Manual de Balanza de Pagos

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Chapter

XVIII. Inversión directa

Author(s):
International Monetary Fund
Published Date:
June 1994
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Concepto y características

359.inversión directa es la categoría de inversión internacional que refleja el objetivo, por parte de una entidad residente de una economía, de obtener una participación duradera en una empresa residente de otra economía (denominándose inversionista directo a la primera y empresa de inversión directa a la segunda). El concepto de participación duradera implica la existencia de una relación a largo plazo entre el inversionista directo y la empresa y un grado significativo de influencia del inversionista en la dirección de la empresa. La inversión directa comprende no sólo la transacción inicial que establece la relación entre el inversionista y la empresa sino también todas las transacciones que tengan lugar posteriormente entre ellos y entre empresas filiales, constituidas o no en sociedad.

360. El concepto de inversión directa que se adoptó en este Manual coincide con el que aparece en la publicación Detailed Benchmark Definition of Foreign Direct Investment de la OCDE, pero es más amplio que el concepto de empresas residentes bajo control extranjero (por oposición a las empresas bajo control nacional) del SCN. En este último, se hace esta distinción (al igual que se hace entre empresas públicas y privadas) al compilar diferentes cuentas debido a su utilidad analítica potencial para examinar diferencias (valor agregado, inversión, empleo, etc.) entre subsectores de empresas. El vínculo entre el componente inversión directa de la cuenta financiera y el sector bajo control extranjero del SCN no es completo, sobre todo porque los dos sirven diferentes fines. En este Manual, la característica distintiva principal de la inversión directa es la influencia significativa que le da al inversionista una participación efectiva en la dirección, en tanto que en el sector bajo control extranjero del SCN esa característica es el control.

361. Los beneficios que un inversionista directo espera obtener de su participación en la dirección son diferentes de los que prevé un inversionista de cartera, que no puede influir significativamente en las operaciones de la empresa. Desde el punto de vista del inversionista directo, las empresas representan frecuentemente unidades de una operación multinacional, cuya rentabilidad global depende de las ventajas que el inversionista derive de la distribución de los diversos recursos de que dispone entre las unidades situadas en distintas economías. De esta manera, el inversionista directo puede obtener otros beneficios además de la renta de la inversión que perciba del capital invertido (por ejemplo, tiene la posibilidad de percibir honorarios por administración u otras clases de renta). Es probable que los beneficios adicionales que cabe esperar de la asociación del inversionista con la empresa se obtengan a largo plazo. En cambio, al inversionista de cartera le interesa principalmente la seguridad de su capital, la probabilidad de que aumente su valor y su rentabilidad. Evalúa separadamente las perspectivas de cada una de las unidades en que proyecta invertir y quizá mueva con frecuencia su capital cuando cambien las perspectivas, que pueden verse afectadas por las fluctuaciones de corta duración de los mercados financieros.

Empresa de inversión directa

362. Reflejando la diferencia indicada anteriormente, la empresa de inversión directa se define en este Manual como toda empresa constituida o no en sociedad en la cual un inversionista directo que es residente de otra economía posee el 10% o más de las acciones ordinarias o del total de votos (en el caso de una sociedad anónima) o su equivalente (cuando se trata de una empresa no constituida en sociedad). Las empresas de inversión directa son las filiales (el inversionista no residente es propietario de más del 50%), las asociadas (el inversionista posee el 50% o menos) y las sucursales (empresas no constituidas en sociedad de propiedad total o conjunta), sobre las que el inversionista directo tiene propiedad directa o indirecta. (Véase la Guía, donde se incluyen ejemplos de propiedad en cadena.) Las filiales de este tipo también pueden identificarse como empresas afiliadas de propiedad mayoritaria. (En el SCN, las empresas bajo control extranjero incluyen las filiales y sucursales, pero las asociadas pueden o no incluirse según la evaluación cualitativa del control extranjero que se haga en cada país.) Además, cabe mencionar que una empresa pública, conforme a la definición del SCN, puede ser en ciertos casos una empresa de inversión directa que corresponde a la definición utilizada en este párrafo.

363. Si bien en el Manual se especifica la regla del 10%, algunos países pueden optar por tomar en cuenta dos criterios que entrañan elementos de juicio subjetivo. En primer lugar, si el inversionista directo posee menos del 10% o nada de las acciones ordinarias o del total de votos de la empresa, pero tiene participación efectiva en la dirección de la misma, puede incluirse dicha empresa. Segundo, si se cumple el requisito de 10% o más de propiedad, pero el inversionista no tiene participación efectiva en la dirección de la empresa, puede no incluirse la empresa. Si bien en este Manual no se recomienda aplicar estos dos criterios, los países que decidan hacerlo deberán indicar el valor combinado de dichas transacciones para facilitar las comparaciones a nivel internacional.

364. La mayoría de las empresas de inversión directa son: i) sucursales o ii) filiales de propiedad total o mayoritaria de no residentes o empresas en las que un inversionista directo (una persona o un grupo) posee una mayoría evidente de las acciones con derecho a voto. Por consiguiente, es probable que los casos dudosos representen una proporción bastante pequeña del total de las empresas.

365. En este Manual se recomienda incluir a las denominadas entidades con fines especiales en la categoría de empresas de inversión directa, siempre y cuando satisfagan los criterios indicados anteriormente. Independientemente de su estructura (por ejemplo, empresa tenedora de acciones o bolding, empresa de base, casa matriz regional, etc.) o de sus fines (por ejemplo, administrar, gestionar riesgos cambiarios, facilitar el financiamiento de inversiones), son parte integral de la estructura de la red de inversión directa, y también lo son en general las transacciones que realizan dichas entidades con otros miembros del grupo. No obstante, tratándose de entidades con fines especiales que actúen únicamente como intermediarias financieras (como ocurre con los bancos y otros intermediarios, por ejemplo, los operadores de valores), sólo deberán registrarse como inversión directa las transacciones relacionadas con la deuda permanente y las participaciones de capital. (Véase el párrafo 372.) Independientemente de que los países clasifiquen a las entidades con fines especiales en otras categorías o que utilicen el tratamiento recomendado (si fuera factible) deberá identificarse por separado y conforme a los componentes normalizados el valor de las transacciones realizadas por el conjunto de entidades con fines especiales para facilitar las comparaciones a nivel internacional.

366. Es posible que existan relaciones especiales entre empresas que son explotadas en diferentes economías, por ejemplo, que tengan el mismo directorio, que se caractericen por la estrecha coordinación en materia de política empresarial y/o que compartan los recursos, aunque no haya propiedad ni participación en el capital que signifique una inversión directa. Si las transacciones que tienen lugar entre dichas empresas son tratadas por los países como inversión directa, deberán identificarse como se indica en el párrafo 365.

Inversionista directo

367. El inversionista directo puede ser un particular, una empresa privada o pública constituida o no en sociedad, un grupo asociado de particulares o empresas, un gobierno o una dependencia gubernamental, una sucesión, un fideicomiso u otra organización similar, que posea (en los términos descritos) una empresa de inversión directa en una economía que no sea la de residencia del inversionista directo. Se considera que los miembros de un grupo asociado de particulares o empresas, mediante su propiedad combinada del 10% o más, tienen una influencia sobre la dirección semejante a la de un particular con el mismo grado de propiedad.

Capital de inversión directa

368. El capital de inversión directa es: i) el capital suministrado por el inversionista directo (ya sea directamente o por intermedio de otras empresas con él relacionadas) a una empresa de inversión directa o ii) el capital recibido de una empresa de inversión directa por un inversionista directo. Para la economía en la que se ha efectuado la inversión, ese capital comprende los fondos aportados directamente por el inversionista directo y los fondos aportados por otras empresas de inversión directa asociadas con el mismo inversionista directo. Para la economía del inversionista directo, ese capital comprende únicamente los fondos aportados por el inversionista residente. El capital de inversión directa no incluye los fondos aportados o recibidos de cualquier otra fuente, ni los fondos respecto de los cuales el inversionista directo se limite a una tramitación o garantice su rembolso (por ejemplo, los préstamos de terceras partes a una empresa de inversión directa constituida en sociedad).

369. Los componentes de las transacciones de capital de inversión directa, que —tal como se señala en el párrafo 330—se registran según su dirección (es decir, inversión directa de residentes en el extranjero e inversión directa de no residentes en la economía declarante), son acciones y otras participaciones de capital, utilidades reinvertidas y otro capital relacionado con diferentes transacciones originadas por deudas entre empresas afiliadas. El rubro acciones y otras participaciones de capital comprende el capital social de las sucursales, todas las acciones de las filiales y asociadas —salvo las acciones preferentes que no entrañan participación, que se tratan como títulos de deuda y se incluyen como otro capital de inversión directa (véase el párrafo 370)—y otras aportaciones de capital. En utilidades reinvertidas se incluye la participación del inversionista directo (en proporción a su participación directa en el capital social) en las utilidades que las filiales o empresas asociadas no hayan distribuido como dividendos y las utilidades de las sucursales que no se hayan remitido al inversionista directo. (Si no pudieran identificarse dichas utilidades, se considera, por convención, que todas las utilidades de las sucursales fueron distribuidas.) Como las utilidades no distribuidas (reinvertidas) se suman a la participación de capital de los inversionistas directos en las filiales y sucursales, se deben incluir en las transacciones de capital de inversión directa con el mismo monto que el asiento correspondiente registrado como renta de la inversión directa pero con el signo contrario. (Véanse los párrafos 278, 288 y 321.)

370. La categoría otro capital de inversión directa (o transacciones originadas por deudas entre empresas afiliadas) comprende préstamos de fondos —incluidos los títulos de deuda y los créditos de proveedores—entre los inversionistas directos y las filiales, sucursales y asociadas. Dichos préstamos figuran en los activos y pasivos entre empresas (cuentas por cobrar y cuentas por pagar), respectivamente. Se incluyen los préstamos de los inversionistas directos a las filiales y de las filiales a los inversionistas directos. A diferencia de otra inversión, no se hace distinción entre las inversiones a corto y a largo plazo.

371. Cabe mencionar el caso de la inversión en sentido contrario o de la participación mutua. Una empresa de inversión directa puede tener participación en su inversionista directo. Dicha participación se considera una contrapartida del capital invertido por el inversionista directo (es decir, una desinversión). La economía donde reside la empresa de inversión directa deberá registrar la inversión en sentido contrario en forma de participación de capital como inversión directa en la economía declarante, acciones y otras participaciones de capital, activos frente a inversionistas directos. La economía donde reside el inversionista directo deberá registrarla como inversión directa en el extranjero, acciones y otras participaciones de capital, pasivos frente a empresas filiales. Siguiendo el mismo razonamiento, la inversión en sentido contrario en forma de otros instrumentos deberá registrarse como inversión directa en la economía declarante/en el extranjero, otro capital, según corresponda. Cuando la participación de capital sea por lo menos del 10% en ambas direcciones, se establecen dos relaciones de inversión directa. Dichas transacciones deberán registrarse como activos y pasivos de inversión directa en ambas direcciones, es decir, como inversión directa en la economía declarante y como inversión directa en el extranjero, según sea el caso, para cada economía.

372. En lo que se refiere a transacciones entre bancos afiliados (instituciones de depósito) e intermediarios financieros afiliados (por ejemplo, operadores de valores) —incluidas las entidades con fines especiales que sólo se desempeñan en calidad de intermediarios financieros—, únicamente se clasificarán como transacciones de capital de inversión directa las que estén relacionadas con la deuda permanente (capital en títulos de deuda que represente una participación duradera) y con la inversión de capital (en acciones) o con los activos fijos, en el caso de las sucursales. Los depósitos y otros activos y pasivos relacionados con las transacciones bancarias habituales de las instituciones de depósito, y los activos y pasivos de otros intermediarios financieros, se clasifican como inversión de cartera u otra inversión, según sea el caso. Las tenencias de activos y pasivos sobre el exterior de los bancos y otros intermediarios financieros (posición de inversión internacional) deberán tratarse de la misma manera.

373. Las transacciones relacionadas con las entidades con fines especiales (con las excepciones mencionadas en los párrafos 365 y 372) se incluyen en las transacciones de capital de inversión directa y las tenencias de activos y pasivos en conexión con dichas transacciones se registran en la posición de inversión directa.

374. Las transacciones de capital de inversión directa incluyen los fondos que crean o disuelven la inversión y también los que la mantienen, amplían o reducen. De esta manera, cuando un no residente que anteriormente no tenía participación en el capital de una empresa residente adquiere de un residente 10% o más de las acciones o del total de votos de dicha empresa, el valor de mercado de la participación de capital adquirida y de todo otro capital que haya invertido debe registrarse como inversión directa. Cuando un no residente posee menos del 10% de las acciones de una empresa como inversión de cartera y posteriormente adquiere más acciones, con lo que su participación pasa a ser inversión directa (10% o más), sólo se registra como transacción de inversión directa la adquisición de acciones adicionales. Las tenencias adquiridas previamente no se registran en la balanza de pagos, pero sí deben figurar como una reclasificación de inversión de cartera a inversión directa en la posición de inversión internacional.

Importancia del registro neto

375. Suele considerarse que la inversión directa es un activo de la economía del inversionista directo y un pasivo de la economía en la que se explota la empresa de inversión directa. De hecho, puede suceder que tanto el inversionista como la empresa posean activos y pasivos recíprocos, aunque cabe esperar que por lo general el inversionista posea activos externos netos y que la empresa tenga pasivos externos netos. En este Manual se recomienda registrar como activos y pasivos las transacciones directas de capital social y otro capital (deuda entre empresas afiliadas). Entonces, además de registrar la transacción de inversión neta para cada uno de los componentes, deberán efectuarse asientos separados para indicar la variación de los activos y de los pasivos de los inversionistas directos frente a empresas afiliadas en la categoría inversión directa en el extranjero y viceversa para la inversión directa en la economía declarante. Para registrar la inversión directa en la posición de inversión internacional, deberán efectuarse los mismos asientos. (Véase el cuadro de componentes normalizados de la posición de inversión internacional al final del capítulo XXIII.) Sin embargo, como se indica en el capítulo XXIII, la renta devengada por la inversión directa figura en cifras netas, en ambas direcciones, ya sea que proceda de acciones y otras participaciones de capital o de la deuda.

Valoración de flujos y tenencias

376. El valor de mercado, en principio, constituye la base de valoración de los flujos y tenencias en las cuentas internacionales, incluidos los que corresponden a la inversión directa. (Véase el capítulo V, sobre todo los párrafos 97 a 103, que tratan sobre los precios de transferencia de las empresas filiales, y los párrafos 107 y 108 y el capítulo XXIII, que se refieren a la valoración de las tenencias.)

377. Con el objeto de guardar la concordancia con el SCN, en este Manual se afirma el principio del valor de mercado como base de valoración. No obstante, se admite que en la práctica suelen utilizarse los valores contabilizados en los balances de las empresas de inversión directa (o inversionistas) para determinar el valor de las tenencias de inversión directa. Esto se debe a que los valores que figuran en el balance de la empresa —independientemente de que se revaloricen regularmente en base al valor actual de mercado, reflejen costos históricos o se basen en una revaloración provisional pero no actualizada—representan la única fuente asequible de valoración de activos y pasivos en la mayoría de los países. (En el primer caso, el valor que figura en el balance es, en realidad, el valor de mercado.) Para reducir esta brecha entre el concepto y la práctica, deberá alentarse la recolección de datos de las empresas sobre la base del valor corriente de mercado. A fin de facilitar las comparaciones internacionales y toda vez que sea posible, los países que publican datos basados en valores de mercado derivados indirectamente también deberían publicar datos recopilados de los balances de las empresas (contabilizados en libros), si las cifras fuesen diferentes. (Véase el párrafo 467.)

Otros casos especiales de empresas de inversión directa

378. Además de las entidades con fines especiales a las que se hizo referencia en los párrafos 365 y 372, existen otras clases de empresas cuyas características peculiares, algunas de las cuales se mencionaron anteriormente, vale la pena destacar.

379. Las compañías de seguros pueden presentar algunas dificultades con respecto a los datos que se obtienen de las sucursales y filiales de inversión directa, debido a que sus actividades son bastante complejas. Sin embargo, las transacciones de las compañías de seguros deberán tratarse como las empresas industriales y comerciales, con la salvedad de que sus reservas técnicas (por ejemplo, reservas actuariales contra riesgos, anticipos de primas, reservas para planes de seguro que generan rendimientos y reservas contra indemnizaciones pendientes) no se incluyen en las tenencias de inversión directa.

380. Las obras que realicen las empresas de construcción en otra economía pueden clasificarse como una actividad de inversión directa o como una exportación de servicios. Los criterios utilizados para determinar la clasificación y la asignación de la producción están vinculados a la cuestión de la residencia y se analizan detalladamente en el capítulo IV, párrafo 78.

381. La residencia de las empresas extraterritoriales (offshore), incluidas las que se dedican al ensamblaje de componentes fabricados en otra economía, al comercio y a las operaciones financieras, así como las que se ubican en zonas especiales, se asigna a la economía en la cual se encuentran físicamente. (Véase el párrafo 79.

382. La inversión privada en bienes raíces sin fines comerciales (por ejemplo, las residencias de vacaciones y otras que son propiedad de no residentes para su uso personal o para ser arrendadas a terceros) se clasifica, en principio, como inversión directa.

383. Los gastos de las empresas de inversión directa establecidas en una economía para la exploración de minerales y otros recursos naturales se tratan como gastos de capital (formación de capital fijo), conforme al SCN. Los flujos de inversión que recibe la economía por parte del inversionista directo no residente para hacer frente a dichos gastos se registran, por supuesto, en la balanza de pagos. Si la exploración demuestra ser infructuosa y, como consecuencia, se cierra la empresa, no se registrarán nuevos asientos en la balanza de pagos. En cambio, se hará un ajuste con signo negativo de las tenencias en la posición de inversión directa del inversionista directo en la economía donde se llevan a cabo las operaciones, y se reducirá en la misma cantidad el pasivo de esa economía frente al inversionista directo (en ambos casos, bajo el encabezamiento otros ajustes del la posición de inversión internacional). (Véase el cuadro al final del capítulo XXIII.)

Información suplementaria seleccionada

384. Hay ciertos aspectos de la inversión directa, además de los que están directamente relacionados con las estadísticas de balanza de pagos y de la posición de inversión internacional, que pueden ser de interés para fines de análisis y de formulación de la política económica, sobre todo en la economía que recibe la inversión. Cabe mencionar, por ejemplo, los aspectos relativos a la estructura financiera y a las operaciones de las filiales, empresas asociadas y sucursales y de los inversionistas directos, como el valor de los activos totales de la empresa; los balances y estados de resultados; la composición de las ventas y del financiamiento externo; el empleo; la actividad industrial de la empresa de inversión directa y del inversionista directo; la asignación geográfica de actividades (véase el capítulo XXIV); el producto bruto o el valor agregado de las filiales en relación con el PIB total de la economía, y el país donde reside el propietario quien recibe, en definitiva, los beneficios. Este tipo de información puede recogerse en las encuestas empresariales, junto con los datos de balanza de pagos y de la posición de inversión internacional. (Véase la Guía.)

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