Manual de Balanza de Pagos

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Chapter

XXII. Información suplementaria sobre la cuenta financiera

Author(s):
International Monetary Fund
Published Date:
June 1994
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Cobertura

446. Hay una variedad de transacciones importantes que no se identifican por separado dentro de los componentes de la cuenta financiera. Esta información suplementaria se necesita para satisfacer varios requisitos analíticos, como la derivación de ciertas mediciones globales de déficit o superávit de la balanza de pagos. Este capítulo se refiere a los pasivos que constituyen reservas de autoridades extranjeras (PCRAE) y a las transacciones de financiamiento excepcional, las que incluyen varias formas de reorganización de la deuda relacionada con las necesidades de financiamiento de la balanza de pagos. El hecho de que estas partidas no se identifiquen por separado entre los componentes normalizados no les resta importancia en el análisis de la evolución de la balanza de pagos, pero la mayoría de los compiladores nacionales de balanza de pagos opinan que su inclusión alargaría innecesariamente la lista. (Éstas y otras partidas aparecen junto con la lista de componentes normalizados al final del capítulo VIII.)

Pasivos que constituyen reservas de autoridades extranjeras

447. En esta quinta edición del Manual, los PCRAE12 no se desglosan dentro de los componentes de la cuenta financiera, a diferencia de la cuarta edición, que prescribía la identificación de los PCRAE como componentes separados de cada clase de pasivo financiero —salvo la inversión directa—en la cuenta de capital (denominada cuenta financiera en este Manual) no se ha logrado establecer criterios objetivos para identificar los PCRAE y definir su relación con los activos de reserva. No suele ser tarea fácil para una economía deudora vincular específicamente ciertos pasivos con los activos que la economía acreedora califica de activos de reserva. Dado que éstos pueden utilizarse para diferentes funciones —como se indica en el capítulo XXI—es muy difícil relacionar un pasivo con una función específica, de manera que en muchos casos puede ser imposible determinar las razones que sustentan una variación de esos pasivos.

448. A pesar de estas dificultades, es útil para la economía compiladora (deudora) tratar de clasificar como PCRAE los pasivos que la economía acreedora trata como activos de reserva, aunque la economía compiladora no considere parte o el total de dichos pasivos como medios de financiamiento de sus desequilibrios de pagos. (Esta identificación puede permitir una doble verificación de las comparaciones bilaterales e internacionales de la información sobre activos de reserva.) En el cuadro Información suplementaria seleccionada que aparece al final del capítulo VIII, los PCRAE se clasifican en primer lugar por instrumentos —títulos de deuda, depósitos y otros pasivos—y en segundo lugar por sectores.

449. En ciertas presentaciones analíticas (véase el apéndice V), incluidas las del FMI, los PCRAE se agrupan junto con los activos de reserva, el uso del crédito del FMI y préstamos del FMI, y el financiamiento excepcional como componentes que figuran por debajo de la línea, es decir, financian los componentes de la cuenta corriente y de la cuenta financiera que aparecen por encima de la línea. La interpretación del comportamiento de los PCRAE depende del propósito del análisis y de los factores que suscitaron las variaciones registradas en la balanza de pagos. Se admite que las cifras —junto con las de los activos de reserva—no son una medida satisfactoria, en todas las circunstancias, de los medios empleados por las autoridades monetarias para financiar un desequilibrio de pagos ni tampoco de la magnitud de dicho desequilibrio. Además, su interpretación puede ser incierta en algunos casos; por ejemplo, el hecho de que las tenencias de títulos de crédito frente a bancos de depósito en un país cuya moneda sirve de reserva a otros países pasen de un banco central extranjero a bancos de depósito extranjeros privados puede o no indicar una sólida situación del país de reserva en materia de pagos. No obstante, las variaciones de los pasivos que son contrapartidas de los activos de reserva de otra economía pueden ser significativas para entender el proceso global de creación y neutralización de las reservas.

450. Por cuanto no siempre es fácil identificar ciertos activos de reserva como tales, ni siquiera para sus tenedores (véase el capítulo XXI), es probable que el problema de la identificación se complique más aún para el deudor, quien supuestamente tiene menos acceso a los elementos de juicio. A manera de consideración general para identificar los PCRAE, debe recordarse que un acreedor no residente probablemente clasificará en la categoría de activos de reserva cualquier pasivo de la economía compiladora i) que sea rembolsable a la vista o a corto plazo (es decir, que sea negociable) o bien que el deudor esté preparado para rembolsarlo poco después de recibir notificación; ii) que sea rembolsable en un activo que el deudor considere un activo de reserva, y iii) cuyo acreedor sea un banco central o un gobierno central.

Financiamiento excepcional y necesidades de balanza de pagos

451. El concepto de financiamiento excepcional y su trato contable en la balanza de pagos ha evolucionado desde la publicación de la cuarta edición del Manual, cobrando en los últimos años cada vez más importancia para las operaciones, las estadísticas y los países miembros del FMI. Como alternativa o en combinación con la utilización de los activos de reserva y el uso del crédito y préstamos del FMI (ambos componentes normalizados) y los PCRAE para hacer frente a los desequilibrios de pagos, el financiamiento excepcional denota cualquier otro mecanismo empleado por las autoridades (u otros sectores inducidos por las autoridades) de una economía para financiar las necesidades de balanza de pagos.

452. El uso de los recursos del FMI está sujeto al principio relativo a la necesidad, el cual —conforme al Convenio Constitutivo del FMI—está vinculado a la posición de la balanza de pagos de un país miembro, a su posición de reserva o a la evolución de sus reservas. Para determinar la necesidad, se debe hacer una clara distinción entre i) las transacciones que figuran por encima de la línea y que se consideran autónomas o que tienen su propia razón de ser y que de esa manera provocan o dan como resultado un déficit o superávit de pagos global, y ii) las que aparecen por debajo de la línea, consideradas acomodaticias-o que financian dicho déficit o superávit. Aunque esa distinción entre grupos de transacciones entraña juicios subjetivos, presenta una medida del déficit o del superávit e indica las necesidades de financiamiento y/o los ajustes de política requeridos para corregir el desequilibrio. (Véase el apéndice V.)

453. Como en el caso de los activos de reserva y los PCRAE, la identificación de las transacciones de financiamiento excepcional, en lugar de basarse en criterios precisos, está ligada a un concepto analítico. Entre las transacciones identificadas como financiamiento excepcional en relación con las consideraciones de balanza de pagos y reservas ya señaladas, cabe mencionar las que tienen que ver con: i) transferencias, como la condonación de deudas, otras donaciones intergubernamentales y las donaciones recibidas de las cuentas de subvención del FMI; ii) la inversión directa u otra inversión de capital, como las conversiones de deuda en capital que forman parte de las operaciones de reducción de la deuda; iii) los empréstitos (incluida la emisión de bonos) obtenidos por el gobierno o el banco central (de bancos comerciales extranjeros, por ejemplo); iv) los empréstitos (incluida la emisión de bonos) obtenidos por otros sectores de la economía, inducidos por las autoridades generalmente mediante alguna forma de subvención a los tipos de cambio o a las tasas de interés, y v) otras transacciones relacionadas con la reorganización de la deuda, como la reprogramación de la deuda existente y la acumulación y rembolso de atrasos de pagos.

Registro de ciertas transacciones de financiamiento excepcional en la balanza de pagos

454. Para registrar las diferentes formas de reorganización de la deuda en la balanza de pagos se deben efectuar asientos en varios componentes normalizados de las cuentas y en la categoría de financiamiento excepcional por debajo de la línea (véase el párrafo 449) en una presentación analítica, como la presentación agregada del FMI en el anuario Balance of Payments Statistics Yearbook. En el caso de los acuerdos plurianuales que entrañan ciertas condiciones que afectan a períodos futuros, no se efectúan asientos en las cuentas para el período corriente, aunque pueden generarse asientos en períodos futuros. El tratamiento de ciertas transacciones de financiamiento excepcional denota los componentes de las cuentas de la balanza de pagos en los que deben registrarse. Para fines analíticos se interpreta que los asientos de crédito correspondientes a transacciones de financiamiento excepcional se destinan a satisfacer necesidades de financiamiento de la balanza de pagos, es decir, son componentes que aparecen por debajo de la línea, aunque los asientos de débito que los saldan estén por encima de la línea. Además de las transacciones señaladas en los párrafos 455 al 458 y más adelante, los rembolsos efectuados por las autoridades de una economía antes de la fecha en que son exigibles y que se consideren motivados por razones de balanza de pagos deberán tratarse como componentes que figuran por debajo de la línea en una presentación analítica. Si se considera que se han efectuado dichos rembolsos anticipadamente por otras razones (por ejemplo, para mejorar la situación de una economía deudora en los mercados de crédito) no deberán clasificarse como financiamiento excepcional.

455. La condonación de una deuda (es decir, la cancelación voluntaria parcial o total de las obligaciones contraídas mediante un acuerdo contractual entre un acreedor de una economía y un deudor de otra economía que está padeciendo dificultades de balanza de pagos) deberá clasificarse como transferencia de capital del acreedor al deudor. (Véase el capítulo XVII.) Dicha transferencia salda la reducción del pasivo del deudor en la cuenta financiera. Para la economía deudora, si las obligaciones están en mora, la condonación incluye los atrasos (véase el párrafo 458), y ambos asientos (es decir, el recibo de la transferencia y la reducción de los atrasos) deben aparecer en la categoría de financiamiento excepcional. Si vencen en el período contable corriente, sólo el asiento que corresponde a la transferencia aparece como financiamiento excepcional, en tanto que los asientos correspondientes a las obligaciones figuran por encima de la línea. Si las obligaciones aún no son pagaderas, no se registra ningún asiento como financiamiento excepcional.

456. Las transacciones de financiamiento excepcional relacionadas con la inversión directa (por ejemplo, las conversiones de deuda en capital) entrañan el canje, generalmente con un descuento, de títulos de crédito bancarios o de otros instrumentos de deuda de las economías deudoras por participaciones de capital de inversionistas no residentes en esas economías. Si bien estos acuerdos adoptan diferentes formas, por lo regular dan como resultado la extinción de un pasivo con pagos fijos (un título de deuda o un préstamo, por ejemplo) denominado en moneda extranjera y la creación de un pasivo por concepto de participaciones de capital, denominado en moneda nacional, frente a un no residente. Puede negociarse un canje del pasivo de una empresa por participaciones de capital de la misma empresa, o bien el banco central puede cancelar el saldo de la deuda comprándosela, con descuento y en moneda nacional, a un no residente, quien posteriormente reinvierte el producto de la venta en participaciones de capital de la empresa. Las conversiones de deuda en capital suelen reflejar una diferencia entre el valor pleno del instrumento de deuda y el valor de la participación de capital obtenida. Dicha diferencia deberá tratarse como un ajuste de valoración en la posición de inversión internacional y no como una transacción (por ejemplo, una transferencia de capital).

457. La reprogramación o el refinanciamiento de la deuda existente entraña un cambio de un contrato vigente y su sustitución por uno nuevo a fin de prorrogar los pagos de servicio de la deuda que se efectúan a los prestamistas. Mediante la reprogramación, se difieren formalmente los pagos y se establecen nuevas fechas de vencimiento en lugar de las que fijaba el contrato anterior. Se considera, además, que las obligaciones de intereses y amortización del principal exigibles en el período contable en curso están al corriente y serán financiadas con el préstamo reprogra-mado. De esta manera, se reducen los pagos contemplados por el préstamo anterior y se crea un nuevo préstamo. En lo tocante a los asientos en la balanza de pagos, se registran asientos de débito como renta de intereses en la cuenta corriente y como préstamos a corto o a largo plazo en otra inversión, según el vencimiento del préstamo original, así como un asiento compensatorio de crédito como préstamos a largo plazo en la misma categoría. Si se reprograman obligaciones en mora, se afectan los atrasos. (Véase el párrafo 458). Si la reprogramación entraña obligaciones que aún no vencen, sólo se registran asientos en otra inversión, como préstamos a largo o a corto plazo, según corresponda. Si, en el marco de una reprogramación, las autoridades monetarias o el gobierno general asumen la deuda de los bancos o de otros sectores de la economía, se registra un crédito para el sector que asume la deuda y un débito para el otro sector en la cuenta financiera.

458. Los atrasos de los pagos de intereses y amortización —montos vencidos y no pagados—se registran en las cuentas de la balanza de pagos como si se hubieran pagado, conforme al principio de registro en valores devengados, registrándose además un contraasiento que refleje el nuevo pasivo. En el caso de los atrasos de intereses devengados en el período de declaración, se registra un asiento de débito en la categoría renta de la cuenta corriente y un asiento de crédito correspondiente en la cuenta financiera (en otra inversión, otros pasivos, a corto plazo). Cuando se trate de atrasos de pagos de amortización, se registra un asiento de débito en el componente correspondiente de la cuenta financiera (por ejemplo, préstamos a largo o a corto plazo en otra inversión) y un contraasiento de crédito en otra inversión, otros pasivos, a corto plazo. En las presentaciones analíticas, los asientos de los atrasos figurarán por debajo de la línea (es decir, se clasifican como financiamiento excepcional). Cabe señalar que en los casos en que los intereses reprogramados o atrasados incluyan intereses devengados en un período previo de declaración, el principio de registro de intereses en valores devengados (véase el párrafo 121) exige efectuar un asiento de débito en renta para ese período y un asiento de crédito compensatorio en la cuenta financiera (en el instrumento correspondiente). Posteriormente, cuando se lleve a cabo la reprogramación o se incurra en atrasos de intereses, sólo deberá efectuarse un asiento de débito en renta correspondiente a los intereses devengados en el período corriente, en tanto que los intereses devengados en el período previo deberán registrarse como débito en el instrumento correspondiente de la cuenta financiera (para compensar el asiento de crédito por intereses devengados que se efectuó en el período previo).

459. En el apéndice IV se presenta un resumen detallado de los asientos que deberán efectuarse en las cuentas de la balanza de pagos para registrar las diferentes formas y aspectos de las transacciones de financiamiento excepcional.

Fuentes externas de financiamiento

460. Por lo general, los flujos de capital para fines de balanza de pagos se compilan en base a la parte residente de una transacción, al igual que en los sistemas estadísticos relacionados (como el SCN y las cuentas de flujo de fondos). Sin embargo, para ciertos fines analíticos —como el análisis de las fuentes de empréstitos externos de las economías deudoras por clases de prestamistas (oficiales, bancos y otros) y para comparar información de economías o grupos de economías—es de mucho interés identificar la parte no residente de la transacción. Considerando los usos que se le da a esta información, se recomienda recoger, como información suplementaria, estadísticas sobre fuentes externas de financiamiento desglosadas por sectores (es decir, autoridades monetarias, gobierno central, bancos y otros).

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