Chapter

CapÍtulo II. Comparación de los Sistemas de Compilación y AnÁlisis

Author(s):
International Monetary Fund
Published Date:
March 1994
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Descripción de los sistemas de compilación

Descripción de las características básicas de los principales sistemas internacionales que recopilan datos sobre deuda externa y estadísticas financieras relacionadas con la deuda: el SNDA de la OCDE, el SNDD del Banco Mundial, los datos sobre banca internacional recopilados por el BPI y los datos recopilados por el FMI para la compilación de estadísticas de balanza de pagos y estados de la posición de inversión internacional.

Comparación de los datos sobre la deuda

Examen de los factores que dan lugar a diferencias en los datos sobre saldos y flujos de deuda recopilados en los diversos sistemas de notificación y métodos para la conciliación. Algunos de esos factores son: definiciones distintas para ciertos términos, cobertura de países, momento de registro de las transacciones, tratamiento que reciben los atrasos y tratamiento que recibe el refinanciamiento.

Uso analítico de los datos sobre flujos

Examen de la manera en que los miembros del GITEDE utilizan los datos sobre flujos de la deuda para determinar la situación económica de los países endeudados y valorar sus perspectivas económicas a medio plazo. Descripción de los objetivos analíticos de los miembros del GITEDE y de cómo utilizan la información que recopilan.

En este capítulo se describe primero el sistema de compilación de los datos sobre la deuda y el análisis utilizado por cada institución. Tras esa descripción, se examina la derivación y el uso analítico de los datos sobre flujos que realizan los miembros del GITEDE y la forma en que presentan los datos sobre corrientes de recursos hacia los países beneficiarios.

Sistemas de compilación

El sistema de la Ocde

La OCDE recopila estadísticas de la deuda mediante el SNDA. A mediados de los años sesenta, la OCDE y el Banco Mundial patrocinaron y elaboraron conjuntamente este sistema, encargándose de su administración la Dirección General de Cooperación para el Desarrollo (DGCD) de la OCDE. Por decisión expresa, el SNDA y el SNDD, del Banco Mundial, son complementarios en la medida posible. Por ejemplo, en principio, la cobertura es idéntica para la deuda de prestatarios del sector público o de prestatarios del sector privado con garantía del sector público frente a países miembros de la OCDE que declaran datos al SNDA. En consecuencia, los datos del SNDA no sólo sirven de verificación de los del SNDD, sino que también ofrecen información complementaria sobre los países deudores que no declaran datos al Banco Mundial.

Los 24 países miembros del Comité de Asistencia para el Desarrollo que declaran datos al SNDA facilitan información sobre la asistencia oficial para el desarrollo (AOD), y su equivalente en el caso de los países de Europa central y oriental y los países de reciente independencia de la ex Unión Soviética, sobre préstamos con respaldo oficial con la misma cobertura de beneficiarios (que comprende préstamos oficiales y préstamos privados con garantía oficial) y el endeudamiento correspondiente. Una característica singular del SNDA es que recibe información detallada sobre las transacciones, lo que significa que se presta a una gama muy amplia de análisis. La información agregada que se obtiene del SNDA se complementa, y puede verificarse, mediante la información agregada disponible en otros sistemas, comprendidos los de otros organismos a que se hace referencia en este informe --en particular el BPI y el Banco Mundial-- y en el sistema de notificación del CAD, que también administra la OCDE, sobre corrientes de financiamiento a los países en desarrollo, Europa central y oriental y los Estados de la ex Unión Soviética.

El SNDA se basa en la declaración de datos en tres juegos de formularios. En el primer juego, el formulario 1, se registran los compromisos de donación del sector oficial y los préstamos con vencimiento a más de un año en el caso de préstamos del sector oficial y de cinco años para los créditos privados a la exportación con garantía. Estos informes se presentan continuamente a la OCDE, en formulario separado por cada compromiso, en el plazo de dos meses a partir de la fecha de compromiso. Se utiliza un formulario especial para comunicar los compromisos de reorganización de la deuda.

El segundo juego, el formulario 2, se refiere a la situación de los préstamos y donaciones oficiales a fin de año. Se efectúa un asiento separado por transacción, indicándose la situación, comprendida toda cantidad desembolsada pendiente de rembolso y, en el caso de los préstamos, los atrasos de principal e intereses a fin de año y desembolsos, amortización y pago de intereses, más cualquier reorganización de la deuda que se haya producido en el transcurso del año. Los préstamos continúan apareciendo en el formulario 2 anual hasta que son rembolsados, condonados, reprogramados o anulados.

El formulario 3 completa el SNDA con detalles sobre los créditos oficiales y con respaldo oficial a la exportación. El carácter de estos informes es semestral y, a diferencia de los formularios 1 y 2, se agregan al nivel de país prestatario. Los créditos a la exportación a medio y largo plazo se declaran por tipo de crédito a la exportación y por sector del prestatario, oficial o privado. En consecuencia, se presentan asientos para créditos oficiales, de proveedor y financieros, respectivamente, a los sectores oficial y privado de cada país prestatario. Los datos facilitados comprenden saldos de principal e intereses (identificándose las cantidades atrasadas) al final del período de seis meses, y desembolsos, amortización y pago de intereses, y reorganización de la deuda efectuados durante el período, además de un calendario de pagos futuros. Los créditos a corto plazo se declaran por separado mediante un solo asiento por prestatario que indica el monto total pendiente al final del período20/.

El sistema de declaración de datos del CAD tiene por objeto medir las corrientes recibidas de países miembros del CAD y recoge únicamente las corrientes anuales de recursos. Comprende desgloses detallados de los flujos por sector del prestamista y del prestatario. Se notifican compromisos, flujos brutos y flujos netos (desembolsos menos rembolsos). Las categorías principales son las siguientes:

asistencia oficial para el desarrollo (AOD),

otros préstamos y donaciones oficiales,

créditos oficiales a la exportación,

créditos privados a la exportación,

inversión privada de cartera, e

inversión directa extranjera.

La Secretaría de la OCDE recopila también datos o estimaciones sobre los préstamos concedidos y recibidos por la OPEC y los países de Europa oriental, los préstamos interempresariales y los préstamos multilaterales.

En la elaboración de estimaciones de la deuda, la OCDE efectúa diversas verificaciones y ajustes de los datos brutos, y recurre a datos de fuentes externas. El primer paso para la estimación de los datos sobre deuda de los países prestatarios es integrar los datos del BPI sobre activos externos de los bancos y los datos de la OCDE sobre créditos a la exportación con respaldo oficial. Los resultados aparecen en la publicación semestral conjunta de la OCDE y el BPI, Statistics on External Indebtedness, que recoge datos sobre deuda frente a bancos y por créditos a la exportación. En esa etapa existen dos procedimientos principales de estimación. Con el primero se estima el endeudamiento por crédito a la exportación a partir de los datos del SNDA. En el formulario 3 las cantidades pendientes se declaran según la definición y el sistema contable de cada institución de crédito a la exportación. Por ejemplo, algunas instituciones incluyen los créditos no desembolsados o las cantidades pendientes de rembolso de las líneas de crédito, o incluyen los intereses por pagar en el futuro durante todo el plazo de los créditos. Se hacen estimaciones para excluir estos conceptos. Con el segundo procedimiento se elimina la contabilidad doble que incorpora la combinación de datos de la OCDE y el BPI. Se sabe, por definición, que los créditos financieros declarados a la OCDE son activos externos en poder de los bancos pues éstos los conceden directamente a entidades del exterior. Los bancos también tienen en su poder algunos créditos de proveedores declarados a la OCDE. En algunos países estos créditos se consideran activos internos y, en consecuencia, no se declaran al BPI. En otros países se consideran activos externos.

Estos datos del BPI y la OCDE sirven de núcleo para obtener estimaciones más completas de la deuda externa, que incluyen los préstamos de todas las fuentes oficiales y de otras fuentes privadas. Además de otros datos de la OCDE sobre AOD y de otros flujos oficiales, la OCDE incorpora datos del FMI sobre sus propios préstamos, datos del BPI sobre bonos internacionales en circulación y datos del Banco Mundial sobre su SNDD. Los datos del SNDD se utilizan como complemento y verificación de los del SNDA. Por ejemplo, incluyen préstamos de las instituciones multilaterales y de los países acreedores que no son miembros de la OCDE, créditos a la exportación privados sin garantía oficial en el país prestamista pero aceptados o garantizados por el sector público del país prestatario, y ciertos empréstitos del sector privado no garantizados en el país prestamista ni en el prestatario; ninguna de las transacciones anteriores está recogida en el SNDA.

El sistema del Banco Mundial

El SNDD del Banco Mundial se estableció en 1951 y es el medio principal de que dispone el Banco para el seguimiento de la deuda a largo plazo. Los datos de este sistema se obtienen de los informes sobre deuda externa a largo plazo de los países prestatarios del Banco. El sistema comprende actualmente 138 países21/. El SNDD ha evolucionado considerablemente con el transcurso de los años, ampliándose la cobertura de la información que se solicita y el número de países incluidos.

Los países que declaran datos preparan dos tipos de informes: uno que incluye datos, préstamo por préstamo, sobre la deuda a largo plazo del sector público y sobre la deuda garantizada por el sector público, y luego informes resumidos sobre la deuda a largo plazo del sector privado sin garantía pública.

En principio, los países deben presentar en el plazo de un mes, contado a partir del cierre del trimestre calendario, los formularios 1 y 1A sobre nuevos préstamos firmados durante el trimestre. En el formulario 1 se pide información sobre una gama de datos acerca de los nuevos compromisos de préstamo, que permiten organizar las estadísticas de diversas maneras a efectos analíticos. El SNDD utiliza esa información para establecer un historial de los préstamos. En el plazo de tres meses desde cada fin de año, los países deben presentar el formulario 2, que recoge información sobre la situación de los préstamos pendientes e incluye todas las transacciones ocurridas durante el año.

En 1970, se amplió el SNDD con el objeto de incluir la deuda privada a largo plazo sin garantía. Más de la mitad de los países que declaran al SNDD tienen saldos insignificantes de deuda privada no garantizada o ningún saldo pendiente. Para el resto de los países, la dificultad de recopilar los datos ha significado que la información sea incompleta. El personal del Banco Mundial utiliza otras fuentes de información para generar los datos que faltan en los casos de países con un volumen significativo de deuda privada no garantizada.

Como se desprende del ejemplo sobre la deuda privada no garantizada, se necesita una elaboración adicional considerable para obtener datos confiables y completos sobre el total de la deuda a largo plazo. Esa elaboración se centra principalmente en la mejora de la calidad de los datos declarados y en llenar vacíos en la cobertura por países o en el contenido.

El Banco Mundial dispone de tres métodos principales para mejorar la calidad de los datos declarados, métodos que frecuentemente utiliza en combinación. Primero, el SNDD incorpora un procedimiento interno de verificación cruzada, especialmente entre los informes trimestrales sobre compromisos y los resúmenes anuales de transacciones, y entre informes de períodos sucesivos. Segundo, el Banco Mundial complementa los datos notificados con datos de su propia base de información sobre los préstamos que concede a los países miembros y los datos que recopila el personal en las visitas a los países. El tercer método es recurrir a la información recopilada por otros organismos y verificarla contra la base de datos del Banco Mundial. En algunos casos, el Banco Mundial incorpora en el SNDD la información que obtienen fuentes del exterior. El formato del historial de préstamos utilizado por el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Asiático de Desarrollo es parecido al que emplea el Banco Mundial; esta circunstancia simplifica la transferencia de información. El Banco Mundial también utiliza directamente los datos del FMI para recopilar información sobre el uso de crédito y préstamos del FMI. En otros casos, la transferencia de datos es indirecta. Por ejemplo, el Banco Mundial utiliza datos del SNDA de la OCDE, que comprende informes, préstamo por préstamo, sobre el crédito oficial y que, en principio, debe ser la imagen virtual de la información de los formularios 1 y 2 del SNDD. El Banco Mundial utiliza también las estadísticas de los informes anuales del CAD.

El Banco Mundial utiliza estimaciones del personal para llenar algunos vacíos de la cobertura del SNDD sobre la posición de deuda externa de un país. De hecho, el Banco Mundial lo hace para todos los países en el caso de la deuda a corto plazo (deuda con un vencimiento original de un año o menos), pues los requisitos de declaración del SNDD comprenden solamente la deuda a largo plazo. La fuente preferida para los datos de deuda a corto plazo es el país deudor, y en muchos casos el personal del FMI y el Banco Mundial pueden obtener la información de los datos del banco central del país que visitan. Sin embargo, si no se dispone de información directa del país deudor, el Banco Mundial recopila datos en fuentes de los acreedores, que permiten obtener una indicación del orden de magnitud de la deuda pendiente a corto plazo. La fuente más importante de estos datos es la serie semestral del BPI sobre distribución de vencimientos de los títulos de crédito de los bancos comerciales frente a los países en desarrollo. Deduciendo de los títulos de crédito que vencen en un año determinado los que un año antes tenían un vencimiento de uno a dos años puede obtenerse una estimación de los pasivos a corto plazo por vencimiento original. Combinando esas estimaciones con los datos sobre títulos de crédito por crédito de proveedores a corto plazo con garantía oficial, que elabora la OCDE, se puede obtener una estimación del “nivel mínimo” de la deuda de un país a corto plazo. Con el SNDD se pueden ajustar más adelante las estimaciones si se dispone de información adicional.

En el caso de la deuda privada no garantizada, que el país declarante no notifica al Banco Mundial, el método normal de estimación comienza con el cálculo del total de deuda pendiente en función de los datos disponibles en fuentes acreedoras. El Banco Mundial complementa las cifras que obtiene del SNDA sobre créditos a la exportación garantizados con la información préstamo por préstamo sobre el crédito oficial y los prestatarios privados e información sobre el crédito de los bancos comerciales sin aval, concedido al sector privado. Los datos sobre flujos de la balanza de pagos sirven de orientación para elaborar las series cronológicas. De esta manera, se obtiene una impresión de la deuda externa total de los países que declaran datos conforme al SNDD. Esa impresión resulta completa salvo en la medida en que la cobertura del SNDD difiere de la definición “central” (véase el capítulo I). Para los países que están fuera de la red de declaración de datos del SNDD, el Banco Mundial confía en la información recopilada por la OCDE, para respaldar así la estimación del total de la deuda de todos los países en desarrollo que se publica en World Debt Tables.

El sistema del BPI

Datos sobre saldos. El Banco de Pagos Internacionales (BPI) administra dos sistemas separados de declaración de datos sobre la actividad bancaria internacional y publica varias series de estadísticas, una de ellas conjuntamente con la OCDE. Las autoridades bancarias nacionales de 24 países facilitan datos que abarcan más del 90% de las posiciones extrafronterizas de sus sectores bancarios. La base para los dos sistemas de declaración del BPI son los balances de los bancos declarantes. Los activos y pasivos se registran en valores brutos. Es decir, los activos y pasivos se muestran separadamente sin contrastación. Los saldos resultan esencialmente del desembolso y rembolso de préstamos y de los depósitos y retiros desde una fecha de declaración a otra. El BPI no recopila información específica sobre flujos de deuda, aunque los datos sobre composición monetaria de los activos y pasivos externos permiten elaborar cifras que muestran la variación de los saldos ajustados por la fluctuación de los tipos de cambio (véase más adelante).

Sistema trimestral de declaración. El primer sistema de declaración y el más antiguo es la declaración trimestral. En este sistema se incluyen datos no consolidados sobre activos y pasivos bancarios en función del lugar de la oficina bancaria y la propiedad o “nacionalidad” del banco. El concepto de residencia utilizado para los datos, basado en la ubicación de la oficina bancaria, es análogo al empleado en las estadísticas de balanza de pagos. En 1986, el BPI inició un plan para obtener información sobre las tenencias bancarias de valores internacionales a largo plazo por país de residencia del emisor. Aunque la mayoría de los países declaran ahora estos datos, siguen existiendo vacíos de cobertura. Además, la definición de “valores” no es completamente uniforme. Por ejemplo, los datos declarados incluyen, en algunos casos, la participación en el capital, mientras que en otros casos se excluye.

El BPI utiliza el sistema trimestral de declaración para preparar tres series separadas de datos. La primera, que se basa en un concepto de residencia similar al empleado en la balanza pagos, ofrece un desglose detallado de activos y pasivos externos por país, moneda y sector. La segunda serie de datos, las estadísticas de nacionalidad, muestra las posiciones externas por país del banco matriz, por moneda y sector, sin especificar los activos y pasivos país por país. La tercera se publica conjuntamente con la OCDE, y los datos sobre activos de los bancos se integran con las estadísticas sobre créditos a la exportación con respaldo oficial para obtener saldos sobre variaciones de la deuda externa de los países.

Sistema semestral. El segundo sistema de declaración de datos es semestral y abarca principalmente los activos consolidados de los bancos. Comprende también un desglose por vencimiento y sector y, además, información sobre compromisos y servicios de crédito no utilizados. La mayor parte de los datos procede de las cuentas consolidadas de los bancos con las casas matrices en los 17 países industriales declarantes, pero los datos del sistema se complementan con datos no consolidados sobre la actividad de sucursales y filiales en la zona de declaración del BPI de bancos con casas matrices fuera de la zona de declaración. Los datos de este sistema de notificación se apartan por consiguiente del concepto de residencia utilizado en la balanza de pagos.

Datos sobre “flujos”. El BPI no recopila datos sobre flujos. Sin embargo, sí calcula y publica cifras sobre variaciones de los saldos ajustadas por el tipo de cambio. Estas variaciones obedecen a una amplia variedad de factores, como desembolsos de nuevos créditos, rembolsos de préstamos, acumulación de atrasos, ventas de activos, conversiones de deuda por capital, otras conversiones de deuda, garantías otorgadas por instituciones de seguro de los créditos a la exportación y cancelación contable de la deuda. Siempre que se produce un cambio de concepto o de cobertura que tiene por resultado una interrupción en las series, el BPI compila dos observaciones para la misma fecha, una de acuerdo con la definición y cobertura antiguas y otra en función del nuevo criterio. De esta manera, los cambios de prácticas de declaración no distorsionan las variaciones de los saldos. Más aún, el BPI alienta a las instituciones declarantes a que notifiquen los activos a su valor pleno, sin ajustes por provisiones.

Al calcular la variación de los saldos, el BPI realiza ajustes por fluctuación del tipo de cambio entre la moneda de expresión del activo y el dólar de EE.UU., la unidad que utiliza el BPI en sus sistemas estadísticos. Las variaciones ajustadas por el tipo de cambio se calculan de la manera siguiente. Los saldos al final de un trimestre en moneda que no sea el dólar de EE.UU. se convierten en dólares al tipo de cambio en vigor al final del trimestre subsiguiente. Las cantidades en dólares se restan luego de los saldos pendientes al final del trimestre subsiguiente, convertidos en dólares de EE.UU. al mismo tipo de cambio del fin de trimestre.

Datos sobre valores internacionales. El BPI ha elaborado también una amplia base de datos sobre bonos emitidos en el mercado internacional de bonos. La base de datos del BPI sobre bonos internacionales comprende dos bloques separados pero complementarios. El primero, o microbloque, incluye las características principales de todos los bonos internacionales emitidos hasta la fecha. El segundo, o macrobloque, se deriva agregando la información incluida en el primer bloque en función de ciertos criterios seleccionados previamente, como nacionalidad y país de residencia del emisor, moneda y tipo de emisión y emisor. El BPI actualiza trimestralmente los datos de ambos bloques, o con más frecuencia en caso de revisiones, para tener en cuenta las emisiones nuevas y los rembolsos. El BPI ha elaborado sus propios programas para captar, modificar y agregar las emisiones en función de diversas características y dispone de subprogramas normalizados para generar series seleccionadas para el macrobloque.

En el microbloque figura información sobre las características principales de todos los bonos internacionales. Abarca todas las emisiones en moneda extranjera lanzadas por residentes y no residentes en un país determinado (euroemisiones) y también todas las emisiones en moneda nacional lanzadas por no residentes en un país determinado (emisiones extranjeras), con la excepción de los bonos que formen parte de un plan de reprogramación de la deuda. Excluye todos los bonos nacionales, los compren residentes o no residentes, y también los bonos expresados en ecus emitidos por residentes de un país determinado que, si bien no expresados en la moneda del prestatario, se enfocan explícitamente al inversionista nacional. Sin embargo, los datos sobre bonos expresados en ecus se archivan en una base de datos separada. A finales de 1993, figuraban en el microbloque un total de 30.300 emisiones, incluidas las lanzadas en los años sesenta, cada una de ellas plenamente identificada. De este total, más de 13.200 continúan en circulación.

En el macrobloque figuran datos trimestrales agregados de flujos en las emisiones anunciadas, emisiones concluidas, rembolsos programados, rembolsos anticipados y emisiones netas. Además, comprende datos sobre cantidades netas pendientes al final del trimestre. Se elaboran series para diferentes tipos de emisiones (fijas, flotantes o relacionadas con participaciones de capital), país de residencia y nacionalidad del emisor, moneda de expresión, sector del emisor y tipo de mercado (euroemisiones o emisiones extranjeras).

El BPI dispone de una macrobase de datos para los europagarés. Contiene información sobre los programas nuevos anunciados y las emisiones netas durante un trimestre determinado, y cantidades pendientes al final del trimestre. La base de datos comprende también series sobre tipo de emisión (euroefectos comerciales, otros pagarés a corto plazo y pagarés a mediano plazo), moneda de expresión, sector del emisor y país de residencia del emisor.

La utilidad de las bases de datos sobre bonos internacionales y europagarés irá creciendo a medida que se utilizan para verificar los datos sobre valores emitidos y pendientes en las estadísticas sobre saldos de deuda publicadas por la OCDE y el Banco Mundial. Los datos sobre europagarés facilitarán información muy útil a medida que los países en desarrollo recurren con más frecuencia a fuentes del mercado para obtener financiamiento.

El sistema del FMI

En términos estrictos, el FMI no dispone de ningún procedimiento sistemático para recopilar y publicar datos sobre la deuda externa propiamente dicha. Sin embargo, reúne mucha información que está relacionada con la deuda externa y prepara varias series de estadísticas que incluyen elementos de la deuda externa. El FMI puede contribuir también a llenar vacíos en otras compilaciones de la deuda. El FMI recopila datos mediante la labor de sus departamentos regionales y el Departamento de Estadística. Los departamentos regionales obtienen información específica sobre los países para utilización en las consultas y negociaciones con los países miembros. El Departamento de Estadística recopila datos para publicación en diversas formas, en particular la compilación del FMI sobre las cuentas nacionales y globales de balanza de pagos y estados sobre las posiciones de inversión internacional.

El FMI obtiene, de cada país miembro, estados detallados sobre las cuentas corriente y de capital de la balanza de pagos, que comprenden datos detallados sobre los flujos de capital que son pertinentes a la hora de medir variaciones de la deuda externa. Los países presentan estos datos como mínimo una vez al año, muchos lo hacen trimestralmente y algunos notifican datos con carácter mensual. El FMI organiza los datos en dos formatos. El primero, la “presentación detallada”, muestra los datos de todos los componentes normalizados disponibles de la balanza de pagos. El segundo formato, la “presentación agregada”, organiza los componentes normalizados en grupos analíticos e identifica el financiamiento excepcional. Los países miembros deudores y acreedores, y otros organismos internacionales, facilitan los datos. Para elaborar las estadísticas globales de balanza de pagos el FMI prepara estimaciones en el caso de declaraciones no recibidas o tardías.

El FMI rara vez prepara estimaciones de observaciones sobre países específicos en los datos que publica. Se utilizan varias técnicas de estimación, entre ellas la extrapolación o la proyección a partir de las observaciones más recientes e interpolaciones para períodos entre observaciones reales, así como estimaciones específicas que elabora el personal. Estas técnicas generan estimaciones para los países que el FMI incluye en datos publicados para grupos de países, pero el FMI no publica normalmente las estimaciones que se hayan elaborado para un país determinado.

El único caso en que el FMI sí publica estimaciones sobre un país es cuando no se dispone de pequeños componentes de un total pero los datos pasados indican que la evolución es relativamente estable. Esas estimaciones se señalan claramente en las publicaciones estadísticas. El principio tras esta política es que los usuarios de los datos deben contar con los datos más actuales y exactos disponibles y puedan efectuar su propia estimación de los componentes o períodos que falten.

Comparación de los Datos Sobre la Deuda

En la sección anterior se han puesto de relieve algunas de las diferencias en los procedimientos utilizados por los miembros del GITEDE para la compilación de datos sobre la deuda; las diferencias de procedimiento afectan la declaración de los saldos y flujos de la deuda. En cuanto a los datos sobre saldos, hay diferencias, entre otros conceptos, de definición, cobertura, momento del registro y tratamiento concedido a los atrasos. Estas diferencias, sumadas, puedan dar lugar a variaciones significativas de la presentación de la deuda pendiente de un sector determinado. Así mismo, al comparar diversas series de datos sobre flujos de la deuda, esas diferencias se hacen más pronunciadas porque otros elementos, tales como las diferencias en el momento de registro de las transacciones o el tratamiento que recibe la refinanciación, pueden crear discrepancias adicionales. Más aún, mientras el SNDA y el SNDD se centran en la deuda, la información sobre deuda que recogen los datos de la balanza de pagos la facilitan con un enfoque más amplio los compiladores nacionales en función de fuentes que no se centran principalmente en la contabilidad de la deuda. Se considera que esta diferencia de fuentes es uno de los motivos principales de la discrepancia de los datos. En esta sección se examinan las diferentes maneras de conciliar los datos sobre saldos y flujos de la deuda.

Comparación de las series de saldos de deuda del Banco Mundial y de la Ocde

El SNDD del Banco Mundial comprende 138 países. La OCDE incluye todos esos países, con la excepción de Portugal, en los 147 países que comprende su sistema. La OCDE y el Banco Mundial han efectuado una comparación detallada de los saldos de deuda de 116 países con datos que son comunes al SNDA y al SNDD. El Banco Mundial publica los datos del SNDD en World Debt Tables; la OCDE publica sus datos en External Debt Statistics22/.

Hay acuerdo casi completo en las cifras de la deuda total pendiente del conjunto de 116 países. En 1990, el total combinado de la deuda pendiente ascendía a US$1,346 billones en el SNDA y en el SNDD; en 1991 las cifras comparables divergían en menos de un 1%, situándose en US$1,407 billones según datos de la OCDE y en US$1,418 billones según el Banco Mundial. Sin embargo, al examinar los datos sobre diferentes tipos de préstamos y distintos países se encuentra mucha más variación. El SNDD registra aproximadamente un 25% menos de deuda a corto plazo que el SNDA, y algo más de deuda a largo plazo (el 5,7% en 1990 y el 7,3% en 1991). Esto obedece parcialmente a la clasificación de la deuda. La OCDE incluye en la deuda a corto plazo los atrasos en el pago del principal por créditos a la exportación a largo plazo, mientras que el SNDD mantiene esos atrasos en la deuda a largo plazo.

Las comparaciones individuales entre países se refieren a 1990, año para el que hay datos completos en el SNDA y el SNDD. Para el período de declaración más reciente, suelen producirse importantes revisiones en ambos sistemas, y los datos del año en curso tienden a exagerar las discrepancias. Aunque el análisis da la impresión de que los dos sistemas de datos producen imágenes muy semejantes de la situación global de la deuda, hay algunas diferencias considerables a nivel de país. No obstante, estas diferencias reflejan una variedad de casos especiales más que una diferencia sistémica de importancia.

Los datos sobre saldos y flujos en el SNDA y el SNDD

Los factores principales que influyen en la magnitud de la deuda agregada de un país en el SNDA y el SNDD son los siguientes:

Valoración de los activos. Los préstamos comerciales (activos bancarios extrafronterizos, bonos) se ajustan progresivamente al valor de mercado en las notificaciones de los acreedores, pero se registran al valor nominal en las de los deudores.

Anulación de la deuda y transacciones de reprogramación. Los acreedores notifican estas transacciones en el momento en que se realizan efectivamente, mientras que los deudores puede que las notifiquen en el momento de concluir los acuerdos de reprogramación.

Activos surgidos del suministro de equipo y servicios militares. Los acreedores y deudores, que notifican datos a la OCDE y al Banco Mundial respectivamente, no siempre incluyen estos activos.

Atraso en el pago de intereses. Los acreedores notifican a menudo los atrasos de intereses únicamente si se capitalizan. Los deudores notifican el saldo acumulativo de atrasos de intereses al final del período de notificación.

Activos expresados en la moneda del prestatario y mantenidos en el país prestatario. Hasta ahora los informes de la OCDE han excluido estos activos, pero se están tomando medidas para poner remedio a la omisión. Este cambio repercutirá en las cantidades presentadas por la OCDE para varios países de América Latina y también India y Pakistán.

Cantidades canalizadas hacia sectores bancarios de los centros extraterritoriales. En los informes de la OCDE se considera que las cantidades canalizadas hacia sectores bancarios de los centros extraterritoriales se han vuelto a prestar a otros países. En el caso de los centros financieros extraterritoriales que declaran datos al BPI (Antillas Neerlandesas, Aruba, Bahamas, Bahrein, Hong Kong, Islas Caimán, Singapur y las sucursales de bancos estadounidenses en Panamá), la inclusión de los datos del BPI en el registro de la OCDE asegura una cobertura adecuada y pueden compararse esas cantidades con los registros de los países que notifican datos al SNDD. En el caso de los centros financieros extraterritoriales que no declaran datos al BPI (Barbados, Bermuda, Líbano, Liberia y Vanuatu), las cantidades represtadas, que no figuran en los datos de la OCDE, aparecen en principio en los registros del SNDD de los países declarantes; sin embargo, las cantidades represtadas a países prestatarios que no figuren en el SNDD desaparecen del registro.

Registro de la deuda anulada. En principio, la anulación contable de la deuda elimina de los datos sobre saldos de deuda la cantidad total del endeudamiento. Sin embargo, puede que los acreedores vayan reduciendo progresivamente el valor de los activos en libros a medida que se alcanzan las fechas de pago. En consecuencia, si se utilizan los datos sobre flujos para estimar los saldos de deuda, se producen sobrevaluaciones en las estadísticas de la deuda que obedece a la deuda anulada que el acreedor no ha eliminado aún de sus libros.

A finales de 1990, 74 países de un total de 116, que representan el 84% del total de la deuda, mostraban diferencias de menos del 10% en la deuda registrada por la OCDE y el Banco Mundial. En el caso de 41 de esos países, que representan el 45% del total de la deuda, la diferencia se situaba en menos del 5%. Hay 33 países con más de US$10.000 millones de deuda externa pendiente, que representan el 84% del total; las cifras de la OCDE y el Banco Mundial para 27 de estos países difieren en menos del 10% o están dentro de un 10% de diferencia. De los seis países restantes, el Banco Mundial registra la cifra más alta en cuatro países y la OCDE en los otros dos. En el cuadro que sigue se resume esta comparación de los datos.

Cuadro 2.1Comparación de datos declarados en el SNDA y en el SNDD al 31 de diciembre de 1990
No. de paísesSaldo total de la deuda (miles de millones de dólares de EE.UU.)Porcentaje del saldo total de la deuda (%)
Los montos declarados en el SNDD son superiores en un 10% o más11967,1
Los montos declarados en el SNDD son inferiores en un 10% o más311158,6
Diferencia entre 5% y 10%3352839,2
Diferencia inferior al 5%4160845,1

También hay diferencias por la agrupación de ciertas categorías de países:

Países en que la medición de los saldos de deuda en el SNDD y la OCDE difiere en menos del 10%. Hay 74 países en esta categoría que representan el 84% del saldo de la deuda total. En varios de ellos, si bien las cifras sobre el total de la deuda se acercan relativamente, el desglose entre deuda a corto plazo y deuda a largo plazo es muy diferente en los registros de la OCDE y el Banco Mundial. Puede que esto repercuta en los datos sobre flujos pues, por definición, los flujos de la deuda a largo plazo son desembolsos menos rembolsos del principal, mientras que los flujos de la deuda a corto plazo se definen a menudo como variaciones de los saldos. Es más, si se produce un incremento de los atrasos del principal, el SNDA lo registra como incremento de la deuda a corto plazo compensado por un movimiento negativo de la deuda a largo plazo. En el SNDD no se produce ningún asiento por movimiento, pues el atraso ocurrido continúa registrado a largo plazo.

Países en que la medición de los saldos de deuda en el SNDD es inferior a la de la OCDE en más de un 10%. Aunque hay 31 países en este grupo, representan sólo el 8,6% del total de deuda pendiente de rembolso, según las cifras de la OCDE, a finales de 1991. Muchos de estos países tienen un endeudamiento relativamente bajo, de manera que los altos porcentajes de diferencia entre los registros de la OCDE y el Banco Mundial se traducen en cantidades absolutas muy pequeñas. Con mucho, el principal país deudor en este grupo es Corea, a quien corresponde el 40% del total. El Gobierno de Corea no asume responsabilidad por las obligaciones de deuda de las empresas multinacionales coreanas que operan en el exterior y, en consecuencia, la declaración de datos que Corea facilita al SNDD no incluye ese endeudamiento. En cambio, la mayoría de los acreedores que notifican datos al SNDA, pero no los que declaran al BPI, consideran los préstamos a filiales extranjeras de empresas coreanas como préstamos a la casa matriz y, por consiguiente, los incluyen en sus activos frente a Corea. A Chipre, Malta y Omán les corresponde otro 10% de la deuda en este grupo de países. En estos países, son los préstamos obtenidos por el sector privado en el mercado internacional de capital los que causan la discrepancia entre los registros de la OCDE y los del Banco Mundial. El SNDD del Banco Mundial no siempre cubre en su totalidad la deuda del sector privado sin garantía. Una tercera fuente de discrepancia es la diferencia de tratamiento que conceden la OCDE y el Banco Mundial a la deuda contraída por países como Etiopía y Rumania frente a la antigua Alemania oriental y la ex Unión Soviética.

Países en que la medición de los saldos de deuda en el SNDD es superior a la de la OCDE en más de un 10%. En los casos de Perú y Venezuela, los activos declarados por los acreedores a la OCDE (y al BPI) siempre han sido en montos inferiores a los pasivos que estos países han notificado al Banco Mundial. Se cree que las estimaciones de la deuda bancaria de Venezuela pasan regularmente por alto algunos rembolsos anticipados no oficiales efectuados por prestatarios privados. En el caso de Perú, las cantidades que figuran en el SNDA por créditos a la exportación han sido siempre más bajas que las notificadas por el país al SNDD como recibidos de esos mismos acreedores. Además, Perú declara atrasos de intereses más cuantiosos al SNDD. El SNDA, a diferencia del SNDD, no comprende los préstamos privados entre países de América Latina. Para otro país en esta categoría de divergencia, Sudán, hay importantes saldos de atrasos, algunos de los cuales no figuran en el SNDA ni en los datos del BPI debido parcialmente a cancelaciones contables de la deuda o a reducciones del valor en libros. La mayor parte de los países en este grupo poseen un historial de problemas de pago y han experimentado al menos una reprogramación de su deuda en el foro del Club de París. Estas circunstancia llevan inevitablemente a discrepancias entre los registros de los acreedores y los deudores, en gran parte porque frecuentemente los acreedores reducen el valor de sus activos.

Un segundo tipo de conciliación de los datos sobre saldos y flujos de la deuda se elabora en cada uno de los sistemas que compilan ambas clases de datos para la deuda externa. El Banco Mundial preparó una conciliación para el período 1990-91, y cuantificó la relación entre flujos y variaciones de los saldos de la deuda externa en ese período. Los datos sobre flujos en el SNDD comprenden datos sobre la cuenta de capital de la balanza de pagos y otros ajustes que deben excluirse de las estadísticas de balanza de pagos. La mayor parte de los datos se toman de la edición de 1992-93 de World Debt Tables y la conciliación abarca una comparación de los saldos y los flujos según se definen y registran en el SNDD.

El incremento en los saldos de la deuda es el resultado neto de los factores siguientes: flujos netos a largo plazo hacia los países en desarrollo; flujos netos de deuda a corto plazo; uso neto del crédito y los préstamos del FMI; operaciones voluntarias de reducción de la deuda —comprendida la recompra de la deuda, canje de deuda por bonos, canje de deuda por capital y condonaciones directas— capitalización de intereses mediante reprogramación de la deuda; acumulación o liquidación de atrasos de intereses y variaciones de valor relacionadas con la fluctuación de las monedas frente al dólar de EE.UU., unidad que utiliza el Banco Mundial para expresar los datos en todas sus publicaciones. En el cuadro 2.2 se presenta la variación de los saldos de la deuda pendiente y los datos sobre flujos, así como otros ajustes que explican la variación de los saldos, en los años 1990 y 1991.

Cuadro 2.2Conciliación de saldos y flujos declarados en el SNDD; total para 116 países (Miles de millones de dólares de EE.UU.)
Datos sobre saldos19901991
Deuda total pendiente1345,71417,5
Variación de la deuda pendiente91,871,7
Factores de conciliación:
Datos sobre flujos, total31,563,2
A largo plazo, desembolso neto40,040,6
Flujo neto a corto plazo7,417,5
Uso neto del crédito del FMI y préstamos del FMI0,13,1
Reducción de la deuda-37,4-9,7
Capitalización de intereses5,916,9
Acumulación de atrasos de pagos15,5-5,2
60,38,5
Otros ajustes, total
Variación del tipo de cambio59,08,4
Residuo no explicado1,3,1
Total de factores de conciliación91,871,7

Flujos netos hacia los países en desarrollo

Los flujos, en valores brutos, sobre la mayoría de las transacciones de deuda a largo plazo son la base de los informes recibidos por el SNDD, registrándose separadamente los desembolsos y el pago de principal e intereses. Tanto el flujo, en valores brutos, como el saldo de deuda pendiente figuran registrados a nivel de cada préstamo y se registran en la moneda de rembolso del préstamo. Hay dos excepciones. Una es la deuda privada sin garantía, que representaba aproximadamente el 6% del total de deuda pendiente a largo plazo a finales de 1991 para las 116 economías en desarrollo que se recogen en World Debt Tables. La segunda excepción se refiere a los préstamos en varias monedas, como los que concede el Banco Mundial.

Como en el caso de la deuda pública y la deuda con garantía pública, la base para el registro de la deuda privada sin garantía son los flujos en valores brutos; sin embargo, estos flujos se presentan en forma agregada, utilizándose el dólar de EE.UU. como unidad, más bien que préstamo por préstamo. A partir de las notificaciones que envían los países miembros, que incluyen información detallada sobre las cantidades reprogramadas, se puede inferir, pero no verificar, el ajuste del tipo de cambio.

En los apartados que siguen se examinan los problemas contables que presentan los préstamos concedidos en varias monedas, sobre todo los de las instituciones multilaterales.

Uso de crédito del FMI y préstamos del FMI

Los datos sobre las operaciones del FMI proceden directamente del Departamento de Tesorería de la institución y se registran en valores brutos, identificándose por separado las compras y las recompras. Los datos facilitados se convierten de derechos especiales de giro (DEG) a dólares de EE.UU., de conformidad con el método de conversión monetaria que se describe más adelante en el apartado sobre variaciones por valoración.

Deuda a corto plazo

El SNDD trata de manera diferente a la deuda según sea a corto o a largo plazo. El Banco Mundial considera que el país declarante es la fuente fidedigna de información para las obligaciones de deuda externa. Sin embargo, para la deuda a corto plazo, definida como deuda con un vencimiento original de un año o menos, no se cuenta en los deudores con información exacta ampliamente disponible. Si esa información no está disponible en los deudores, el SNDD utiliza datos de los acreedores para obtener una idea de la magnitud de la deuda a corto plazo de un país, recurriéndose sobre todo a las series semestrales del BPI, que recogen la distribución de vencimientos de los activos de los bancos comerciales frente a los países en desarrollo.

El seguimiento de la deuda a corto plazo es difícil debido a que el volumen de transacciones es elevado y el registro préstamo por préstamo resulta normalmente impráctico. En la mayoría de los sistemas de notificación se utilizan declaraciones periódicas del sector bancario al banco central del país. Es más, una deuda a corto plazo puede contraerse y liquidarse en el período transcurrido entre fechas de declaración de saldos de deuda. Esto significa que para las transacciones a corto plazo, resulta difícil interpretar una determinada cifra que pretenda medir los flujos brutos derivados de los datos sobre saldos de deuda.

Variaciones por valoración

Los datos sobre deuda que el Banco Mundial recibe de sus países miembros se expresan en las monedas de rembolso de la deuda o de las transacciones. Para agregación de los datos, el Banco Mundial convierte esas cantidades a dólares de EE.UU., utilizando, en la medida apropiada, los tipos de cambio de mercado, o el tipo oficial o principal que aparecen en la publicación del FMI Estadísticas financieras internacionales. Los pagos por servicio de la deuda y los desembolsos se convierten a dólares de EE.UU. al tipo de cambio medio del año. La deuda pendiente de rembolso se convierte al tipo de cambio en vigor a fin de año. El problema de valoración de las monedas cobra especial importancia en un momento en que la moneda de medición de más amplio uso fluctúa fuertemente frente a otras monedas.

Los préstamos rembolsables en diversas monedas plantean un problema especial. Todos los préstamos del Banco Mundial se expresan en dólares de EE.UU. y los calendarios de amortización se expresan en la misma moneda. Los desembolsos y rembolsos efectivos se realizan en cualquiera de la monedas de que disponga el Banco, y la cantidad que se debe al Banco corresponde a las monedas retiradas o vendidas por el Banco para obtener las monedas que desembolsa. Los movimientos del tipo de cambio entre las fechas de desembolso y las fechas de rembolso producen una variación en el valor en dólares de EE.UU. de las cantidades debidas al Banco Mundial. Las variaciones consiguientes de los saldos son importantes. Entre 1985 y 1991, el flujo neto de fondos desde el Banco Mundial a los países en desarrollo sumó US$29.000 millones. En cambio, la deuda pendiente de rembolso a favor del Banco Mundial se elevó en US$49.600 millones, pasando de US$50.700 millones a finales de 1985 a US$100.300 millones a finales de 1991.

La mayoría de los organismos internacionales realizan operaciones de préstamo en varias monedas de manera similar a las del Banco Mundial; esos organismos declaran sus activos al SNDD al valor nominal y al valor corriente de mercado.

Atrasos y capitalización de intereses

El SNDD recopila información sobre atrasos del principal y de los intereses. El principal atrasado se incluye en el monto de la deuda pendiente de rembolso. Los intereses atrasados se registran respecto de cada préstamo y se incluyen en la deuda a corto plazo pendiente de rembolso. Si los intereses se capitalizan en virtud de un acuerdo de reorganización de la deuda, los intereses reprogramados se capitalizan y se añaden a la deuda a largo plazo efectuándose la correspondiente deducción en el total de la deuda pendiente a corto plazo.

Reestructuración de la deuda

El SNDD trata de recoger los efectos de los diferentes tipos de reestructuración ya sea de saldos o flujos de la deuda de manera que reflejen exactamente las circunstancias en que se ha llevado a cabo la reestructuración. En la compilación y presentación de los datos, se establece una distinción en el SNDD entre flujos de caja y flujos imputados. En virtud de los criterios establecidos, la reprogramación del servicio de la deuda y el cambio de un instrumento financiero por otro, producto de la reprogramación, se registran como flujo imputado. En el capítulo III se ofrecen ejemplos del tratamiento que se concede a la reestructuración de la deuda en los registros del SNDD.

El SNDD registra por separado los flujos imputados y refleja las variaciones en las posiciones acreedoras y deudoras. Por ejemplo, en el caso de reprogramación de créditos comerciales asegurados, la clasificación del acreedor pasa de fuentes privadas a fuentes bilaterales oficiales. Esto refleja el hecho de que las instituciones oficiales de garantía de créditos en los países acreedores han asumido esos activos. El endeudamiento a favor del acreedor original se reduce en la cantidad del principal reprogramado, y se crea una obligación a favor de la institución oficial de garantía. Este método se sigue también para la deuda privada no garantizada que, como resultado de una reprogramación, se convierta en deuda pública y con garantía pública a favor de acreedores oficiales. Del lado del deudor, si un gobierno acepta la responsabilidad de pago de la deuda reprogramada por obligaciones de empresas privadas, se produce un cambio en la categoría del deudor y ese cambio se registra en el SNDD. De igual manera, si la deuda a corto plazo forma parte de un acuerdo de reestructuración, la cantidad reprogramada pasa de ser deuda a corto plazo a deuda a largo plazo.

Como ya se ha indicado, el Banco Mundial publica información detallada sobre las transacciones de reestructuración de la deuda en World Debt Tables. Estas transacciones captan los flujos imputados vinculados a la reestructuración de la deuda y a su reducción, incluida la condonación.

Los elementos principales de la reestructuración de la deuda son:

Saldos de la deuda reprogramada; monto de la deuda pendiente de rembolso que se reprograma en un determinado año.

Principal reprogramado; monto del principal vencido o en mora que se ha reprogramado en un determinado año.

Deuda condonada; monto del principal vencido o en mora que el acreedor condona en un determinado año.

Intereses reprogramados; monto de los intereses adeudados o en mora que se ha reprogramado en un determinado año.

Intereses condonados; monto de los intereses vencidos o en mora que el acreedor condona en un determinado año.

Reducción del saldo de la deuda; representa la magnitud en que se ha reducido la deuda a consecuencia de planes de conversión como recompra de la deuda, canje de deuda por capital o el valor descontado de bonos a largo plazo emitidos a cambio de la deuda pendiente de rembolso.

Normas para el registro de las transacciones de reestructuración de la deuda

Reprogramación. Todo plan de reprogramación comprende dos elementos diferenciados: los pagos de servicio de la deuda que se reprograman para cada préstamo comprendido en el acuerdo de reprogramación y el nuevo préstamo consolidado de reprogramación que resulta del acuerdo, con nuevas condiciones de rembolso. Estas transacciones no van asociadas a flujos de caja. Con los préstamos que se reprograman se produce una reducción del saldo de la deuda pendiente de rembolso que es igual al monto de principal reprogramado, comprendido todo principal en mora que se haya reprogramado. El nuevo préstamo consolidado de reprogramación es igual a la suma del principal y del principal en mora reprogramado más los intereses capitalizados. La reprogramación de la deuda también puede producir un cambio de acreedor. El nuevo préstamo consolidado de reprogramación cuyo acreedor sea un organismo bilateral comprenderá la deuda reprogramada a favor de acreedores privados que haya sido asegurada por una institución oficial de garantía de los créditos. En World Debt Tables las líneas “interest rescheduled” [intereses reprogramados] y “principal rescheduled” [principal reprogramado] incluyen la reprogramación de los pagos por servicio de la deuda a favor de fuentes privadas (el acreedor del préstamo original), mientras que el nuevo préstamo consolidado se recogerá en el saldo de la deuda a favor de acreedores oficiales bilaterales.

Deuda a corto plazo. La consolidación de la deuda a corto plazo en deuda a largo plazo como consecuencia de la reorganización de la deuda figura como transferencia de un tipo de obligación a otro. El incremento de la deuda a largo plazo compensa la disminución del saldo de la deuda a corto plazo.

Deuda privada sin garantía. Se utiliza un procedimiento de registro parecido al anterior para esa parte de la deuda privada sin garantía que haya sido incluida en un acuerdo de reestructuración de la deuda.

Otras variaciones

Es esencialmente una categoría general de “errores y omisiones” que recoge todas las variaciones de los saldos no incluidas en las categorías anteriores. Comprende, por ejemplo, errores de declaración, subestimación o sobrestimación de las variaciones por revaloración, sobre todo en la deuda a corto plazo y los préstamos en varias monedas, e información insuficiente sobre los flujos imputados en relación con la reestructuración de la deuda.

En teoría, la suma del principal y los intereses reprogramados de cada uno de los préstamos originales incluidos en el acuerdo de reestructuración de la deuda deberá ser igual a la cantidad consolidada que se registre en ese acuerdo. Sin embargo, la propia reprogramación revela frecuentemente vacíos de la base de datos; así suele ocurrir en el caso de deudas para fines militares, o de subestimación de intereses y cargos, sobre todo de recargos por mora o sanciones. En consecuencia, el monto consolidado, o flujo de entrada imputado, que produce la reprogramación es frecuentemente mayor que los pagos de servicio de la deuda reprogramados. En el cuadro 2.2 que antecede se toma nota de esas disparidades en la medida que han sido identificadas en el SNDD.

Las normas y los datos declarados como reprogramados en el SNDD son diferentes en varios aspectos de las normas y los datos que se emplean y figuran en la balanza de pagos. Las diferencias que resultan al medir los flujos relacionados con la deuda se examinan más adelante.

Flujos y saldos de la balanza de pagos

Integración de los datos de balanza de pagos y de la posición de inversión internacional. En los últimos años, ha recibido mucha atención la elaboración de estados nacionales de la posición de inversión internacional. Esa información puede servir para verificar y mejorar la calidad de los datos sobre flujos. Naturalmente, se establecerá una relación circular si se utilizan los flujos para elaborar cifras acumuladas de saldos, o los datos sobre saldos para derivar los flujos. Sin embargo, un número creciente de países industriales realizan ahora encuestas independientes para determinar el valor de las tenencias de ciertos activos y pasivos en determinadas fechas de notificación. Se tiene información de que los países en desarrollo han intensificado su labor en la compilación de datos sobre saldos.

La posición de inversión internacional de un país es lo más completa posible y comprende frente al exterior todos los activos, pasivos, participaciones de capital y reservas de los sectores privado y oficial. En el anexo III del capítulo I se presenta un resumen de los componentes y las partidas de conciliación que abarca la posición de inversión internacional. El desglose de activos y pasivos es el mismo que se emplea en las estadísticas de balanza de pagos, de conformidad con la cuarta y quinta ediciones del Manual de Balanza de Pagos. Como en otras partes de este informe, el examen del tema se basa implícitamente en la cuarta edición del Manual de Balanza de Pagos, salvo indicación contraria, porque, a la redacción de este informe, los países notifican datos al FMI de conformidad con la cuarta edición. Se espera que la conversión de la base de datos para ajustarla a la quinta edición se realice en el transcurso de varios años como fue el caso con versiones anteriores del Manual de Balanza de Pagos.

Con la expansión de la deuda externa de los países en desarrollo en los últimos años, se tiene la impresión generalizada de que se necesitan datos sobre flujos y saldos de la deuda para el seguimiento adecuado de las tendencias. Es más, un cierto conocimiento de las tenencias de pasivos (y activos) financieros contribuye a comprender el comportamiento de muchas de las partidas de la balanza de pagos tales como corrientes de renta de la inversión, condonación y canjes de deuda por capital.

En el sistema de la balanza de pagos, como en el SNDA y el SNDD se necesita un cierto número de ajustes, o partidas de conciliación, para relacionar los datos sobre flujos y las variaciones del valor de las tenencias de activos y pasivos. Naturalmente, a los fines de este informe, la atención se centra en la parte de la posición de inversión internacional que se relaciona con la deuda externa de los países en desarrollo. Es más, en los apartados siguientes no se entrará en los detalles de los elementos que influyen en el sistema de la balanza de pagos y que ya han sido tratados en relación con el SNDA y el SNDD.

Valoración

En el Manual de Balanza de Pagos se especifica la utilización de valores de mercado como base para la valoración de los flujos y saldos. El valor de los flujos o transacciones es el precio efectivo convenido por las partes en la transacción. La conversión de las transacciones expresadas en moneda extranjera a moneda nacional u otras monedas deberá hacerse al tipo de cambio en vigor en la fecha de la transacción o, de no estar disponible, al tipo de cambio medio para el período más corto de que se disponga (semana, mes, trimestre, etc.).

El valor de los saldos deberá ser el valor corriente de mercado al tipo de cambio en vigor durante el período de referencia, aunque los países deudores suelen declarar los datos sobre saldos a su valor nominal. El registro de datos sobre saldos de la posición de inversión internacional suele efectuarse a intervalos menos frecuentes que los utilizados para el registro de flujos. De hecho, suele efectuarse únicamente a fin de año o a la conclusión de una determinada encuesta de referencia. Las valoraciones diferirán frecuentemente de las utilizadas en el momento en que se efectuó la transacción correspondiente. Así pues, la variación de los saldos entre dos períodos reflejará las variaciones de precios y de tipos de cambio que no están registradas en los flujos.

Deuda externa adquirida por residentes

Entre las transacciones transfronterizas que repercuten en el nivel de los saldos está la recompra de deuda efectuada por el deudor en el mercado secundario (comprendidas las emisiones de bonos en poder de la Tesorería del país) y la compra de deuda externa por otros residentes. Esta última transacción reduce el saldo de la deuda externa sin reducir el nivel de deuda que figura en los libros del país deudor. Las transacciones deberán aparecer en la balanza de pagos a su valor de mercado; por consiguiente, si un país compra la deuda en el mercado con un descuento frente a su valor nominal, hará falta una conciliación pues la posición de inversión internacional reflejará una disminución de la deuda por el equivalente de su valor total.

Condonación de la deuda

Si un acreedor extranjero conviene formalmente, mediante acuerdo contractual con el deudor, en condonar la totalidad o parte de las obligaciones del deudor, éste registra el monto de la reducción como una transferencia de crédito y realiza un asiento compensatorio de débito en la cuenta de capital para indicar la reducción del pasivo. Se elimina así de la posición de inversión internacional el valor total de la deuda condonada. Es importante observar que la condonación es diferente de la medida unilateral que tome un acreedor extranjero para cancelar en sus libros la totalidad o parte de las obligaciones de un deudor porque juzgue que, en última instancia, el deudor no rembolsará la deuda o porque así lo exija la reglamentación contable. Como la cancelación contable que realiza el acreedor no elimina la obligación de rembolso que recae en el deudor, las estadísticas de balanza de pagos del deudor no deberán recoger ningún asiento por ese motivo.

Conversiones de la deuda

La conversión de deuda puede entrañar su transformación en capital o en otra modalidad de deuda, por ejemplo, bonos. En la balanza de pagos, esas conversiones deberán efectuarse a precios de mercado. Si el valor del instrumento de deuda canjeado por capital incorporara un descuento frente a su valor nominal, la posición de inversión internacional reflejará la eliminación del valor total del instrumento de deuda. La discrepancia entre la variación de los saldos de deuda durante el período, que recoge la posición de inversión internacional, y la transacción registrada se conoce como ajuste por valoración. Deberá identificarse como tal en el estado de la posición de inversión internacional.

Reprogramación de la deuda

En el caso de reprogramación del pago de intereses en el período corriente aparece un débito en la partida “renta de la inversión”, realizándose un asiento de crédito en la cuenta de capital para registrar la creación de una nueva obligación de deuda. La reprogramación de los pagos de amortización produce un asiento de débito en la cuenta de capital, que refleja el rembolso de una obligación pendiente --a corto plazo si el rembolso estaba atrasado-- y un asiento de crédito que registra la creación de una obligación nueva. Los datos sobre saldos de la posición de inversión internacional reflejarán, en las categorías apropiadas, el remplazo del monto de principal reprogramado por la adquisición de nueva deuda.

El procedimiento contable será semejante para los intereses o el principal que esté en mora, pero la nueva deuda que se incurra aparecerá, por definición, en “otro capital a corto plazo”, tanto en los datos sobre flujos como en la posición de inversión internacional. La reprogramación de atrasos en el pago de intereses o de principal se registra como débito en los flujos de “otro capital a corto plazo” y como abono en la partida apropiada de capital a largo plazo. La posición de inversión internacional reflejará ese cambio de clasificación.

Problemas de compilación de la posición de inversión internacional

Casi todos los países tienen establecido un sistema normalizado para la recopilación regular de datos de balanza de pagos, pero relativamente pocos países disponen de un sistema organizado comparable para la recopilación de los datos que integran la posición de inversión internacional. En los apartados que siguen se exponen varios problemas de la compilación de datos para la posición de inversión internacional.

Falta de autoridad estadística. La mayor parte de los países cuentan con leyes o reglamentos que disponen la presentación, a una autoridad central, de datos sobre las transacciones internacionales corrientes y de capital, a veces como parte del control de cambios establecido. Pocos países han establecido una base legislada o reguladora tan clara para la recopilación de datos sobre la posición de inversión internacional, de manera que el compilador se ve frecuentemente impedido por la falta de autoridad para recoger esos datos en el sector privado, o incluso en el sector público.

En gran medida, los datos necesarios para la posición de inversión internacional exigen encuestas de los titulares residentes de cada uno de los tipos principales de activos externos, así como de los residentes que mantienen en el exterior títulos de deuda o participaciones de capital. Muchos países carecen de experiencia para llevar a cabo esta clase de encuestas o para establecer los conceptos y las definiciones necesarios.

Insuficiencia de los datos básicos

Con la liberalización de los mercados financieros y el desmantelamiento de controles en muchos países, los compiladores encuentran ahora más difícil identificar correctamente todas las unidades económicas nacionales que mantienen saldos de activos y pasivos extrafronterizos. Por ejemplo, como parte de la labor de investigación de las corrientes bancarias internacionales, el Grupo de Trabajo sobre la Medición de las Corrientes Internacionales de Capital identificó numerosos países, industriales y en desarrollo, en los que las corrientes netas de capital derivadas de las estadísticas de banca internacional del BPI y el FMI para el sector nacional no bancario eran mucho mayores que las que cabía identificar a partir de las cifras de la balanza de pagos. Parte del problema está en la posible amplitud del universo de agentes nacionales en una transacción, y los compiladores quizá no disponen de información suficiente para identificar a todos los titulares de saldos de deuda. Puede que sea así sobre todo en el caso de activos y pasivos externos a corto plazo. Incluso en los países industriales que emplean métodos de compilación perfeccionados, se producen grandes vacíos en la cobertura de las cuentas a corto plazo (por ejemplo, en los créditos comerciales y los instrumentos financieros derivados a corto plazo). Tanto es así que, frecuentemente, los componentes de “otro capital a corto plazo” se convierten en partida residual o compensatoria de las compilaciones de la balanza de capital. Esta deficiencia se tiene en cuenta en toda estimación de los saldos.

A veces, los compiladores tienen que confiar en información reunida por otros departamentos gubernamentales o por organismos privados. Así suele ocurrir con la información sobre deuda externa del sector oficial y con los datos sobre activos y pasivos externos de los bancos residentes. El registro administrativo y la información recogida por los órganos reguladores pueden ser también fuentes útiles de información, pero rara vez hay coincidencia con las definiciones de la balanza de pagos.

Transacciones de los centros financieros extraterritoriales

En los últimos años, los centros financieros extraterritoriales han servido de cauce para un creciente volumen de transacciones financieras internacionales, que comprenden los depósitos y redepósitos por intermedio de entidades bancarias situadas en dichos centros. Además, han surgido filiales financieras especiales. Estas filiales operan como canales para el financiamiento de empresas multinacionales. Las transacciones de los centros extraterritoriales causan varios tipos de problemas para la compilación de los flujos de la balanza de pagos y la posición de inversión internacional. En primer lugar, esos centros no suelen compilar datos suficientes sobre las corrientes financieras que sólo pasan por el centro y tienen efectos insignificantes sobre la economía interna. Esta laguna en la información impide una compilación eficaz de las corrientes globales de capital y opaca la asignación geográfica de esas corrientes entre países acreedores y deudores definitivos. Por otra parte, se modifican las categorías de flujos de capital. Por ejemplo, una filial financiera establecida en un centro extraterritorial por una empresa multinacional puede emitir bonos en los mercados financieros mundiales y transferir los ingresos obtenidos a la casa matriz. En ausencia de datos pertinentes en el centro extraterritorial, las corrientes mundiales de capital (y los datos correspondientes sobre saldos mundiales) registrarán un incremento de las tenencias de bonos en los países acreedores compensado por una entrada de capital de inversión directa en el país de residencia de la casa matriz.

Innovaciones financieras

Desde hace algunos años se ha observado un incremento en la creación de nuevos tipos de instrumentos financieros concebidos especialmente en función de las necesidades de los participantes en el mercado. Además, las presiones regulatorias y del mercado han fomentado un cambio en las actividades de los bancos, que les ha llevado a reducir la concesión de préstamos y a iniciar operaciones de organización o garantía de créditos, y conversión de préstamos en emisión de valores con garantía. Estos cambios en las prácticas del mercado han hecho que a los compiladores de la balanza de pagos les sea más difícil obtener datos sobre flujos y saldos del capital extrafronterizo.

El adjetivo “derivado” abarca una amplia gama de instrumentos financieros vinculados a un títulovalor o préstamo. Algunos instrumentos derivados, como los certificados para compra de valores, son negociables y en la contabilidad normalizada se consideran partidas del balance. La condición de los nuevos instrumentos desde el punto de vista contable es algo que está en evolución. Además, los datos sobre transacciones con instrumentos derivados pueden no estar disponibles a través de los cauces usuales. A menudo no se identifican apropiadamente en los sistemas establecidos de recopilación de datos, y las prácticas, si existen, difieren de un país a otro. Los instrumentos financieros derivados no se analizan separadamente en la cuarta edición del Manual de Balanza de Pagos y no están identificados en el anuario del FMI Balance of Payments Statistics Yearbook. Sin embargo, en la quinta edición del Manual de Balanza de Pagos se examinan los aspectos relacionados con el tratamiento que debe concederse a los instrumentos financieros derivados.

De igual manera, a medida que los bancos han reducido su papel como prestamistas directos, ha crecido el crédito directo concedido por organizaciones financieras no bancarias y otras entidades. En consecuencia, los datos sobre préstamos directos, que en el pasado estaban fácilmente disponibles en fuentes bancarias, son ahora mucho más difíciles de recopilar. Y, si se obtiene la información, es improbable que incluya una asignación geográfica apropiada de las fuentes y usos de los fondos.

Hasta ahora, las dificultades mencionadas guardan relación principalmente con los flujos y saldos entre países desarrollados, pero cabe esperar que los gobiernos y las empresas de los países en desarrollo pasen rápidamente a aprovechar la flexibilidad y las características de menor riesgo de estos instrumentos más nuevos.

Determinación de los valores correctos

En principio, como ya se ha señalado, todas las transacciones y saldos que entrañen activos y pasivos financieros externos deberán medirse a los precios corrientes de mercado para el período de referencia. Normalmente, esto no es problema para los datos sobre transacciones, pues la valoración es la que corresponde al precio de la transacción, pero se presentan problemas considerables para la valoración de saldos en la posición de inversión internacional. Se plantean muchas dificultades de orden práctico para derivar valoraciones de mercado en el caso de los saldos, sobre todo si la información se basa en el valor contable obtenido de las encuestas o los registros administrativos. En los casos en que los compiladores estiman los valores de mercado, el nivel de detalle disponible determinará, en gran medida, la calidad de los datos. Por ejemplo, la valoración de los títulos de deuda en moneda extranjera en los mercados organizados deberá tener en cuenta los tipos de cambio en vigor en la fecha de referencia y también los índices apropiados de precios de mercado de esos instrumentos. Se presentan problemas similares en el caso de préstamos que tienen un fuerte descuento en los mercados secundarios. De conformidad con el principio de valor de mercado, esos préstamos deberán valorarse en función de su cotización en el mercado secundario.

De hecho, se utilizan varios tipos de valoración para los datos sobre saldos en la posición de inversión internacional. Para las participaciones de capital o la deuda por inversión directa del exterior se utiliza el valor en libros o en el balance. Para la inversión de cartera23/ y otros instrumentos del capital24/, se utilizan valores nominales como base para un ajuste de los índices de precios del mercado de valores, salvo que hayan entrado en transacciones del mercado secundario, en cuyo caso se habrá establecido un precio de mercado. Para los activos de reserva se utilizan valores corrientes pues, en principio, son instrumentos fácilmente transferibles o negociables, y se dispone de precios corrientes para ellos. En cuanto a las tenencias de oro la práctica varía, pues podrán valorarse al precio de mercado o a valores nacionales.

La posición de inversión internacional y los datos sobre saldos de deuda

La definición “central” de la deuda es coherente con el concepto de pasivos por deuda externa utilizado en las cuentas de la posición de inversión internacional. El pasivo de las cuentas de la posición de inversión internacional comprende una amplia gama de instrumentos en poder de no residentes e incluye, como principal componente, la deuda externa pendiente de rembolso. Sin embargo, como se ha señalado, en la práctica se presentan muchas diferencias como variaciones del momento de registro, normas de conversión y cobertura. Concretamente, se producen diferencias en las fuentes básicas utilizadas por los diversos organismos compiladores. La OCDE y el Banco Mundial utilizan fuentes similares, que son distintas de las que emplean el FMI y los compiladores nacionales de la balanza de pagos. Sería muy conveniente que se redujeran las diferencias entre estas dos presentaciones de la deuda externa, o que se efectuaran verificaciones regulares de su coherencia, aunque en la práctica las diferencias no desaparecerán.

Una dificultad que probablemente persista es la que guarda relación con la clasificación que los diversos sistemas de datos confieren a los agentes en la transacción y a los tipos de instrumentos. Por ejemplo, las categorías de pasivos que el FMI ha establecido para la balanza de pagos (anexo I del capítulo I) no identifica por separado los pasivos que corresponden a la AOD, o que podrían estar garantizados en el país acreedor o deudor por algún organismo oficial.

Comparación de los datos de la balanza de pagos y los del SNDD

Se ha intentado conciliar los datos del SNDD del Banco Mundial con las estadísticas de la balanza de pagos del FMI. La conciliación contribuiría a verificar la exactitud de ambas series y podría ser de ayuda para el análisis de los recursos externos a disposición de los países en desarrollo.

El Grupo de Trabajo sobre la Medición de las Corrientes Internacionales de Capital, establecido por el FMI, ha intentado llevar a cabo esa conciliación con ayuda del personal del FMI y el Banco Mundial. Pese al considerable empeño demostrado, no se han podido explicar plenamente las discrepancias. En parte se deben a diferencias de concepto, variaciones de las categorías y recurso a diferentes fuentes para los datos, como se ha señalado anteriormente. Además de las diferencias indicadas, hay una diferencia fundamental de concepto en que el SNDD es un sistema basado en los pasivos en moneda extranjera y registra las transacciones sobre la base de pagos efectuados en lugar de pagos devengados. Este procedimiento significa que se recogen sólo las transacciones que dan lugar a una transferencia de caja. En cambio, las cuentas de la balanza de pagos, se organizan en valores devengados y recogen todas las transacciones que dan lugar a un traspaso de propiedad u obligación, independientemente de si ocurre o no una transferencia de caja. Estas diferencias significan que los dos sistemas de datos pueden presentar diferentemente un mismo hecho en cuanto a momento de registro y valor, y puede que se notifique en categorías diferentes. Sin embargo, a nivel de cada país y mediante investigación muy detallada se pueden explicar las diferencias, como se muestra en el estudio del caso de Chile que aparece en el capítulo III.

El Grupo de Trabajo sobre la Medición de las Corrientes Internacionales de Capital no pudo realizar comparaciones a nivel de país para los datos que figuran en el SNDD y en la balanza de pagos con suficiente detalle para permitir contrastar las dos series de datos. A un nivel más agregado, el personal del FMI y el Banco Mundial comparan con regularidad los datos sobre financiamiento externo de los países en desarrollo, entre otras actividades, con motivo de las estadísticas sobre ese financiamiento que el FMI publica en Perspectivas de la economía mundial.

Uso AnalÍtico de los Datos Sobre Flujos

Los datos sobre flujos de deuda, o transferencia de recursos, son un elemento esencial para poder determinar la situación económica internacional corriente de los países endeudados y evaluar sus perspectivas a medio plazo. Todos los organismos internacionales interesados en la evolución seguida por esos países basan sus evaluaciones, en parte, en la relación existente entre la carga de la deuda externa y los indicadores de resultados económicos, las perspectivas de la exportación y el compromiso de apoyo financiero externo. Los países acreedores tienen intereses similares y necesitan coordinar y medir su aporte individual y colectivo al progreso económico de los países en desarrollo. Además, los datos sobre flujos de deuda se pueden integrar con los datos sobre transacciones económicas y estadísticas financieras si se sitúan en el marco del Sistema de Cuentas Nacionales.

Los miembros del GITEDE enfocan estos aspectos analíticos desde la perspectiva de sus propios objetivos y obligaciones, lo que da lugar a una variedad de prácticas estadísticas y de aplicaciones de los datos sobre flujos de deuda. A continuación se incluyen descripciones breves de los objetivos de las organizaciones y de cómo éstas utilizan la información que recopilan.

Ocde

Los sistemas de la OCDE para notificación de la deuda externa forman parte de un plan complejo que se ha elaborado para seguir de cerca la evolución económica general y para preparar análisis sobre los intereses específicos de los diversos comités de la OCDE. Esa labor analítica abarca temas como la formulación de la política de cooperación para el desarrollo, el análisis de las corrientes de recursos y la relación entre comercio, su financiamiento y el endeudamiento con respecto a países por separado o grupos de países. Estos grupos comprenden, además de los países en desarrollo, otros países no miembros de la OCDE, sobre todo los de Europa central y oriental y los Estados que integraban la ex Unión Soviética. La OCDE examina también la política comercial, el análisis de la capacidad crediticia y el riesgo, la competencia y la evolución de los mercados de capital. La deuda es tema de interés no sólo porque representa una limitación al crecimiento económico y al progreso social de los países en desarrollo sino también porque repercute en el funcionamiento del sistema financiero internacional y por el impacto de las circunstancias relacionadas con la deuda en las corrientes del comercio.

En la Secretaría de la OCDE es la Dirección General de Cooperación para el Desarrollo (DGCD) quien participa más activamente en la recopilación y publicación de información sobre la deuda externa, pero hay otras direcciones que analizan también segmentos pertinentes de la base de datos. El uso que la DGCD hace de las estadísticas de la deuda guarda relación, primero, con la situación económica de los países en desarrollo, que son los beneficiarios principales de la ayuda y de otras corrientes financieras que se originan en los países miembros del Comité de Asistencia para el Desarrollo (CAD) y, segundo, con los países de Europa central y oriental y los Estados que integraban la ex Unión Soviética, con respecto a los cuales la DGCD actúa de compilador de los datos sobre deuda y flujos financieros.

Existen otros comités de la OCDE que se interesan estrechamente en el problema de la deuda y participan activamente en las labores de la OCDE sobre el tema. Entre ellos figura el Grupo de Trabajo No. 3 para la elaboración de proyecciones globales de la balanza de pagos, el Grupo sobre Créditos a la Exportación y Garantías a los Créditos a la Exportación del Comité sobre Comercio como parte de sus estudios sobre grupos de países, el Comité sobre Mercados Financieros como parte de sus labores sobre los mercados financieros internacionales y el Centro para la Cooperación con las Economías en Transición (CCET), que se interesa en los países de Europa central y oriental y en los países de reciente independencia de la ex Unión Soviética.

Banco Mundial

El interés del Banco Mundial por las estadísticas de la deuda obedece a razones analíticas y operativas. Al nivel analítico, la deuda es ciertamente un tema de sumo interés en relación con las funciones del Banco como principal fuente internacional de información y análisis sobre la situación económica de los países en desarrollo. El Banco Mundial se sitúa en posición única en cuanto a receptor de información primaria sobre la deuda externa a largo plazo de los países en desarrollo en forma de datos préstamo por préstamo declarados por los países prestatarios.

La evolución de los amplios conocimientos del Banco Mundial en materia de deuda se debe a las exigencias operativas. El Banco capta en los mercados mundiales de capital el grueso de los fondos que necesita para sus operaciones. El acceso continuado a los mercados de capital depende, en gran medida, de la capacidad de la institución para mantener su reputación de prestatario de confianza. A su vez, ello exige un estrecho seguimiento no sólo de los proyectos que financia sino también de la situación financiera general de cada país prestatario.

El uso primario de las estadísticas de la deuda en el Banco Mundial apunta al análisis de la capacidad de servicio de la deuda de los países miembros en relación con la actividad crediticia propia del Banco. Se utilizan también ampliamente las estadística de la deuda en el análisis de las perspectivas económicas, comprendidas las limitaciones al financiamiento externo, de las economías en desarrollo. El personal del Banco Mundial elabora proyecciones de balanza de pagos en función de diversos supuestos para los resultados económicos en los países, las perspectivas económicas mundiales, las condiciones de los mercados financieros y las condiciones previstas para los nuevos empréstitos. El Banco Mundial publica datos y estudios detallados, anualmente, en World Debt Tables y utiliza también esos datos en la elaboración de su Informe sobre el Desarrollo Mundial.

Bpi

El objetivo principal de los sistemas de declaración de datos del BPI es recopilar datos sobre la banca internacional y la actividad de los mercados financieros para información de los bancos centrales de los países miembros y del público en general. Obtener información sobre la deuda externa de los países es sólo uno de los objetivos de esos sistemas. Se utilizan también para analizar las repercusiones macroeconómicas de la actividad bancaria internacional, seguir la evolución del mercado interbancario internacional, analizar la función que desempeñan los diferentes sistemas bancarios nacionales, estar al tanto de los cambios que ocurren en la estructura de los mercados financieros internacionales y satisfacer las necesidades de otros bancos centrales en los países declarantes en cuanto al funcionamiento del sistema bancario internacional. Los únicos componentes de la deuda externa comprendidos en los datos del BPI guardan relación con los activos de los bancos acreedores y los valores emitidos por los deudores.

El BPI publica regularmente dos series de estadísticas basadas en datos de los acreedores que incluyen información sobre la deuda externa de los países declarantes: una serie trimestral y otra semestral. El sistema trimestral se basa en las notificaciones que los bancos de los países declarantes envían sobre su actividad no consolidada frente a no residentes, incluidas las filiales de los propios bancos. En el sistema semestral, la notificación tiene una cobertura que en parte tiene un alcance mundial, de balance consolidado, que compensa activos de diferentes oficinas del mismo banco, y que en parte se ajusta al sistema de notificación trimestral. Los bancos centrales utilizan la información sobre la deuda bancaria externa de los países declarantes incluida en las estadísticas del BPI para analizar la situación internacional de la deuda colectivamente (por ejemplo, en el Comité Permanente sobre Euromonedas) y también individualmente. Además, los compiladores nacionales de las cuentas de la balanza de pagos utilizan los datos del BPI para complementar los datos disponibles en fuentes nacionales, tal como recomienda el Grupo de Trabajo sobre la Medición de Corrientes Internacionales de Capital establecido por el FMI.

Fmi

El FMI, desde su creación, ha recopilado una amplia gama de información financiera. Su Convenio Constitutivo establece que “actuará como centro para la recopilación e intercambio de información sobre problemas monetarios y financieros”. Los crecientes problemas de deuda externa surgidos en los últimos años, así como el papel que el propio FMI ha desempeñado en la solución de esos problemas, han puesto de relieve la necesidad de contar con más datos y detalle sobre la deuda externa.

El FMI utiliza las estadísticas muy completas sobre deuda externa que recopila por países con el objeto, principalmente, de celebrar consultas con los países miembros, sin que haya una metodología establecida o integrada, ni una serie de definiciones específicas para esa actividad. Los datos obtenidos no se publican. El Departamento de Estadística del FMI compila y publica estadísticas de balanza de pagos que incluyen una cobertura completa de las transacciones de renta de la inversión y de la cuenta de capital, comprendidos todos los flujos de deuda, así como operaciones con instrumentos financieros que no entran en el concepto central de deuda. Además de datos sobre las corrientes de capital, el FMI también recopila y publica datos sobre saldos que abarcan categorías de la cuenta de capital en 34 países. Estas series de datos no facilitan estadísticas completas sobre el total de la deuda externa, pero sí identifican muchos de sus principales componentes.

El uso analítico de los datos del FMI sobre deuda externa se divide en tres categorías: análisis de la evolución económica de los países miembros, análisis de la evolución económica mundial de interés para la política del FMI e investigación económica en áreas que son de interés para la institución. Ese uso tiene una vertiente interna, que repercute directamente en el análisis que sirve de base a la política del FMI, y otra externa, que se manifiesta en numerosas publicaciones y en la colaboración con otras organizaciones. En el análisis que realiza el FMI sobre la situación de los países, los datos sobre deuda externa y flujos relacionados con la deuda, comprendidos el pago del servicio de la deuda y las transacciones financieras, son un elemento importante para evaluar la posición externa del país. El FMI hace hincapié en el análisis de la evolución económica reciente de un país y la proyección a mediano plazo del efecto de las medidas de política en vigor y de otras medidas opcionales. Si los países han convenido en un programa económico respaldado por el FMI, todo nuevo endeudamiento será motivo de atención para el FMI. En consecuencia, los programas convenidos con el FMI suelen incluir metas cuantitativas o criterios de ejecución respecto a un nuevo endeudamiento externo.

El FMI analiza y proyecta las tendencias económicas y financieras mundiales en Perspectivas de la economía mundial. En esta publicación se presentan series históricas y pronósticos a corto y a mediano plazo sobre la deuda externa mundial, en desglose por regiones y grupos de países según diversos criterios analíticos. Con esos fines, el FMI utiliza datos sobre la deuda obtenidos de diversas fuentes, y las cifras que se publican representan la mejor estimación efectuada por la institución sobre el nivel bruto de la deuda externa.

Flujos de recursos

Tres miembros del GITEDE --el Banco Mundial, la OCDE y el FMI-- elaboran un estado agregado anual del flujo de recursos, o financiamiento externo, hacia los países en desarrollo. Los anexos I, II y III del presente capítulo muestran ejemplos de esa presentación compuesta. Existen grandes diferencias en la presentación de los datos, debidas a la orientación analítica de cada uno de los organismos, pero hay una serie común básica de datos sobre saldos de deuda de los países y también fuentes comunes para algunos de los datos, incluidas las estadísticas bancarias del BPI.

En el caso del Banco Mundial (anexo I), los datos comprenden sólo el financiamiento a largo plazo, pero se derivan de una amplia gama de fuentes como se señala en las notas al pie del cuadro. El total que aparece para la cifra agregada del flujo de recursos netos no incluye las donaciones para fines de cooperación técnica ni el uso de crédito y préstamos del FMI. Sin embargo, en los últimos años, estos datos incluyen estimaciones de la emisión externa de participaciones de capital. De manera que la imagen que el Banco Mundial ofrece de las corrientes de recursos externos se ha ampliado algo, aunque continúa enfocada en gran medida en el crédito a largo plazo y las corrientes de capital hacia los países en desarrollo, manteniéndose la división básica entre fuentes oficiales y privadas del financiamiento. El Banco Mundial, en su presentación de los flujos agregados de recursos, no deduce el pago de intereses y dividendos para llegar al concepto de “transferencia neta”.

La OCDE (anexo II) obtiene un flujo total de recursos netos que es bastante completo al medir todos los tipos de corrientes de capital oficial y privado, incluidas las donaciones concedidas por países miembros de la OCDE a los países en desarrollo. Los totales de la OCDE son más elevados que los del Banco Mundial debido en parte a una cobertura más amplia pero, como se observa más adelante, ese es sólo uno de varios factores. La OCDE presenta el crédito a la exportación bajo su propio epígrafe. En la presentación de la OCDE, y como partidas pro memoria, aparecen también la adquisición neta de activos externos (salvo los activos de reserva) por parte de los países en desarrollo, y los intereses y dividendos pagados. Se utiliza una presentación similar para el estado del flujo de recursos hacia los países de Europa central y oriental y los Estados que formaban parte de la ex Unión Soviética.

La presentación del financiamiento externo neto que hace el FMI, publicada en Perspectivas de la economía mundial, está estrechamente vinculada al marco establecido para las estadísticas de la balanza de pagos. Como se muestra en el anexo III, los datos que utiliza el FMI se derivan principalmente de los estados de balanza de pagos elaborados por los países en desarrollo. La partida “financiamiento externo (neto)” se obtiene del saldo en cuenta corriente más las variaciones de las reservas, transacciones en activos y errores y omisiones de las cuentas de la balanza de pagos. El desglose de las fuentes de financiamiento externo es menos detallado que el de las presentaciones de la OCDE y el Banco Mundial, pero se comparan las principales categorías de financiamiento, al nivel de país, con los datos correspondientes elaborados por el Banco Mundial.

Las grandes diferencias entre las mediciones publicadas sobre el flujo de recursos han sido motivo de preocupación para los usuarios de los datos. El personal del FMI, la OCDE y el Banco Mundial colaboró en un análisis de esas diferencias presentado en la edición de mayo de 1991 de Perspectivas de la economía mundial. El resultado estadístico de esa investigación aparece en el cuadro 2.3. Las fuentes principales de discrepancias identificadas fueron las siguientes:

Cobertura geográfica. Cada institución ofrece estimaciones para grupos diferentes de países y, según la fuente, considera a los países como donantes o beneficiarios. Puede que los países que una fuente trate como donantes estén incluidos por otras fuentes como beneficiarios. El grupo de 130 países utilizado por el FMI comprende estimaciones para varios países no industriales que son acreedores netos ante el resto del mundo.

Fuentes de la información. El FMI y el Banco Mundial obtienen datos de los países beneficiarios, mientras que son los países donantes los que facilitan los datos a la OCDE.

Contabilidad de las transferencias oficiales y privadas. Los países donantes valoran las donaciones al costo que tienen para el país de origen, comprendido el costo administrativo. Sólo en las estadísticas de la OCDE se incluyen, en su totalidad, las donaciones de organizaciones no gubernamentales y las donaciones de asistencia técnica. Muchos países en desarrollo registran en la balanza de pagos sólo una fracción del valor de la donación, y a menudo omiten el componente de asistencia técnica o lo registran a un valor inferior.

Cuadro 2.3Conciliación de las estimaciones de la OCDE, el Banco Mundial y el FMI sobre el flujo neto de recursos financieros a los países en desarrollo, 1988-89(Miles de millones de US$)
19881989
OCDEBanco MundialFMIOCDEBanco MundialFMI
A.Agregados publicados106,460,962,6116,463,369,1
B.Ajustados geográficamente168,756,768,475,953,372,1
C.Otros ajustes:
1. Cooperación técnica8,428,52
2. Inversión directa extranjera37,02,8
3. Otros flujos privados411,94,214,44,2
D.Total susceptible de ajustes
B y C75,777,072,678,776,276,3
Fuentes: OCDE, DAC Chairman’s Report, cuadro 3-1; Banco Mundial, World Debt Tables 1990-91, pág. 16; cuadro A40 del apéndice estadístico.

Ajustados en función de diferencias de cobertura geográfica a partir de un número mayor de países (OCDE, 155; Banco Mundial, 108; FMI, 130) a un conjunto común de 195 países en desarrollo deudores netos.

En los datos de transferencias unilaterales del FMI se distingue entre donaciones oficiales y privadas y, en principio, incluyen la cooperación técnica. Sin embargo, la cooperación técnica no se declara por separado de otras donaciones y por lo tanto no se puede efectuar ajuste alguno. Si pudieran reflejarse plenamente las donaciones de asistencia técnica en las estadísticas de los países beneficiarios, las cifras de flujos agregados del FMI serían más altas que las que figuran en el cuadro.

Los datos de la OCDE sólo se refieren a la inversión directa extranjera de los países del CAD, en tanto que los datos del FMI y del Banco Mundial incluyen los flujos recibidos de todas las fuentes.

En los datos del FMI y del Banco Mundial se incluyen donaciones de organizaciones no gubernamentales privadas; en el caso del Banco Mundial, se incluyen valores y capital a corto plazo.

Fuentes: OCDE, DAC Chairman’s Report, cuadro 3-1; Banco Mundial, World Debt Tables 1990-91, pág. 16; cuadro A40 del apéndice estadístico.

Ajustados en función de diferencias de cobertura geográfica a partir de un número mayor de países (OCDE, 155; Banco Mundial, 108; FMI, 130) a un conjunto común de 195 países en desarrollo deudores netos.

En los datos de transferencias unilaterales del FMI se distingue entre donaciones oficiales y privadas y, en principio, incluyen la cooperación técnica. Sin embargo, la cooperación técnica no se declara por separado de otras donaciones y por lo tanto no se puede efectuar ajuste alguno. Si pudieran reflejarse plenamente las donaciones de asistencia técnica en las estadísticas de los países beneficiarios, las cifras de flujos agregados del FMI serían más altas que las que figuran en el cuadro.

Los datos de la OCDE sólo se refieren a la inversión directa extranjera de los países del CAD, en tanto que los datos del FMI y del Banco Mundial incluyen los flujos recibidos de todas las fuentes.

En los datos del FMI y del Banco Mundial se incluyen donaciones de organizaciones no gubernamentales privadas; en el caso del Banco Mundial, se incluyen valores y capital a corto plazo.

Hay grandes diferencias entre las tres instituciones en cuanto a la manera de medir y analizar los flujos de recursos. Desde el enfoque del FMI, el punto de partida es el aporte de los factores externos para salvar la diferencia entre el ahorro interno en los países prestatarios y las necesidades de la inversión interna. Esta diferencia se evidencia en la balanza en cuenta corriente. Los medios de financiamiento del saldo de la balanza en cuenta corriente y los problemas para obtener ese financiamiento y satisfacer las obligaciones del servicio de la deuda son, naturalmente, un aspecto central del interés del FMI. Para la OCDE y el Banco Mundial, la medición de los recursos externos a disposición de los países en desarrollo se centra en el financiamiento en sí. Elaboran información detallada, como ya se ha descrito, sobre el endeudamiento de los países, además de la entrada de donaciones, inversión directa y algunos factores más. La OCDE obtiene gran parte de esa información de los datos facilitados por los países acreedores, mientras que el Banco Mundial recibe datos comparables de los países deudores.

El usuario de estos datos sobre flujos de la deuda, o del concepto más amplio de corriente de recursos, tendrá que decidir cuál de las estadísticas disponibles se ajusta mejor a sus propias necesidades. Puede que el problema sea de menor envergadura si se trata de examinar la situación de un país deudor determinado pero, como se desprende del estudio de casos incluido en el capítulo III, existen muchos factores que dan lugar a discrepancias. A nivel agregado, el analista tendrá que decidir cuáles son los países que incluye, por ejemplo, en el grupo de “países en desarrollo”. La OCDE utiliza una serie muy completa de fuentes de financiamiento externo, comprendidas las donaciones. Sin embargo, el analista que utilice el cuadro publicado deberá prestar atención para determinar si los datos se refieren únicamente a recursos facilitados por miembros del CAD, o a recursos que llegan al país prestatario desde la zona de la OCDE25/, o corresponden a la categoría “todas las fuentes”, que también incluye países no miembros de la OCDE. El FMI y el Banco Mundial miden la oferta de recursos externos sobre la base de los registros de los países deudores y así, implícitamente, incluyen el financiamiento recibido de todos los países acreedores.

El Banco Mundial mide el flujo de recursos externos en varias formas. Generalmente, el contenido de “flujo neto agregado de recursos” se refiere únicamente a empréstitos a largo plazo, donaciones obtenidas o garantizadas por organismos oficiales de los países deudores e inversión directa extranjera. Sin embargo, el Banco Mundial también utiliza un concepto más amplio e incluye a veces los préstamos privados a largo plazo y la inversión en valores de cartera.

En el caso de la publicación del FMI Perspectivas de la economía mundial, la cuenta de capital de las estadísticas de balanza de pagos de los países deudores registra la entrada neta de todo tipo de capital de fuentes externas, y la medición del financiamiento externo neto que figura en dicha publicación incluye las transferencias oficiales.

Las estadísticas bancarias del BPI contienen información sobre la variación de las posiciones de los bancos frente a países deudores, ajustada para eliminar los efectos de valoración producidos por las fluctuaciones de los tipos de cambio. Los datos recogen principalmente las posiciones de los bancos comerciales que declaran datos al BPI frente a bancos y entidades no bancarias situados en los países deudores. El BPI recopila también datos sobre la emisión de valores de los países en desarrollo en los mercados internacionales. Sin embargo, el BPI no se propone una medición completa de la corriente de los flujos de recursos externos.

Anexo I
Banco Mundial: Flujos agregados de recursos netos a largo plazo a los países en desarrollo, 1985-92(Miles de millones de dólares de EE.UU.)
19851986198719881989199019911992p
Flujos agregados de recursos netos a largo plazo73,464,868,076,182,798,0115,2134,3
Financiamiento oficial para el desarrollo40,745,144,841,842,458,859,462,0
Donaciones oficiales16,116,717,519,119,928,231,331,1
Préstamos oficiales (netos)24,628,427,222,722,530,628,230,9
Bilaterales11,813,312,711,610,715,813,813,4
Multilaterales12,815,014,511,111,814,814,417,5
Préstamos privados (netos)21,89,89,514,513,511,414,225,9
Bancos comerciales8,51,71,69,46,3-4,13,9
Bonos6,01,51,03,94,53,27,6
Proveedores-0,20,80,3-1,3-1,12,1-3,2
Otros7,55,86,62,63,810,36,0
Inversión directa extranjera11,09,913,719,723,324,033,938,3
Inversión en valores en cartera (participaciones de capital)0,00,00,00,03,53,87,68,1
Partida informativa
Donaciones privadas2,93,34,04,24,04,95,25,5
Uso neto del crédito del FMI-0,2-2,9-6,3-5,5-2,30,13,1-0,2
Donaciones para fines de asistencia técnica8,58,710,511,89,410,310,511,4
Flujos agregados reales de recursos netos (a largo plazo)
Índice del valor unitario96,584,183,187,892,7102,3115,9134,3
de la importación176,177,081,886,689,295,899,4100,0
p. = Proyección.Nota y fuentes: En el caso de los préstamos, la fuente es el SNDD; los datos sobre inversión directa extranjera se derivaron de las cifras de balanza de pagos del FMI e incluyen las utilidades reinvertidas. Los datos de inversión en valores en cartera son estimaciones del personal del Banco Mundial (de las que se dispone únicamente a partir de 1989), derivadas de las transacciones declaradas del mercado y a menudo sólo se presentan en cifras brutas de flujos. Los datos sobre donaciones oficiales y privadas proceden de la OCDE. Los créditos a la exportación con garantía oficial se incluyen bajo préstamos privados, en tanto que los créditos directos a la exportación se clasifican en el rubro de préstamos bilaterales oficiales. El índice del valor unitario de la importación se tomó la publicación del FMI Perspectivas de la economía mundial; los valores de 1992 se basan en estimaciones del personal del Banco Mundial.Fuente: Banco Mundial, World Debt Tables 1992-93, Vol. I
p. = Proyección.Nota y fuentes: En el caso de los préstamos, la fuente es el SNDD; los datos sobre inversión directa extranjera se derivaron de las cifras de balanza de pagos del FMI e incluyen las utilidades reinvertidas. Los datos de inversión en valores en cartera son estimaciones del personal del Banco Mundial (de las que se dispone únicamente a partir de 1989), derivadas de las transacciones declaradas del mercado y a menudo sólo se presentan en cifras brutas de flujos. Los datos sobre donaciones oficiales y privadas proceden de la OCDE. Los créditos a la exportación con garantía oficial se incluyen bajo préstamos privados, en tanto que los créditos directos a la exportación se clasifican en el rubro de préstamos bilaterales oficiales. El índice del valor unitario de la importación se tomó la publicación del FMI Perspectivas de la economía mundial; los valores de 1992 se basan en estimaciones del personal del Banco Mundial.Fuente: Banco Mundial, World Debt Tables 1992-93, Vol. I
Anexo II
OCDE: Flujos totales de recursos netos a los países en desarrollo(Miles de millones de dólares de EE.UU.)
198319841985198619871988198919901991p
I. FINANCIAMIENTO OFICIAL PARA EL DESARROLLO42,347,448,656,461,665,463,780,179,0
1.Asistencia oficial para el desarrollo (AOD)33,734,737,044,548,451,551,463,062,0
de la cual:
Desembolsos bilaterales26,227,128,835,038,340,239,749,548,0
Desembolsos multilaterales7,57,68,29,510,111,311,713,514,0
2.
Otro financiamiento oficial para el desarrollo8,612,711,611,913,213,912,317,117,0
del cual:
Desembolsos bilaterales1,44,53,74,16,57,45,46,97,0
Desembolsos multilaterales7,28,27,97,86,76,56,910,210,0
II. CREDITOS TOTALES A LA EXPORTACION4,66,34,6-0,7-1,6-2,59,44,53,1
1.Países del CAD3,95,34,0-0,9-1,9-2,59,54,43,0
de los cuales: a corto plazo-3,50,33,23,04,12,04,84,5
2.Otros países0,71,00,60,20,3x-0,10,10,1
III. FLUJOS PRIVADOS47,031,630,226,533,743,948,652,655,4
1.Inversión directa (OCDE)9,311,26,511,220,724,729,326,928,4
de la cual:
Centros extraterritoriales3,73,83,76,212,611,48,07,07,0
2.Financiamiento de bancos internacionales35,017,215,27,07,07,810,515,07,0
del cual: a corto plazo-25,0-6,012,0-4,05,04,08,07,07,0
3.Financiamiento total en forma de bonos1,10,34,41,2-0,22,21,50,29,0
4.Otros flujos privados0,20,31,23,82,25,03,35,66,0
5.Donaciones de ONG2,32,62,93,34,04,24,04,95,0
FLUJOS TOTALES DE RECURSOS NETOS (I+II+III)94,885,383,482,293,7106,8121,7137,2137,5
Partidas informativas
Crédito neto total del FMI12,45,30,5-2,0-4,9-4,4-2,1-2,21,0
Adquisición de activos por los países en desarrollo, neto-8,3-19,7-8,7-12,4-8,7-21,1-18,9-29,3-30,2
Intereses y dividendos pagados por los países en desarrollo, bruto-90,6-89,5-92,8-80,3-73,6-93,4-95,7-93,3-96,1
Total de donaciones oficiales21,723,835,930,232,335,336,348,249,2
p. = ProvisionalFuente: OCDE, Financing and External Debt of Developing Countries, edición de 1991, 1992, pág. 28.
A precios y tipos de cambio de 1990
198319841985198619871988198919901991p
Flujos totales de recursos netos158,3144,8139,4111,4110,8118,0135,6137,2133,0
Financiamiento total oficial para el desarrollo70,680,581,276,572,872,271,080,176,4
Ingresos totales de AOD de todas las fuentes56,358,961,860,357,256,957,363,060,0
AOD total del CAD (bilateral y multilateral)46,148,749,349,749,453,252,756,757,8
p. = ProvisionalFuente: OCDE, Financing and External Debt of Developing Countries, edición de 1991, 1992, pág. 28.
p. = ProvisionalFuente: OCDE, Financing and External Debt of Developing Countries, edición de 1991, 1992, pág. 28.
Anexo III
FMI: Financiamiento externo(Miles de millones de dólares de EE.UU.)
1984198519861987198819891990199119921993
Países en desarrollo
Balanza en cuenta corriente, excluidas las transferencias oficiales1-42,5-39,4-61,9-21,3-39,1-32,4-25,1-74,5-65,9-66,3
Variación de las reservas (aumento = -)2-10,8-12,6-7,3-51,94,6-23,0-51,6-55,2-52,1-41,2
Transacciones en activos, incluidos errores y omisiones (neto)3-7,5-1,8-8,72,5-20,2-9,9-22,627,3-16,9-23,6
Total, financiamiento externo (neto)460,753,877,970,654,765,399,3102,5134,9131,1
Flujos no creadores de deuda (neto)22,723,024,430,131,434,631,627,750,651,9
Transferencias oficiales8,912,813,715,815,216,410,9-3,714,113,4
Inversión directa13,810,210,614,316,318,220,731,436,538,4
Pasivos relacionados con reservas5
de los cuales:3,70,8-0,7-4,0-3,6-1,0-4,41,20,3-0,5
Crédito neto del FMI64,20,3-2,2-4,7-4,1-1,5-1,91,1
Empréstitos externos netos734,230,054,244,526,931,772,173,584,079,8
Fuente: Fondo Monetario Internacional, Perspectivas de la economía mundial, octubre de 1992.

En este cuadro, las transferencias oficiales se consideran como flujos financieros no creadores de deuda.

Se incluye a fin de reflejar el carácter discrecional de las transacciones en reservas de muchos países (una necesidad de elevar el nivel de reservas oficiales).

Incluye crédito a la exportación, variaciones registradas en los activos externos privados, garantías para operaciones de reducción de la deuda y transacciones de capital no registradas.

Equivale, con signo contrario, a la suma de las transacciones enumeradas anteriormente y corresponde al monto necesario para financiar el déficit por bienes, servicios y transferencias privadas, el aumento del nivel de reservas oficiales, las transacciones en activos (neto) y las transacciones que dan lugar a errores y omisiones (neto). Refleja la afluencia neta de recursos financieros del resto del mundo.

Comprende, además del crédito neto del FMI, los préstamos a corto plazo entre autoridades monetarias.

Abarca el uso del crédito del FMI a través de la Cuenta de Recursos Generales, el Fondo Fiduciario, el servicio financiero de ajuste estructural (SAE) y el servicio reforzado de ajuste estructural (SRAE).

Calculados como residuo. Incluye los desembolsos de créditos a corto y largo plazo y el financiamiento excepcional de acreedores oficiales y privados.

Fuente: Fondo Monetario Internacional, Perspectivas de la economía mundial, octubre de 1992.

En este cuadro, las transferencias oficiales se consideran como flujos financieros no creadores de deuda.

Se incluye a fin de reflejar el carácter discrecional de las transacciones en reservas de muchos países (una necesidad de elevar el nivel de reservas oficiales).

Incluye crédito a la exportación, variaciones registradas en los activos externos privados, garantías para operaciones de reducción de la deuda y transacciones de capital no registradas.

Equivale, con signo contrario, a la suma de las transacciones enumeradas anteriormente y corresponde al monto necesario para financiar el déficit por bienes, servicios y transferencias privadas, el aumento del nivel de reservas oficiales, las transacciones en activos (neto) y las transacciones que dan lugar a errores y omisiones (neto). Refleja la afluencia neta de recursos financieros del resto del mundo.

Comprende, además del crédito neto del FMI, los préstamos a corto plazo entre autoridades monetarias.

Abarca el uso del crédito del FMI a través de la Cuenta de Recursos Generales, el Fondo Fiduciario, el servicio financiero de ajuste estructural (SAE) y el servicio reforzado de ajuste estructural (SRAE).

Calculados como residuo. Incluye los desembolsos de créditos a corto y largo plazo y el financiamiento excepcional de acreedores oficiales y privados.

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