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Deliberaciones Del Directorio Ejecutivo Del Fmi Sobre Las Perspectivas, Abril De 2018

Author(s):
International Monetary Fund. Research Dept.
Published Date:
July 2018
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La Presidenta del Directorio Ejecutivo formuló las siguientes observaciones al término de las deliberaciones del Directorio sobre el Monitor Fiscal, el Informe sobre la estabilidad financiera mundial y las Perspectivas de la economía mundial el 2 de abril de 2018.

En términos generales, los directores ejecutivos convinieron con los principales mensajes de las publicaciones insignia y opinaron que los capítulos analíticos son de actualidad, pertinentes y esclarecedores. Se mostraron complacidos con la recuperación generalizada de la economía mundial, respaldada por un repunte de la inversión y el comercio internacional. Los directores tomaron nota de que se prevé que el crecimiento mundial aumente más a corto plazo. Entre tanto, la inflación se mantiene atenuada en numerosos países. La moderación del crecimiento de la productividad de la mano de obra y el envejecimiento de la población continúan frenando el crecimiento en las economías avanzadas. El alza reciente de precios de las materias primas ha apuntalado la recuperación de las economías de mercados emergentes y en desarrollo que dependen de ellas, pero los procesos de ajuste en marcha continúan lastrando el crecimiento.

Los directores convinieron en que los riesgos en torno a las perspectivas a corto plazo están más bien equilibrados, pero que se inclinan a la baja más allá de los próximos trimestres. Del lado positivo, el repunte cíclico del crecimiento de las economías avanzadas podría resultar más vigoroso de lo previsto, ya que la capacidad ociosa del mercado laboral podría superar los cálculos actuales. Del lado negativo, una constricción drástica de las condiciones financieras internacionales podría tener repercusiones negativas para el crecimiento, en tanto que las vulnerabilidades financieras acumuladas a lo largo de años de tasas de interés bajas podrían amplificar el impacto de los movimientos de precios de los activos en el sistema financiero, haciendo peligrar el crecimiento a mediano plazo. La mayoría de los directores señaló que la reforma tributaria estadounidense es procíclica y podría desencadenar presiones inflacionarias y un endurecimiento inesperadamente veloz de la política monetaria, ahondando a la vez los desequilibrios mundiales, aunque también se expresó la opinión de que la reforma estimularía la inversión y la eficiencia, encauzando la economía estadounidense por una trayectoria de crecimiento sostenible y más vigoroso. A pesar del fortalecimiento de sus sistemas financieros, una constricción abrupta de las condiciones financieras internacionales podría resultar problemática para varios mercados emergentes y países en desarrollo de bajo ingreso, sobre todo si va acompañada de una reversión de los flujos de capital. Son particularmente evidentes los riesgos a la baja que plantea la escalada del proteccionismo comercial y las políticas aislacionistas. Los niveles récord de deuda mundial, las tensiones geopolíticas y los fenómenos climáticos también hacen peligrar las perspectivas de crecimiento mundial.

Contra este telón de fondo, los directores destacaron que la recuperación cíclica ofrece una oportunidad excepcional para hacer avanzar políticas y reformas encaminadas a afianzar las perspectivas a mediano plazo y mitigar las vulnerabilidades. Entre las prioridades, se impone incrementar el producto potencial, lograr que los beneficios estén ampliamente distribuidos, realzar la resiliencia económica y financiera y poner a resguardo la sostenibilidad de la deuda. Los directores hicieron hincapié en que un marco multilateral que sea abierto, resiliente y cuente con la adhesión de todos puede respaldar el crecimiento y beneficiar a la economía mundial. Un compromiso más firme para con la cooperación multilateral es particularmente necesario a fin de reducir las barreras comerciales y las prácticas comerciales distorsivas, así como para promover un sistema de comercio multilateral basado en reglas que funcione para todos. Los directores también lanzaron un llamado a la cooperación internacional para reducir más los incentivos al traslado transfronterizo de beneficios y la evasión impositiva, implementar el programa de reforma regulatoria financiera postcrisis, y abordar otros retos comunes como los refugiados, las amenazas a la seguridad y el cambio climático. La corrección de los desequilibrios externos excesivos requiere políticas encaminadas a incrementar la contribución de las fuentes internas de crecimiento por encima del crecimiento del PIB global en los países superavitarios y estimular el producto potencial y el ahorro en los países deficitarios.

Los directores convinieron en que las economías avanzadas con niveles de inflación inferiores a la meta deberían mantener políticas monetarias acomodaticias. En los casos en que el producto se encuentra cerca del potencial y la inflación va en aumento hacia la meta, se justifica retirar el respaldo monetario de manera gradual, basándose en los datos y comunicándolo debidamente. Los directores hicieron suyo el llamado a utilizar la política fiscal para reconstituir ya los márgenes de protección, en los casos en que corresponda, para crear el espacio necesario para la próxima desaceleración y evitar que las vulnerabilidades fiscales se transformen en una fuente de tensión. En la mayoría de los países se justifica un ajuste fiscal calibrado para evitar la prociclicidad y anclado en reformas fiscales que promuevan la productividad, así como el capital humano y físico. En los países que cuentan con un espacio fiscal amplio y están operando al máximo de capacidad o cerca del mismo, la política fiscal debe servir para facilitar reformas estructurales que promuevan el crecimiento. Los directores también opinaron que la política fiscal puede contribuir en la promoción de la igualdad y que las políticas laborales e inmigratorias pueden desempeñar para estimular la oferta de mano de obra.

Los directores convinieron en que la digitalización presenta oportunidades, a la vez que plantea riesgos. Puede reducir los costos de cumplimiento, mejorar la eficiencia del gasto y realzar la protección social. Al mismo tiempo, genera dificultades para la política fiscal y el sistema tributario internacional. Los directores tomaron nota de que, para conjurar los riesgos de la digitalización, se necesitan un programa de reformas exhaustivo, adecuados recursos y un enfoque coordinado hacia una visión a largo plazo de la arquitectura tributaria internacional.

Los directores se declararon complacidos con el afianzamiento de la resiliencia del sistema bancario y destacaron la importancia de completar e implementar el programa de reforma regulatoria poscrisis. Alentaron a las autoridades a elaborar y emplazar herramientas micro y macroprudenciales para hacer frente a vulnerabilidades financieras y a vigilar de cerca los riesgos vinculados a la asignación de crédito y a la creciente sincronización internacional de los precios de la vivienda. Las implicaciones mundiales de los retos vinculados con el brexit también exigen una estrecha cooperación transfronteriza.

Los directores estuvieron de acuerdo en que, si bien los criptoactivos no presentan un peligro inmediato para la estabilidad financiera, si se los utiliza ampliamente, pueden generar inquietudes en torno a la protección de los inversionistas y los consumidores, el lavado de dinero y la evasión tributaria.

Convinieron en que realzar la calidad de la intermediación crediticia, evitar los auges de crédito que conducen a una excesiva toma de riesgos y, de ser factible, permitir la flexibilidad del tipo de cambio pueden ayudar a las economías de mercados emergentes y en desarrollo a afianzar la resiliencia a los shocks externos. Estimaron positivo el avance logrado por China en la mitigación de las vulnerabilidades financieras y alentaron a redoblar los esfuerzos por reforzar los marcos regulatorio y de supervisión, sobre todo en el sector de la banca paralela.

Tomaron nota de que los países en desarrollo de bajo ingreso enfrentan múltiples escollos en la senda hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible de 2030.

Se manifestaron preocupados por el aumento generalizado de las cargas de la deuda pública, el creciente número de países que enfrentan un elevado riesgo de problemas de deuda y las lagunas en los datos. Todo esto pone de relieve la necesidad urgente de prudencia fiscal, la mejora de la capacidad de gestión de la deuda y una mayor transparencia en cuanto a la deuda por parte de deudores y acreedores por igual, así como esfuerzos concertados por parte de la comunidad internacional. Varios países tienen que crear espacio en sus presupuestos para hacer lugar a un gasto mayor en servicios sociales como la atención de la salud y la educación, y la inversión pública, movilizando el ingreso interno y mejorando la eficiencia del gasto. Los exportadores de materias primas y los países vulnerables a fenómenos de índole climatológica enfrentan además las complejas dificultades que implica la diversificación de sus economías. Si bien las circunstancias de cada país son diferentes, entre las prioridades comunes para la promoción de la diversificación económica y el empleo cabe señalar la ampliación del acceso al crédito, la expansión de la formación vocacional y la mejora de la calidad de la infraestructura.

Los directores expresaron preocupación sobre el estancamiento del proceso de convergencia de las economías de mercados emergentes y en desarrollo hacia los niveles de las economías avanzadas. Señalaron que, para facilitar la convergencia en términos de ingreso, las políticas deberían buscar fortalecer la gobernabilidad, mejorar los resultados en materia de educación y salud y bajar las barreras al ingreso de nuevas empresas.

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