Chapter

CapÍtulo I. Medición y Conciliación de los Saldos y Flujos de Deuda Externa

Author(s):
International Monetary Fund
Published Date:
March 1994
Share
  • ShareShare
Show Summary Details

Algunas definiciones fundamentales

Deuda externa; residencia; flujos de deuda; transacciones; posición de inversión internacional.

Clasificación de la deuda externa

Análisis de la metodología empleada para clasificar la deuda externa, señalando importantes diferencias de clasificación entre el sistema de notificación de la deuda por el deudor (SNDD) del Banco Mundial, el sistema de notificación de la deuda por el acreedor (SNDA) de la OCDE y el sistema de cuentas de la balanza de pagos que emplea el Fondo Monetario Internacional.

Principales componentes de la conciliación de saldos y flujos

Análisis de los principales factores que deben examinarse al conciliar los datos sobre saldos de deuda externa con los datos sobre flujos de capital o de recursos que muestran los sistemas de datos del Grupo Internacional de Trabajo sobre Estadísticas de la Deuda Externa (GITEDE). Dichos factores son: conversión de los tipos de cambio; fluctuaciones de los valores de mercado; cancelación o condonación de la deuda; provisiones y cancelación contable de la deuda; acuerdos de reestructuración; acuerdos de reprogramación; refinanciamiento; recompra de la deuda; tratamiento que se da a los atrasos de los pagos del principal o los intereses y tratamiento que se da a los intereses y a las comisiones.

Otros factores de la conciliación

Análisis de los factores que deben tenerse presente al realizar la conciliación, los cuales no son la principal causa de las discrepancias pero de todos modos son importantes para la construcción de una base de datos precisa. Dichos factores son: las diferencias en el momento de registro de los datos; la tendencia de los países a subestimar la deuda militar; el desplazamiento de la deuda de un sector a otro y el uso de datos inadecuados.

En el presente capítulo se presentan las principales convenciones con respecto a las definiciones y conceptos empleados por el Grupo Internacional de Trabajo sobre Estadísticas de la Deuda Externa (GITEDE) en sus labores relacionadas con los saldos y flujos de deuda externa. En primer lugar, se definen algunos términos y conceptos que revisten importancia para la medición y conciliación de los saldos y flujos de deuda externa. Posteriormente, se examinan los factores que intervienen en la conciliación de los datos sobre saldos y flujos de deuda y se describe la forma en que los diversos miembros del GITEDE consideran estos factores en sus sistemas estadísticos. Las definiciones y conceptos empleados por los miembros del GITEDE concuerdan, por lo general, con el marco analítico del Sistema de Cuentas Nacionales (SCN), salvo por las diferencias en el tratamiento contable de las entidades compiladoras.

Definiciones

A continuación se enumeran algunos términos fundamentales para el análisis de la clasificación y medición de la deuda y la conciliación de los datos. Asimismo, para comodidad del lector, al final del informe aparece un glosario de los términos económicos y financieros más usuales en este tema.

Deuda externa

La cuestión conceptual más importante para la compilación de las estadísticas de la deuda es llegar a un acuerdo con respecto a la definición de “deuda externa”. En su primer informe, el GITEDE formuló la siguiente definición “central”:

“Por deuda externa bruta se entiende el monto, en un determinado momento, de los pasivos contractuales desembolsados y pendientes de reintegro que asumen los residentes de un país frente a no residentes, con el compromiso de rembolsar el principal, con o sin intereses, o de pagar los intereses, con o sin rembolso del principal.”

Las palabras empleadas para la definición fueron escogidas minuciosamente teniendo presente varias ambigüedades posibles. Por ejemplo, la frase “deuda externa bruta” incluye explícitamente todos los correspondientes activos o títulos de crédito compensatorios. La expresión “pasivos contractuales” tiene por objeto abarcar una amplia gama de obligaciones, sin incluir las participaciones de capital, que no implican la obligación de efectuar pagos del principal o de intereses. Los términos “principal y/o intereses” indican que la definición comprende todo tipo de obligaciones; incluye las que no tienen un vencimiento que exija el retiro del principal así como las que podrían entrañar pagos en especie en vez de efectivo. La expresión “desembolsados y pendientes de reintegro” deja en claro que la definición no abarca las porciones no desembolsadas de los préstamos existentes. En la práctica, se necesitarán nuevas interpretaciones de la definición debido a la rapidez con que han ocurrido innovaciones en los instrumentos y mecanismos del mercado financiero.

Residencia

En las estadísticas de balanza de pagos que publica el Fondo Monetario Internacional en el anuario Balance of Payments Statistics Yearbook, el concepto de residencia se define con arreglo a la definición que figura en la cuarta edición del Manual de Balanza de Pagos y prácticamente es igual a la que se emplea en el Sistema de Cuentas Nacionales:

“…Los residentes de una economía comprenden el gobierno general, las personas físicas, las instituciones privadas sin fines de lucro que prestan servicios a éstas, y las empresas, todos los cuales se definen en función de su vinculación al territorio de esa economía. El territorio de una economía comprende también sus aguas territoriales y las aguas internacionales situadas fuera de éstas sobre las cuales tiene o pretende tener jurisdicción exclusiva. Los territorios y posesiones de ultramar pueden o no considerarse como economías separadas”.

Además, en el Manual de Balanza de Pagos se explican ampliamente los diversos aspectos de residencia que se aplican dentro del contexto de la balanza de pagos.

En el Manual de Notificación de la Deuda Externa, el Banco Mundial especifica que los países deben declarar todas las deudas externas a largo plazo contraídas por residentes del país declarante a los no residentes del mismo. La definición de “no residente” que se emplea para las declaraciones al sistema de notificación de la deuda concuerda, en general, con la que aparece en la cuarta edición del Manual de Balanza de Pagos. No residentes son, además de las personas físicas no residentes, todas las entidades públicas extranjeras, las empresas extranjeras (salvo las sucursales de éstas en el país declarante y los organismos internacionales; en suma, toda persona física u organismo que no esté ubicada físicamente en el país declarante”.

Las directrices para declarar datos a la OCDE mediante el SNDA (SNDA) se basan en el concepto de residencia del Manual de Balanza de Pagos. En la práctica, algunas declaraciones sobre los créditos de exportación correspondientes a ese sistema contienen indistintamente pequeños créditos otorgados por prestamistas de otros países con la garantía de la entidad declarante. Además, en los datos publicados por la OCDE no se aplica el concepto de residencia para el caso de los flujos de deuda o recursos hacia bancos ubicados en centros bancarios extraterritoriales, o en “países de pabellón de conveniencia”, pues, en ambos casos, se considera que el prestatario inmediato no suele ser el prestatario final.

Flujos de deuda

El marco conceptual que sirve de base al Sistema de Cuentas Nacionales constituye el punto de partida de las definiciones y conceptos empleados en la medición de los flujos internacionales de deuda. No obstante, la terminología que utilizan los diversos organismos internacionales no es siempre uniforme. En la edición de 1993 del Sistema de Cuentas Nacionales aparece la siguiente definición [traducción no oficial]:

“Los flujos económicos obedecen a la creación, transformación, intercambio, transferencia o extinción del valor económico; implican cambio del volumen, composición o valor de los activos y pasivos de una unidad institucional. Como reflejo de la diversidad de la economía, los flujos económicos tienen índoles específicas, tales como salarios, impuestos, flujos de capital, etc. que registran la forma en que varían los activos y pasivos de una unidad. -— Los flujos económicos son de dos clases: La mayoría de los flujos corresponden a transacciones. Los flujos incluidos en el SCN y que no cumplen las características de las transacciones descritas a continuación se denominan ‘otros flujos’. -— Una transacción es un flujo económico que corresponde a la interacción entre unidades institucionales mediante mutuo acuerdo o una medida que se toma en una unidad institucional, que se considera, por conveniencia analítica, una transacción, a menudo porque la unidad está operando bajo dos modalidades distintas. Otros flujos constituyen variaciones del valor de los activos y pasivos que no se deben a transacciones5/.

Es fundamental aclarar la definición de flujos de deuda y formular la distinción entre éstos y otros factores que deben tenerse en cuenta al conciliar las fluctuaciones del valor de la deuda externa pendiente de rembolso que ocurren entre dos períodos. Los términos “flujos” y “transacciones” son sinónimos dentro del contexto de este informe y concuerdan con los flujos de capital que se asientan en la cuenta de capital de la balanza de pagos. En la definición de la cuenta de capital que aparece en la cuarta edición del Manual de Balanza de Pagos se dice que ésta:

“…comprende todas las transacciones —en el sentido estricto de traspasos de propiedad legal, incluidas la creación y liquidación de títulos de crédito— de activos y pasivos financieros sobre el exterior de una economía, junto con ciertas otras variaciones, que pueden afectar a sus activos y pasivos sobre el exterior, y las contrapartidas de esas variaciones.”

La referencia a “ciertas otras variaciones” comprende los factores que modifican el valor de los activos y pasivos de reserva que se asientan en las cuentas de balanza de pagos pero que no constituyen “transacciones”. Existen, sin embargo, varios tipos de transacciones, especialmente las que entrañan renegociación o refinanciamiento de deuda externa, que pueden modificar la forma, el calendario de pagos o la propiedad de la deuda y que pueden recibir un tratamiento distinto en la de balanza de pagos y en las estadísticas de los miembros del GITEDE. Estos temas se abordan en el capítulo II.

A fin de evitar confusiones, los componentes de las fluctuaciones del valor de la deuda externa pendiente de rembolso se clasifican en una de las dos categorías principales: transacciones, según la definición de la balanza de pagos; y valoración y otros ajustes, que abarca todos los factores que suscitan cambios en los valores declarados de los flujos de deuda pendiente de rembolso. En la práctica, esta definición concuerda con la del Sistema de Cuentas Nacionales, aunque en este sistema, el concepto de “flujo económico” se emplea para designar los dos factores anteriormente mencionados.

La expresión “flujos brutos” se refiere al total de desembolsos y rembolsos de préstamos, respectivamente, o los asientos equivalentes de crédito y débito relacionados con otras modalidades de deuda. Al hablar de “flujos netos” se hace referencia al efecto combinado de los desembolsos y rembolsos brutos y es la única medida del flujo de capital que se puede obtener al derivar los datos de flujos de la variación de los saldos declarados, como ocurre en el caso de la posición externa de los bancos. A pesar de su nombre, no significa que se salden los activos y los pasivos.

Para resumir, hay una distinción importante entre los flujos que entrañan y los que no entrañan transacciones en efectivo o financieras (medidas en valores de caja como en valores devengados). Los segundos incluyen variaciones del volumen o de la propiedad de la deuda que pueden desprenderse de un acuerdo —por ejemplo, la condonación de una deuda— y deben tenerse en cuenta al compilar las estadísticas de flujos de deuda.

Conviene considerar la división de los flujos en tres categorías generales e identificar, asimismo, las variaciones de los saldos que no implican flujos. La primera categoría, claramente identificada en los dos sistemas de notificación de la deuda, comprende los desembolsos y rembolsos de préstamos. La segunda comprende principalmente las variaciones de la deuda suscitadas por acuerdos entre acreedores y deudores, tales como la condonación de una deuda, que pueden modificar el total de la deuda o pasarla a otras categorías. La tercera corresponde a otras variaciones, tales como la prórroga del vencimiento de una deuda, que convierten obligaciones corrientes en obligaciones futuras. En el capítulo III se presentan ejemplos del tratamiento que se da a estas variaciones en el SNDA, el SNDD y las estadísticas de balanza de pagos. En cambio, existen otras variaciones del volumen de los saldos de deuda declarados por los compiladores que obedecen a las fuerzas del mercado o externas que no constituyen flujos, tales como las fluctuaciones de los tipos de cambio o el valor de mercado, y variaciones unilaterales, tales como la cancelación contable o el repudio de la deuda.

Cuando se intenta medir los flujos de recursos, se deben incluir los flujos correspondientes a las dos primeras categorías mencionadas, debido a que incluir la tercera categoría sería discutiblo. Si el objetivo es medir los flujos de capital en la balanza de pagos, las tres categorías mencionadas serían pertinentes. A fin de dar a conocer claramente a los usuarios de la balanza de pagos cuál de estas actividades se está llevando a cabo, resulta útil aplicar una lista de “financiamiento excepcional” (véase el anexo IV). En el estado de la posición de inversión internacional de un país, las variaciones de la deuda que no corresponden a flujos y se desprenden de factores que no son transacciones efectivas sirven para vincular los datos de flujos de capital correspondientes a la balanza de pagos y las variaciones de los saldos de deuda declarados.

Clasificación

En esta sección se brinda información básica sobre los sistemas de clasificación de la deuda, como marco para el posterior análisis de la medición y la conciliación de los saldos y flujos de deuda. Inicialmente se repasan las categorías del Sistema de Cuentas Nacionales de 1993, ya que éstas constituyen un marco contable estándar y la información sobre la deuda es parte integral de ellas. A continuación, se describe la clasificación de la cuenta de capital según aparece en el Manual de Balanza de Pagos. En el resto de la sección se repasa en forma selectiva el trato que se le da a la deuda en el SNDD del Banco Mundial, el SNDA de la OCDE, y en el Manual de Balanza de Pagos, resaltando las similitudes y las diferencias que revisten importancia para el trato de los saldos y flujos de deuda.

Las tres principales categorías en las que se clasifican la deuda y los flujos de deuda son: por tipos de acreedor o deudor (por ej., oficial, privado, organismo internacional); por tipos de crédito (por ej., asistencia oficial para el desarrollo (AOD), créditos a la exportación, bonos); y por plazos de vencimiento contractual inicial (un año o menos, más de un año, o sin especificar). Estas categorías generales contienen muchas subcategorías posibles. En el siguiente análisis no se pretende abarcar todas las posibilidades pero se indican algunas categorías que suelen emplear los miembros del GITEDE.

En el Sistema de Cuentas Nacionales de 1993, se clasifican los activos y pasivos financieros, tanto en el caso de las transacciones como en el de las tenencias, en los siguientes tipos6/:

Clasificación de los activos y pasivos financieros empleada en el SCN para las transacciones y tenencias

  • Oro monetario y DEG

  • Dinero legal y depósitos

    • Dinero legal

    • Depósitos transferibles

    • Otros depósitos

  • Valores distintos de acciones

    • A corto plazo

    • A largo plazo

  • Préstamos

    • A corto plazo

    • A largo plazo

  • Acciones y otras participaciones de capital

  • Reservas técnicas de seguros

    • 6.1 Participación neta de capital de los hogares en las reservas de los seguros de vida y en las cajas de pensiones

    • 6.2 Anticipos de primas y reservas contra créditos vigentes

  • Otras cuentas por cobrar/por pagar

    • 7.1 Créditos y adelantos comerciales

    • 7.2 Otras

Partidas informativas:

Inversión directa extranjera

  • Participaciones de capital

  • Préstamos

  • Otras

Nota: El desglose recomendado de las partidas 2, 3 y 4 en a, b y c es optativo.

La cuarta edición del Manual de Balanza de Pagos recomienda que todas las partidas financieras de la cuenta de capital se clasifiquen en cinco subcategorías: categorías funcionales; activos y pasivos; tipos de instrumento; sector interno, y plazo de vencimiento contractual inicial (capital a largo plazo y a corto plazo). La categoría funcional se divide en cuatro subcategorías generales de capital: inversión directa; inversión de cartera; reservas y una categoría residual, que se denomina “otro capital”; ésta se subdivide, a su vez, en partidas conformadas según el sector al que pertenece el acreedor o el deudor interno, a saber, sector oficial residente, bancos creadores de dinero y otros sectores.

El sector oficial residente comprende el gobierno general y el banco central. Los bancos de depósito son los bancos que poseen pasivos en forma de depósitos pagaderos a la vista y transferibles por cheque o utilizados de otro modo para efectuar pagos. En este sector se incluyen todas las empresas monetarias públicas y privadas, salvo el banco central. “Otros” corresponde a una categoría residual que incluye las empresas públicas y privadas, los bancos de desarrollo, las instituciones financieras no bancarias, las entidades privadas sin fines de lucro y las personas físicas.

La definición de capital a largo plazo comprende el capital con un plazo de vencimiento contractual inicial de más de un año y el capital sin vencimiento especificado (por ej., las acciones y otras participaciones del capital social). El capital a corto plazo es el capital pagadero a la vista o con un plazo de vencimiento contractual inicial de un año o menos, e incluye los billetes y moneda. Los países declaran la mayoría de los datos sobre los flujos de deuda en la categoría correspondiente al “sector oficial residente” o en “otros”. La mayoría de los datos sobre flujos se declaran en cifras netas, pero los giros y rembolsos de préstamos a largo plazo se declaran por separado. En el anexo I se presentan las diversas subcategorías de la cuenta de capital. Como figura en el anexo II, los componentes normalizados de la balanza de pagos que figuran en la quinta edición del Manual de Balanza de Pagos presentan muchas diferencias.

En principio, el SNDD del Banco Mundial, solicita información con respecto a toda la deuda a largo plazo, es decir, la deuda contratada con no residentes que tiene un vencimiento original de más de un año. La deuda externa a largo plazo se clasifica en dos categorías: deuda del sector público y deuda privada con garantía pública, y el resto de la deuda privada sin garantía. La deuda a largo plazo del sector público y privada con garantía pública se divide por sector en dos categorías: prestatario y prestamista7/. La categoría correspondiente al prestatario, según el Manual de Notificación de la Deuda Externa, se compone de ocho subcategorías. La primera es el gobierno central, que abarca el gobierno del país y sus dependencias administrativas. La segunda es el banco central, la autoridad monetaria que emite moneda y es tenedor de las reservas internacionales del país. La tercera comprende las empresas públicas, que son entidades, constituidas o no, en sociedad de propiedad estatal y que por lo general sufragan la mayor parte de sus gastos mediante la venta de bienes o servicios al público, tales como las empresas ferroviarias y de servicios públicos. La cuarta subcategoría incluye empresas financieras y no financieras, con excepción de los bancos oficiales de desarrollo, que constituyen una categoría aparte. También incluye los bancos comerciales, si éstos son totalmente de propiedad estatal. Las empresas mixtas conforman la quinta subcategoría. Estas comprenden las sociedades financieras o no financieras (excluidos los bancos de desarrollo), constituidas o no, en sociedad en las que el sector público tiene una participación de más del 50% (pero inferior al 100%) en el número de votos. Si la participación del sector público es del 50% o menos, las empresas se consideran privadas. La sexta categoría abarca los bancos oficiales de desarrollo, que son intermediarios financieros dedicados primordialmente a otorgar préstamos a largo plazo que superan la capacidad de las instituciones convencionales, y no aceptan depósitos monetarios. Los gobiernos locales constituyen la séptima subcategoría, que abarca todas las subdivisiones políticas del país, como estados o provincias, municipios, etc. La octava categoría se compone de las entidades privadas. Cabe anotar que sólo se exige la presentación de informes sobre préstamos individuales al sector privado cuando su rembolso está garantizado por un organismo del sector público. El Manual de Notificación de la Deuda Externa recomienda que no se incluyan las deudas privadas que estén garantizadas por un organismo público sólo mediante el compromiso de proporcionar divisas cuando se necesiten para atender el servicio de la deuda; estas deudas deberán notificarse junto con las demás deudas privadas no garantizadas.

El SNDD utiliza la siguiente clasificación de la deuda pública y privada con garantía pública, a largo plazo, con respecto a los prestamistas: exportadores; bancos comerciales u otras instituciones financieras; organizaciones internacionales; gobiernos u organismos públicos, bonos y nacionalización. En la categoría de exportadores se registra el crédito otorgado directamente por el propio exportador, que con frecuencia se denomina “crédito de proveedores”. La categoría correspondiente a los bancos comerciales u otras instituciones financieras comprende todos los bancos comerciales, sean o no de propiedad estatal, así como otras instituciones financieras, como corporaciones financieras, bancos de negocios y compañías de seguros. Entre las organizaciones internacionales se incluyen todas las organizaciones intergubernamentales oficiales. La categoría gobierno u organismo público comprende los préstamos de gobiernos centrales, provinciales o locales, de bancos centrales (pero no de los bancos comerciales de propiedad estatal) y de empresas públicas (especialmente de instituciones gubernamentales de financiamiento de las exportaciones, bancos de desarrollo, etc.). La categoría correspondiente a los bonos abarca todas las emisiones de bonos, tanto las ofrecidas públicamente como las colocaciones privadas. Por último, hay una categoría denominada “nacionalización” en la que se incluyen sólo los bonos u otros instrumentos de endeudamiento emitidos a favor de los antiguos propietarios de bienes nacionalizados. Las deudas contratadas con otros prestamistas a fin de obtener fondos para rembolsar a los propietarios de bienes nacionalizados no deben incluirse en esta categoría.

La deuda privada no garantizada y a largo plazo es la única categoría que los países declaran al SNDD en forma agregada, sin necesidad de desglose por préstamos. Esta deuda se clasifica por deudor en las siguientes categorías: bancos comerciales, empresas de inversión directa y todas las demás empresas. La designación de bancos comerciales abarca todas las instituciones que el FMI define como bancos creadores de dinero para fines estadísticos y que aparecen en los renglones 20 a 27 de la sección dedicada a países de su publicación Estadísticas financieras internacionales (EFI). Los bancos comerciales de propiedad extranjera, incluidas las sucursales de bancos extranjeros, también figuran en esta categoría. Las empresas de inversión directa son empresas, distintas de los bancos comerciales, totalmente de propiedad extranjera, o en las cuales no residentes tienen una participación importante a los efectos de ejercer influencia efectiva en la dirección de la misma. Con excepción de los bancos comerciales de propiedad extranjera, es importante que una empresa clasificada como de inversión directa en los informes de balanza de pagos presentados al FMI se clasifique de la misma forma en el SNDD. Las entidades que no se incluyen en las otras dos categorías se incluyen en la categoría “todas las demás empresas”.

En el SNDD, la deuda privada sin garantía pública se clasifica por acreedores en cuatro categorías: bancos privados y otras instituciones financieras; casas matrices y filiales de empresas extranjeras; proveedores y otros prestamistas privados y organismos oficiales y organizaciones internacionales. La categoría correspondiente a los bancos privados y otras instituciones financieras incluye los bancos comerciales (privados y de propiedad pública) y otras instituciones financieras, tales como los bancos de inversión, las compañías de seguros y otras semejantes. Esta categoría también abarca los bonos ofrecidos públicamente. La categoría correspondiente a las casas matrices y filiales de empresas extranjeras comprende casas matrices, oficinas principales, empresas afiliadas y otras filiales de la entidad extranjera cuyo interés en la empresa nacional hace que se clasifiquen como empresas de inversión directa. La deuda a corto plazo no se clasifica por prestamistas o por instrumentos. Los datos correspondientes a este tipo de deuda se componen ya sea de los datos que los países deudores declaran al Banco Mundial o de estimaciones efectuadas con información suministrada por los prestamistas. Los atrasos en los intereses sobre la deuda a largo plazo se añaden a las estimaciones de la deuda a corto plazo y esta partida figura como un renglón aparte en World Debt Tables.

La clasificación por deudor que efectúa el Manual de Notificación de la Deuda Externa no equivale exactamente a la del Manual de Balanza de Pagos; pero, en principio, es posible establecer una correspondencia entre la clasificación por deudores de los flujos de deuda pública y con garantía pública a largo plazo que efectúa el SNDD con la clasificación que efectúa el anuario Balance of Payments Statistics Yearbook. El Banco Mundial utiliza la información detallada que suministran los países declarantes para clasificar por deudores y acreedores la deuda pública y con garantía pública a largo plazo que figura en la base de datos del SNDD8/.

La OCDE emplea varias categorías normalizadas para clasificar los títulos de crédito a largo plazo. La primera categoría, que se describe en la publicación Financing and External Debt of Developing Countries, identifica los países prestamistas de la OCDE y los mercados de capital, las fuentes multilaterales y otros países prestamistas no integrantes de la OCDE. El sector correspondiente a los países prestamistas de la OCDE y los mercados de capital comprende: asistencia oficial para el desarrollo (AOD); títulos de crédito oficiales y con respaldo oficial, tales como los créditos oficiales a la exportación, créditos garantizados de proveedores y créditos bancarios garantizados; mercados financieros, que incluyen bancos y bonos; y otros créditos financieros privados. En la publicación External Debt Statistics la categoría de países prestamistas de la OCDE y mercados de capital se divide en cuatro subcategorías: AOD; títulos de crédito comerciales no bancarios (créditos de proveedores y créditos oficiales a la exportación); títulos de crédito garantizados (créditos financieros) y otros títulos de crédito bancarios (principalmente no garantizados), incluidos los bonos.

El informe Geographical Distribution of Financial Flows to Developing Countries presenta datos sobre los desembolsos brutos y netos de cada uno de los países en desarrollo, que los países fuente o acreedores declaran como transacciones; en esta publicación no aparecen cifras sobre saldos de deuda. Por cada país receptor, se clasifican los desembolsos brutos y netos según el origen de los recursos, por ejemplo, países miembros del Comité de Asistencia para el Desarrollo (CAD), organismos multilaterales y países árabes que efectúan donaciones de ayuda.

En otras tabulaciones de la OCDE provenientes del SNDA, los datos correspondientes a cada país prestatario se clasifican por categorías de acreedores, y los títulos de crédito se suelen desglosar entre los que tienen un vencimiento inicial de un año o menos y los que tienen un vencimiento mayor.

Posición de inversión internacional

Muchos países recopilan y publican información sobre la posición de inversión internacional, que abarca todos los activos y pasivos frente al exterior, incluidas las participaciones de capital y los títulos de deuda en la categoría de los pasivos. En la quinta edición del Manual de Balanza de Pagos se presta mucha más atención a la elaboración de esos estados y se incluye un estado de conciliación en el que figuran los principales componentes que afectan el valor de las partidas de la posición de inversión internacional y su evolución en el transcurso del período correspondiente (véase el anexo III).

El presente análisis se centra principalmente en los componentes de la posición de inversión internacional que se refieren a la deuda y su relación con los componentes declarados por los acreedores en el SNDA y por los deudores en el SNDD. No obstante, como se señala en el capítulo II, los miembros del GITEDE amplían, por motivos analíticos más generales, el alcance de los flujos financieros, más transferencias, que toman en cuenta al comparar las finanzas externas con la situación económica de los países prestatarios. Para ese fin, la base de información incluye los dos flujos que no generan deuda, sobre todo la porción que no corresponde a deuda de la inversión directa extranjera y el componente de donación de las transferencias unilaterales. Las donaciones pueden dividirse a su vez en “donaciones financieras” (suministro de bienes y servicios que respaldan la formación de capital fijo en el país receptor) y “cooperación técnica”, que eleva el nivel del capital humano mediante la capacitación y la educación.

Principales Elementos de la Conciliación de los Saldos y los Flujos

La presente sección se refiere principalmente a la conciliación de los datos sobre saldos de deuda externa con los datos sobre flujos de capital o de recursos que contienen los sistemas de notificación de los organismos que integran GITEDE. La información sobre saldos de deuda es importante para muchos fines analíticos, entre ellos para entender la evolución de la carga de la deuda en el transcurso del tiempo; no obstante, la base para la mayoría de los análisis de la evolución económica actual de los países en desarrollo, la distribución de la carga entre los países acreedores y las fluctuaciones de los tipos y fuentes de financiamiento, es la información relativa a los flujos brutos y netos de recursos, con posibles variaciones en las definiciones y las mediciones de los flujos de recursos o de capital. Estos conceptos abarcan flujos distintos de los que se analizan en este informe, tales como la inversión directa o las transferencias unilaterales, sobre todo el componente de donación. Por lo tanto, es importante tener la capacidad de ajustar los datos relativos a la deuda a fin de obtener medidas convencionales sobre el suministro de recursos, excluyendo factores que solamente afectan el valor declarado de los saldos de deuda.

La importancia relativa de los diversos tipos de ajustes para conciliar los saldos y los flujos de deuda depende de la configuración de cada uno de los cuatro sistemas. Tanto el SNDA de la OCDE como el SNDD del Banco Mundial recopilan y publican información completa y detallada sobre los saldos y flujos de deuda. En principio, estos organismos pueden coordinar plenamente las cifras sobre los saldos y flujos ya que recopilan o preparan sus propias estimaciones de los factores que no constituyen flujos (véase el capítulo II). En cambio, el BPI basa su sistema de información sobre la actividad bancaria principalmente en datos de saldos al final del período, pero la información relativa a la composición de monedas de los activos y pasivos permite preparar estimaciones de la variación de los saldos, tomando en cuenta el ajuste cambiario. La posición del FMI es intermedia. Aunque el FMI recopila sistemáticamente datos pertinentes sobre flujos al compilar las estadísticas de balanza de pagos de un país, no todos los países compilan su correspondiente estado de la posición de inversión internacional. Es posible establecer la correspondencia entre los saldos y los flujos, pero sólo cuando los países suministran los datos necesarios.

La OCDE y el Banco Mundial reciben informes detallados de los países acreedores y deudores, respectivamente, sobre gran parte de la deuda pendiente de rembolso, y los añaden a la información proveniente de otras fuentes, como se menciona en el capítulo II, a fin de elaborar un cuadro completo de la deuda externa de cada país. En lo que atañe a los datos bancarios del BPI, no hay una fuente adecuada de datos que permita verificar la exactitud de las estimaciones de los flujos derivados de los datos sobre saldos. Desde la óptica del FMI, la medición precisa de los flujos es de interés primordial; sin embargo, la institución reconoce cada vez más que la compilación de datos sobre la posición de inversión internacional (sobre todo cuando se basa en fuentes distintas de los datos de flujos) constituye un medio importante para evaluar la exactitud de los datos de flujos. Es innegable que a veces la posición de inversión internacional es la única fuente para cuantificar flujos que, por diversas razones, son omitidos de los datos de balanza de pagos que los países declaran al FMI.

En el caso del FMI hay una dimensión adicional: la relación entre los datos declarados sobre flujos de capital y los datos declarados en cuenta corriente, tanto en lo que se refiere a cada país como a los agregados regionales y mundiales. Se puede establecer un punto de comparación entre el saldo de los flujos de capital y la balanza en cuenta corriente de cada país; en principio, los montos correspondientes a estos saldos deben ser iguales, pero con signo contrario. Toda discrepancia apreciable entre los saldos de la balanza en las cuentas corriente y de capital puede ser un indicio de problemas con los datos. Estas discrepancias pueden servir como base para el examen de los flujos de deuda y otras transacciones que se declaran en las cuentas internacionales.

Muchos de los problemas de la conciliación de los saldos y los flujos son comunes a todos los compiladores de datos sobre la deuda. En las subsecciones siguientes se identifican los principales elementos de la conciliación y sus características generales y se describe la forma en que cada institución compiladora aborda, en principio, la tarea.

Conversión monetaria

En todos los sistemas de compilación es indispensable convertir primero los datos recibidos en una variedad de monedas a datos denominados en una unidad de cuenta común, que suele ser el dólar de EE.UU. Segundo, es importante conciliar el valor de los saldos de activos y pasivos, a determinadas fechas, con el valor que indican los datos acumulados de transacciones declaradas (o estimadas) en el período transcurrido. En lo que respecta a los préstamos que los países acreedores y deudores notifican al FMI, la OCDE y el Banco Mundial, los datos se refieren a los desembolsos y los rembolsos, respectivamente. Los acreedores y los deudores también suministran datos a la OCDE y al Banco Mundial sobre los saldos al final de cada período. El FMI recibe datos agregados de algunos países sobre los saldos de la deuda como parte del estado de la posición de inversión internacional.

Los datos de flujo suelen convertirse a dólares de EE.UU. empleando el tipo de cambio medio vigente durante el período, en tanto que el saldo de la deuda se calcula utilizando los tipos de cambio vigentes al final de cada período. Al estimar los flujos netos a partir de las cifras del saldo de la deuda, la variación de la deuda entre dos fechas de declaración de final de período genera una estimación distorsionada de los flujos netos, que refleja las diferencias en los tipos de cambio empleados. Es posible eliminar este efecto reconvirtiendo los datos a moneda original, calculando la variación del saldo de la deuda y convirtiendo nuevamente los resultados a dólares de EE.UU. al tipo de cambio medio vigente durante el período. Esta información se puede obtener con respecto a cada transacción; y también se puede obtener, aunque menos detalladamente, con respecto a los créditos privados a la exportación garantizados, cuyos datos sobre flujos y saldos se relacionan con montos agregados de conjuntos de transacciones.

Es menester tener presente las diferencias entre la moneda en la que se presentan los datos y la moneda en que se efectúa la transacción. Si el tipo de cambio para convertir a dólares de EE.UU. transacciones denominadas en otra moneda presenta variaciones, cambiará el monto en dólares de EE.UU. de la deuda, lo que haría pensar en un flujo cuando en realidad no hubo tal. Esto puede dificultar la conciliación de los datos sobre saldos y flujos de deuda. Por ejemplo, una deuda de DM 300 aparecerá registrada con un valor de US$200 si el tipo de cambio es de US$1 = DM 1,50. Ahora bien, si el tipo de cambio ha bajado a US$1 = DM 2, la misma deuda registrará un valor de US$150. Ante la falta de información con respecto a la transacción original en DM, un compilador de datos podría inferir, basado en la cifra en dólares EE.UU., que se ha efectuado un pago de US$50. Asimismo, al emplear los datos de flujo para estimar la deuda pendiente de rembolso, un préstamo de DM 300, que se registra como un desembolso bruto al tipo de cambio de US$1 = DM 2, elevará en US$150 el monto de la deuda pendiente de rembolso (sin que haya tenido lugar un flujo financiero). Ahora bien, si al final del período el tipo de cambio es de US$1 = DM 1,50, la deuda aparentemente registrará un aumento, pasando a US$200, contra un flujo declarado por valor de US$150.

Los datos del BPI sobre los créditos bancarios se refieren únicamente a saldos, pero a partir de las variaciones de los saldos registradas durante un período dado se efectúan estimaciones de “flujos”. El BPI publica, de manera independiente y conjuntamente con la OCDE9/, estimaciones, ajustadas con respecto al tipo de cambio, de las variaciones de los títulos de crédito bancarios obtenidas mediante, primero, el cálculo del equivalente en dólares de EE.UU. del saldo de la deuda al inicio de cada período, utilizando los tipos de cambio vigentes al final del período, y, segundo, la comparación del resultado con el total obtenido al final del período utilizando los mismos tipos de cambio. Este procedimiento permite identificar de inmediato el monto del aumento (o el descenso) de los títulos de crédito de no haberse presentado variaciones en el tipo de cambio durante el período. Es posible alcanzar un grado de precisión aceptable con este procedimiento puesto que la mayoría de los países declarantes desagregan los títulos de crédito correspondientes a cada país prestatario en, como mínimo, cuatro, y a veces hasta nueve monedas principales, además del ecu.

Un factor relativamente nuevo que puede complicar la información existente sobre la composición por monedas de los saldos y flujos de deuda de un país dado es el creciente uso de los canjes de monedas. Este mecanismo permite al acreedor o al deudor cambiar la moneda en que realiza los pagos de principal o intereses, a fin de minimizar, o limitar, las pérdidas o utilidades potenciales que pueden generar las fluctuaciones de la paridad entre la moneda nacional y la moneda de rembolso de determinada deuda. En caso de que ello ocurra, los registros existentes de la moneda de rembolso quizás no sean exactos. Cabe destacar que conforme a la quinta edición del Manual de Balanza de Pagos, los instrumentos financieros derivados, tales como los canjes de moneda, se declaran por separado.

Los miembros del GITEDE tratan las conversiones del tipo de cambio de diversas maneras. Al declarar sus estados de flujos al FMI, por ejemplo, los países pueden expresar los datos sobre los flujos de capital en la unidad de cuenta que hayan adoptado para su propio uso. En la cuarta edición del Manual de Balanza de Pagos se recomienda, en principio, el empleo del tipo de cambio vigente al momento del contrato como base para la conversión. No obstante, a los efectos prácticos, el Manual reconoce que quizás no se disponga del tipo de cambio vigente al momento del contrato y por consiguiente sugiere que se utilice un promedio de los tipos de cambio del mercado vigentes durante el período en el que se celebraron las transacciones. Cuando se derivan estadísticas de flujos a partir de los datos sobre saldos, el FMI recomienda un procedimiento similar al que utiliza el BPI.

En el SNDD, se declara la información en la moneda en que la deuda es pagadera o en la que se efectuaron las transacciones, por lo que los datos relativos a cada préstamo se encuentran registrados en diversas monedas. Las cifras de flujos, es decir, los desembolsos y pagos del servicio de la deuda, se convierten a dólares de EE.UU. utilizando los tipos de cambio promedio de cada moneda durante el período en el que ocurrieron las transacciones. Las cifras de saldos se convierten a dólares de EE.UU. utilizando el tipo de cambio vigente al final del período.

Los países integrantes del CAD notifican a la OCDE sus estadísticas de flujos relacionados con dicha asistencia en dólares de EE.UU., indicando los tipos de cambio que utilizaron para convertir la información en moneda nacional a dólares de EE.UU. Los datos que los países declaran al SNDA normalmente se expresan en las respectivas monedas nacionales, y vienen acompañados de una nota sobre la moneda de rembolso, o la moneda del título de crédito, en caso de que esta moneda sea distinta de la moneda nacional. Cuando en la operación se emplean dos o más monedas, lo cual rara vez sucede, las instrucciones de declaración prescriben la conversión de los montos en una sola moneda utilizando el tipo de cambio medio del período correspondiente a la notificación al CAD o, si se desconoce este tipo, el promedio más representativo que pueda obtenerse del tipo de cambio.

Cabe añadir que un aumento del valor en dólares de EE.UU. de la deuda pendiente de rembolso no significa que aumente la carga del servicio de la deuda. Si la moneda del país deudor se está apreciando, la mejora de los términos del intercambio reducirá la carga real futura del servicio de la deuda. Si la deuda es pagadera en monedas distintas del dólar de EE.UU. y la moneda del país, y estas monedas se aprecian con respecto al dólar de EE.UU., el efecto sobre el deudor dependerá de la composición de monedas de sus transacciones internacionales. En todo caso, las fluctuaciones futuras de los tipos de cambio pueden modificar considerablemente el significado de la medición corriente de la deuda de un país.

Variación del valor de mercado

Además de las variaciones originadas por las fluctuaciones de los tipos de cambio, los movimientos de los precios del mercado también pueden crear problemas para la comparación de los valores declarados. Las fluctuaciones del valor de mercado pueden afectar la derivación de flujos a partir de los saldos así como la comparación de los datos declarados por los acreedores y por los deudores. Este problema normalmente no se presenta en los créditos de gobierno a gobierno, pero aparece en el caso de la deuda negociable en el mercado (por ejemplo, los valores y algunos préstamos bancarios) y se complica aún más con los canjes de deuda por participaciones de capital o con las medidas unilaterales de los deudores o los acreedores.

Asimismo, pueden ocurrir grandes cambios en la valoración del mercado de los préstamos bancarios. Los datos del BPI ofrecen información sobre los títulos de crédito bancarios, útil tanto para la OCDE como para el Banco Mundial. En la medida en que los bancos ajusten el valor declarado de los títulos de crédito que consideran negociables, conforme a la cotización de estos activos en el mercado, deben eliminarse estas variaciones aparentes de los saldos de deuda a fin de llegar a una cifra nominal verdadera de saldos de la deuda y a una cifra de “flujos”. Además, puede ocurrir que los ajustes realizados por los bancos acreedores no aparezcan en las cuentas de los países deudores, de modo que los dos conjuntos de datos pueden proporcionar, a primera vista, indicaciones contradictorias acerca de la evolución de los títulos de crédito bancarios frente a los países en desarrollo. Asimismo, los montos que los bancos declaran para fines estadísticos pueden ser distintos de los que mantienen en otras cuentas para cumplir con normas reglamentarias o tributarias. Por lo tanto, los bancos pueden ajustar el valor en libros de los activos en función de las fluctuaciones del mercado o las normas reglamentarias, pero no consignar necesariamente esas modificaciones en las declaraciones que suministran a los organismos estadísticos.

Los títulos de crédito bancarios se negocian con cierta frecuencia en el mercado. Si un banco declarante vende un título de crédito bancario a una entidad no declarante, la deuda del país que emitió el título registrará un descenso en las estadísticas basadas en información del acreedor. Si un banco declarante vende un título de crédito bancario a otro banco declarante, los datos agregados indicarán un descenso de las tenencias del vendedor así como un aumento de las tenencias del comprador. Las dos transacciones sólo se cancelarán mutuamente si, por extraña casualidad, el precio de venta es el mismo precio al que el vendedor registró en sus libros el título de crédito. Debido a estas características, las diferencias en los saldos de deuda pueden dar una estimación distorsionada de los flujos netos en un período de mucha actividad o variación de los precios en los mercados secundarios.

Cada organismo tiene su propio método para abordar el problema de la valoración del mercado. En las estadísticas de balanza de pagos, la base para el registro de los datos sobre flujos de capital y saldos debe ser, y suelen ser, los precios de mercado de las transacciones financieras correspondientes. El concepto de precios de mercado que emplea en el Manual de Balanza de Pagos es el mismo que se aplica en el Sistema de Cuentas Nacionales de 1993: la suma de dinero que un comprador paga por un bien a un vendedor en una transacción consensual entre partes independientes entre sí, que efectúan el intercambio por motivos puramente comerciales. En lo que respecta a los bienes financieros que son objeto de comercio en mercados organizados, incluida la deuda de los países en desarrollo que se negocia en mercados secundarios, el precio establecido en el mercado satisface la definición. En el caso de los bienes financieros no negociables, principalmente los préstamos, el precio de mercado imputado es el valor nominal. En la práctica, la mayoría de los países deudores declaran sus datos según el valor nominal.

El SNDD no aborda explícitamente la cuestión de la valoración del mercado. No obstante, en algunas transacciones, tales como el rembolso de bonos o deuda rembolsada o recomprada a un precio distinto al de su valor nominal, el Manual de Notificación de la Deuda Externa estipula que los países declarantes deben registrar el monto efectivamente pagado y, además, indicar, en una nota al pie de la página, el valor nominal de la deuda redimida.

El SNDA registra los compromisos de préstamo a su valor nominal. En lo que se refiere a los créditos de exportación, el valor nominal se define como el monto del crédito otorgado, sin incluir los pagos en efectivo efectuados por el comprador. Un punto importante acerca del SNDA es que se registra el valor de las donaciones al costo que representan para el donante. Este valor puede o no corresponder a los precios del mercado mundial (véase la sección sobre la condonación de la deuda) o al valor declarado por el país receptor. Las únicas excepciones significativas a esta regla son las donaciones y los préstamos de ayuda alimentaria, que se valoran a los precios de mercado.

Anulación o condonación de la deuda

En los siguientes párrafos se analizan casos en los que la deuda se reduce o elimina por acuerdo mutuo entre dos partes. Cuando en virtud de dicho acuerdo se elimina parte o la totalidad de la deuda pendiente de rembolso, o de su servicio, la transacción debe figurar en los registros financieros como un flujo de recursos. El efecto anual de la anulación se observa en los pagos de principal y de intereses, no los pagos de intereses futuros que hubieran sido exigibles. En estadísticas de balanza de pagos, los datos del Banco Mundial y las estadísticas de la OCDE sobre el flujo de recursos hacia los países en desarrollo se aplica esta convención. En lo que respecta a los datos sobre saldos, cuando entra en vigor la anulación de la deuda, el monto total de la deuda pendiente de rembolso se elimina inmediatamente de los registros.

La conciliación de los saldos y los flujos exige información completa sobre la situación de cada préstamo anulado. Puesto que no ha tenido lugar ningún movimiento de fondos, es necesario realizar un asiento de contrapartida, es decir un flujo imputado, a fin de mantener la relación entre la variación de los saldos de deuda y las cifras de flujos. Este principio rige para la reorganización de la deuda en general y, más concretamente, para el refinanciamiento y la reprogramación.

En el contexto de la balanza de pagos, ocurre una condonación de la deuda cuando un acreedor condona la totalidad o parte de la deuda de un país. El registro contable de la condonación de la deuda varía según el período en que originalmente eran exigibles las obligaciones del servicio de la deuda condonada. Para el caso de la condonación de las obligaciones en mora, es decir, cuando se condonan los pagos atrasados, la contabilidad del país deudor registra una reducción de los atrasos como débito en la cuenta de capital y como crédito en transferencias unilaterales. Los intereses condonados exigibles en el período corriente se registran como débito en renta de la inversión. En cuanto a la condonación del principal exigible en el período corriente, en la contabilidad aparece un descenso del pasivo relacionado con un préstamo existente que se registra como un débito en la cuenta de capital y un crédito en transferencias unilaterales. En el caso de la condonación de obligaciones aún no vencidas, aparece un asiento de crédito en transferencias unilaterales por el monto del principal pendiente de rembolso, sin incluir los intereses futuros. Puesto que los futuros abonos de principal condonados no constituyen una obligación correspondiente al ejercicio actual, no se requiere un asiento de financiamiento excepcional a los efectos de la balanza de pagos. El financiamiento excepcional se define como el financiamiento obtenido para satisfacer una necesidad de balanza de pagos. En el anexo IV se enumeran los componentes del financiamiento excepcional.

En el SNDD, al igual que en la balanza de pagos, la condonación de la deuda tiene lugar cuando un acreedor condona la totalidad o parte de la deuda de un país. El monto total de la deuda condonada se borra del registro de la deuda pendiente de rembolso y se trata como un ajuste del saldo de la deuda. Se asienta una contrapartida o se imputa un flujo para el principal en mora, principal exigible en el ejercicio corriente, la suma de los pagos futuros del principal, intereses en mora e intereses exigibles en el ejercicio corriente. Por consiguiente, en el SNDD se identifica claramente el efecto de la condonación de la deuda tanto en los saldos como los flujos y es posible efectuar la conciliación con los datos de balanza de pagos.

En la OCDE, la condonación de la deuda consiste en la renuncia del acreedor, de acuerdo con el país deudor, a un título de crédito con validez legal en lo que respecta a uno o más vencimientos del principal e intereses, dando lugar a una donación del acreedor al deudor. Cuando se condona una deuda a fin de promover el desarrollo o bienestar del receptor, se registra como una donación de AOD. La anulación, por parte del sector oficial, de deuda que no reúne los requisitos para ser incluida en la categoría de AOD se registra como donación en la categoría de otros flujos oficiales.

En las estadísticas del saldo de la deuda, el monto total de la deuda anulada (el principal y los atrasos de pagos de intereses) se resta inmediatamente del monto pendiente de rembolso, en tanto que en las estadísticas de flujos sólo la condonación del monto del principal y los intereses vencidos o en mora se registran inmediatamente; los montos condonados del principal y los intereses exigibles en el futuro se registran en el año en que vencen. La condonación se registra como desembolso de una donación de AOD, equivalente al monto del principal y los intereses condonados, con un asiento de contrapartida equivalente al monto del principal condonado que figura como amortización en el sector del préstamo condonado (AOD, otros flujos oficiales o sector privado). Los montos equivalentes a los intereses condonados se registran también como pagos de intereses imputados. Además, la totalidad del monto condonado, incluido el valor presente de los pagos de intereses futuros a los que se ha renunciado (descontados a una tasa del 10% anual), se declara como un compromiso cuando se acuerda la condonación. Toda reducción de la tasa de interés que se cobra por un préstamo también se considera condonación de intereses, dando lugar a una donación sin asentar una contrapartida en la partida amortización.

Provisiones y cancelación contable de la deuda

La decisión unilateral del acreedor o del deudor de excluir la totalidad o parte de la deuda de las cuentas declaradas puede suscitar apreciables discrepancias entre los datos de la deuda declarados por los acreedores y los datos declarados por los deudores, puesto que esta medida afecta la notificación que realiza sólo una de las dos partes. Ante la posibilidad de incurrir en pérdidas, los acreedores pueden considerar prudente reducir el valor en libros de los títulos de deuda a su favor. Esto puede realizarse ya sea mediante la constitución de provisiones o reservas para hacer frente a posibles pérdidas, o mediante la cancelación contable de los créditos. En las primeras etapas de la estimación de las posibles pérdidas, es probable que los acreedores constituyan reservas en vez de modificar el valor en libros de los activos. En ese caso, no se produce ningún efecto visible sobre los datos que se consignan en las estadísticas de deuda, ya sea como saldos o como flujos declarados por los bancos o por los acreedores no bancarios, cuando no se deducen las provisiones de los créditos declarados. En la mayoría de los países, los bancos no deducen, en sus declaraciones, las provisiones de los títulos de crédito. Si persiste la posibilidad de pérdidas, aumentan las probabilidades de que los bancos reduzcan, antes que otros acreedores, directamente el valor en libros de los créditos. Esta cancelación contable afecta inmediatamente la cantidad de crédito pendiente de rembolso que los bancos declaran y por consiguiente se requiere un ajuste para derivar datos relativos a los flujos a partir de los datos del BPI sobre los saldos de la banca internacional. En caso extremo, cuando un banco decide efectuar una cancelación contable del monto total de un crédito sin garantía, considerándolo irrecuperable, omitirá el monto que previamente registraba en sus informes, y el usuario de los datos podría deducir equivocadamente que se han efectuado los pagos correspondientes. En lo que respecta al deudor, el repudio de la deuda podría suscitar un descenso de la deuda externa declarada, pero este problema no es frecuente. Al igual que en el caso de la cancelación contable de la deuda, esta medida unilateral no se consideraría, en principio, una transacción.

En la balanza de pagos, cuando los acreedores ajustan unilateralmente sus balances mediante la constitución de provisiones específicas o generales con respecto a su cartera de activos, dichos balances pueden registrar una cancelación contable parcial o total de un título de crédito dado. Estos tipos de ajustes no se registran como transacciones en las cuentas de balanza de pagos puesto que no ha mediado un contrato con la otra parte que suscribió el titulo de crédito. Por consiguiente, en las estadísticas de balanza de pagos no se registran las provisiones ni las cancelaciones contables, parciales o totales. Estas medidas, por ser adoptadas por los acreedores, tampoco figuran en el SNDD, ya que no afectan los registros de los deudores. No obstante, en lo que se refiere a la posición de inversión internacional, se deben tomar en cuenta estas medidas en la medida en que reflejen variaciones del valor de mercado de los instrumentos financieros en cuestión. La índole de la variación del valor de los instrumentos pendientes de pago debe identificarse mediante una partida de conciliación.

Las cancelaciones contables, parciales y totales, se reflejan tanto en los datos de saldos suministrados por el BPI como en los datos declarados en el SNDA con respecto a los préstamos oficiales y los créditos de exportación con garantía oficial. En las estadísticas de flujos, los acreedores podrían declarar las cancelaciones contables efectuadas por el sector oficial como “otras donaciones oficiales” en la misma forma en que la condonación de la deuda se registra como una donación de AOD. No existen reglas específicas para la declaración de las cancelaciones contables del sector privado. No obstante, cuando los datos sobre flujos privados se basan en la variación de los saldos, la cancelación contable no produce ningún efecto. Por lo tanto, las cancelaciones contables se consignan en los datos de la OCDE pero no producen efecto alguno sobre los datos de flujos del SNDD ni los registros de balanza de pagos.

Reestructuración

La reestructuración abarca muchos tipos de acuerdos que entrañan variaciones de la deuda existente, tales como el refinanciamiento, la reprogramación u otras disposiciones que modifican la obligación del deudor de pagar el principal, los intereses, o ambos. Aparte de la capitalización de los intereses, estos acuerdos no modifican el monto del principal de la deuda, pero el programa de rembolsos podría extenderse o se podría reformar el sector acreedor o deudor o el tipo de deuda. Cuando los intereses vencidos forman parte del acuerdo de reestructuración, se suele estipular que el monto de los intereses, y a veces los intereses de mora, se añadan al principal de la deuda pendiente de rembolso.

El refinanciamiento suele transformar un conjunto de préstamos (o determinadas porciones de un conjunto de préstamos) en un solo préstamo. El sector oficial puede efectuar un solo préstamo para refinanciar deudas que originalmente resultaron de la adquisición de créditos privados a la exportación. Por la parte receptora, la obligación de rembolso puede cambiar y, del importador o deudor original, pasar a recaer sobre el banco central o la dependencia del gobierno que asume la responsabilidad de transferir el correspondiente monto de divisas. Estas variaciones figuran en los datos estadísticos de los países acreedores como un aumento de los créditos frente al gobierno y un descenso de créditos frente al sector privado. En cada caso, ocurre una variación correspondiente en el saldo de la deuda sectorial, pero la medición agregada de los flujos de recursos no indicará que se ha realizado un refinanciamiento, a menos que se efectúe un asiento especial para registrar el desplazamiento de un sector a otro y facilitar la conciliación entre los saldos y los flujos de deuda. Asimismo, puede ocurrir un desplazamiento sectorial en el país deudor si el sector oficial asume una deuda privada. Debe recalcarse que los asientos efectuados se refieren a traspaso de propiedad dentro de los límites del país acreedor o deudor, y no a un movimiento internacional de fondos. Los mismos principios son aplicables a la reprogramación de los vencimientos de préstamos externos. En este caso, sin embargo, como los préstamos siguen existiendo, no surge el problema del desplazamiento intersectorial.

Reprogramación

En el marco de la balanza de pagos, la reprogramación de la deuda se define como un aplazamiento oficial de los pagos del servicio de la deuda mediante la aplicación de nuevos plazos para el pago de los montos diferidos. La contabilidad de la reprogramación en la balanza de pagos depende del período contable en el que vencen las obligaciones del servicio de la deuda. En lo que respecta a la reprogramación de obligaciones vencidas y en mora, es decir, cuando se reprograman los atrasos, la contabilidad refleja una reducción de los atrasos y la creación de un nuevo préstamo. En la presentación detallada del anuario Balance of Payments Statistics Yearbook, los asientos comprenden un débito en la partida de capital a corto plazo (otros pasivos) por un monto equivalente a los atrasos reprogramados y un crédito en la partida de capital a largo plazo (giros contra préstamos recibidos). En la presentación agregada del anuario se registra una variación de la índole del financiamiento excepcional —es decir, una reducción de los atrasos financiada mediante otro préstamo a largo plazo10/.

En lo que respecta a la reprogramación de obligaciones corrientes, es decir, los intereses y la amortización a medida que vencen los pagos, los asientos contables correspondientes a la presentación detallada de la balanza de pagos son: en lo que atañe a los intereses, un débito en la cuenta corriente en la partida de otra renta de la inversión (intereses) y, en lo que respecta a la amortización, un débito en la cuenta de capital en la partida de capital a corto o largo plazo (rembolsos de préstamos recibidos), dependiendo de los vencimientos del préstamo original. Tanto los pagos de intereses como la amortización reprogramados figuran como un crédito en la partida de capital a largo plazo de la cuenta de capital (giros contra préstamos recibidos). En la presentación agregada, el crédito se registra en la categoría de financiamiento excepcional. Este marco contable refleja la reducción de los pasivos relacionados con un préstamo existente y la creación de un préstamo nuevo, que figura como una partida de financiamiento de la balanza de pagos.

En lo que respecta a la reprogramación de obligaciones aún no vencidas, los asientos deben reflejar una variación de los vencimientos. En principio, los asientos deben reflejar el monto total de las obligaciones futuras reprogramadas mediante el acuerdo de consolidación. No obstante, en lo que respecta a los acuerdos plurianuales, la reprogramación de obligaciones de vencimiento futuro suele depender del cumplimiento de ciertas condiciones al vencerse las obligaciones. En ese caso, la recomendación sobre las cuentas de balanza de pagos es que se registren los asientos únicamente en el período siguiente al cumplimiento de las condiciones especiales. Puesto que la definición de necesidad de balanza de pagos no se extiende a la reprogramación de las obligaciones aún no vencidas, no se hace distinción entre los asientos de la presentación detallada y la presentación agregada que figuran en el anuario. Los asientos correspondientes a reprogramaciones que entrañan la conversión de un préstamo a corto plazo en un préstamo a largo plazo serían: un débito en la partida de capital a corto plazo y un crédito en la partida de capital a largo plazo. En lo que se refiere a la reprogramación de un préstamo a largo plazo, tanto los asientos de débito como los de crédito se registrarán en la partida de capital a largo plazo11/.

En el SNDD, la reprogramación de la deuda consiste en un acuerdo entre el deudor y el acreedor con respecto a la modificación del calendario y condiciones de pago de la amortización y los intereses, que se aplica a obligaciones vencidas en mora o que vencen en determinada fecha futura. En la compilación y presentación de los datos relativos a la deuda se hace una distinción entre los flujos de caja y los flujos imputados. Los flujos imputados reflejan la reprogramación de los pagos del servicio de la deuda, las variaciones de la situación del acreedor o el deudor y el traspaso de los pasivos de un instrumento financiero a otro como resultado de la reprogramación, registrándose por separado en el SNDD. Asimismo, en World Debt Tables aparecen en forma impresa en una sección especial (Reestructuración de la deuda) que complementa la información suministrada en valores de caja.

La metodología que ha establecido el SNDD para registrar la reprogramación de la deuda difiere de la metodología que normalmente se emplea para registrar estas transacciones en las estadísticas de balanza de pagos. En el SNDD, los vencimientos reprogramados en el contexto de un acuerdo de reprogramación plurianual se registran a medida que éstos van venciendo. En cambio, en las estadísticas de balanza de pagos, la reprogramación incondicional de obligaciones de vencimiento futuro deben figurar en el período en que se firmó el acuerdo. No obstante, una reprogramación condicional que afecta obligaciones de vencimiento futuro no se registra en el período contable en curso sino en el período en el que el deudor cumple las condiciones estipuladas. Esta diferencia contable en lo que se refiere a la reprogramación reduce la posibilidad de comparar los flujos relacionados con la deuda que aparecen en el anuario Balance of Payments Statistics Yearbook y el SNDD.

La OCDE12/ define la reprogramación (prórroga del vencimiento) de la deuda como una técnica mediante la cual se da fuerza legal a un programa revisado que aplaza los pagos de principal y los intereses correspondientes a uno o más préstamos, conservando la identidad de cada uno de ellos y sin modificar el acreedor. La expresión reprogramaciones múltiples se emplea cuando el mismo acreedor incorpora los vencimientos (incluidos los atrasos) de más de un préstamo a un nuevo préstamo único al mismo deudor. Para efectos estadísticos, una reprogramación múltiple recibe un trato semejante al de un préstamo de refinanciamiento. En la base de datos de la OCDE, la reprogramación (prórroga de vencimiento) se registra mediante la modificación del calendario de pagos del préstamo en cuestión. Se solicita a los encargados de declarar los datos que notifiquen esta medida en las declaraciones que rinden al SNDA.

Refinanciamiento

En el marco de balanza de pagos, el refinanciamiento de la deuda se define como la conversión de los atrasos, y la totalidad o parte de la deuda original, en un nuevo préstamo. Cuando se refinancia una deuda por necesidad de financiamiento de la balanza de pagos, los asientos de débito de los pagos de intereses refinanciados que vencen en el período corriente se registran en la cuenta corriente y los pagos de principal refinanciados se registran en la partida de capital a corto o a largo plazo. Los asientos de crédito se registran en la partida de financiamiento excepcional de la presentación agregada del anuario Balance of Payments Statistics Yearbook y en la partida de capital a largo plazo en la presentación detallada.

El SNDD adopta la convención de la balanza de pagos para definir el refinanciamiento pero hace una distinción entre el refinanciamiento “voluntario” y el “involuntario”. El refinanciamiento “voluntario” ocurre cuando los países que tienen libre acceso a los mercados de capital aprovechan una situación favorable para obtener préstamos y pagan por anticipado deudas existentes contratadas en condiciones menos ventajosas, remplazándolas por préstamos a las tasas de interés vigentes en el mercado. Estas transacciones constituyen transacciones financieras normales y tanto el pago anticipado del préstamo refinanciado como los desembolsos del nuevo préstamo se registran en el SNDD; las convenciones establecidas para la reestructuración de la deuda no son aplicables en este caso.

El refinanciamiento involuntario se presenta cuando un país experimenta escasez de divisas; es equivalente al concepto de refinanciamiento del FMI por necesidad de financiamiento de la balanza de pagos. En este caso, el refinanciamiento constituye una opción más frente a la reprogramación y se desprende de un acuerdo entre el deudor y el acreedor que intenta evitar un incumplimiento inminente. En el SNDD, el refinanciamiento involuntario es sinónimo de reprogramación y recibe un trato semejante en la compilación y presentación de las estadísticas de deuda. Los pagos del servicio de la deuda, las variaciones de la situación del acreedor o del deudor y el traspaso de los pasivos de un instrumento a otro originados por el refinanciamiento involuntario figuran como flujos imputados. Estos flujos se registran por separado en el SNDD a fin de complementar la información registrada en valores de caja.

La OCDE define el refinanciamiento como el consentimiento del prestamista para conceder un préstamo nuevo que incluya vencimientos identificados de préstamos anteriores. Este nuevo préstamo por lo general abarca, pero no siempre, los atrasos. El préstamo constituye un ente distinto de los préstamos refinanciados, los cuales siguen existiendo (a menos que su vencimiento final se haya refinanciado) en las condiciones originales. El monto del principal y los intereses corrientes y vencidos en mora se registra como un desembolso, compensado mediante un asiento de contrapartida en la partida de amortización, a fin de reflejar la correspondiente extinción de los créditos relacionados con el principal. Cuando el préstamo de refinanciamiento abarca vencimientos futuros, se registra un asiento de desembolsos (junto con un asiento de contrapartida en la partida de amortización) por los respectivos montos exigibles en cada uno de los períodos futuros de declaración cuando llegan dichos períodos. El refinanciamiento de deuda derivada de préstamos anteriores con fines militares y deuda a corto plazo capitalizada en deuda a largo plazo, así como los atrasos de los pagos de intereses de deuda comercial genera un asiento por desembolsos en las estadísticas de flujos del CAD sin que se registre el correspondiente asiento de amortización. Esto se debe a que, por convención, las estadísticas de flujo del CAD no abarcan préstamos con fines militares ni préstamos a corto plazo. Por lo tanto, los desembolsos correspondientes sólo ingresan por primera vez a los datos del CAD una vez que los préstamos han sido refinanciados. En las estadísticas de la OCDE, el refinanciamiento de la deuda a corto plazo y de los préstamos con fines militares, así como los intereses, generan flujos netos. El refinanciamiento no afecta los saldos totales de deuda ya que los montos adeudados siguen formando parte de la deuda del prestatario.

Conversión de la deuda

Cuando un título de crédito se convierte en un activo no relacionado con deuda surgen dificultades de carácter estadístico. Para estos efectos existen varios mecanismos, tales como la conversión de la deuda en capital para inversión, la conversión de la deuda en naturaleza y la compra de deuda a descuento para reinvertirla en el país deudor. En la transacción puede participar un banco o el sector oficial, o la deuda puede ser adquirida por un tercero, como en el caso de que un país suministre asistencia externa.

Con pocas excepciones, la conversión de la deuda en capital suscitará un descenso de los saldos de deuda declarados. Los acreedores declaran una reducción del valor en libros del crédito. Esto puede coincidir, o no, con la reducción de la deuda declarada por el país deudor; el valor de esta deuda normalmente se basará en el valor nominal de la obligación anulada. Dejando de lado las incoherencias que pueden desprenderse de la necesidad de emplear estadísticas del acreedor y el deudor por separado para cada aspecto de la información, los saldos de la deuda mostrarán un descenso equivalente al monto de deuda que se ha convertido. Las transacciones en las cuentas de balanza de pagos se registran a precios de mercado; la valoración del mercado de la conversión de la deuda en capital se fija al precio al que se negocia un título de crédito entre el acreedor y un inversionista de capital, mientras que para la posición de inversión internacional, el valor nominal original de la deuda se eliminará y se remplazará por el valor de mercado de las participaciones de capital que la sustituyeron. En vista de la diferencia de valoración entre el saldo de la deuda y la cantidad registrada como flujo, hará falta también un asiento de conciliación en la posición de inversión internacional. En lo que respecta a los canjes de deuda por bonos, el valor de la transacción por la cual se reducen los préstamos registrados en las cuentas de la balanza de pagos, debe ser equivalente al valor de mercado de los bonos que se adquieren, y no al valor nominal de los préstamos eliminados.

En el SNDD la conversión de la deuda se define como una técnica de reestructuración para convertir la deuda externa pendiente de rembolso en otros instrumentos financieros. El sistema registra dos conversiones: conversión de la deuda en capital, en la que la deuda pendiente de rembolso se capitaliza, reduciéndoselo en un monto equivalente al valor nominal de la deuda convertida, y el intercambio de bonos de salida, que constituyen instrumentos financieros, por la deuda pendiente de rembolso. Si el valor nominal de los bonos es inferior al valor nominal de la deuda eliminada, tiene lugar una reducción adicional de la deuda pendiente de rembolso por un monto equivalente al descuento.

En los datos publicados por el Banco Mundial, el valor nominal de la conversión de la deuda en capital para inversión figura en el renglón correspondiente a la “reducción del saldo de la deuda”. En el SNDD se identifica únicamente el valor nominal de la operación de conversión de la deuda en capital. Por lo tanto, los flujos de este sistema y de la balanza de pagos no serían totalmente conciliables en el caso de los países que emplean este tipo de transacciones. En lo que respecta al canje de deuda por bonos, los datos publicados correspondientes del SNDD indican el valor nominal de la deuda eliminada en el renglón “principal reprogramado”.

La OCDE considera la conversión de la deuda en capital como el intercambio de un título de deuda contractual por una participación de capital. Este tipo de conversión de deuda elimina el monto declarado de la misma, puesto que el concepto de deuda no cobija la inversión en participaciones de capital. En las estadísticas agregadas de flujos, el descenso de la deuda figura como un rembolso imputado. Para compensar este pago, el sistema registra el aumento de la participación externa de capital, que figura como una entrada en las estadísticas de flujos agregados. Puesto que la participación de capital no constituye deuda, parecerá que se ha efectuado un rembolso al examinar únicamente los flujos de deuda. Si los flujos son estimaciones derivadas de datos relativos a la variación de los saldos de deuda, como sucede en el caso de los créditos bancarios, el uso de datos sin ajustes puede llevar a conclusiones erróneas en caso de que haya ocurrido un volumen importante de conversiones de deuda en capital.

En las estadísticas publicadas del CAD, hay asientos que registran la adquisición de participaciones de capital por parte del sector oficial (flujos positivos) y amortización (flujos negativos) del correspondiente monto de deuda. Si el sector oficial ha adquirido a descuento la deuda convertida, la diferencia entre el valor en libros del título de crédito y su valor de mercado (descuento) figura como amortización de un título de crédito del sector privado (cancelación contable de parte de un crédito del sector privado) y no se asientan contrapartidas por la donación privada (involuntaria). La conversión de la deuda en capital, por lo tanto, induce un flujo neto negativo en los datos agregados por el valor de la cancelación contable correspondiente al sector privado.

Si un país acreedor convierte un crédito frente a un país prestatario expresado en moneda extranjera en un crédito expresado en moneda nacional, la deuda sigue igual. No obstante, puesto que se harán rembolsos a una cuenta del país prestatario, ese país ya no necesitará conseguir las divisas correspondientes. Si los fondos que llegan a la cuenta se van a emplear para fines de desarrollo, la OCDE los considera un flujo semejante a una donación, es decir, en las estadísticas de AOD la conversión se registra como una donación, aunque la deuda no varía. Por consiguiente, cuando se realizan pagos en la moneda local, el saldo de la deuda disminuye pero no se registra amortización en las estadísticas de flujos de AOD.

Recompra de deuda

El tratamiento contable es similar en el caso de la recompra de deuda, es decir, cuando un deudor adquiere en el mercado la totalidad o parte de la deuda pendiente de rembolso, por lo general con un descuento13/.

En la balanza de pagos, se deben registrar asientos por el valor de mercado de la transacción: un asiento de débito en la partida pertinente de la cuenta de capital y un asiento de crédito en la partida de activos frente al exterior utilizados para el pago, que en la mayoría de los casos correspondería a las reservas. En lo que se refiere a la posición de inversión internacional, se reducirá el valor nominal de la deuda y el valor pagado reducirá el monto de las tenencias de divisas. Toda diferencia entre el valor de la deuda que se encontraba pendiente de rembolso y el precio efectivo de la transacción figurará como un ajuste en la posición de inversión internacional.

En el SNDD, cuando se realiza una recompra de deuda, el valor de la deuda pendiente de rembolso bajará conforme al valor nominal de deuda que se ha recomprado. Este monto aparecerá en las estadísticas publicadas en World Debt Tables en el renglón “reducción del saldo de la deuda” y también se identifica por separado. Las instrucciones del Manual de Notificación de la Deuda Externa para efectuar las declaraciones dicen así: “…Si se rembolsan o recompran bonos u otras deudas a un valor distinto de su valor nominal o a la par, indíquese la cantidad efectivamente pagada […] e incluyase el valor nominal de la deuda rescatada en una nota al pie.” Por lo tanto, en principio, debe ser posible comparar los flujos relacionados con deuda que figuran en el anuario Balance of Payments Statistics Yearbook con los flujos de caja del SNDD puesto que el valor de mercado de la recompra de la deuda también se señala en ese sistema.

En las estadísticas de flujos de la OCDE, el único tipo de recompras que se registran son las financiadas por donantes del CAD. Cuando un donante bilateral efectúa una donación a una institución multilateral con el objeto de financiar operaciones de recompra de deuda, esta donación no se podrá distinguir de las demás donaciones de AOD a los organismos multilaterales. Cuando un país donante financia directamente una recompra, ésta se declara como donación de AOD y se registra un rembolso imputado en la partida correspondiente al sector privado. En ambos casos, el monto registrado como desembolso es el monto efectivamente pagado, es decir, el valor de mercado. Las estadísticas de la OCDE sobre los saldos de deuda también captan algunas recompras de deuda que no son financiadas por donantes del CAD, ya que los datos del BPI reflejan el valor nominal de toda reducción generada por las recompras efectuadas por los bancos declarantes.

Atrasos

Un elemento importante de los sistemas de contabilidad de la deuda de la OCDE y el Banco Mundial es el tratamiento que dan a los atrasos de pagos del principal y los intereses. Por lo general, cuando no se han pagado los montos del principal e intereses vencidos y exigibles, el monto correspondiente a los intereses en mora se convierte en parte de la deuda pendiente de rembolso. Para contabilizar debidamente las partidas en mora, los datos relativos al servicio de la deuda deben hacer una distinción entre los montos del principal pagados puntualmente, los intereses pagados puntualmente o devengados, los atrasos de pagos del principal liquidados y los atrasos de pagos de intereses liquidados. Este nivel de desglose aparece en los formularios de notificación empleados por la OCDE para las transacciones del sector oficial y, a partir de 1991, para los créditos privados a la exportación garantizados. Los formularios de notificación empleados por el Banco Mundial ofrecen el mismo nivel de desglose. Sin estos datos adicionales, no quedará completa la conciliación de las cifras sobre a los flujos de deuda y la deuda pendiente de rembolso. En la práctica, los declarantes no siempre aportan todos los detalles descritos anteriormente y es menester efectuar algunas estimaciones. Por lo general, se supone que el acreedor aplicará los pagos del servicio de la deuda en primer lugar al pago de los intereses atrasados.

En la balanza de pagos, los pagos del servicio de la deuda deben registrarse como si el deudor los hubiera efectuado en la fecha de vencimiento, con la creación del correspondiente pasivo que representan los atrasos. La metodología de la balanza de pagos para el registro de los atrasos de los intereses que experimenta la economía deudora prescribe un asiento de débito en la cuenta corriente (renta de la inversión) y un asiento de crédito en la cuenta de capital a corto plazo. El registro de los atrasos del principal se compone de un asiento de débito en capital a corto o a largo plazo, según el vencimiento original del préstamo, y un asiento de crédito en capital a corto plazo, independientemente del vencimiento original del préstamo. Cabe anotar que los atrasos son, por definición, a corto plazo hasta que se consolidan. Una vez que se liquidan los atrasos, ya sea mediante el rembolso, la reprogramación o la condonación de la deuda, el registro incluye un asiento de débito en capital a corto plazo y un asiento de crédito en la partida de activos en divisas o capital a largo plazo.

La base de datos del SNDD incluye información sobre el saldo de atrasos de pagos del principal y los intereses y el monto reprogramado de dichos atrasos en un año dado. El Banco Mundial publica estos datos en los World Debt Tables. A los encargados de declarar los datos se les solicita que suministren, por separado, el monto acumulado del principal exigible aún no pagado y los intereses acumulados exigibles y aún no pagados, incluidos los intereses sobre el monto correspondiente a los atrasos de pagos del principal. También se les solicita información acerca de los atrasos de pagos del principal y los intereses reprogramados en un año dado.

El método contable que se aplica en el SNDD para los atrasos no se presta para efectuar una conciliación directa con las estadísticas de balanza de pagos relativas a los flujos de deuda hacia países que registran atrasos en los pagos. Una forma de conciliar los flujos de deuda en esos casos sería la comparación de la suma de los pagos de intereses, los desembolsos netos y la variación neta de los atrasos que se obtienen mediante los dos sistemas. No obstante, en la práctica es difícil de lograr ya que en el SNDD los pagos del principal y los intereses incluyen montos correspondientes a atrasos que han sido liquidados. Estos pagos también se incluyen, sin distinción alguna, en la variación neta de los atrasos.

La mayoría de los acreedores declaran por separado los atrasos de pagos del principal y de los intereses en sus informes al SNDA. Tanto los atrasos de pagos del principal como de los intereses se consideran parte de la deuda pendiente de rembolso a corto plazo, independientemente de las condiciones originales del préstamo. Cuando se incurre en atrasos de pagos de la deuda a largo plazo, el monto correspondiente a dichos atrasos se pasa del largo plazo al corto plazo. En los datos declarados al BPI, los atrasos de pagos del principal y de los intereses casi siempre se incluyen, sin distinción alguna, en los créditos declarados al BPI por los bancos. Los atrasos se reducen mediante pagos, la reorganización de la deuda, la cancelación contable o la condonación de la deuda por parte del acreedor. En las estadísticas de flujos de la OCDE, los pagos de atrasos de los intereses se tratan en forma semejante a los pagos de intereses efectuados puntualmente y no originan flujos. En cambio, la consolidación de atrasos de intereses origina un desembolso, pero no ocurren flujos cuando se consolidan los atrasos de pagos del principal. Cuando se consolidan los atrasos en una deuda a largo plazo, los saldos totales de la deuda no se ven afectados, pero los montos de deuda a corto plazo se transforman en deuda a largo plazo.

Intereses y comisiones

El tratamiento de los intereses, especialmente el efecto de los acuerdos que pueden modificar el monto o el calendario del pago de intereses, también afecta la comparación de los saldos y flujos de deuda que figuran en las estadísticas de balanza de pagos, el SNDA y el SNDD.

En las estadísticas de balanza de pagos, los intereses se componen de ingresos provenientes de préstamos y otros instrumentos de deuda, incluidos los descuentos que remplazan los intereses. Los intereses son pagaderos conforme a un contrato legalmente vinculante entre el acreedor y el deudor. Todas las primas o descuentos sobre los títulos de deuda, tales como los bonos, pagarés y letras, deben asentarse como ajustes en la partida de la cuenta corriente correspondiente a renta de la inversión (con signo negativo en el caso de las primas y con signo positivo en el caso de los descuentos). Como se indica anteriormente, el Manual de Balanza de Pagos recomienda que se registren los intereses preferiblemente en la fecha en que vencen y no en la fecha en que efectivamente se realiza el pago.

La metodología de balanza de pagos que se describe en la cuarta edición del Manual de Balanza de Pagos clasifica los intereses devengados o pagados por el país compilador en la categoría de “otra renta de la inversión”, que forma parte de la partida de la cuenta corriente correspondiente a renta de la inversión. Puesto que “otra renta de la inversión” también incluye los dividendos producidos por los títulos de participaciones de capital, en el mecanismo actual de clasificación no es posible identificar los intereses como un componente aislado de la balanza de pagos para llevar a cabo la conciliación con los datos registrados en el SNDA y el SNDD14/. En la balanza de pagos no se registran las reducciones de los pagos futuros de intereses que se desprenden de los programas de reorganización de la deuda. En lo que respecta a los intereses, éstos, en principio, se registran antes de que se efectúe la retención de impuestos. La retención de impuestos se registra como una transferencia.

En el SNDD, los intereses incluyen no sólo los pagos efectivos de intereses sino también los cargos por compromiso, comisiones iniciales y otros pagos semejantes realizados por el deudor durante el período de notificación. El término comisiones iniciales incluye las comisiones de gestión y participación, los honorarios de abogados, gastos de registro y cargos semejantes pagaderos por el deudor. Los pagos de intereses se registran sobre la base de los intereses pagados en divisas o bienes.

En el SNDA no se consideran los cargos por compromiso y otras comisiones iniciales sobre los préstamos y créditos oficiales como parte del servicio de la deuda. Cuando los datos declarados incluyen dichos cargos, el sistema exige que se realicen ajustes. En lo que respecta a los créditos que cuentan con respaldo oficial, la definición de intereses excluye todo pago, como primas u otros cargos, destinado a asegurar o garantizar los créditos de proveedores o los créditos financieros así como cualquier otro pago, tales como las comisiones o cargos bancarios, relacionado con el crédito a la exportación que no sea el monto anual o semestral pagadero durante el plazo de rembolso. Como se indicó anteriormente, los pagos de intereses aparecen registrados en valores de caja, es decir, como pagos efectivamente recibidos durante el período de notificación, incluida la liquidación de los intereses atrasados. Los atrasos de pagos de intereses se declaran por separado.

Otros Factores de la Conciliación

Momento de la notificación

Las discrepancias entre el momento de la notificación de las transacciones y las variaciones de los saldos al final del período de declaración pueden generar obstáculos en la conciliación de ambos tipos de datos. En el SNDA y el SNDD, es más probable que las dificultades relacionadas con el momento de notificación se desprendan de la renegociación de la deuda, cuando la reexpresión de la deuda, ya sea en su monto o en su clasificación, puede parecer como una modificación del monto del crédito desembolsado o pendiente de rembolso en una fecha distinta de la fecha en que se transfieren efectivamente los fondos. Dichas dificultades pueden ocurrir dentro de cada sistema así como en la comparación de los datos suministrados por los acreedores y los deudores.

El uso de métodos contables distintos es otro elemento que puede crear discrepancias en el momento de registrar los datos relativos a la deuda. Estos métodos incluyen la contabilidad en valores de caja, vencidos y pagaderos y plenamente en base a valores devengados. El SNDA y el SNDD llevan sus registros en valores de caja de modo que el momento de registro de las transacciones corresponde al pago o recibo de los fondos. Cabe señalar que el cobro de un cheque, o el acuse de recibo de dicho pago en la cuenta del beneficiario, puede demorar algún tiempo, de modo que el momento de notificación puede ser distinto. El Manual de Balanza de Pagos recomienda que los asientos se registren cuando ocurre un traspaso de la propiedad de los bienes financieros. Un momento bastante aproximado para registrar estas transacciones es el momento en que las partes que intervienen en ellas las asientan en sus libros. No obstante, en lo que respecta a los pagos de intereses y los rembolsos de los préstamos, es aconsejable utilizar las fechas programadas en vez de las fechas de pago efectivas para el caso de los pagos que no se realizan en la fecha de vencimiento, es decir, cuando deben registrarse los atrasos en las cuentas de flujos15/. Cuando la contabilización se efectúa en base a valores vencidos y pagaderos, el registro de toda transacción sería anterior al registro en valores de caja cada vez que se presenten atrasos.

Si bien el cálculo basado en los valores vencidos y pagaderos es el que normalmente se aplica en la contabilidad de balanza de pagos, es probable que, en la práctica, los compiladores de las estadísticas de balanza de pagos tengan que emplear los datos que les suministran los organismos o bancos involucrados en la concesión o en la obtención de los préstamos. Además, no siempre se sabe cuál es el método aplicado para obtener los datos declarados o la manera de efectuar los ajustes necesarios.

El momento de registro de la reorganización de la deuda en la balanza de pagos es el momento en que el contrato adquiere validez legal y obliga tanto al acreedor como al deudor, o el momento en que se firma el acuerdo bilateral.

El Banco Mundial solicita a los encargados de declarar los datos al SNDD que notifiquen anualmente todas las transacciones que han tenido lugar durante el año calendario y la moneda en que se llevaron a cabo. Dichas transacciones incluyen los desembolsos, el principal rembolsado, los intereses rembolsados, el principal y los intereses exigibles en el año corriente y reprogramados, la deuda condonada y la anulación de todos los saldos no desembolsados. También se les solicita que suministren datos sobre el saldo de la deuda pendiente de rembolso, el saldo no desembolsado y el saldo acumulado de atrasos del principal y de los intereses. El momento de registro de la reorganización de la deuda es el momento en que el contrato adquiere validez legal y obliga tanto al acreedor como al deudor, como en el caso de las estadísticas de balanza de pagos.

Las directrices del SNDA estipulan que en los desembolsos debe utilizarse la misma base de registro que se emplea en las transacciones correspondientes de las estadísticas de balanza de pagos. No obstante, el registro del pago de intereses y de principal relacionado con las transacciones de asistencia oficial para el desarrollo (AOD) y otros flujos oficiales se realiza en valores de caja en vez del sistema de valores vencidos y pagaderos que se utiliza en las estadísticas de balanza de pagos; lo anterior significa que los datos se refieren a pagos efectivamente recibidos durante el período, incluidos los rembolsos del principal y de intereses en mora (es decir, la liquidación de atrasos). Los atrasos pendientes de rembolso del principal y los intereses se registran por separado siempre que ello sea posible.

Deuda para fines militares

Los datos de flujos de la OCDE no incluyen los datos relativos a los préstamos y créditos con fines militares, en tanto que los datos de la OCDE y del Banco Mundial sobre la deuda pendiente de rembolso sí incluyen la deuda para fines militares en la medida de lo posible. Con la excepción de los saldos de deuda por concepto de AOD, la consecuencia inmediata es que la diferenciación de las cifras de saldos de deuda de la OCDE, deducidos debidamente los efectos cambiarios, la condonación de la deuda, etc., permite estimar el flujo neto incluidos los desembolsos de créditos con fines militares y rembolsos del principal correspondientes a créditos anteriores, en tanto que estos elementos no se encuentran presentes en las estadísticas de flujos publicadas. Por consiguiente, los datos de flujos agregados publicados subestiman el aumento de la deuda de un país prestatario cuando éste se deriva de la obtención de préstamos con fines militares, y el descenso de la misma cuando el país está efectuando rembolsos netos de los préstamos que haya obtenido para esos fines. Puesto que no es raro que en algunos países prestatarios la deuda para fines militares pendiente de rembolso ascienda a US$10.000-20.000 millones (y más), el ajuste de conciliación reviste gran importancia para los datos relativos a esos países y los datos agregados que incluyan a esos países. La deuda externa para fines militares se incluye en las estadísticas de balanza de pagos que publica el FMI y en la posición de inversión internacional, haciendo la salvedad de que no siempre se declara en su totalidad.

Traspasos entre sectores

Cada uno de los sistemas de datos sobre la deuda externa asigna las estadísticas a varias categorías relacionadas entre sí. Estas categorías identifican los tipos de crédito, los tipos de prestatario y los plazos de vencimiento, y poseen varias subcategorías adicionales. En el transcurso del tiempo, la categoría de cualquier crédito dado puede cambiar, quizás varias veces. Por ejemplo, el sector público puede asumir deudas del sector privado; un organismo oficial garante del crédito a la exportación puede adquirir un crédito de un banco comercial; o, como fruto de negociaciones, un pasivo a corto plazo se puede consolidar en una deuda a largo plazo. Cada sistema de notificación toma en cuenta todos estos cambios. Utilizando el ejemplo anterior, se produciría lo siguiente: una entrada al sector público y una salida por el mismo monto del sector privado; una salida del sector público correspondiente al acreedor y una reducción de la concesión de préstamos bancarios; y una salida de capital a corto plazo compensada por una entrada de capital a largo plazo. Todos estos asientos son necesarios para indicar al usuario de las estadísticas que se han llevado a cabo transacciones que afectan el carácter de la deuda. El registro apropiado de estos traspasos entre sectores de los saldos y flujos es importante, pero no afecta el flujo agregado neto de capital o de recursos medido por las estadísticas.

Datos inadecuados

Todos los sistemas de medición de los saldos y flujos de deuda están sujetos a errores u omisiones en los datos, lo cual puede crear discrepancias en la medición de los saldos y los flujos conexos, bien sea dentro de un sistema o entre un sistema y otro. Una de esas dificultades es el registro doble. En la medida en que las compilaciones del SNDA y el SNDD se basen en datos procedentes de fuentes externas, existe la posibilidad de un traslape en la cobertura de las respectivas series. Un ejemplo importante es el uso que hace la OCDE de los datos del BPI relativos a los títulos de crédito bancarios, los cuales incluyen, indistintamente, créditos al comprador con o sin garantía. Cuando la OCDE combina los datos relativos a los créditos garantizados a la exportación con los datos del BPI, utiliza los datos sobre los créditos al comprador del SNDA para medir y, en lo posible, eliminar el traslape.

También ocurre otro traslape cuando los bancos que declaran datos al BPI adquieren valores emitidos por países deudores. El peligro de duplicación en lo que respecta a los valores negociables no era significativo cuando la mayoría de los países deudores no tenía acceso directo a esta fuente de financiamiento, pero esa situación ha cambiado. El BPI ha tomado medidas para identificar por separado las tenencias de valores de los bancos, lo cual ayudará a evitar la duplicación. La OCDE combina los datos disponibles sobre los títulos de deuda vendidos en el mercado con los datos sobre la deuda declarados por los países acreedores y los países deudores, respectivamente. El monto que aparece con respecto a los valores recibe algunos ajustes con miras a eliminar la duplicación, lo cual resulta posible al identificarse por separado las tenencias de los bancos.

Las interrupciones de las series de datos son otra posible fuente de error en ambos sistemas de notificación de la deuda. Por ejemplo, los encargados de declarar los datos comienzan a incluir por primera vez una deuda antigua existente, o reconocen una deuda que por cualquier razón habían omitido anteriormente. De la misma manera, podrían omitir una deuda que habían incluido anteriormente. La OCDE y el Banco Mundial han creado procedimientos para reducir al mínimo estos tipos de incongruencias; no obstante, si efectivamente se presenta, afectarán los datos sobre saldos de deuda e implícitamente pesarán sobre cualquier intento por derivar flujos mediante la diferenciación de los saldos. Sin efectuar ajustes, los datos de flujos incluirán salidas y entradas espurias.

El BPI cuenta con un procedimiento algo distinto para abordar este problema ya que deriva sus “flujos” totalmente de los datos sobre saldos. Como resultado, el BPI obtiene dos observaciones distintas: una en cifras “viejas” y la otra en cifras “nuevas”, cuando se presenta una interrupción de la serie. Para computar las variaciones, el BPI emplea las cifras “viejas” hasta el momento en que ocurre la interrupción de la serie y a partir de ese momento utiliza las cifras “nuevas”.

Anexo I Balanza de Pagos: Componentes Normalizados Principales

Cuarta edición del Manual de Balanza de Pagos

Presentación Detallada

CUENTA CORRIENTE

BIENES, SERVICIOS Y RENTA:

  • 1. Mercancías: exportaciones f.o.b.

  • 2. Mercancías: importaciones f.o.b.

  • 3. Embarques: crédito

  • 4. Embarques: débito

  • 5. Servicios de pasajeros: crédito

  • 6. Servicios de pasajeros: débito

  • 7. Otros transportes: crédito

  • 8. Otros transportes: débito

  • 9. Viajes: crédito

  • 10. Viajes: débito

  • 11. Utilidades reinvertidas de la inversión directa en el extranjero

  • 12. Utilidades reinvertidas de la inversión directa en la economía declarante

  • 13. Otra renta de la inversión directa: crédito

  • 14. Otra renta de la inversión directa: débito

  • 15. Otra renta de la inversión del sector oficial residente: crédito

  • 16. Otra renta de la inversión del sector oficial residente: débito

  • 17. Otra renta de la inversión del sector oficial extranjero: crédito

  • 18. Otra renta de la inversión del sector oficial extranjero: débito

  • 19. Otra renta de la inversión: crédito

  • 20. Otra renta de la inversión: débito

  • 21. Transacciones interoficiales, n.i.o.p.16/: crédito

  • 22. Transacciones interoficiales, n.i.o.p.: débito

  • 23. Otras, sector oficial residente, n.i.o.p.: crédito

  • 24. Otras, sector oficial residente, n.i.o.p.: débito

  • 25. Otras, sectores oficiales extranjeros, n.i.o.p.: crédito

  • 26. Otras, sectores oficiales extranjeros, n.i.o.p.: débito

  • 27. Renta del trabajo, n.i.o.p.: crédito

  • 28. Renta del trabajo, n.i.o.p.: débito

  • 29. Renta de la propiedad, n.i.o.p.: crédito

  • 30. Renta de la propiedad, n.i.o.p.: débito

  • 31. Otros bienes, servicios y renta: crédito

  • 32. Otros bienes, servicios y renta: débito

TRANSFERENCIAS UNILATERALES:

  • 33. Transferencias de emigrantes: crédito

  • 34. Transferencias de emigrantes: débito

  • 35. Remesas de trabajadores: crédito

  • 36. Remesas de trabajadores: débito

  • 37. Otras transferencias privadas: crédito

  • 38. Otras transferencias privadas: débito

  • 39. Transferencias interoficiales: crédito

  • 40. Transferencias interoficiales: débito

  • 41. Otras transferencias del sector oficial residente: crédito

  • 42. Otras transferencias del sector oficial residente: débito

  • 43. Otras transferencias del sector oficial extranjero: crédito

  • 44. Otras transferencias del sector oficial extranjero: débito

CUENTA DE CAPITAL

CAPITAL, SALVO RESERVAS

Inversión directa en el extranjero

  • 45. Acciones y otras participaciones de capital

  • 46. Reinversión de utilidades

  • 47. Otro capital a largo plazo

  • 48. Capital a corto plazo

Inversión directa en la economía declarante

  • 49. Acciones y otras participaciones de capital

  • 50. Reinversión de utilidades

  • 51. Otro capital a largo plazo

  • 52. Capital a corto plazo

Inversión de cartera

Bonos del sector público

  • 53. Activos

  • 54. Pasivos que constituyen reservas de autoridades extranjeras

  • 55. Otros pasivos

Otros bonos

  • 56. Activos

  • 57. Pasivos que constituyen reservas de autoridades extranjeras

  • 58. Otros pasivos

Acciones y otras participaciones en el capital social

  • 59. Activos

  • 60. Pasivos que constituyen reservas de autoridades extranjeras

  • 61. Otros pasivos

Otro capital a largo plazo del sector oficial residente

  • 62. Giros contra préstamos concedidos

  • 63. Rembolso de préstamos concedidos

  • 64. Otros activos

  • 65. Pasivos que constituyen reservas de autoridades extranjeras

  • 66. Giros contra otros préstamos recibidos

  • 67. Rembolso de otros préstamos recibidos

  • 68. Otros pasivos

Otro capital a largo plazo de bancos de depósito

  • 69. Giros contra préstamos concedidos

  • 70. Rembolso de préstamos concedidos

  • 71. Otros activos

  • 72. Pasivos que constituyen reservas de autoridades extranjeras expresados en moneda nacional

  • 73. Pasivos que constituyen reservas de autoridades extranjeras expresados en moneda extranjera

  • 74. Giros contra otros préstamos recibidos

  • 75. Rembolso de otros préstamos recibidos

  • 76. Otros pasivos

Otro capital a largo plazo de otros sectores

  • 77. Giros contra préstamos concedidos

  • 78. Rembolso de préstamos concedidos

  • 79. Otros activos

  • 80. Pasivos que constituyen reservas de autoridades extranjeras

  • 81. Giros contra otros préstamos recibidos

  • 82. Rembolso de otros préstamos recibidos

  • 83. Otros pasivos

Otro capital a corto plazo del sector oficial residente

  • 84. Préstamos concedidos

  • 85. Otros activos

  • 86. Pasivos que constituyen reservas de autoridades extranjeras

  • 87. Otros préstamos recibidos

  • 88. Otros pasivos

Otro capital a corto plazo de bancos de depósito

  • 89. Activos

  • 90. Pasivos que constituyen reservas de autoridades extranjeras expresados en moneda nacional

  • 91. Pasivos que constituyen reservas de autoridades extranjeras expresados en moneda extranjera

  • 92. Otros pasivos

Otro capital a corto plazo de otros sectores

  • 93. Préstamos concedidos

  • 94. Otros activos

  • 95. Pasivos que constituyen reservas de autoridades extranjeras

  • 96. Otros préstamos recibidos

  • 97. Otros pasivos

RESERVAS

Oro monetario

  • 98. Variación total de las tenencias

  • 99. Contrapartida de monetización/desmonetización

  • 100. Contrapartida de variaciones por revalorización

Derechos especiales de giro

  • 101. Variación total de las tenencias

  • 102. Contrapartida de asignación/cancelación

  • 103. Contrapartida de variaciones por revalorización

Posición de reserva en el FMI

  • 104. Variación total de las tenencias

  • 105. Contrapartida de variaciones por revalorización

Activos en divisas

  • 106. Variación total de las tenencias

  • 107. Contrapartida de variaciones por revalorización

Otros activos

  • 108. Variación total de las tenencias

  • 109. Contrapartida de variaciones por revalorización

Uso del crédito del FMI y préstamos del FMI

  • 110. Variación total de las tenencias

  • 111. Contrapartida de variaciones por revalorización

Presentación Agregada

  • Cuenta corriente (excluido el grupo E)

    Mercancías: exportaciones f.o.b.

    Mercancías: importaciones f.o.b.

    Servicios: crédito

    Servicios: débito

    Renta: crédito

    Renta: débito

    • Total de bienes, servicios y renta

    Transferencias unilaterales privadas

    • Total, excluidas las transferencias unilaterales oficiales

    Transferencias unilaterales oficiales

  • Inversión directa y otro capital a largo plazo (excluidos los grupos E a G)

    Inversión directa

    • En la economía declarante

    • En el extranjero

    Inversión de cartera

    Otro capital a largo plazo

    • Sector oficial residente

    • Bancos de depósito

    • Otros sectores

    • Total, grupos A más B

  • Otro capital a corto plazo (excluidos los grupos E a G)

    Sector oficial residente

    Bancos de depósito

    Otros sectores

  • Errores y omisiones netos

    • Total, grupos A a D

  • Financiamiento excepcional

    • Total, grupos A a E

  • Pasivos que constituyen reservas de autoridades extranjeras

    • Total, grupos A a F

  • Reservas

    Oro monetario

    DEG

    Posición de reserva en el FMI

    Activos en divisas

    Otros activos

    Uso del crédito del FMI y préstamos del FMI

    Partidas informativas:

    • Variación total de las reservas de las cuales: revalorización

Fuente: Fondo Monetario Internacional, Balance of Payments Statistics Yearbook.

Anexo II Balanza de Pagos: Componentes Normalizados Principales

Quinta edición del Manual de Balanza de Pagos

1. CUENTA CORRIENTE

  • Bienes y servicios

    • Bienes

    • Servicios

      • 1. Transportes

      • 2. Viajes

      • 3. Servicios de comunicaciones

      • 4. Servicios de construcción

      • 5. Servicios de seguros

      • 6. Servicios financieros

      • 7. Servicios de informática y de información

      • 8. Regalías y derechos de licencia

      • 9. Otros servicios empresariales

      • 10. Servicios personales, culturales y recreativos

      • 11. Servicios del gobierno, n.i.o.p.17/

  • Renta

    • 1. Remuneración de empleados

    • 2. Renta de la inversión

      • 2.1 Inversión directa

      • 2.2 Inversión de cartera

      • 2.3 Otra inversión (intereses)

  • Transferencias corrientes

    • 1. Gobierno general

    • 2. Otros sectores

2. CUENTA DE CAPITAL Y FINANCIERA

  • Cuenta de capital

    • 1. Transferencias de capital

      • 1.1 Gobierno general

        • 1.1.1 Condonación de deudas

        • 1.1.2 Otras

      • 1.2 Otros sectores

        • 1.2.1 Transferencias de emigrantes

        • 1.2.2 Condonación de deudas

        • 1.2.3 Otras

    • 2. Adquisición/enajenación de activos no financieros no producidos

  • Cuenta financiera

    • 1. Inversión directa

      • 1.1 En el extranjero

        • 1.1.1 Acciones y otras participaciones de capital

          • 1.1.1.1 Activos frente a empresas filiales

          • 1.1.1.2 Pasivos frente a empresas filiales

        • 1.1.2 Utilidades reinvertidas

        • 1.1.3 Otro capital

          • 1.1.3.1 Activos frente a empresas filiales

          • 1.1.3.2 Pasivos frente a empresas filiales

      • 1.2 En la economía declarante

        • 1.2.1 Acciones y otras participaciones de capital

          • 1.2.1.1 Activos frente a inversionistas directos

          • 1.2.1.2 Pasivos frente a inversionistas directos

        • 1.2.2 Utilidades reinvertidas

        • 1.2.3 Otro capital

          • 1.2.3.1 Activos frente a inversionistas directos

          • 1.2.3.2 Pasivos frente a inversionistas directos

    • 2. Inversión de cartera18/

      • 2.1 Activos

        • 2.1.1 Títulos de participación en el capital

        • 2.1.2 Títulos de deuda

          • 2.1.2.1 Bonos y pagarés

          • 2.1.2.2 Instrumentos del mercado monetario

          • 2.1.2.3 Instrumentos financieros derivados

      • 2.2 Pasivos

        • 2.2.1 Títulos de participación en el capital

        • 2.2.2 Títulos de deuda

          • 2.2.2.1 Bonos y pagarés

          • 2.2.2.2 Instrumentos del mercado monetario

          • 2.2.2.3 Instrumentos financieros derivados

    • 3. Otra inversión

      • 3.1 Activos

        • 3.1.1 Créditos comerciales

        • 3.1.2 Préstamos

        • 3.1.3 Moneda y depósitos

        • 3.1.4 Otros activos

      • 3.2 Pasivos19/

        • 3.2.1 Créditos comerciales

        • 3.2.2 Préstamos

        • 3.2.3 Moneda y depósitos

        • 3.2.4 Otros pasivos

    • 4. Activos de reserva

      • 4.1 Oro monetario

      • 4.2 Derechos especiales de giro

      • 4.3 Posición de reserva en el FMI

      • 4.4 Divisas

        • 4.4.1 Moneda y depósitos

          • 4.4.1.1 Autoridades monetarias

          • 4.4.1.2 Bancos

        • 4.4.2 Valores

          • 4.4.2.1 Participaciones de capital

          • 4.4.2.2 Bonos y pagarés

          • 4.4.2.3 Instrumentos del mercado monetario e instrumentos financieros derivados

      • 4.5 Otros activos

Anexo III Posición de Inversión Internacional: Componentes Principales y Partidas de Conciliación

Quinta edición del Manual de Balanza de Pagos

Variaciones de la posición debido a:
Posición al comienzo de añoTransaccionesVariaciones de preciosVariaciones de tipos de cambioOtros ajustesPosición al final de año
A.Activos
1.Inversión directa en el extranjero
1.1Acciones y otras participaciones de capital y utilidades reinvertidas
1.1.1Activos frente a empresas filiales
1.1.2Pasivos frente a empresas filiales
1.2Otro capital
1.2.1Activos frente a empresas filiales
1.2.2Pasivos frente a empresas filiales
2.Inversión de cartera
2.1Títulos de participación en el capital
2.1.1Autoridades monetarias
2.1.2Gobierno general
2.1.3Bancos
2.1.4Otros sectores
2.2Títulos de deuda
2.2.1Bonos y pagarés
2.2.1.1Autoridades monetarias
2.2.1.2Gobierno general
2.2.1.3Bancos
2.2.1.4Otros sectores
2.2.2Instrumentos del mercado monetario
2.2.2.1Autoridades monetarias
2.2.2.2Gobierno general
2.2.2.3Bancos
2.2.2.4Otros sectores
2.2.3Instrumentos financieros derivados
2.2.3.1Autoridades monetarias
2.2.3.2Gobierno general
2.2.3.3Bancos
2.2.3.4Otros sectores
3.Otra inversión
3.1Créditos comerciales
3.1.1Gobierno general
3.1.1.1A largo plazo
3.1.1.2A corto plazo
3.1.2Otros sectores
3.1.2.1A largo plazo
3.1.2.2A corto plazo
3.2Préstamos
3.2.1Autoridades monetarias
3.2.1.1A largo plazo
3.2.1.2A corto plazo
3.2.2Gobierno general
3.2.2.1A largo plazo
3.2.2.2A corto plazo
3.2.3Bancos
3.2.3.1A largo plazo
3.2.3.2A corto plazo
3.2.4Otros sectores
3.2.4.1A largo plazo
3.2.4.2A corto plazo
3.3Moneda y depósitos
3.3.1Autoridades monetarias
3.3.2Gobierno general
3.3.3Bancos
3.3.4Otros sectores
3.4Otros activos
3.4.1Autoridades monetarias
3.4.1.1A largo plazo
3.4.1.2A corto plazo
3.4.2Gobierno general
3.4.2.1A largo plazo
3.4.2.2A corto plazo
3.4.3Bancos
3.4.3.1A largo plazo
3.4.3.2A corto plazo
3.4.4Otros sectores
3.4.4.1A largo plazo
3.4.4.2A corto plazo
4.Activos de reserva
4.1Oro monetario
4.2Derechos especiales de giro
4.3Posición de reserva en el FMI
4.4Divisas
4.4.1Moneda y depósitos
4.4.1.1Autoridades monetarias
4.4.1.2Bancos
4.4.2Valores
4.4.2.1Participaciones de capital
4.4.2.2Bonos y pagarés
4.4.2.3Instrumentos del mercado monetario e instrumentos financieros derivados
4.5Otros activos
B.Pasivos
1.Inversión directa en la economía declarante
1.1Acciones y otras participaciones de capital y utilidades reinvertidas
1.1.1Activos frente a inversionistas directos
1.1.2Pasivos frente a inversionistas directos
1.2Otro capital
1.2.1Activos frente a inversionistas directos
1.2.2Pasivos frente a inversionistas directos
2.Inversión de cartera
2.1Títulos de participación en el capital
2.1.1Bancos
2.1.2Otros sectores
2.2Títulos de deuda
2.2.1Bonos y pagarés
2.2.1.1Autoridades monetarias
2.2.1.2Gobierno general
2.2.1.3Bancos
2.2.1.4Otros sectores
2.2.2Instrumentos del mercado monetario e instrumentos financieros derivados (a corto plazo)
2.2.2.1Autoridades monetarias
2.2.2.2Gobierno general
2.2.2.3Bancos
2.2.2.4Otros sectores
2.2.3Instrumentos financieros derivados
2.2.3.1Autoridades monetarias
2.2.3.2Gobierno general
2.2.3.3Bancos
2.2.3.4Otros sectores
3.Otra inversión
3.1Créditos comerciales
3.1.1Gobierno general
3.1.1.1A largo plazo
3.1.1.2A corto plazo
3.1.2Otros sectores
3.1.2.1A largo plazo
3.1.2.2A corto plazo
3.2Préstamos
3.2.1Autoridades monetarias
3.2.1.1Uso del crédito del FMI y préstamos del FMI
3.2.1.2Otros a largo plazo
3.2.1.3A corto plazo
3.2.2Gobierno general
3.2.2.1A largo plazo
3.2.2.2A corto plazo
3.2.3Bancos
3.2.3.1A largo plazo
3.2.3.2A corto plazo
3.2.4Otros sectores
3.2.4.1A largo plazo
3.2.4.2A corto plazo
3.3Moneda y depósitos
3.3.1Autoridades monetarias
3.3.2Bancos
3.4Otros pasivos
3.4.1Autoridades monetarias
3.4.1.1A largo plazo
3.4.1.2A corto plazo
3.4.2Gobierno general
3.4.2.1A largo plazo
3.4.2.2A corto plazo
3.4.3Bancos
3.4.3.1A largo plazo
3.4.3.2A corto plazo
3.4.4Otros sectores
3.4.4.1A largo plazo
3.4.4.2A corto plazo
Fuente: Quinta edición del Manual de Balanza de Pagos.
Fuente: Quinta edición del Manual de Balanza de Pagos.
Anexo IV Transacciones de Financiamiento Excepcional

Quinta edición del Manual de Balanza de Pagos

Transacciones de financiamiento excepcional

  • 2.1 Transferencias

    • 2.1.1 Condonación de deudas

    • 2.1.2 Otras donaciones intergubernamentales

    • 2.1.3 Donaciones procedentes de las cuentas de subvención del FMI

  • 2.2 Inversión directa

    • 2.2.1 Inversión relacionada con la reducción de deuda

    • 2.2.2 Otra

  • 2.3 Inversión de cartera: obtención de recursos en préstamo por las autoridades u otros sectores en nombre de las autoridades — pasivos1/

  • 2.4 Otra inversión — pasivos1/

    • 2.4.1 Giros sobre nuevos préstamos recibidos por las autoridades u otros sectores en nombre de las autoridades

    • 2.4.2 Reprogramación de deudas

    • 2.4.3 Acumulación de atrasos

      • 2.4.3.1 Principal de deudas a corto plazo

      • 2.4.3.2 Principal de deudas a largo plazo

      • 2.4.3.3 Intereses originales

      • 2.4.3.4 Intereses de mora

    • 2.4.4 Rembolso de atrasos

      • 2.4.4.1 Principal

      • 2.4.4.2 Intereses

    • 2.4.5 Reprogramación de atrasos

      • 2.4.5.1 Principal

      • 2.4.5.2 Intereses

    • 2.4.6 Cancelación de atrasos

      • 2.4.6.1 Principal

      • 2.4.6.2 Intereses

    Other Resources Citing This Publication