Chapter

Capítulo 9: Supervisión financiera y políticas macroprudenciales

Author(s):
Marco Pinon, Alejandro Lopez Mejia, M. (Mario) Garza, and Fernando Delgado
Published Date:
December 2012
Share
  • ShareShare
Show Summary Details
Author(s)

El sistema bancario de la región de Centroamérica, Panamá y la República Dominicana (CAPRD) sobrellevó bien la crisis mundial de 2008–09, en parte debido al fortalecimiento de los marcos de regulación y supervisión y las lecciones aprendidas de las crisis bancarias recientes. A pesar de los avances sustanciales logrados desde 2000, es preciso que las políticas financieras se enfrenten al desafío de seguir reforzando la solidez del sistema bancario y su capacidad de responder a shocks negativos (tales como las entradas de capital volátiles, los crecimientos rápidos del crédito y la formación de burbujas en los mercados de activos). Por esa razón, es importante evaluar si 1) la regulación y supervisión financiera en la región está rezagada respecto de las economías emergentes más grandes de Latinoamérica (AL-5)1 y las mejores prácticas internacionales y 2) se han utilizado políticas prudenciales para alcanzar objetivos macroprudenciales.

En este capítulo se analizan los instrumentos de supervisión financiera y macro-prudenciales en la región de CAPRD utilizando las evaluaciones de los Principios Básicos de Basilea (PBB) y una encuesta realizada a fines de 2010 entre las superintendencias financieras y los economistas del FMI encargados de cada país de CAPRD y AL-5. En la siguiente sección se describen la evolución reciente y las actuales fortalezas y debilidades de la regulación y supervisión financiera en la región. Luego sigue una sección en la que se examina el uso de medidas prudenciales con potencial anticíclico en la región de CAPRD en comparación con el grupo de países de AL-5. En la última sección se formulan recomendaciones de política.

Supervisión y Regulación Financiera en la Región de CAPRD

Regulación y supervisión financiera2 según las evaluaciones de los PBB

El índice de cumplimiento de los PBB

El Comité de Supervisión Bancaria de Basilea del Banco de Pagos Internacionales (BPI) ha definido una metodología para determinar el grado en que la regulación y supervisión de los bancos de un país cumple con las mejores prácticas internacionales. Esa metodología ha sido sometida a numerosas pruebas desde que se establecieron los PBB en 1997. La metodología fue revisada en 2006, introduciéndose modificaciones para garantizar una evaluación eficiente de la supervisión de los sistemas bancarios con distintos niveles de desarrollo. La metodología fue ajustada para reflejar mejor las tendencias entre países y sectores, y para subrayar la importancia de la independencia, la rendición de cuentas y la transparencia de las autoridades de supervisión bancaria. Sin embargo, los cambios fueron limitados a un mínimo y se preservó la comparabilidad con los principios de 1997 mediante la elaboración de un documento (Comité de Supervisión Bancaria de Basilea, 2006a) que permite una comparación directa de cada parte de los criterios en las dos versiones3.

Para comparar el cumplimiento de los PBB entre los distintos países y a través del tiempo, se construye un índice asignando valores numéricos a las evaluaciones y agrupando los 30 principios en cuatro grandes categorías (Comité de Supervisión Bancaria de Basilea, 2006b). El índice asigna un valor de 1 a la calificación de “conforme” con los principios; 0,75 a “relativamente conforme”; 0,25 a “sustancialmente no conforme”, y 0 a “no conforme”. Se derivan así valores que van desde cero (incumplimiento de todos los principios) a 30 (cumplimiento de todos los principios). El índice de cumplimiento de los PBB se obtiene normalizando esos valores en un rango de cero a 100, que representa el porcentaje ponderado de cumplimiento de los PBB. Para comparar el cumplimiento entre las principales prácticas de supervisión y otras características, los 30 PBB se agrupan en cuatro categorías: supervisión basada en riesgos, supervisión transfronteriza consolidada, factores institucionales y buen gobierno4.

La construcción del índice de cumplimiento de los PBB permite comparar el cumplimiento promedio en las diversas categorías, a pesar del variado número de principios comprendidos en cada una de ellas. Aunque se utilizó la última evaluación disponible de los PBB5, los años difieren según el país. Por esa razón, este índice podría penalizar a los países con evaluaciones más antiguas de los PBB al no tomar en cuenta los avances realizados en los últimos años.

De acuerdo con el índice de cumplimiento de los PBB, las prácticas de supervisión son relativamente homogéneas dentro de la región, pero están significativamente a la zaga de las mejores prácticas internacionales. Las evaluaciones indican que el grado de cumplimiento en la región se sitúa entre “sustancialmente no conforme” y “relativamente conforme” para la mayoría de los principios. En promedio, los países de CAPRD cumplen con el 56% de los principios. El cumplimiento oscila entre 61% en el caso de los factores institucionales (objetivos, independencia, potestades—incluidas las potestades correctivas—, transparencia y cooperación del supervisor) y 48% respecto de la supervisión basada en riesgos (cuadro 9.1).

Cuadro 9.1Cumplimiento de los Principios Básicos de Basilea para una Supervisión Bancaria Eficaz (Escala 0 a 100; 100 = pleno cumplimiento de todos los principios)
Categoría de principiosCosta Rica

2008
República

Dominicana

2009
El Salvador

2010
Guatemala

2006
Honduras

2009
Panamá

2007
CAPRDa
Supervisión basada en riesgos44503831448148
Supervisión transfronteriza consolidada33508033489356
Factores institucionales29676775507961
Buen gobierno35657545509060
Promedio del país37576644488756
Fuente: Personal técnico del FMI sobre la base de evaluaciones de los Principios Básicos de Basilea en cada país.Nota: Los años indicados después de cada país corresponden a la fecha de la última evaluación disponible. CAPRD: Centroamérica, Panamá y la República Dominicana.

Promedio no ponderado. Se excluye a Nicaragua.

Fuente: Personal técnico del FMI sobre la base de evaluaciones de los Principios Básicos de Basilea en cada país.Nota: Los años indicados después de cada país corresponden a la fecha de la última evaluación disponible. CAPRD: Centroamérica, Panamá y la República Dominicana.

Promedio no ponderado. Se excluye a Nicaragua.

Avances en la regulación y supervisión financiera en CAPRD

Desde el año 2000, los países de CAPRD han fortalecido su supervisión financiera. La primera ronda de evaluaciones de los PBB, realizada entre 2000 y 2005, mostró que, en promedio, solo se cumplía con alrededor de una tercera parte de los principios (12 de 30). Cinco años más tarde, entre 2006 y 2010, la segunda ronda de evaluaciones mostró un cumplimiento promedio de más de la mitad de los principios (17 de 30). Todos los países han fortalecido su regulación y supervisión financiera, si bien en grado diferente (gráfico 9.1).

Gráfico 9.1Avance en la regulación y supervisión financiera en CAPRD

Fuente: Estimaciones del personal técnico del FMI.

Nota: CAPRD: Centroamérica, Panamá y la República Dominicana.

aSe excluye a Nicaragua.

Las cuatro categorías de supervisión financiera consideradas se han reforzado también en la región durante la última década, pero en forma desigual dentro de cada país. En términos absolutos, el avance ha sido más marcado en la supervisión transfronteriza consolidada, cuyo índice de cumplimiento con los PBB aumentó 21 puntos hasta 56, en comparación con un aumento promedio de 19 puntos entre todas las categorías. En particular, los informes y las técnicas de supervisión—supervisión in situ y extra situ—mejoraron en El Salvador, Guatemala, Honduras, Panamá y la República Dominicana. Asimismo, las modificaciones del marco jurídico en Guatemala permitieron el intercambio de información con organismos externos de supervisión, cumpliéndose así algunos principios fundamentales para la supervisión bancaria transfronteriza consolidada. En términos relativos, la supervisión basada en riesgos mejoró en la misma proporción que la supervisión consolidada, registrándose un aumento de 60% en el cumplimiento de los PBB. Sin embargo, además de partir de un nivel de cumplimiento más bajo, la mayor parte de la mejora (hasta el 40%) en esta categoría se debió a la aprobación de leyes contra el lavado de dinero en Guatemala y Honduras, las cuales, aunque inciden en un mayor control del riesgo bancario, no son estrictamente parte de las prácticas de supervisión basada en riesgos. Por otra parte, las reformas legales adoptadas en Guatemala y la República Dominicana asignaron más responsabilidades a las superintendencias, focalizaron sus objetivos y mejoraron la protección jurídica de los supervisores. Esas reformas fueron el determinante principal del fortalecimiento de los factores institucionales en la región, que siguen exhibiendo el nivel de cumplimiento más alto entre las cuatro categorías consideradas, alcanzando el índice un valor de 65. El fortalecimiento generalizado de los controles y auditorías internos de los bancos en toda la región, junto con una reforma jurídica en Panamá que garantiza que las estructuras o relaciones societarias no expongan a los bancos a riesgos indebidos ni obstaculicen una supervisión eficaz, contribuyó al mejoramiento regional en materia de buen gobierno.

Comparación con los niveles de cumplimiento de AL-5, España y Canadá

Además de la clasificación ordinal, es posible evaluar la brecha de la región con respecto a las mejores normas internacionales comparando sus niveles de cumplimiento con los de países que sirven como parámetros de referencia. Se eligió al grupo de países de AL-5 porque la estructura institucional de sus sistemas financieros es muy similar a la de los países de CAPRD, y sus instituciones de supervisión están fuertemente vinculadas entre sí, incluso mediante asociaciones de organismos supervisores6. También se comparan los niveles de cumplimiento de los países de CAPRD con los que registran dos países industriales considerados como líderes en este campo: Canadá, cuyo sistema financiero logró sobrellevar con notable éxito la reciente crisis financiera mundial, y España, que cuenta con una tradición de fuerte supervisión bancaria y fue el primer país en introducir provisiones anticíclicas.

A pesar del fortalecimiento de las prácticas de supervisión, la región de CAPRD sigue teniendo un nivel de cumplimiento de 56% respecto de los PBB. Incluso en los países que más han mejorado, como la República Dominicana (entre 2001 y 2009)7 y Guatemala (entre 2000 y 2006), el índice de cumplimiento de los PBB todavía se ubica en torno al 50%. En el grupo AL-5, ese índice oscila entre 80 y 90, y se acerca a 100 en el caso de España y Canadá. Los países de AL-5, España y Canadá se ubican bastante por encima del promedio de CAPRD en las cuatro categorías, pero la brecha es especialmente amplia en los rubros de supervisión transfronteriza consolidada y supervisión basada en riesgos (gráfico 9.2)8.

Gráfico 9.2.Cumplimiento de los Principios Básicos de Basilea en CAPRD y países de referencia

Fuente: Personal técnico del FMI sobre la base de evaluaciones de los Principios Básicos de Basilea en los países.

Nota: Escala: 100 = conforme; 75 = relativamente conforme; 25 = sustancialmente no conforme; 0 = no conforme. Respecto de cada país, los años entre paréntesis indican la evaluación más reciente de los Principios Básicos de Basilea; respecto de las regiones, indican el rango de las evaluaciones de los Principios Básicos de Basilea utilizadas para compilar el promedio regional que se muestra en el gráfico. CAPRD: Centroamérica, Panamá y la República Dominicana; AL-5: Brasil, Chile, Colombia, México y Perú.

aSe excluye a Nicaragua.

En el análisis país por país, Panamá lidera la región en materia de cumplimiento de los PBB, con un nivel de eficacia de la supervisión cercano al promedio de AL-5. La evaluación refleja resultados muy favorables en los rubros de buen gobierno y supervisión consolidada, aunque la supervisión basada en riesgos y los factores institucionales presentan una brecha de alrededor de 20% respecto del pleno cumplimiento de los PBB, atribuible principalmente a una falta de protección jurídica para los supervisores, ciertos defectos del esquema institucional de supervisión de las entidades no bancarias, limitaciones en las normas sobre gobierno corporativo y deficiencias en la medición del riesgo actuarial en las actividades de supervisión dirigidas a los fiduciarios9. Todos los países de CAPRD, con excepción de Costa Rica y Honduras, comparten un nivel de solidez institucional relativamente alto.

Las deficiencias que presentan las prácticas de supervisión en la región de CAPRD se concentran principalmente en la supervisión basada en riesgos, rubro en el cual todos los países, con excepción de Panamá, tienen un cumplimiento de 50% o inferior. Las prácticas de supervisión basada en riesgos son relativamente nuevas en la región y, dados los cambios requeridos en el enfoque y los procedimientos de supervisión, y el marco regulatorio adicional, tardarán algunos años en ser plenamente aplicadas. En la evaluación de Costa Rica incide negativamente el hecho de que su marco jurídico resulta inadecuado para la supervisión basada en riesgos y la supervisión transfronteriza consolidada. En el caso de Guatemala, la evaluación relativamente desactualizada de los PBB de 2006 no refleja los avances logrados en los últimos años, particularmente en lo concerniente a la supervisión transfronteriza consolidada y, en menor medida, a las prácticas de supervisión basada en riesgos. El bajo cumplimiento de El Salvador en materia de supervisión basada en riesgos contrasta con su desempeño general, que supera el promedio regional. El inadecuado marco regulatorio del país—incluidas las normas relativas a la gestión del riesgo, y los riesgos de crédito, mercado, liquidez, operacional y de tasa de interés en la cartera bancaria—contribuye a ese bajo puntaje. El Salvador comenzó a encarar estas deficiencias luego de la actualización del Programa de Evaluación del Sector Financiero en 2010. A pesar de las buenas prácticas que se presume observan los grandes bancos internacionales que operan en El Salvador, la falta de normas reguladoras limitan la posibilidad de que la superintendencia exija la aplicación efectiva de las mismas10.

Índice de autoevaluación de prácticas de supervisión

Brecha respecto de las mejores prácticas internacionales según el índice de autoevaluación

A fines de 2010, las siete superintendencias bancarias de la región completaron encuestas acerca de sus prácticas de supervisión en tres rubros principales: supervisión basada en riesgos, supervisión transfronteriza consolidada y perímetro de supervisión (medido en función de las entidades financieras y los riesgos que están fuera de la órbita de la autoridad supervisora). Se preparó un índice de autoevalua-ción (IAE) de cumplimiento con las mejores prácticas internacionales sobre la base de las respuestas dadas a las encuestas. Cada pregunta (30 en total, 10 por categoría) recibió una calificación de cero (no se aplican las mejores prácticas internacionales) a 10 (las mejores prácticas internacionales se observan plenamente)11. Los resultados fueron ponderados de acuerdo con la relevancia de cada pregunta de la encuesta, y los resultados finales fueron normalizados en un rango de cero a 100, en el que 100 representa el total cumplimiento de las mejores prácticas internacionales.

Las encuestas confirman los resultados obtenidos mediante el índice de cumplimiento de los PBB (cuadro 9.2), a pesar de las diferencias de metodología y del marco temporal. En particular, los resultados de las encuestas confirman la necesidad de seguir fortaleciendo las prácticas de supervisión basada en riesgos en toda la región. A nivel regional agregado, el IAE cuantitativo obtenido de la encuesta refleja una brecha muy grande en materia de prácticas de supervisión basada en riesgos (ligeramente por debajo de 50% en comparación con un nivel teórico de cumplimiento perfecto con las mejores prácticas internacionales) y de supervisión transfronteriza consolidada (casi 70% de cumplimiento de las mejores prácticas internacionales) en consonancia con el índice de cumplimiento de los PBB. En la encuesta también se observa que la región tiene un desempeño relativamente deficiente en cuanto a la definición del perímetro de supervisión. Este elemento está solo marginalmente cubierto por los PBB, siendo entonces imposible la comparación con el IAE12.

Cuadro 9.2Índice de autoevaluación del cumplimiento con las mejores prácticas internacionales en las principales prácticas de supervisión (Escala 0-100; 100 = mejores prácticas internacionales)
CategoríaCosta RicaRepública

Dominicana
El SalvadorGuatemalaHondurasNicaraguaPanamáPromedio
Supervisión basada en riesgos48,357,142,054,344,638,047,447,4
Supervisión transfronteriza consolidada64,142,461,882,971,274,177,667,7
Perímetro de supervisión66,143,117,837,230,638,645,039,8
Promedio59,547,540,558,148,850,256,751,6
Fuente: Evaluación del personal técnico del FMI sobre la base de las respuestas de las autoridades supervisoras a las encuestas.
Fuente: Evaluación del personal técnico del FMI sobre la base de las respuestas de las autoridades supervisoras a las encuestas.

En el análisis país por país, sin embargo, las puntuaciones registradas en el índice de cumplimiento de los PBB y en el IAE difieren (gráfico 9.3). Estas diferencias se explican en gran medida por el marco temporal (por ejemplo, en Guatemala, como se mencionó anteriormente), los enfoques metodológicos13 y, en algunos casos, el hecho de que el índice de PBB es una evaluación imparcial mientras que el IAE refleja las opiniones de las superintendencias. La discrepancia entre los valores del IAE y los del índice de cumplimiento de los PBB es particularmente notable en el caso de Panamá. Aunque las autoridades supervisoras consideran que todavía quedan mejoras sustanciales por lograr, especialmente en lo concerniente a la supervisión basada en riesgos, la evaluación de PBB de 2007 otorgó a Panamá un puntaje muy alto en este y todos los demás aspectos de la supervisión y regulación bancaria. El alto valor obtenido en el índice de cumplimiento de los PBB podría estar reflejando diferencias en los criterios aplicados en la autoevaluación de las superintendencias, pero también podría atribuirse a cómo ha ido evolucionado la comprensión de la naturaleza y el alcance de la supervisión basada en riesgos y otras prácticas de supervisión y, posiblemente, a inconsistencias entre la evaluación y la calificación final14.

Gráfico 9.3CAPRD: Principios Básicos de Basilea e Índice de autoevaluación

Fuente: FMI, sobre la base de evaluaciones de los Principios Básicos de Basilea en los países y respuestas de las autoridades supervisoras a los cuestionarios.

Nota: CAPRD: Centroamérica, Panamá y la República Dominicana.

aNo hay datos disponibles sobre el cumplimiento de los Principios Básicos de Basilea en el caso de Nicaragua.

bEl índice de cumplimiento de los Principios Básicos de Basilea no incluye a Nicaragua.

Autoevaluación del cumplimiento por categoría de supervisión

Los aspectos regulatorios y operacionales de la supervisión basada en riesgos deben ser mejorados en toda la región de CAPRD. Los objetivos de la supervisión basada en riesgos están adecuadamente definidos y en general se comprenden bien. Sin embargo, los marcos regulatorios están en distintas etapas de desarrollo y en la mayoría de los casos su puesta en práctica se encuentra en una fase embrionaria. Todos los países de la región deben seguir capacitando al personal de supervisión acerca de la manera de analizar el amplio espectro de riesgos financieros y de la adopción de técnicas de supervisión basada en riesgos. En algunos países, esta tarea se ha visto demorada por la transformación institucional de las autoridades supervi-soras, como en el caso de El Salvador15. El uso de indicadores de vulnerabilidad es particularmente limitado. En Costa Rica, por ejemplo, no se usan indicadores para medir el impacto sistémico de una institución, y en Nicaragua el único indicador es la participación de mercado.

En general, la región ha avanzado en la introducción de la supervisión transfron-teriza consolidada. Se han establecido sistemas adecuados de declaración de información y la definición de partes vinculadas es sólida. Los aspectos que deben fortalecerse más son el marco jurídico, el alcance de la supervisión transfronteriza consolidada y la coordinación intrarregional. En particular, la República Dominicana carece de una legislación que defina la estructura de los conglomerados financieros, situación que podría dificultar la identificación y la aplicación efectiva de la supervisión transfronteriza consolidada. Se está trabajando para sancionar una ley de grupos financieros con el fin de subsanar esta deficiencia. El alcance de la supervisión transfronteriza consolidada está en su mayor parte limitado a las actividades financieras (es decir, no incluye las posibles actividades industriales o comerciales de un grupo financiero) con excepción de El Salvador, donde a los conglomerados financieros no se les permite poseer participación en actividades industriales, y Panamá, donde la ley faculta a los reguladores a recabar cualquier información necesaria de cualquier empresa perteneciente a un grupo económico. La coordinación intrarregional está siendo promovida por la labor que realiza el Consejo Centroamericano de Superintendentes de Bancos, de Seguros y de Otras Instituciones Financieras. Sin embargo, la legislación nacional todavía impide el intercambio de información crucial entre los supervisores, y la estructura institucional del Consejo no está diseñada para realizar esta tarea a nivel supranacional.

En la región se advierten varias deficiencias en la definición e implantación del perímetro de supervisión. En particular, las definiciones jurídicas de “institución financiera” y “actividad financiera” son débiles en todos los países excepto Costa Rica y Panamá, creándose así oportunidades para eludir una supervisión financiera eficaz. Las instituciones financieras no están sujetas a límites de tamaño, y únicamente en Costa Rica es obligatorio intensificar la supervisión cuando el crecimiento supera un umbral predeterminado. Los tipos de riesgos y operaciones sujetos a la órbita del supervisor son limitados. Solo unos pocos países han comenzado a trazar un mapa de los riesgos operacionales, y las regulaciones sobre el riesgo de mercado y la gestión del riesgo solo ahora están siendo desarrolladas. Por último, en muchos casos las entidades de microfinanzas, las cooperativas de crédito, las cajas de ahorro y las mutuas de ahorro, aun cuando sean relativamente grandes, no están eficazmente reguladas y supervisadas. En Guatemala, Honduras y Nicaragua se están preparando reformas jurídicas al respecto.

Uso de Instrumentos Macroprudenciales

Instrumentos macroprudenciales: Una reseña de la literatura

Ni siquiera el cumplimiento perfecto de las mejores prácticas internacionales de supervisión y regulación financiera garantiza la estabilidad macrofinanciera, como puso en evidencia la crisis financiera mundial de 2008–09. La falta de un marco analítico amplio e integral y las brechas en materia de herramientas de política reavivaron el interés en las políticas macroprudenciales16. La política macroprudencial y los instrumentos macroprudenciales se definen en términos amplios como el conjunto de medidas orientadas a monitorear, prevenir y abordar los riesgos del sistema, y a reducir al mínimo el costo de las crisis sistémicas. El análisis desarrollado en este capítulo se limita al conjunto de instrumentos macroprudenciales. Para ser eficaz, la política macroprudencial requiere de un marco institucional coherente para que la supervisión y el diseño y adopción de las políticas resulten eficaces17.

No hay una taxonomía estándar de los instrumentos macroprudenciales18. Algunos autores hacen hincapié en la dimensión temporal de la estabilidad financiera en contraposición a su dimensión transversal. Por lo tanto, las herramientas macroprudenciales podrían dividirse entre aquellas cuyo objeto es primordialmente mitigar la prociclicidad del sistema financiero y las orientadas a reducir el riesgo de las exposiciones comunes que surgen debido a las vinculaciones existentes entre los balances en un momento determinado19. Los requerimientos de capital y provisiones anticíclicas y los límites máximos de relación préstamo/valor son algunas de las herramientas macroprudenciales del primer grupo analizadas en este capítulo. Otras medidas de este tipo que no son analizadas incluyen las variaciones anticíclicas de los márgenes de garantía y descuentos de la valoración en las transacciones de finan-ciamiento de valores y con derivados. Algunas herramientas macroprudenciales incluidas en el segundo grupo son el coeficiente de financiación estable neta y los límites para los descalces de vencimientos. Sin embargo, el hecho de que la mayoría de los instrumentos macroprudenciales puedan ser utilizados de manera anticíclica y que la mayoría de las medidas anticíclicas tengan efectos secundarios que reducen las exposiciones cruzadas entre los balances resta valor a esta clasificación.

Otros autores clasifican las herramientas macroprudenciales según estén basadas en reglas (por ejemplo, los estabilizadores automáticos)20 o sean discrecionales21, o según establezcan restricciones de cantidad o restricciones de precio. El BPI ha usado una clasificación que vincula las medidas macroprudenciales con categorías microprudenciales22 (cuadro 9.3). Este es un enfoque pragmático porque las medidas macroprudenciales también reducen los riesgos a nivel microeconómico y, a la inversa, algunas medidas microprudenciales tradicionales podrían considerarse instrumentos macroprudenciales cuando su objetivo sea atajar los riesgos sistémicos.

Cuadro 9.3Instrumentos macroprudenciales
1. Metodologías de medición de riesgos
Por los bancosMediciones de riesgo calibradas a través del ciclo o hasta el fin del ciclo.
Por las autoridades supervisorasCondicionalidad cíclica en las calificaciones de las empresas por los supervisores; desarrollo de indicadores de vulnerabilidad sistémica (por ej., carácter común de las exposiciones y perfiles de riesgo, intensidad de las vinculaciones entre empresas) como base para la calibración de las herramientas prudenciales; comunicación de las evaluaciones oficiales de vulnerabilidad sistémica y resultados de las pruebas de estrés macroeconómico.
2. Información financiera
Normas de contabilidad



Filtros prudenciales
Uso de normas contables menos procíclicas; provisiones dinámicas.



Ajustar las cifras contables como base para la calibración de las herramientas prudenciales; provisiones prudenciales adicionales al capital; suavización mediante promedios móviles de dichos indicadores; meta variable en el tiempo para las provisiones o una tasa máxima de provisionamiento.
DivulgaciónDivulgación de diversos tipos de riesgo (por ej., crédito, liquidez) y de la incertidumbre acerca de las estimaciones de riesgo y las valoraciones en los informes financieros u otras formas de divulgación.
3. Capital regulatorio
Pilar 1Requerimiento de capital por riesgo sistémico; reducción de la sensibilidad de los requerimientos de capital regulatorio a la fase del ciclo y a los cambios observados del riesgo; introducción de un multiplicador dependiente del ciclo al monto de capital en un punto del ciclo; incremento de los requerimientos de capital regulatorio para determinados tipos de exposición (ponderaciones de riesgo mayores que las de Basi-lea II por motivos macroprudenciales).
Pilar 2Vinculación de la supervisión a la fase del ciclo.
4. Normas de financiamiento de la liquidezRequerimientos de financiamiento de la liquidez dependientes del ciclo; límites de concentración; restricciones a los préstamos en moneda extranjera; encajes legales en divisas; límites a los descalces de monedas; límites a las posiciones abiertas en divisas.
5. Mecanismos de garantíaCoeficientes préstamo/valor variables en el tiempo; criterios conservadores para los coeficientes máximos préstamo/valor y las metodologías de valoración; limitación de la concesión de crédito en función de los aumentos del valor de los activos; constitución de márgenes a través del ciclo.
6. Límites a la concentración de riesgosLímites cuantitativos al crecimiento de tipos de exposición considerados individualmente; sobrecargos de tasa de interés (variables en el tiempo) para determinados tipos de préstamos.
7. Esquemas de remuneraciónDirectrices que vinculen la remuneración ligada al desempeño a indicadores de riesgo ex ante de horizonte más largo; diferimiento de las retribuciones al final del período; uso del proceso de supervisión para exigir su aplicación efectiva.
8. Restricciones a la distribución de utilidadesLimitación de los pagos de dividendos en tiempos favorables para contribuir a acumular colchones de capital en momentos desfavorables.
9. Mecanismos de seguroInyección de capital contingente; mecanismos prefinanciados de seguro de riesgo sistémico financiados con un gravamen vinculado al crecimiento de los activos bancarios más allá de cierto límite exento; seguro de depósitos prefinanciado con primas sensibles a parámetros macroeconómicos (riesgo sistémico) además de microeconómicos (específicos de cada institución).
10. Gestión de quiebras y resoluciónPolítica de gestión de salida condicionada a la solidez sistémica; puntos de activación de la intervención del organismo supervisor más estrictos en los auges que en períodos de dificultades sistémicas.

Evolución y tipos de instrumentos macroprudenciales en la región de CAPRD

En este análisis se consideran como instrumentos macroprudenciales cualquier medida macro o microprudencial que pueda ser utilizada para mitigar el riesgo sis-témico23, independientemente de que se la esté utilizando o haya sido utilizada en el pasado para ese propósito24. Solo las regulaciones—no las herramientas de supervisión o los controles de capital—se consideran medidas macroprudenciales25.

Del universo de herramientas macroprudenciales, en este análisis se usa una muestra de 20 que, a nivel macroprudencial o microprudencial, han sido utilizadas en Centroamérica o Sudamérica, o que probablemente sean adoptadas en el futuro. Se emplea un enfoque pragmático para la clasificación, similar al del BPI (2008), para dividir los instrumentos en seis categorías: medidas tradicionales, medidas sectoriales, descalces de vencimientos, límites al crecimiento del crédito, limites al riesgo cambiario y entrada de capitales, y medidas anticíclicas (cuadro 9.4).

Cuadro 9.4Clasificación de la muestra de herramientas macroprudenciales
Tipo de medidaMedida
Medidas macro y microprudenciales tradicionalesLímite máximo a coeficientes préstamo/valor
Topes al coeficiente deuda/ingresos
Encajes legales
Medidas sectoriales y otras medidas específicasLímites a la concentración del crédito con respecto a sectores específicos
Constitución obligatoria de provisiones respecto de exposiciones a sectores específicos
Requerimientos de capital especiales para la exposición a sectores específicos
Descalces de vencimientosLímites a los descalces de vencimientos en los balances
Límites al coeficiente de dependencia del financiamiento neto no básico
Coeficiente mínimo de financiamiento básico
Límites al crecimiento del créditoTopes al crecimiento del crédito específicos para cada banco
Topes al crédito
Límites al coeficiente préstamos/depósitos
Riesgo cambiario y entradas de capitalLímites a las posiciones abiertas en divisas
Requerimientos específicos de capital para las posiciones abiertas netas en divisas
Encajes legales para las líneas de crédito externo otorgadas a los bancos
Requerimientos de capital especiales para los préstamos en moneda extranjera a prestatarios sin cobertura
Límites a la inversión extranjera por parte de los fondos nacionales de pensiones
Impuesto a las entradas de capital
Nuevas medidas anticíclicasReglas dinámicas (basadas en el ciclo) de constitución de provisiones para préstamos morosos
Coeficientes de suficiencia de capital basados en el ciclo
Fuentes: Banco de Pagos Internacionales (2008) y personal técnico del FMI.
Fuentes: Banco de Pagos Internacionales (2008) y personal técnico del FMI.

Las medidas tradicionales abarcan herramientas microprudenciales largamente utilizadas que frecuentemente han sido calibradas para mitigar la prociclicidad del sector financiero. Las medidas sectoriales han sido utilizadas para contener el rápido crecimiento del crédito y la formación de burbujas en determinados mercados de activos. Los límites a los descalces de vencimientos también son medidas micro-prudenciales tradicionales que, dado su potencial macroprudencial, se han agrupado con nuevas medidas macroprudenciales tales como los coeficientes de financia-miento básico. Los límites al crecimiento del crédito fueron utilizados en algún momento como herramientas anticíclicas. Sin embargo, debido a sus fuertes y comprobados efectos negativos en la asignación de recursos financieros, dichos límites son generalmente considerados como un último recurso para ser utilizado solamente cuando los instrumentos basados en el mercado son ineficaces26. La mayoría de las medidas orientadas a limitar los riesgos cambiarios tienen claramente una aplicabilidad tanto microprudencial como macroprudencial y abordan un tipo de riesgo muy concreto. Por último, las medidas anticíclicas incluyen el nuevo tipo de herramientas macroprudenciales desarrollado en la década de 2000 que adquirió prominencia con la reciente crisis financiera mundial. Las 20 medidas, no solo las incluidas en la última categoría, tienen la posibilidad de ser utilizadas como instrumentos anticíclicos. En consecuencia, cuando se hace referencia a medidas anticíclicas utilizadas en CAPRD y los países del grupo AL-5 en este capítulo, se deben entender las medidas específicas incluidas en esta categoría, y no a ninguna otra que podría haberse usado con fines anticíclicos, incluidas las que componen las otras cinco categorías.

El análisis presentado en esta sección se basa en los resultados de una encuesta adicional realizada entre superintendencias financieras y los economistas del FMI encargados de los países respectivos entre noviembre de 2010 y enero de 201127. La encuesta abarcó la evolución en el uso de una muestra de 20 instrumentos macroprudenciales en los países de CAPRD desde 2000 a 2010. También se incluyó a los países de AL-5 en 2010, con el fin de establecer un parámetro de referencia para la región.

La mayoría de las medidas macroprudenciales utilizadas en CAPRD son instrumentos microprudenciales tradicionales; no hay establecidas nuevas medidas anticíclicas ni límites al crecimiento del crédito (gráfico 9.4). En promedio, los países de la región tenían en vigencia 1,9 medidas macroprudenciales tradicionales activas28 al final de 2010. El instrumento más ampliamente utilizado es el encaje legal, que sirve para ajustar el multiplicador monetario y reducir el riesgo de liquidez. Otras medidas macroprudenciales tienen solo presencia marginal (alrededor de 0,5 instrumentos, en promedio, para descalces de vencimientos y sectores concretos), o ninguna, como es el caso de los mecanismos con una orientación más macroeconómica (límites al crecimiento del crédito y medidas anticíclicas). La excepción a la presencia predominante de las medidas microprudenciales tradicionales es el uso creciente de los límites a las posiciones abiertas netas en divisas y otras medidas conexas, cuyo número se ha cuadruplicado desde 2000. Este aumento refleja principalmente la necesidad de protección frente a una mayor volatilidad del tipo de cambio en algunos países (Costa Rica y Guatemala), frente a un riesgo cambiario indirecto en economías con alto grado de dolarización (Guatemala, Honduras y Nicaragua) y frente al riesgo de liquidez en moneda extranjera en El Salvador29. Además de las medidas de orden cambiario, algunos países (Nicaragua y la República Dominicana) han reforzado sus medidas microprudenciales tras experimentar crisis bancarias internas. Se flexibiliza-ron unas pocas medidas (principalmente concernientes a la liquidez) para responder a la presión que sufrió el sector bancario durante la crisis financiera mundial pero, en la mayoría de los casos, esas medidas han vuelto a sus niveles anteriores a la crisis.

Gráfico 9.4Promedio de medidas macroprudenciales en CAPRD, por tipo

Fuentes: Autoridades supervisoras; legislación nacional, y personal técnico del FMI.

Nota: CAPRD: Centroamérica, Panamá y la República Dominicana.

Debido a la introducción de medidas microprudenciales para atender los riesgos cambiarios, el número promedio de instrumentos que podrían utilizarse como medidas macroprudenciales ha aumentado a más del doble en la región desde 2000 (gráfico 9.5). Los países de CAPRD aplicaron 4,9 medidas en 2010, un número mayor que el promedio de 2,1 medidas aplicadas en 2000. Costa Rica (medidas de carácter cambiario) y Nicaragua (medidas microprudenciales tradicionales) son los países con el crecimiento más rápido en la cantidad de medidas. El gran aumento registrado por Honduras es consecuencia del aumento de las medidas de orden cambiario.

Gráfico 9.5Número de medidas macroprudenciales activas

Fuentes: Autoridades supervisoras; legislación nacional, y personal técnico del FMI.

Uso de instrumentos macroprudenciales en CAPRD en comparación con AL-5

A pesar del incremento en el número de medidas macroprudenciales adoptadas, la región de CAPRD todavía se ubica ligeramente por debajo del promedio de AL-5 (gráfico 9.6)30. En general, las grandes economías emergentes del continente no han aplicado muchas medidas macroprudenciales. En promedio, se han aplicado seis instrumentos por país en el grupo de AL-5, apenas más de una cuarta parte de los 20 instrumentos relevados en la encuesta y solo uno más que en los países de CAPRD. No obstante, el número de medidas macroprudenciales no se correlaciona necesariamente con una protección eficaz frente al riesgo sistémico. Por lo tanto, la diferencia más relevante entre CAPRD y AL-5 reside en que estos últimos países ya han comenzado a introducir nuevas medidas anticíclicas. La encuesta brindó información parcial sobre el rango de valores correspondientes a los límites y los requisitos que están aplicándose, pero las comparaciones de esos rangos ofrecen solamente una idea muy general de la intensidad de las medidas macroprudenciales, y la información disponible no resulta suficiente para obtener un promedio ponderado por país. Para conocer más sobre los rangos de las medidas macroprudenciales, véase el apéndice 9.2.

Gráfico 9.6Número de medidas macroprudenciales aplicadas: CAPRD y AL-5, 2010

Fuentes: Autoridades supervisoras y personal técnico del FMI.

Nota: Número de medidas aplicadas, en cada grupo de países, de una muestra de 20 medidas. CAPRD: Centroamérica, Panamá y la República Dominicana; AL-5: Brasil, Chile, Colombia, México y Perú.

El conjunto de herramientas aplicadas en la mayoría de las categorías puede ampliarse (gráfico 9.7). Algunos países podrían introducir o mejorar la calibración de las medidas microprudenciales existentes con posibles dimensiones macroprudenciales, tales como límites al apalancamiento de los prestatarios (hipotecas y crédito al consumo) para impedir la acumulación de riesgos en los balances de los hogares. Deberían adoptarse también otras herramientas macroprudenciales con fines precautorios frente a las perturbaciones macrofinancieras generadas por la entrada de capitales. Cada país debería determinar individualmente el número y los tipos de medidas macroprudenciales más eficaces para reducir el riesgo, y de ese modo preservar la estabilidad sistémica, sobre la base del marco regulatorio existente y de las fuentes potenciales de riesgo sistémico31.

Gráfico 9.7Número de medidas macroprudenciales aplicadas: Países de CAPRD, 2010

Fuentes: Autoridades supervisoras y personal técnico del FMI.

Nota: Número de medidas aplicadas, en cada país o grupo de países, de una muestra de 20 medidas. CAPRD: Centroamérica, Panamá y la República Dominicana; AL-5: Brasil, Chile, Colombia, México y Perú.

Fortalecimiento del conjunto de herramientas macroprudenciales

Las medidas para reducir el riesgo cambiario, en particular los límites a las posiciones abiertas netas en divisas, son ahora utilizadas en toda la región de CAPRD. Costa Rica y Nicaragua establecieron requerimientos de capital específicos para esas posiciones; Guatemala, Honduras y Nicaragua adoptaron requerimientos de capital especiales para los préstamos en divisas a prestatarios sin cobertura, y El Salvador aplica un encaje legal a las líneas de crédito externo de los bancos (apéndice 9.2, cuadro A9.2). No obstante, las medidas distintas de los límites a las posiciones abiertas netas en divisas son relativamente infrecuentes en la región y su uso podría contribuir a mitigar el riesgo cambiario directo e indirecto. Según se afirma en Eyzaguirre et al. (2011, pág. 4), “Es necesario desarrollar e intensificar las siempre deseables políticas macroprudenciales, prestando especial atención a los segmentos propensos a la generación de burbujas y, de esta manera, contener las vulnerabilidades financieras y reducir la prociclicidad del crédito”. Por lo tanto, en el caso de que los países de la región se vieran sometidos a presiones cam-biarias y de sobrecalentamiento similares a las de algunos países de AL-5, las autoridades podrían considerar la adopción de medidas adicionales de esta categoría, como requerimientos de capital específicos para las posiciones abiertas netas en divisas y para los préstamos en moneda extranjera a prestatarios sin cobertura, encaje legal para las líneas de crédito externo de los bancos y eliminación de las restricciones a las salidas de capital, tales como la liberalización de la inversión externa por parte de los fondos nacionales de pensiones. En los casos más extremos, podría considerarse la sanción de leyes que introduzcan un impuesto a las entradas de capital como una herramienta precautoria frente a un ingreso de capitales grande e inestable.

Las medidas orientadas a limitar los descalces de vencimientos responden a varios objetivos. Aunque en la región se las utiliza principalmente como herramientas microprudenciales para garantizar que las instituciones financieras tengan una liquidez adecuada, también ejercen un efecto en el crecimiento del crédito. Guatemala, Panamá y la República Dominicana no tienen límites regulatorios a los descalces de vencimientos. Aunque el control microprudencial del riesgo de liquidez podría ejercerse eficazmente mediante la supervisión basada en riesgos, los límites a los descalces de vencimientos podrían ser de utilidad como instrumentos macroprudenciales si la función de transformación de plazos que cumple el sistema bancario estuviera alimentando una burbuja inmobiliaria o de otros activos a largo plazo. Actualmente, ningún país de CAPRD ha introducido regulaciones sobre el coeficiente de financiación estable neta. También podría reforzarse la regulación macro y microprudencial de la liquidez estableciendo límites al grado en que los bancos financian los activos a más largo plazo con fuentes de financiamiento no básico, garantizando de ese modo la estabilidad apropiada de las fuentes de financiamiento básico del sistema bancario.

Las medidas sectoriales y otras de carácter específico son infrecuentes32 y, excepto en el caso de Costa Rica33, son de naturaleza precautoria, permitiendo que el supervisor exija la constitución obligatoria de provisiones específicas para cada sector en caso necesario. Aunque hay abundante margen para aumentar el número de regulaciones precautorias de esta categoría, estas deberían ser aplicadas con moderación debido a sus posibles efectos no deseados en la asignación de recursos financieros por parte del mercado. Los límites al crecimiento del crédito no son deseables de por sí, pero la falta de regulaciones que permitan su adopción en determinadas circunstancias elimina una importante herramienta de última instancia, especialmente en aquellos países donde la sanción de este tipo de normativa es un proceso que requiere mucho tiempo.

El desarrollo de las nuevas medidas anticíclicas también beneficiará el marco de política macroeconómica. Estas medidas provocan relativamente pocas distorsiones en los mercados financieros y apuntan principalmente al riesgo sistémico, pero también tienen efectos secundarios positivos a nivel microeconómico. Las nuevas normas de Basilea III incluyen un colchón de capital anticíclico entre los instrumentos de que disponen las superintendencias y los reguladores macroprudenciales34.

El análisis empírico de la eficacia de las medidas macroprudenciales ha sido muy limitado. La falta de datos y la heterogeneidad de las definiciones de las herramientas dificultan la comparación de los resultados de las medidas macroprudenciales controlando el efecto de su calibración. Es evidente, sin embargo, que la existencia de un conjunto más amplio de herramientas macroprudenciales no necesariamente contribuye a mejorar el marco macroprudencial. Una sola medida, si está calibrada correctamente, podría ser suficiente en cualquier momento determinado. También es difícil comparar los marcos macroprudenciales de diferentes países, dado que la única información fácilmente disponible es la concerniente a las medidas macroprudenciales vigentes. La información acerca de su calibración regulatoria, que por lo general está disponible, igualmente no permite la comparación entre distintos países o instrumentos, ya que sería necesario recabar datos pormenorizados sobre los rubros del balance a los cuales afecta. En definitiva, considerando estos aspectos, es necesario tener en cuenta que la utilización del número y el tipo de medidas macro-prudenciales como variable sustituta para analizar la intensidad comparativa del uso de instrumentos macroprudenciales debe efectuarse con cautela.

Conclusión

Este capítulo muestra que, a pesar de los importantes avances logrados en los últimos años, queda todavía un amplio margen para fortalecer las prácticas de supervisión en CAPRD. Concretamente, se requieren sólidas mejoras en la supervisión basada en riesgos, así como una expansión del perímetro de supervisión en la región. Guatemala y Panamá lideran la región en lo referente a la adopción de prácticas de supervisión consolidada, mientras que en Costa Rica y la República Dominicana es necesario continuar su fortalecimiento. La supervisión basada en riesgos todavía está rezagada en la región, registrándose escasas diferencias entre los países. Costa Rica tiene un perímetro de supervisión más amplio, mientras que El Salvador parece tener un perímetro particularmente débil. Una rápida y sólida implementación de la ley que fusiona todas las superintendencias financieras contribuiría a resolver estos problemas en El Salvador. En la República Dominicana, la reforma jurídica que regula la estructura de los conglomerados financieros es esencial para fortalecer la supervisión consolidada y ampliar el perímetro de supervisión. A pesar del importante avance logrado con la reducción de la banca offshore a dos instituciones relativamente pequeñas, la reforma jurídica también es crucial en Costa Rica para aplicar plenamente la supervisión transfronteriza consolidada y la supervisión basada en riesgos. Un mayor avance en materia de coordinación intrarregional, inclusive fortaleciendo la Secretaría Ejecutiva del Consejo Centroamericano de Superintendentes de Bancos, de Seguros y de Otras Instituciones Financieras (CCSBSO) y eliminando las barreras legales para el intercambio de información, tendría un efecto positivo en la supervisión transfronteriza consolidada en la región. Las recomendaciones correspondientes a cada país para fortalecer la capacidad de regulación y supervisión financiera pueden consultarse en las evaluaciones detalladas de los PBB.

Es imperativo mejorar las prácticas de supervisión basada en riesgos y supervisión transfronteriza consolidada, dada la brecha relativamente grande que existe respecto de las mejores prácticas internacionales, unida a las fuertes interrelaciones del sector bancario regional. Debe ponerse énfasis en fortalecer el marco regulatorio y de supervisión y en mejorar la calidad y fiabilidad de los indicadores del sector financiero, que también se beneficiarían si se adoptaran las Normas Internacionales de Información Financiera. Asimismo, la fuerte competencia desde el sector privado y la limitada independencia y dotación de recursos de las superintendencias hacen difícil retener supervisores experimentados, por lo que resulta necesario ofrecer programas frecuentes de capacitación. Las superintendencias de la región seguirán necesitando programas de asistencia técnica y de capacitación, que podrían potenciarse mediante la coordinación entre los proveedores de asistencia técnica. Un paso positivo en tal sentido ha sido la reciente decisión del CCSBSO de crear una Secretaría Ejecutiva permanente, responsable, además de otras funciones, de recaudar fondos para la asistencia técnica, determinar prioridades entre las necesidades de asistencia técnica y coordinar la respectiva estrategia regional.

La región debe seguir expandiendo sus herramientas macroprudenciales con carácter precautorio para mejorar su capacidad de responder a una mayor inestabilidad cambiaria, el efecto desestabilizador de las entradas de capital, los auges del crédito y la formación de burbujas en el precio de los activos. Los instrumentos macroprudenciales deben de estar basados en el mercado y tener efectos potenciadores a nivel microprudencial. Según cuál sea la velocidad de recuperación del crédito, los países de CAPRD podrían considerar medidas que refuercen aún más los coeficientes de apalancamiento de los balances bancarios tradicionales, los límites al crédito sectorial y la constitución de provisiones y los descalces de vencimientos. Los países que actualmente se enfrentan a entradas de capital relativamente importantes (por ejemplo, Costa Rica) deberían considerar la posibilidad de intensificar ciertas medidas macroprudenciales para mitigar los riesgos emergentes de un incremento repentino de la entrada de capitales a corto plazo, incluso limitando el crecimiento del crédito interno mediante herramientas macroprudenciales indirectas basadas en el mercado. También es preciso considerar cuidadosamente la adopción de medidas anticíclicas, en conjunción con los nuevos requerimientos de capital de Basilea III, para seguir robusteciendo la solidez de la banca con un impacto mínimo en el ciclo del crédito.

Apéndice 9.1
Cuadro A9.1Índice de autoevaluación; Principales prácticas de supervisión
PreguntasPonderaciónGuatemalaHondurasCosta RicaEl SalvadorNicaraguaPanamáRepública DominicanaPromedio
Supervisión basada en riesgos8,7554,344,648,342,038,047,457,147,4
Metodología1,005,74,68,02,35,72,36,95,1
Alcance1,003,44,63,45,72,33,43,43,8
Marco regulatorio0,501,71,72,90,02,92,32,32,0
Indicadores de riesgo ex ante0,756,05,13,42,60,95,16,04,2
Objetivos1,009,18,08,08,06,98,09,18,2
Focalización en factores de riesgo0,757,74,36,04,34,36,06,95,6
Combinación de indicadores cuantitativos y cualitativos0,753,42,65,14,32,64,34,33,8
Indicadores de vulnerabilidad1,003,42,30,02,31,13,43,42,3
Focalización in situ1,008,05,73,45,75,76,99,16,4
Definición de CAR1,005,75,78,06,95,75,75,76,2
Supervisión transfronteriza consolidada8,5082,971,264,161,874,177,642,467,7
Marco jurídico0,505,32,94,15,33,54,70,03,7
Titularidad1,0011,83,511,88,27,17,10,07,1
Competencia e idoneidad0,505,95,95,95,95,95,95,95,9
Alcance1,001,21,21,211,85,911,84,75,4
Conglomerados financieros1,0011,811,85,91,28,211,83,57,7
Información financiera1,0011,811,811,84,711,810,65,99,7
Partes vinculadas1,0011,811,88,25,911,89,48,29,6
Presunción de supervisión0,505,95,95,95,95,95,95,95,9
Coordinación institucional1,009,47,13,57,17,14,73,56,1
Riesgos específicos1,008,29,45,95,97,15,94,76,7
Perímetro9,0037,230,666,117,838,645,043,139,8
Definición1,003,33,35,61,11,17,82,23,5
Alcance1,0010,06,77,82,27,810,06,77,3
Instituciones de tipo mutual de ahorro0,500,00,03,92,20,01,72,81,5
Límites de tamaño0,750,00,03,30,00,00,00,00,5
Marco regulatorio1,004,46,78,90,07,84,46,75,6
Gestión del riesgo1,002,20,08,91,15,62,22,23,2
Gobierno corporativo1,004,45,68,92,23,37,87,85,7
Riesgo de mercado1,002,20,08,92,20,04,44,43,2
Riesgo operacional0,751,71,70,00,04,23,32,51,9
Marco de resolución financiera1,008,96,710,06,78,93,37,87,5
Total58,148,859,540,550,256,747,551,6
Fuente: Elaboración del personal técnico del FMI sobre la base de las respuestas de las autoridades supervisoras a las encuestas.Nota: Los valores del índice corresponden a una escala de 0 a 100, en la que 100 representa las mejores prácticas internacionales. CAR: coeficiente de suficiencia de capital.
Fuente: Elaboración del personal técnico del FMI sobre la base de las respuestas de las autoridades supervisoras a las encuestas.Nota: Los valores del índice corresponden a una escala de 0 a 100, en la que 100 representa las mejores prácticas internacionales. CAR: coeficiente de suficiencia de capital.
Apéndice 9.2
Cuadro A9.2CAPRD: Medidas macroprudenciales, 2010
Sí/No Rango de valores
Tipo de

medida
MedidaCosta

Rica
PanamáEl

Salvador
HondurasRepública

Dominicana
GuatemalaNicaraguaCAPRD

Porcentajea

Promediob
Observaciones
Medidas macro y microprudenciales tradicionalesLímite máximo de relación préstamo/valor (como porcentaje del valor de la garantía)NoNoSí 80NoSí 100Sí 70–8057 85Costa Rica: Se considera aplicar recortes de valoración de las garantías para mitigar el riesgo en el caso de los instrumentos de deuda y bienes inmuebles. Panamá: Norma de autorregulación no obligatoria sugerida por los bancos. Honduras: Los topes se basan en las políticas de las instituciones, de acuerdo con el valor tasado de las garantías reales o personales. República Dominicana: Solo para préstamos hipotecarios para vivienda. El Salvador: Aplica a préstamos sobre activos fijos. Guatemala: Los préstamos sujetos a garantías reales no excederán el 70% del valor de la garantía u 80% de la garantía hipotecaria.
Topes a la relación deuda/ingresoSí 30Sí 75NoNoNoNo43 52,5Costa Rica: Un máximo de 30% del ingreso bruto mensual del consumidor que se aplica al servicio de la deuda total en el sistema financiero. Aplicado solo a los individuos sobre la deuda acumulada en la totalidad del sistema. Panamá: Como porcentaje del salario mensual.
Encajes legalesSí 15-32NoSí 1-2518-2410-17,514,616,2586 16,5Costa Rica: 15% de los depósitos del sector no financiero en todos los bancos, más 17% de los depósitos de bancos privados hasta 30 días (sistema de banca de desarrollo). El Salvador: Los coeficientes varían según el tipo de pasivo. Honduras: 18% sobre los depósitos en moneda local y 24% sobre los depósitos en moneda extranjera. República Dominicana: 10% para los depósitos en moneda extranjera, 17,5% para los depósitos en moneda nacional.
Medidas setonales y otras medidas específicasLímites a la concentración del crédito con respecto a sectores específicosSí 30NoNoNoNoNoNo14 30Costa Rica: Como porcentaje del capital. Se aplica solo a la exposición al gobierno central.
Provisiones obligatorias por exposición a sectores específicosNoSí 1-100NoNoNoNo29 50,5Guatemala: Podrían establecerse provisiones a nivel sectorial, sin límites, cuando así lo exijan factores de riesgo especiales, a criterio de la superintendencia.
Requerimientos de capital especiales por exposición a sectores específicosNoNoNoNoNoNoNo0
Descalces de vencimientosLímites a los descalces de vencimientos en los balances bancariosSí 85-100NoSí 70-100NoNoSí 100-20057 135Costa Rica: Se requiere 100% para los activos que vencen en 1 mes y 85% para los activos que vencen en 3 meses para obtener la máxima clasificación regulatoria de CAMEL. El Salvador: Coeficiente de al menos 100% entre activos que vencen dentro de 30 días y pasivos que vencen dentro de 30 días; 70% como mínimo para un horizonte de 90 días. Nicaragua: El descalce de vencimientos hasta 30 días no puede superar una vez el capital básico; hasta 90 días, no puede ser mayor que dos veces el capital básico.
Límites al coeficiente de dependencia del financiamiento neto no básicoNoNoNoNoNoNoNo0
Coeficiente mínimo de financiamiento básicoNoNoNoNoNoNoNo0
Límites al crecimiento del créditoTopes al crecimiento del crédito de cada bancoNoNoNoNoNoNoNo0Costa Rica: No hay topes regulatorios, pero las instituciones que crezcan a una tasa más de 1,5 veces superior a la tasa de crecimiento del PIB nominal están sujetas a una vigilancia especial.
Límite máximo al créditoNoNoNoNoNoNoNo0
Límites a la relación préstamos/depósitosNoNoNoNoNoNoNo0
Riesgo cambiario y entradas de capitalLímites a las posiciones abiertas en divisas. PC (PL): posiciones netas cortas (largas).Sí PC −100 PL +100NoSí PC −10 PL +10Sí PC −5 PL +50Sí PC −20 PL +100Sí PC −20 +60No71 PC −52,5 PL +55cCosta Rica: Además del límite, hay un tope de 4% de los recursos propios a la variación diaria de la posición abierta neta.
Requerimientos de capital específicos para las posiciones abiertas netas en divisasSí 10NoNoNoNoNoSí 1029 10Costa Rica: Hay un requerimiento de capital sobre el riesgo de tipo de cambio equivalente al valor absoluto de la posición neta multiplicado por un factor de riesgo de 10%.
Encajes legales para las líneas de crédito externo otorgadas a los bancosNoNoSí 5NoNoNoNo14 5
Requerimientos de capital especiales para los préstamos en divisas a prestatarios sin coberturaNoNoNoSí 150NoSí 140Sí 12543 137,5Honduras: Ponderación de 150% para los préstamos a prestatarios sin cobertura. Guatemala: los préstamos a prestatarios sin cobertura se ponderan al 140%.
Límites a la inversión extranjera por parte de los fondos nacionales de pensionesSí 50NoSí 20Sí 15NoNoNo57d35cCosta Rica: Como porcentaje del total de activos de inversión. Honduras: Como porcentaje de los recursos totales. El Salvador: En la práctica, menos del 1% de la inversión corresponde a valores extranjeros.
Impuesto a las entradas de capitalNoNoNoNoNoNoNo0
Nuevas medidas anticíclicasReglas dinámicas (basadas en el ciclo) de constitución de provisiones por préstamos incobrablesNoNoNoNoNoNoNo0
Coeficientes de suficiencia de capital basados en el cicloNoNoNoNoNoNoNo0
Fuentes: Autoridades supervisoras y personal tícnico del FMI.Nota: CAMEL: suficiencia de capital, calidad de los activos, calidad de gestión, utilidades, liquidez; CAPRD: Centroamérica, Panamá y la República Dominicana.

El número superior es el porcentaje de países que aplican cada medida macroprudencial específica.

EI número inferior es el promedio no ponderado de los límites inferior y superior del rango correspondiente a la región. Los límites más altos implican una regulación más laxa, mientras que los requerimientos más altos implican una regulación más estricta.

Los límites más altos a las posiciones largas en divisas (y a la inversión extranjera por parte de los fondos de pensiones) pueden contrarrestar los efectos de las entradas de capital en el tipo de cambio y el crecimiento del crédito. Debido a que esos límites operan en sentido contrario a los otros expuestos en el cuadro, el punto medio del rango se trata como un requerimiento.

Los límites a la inversión extranjera por parte de los fondos nacionales de pensiones impiden las salidas de capital y de ese modo impiden que las inversiones que realizan esos fondos puedan contrarrestar los efectos de las entradas de capital en el tipo de cambio y el crecimiento del crédito. Debido a que dichos límites operan en sentido contrario a las demás medidas expuestas en el cuadro, se calcula el porcentaje de “noes”.

Fuentes: Autoridades supervisoras y personal tícnico del FMI.Nota: CAMEL: suficiencia de capital, calidad de los activos, calidad de gestión, utilidades, liquidez; CAPRD: Centroamérica, Panamá y la República Dominicana.

El número superior es el porcentaje de países que aplican cada medida macroprudencial específica.

EI número inferior es el promedio no ponderado de los límites inferior y superior del rango correspondiente a la región. Los límites más altos implican una regulación más laxa, mientras que los requerimientos más altos implican una regulación más estricta.

Los límites más altos a las posiciones largas en divisas (y a la inversión extranjera por parte de los fondos de pensiones) pueden contrarrestar los efectos de las entradas de capital en el tipo de cambio y el crecimiento del crédito. Debido a que esos límites operan en sentido contrario a los otros expuestos en el cuadro, el punto medio del rango se trata como un requerimiento.

Los límites a la inversión extranjera por parte de los fondos nacionales de pensiones impiden las salidas de capital y de ese modo impiden que las inversiones que realizan esos fondos puedan contrarrestar los efectos de las entradas de capital en el tipo de cambio y el crecimiento del crédito. Debido a que dichos límites operan en sentido contrario a las demás medidas expuestas en el cuadro, se calcula el porcentaje de “noes”.

Cuadro A9.3AL-5: Medidas macroprudenciales, 2010
Sí/No Rango de valores
Tipo de medidaMedidaChilePerúBrasilColombiaMéxicoAL-5

Porcentajea

Promediob
Observaciones
Medidas macro y micro-prudenciales tradicionalesLímite máximo de relación préstamo/valor (como porcentaje del valor de la garantía)

60-100
NoNo

70-80
60

80
Chile: Rige un límite de 60% para las hipotecas denominadas en moneda extranjera. La mayoría de las hipotecas en moneda nacional están sujetas a un límite de 75%. En determinadas circunstancias, este último límite podría aumentar al 100% del valor de la garantía. En todos los casos, estos límites se aplican a los préstamos financiados con cartas de crédito. Asimismo, existe un límite de 80% para las hipotecas financiadas con mutuos endosables. Colombia: El límite para las hipotecas normales es de 70%, 80% para las hipotecas que financien viviendas para personas de bajos ingresos. México: Rige para las hipotecas.
Topes a la relación deuda/ingreso

25
NoNo

30
No40

27,5
Chile: En el caso de las hipotecas (préstamos financiados con cartas de crédito), los pagos no pueden exceder el 25% del ingreso del prestatario. Colombia: El primer pago de un préstamo hipotecario se limita como máximo al 30% del ingreso familiar.
Encajes legales

0-9


6-32


8-43


0-11
No80

21,5
Chile: Depende del tipo de depósito y de moneda. Se aplica una tasa de 9% a los depósitos a la vista en moneda nacional, de 3,6% a todos los depósitos a plazo y de 0% a los pasivos a más de un año en moneda nacional y a los repos con valores del Tesoro y del banco central. En el caso de moneda extranjera, se aplica una tasa de 9% a los depósitos a la vista y de 3,6% a los depósitos a plazo. Perú: Depósitos en moneda nacional/extranjera. Brasil: Según el tipo de depósito (depósitos en cuenta corriente, depósitos a plazo, banca rural, otros depósitos). Colombia: Según el vencimiento y el tipo de pasivo, había encajes legales marginales diferentes (0%, 4,5%, 11% del pasivo), que fueron eliminados en 2008.
Medidas sectoriales y otras medidas específicasLímites a la concentración del crédito con respecto a sectores específicos

100
NoNoNoNo20

100
Chile: Las inversiones en bancos extranjeros no deben exceder la sumatoria de capital y reservas del banco. Además, las inversiones en depósitos a plazo de bancos extranjeros no pueden exceder el 30% del capital regulatorio, y las inversiones en valores emitidos o garantizados por estados, bancos centrales extranjeros u organismos internacionales de los cuales Chile sea miembro no pueden superar el 50% del capital regulatorio.
Provisiones obligatorias por exposición a sectores específicosNoNoNoNoNo0
Requerimientos de capital especiales por exposición a sectores específicosNoNoNoNo0
Descalces de vencimientosLímites a los descalces de vencimientos en los balances bancarios

100-200
No75 150Chile: Hasta 30 días, 100% del capital; hasta 90 días, 200% del capital. Colombia: Coeficiente mínimo que se aplica solo a las posiciones en divisas. Colombia: Un coeficiente (IRL) compuesto por activos líquidos ajustados por liquidez de mercado (ALM) y el requerimiento de liquidez neto (RLN) mide las brechas de liquidez en el corto plazo (7, 15, 30 y 90 días) y garantiza que las entidades financieras mantengan un colchón de liquidez positivo.
Límites al coeficiente de dependencia del financiamiento neto no básicoNoNoNoNo0
Coeficiente mínimo de financiamiento básicoNoNoNoNo0
Límites al crecimiento del créditoTopes al crecimiento del crédito de cada bancoNoNoNoNoNo0
Límite máximo al créditoNoNoNoNoNo0
Límites a la relación préstamos-depósitosNoNoNoNo0
Riesgo cambiario y entradas de capitalLímites a las posiciones abiertas en divisas. PC (PL): posiciones netas cortas (largas)No

PC-15 PL+75


PC-30 PL+30


PC-5 PL+20


PC-15 PL+15
80 PC -17,5 PL +47,5cChile: Un límite de 20% del capital para las posiciones cortas y largas en divisas fue remplazado por un requerimiento de capital específico en 2005. Actualmente, el capital regulatorio debe ser mayor que el agregado de los activos ponderados por riesgo y la sumatoria de las exposiciones a riesgo de interés y cambiarlo. Perú: La posición se refiere a las posiciones en valores físicos más en derivados. Hay un límite adicional a la posición neta en derivados en divisas: el valor absoluto de la posición neta en derivados en divisas extranjera no puede ser superior al monto que resulte mayor entre el 40% del capital y 400 millones de nuevos soles. Brasil: Como porcentaje del capital; calculado según el valor neto restando los pasivos totales de los activos totales. Colombia: Asimismo, la posición en moneda extranjera en efectivo no puede exceder el 50% del capital ponderado por riesgo del banco y no puede ser negativa, y la posición bruta no puede exceder el 550% del capital ponderado por riesgo. México: Además, los activos líquidos en divisas deben cubrir el 100% de los egresos netos de efectivo en moneda extranjera durante los siguientes 60 días, y los pasivos bancarios a mediano plazo en divisas no pueden exceder 1,83 veces el capital del banco.
Requerimientos de capital específicos para las posiciones abiertas netas en divisas

8-10
NoNoNoNo20

9
Chile: Las posiciones abiertas en divisas que superen el 8% del capital (menos cualquier exposición potencial al riesgo de tasa de interés) están sujetas a un requerimiento de capital igual a los activos ponderados por riesgo (8% del capital), que podría incrementarse a 10%.
Encajes legales para las líneas de crédito externo otorgadas a los bancos

3,6


60
No

0
No60

30
Perú: Incluye el crédito canalizado a través de las instituciones financieras nacionales extraterritoriales. Se aplica a los pasivos con vencimiento a menos de 2 años. Colombia: Hay un encaje legal, pero la tasa ha sido reducida a cero.
Requerimientos de capital especiales para los préstamos en divisas a prestatarios sin coberturaNoNoNo25Perú: Se fija una provisión general por pérdidas en divisas de 0,25%-1,0% sobre todos los préstamos en moneda extranjera que no hayan sido evaluados, independientemente de que los prestatarios no tengan cobertura.
Límites a la inversión extranjera por parte de los fondos nacionales de pensiones

80


30
No

60


30
20d55cPerú: En 2010 se envió un proyecto de ley al Congreso.
Impuesto a las entradas de capitalNoNo

6
NoNo20

6
Brasil: Como porcentaje de los flujos brutos.
Nuevas medidas anticíclicasReglas dinámicas [basadas en el ciclo) de constitución de provisiones por préstamos incobrablesNoNoNo40Colombia: A mediados de 2007 se adoptó un esquema de provisiones dinámicas para los bancos comerciales, y a mediados de 2008 se lo hizo extensivo a los préstamos para consumo. En septiembre de 2009 se resolvió que a partir de abril de 2010 la constitución anticíclica de provisiones pasara a ser un mecanismo más basado en reglas y específico para cada banco.
Coeficientes de suficiencia de capital basados en el cicloNoNoNoNo20Perú: No, pero se aplican requerimientos de capital al sistema paralelo. Las autoridades están considerando introducirlo. Brasil: Defacto, no de jure. Colombia: Al final de 2008 los bancos llegaron a un acuerdo con la superintendencia para retener una parte de sus utilidades de 2008 como un colchón de capital a título individual.
Fuentes: Autoridades de supervisión y personal técnico del FMI.Nota: AL-5: Brasil, Chile, Colombia, México y Perú.; n.d.: No disponible.

EI número superior es el porcentaje de países que aplican cada medida macroprudencial específica.

EI número inferior es el promedio no ponderado de los límites inferior y superior del rango correspondiente a la región. Los límites más altos implican una regulación más laxa, mientras que los requerimientos más altos implican una regulación más estricta.

Los límites más altos a las posiciones largas en divisas (y a la inversión extranjera por parte de los fondos de pensiones) pueden contrarrestar los efectos de las entradas de capital en el tipo de cambio y el crecimiento del crédito. Debido a que esos límites operan en sentido contrarío a los otros expuestos en el cuadro, el punto medio del rango se trata como un requerimiento.

Los límites a la inversión extranjera por parte de los fondos nacionales de pensiones impiden las salidas de capital y de ese modo impiden que las inversiones que realizan esos fondos puedan contrarrestar los efectos de las entradas de capital en el tipo de cambio y el crecimiento del crédito. Debido a que dichos límites operan en sentido contrarío a las demás medidas expuestas en el cuadro, se calcula el porcentaje de “noes”

Fuentes: Autoridades de supervisión y personal técnico del FMI.Nota: AL-5: Brasil, Chile, Colombia, México y Perú.; n.d.: No disponible.

EI número superior es el porcentaje de países que aplican cada medida macroprudencial específica.

EI número inferior es el promedio no ponderado de los límites inferior y superior del rango correspondiente a la región. Los límites más altos implican una regulación más laxa, mientras que los requerimientos más altos implican una regulación más estricta.

Los límites más altos a las posiciones largas en divisas (y a la inversión extranjera por parte de los fondos de pensiones) pueden contrarrestar los efectos de las entradas de capital en el tipo de cambio y el crecimiento del crédito. Debido a que esos límites operan en sentido contrarío a los otros expuestos en el cuadro, el punto medio del rango se trata como un requerimiento.

Los límites a la inversión extranjera por parte de los fondos nacionales de pensiones impiden las salidas de capital y de ese modo impiden que las inversiones que realizan esos fondos puedan contrarrestar los efectos de las entradas de capital en el tipo de cambio y el crecimiento del crédito. Debido a que dichos límites operan en sentido contrarío a las demás medidas expuestas en el cuadro, se calcula el porcentaje de “noes”

Referencias

    Banco de Pagos Internacionales (BPI), 2008, “Addressing Financial System Procyclicality: A Possible Framework”, Note for the Financial Stability Forum Working Group on Market and Institutional Resilience (Basilea, septiembre).

    • Search Google Scholar
    • Export Citation

    Basso, O., F.Delgado y M.Meza, de próxima publicación, “Strengthening Bank Capital and Liquidity in Central America: the Road to Basel III”, IMF Working Paper (Washington: Fondo Monetario Internacional).

    • Search Google Scholar
    • Export Citation

    Clement, P., 2010, “The Term ‘Macroprudential’: Origins and Evolution”,BIS Quarterly Review (marzo), 59–67.

    Comité de Basilea de Supervisión Bancaria, 2006a, “Comparison between the 1999 and 2006 Versions of the Core Principles Methodology” (Basilea: Banco de Pagos Internacionales).

    • Search Google Scholar
    • Export Citation

    Comité de Basilea de Supervisión Bancaria, 2006b, “Core Principles Methodology” (Basilea: Banco de Pagos Internacionales).

    Eyzaguirre, N., M.Kaufman, S.Phillips y R.Valdés, 2011, “Managing Abundance to Avoid a Bust in Latin America”,IMF Staff Discussion Note 11/07 (Washington: Fondo Monetario Internacional).

    • Search Google Scholar
    • Export Citation

    Fondo Monetario Internacional (FMI), 2007, Panama: Assessment of Financial Sector Supervision and Regulation, IMF Country Report No. 07/66 (Washington: Fondo Monetario Internacional).

    • Search Google Scholar
    • Export Citation

    Fondo Monetario Internacional (FMI), 2011, “Macroprudential Policy: An Organizing Framework”, IMF Policy Paper SM/11/54 (Washington).

    • Search Google Scholar
    • Export Citation

    Fondo Monetario Internacional (FMI), de próxima publicación, “Towards Effective Macroprudential Policy Frameworks: An Assessment of Stylized Institutional Models” (Washington: Departamento de Mercados Monetarios y de Capital).

    • Search Google Scholar
    • Export Citation

    Galati, G., y R.Moessner, 2011, “Macroprudential Policy—A Literature Review”,Working Paper No. 337 (Basilea: Banco de Pagos Internacionales).

    • Search Google Scholar
    • Export Citation

    Hilbers, P., I.Ötker-Robe, C.Pazarbasioglu y G.Johnsen, 2005, “Assessing and Managing Rapid Credit Growth and the Role of Supervisory and Prudential Policies”,IMF Working Paper 05/151 (Washington: Fondo Monetario Internacional).

    • Search Google Scholar
    • Export Citation

    Lim, C., F.Columba, A.Costa, P.Kongsamut, A.Otani, M.Saiyid, T.Wezel y X.Wu, 2011, “Macroprudential Policy: What Instruments and How to Use Them? Lessons from Country Experiences”,IMF Working Paper 11/238 (Washington).

    • Search Google Scholar
    • Export Citation

    McCauley, R., 2009, “Macroprudential Policy in Emerging Markets”, estudio presentado en la conferencia “Central Banking, Financial System Stability and Growth”, Banco Central de Nigeria, Abuja, 4–9 de mayo.

    • Search Google Scholar
    • Export Citation

    Ostry, J., A.R.Ghosh, K.Habermeier, L.Laeven, M.Chamon, M.S.Qureshi y A.Kokenyne, 2011, “Managing Capital Inflows: What Tools to Use?”,IMF Staff Discussion Note 11/06 (Washington: Fondo Monetario Internacional).

    • Search Google Scholar
    • Export Citation

    Terrier, G., R.Valdés, C.E.Tovar, J.Chan-Lau, C.Fernández-Valdovinos, M.García-Escribano, C.Medeiros, M.Tang, M.Vera Martín y C.Walker, 2011, “Policy Instruments to Lean against the Wind in Latin America”,IMF Working Paper 11/159 (Washington: Fondo Monetario Internacional).

    • Search Google Scholar
    • Export Citation

Este capítulo se basa en el estudio de F. Delgado y M. Meza, 2011 “Development in Financial Supervision and the Use of Macroprudential Measures in Central America”, documento de la serie IMF Working Papers, 11/299, diciembre (Washington: Fondo Monetario Internacional).

1

Brasil, Chile, Colombia, México y Perú.

2

Este capítulo se concentra principalmente en la supervisión bancaria. El sector bancario intermedia más del 85% de los activos totales en la región de CAPRD. Solo tres países (Costa Rica, El Salvador y Panamá) tienen mercados de valores activos, aunque relativamente pequeños. En general, la calidad de la supervisión de las entidades no bancarias es inferior a la del sistema bancario, dada la falta de recursos y la menor magnitud de las implicaciones sistémicas. Asimismo, para simplificar se usa la expresión “supervisión financiera” como referencia abreviada a “regulación y supervisión financiera”, salvo cuando es esencial distinguir entre el marco regulatorio y el de supervisión.

3

En este capítulo, las calificaciones de las evaluaciones de los PBB realizadas conforme a la metodología de 1997 han sido adaptadas para que sean comparables con las realizadas según la metodología de 2006 ya sea repitiendo la calificación en aquellos casos en los cuales esta última metodología es más detallada (principios 7, 13, 14, 15 y 16) o combinándolos cuando es más sintética (principios 21, 24 y 25). En todos los casos, se usan los principios según se los define en la metodología de 2006.

4

La supervisión basada en riesgos incluye los principios 7, 8, 9, 13, 14, 15, 16 y 18; la supervisión trans-fronteriza consolidada comprende los principios 6, 10, 11, 12, 19, 20, 21, 22, 24 y 25; los factores institucionales incluyen los principios 1.1, 1.2, 1.3, 1.4, 1.5, 1.6 y 23, y el buen gobierno incluye los principios 2, 3, 4, 5 y 17. Véase una lista de los PBB en Comité de Supervisión Bancaria de Basilea (2006b).

5

Las evaluaciones de los PBB en la región han sido realizadas en el contexto del Programa de Evaluación del Sector Financiero (PESF) del FMI y el Banco Mundial, excepto en el caso de Panamá, donde las evaluaciones fueron ejercicios independientes realizados por el personal técnico del FMI. Hay datos disponibles respecto de todos los países de CAPRD, excepto Nicaragua, que se excluye del índice.

6

Las superintendencias de CAPRD y de AL-5 pertenecen a la Asociación de Supervisores Bancarios de las Américas. Este paralelismo es válido en gran medida para las prácticas de supervisión financiera, a pesar de las diferencias en el marco institucional de los organismos de supervisión financiera. Aunque todos los países de CAPRD tienen superintendencias separadas (en la mayoría de los casos, más de una), la supervisión financiera en algunos de los países de AL-5 está a cargo del banco central. Esta diferencia parece tener implicaciones significativas para los mecanismos institucionales de aplicación de las políticas macroprudenciales (FMI, 2011).

7

Parte de las mejoras logradas en la República Dominicana se explican por la mayor cantidad de tiempo transcurrido entras las dos evaluaciones de los PBB (ocho años). Asimismo, la modificación introducida en la metodología de los PBB en 2006 podría explicar algunas de las diferencias (no determinantes) entre los países.

8

Como se mencionó, los niveles de cumplimiento no son totalmente comparables debido a los diferentes períodos de medición. Sin embargo, los datos de la mayoría de los países de CAPRD respecto de los PBB son más recientes que los correspondientes a AL-5, España y Canadá, de modo que las brechas son probablemente mayores que las que se muestran.

9

La evaluación de PBB en el caso de Panamá refleja avances mayores que los registrados en la autoevaluación de la superintendencia, especialmente respecto de la supervisión basada en riesgos, según se explica en la siguiente sección.

10

En los informes del Artículo IV que presenta el FMI respecto de cada país se incluye una actualización del estado de aplicación de las recomendaciones formuladas en el Programa de Evaluación del Sector Financiero. En la evaluación de PBB de cada país se incluyen recomendaciones detalladas para el cumplimiento de dichos principios.

11

La plantilla de la encuesta puede ser solicitada a los autores. El apéndice 9.1 contiene las ponderaciones correspondientes a cada pregunta, la calificación asignada a cada pregunta tras la ponderación y el valor del IAE asignado a cada país y a cada una de las principales prácticas de supervisión. Los juicios subjetivos acerca del grado en que la descripción provista por cada superintendencia concordaba con las mejores prácticas internacionales se basan en la experiencia de los autores y las consultas mantenidas con expertos en el tema.

12

No hay PBB relativos a la amplitud de alcance de la función de vigilancia, y el concepto de “perímetro de supervisión” no está mencionado en la metodología. Sin embargo, las consideraciones prácticas para realizar una evaluación de los PBB exigen “como mínimo, una mención [de] aquellas actividades en las cuales las entidades no bancarias tienen un impacto en los bancos supervisados y los problemas potenciales que podrían surgir como resultados de actividades no bancarias” (Comité de Supervisión Bancaria de Basilea, 2006b, párrafo 19).

13

Las evaluaciones de PBB tienden a centrarse en el marco legal y regulatorio, aunque también toman en cuenta aspectos prácticos de instrumentación. La encuesta se concentró más en las prácticas en sí, algo que podría explicar las diferencias en la evaluación de Costa Rica.

14

Panamá recibió una alta calificación en la evaluación de PBB de 2007 pese a tener “procesos insuficientemente desarrollados para la medición y el monitoreo del riesgo de mercado” y ningún requerimiento de suficiencia de capital para los riesgos de mercado (FMI, 2007, pág. 20). En la evaluación de PBB también se señala que la superintendencia “exige que las entidades supervisadas establezcan políticas para contemplar el riesgo país (por ejemplo, riesgo de transferencia, riesgo político y riesgo soberano) y el riesgo de mercado. Sin embargo, [la superintendencia] no ha desarrollado sus propios parámetros de riesgo. Las regulaciones relativas al riesgo país y al riesgo de mercado no son suficientes, dado el incremento de las actividades transfronterizas y la complejidad de las actividades que realizan algunos bancos” (FMI, 2007, pág. 23).

15

La superintendencia de El Salvador se concentró durante algún tiempo en la fusión de las tres superintendencias financieras en una sola y en la transferencia de la función reguladora al banco central, que tuvo lugar en agosto de 2011. El gobierno concretó avances en 2011 con la aprobación de las regulaciones sobre gestión del riesgo, gobierno corporativo y riesgo de crédito.

16

El origen del término “macroprudencial” se remonta a la década de 1970, en los documentos internos del Comité Cooke (precursor del Comité de Supervisión Bancaria de Basilea), tal como se menciona en Clement (2010). Según observan Galati y Moessner (2011), las referencias públicas a la política macroprudencial comenzaron a mediados de los años ochenta y recibieron un nuevo impulso a principios de la década de 2000.

17

En un estudio de próxima publicación del Departamento de Mercados Monetarios y de Capital del FMI se analizan los contextos institucionales macroprudenciales de una serie de países, evaluándose las fortalezas y debilidades de los modelos institucionales existentes y de incipiente creación para las políticas macroprudenciales y se brinda alguna orientación acerca de los mecanismos institucionales que dan sustento a las políticas macroprudenciales en los países avanzados y de mercados emergentes. Este es un tema para ser investigado en el futuro en la región de CAPRD y no se incluye en este capítulo.

18

Véase en Galati y Moessner (2011) una reseña de la literatura sobre los tipos, sustento analítico y eficacia de los instrumentos macroprudenciales.

19

En FMI (2011), en particular, se analizan dos categorías: 1) instrumentos específicamente adaptados para mitigar las dimensiones de variación temporal o transversales del riesgo y 2) aquellos no desarrollados originalmente teniendo en cuenta el riesgo sistémico, pero que pueden ser modificados para ser parte del conjunto de herramientas siempre que a) apunten expresa y específicamente al riesgo sistémico y b) el marco institucional elegido esté sustentado en los mecanismos de buen gobierno necesarios para garantizar que no haya desviaciones en su utilización.

20

Entre los instrumentos que pueden diseñarse de esta manera se encuentran las provisiones por préstamos incobrables, los requerimientos y recargos de capital y los límites máximos de relación préstamo/valor.

21

En Hilbers et al.(2005) se ilustra cómo podrían utilizarse los instrumentos microprudenciales para abordar un crecimiento excesivo del crédito. En igual sentido, ajustar discrecionalmente la calibración de los instrumentos microprudenciales en forma anticíclica fue una práctica común en los mercados emergentes mucho antes de que tales medidas fueran consideradas como parte de las políticas macroprudenciales. McCauley (2009) menciona el ejemplo de la decisión del Banco de Reserva de India de elevar las ponderaciones en el caso de las hipotecas y otros créditos a los hogares en 2005.

22

Las medidas microprudenciales se definen como medidas prudenciales referidas a la estabilidad de las instituciones financieras a título individual. Estas van desde los requerimientos de capital mínimo, pruebas de competencia e idoneidad para los gerentes y auditores de las instituciones financieras, reglas respecto a qué activos pueden estar en poder de qué tenedores, hasta indicadores del valor y grado de riesgo de los activos y requisitos de constitución de provisiones. Las superintendencias financieras establecen regulaciones microprudenciales para garantizar la estabilidad de las entidades individuales y para proteger a los depositantes.

23

Obsérvese que la clasificación de los instrumentos macro o microprudenciales aquí empleada difiere de la utilizada en Ostry et al. (2011, págs. 10–12) en algunos aspectos importantes. Los encajes legales, que son primordialmente instrumentos de política monetaria, tienen efectos microprudenciales y potenciales aplicaciones macroprudenciales. Como los encajes legales han estado vigentes desde mucho antes del desarrollo de instrumentos macroprudenciales específicos, y tomando en cuenta su naturaleza mutable entre macro y microprudencial, esos encajes se agrupan con otras medidas macro y microprudenciales tradicionales. Además, las regulaciones cambiarias se clasifican como medidas macro y microprudenciales en tanto no se haga ninguna distinción en el tratamiento de sujetos residentes y no residentes.

24

Véase en Eyzaguirre et al. (2011) un análisis del papel de los instrumentos macroprudenciales en la combinación de políticas para contener el riesgo de ciclos de auge y caída en Latinoamérica.

25

Se excluyen por lo tanto de este análisis instrumentos tales como los requerimientos de liquidez de Colombia, que son considerados por Terrier et al. (2011).

26

La excepción son los límites a la relación préstamos/depósitos que, aunque incluidos en esta categoría debido a su capacidad de limitar la expansión de los balances de los bancos, provocan distorsiones potencialmente menores en la gestión de las estructuras de activos y pasivos de los bancos y han sido utilizados para mitigar el riesgo a nivel microprudencial.

27

Los resultados de la encuesta se resumen en el apéndice 9.2, cuadro A9.2 (CAPRD) y cuadro A9.3 (AL-5).

28

Las medidas activas son aquellas que se están aplicando o que están expresamente incluidas en el marco legal y regulatorio y podrían ser utilizadas por las autoridades supervisoras o monetarias en forma vinculada o no a ciertos factores de activación.

29

Habiendo adoptado el dólar de EE.UU. como su moneda oficial, el Banco Central de Reserva de El Salvador no puede operar como prestamista de última instancia tradicional. En consecuencia, las autoridades han introducido medidas para limitar el riesgo de liquidez de las instituciones financieras.

30

Véase en Terrier et al. (2011) un panorama general del uso de instrumentos macroprudenciales en AL-5 y otros países.

31

En Lim et al.(2011) se presenta un amplio estudio empírico de la eficacia de los instrumentos macroprudenciales hasta el presente. Los autores del estudio analizan las experiencias de los distintos países en materia de políticas macroprudenciales, concentrándose en los objetivos, los tipos de instrumentos y la forma en que se los ha elegido y aplicado. Usando datos de 49 países (ninguno de CAPRD o de AL-5), en el estudio se evalúa la eficacia de los instrumentos macroprudenciales para reducir el riesgo sistémico en el curso del tiempo y entre distintas instituciones y mercados. El estudio también identifica las condiciones en las cuales la política macroprudencial tiene las mayores probabilidades de resultar eficaz, así como aquellas en las cuales su impacto potencial disminuye.

32

Solo Panamá y Guatemala pueden establecer provisiones obligatorias específicas para cada sector.

33

En Costa Rica rige un límite a la concentración del crédito al sector público otorgado por los bancos, equivalente al 30% del capital.

34

Véase en Basso, Delgado y Meza (de próxima publicación) un análisis de los colchones de capital en CAPRD y el efecto que tiene en el crecimiento a corto plazo la elevación de los requisitos de suficiencia de capital regulatorio mínimo al nivel exigido por Basilea III.

    Other Resources Citing This Publication