Perú
Chapter

Capítulo 3. Cómo se explica el milagro del crecimiento peruano

Author(s):
Alejandro Werner, and Alejandro Santos
Published Date:
September 2015
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Author(s)
Kevin Ross and Juan Alonso Peschiera 

El Perú tuvo uno de los mayores niveles de crecimiento en América Latina entre 1993 y 2013. El crecimiento medio per cápita fue aproximadamente de 4% por año durante el período, muy por encima del promedio latinoamericano de 1¾%. Este resultado ejemplar se obtuvo poco después de una “década y media perdidas” (1975–92), período durante el cual el PIB per cápita realmente se redujo. Por consiguiente, después del afianzamiento de políticas de estabilización creíbles, una recuperación natural o ciclo de convergencia pueden explicar en parte la expansión de la economía. Sin embargo, un motivo más importante del crecimiento del Perú fue la puesta en práctica de reformas estructurales que mejoraron la eficacia económica y la productividad. Estas mejoras permitieron al Perú aprovechar plenamente las condiciones favorables de financiamiento externo y los shocks positivos de los términos de intercambio de la última década.

El objetivo en este capítulo es ofrecer una mayor comprensión de las principales fuerzas detrás de la sólida evolución económica del Perú. En el capítulo se presentan, en primer lugar, algunos hechos estilizados sobre la dinámica del crecimiento peruano en un contexto histórico, para luego subrayar los acontecimientos relativos a reformas estructurales y mejoras derivadas de los términos de intercambio. Luego, se examinan las fuentes del crecimiento por medio de un análisis simple y se compara al Perú con otros países de la región. Por último, se emplea un modelo de vectores de corrección del error para determinar qué variables han tenido mayor impacto en el crecimiento del PIB per cápita a largo plazo.

Los resultados indican que un aumento en la productividad total de los factores (PTF) explica en gran medida el repunte en el ritmo de crecimiento del Perú. Después de disminuir durante la década de 1980 y parte de la década de 1990, el crecimiento de la PTF alcanzó tasas medias de crecimiento anual de aproximadamente 2½% (uno de los niveles más elevados de la región). Si bien esto podría atribuirse en parte a fuerzas cíclicas, dada la naturaleza residual de la PTF, coincide con una marcada aceleración en las reformas estructurales. La acumulación de trabajo y capital, debido al mayor nivel de empleo formal y a las favorables condiciones de financiamiento externo e inversión, también desempeñaron papeles importantes.

La descomposición del crecimiento del producto interno bruto (PIB) y del ingreso interno bruto demuestra la importancia de tener en cuenta el impacto sobre el ingreso de los shocks de los términos de intercambio. En líneas generales, los efectos de los ingresos adicionales repercuten en el resto de la economía como un mayor nivel de gasto, lo que implica que la economía estaba en una situación mucho mejor de lo indicado por las cifras registradas de crecimiento del PIB real. Además, estos efectos se tornan negativos cuando se revierten los términos de intercambio. Finalmente, las ecuaciones de cointegración a largo plazo confirman la opinión de que la estabilización macroeconómica, las condiciones externas favorables y las reformas estructurales determinan el PIB per cápita a largo plazo. En términos generales, estos resultados están en consonancia con la literatura sobre el crecimiento en América Latina.

Hechos Estilizados

Antes de 1975, el producto per cápita del Perú siguió una tendencia ascendente relativamente continua1. Sin embargo, a fines de la década de 1960 aumentó la intervención estatal en la economía mediante un mayor empleo de la sustitución de importaciones y la nacionalización de sectores clave de los recursos naturales. El mayor gasto público y el permanente acceso a financiamiento externo culminaron en una acumulación insostenible de deuda externa y en un crecimiento mucho menor para mediados de la década de 1970.

En la década de 1980, la economía padeció ciclos de auge y caída, hiperinflación y crecimiento negativo (gráfico 3.1). La persistencia de shocks negativos de los términos de intercambio, tropiezos relativos a medidas adoptadas y una pronunciada caída de las exportaciones culminaron en dos importantes derrumbes del producto, uno al comienzo y otro al final de la década. Al mismo tiempo, la inflación anual tuvo un promedio superior a 1.000% entre 1980–91, dado que las políticas de estabilización fracasaron, se establecieron controles de precios y cantidad, y aumentaron los aranceles. Como resultado, el PIB real per cápita medio se contrajo en 1¾% en el Perú durante 1980–92, mientras que se mantuvo prácticamente sin movimientos en el resto de América Latina.

Gráfico 3.1PIB per cápita relativo al observado en Estados Unidos, 1950–2010

Sin embargo, desde principios de la década de 1990, el crecimiento del PIB per cápita del Perú ha superado los promedios mundiales y regionales. Al comienzo de la década se dio inicio a una nueva dinámica de crecimiento mediante la puesta en práctica de reformas estructurales profundas, la apertura de la economía al comercio y la inversión, y la adopción de políticas de estabilización bien diseñadas. El crecimiento se recuperó durante 1993–97 a medida que se redujo la caída de los términos de intercambio, pero se vio perjudicado por los efectos de contagio de las crisis de moneda regionales al final de la década. Habiendo adoptado sólidos marcos macro y de inversión, el país estaba bien posicionado para aprovechar el auge de las materias primas que comenzó alrededor de 2003. El crecimiento medio del PIB real per cápita fue de 2% durante 1992–2003 y luego se aceleró a 5¼% en promedio durante 2004–13. No obstante, tal como se observa en el gráfico 3.1, fueron necesarios más de 30 años para que el PIB per cápita regresara a su nivel de 1975.

Del lado de la demanda, el consumo y la inversión son los que más han contribuido al crecimiento, sobre todo después del comienzo del auge de los precios de las materias primas a principios de la década de 2000. El consumo y la inversión contribuyeron con 4,4 puntos porcentuales y 3 puntos porcentuales, respectivamente, a la tasa media de crecimiento del PIB de 6,4% de 2004–13. Debido al pronunciado repunte de las importaciones, la contribución de las exportaciones netas fue de aproximadamente—1%. Desde una perspectiva estructural, el lado de la oferta de la economía también se tornó mucho más dependiente de los servicios y la construcción.

Los sólidos resultados del crecimiento han propiciado una significativa reducción de la pobreza y una pujante clase media en el Perú. Tras mantenerse en niveles obstinadamente elevados durante la crisis económica de fines de la década de 1980 y principios de la década de 1990, los indicadores de pobreza y desigualdad empezaron a mejorar alrededor de 2004–05. El índice de pobreza disminuyó en más de la mitad, de 59% en 2004 a 24% en 2013. Esto significa que, durante esos 10 años, alrededor de 9 millones de personas (aproximadamente un tercio de la población) pasaron a formar parte de una clase media en expansión. Asimismo, el índice de pobreza extrema cayó a menos de 5% en 2013 del 25% observado en 2002. La distribución del crecimiento también mejoró, y el coeficiente de Gini del Perú bajó de 54 en 2002 a 45 en 2013. Sin embargo, los datos continúan evidenciando una marcada diferencia entre zonas urbanas y rurales. El índice de pobreza está por encima de 53% en zonas rurales y es de solo 15% en zonas urbanas.

Cabe destacar que antes del repunte de los precios de las materias primas, muchos observadores lamentaban los lentos avances del Perú en materia de crecimiento y empleo, y la limitada reducción de la pobreza. Carranza, Fernández-Baca y Morón (2005) señalaron que el deterioro de las instituciones democráticas en la década de 1990 contrarrestó los efectos positivos de un marco fiscal y monetario robusto y de las medidas que se estaban adoptando en el crecimiento. Hausmann y Klinger (2008) hicieron hincapié en que la falta de diversificación de las exportaciones era un factor clave que limitaba el crecimiento. Polastri (2007) desaconsejó las medidas populistas de estímulo de la demanda y mantuvo que las reformas estructurales adoptadas con determinación darían frutos paulatinamente, en tanto que Loayza, Fajnzylber y Calderón (2005) sostuvieron que los 2½ a 3 puntos porcentuales añadidos al crecimiento por las reformas estructurales y los programas de estabilización de la década de 1990 eran menores a los esperados en un principio.

La convergencia hacia niveles de PIB per cápita de países industriales continúa siendo lenta (gráfico 3.2). En base al dólar internacional (dólar Gheary-Khamis) de 1990, que se calcula utilizando la paridad del poder adquisitivo, el Perú y el resto de América Latina rondaron en aproximadamente 30% de los niveles de Estados Unidos hasta la crisis de deuda de la década de 1980, momento en que la brecha se ensanchó. Si bien ha habido un cierto nivel de reducción de la brecha durante la última década, aún hay un amplio espacio de convergencia disponible.

Gráfico 3.2Crecimiento económico en el Perú

Fuentes: Banco Central de Reserva del Perú, Instituto Nacional de Estadística del Perú y cálculos del personal técnico del FMI.

Reformas Estructurales

Durante los últimos 25 años, el Perú registró grandes avances respecto de la adopción de reformas estructurales. Estas reformas incluyeron medidas que aumentaron la eficacia de la asignación de recursos y en general propiciaron una economía más abierta y competitiva. Las reformas han mejorado el funcionamiento de la economía, y sentaron las bases para el auge de la inversión observado en el país desde principios de la década de 2000.

En general, cuantificar estas mejoras estructurales es difícil. Sin embargo, Lora (2012) ha construido un índice de reforma estructural (SRI, por sus siglas en inglés) que mide las mejoras en materia de políticas comerciales, financieras, tributarias, laborales y relativas a las privatizaciones. El índice de reforma estructural total (estandarizado en una escala de 0 a 1) es un promedio simple de subíndices en estas cinco áreas de política (gráfico 3.3). El índice de Lora culmina en 2010, de modo que decidimos extenderlo a 2011–13 empleando subíndices similares de la base de datos del Índice Mundial de Competitividad del Foro Económico Mundial. La base de datos también se expandió hacia atrás, de 1985 a 1970, empleando datos de Morley, Machado y Pettinato (1999).

Gráfico 3.3El Perú: Índices de reforma estructural

Fuente: Lora (2012).

Nota: Los datos de 2010–13 fueron proporcionados por el personal técnico del FMI.

En general, el SRI logra aproximarse a las tendencias generales relativas a la liberalización económica. Entre mediados de la década de 1980 y fines de la década de 1990, hubo una mejora significativa en materia de políticas estructurales en América Latina, motivada en parte por el deseo de distanciarse de la intervención estatal y el proteccionismo de los mercados nacionales. Sin embargo, los esfuerzos de las reformas de primera generación disminuyeron tras las crisis asiática y rusa de fines de la década de 1990, lo que guarda relación con la falta de reformas de segunda generación.

En general, el índice pone de manifiesto que, por un gran margen, Chile ha sido el líder regional en materia de reformas estructurales orientadas al mercado. Sin embargo, cabe destacar que el Perú, que se encontraba en el nivel más bajo de la clasificación relativa a mediados de la década de 1980, hoy es también un líder regional, delante de Brasil, Argentina, Colombia y México. Ha reducido a la mitad su brecha original con Chile (de 0,22 a 0,11), aumentando su índice global de reforma de 0,28 en 1985 a 0,69 en 2009. No obstante, durante 2010–13, el Perú perdió ímpetu y se estancó en aproximadamente 0,66, conforme a las extensiones aplicadas a los datos empleados en este estudio. Esto se debe primordialmente a resultados más flojos en el Índice Mundial de Competitividad respecto de los incentivos tributarios al trabajo y la inversión, y de la eficacia general del mercado laboral.

A continuación se describen las cinco áreas de política que cubre el índice de reforma estructural, y lo observado en el Perú respecto de cada una de ellas:

  • El índice de reforma financiera es un índice compuesto en base al uso del coeficiente de encaje, los impuestos a las transacciones financieras, la liberalización de las tasas de interés y la calidad de la supervisión bancaria. En el Perú, las mejoras en la década de 1990 comenzaron con la liberalización de las tasas de interés y los avances continuos en la supervisión bancaria. En 1998, se redujo el coeficiente de encaje, pero a partir de 2004 se lo ajustó con una frecuencia mucho mayor dado su uso en el marco de la política monetaria del banco central.

  • El índice de reforma comercial se concentra en las tasas medias de los aranceles. El Perú efectuó reducciones significativas en los aranceles externos en 1990, 1992, 1997, 2004 y 2008 como consecuencia de distintos acuerdos de libre comercio. Antes de 1990, los aranceles medios eran de alrededor de 66%. Para 1991, los aranceles medios habían disminuido a 17% (una reducción del 80%) y continuaron decreciendo hasta aproximadamente 10% para mediados de la década de 2000. En 2013, los aranceles comerciales medios eran de menos de 6%.

  • El índice de privatizaciones es un promedio simple del total de la participación privada en proyectos de infraestructura como proporción del PIB. Si bien en el Perú la participación privada comenzó relativamente tarde en comparación con otros países, rápidamente logró superar los resultados de México, Colombia y Brasil.

  • El índice del mercado laboral es un promedio simple de subíndices que abarcan costos de contratación y despido, flexibilidad de contratación y reglas relativas a horas de trabajo, salario mínimo, y grado de contribuciones a la seguridad social y otros costos laborales. Desde 1988, el Perú ha logrado constantes avances en las reformas estructurales del mercado laboral, en particular con los ajustes a los costos de despido en 1992 y la legislación aplicable a la contratación laboral en 1998. Sin embargo, el índice de reforma del mercado laboral en el Perú sigue rezagado respecto de Chile, Argentina y Colombia.

  • El índice de reforma de la política tributaria está compuesto por cuatro subíndices que cubren las tasas de los impuestos sobre la renta y sobre la renta de las sociedades y su productividad, así como también la tasa del impuesto básico al valor agregado y su productividad. El índice del Perú sufrió un deterioro a principios de la década de 1990, debido principalmente a una baja recaudación, pero ha mejorado de modo continuo en consonancia con los mayores esfuerzos de recaudación. Hoy, el Perú supera a Brasil, Argentina y Colombia.

La Importancia de la Mejora del Comercio Dados los Shocks de los Términos de Intercambio

Muchos autores han hecho hincapié en que los factores externos—especialmente los shocks de los términos de intercambio—desempeñan un papel importante en cuanto a impulsar el crecimiento económico de los países exportadores de materias primas de América del Sur2. Por ejemplo, un aumento prolongado en los precios de las materias primas debería incrementar los márgenes de ganancia de proyectos relacionados, propiciando más inversión en este y otros sectores conexos (tales como el transporte, la infraestructura y los servicios). Del mismo modo, también aumentarían los valores de activos y garantías, impulsando mayores entradas de capital y afectando la dinámica de crédito. Como resultado, aumentaría el ingreso real agregado en la economía, lo que daría impulso al consumo.

Kohli (2004, 2006 y 2007) ha señalado que las diferencias entre las tasas de crecimiento del PIB y el ingreso interno bruto pueden ser sustanciales en países que experimentan grandes movimientos en los términos de intercambio. Según explica, en líneas generales se considera que una mejora en los términos de intercambio favorece el ingreso y el bienestar, y es similar al progreso técnico dado que el país obtiene más por menos. Sin embargo, en la contabilidad del ingreso nacional, una modificación en los términos de intercambio se trata como un fenómeno relativo a precios y no como una evolución real. Por consiguiente, un aumento en los precios de exportación o una disminución en los precios de importación incrementan tanto al deflactor del PIB como al PIB nominal en montos similares, dejando al PIB real básicamente sin cambios aunque el ingreso real y el valor agregado real hayan aumentado.

Kohli se concentró en distintos países y demostró que las ganancias y pérdidas del comercio como consecuencia de cambios en los términos de intercambio y en el tipo de cambio real (el precio de los bienes transables en relación con los no transables) pueden abrir una brecha significativa entre el PIB y el ingreso interno bruto. Analizar esta brecha permite comprender en profundidad los cambios reales en el poder adquisitivo y los ingresos (algo crítico para entender un canal de gasto que podría estar impulsando el crecimiento de la economía y para elaborar respuestas políticas bien diseñadas). Por ejemplo, Adler y Magud (2013) prestan especial atención a las ganancias inesperadas en América Latina y su impacto sobre los hábitos de inversión y ahorro.

Siguiendo a Kohli (2006), VY,t es el factor de crecimiento del PIB nominal3; PN,t es el factor de crecimiento del deflactor de precio de los componentes internos del PIB (consumo, inversión y gasto público agregados en un bien no transable), y PY,t es el factor de crecimiento del tradicional deflactor de precios del PIB, que incluye todos los componentes de la demanda agregada.

El índice del PIB real (QY,t) se define como:

y el índice del ingreso bruto interno (QZ,t) se define como:

Obviamente, la diferencia entre ambos se basa en los distintos deflactores de precios, dado que el deflactor del PIB incluye a los bienes transables. Así, la relación entre el ingreso interno bruto real y el PIB real puede considerarse igual al “factor de ganancias del comercio” (Tt), que también es igual a la relación de los dos índices de precios empleados para deflactar el PIB nominal:

Si definimos el precio de los bienes transados (PT,t) como la media geométrica de los índices de precios de exportaciones (PX,t) e importaciones (PM,t), el tipo de cambio real (St) puede determinarse como el precio de bienes transados en términos de bienes no transados,

y los “términos de intercambio” (Ht) como,

En conjunto, es posible demostrar que la ganancia total del comercio es el producto del tipo de cambio real y el efecto de los términos de intercambio4:

Finalmente, es posible descomponer el ingreso interno bruto real de la siguiente manera:

El cuadro 3.1 presenta las estimaciones de PIB real, ingreso interno bruto real, ganancias totales del comercio, y los efectos de los términos de intercambio y del tipo de cambio para 2004–13, así como también para los subperíodos 1993–2003 y 2004–13. También se informan los factores de crecimiento acumulativos de cuatro subperíodos más.

Cuadro 3.1El Perú: PIB real, ingreso interno bruto real y ganancias del comercio
AñoIngreso interno bruto realPIB realGanancias del comercioEfecto de los términos de intercambioEfecto del tipo de cambio
(Factores de crecimiento, promedio anual)
19931,0241,0520,9730,9920,981
19941,1251,1231,0011,0140,988
19951,0711,0740,9971,0070,990
19961,0171,0280,9890,9950,994
19971,0661,0651,0011,0070,995
19980,9810,9960,9840,9831,001
19991,0021,0150,9870,9930,995
20001,0241,0270,9970,9990,998
20011,0011,0060,9950,9951,001
20021,0571,0551,0031,0031,000
20031,0491,0421,0081,0081,000
20041,0751,0501,0241,0221,002
20051,0801,0631,0161,0101,006
20061,1461,0751,0651,0521,013
20071,0981,0851,0121,0081,003
20081,0591,0910,9700,9710,999
20091,0051,0100,9940,9960,999
20101,1351,0851,0471,0421,004
20111,0871,0651,0211,0181,004
20121,0521,0600,9930,9950,998
20131,0451,0580,9880,9881,000
1993–200311,0371,0430,9941,0000,995
2004–1311,0771,0641,0131,0101,003
(Factores de crecimiento, acumulado)
2004–0721,4591,3021,1211,0951,024
2008–0921,0641,1030,9650,9670,998
2010–1121,2341,1541,0691,0611,008
2012–1321,0991,1210,9810,9820,998
Fuentes: Instituto Nacional de Estadística del Perú y cálculos del personal técnico del FMI.

Media geométrica.

Producto de factores de crecimiento anuales.

Fuentes: Instituto Nacional de Estadística del Perú y cálculos del personal técnico del FMI.

Media geométrica.

Producto de factores de crecimiento anuales.

Los resultados señalan que, en promedio, no hubo ganancias del comercio durante 1993–2003, de modo que el promedio del factor de crecimiento del PIB real fue mayor al factor del ingreso interno bruto. Sin embargo, durante la última década (2004–13) las ganancias del comercio fueron en promedio de 1,3% por año, con 1 punto porcentual proveniente del efecto de los términos de intercambio, y 0,3% de la variable de tipo de cambio real.

En líneas generales, las ganancias del comercio presentan un nivel significativo de volatilidad, lo que sugiere que una mirada miope a las cifras del PIB real podría ser muy engañosa. Por ejemplo, las ganancias del comercio llegaron a un máximo de 6,5% en 2006 y a un mínimo de—3% en 2008. Por lo tanto, en realidad en 2006 los ingresos reales crecieron en 14,6% y los términos de intercambio añadieron 5,2 puntos porcentuales, en tanto que el aporte de los movimientos del tipo de cambio fue de 1,3%. En 2008, el crecimiento del PIB real fue de 9,1%, pero los ingresos reales de hecho aumentaron cerca de 6%. Aún más, si bien el PIB real creció en un robusto 5,8% en 2013, los ingresos se incrementaron en mucho menos, 4,5%.

Al prestar atención a los subperíodos se observa que las ganancias del comercio fueron positivas durante cuatro años consecutivos en 2004–07, y luego se tornaron negativas durante el peor momento de la crisis financiera en 2008–09. Estas ganancias tuvieron una robusta recuperación en 2010–11, para luego volver a valores negativos en 2012–13. La mayoría de estos movimientos se debieron a efectos de los términos de intercambio.

De 2003 a 2007, el PIB real aumentó en 30,2% acumulado, en tanto que los ingresos reales aumentaron en 45,9%. La ganancia acumulada del comercio de 12,1% durante estos cuatro años puede descomponerse en un efecto de los términos de intercambio de 9,5% y un efecto del tipo de cambio real de 2,4%. En otros subperíodos también se observan diferencias sustanciales similares, lo que refuerza los argumentos en pos de considerar el impacto de las variaciones de los términos de intercambio en los ingresos reales y el poder adquisitivo real.

Análisis Del Crecimiento

A fin de entender mejor las fuentes de crecimiento del Perú y la región, se emplea un simple método de análisis para descomponer el crecimiento del producto en las contribuciones correspondientes a la acumulación de capital y trabajo (ajustado por calidad), y las variaciones de la PTF. Se supone la siguiente función de producción estándar de Cobb-Douglas:

donde Yt representa el producto interno en el período t, Kt el stock de capital físico, Lt la fuerza laboral empleada, ht el capital humano por trabajador, y At la PTF. Los supuestos de a, la participación del capital en el producto, se basan en Loayza, Fajnzylber y Calderón (2005) (es decir, α = 0,4).

Los datos anuales de la mayoría de las variables se obtuvieron de Penn World Table Versión 8.0 (Heston, Summers y Aten, 2012) para el período 1980–2011 y de otras fuentes (principalmente de las oficinas nacionales de estadísticas de los distintos países y la base de datos del informe Perspectivas de la economía mundial del FMI) para los datos de 2012–13.

Empleando la ecuación (3.9), el crecimiento del PIB puede descomponerse como se presenta a continuación (denotando con la tasa de crecimiento de una variable x):

donde la variación en el PIB se explica por la variación en la acumulación de factores (trabajo ajustado por calidad y capital) y la PTF.

Las variaciones en la PTF miden la eficacia con que se emplean los factores de producción en el proceso productivo. Las variaciones capturan mejoras tecnológicas así como también la eficacia en la asignación de insumos. Como ocurre a menudo en los ejercicios de análisis del crecimiento, es importante señalar que los resultados estimados de la PTF deben interpretarse con cuidado. Por definición, la estimación de la PTF es un residual: la diferencia entre el crecimiento del producto y el crecimiento en la cantidad y calidad de los insumos. Por lo tanto, la PTF capturará de inmediato cualquier error en la medición de las series de trabajo y capital acumulados. Por ejemplo, las variaciones que no explicamos en la calidad del stock de capital y de trabajo, o variaciones en la utilización del capital, quedarían recogidas en la PTF.

El gráfico 3.4 y el cuadro 3.2 presentan los resultados del ejercicio de análisis del crecimiento. Si bien se informan otros períodos previos a efectos de comparación, nos concentramos en la década más reciente (2004–13) y las diferencias que presenta respecto del período 1990–2003. A continuación, las conclusiones del ejercicio:

  • El Perú se destaca porque presenta la mayor tasa media de crecimiento tanto del PIB real como del PIB real per cápita durante la última década (2004–13). El crecimiento fue en promedio de 6,4%, aproximadamente 2 puntos porcentuales por encima del resto del promedio de AL-65. El crecimiento per cápita fue de 4,2%, también 2 puntos porcentuales por encima del promedio regional.

  • Para todos los países, la acumulación de capital y de trabajo consideradas en conjunto representaron el mayor aporte al crecimiento. En el caso de los países por encima del promedio, como el Perú, Uruguay y Colombia, la PTF también hizo aportes importantes al crecimiento. En el caso del Perú, la PTF fue lo que más contribuyó al crecimiento individualmente (2,4 contra 2 puntos porcentuales cada uno de los insumos de capital y trabajo).

  • La reciente aceleración del crecimiento en el Perú y la región se debe principalmente a un repunte en la PTF. En la región, la contribución de la PTF en 1993–2003 fue baja o negativa. Sin embargo, a partir de 2004 la PTF tuvo un aumento pronunciado, lo que explica más de 1 punto porcentual del mayor crecimiento observado desde 2004, comparado con 1993–2003. El Perú experimentó un cambio profundo de alrededor de 1,6 puntos porcentuales, y el aporte de la PTF pasó de 0,8 a 2,4 puntos porcentuales. El Perú también tuvo un aumento de aproximadamente tres cuartos de punto porcentual en contribuciones de trabajo y capital.

  • El elevado crecimiento del PIB per cápita en el Perú puede vincularse con un robusto crecimiento de la productividad laboral. Las tasas de empleo también mejoraron, pero la cantidad media de horas trabajadas se mantuvo constante. Comparado con 1993–2003, alrededor de 1¾ puntos porcentuales de la mejora de 3 puntos porcentuales en el crecimiento per cápita del Perú pueden atribuirse a mayores tasas de empleo, y el resto está vinculado con la productividad.

  • Si bien la contribución de la intensificación del capital para la productividad laboral fue sustancial, en realidad fue más baja durante 2004–13 en relación con 1993–2003. En el caso del Perú, la intensificación del capital aportó alrededor de 30% del crecimiento de la productividad laboral durante 2004–13, comparado con 70% en 1993–2003. Esto se debe a que el coeficiente capital/trabajo creció en solo 2,2%, aproximadamente 1 punto porcentual menos que en 1993–2003.

Gráfico 3.4Ejercicio de análisis del crecimiento

(porcentaje)

Fuentes: Penn World Tables, PWT 8.0; oficinas nacionales de estadística, y cálculos del personal técnico del FMI.

Nota: PTF = productividad total de los factores.

1El promedio de AL-4 incluye a Brasil, Chile, Colombia y México. Los datos de Uruguay estaban incompletos y por lo tanto se excluyó a este país.

Cuadro 3.2Análisis del crecimiento(porcentaje)
ContribucionesTasas de crecimiento
Crecimiento medio del PIBTrabajoCapitalPTFPIB per cápitaEmpleo/poblaciónUtilización laboralProductividad laboralIntensificación del capital
Perú
1970–793,52,61,8−1,00,6−0,1−0,31,00,8
1980–890,42,91,2−3,8−1,81,4−0,3−2,8−0,6
1990–20033,21,21,30,81,3−0,5−0,11,81,3
2004–136,42,02,02,44,21,30,03,00,9
Brasil
1970–798,52,63,42,54,81,3−0,64,12,2
1980–893,02,81,9−1,70,70,6−0,60,70,3
1990–20031,92,11,1−1,30,90,1−0,21,00,7
2004–133,81,91,10,82,41,30,01,20,1
Chile
1970–792,51,31,7−0,50,3−0,4−0,10,91,2
1980–894,42,61,10,73,11,40,11,5−0,5
1990–20035,62,02,61,04,21,10,82,21,9
2004–134,42,12,7−0,42,91,9−0,51,51,7
Colombia
1970–795,83,01,91,02,81,4−0,41,90,1
1980–893,42,31,8−0,61,70,5−0,51,70,9
1990–20032,92,21,6−0,91,31,0−0,10,40,8
2004–134,82,21,90,72,81,20,01,60,9
México
1970–796,43,92,50,03,22,0−0,11,30,2
1980–892,33,11,5−2,30,61,50,0−0,80,0
1990–20033,02,21,4−0,61,20,70,20,40,5
2004–132,61,51,3−0,11,00,3−0,51,20,6
Uruguay
1970–792,71,01,50,21,60,10,0
1980–890,71,81,0−2,10,71,50,0
1990–20031,70,61,00,11,80,00,0
2004–135,62,21,22,20,00,00,00,00,0
Fuentes: Banco Central de Reserva del Perú; Penn World Table 8.0 (Heston, Summers y Aten, 2012), y estimaciones del personal técnico del FMI.Nota: PTF = productividad total de los factores.
Fuentes: Banco Central de Reserva del Perú; Penn World Table 8.0 (Heston, Summers y Aten, 2012), y estimaciones del personal técnico del FMI.Nota: PTF = productividad total de los factores.

Factores Determinantes del Crecimiento en el Perú

En esta sección se evalúan los factores determinantes fundamentales del PIB per cápita en el Perú mediante técnicas de cointegración bien fundamentadas. El conjunto de variables explicativas que generalmente se considera que tiene una relación a largo plazo con el producto real per cápita abarca una amplia gama de acontecimientos relativos a condiciones externas, estabilización macroeconómica, reformas estructurales y otras características institucionales. Sin embargo, en estudios empíricos previos se han propuesto y evaluado diversas variables representativas o explicativas del crecimiento dentro de estos subgrupos (Chang, Kaltani y Loayza, 2005; Loayza, Fajnzylber y Calderón, 2005; Jenker, 2006; Swiston y Barrot, 2011, y Zettelmeyer, 2006). Dada la disponibilidad de datos y el foco de atención en un único país, empleamos el conjunto más común de variables explicativas usualmente presente en otros estudios empíricos.

Específicamente, a continuación se evalúa el modelo simple de vectores de corrección del error (VEC, por sus siglas en inglés) para examinar los factores determinantes a largo plazo del PIB real per cápita (g) en el Perú:

La variable gla es el crecimiento del PIB real en América Latina, en tanto que tot denota el crecimiento de los términos de intercambio (ambos valores de reemplazo usuales de la evolución del sector externo). La estabilización interna se representa con el índice de precios al consumidor en el Perú (cpi), mientras que sri indica el índice de reforma estructural de Lora que se describió anteriormente en el capítulo. Las variables que representan a las libertades civiles (cl), la educación (edu) y la infraestructura pública (infra) capturan importantes políticas complementarias. En primer lugar nos concentramos en un modelo base que incluye estabilización, condiciones externas y reformas estructurales.

Como complemento al ejercicio de análisis del crecimiento que examinó las contribuciones del capital y el trabajo, también empleamos una relación inversión/deuda (inv) en lugar del PIB real de América Latina en algunas estimaciones del modelo VEC. Dado el auge de la inversión y su vinculación con la inversión extranjera directa y la evolución de los precios de las materias primas, también puede considerarse que esto es indicativo de las condiciones externas. Los datos empleados en este modelo son anuales y cubren de 1970 a 2013. Las pruebas estándar de estacionaridad señalan que todas las variables tienen raíces unitarias, lo que implica que su inclusión en el modelo VEC es apropiada. En el anexo 3.1 se ofrece una descripción más detallada con fuentes.

A continuación, se emplean pruebas estándar de traza y máximo valor propio para determinar la existencia de cointegración entre las variables. Un reto en la estimación es establecer la dirección causal entre las variables. Por definición, la cointegración es una búsqueda de tendencias comunes estocásticas o deterministas entre las variables. Un resultado de cointegración indica que las variables están determinadas conjuntamente, lo que implica un grado de endogeneidad. Por consiguiente, efectuamos las pruebas de Toda-Yamamoto (T-Y) sobre la dirección de la causalidad en sistemas cointegrados con cada una de las variables explicativas. Un segundo reto en la estimación es cómo explicar las fuerzas de convergencia. Se representa la convergencia cíclica hacia el equilibrio con la presencia de un término de corrección del error negativo y significativo que se incluye en la dinámica a corto plazo.

El cuadro 3.3 presenta los resultados de las ecuaciones cointegradas a largo plazo. Todas las variables en la estimación base presentan el signo correcto y son estadísticamente significativas. Un incremento de 1 punto porcentual en el PIB de América Latina o en la relación inversión/PIB conlleva aumentos de 0,6% y 0,3%, respectivamente, en el PIB per cápita del Perú. Una mejora similar en los términos de intercambio o las reformas estructurales aumenta el PIB per cápita en alrededor de ¾% y 1%, respectivamente. Como era de esperar, un aumento en el nivel de los precios tiene un impacto negativo sobre el PIB per cápita, y un incremento de 1% en el índice de precios al consumidor se traduce en una disminución de entre 0,02 y 0,04 en el producto per cápita. Todas estas variables pasaron las pruebas de causalidad de T-Y.

Cuadro 3.3Factores determinantes a largo plazo del PIB real per cápita en el Perú
Valores p de la causalidad1
(1)(2)(Y = > X)(X = > Y)
Relación inversión/PIB0,310,4400,072
(1,74)c
PIB de América Latina0,640,7330,001
(12,73)a
Inflación−0,04−0,020,9020,043
(2,80)a(3,68)a
Índice de reforma estructural1,170,990,6710,010
(7,51)a(8,88)a
Términos de intercambio0,800,630,9880,007
(3,00)a(7,26)a
Fuente: Estimaciones del personal técnico del FMI.Nota: El cuadro presenta la ecuación de cointegración a largo plazo para el PIB real per cápita. Los estadísticos t se encuentran entre paréntesis, con superíndices a, b y c que denotan significación a niveles de 1%, 5% y 10%.

En base a las pruebas de causalidad de Toda-Yamamoto. La primera columna se basa en la hipótesis nula de que el PIB per cápita cause la variable explicativa. La segunda se basa en la hipótesis nula de que la variable explicativa cause el PIB per cápita.

Fuente: Estimaciones del personal técnico del FMI.Nota: El cuadro presenta la ecuación de cointegración a largo plazo para el PIB real per cápita. Los estadísticos t se encuentran entre paréntesis, con superíndices a, b y c que denotan significación a niveles de 1%, 5% y 10%.

En base a las pruebas de causalidad de Toda-Yamamoto. La primera columna se basa en la hipótesis nula de que el PIB per cápita cause la variable explicativa. La segunda se basa en la hipótesis nula de que la variable explicativa cause el PIB per cápita.

Los intentos de encontrar relaciones de cointegración con las otras variables institucionales complementarias (libertades civiles, educación e infraestructura) fracasaron. El empleo de estas variables integradas añadía raíces unitarias al sistema o daba por resultado términos de corrección del error insignificantes. Las tres se encuentran sumamente correlacionadas con el índice de reforma estructural, lo que hizo que fuera difícil obtener estimaciones consistentes. Los modelos también se estimaron en primeras diferencias del logaritmo y se obtuvieron resultados similares. Obviamente estas variables deben desempeñar un papel en el crecimiento del PIB per cápita del Perú a largo plazo. Sin embargo, los datos aproximados disponibles para poder evidenciar estas características son relativamente limitados.

Conclusiones

En este capítulo se consideran una serie de factores que impulsaron la notable evolución del crecimiento del Perú durante las dos últimas décadas. La marcada contracción y las perturbaciones socioeconómicas de la década de 1980 generaron consenso en pos de la adopción de profundas reformas estructurales y un sólido plan de estabilización macroeconómica. También fue el ímpetu en pos de la modernización paulatina de los marcos macroeconómico y de inversión lo que ayudó a estabilizar la economía y alentar la inversión interna y externa. Estas reformas fueron amplias y afectaron a sectores e instituciones en materia financiera, comercial, tributaria y laboral. Reforzaron la competitividad de la economía y, según nuestra medida de reforma estructural, pusieron al Perú por delante de muchos de los principales actores regionales. Cuando comenzó el auge de las materias primas, el Perú estaba más que preparado para absorber un repunte sustancial en flujos de inversión. Dado que estos shocks positivos tuvieron su origen en los términos de intercambio, también tuvieron considerables efectos relativos al ingreso, que afectaron a la economía en su totalidad y aumentaron más la actividad y las expectativas de inversión interna. En conjunto, este círculo virtuoso de eventos también conllevó un aumento en el empleo, la acumulación de capital y la productividad laboral.

En este contexto, el historial de crecimiento sostenido del Perú puede ofrecer unas cuantas enseñanzas y recomendaciones para el futuro. Primero y principal, es necesario continuar brindando cuidado y atención a las instituciones y los marcos que nutren y respaldan a la economía peruana. Estos son los elementos fundamentales del crecimiento sostenido. En segundo lugar, es necesario debatir, diseñar y adoptar las ansiadas reformas de segunda generación esenciales para el proceso de crecimiento. Muchas de estas reformas son muy conocidas y hay medidas estándar para determinar el progreso realizado. Por ejemplo, los excesivos costos de las compensaciones no salariales han creado mercados laborales rígidos y contribuido al incremento de la informalidad en el Perú. Los elevados costos de las transacciones y los bajos niveles de educación financiera también han dado origen a un limitado nivel de inclusión financiera y a una débil profundización financiera. Estos problemas, conjuntamente con procedimientos burocráticos prolongados y engorrosos y las grandes brechas de infraestructura, han mantenido a las empresas en tamaños pequeños, limitando el aumento de la productividad y la integración de estas empresas en redes comerciales mundiales. Así como ocurrió en el pasado, puede que haya que esperar para ver los efectos del crecimiento, pero definitivamente logran convertirse en realidad con el transcurso del tiempo (sobre todo, en presencia de condiciones externas favorables). Es alentador ver que las autoridades peruanas están adoptando medidas para abordar estas áreas de reforma estructural.

Anexo 3.1 Datos y Fuentes

Crecimiento del PIB per cápita del Perú (g): Logaritmo del PIB real per cápita. Fuente: Banco Central de Reserva del Perú.

PIB de América Latina (gla): Logaritmo del PIB real de América Latina. Fuente: Banco Mundial, Indicadores del Desarrollo Mundial.

Inflación (inf): Logaritmo de 1 más el índice de precios al consumidor del Perú. Fuente: Banco Central de Reserva del Perú.

Crecimiento de los términos de intercambio (tot): Logaritmo de los términos de intercambio del Perú. Fuente: Banco Mundial, Indicadores del Desarrollo Mundial.

Índice de reforma estructural (sri): Logaritmo del SRI compuesto. El SRI se construye empleando el índice de Morley, Machado y Pettinato (1999) para extender el índice de Lora (2012) hacia atrás, de 1985 a 1970. El índice se extiende hacia delante (2010–13) usando los subíndices relacionados de la base de datos del Índice Mundial de Competitividad del Foro Económico Mundial.

Índice de libertades civiles (cl): Logaritmo del índice de libertades civiles que clasifica a la libertad del 1 al 7, y donde 1 representa el mayor grado de libertad. Fuente: Freedom House.

Infraestructura (infra): Logaritmo de la cantidad de líneas de teléfono por 1.000 habitantes. Fuente: Banco Mundial, Indicadores del Desarrollo Mundial.

Educación (edu): Logaritmo del índice de capital humano por persona, en base a años de escolaridad y el rendimiento de la educación. Fuente: Penn World Table 8.0 (Heston, Summers y Aten, 2012).

Coeficiente de inversión (inv): Logaritmo de la relación inversión total/PIB del Perú. Fuente: Banco Central de Reserva del Perú.

Referencias

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El PIB real per cápita creció en aproximadamente 2,7% durante 1900–75 (Maddison Project, 2013).

Un factor de crecimiento es 1 más la tasa de crecimiento en formato decimal. Por ejemplo, si el crecimiento es de 3%, el factor de crecimiento es 1,03.

En el cálculo, el efecto de los términos de intercambio de cada período es ponderado por la suma del promedio de dos años de las participaciones de exportaciones e importaciones, en tanto que el efecto del tipo de cambio real de cada período es ponderado por la diferencia entre dichas participaciones de exportaciones e importaciones. Para más detalles, véase Kohli (2006).

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