquinaria y equipamiento de transporte/PIB entre 1990–94 y 2000–14, relacionado con el precio relativo de la maquinaria y el equipamiento de transporte, diversas políticas y otros controles. Véase una descripción detallada del modelo estimado en el anexo 3.6 en Internet. Los cuadrados negros representan la variación total de la relación inversión real en maquinaria y equipamiento/PIB real. EA = economías avanzadas; EMED = economías de mercados emergentes y en desarrollo.

Resumen y consecuencias en términos de políticas

El fortalecimiento de la inversión registrado en las economías de mercados emergentes y en desarrollo en las últimas tres décadas se vio respaldado por la mejora de sus marcos institucionales y de política macroeconómica, el repunte sincronizado de la actividad económica hasta la crisis financiera mundial de 2008—09 y la disminución de las tasas de interés reales a nivel mundial. Sin embargo, también coincidió con drásticas reducciones del precio relativo de los bienes de capital transables, que probablemente hayan reflejado mejoras en términos de eficiencia provenientes del comercio internacional y avances en la tecnología de información y comunicaciones, que habilitaron una producción más eficiente de bienes de capital. ¿Podrían el aumento de las tensiones comerciales, la desaceleración del comercio y el crecimiento más lento de la productividad poner en riesgo este posible motor de la inversión a futuro?

En este capítulo se procura responder esa pregunta 1) analizando si la reducción de los precios relativos de la maquinaria y el equipamiento permitió históricamente un impulso cuantitativamente importante a las tasas de inversión y 2) explicando los factores impulsores de la precipitada disminución de precios de los bienes de inversión transables respecto de los demás precios de la economía.

Utilizando simulaciones del modelo estructural y datos empíricos, en el capítulo se concluye que el precio relativo de los bienes de inversión es un motor importante de las tasas de inversión reales en las economías avanzadas, y en las economías de mercados emergentes y en desarrollo. La crisis financiera mundial dejó cicatrices duraderas en la inversión en todo el mundo. Sin embargo, desde una perspectiva a largo plazo, las tasas de inversión reales en maquinaria y equipamiento aumentaron de manera significativa en ambos grupos de economías. Si bien es difícil hacer una cuantificación exacta, los datos empíricos sugieren que una proporción nada desdeñable del aumento de las tasas de inversión reales en maquinaria y equipamiento en ambos grupos de economías puede atribuirse al desplome del precio relativo de esos bienes registrado en las últimas tres décadas. El análisis sectorial presentado en el capítulo sobre los precios relativos al productor revela que la reducción significativa del precio de la maquinaria y el equipamiento, a su vez, respondió al crecimiento más rápido de la productividad en el sector que produce bienes de capital y a la profundización de la integración del comercio, que promovió la competencia en términos de precios en los mercados internos y mejoró la eficiencia de los procesos de producción en el sector de bienes de inversión.

En conjunto, los análisis del capítulo sugieren que la desaceleración de la liberalización del comercio registrada desde mediados de la década de 2000 y, en especial, la posibilidad de que se revierta en algunas economías avanzadas, podrían interferir con el impulso favorable de la inversión en maquinaria y equipamiento que generó la disminución de precios de los bienes de capital. Esa conclusión ofrece un argumento adicional, que suele pasarse por alto, a favor de las políticas que buscan reducir el costo del comercio y reactivar el comercio internacional.

En muchas economías de mercados emergentes y en desarrollo se mantienen aranceles y otras barreras comerciales que aumentan significativamente el precio relativo de la inversión que pagan los inversores internos26. Los aranceles efectivos sobre la importación de bienes de capital en 2011 se ubicaron aproximadamente en un 4% en los mercados emergentes y en un 8% en los países en desarrollo de bajo ingreso, valores que en las economías avanzadas están cerca de cero (gráfico 3.5, panel 4). La ejecución plena de los compromisos del Acuerdo sobre Facilitación del Comercio de la Organización Mundial del Comercio (OMC) podría reducir las barreras no arancelarias en una proporción equivalente a un recorte de aranceles de 15 puntos porcentuales en las economías menos desarrolladas (OMC, 2015).

En las economías avanzadas, que también se beneficiaron de la reducción de precios de los bienes de capital registrados en las últimas tres décadas, evitar las medidas proteccionistas y resolver las controversias sin aumentar los costos del comercio será fundamental para prevenir un deterioro adicional del poco crecimiento de la inversión registrado desde la crisis financiera mundial de hace una década27. En todas las economías, reactivar la liberalización del comercio, reducir los costos comerciales relacionados con aranceles y otras barreras, y abordar las áreas más pertinentes para la continua integración de la economía mundial contemporánea —como la cooperación en materia regulatoria, el comercio electrónico y el apalanca-miento de las complementariedades entre la inversión y el comercio— ayudaría a mantener el ritmo de reducción de los precios relativos de los bienes de capital y a seguir impulsando la inversión. Esos beneficios complementarían las mejoras en términos de bienestar y productividad, más conocidas, que genera el comercio internacional (véase un análisis en el capítulo 2 del informe WEO de octubre de 2016).

Los análisis del capítulo también resaltan la importancia de los continuos avances tecnológicos y la innovación en el sector que produce bienes de capital, tanto en las economías avanzadas como en las economías de mercados emergentes y en desarrollo. Mediante una reducción del precio relativo de los bienes de inversión, los avances generan dividendos que van más allá del efecto que tienen sobre el crecimiento agregado de la productividad. Como se comenta en Adler et al. (2017) y en el capítulo 2 del Monitor Fiscal de abril de 2016, las políticas que promueven la investigación y el desarrollo, el espíritu empresarial y la transferencia tecnológica en términos más amplios, también podrían ayudar al sector que produce bienes de capital, al igual que la inversión sostenida en educación e infraestructura pública.

Al margen de los beneficios económicos de la reducción de precios de los bienes de capital, las autoridades responsables de la política económica deben tener presentes sus consecuencias sobre la distribución y su potencial de generar perturbaciones en el ámbito laboral. Como se analiza en el capítulo 3 del informe WEO de abril de 2017, la disminución del precio relativo de la inversión erosionó la proporción del producto económico que va hacia la mano de obra en economías en las que muchos trabajos pueden ser automatizados y realizados por máquinas. Es preciso diseñar políticas que ayuden a los trabajadores a lidiar mejor con las perturbaciones que generan el avance tecnológico y la integración mundial; por ejemplo, a través de la inversión a largo plazo en educación, los programas de actualización de capacidades de los trabajadores durante toda su etapa laboral y las políticas que facilitan la reubicación de trabajadores desplazados en nuevos puestos de trabajo (véase FMI/ BM/OMC, 2017).

Recuadro 3.1.El precio de las tecnologías energéticas con bajas emisiones de carbono manufacturadas

Aumentar el uso de fuentes de energía renovable podría ayudar a reducir sustancialmente las emisiones de carbono: un paso necesario para desacelerar el cambio climático, que es una amenaza al futuro económico de países de todo el mundo (capítulo 3 del informe WEO de octubre de 2017). El costo de instalar capacidad de generación eléctrica con bajas emisiones de carbono, que en otro momento se consideraba poco económico, se redujo notablemente en el caso de algunas fuentes de energía renovables1. Entre 2009 y 2017, los precios de las células fotovoltaicas solares y las turbinas eólicas onshore fueron los que más rápido se redujeron: un 76% y un 34% respectivamente, lo que convirtió esas fuentes de energía en alternativas competitivas de los combustibles fósiles y fuentes con bajas emisiones de carbono más tradicionales (gráfico 3.1.1).

Gráfico 3.1.1.Costo nivelado de la electricidad de fuentes de energía con bajas emisiones de carbono

(dólares de EE.UU. por megavatiohora)

Fuentes: Bloomberg New Energy Finance; Datos económicos de la Reserva Federal, y cálculos del personal técnico del FMI.

Nota: Los datos sobre el costo nivelado de la electricidad se deflactaron usando el deflactor del PIB, y no incluyen subsidios ni impuestos.

Las reducciones de costos, combinadas con políticas favorables, produjeron en efecto un aumento sustancial de la capacidad de generar energía renovable a nivel mundial, que creció aproximadamente un 6,5% por año entre 2000 y 2017 y capturó más de dos terceras partes de la inversión mundial en nueva capacidad de generación en los últimos años. Sin embargo, no fue sino en la última década (en la que la energía solar y eólica se consolidaron como fuentes de energía eficaces en función de los costos) que se aceleró la inversión total en capacidad de energía renovable, lo que sugiere que existe un vínculo claro entre la inversión y su precio relativo. Si bien la energía hidroeléctrica predominó en las inversiones en energía renovable hasta 2008, la inversión en tecnologías eólicas pasó al frente en 2009. Tras la caída abrupta de su precio, las células fotovoltaicas se convirtieron en la opción más popular en 2016 (gráfico 3.1.2). En 2017, se invirtió más en células fotovoltaicas que en todas las demás fuentes con bajas emisiones de carbono juntas.

Gráfico 3.1.2.Agregados anuales de la capacidad eléctrica mundial

(miles de megavatios)

Fuentes: Organismo Internacional de Energía Atómica; Agencia Internacional de Energías Renovables, y cálculos del personal técnico del FMI.

Nota: Solar incluye la energía solar fotovoltaica y la concentrada. Hidroeléctrica se refiere a la energía hidroeléctrica renovable y no incluye el almacenamiento bombeado.

Sin embargo, no todas las tecnologías energéticas con bajas emisiones de carbono registraron reducciones de costo. En el mismo período, los costos de la energía nuclear y la energía hidroeléctrica aumentaron un 21% y un 9% respectivamente. ¿Cómo se explican esas evoluciones divergentes de los precios de las tecnologías energéticas? Es claro que las diferentes trayectorias de los precios de la maquinaria y el equipamiento, y las correspondientes a las estructuras residenciales y no residenciales (gráfico 3.2) fueron factores importantes. La energía nuclear y la energía hidroeléctrica comparten similitudes con los proyectos de ingeniería civil a gran escala, como la construcción de puentes y vías ferroviarias. La potencial reducción de costos de proyectos de este tipo se ve limitada por la magnitud e irregularidad de las inversiones, el grado relativamente bajo de estandarización de componentes (Sovacool, Nugent y Gilbert, 2014), las demoras en la construcción (Berthélemy y Rangel, 2015) y la atención local cada vez más estricta —aunque necesaria— hacia aspectos ambientales y de seguridad.

En contraste, la investigación y el desarrollo de tecnologías solares y eólicas, su estandarización y las economías de escala (basadas en grandes plantas manufactureras) permitieron la creación de módulos fotovoltaicos solares cada vez más eficientes y turbinas eólicas cada vez más grandes, con millones de experiencias casi idénticas que generaron una continua reducción de costos basada en el aprendizaje por la práctica (Kavlak, McNerney y Trancik, 2018). Las importantes reducciones de los costos en esos sectores son un buen augurio respecto de los precios de las baterías eléctricas, cuya producción podría volverse significativamente más eficiente mediante la estandarización y las economías de escala, y cuyo uso, de incrementarse, podría reducir de forma duradera las emisiones de carbono, en especial en el sector de transporte.

Los autores del recuadro son Christian Bogmans y Lama Kiyasseh.1 Este costo suele medirse mediante lo que se denomina “costo nivelado de la electricidad”, que es el costo total de construcción y operación de una central eléctrica, dividido por la producción de energía total a lo largo de su vida útil, sobre la base de proyectos financiados recientemente en países en los que se desarrollaron.

Recuadro 3.2.Resultados brindados por los megadatos: Precios de los bienes de capital en distintos países

Tradicionalmente, el Programa de Comparación Internacional (PCI) es la única fuente de datos sobre el precio de las canastas de bienes de capital comparables entre países. Sin embargo, a pesar de algunas mejoras significativas, persisten inquietudes respecto de la comparabilidad entre países y los métodos de recopilación de precios.

Estas inquietudes podrían confundir las comparaciones de precios entre países (véanse, por ejemplo, Alfaro y Ahmed, 2009; Deaton y Heston, 2010; Inklaar y Rao, 2017) . Una alternativa promisoria es el uso de los megadatos, que permiten comparar los precios en Internet de bienes (de capital) idénticos que se venden en todo el mundo. La nueva base de datos Billion Prices Project (Cavallo, Neiman y Rigobon, 2014), que se usa en este recuadro, permite precisamente ese tipo de comparación.

El análisis toma la información de precios de Inter-net de 674 productos de Apple en 27 economías, con frecuencia mensual, de 2009 a 20121. Normalizados en función de los precios de Estados Unidos, se comparan los precios que se cobran por cada producto vendido en el mismo mes en las 27 economías de la muestra.

Los precios minoristas en Internet de artículos idénticos difieren entre países porque incluyen los márgenes de beneficio, impuestos y subsidios locales, costos de transporte, y barreras arancelarias y no arancelarias. Entre las 27 economías (en su mayoría avanzadas) sobre las que se dispone de datos, se observan diferencias significativas en los precios absolutos de los productos de Apple, aunque no se registra una correlación clara con el ingreso per cápita de los países (gráfico 3.2.1, paneles 1 y 3). Sin embargo, respecto del nivel general de precios del PIB, los datos de Billion Prices Project confirman la regularidad identificada con datos del PCI y presentada en estudios anteriores: el precio relativo de los bienes de capital tiende a ser significativamente menor en los países más ricos (gráfico 3.2.1, paneles 2 y 4).

Gráfico 3.2.1.Precio de los productos de Apple e ingresos

(porcentaje)

Fuentes: Billion Prices Project; Programa de Comparación Internacional, y cálculos del personal técnico del FMI.

Nota: Los países en el eje de la abscisa de los paneles 1 y 2 se ordenan según el PIB per cápita real en dólares internacionales (paridad de poder adquisitivo). Los puntos representan las medianas del logaritmo del precio en cada país. Las líneas continuas de los paneles 3 y 4 denotan los resultados de la regresión producto-nivel con frecuencia mensual, con efectos fijos producto-tiempo, y errores estándar agrupados a nivel del país. Los productos que se venden en el sitio web de Apple Inc., pero que no son fabricados por Apple Inc., no se incluyen en la muestra. En las leyendas de datos de los paneles 1 y 2 se utilizan los códigos de países de la Organización Internacional de Normalización (ISO). EA = economías avanzadas; ME = mercados emergentes; PPA = paridad de poder adquisitivo. *** p < 0,01; ** p < 0,05; * p < 0,1.

El autor de este recuadro es Jilun Xing.1 Las categorías de productos son, por ejemplo, MacBooks, iPhones, iPods, y cables y accesorios. Los identificadores de producto especifican el modelo, la memoria, la capacidad de almacenamiento, el tamaño de la pantalla, etc. La información de precios en Internet de la base de datos de Billion Price Project es idéntica al precio tuera de Internet de los productos de Apple, con la excepción del costo de envío, los impuestos locales y las promociones en la tienda (Cavallo, Neiman y Rigobon, 2014). Aunque los productos de Apple podrían considerarse bienes de consumo, se usan cada vez más como bienes de capital; por ejemplo, aproximadamente la mitad de todos los iPads se venden a usuarios corporativos y de entidades públicas (Goel, 2016).

Recuadro 3.3.Fuente subyacente de las variaciones de precios de los bienes de capital: Un análisis basado en modelos

El precio de los bienes de inversión respecto de otros bienes incide de manera significativa en la acumulación de capital. El precio de los bienes de inversión en cualquier país refleja varios factores, como 1) el precio relativo de los bienes de inversión en otros países que exportan bienes de capital; 2) la productividad de los sectores que producen bienes de inversión a nivel interno; 3) las diferencias de margen de beneficio entre sectores, y 4) la incidencia de los aranceles y otros costos comerciales. Aunque las variaciones en cualquiera de esos factores pueden afectar el precio de los bienes de inversión y, por lo tanto, impulsar cambios en la acumulación de capital, los efectos macroeconómicos varían en función de la fuente subyacente de la variación.

Un modelo estructural ayuda a formalizar y cuantificar esas posibles diferencias. En este recuadro, se utiliza el Modelo Monetario y Fiscal Integrado Mundial del FMI (GIMF, por sus siglas en inglés) para analizar los efectos macroeconómicos a mediano plazo —en una economía de mercado emergente pequeña— de dos escenarios en los que el precio interno relativo de los bienes de inversión (respecto del IPC) disminuye. En el primer escenario, la economía aumenta su eficiencia de manera permanente para la producción del nuevo capital, sobre la base de Greenwood, Hercowitz y Krussell (1997); en el segundo escenario, se reducen permanentemente los aranceles cobrados sobre las importaciones de bienes de capital.

La variación tecnológica que afecta específicamente la inversión del primer escenario puede interpretarse de muchas maneras: una mayor difusión internacional del conocimiento tecnológico (posiblemente consecuencia de las cadenas de valor mundiales) que afecta desproporcionadamente la producción de capital (o los bienes duraderos, en términos más generales); la reducción de los costos internos que enfrentan las empresas de los sectores de bienes de capital (por ejemplo, gracias a las mejoras en el entorno normativo); la mejora en la eficiencia organizacional, y otras maneras1. A modo de respuesta, y suponiendo que no aumenten los márgenes de beneficios, las empresas de esos sectores reducirían los precios respecto del resto de la economía. El segundo escenario ilustra los efectos de una disminución en los aranceles —o los costos comerciales, en términos más generales— sobre todo el capital importado. En ese caso, la reducción del índice de precios de inversión general refleja el menor nivel de los precios internos de los bienes de capital importados. Ambas simulaciones se normalizan para obtener una reducción del 1% en el precio relativo del capital a largo plazo. Dada la proporción supuesta en el modelo de importaciones de bienes de capital en el nivel de gasto total de inversiones (aproximadamente un 33%), esto implicaría una reducción permanente de 4 puntos porcentuales en los aranceles sobre los bienes de inversión en el segundo escenario, con un costo fiscal recurrente de aproximadamente 0,25% del PIB anual2.

El impacto a mediano plazo (10 años después del shock) se presenta en el gráfico 3.3.1. En ambos escenarios, la misma reducción de los precios de los bienes de capital aumenta los retornos sobre el capital en magnitudes similares, impulsando así un incremento similar en la inversión. Sin embargo, el efecto sobre el producto es distinto (un 0,7% del PIB y un 0,5% del PIB respectivamente). Esa diferencia es consecuencia de un aumento permanente de la eficiencia de los bienes de capital producidos que expande la frontera de las posibilidades de producción de la economía local. A medida que la economía se torna más productiva, el ingreso de los hogares y el consumo aumentan de forma permanente3.

Gráfico 3.3.1.Simulaciones del modelo

(desviación respecto del estado estacionario original, porcentaje)

Fuente: Cálculos del personal técnico del FMI.

Nota: TCER = tipo de cambio efectivo real.

En el caso de la reducción del arancel, no se registra esa expansión inicial de la frontera de las posibilidades de producción (en el sector que produce bienes de capital). Los incentivos para la acumulación de capital relacionados con un menor nivel de precios de los bienes de capital pueden interpretarse más bien como reflejo de un subsidio. Aunque resulta más económico invertir en proyectos de capital, el ingreso por aranceles sacrificado genera un déficit en el ingreso público, que se resuelve reduciendo las transferencias públicas a los hogares. Esa reducción de las transferencias públicas constituye un obstáculo para el consumo privado.

Desde la perspectiva de la balanza de pagos, una mayor demanda relativa de importaciones provoca una posible depreciación del tipo de cambio efectivo real, lo que constituye un obstáculo adicional para el consumo, porque la canasta de consumo interna se encarece. En consecuencia, el aumento del consumo es leve.

Cabe destacar que los efectos del lado de la oferta en ambos escenarios son en gran medida resultado de la reducción de los costos de inversión. A fin de ilustrar ese punto, también se realiza una simulación de una disminución de los aranceles generales equivalente en términos de recaudación fiscal a la reducción de aranceles vinculada específicamente con la inversión. En ese caso, no hay un efecto visible sobre el precio interno relativo de la inversión. En consecuencia, el aumento de las inversiones es mucho más moderado (un 0,32%, comparado con el 1,34% en el escenario de aranceles vinculados específicamente con la inversión), al igual que el efecto sobre el producto (un 0,18%, comparado con un 0,5%).

Como señalan esos resultados, la reducción de las barreras que obstaculizan el comercio de bienes de capital y la promoción de las actividades de investigación y desarrollo que mejoran la eficiencia del sector de bienes de capital son positivas para el producto, la inversión y el consumo a largo plazo, aunque impliquen ciertos costos fiscales.

Los autores del recuadro son Michal Andrle y Rafael Portillo.1 Podría sostenerse que hay un mayor margen para mejoras de eficiencia en los sectores de bienes de capital en los mercados emergentes, dada la mayor complejidad de la producción.2 La reducción necesaria de los aranceles también refleja la depreciación del tipo de cambio real que se observa en el escenario.3 Una reducción del 1% de los precios de los bienes de inversión producto de una reducción de los márgenes de beneficio en el sector de bienes de inversión genera efectos muy similares a los de una mejora de la productividad específicamente relacionada con la inversión.

Recuadro 3.4.Aranceles de bienes de capital e inversiones: Datos empíricos a nivel de las empresas de Colombia

En este recuadro se utilizan datos de Colombia para clarificar el efecto de una reducción del precio de los bienes de capital —generado por recortes en los aranceles aplicados a los bienes de capital— en la inversión a nivel de empresas. Dado que los precios de los bienes de capital dentro de una economía se determinan de forma endógena, es difícil identificar con exactitud el efecto que tienen sobre la inversión. El análisis a nivel de empresas ayuda a superar esa dificultad recurriendo a variaciones diferenciales (y posiblemente exógenas) en los precios de los bienes de capital y otros bienes generadas por la Reforma Estructural Arancelaria aplicada en Colombia en 2011. La reforma de los aranceles de Colombia tuvo como fin simplificar la estructura arancelaria e impulsar el crecimiento económico (Torres y Romero, 2013). Por consiguiente, entre 2010 y 2011, el arancel promedio aplicado sobre los bienes importados se redujo aproximadamente en 4 puntos porcentuales: pasó del 12,5% en 2010 al 8,7% en 2011 (gráfico 3.4.1).

Los autores del recuadro son Sergii Meleshchuk y Yannick Timmer.

Gráfico 3.4.1.Distribución de las variaciones en los aranceles entre 2010 y 2011

(porcentaje)

Fuentes: Meleshchuk y Timmer (2019) y cálculos del personal técnico del FMI.

Nota: El histograma muestra la variación de los aranceles en el eje de la abscisa y el porcentaje de bienes importados afectados por ese cambio de aranceles en el eje de la ordenada.

Mediante un análisis de estudio de eventos, en este recuadro se examinan dos canales a través de los cuales la liberalización del comercio podría afectar las decisiones de inversión de las empresas: 1) mayor competencia y 2) mejor acceso a insumos más económicos y potencialmente de mayor calidad, incluidos los bienes de capital. Si bien en varios estudios se analizó el efecto de los recortes de aranceles sobre la productividad a través de esos canales (véase, por ejemplo, Amiti y Konings, 2007), los datos empíricos sobre el efecto que tienen en la inversión son escasos. El método empírico relaciona la variación en la tasa de inversión a nivel de empresas antes y después de la reforma arancelaria, que genera reducciones en los aranceles de los insumos de bienes de capital, los aranceles de otros insumos y los aranceles sobre el producto. En particular, se estima la siguiente ecuación:

donde Inversión i se define como la inversión sobre el total de activos de capital de una empresa determinada i 1. Aranceles productoss(i) es el promedio simple de los aranceles de naciones más favorecidas de todos los productos de seis dígitos del Sistema Armonizado dentro de los 33 sectores, s(i), y tiene como meta capturar el efecto de mayor competencia sobre las tasas de inversión. Aranceles insumos bienes capital s(i) y Aranceles otros insumos s(i) se construyen sobre la base de Amiti y Konings (2007) como promedios ponderados de los aranceles sobre el producto de todos los sectores de bienes de capital y otros sectores, con ponderaciones que reflejan la participación de los insumos de cada sector usados en la producción del producto del sector s sobre la base del cuadro insumo-producto de 2007. Las variables de los aranceles de insumos reflejan el efecto del acceso a insumos más económicos. A diferencia de otros estudios anteriores, el análisis muestra una respuesta de inversión diferencial ante recortes en los aranceles de los bienes de capital comparada con la de otros insumos.

En el gráfico 3.4.2 se muestran los coeficientes estimados de los tres tipos de aranceles. Una reducción de 1 punto porcentual sobre los aranceles de los insumos de bienes de capital se asocia con un aumento de 0,4 puntos porcentuales de la inversión, una estimación puntual que es estadísticamente significativa al nivel del 1%2. Una reducción de los aranceles de los insumos que no son bienes de capital genera un aumento más leve de la inversión (0,15 puntos porcentuales), pero que no deja de ser estadísticamente significativo. Esa conclusión repite los resultados de las simulaciones de modelo analizadas en el recuadro 3.3., que, de modo similar, muestran una respuesta de la inversión mucho más leve ante un recorte general de aranceles, si se la compara con un recorte de los aranceles de los bienes de capital. El efecto de la reducción de los aranceles sobre el producto no se asocia con cambios significativos en las decisiones de inversión de las empresas, al menos a corto plazo3.

Gráfico 3.4.2.Efecto sobre la inversión de los recortes en aranceles sobre insumos de bienes de capital, otros insumos y el producto

(porcentaje)

Fuentes: Meleshchuk y Timmer (2019) y cálculos del personal técnico del FMI.

Nota: *** p < 0,01; ** p < 0,05; * p < 0,1.

Estas conclusiones ofrecen nueva evidecia —a partir de una reforma del comercio reciente en una economía de mercado emergente grande— de que las decisiones de inversión de las empresas son sensibles al precio de los bienes de capital.

1 Los datos de inversión se toman de la Encuesta Anual Manufacturera, una encuesta anual de empresas manufactureras de Colombia. Los datos sobre aranceles corresponden a Felbermayr, Teti y Yalcin (2018). El uso de matrices de insumo-producto a nivel sectorial atenúa las inquietudes relacionadas con la endogeneidad que surgen si se usan matrices de insumo-producto a nivel de empresas.2 Los coeficientes sobre cambios en los aranceles de insumos pueden interpretarse como los efectos de las variaciones de los precios en las tasas de inversión, según el supuesto de que los aranceles se transfieren totalmente a los precios que pagan los importadores. Si la transferencia es parcial, los coeficientes estimados se atenúan y tienden a cero respecto del efecto real de los precios.3 Los resultados son robustos ante la inclusión de controles estándar, como el tamaño de las empresas y el crecimiento de las ventas. Los resultados se presentan usando una ventana de un año, pero también son robustos si se usa una ventana de tiempo más amplia en torno de los recortes de aranceles.
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Este capítulo fue preparado por un equipo liderado por Petia Topalova, e integrado por Weicheng Lian, Natalija Novta, Evgenia Pugacheva y Yannick Timmer, con el apoyo de Jilun Xing y Candice Zhao, y contribuciones de Michal Andrle, Christian Bogmans, Lama Kiyasseh, Sergii Meleshchuk y Rafael Portillo. El capítulo también se benefició con los comentarios y sugerencias de Andrei Levchenko y Maurice Obstfeld.
1Las economías avanzadas experimentaron un incremento similar de las tasas de inversión reales en maquinaria y equipamiento hasta la crisis financiera mundial de 2008. Véase un análisis de la caída de la inversión en esas economías tras la crisis financiera mundial en el capítulo 3 del informe WEO de abril de 2015.
2En este capítulo, el precio relativo de la inversión se refiere a la relación entre el precio de la inversión y el precio del consumo. Todos los patrones y conclusiones estilizados son cualitativamente similares si el precio de la inversión se compara más bien con el nivel general de precios del PIB. La profundización del capital se vio también en el contexto de la mejora de la política macroeconómica y los marcos institucionales, la reactivación sincronizada de la actividad económica hasta la crisis financiera mundial y la caída de las tasas de interés reales mundiales.
3Véase, por ejemplo, DeLong y Summers (1991, 1992, 1993); Sarel (1995); Collins y Williamson (2001); Hsieh y Klenow (2007); Armenter y Lahiri (2012), y Mutreja, Ravikumar y Sposi (2018). El precio relativo de los bienes de inversión suele mostrar una correlación inversa a la inversión o el crecimiento per cápita (Jones, 1994; Sarel, 1995; Restuccia y Urrutia, 2001), y es probable que los elevados precios relativos de la inversión operen como un obstáculo para la transformación estructural que necesitan muchos países de bajo ingreso en desarrollo para converger a los niveles de ingreso de las economías avanzadas. Los aranceles elevados sobre el equipamiento importado, parte de las estrategias de sustitución de importaciones de muchas economías en desarrollo durante las décadas de 1970 y 1980, suelen mencionarse como un impedimento importante para el desarrollo (Taylor, 1998a; Sen, 2002; Estevadeordal y Taylor, 2013; Johri y Rahman, 2017).
4En este capítulo, a menos que se indique lo contrario, los términos “bienes de capital transables”, “bienes de inversión transables” y “maquinaria y equipamiento” se utilizan indistintamente para designar los bienes de inversión transables tangibles, es decir, la maquinaria, el equipamiento y los bienes de capital para el transporte.
5Véase la cobertura de los países, las fuentes de datos y las definiciones de las variables en el anexo 3.1 en Internet. Todos los anexos están disponibles, en inglés, en www.imf.org/en/Publications/WEO.
6El ritmo de descenso del precio relativo de los bienes de capital transables tangibles se aceleró significativamente en la década de 1990, especialmente en el caso del grupo de países de economías de mercados emergentes y en desarrollo, como se analiza en el anexo 3.2 en Internet. Los datos recientes de 10 economías avanzadas sugieren que la tasa de disminución del precio relativo de la maquinaria y el equipamiento se ha desacelerado desde la crisis financiera mundial. En el anexo 3.2 en Internet se presentan otros datos estilizados sobre la evolución de las tasas de inversión entre los distintos tipos de activos de capital fijo y grupos de países y la composición de la inversión entre los distintos tipos de capital.
7La medición de las variaciones de los precios de los bienes que experimentan mejoras sustanciales en su calidad, tales como computadoras, equipos de comunicación, etc., es una tarea muy ardua debido a la dificultad de comparar productos con atributos muy diferentes (Schreyer, 2002). Las oficinas de estadística hacen esfuerzos considerables para reflejar con precisión estas variaciones de los índices de precios, aunque es probable que las metodologías difieran considerablemente de un país a otro. El capítulo se basa en los datos proporcionados por las autoridades nacionales y compilados en Penn World Table (versión 9.0).
8Los datos comparables entre países sobre el precio de los bienes de capital son extremadamente escasos. La fuente fundamental es el PCI, que recopila datos detallados sobre precios a través de encuestas entre países cada 5 a 10 años. Utilizando datos de las rondas del PCI de 1985 y 1996, Eaton y Kortum (2001) y Hsieh y Klenow (2007) encuentran una fuerte correlación negativa entre los precios relativos de la inversión y el nivel de desarrollo, análoga a la que se detalla en el presente capítulo. Al mismo tiempo, observan poca correlación entre los precios absolutos de los bienes de capital y el PIB per cápita. Como sostienen Alfaro y Ahmed (2009), la ausencia de correlación puede atribuirse a cuestiones de calidad de los datos, que fueron abordadas en gran medida mediante mejoras metodológicas en la ronda del PCI de 2011 (Feenstra, Inklaar y Timmer, 2015; Deaton y Aten, 2017). Mutreja et al. (2014) demuestran que la menor dispersión en precios absolutos no implica necesariamente la ausencia de grandes costos comerciales.
9En una economía cerrada, en la que los bienes de inversión se producen solo a nivel nacional, la relación entre el precio relativo de los bienes de capital y la inversión es menos clara, como se ha comentado en Foley y Sidrauski (1970).
10Hsieh y Klenow (2007) presenta un modelo simple de dos sectores que genera estos patrones de los precios relativos, bajo el supuesto de que los márgenes de beneficio, la intensidad del uso de los factores y los precios de estos últimos son iguales en todos los sectores. La productividad relativa en la producción de bienes de capital entre países está conceptualmente muy vinculada a la eficiencia relativa de los países en la producción de todos los bienes transables, entre ellos los bienes de consumo transables (el conocido efecto Balassa-Samuelson).
11Véanse Estevadeordal y Taylor (2013) sobre el papel de los aranceles, Sarel (1995) sobre la función de los impuestos, y Justiniano, Primiceri y Tambalotti (2011) sobre los shocks tecnológicos específicos de la inversión que afectarían la productividad sectorial relativa. Las diferencias entre países en los precios relativos del capital se han destacado como un factor importante que explica la falta de flujos de capital de las economías ricas a las pobres, como se analizó en Caselli y Feyrer (2007).
12Si bien las exportaciones de bienes de capital siguen concen-tradas en pocos países, las economías de mercados emergentes y en desarrollo han ganado una cuota de mercado significativa, con alrededor de un tercio de las exportaciones mundiales en 2016 frente al 5% que tenían en 1990. China ha desempeñado un papel particularmente destacado, con una participación en las exportaciones mundiales que ha pasado de entre el 1% y el 2% en la década de 1990 al 18% en 2017.
13En particular, el análisis relaciona el valor unitario de cada pro-ducto con el PIB per cápita del país importador, tomando en cuenta los efectos fijos año por año del producto exportador, como Schott (2004), Alfaro y Ahmed (2009), y Manova y Zhang (2012). Véanse más detalles sobre las especificaciones y resultados en el anexo 3.3.
14Las limitaciones de los datos impiden examinar el posible efecto de las políticas fiscales, como la depreciación acelerada o los créditos fiscales a la inversión.
15En el capítulo se estima una regresión simple de mínimos cuadrados ordinarios del registro del precio relativo de la maquinaria y el equipamiento (utilizando datos del PCI de 2011) en el registro de la productividad relativa de la mano de obra en los sectores productores de bienes transables y de las medidas alternativas de los costos comerciales, que se incluyen de forma individual. En un segundo paso, las estimaciones de regresión se utilizan para descomponer la variación en el registro de precios relativos en la varianza que puede explicarse por la medida de productividad relativa en comparación con los costos comerciales. Dada la naturaleza transversal de los datos, este análisis es puramente ilustrativo. Como se explica en la siguiente sección, la productividad relativa y los costos comerciales no son independientes entre sí, lo que complica la interpretación de su aporte estimado a la variación de los precios relativos. La productividad relativa en el sector de los bienes transables puede verse afectada por las barreras comerciales, ya que es probable que la producción de bienes transables dependa de insumos importados. Además, pueden aplicarse barreras comerciales relacionadas con las políticas a fin de proteger los sectores de bienes transables de baja productividad. Véanse más detalles sobre las especificaciones y los resultados en el anexo 3.4 en Internet.
16Dada la elevada correlación entre distintos componentes de los costos comerciales, incluir todas las medidas consideradas en la misma regresión no incrementa significativamente la proporción de la variación en los precios relativos que pueden explicar los costos del comercio.
17De un modo similar, Sposi (2015) sostiene que las barreras comerciales son un factor importante del precio relativo de los bienes y servicios entre países, y señala que la remoción de las barreras comerciales eliminaría más de la mitad de la brecha observada en los precios relativos entre los países pobres y ricos.
18Véase el anexo 3.5 en Internet, donde se presentan más detalles. El análisis recurre a los precios al productor, ya que están disponibles en un amplio espectro de sectores y países. Todas las variables sectoriales se miden respecto del equivalente en toda la economía.
19Si bien es una elección habitual en la bibliografía, el uso de aranceles como variable instrumental de la integración comercial no resuelve totalmente los problemas de endogeneidad, ya que es posible que las autoridades responsables de la política económica definan los aranceles en función de distintas consideraciones de política económica.
20Para obtener datos empíricos sobre los efectos de mejora de la productividad de las reformas comerciales, véanse, entre otros, Amiti y Konings (2007); Topalova y Khandelwal (2011), y Ahn et al. (2019).
21Estos resultados sugieren que, si los países de bajo ingreso llevaran los aranceles aplicados a los bienes de capital al nivel de los utilizados en economías avanzadas (en otras palabras, si redujeran los aranceles aproximadamente en 8 puntos porcentuales), el precio de los bienes de inversión disminuiría aproximadamente un 16% (aproximadamente un 40% de la reducción correspondería al efecto directo de la integración comercial, y el resto correspondería al aumento de la productividad en el sector de bienes de capital, producto de la mayor competencia de las importaciones).
22Los sectores que producen bienes de capital tienden a hacer un uso de capital más intensivo que otros sectores de las economías en desarrollo. Por eso, el acceso más simple al financiamiento podría beneficiar la producción de bienes de capital más que otros sectores, lo que contribuiría a una reducción del precio relativo de la inversión.
23Como se analizó en el marco conceptual, las decisiones de inversión responden a muchos factores. Un análisis integral de la importancia relativa de todos los factores posibles escapa al alcance del presente capítulo. El análisis apunta a concentrarse en el precio relativo como determinante posible de las tasas de inversión reales y proporcionar datos empíricos que muestren su importancia cuantitativa.
24En una economía de mercado emergente y en desarrollo promedio, con una relación inversión real/producto real de aproximada-mente el 22%, esta conclusión implicaría que una disminución del 1% en el precio relativo de la inversión generaría un aumento del 22,2% en la tasa de inversión.
25Véanse más detalles en el anexo 3.7 en Internet.
26Si bien la gran mayoría de las economías de mercados emergentes y en desarrollo siguen registrando grandes necesidades de inversión, otros países (como China) enfrentan la tarea compleja de reequilibrar los modelos de crecimiento a favor del consumo y los servicios, tras décadas de estímulos centrados en la inversión e intervenciones de políticas orientadas a fortalecer la producción y la exportación de bienes de capital. Las dificultades en términos de políticas también son diferentes en algunos países en desarrollo de bajo ingreso, en los que los aranceles sobre la importación representan una fuente importante de ingresos públicos, y en los que una reforma de los aranceles tendría que complementarse con medidas tendientes a compensar esa pérdida de ingresos.
27En Cavallo y Landry (2018) se concluye que el aumento de las importaciones de bienes de capital en Estados Unidos sumó un 5% a su producto por hora desde la década de 1970, y que la imposición de aranceles sobre los bienes de capital podría generar importantes pérdidas de productividad en la próxima década.

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