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Capítulo II. Repercusiones Mundiales del Déficit Fiscal de Estados Unidos y del Crecimiento Económico de China

Author(s):
International Monetary Fund. Research Dept.
Published Date:
June 2004
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El presente capítulo consta de dos ensayos: en el primero se examinan las repercusiones mundiales del déficit fiscal de Estados Unidos, y en el segundo el efecto de la nueva presencia de China en la economía internacional.

Concretamente, en el primer ensayo se analiza el efecto a mediano plazo que el déficit presupuestario de Estados Unidos podría tener en la actividad económica del resto del mundo, en las tasas de interés mundiales a largo plazo y en el dólar. Se postula que hasta ahora la expansión fiscal de Estados Unidos ha dado un importante respaldo a la reactivación mundial sin observarse efectos negativos sobre las tasas de interés a largo plazo, pero que hay motivos para sospechar que esta situación no pueda durar. En algún momento, a medida que aumente la deuda pública de Estados Unidos, es prácticamente una certeza que los efectos positivos serán contrarrestados por alguna combinación de retiro del estímulo fiscal y tasas de interés a largo plazo más altas. Esta última preocupación es particularmente importante para las economías de mercados emergentes que tienen una elevada deuda denominada en moneda extranjera, ya que esos países son especialmente sensibles a los aumentos de las tasas de interés reales en la economía mundial. Las conclusiones del ensayo hacen pensar que, suponiendo que el crecimiento se acelere tanto en Estados Unidos como en las economías mundiales, una manera sensata y prudente de equilibrar las metas a corto y largo plazo sería retirar en etapas el estímulo fiscal en los próximos años, prestando debida atención a los incentivos para trabajar e invertir en Estados Unidos.

En el segundo ensayo se examina el efecto mundial del rápido crecimiento y de la continua integración de China en la economía internacional. Si bien hasta la fecha la evolución del país coincidió en general con episodios de rápida integración, como ocurrió en Japón durante la posguerra, en las economías recientemente industrializadas de Asia y en los cuatro países de la ASEAN más afectados por la crisis, es probable que en el largo plazo China tenga un papel mucho más importante en la economía mundial a medida que los niveles de ingreso per cápita se aproximen a los de las otras economías de mercados emergentes de la región. Si bien es evidente que este crecimiento favorecerá sobre todo a China, el efecto en el resto del mundo también será positivo, aunque probablemente menor que el efecto que podrían tener otros cambios mundiales, como la liberalización multilateral del comercio en las dos próximas décadas. En particular, las economías avanzadas se beneficiarán de los menores precios de las importaciones de uso intensivo de mano de obra y de la mayor demanda de exportaciones cuya fabricación requiere un uso intensivo de mano de obra calificada, en tanto que los países en desarrollo tendrán mayores oportunidades para exportar a China, tanto productos básicos primarios como manufacturas para reprocesamiento y reexportación. Sin embargo, los países con dotaciones de recursos similares a los de China, y que compiten estrechamente con los mercados de ese país en el mercado mundial, tendrán que emprender ajustes considerables y demostrar flexibilidad en los mercados de productos y de la mano de obra para evitar pérdidas considerables. En general, para poder aprovechar las ventajas de la nueva presencia de China, los países tendrán que flexibilizar sus economías mediante reformas estructurales e intensificar sus propios procesos de integración. Las economías avanzadas podrían ayudar significativamente a los países perjudicados eliminando las restricciones sobre el comercio mundial como las que se aplican, por ejemplo, a los productos agropecuarios.

¿Cómo afectará al resto del mundo el déficit presupuestario de Estados Unidos?

Nota: La autora principal de este ensayo es Nicoletta Batini. Ercument Tulun y Sarma Jayanthi se encargaron de la investigación.

Entre 1992 y 2000, el producto real y la demanda agregada de Estados Unidos aumentaron rápidamente, impulsando la economía internacional. La favorable posición cíclica y la adopción de una política fiscal prudente se tradujeron en sólidas perspectivas fiscales, en tanto que una mayor tasa de crecimiento de la productividad y los rápidos avances del mercado bursátil ocasionaron un auge de la inversión y una expansión del déficit externo del país. A partir de mediados de 2000, sin embargo, la economía internacional y la de Estados Unidos se deterioraron significativamente, tras una de las mayores caídas del mercado bursátil del período de la posguerra, los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, las quiebras de grandes empresas y la guerra en Iraq. La política fiscal activa adoptada por el gobierno federal para ayudar a reactivar la economía de Estados Unidos, conjugada con un gasto extraordinario en los rubros militar y de la seguridad como consecuencia de la lucha contra el terrorismo, así como la evolución cíclica de un crecimiento alto a un crecimiento bajo, provocaron un deterioro de la razón déficit presupuestario/PIB de Estados Unidos de 7 puntos porcentuales con respecto al ejercicio 2000, el mayor deterioro desde la segunda guerra mundial en un período tan breve, equivalente a un 6% del ahorro bruto mundial. Las tasas de interés, sin embargo, se mantuvieron bajas debido a la orientación acomodaticia de la política monetaria y la atonía de la inversión internacional. Se prevé que la situación fiscal del país se mantenga en déficit durante los próximos años.

Hasta la fecha tanto Estados Unidos como el resto del mundo se han beneficiado del estímulo fiscal de ese país, lo que tuvo un efecto positivo sobre el producto de Estados Unidos y el producto internacional, dada la forma en que el país importa cada vez más del resto del mundo, sin ejercer presiones significativas sobre las tasas de interés a largo plazo. La expansión fiscal de Estados Unidos constituyó un importante apoyo para la demanda mundial en un momento en que las políticas monetarias ya eran muy expansivas, sobre todo en ese país y en Japón. Si no hubiese habido ese apoyo, probablemente la recuperación mundial no habría sido tan vigorosa y amplia. No obstante, muchos observadores, inclusive funcionarios técnicos del FMI, han expresado inquietud acerca de los efectos a mediano plazo de esta expansión fiscal, señalando las posibles repercusiones para las tasas de interés internacionales, la productividad y el ingreso que tiene un elevado déficit fiscal en Estados Unidos—especialmente a medida que la política monetaria vuelva a asumir una orientación más neutra y se reactive la inversión—y para el déficit en cuenta corriente de Estados Unidos que ha alcanzado niveles sin precedentes y el futuro valor de la moneda de ese país. En el presente ensayo, estas cuestiones se abordan centrando la atención en las siguientes preguntas:

  • ¿Cuál será el efecto a mediano plazo del déficit presupuestario de Estados Unidos en la actividad económica del resto del mundo?

  • ¿Cuáles serán las consecuencias de los aumentos de la deuda pública, el déficit en cuenta corriente, y los pasivos externos netos de Estados Unidos para el dólar y, en última instancia, para la actividad económica mundial?

  • ¿Tendrán las actuales perspectivas fiscales de Estados Unidos un efecto puntual sobre las economías de mercados emergentes?

  • ¿Puede Estados Unidos evitar las repercusiones indeseables futuras de su política fiscal y, en caso afirmativo, de qué modo, dado lo que ya se sabe de episodios fiscales similares del pasado?

¿Cuán inquietantes son las perspectivas fiscales de Estados Unidos?

Tras la posición sumamente sólida que mantuvieron las finanzas públicas en el ejercicio 2000, la situación fiscal de Estados Unidos se ha deteriorado rápidamente (gráfico 2.1). Según estimaciones, el presupuesto unificado del ejercicio 2004 del gobierno federal de Estados Unidos arrojó un déficit de 4½% del PIB ($521.000 millones) frente al superávit de 2½% del PIB ($236.000 millones) registrado en el ejercicio 20001. Ello refleja, en orden aproximado de importancia, los recortes de impuestos, los aumentos del gasto discrecional y no discrecional, factores cíclicos y, por último, porque dejaron de recaudarse los cuantiosos impuestos a las ganancias de capital tras el estallido de la burbuja bursátil a fines de los años noventa (cuadro 2.1).

Gráfico 2.1.Estados Unidos: Saldo fiscal

(Porcentaje del PIB; ejercicios fiscales)

Con respecto al ejercicio 2000 en que la posición fiscal era sumamente sólida, las perspectivas fiscales de Estados Unidos se deterioraron rápidamente.

Fuente: Presupuestos del Gobierno de Estados Unidos para los ejercicios 2001, 2003 y 2005.

Cuadro 2.1.Contribución acumulativa al cambio en el presupuesto, en puntos porcentuales
2000–04
Recortes de impuestos−2,5
Aumentos del gasto1−2,1
Factores cíclicos−1,5
Menores ingresos fiscales−0,7
Total−6,8
Fuente: Oficina de Presupuesto del Congreso (2003a).

Gasto discrecional, servicio de la deuda y otra legislación.

Fuente: Oficina de Presupuesto del Congreso (2003a).

Gasto discrecional, servicio de la deuda y otra legislación.

El gobierno proyecta que en los cinco años posteriores a 2004 el déficit se reducirá a aproximadamente la mitad de lo que fue en el ejercicio 2004 (gráfico 2.2). Esta proyección se supedita a una serie de supuestos algo optimistas acerca de las operaciones gubernamentales, por ejemplo, que repunten los ingresos fiscales, que no se reforme el impuesto mínimo alternativo (AMT, por sus siglas en inglés)—el cual no está indexado a la inflación ni se ajusta para compensar los recientes recortes de impuestos pero sí afectará a una proporción cada vez mayor de la población—que los contribuyentes no tengan que sufragar las operaciones de mantenimiento de la paz en Iraq después del ejercicio 2004 y que el gasto, excluido el que se destina a la seguridad y la defensa nacionales, se contenga estrictamente en los próximos años. Evidentemente, de no materializarse estos supuestos, las perspectivas fiscales se deteriorarían considerablemente. La Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO, por sus siglas en inglés), por ejemplo, ha divulgado estimaciones de la trayectoria del déficit suponiendo que el gasto discrecional real per cápita (que incluye el gasto en defensa y seguridad nacionales) se mantuviese constante y que el Congreso enmendase el AMT, pero dejando invariables los demás supuestos de las autoridades. Suponiendo que se dé este escenario, proyectan que en lugar de reducirse a la mitad, el déficit fiscal efectivo de Estados Unidos en la próxima década se mantendría en un nivel cercano al actual, expresado como razón del producto (gráfico 2.2)2. Evidentemente, las perspectivas fiscales también dependen de la expansión de la actividad y, por lo tanto, podrían mejorar si el aumento de la productividad supera las expectativas en los próximos años. Desde un punto de vista histórico, la velocidad del deterioro del déficit tiene pocos paralelos. El cambio que registró el presupuesto, como razón del PIB, entre el ejercicio 2000 y el ejercicio 2004 es el más pronunciado de los últimos cincuenta años y su magnitud es casi dos veces mayor que la del peor episodio negativo de cuatro años desde la guerra de Corea. En valores absolutos, aunque el déficit federal actual es elevado tiene precedentes expresados como razón del PIB. El déficit proyectado para el ejercicio 2004 es similar en magnitud a los de mediados de los años ochenta tras los recortes tributarios otorgados en virtud de la Ley Impositiva de Reactivación Económica de 1981 (Economic Recovery Tax Act), período en el que hubo una reducción gradual del impuesto sobre la renta de las personas físicas a partir de 1982 y los aumentos del gasto militar incrementaron el déficit estructural del país (gráfico 2.3). Las grandes insuficiencias del ingreso a mediados de los años ochenta persistieron durante los años noventa, pese a que las proyecciones de las autoridades eran más optimistas en aquel entonces. Finalmente lograron corregirse dichas deficiencias tras una serie de dolorosas medidas encaminadas a imponer reglas fiscales para reducir y eliminar los déficit presupuestarios.

Gráfico 2.2.Estados Unidos: Riesgos fiscales

(Porcentaje del PIB; ejercicios fiscales)

Aunque el Gobierno de Estados Unidos prevé que el déficit fiscal se reducirá a la mitad en los cinco años posteriores a 2004, la Oficina de Presupuesto del Congreso es más pesimista.

Fuentes: Presupuesto del Gobierno de Estados Unidos para el ejercicio 2005 (OMB); Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO).

Nota: Todas las cifras del saldo fiscal se expresan como porcentaje del PIB; las cifras del PIB son estimaciones del FMI.

1La estimación de referencia de la CBO para el ejercicio 2004 se ajusta prorrogando las disposiciones tributarias que caducarán de la Ley de Crecimiento Económico y Ventajas Impositivas [Economic Growth and Tax Relief Reconciliation Act (EGTRRA)] y la Ley de Crecimiento Económico, Empleo y Ventajas Impositivas de 2003 [Jobs and Growth Tax Relief Reconciliation Act (JGTRRA)].

2La estimación de referencia de la CBO para el ejercicio 2004 se ajusta prorrogando las disposiciones tributarias que caducarán de la Ley EGTRRA y la Ley JGTRRA y suponiendo que se reforme el impuesto mínimo alternativo (AMT) y que las asignaciones discrecionales aumenten en función de la tasa de inflación después de 2004.

Esta experiencia parece indicar que para reducir el actual déficit fiscal de Estados Unidos se requeriría un esfuerzo sostenido. Hasta qué punto esa tarea será más o menos difícil que en los años ochenta y los años noventa depende tanto de la magnitud relativa del déficit actual y de los déficit anteriores como de la coyuntura actual en Estados Unidos con respecto a la de esa época. Por el lado positivo, parecería que hoy en día la economía de Estados Unidos es más sólida que en los años ochenta y, con excepción de Japón, el deterioro de la situación fiscal se limita en gran medida a Estados Unidos, aunque en el resto del mundo la situación es, inevitablemente, un poco heterogénea (gráfico 2.3). Por el lado negativo, sin embargo, es probable que en los próximos años se intensifiquen las presiones sobre el presupuesto debido a las jubilaciones de la numerosa generación de la posguerra, que comenzarán en 2012, y a la mayor longevidad, lo cual hace más apremiante sanear las finanzas públicas3. Asimismo, hoy en día, la situación externa de Estados Unidos es más débil, caracterizándose por un déficit sin precedentes en cuenta corriente y la rápida expansión de los pasivos externos netos y, por lo tanto, es más vulnerable a cambios de actitud en los mercados cambiarios.

Gráfico 2.3.Saldo fiscal estructural de los países avanzados

A diferencia de los años ochenta y exceptuando a Japón, actualmente el deterioro de la situación fiscal afecta sobre todo a Estados Unidos. El déficit presupuestario actual de Estados Unidos asciende a un 6% del ahorro mundial bruto.

Fuente: Cálculos del personal técnico del FMI.

1Alemania, Canadá, Francia, Italia y Reino Unido.

¿Qué efecto tiene una expansión fiscal en Estados Unidos?

Una expansión fiscal en Estados Unidos puede tener repercusiones mundiales a través de cuatro canales principales. Primero, intensifica la actividad económica interna y en el extranjero del lado de la demanda por medio del efecto del “multiplicador fiscal” a corto plazo. Su incidencia en la actividad depende de la composición de la expansión y de las resultantes presiones al alza sobre las tasas de interés y el tipo de cambio, que tienden a ser menores si las autoridades monetarias dan cabida al estímulo fiscal. Segundo, a mediano plazo, el desequilibrio reduce el consumo privado (porque se requiere un mayor ahorro privado para compensar el desahorro público) o reduce la inversión privada, o tiene ambos efectos, mediante el desplazamiento de la inversión. En última instancia, el costo es un menor aumento de productividad y un menor ingreso a nivel mundial. Tercero, la modificación de las tasas impositivas afecta a los incentivos en Estados Unidos para trabajar y ahorrar. Por último, a corto plazo la expansión ejerce presiones suplementarias sobre la posición en cuenta corriente del país y, con el tiempo, obliga a atender a una mayor deuda y a efectuar mayores pagos al resto del mundo por el servicio de la misma, lo cual erosiona el valor del dólar, reduce el consumo en Estados Unidos y lo eleva en el resto del mundo. A continuación se analizan brevemente estos cuatro canales y su importancia relativa.

Multiplicadores fiscales a corto plazo

Cuando la expansión fiscal se realiza recortando los impuestos e incrementando el gasto público, aumenta el ingreso disponible y la demanda agregada se amplía directamente por la vía de los aumentos del consumo del sector público. A medida que este ingreso suplementario se gasta, la demanda se incrementa en múltiplos del aumento inicial, mediante el dominado “multiplicador fiscal”. Si bien las estimaciones de la magnitud del multiplicador varían considerablemente (entre 0,1 y 1,6), debido en parte a la amplia gama de supuestos técnicos (que incluyen la respuesta de la política monetaria), los resultados típicos de regresiones recientes y de modelos macroeconómicos de gran alcance (resumidos, respectivamente, en los cuadros 2.2 y 2.3) apuntan a que el efecto de una expansión fiscal es significativamente positivo; suele ser más pronunciado en el caso de los aumentos del gasto público que el recorte de impuestos, y con el tiempo se va desvaneciendo. Además, los modelos multinacionales parecen indicar que entre un cuarto y la mitad del efecto en Estados Unidos se propaga al resto del mundo.

Cuadro 2.2.Efectos de la política fiscal en el producto(estimaciones de autorregresión vectorial)
Multiplicadores del gastoMultiplicadores tributarios
EstudioMuestraEfectoMáximo1A largo plazoEfectoMáximo1A largo plazo
Blanchard y Perotti (2002)1960–199720,81,3(15)1,00,70,8(5)0,2
1960–197710,90,9(1)0,70,71,3(7)1,3
Fatás y Mihov (2001)1960–19990,10,3(16)0,2
Mountford y Uhlig (2002)1955–20000,20,5(3)0,20,4(9)
Perotti (2002)1960–20000,41,1(15)1,00,30,8(7)0,5
1960–19790,71,6(10)−0,60,41,1(13)0,8
1980–20000,10,5(3)−1,30,20,2(1)0,1

Las cifras entre paréntesis indican el número de trimestres calendario transcurridos después del impulso en que se registra la reacción máxima.

Suponiendo que el producto sigue una tendencia estocástica.

Las cifras entre paréntesis indican el número de trimestres calendario transcurridos después del impulso en que se registra la reacción máxima.

Suponiendo que el producto sigue una tendencia estocástica.

Cuadro 2.3.Multiplicadores estimados a partir de modelos macroeconómicos de simulación
Estudio y modelo(s)SimulaciónMultiplicadores
Estados UnidosResto del mundo
A corto plazoA largo plazoA corto plazoA largo plazo
Bryant y otros autores (1988) (varios modelos)Aumento sostenido del consumo público real de 1 punto porcentual del PIB1,20,650,60,3
Aumento sostenido del impuesto sobre la renta de las personas físicas de 1 punto porcentual del PIB−11−0,50,5
Dalsgaard, André y Richardson (2001) (OCDE INTERLINK)Aumento sostenido del consumo público de 1 punto porcentual del PIB1,10,10,550,05
Reducción sostenida del impuesto sobre la renta de las personas físicas de 1 punto porcentual del PIB0,60,30,30,15
Perspectivas de la economía mundial, mayo de 1996 (MULTIMOD)Reducción sostenida del consumo público de 1 punto porcentual del PIB−1,10,6−0,550,3
Aumento sostenido del impuesto sobre la renta de las personas físicas de 1 punto porcentual del PIB−0,70,2−0,350,1
Reifschneider y otros autores (1999) (FRB/U.S.)Aumento sostenido del consumo público de 1 punto porcentual del PIB1,41,10,70,55
Aumento sostenido del impuesto sobre la renta de las personas físicas de 1 punto porcentual del PIB−0,4−1,5−0,2−0,7
Modelo macroeconómico Oxford World (2000)Aumento sostenido del consumo público de 1 punto porcentual del PIB1,20,30,60,1
Aumento sostenido del impuesto sobre la renta de las personas físicas de 1 punto porcentual del PIB−1,4−0,6−0,7−0,3

Estos resultados se han complementado por un gran volumen de estudios que examinan cómo la magnitud, composición y condiciones iniciales de la perturbación fiscal afectan la magnitud y el signo de los multiplicadores fiscales a corto plazo4. Dichos estudios, centrados en el efecto de las contracciones fiscales que experimentaron los países europeos en los años noventa, indican que los efectos negativos sobre la actividad económica son mínimos cuando los cambios de orientación de la política fiscal son creíbles y no distorsionan los incentivos. Ello apunta a que la magnitud de los multiplicadores de la actual expansión fiscal de Estados Unidos posiblemente dependa de la credibilidad de los futuros programas de consolidación y del efecto que tendrán sobre los incentivos.

Efecto de desplazamiento de la inversión

Un déficit fiscal sostenido reduce el ahorro nacional en Estados Unidos y crea un desequilibrio entre el ahorro y la inversión totales y también, en última instancia, elevadas tasas de interés reales tanto en Estados Unidos como en los demás países, desplazando de este modo la inversión privada internacional. La magnitud de este fenómeno depende de cuatro factores clave. En primer lugar, un mayor déficit puede inducir a los consumidores a ahorrar más porque prevén que los impuestos serán más altos en algún momento futuro, efecto que reduce la magnitud del multiplicador fiscal a corto plazo y la necesidad de un ajuste posterior de la inversión y el ahorro privados, con lo cual el efecto de desplazamiento es menor. Segundo, el fenómeno depende en gran medida de la sensibilidad relativa del consumo y de la inversión ante la tasa de interés real. Si el consumo no es muy sensible a la tasa de interés real, en relación con la inversión, el efecto de desplazamiento es más pronunciado ya que la tasa de interés real tiene que ser más alta para contener el consumo y, por lo tanto, disminuye aún más la inversión. Tercero, la magnitud final de este efecto depende también de cómo reacciona la política monetaria a la expansión fiscal. Si el estímulo fiscal trae consigo condiciones monetarias poco restrictivas, como las que se observan actualmente en Estados Unidos, es posible que inicialmente no se materialice en su totalidad el aumento de las tasas de interés reales y, por lo tanto, que el efecto de desplazamiento sea más pequeño al principio, aunque las tasas tengan finalmente que aumentar a medida que repunte la inflación tras la expansión fiscal y monetaria. Cuarto, si los mercados internacionales de activos están estrechamente vinculados, parte del efecto de desplazamiento se manifestará al resto del mundo en forma de tasas de interés reales más altas.

La información empírica que ofrecen los modelos respalda un grado de desplazamiento significativo de la inversión. Según un estudio de la CBO (CBO, 2003c) basado en una serie de modelos macroeconómicos, por ejemplo, las propuestas de presupuesto para el ejercicio 2004 reducirían el PIB durante 2009–13 entre ½% y 1½% por debajo del nivel de referencia (cuadro 2.4). Asimismo, una serie de estudios empíricos sostienen que los déficit fiscales tienen un efecto significativo en la tasa de interés real, aunque estas estimaciones varían considerablemente (cuadro 2.5). Estos datos sobre el efecto del déficit se ajustan por lo general al estudio de Elmendorf y Mankiw (1999) que examinan el efecto de un aumento de la razón deuda/PIB sobre la tasa de interés real, y al estudio de Gale y Orszag (2002) en que se pasa revista a una serie de modelos macroeconómicos de gran alcance.

Cuadro 2.4.Estimaciones del efecto de las propuestas de presupuesto para el ejercicio 2004 a partir de modelos a pequeña escala(Variación media del PIB con respecto al nivel de referencia de la CBO, porcentaje)
2004–082009–13
Modelo de crecimiento clásico−0,2−0,7
Modelo de crecimiento del ciclo de vida de una economía cerrada
Menor consumo público después de 2013−0,3−1,5
Mayores pagos tributarios globales después de 20130,50,3
Modelo de crecimiento del ciclo de vida de una economía abierta
Menor consumo público después de 2013−0,6−0,5
Mayores pagos tributarios globales después de 20130,30,6
Modelo de crecimiento de horizonte infinito
Menor consumo público después de 20130,2−0,6
Mayores pagos tributarios globales después de 20130,91,4
Cuadro 2.5.Algunos estudios sobre el efecto del déficit en las tasas de interés reales
Efecto de desplazamiento de la inversión (puntos básicos)1Tasa de interés consideradaVariable fiscalRegresor del ciclo económico
Laubach (2003)23Rendimiento previsto de bonos del Tesoro a 10 años en los próximos cinco añosPronóstico a cinco años de la CBONo
Laubach (2003)36Rendimiento previsto de bonos del Tesoro a cinco años en los próximos cinco añosPronóstico a cinco años de la OMBNo
Laubach (2003)9Rendimiento de bonos del Tesoro a 10 añosPronóstico a cinco años de la CBONo
Canzoneri, Cumby y Diba (2002)60Pendiente de la curva de rendimiento (pagaré a 10 años menos la letra a tres meses)Pronóstico a cinco años de la CBONo
Canzoneri, Cumby y Diba (2002)40Pendiente de la curva de rendimiento (pagaré a 10 años menos la letra a tres meses)Pronóstico a 10 años de la CBONo
Elmendorf (1993)49Variación del rendimiento de bonos del Tesoro a tres añosPronóstico de la razón déficit/PIB de DRITasa de desempleo

Aumento de la tasa de interés atribuible a un aumento de 1 punto porcentual de la razón déficit/PIB.

Aumento de la tasa de interés atribuible a un aumento de 1 punto porcentual de la razón déficit/PIB.

Las repercusiones a nivel internacional dependen en forma crucial del grado al que estén vinculados los mercados de activos de Estados Unidos y los del resto del mundo, de aquí la probabilidad de que suban las tasas de interés reales internacionales tras una expansión fiscal en Estados Unidos. La información empírica parece indicar que, con el tiempo, las variaciones de las tasas de interés en Estados Unidos se trasladan en una relación biunívoca a las tasas de interés mundiales, lo cual implica que, a largo plazo, el efecto para el resto del mundo es análogo al de Estados Unidos. Las correlaciones entre las tasas de interés reales de los países industrializados son todas positivas, significativas y de magnitud considerable, lo cual apunta a que existe una tasa de interés real “mundial” (cuadro 2.6)5. Estas estimaciones significan que el aumento de 15 puntos porcentuales del coeficiente de deuda pública de Estados Unidos que la CBO proyecta en los próximos cinco años podría incrementar las tasas de interés reales internacionales en ½% o más6, limitando de esa manera el consumo mundial y reduciendo la acumulación de capital en el resto del mundo de manera similar a como ocurriría en Estados Unidos.

Cuadro 2.6.Correlación de las tasas de interés reales del G–7 (1977–2002)1
CanadáAlemaniaReino UnidoJapónEstados UnidosFranciaItalia
Canadá1
Alemania0,71
Reino Unido0,60,41
Japón0,70,70,51
Estados Unidos0,60,30,50,51
Francia0,60,50,60,70,51
Italia0,70,50,70,50,50,81
Mundo0,80,80,70,80,60,80,8
Fuente: OCDE.

Las tasas de interés son las del euromercado a 12 meses deflactadas en función de la tasa de inflación del IPC durante el mismo período. La tasa de interés real mundial es un promedio simple de las tasas nacionales.

Fuente: OCDE.

Las tasas de interés son las del euromercado a 12 meses deflactadas en función de la tasa de inflación del IPC durante el mismo período. La tasa de interés real mundial es un promedio simple de las tasas nacionales.

Las ramificaciones del incremento de las tasas de interés reales en Estados Unidos van más allá del efecto de desplazamiento de la inversión, sobre todo, en países cuyo acceso a los mercados financieros internacionales es menos seguro (véase el recuadro 2.1). Los mercados emergentes, especialmente los que tienen una alta deuda externa indexada a las tasas de interés de Estados Unidos, se ven directamente afectados a través del mayor costo del financiamiento y el deterioro de la posición fiscal. En la práctica, el costo del financiamiento suele subir en mayor proporción que el incremento de las tasas de interés de Estados Unidos, ya que el aumento de la carga de la deuda debilita las condiciones financieras y eleva las primas de riesgo. Incluso cuando la deuda no está explícitamente indexada, la situación fiscal en estos países puede verse perjudicada si aumentan las tasas de interés internacionales o el dinero fluye hacia activos más seguros. Por último, el alza de las tasas de interés en Estados Unidos exacerba la fragilidad financiera en estos países porque puede desencadenar salidas de capital7.

Incentivos para trabajar y ahorrar

Recuadro 2.1.¿Cómo afectan a la situación financiera de los mercados emergentes las tasas de interés y los tipos de cambio en Estados Unidos?

Como se explica en el texto principal, los aumentos del déficit fiscal de Estados Unidos inciden en el resto del mundo a través de una serie de canales del sector real que, en su conjunto, tienden a elevar el producto a corto plazo, y a deprimirlo a mediano plazo al aumentar las tasas de interés internacionales. En las economías de mercados emergentes, sin embargo, las variaciones de las tasas de interés y los tipos de cambio en Estados Unidos como resultado de su déficit fiscal pueden tener a corto plazo efectos suplementarios mediante una serie de canales financieros. Concretamente, un aumento de las tasas de interés en Estados Unidos tiende a reducir la afluencia neta de capital en los mercados emergentes (véase, por ejemplo, Calvo, Leiderman y Reinhart, 1996). Tiende también a socavar la situación fiscal, ya que gran parte de la deuda pública de los mercados emergentes está indexada a las tasas de interés mundiales o de Estados Unidos1 y, en mercados emergentes cuyo tipo de cambio está vinculado al dólar, ocasionar intervenciones que imponen condiciones monetarias más restrictivas.

Asimismo, las variaciones de las tasas de interés y los tipos de cambio en Estados Unidos pueden tener efectos importantes en los balances del sector privado de los mercados emergentes, por medio de un mecanismo llamado “acelerador financiero”. En términos generales, este mecanismo funciona de la siguiente forma. Quienes conceden préstamos a empresas situadas en países de mercados emergentes empiezan a dudar de la capacidad de reembolso de las empresas prestatarias y, por lo tanto, les exigen garantías en forma de activos reales o financieros, antes de otorgarles créditos. De producirse una crisis—como una expansión fiscal en Estados Unidos—que incrementa las tasas de interés reales, se reducen tanto la demanda interna del mercado emergente como el valor de los activos ofrecidos en garantía. En consecuencia, los prestamistas incrementan las primas de los préstamos, lo cual eleva el costo de los empréstitos comerciales existentes y futuros y obliga a las empresas a recortar sus inversiones, intensificando aún más la desactivación (el “efecto del acelerador financiero”). Este mismo mecanismo funciona a la inversa cuando disminuyen las tasas de interés. Ya que los prestamistas de las empresas de los mercados emergentes suelen preferir conceder crédito en dólares—fenómeno llamado “pecado original”2—el tipo de cambio también desempeña una función importante. Las perturbaciones que dan lugar a una apreciación del dólar de EE.UU.—y por lo tanto a una depreciación de la moneda de la economía de mercado emergente—tienden a incidir negativamente en la situación financiera de las empresas de esas economías, sobre todo si se han endeudado en dólares y producen bienes para el mercado interno, y ello puede volver a elevar las primas de riesgo e intensificar la contracción económica.

Contra este telón de fondo examinamos el efecto de un aumento sostenido del déficit fiscal en Estados Unidos de 1%—resultado de una reducción de los impuestos—que a mediano plazo da lugar a un aumento de 10 puntos porcentuales de la razón deuda/PIB en los mercados emergentes, a partir de un modelo de simulación trimestral de dos países (Estados Unidos y un país de mercado emergente) con un acelerador financiero que se amplía para incluir al sector fiscal en forma explícita3. En el modelo del mercado emergente se emplean parámetros representativos de un prototipo de país latinoamericano cuyas empresas tienen un coeficiente medio de endeudamiento (es decir, el promedio de la razón pasivos totales/activos totales) de 50%. Además, se supone que la deuda externa asciende a 50% del PIB y que las exportaciones representan un 20% del PIB. Para poder apreciar el efecto del tipo de cambio, se efectúan dos simulaciones diferentes en las que se supone que la deuda externa del mercado emergente está denominada exclusivamente en moneda nacional (líneas azules en el gráfico) o en dólares de EE.UU. (líneas rojas).

En ambos casos, el aumento del déficit presupuestario de Estados Unidos eleva inicialmente el consumo y el producto y reduce la inversión de ese país por medio del mecanismo habitual de desplazamiento de la inversión. El déficit fiscal crea un diferencial entre la tasa de interés real de Estados Unidos y de los otros países que, al principio, ocasiona una apreciación del dólar. A medida que se reequilibra el presupuesto, desaparece el diferencial de las tasas de interés y el tipo de cambio se deprecia para que pueda mantenerse la paridad de tasas de interés que no se ha cubierto. Finalmente, la actividad económica de ambas regiones recupera su nivel tendencial. Debido al efecto del acelerador financiero, la caída de la actividad en la economía emergente es más pronunciada que en Estados Unidos, ya que la prima de riesgo sobre el endeudamiento aumenta a medida que se deteriora la situación financiera, sobre todo si la deuda externa del país de mercado emergente está denominada en dólares. En ese caso, la apreciación inicial del dólar erosiona aún más la situación financiera de las empresas de los mercados emergentes—en nuestro experimento, el endeudamiento (en dólares) de las empresas de esos mercados aumenta 40% más que en el escenario de referencia—y eleva en cinco puntos porcentuales el costo del financiamiento externo. En consecuencia, la magnitud de la contracción de la inversión y del producto en el mercado emergente es más del doble que en el caso de la deuda denominada en moneda nacional. Evidentemente, este efecto cambia de signo a medida que el dólar de EE.UU. se deprecia a más largo plazo.

Mercados emergentes: Producto, nivel de endeudamiento y prima de riesgo

(Desviación porcentual respecto al nivel de referencia)

Fuente: Cálculos del personal técnico del FMI.

Estos resultados podrían variar en función de una serie de supuestos. Primero, dependen en gran medida de la situación del sector empresarial antes de la perturbación: cuanto mayor sea el grado de endeudamiento, o de fricción financiera, mayor será el efecto del acelerador financiero. Segundo, la deuda de las empresas en el modelo es de corto vencimiento. Sin embargo, si las empresas de los mercados emergentes pudiesen endeudarse a largo plazo, el efecto recién descrito podría ser menor. Por último, la apertura reviste una importancia crítica. Cuanto mayor sea la proporción del comercio exterior en el PIB, menor será el ajuste necesario del tipo de cambio para hacer frente a una determinada perturbación externa, y menor será el efecto sobre la situación financiera de las empresas.

De este análisis se desprenden dos conclusiones con respecto al efecto del déficit fiscal de Estados Unidos sobre los mercados emergentes.

  • Hasta la fecha, como se explica en el capítulo 1 de la presente edición de Perspectivas de la economía mundial, las condiciones financieras de los mercados emergentes han sido sumamente favorables, ya que el efecto de los mayores déficit fiscales de Estados Unidos aún no se siente en las tasas de interés, en parte debido a factores cíclicos. No obstante, puesto que es probable que en el futuro aumenten las tasas de interés en Estados Unidos, podrían deteriorarse las condiciones financieras, y el acelerador financiero descrito anteriormente podría intensificar el efecto mencionado.

  • Aunque el tipo de cambio efectivo del dólar de EE.UU. se ha ido depreciando desde principios de 2002, las monedas de los mercados emergentes más propensas a sufrir efectos negativos del acelerador financiero—sobre todo en América Latina, donde muchos países están relativamente cerrados al comercio exterior y sumamente endeudados frente a acreedores extranjeros—han perdido valor frente al dólar (véase el gráfico 1.4 del capítulo I), supuestamente con consecuencias negativas para la situación financiera de las empresas. De invertirse esta tendencia del dólar, se produciría en estas economías de mercados emergentes un correspondiente efecto positivo en la solvencia empresarial que podría contrarrestar parte del efecto del aumento de las tasas de interés en Estados Unidos.

Nota: Los autores principales de este recuadro son Nicoletta Batini y Simon Gilchrist.1Esto puede suceder incluso sin un mecanismo explícito de indexación (véase Calvo, 2001).2Para facilitar el análisis, se supone que los tipos de cambio de los mercados emergentes son flexibles, lo cual permite hacer caso omiso del efecto que podrían tener las variaciones del dólar en mercados emergentes con paridades fijas con esa moneda.3Este modelo se basa en el de Gilchrist, Hairault y Kempf (2002) que, a su vez, se apoya en el modelo de Gertler, Gilchrist y Natalucci (2003) sobre el acelerador financiero en una economía abierta.

Las repercusiones negativas del efecto de desplazamiento de la inversión pueden mitigarse en la medida en que el recorte de los impuestos reduzca las distorsiones que afectan al mercado laboral y la decisión de las empresas de invertir y, por ende, reporta beneficios por el lado de la oferta8. Una vez más, la magnitud de estos efectos es un ámbito en el que existe considerable incertidumbre. Las estimaciones que se toman de la bibliografía, y que cita el Consejo de Asesores Económicos, indican que los recortes de impuestos que se propusieron podrían generar ganancias potenciales comprendidas entre el 2% y el 6% del PIB a mediano plazo (Consejo de Asesores Económicos, 2003). Otros analistas plantean, sin embargo, que los incentivos son mucho menores y que, en todo caso, un gran número de los componentes de la reducción de impuestos que favorecen la oferta anunciados en la propuesta de las autoridades de 2001, como la eliminación de la doble tributación del ingreso sobre la renta de las empresas, se diluyeron en el proceso legislativo9. En términos más generales, si el ajuste presupuestario mediante recortes del gasto no es totalmente creíble, sigue existiendo la posibilidad de que haya que incrementar los impuestos en el futuro para eliminar el déficit, lo cual reduciría con el tiempo las ventajas de los incentivos.

La deuda externa y el dólar

En general se considera que una expansión fiscal en Estados Unidos provoca una apreciación del dólar porque el aumento de las tasas de interés ocasiona una afluencia de capitales extranjeros y un deterioro de la balanza de pagos, ya que parte del aumento de la demanda interna se satisface en el exterior10. A mediano plazo, sin embargo, sucede lo contrario porque el tipo de cambio empieza a depreciarse para reequilibrar el déficit en cuenta corriente y generar un superávit a fin de financiar el costo adicional de los pasivos externos netos que se elevaron durante la expansión fiscal. En los estudios de Obstfeld y Rogoff (2001), Gagnon (1996), y Lane y Milesi-Ferretti (2002) se presenta evidencia empírica que respalda la tesis de una relación negativa a mediano plazo entre las variaciones de los pasivos externos netos y el tipo de cambio real. Además, las perspectivas de una mayor deuda externa pueden reducir el tipo de cambio, incluso a corto plazo, si reducen el apetito de los inversionistas extranjeros por activos de Estados Unidos. Como se analiza en el capítulo I, el panorama de continuos y sustanciales déficit fiscales en Estados Unidos y el endeudamiento externo que ello implica acrecientan las inquietudes sobre los desequilibrios internacionales, lo cual significa que es mayor la probabilidad de que su corrección sea desordenada y, por ejemplo, que caiga rápidamente el valor del dólar y aumenten las tasas de interés a largo plazo en Estados Unidos

El aumento de las tasas de interés a largo plazo en Estados Unidos y la posibilidad de súbitas variaciones del valor del dólar podrían ser especialmente nocivas para las economías de mercados emergentes que soportan onerosas cargas externas denominadas en dólares de EE.UU., ya que ello afecta la situación financiera de estos países y, por ende, incrementa su volatilidad macroeconómica inherente y dificulta los pagos de servicio y reembolso de sus deudas. Ello es especialmente cierto cuando la situación financiera en estos países es precaria y la limitada apertura comercial reduce las posibilidades de obtener divisas mediante la exportación e importación. (En el recuadro 2.1 se analizan las consecuencias para los mercados emergentes que tendrían los aumentos de las tasas de interés reales en Estados Unidos y las fluctuaciones del valor del dólar.)

Síntesis

En esta sección se intenta cuantificar el efecto que una expansión fiscal en Estados Unidos podría tener en ese país y en el resto del mundo. A tal efecto, se emplea el modelo econométrico multirregional del FMI (MULTIMOD, descrito en el estudio de Laxton y otros autores, 1998). Este modelo tiene en cuenta la mayoría de los canales clave analizados—los multiplicadores fiscales, el efecto de desplazamiento de la inversión y las repercusiones a mediano plazo sobre los tipos de cambio reales de las variaciones de los pasivos externos netos de Estados Unidos—y los valores de los parámetros que se aproximan a los puntos medios de las gamas analizadas anteriormente11.

No obstante, el uso de este modelo presenta dos inconvenientes:

  • El efecto de los incentivos en el trabajo no se incluye en el modelo de referencia. Si bien el modelo tiene en cuenta los beneficios para el capital cuando se reducen los impuestos (aunque, al igual que muchos modelos macroeconómicos, no ahonda en detalles del sistema impositivo como la doble tributación del ahorro), se supone que la fuerza laboral no reacciona a la variación de las tasas impositivas. A fin de analizar el efecto que podrían tener esos incentivos, se preparó una versión del modelo en el cual la fuerza laboral sí es sensible a la tasa de impuestos.

  • El modelo no incluye el bloque de países de mercados emergentes. En el recuadro 2.1 se presentan los resultados de un modelo que incorpora una amplia gama de características que podrían ser importantes en la transmisión de una perturbación fiscal en Estados Unidos hacia los mercados emergentes, como las fricciones financieras y las asimetrías monetarias en los balances. Como forma suplementaria de verificar la validez de los resultados de MULTIMOD, en el recuadro 2.2 (pág. 86) se presentan algunas simulaciones del modelo fiscal prototipo que está elaborando el FMI y que incorpora fundamentos microeconómicos explícitos. Este nuevo modelo pone de relieve la relación entre la trayectoria prevista del tipo de cambio real, el consumo y las horas trabajadas. Los resultados que se obtienen cuando se analizan los efectos a mediano plazo de la consolidación fiscal son bastante similares a los de MULTIMOD. Los multiplicadores a corto plazo son más pequeños que los de MULTIMOD ya que actualmente el modelo prototipo supone que los precios son totalmente flexibles, lo cual limita los canales por los que la demanda agregada afecta al producto real.

Se analizan tres escenarios principales12. En el primero, el más pesimista (línea amarilla del gráfico 2.4) se examina lo que podría suceder si se pierde el control del presupuesto a mediano plazo, como ocurrió tras la expansión fiscal de los años ochenta. Las simulaciones representan la expansión fiscal estructural de 5 puntos porcentuales del PIB en Estados Unidos desde el ejercicio 2000 y suponen que la política monetaria mantendrá una orientación acomodaticia hasta fines de 2004, y que a partir de entonces seguirá la regla de la política de tasas de interés descrita por Taylor (1993). Ello genera una trayectoria de déficit de magnitud similar al giro dado por la evolución presupuestaria después de 2000, que posteriormente se supone se mantendrá hasta fines de la década antes de retirarse a la misma tasa y del mismo modo en que fue introducida13. El estímulo fiscal da lugar a un repunte del producto real en Estados Unidos y en otros países industriales, y para 2004 el producto aumenta respectivamente 1½% y ½% con respecto al nivel de referencia, debido en gran parte al aumento brusco del consumo en Estados Unidos atribuible al mayor ingreso disponible. El modelo confirma, por consiguiente, que sin el estímulo fiscal de Estados Unidos, el crecimiento registrado en ese país y en el mundo en los últimos años habría sido significativamente más bajo14.

Gráfico 2.4.Principales escenarios de simulación

(Desviación porcentual con respecto al nivel de referencia)

El efecto a mediano plazo sobre el producto efectivo y potencial de Estados Unidos depende en gran medida de los planes de consolidación futura; las mejores perspectivas presuponen una consolidación pronto.

El efecto a corto plazo sobre el resto del mundo de una expansión fiscal en Estados Unidos es pequeño, en tanto que las pérdidas a mediano plazo son elevadas. La consolidación fiscal en una etapa inicial podría reducir al mínimo en el futuro el costo externo de la actual expansión en Estados Unidos.

Fuente: Simulaciones con MULTIMOD del FMI.

1 Los países industriales abarcan Alemania, Canadá, Francia, Italia, Japón, Reino Unido y países industriales pequeños.

Recuadro 2.2.Efectos de la reducción de impuestos en un modelo fiscal mundial

En este recuadro se presenta una variante del enfoque empleado en las simulaciones del modelo MULTIMOD descrito en el texto principal en que se analizan los efectos de un recorte de impuestos en una versión prototipo del modelo fiscal mundial (GFM) similar al modelo de la economía mundial (GEM) creado recientemente por el Departamento de Estudios del FMI1. Al igual que el GEM, el GFM es un modelo dinámico de equilibrio general con sólidas bases microeconómicas pero que, como su nombre lo indica, fue diseñado específicamente para examinar cuestiones fiscales como los multiplicadores a mediano y largo plazo, el efecto de desplazamiento de la inversión y los efectos de las distorsiones tributarias. Los principales parámetros estructurales que determinan la magnitud de estos últimos efectos son la sensibilidad de las horas trabajadas a las variaciones del salario real después de impuestos, el deseo de los consumidores de evitar fluctuaciones del consumo en el tiempo y el horizonte de planificación de los consumidores.

El GFM está calibrado de tal manera que el país de origen tiene todas las características de Estados Unidos. A efectos de la comparación con MULTIMOD, en el caso básico se supone que la oferta de mano de obra no reacciona en gran medida a las variaciones de los salarios reales después de impuestos, pero a diferencia de MULTIMOD, la versión actual del GFM, que es experimental, emplea precios flexibles, lo que reduce los canales de la demanda agregada y, por ende, los multiplicadores a corto plazo. En el gráfico se presentan las repercusiones de un recorte de impuestos de un punto porcentual (del PIB) en Estados Unidos que dura 10 años. Se supone que la reducción de los impuestos recae totalmente sobre la renta del trabajo. Después del décimo año, se supone que los impuestos sobre la renta del trabajo se ajustan para estabilizar la razón deuda pública/PIB en su nuevo valor, que es 15 puntos porcentuales por encima del valor de referencia si se tiene en cuenta el efecto de los mayores pagos por intereses.

Recorte de impuestos de 1 punto porcentual del PIB en Estados Unidos durante 10 años

(Desviación respecto al nivel de referencia)

Fuente: Cálculos del personal técnico del FMI.

Recorte de impuestos de 1 punto porcentual del PIB en Estados Unidos durante 10 años: Análisis de sensibilidad
EscenarioVariableEstados UnidosResto del mundo
ImpactoPrimeros 10 años (promedio)A largo plazoImpactoPrimeros 10 años (promedio)A largo plazo
Nivel de referenciaPIB0,2−1,0−0,1−0,8
Consumo0,90,9−1,3−0,3−0,1−0,1
Tasa de interés real−0,10,10,2−0,10,2
Efectos más fuertes por el lado de la oferta1PIB0,60,6−1,90,1−0,1−1,4
Consumo0,81,2−2,2−0,1−0,1−0,4
Tasa de interés real−0,10,3−0,10,3
Efectos más fuertes del déficit en las tasas de interés2PIB0,2−0,1−1,7−0,1−0,2−1,4
Consumo1,21,0−1,6−0,2−0,3
Tasa de interés real0,10,10,4−0,10,10,4
Mayor sensibilidad de la tasa de ahorro a aumentos futuros de impuestos3PIB0,1−0,30,00,0
Consumo0,30,2−0,9−0,10,3
Tasa de interés real0,00,00,0
Fuente: Estimaciones del personal técnico del FMI.

Modelo del caso básico, pero la oferta de mano de obra es elástica.

Modelo del caso básico, pero la elasticidad intertemporal de la sustitución es más baja.

Modelo del caso básico, pero los consumidores tienen un horizonte de planificación más largo.

Fuente: Estimaciones del personal técnico del FMI.

Modelo del caso básico, pero la oferta de mano de obra es elástica.

Modelo del caso básico, pero la elasticidad intertemporal de la sustitución es más baja.

Modelo del caso básico, pero los consumidores tienen un horizonte de planificación más largo.

El recorte de impuestos provoca una expansión a corto plazo del producto en Estados Unidos con un multiplicador de 0,2, que luego disminuye gradualmente y se vuelve negativo después de seis años. Como es de prever, el multiplicador a corto plazo es menor que el del modelo MULTIMOD, aunque los efectos sobre el producto son más duraderos. El alza del consumo se prolonga debido a la depreciación prevista del tipo de cambio real, lo que induce a los particulares a aprovechar hoy, y no más adelante, los menores precios de los bienes extranjeros. El tipo de cambio real se deprecia generando una balanza comercial positiva para financiar la mayor carga por intereses del saldo de pasivos externos netos. Con el tiempo, el aumento de la deuda pública da lugar a tasas impositivas y tasas de interés reales más altas, lo que desplaza el consumo y la inversión y reduce el PIB de Estados Unidos en aproximadamente 1% a largo plazo, aunque, al caer el consumo, aumenta el beneficio marginal, lo que hace que los consumidores disfruten de menos horas de ocio.

El multiplicador en el resto del mundo es insignificante a medida que la trayectoria del aumento de las tasas de interés reales desplaza la inversión, contrarrestando las ventajas derivadas de la mejora de la balanza comercial. Aunque el consumo baja inicialmente, más adelante logra recuperar su nivel original debido a la apreciación prevista del tipo de cambio real pese a los efectos de desplazamiento a largo plazo de magnitud similar en Estados Unidos.

La sensibilidad de estos resultados del caso básico a los parámetros clave del modelo se examinaron en tres marcos hipotéticos distintos (véase el cuadro):

  • Efectos más fuertes por el lado de la oferta. Incrementar los efectos de los recortes de impuestos en los incentivos amplifica y prolonga la expansión a corto plazo de la economía en Estados Unidos, ya que los trabajadores reaccionan a la disminución transitoria de las tasas impositivas empeñándose más en el trabajo y las empresas elevan la inversión para incrementar su acervo de capital. Al igual que en el escenario del modelo MULTIMOD, esta reacción más vigorosa por el lado de la oferta incrementa el multiplicador a corto plazo del producto y alarga la duración de los efectos. Esa tendencia se invierte, sin embargo, cuando los impuestos terminan incrementándose para financiar la carga por intereses de la mayor deuda pública, exacerbando las consecuencias negativas a largo plazo. Para el resto del mundo, la reducción de los impuestos tiene un efecto más expansionista porque el desplazamiento de la inversión es menor y los trabajadores se esfuerzan más en el trabajo aunque, al igual que en Estados Unidos, las pérdidas a largo plazo son mayores.

  • Efectos más fuertes del déficit en las tasas de interés. Reducir la sensibilidad del consumo a las variaciones de la tasa de interés real implica que el multiplicador a corto plazo es de aproximadamente la misma magnitud que en el caso básico. Aunque el aumento de las tasas de interés reales provoca una disminución más pronunciada de la inversión, esto se ve contrarrestado por un mayor aumento del consumo a medida que los particulares procuran evitar fluctuaciones extremas del consumo. A largo plazo es necesario un mayor aumento de las tasas de interés reales para equilibrar el ahorro y la inversión, lo cual implica que los efectos de desplazamiento a largo plazo son mayores en Estados Unidos y en el resto del mundo, al igual que en el escenario del modelo MULTIMOD.

  • Mayor sensibilidad de la tasa de ahorro a aumentos futuros de impuestos. Al alargarse el horizonte de planificación de los consumidores se produce un repunte a corto plazo más pequeño del consumo y un menor multiplicador a corto plazo porque los particulares son más sensibles a la posibilidad de que sus obligaciones tributarias aumenten en el futuro. Los efectos de desplazamiento a largo plazo también son menores porque las tasas de interés reales aumentan menos y las horas trabajadas se mantienen más altas ya que a largo plazo el consumo y el ocio están positivamente correlacionados. Por último, el efecto negativo para el resto del mundo es menos pronunciado dado que el grado de desplazamiento de la inversión es menor.

Aunque las simulaciones del GFM ofrecen una imagen cualitativa similar a la del modelo MULTIMOD, los multiplicadores a corto plazo son menores porque actualmente se supone que los precios son totalmente flexibles. El hecho de que la estructura microeconómica sea más sólida proporciona información suplementaria sobre los efectos del recorte impositivo. Concretamente, las simulaciones del GFM ponen de manifiesto dos interacciones. Primero, existe un vínculo entre la trayectoria esperada del tipo de cambio real y el consumo, ya que los consumidores de Estados Unidos gastan más en el corto plazo para poder aprovechar los precios transitoriamente más bajos de los bienes importados, en tanto que los consumidores del resto del mundo hacen lo contrario. Segundo, existe un vínculo negativo a largo plazo entre el consumo y las horas trabajadas ya que los trabajadores sopesan los beneficios de utilizar los bienes con la incomodidad de tener que trabajar más. En consecuencia, los trabajadores de Estados Unidos no solo consumen menos sino que también trabajan más en el largo plazo.

Nota: Los autores principales de este recuadro son Dennis Botman y Douglas Laxton.1El modelo GEM se describe en el recuadro 4.3 de la edición de abril de 2003 de Perspectivas de la economía mundial.

Posteriormente, los efectos positivos se desvanecen ya que las tasas de interés a corto y largo plazo suben para compensar la pérdida de ahorro público y el mayor consumo privado atribuible al aumento de la deuda pública, y para contener las presiones inflacionarias derivadas de la mayor demanda agregada15. Esto desplaza el consumo y la inversión privada en Estados Unidos, y reduce gradualmente el producto potencial del país a alrededor del 2% por debajo del nivel de referencia en 2015. Esta pérdida de potencial productivo se repite con creces en otros países industriales porque aumentan paulatinamente sus tasas de interés reales para estar a la par del aumento de las de Estados Unidos. Aunque las pérdidas de potencial productivo de Estados Unidos y en otros países no son muy distintas, a largo plazo la reducción del consumo en Estados Unidos es mayor que en el resto del mundo. Ello se debe a que los mayores pagos internacionales por concepto de intereses que efectúa Estados Unidos erosionan el valor del dólar, lo que permite al resto del mundo obtener productos de Estados Unidos a precios menores a la vez que incrementan el precio que pagan los consumidores de Estados Unidos al adquirir bienes del resto del mundo. Estos efectos de los términos de intercambio significan que los consumidores estadounidenses sufren una mayor pérdida de bienestar que sus homólogos en el resto del mundo.

En el segundo escenario (línea roja del gráfico 2.4) se examina la misma expansión fiscal seguida por una consolidación gradual del tipo que contemplaba el gobierno en el presupuesto del ejercicio 2005, es decir, se mantienen los recortes tributarios, vuelve a subir la recaudación tributaria adversamente afectada por la caída del mercado bursátil, y se limita el gasto16. En conjunto, estos supuestos equivalen a reducir a la mitad el déficit presupuestario actual en el ejercicio 2009. El repunte del producto a corto plazo es similar al experimento anterior, ya que la adopción de distintos supuestos con respecto a la trayectoria que asumirá la política fiscal no repercute mayormente en los multiplicadores a corto plazo. Aunque la consolidación gradual tiene un efecto ligeramente negativo sobre el producto real más adelante en la década, las diferencias en cuanto al nivel del producto real en los dos escenarios no superan en ningún caso el ¼% del PIB porque los efectos negativos sobre el PIB a mediano plazo se ven parcialmente contrarrestados por efectos de desplazamiento de menor magnitud a medida que se reduce el aumento de la deuda pública. En este caso, las pérdidas de la capacidad productiva a más largo plazo mediante los efectos de desplazamiento se reducen aproximadamente a la mitad en Estados Unidos, a la vez que se produce una reducción similar en el resto del mundo.

En el tercer escenario (línea azul del gráfico 2.4) se analizan las consecuencias de revertir la tendencia de expansión fiscal más rápidamente que lo contemplado por las autoridades. Concretamente, se supone que a partir del ejercicio 2005 el estímulo fiscal se retira a la misma velocidad con que fue introducido, y el déficit estructural vuelve a asumir su trayectoria anterior aproximadamente en el ejercicio 2008. Este escenario entraña una reducción del producto real ligeramente menor durante el período 2005–08, del orden de ¼% menos que con una trayectoria de consolidación más gradual como preveían las autoridades, y reduce en aproximadamente tres cuartas partes el efecto negativo a largo plazo sobre el producto potencial de Estados Unidos y el resto del mundo.

En estos tres escenarios se supone que no se producen perturbaciones negativas en el futuro ni súbitos cambios en el interés de los inversionistas extranjeros en mantener activos en dólares. Una clara consecuencia de un mayor déficit fiscal en Estados Unidos es que se reduce el margen de maniobra macroeconómico para hacer frente a futuras conmociones en la economía de ese país. Además, el riesgo de que disminuya la confianza de los inversionistas internacionales es evidentemente mayor si son más pesimistas con respecto a la tasa a la cual se irán reduciendo los déficit del país. A fin de analizar las consecuencias de un súbito cambio de actitud, también se elaboró una variante del segundo escenario en que el valor del dólar se reduce en 15% en 2004 y existe la expectativa de que la inflación de Estados Unidos aumente un punto porcentual durante los próximos cinco años (los resultados de este nuevo escenario se presentan en el cuadro 2.7). Debido al aumento de las expectativas inflacionarias y de los precios en dólares de los bienes extranjeros suben las tasas de interés, lo cual trae consigo consecuencias negativas para el producto de Estados Unidos a corto plazo—debido a la deflación de la demanda agregada—y a mediano plazo, a medida que se intensifica el efecto de desplazamiento. En el resto del mundo, y donde la política monetaria es flexible y capaz de contrarrestar la perturbación negativa del tipo de cambio nominal sobre la demanda, el efecto a corto plazo es reducido. Sin embargo, el producto se reduce significativamente a corto plazo en países cuya política macroeconómica tiene una orientación restrictiva como en Japón.

Cuadro 2.7.Distintos escenarios del modelo MULTIMOD
EstadosPIBConsumo
Estados UnidosResto del mundoEstados UnidosResto del mundo
Sin consolidaciónEfecto0,520,561,171,22
Máximo1,200,562,321,22
Largo plazo−3,68−4,20−6,34−2,14
ConsolidaciónEfecto0,750,341,240,68
Máximo1,570,342,460,68
Largo plazo−1,88−2,55−2,89−1,44
Consolidación en etapa inicialEfecto0,750,341,240,68
Máximo1,570,342,460,68
Largo plazo−1,03−1,47−1,54−0,88
Perturbación de la prima de riesgoEfecto0,750,341,240,68
Máximo1,570,342,260,68
Largo plazo−1,85−2,49−2,87−1,40
Oferta de mano de obra endógenaEfecto1,160,271,600,52
Máximo2,160,272,900,52
Largo plazo−2,08−2,04−2,89−1,23
Menor sensibilidad del consumo a la tasa de interésEfecto0,690,810,672,12
Máximo1,490,811,902,12
Largo plazo−2,78−4,08−3,69−2,99

Se prepararon dos escenarios más para examinar la sensibilidad de los resultados del segundo escenario principal (que refleja la posición del Gobierno de Estados Unidos) a distintos supuestos acerca de la importancia del efecto de los recortes de impuestos en el trabajo, y la sensibilidad del consumo y la inversión frente a variaciones de las tasas de interés reales. Los resultados de estos dos escenarios se resumen en el cuadro 2.7, se presentan en el gráfico 2.5 y se analizan a continuación:

Gráfico 2.5.El PIB de otros escenarios

(Desviación porcentual con respecto al nivel de referencia)

Una mayor sensibilidad de la oferta de mano de obra a los impuestos reduce el efecto de la perturbación fiscal en Estados Unidos, pero no en el resto del mundo. Una menor sensibilidad del consumo a las tasas de interés empeora las perspectivas de todos los países, en tanto que una perturbación de la prima de riesgo es especialmente perjudicial para Estados Unidos.

Fuente: Simulaciones con MULTIMOD del FMI.

1Los países industriales abarcan Alemania, Francia, Italia, Japón, Reino Unido y países industriales pequeños.

  • Es posible que los efectos por el lado de la oferta sean mayores. Para poder captar los posibles beneficios de los incentivos tributarios, se supuso que la oferta de mano de obra en Estados Unidos depende de las tasas impositivas, utilizándose un coeficiente situado en la estimación alta que se obtuvo de los estudios microeconómicos. Por lo tanto, si bien los tres escenarios principales plantean una noción relativamente pesimista acerca del efecto de los incentivos sobre el esfuerzo laboral, esta variante implica optimismo. El efecto positivo sobre la oferta de mano de obra incrementa los multiplicadores a corto plazo y atenúa los efectos de desplazamiento en Estados Unidos (en ausencia de este efecto, el producto se mantiene en un nivel ¾% mayor que en el escenario hasta 2010 inclusive). Evidentemente, las consecuencias a largo plazo dependen en forma determinante de la medida en que la consolidación fiscal necesaria para revertir la tendencia de expansión y cubrir los pagos de interés significativamente más altos por la deuda se logra reduciendo el gasto o elevando los impuestos. El efecto negativo en otros países industriales es de magnitud similar al escenario donde no se observa este efecto sobre los incentivos, ya que el impulso que recibe el trabajo en Estados Unidos también incrementa la demanda de capital en ese país, lo cual da lugar a un aumento similar en las tasas reales internacionales.

  • Los déficit tienen un mayor efecto en las tasas de interés. El consumo se vuelve menos sensible a las variaciones de las tasas de interés reales reduciendo la elasticidad intertemporal de sustitución del consumo en MULTIMOD de 0,4 a 0,3, valor cercano al extremo inferior de las estimaciones empíricas factibles. Aunque esta reducción tiene un efecto reducido sobre las reacciones a corto plazo, incrementa significativamente el efecto de desplazamiento de la inversión y, por lo tanto, las repercusiones negativas sobre el producto potencial. Ello se debe a que las tasas de interés tienen que aumentar más para que pueda lograrse la misma reducción del gasto global, lo cual ejerce una presión relativamente mayor sobre el gasto en inversión.

Por último, en el recuadro 2.1 se examinan las consecuencias para los mercados emergentes de un aumento sostenido del déficit en Estados Unidos equivalente a un punto porcentual del PIB. Los resultados ponen de manifiesto la importancia crítica de las variaciones de las tasas de interés reales de Estados Unidos para esos países. El principal canal es el aumento de las tasas de interés reales en Estados Unidos que eleva las primas de riesgo y afecta los tipos de cambio de los mercados emergentes frente a la moneda estadounidense. A su vez, ambos efectos socavan una situación financiera que ya es precaria e inciden negativamente en la actividad. En el caso en que la deuda está denominada en dólares y el país está relativamente cerrado al comercio exterior, estos efectos anulan casi por completo los efectos positivos sobre la actividad de los multiplicadores fiscales a corto plazo, e intensifican el efecto de desplazamiento a mediano plazo. El riesgo de que las altas tasas de interés reales tengan un efecto negativo en los mercados emergentes se atenúa si el crédito que recibe el país es en moneda nacional o si la economía es más abierta al comercio exterior al reducirse las vulnerabilidades del balance. Aunque hasta la fecha son pocos los casos en que han podido observarse estos efectos, los riesgos de efectos negativos sobre los mercados emergentes dependen de la evaluación que hace el mercado de las perspectivas de déficit en Estados Unidos, como ya se señaló en el contexto de los otros efectos secundarios que pueden producirse en otros mercados de activos y, por lo tanto, pueden materializarse en forma inesperada.

Repercusiones para la formulación de políticas

Hasta la fecha, la expansión fiscal de Estados Unidos ha apoyado la reactivación tras las recesiones en ese país y en otros, al parecer sin efectos negativos en las tasas de interés a largo plazo. Esta expansión dio un respaldo significativo a la economía mundial en los últimos años. Sin embargo, hay motivos para pensar que esto no puede durar. En algún momento, es casi una certeza que este respaldo se verá socavado por alguna combinación de retiro del estímulo y/o tasas de interés a largo plazo más altas, a medida que aumente la deuda pública del país. Análogamente, el elevado déficit de Estados Unidos en cuenta corriente, que se ha visto exacerbado por el efecto del estímulo fiscal sobre la demanda interna, tendrá que reequilibrarse. Como se subraya en el capítulo I, para lograr una resolución ordenada de los desequilibrios que se observan en Estados Unidos y sobre todo en el resto del mundo se requiere una estrategia cooperativa que incluya la consolidación fiscal a mediano plazo en muchos países industriales y economías de mercados emergentes; mayor flexibilidad cambiaria, sobre todo en la mayoría de los países emergentes de Asia; un ritmo más rápido de reformas estructurales en pro del crecimiento en la zona del euro y en Asia, y nuevas reformas de los sectores bancario y empresarial en Japón. En cuanto a Estados Unidos, la cuestión crítica es cómo garantizar que este retiro del estímulo no incida excesivamente en la reactivación mundial y al mismo tiempo limitar la erosión del potencial productivo a largo plazo debido a tasas de interés más altas, nuevas caídas del dólar y mayores riesgos de una reacción negativa de los mercados financieros. Estas últimas inquietudes revisten especial importancia para las economías de mercados emergentes con elevadas deudas denominadas en moneda extranjera, ya que esos países son especialmente sensibles a los aumentos de las tasas de interés internacionales o al valor del dólar.

Las conclusiones analíticas de este ensayo confirman que el estímulo fiscal de Estados Unidos respaldó el crecimiento en ese país y en otros países en los últimos años y parecen indicar que se obtendrían beneficios significativos siguiendo una trayectoria de consolidación a mediano plazo más ambiciosa que la que propone el Gobierno de Estados Unidos. Concretamente, es probable que la pérdida de producto se reduzca al retirarse el estímulo debido al menor desplazamiento del potencial productivo que provocará el aumento de las tasas de interés real. Además, cuanto más se postergue la consolidación, mayor será el aumento de la deuda pública y del servicio de la deuda, lo cual incrementará la magnitud de los futuros recortes del gasto no vinculado a los intereses y de los aumentos del ingreso fiscal necesarios para estabilizar la situación de las finanzas públicas, limitará el margen de maniobra ante acontecimientos imprevistos, y complicará los preparativos para hacer frente a las presiones fiscales derivadas del envejecimiento de la población. Puesto que Estados Unidos y la economía mundial están en una etapa de reactivación, el retiro del estímulo fiscal en forma gradual durante los próximos años—teniendo debidamente en cuenta los incentivos para trabajar e invertir en Estados Unidos—parecería una forma sensata y prudente de equilibrar las metas económicas a corto y largo plazo.

La presencia cada vez mayor de China y sus efectos en la economía mundial

Los autores principales de este ensayo son Nikola Spatafora, Yongzheng Yang y Tarhan Feyzioğlu. Paul Atang se encargó de la investigación.

Durante los últimos 20 años, y tras un largo período de aislamiento, la importancia de China en la economía mundial ha aumentado considerablemente. El PIB ha crecido a una tasa media anual superior al 9%, mientras que su participación en el comercio mundial se ha incrementado de menos del 1% a casi el 6%. Como resultado, China es actualmente la sexta mayor economía del mundo (a tipos de cambio del mercado) y el cuarto país comerciante más importante. No solo sus exportaciones han penetrado una parte considerable del mercado extranjero, sino que el rápido crecimiento de las importaciones ha contribuido a los buenos resultados de las economías vecinas y a la reciente fortaleza de los precios mundiales de los productos básicos.

Es probable que el peso económico de China y su integración en la economía mundial sigan aumentando rápidamente, a medida que se realizan las necesarias reformas estructurales, en particular en los sectores empresarial y financiero, los mercados laborales y las redes de protección social (Feyzioğlu y Wang, 2003). Las repercusiones en todo el mundo tal vez sean positivas, pero pueden variar considerablemente según los países, los sectores industriales y los grupos socioeconómicos. Por ejemplo, aunque es probable que sigan aumentando con rapidez las exportaciones de los países industriales a China, especialmente de productos con uso intensivo de tecnología y especialización técnica, determinados sectores pueden perder puestos de trabajo al aumentar la participación en el mercado de las empresas chinas. Del mismo modo, ante la creciente competencia de China, es posible que algunos países en desarrollo registren una disminución de su participación en el mercado de manufacturas que requieren mano de obra no calificada. Además, el rápido crecimiento de China puede hacer que aumenten considerablemente los precios mundiales de algunos productos básicos, sobre todo los productos agrícolas y la energía.

Por consiguiente, el objetivo de este ensayo es investigar el probable efecto de la presencia cada vez mayor de China, determinar quién logrará las mejores oportunidades y quién tendrá tal vez que soportar los mayores ajustes, y examinar las políticas que se necesitan para maximizar los beneficios al tiempo que se reducen al mínimo los costos del ajuste. El ensayo se centra en las siguientes preguntas.

  • ¿En qué medida se puede comparar la experiencia de crecimiento e integración de China hasta el momento con casos anteriores de rápida integración?

  • ¿Cómo afectará la integración de China al resto del mundo? ¿Qué características estructurales permiten determinar que un país saldrá ganando o perdiendo con el crecimiento de China?

  • ¿Cómo pueden los distintos países obtener los máximos beneficios de la presencia cada vez mayor de China en la economía mundial? ¿Qué puede hacer la comunidad internacional para ayudar a los posibles perdedores?

Hechos estilizados

Para evaluar las repercusiones que puede tener China en el futuro, es instructivo comparar sistemáticamente la experiencia de la integración china con otros casos anteriores de rápida integración. En particular, es interesante comparar la experiencia de China en los últimos 25 años con la de Japón, las ERI y los países de la ASEAN-4 durante sus fases de integración, cuando el producto y las exportaciones comenzaron por primera vez a mostrar un crecimiento sostenido17.

Hay muchas semejanzas entre estos casos de integración, y la experiencia de China no destaca necesariamente por ser algo inusual. Por ejemplo, las tasas de crecimiento del producto no son en modo alguno excepcionales hasta el momento (gráfico 2.6), y la parte que corresponde a China en el PIB mundial (a tipos de cambio del mercado), aunque ha aumentado, es significativamente inferior a la de Japón y no muy superior a la de las ERI o la ASEAN-4 en las fases correspondientes de su integración18. El crecimiento de las exportaciones e importaciones chinas, impulsado por la reducción constante del nivel y la dispersión de los obstáculos al comercio (cuadro 2.8)19, ha sido también similar al de otros casos de integración. En efecto, la parte que corresponde a China en el comercio mundial es todavía muy inferior a la de Japón o las ERI, y solo ligeramente superior a la de la ASEAN-4, en las fases correspondientes de su proceso de integración. Como ocurrió en estos casos, la participación de China ha aumentado en todos los principales mercados de exportación, con inclusión de Japón, Estados Unidos y la Unión Europea (cuadro 2.9), y sus exportaciones, aunque todavía abarcan principalmente productos con uso intensivo de mano de obra, con el tiempo se han diversificado cada vez más (gráfico 2.7)20. Las importaciones de China procedentes de todas las principales regiones han crecido considerablemente, pero es interesante observar que el crecimiento de las importaciones procedentes de la región circundante (con inclusión de las ERI y la ASEAN-4) haya sido especialmente rápido (gráfico 2.6). Esto pone de manifiesto la función cada vez más importante de China como centro de reelaboración regional y núcleo para la reexportación de manufacturas21, y sugiere que su influencia como motor regional del crecimiento podría pronto ser incluso mayor que la de Japón. Además, China se ha convertido en un importador cada vez más prominente de productos primarios, al que corresponde una parte importante y cada vez mayor del comercio mundial de varios productos clave, incluidos el petróleo crudo, el cobre y la soya (gráfico 2.7).

Gráfico 2.6.Producto y comercio exterior durante períodos de rápida integración1

La evolución del crecimiento de China en los últimos 25 años presenta muchas similitudes con episodios anteriores de rápida integración.

Fuentes: FMI, Direction of Trade Statistics, y cálculos del personal técnico del FMI.

1t indica el año en que se inicia la integración: 1955 en Japón, 1967 en las ERI, 1973 en los ASEAN-4 y 1979 en China.

2La región circundante se define como China, Japón, las ERI y los ASEAN-4.

Gráfico 2.7.Exportaciones e importaciones de China

Desde principios de los años ochenta, las exportaciones de manufacturas de China se han diversificado cada vez más, y su participación en las exportaciones mundiales totales ha aumentado en casi todas las categorías. En cambio, ha disminuido la importancia de los productos primarios. En cuanto a las importaciones, China representa una proporción grande y creciente del comercio mundial de muchos productos básicos.

Fuentes: CEIC Data Company Limited, Banco Mundial, WITS Database y cálculos del personal técnico del FMI.

Cuadro 2.8.China: Aranceles, 1982–2002
Promedio no

ponderado
Promedio

ponderado
Dispersión

(desviación

estándar)
Máximo
198255,6
198543,3
198843,7
199144,1
199242,940,6220,0
199339,938,429,9220,0
199436,335,527,9
199535,226,8220,0
199623,622,617,4121,6
199717,616,013,0121,6
199817,515,713,0121,6
200016,4
200115,39,112,1121,6
200212,36,49,171,0
Fuentes: Autoridades chinas, UNCTAD, Banco Mundial, OMC y estimaciones del personal técnico del FMI.
Fuentes: Autoridades chinas, UNCTAD, Banco Mundial, OMC y estimaciones del personal técnico del FMI.
Cuadro 2.9.China: Participación en los principales mercados de exportación(Porcentaje de importaciones procedentes de China en las importaciones totales)
19601970198019901995200020012002
Japón0,51,43,15,110,714,516,618,3
Estados Unidos0,53,26,38,69,311,1
Unión Europea10,80,60,72,03,76,26,77,5
Fuente: FMI, Direction of Trade Statistics.

Ajustado en función del comercio interno de la UE.

Fuente: FMI, Direction of Trade Statistics.

Ajustado en función del comercio interno de la UE.

Durante gran parte de su proceso de integración, China ha mantenido un superávit en cuenta corriente, en contraste con los déficit registrados a menudo por muchos de los países con los que se la compara (gráfico 2.8). En este contexto, cabría señalar que la depreciación del tipo de cambio efectivo real de China en los años ochenta también se destaca de lo sucedido en otros episodios de integración. Ahora bien, esta depreciación se debió en parte a la considerable liberalización del comercio, y a la reversión de una importante sobrevaluación, al inicio del período de reformas22. Por otra parte, la relativa estabilidad de los tipos de cambio efectivos nominales y reales desde principios de los años noventa sugiere que otros factores son más importantes a la hora de explicar el gran crecimiento de las exportaciones de China, especialmente en este último período. En particular, el rápido aumento de la productividad y los bajos costos de la mano de obra, respaldados por un gran número de trabajadores calificados y no calificados, contribuyeron a mantener la competitividad de China durante períodos de apreciación y de depreciación del tipo de cambio efectivo nominal.

Gráfico 2.8.La cuenta corriente, la cuenta de capital y los mercados financieros durante los períodos de rápida integración1

China ha registrado a menudo un superávit en cuenta corriente algo mayor que en casos anteriores de integración, aunque su tipo de cambio real se ha estabilizado desde principios de los años noventa. La afluencia de capital no ha sido muy importante: la bolsa de valores de China está relativamente poco desarrollada, e incluso la IED (relativa al PIB) no ha sido excepcional.

Fuentes: Datastream International; CEIC Data Company Limited; Banco Mundial, World Development Indicators, y cálculos del personal técnico del FMI.

1t indica el año en que comienza la integración: 1955 para Japón, 1967 para las ERI, 1973 para los ASEAN-4 y 1979 para China.

2 Se indican los valores hasta 2001.

En lo que respecta a las entradas de capital, China ha estado recibiendo cantidades inferiores (en relación con el PIB) que las que recibieron muchos de los países que sirven de comparación. Ello se debe en parte a que sus mercados financieros, sobre todo los bursátiles, están menos desarrollados (gráfico 2.8), lo que a su vez es resultado, en parte, de los controles de capital. Asimismo, la entrada de inversión extranjera directa registró un auge al que se dio gran publicidad, pero su magnitud no fue, de hecho, inusual en comparación con las ERI (especialmente Singapur y la provincia china de Taiwan) durante su proceso de integración. En cambio, China ha estado adquiriendo importantes cantidades de valores extranjeros, aunque casi siempre en forma de tenencias oficiales y del sector público. Por ejemplo, a mediados de 2002 era el segundo tenedor extranjero de títulos de deuda de Estados Unidos a largo plazo, que representaban $165.000 millones o el 6,5% del total de tenencias extranjeras (porcentaje que había aumentado del 4,9% en 2000 y el 2,1% en 1994; véase Departamento del Tesoro de Estados Unidos y otros, 2004).

Recuadro 2.3.¿Puede mantener China el rápido crecimiento del producto?

Desde que comenzaron las reformas estructurales hace 25 años, China ha tenido un crecimiento del producto extraordinario, que superó en promedio una tasa anual del 9%. Los métodos de cálculo del crecimiento indican que sus principales motores fueron las tasas sostenidas de acumulación de capital y el gran aumento de la productividad. Según el análisis que se hace en este recuadro, China puede seguir teniendo altas tasas de crecimiento en el futuro, pero ello dependerá fundamentalmente de que se lleven a cabo reformas estructurales en un amplio abanico de esferas.

Sobre la base de las estimaciones de la función de producción, Heytens y Zebregs (2003) sostienen que antes de 1978 casi todo el crecimiento del producto se derivaba de la acumulación de capital, con alguna contribución adicional del incremento de la fuerza laboral. El aumento estimado de la productividad total de los factores (PTF) era insignificante o negativo. Desde el inicio de las reformas, el promedio del crecimiento potencial del producto superó el 9%, más de 3 puntos porcentuales más alto que en el período anterior a las reformas. Heytens y Zebregs estiman que este aumento es atribuible principalmente al crecimiento de la PTF, que pasó en promedio de cero a casi el 3% (en consonancia con la mayoría de los demás estudios, aunque Young (2000) calcula un valor algo inferior para el crecimiento de la PTF durante el período de reformas). La contribución de la acumulación de capital al crecimiento del producto siguió siendo de aproximadamente 4 a 6 puntos porcentuales y la fuerza laboral, que aumentó el 1% en promedio, aportó aproximadamente ½ punto porcentual al crecimiento del producto.

Se piensa que las reformas estructurales han desempeñado un papel importante para aumentar el crecimiento de la productividad durante este período (véase, por ejemplo, Borensztein y Ostry, 1996, y Chow y Li, 1999). La liberalización del sector agrícola a principios de los años ochenta y la aceleración de las reformas orientadas al mercado a principios de los años noventa en particular han dado lugar a un elevado crecimiento de la productividad en las empresas industriales, así como en las actividades agropecuarias. Además, las reformas estructurales aumentaron indirectamente la productividad general al facilitar una asignación más eficiente de la mano de obra. En concreto, a medida que la mano de obra se desplazaba del sector agrícola—donde tiene una productividad marginal baja—a la industria y los servicios—donde la productividad marginal es más elevada—aumentó la productividad general de la economía. Heytens y Zebregs sostienen que el crecimiento de la productividad derivado de esta migración de la mano de obra fue un factor clave que contribuyó al crecimiento del producto durante las dos últimas décadas.

En el futuro, la realización de más reformas estructurales clave podría permitir a China mantener el crecimiento económico en un 6%–9% aproximadamente, aunque cualquier retroceso en el proceso de reforma acarrearía un riesgo importante de que no se concreten las perspectivas de crecimiento. Si las reformas estructurales continúan, el sector financiero actuará con criterios más comerciales en la concesión de créditos y, por consiguiente, puede que se desacelere un poco la acumulación de capital. No obstante, incluso si las tasas de inversión disminuyeran del porcentaje actual, superior al 40% del PIB, a aproximadamente un 30%–35% del PIB, la tasa de acumulación de capital seguiría siendo del 7%–8%, y aportaría 4 a 5 puntos porcentuales al crecimiento global.

Se prevé que el crecimiento de la fuerza laboral siga contribuyendo poco, aproximadamente ¼ punto porcentual, al crecimiento del producto, en consonancia con las tendencias anteriores y las proyecciones de crecimiento de la población. Sin embargo, la contribución de la migración de mano de obra del sector agropecuario a los sectores industrial y de servicios podría ser significativamente más elevada. Según diferentes estimaciones, el excedente de mano de obra en el sector agropecuario podría elevarse a 150 millones de personas o más, en comparación con una fuerza laboral total estimada en aproximadamente 740 millones de personas, de las cuales alrededor de 370 millones trabajan en los sectores industrial y de servicios1. La migración de este excedente de mano de obra de las actividades agrícolas u otras actividades más productivas en los sectores industrial y de servicios podría aportar 1 a 2 puntos porcentuales al crecimiento de la productividad. Asimismo, se espera que la entrada de considerable inversión extranjera directa siga desempeñando un papel clave fomentando el aumento de la eficiencia y facilitando la transferencia de tecnología extranjera. En general, China podría mantener un crecimiento de la PTF del 2%–4%, siempre que se aborden los siguientes problemas que requieren reformas estructurales fundamentales2.

  • Para mejorar la asignación de las inversiones, China necesita reforzar los balances de los bancos e incrementar su orientación al mercado, y desarrollar en mayor medida los mercados de capital. Aunque ya se han dado pasos importantes, se necesitarán más medidas para que los bancos mejoren la gestión del riesgo, los controles internos, la estructura de gobierno y la capacidad para evaluar el riesgo. Además, la estructura de propiedad de los bancos tiene que diversificarse con inversores estratégicos.

  • Para lograr un importante aumento de la productividad, China necesita facilitar la migración de la mano de obra estableciendo un mercado de trabajo que funcione bien. Con ese fin, se ha mejorado la formación y la educación, y se han establecido varios incentivos para el reempleo. Sin embargo, para crear un mercado de trabajo más eficiente y menos segmentado, China tendrá que permitir una mayor movilidad de la mano de obra y ampliar el alcance de su red de protección social. Las pensiones, antes proporcionadas por empresas estatales, tendrán que cubrir en última instancia a los que trabajan en el sector privado y ser transferibles. Los servicios sociales básicos, como la salud pública y la educación, tendrán que estar al alcance de toda la población urbana y ampliarse para cubrir a más población rural.

  • La realización de reformas en el sector de las empresas estatales también ayudará a China a mantener el aumento general de la productividad. A pesar de las importantes medidas que ya se han tomado para mejorar la orientación al mercado de estas empresas, el excedente de mano de obra sigue manteniendo baja la productividad, la gestión empresarial es todavía deficiente y la mayoría de las empresas continúan funcionando sin grandes limitaciones presupuestarias y con una pesada carga social, incluida la prestación de muchos servicios sociales a sus empleados.

  • Por supuesto, todas estas reformas tienen importantes implicaciones fiscales. Los préstamos en mora y las obligaciones por pensiones en régimen de reparto representan un gran volumen de pasivo contingente para el sector público, y el aumento de la demanda de educación, atención médica y protección del medio ambiente requerirá mayor gasto público. Las reformas estructurales en los sectores empresarial y bancario, así como en el sistema de pensiones, podrían reducir el pasivo del sector público en estas esferas, y el gobierno podría financiar sus pasivos cuasifiscales vendiendo parte de sus considerables activos. Sin embargo, incluso con estas medidas, la creciente presión del gasto requerirá probablemente medidas adicionales tanto en lo que se refiere a los ingresos como a las erogaciones y una reforma de las relaciones fiscales entre los niveles central y local de la administración.

Nota: El autor principal de este recuadro es Tarhan Feyzioğlu.1 Como se indica en Brooks y Ran (2003, pág. 14), “pese a la mayor migración, persiste un considerable excedente de mano de obra en las zonas rurales. Según la OCDE (2002), si se utiliza como referencia la contribución media al PIB por trabajador en los empleos no agrícolas, se puede estimar que el desempleo rural encubierto es de aproximadamente 275 millones (definiéndose el empleo encubierto como el empleo poco productivo independientemente de las horas de trabajo). Si el nivel de referencia se establece más modestamente en un tercio de la productividad de los trabajadores no agrícolas (en consonancia con los demás países de Asia), el desempleo rural encubierto sería de alrededor de 150 millones”.2Véase Feyzioğlu y Wang (2003) donde se presenta un análisis más detallado de las recientes reformas estructurales y las reformas que quedan por hacer.

Aunque los resultados económicos de China y sus efectos a nivel internacional son hasta el momento acordes con lo observado en olas anteriores de rápida integración, hay buenas razones para creer que China desempeñará con el tiempo un papel mucho más importante en la economía mundial que los países con los que se la compara. El recuadro 2.3 presenta un análisis más completo de las razones del crecimiento de China en el pasado. En él se señala que China tiene graves problemas estructurales en los sectores financiero y empresarial y en el mercado laboral que, de no resolverse a tiempo y con decisión, podrían impedir la obtención de buenos resultados en el futuro. Ahora bien, si se hace frente satisfactoriamente a estas cuestiones, es probable que el crecimiento y la integración de China sigan aumentando rápidamente durante más tiempo. Entre los factores importantes hay que señalar que China ha tenido constantemente altos índices de ahorro, lo que, incluso si disminuyen, permitirá probablemente mantener altos niveles de formación de capital físico a mediano plazo (gráfico 2.9). El capital humano ha estado aumentando con rapidez, pero su nivel es todavía inferior al de los países que sirven de comparación, y puede esperarse también que siga aumentando durante un período considerable. Además, el crecimiento ha sido impulsado en una medida importante por la reasignación de la mano de obra empleada en actividades agrícolas de baja productividad al sector industrial urbano cuya productividad es más elevada. Este proceso será mucho más largo en China que en cualquier otra parte. Lo fundamental es que el PIB per cápita de China, de alrededor $1.060, es todavía solo una fracción del de Japón, las ERI e incluso la mayoría de los países de la ASEAN-4; a medida que se logre la convergencia, es probable que China pase a ser mucho más importante que cualquiera de ellos. En otras palabras, China ocasionará con el tiempo una perturbación mayor en la dotación de factores a nivel mundial y en la economía mundial que los casos anteriores de integración, lo que tendrá posiblemente mayores repercusiones en ciertos sectores y regiones.

Gráfico 2.9.Determinantes del crecimiento: Ahorro, inversión, capital humano y reasignación sectorial durante períodos de rápida integración1

El rápido crecimiento de China puede continuar mucho más tiempo que en casos de integración anteriores: las tasas de ahorro e inversión son excepcionalmente elevadas, y sigue habiendo todavía mucho margen para aumentar el capital humano y reasignar la mano de obra empleada en actividades agrícolas de baja productividad.

Fuentes: Banco Mundial, World Development Indicators, y cálculos del personal técnico del FMI.

1t indica el año en que comienza la integración: 1955 para Japón, 1967 para las ERI, 1973 para los ASEAN-4 y 1979 para China.

2Se indican los valores hasta 2000; los datos sobre el empleo agropecuario para las ERI se refieren solo a Corea.

El impacto de China: Posibles canales y estudios anteriores

La continuación del rápido crecimiento de China, junto con nuevas medidas de liberalización comercial y financiera, afectará probablemente al resto del mundo a través de diferentes canales. A medida que avanza la integración del comercio, China tendrá una influencia clave a largo plazo a través de los efectos en los términos del intercambio.

  • El aumento de la oferta de manufacturas chinas con uso intensivo de mano de obra reducirá el precio relativo de esas manufacturas en los mercados mundiales beneficiando a los países que son grandes importadores netos de esos productos. Además, a medida que aumente la demanda interna de China, otros países se beneficiarán al subir los precios de sus exportaciones, incluidos los bienes y servicios con uso intensivo de capital y especialización técnica, así como los productos alimenticios, la energía y los insumos intermedios utilizados en el procesamiento en el sector manufacturero de China. Los beneficios pueden ser especialmente importantes si crece como se espera el comercio de servicios (en particular las telecomunicaciones, los servicios financieros, y el procesamiento de información y otros servicios administrativos).

  • Es posible que algunos países, sin embargo, sufran un deterioro en los términos del intercambio y pérdidas en el sector manufacturero nacional como consecuencia de la competencia china. En particular, algunos países en desarrollo que, como China, tienen mano de obra no calificada relativamente abundante y comercian poco con China, pero compiten con ella en los mercados de exportación a terceros países, pueden realmente encontrarse ante una reducción de la demanda y de los precios de sus propias manufacturas. También podrían registrarse pérdidas en aquellos países que son importadores netos de productos primarios cuyos precios han aumentado como consecuencia del incremento de la demanda en China.

  • Estas variaciones en los términos del intercambio pueden tener un impacto importante en la composición sectorial del producto y la distribución del ingreso entre los países e incluso dentro del mismo país. En particular, dada la abundancia de mano de obra poco calificada en China, la mayor presencia del país en la economía mundial podría aumentar la rentabilidad del capital y de la mano de obra calificada y disminuir al mismo tiempo la remuneración relativa de la mano de obra no calificada. Por consiguiente, algunos sectores o grupos en determinados países podrían ser muy vulnerables a la mayor competencia de China.

La integración de China también puede afectar a otros países a través de canales financieros:

  • La expansión de la entrada de inversión extranjera directa (IED) durante los últimos 15 años ha beneficiado a China (facilitando el auge de su comercio, entre otras cosas) y ha dado a los inversionistas la oportunidad de diversificar sus tenencias y obtener al mismo tiempo rendimientos potencialmente altos. Es difícil predecir la magnitud de las entradas y salidas de capital en el futuro. Por un lado, es posible que siga aumentando la parte correspondiente a China en los flujos internacionales de capital de cartera privado, si los inversionistas siguen aprovechando (y se les permite aprovechar) las oportunidades de obtener rendimientos más elevados y diversificar su cartera. Por otro lado, a medida que vaya bajando la actualmente elevada tasa de inversión en China, es posible que disminuya la afluencia de inversión extranjera. Además, las empresas y los hogares chinos tal vez traten de ampliar sus inversiones directas y de cartera en el extranjero. La importancia relativa de estos efectos dependerá claramente del ritmo y de la forma precisa de liberalización de la cuenta de capital de China.

  • Aunque es probable que el mundo en general salga ganando, algunos países también pueden verse perjudicados al competir con China por el escaso volumen de capital internacional. Por ejemplo, con el incremento de la entrada de IED en China puede reducirse esa forma de inversión en otros países en desarrollo, así como la integración de Europa central y oriental en la economía mundial puede ser una amenaza para destinos de IED relativamente más establecidos como Portugal y España (Brenton, Di Mauro y Lücke, 1999, y Phelps y Raines, 2003). No obstante, según otra opinión diferente, el aumento de la IED en China complementará los flujos al resto de la región (véase Panitchpakdi y Clifford, 2002, capítulo 4) y ciertamente la salida de IED de China hacia otras economías seguirá aumentando, como ocurrió en el caso de Japón.

La mayor integración comercial y financiera de China podría tener también efectos adicionales, que no se pueden cuantificar fácilmente, pero que podrían ser importantes. En particular, es posible que la integración de China afecte a los incentivos para la acumulación de factores y el aumento de la productividad no solo en China, sino también en otros países (por ejemplo, mediante efectos en los términos de intercambio, mejor asignación del capital financiero y aumento de la presión competitiva, que, entre otras cosas, estimularán reformas en otros países). Estas repercusiones dinámicas en el producto y el bienestar son difíciles de evaluar, pero es probable que sean positivas y de mayor magnitud que todos los demás efectos23. Además, desde el punto de vista del ciclo económico, la creciente participación de China en el producto mundial y su relativamente baja correlación con el producto de los países industriales puede ayudar a atenuar las oscilaciones cíclicas en la economía mundial24. Sin embargo, es probable que el ciclo económico de China se sincronice más con el del resto del mundo, a medida que se integra cada vez más en la economía mundial.

Recuadro 2.4.Cuantificación del impacto a nivel internacional de la adhesión de China a la OMC

Metodologías

En los últimos cinco años ha aumentado el número de estudios encaminados a cuantificar el impacto de la adhesión de China a la OMC1. Estos estudios se han centrado en los efectos específicos de las reformas comerciales relacionadas con la OMC que se han hecho en China en comparación con proyecciones de referencia que incorporaban reformas comerciales de la Ronda Uruguay. Los efectos en el bienestar se han evaluado sobre la base de modelos de equilibrio general de escala mundial. Uno de estos modelos es el Global Trade Analysis Project elaborado por la Universidad de Purdue, que se centra en los efectos en los términos del intercambio y en las corrientes comerciales; otros estudios se basan en el G-Cubed Asia Pacific Model elaborado por la Universidad Nacional Australiana.

Resultados

La mayoría de los estudios coinciden en que la adhesión de China a la OMC entraña para ese país y para el conjunto del mundo un aumento del bienestar general. Sin embargo, puesto que los aranceles de China ya se habían reducido sustancialmente antes de la adhesión, no es probable que este efecto sea importante en el futuro. Otro resultado general es que los países tenderán a beneficiarse (o a salir perdiendo) en proporción al grado de complementariedad entre su estructura de comercio y la de China. Entre los resultados más concretos figuran los siguientes:

  • El mantenimiento del buen ritmo de crecimiento de China debería beneficiar a todos sus socios comerciales: además de la importante función desempeñada por las actividades comerciales de procesamiento, las importaciones para uso interno han aumentado rápidamente y el turismo emisor creció un 37% en 2002. Las empresas multinacionales están invirtiendo cada vez más en China para cubrir la demanda final nacional en vez de hacerlo únicamente con miras a la reexportación. Asimismo, se prevé que las importaciones de energía y minerales sigan aumentando rápidamente, lo que aportará beneficios a los países ricos en recursos. Estos hechos han contribuido a mantener un crecimiento elevado en la región de Asia a pesar de que el crecimiento fue bajo en el resto del mundo.

  • Las ERI de Asia, en particular, saldrían ganando con la expansión del comercio chino: la mayoría de ellas tienen una estructura de comercio complementaria con China y se están beneficiando de las actividades comerciales de procesamiento, como refleja el rápido incremento de sus exportaciones de productos intermedios y componentes a China. Sin embargo, las exportaciones chinas están avanzando en la cadena del valor agregado y la producción nacional de componentes está aumentando. Aunque la competencia de China podría ser una amenaza más directa para estas economías en el futuro, es probable que predominen los beneficios derivados del creciente comercio intrasectorial.

  • Los países de la ASEAN y de Asia meridional también perciben beneficios ya que están aumentando rápidamente las exportaciones de todos los países a China. Sin embargo, en la medida en que compiten con China en la exportación de productos con uso intensivo de mano de obra, algunas de estas economías tal vez tengan que hacer ajustes importantes. Por ejemplo, el crecimiento de las exportaciones chinas de prendas de vestir que se prevé en el futuro podría tener un efecto desfavorable, especialmente en aquellas economías que se beneficiaban del sistema de contingentes en el marco del Acuerdo de la OMC sobre los Textiles y el Vestido, aunque en el caso de algunos países este efecto podría ser atenuado por el aumento de las oportunidades de exportación de textiles a China como insumos para las exportaciones de prendas de vestir chinas. Los países de la ASEAN tal vez tengan también que adaptarse al hecho de que una proporción mayor de la inversión extranjera en la región vaya a parar a China, y adoptar medidas para asegurarse de que en sus países siga habiendo innovaciones tecnológicas y mejoras de la productividad.

Límites de los estudios realizados

El verdadero impacto de la adhesión de China a la OMC en el resto del mundo puede ser mayor de lo que indican tales análisis. En primer lugar, la mayoría de los modelos existentes tiene varias limitaciones técnicas, incluida la incertidumbre en la estimación de las elasticidades del comercio como consecuencia de las rápidas variaciones en la estructura del comercio internacional de China y de la región. Lo que es más importante, la mayoría de los modelos no tienen en cuenta aspectos clave de la adhesión de China a la OMC como la apertura del comercio de servicios o la realización de reformas que suprimirán los obstáculos a la inversión extranjera y cambiarán en mayor medida la función de China como base para las exportaciones mundiales.

Nota: El autor principal de este recuadro es Thomas Rumbaugh.1Cabe citar Bhattasali, Shantong y Martin (2004a, 2004b), Dorsey y otros (2003), Hertel y Walmsley (2000), Ianchovichina y Martin (2003), Tongzon (2001) y Wang (2003).

Los intentos precedentes de cuantificar estos diversos efectos se han centrado normalmente en el impacto de la adhesión de China a la Organización Mundial del Comercio (OMC) y en los canales comerciales mencionados anteriormente. En estos estudios (véase el recuadro 2.4 para más información) se llegó en general a la conclusión de que la adhesión de China a la OMC entraña un aumento del bienestar global tanto para China como para el resto del mundo en su conjunto. No obstante, algunos países en desarrollo, que compiten con China en los mercados mundiales de productos con uso intensivo de mano de obra, como los textiles, pueden salir perdiendo. Aunque las repercusiones para China son importantes, el efecto neto en los demás países, excepto los de Asia meridional, es generalmente pequeño25. Estos estudios son sugerentes, pero se centran solo en el impacto directo de la liberalización del comercio. De hecho, es probable que el futuro crecimiento económico de China (relacionado en parte con la liberalización) tenga efectos mucho más importantes en los volúmenes de comercio. Además, los estudios tienden a ignorar la manera en que las rigideces estructurales de las demás economías pueden afectar el alcance para la reasignación de los recursos y, por consiguiente, el bienestar.

Yang y Vines (2000), en cambio, examinan el efecto global del crecimiento acelerado de China en el período 1975–95. Congelan el tamaño y la apertura comercial de China (en relación con los valores de las economías avanzadas) en su nivel de 1975, y comparan el equilibrio ficticio resultante con la economía mundial en 1995. Encuentran que la aceleración del crecimiento de China durante este período benefició al menos a algunos países en desarrollo y tuvo poco impacto en otros. La razón es que, en general, el rápido crecimiento de China mejoró los términos del intercambio de otros países en desarrollo con respecto a China, lo que compensó cualquier deterioro de sus términos del intercambio con respecto al resto del mundo. Sin embargo, utilizar un análisis retrospectivo para sacar conclusiones sobre el futuro crecimiento de China es engañoso, porque los puntos de partida (tanto para China como para el resto del mundo) actualmente y hace 30 años son muy diferentes. Por ejemplo, hoy en día las economías avanzadas tienen menos mano de obra no calificada y una tasa de empleo mucho más baja que antes en los sectores con uso intensivo de mano de obra, como la confección de prendas de vestir.

Estimación del impacto de la futura integración china

Para evaluar de forma empírica las implicaciones en todo el mundo del crecimiento de China, conviene centrarse en el impacto de la expansión del comercio internacional de China, dado que este tema ha sido objeto de considerable controversia y debate público. Con este fin, se utilizó el modelo Global Trade Analysis Project (GTAP) para cuantificar los efectos en los términos del intercambio y en las corrientes de comercio de diferentes regiones a partir de diversos escenarios de la trayectoria de crecimiento de China hasta fin de 2020. El GTAP es un modelo de equilibrio general computable, que capta de forma detallada la estructura geográfica y sectorial de las corrientes de comercio (véase una reseña del GTAP en el apéndice 2.1). Por consiguiente, es un método adecuado para analizar los efectos de la expansión del comercio chino en los términos del intercambio de diferentes regiones, y para examinar la reasignación de la producción y el comercio que requerirá cada región para obtener los máximos beneficios del crecimiento de China.

Sin embargo, el marco del GTAP tiene algunas desventajas. En primer lugar, trata el crecimiento económico general como exógeno y, por consiguiente, no capta los efectos dinámicos que puede tener la mayor presencia de China en el aumento de la productividad y la acumulación de factores en otras regiones, sino solamente los beneficios derivados de la reasignación de los recursos productivos. En segundo lugar, el GTAP supone que el ajuste ante las perturbaciones se realiza sin dificultades y sin costo alguno, aunque más adelante este supuesto se aplica menos estrictamente a fin de ayudar a evaluar la importancia de la flexibilidad estructural para que las diferentes economías puedan hacer frente al desafío de una China cada vez más importante. En general, aunque es posible que en el modelo se subestimen los cálculos cuantitativos precisos del impacto del crecimiento de China en el bienestar de otras regiones, las interacciones relacionadas con el comercio que se ponen de manifiesto en este marco ofrecen percepciones interesantes, y permiten identificar posibles ganadores y perdedores como consecuencia de la presencia cada vez mayor de China en la economía mundial.

A efectos de este estudio, se elaboró una versión del GTAP con diez regiones y siete sectores26. En el primer escenario se supone en términos generales que las variables económicas (con inclusión, en particular, del PIB agregado, la productividad y la dotación de factores) aumentan de acuerdo con las proyecciones a largo plazo de Perspectivas de la economía mundial, del Banco Mundial y de las Naciones Unidas. Se supone que en China seguirán aumentando rápidamente la productividad, el empleo y el capital físico y humano, lo que denota un ritmo sostenido de reforma y una rápida absorción de la mano de obra rural en el sector moderno de la economía. En ese escenario de “integración rápida de China”, la economía de este país es capaz de absorber aproximadamente 150 millones de trabajadores más (cifra superior al crecimiento demográfico natural de la población y de la fuerza laboral) procedentes en su mayor parte de zonas rurales y agrícolas. Como resultado, el producto real chino aumenta casi 8% al año y su participación en el producto y el comercio mundiales se duplica con creces para 2020. Las ERI y Asia meridional también experimentan un rápido crecimiento, mientras que la participación de las economías avanzadas en el producto mundial disminuye 10 puntos porcentuales, lo que refleja que la productividad de los países en desarrollo está ganando terreno y la población de los países ricos está envejeciendo.

A fin de aislar el impacto de la rápida integración de China en la economía mundial, se estableció también un segundo escenario en el que se considera, en cambio, que la participación de China en el producto se mantiene fija en los niveles actuales, con pocos cambios en su participación en el comercio mundial27. Aunque no se pretende que este escenario de “integración lenta de China” sea una trayectoria alternativa realista para la integración de China en el futuro, su comparación con el escenario de la integración rápida permite determinar los ganadores y los perdedores de un crecimiento rápido continuo en China. Como punto importante, se supone que todos los demás países dan muestras de flexibilidad estructural y pueden ajustarse sin dificultades a diferentes tasas de crecimiento de China.

Los resultados sugieren que el mayor impacto, muy por encima de todo, del crecimiento más rápido de China se sentirá precisamente en ese país (cuadro 2.10). En el escenario de la integración rápida, el producto de China en 2020 es superior al doble del correspondiente al escenario de la integración lenta. La expansión de las exportaciones de China, principalmente de manufacturas con uso intensivo de mano de obra, y de las importaciones, en particular de productos primarios y de manufacturas con uso intensivo de especialización técnica, ocasiona un deterioro de los términos del intercambio de China, pero aún así el bienestar general aumenta sensiblemente. En otras regiones, suponiendo que la acumulación de factores permanezca invariable y que haya plena flexibilidad estructural, los efectos fundamentales se ejercen a través de la modificación de los términos del intercambio28. Con todas las regiones se benefician de la mayor demanda de sus exportaciones en China y del precio más bajo de las importaciones con uso intensivo de mano de obra. Sin embargo, las regiones con abundante mano de obra, cuyo comercio directo con China es limitado y que suministran a China pocos productos intermedios, como Asia meridional, tienen que hacer frente a la mayor competencia china y al descenso de los precios de sus exportaciones con uso intensivo de mano de obra, mientras que los importadores de productos primarios tienen que pagar precios más elevados como consecuencia de la mayor demanda de esos productos en China. En general, Asia meridional es el único perdedor neto, mientras que la región de Oriente Medio y el Norte de África es, en promedio, el principal ganador dadas sus importantes exportaciones de petróleo y otros productos primarios, cuya demanda aumenta enormemente en el escenario de la integración rápida de China29.

Cuadro 2.10.Impacto en el comercio de la integración más rápida de China, 20201
Bienestar2ExportacionesImportacionesTérminos del intercambio
Mundo35,37,47,20,0
China126,186,685,7−7,0
Economías avanzadas0,12,32,70,7
ERI0,22,22,90,5
ASEAN0,90,5−0,1
Asia meridional−0,20,1−2,3−1,0
África subsahariana0,40,20,81,4
México, Colombia y Venezuela0,1−0,7−1,20,3
Otros países en desarrollo de América0,22,52,80,9
Oriente Medio y Norte de África0,7−0,80,41,9
Resto del mundo0,11,30,60,4
Fuente: Simulaciones con el modelo GTAP.

Como desviación porcentual de los valores aplicables al escenario de integración lenta de China.

El bienestar se define como la variación equivalente, en relación con el PIB.

Precios f.o.b. para las exportaciones, y precios c.i.f. para las importaciones. La discrepancia entre las variaciones de las exportaciones y las importaciones refleja los costos de transporte.

Fuente: Simulaciones con el modelo GTAP.

Como desviación porcentual de los valores aplicables al escenario de integración lenta de China.

El bienestar se define como la variación equivalente, en relación con el PIB.

Precios f.o.b. para las exportaciones, y precios c.i.f. para las importaciones. La discrepancia entre las variaciones de las exportaciones y las importaciones refleja los costos de transporte.

Es importante señalar que el supuesto de que existe flexibilidad estructural ayuda a atenuar las pérdidas e incrementar los beneficios resultantes de las perturbaciones de los términos del intercambio, ya que el empleo y el producto sectoriales reaccionan ante las variaciones de los precios relativos y las suavizan. En casi todas las regiones, entre el 1% y el 2% de la población activa se desplaza a un sector de empleo diferente en respuesta a la integración más rápida de China (gráfico 2.10), desplazamiento que equivale aproximadamente a una quinta parte de la respuesta total requerida en el escenario inicial para todo lo ocurrido en todos los países entre 2002 y 2020. En Asia meridional, la contracción del producto y las exportaciones de textiles quedó compensada parcialmente por la expansión de la actividad agrícola y de las manufacturas y servicios que precisan más especialización técnica (cuadro 2.11). Además, la integración más rápida de China origina cambios importantes en la orientación geográfica del comercio, tanto en general como dentro de cada sector. Por ejemplo, mientras que el volumen total de las exportaciones de Asia meridional se mantiene constante en términos generales, sus exportaciones a China aumentan en más de tres cuartas partes, compensando la disminución de sus exportaciones al resto del mundo; igualmente, las exportaciones de manufacturas de Asia meridional a China (en parte para su reprocesamiento y reexportación) aumentan aproximadamente una cuarta parte, compensando la disminución de las exportaciones a otras zonas. De forma semejante, las economías avanzadas ganan aumentando su especialización en los servicios y los sectores de uso intensivo de especialización técnica, y reorientan su comercio hacia China.

Gráfico 2.10.Ajuste estructural necesario1

(Porcentaje)

Para obtener los beneficios resultantes de la presencia cada vez mayor de China y reducir al mínimo los costos, otros países tendrán que dar muestras de considerable flexibilidad estructural. En general, la liberalización del comercio hará más necesaria aún esa flexibilidad.

Fuentes: Estimaciones del personal técnico del FMI.

1Proporción de la población activa que debe desplazarse a otros sectores laborales, en relación con los resultados del escenario de integración lenta de China.

Cuadro 2.11.Impacto de la integración más rápida de China en los volúmenes de producto y comercio de Asia meridional, 20201
Producto de Asia meridionalExportaciones de Asia meridionalImportaciones de Asia meridional
TotalA ChinaAl resto del mundoTotalDe ChinaDel resto del mundo
Todos los sectores−0,10,183,6−3,7−2,370,9−7,2
Contribución de:2
Productos agrícolas y alimenticios0,10,22,90,1−1,8−6,4−1,4
Minerales0,10,514,00,1−0,80,1
Textiles y prendas de vestir−0,3−4,65,1−5,0−0,225,3−1,9
Manufacturas con uso intensivo de mano de obra−0,34,1−0,5−0,19,0−0,7
Manufacturas con uso intensivo de especialización técnica1,222,40,40,144,9−2,8
Servicios con uso intensivo de mano de obra−0,11,010,40,3−0,10,3−0,1
Servicios con uso intensivo de especialización técnica0,32,024,51,0−0,2−0,6−0,2
Fuente: Simulaciones con el modelo GTAP.

Expresado como desviación porcentual de los valores aplicables al escenario de la integración lenta de China.

La contribución de cada sector a la variación total está dada por la variación en ese sector, multiplicada por la participación del sector en el producto/exportaciones/importaciones totales, según corresponda.

Fuente: Simulaciones con el modelo GTAP.

Expresado como desviación porcentual de los valores aplicables al escenario de la integración lenta de China.

La contribución de cada sector a la variación total está dada por la variación en ese sector, multiplicada por la participación del sector en el producto/exportaciones/importaciones totales, según corresponda.

Si bien en las demás regiones, el impacto estimado de la integración más rápida de China es relativamente limitado, representa el efecto agregado en todos los grupos económicos, todos los sectores industriales y todos los países dentro de una región dada. Sin embargo, algunos sectores industriales de determinadas regiones, como el sector de los textiles en los países de la ASEAN, experimentan bruscas reducciones de la demanda y, por ende, del producto (disminución del 12%; véase el cuadro 2.12). Otros sectores, como el sector agropecuario de América, se benefician considerablemente del cambio en la estructura del comercio (con un aumento del producto del 4%). Además, cualquier efecto negativo tiende a recaer en la mano de obra no calificada. En China misma, los salarios reales de los trabajadores no calificados aumentan en términos absolutos, pero descienden notablemente en relación con los salarios de los trabajadores calificados (a medida que la economía productiva absorbe el excedente de 150 millones de trabajadores del campo, incrementándose la oferta relativa de mano de obra no calificada). En otros países, los salarios relativos de los trabajadores no calificados también disminuyen, aunque en menor cantidad. Por lo tanto, es probable que cualquier efecto negativo sea significativamente mayor en los países de Asia meridional o en los países de la ASEAN, como Bangladesh, Vietnam y Camboya, que están más especializados en las manufacturas con uso intensivo de mano de obra y compiten más directamente con China que el conjunto de sus regiones30.

Cuadro 2.12.Impacto de la integración más rápida de China en el producto sectorial bruto, 20201
Todos los sectoresAgrícolaMineralesTextiles y prendas de vestirManufacturasServicios
Uso intensivo de mano de obraUso intensivo de especialización técnicaUso intensivo de mano de obraUso intensivo de especialización técnica
China97,345,733,076,6103,0128,3117,0100,3
Economías avanzadas−0,16,12,6−9,6−5,4−2,60,40,3
ERI−0,32,72,5−11,9−3,2−0,70,60,5
ASEAN−0,62,03,5−12,0−6,6−0,60,11,6
Asia meridional−0,30,63,2−8,0−0,9−0,1−0,21,3
África subsahariana−0,52,62,5−7,1−10,3−4,10,10,9
México, Colombia y Venezuela−0,31,22,0−5,5−3,8−2,00,11,0
Otros países en desarrollo de América−0,34,03,4−4,6−5,1−2,60,20,2
Oriente Medio y Norte de África−0,81,62,1−8,2−4,7−8,30,61,3
Resto del mundo−0,32,32,0−10,8−5,1−2,60,50,4
Fuente: Simulaciones con el modelo GTAP.

Expresado como desviación porcentual de los valores aplicables al escenario de la integración lenta de China.

Fuente: Simulaciones con el modelo GTAP.

Expresado como desviación porcentual de los valores aplicables al escenario de la integración lenta de China.

También es interesante considerar el probable impacto de la integración más rápida de China en un contexto en que las economías tengan menos flexibilidad estructural. Con este fin, en otra simulación se supone que los salarios reales de los trabajadores no calificados se fijan al mismo valor que en el escenario de la integración lenta de China. Esta suposición no capta totalmente la verdadera extensión de las rigideces del mundo real y el costo de tener que ajustar rápidamente los niveles de producto y empleo, pero los resultados confirman en general que la integración más rápida de China, suponiendo que los demás países tengan rigideces estructurales, iría acompañada de variaciones en el producto y el empleo agregados (cuadro 2.13). Como resultado, las pérdidas en Asia meridional se duplicarían y las regiones de la ASEAN y América serían también perdedoras netas.

Cuadro 2.13.Impacto de la integración más rápida de China suponiendo rigidices estructurales, 20201
Bienestar2PIBEmpleo de mano

de obra no calificada

(porcentaje de la

fuerza laboral)
Mundo5,15,62,8
China126,1140,527,8
Economías avanzadas0,1−0,1
ERI0,1−0,2
ASEAN−0,1−0,3
Asia meridional−0,5−0,4−0,9
África subsahariana0,1−0,2−0,5
México, Colombia y Venezuela−0,1−0,1−0,4
Otros países en desarrollo de América−0,1−0,2−0,5
Oriente Medio y Norte de África0,2−0,4−1,3
Resto del mundo−0,3−0,3−0,8
Fuente: Simulaciones con el modelo GTAP.

Expresado como desviación porcentual de los valores aplicables al escenario de integración lenta de China. La rigidez estructural se impone fijando los salarios reales de los trabajadores no calificados, en todos los países salvo China, a los valores aplicables al escenario de la integración lenta de China.

El bienestar se define como la variación equivalente, en relación con el PIB.

Fuente: Simulaciones con el modelo GTAP.

Expresado como desviación porcentual de los valores aplicables al escenario de integración lenta de China. La rigidez estructural se impone fijando los salarios reales de los trabajadores no calificados, en todos los países salvo China, a los valores aplicables al escenario de la integración lenta de China.

El bienestar se define como la variación equivalente, en relación con el PIB.

Para poner en perspectiva estas conclusiones, se hizo otra simulación en la que se considera el impacto de una integración más rápida de China combinada con una mayor liberalización del comercio mundial. En este escenario, todos los aranceles y subsidios a la exportación se reducen en todo el mundo en un 50% (porcentaje superior a los compromisos ya contraídos en el marco de la OMC). Los resultados demuestran que una liberalización multilateral de base amplia beneficiaría a todas las regiones y probablemente compensaría cualquier efecto regional negativo derivado de la integración más rápida de China (cuadro 2.14). En este escenario incluso el ingreso real de los trabajadores de mano de obra no calificada aumentaría, por ejemplo, entre 1% y 2% en las ERI, la ASEAN y Asia meridional. Sin embargo, la liberalización del comercio normalmente no reduciría, sino que elevaría, la necesidad de flexibilidad estructural. La parte de la fuerza laboral que tendría que desplazarse de un sector de empleo a otro se duplicaría, por ejemplo, en Asia meridional, y sería de casi el 5% en Oriente Medio y el Norte de África (gráfico 2.10). En este escenario también se destaca un punto interesante: es probable que el impacto relacionado con el comercio en otras economías como consecuencia de la rápida integración de China sea relativamente poco significativo si se compara con los resultados de una importante liberalización del comercio multilateral.

Cuadro 2.14.Impacto de la integración más rápida de China combinada con una liberalización más rápida del comercio mundial, 20201
Bienestar2ExportacionesImportacionesTérminos del intercambioSalarios reales de

los trabajadores

no calificados
Mundo35,516,916,61,0
China127,4121,1123,5−7,865,7
Economías avanzadas0,27,87,41,10,2
ERI0,68,511,11,11,3
ASEAN0,49,713,8−0,11,7
Asia meridional0,326,826,2−2,41,2
África subsahariana0,610,714,40,80,8
México, Colombia y Venezuela0,26,96,3−0,30,4
Otros países en desarrollo de América0,520,021,30,80,4
Oriente Medio y Norte de África1,49,313,41,40,9
Resto del mundo0,113,69,2−0,20,2
Fuente: Simulaciones con el modelo GTAP.

Expresado como desviación porcentual de los valores aplicables al escenario de integración lenta de China.

El bienestar se define como la variación equivalente, en relación con el PIB.

Precios f.o.b. para las exportaciones, y precios c.i.f. para las importaciones. La discrepancia entre las variaciones de las exportaciones y las importaciones refleja los costos de transporte.

Fuente: Simulaciones con el modelo GTAP.

Expresado como desviación porcentual de los valores aplicables al escenario de integración lenta de China.

El bienestar se define como la variación equivalente, en relación con el PIB.

Precios f.o.b. para las exportaciones, y precios c.i.f. para las importaciones. La discrepancia entre las variaciones de las exportaciones y las importaciones refleja los costos de transporte.

Conclusiones e implicaciones para la política económica

El crecimiento y la experiencia de integración de China coinciden por el momento, en términos generales, con los episodios históricos anteriores de integración rápida, como ocurrió en Japón después de la segunda guerra mundial, en las ERI y en los países de la ASEAN-4. No obstante, a largo plazo es probable que China desempeñe en la economía mundial una función mucho más importante que cualquiera de estas economías. Es evidente que la propia China será la principal beneficiaria de este rápido crecimiento y de una mayor integración en la economía mundial.

El impacto en el resto del mundo será más limitado, pero también beneficioso, y podría incluir aumentos dinámicos de la productividad. Algunos sectores concretos tal vez sufran pérdidas significativas, pero esos costos se compensarán generalmente con ganancias en otros sectores. En particular, las economías avanzadas se beneficiarán del menor precio de las importaciones con uso intensivo de mano de obra, así como de la mayor demanda de bienes y servicios con uso intensivo de especialización técnica. En otros países en desarrollo habrá más oportunidades de exportaciones a China, tanto de productos primarios como de manufacturas para su reprocesamiento y reexportación. Sin embargo, los países que tienen una dotación de factores similar a la de China y compiten más directamente con China en los mercados mundiales tendrán que hacer ajustes importantes y dar muestras de considerable flexibilidad en sus mercados de productos y de trabajo. De otra forma, la mayor competencia de China podría provocar pérdidas importantes.

Los países pueden maximizar los beneficios que se derivan de la presencia cada vez mayor de China y reducir al mínimo los costos que ésta entraña dando más flexibilidad a sus economías mediante reformas estructurales. Una respuesta satisfactoria al crecimiento de China, como a otras muchas perturbaciones, implica una importante movilidad intersectorial. Al trasladarse los recursos a esferas más productivas pueden surgir problemas transitorios, en particular en el caso de los trabajadores menos calificados. Sin embargo, se debe resistir la tentación de mitigar tales problemas mediante el proteccionismo o los subsidios. Los países afectados se verán en mejores condiciones si aceleran su propia liberalización e integración, lo que hará más eficiente la asignación de los recursos en sus economías, y les permitirá hacer mejor uso de sus ventajas comparativas. Para las economías avanzadas, esto supondrá el desplazamiento de factores de producción a actividades con uso más intensivo de capital y especialización técnica. Para los países en desarrollo de ingreso mediano con una población activa relativamente instruida, la mayor flexibilidad, combinada con nuevas medidas para mejorar el capital humano mediante la educación y la formación, les ayudará a progresar en la curva del valor agregado y aprovechar las oportunidades que ofrece una economía mundial más amplia y más dinámica. Los países con una población relativamente grande de trabajadores menos calificados se enfrentarán a una tarea más difícil, pero podrán beneficiarse considerablemente de un economía mundial que crecerá más rápidamente y ofrecerá oportunidades de empleo productivo a sus recursos laborales desempleados o subempleados. Para aprovechar tales oportunidades se necesitarán reformas encaminadas a reducir los obstáculos a la absorción de trabajadores menos calificados y al movimiento de trabajadores entre los sectores, junto con inversiones en capacitación y recalificación de los trabajadores.

Es probable que los efectos relacionados con el comercio que tendrá en otras economías la mayor integración de China sean relativamente limitados en comparación con otros cambios que ocurrirán en el mundo en los próximos 10 ó 20 años. En particular, una liberalización del comercio más profunda y de mayor alcance que la resultante de los compromisos contraídos actualmente en el marco de la OMC podría afectar a las economías, y a sectores dentro de esas economías, mucho más profundamente. En este sentido, aunque los países en desarrollo serán los principales responsables de que sus economías sean suficientemente flexibles para hacer frente al desafío de la integración de China, una importante liberalización multilateral del comercio en el contexto de la Ronda de Doha, por ejemplo de los productos agrícolas, podría ayudar considerablemente a este proceso. Por último, se incrementará la importancia de las reformas estructurales para mejorar la flexibilidad si la presencia cada vez mayor de China en la economía mundial va acompañada de una mayor presencia de India y de otros países en desarrollo.

Apéndice 2.1. Modelo del impacto de la presencia cada vez mayor de China en la economía mundial

El autor principal de este apéndice es Yongzheng Yang.

En este análisis se utiliza el Global Trade Analysis Project (GTAP), un modelo de equilibrio general computable global y de comparación estática basado en la teoría neoclásica del comercio internacional31. Se parte del supuesto de que las empresas maximizan sus utilidades, la producción presenta rendimientos constantes a escala, y existe competencia perfecta en los mercados de productos y de factores. Cada industria produce un solo producto utilizando insumos intermedios y una combinación de factores primarios, lo que corresponde a una función con elasticidad constante de sustitución (ECS) de la tierra (utilizada únicamente en la agricultura), mano de obra no calificada, mano de obra calificada, capital y recursos naturales (solo en el caso de la minería). Los insumos intermedios corresponden a combinaciones de productos nacionales e importados, que se adquieren indistintamente en el mercado nacional o internacional con una elasticidad constante de sustitución (método de Armington).

El gasto correspondiente a cada región se compone del consumo de los hogares y del gobierno, y el resto del ingreso nacional se destina al ahorro. Los hogares maximizan su utilidad basándose en una función de diferencia constante no homotética de elasticidad (DCE). Al consumo del sector público le corresponde una proporción fija del ingreso nacional, al igual que al ahorro, a menos que ésta sea especificada exógenamente. Todos los bienes y servicios adquiridos por los hogares y el gobierno son combinaciones de productos nacionales e importados con elasticidad constante de sustitución.

Todas las regiones contribuyen con sus ahorros a una masa global de ahorro administrada por un banco global, que adquiere bienes de capital en cada una de las regiones en nombre de los ahorristas del mundo. La distribución de la inversión entre regiones se basa en las tasas previstas de rendimiento en cada región, que a su vez obedecen al aumento previsto de la productividad y la acumulación de factores. Si bien el capital (es decir, el ahorro) es móvil a través de las regiones, el capital social no lo es, aunque sea perfectamente móvil dentro de una región como lo es la mano de obra. La tierra y los recursos naturales son específicos de cada sector.

En el análisis se utiliza la versión 5.4 de la base de datos GTAP, siendo el año base 199732. Para recoger las considerables variaciones sufridas por las tendencias del comercio internacional desde 1997, y para que las proyecciones resulten más realistas, la base de datos se actualizó utilizando los datos sobre los flujos bilaterales de comercio y los agregados macroeconómicos (como el PIB y el empleo) correspondientes a 2002. El proceso de actualización se asemeja a un ejercicio de proyección en el que los flujos de comercio y los agregados macroeconómicos de todas las regiones se elevan exógenamente a los niveles observados en 2002, y el resto de las variables se determina endógenamente.

Al simular el impacto de la mayor presencia de China en la economía mundial, primero efectuamos una proyección de referencia de la economía mundial para 2020 basada en previsiones generalmente congruentes con las del FMI, el Banco Mundial y las Naciones Unidas (cuadro 2.15)33. A la tasa de crecimiento prevista, se supone que en 2020 China habrá podido absorber el excedente de 150 millones de trabajadores para incorporarlos a su fuerza laboral como mano de obra no calificada. Posteriormente se realiza una segunda proyección en la que se supone que la participación de China en el producto mundial se mantiene constante en el período 2002–20. Por consiguiente, la acumulación de factores y el progreso tecnológico de China son mucho más lentos, y no se absorbe el excedente de mano de obra en el curso del tiempo. Al hacer una comparación entre las dos proyecciones se observa el impacto de la integración más rápida de China en la economía mundial. Cabe señalar que hemos partido del supuesto de que una integración más rápida de China no afecta las tasas de acumulación de los factores ni de cambio tecnológico en otras regiones. El impacto de la integración más rápida de China sobre otras regiones se desprende de las variaciones del ahorro mundial y el comercio internacional (y los correspondientes cambios en los flujos de capital), que a su vez originan variaciones en los términos del intercambio y reasignación de los recursos productivos. En la simulación que combina una integración más rápida de China con una liberalización del comercio mundial se supone que las distorsiones (los aranceles y los subsidios agrícolas) se reducen en un 50% en todas las regiones (por encima del volumen supuesto en la liberalización de la Ronda de Doha que ya se encuentra incorporado en la proyección de referencia).

Cuadro 2.15.Tasas medias proyectadas de crecimiento anual de la población, el PIB y los factores de la producción en el escenario de integración rápida, 2002–201
PoblaciónPIB realPIB real

per cápita
Mano de

obra
Mano

de obra no

calificada
Mano

de obra

calificada
Capital
Mundo1,12,71,71,41,41,32,1
China0,67,67,11,71,90,67,0
Economías avanzadas0,42,01,6−0,11,3
ERI0,74,63,90,90,71,34,6
ASEAN1,04,93,91,41,12,25,4
Asia meridional1,35,64,31,51,42,16,5
África subsahariana1,94,42,52,22,22,34,5
México, Colombia y Venezuela1,23,11,91,61,51,92,0
Otros países en desarrollo de América1,03,02,01,41,21,62,0
Oriente Medio y Norte de África1,54,53,12,01,92,54,0
Resto del mundo1,14,63,41,31,11,83,1
Fuentes: FMI; Banco Mundial; Naciones Unidas, y estimaciones del personal técnico del FMI.

En el escenario de integración lenta se supone, en cambio, que la participación de China en el producto mundial se mantiene constante en el período 2002–20. Por consiguiente, la acumulación de factores y el progreso tecnológico de China son mucho más lentos.

Fuentes: FMI; Banco Mundial; Naciones Unidas, y estimaciones del personal técnico del FMI.

En el escenario de integración lenta se supone, en cambio, que la participación de China en el producto mundial se mantiene constante en el período 2002–20. Por consiguiente, la acumulación de factores y el progreso tecnológico de China son mucho más lentos.

Para que el modelo resulte manejable, se eligió un nivel de agregación de 10 regiones y 7 sectores (cuadro 2.16). La selección de las regiones se basó en gran medida en las características de sus relaciones comerciales con China. Por ejemplo, las ERI de Asia se identificaron por separado en el modelo debido a que mantienen estrechos vínculos comerciales con China, pero sus exportaciones son tan diversificadas y diferentes de las de China que se prevé que la región se beneficie con la creciente integración de China a la economía mundial. En cambio, se prevé que Asia meridional, cuya dotación de factores es similar a la de China y se concentra mucho en exportaciones que hacen uso intensivo de mano de obra, tendrá una competencia intensa a medida que China crezca. La región del Oriente Medio y el Norte de África es una importante proveedora de energía y minerales a China, y el crecimiento de este país seguirá incrementando la demanda de esas importaciones. No obstante, la región también es importadora neta de productos alimenticios y agropecuarios en mayor medida que China, y se prevé que aumentará su gasto en importación de estos productos a medida que China crezca. África subsahariana y los países en desarrollo de América también se identifican en el modelo por sus grandes exportaciones de productos primarios, como ocurre con el grupo de países exportadores de crudo formado por México, Colombia y Venezuela.

Cuadro 2.16.Regiones y sectores identificados en el modelo
País/regiónSector
ChinaProductos agrícolas y alimenticios
Países avanzadosMinería
ERITextiles y prendas de vestir
ASEANManufacturas con uso intensivo de mano de obra
Asia meridionalManufacturas con uso intensivo de especialización técnica
África subsaharianaServicios con uso intensivo de mano de obra
México, Colombia y VenezuelaServicios con uso intensivo de especialización técnica
Otros países en desarrollo de América
Oriente Medio y Norte de África
Resto del mundo

En el modelo se incluye el sector agropecuario, la minería, los textiles, otras manufacturas y los servicios. A su vez, “otras manufacturas” y “servicios” se dividen en los que hacen uso intensivo de mano de obra y los que hacen uso intensivo de especialización técnica según la intensidad relativa de los factores. Lo anterior se deriva de Tyers y Yang (1997), quienes clasifican el conjunto completo de industrias incluidas en la base de datos GTAP (versión 3) de acuerdo con la intensidad total de los factores, que incluye los factores de la producción directos y los indirectos que están incorporados en los insumos intermedios. Más concretamente, si una industria (de manufacturas o servicios) obtiene una calificación en la intensidad de mano de obra no calificada mayor (o menor, respectivamente) que en la intensidad de mano de obra calificada, se incluye en la categoría de uso intensivo de mano de obra (o, respectivamente, uso intensivo de especialización técnica), sin tener en cuenta las proporciones relativas de mano de obra calificada y no calificada en el valor agregado total. La división entre trabajadores calificados y no calificados de la base de datos GTAP se basa en la Clasificación Internacional Uniforme de Ocupaciones de la Organización Internacional del Trabajo (véanse más detalles en Liu y otros, 1998).

En todas las simulaciones se emplean valores normalizados de GTAP para todas las elasticidades, salvo aquellas relacionadas directamente con el comercio internacional. De acuerdo con Hertel y otros (1996), duplicamos las elasticidades de sustitución estándar de Armington para todos los productos dado que los experimentos son a largo plazo (véase el cuadro 2.17). No obstante, el análisis de sensibilidad indica que nuestros resultados no son particularmente sensibles a la magnitud de esas elasticidades. Cuando las elasticidades son menores (o mayores), el impacto de la integración más rápida de China sobre los volúmenes de comercio y producción de otros países tiende a ser menor (o mayor), pero esto suele ser contrarrestado por efectos mayores (o menores) sobre los términos del intercambio. Por ejemplo, cuando las elasticidades de Armington bajan a la mitad, se reduce ligeramente la expansión exportadora de las ERI, pero sus términos del intercambio mejoran aún más, lo que se traduce en un mayor aumento del bienestar.

Cuadro 2.17.Elasticidades de sustitución en la demanda de bienes y factores de producción
SectorEntre factores primariosEntre productos nacionales y genéricos importadosEntre productos importados por país de origen
Productos agrícolas y alimenticios0,64,89,4
Minería0,25,611,2
Textiles y prendas de vestir1,36,212,6
Manufacturas con uso intensivo de mano de obra1,35,912,1
Manufacturas con uso intensivo de especialización técnica1,36,711,9
Servicios con uso intensivo de mano de obra1,53,97,8
Servicios con uso intensivo de especialización técnica1,33,87,6
Fuente: Elasticidades según la versión 4.5 del modelo GTAP, modificado de acuerdo con Hertel y otros (1996), como se analiza en el texto.
Fuente: Elasticidades según la versión 4.5 del modelo GTAP, modificado de acuerdo con Hertel y otros (1996), como se analiza en el texto.
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Véase un análisis detallado de la reciente política fiscal de Estados Unidos en Mühleisen y Towe (2004).

A fin de facilitar la comparación con las estimaciones de la Oficina de Administración y Presupuesto (OMB, por sus siglas en inglés), en el gráfico 2.2 también se indican las estimaciones de referencia de la CBO (2004) ajustadas prorrogando únicamente las disposiciones tributarias que caducarán de conformidad con la Ley de Crecimiento Económico y Ventajas Impositivas de 2001 (Economic Growth and Tax Relief Reconciliation Act (EGTRRA)) y la Ley de Crecimiento Económico, Empleo y Ventajas Impositivas de 2003 (Jobs and Growth Tax Relief Reconciliation Act (JGTRRA)).

Según proyecciones de la CBO, el gasto federal destinado a la seguridad social y a los programas de asistencia médica del gobierno (Medicare y Medicaid) aumentará a 14% del PIB en 2030 frente a 9% en 2010 (CBO, 2003b). Las estimaciones del personal técnico del FMI elaboradas a partir de un marco contable intergeneracional prevén aumentos similares (véase Cardarelli y Towe, 2004).

Véase una reseña de estos estudios, por ejemplo, en Alesina y Ardagna (1998).

Véase el análisis del informe del personal técnico del FMI, en inglés, sobre la última consulta del Artículo IV con Estados Unidos (FMI, 2003).

La crisis de la deuda de América Latina en los años ochenta es un claro ejemplo de los vínculos entre las tasas de interés en Estados Unidos y las finanzas de los mercados emergentes.

Véase el capítulo III, donde se presentan datos suplementarios sobre el efecto de una reforma tributaria de gran alcance en el crecimiento económico.

En Angrist (1991) y Blundell, Duncan y Meghir (1998) se sostiene que los incentivos de los impuestos en el trabajo son reducidos (véanse los estudios más generales de Pencavel, 1986 y 2002). Análogamente, se ha planteado que el efecto en la inversión de reducir los impuestos a los dividendos es mínimo porque es posible que el pago de mayores dividendos reduzca los fondos disponibles para financiar nuevos gastos de capital (Gale y Orszag, 2003).

Aunque se han realizado muchos estudios sobre la relación entre la política fiscal, el tipo de cambio y la cuenta corriente desde que aparecieron “déficit gemelos” en los años ochenta, no se ha podido llegar a un consenso al respecto ya que algunos estudios plantean que no existe un vínculo causal entre el déficit presupuestario y el déficit comercial (véanse, por ejemplo, Evans, 1989, y Dewald y Ulan, 1990), en tanto que otros llegan a la conclusión de que el déficit fiscal es uno de los principales factores determinantes del déficit comercial (por ejemplo, Bernheim, 1988; Miller y Russek, 1989; y Enders y Lee, 1990).

El sector fiscal y los parámetros de MULTIMOD se describen en Laxton y otros autores (1998). En MULTIMOD, el aumento implícito de las tasas de interés reales en Estados Unidos debido a una expansión fiscal se aproxima al punto medio de otras estimaciones, al igual que las reacciones del tipo de cambio real, los activos externos netos, y la sensibilidad del comercio exterior al tipo de cambio real (que ayudan a determinar la respuesta de la cuenta corriente).

En todos los casos, los resultados se expresan como desviaciones con respecto al nivel de referencia. Los resultados no son especialmente sensibles al nivel de referencia utilizado que, en este caso, es un pronóstico reciente de Perspectivas de la economía mundial.

Dado que este modelo no se puede resolver con déficit permanentes, se supone que a partir de 2010 suben los impuestos para estabilizar la deuda pública como proporción del PIB. No obstante, de conformidad con las declaraciones de política, la mayoría de las proyecciones suponen que no se eliminarán los recortes tributarios en el futuro.

El análisis del estímulo provocado por la expansión fiscal de Estados Unidos se articula, por supuesto, en diferentes supuestos, entre ellos, la respuesta de la política monetaria y del tipo de cambio.

En el largo plazo, el incremento de la deuda pública eleva las tasas de interés en unos 100 puntos básicos.

En la simulación se supone que el recorte de los impuestos reduce el ingreso fiscal en alrededor del 2½% del PIB, incorporándose gradualmente en incrementos de poco más de ⅔ de punto porcentual durante 2001–03 y eliminándose, también gradualmente y a tasas similares después de 2010. Se supone que la consolidación del gasto público, a diferencia de los impuestos, ocurre a partir de 2005, y que las compras directas de bienes y servicios públicos aumentan paulatinamente hasta alcanzar un máximo de 1% del PIB en 2004, y luego se reducen también en forma gradual a cero con incrementos/decrementos de ⅕% del PIB a partir de 2005. Se supone asimismo que los otros gastos públicos aumentan en incrementos iguales durante 2001–03 hasta un máximo de 1¾% del PIB por encima del nivel de referencia en 2004 y se eliminan gradualmente a partir de 2005 en decrementos iguales. Esta consolidación refleja en gran medida restricciones al gasto discrecional pero, además, se da cabida a factores técnicos, como la recuperación del nivel de la recaudación. En conjunto, estos supuestos reflejan en términos generales el deterioro de 5 puntos porcentuales del PIB en el déficit fiscal estructural que se registra desde 2000. Se supone que después de 2010 los impuestos aumentarán por encima del nivel de referencia para estabilizar la posición de la deuda pública.

Las economías recientemente industrializadas (ERI) son Corea, la provincia china de Taiwan, la RAE de Hong Kong y Singapur. El grupo ASEAN-4 consta de Filipinas, Indonesia, Malasia y Tailandia. En el caso de China, se ha establecido que la integración comienza en 1979, año en que se iniciaron importantes reformas económicas. En todas las demás regiones, se ha establecido que la integración comienza cuando la media móvil de crecimiento de las exportaciones a precios constantes en los últimos tres años superó el 10%: 1955 para Japón, 1967 para las ERI y 1973 para los países de la ASEAN-4.

La parte correspondiente a China en el producto mundial a tipos de cambio basados en la paridad de poder adquisitivo ha aumentado con más rapidez y actualmente es mucho mayor, lo que refleja la presencia de un amplio sector de productos no transables cuyos precios son relativamente bajos. Sin embargo, este ensayo se centra en las repercusiones de China en otros países y, puesto que se derivan sobre todo del comercio y de otros flujos que se realizan a tipos de cambio del mercado, es más adecuado comparar qué proporción del PIB representan en los diferentes casos de integración utilizando los tipos de cambio del mercado.

Véase OCDE (2003), Adhikari y Yang (2002), Gertler (2002), Lardy (2002), Mattoo (2002), Rumbaugh y Blancher (2004), Representante de Comercio Exterior de Estados Unidos (2002) y Contaduría General de Estados Unidos (2002) para una descripción del régimen comercial de China y la forma en que está evolucionando. Con arreglo a los compromisos contraídos en el marco de la OMC, China reducirá sus aranceles en un quinto más el próximo año a más tardar. Además, las exenciones arancelarias son amplias, especialmente para las actividades comerciales de procesamiento y la inversión extranjera.

En los años ochenta y principios de los noventa, China exportó principalmente prendas de vestir, calzado, otras manufacturas ligeras y combustibles. Desde entonces, su participación en las exportaciones mundiales de manufacturas ha crecido en casi todas las categorías, y de forma particularmente rápida en la maquinaria de oficina, las telecomunicaciones, los artículos de viaje, los muebles y los suministros industriales, mientras que la importancia de las exportaciones de productos básicos ha disminuido. Más recientemente, China ha progresado mucho en el ensamblaje y la exportación de más productos con uso intensivo de tecnología, incluido equipo de procesamiento de datos automático. De hecho, los productos electrónicos representan ahora tanto como el 20% de sus exportaciones.

Por ejemplo, las importaciones de China de componentes electrónicos procedentes de Asia han aumentado apreciablemente en los últimos años, en consonancia con el aumento de sus exportaciones a los Estados Unidos, la Unión Europea y Japón.

Además, el cálculo del tipo de cambio efectivo real en los años ochenta es complicado debido a cuestiones relacionadas con los datos, como la existencia de tipos de cambio múltiples y dificultades para medir la inflación.

Acemoglu y Ventura (2002) realizaron recientemente un intento teórico de integrar los movimientos de los términos del intercambio a largo plazo en la bibliografía sobre el crecimiento endógeno. Hacen énfasis en que los cambios en los términos del intercambio afectan la rentabilidad de la acumulación de capital y, por consiguiente, proporcionan un mecanismo por el que el aumento de la productividad en un país ofrece un incentivo para el crecimiento en otros países. A nivel empírico, Bleaney y Greenaway (2001) confirman que, cuando mejoran los términos del intercambio, aumentan tanto la inversión como el crecimiento.

Durante 1979–2003, el ciclo económico de China (definido como la diferencia porcentual entre su producto y una tendencia logarítmica lineal) ha mostrado una correlación de únicamente 0,0 y 0,2 con los ciclos económicos del mundo y de Estados Unidos, respectivamente.

Por ejemplo, Ianchovichina y Martin (2003) llegan a la conclusión de que la adhesión a la OMC aumentará el ingreso per cápita de China y de la provincia china de Taiwan en un 2,2% y un 0,6%, respectivamente, y reducirá el de Vietnam y Asia meridional en un 1,4% y un 0,5%, respectivamente. El efecto neto en el bienestar de cualquier otro país o región será inferior al 0,2%.

Las 10 regiones son: China; las economías avanzadas; las ERI; los países de la ASEAN; Asia meridional; África subsahariana; México, Colombia y Venezuela; todos los demás países en desarrollo de América; Oriente Medio y el Norte de África, y el resto del mundo. Los siete sectores son: agricultura; minería; textiles y prendas de vestir; manufacturas con uso intensivo de mano de obra no calificada; manufacturas con uso intensivo de mano de obra calificada; servicios con uso intensivo de mano de obra no calificada, y servicios con uso intensivo de mano de obra calificada.

En este escenario, la tasa de crecimiento de China disminuye al promedio del resto del mundo, alrededor del 2½% ponderado en función del tipo de cambio del mercado.

Puede parecer que los términos del intercambio en otros países han variado poco, pero es importante señalar que, aunque bajan los precios mundiales de las manufacturas con uso intensivo de mano de obra (por ejemplo, los precios de los textiles y las prendas de vestir descienden un 5%), aumentan los precios de los productos agrícolas, los minerales y los servicios. Esto limita las modificaciones de los términos del intercambio, incluso en regiones como Asia meridional, que exportan grandes volúmenes de textiles y prendas de vestir. Los efectos en los términos del intercambio son aún menores en el modelo cuando se diferencian los productos por país de origen y comercio intrasectorial.

Sin embargo, los países de la región, como Egipto y Marruecos, que son exportadores netos de textiles, pueden perder también con la competencia china.

Es interesante señalar que entre enero y septiembre de 2001 y enero y septiembre de 2003 las exportaciones chinas a Estados Unidos y la Unión Europea de productos textiles recientemente liberalizados (en el marco de la “tercera fase de integración de los contingentes”) se triplicaron y se duplicaron, respectivamente, mientras que las correspondientes exportaciones de Bangladesh y Tailandia a Estados Unidos y la Unión Europea, y las de Vietnam a la Unión Europea, cayeron más del 40%. Véase Ahearne y otros (2003) donde se presenta un análisis más completo de la competencia de las exportaciones entre China y otros países de Asia.

La versión estándar del modelo está documentada en Hertel (1997), y se resuelve utilizando el programa GEMPACK (Harrison y Pearson, 1996).

La base de datos está documentada en Dimaranan y McDougall (2002).

Además de la acumulación de factores y el crecimiento del PIB, en la proyección de referencia se supone que las negociaciones sobre el comercio internacional en la actual Ronda de Doha producirán una liberalización del comercio de magnitud similar a la que se obtuvo de la Ronda Uruguay. Más concretamente, se supone que los aranceles de los países industriales se reducirán en 36%, los subsidios agrícolas internos en 20% y los subsidios a la exportación en 24%. En los países en desarrollo, las reducciones arancelarias serán un tercio menores.

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