Manual de Balanza de Pagos

Manual de Balanza de Pagos
Chapter

X. Bienes

Author(s):
International Monetary Fund
Published Date:
June 1994
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Cobertura y criterios

195. Tal como se define en este Manual, bienes comprende mercancías generales, bienes para transformación, reparaciones de bienes, bienes adquiridos en puerto por medios de transporte y oro no monetario. Conforme a los criterios generales de la balanza de pagos, el traspaso de propiedad es el criterio que determina la cobertura y el momento de registro de las transacciones internacionales de bienes. Cabe mencionar que se aplican ciertas excepciones al principio de traspaso de propiedad, que se describen en secciones posteriores. Las exportaciones e importaciones de bienes se registran a su valor de mercado en el punto de valoración uniforme, es decir, la frontera aduanera de la economía exportadora.

Definiciones

196.Mercancías generales se refiere, salvo algunas excepciones especificadas posteriormente, a los bienes muebles que son objeto de un traspaso de propiedad —efectivo o imputado—entre residentes y no residentes.

197.Bienes para transformación incluye los bienes que se exportan o importan para ser transformados y que entrañan dos transacciones: i) exportación de un bien (por ejemplo, petróleo crudo, partes para vehículos automotores, tela) y ii) reimportación del bien (refinación del petróleo crudo, transformación de tela en prendas de vestir), en base a un contrato y mediante el pago de derechos. De manera simétrica, la transformación que tiene lugar en la economía compiladora (para no residentes) consiste en una importación seguida de una exportación. La inclusión de estas transacciones en bienes, registradas en cifras brutas, constituye una excepción al criterio de traspaso de propiedad.

198. La transformación puede ser cualquier actividad realizada bajo contrato: refinación de petróleo, procesamiento de metales, ensamblaje de vehículos, confección de prendas de vestir, etc. En este Manual hay concordancia con el concepto del SCN de distinguir entre la transformación de bienes que entraña un cambio físico considerable y otras transformaciones. En el SCN, la primera se incluye en bienes y las demás en servicios. Sin embargo, como es difícil hacer esa distinción y como, en general, la transformación internacional entraña un cambio físico considerable, en este Manual, como regla práctica, se recomienda clasificar todas las transformaciones en la categoría bienes. La base de la distinción conceptual es la siguiente: El bien que se exportó/importó originalmente pierde su identidad al ser transformado o incorporado en otro bien. El bien que se reimporta/reexporta posteriormente esencialmente se convierte en un nuevo bien producido en el extranjero/en la economía compiladora, que en la CPC se clasifica en un grupo diferente (nivel de tres dígitos) al del bien que fue originalmente exportado/importado en la economía compiladora. El valor del bien antes y después de la transformación debe registrarse cuando el bien haya sido exportado y luego importado, o viceversa. (Es necesario anotar los asientos correspondientes en la cuenta financiera cuando los bienes permanecen en la economía donde se realiza la transformación después del cierre de un período de registro.)

199. Se excluye de la categoría bienes para transformación la transformación en el lugar, es decir, cuando se efectúa una importación pero no una exportación subsiguiente (o viceversa). Estos bienes se clasifican como mercancías generales. Merecen destacarse dos casos especiales. El primero se refiere al tratamiento de los bienes enviados al exterior para su transformación y posteriormente vendidos a un residente de esa economía. Dichos bienes se incluyen como exportaciones en mercancías generales. El pago de la transformación se registra como débito en servicios, haciéndose un ajuste de la cifra de exportación de las mercancías para incluir el valor de la transformación. El segundo caso es el de bienes enviados al exterior para ser transformados en una economía y posteriormente vendidos a otra economía. Debe registrarse un pago por servicios de la primera economía a la economía donde se efectúa la transformación en la partida servicios de compraventa y otros servicios relacionados con el comercio, y una exportación (en la que se incluya el valor de la transformación) de la primera economía a la tercera (la que adquiere los bienes) en la categoría mercancías generales. El concepto de transformación (por razones prácticas, como se señala en el párrafo 198) abarca los bienes a los que se les agrega algún valor (por ejemplo, empaque, rotulación, etc.). (Este valor agregado se registraría en el SCN como una transacción de servicios.)

200. La categoría reparaciones de bienes abarca las reparaciones que entrañan el trabajo efectuado por residentes en bienes muebles que son propiedad de no residentes (o viceversa). Son ejemplos de dichos bienes las embarcaciones, aeronaves y otro equipo de transporte. A diferencia de la transformación, el valor registrado refleja el valor de las reparaciones (los derechos pagados o recibidos) y no el valor bruto de los bienes antes y después de las reparaciones. El Manual coincide con el concepto del SCN en cuanto a la distinción entre las reparaciones de bienes de inversión y las de otros bienes. (Estas últimas se clasifican como servicios en el SCN.) No obstante, en el Manual se recomienda incluir el valor de todas las reparaciones en la categoría bienes. Este tratamiento se apoya en consideraciones prácticas relacionadas con la dificultad de hacer la distinción entre las dos clases de bienes y en el hecho de que las reparaciones internacionales más frecuentes son las de bienes de inversión. Se excluyen las reparaciones de construcciones (que se registran en servicios de construcción), las reparaciones de equipo de computación (que se registran en servicios de informática y de información) y el mantenimiento de equipo de transporte efectuado en puertos y aeropuertos (que se clasifica como otros servicios de transporte).

201.Bienes adquiridos en puerto por medios de transporte comprende los combustibles, víveres, pertrechos y otros suministros que adquieran los medios de transporte residentes/no residentes en el extranjero/en la economía compiladora. Se excluyen los servicios conexos prestados (por ejemplo, remolque, almacenamiento, mantenimiento, etc.) que se registran como otros servicios de transporte.

202.Oro no monetario abarca las exportaciones e importaciones de todo el oro que no está en poder de las autoridades como activo de reserva (oro monetario). El oro no monetario se trata como cualquier otro producto y, siempre que sea posible, se subdivide en oro mantenido como reserva de valor y otro (industrial).

Traspaso de propiedad

203. Salvo las excepciones especificadas, el concepto de traspaso de propiedad (entre un residente y un no residente), tal como se aplica a los bienes asegura, en principio, la concordancia de cobertura y momento del registro de la categoría bienes con otras partidas de la balanza de pagos, sobre todo con las financieras. No obstante, las normas internacionales sobre estadísticas del comercio exterior (véase la Guía), así como las estadísticas aduaneras de casi todos los países, se basan en cambio en el cruce físico de bienes por las fronteras nacionales o aduaneras. Aunque, en la mayoría de los casos, los bienes que son objeto de un traspaso internacional de propiedad son los mismos que cruzan la frontera, el traspaso de propiedad y el traslado de los bienes no suelen producirse exactamente en el mismo momento.

Convenio establecido para el momento de registro

204. Se considera, en general, que el traspaso de propiedad de los bienes de exportación ocurre en el momento en que el exportador deja de contabilizarlos como activo real (es decir, cuando registra una venta) y procede a efectuar el correspondiente asiento en sus partidas financieras. Se considera que el traspaso de propiedad de los bienes de importación se produce en el momento en que el importador los contabiliza como activo real (es decir, cuando registra una compra) y realiza el correspondiente asiento en sus partidas financieras. Se establece este convenio para lograr la concordancia entre la categoría de bienes y la cuenta financiera de la balanza de pagos del país compilador, y entre la categoría bienes que compila el país exportador y el importador. Sin embargo, en la práctica puede ocurrir que los exportadores y los importadores no asienten las transacciones en sus libros en la misma fecha, de modo que pueden surgir importantes diferencias en el momento de registro aun si se aplica este convenio.

Otras excepciones a la regla del traspaso de propiedad

205. La definición de residencia que se presenta en este Manual repercute en la cobertura de la categoría bienes según lo determina la regla del traspaso de propiedad. Concretamente, si bien las empresas se consideran siempre residentes de la economía donde realizan sus actividades, puede ocurrir que las situadas en distintas economías estén administradas por la misma gerencia. Por consiguiente, las empresas filiales pueden efectuar transacciones que no entrañan el traspaso de propiedad legal que ocurriría si las empresas tuviesen su propia administración independiente. De hecho, las transacciones entre una empresa matriz y una sucursal de inversión directa (empresa no constituida en sociedad) nunca podrían entrañar un traspaso de propiedad legal, en sentido estricto, puesto que ambas forman parte de la misma entidad jurídica. Si bien una empresa matriz y la filial de inversión directa (empresa constituida en sociedad) sí son entidades jurídicas separadas, no parecería factible ni deseable disponer un tratamiento distinto de balanza de pagos para las transacciones según entrañen o no un traspaso de propiedad legal. Por consiguiente, se recomienda en este Manual que las transacciones de bienes entre empresas de inversión directa y su casa matriz u otras empresas relacionadas se registren como si hubiesen ocurrido traspasos de propiedad (salvo cuando se trate de transacciones de bienes como las que se especifican en el párrafo 209).

206. También se presentan algunos casos importantes en que la posesión de los bienes se transfiere, sin que ocurra un traspaso de propiedad, entre residentes y no residentes que no están afiliados. El efecto de un traspaso de propiedad legal entre partes independientes puede lograrse por otros medios. Cabe citar a título de ejemplo el arrendamiento financiero o los acuerdos de arrendamiento (de un bien de capital durante toda o casi toda su vida económica probable) en virtud de los cuales el arrendador espera recuperar todo o casi todo el costo de los bienes, además de los cargos inherentes. Se recomienda en este Manual que el carácter económico de esas transacciones prevalezca sobre su condición jurídica. Por consiguiente, todo acuerdo de arrendamiento financiero se habrá de considerar como prueba presuntiva de que se intenta efectuar un traspaso de propiedad. Se imputa un traspaso de propiedad porque, en la práctica, el arrendatario asume los derechos, riesgos, recribuciones y responablity de fa propiedad y, desde el punto de vista económico, puede considerarse como el propietario de facto. El arrendamiento financiero es un método para financiar la adquisición del bien por parte del arrendatario (en lugar de que el arrendatario obtenga un préstamo para dicha adquisición). Deberá registrarse en bienes el equivalente total del valor de mercado de los bienes (no el total acumulativo de los pagos de arrendamiento previstos) y efectuarse en la cuenta financiera un asiento compensatorio que registre el crédito concedido al arrendatario.

207. En cambio, puede ocurrir un traspaso de propiedad entre un residente y un no residente sin que los bienes crucen físicamente la frontera de la economía cuyo residente ha adquirido o enajenado el título de propiedad. Si los bienes se adquieren en una economía y luego se enajenan en esa misma o en otra economía sin que crucen la frontera de la economía en la que reside su propietario temporal, se considera que se trata de una transacción de compraventa, y no de una importación y reexportación de bienes. En este Manual se recomienda que el país del propietario temporal excluya dichos bienes de la categoría bienes, a menos que los períodos de registro de la adquisición y la enajenación de los bienes no sean los mismos. En este último caso, los aumentos/disminuciones de existencias en el extranjero que se produzcan de un período de registro a otro deberán indicarse como importación de bienes/reducción de importaciones. (Véanse los párrafos 213 y 262, donde se explica en forma más detallada cómo clasificar estas transacciones.)

Bienes que no cruzan fronteras que deben incluirse en las exportaciones o las importaciones

208. Los bienes que no cruzan fronteras deberán incluirse en las exportaciones o las importaciones si ocurre un traspaso de propiedad, a menos que dicho traspaso de propiedad sea temporal (véase el párrafo anterior) o no guarde relación con una actividad económica significativa. En estos casos se deberá hacer caso omiso del traspaso de propiedad. Ejemplos de bienes que no cruzan fronteras pero que, no obstante, se deberán incluir en las exportaciones o las importaciones son:

Embarcaciones, aeronaves, material rodante ferroviario, equipo de perforación y plataformas de extracción de gas natural y petróleo y otro equipo móvil no asignado a un lugar fijo.

Oro no monetario.

Bienes consumidos por instalaciones marinas cuyos propietarios sean residentes (por ejemplo, equipos de perforación y plataformas de extracción de gas natural y petróleo, embarcaciones o aeronaves que sean explotadas en aguas o espacio internacionales y que hayan sido adquiridas de no residentes).

Pecios, pescado y otros productos marinos capturados y vendidos en el extranjero directamente por embarcaciones de la economía compiladora.

Bienes comprados en un país extranjero por el gobierno de la economía compiladora para uso propio en otro país.

Bienes perdidos o destruidos después que el importador haya adquirido el título de propiedad pero antes de que hayan cruzado una frontera.

Bienes que cruzan fronteras sin que ocurra un traspaso de propiedad que deben incluirse en las exportaciones o las importaciones

209. Los bienes que crucen fronteras sin que ocurra un traspaso de propiedad no deberán clasificarse en bienes, salvo en los casos citados en los párrafos 197 y 198 y en la sección previa Otras excepciones a la regla del traspaso de propiedad. Las principales clases de bienes que pueden cruzar fronteras sin traspaso de propiedad son:

Bienes comerciados que pasan en tránsito directo por una economía.

Exportaciones e importaciones devueltas (véase el párrafo 210).

Bienes embarcados en virtud de acuerdos de arrendamiento de explotación, es decir, no financieros (véase el párrafo 263).

Equipo de transporte, embarcaciones pesqueras, equipo de perforación de yacimientos de gas natural y petróleo y otros equipos móviles que entran o salen de una economía sin que ocurra un traspaso de propiedad.

Embarques que una economía envíe a sus establecimientos militares y diplomáticos situados fuera de su propio territorio.

Bienes perdidos o destruidos después de haber cruzado la frontera, pero antes de haber sido entregados por el exportador.

Bienes en régimen de exportación e importación temporal, no destinados a la venta (por ejemplo, equipo de ferias y exposiciones comerciales, exposiciones de arte, animales de reproducción, espectáculos o carreras, equipo de teatro y circo).

Muestras sin valor comercial.

La recomendación de registrar las transacciones entre empresas filiales de inversión directa como si hubiese ocurrido un traspaso de propiedad (véase el párrafo 205) no se aplica a estos bienes.

210. Si se celebra un contrato de venta de bienes y no se perfecciona después que los bienes han salido de la economía exportadora, siendo los bienes posteriormente devueltos a su propietario original, no se produce un traspaso de propiedad. En principio, deberán corregirse los asientos efectuados en el rubro de exportaciones en el período en el que se registraron inicialmente (e incorrectamente). No obstante, en muchos casos quizá no sea posible prever, en el momento en que los bienes cruzan inicialmente la frontera, si más adelante se procederá a su devolución. Por lo tanto, únicamente para facilitar la recopilación estadística, se sugiere que toda deducción de las exportaciones o importaciones que sea necesario hacer posteriormente se realice en el período en que se devuelven los bienes.

Bienes clasificados en otras partidas

211. Aunque casi todos los bienes muebles, cuya propiedad se traspasa entre residentes y no residentes, se clasifican como bienes, hay ciertos bienes muebles que se registran en otras partidas.

Bienes clasificados en las partidas de servicios

212. Algunos bienes se clasifican en las partidas de servicios porque los datos correspondientes no están desglosados, o porque los factores económicos influyen en ellos de manera distinta que en la mayoría de los bienes. Los ejemplos principales de bienes clasificados como servicios (y las partidas en que se incluyen) son:

Bienes adquiridos por viajeros para uso personal, (viajes) por misiones y organismos diplomáticos y militares, o por personal oficial (servicios del gobierno, n.i.o.p.) y por trabajadores no residentes (viajes).

Diarios y publicaciones periódicas enviados por suscripción directa, pero no en grandes cantidades (servicios de informática y de información).

Bienes adquiridos y enajenados en el mismo período de registro sin que crucen la frontera (otros servicios empresariales).

213. Sin embargo, si los bienes son adquiridos en un período de registro y enajenados en otro posterior, en la balanza de pagos de la economía del propietario temporal deberán registrarse dichos bienes como importaciones en el período en que fueron adquiridos y luego deducirse ese mismo valor de las importaciones en el período en que fueron enajenados. En este caso, las variaciones entre uno y otro período de registro de las existencias de bienes situados en el extranjero (valoradas al costo de adquisición de los bienes) se incluyen en la categoría bienes de la economía del propietario.

En todo caso, la diferencia de valor de los bienes entre el momento de adquisición y el de enajenación deberá asentarse como compraventa en otros servicios empresariales.

Bienes tratados como recursos financieros

214. Ciertos artículos físicos se consideran recursos financieros y no bienes, por ejemplo:

Los bienes que sean la representación material de recursos financieros no deberán incluirse en bienes, aunque tengan forma física y sean muebles. Cabe citar, como ejemplos, los billetes y monedas en circulación y los valores emitidos.

El oro monetario se considera un activo financiero, de manera que las transacciones en oro monetario entre autoridades de distintas economías no deben incluirse en bienes sino en la cuenta financiera.

Los activos no financieros (incluidos tierras, estructuras, equipo y existencias) que pertenezcan a una empresa se consideran activos financieros del propietario de esa empresa si éste no es residente de la economía en la que la empresa se explota. Por consiguiente, el traspaso de propiedad resultante de la adquisición de dichos activos por una empresa establecida se trata como transacción financiera y no se incluye en bienes, salvo en la medida en que ese traspaso de propiedad esté efectivamente acompañado del traslado físico de los bienes.

Clases especiales de bienes

215. A veces pueden surgir dudas respecto a la clasificación de ciertos artículos físicos como bienes, sobre todo en el caso de aquéllos a los que las reglamentaciones aduaneras o las estadísticas del comercio exterior les conceden un tratamiento excepcional. A continuación se citan ejemplos de esa clase de artículos, que deberán incluirse siempre en bienes si se ajustan a la definición y los criterios establecidos en este Manual:

Oro mercancía (es decir, oro no monetario), plata en lingotes, diamantes y otros metales y piedras preciosos.

Billetes y monedas retirados de la circulación y valores no emitidos, todos los cuales deberán valorarse como productos, en lugar de registrar su valor nominal.

Energía eléctrica, gas y agua.

Ganado arreado que cruce fronteras.

Paquetes postales.

Exportaciones e importaciones del gobierno (salvo las enviadas a organismos y personal del propio gobierno y recibidas de éstos), incluidos los bienes financiados con donaciones y préstamos.

Bienes transferidos a la posesión de un organismo de existencias reguladoras o que éste transfiera.

Efectos personales de emigrantes e inmigrantes.

Bienes de contrabando, descubiertos o no por la aduana.

Otros embarques no registrados, como regalos y otros que no alcancen un valor mínimo estatuido.

Momento de registro

216. Las exportaciones e importaciones de bienes, en principio, deberán registrarse cuando se traspasa la propiedad de los bienes de un residente a un no residente, o viceversa. En la práctica, se considera que el traspaso de propiedad ocurre en (o lo determina) el momento en que las dos partes que intervienen en la transacción la registran en sus libros o cuentas. (Véanse los párrafos 114 a 118 y 204.)

217. Ni el traslado físico, base principal de las estadísticas del comercio exterior, ni el pago, que el registro de cambios recoge, coinciden necesariamente con la fecha en que se realiza el traspaso de propiedad de los bienes. En la Guía se explican los ajustes que, teóricamente, exigen las estadísticas obtenidas de esas dos fuentes. Salvo en el caso de grandes transacciones individuales (como entrega de embarcaciones o aeronaves), el ajuste indicado suele ser bastante difícil de hacer porque rara vez se dispone de información sobre el momento efectivo del traspaso de propiedad, especialmente de una manera que pueda relacionarse con el momento del traslado físico o del pago de esos mismos bienes. Ahora bien, si del principio al fin del período de registro varían considerablemente el valor global del comercio, la estructura regional del comercio o las condiciones de pago, es probable que la falta de ajuste respecto al momento de registro sea una importante fuente de error en el estado de balanza de pagos, además de ser una causa grave de asimetría en los componentes de la categoría bienes de diferentes países.

218. Los bienes en consignación (es decir, los bienes destinados a la venta que no hayan sido efectivamente vendidos en el momento en que cruzan la frontera) deberán incluirse, en principio, en la categoría bienes únicamente en el momento del traspaso de propiedad. No obstante, en la práctica, esos bienes se registran a veces en el momento en que cruzan la frontera, en el supuesto de que ha tenido lugar el traspaso de propiedad o de que ocurrirá próximamente. Si se sigue ese tratamiento y luego no ocurre efectivamente el traspaso de propiedad, habrá que registrarlos nuevamente como deducción de las exportaciones y de las importaciones, de igual manera que se hace con las exportaciones e importaciones devueltas (Véase el párrafo 210.)

Valoración

219. Por definición, el valor al que deben registrarse los bienes en la balanza de pagos es el valor de mercado de los bienes situados en el punto de valoración uniforme (la frontera aduanera de la economía que los exporta). Es decir, los bienes se valoran f.o.b. en esa frontera. Por lo menos dos aspectos de este enunciado general requieren explicación.

Valoración de mercado

220. El concepto de valor de mercado y su aplicación concreta a los bienes comerciados internacionalmente se tratan en el capítulo V. En las Naciones Unidas se ha estudiado extensamente la valoración de las exportaciones e importaciones en relación con las normas fijadas para esas estadísticas. El Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio también se ocupa ampliamente de la norma que debe aplicarse a la valoración aduanera de las importaciones. (Véase la Guía.)

Punto de valoración

221. La entrega de bienes del exportador al importador, que invariablemente entraña un traspaso de propiedad, puede ocurrir en cualquier momento y lugar desde el punto de producción al punto de uso final. En este Manual se desea establecer una clara distinción entre: i) la partida que debe considerarse como bienes y ii) todo servicio adicional de distribución que podría incluirse en el valor final de los bienes. (Esta distinción deberá tenerse en cuenta sin perjuicio de que los servicios de distribución se presten antes o después de que ocurra el traspaso de propiedad.) De esta manera, los bienes serán valorados uniformemente, en el sentido estricto de que la delimitación entre bienes y servicios de distribución se efectúa conforme a un criterio normalizado.

222. La regla adoptada es que la categoría bienes debe comprender, en principio, el valor de los bienes y servicios de distribución conexos en el momento en que los bienes llegan a la frontera aduanera de la economía que los exporta. En el valor de los bienes se incluye el valor de toda operación de carga de los bienes a bordo de un medio de transporte en esa frontera. Es decir, la exportación e importación de bienes debe valorarse f.o.b. en la frontera aduanera de la economía exportadora. Al aplicar esta regla, los depósitos, las fábricas bajo control aduanero y las zonas francas se consideran ubicadas dentro de la frontera aduanera de la economía que los administra y supervisa. No es necesario que la frontera aduanera coincida físicamente con la nacional y puede estar situada en el interior de la economía.

223. Esta uniformidad significa únicamente que toda diferencia en las prácticas relativas al lugar en que el exportador entrega los bienes al importador y toda modificación de dichas prácticas de un período a otro no tendrán ningún efecto en la determinación de los servicios incluidos en el valor de los bienes. No obstante, no es posible formular una regla que permita establecer un punto de valoración de los bienes que pueda considerarse uniforme en un sentido económico básico. Es más, la clase de valoración uniforme aquí examinada podría considerarse con mayor propiedad como una cuestión de clasificación uniforme, pues el propósito es incluir en la categoría bienes sólo una lista parcial y normalizada de servicios conexos de distribución. En este contexto no se discute la regla de que los bienes y los servicios deben valorarse a precios de mercado.

224. Si bien puede ser de utilidad analítica adoptar algún punto uniforme de valoración, surgen problemas de índole estadística. La dificultad principal estriba en la falta de uniformidad de los trámites de embarque y en que los documentos generalmente utilizados por el compilador como base de las estimaciones de bienes y servicios de transporte frecuentemente incluyen servicios de embarque prestados a ambos lados de la frontera aduanera (o de otro punto uniforme) y no desglosan el costo total de embarque. Por ejemplo, el embarque por camión puede hacerse directamente a domicilio, o puede ocurrir que los bienes en contenedores se transfieran entre almacenes centrales que están lejos de las fronteras aduaneras de la economías exportadora e importadora. El motivo principal de especificar la frontera aduanera de la economía exportadora, en vez de algún otro lugar, es que constituye el punto donde las autoridades aduaneras valorarán la exportación y, en un importante grupo de países, también la importación. Es, por lo tanto, el punto que con mayor probabilidad se reflejará en las estadísticas del comercio exterior.

225. En la práctica, el servicio de carga de bienes a bordo del medio de transporte en la frontera aduanera lo presta frecuentemente el transportista o corre por cuenta del mismo, en cuyo caso es probable que las estadísticas del comercio exterior excluyan el costo de dichos servicios, y es casi seguro que los datos sobre fletes lo incluyan. En este Manual no se aconseja que se trate de reasignar dichos cargos de la categoría transportes a la categoría bienes. En cambio, se reconoce que si bien se recomienda registrar los bienes en base f.o.b., en la práctica puede no seguirse estrictamente esa regla y podrán registrarse los bienes en base f.a.s. (franco al costado del buque).

226. Puede suceder que los bienes entregados a un importador en algún punto de la economía exportadora no se embarquen hacia la frontera aduanera de esa economía en el mismo período de registro. En ese caso, deberá procederse en un primer período al asiento del valor de los bienes en el punto de entrega y en el siguiente período al asiento del costo del embarque desde dicho punto hasta la frontera aduanera. Ambos asientos deben figurar en la categoría bienes.

227. La aplicación de la regla de valoración uniforme puede dar lugar a que en la categoría bienes se incluyan algunos flujos de servicios entre no residentes o entre residentes de la misma economía. Concretamente, el exportador puede entregar los bienes antes de que lleguen a la frontera aduanera de su economía, y el importador puede seguidamente utilizar a un proveedor de servicios de distribución, que no sea residente de la economía exportadora, para embarcar los bienes hasta la frontera aduanera. En la balanza de pagos de la economía exportadora debe aparecer un asiento compensatorio de ese flujo de servicios entre no residentes. Con objeto de mantener la valoración uniforme de la categoría bienes, se dispone en este Manual que el asiento compensatorio se haga en transportes. Análogamente, si el proveedor de los servicios es el propio importador o un residente de la economía del importador, los servicios no se habrán prestado entre residentes de diferentes economías y también hará falta un asiento compensatorio en la categoría transportes de la balanza de pagos de la economía importadora.

228. Es preciso examinar también el tratamiento que debe darse a los servicios prestados por agentes en relación con transacciones de bienes. Algunos de dichos servicios se aplican únicamente con carácter general a una transacción y no pueden atribuirse propiamente al valor de los bienes en un punto o fecha determinados. Como solución práctica a este problema, se aconseja en el Manual que, una vez que el exportador haya pagado los derechos cobrados por agentes, éstos deberán incluirse en el valor f.o.b. de los bienes, independientemente de que el agente sea residente del país del exportador o de otro país. Cuando es el importador quien paga dichos derechos, sólo deberán incluirse en el valor f.o.b. de los bienes si el agente es residente del país exportador. Los derechos que pagan los importadores a agentes residentes de su propio país y a agentes residentes de otros países, con excepción del país exportador, no deberán incluirse en el valor f.o.b. de los bienes. (En todos los casos, cuando el residente de un país paga derechos a un agente residente de otro país, deberá efectuarse un asiento en otros servicios empresariales, servicios de compraventa y otros servicios relacionados con el comercio, salvo cuando un importador paga los derechos a un agente residente del país exportador.)

229. En algunos casos, los exportadores pagan derechos a los consulados de las economías importadoras. Se establece en este Manual que esos derechos no deben incluirse en el valor de los bienes cuando éstos llegan a la frontera de la economía exportadora. Se considera que los derechos consulares son costos incurridos más allá de la frontera aduanera de dicha economía; es decir, el costo de los derechos consulares se incurre en la economía importadora.

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