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Capítulo 2. Perspectivas Nacionales y Regionales

Author(s):
International Monetary Fund. Research Dept.
Published Date:
November 2013
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La constelación del crecimiento mundial está cambiando. La actividad en las grandes economías avanzadas ha comenzado a acelerarse, a partir de niveles atenuados. Por el contrario, el crecimiento en China y en muchas otras economías de mercados emergentes de Asia y América Latina, y en menor medida en la Comunidad de Estados Independientes (CEI), se ha enfriado, tras una escalada del producto que superó el potencial después de la recuperación de la Gran Recesión. También han influido en la desaceleración, aunque en diferente medida, factores estructurales como los estrangulamientos en la infraestructura, un clima de inversión poco favorable y otras limitaciones del lado de la oferta. La actividad en la región de Oriente Medio, Norte de África, Afganistán y Pakistán (OMNAP) se ha visto frenada por las difíciles transiciones políticas que están viviendo muchos países y, últimamente, por la caída de la producción petrolera de los países exportadores de petróleo. En África subsahariana, el crecimiento aún es fuerte, gracias a la demanda interna, pero prosigue con más lentitud de lo previsto.

La cambiante dinámica de crecimiento ha puesto en primer plano nuevos riesgos. La creciente convicción de los mercados de que se está llegando a un punto de inflexión en la política monetaria estadounidense ha llevado a un endurecimiento de las condiciones financieras mundiales desde fines de mayo de este año. Muchos mercados emergentes han experimentado salidas de capitales y depreciaciones de la moneda, aumentos de los diferenciales de bonos y caídas de los precios de las acciones. Aunque la Reserva Federal decidió hace poco no comenzar aún a replegar el estímulo, existe un claro riesgo de que las condiciones financieras podrían dejar de ser tan propicias como hasta el momento (véase el capítulo 1), y esto crearía efectos de contagio al resto del mundo. Al mismo tiempo, los riesgos identificados en ediciones recientes de Perspectivas de la economía mundial (informe WEO, por sus siglas en inglés) conservan la relevancia: la zona del euro podría estancarse; la recuperación en Japón podría trastabillar a falta de reformas estructurales ambiciosas y planes de consolidación fiscal a mediano plazo con medidas concretas; el continuo debilitamiento de la inversión y el crecimiento del producto potencial podría mermar el repunte del crecimiento en los mercados emergentes. Algunas economías podrían enfrentar incluso abruptos ajustes de la balanza de pagos si las vulnerabilidades internas se traducen en salidas de capitales más sustanciales. Por último, también están reapareciendo riesgos geopolíticos. Aun si estos riesgos se concretan solo en parte, nadie quedaría incólume; entre otras cosas, debido a los efectos de contagio. En el capítulo 1 se describe un escenario a la baja verosímil en el cual se hacen realidad versiones suaves de varios de estos riesgos, y las implicaciones regionales se esbozan en este capítulo (gráfico 2.1).

Gráfico 2.1.Los efectos de un escenario a la baja verosímil

(Desviación del crecimiento respecto de las proyecciones de referencia de 2014; puntos porcentuales)

Fuente: Estimaciones del personal técnico del FMI.

Nota: Las simulaciones se realizaron usando el Sistema Flexible del Modelo Mundial del FMI, con 29 países y ocho regiones (otras economías de la Unión Europea, otras economías avanzadas, economías emergentes de Asia, economías asiáticas recientemente industrializadas, América Latina, Oriente Medio y Norte de África, África subsahariana, grupo de países exportadores de petróleo). Los países no incluidos en el modelo se asignan a las regiones según la clasificación de los países exportadores de combustibles del informe WEO, seguidos de las clasificaciones por región geográfica.

Estados Unidos y Canadá: Una pequeña recuperación

Aunque el crecimiento en Estados Unidos sigue siento tímido en medio de una firme consolidación fiscal, la mejora de las condiciones es prometedora para la aceleración paulatina del crecimiento (gráfico 2.2). En Canadá, el crecimiento repuntará a medida que la recuperación de la exportación y el fortalecimiento de la inversión empresarial contrarresten el enfriamiento del mercado de la vivienda y la desaceleración del crecimiento del consumo privado.

Gráfico 2.2.Estados Unidos y Canadá: Pronósticos de crecimiento del PIB en 2013

(Porcentaje)

Fuente: Estimaciones del personal técnico del FMI.

Nota: Los datos sobre Estados Unidos están sujetos a cambio hasta que la Oficina de Análisis Económico concluya la revisión exhaustiva de las cuentas nacionales de ingreso y producto.

El crecimiento continuó a un ritmo moderado en Estados Unidos en el primer semestre de 2013. El PIB creció a un ritmo anual de alrededor de 1¼%, frenado por una consolidación fiscal sustancial (gráfico 2.3). Ante la abundante capacidad ociosa que aún existe en la economía, la inflación subyacente promedió apenas 1,8% en agosto. Los indicadores recientes sugieren que la recuperación de base se está afianzando, respaldada por un repunte del mercado de la vivienda y un aumento del patrimonio neto de los hogares, si bien el endurecimiento de las condiciones financieras registrado desde mayo ha enlentecido en cierta medida el repunte de la actividad. La tasa de desempleo siguió cayendo, de un máximo de 10% en 2009 a 7,3% en agosto de 2013, pero gran parte de la mejora se debió a una disminución de la participación en la fuerza laboral. A pesar de un ambiente externo poco favorable, el déficit en cuenta corriente continuó contrayéndose durante el segundo trimestre de 2013, en parte gracias al aumento de la producción energética interna.

Gráfico 2.3.Estados Unidos y Canadá: Una pequeña recuperación

A pesar de una fuerte contracción fiscal, se prevé que el crecimiento en Estados Unidos mejore gradualmente dados el vigor del crecimiento del consumo privado y las condiciones de financiamiento aún propicias. Sin embargo, la capacidad económica ociosa es considerable, y la recuperación del empleo seguirá siendo lenta. En Canadá, la elevada deuda de los hogares empañará el aumento del consumo, pero el crecimiento del PIB estará respaldado principalmente por una contribución positiva de la exportación neta.
A pesar de una fuerte contracción fiscal, se prevé que el crecimiento en Estados Unidos mejore gradualmente dados el vigor del crecimiento del consumo privado y las condiciones de financiamiento aún propicias. Sin embargo, la capacidad económica ociosa es considerable, y la recuperación del empleo seguirá siendo lenta. En Canadá, la elevada deuda de los hogares empañará el aumento del consumo, pero el crecimiento del PIB estará respaldado principalmente por una contribución positiva de la exportación neta.

Fuentes: Bloomberg, L.P.; Asociación Canadiense de Bienes Raíces (CREA); Oficina de Presupuesto del Congreso; Haver Analytics, y estimaciones del personal técnico del FMI.

1 Los datos de Estados Unidos están sujetos a cambio hasta que la Oficina de Análisis Económico concluya la revisión exhaustiva de las cuentas nacionales de ingreso y producto.

2 Variación absoluta trimestral móvil; millones.

3 Los aumentos de impuestos se refieren a la caducación de los recortes de impuestos concedidos en 2001, 2003 y 2009 a contribuyentes de alto ingreso (incluida la iteración con el impuesto mínimo alternativo). “Otros” incluye el retiro de fuerzas bélicas y la eliminación de fondos de emergencia para el alivio de catástrofes.

4 DH/ID = Deuda de los hogares/ingreso disponible (porcentaje); PV = precios de la vivienda (interanual; porcentaje): índice S&P/Case-Shiller de precios de la vivienda para Estados Unidos (EE.UU.); CREA para Canadá (CAN). Los datos sobre DH/ID de Estados Unidos son hasta 2013:T1 inclusive.

5 Índice de condiciones financieras de Goldman Sachs.

En el momento de redactarse este informe, un enfrentamiento político ha llevado al cierre del gobierno federal estadounidense. Las proyecciones suponen que el cierre será breve, que el gasto público discrecional recibirá aprobación y ejecución tal como se supone en los pronósticos, y que el tope de la deuda, al que se podría llegar a mediados de octubre, se incrementará sin demora. A partir de estos supuestos, se proyecta que la recuperación se acelerará a fines de 2013 y en 2014, a medida que disminuya el ritmo de consolidación fiscal, el crecimiento se siga viendo favorecido por la orientación monetaria acomodaticia, los balances de los hogares se afiancen en mayor medida y la recuperación del mercado de la vivienda continúe a pesar del alza de las tasas de interés. El crecimiento promediará 1½% en 2013 y se acelerará a 2½% en 2014 (cuadro 2.1). Estas proyecciones, más débiles que las de abril de 2013, reflejan en gran medida el prolongado secuestro del gasto presupuestario, hasta finales de septiembre de 2014. El pronóstico también supone que la orientación de la política monetaria continuará siendo sumamente acomodaticia, en el sentido de que la Reserva Federal comenzará a recortar paulatinamente las compras de activos más adelante este año y que las tasas de política monetaria se mantendrán próximas a cero hasta comienzos de 2016. La tasa de desempleo disminuirá poco a poco, según las previsiones, y la inflación recobrará cierto ímpetu, aunque seguirá siendo moderada, teniendo en cuenta que la brecha del producto aún es amplia.

Cuadro 2.1.PIB real, precios al consumidor, saldo en cuenta corriente y desempleo en algunas economías avanzadas(Variación porcentual anual, salvo indicación en contrario)
PIB realPrecios al consumidor1Saldo en cuenta corriente2Desempleo3
ProyeccionesProyeccionesProyeccionesProyecciones
201220132014201220132014201220132014201220132014
Economías avanzadas1,51,22,02,01,41,8−0,10,10,28,08,18,0
Estados Unidos42,81,62,62,11,41,5−2,7−2,7−2,88,17,67,4
Zona del euro5,6−0,6−0,41,02,51,51,51,31,81,911,412,312,2
Japón2,02,01,20,00,02,91,01,21,74,44,24,3
Reino Unido50,21,41,92,82,72,3−3,8−2,8−2,38,07,77,5
Canadá1,71,62,21,51,11,6−3,4−3,1−3,17,37,17,1
Otras economías avanzadas71,92,33,12,01,52,14,34,44,24,54,64,6
Nota: Los datos correspondientes a algunos países se basan en el ejercicio fiscal. Puede consultarse una lista completa de los períodos de referencia para cada país en el cuadro F del apéndice estadístico.

A pesar de cierto potencial al alza, los riesgos para las perspectivas continúan inclinándose a la baja. En el ámbito interno, la demanda interna privada podría debilitarse si el efecto del secuestro del gasto, los aumentos de impuestos y el reciente endurecimiento de las condiciones de financiamiento en la demanda interna y la vivienda resulta más fuerte de lo previsto. Además, si bien la Reserva Federal anunció hace poco que no tiene previsto comenzar aún a reducir las compras de activos, los rendimientos se han reducido apenas marginalmente (véase el capítulo 1), y no se puede descartar el riesgo de un mayor endurecimiento de las condiciones financieras provocado por los mercados, aun sin una recuperación más vigorosa. Otros escenarios de aumentos inesperadamente fuertes de las tasas de interés implican un repunte imprevisto de las expectativas inflacionarias o, a mediano plazo, un aumento de las primas por riesgo soberano causado por la falta de mayor avance en la consolidación fiscal. De prolongarse, el cierre del gobierno federal podría tener consecuencias desfavorables sustanciales para el crecimiento. El fracaso en incrementar sin demora el tope de la deuda también podría afectar negativamente a la actividad económica y a los mercados financieros, con efectos de contagio en el resto del mundo. En términos globales, un endurecimiento inoportuno de las condiciones monetarias estadounidenses, combinado con shocks de origen externo, como una nueva desaceleración del crecimiento en otras economías principales, del tipo ilustrado en el escenario a la baja verosímil (gráfico 2.1), podría recortar el crecimiento en Estados Unidos cerca de ½ punto porcentual en el próximo año y 1% a mediano plazo.

Del lado positivo, si el mercado de la vivienda se recupera con más capacidad de resistencia de lo esperado, podría contribuir a un ciclo virtuoso de mayor facilidad de financiamiento, precios inmobiliarios en alza, aumento del patrimonio neto de los hogares y consumo e inversión más fuertes, con efectos beneficiosos para el crecimiento en Estados Unidos y el resto del mundo. La disminución de la incertidumbre y las perspectivas de recuperación más rápida de la demanda de los consumidores podrían llevar a las empresas a dejar de acaparar capital para volcarse a la inversión real.

La principal prioridad para la política económica consiste en adoptar un plan de consolidación fiscal exhaustivo para encauzar la deuda pública por una trayectoria sostenible a mediano plazo, respaldando al mismo tiempo el crecimiento a corto plazo. La reducción del déficit fiscal dentro del marco del secuestro del gasto es excesivamente rápida y está mal diseñada, y según las previsiones restará entre 1½ y 1¾ puntos porcentuales al crecimiento de 20131. Un proceso de consolidación fiscal más equilibrado y gradual, que reemplace los recortes automáticos del gasto con un ahorro del gasto en prestaciones sociales y un aumento de la recaudación en las etapas ulteriores, afianzaría la recuperación.

En vista de la sustancial capacidad ociosa en la economía, la lenta recuperación del empleo y las expectativas de inflación estables, la orientación acomodaticia de la política monetaria sigue siendo adecuada. Todo endurecimiento de la política monetaria debe estar guiado por la solidez de la recuperación, pero sin perder de vista los desafíos que pudieran surgir relacionados con la inflación y la estabilidad financiera. Una calibración cuidadosa para decidir cuándo replegar esta política acomodaticia, y una comunicación eficaz sobre la estrategia para hacerlo, serán críticos a la hora de lograr un proceso de normalización sin tropiezos y minimizar los riesgos de efectos de contagio negativos de alcance mundial. Si las condiciones financieras se endurecen más y amenazan con descarrilar la incipiente recuperación, la Reserva Federal quizá deba distender las condiciones de la política monetaria recurriendo a la orientación avanzada o cambiando los plazos y el alcance del repliegue del estímulo.

La economía canadiense creció a una tasa anual de 1¾% en el primer semestre de 2013, impulsada por la reanimación de los sectores de la exportación y la energía, así como del consumo privado. Se expandirá, según las proyecciones, ligeramente más de 1½% en 2013 y 2¼% en 2014, ya que la exportación neta y la inversión empresarial se beneficiarán de la recuperación en Estados Unidos y compensarán holgadamente la desaceleración del crecimiento del consumo. Los riesgos para las perspectivas canadienses aún se inclinan a la baja, debido al posible debilitamiento de la demanda externa. Además, la deuda de los hogares se mantiene a niveles históricamente elevados, lo cual podría amplificar el impacto negativo que sufriría el crecimiento ocasionado por shocks adversos en la economía.

Las políticas que se adopten deben continuar respaldando el crecimiento a corto plazo y reducir al mismo tiempo las vulnerabilidades internas. La consolidación fiscal —sobre todo a nivel provincial— debe seguir la trayectoria prevista a fin de reconstituir el espacio fiscal para hacer frente a shocks futuros. La actual orientación acomodaticia de la política monetaria sigue siendo adecuada, previéndose un endurecimiento gradual a partir del segundo semestre de 2014.

Europa: Respaldar la incipiente recuperación

Economías avanzadas de Europa

Las medidas de política adoptadas han reducido algunos de los riesgos extremos importantes en la zona del euro y han estabilizado los mercados financieros. El crecimiento está comenzando a reanudarse, pero aún es muy débil (gráfico 2.4). El desempleo es muy alto, y las tensiones sociales y políticas están debilitando el ímpetu de la reforma en la zona del euro. Las medidas tendentes a restablecer la salud del sector financiero y reforzar su infraestructura son esenciales para asegurar la estabilidad financiera y respaldar la recuperación. Además, el respaldo continuo de la demanda a corto plazo y la profundización de las reformas estructurales para incrementar la competitividad y el producto potencial son fundamentales para el crecimiento y la creación de empleos.

Gráfico 2.4.Europa: Pronósticos de crecimiento del PIB en 2013

(Porcentaje)

Fuente: Estimaciones del personal técnico del FMI.

La zona del euro volvió a crecer en el segundo trimestre de 2013 después de seis trimestres de recesión. Los recientes indicadores de gran frecuencia sugieren que la actividad está comenzando a estabilizarse en la periferia y a recuperarse en el núcleo de la zona. Sin embargo, el desempleo continúa siendo elevado y los mercados de trabajo continúan deprimidos. Además, la inflación se mantiene por debajo del objetivo a mediano plazo del Banco Central Europeo (BCE), lo cual despierta inquietudes en torno a tendencias desinflacionarias o deflacionarias de base.

Un gran número de factores —legado todos de la crisis financiera internacional— continuarán interactuando para contener el crecimiento y la inflación en la zona del euro, además del debilitamiento de las exportaciones provocado por la desaceleración de muchas economías de mercados emergentes (gráfico 2.5):

Gráfico 2.5.Economías avanzadas de Europa: Moderación de los riesgos extremos, pero prolongado estancamiento

Las tensiones financieras se han moderado gracias a las políticas adoptadas, pero el crecimiento sigue siendo débil, y ha habido efectos de contagio de la periferia al núcleo de la región. La fragmentación financiera y la contracción del acceso al crédito en las economías de la periferia continúan. La inflación se mantiene moderada. El desempleo continúa siendo elevado y va en aumento.
Las tensiones financieras se han moderado gracias a las políticas adoptadas, pero el crecimiento sigue siendo débil, y ha habido efectos de contagio de la periferia al núcleo de la región. La fragmentación financiera y la contracción del acceso al crédito en las economías de la periferia continúan. La inflación se mantiene moderada. El desempleo continúa siendo elevado y va en aumento.

Fuentes: Bloomberg, L.P.; Banco Central Europeo; Eurostat; Haver Analytics, y estimaciones del personal técnico del FMI.

Nota: AUT = Austria; BEL = Bélgica; CYP = Chipre; DEU = Alemania; EA = zona del euro; ESP = España; FIN = Finlandia; FRA = Francia; GBR = Reino Unido; GRC = Grecia; IRL = Irlanda; ITA = Italia; LUX = Luxemburgo; NLD = Países Bajos; PRT = Portugal; SVK = República Eslovaca; SVN = Eslovenia. Periferia: España, Grecia, Irlanda, Italia, Portugal.

1 Los diferenciales de los swaps de incumplimiento crediticio (CDS) a cinco años están expresados en puntos básicos y ponderados según la deuda bruta del gobierno general. Se incluyen todos los países de la periferia, excepto Grecia.

2 CNF = corporación no financiera.

3 PME = pequeña y mediana empresa.

4 Irlanda: El total del índice armonizado de precios al consumidor (IAPC) de Eurostat excluye energía, alimentos, alcohol y tabaco. La banda se refiere a la diferencia entre el máximo y el mínimo de la zona del euro, excluido Irlanda.

5 Los últimos datos se refieren a julio de 2013, excepto Grecia (junio de 2013) y Reino Unido (mayo de 2013).

  • La demanda es persistentemente débil, dado que los sectores público y privado continúan desapalancándose, sobre todo en algunas economías de la periferia. En las economías del núcleo de la zona, a pesar de la reciente mejora de la confianza, la demanda privada también se ve afectada por inquietudes en torno al crecimiento mundial y una persistente incertidumbre en torno a las perspectivas y políticas de la zona del euro. Además, a pesar de cierta distensión de las metas de ajuste y una disminución del ritmo de ajuste, la consolidación fiscal continúa actuando como un lastre para la actividad a corto plazo.

  • La fragmentación de los mercados financieros y la debilidad de los balances bancarios continúan dificultando la transmisión de la orientación monetaria acomodaticia adoptada por el BCE a las economías de la periferia; en consecuencia, las tasas que paga el sector privado son elevadas y la capacidad de préstamo de los bancos se ve limitada.

  • A pesar de reformas significativas, las debilidades de larga data de los mercados de trabajo y de productos continúan dificultando el ajuste de los precios relativos y perjudicando la competitividad, especialmente en las economías de la periferia. En consecuencia, la reducción de los desequilibrios externos dentro de la zona del euro ha sido lenta.

Dentro del marco de las políticas actuales, se prevé que la actividad en la zona del euro bajará alrededor de ½% en 2013, tras una contracción de magnitud parecida en 2012 (cuadro 2.2). Se prevé que el crecimiento repuntará, de una tasa anual de ¾ punto porcentual en el segundo semestre de 2013 a 1% en 2014, gracias a la reducción del freno fiscal, el aumento de la demanda externa y una mejora gradual de las condiciones de crédito en el sector privado. Se prevé que la inflación se mantendrá en torno a 1½% en los próximos dos años como consecuencia de las persistentes brechas del producto. A mediano plazo, el crecimiento se mantendría atenuado y la inflación estaría sustancialmente por debajo de la meta a mediano plazo del BCE.

Cuadro 2.2.PIB real, precios al consumidor, saldo en cuenta corriente y desempleo en algunas economías de Europa(Variación porcentual anual, salvo indicación en contrario)
PIB realPrecios al consumidor1Saldo en cuenta corriente2Desempleo3
ProyeccionesProyeccionesProyeccionesProyecciones
201220132014201220132014201220132014201220132014
Europa−0,10,31,43,02,01,91,31,61,7
Economías avanzadas−0,40,01,22,41,61,61,92,32,410,311,010,9
Zona del euro4,5−0,6−0,41,02,51,51,51,31,81,911,412,312,2
Alemania0,90,51,42,11,61,87,06,05,75,55,65,5
Francia0,00,21,02,21,01,5−2,2−1,6−1,610,311,011,1
Italia−2,4−1,80,73,31,61,3−0,70,00,210,712,512,4
España−1,6−1,30,22,41,81,5−1,11,42,625,026,926,7
Países Bajos−1,2−1,30,32,82,91,310,110,911,05,37,17,4
Bélgica−0,30,11,02,61,41,2−1,6−0,7−0,37,68,78,6
Austria0,90,41,62,62,21,81,82,82,44,34,84,8
Grecia−6,4−4,20,61,5−0,8−0,4−3,4−1,0−0,524,227,026,0
Portugal−3,2−1,80,82,80,71,0−1,50,90,915,717,417,7
Finlandia−0,8−0,61,13,22,42,4−1,8−1,6−1,87,88,07,9
Irlanda0,20,61,81,91,01,24,42,33,014,713,713,3
República Eslovaca2,00,82,33,71,72,02,33,54,214,014,414,4
Eslovenia−2,5−2,6−1,42,62,31,83,35,47,08,910,310,9
Luxemburgo0,30,51,32,91,81,95,76,06,66,16,67,0
Estonia3,91,52,54,23,52,8−1,8−0,7−0,210,28,37,0
Chipre−2,4−8,7−3,93,11,01,2−6,5−2,0−0,611,917,019,5
Malta1,01,11,83,22,02,01,11,10,86,36,46,3
Reino Unido50,21,41,92,82,72,3−3,8−2,8−2,38,07,77,5
Suecia1,00,92,30,90,21,66,05,75,58,08,07,7
Suiza1,01,71,8−0,7−0,20,211,210,510,12,93,23,2
República Checa−1,2−0,41,53,31,81,8−2,4−1,8−1,57,07,47,5
Noruega3,01,62,30,71,81,814,211,811,33,23,33,3
Dinamarca−0,40,11,22,40,81,95,64,74,87,57,17,1
Islandia1,61,92,15,23,73,1−4,9−1,2−1,95,85,14,6
San Marino−4,0−3,50,02,81,60,96,66,15,5
Economías emergentes61,42,32,75,84,13,5−4,3−4,4−4,5
Turquía2,23,83,58,97,76,5−6,1−7,4−7,29,29,49,5
Polonia1,91,32,43,71,41,9−3,5−3,0−3,210,110,911,0
Rumania0,72,02,23,34,52,8−3,9−2,0−2,57,07,17,1
Hungría−1,70,21,35,72,33,01,72,22,010,911,311,1
Bulgaria0,80,51,62,41,41,5−1,31,20,312,412,411,4
Serbia−1,72,02,07,38,55,0−10,5−7,5−6,523,125,024,9
Croacia−2,0−0,61,53,43,02,50,10,4−0,716,216,616,1
Lituania3,63,43,43,21,32,1−0,5−0,3−1,213,211,811,0
Letonia5,64,04,22,30,72,1−1,7−1,1−1,315,011,910,7
Nota: Los datos correspondientes a algunos países se basan en el ejercicio fiscal. Puede consultarse una lista completa de los períodos de referencia para cada país en el cuadro F del apéndice estadístico.

El crecimiento probablemente también sea tenue en otras economías avanzadas de Europa. En el Reino Unido, los datos recientes han mostrado indicios alentadores de una mejora de la economía, lo cual concuerda con el fortalecimiento de la confianza de los consumidores y las empresas, pero el producto se mantiene muy por debajo del máximo alcanzado antes de la crisis. Se prevé que el crecimiento rondará 1½% en 2013 y 2% en 2014, y que retomará lentamente la tendencia a mediano plazo, pero los niveles del producto seguirán por debajo del potencial durante muchos años. La economía de Suecia viene creciendo con lentitud, junto con sus principales socios comerciales nórdicos y europeos, y las perspectivas apuntan a un lento regreso a un crecimiento más alto, pero aun así moderado.

Los riesgos están más equilibrados que hace seis meses, pero aún se inclinan a la baja. En un contexto de frágil recuperación, limitado margen de maniobra para la política y capacidad ociosa sustancial en la economía, la región podría sufrir nuevos shocks internos o externos. Cualquier turbulencia en los mercados financieros internacionales —por ejemplo, como resultado de un mayor endurecimiento de las condiciones monetarias estadounidenses— podría agravar la fragmentación y complicar las políticas, si bien los diferenciales soberanos de la periferia de la zona del euro se han ubicado por debajo de los niveles registrados a fines de 2012. Un nivel decepcionante de crecimiento en las economías de mercados emergentes también perjudicaría la demanda externa. Del lado positivo, si tras años de insuficiente inversión, las economías del núcleo de la zona experimentaran un repunte más fuerte de la misma, podrían producirse efectos de contagio positivos en toda la región. Sin embargo, para ello sería necesario cumplir con los compromisos ya asumidos, incluso a nivel de la zona del euro. Por lo tanto, el principal riesgo es que los compromisos asumidos en cuanto a las políticas no se concreten. A falta de reformas fundamentales, existe un elevado riesgo de estancamiento, resurgimiento de la tensión a corto plazo y pérdida de producto potencial debido a los efectos de histéresis a mediano plazo.

Las principales prioridades para todas las economías avanzadas de la región consisten en afianzar el crecimiento y asegurar al mismo tiempo la estabilidad financiera. Para lograr este objetivo es necesario actuar en cuatro ámbitos relacionados entre sí:

  • Los balances bancarios deberían sanearse sin demora para mejorar la confianza y reavivar el crédito y la demanda en la zona del euro y el Reino Unido. Se necesita un análisis creíble, exhaustivo, prospectivo e independiente de las deficiencias de capital en la zona del euro en el contexto de la próxima evaluación de los balances bancarios. Ese análisis debe apoyarse en un plan claro para cumplir con los requisitos de capitalización bancaria y un respaldo creíble a nivel de toda la zona para evitar un desapalancamiento desordenado a corto plazo y ayudar a las economías, sobre todo las que enfrentan dificultades fiscales, a abordar las deficiencias de capital sin poner en peligro la sostenibilidad de la deuda. En el Reino Unido, la salud de los dos bancos intervenidos por el gobierno es crucial para la expansión del crédito, y se necesita una estrategia clara para el Royal Bank of Scotland, con miras a devolver ambos a manos privadas. Suecia debería continuar afianzando la estabilidad financiera a través de mejoras del financiamiento, la liquidez y la capitalización bancaria; la adopción de medidas para contener la acumulación de deuda de los hogares, y mejoras a la amortización de hipotecas.

  • Se necesitan también reformas para reforzar la arquitectura del sector financiero. Es necesaria una unión bancaria más completa a fin de revertir la fragmentación y debilitar los vínculos entre las entidades soberanas y los bancos de la zona del euro. Debe haber un compromiso político para aprovechar el avance realizado hacia la puesta en marcha del nuevo mecanismo único de supervisión y ultimar los sistemas de recuperación y resolución de bancos y de garantía de depósitos. Un mecanismo de resolución sólido, basado en una autoridad centralizada que goce de un respaldo fiscal común y esté facultada para poner en marcha un procedimiento de resolución y tomar decisiones sobre la distribución de la carga, es crítico para asegurar una resolución oportuna y lo menos costosa posible. El Reino Unido necesita mayor coordinación entre órganos regulatorios, esfuerzos continuos para que los nuevos supervisores dispongan de los recursos adecuados y sean operacionalmente independientes y que el Comité de Política Financiera tenga herramientas macroprudenciales sólidas. Las reformas bancarias estructurales deben estar coordinadas a nivel internacional a fin de evitar el arbitraje regulatorio.

  • Se necesitará respaldo adicional a corto plazo para revertir la debilidad del crecimiento. En la zona del euro, se necesita una mayor expansión monetaria —mediante, entre otras cosas, nuevos recortes de la tasa de política monetaria—, un uso más frecuente de la orientación avanzada para anclar las expectativas en torno a las tasas de interés y un mayor respaldo monetario no convencional para reducir la fragmentación y ampliar el acceso al crédito, especialmente de la pequeña y mediana empresa (gráfico 2.5, paneles 3 y 4). A pesar de la reciente prórroga de los plazos del procedimiento de déficit excesivo de algunas economías, cumplir con las metas fiscales aún podría resultar difícil en algunos casos, y quizá se necesite más flexibilidad si el crecimiento defrauda. Sin embargo, en vista de los elevados niveles de deuda, el ajuste fiscal debería estar anclado por un marco a mediano plazo creíble. La política monetaria también debería conservar la orientación acomodaticia en el Reino Unido, y el marco de orientación avanzada que acaba de adoptar el Banco de Inglaterra constituye un paso importante hacia una mayor transparencia en cuanto a los factores que guiarán las tasas de política monetaria. En vista de que las tasas de interés aún están bajas y los recursos están subutilizados, se podría adelantar la inversión pública para contrarrestar el lastre que representa el endurecimiento planificado de la política fiscal a corto plazo, manteniéndose dentro del marco fiscal a mediano plazo. En Suecia, la política fiscal y —suponiendo que el crecimiento del crédito a los hogares siga estando contenido— la política monetaria deberían continuar respaldando la recuperación a corto plazo, con margen para nuevas distensiones si los riesgos a la baja se hacen realidad.

  • Se necesitan también reformas para estimular el crecimiento potencial y la competitividad. En la zona del euro, esto implicará implementar la Directiva de Servicios para facilitar la eliminación de las barreras específicas de cada país a las profesiones protegidas y al ingreso y la salida de empresas, y hacer frente a los intereses creados en los mercados de productos. La mejora de la portabilidad de las pensiones y las prestaciones por desempleo agilizarían la movilidad de la mano de obra. Las reformas de los mercados de trabajo nacionales podrían incrementar la participación, nivelar el campo de juego entre los trabajadores protegidos y desprotegidos y, cuando sea necesario, promover negociaciones salariales más flexibles que estimulen la creación de empleos.

Economías emergentes de Europa

En las economías emergentes de Europa la recuperación es moderada en 2013 y 2014, pero los riesgos a la baja y los retos internos para la política económica siguen siendo significativos.

Las economías emergentes de Europa sufrieron una desaceleración drástica en 2012, como consecuencia de la debilidad de las exportaciones causada por la recesión de la zona del euro, la disminución del financiamiento de las subsidiarias de los bancos de Europa occidental y el impacto del clima meteorológico desfavorable en algunas economías. La actividad repuntó en el primer semestre de 2013 gracias a la distensión de las condiciones financieras, resultado de la expansión monetaria, el aumento del financiamiento externo y la recuperación tras las condiciones meteorológicas desfavorables (gráfico 2.6).

Gráfico 2.6.Economías emergentes de Europa: El crecimiento continúa pese a la agudización de la volatilidad financiera

El crecimiento repuntará este año, según las previsiones, tras tocar fondo en 2012. Sin embargo, la región se encuentra expuesta a los riesgos a la baja que podría provocar una desaceleración de Europa y a un posible aumento de la volatilidad de los mercados financieros. Las políticas deberían concentrarse en reconstituir los saldos fiscales para mantener la confianza del mercado e implementar reformas estructurales para incrementar el potencial de crecimiento y reducir un desempleo aún elevado.
El crecimiento repuntará este año, según las previsiones, tras tocar fondo en 2012. Sin embargo, la región se encuentra expuesta a los riesgos a la baja que podría provocar una desaceleración de Europa y a un posible aumento de la volatilidad de los mercados financieros. Las políticas deberían concentrarse en reconstituir los saldos fiscales para mantener la confianza del mercado e implementar reformas estructurales para incrementar el potencial de crecimiento y reducir un desempleo aún elevado.

Fuentes: Bloomberg, L.P.; Consensus Forecasts; EPFR Global/Haver Analytics; Haver Analytics, y estimaciones del personal técnico del FMI.

Nota: ALB = Albania; BGR = Bulgaria; BIH = Bosnia y Herzegovina; ECO = Europa central y oriental; HRV = Croacia; HUN = Hungría; LTU = Lituania; LVA = Letonia; MKD = ex República Yugoslava de Macedonia; MNE = Montenegro; POL = Polonia; ROM = Rumania; SRB = Serbia; TUR =Turquía. CDS = swap de incumplimiento crediticio (tasas de bonos a cinco años); EMBIG = índice EMBI Global De JPMorgan.

1 Los datos de 2013:T2 excluyen Albania.

2 Los flujos registrados por EPFR son una variable representativa limitada de los flujos globales de la balanza de pagos, aunque estudios recientes han encontrado una gran semejanza entre los patrones de los flujos de EPFR y los flujos brutos de cartera de la balanza de pagos (véase Fratzscher, 2012).

La reciente volatilidad de los mercados financieros internacionales ha conducido a cierto endurecimiento de las condiciones financieras locales, incluso en Turquía. Las economías con entradas de inversión de cartera relativamente más grandes se vieron más afectadas que otras, al igual que los países con desequilibrios externos más pronunciados. Aun así, los datos sugieren que el impacto adverso del endurecimiento de las condiciones financieras en la actividad es pequeño en la mayoría de las economías, probablemente gracias a los efectos compensatorios de la depreciación de la moneda.

Las previsiones apuntan a que el crecimiento repunte de 1½% en 2012 a 2¼% en 2013 y a 2¾% en 2014, igual que en los pronósticos del informe WEO de abril de 2013. Sin embargo, se observan grandes diferencias entre los países, con un crecimiento vigoroso en Turquía y las economías del Báltico, una recuperación incipiente en Europa sudoriental y Hungría, y un mayor debilitamiento en Polonia.

  • El crecimiento en Turquía, que se desaceleró drásticamente el año pasado, repuntará, según las proyecciones, a 3¾% este año, y luego disminuirá a 3½% en 2014. El reciente endurecimiento de las condiciones financieras se traduciría en cierta desaceleración de la actividad en el segundo semestre de 2013. En términos del crecimiento anual de 2013–14, sin embargo, el impacto de esta desaceleración se verá compensado holgadamente por un crecimiento muy superior a lo previsto en el primer semestre de 2013, gracias al estímulo transmitido a la demanda interna por la distensión monetaria y el fuerte aumento de la inversión pública.

  • El crecimiento en Polonia se desacelerará, según los pronósticos, de 2% en 2012 a 1¼% este año, y luego repuntará gradualmente a 2¼% en 2014. No solo se ha visto la economía golpeada por la debilidad en la zona del euro, sino que también el largo período de fuertes avances de la demanda interna parece haber llegado a su fin.

  • Europa sudoriental, que se vio afectada tanto por un invierno muy crudo como por una grave sequía en el tercer trimestre de 2012, se está recuperando este año; solo Croacia seguirá experimentando una recesión suave. La mejora de las condiciones meteorológicas ayudará también a Hungría, aunque la actividad se mantendrá al mismo nivel, en términos amplios, este año, recuperándose 1¼% en 2014.

  • El crecimiento en las economías del Báltico disminuirá, según los pronósticos, pero seguirá siendo vigoroso.

Con contadas excepciones, el crecimiento económico moderado mantendrá contenida la presión inflacionaria. Sin embargo, la inflación promedio anual seguirá siendo elevada en 2013 en Turquía (6½%) y Serbia (8½%), por efecto de la inercia de la inflación y el impacto de la depreciación de las monedas.

Los riesgos para las perspectivas se inclinan a la baja. Una recesión más dilatada en la zona del euro constituiría un riesgo clave, especialmente para los países con fuertes vínculos intraeuropeos (sobre todo, Croacia, Hungría, Polonia). Otra preocupación grave es un nuevo empeoramiento de las condiciones de financiamiento externo, sobre todo para los países con desequilibrios fiscales o externos relativamente grandes —o ambos—, como Turquía y Serbia. La volatilidad prolongada de los mercados financieros también podría restringir el financiamiento de las subsidiarias regionales de bancos occidentales.

Las políticas deberían procurar nutrir la recuperación y reducir la vulnerabilidad generada por los niveles aún elevados de déficit fiscal y en cuenta corriente de algunos países. La reciente turbulencia de los mercados financieros exige una política de respuesta diferenciada. En los países con deudas o déficits grandes, los riesgos de refinanciamiento han aumentado en los últimos meses, y habrá que actuar para reducir esas vulnerabilidades. Por el contrario, en los países donde el déficit y la deuda públicos se encuentran a niveles más moderados, permitir que los estabilizadores automáticos funcionen a pleno ayudaría a amortiguar el impacto a corto plazo en la actividad. En los países con perspectivas inflacionarias favorables, quizás haya margen para distender más la política monetaria.

Las políticas también deben centrarse en incrementar el crecimiento potencial, que se habría reducido drásticamente desde la crisis financiera internacional. En muchos países donde una gran proporción del elevado desempleo parece ser estructural (por ejemplo, Bulgaria, Croacia, Polonia), será necesario un ambicioso programa de reformas para destrabar los canales de crecimiento. El programa variará según el país, pero este deberá resolver la baja participación en la fuerza laboral, estimular la competitividad externa y llevar a término los planes de transición.

Asia: Una trayectoria de crecimiento más baja

El crecimiento ha sido decepcionante en toda la región, en gran medida debido al enfriamiento de la demanda, aunque los factores vinculados a la oferta también han influido en algunas economías. La afluencia de capitales ha disminuido, los activos internos se han revalorado y los tipos de cambio se han depreciado, especialmente en los países cuyos fundamentos económicos parecían ser más débiles. Con todo, las condiciones financieras en general siguen siendo propicias desde una perspectiva histórica, y la demanda externa se afianzará poco a poco, de acuerdo con las proyecciones. Las perspectivas apuntan a un crecimiento vigoroso ininterrumpido, pero los riesgos se inclinan a la baja. Las políticas deben encontrar un término medio entre respaldar el crecimiento y proteger de la inflación y los riesgos para la estabilidad financiera. En los casos en que las limitaciones del lado de la oferta son insalvables, es crucial continuar con las reformas estructurales, que también contribuirán a reducir las vulnerabilidades.

Durante el primer semestre de 2013, el crecimiento en Asia se moderó en términos generales y fue más débil de lo previsto en el informe WEO de abril de 2013. Esto se debió a una desaceleración más rápida del ritmo de crecimiento en China, que afectó a la actividad industrial en gran parte de las economías emergentes de Asia —entre otras cosas mediante los eslabones de la cadena de suministro—, en tanto que India se vio enfrentada a persistentes limitaciones del lado de la oferta. Por el contrario, Japón fue el principal punto de luz, gracias al ímpetu de las nuevas políticas, que han hecho subir los precios de los activos y el consumo privado (véase el recuadro 1.4 del capítulo 1).

El reconocimiento de que se acerca un punto de inflexión en la política monetaria estadounidense, sumado al menor ímpetu de crecimiento en muchas economías asiáticas, se tradujo en una agudización de la volatilidad financiera en la región en los últimos meses, acompañada de salidas de capitales en la mayoría de los países. Sin embargo, por el momento el endurecimiento de las condiciones financieras ha afectado a algunas economías (sobre todo, India e Indonesia).

Se prevé que el crecimiento en la región conservará el vigor en el segundo semestre de 2013 y 2014, a tono con la recuperación mundial moderada prevista —y las condiciones financieras y monetarias aún propicias en muchas economías— y con depreciaciones del tipo de cambio que amortiguaron el impacto de recientes correcciones de los precios de los activos (gráficos 2.7 y 2.8). Globalmente, se proyecta que el crecimiento promediará alrededor de 5¼% en 2013–14; es decir, aproximadamente ½% y ¾% menos que en 2013 y 2014, respectivamente, en comparación con el informe WEO de abril de 2013 (cuadro 2.3). A la luz del repunte moderado del crecimiento y las perspectivas estables de los precios mundiales de las materias primas, se prevé que la inflación se mantendrá en términos generales dentro de las bandas fijadas como meta por los bancos centrales.

Gráfico 2.7.Asia: Pronósticos de crecimiento del PIB en 2013

(Porcentaje)

Fuente: Estimaciones del personal técnico del FMI.

Gráfico 2.8.Asia: Una trayectoria de crecimiento más baja

La actividad económica decepcionó durante el primer semestre de 2013. El crecimiento repuntará con lentitud a partir del segundo semestre a medida que la demanda externa e interna se recuperen a un ritmo moderado.
La actividad económica decepcionó durante el primer semestre de 2013. El crecimiento repuntará con lentitud a partir del segundo semestre a medida que la demanda externa e interna se recuperen a un ritmo moderado.

Fuentes: CEIC; Consensus Forecasts; Haver Analytics; Markit/Haver Analytics, y estimaciones del personal técnico del FMI.

Nota: AUS = Australia; CHN = China; HKG = RAE de Hong Kong; IDN = Indonesia; IND = India; JPN = Japón; KOR = Corea; MYS = Malasia; NZL = Nueva Zelandia; PHL = Filipinas; SGP = Singapur; THA = Tailandia; TWN = provincia china de Taiwan; VNM = Vietnam. Asia oriental incluye CHN, HKG, KOR y TWN. CDS = swap de incumplimiento crediticio.

1 Incluye Asia oriental, JPN, MYS, THA, PHL, SGP y VNM. Se excluye Indonesia debido a un rezago de los datos. Los datos son hasta junio de 2013 inclusive (a China; a la zona del euro).

2 ASEAN = Asociación de Naciones del Asia Sudoriental (IDN, MYS, PHL, SGP, THA). Asia oriental excluye HKG y CHN en este panel. Los datos son hasta julio de 2013 inclusive en el caso de ASEAN, IND, JPN; y junio de 2013 en el de Asia oriental.

3 El índice Markit iTraxx Asia ex Japan Investment Grade abarca 40 índices de CDS de grado de inversión e igual ponderación conformados por acciones asiáticas que generalmente se negocian con vencimientos a cinco años, y se determina una nueva serie sobre la base de la liquidez cada seis meses. El índice MSCI EM Asia capta una representación de capitalización grande y mediana en ocho economías de mercados emergentes: CHN, IDN, IND, KOR, MYS, PHL, THA, TWN. Con 541 integrantes, el índice abarca aproximadamente 85% de la capitalización de mercado con libre flotación en cada país.

4 Los datos de India se basan en el índice de precios al consumidor para los trabajadores industriales. Los últimos datos se refieren a agosto de 2013, excepto en el caso de India y Japón (julio de 2013); Australia y Nueva Zelandia (junio de 2013).

5 Datos actualizados al 23 de septiembre de 2013. Las tasas reales de política monetaria se ajustan en función de las expectativas inflacionarias a un año. En el caso de India, este dato se basa en el ejercicio.

6 Saldo estructural del gobierno general de la RAE de Hong Kong y Nueva Zelandia.

Cuadro 2.3.PIB real, precios al consumidor, saldo en cuenta corriente y desempleo en algunas economías de Asia(Variación porcentual anual, salvo indicación en contrario)
PIB realPrecios al consumidor1Saldo en cuenta corriente2Desempleo3
ProyeccionesProyeccionesProyeccionesProyecciones
201220132014201220132014201220132014201220132014
Asia5,15,25,33,63,84,11,21,41,6
Economías avanzadas2,12,32,41,10,92,61,51,92,14,24,14,2
Japón2,02,01,20,00,02,91,01,21,74,44,24,3
Corea2,02,83,72,21,42,33,84,63,93,23,23,2
Australia3,72,52,81,82,22,5−3,7−3,4−3,55,25,66,0
Taiwan, provincia china de1,32,23,81,91,22,010,510,09,64,24,24,2
Hong Kong, RAE de1,53,04,44,13,53,52,72,32,53,33,23,1
Singapur1,33,53,44,62,32,718,618,517,62,02,12,3
Nueva Zelandia2,72,52,91,11,12,1−5,0−4,2−4,26,96,05,3
Economías en desarrollo6,46,36,54,75,04,70,91,11,3
China7,77,67,32,62,73,02,32,52,74,14,14,1
India3,23,85,110,410,98,9−4,8−4,4−3,8
ASEAN-56,25,05,43,94,95,10,6−0,1−0,1
Indonesia6,25,35,54,37,37,5−2,7−3,4−3,16,15,95,8
Tailandia6,53,15,23,02,22,10,00,1−0,20,70,70,7
Malasia5,64,74,91,72,02,66,13,53,63,03,13,0
Filipinas6,86,86,03,22,83,52,92,52,27,07,07,0
Vietnam5,25,35,49,18,87,45,85,63,34,54,54,5
Otras economías en desarrollo de Asia46,36,06,57,07,06,5−2,1−1,6−1,7
Partida informativa
Economías emergentes de Asia55,85,96,24,44,54,41,82,02,1
Nota: Los datos correspondientes a algunos países se basan en el ejercicio fiscal. Puede consultarse una lista completa de los períodos de referencia para cada país en el cuadro F del apéndice estadístico.
  • El crecimiento en Japón se ubicará, de acuerdo con las proyecciones, en 2% en 2013, impulsado por el estímulo fiscal y la distensión monetaria, que respaldarán la inversión y el consumo privado. Gracias a la depreciación del yen y al repunte de la demanda externa, las exportaciones también se afianzarían. Se prevé que el crecimiento se desacelerará a 1¼% en 2014, con el repliegue de las medidas de estímulo fiscal y el aumento del impuesto sobre el consumo. Sin embargo, si se concreta efectivamente un “programa de estímulo” adicional, el crecimiento de 2014 superaría las proyecciones actuales. La inflación aumentará provisionalmente hacia un nivel de 3% en 2014, por efecto del aumento del impuesto sobre el consumo, aunque la inflación subyacente estaría más cerca de 1¼%.

  • En China, se proyecta que el crecimiento se desacelerará a 7½% este año, acorde con la meta de las autoridades, y a 7¼% el año próximo. Las autoridades se han abstenido de estimular más el crecimiento, lo cual concuerda con los objetivos de salvaguardar la estabilidad financiera y encauzar la economía por una senda de crecimiento más equilibrada y sostenible.

  • Gracias al estímulo fiscal y monetario reciente, la economía coreana está por experimentar una pequeña recuperación. Se proyecta que el crecimiento aumentará a 2¾% en 2013, tras tocar fondo en 2% en 2012, y subirá a 3¾% en 2014.

  • En India, el crecimiento durante el ejercicio 2013 rondaría 3¾%, y la vigorosa producción agrícola se vería compensada por la deslucida actividad de la manufactura y los servicios, en tanto que el endurecimiento de la política monetaria afectaría negativamente a la demanda interna. Se proyecta que en el ejercicio 2014 el crecimiento se acelerará un poco, a 5%, gracias a la desaparición de algunos estrangulamientos en la oferta y al fortalecimiento de la exportación2. Se prevé que la inflación seguirá siendo alta —casi 11% este año y 9% en 2014— debido a las presiones internas constantes generadas por los precios de los alimentos.

  • En las economías de la Asociación de Naciones del Asia Sudoriental, la sólida demanda interna debería respaldar el crecimiento, particularmente en Malasia y Filipinas. En Tailandia, posteriormente a la desaceleración del primer trimestre de 2013, el crecimiento debería retomar su nivel potencial durante el segundo semestre del año, impulsado por la demanda privada y un gasto público más alto. Sin embargo, el crecimiento en Indonesia disminuirá por efecto de la anémica inversión y el debilitamiento de la demanda de materias primas en otras economías de mercados emergentes, así como el endurecimiento de las condiciones de financiamiento.

  • En vista del enfriamiento de la demanda externa registrado hasta hace poco, el crecimiento en otras economías en desarrollo de Asia retrocederá, según las proyecciones, de 6¼% en 2012 a un nivel aún vigoroso de 6% este año, para repuntar nuevamente el próximo año.

Los riesgos para el crecimiento en la región se inclinan a la baja. Un importante riesgo a la baja es una desaceleración mundial sincronizada, que asestaría un duro golpe a las economías de la región que dependen de las exportaciones. Otro riesgo es que se intensifiquen las salidas de capitales, debido a un mayor endurecimiento de las condiciones monetarias estadounidenses o al deterioro de los fundamentos económicos internos. Esto podría hacer bajar más los precios internos de los activos, endurecer las condiciones financieras globales y, en última instancia, atemperar el crecimiento, especialmente en las economías con fundamentos económicos más débiles y menos margen de maniobra para la política económica. Aunque en algunos países la reducción de las afluencias podría aliviar las inquietudes en torno a la posibilidad de booms de crédito, en otros se han agudizado los riesgos de aterrizajes más duros o inestabilidad financiera. Ahora bien, muchos países operan con regímenes cambiarios flexibles que ayudarían a mitigar estos efectos, especialmente si no hay presión inflacionaria y si los elevados niveles de reserva dan margen para suavizar la volatilidad excesiva. Una persistente desaceleración de la inversión debido a debilidades estructurales es otro motivo de inquietud. Dada la estrecha integración regional, Asia se vería afectada por una desaceleración inesperada en cualquiera de sus economías más grandes, especialmente China. En Japón, a falta de reformas fiscales y estructurales creíbles, el nuevo marco macroeconómico quizá no logre incrementar el crecimiento y las expectativas inflacionarias, con efectos adversos en el resto de Asia también. De hecho, en el escenario a la baja verosímil, el crecimiento en la región disminuiría sustancialmente. El crecimiento en Japón durante el primer año sería ¾ punto porcentual más bajo, en tanto que el del resto de la región disminuiría 1 punto porcentual.

Las autoridades deben encontrar un equilibrio entre respaldar la demanda y conjurar los riesgos para la estabilidad financiera. En muchos casos, dado el trasfondo de mayores riesgos a la baja para el crecimiento y perspectivas inflacionarias generalmente favorables, la orientación acomodaticia es apropiada, en términos amplios. Sin embargo, las circunstancias de cada país varían en función de los diferentes riesgos que giran en torno a la estabilidad financiera y la inflación; por ejemplo, el Banco de Indonesia recientemente tuvo adoptar una política más restrictiva en medio de presiones a la baja sobre la moneda y expectativas de inflación más elevadas. En Japón, los esfuerzos deberían centrarse en cumplir con la meta de inflación a corto plazo fijada por las autoridades. Esto requiere aplicar a pleno la orientación acomodaticia de la política monetaria y respaldarla con otras medidas muy necesarias (tales como reformas estructurales) que mejoren las perspectivas de crecimiento a mediano plazo.

En vista del recrudecimiento de la volatilidad en los mercados financieros internacionales, las herramientas micro y macroprudenciales continuarán contribuyendo al logro de la estabilidad financiera. Las medidas que refuercen la capacidad de resistencia de los sistemas financieros también ayudarán a las economías a superar las consecuencias de una posible interrupción repentina de las entradas de capitales. En algunas economías, como China, se necesitan más reformas financieras para salvaguardar la estabilidad financiera, mejorar la distribución del crédito y encauzar la economía hacia una senda de crecimiento más sostenible.

De ser necesarias, las metas fiscales deberían definirse en términos ajustados en función del ciclo, permitiendo que funcionen los estabilizadores automáticos. En muchas economías, deberían reconstituirse los factores amortiguadores para abrir espacio a una infraestructura promotora del crecimiento, el gasto social y una futura política anticíclica. En China, fortalecer la gestión, la transparencia y el marco global de gobernabilidad de las finanzas de los gobiernos locales ayudaría también a contener los riesgos generados por el creciente endeudamiento de los gobiernos locales. En Japón, la decisión anunciada hace poco de implementar la primera etapa del aumento del impuesto sobre el consumo a 8% en abril de 2014 es un paso alentador. El estímulo adicional planificado para 2014, que tiene por objetivo mitigar el impacto de esa medida en el crecimiento, realza la necesidad de elaborar un plan a mediano plazo concreto y creíble con la mayor rapidez posible a fin de encauzar la deuda pública por una trayectoria sostenible. La implementación exitosa de la Abeconomía tendría beneficios claros en términos del crecimiento, no solo para Japón sino también para otras economías del resto de Asia (véase también el recuadro 1.4 del capítulo 1). Por último, en algunos países, la reciente presión de los mercados realza más el valor del afianzamiento de las finanzas públicas y la implementación de reformas estructurales (por ejemplo, India).

Si se hacen realidad los riesgos a la baja para el crecimiento, la flexibilidad del tipo de cambio y la distensión monetaria deberían ser en términos generales las primeras líneas de defensa de las economías en las cuales la inflación es baja y las expectativas están firmemente ancladas. Sin embargo, en algunas economías (como India e Indonesia) quizá se necesite una política más restrictiva ante la ininterrumpida presión inflacionaria, ampliada aún más por la depreciación de la moneda. En el ámbito fiscal, se debería permitir el funcionamiento de los estabilizadores automáticos, pero teniendo en cuenta lo elevado de los déficits la consolidación fiscal es una prioridad en una serie de economías como India, Japón y Vietnam. Otras deberían plantearse la posibilidad de un estímulo solo si existe la amenaza de una desaceleración grave.

América Latina y el Caribe: Crecimiento moderado

Las condiciones externas menos propicias y las limitaciones de la oferta interna han atenuado la actividad en América Latina y el Caribe. Se proyecta que el crecimiento del producto se moderará a 2¾% en 2013 (gráfico 2.9). A medida que mejore la demanda externa, se prevé que el crecimiento se recuperará paulatinamente en 2014, pero la balanza de riesgos sigue inclinándose a la baja. Una forma de ayudar a contrarrestar en parte los efectos del endurecimiento de las condiciones financieras es permitiendo que los tipos de cambio se ajusten en función de las variaciones de los fundamentos económicos. La consolidación fiscal debería proseguir en forma paulatina en los países con espacio fiscal limitado y en los que aún se encuentran sujetos a estrictas limitaciones de la capacidad. Ante el debilitamiento de las perspectivas de crecimiento y la agudización de la volatilidad de flujos de capitales, salvaguardar la estabilidad financiera es una prioridad clave para la política económica. El crecimiento en las economías caribeñas que dependen del turismo sigue siendo bajo, y entre los retos para la política económica corresponde abordar el elevado nivel de la deuda, la debilidad de la competitividad y la fragilidad de los sistemas financieros.

Gráfico 2.9.América Latina y el Caribe: Pronósticos de crecimiento del PIB en 2013

(Porcentaje)

Fuente: Estimaciones del personal técnico del FMI.

Nota: Las cifras de Argentina son los datos oficiales reportados. Sin embargo, el FMI ha emitido una declaración de censura y ha solicitado a Argentina que adopte medidas correctivas para mejorar la calidad de los datos oficiales sobre el PIB. Otras fuentes de datos han mostrado un crecimiento real significativamente más bajo que el que indican los datos oficiales desde 2008. En este contexto, el FMI también está usando otras estimaciones del crecimiento del PIB a los efectos de la supervisión de la evolución macroeconómica en Argentina.

El crecimiento en la mayor parte de la región de América Latina y el Caribe (ALC) en el primer semestre del año fue más débil de lo previsto en el informe WEO de abril de 2013. La actividad se vio frenada por estrangulamientos en la infraestructura, el retroceso de los precios de las materias primas y, en algunos casos, la aplicación de políticas más restrictivas (gráfico 2.10). La desaceleración inesperada en México tuvo que ver con la disminución del gasto público, el enfriamiento de la actividad en el sector de la construcción y la demanda anémica en Estados Unidos. En Brasil, el crecimiento repuntó gracias a la mayor inversión, incluidas las existencias. Sin embargo, los indicadores de gran frecuencia apuntan a cierta moderación de la actividad al adentrarse en el segundo semestre del año.

Gráfico 2.10.América Latina: El crecimiento es atenuado

El crecimiento se ha desacelerado con el debilitamiento de la demanda externa e interna. A pesar del aumento de la volatilidad financiera y la disminución de precios de las materias primas, las condiciones externas siguen siendo propicias en términos amplios. Las políticas deberían apuntar a mejorar la calidad y la sostenibilidad del crecimiento y a reducir la volatilidad financiera interna.
El crecimiento se ha desacelerado con el debilitamiento de la demanda externa e interna. A pesar del aumento de la volatilidad financiera y la disminución de precios de las materias primas, las condiciones externas siguen siendo propicias en términos amplios. Las políticas deberían apuntar a mejorar la calidad y la sostenibilidad del crecimiento y a reducir la volatilidad financiera interna.

Fuentes: Bloomberg, L.P.; EPFR Global/Haver Analytics; Haver Analytics; autoridades nacionales, y estimaciones del personal técnico del FMI.

Nota: ALC = América Latina y el Caribe. AL6 = Brasil, Chile, Colombia, México, Perú, Uruguay. El resto de AL6 se refiere al total de Chile, Colombia, Perú y Uruguay (salvo indicación en contrario).

1 Promedios ponderados según el PIB ajustado en función de la paridad del poder adquisitivo de AL6.

2 AL6: Promedio simple; porcentaje del PIB, escala derecha. ALC: Porcentaje del PIB, escala derecha.

3 Promedio simple en el caso de Chile, Colombia, Perú y Uruguay. Los datos son hasta junio de 2013 inclusive.

4 Los flujos registrados por EPFR son una variable representativa limitada de los flujos globales de la balanza de pagos, aunque estudios recientes han encontrado una gran semejanza entre los patrones de los flujos de EPFR y los flujos brutos de cartera de la balanza de pagos (véase Fratzscher, 2012).

5 Los rendimientos de los bonos soberanos son el promedio de Brasil, Chile, Colombia, México y Perú, según la disponibilidad. EMBIG = Índice EMBI Global de JPMorgan.

El aumento reciente de la volatilidad de los mercados financieros internacionales asestó un golpe a los tipos de cambio, los diferenciales soberanos y los mercados bursátiles de la región. En algunos países, los gobiernos respondieron a la turbulencia de los mercados distendiendo los controles de capital e interviniendo para contener la volatilidad cambiaria. En muchos casos, el resultado de la depreciación fueron tipos de cambio más alineados con los fundamentos de la economía. Además, los rendimientos de los títulos soberanos y empresariales aún son relativamente bajos desde una perspectiva histórica.

El producto de la región de ALC crecerá, de acuerdo con las proyecciones, 2¾% en 2013 y 3% en 2014; es decir, alrededor de ¾ de punto porcentual menos que lo pronosticado en el informe WEO de abril de 2013 (cuadro 2.4). Las revisiones a la baja reflejan resultados más débiles que los esperados en el primer semestre de 2013 y el efecto que tendrá en el futuro el endurecimiento de las condiciones financieras en el crecimiento. También se prevé que las tasas de crecimiento a mediano plazo se mantengan por debajo de las tasas cíclicamente elevadas registradas después de la Gran Recesión3.

Cuadro 2.4.PIB real, precios al consumidor, saldo en cuenta corriente y desempleo en algunas economías de América(Variación porcentual anual, salvo indicación en contrario)
PIB realPrecios al consumidor1Saldo en cuenta corriente2Desempleo3
ProyeccionesProyeccionesProyeccionesProyecciones
201220132014201220132014201220132014201220132014
América del Norte2,81,52,62,21,61,7−2,7−2,6−2,7
Estados Unidos42,81,62,62,11,41,5−2,7−2,7−2,88,17,67,4
Canadá1,71,62,21,51,11,6−3,4−3,1−3,17,37,17,1
México3,61,23,04,13,63,0−1,2−1,3−1,55,04,84,5
América del Sur52,63,23,16,88,08,0−1,8−2,6−2,5
Brasil0,92,52,55,46,35,8−2,4−3,4−3,25,55,86,0
Argentina61,93,52,810,010,511,40,0−0,8−0,87,27,37,4
Colombia4,03,74,23,22,23,0−3,2−3,2−3,210,410,310,0
Venezuela5,61,01,721,137,938,02,92,82,27,89,210,3
Perú6,35,45,73,72,82,5−3,6−4,9−5,16,86,06,0
Chile5,64,44,53,01,73,0−3,5−4,6−4,06,46,26,4
Ecuador5,14,04,05,12,82,4−0,2−1,1−1,45,35,55,5
Bolivia5,25,45,04,54,84,17,84,23,16,46,46,3
Uruguay3,93,53,38,18,58,6−5,4−4,9−4,16,06,76,8
Paraguay−1,212,04,63,73,24,60,40,5−0,25,85,45,5
América Central75,03,93,94,44,44,4−6,1−6,2−6,1
El Caribe82,31,72,95,05,04,9−4,9−4,0−3,6
Partidas informativas
América Latina y el Caribe92,92,73,15,96,76,5−1,9−2,4−2,4
Unión Monetaria del Caribe Oriental10−0,21,02,02,92,52,5−16,0−16,2−16,7
Nota: Los datos correspondientes a algunos países se basan en el ejercicio fiscal. Puede consultarse una lista completa de los períodos de referencia para cada país en el cuadro F del apéndice estadístico.
  • En la mayoría de las economías financieramente integradas (Chile, Colombia, Perú, Uruguay), se prevé que el crecimiento se moderará a niveles más sostenibles. El fuerte aumento de los sueldos y el bajo nivel de desempleo seguramente respaldarán el consumo. A pesar de cierta desaceleración, se prevé que la expansión del crédito se mantenga relativamente vigorosa. Los déficits de las cuentas corrientes externas se ampliarían en mayor medida en 2013, dado que los precios de las materias primas han retrocedido y la demanda interna continúa superando el producto. La presión inflacionaria está contenida, en términos amplios, excepto en el caso de Uruguay, cuya inflación se mantiene por encima de la meta.

  • Se proyecta que la economía de Brasil crecerá 2½% en 2013. La reciente depreciación de la moneda mejorará la competitividad externa y contrarrestará en parte el impacto adverso de los aumentos de los rendimientos de los títulos soberanos. Pero el avance de la inflación ha reducido los ingresos reales y podría afectar negativamente el consumo, en tanto que las restricciones a la oferta y la incertidumbre en torno a la política económica podrían continuar restringiendo la actividad.

  • En México, se prevé que el crecimiento se desacelerará a 1¼% en 2013, en gran medida como consecuencia de la debilidad de la actividad en el primer semestre del año. Se proyecta que el crecimiento se recuperará poco a poco y regresará a 3% en 2014, a medida que repunte la manufactura gracias a la recuperación de la demanda estadounidense, recobre ímpetu el gasto público y comiencen a dar fruto las reformas estructurales en curso. A mediano plazo, está previsto que el crecimiento aumente a un promedio anual de 3½% a 4%, según las estimaciones preliminares del personal técnico del FMI de los efectos de las reformas estructurales.

  • Los pronósticos apuntan a que el crecimiento en otros países exportadores de materias primas conserve la solidez, en términos generales, excepto en el caso de Venezuela, donde los cortes energéticos y los controles cambiarios están restringiendo la actividad económica. El crecimiento en Argentina se ha recuperado gracias a la buena cosecha, pero la actividad sigue estando limitada por el cepo cambiario y otros controles administrativos.

  • El crecimiento del producto disminuirá en América Central, dados la debilidad inesperada de la demanda externa y el volumen anémico de las remesas.

  • La actividad será débil en gran parte del Caribe, ya que los flujos provenientes del turismo siguen siendo moderados y la actividad de la construcción se contrae. Los elevados niveles de deuda, la debilidad de la competitividad y las crecientes vulnerabilidades financieras continúan limitando la política fiscal y las perspectivas de crecimiento.

Globalmente, predominan los riesgos a la baja para las perspectivas. En vista de la fuerte dependencia de las materias primas en la región de ALC, un riesgo externo clave es una caída drástica de los precios de las mismas. Como lo ilustra el escenario a la baja verosímil, un crecimiento más lento en las grandes economías fuera de la región, como China, reduciría el crecimiento en América Latina ½ punto porcentual a través de los efectos en los precios de las materias primas y las exportaciones. Los nuevos estallidos de volatilidad en los mercados financieros y las continuas salidas de capitales representan otro riesgo.

Las autoridades deberían calibrar las políticas macroeconómicas en base a una evaluación realista del potencial de oferta de sus economías. Mantener tasas de crecimiento a niveles insosteniblemente elevados a través del estímulo fiscal debilitaría las finanzas públicas e incrementaría los déficits en cuenta corriente. En un contexto de limitada capacidad económica ociosa y condiciones externas aún relativamente favorables en la mayor parte de América Latina, los países deberían proseguir con una consolidación fiscal paulatina, protegiendo al mismo tiempo la inversión pública y el gasto social críticos. La consolidación fiscal sigue siendo crítica para los países con niveles elevados de deuda y déficits, incluidos los del Caribe. En los países con baja inflación y expectativas inflacionarias ancladas, la flexibilidad del tipo de cambio y la política monetaria deberían continuar siendo la primera línea de defensa en caso de concretarse los riesgos a la baja; al mismo tiempo, es necesario protegerse de una volatilidad cambiaria excesiva. En los países donde persiste la presión inflacionaria (incluso en Brasil), el endurecimiento de la política monetaria sigue siendo adecuado.

Debe redoblarse la supervisión prudencial del sistema financiero, con miras a identificar y afrontar posibles vulnerabilidades, sobre todo teniendo en cuenta la rápida expansión del crédito ocurrida recientemente, alimentada en parte por la afluencia de capitales.

Para la región de ALC, siguen siendo desafíos críticos a mediano plazo reforzar la competitividad, estimular la productividad e incrementar las tasas de ahorro e inversión. Como la participación laboral ya es elevada, y las tasas de desempleo, bajas, los países tendrán que recurrir con creciente frecuencia a la acumulación de capital y al aumento de la productividad para mantener tasas de crecimiento elevadas. Promover el ahorro nacional permitirá expandir la inversión sin tener que recurrir nuevamente al endeudamiento externo.

Comunidad de Estados Independientes: Crecimiento más lento en medio de una demanda externa e interna débil

El crecimiento en la Comunidad de Estados Independientes (CEI) se ha enfriado, como consecuencia tanto de un ambiente externo poco favorable como de las restricciones a la oferta en algunas economías (gráfico 2.11). Se necesitan reformas para incrementar el potencial de crecimiento en la región, en tanto que en varios países también se necesitan políticas tendentes a reducir los desequilibrios macroeconómicos, dados el recrudecimiento de los riesgos y las limitaciones de los factores amortiguadores.

Gráfico 2.11.Comunidad de Estados Independientes: Pronóstico de crecimiento del PIB en 2013

(Porcentaje)

Fuente: Estimaciones del personal técnico del FMI.

Nota: Incluye Georgia por razones geográficas y de parecido de la estructura económica.

El crecimiento en las economías europeas de la CEI, incluida Rusia, disminuyó en el primer semestre de 2013 (gráfico 2.12). Influyó la debilidad de la demanda externa, pero también la de la inversión nacional, sobre todo en los casos en que las brechas del producto eran pequeñas, y las restricciones a la oferta, estrictas. En el Cáucaso y Asia central (CAC), sin embargo, la actividad económica continuó creciendo a un ritmo vigoroso, igual que en 2012, gracias a la expansión de la actividad productiva de los sectores extractivos en los exportadores de materias primas, así como a la afluencia estable de remesas hasta el momento. El aumento reciente de la volatilidad financiera mundial golpeó a las grandes economías europeas de la CEI más que al CAC, dada la limitada exposición financiera externa de estas últimas.

Gráfico 2.12.Comunidad de Estados Independientes: Desaceleración del crecimiento en un contexto de una demanda externa e interna débil

El crecimiento en las economías de la CEI se ve cada vez más empañado por restricciones a la oferta. Se necesitan reformas del lado de la oferta para incrementar el potencial de crecimiento en la región. En varios países, las políticas macroeconómicas deberían evitar exacerbar los desequilibrios macroeconómicos, dadas la agudización de los riesgos financieros y las limitaciones de los factores amortiguadores.
El crecimiento en las economías de la CEI se ve cada vez más empañado por restricciones a la oferta. Se necesitan reformas del lado de la oferta para incrementar el potencial de crecimiento en la región. En varios países, las políticas macroeconómicas deberían evitar exacerbar los desequilibrios macroeconómicos, dadas la agudización de los riesgos financieros y las limitaciones de los factores amortiguadores.

Fuentes: EPFR Global/Haver Analytics; Haver Analytics, y estimaciones del personal técnico del FMI.

Nota: CEI = Comunidad de Estados Independientes. Georgia, que no es miembro de la CEI, se incluye en este grupo por razones geográficas y de similitud de su estructura económica. Exportadores netos de energía (ENE): Azerbaiyán, Kazajstán, Rusia (RUS), Turkmenistán, Uzbekistán. Importadores netos de energía (INE): Armenia, Belarús, Georgia, Moldova, la República Kirguisa, Tayikistán, Ucrania. ENE excl. RUS = exportadores netos de energía excluido Rusia.

1 Las economías europeas de la CEI abarcan Belarús, Moldova, Rusia y Ucrania.

2 Los flujos registrados por EPFR son una variable representativa limitada de los flujos globales de la balanza de pagos, aunque estudios recientes han encontrado una gran semejanza entre los patrones de los flujos de EPFR y los flujos brutos de cartera de la balanza de pagos (véase Fratzscher, 2012). Además, estos datos de gran frecuencia están más actualizados que la serie de la balanza de pagos. Asimismo, los flujos de bonos de EPFR pueden considerarse una variable representativa de los flujos de bonos soberanos, que fueron la parte más destacada de los flujos de inversión de cartera hacia los países de la región en los últimos años.

3 El saldo fiscal del gobierno general se refiere al préstamo/endeudamiento neto, excepto en los INE, en los que se refiere al saldo global.

El crecimiento en las economías de la CEI se desacelerará ligeramente, según las previsiones, de 3½% en 2012 a aproximadamente 2% este año, para luego aumentar a 3½ % en 2014 (cuadro 2.5). Las perspectivas varían dentro de la región, con un crecimiento más débil en las economías europeas de la CEI y los importadores netos de energía, y más fuerte en las economías de CAC y los exportadores netos de energía:

Cuadro 2.5.PIB real, precios al consumidor, saldo en cuenta corriente y desempleo en la Comunidad de Estados Independientes(Variación porcentual anual, salvo indicación en contrario)
PIB realPrecios al consumidor1Saldo en cuenta corriente2Desempleo3
ProyeccionesProyeccionesProyeccionesProyecciones
201220132014201220132014201220132014201220132014
Comunidad de Estados Independientes (CEI)3,42,13,46,56,55,92,92,11,6
Exportadores netos de energía3,82,23,55,26,86,04,13,22,6
Rusia3,41,53,05,16,75,73,72,92,36,05,75,7
Kazajstán5,15,05,25,16,36,33,84,33,15,35,35,3
Uzbekistán8,27,06,512,112,110,40,70,21,1
Azerbaiyán2,23,55,61,03,76,321,713,39,26,06,06,0
Turkmenistán11,112,210,45,37,67,00,00,23,8
Importadores netos de energía1,21,52,413,55,05,6−7,4−7,5−7,2
Ucrania0,20,41,50,60,01,9−8,4−7,3−7,47,58,08,0
Belarús1,52,12,559,217,514,8−2,9−8,3−6,70,60,60,6
Georgia46,12,55,0−0,9−0,34,0−11,5−6,5−7,815,016,717,3
Armenia7,24,64,82,57,03,5−11,3−10,0−8,619,018,518,0
Tayikistán7,56,75,85,87,57,2−1,3−1,7−2,2
República Kirguisa−0,97,46,52,88,67,2−15,3−9,6−8,37,77,67,6
Moldova5−0,84,04,04,64,44,3−7,0−7,6−8,85,66,25,7
Partidas informativas
Cáucaso y Asia central65,85,86,15,26,97,04,83,93,1
Países de bajo ingreso de la CEI76,66,05,97,58,78,0−4,2−3,3−2,8
Exportadores netos de energía, excluido Rusia5,85,96,25,87,27,36,45,04,1
Nota: Los datos correspondientes a algunos países se basan en el ejercicio fiscal. Puede consultarse una lista completa de los períodos de referencia para cada país en en el cuadro F del apéndice estadístico.
  • En Rusia, se proyecta que el crecimiento promediará 1½% en 2013, y que se incrementará a 3% en 2014. Esta estimación refleja una revisión a la baja de casi 2 puntos porcentuales para 2013 y ¾ de punto porcentual para 2014 respecto al informe WEO de abril de 2013. Aunque el consumo sigue respaldado por el fuerte aumento de los salarios reales y el crédito minorista, las perspectivas de crecimiento se han visto empañadas por un ambiente externo poco favorable, cierta aceleración de las salidas de capitales y caídas de los precios de las acciones, así como una tímida inversión.

  • Fuera de Rusia, el crecimiento de los exportadores de energía de la región conservará el vigor, según los pronósticos. En Kazajstán, el crecimiento promediará 5% en 2013 y 5¼% en 2014, impulsado por una recuperación de la producción de petróleo y una vigorosa actividad en los sectores industrial y de los servicios.

  • En Ucrania, que está en recesión desde mediados de 2012, el crecimiento será casi cero este año. La actividad estará frenada por la debilidad de la exportación, la incertidumbre política y las condiciones monetarias restrictivas en defensa de un tipo de cambio sometido a presión debido a los déficits gemelos de la economía. Se proyecta que el crecimiento aumentará a 1½% en 2014.

  • La mayoría de los otros países importadores de energía no han experimentado grandes entradas de capitales, en parte debido a la débil evolución reciente de la economía o a los limitados vínculos con los mercados financieros externos. Se proyecta que el crecimiento se mantendrá bajo en Belarús, como resultado de las rigideces estructurales y la disminución de la competitividad. La actividad repuntará en Moldova, gracias a la agricultura, la exportación y el consumo. La República Kirguisa crecerá, de acuerdo con las proyecciones, 7% en 2013–14, ya que la economía se recuperará de los trastornos de la extracción de oro y sustentará un sólido desempeño de los sectores de la construcción, el comercio y los servicios.

  • El crecimiento en Armenia y Georgia se desacelerará, según los pronósticos, este año. En Armenia, la situación refleja el menor crecimiento del sector agrícola en 2013 tras un vigoroso desempeño en 2012 que tuvo que ver con las condiciones meteorológicas favorables, los ajustes al alza de los precios del gas y la electricidad, y un gasto inferior a lo presupuestado. El crecimiento en Georgia presuntamente se moderará debido al enfriamiento de la inversión privada y la debilidad de la expansión del crédito, y a un gasto inferior al presupuestado.

La inflación de la región promediará 6%–6½% en 2013–14 y representa una cuestión candente para algunas economías (Belarús, Uzbekistán). En Belarús, la inflación viene disminuyendo, pero seguiría siendo de dos dígitos. Análogamente, en Uzbekistán se mantendría a niveles de dos dígitos, de acuerdo con lo pronosticado, como consecuencia de la depreciación ininterrumpida de la moneda, el alza de los precios locales de los alimentos y los precios administrados, y los aumentos salariales. En Rusia, se prevé que la inflación disminuirá a aproximadamente 6¼% para fines de 2013; o sea, justo por encima del límite superior de la banda de 5% a 6% fijada como meta por el banco central, a medida que se desvanezcan los efectos de los shocks temporales de la oferta. Se prevé que la inflación se mantendrá por encima del nivel de 4½% fijado como meta por el banco central para 2014.

La balanza de riesgos se inclina a la baja. El aumento de la rentabilidad de los bonos del gobierno y de los costos de endeudamiento, o un acceso más difícil a los mercados internacionales de capital, empeorarían las perspectivas para la región, especialmente para los países con desequilibrios fiscales y/o externos relativamente grandes y factores amortiguadores limitados, como Belarús y Ucrania (que han visto subir los rendimientos de sus títulos soberanos a niveles prohibitivos en los últimos meses). Para los importadores de materias primas de CAC, sin embargo, ese riesgo se vería mitigado por el hecho de que gran parte del financiamiento de los déficits en cuenta corriente se realiza con instrumentos a más largo plazo. Un crecimiento inferior a lo esperado de las economías de mercados emergentes de otras regiones empujaría a la baja los precios de las materias primas, lo cual tendría un fuerte impacto negativo en la actividad en Rusia, Ucrania y los exportadores de materias primas de CAC. Dado el papel predominante de Rusia en el comercio y los flujos de remesas de la región, los importadores de materias primas de CAC se verían afectados indirectamente por una desaceleración inesperadamente drástica de Rusia.

Las políticas deberían seguir manteniendo la estabilidad macroeconómica e implementar reformas tendentes a incrementar el crecimiento potencial. Rusia ahora se encuentra en mejores condiciones de absorber shocks externos gracias a la flexibilización del tipo de cambio, la mayor capacidad de gestión de crisis, el mayor volumen de reservas y la reducción de los descalces de los balances. La prioridad consiste en incrementar el potencial de crecimiento, mejorar el régimen de inversión, facilitar la producción de nuevas energías, reducir la participación del gobierno en la economía y fortalecer poco a poco los amortiguadores fiscales. Ucrania se beneficiaría de un régimen cambiario más flexible, una política fiscal más restrictiva, un aumento de las tarifas internas del gas y la calefacción y la reactivación de las reformas estructurales. Belarús tendrá que coordinar las políticas fiscal y monetaria para controlar estrictamente la demanda interna y adoptar reformas estructurales para lograr un crecimiento sostenible. Kazajstán debería continuar avanzando hacia una solución perdurable de su elevado nivel de préstamos en mora y reorganizar los marcos de política fiscal y monetaria. Azerbaiyán y Turkmenistán deberían eliminar el estímulo fiscal para mantener la inflación bajo control y mejorar la sostenibilidad fiscal, realzando más al mismo tiempo la eficiencia del gasto público. El endurecimiento de la política monetaria debería continuar en Uzbekistán, a fin de contener los efectos de segunda ronda en la inflación generados por los aumentos de los precios administrados y locales de los alimentos.

Para algunas economías, el nivel de gasto inferior al presupuestado se ha traducido en un endurecimiento imprevisto de las condiciones fiscales, lo cual también contribuyó a la desaceleración reciente (Armenia, Georgia). En el caso de estas economías, la prioridad debería ser imprimir una orientación más acomodaticia a las políticas para que un gasto productivo respalde la demanda. En Georgia, los recortes de la tasa de política monetaria de este año deberían contribuir a reducir las presiones deflacionarias, aunque es necesario resolver la incertidumbre política reciente para restablecer la confianza de los inversionistas.

Oriente Medio, Norte de África, Afganistán y Pakistán: El crecimiento depende de la mejora de la producción petrolera y la confianza

El crecimiento en la región de OMNAP disminuirá, según las previsiones, en 2013 (gráfico 2.13). La debilidad de la demanda mundial y los trastornos de la oferta interna han reducido la producción petrolera. Entre tanto, la incertidumbre generada por transiciones políticas prolongadas y un ambiente externo poco favorable lastran la confianza de los importadores de petróleo. Las previsiones apuntan a que el crecimiento repunte en 2014, acompañado del mejoramiento de las condiciones mundiales y una recuperación de la producción de petróleo (gráfico 2.14). Sin embargo, el crecimiento sostenible y equitativo a mediano plazo depende de un mejor ambiente sociopolítico y una estabilidad macroeconómica más afianzada, una mayor diversificación económica y una aceleración de la creación de empleos.

Gráfico 2.13.Oriente Medio, Norte de África, Afganistán y Pakistán: Pronósticos de crecimiento del PIB en 2013

(Porcentaje)

Fuente: Estimaciones del personal técnico del FMI.

Nota: Incluye Israel únicamente por razones geográficas. El crecimiento del PIB real iraní a partir de 2012 no se ha actualizado significativamente con respecto al informe WEO de abril de 2013 debido a que el banco central aún no ha dado a conocer las cuentas nacionales y a la luz de los planes de las nuevas autoridades.

Gráfico 2.14.Oriente Medio, Norte de África, Afganistán y Pakistán: El crecimiento depende de la mejora de la producción petrolera y la confianza

El crecimiento en la región se está desacelerando debido a la decreciente producción de petróleo en los países exportadores de petróleo y los retos constantes que plantean las difíciles transiciones políticas de los países importadores de petróleo. Las prioridades consisten en mejorar el entorno sociopolítico, mejorar la estabilidad macroeconómica, reducir los desequilibrios fiscales y externos, e implementar reformas para lograr un crecimiento sostenible e inclusivo, y promover la diversificación y la creación de empleos.
El crecimiento en la región se está desacelerando debido a la decreciente producción de petróleo en los países exportadores de petróleo y los retos constantes que plantean las difíciles transiciones políticas de los países importadores de petróleo. Las prioridades consisten en mejorar el entorno sociopolítico, mejorar la estabilidad macroeconómica, reducir los desequilibrios fiscales y externos, e implementar reformas para lograr un crecimiento sostenible e inclusivo, y promover la diversificación y la creación de empleos.

Fuentes: Haver Analytics; autoridades nacionales; PRS Group, Inc., International Country Risk Guide (ICRG); Organización Mundial del Turismo de las Naciones Unidas, Barómetro del Turismo Mundial, y estimaciones del personal técnico del FMI.

Nota: Países exportadores de petróleo de Oriente Medio, Norte de África, Afganistán y Pakistán (OMNAP): Arabia Saudita (SAU), Argelia (DZA), Bahrein (BHR), Emiratos Árabes Unidos (UAE), Irán (IRN), Iraq (IRQ), Kuwait (KWT), Libia (LBY), Omán (OMN), Qatar (QAT), Yemen (YMN); importadores de petróleo: Afganistán (AFG), Djibouti (DJI), Egipto (EGY), Jordania (JOR), Líbano (LBN), Marruecos (MAR), Mauritania (MRT), Pakistán (PAK), Sudán (SDN), Siria (SYR), Túnez (TUN). Las proyecciones de datos a partir de 2011 excluyen Siria.

1 El índice se calcula usando las calificaciones de riesgo político de ICRG y los indicadores socioeconómicos, incluidos el desempleo, la pobreza, el crecimiento y la desigualdad. OMNAP: DZA, EGY, JOR, LBN, MAR, PAK, TUN; ALC: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Jamaica, México, Panamá, Perú, la República Dominicana, Uruguay, Venezuela; Asia: China, Filipinas, India, Indonesia, Malasia, Sri Lanka, Tailandia, Vietnam; Europa: Albania, Belarús, Bulgaria, Croacia, Hungría, Letonia, Lituania, Polonia, Rumania, Serbia, Turquía, Ucrania.

2 Los datos sobre la exportación de bienes en junio excluyen AFG, DJI, MRT, SDN, SYR. Los datos sobre la llegada de turistas son hasta mayo de 2013, inclusive: desestacionalizado; el agregado: EGY, JOR, LBN, MAR, TUN.

3 El precio de equilibrio fiscal del petróleo es el precio del petróleo al cual el presupuesto del gobierno está equilibrado. En el caso de Yemen, el precio de equilibrio fiscal de 2013 es US$214,8 por barril.

Economías exportadoras de petróleo

El crecimiento de los exportadores de petróleo se desaceleró sustancialmente en el primer semestre de 2013, por efecto de la decreciente producción petrolera. En una serie de economías, como la República Islámica del Irán, Iraq y Libia, la aguda tensión geopolítica, las sanciones económicas, las tareas imprevistas de mantenimiento y el recrudecimiento de la inseguridad han trastornado la oferta de petróleo. En líneas generales, la producción de hidrocarburos de la región disminuirá, según los pronósticos, 1% en 2013; en términos amplios, la caída es atribuible a Libia e Irán. Asimismo, se proyecta que para el año en su conjunto la producción de petróleo de Arabia Saudita disminuya ligeramente, dado que el país continuó desempeñando un papel estabilizador en el mercado internacional del petróleo: recortó la producción entre fines de 2012 y comienzos de 2013 frente a la decreciente demanda mundial y la creciente oferta de los proveedores fuera de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), y luego la incrementó para compensar los trastornos de la producción petrolera en otras partes de la región. A diferencia del PIB petrolero, el PIB no petrolero conserva la solidez en la mayoría de los países, gracias al elevado gasto público y la reactivación del crecimiento del crédito.

Durante el aumento reciente de la volatilidad de los mercados financieros, los rendimientos de los bonos soberanos y empresariales de los países exportadores de petróleo de OMNAP aumentaron, pero no significativamente y a partir de niveles bajos, lo cual refleja el hecho de que los vínculos financieros con los mercados internacionales en general son limitados, y los factores amortiguadores externos, grandes.

Para el año en su conjunto, se proyecta que el crecimiento promediará 2%; o sea, una revisión a la baja de 1¼ punto porcentual respecto del informe WEO de abril de 2013, en gran medida como resultado de la baja de la producción de petróleo. El crecimiento probablemente se incrementará a 4% en 2014, con una recuperación de la demanda mundial y un aumento de la producción petrolera en Arabia Saudita, Iraq y Libia (cuadro 2.6). El crecimiento del PIB no petrolero subirá, según lo pronosticado, de alrededor de 3¾% en 2013 a 4½% en 2014.

Cuadro 2.6.PIB real, precios al consumidor, saldo en cuenta corriente y desempleo en algunas economías de Oriente Medio y Norte de África(Variación porcentual anual, salvo indicación en contrario)
PIB realPrecios al consumidor1Saldo en cuenta corriente2Desempleo3
ProyeccionesProyeccionesProyeccionesProyecciones
201220132014201220132014201220132014201220132014
Oriente Medio y Norte de África4,62,13,810,812,310,313,210,39,3
Exportadores de petróleo45,41,94,011,413,810,817,413,912,4
Irán5−1,9−1,51,330,542,329,05,03,10,312,213,214,5
Arabia Saudita5,13,64,42,93,83,623,219,317,75,5
Argelia3,33,13,78,95,04,55,91,81,210,010,09,8
Emiratos Árabes Unidos4,44,03,90,71,52,517,315,215,6
Qatar6,25,15,01,93,74,032,429,625,6
Kuwait6,20,82,63,23,03,543,238,737,72,12,12,1
Iraq8,43,76,36,12,35,07,00,70,8
Importadores de petróleo62,02,83,18,77,88,9−7,7−6,7−4,9
Egipto2,21,82,88,66,910,3−3,1−2,6−0,912,313,012,8
Marruecos2,75,13,81,32,32,5−10,0−7,2−6,19,08,98,8
Túnez3,63,03,75,66,04,7−8,1−8,0−6,617,616,716,0
Sudán−3,33,92,535,532,127,4−10,8−11,9−7,018,019,020,0
Líbano1,51,51,56,66,33,1−16,2−16,7−16,7
Jordania2,83,33,54,85,93,2−18,1−9,9−9,112,212,212,2
Partidas informativas
Oriente Medio, Norte de África, Afganistán y Pakistán4,62,33,610,711,710,012,19,48,6
Pakistán4,43,62,511,07,47,9−2,1−1,0−0,66,56,76,9
Afganistán12,53,13,54,57,15,53,92,51,8
Israel73,43,83,31,71,62,10,32,33,06,96,86,8
Magreb815,52,76,75,94,34,65,0−2,8−2,7
Mashreq92,21,92,78,26,89,1−6,2−5,2−3,7
Nota: Los datos correspondientes a algunos países se basan en el ejercicio fiscal. Puede consultarse una lista completa de los períodos de referencia para cada país en en el cuadro F del apéndice estadístico.

La inflación promedio no es un motivo de preocupación inmediata para la mayoría de los exportadores de petróleo. En las economías del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), las tasas de inflación han aumentado poco a poco, en gran medida debido a los precios de los alimentos o al encarecimiento de la vivienda, o debido a ambos factores, pero se prevé que conservarán un nivel moderado, de aproximadamente 3¼% en 2013–14. En Irán, por el contrario, la inflación ha experimentado una marcada aceleración desde fines de 2012, consecuencia de la fuerte depreciación de la moneda. En otras economías, la inflación ha retrocedido más gracias a la eliminación de algunos estrangulamientos de la oferta, el abaratamiento de los alimentos y, en el caso de Argelia, la adopción de una política más restrictiva, pero se prevé que continuará a niveles más altos que en las economías del CCG.

Los riesgos para las perspectivas regionales a corto plazo están equilibrados, en términos amplios. Del lado positivo, los shocks geopolíticos y los trastornos de la oferta en la región podrían hacer subir los precios del petróleo, lo cual sería beneficioso para el crecimiento de los proveedores de petróleo que disponen de capacidad excedentaria, que compensarían las insuficiencias de otros exportadores de petróleo. Del lado negativo, el debilitamiento de la demanda mundial —particularmente el recrudecimiento de la desaceleración de las economías de mercados emergentes— o un aumento imprevistamente rápido de la oferta fuera de la OPEP, podrían generar presión a la baja sobre los precios del petróleo y el crecimiento de los exportadores de petróleo de la región. Aunque un endurecimiento imprevistamente drástico de las condiciones monetarias mundiales haría subir las tasas de interés internas de las economías del CCG cuyas monedas están vinculadas al dólar de EE.UU., es probable que los efectos globales en el crecimiento sean pequeños, siempre que los precios del petróleo se mantengan elevados.

Una disminución sostenida de los precios del petróleo dejaría a muchos exportadores de petróleo de la región con déficits fiscales. En el curso de los últimos años, el aumento del gasto ha hecho subir los precios de equilibrio fiscal del petróleo (es decir, los precios del petróleo a los cuales los presupuestos gubernamentales quedan equilibrados) más rápido que los precios efectivos del petróleo. En consecuencia, una serie de economías (Argelia, Bahrein, Irán, Iraq, Libia, Yemen) tienen precios de equilibrio fiscal que están por encima de los precios del petróleo proyectados para 2014. Aunque las demás economías mantienen superávits y niveles de deuda pública aún relativamente bajos, la mayoría no han estado acumulando riqueza con la rapidez necesaria para constituir reservas que sean suficientes para las generaciones futuras y que también puedan amortiguar caídas de los ingresos petroleros.

En términos de las políticas, la prioridad para los países exportadores de petróleo de la región es reforzar la capacidad de resistencia frente a los shocks de los ingresos petroleros y, al mismo tiempo, diversificar sus economías para absorber una fuerza laboral en rápido crecimiento. Son contadas las economías del CCG con largos horizontes de producción y sustanciales amortiguadores fiscales que disponen de margen para desplegar una política fiscal anticíclica frente a los riesgos a la baja; en otras, el espacio fiscal es mínimo o inexistente. La política fiscal debería centrarse en crear amortiguadores contra los shocks de los precios del petróleo encontrando fuentes de ingreso público no petrolero y conteniendo los gastos corrientes difíciles de revertir, al tiempo que mantiene un gasto social y de capital de buena calidad en pro de la diversificación de la economía, el crecimiento y la acumulación de la riqueza para las generaciones futuras.

Las medidas encaminadas a mejorar la calidad de la enseñanza y alinearla mejor con las necesidades del sector privado, sumadas a políticas que promuevan el espíritu de empresa y la participación de la mujer en la fuerza laboral, podrían contribuir a estimular el crecimiento y reducir la dependencia del gasto fiscal financiado con ingresos petroleros como fuente de crecimiento económico. En las economías del CCG, las iniciativas destinadas al mercado laboral —incluida una capacitación adecuada— para atraer a los ciudadanos del GCC al sector privado deberían estar complementadas por una moderación de los sueldos del sector público y de las expectativas de empleo en la función pública. Las economías que no pertenecen al CCG deberían procurar promover la actividad del sector privado modernizando la infraestructura básica y mejorando el clima de negocios.

Economías importadoras de petróleo

Las condiciones económicas son difíciles en los importadores de petróleo de OMNAP. A pesar de los incipientes indicios de mejora del turismo, la exportación y la inversión extranjera directa (IED) en una serie de países, gracias en parte al aumento de la demanda de las economías del CCG, la ininterrumpida incertidumbre en torno a la situación política y la política económica es un lastre para la confianza y la actividad económica. El creciente conflicto en Siria y la evolución de la situación de Egipto han despertado inquietudes en cuanto a la posibilidad de que la desestabilización se extienda, lo cual complica más la gestión económica. Además, en muchos países, los factores amortiguadores externos y fiscales están bajos.

En términos globales, se prevé que el crecimiento se mantendrá en torno a 3% en 2013–14. En la mayoría de las economías, esa proyección se traducirá en un desempleo persistentemente elevado y un estancamiento de los niveles de vida, que probablemente contribuyan a prolongar el descontento social.

  • En Egipto, la evolución de la situación política determinará en gran medida el ritmo de las reformas de política, la confianza y la actividad interna, contra un trasfondo de agudos desequilibrios fiscales y externos. El financiamiento proveniente de varios países del CCG está aliviando las restricciones a corto plazo, y en consecuencia las autoridades han anunciado un programa de estímulo fiscal encaminado a respaldar el crecimiento y la creación de empleos.

  • En Líbano, los efectos de contagio de la situación política y los refugiados que escapan al conflicto de Siria continuarán sacudiendo la confianza y desincentivando el turismo y el crecimiento, generando presión sobre la situación fiscal y los saldos externos.

  • El flamante gobierno de Pakistán tiene como mandato atacar el profundo déficit fiscal y externo, lo cual en un principio afectará el crecimiento. Sin embargo, se prevé que las reformas del sector energético, combinadas con niveles relativamente estables de remesas de los trabajadores y producción agrícola y con el respaldo de donantes internacionales y bilaterales, apuntalarán el crecimiento a mediano plazo.

  • En Túnez, la evolución de la situación política y la seguridad continuará empañando las perspectivas económicas y enfriando el ritmo de la reforma fiscal, financiera y estructural.

  • Se prevé que el crecimiento en Marruecos se desacelerará en 2014, a medida que la producción agrícola que depende de las lluvias se normalice tras una cosecha excepcional en 2013.

  • Escapando a las tendencias regionales, algunas economías continuarán gozando de un crecimiento sólido, según las proyecciones. En Djibouti, el vigor del transporte marítimo estimulará la construcción y atraerá IED. En Mauritania, un próspero sector minero y las obras de infraestructura pública fortalecerán la actividad económica.

En la mayoría de los países, la inflación se mantiene elevada, aunque se ha moderado en los últimos tiempos, gracias a los niveles decrecientes de los precios mundiales de los alimentos y la energía. En Pakistán, la depreciación de la moneda y el recorte de los subsidios energéticos probablemente aticen la inflación.

Los factores nacionales y regionales son las principales fuentes de riesgos, que continúan inclinándose a la baja. Los reveses sufridos por las transiciones políticas y la constante tensión en el ámbito social y de la seguridad podrían demorar el regreso de la confianza y las reformas. Los riesgos a la baja para el crecimiento en la zona del euro y las economías del CCG también son riesgos para los importadores de petróleo de la región, a través de los efectos de contagio en el turismo, el comercio y las remesas. En la mayoría de los países, la limitada exposición a los mercados internacionales de capital debería limitar los riesgos de una interrupción repentina de las entradas de capitales. Aun así, dada la limitada flexibilidad del tipo de cambio, el endurecimiento de las condiciones monetarias mundiales podría provocar un alza de las tasas de interés internas, lo cual enfriaría el crecimiento.

En un ambiente de mayor riesgo debido a las tensiones regionales y el recrudecimiento de la incertidumbre política, los objetivos de la política económica son tres: 1) crear empleo, 2) avanzar con la consolidación fiscal y 3) emprender reformas estructurales.

  • El creciente y elevado nivel de desempleo exige concentrarse con urgencia en la creación de empleos. La demora en la recuperación de la inversión privada plantea la necesidad de que el gobierno desempeñe un papel clave en el apuntalamiento de la actividad económica a corto plazo. Como el margen para incrementar los déficits fiscales es limitado, el gasto en subsidios generalizados debe reorientarse hacia una inversión pública que favorezca el crecimiento y al mismo tiempo mejore la protección de grupos vulnerables a través de una asistencia social bien focalizada. Los socios externos podrían proporcionar financiamiento adicional si existen marcos de política adecuados.

  • Como las inquietudes en torno a la sostenibilidad de la deuda están creciendo y se están erosionando los factores amortiguadores fiscales y externos, la mayoría de los países deben comenzar a poner en orden la situación fiscal. Sin embargo, en algunos casos, quizás haya margen para escalonar el ajuste fiscal a fin de limitar su impacto en la actividad económica a corto plazo. Se necesitaría una estrategia de consolidación fiscal a mediano plazo creíble para asegurar que los inversionistas nacionales y extranjeros sigan estando dispuestos a proporcionar financiamiento adecuado. En algunos casos, la flexibilización del tipo de cambio también puede ayudar a suavizar el impacto a corto plazo de la consolidación fiscal en el crecimiento y contribuir a reconstituir las reservas internacionales.

  • Un ambicioso programa de reforma estructural es esencial para potenciar la actividad del sector privado y promover una economía más dinámica, competitiva e inclusiva. Las reformas deben centrarse en una gran cantidad de ámbitos, como la mejora de la regulación y gobernabilidad del sector empresarial, la ampliación del acceso de las empresas y los consumidores al financiamiento, y la flexibilización de los mercados de trabajo y de productos, al tiempo que se protege a los grupos vulnerables a través de una asistencia social bien focalizada. Dar los primeros pasos en este sentido puede ayudar a dar fe del compromiso de los gobiernos con las reformas y afianzar la confianza.

La demora en la recuperación económica y el creciente desempleo ponen de relieve la urgencia de reformar las políticas. Es esencial avanzar sin tardanza en estos tres ámbitos prioritarios —con el respaldo de la comunidad internacional a través de la ampliación del financiamiento, el acceso y la asistencia técnica— para comenzar a obtener los beneficios tan ansiados de las recientes transiciones económicas y políticas.

África subsahariana: Dinamismo continuo

El crecimiento en África subsahariana conservó el vigor en 2012–13 y, según las previsiones, se acelerará ligeramente en 2014 (gráfico 2.15), producto de la vigorosa demanda interna en la mayor parte de la región. No obstante, los efectos de contagio de la anémica demanda externa, el vuelco de los flujos de capitales y la caída de los precios de las materias primas están contribuyendo a que las perspectivas de crecimiento en muchos países sean algo menos prometedoras que las del informe WEO de abril de 2013. Las políticas deberían apuntar a recobrar el margen de maniobra de la política en los casos en que haya disminuido y, en términos más amplios, a movilizar ingresos a fin de atender las necesidades sociales y de inversión. Para lograr un crecimiento sostenible e inclusivo a mediano plazo, los gobiernos deberían profundizar las reformas estructurales y conceder prioridad a la inversión en infraestructura y al gasto social.

Gráfico 2.15.África subsahariana: Pronósticos de crecimiento del PIB en 2013

(Porcentaje)

Fuente: Estimaciones del personal técnico del FMI.

Aunque resultó marginalmente inferior a la de 2012, la actividad en África subsahariana conservó la solidez a comienzos de 2013, respaldada en la mayoría de los países por la demanda interna (gráfico 2.16). El crecimiento fue particularmente vigoroso en los Estados frágiles y de bajo ingreso, con las notables excepciones de Malí y Guinea-Bissau, afectados por el conflicto civil. Angola se benefició de la recuperación de la producción de petróleo. En Nigeria, el nivel persistentemente elevado de los precios del petróleo apuntaló el dinámico crecimiento, a pesar de los vientos en contra pasajeros generados por los problemas de seguridad en el norte y el robo de petróleo. En Etiopía, el decreciente nivel de los precios del café y los estrangulamientos de la oferta provocaron una ligera disminución del crecimiento, que se encontraba a un nivel muy elevado. En Sudáfrica, sin embargo, el crecimiento se enfrió más, en gran medida debido a las tensas relaciones industriales, la anémica inversión privada y el debilitamiento del aumento del consumo, afectado este último por el crecimiento decreciente del ingreso disponible y la erosión de la confianza de los consumidores. Con contadas excepciones, la inflación se mantuvo estable en términos amplios de la región.

Gráfico 2.16.África subsahariana: Continuo dinamismo

El crecimiento conserva el vigor y se acelerará más, aunque con más lentitud de la prevista. Contribuyen a la actividad la vigorosa demanda interna y el aumento de la inversión relacionada con las materias primas, y los efectos de contagio han sido leves hasta ahora dados los limitados vínculos financieros. El mantenimiento de una sólida economía requiere mejores esfuerzos por recomponer los márgenes de maniobra para la aplicación de políticas, contener la inflación y estimular el crecimiento potencial.
El crecimiento conserva el vigor y se acelerará más, aunque con más lentitud de la prevista. Contribuyen a la actividad la vigorosa demanda interna y el aumento de la inversión relacionada con las materias primas, y los efectos de contagio han sido leves hasta ahora dados los limitados vínculos financieros. El mantenimiento de una sólida economía requiere mejores esfuerzos por recomponer los márgenes de maniobra para la aplicación de políticas, contener la inflación y estimular el crecimiento potencial.

Fuentes: Haver Analytics; FMI, base de datos de International Financial Statistics, y estimaciones del personal técnico del FMI.

Nota: AS = África subsahariana.

1 Liberia, Sudán del Sur y Zimbabwe se excluyen debido a limitaciones de los datos.

2 Debido a limitaciones de los datos, se excluyen Chad, la República del Congo y Gabón de los países exportadores de petróleo; Camerún, Swazilandia y Zambia de los países de ingreso mediano; Comoras, Eritrea, Gambia, Guinea, Guinea-Bissau, Liberia, la República Democrática del Congo, Santo Tomé y Príncipe, Sudán del Sur y Zimbabwe de los países de bajo ingreso.

La reciente volatilidad de los mercados financieros internacionales ha afectado a varias economías de la región, aunque la mayoría de los países de bajo ingreso sufrieron poco esos efectos gracias a lo limitado de sus vínculos con los mercados financieros internacionales. Entre los mercados fronterizos, la moneda de Nigeria se debilitó frente al dólar de EE.UU. cuando la volatilidad tocó máximos, aunque las condiciones financieras se han estabilizado desde entonces. En Sudáfrica, la moneda sufrió una caída pronunciada, los diferenciales de los bonos se ensancharon y los precios de las acciones retrocedieron debido a factores externos sumados a vulnerabilidades económicas internas. Sin embargo, como las afluencias se reanudaron en julio y agosto, para comienzos de septiembre los precios de los activos parecían estar estabilizándose.

De acuerdo con las proyecciones, el crecimiento aumentará de alrededor de 5% en 2012 y 2013 a 6% en 2014. Esto representa una revisión a la baja de más de ½ punto porcentual para 2013 en relación con el informe WEO de abril de 2013 si se toma la región en su totalidad, y de casi ½ punto porcentual para 2014 si se toman los países de ingreso mediano (cuadro 2.7):

Cuadro 2.7.PIB real, precios al consumidor, saldo en cuenta corriente y desempleo en algunas economías de África subsahariana(Variación porcentual anual, salvo indicación en contrario)
PIB realPrecios al consumidor1Saldo en cuenta corriente2Desempleo3
ProyeccionesProyeccionesProyeccionesProyecciones
201220132014201220132014201220132014201220132014
África subsahariana4,95,06,09,06,96,3−3,0−4,0−4,0
Exportadores de petróleo46,35,87,010,88,77,66,93,73,2
Nigeria6,66,27,412,29,98,27,63,23,6
Angola5,25,66,310,39,28,59,27,14,6
Guinea Ecuatorial5,3−1,5−1,93,45,05,4−12,6−15,1−16,9
Gabón5,66,66,82,7−1,52,513,29,76,3
República del Congo3,85,84,85,05,32,8−1,37,55,1
Economías de ingreso mediano53,83,33,95,55,95,5−6,2−6,3−6,1
Sudáfrica2,52,02,95,75,95,5−6,3−6,1−6,125,126,026,2
Ghana7,97,96,19,211,09,8−12,2−12,9−10,7
Camerún4,64,64,92,42,52,5−3,7−4,1−3,7
Côte d’Ivoire9,88,08,01,32,92,5−1,3−2,9−2,5
Botswana4,23,94,17,56,85,8−4,9−1,8−1,2
Senegal3,54,04,61,41,21,6−10,3−9,5−8,5
Economías de bajo ingreso64,96,58,112,76,35,8−13,0−12,2−12,1
Etiopía8,57,07,524,17,28,2−6,6−6,4−6,1
Kenya4,65,96,29,45,45,0−9,3−7,8−7,3
Tanzanía6,97,07,216,08,55,8−15,3−14,9−14,1
Uganda2,85,66,514,05,04,9−10,5−12,0−13,9
República Democrática del Congo7,26,210,52,14,46,0−9,6−12,9−17,0
Mozambique7,47,08,52,15,55,6−36,5−40,1−41,7
Partida informativa
África subsahariana excluido
Sudán del Sur5,14,85,78,96,96,3−2,8−3,9−4,2
Nota: Los datos correspondientes a algunos países se basan en el ejercicio fiscal. Puede consultarse una lista completa de los períodos de referencia para cada país en en el cuadro F del apéndice estadístico.
  • En Angola, las revisiones reflejan demoras de la ejecución del presupuesto. En Nigeria, entre otros factores, reflejan principalmente la disminución de la producción de petróleo.

  • Se prevé que el crecimiento en Sudáfrica mejorará poco a poco a partir de 2014 a medida que tome cuerpo el crecimiento mundial y se diluyan los estrangulamientos en la infraestructura. Sin embargo, el endurecimiento de las condiciones de financiamiento, la debilidad que aún aqueja a la confianza de los inversionistas y los consumidores, la tensión persistente de las relaciones industriales, la incertidumbre en torno a la política y el elevado nivel de deuda de los hogares actuará como un lastre para la evolución de la economía.

  • En otras economías, se prevé que el crecimiento seguirá siendo más bien robusto, alimentado por la inversión en proyectos de infraestructura, energía y recursos naturales, así como el aumento del producto generado por los proyectos que se inicien (Ghana, Mozambique, Níger, Sierra Leona). Sin embargo, la reciente debilidad de los precios internacionales de las materias primas podría demorar la inversión en minería en algunos países (Guinea). El crecimiento a mediano plazo de algunos exportadores de recursos también se verá afectado por la desaceleración de la trayectoria de crecimiento en la economía china4.

Según las previsiones, la inflación volverá a disminuir en 2013 en gran parte de la región, gracias a cierta moderación de los precios mundiales de los alimentos y a políticas monetarias prudentes. Sin embargo, los saldos en cuenta corriente continuarán debilitándose, según las proyecciones, entre otras cosas por efecto del descenso de los precios mundiales de las materias primas (por ejemplo, Burkina Faso y Nigeria) y la continua inversión en infraestructura y recursos naturales financiada con IED (Mozambique, Sierra Leona).

Los principales riesgos para las perspectivas son una desaceleración económica mundial o un enfriamiento más profundo del crecimiento en China u otros mercados emergentes importantes que podrían debilitar la exportación como consecuencia del retroceso de los precios de las materias primas o la disminución de las entradas de ayuda e IED. Una disminución pronunciada o dilatada de los precios del petróleo y de las materias primas afectaría a los exportadores de materias primas que aún no cuentan con suficientes factores amortiguadores fiscales (Angola, Nigeria) y podría afectar a los proyectos de desarrollo de recursos planificados o en marcha (Ghana, Guinea, Liberia). Sudáfrica también es vulnerable a nuevas desaceleraciones o interrupciones repentinas de las entradas de capitales, que podrían ser causadas por la revaloración del riesgo a escala mundial o shocks internos, especialmente una escalada de las tensiones industriales. Algunos mercados fronterizos, como Ghana y Nigeria, también podrían resultar vulnerables a desaceleraciones de los flujos financieros privados. El riesgo interno generado por la agudización de las tensiones sociopolíticas (por ejemplo, en el Sahel y la República Centroafricana) y el recrudecimiento de los problemas de seguridad en el norte de Nigeria también podría afectar desfavorablemente a los países vecinos. Dada la importancia de la agricultura de subsistencia, la falta de lluvias también puede crear un riesgo de inseguridad alimentaria y hacer subir los precios en varias partes de la región. La insuficiencia de la capacidad de generación de electricidad podría ser otro lastre para el crecimiento de una gran cantidad de países.

En términos generales, las políticas macroeconómicas deberían seguir concentradas en reconstituir los factores amortiguadores que se hayan agotado y en mantener la inflación bajo control. La movilización de los ingresos fiscales constituye un objetivo importante para los países de bajo ingreso a nivel más general, ya que allí puede ayudar a atender necesidades sociales y de inversión. En ese sentido, también será crucial fijar las prioridades del gasto social y de capital mientras se siguen mejorando la selección de proyectos y la capacidad de ejecución. Aunque la cancelación de la deuda dentro del marco de la Iniciativa para los Países Pobres Muy Endeudados y la Iniciativa para el Alivio de la Deuda Multilateral ha mejorado la sostenibilidad global de la deuda, es necesario mantener la prudencia para que los niveles de deuda sigan bajo control, especialmente en los casos en que ha aumentado en los últimos tiempos (por ejemplo, Cabo Verde y Senegal). Si la inflación se mantiene relativamente alta, se justifica también aplicar políticas monetarias restrictivas (Angola, Tanzanía). En algunos países exportadores de petróleo (Angola), es necesario tomar medidas para mejorar la transparencia y el control público de la administración del ingreso presupuestario. Sudáfrica debe avanzar a paso firme en la implementación de reformas estructurales para mejorar la enseñanza y la eficacia de los servicios públicos, disolver estrangulamientos en la infraestructura y promover la competencia en el mercado de los productos y la flexibilidad del mercado laboral.

A mediano plazo, todos los países de la región tendrán que redoblar los esfuerzos por promover el crecimiento sostenible e inclusivo invirtiendo en capital físico y humano, profundizando los sectores financieros, promoviendo la agricultura, mejorando el clima de negocios y fomentando la diversificación de la economía. En muchos países hay margen para incrementar el financiamiento del gasto prioritario ampliando la base tributaria o recortando los subsidios energéticos (por ejemplo, Camerún y Nigeria).

Referencia

    Fratzscher, Marcel,2012, “Capital Flows, Push versus Pull Factors and the Global Financial Crisis”, Journal of International Economics, vol. 88, No. 2, págs. 34156.

Los multiplicadores fiscales implícitos están basados en el apéndice 1 del informe Monitor Fiscal de abril de 2012.

Obsérvese que, de acuerdo con las normas internacionales, el crecimiento en India se presenta en el cuadro 2.3 en términos del PIB a precios de mercado. En términos de PIB al costo de los factores, el crecimiento está estimado en 5% en el ejercicio 2012 y proyectado en 4¼% en 2013 y alrededor de 5% en 2014.

Véase el capítulo 3 de la edición de mayo de 2013 de Perspectivas económicas: Las Américas.

Véase también la sección especial del capítulo 1 sobre las materias primas.

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