Manual de Balanza de Pagos

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Chapter

IX. Estructura y características de la cuenta corriente

Author(s):
International Monetary Fund
Published Date:
June 1994
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182. En el capítulo VIII se presentaron los componentes normalizados y la cobertura de la cuenta corriente y de la cuenta de capital y financiera, describiéndose los rubros de la cuenta corriente en los párrafos 152 a 171. La cuenta corriente, tal como se presenta en este Manual, se armoniza con la cobertura de las cuentas de bienes y servicios, renta primaria y transferencias corrientes del SCN. (Véase el capítulo III.) Como el saldo neto de la cuenta corriente es un elemento fundamental para medir el ahorro de una economía, puede considerarse un indicador significativo de lo que se ahorra y se gasta. En la medida en que el ahorro nacional sea superior o inferior a la inversión interna neta (formación neta de capital), el saldo neto de las transacciones corrientes (balance externo corriente en el SCN), el de transferencias netas de capital y de adquisición/enajenación de activos no financieros no producidos representan el monto de la inversión extranjera neta o el préstamo neto/endeudamiento neto de una economía con respecto al resto del mundo.

Características y clasificación

183. La estructura de la cuenta corriente que se presenta en este Manual incluye la mayoría de los componentes tradicionales de la cuarta edición, pero se ha modificado considerablemente, en lo que se refiere a las clasificaciones principales y componentes específicos. La estructura sigue respondiendo a las consideraciones enumeradas en el capítulo VIII, párrafo 143.

184. Bienes comprende, por lo general, la categoría más grande de transacciones que, en la mayoría de los casos, entrañan un traspaso de propiedad entre residentes y no residentes. Se ha ampliado el alcance de esta clasificación con respecto a la cuarta edición para agregar —además de mercancías generales, donde se incluyen casi todos los bienes muebles—i) el traslado de bienes para transformación (cuando no se produce un traspaso de propiedad), ii) el valor de las reparaciones de bienes (no el valor del traslado de bienes objeto de reparaciones) y iii) los bienes adquiridos en puerto por medios de transporte no residentes. Además, se clasifica el oro no monetario como subpartida de bienes, haciendo la distinción, toda vez que sea posible, entre oro que se mantiene como reserva de valor y oro para otros usos (industrial). En las publicaciones de balanza de pagos de muchos países se incluyen, asimismo, desgloses más detallados de la categoría bienes (por ejemplo, por categorías de uso final de productos) porque suelen ser útiles para fines analíticos.

185. Servicios es la segunda categoría principal de la cuenta corriente. Existe una diferencia entre la prestación y el comercio internacional de servicios y la producción y el comercio internacional de bienes. El comercio internacional de bienes es independiente de la producción. Por ejemplo, los bienes pueden producirse en una economía y entregarse posteriormente a los residentes de otra economía, que pueden o no ser conocidos en el momento de la producción. En cambio, la prestación de un servicio está vinculada a un acuerdo previo entre una persona o empresa que presta el servicio y es residente de una economía y un consumidor o grupo de consumidores residentes de otra. Por esa razón, el comercio y la prestación de servicios a nivel internacional están íntimamente relacionados, porque la prestación misma del servicio ya entraña un residente y un no residente. Sin embargo, no siempre está claramente definida la separación entre bienes y servicios, dado que algunas partidas clasificadas como bienes pueden incluir un elemento de servicio, y viceversa.

186. En este Manual, servicios comprende las partidas tradicionales (como transportes y viajes) que figuran en la cuarta edición y las partidas que cobran cada vez más importancia en las transacciones internacionales (como servicios de comunicaciones, servicios financieros y de informática, regalías y derechos de licencia y muchas otras clases de servicios empresariales). A diferencia de la cuarta edición, en este Manual se hace una clara distinción entre las transacciones de servicios y las de renta. Este tratamiento concuerda con el que se emplea en el SCN, permite una vinculación con la CPC en la medida de lo posible y coadyuva a facilitar las negociaciones internacionales relativas a servicios.

187.Transportes, la primera partida de servicios, comprende los servicios de fletes y los servicios de apoyo y auxiliares prestados por todos los medios de transporte para el traslado físico de bienes y el transporte internacional de pasajeros (pero no el transporte de pasajeros no residentes dentro de una economía por medios de transporte residentes). En el caso de servicios de fletes, existe una estrecha interrelación con bienes y, en algunos casos, puede ser difícil distinguir claramente ambos componentes. Para fines analíticos de comparación interna e internacional, puede ser conveniente tratar los dos componentes por separado y también en forma conjunta. Tratándose del transporte de pasajeros, existe una acentuada vinculación con viajes, partida en la que se incluyen algunos servicios conexos. Transportes incorpora las partidas embarques y otros transportes que figuraban en la cuarta edición del Manual, con excepción del seguro de fletes, que ahora forma parte de servicios de seguros. (Véase el capítulo XIII, párrafos 255 a 257.) La nueva clasificación tiene por objeto facilitar la comparación internacional y es compatible con otros sistemas estadísticos.

188.Viajes difiere de otros componentes de servicios porque es una actividad enfocada del lado de la demanda, es decir, el viajero (consumidor) se traslada físicamente a otra economía (proveedora) para recibir los bienes y servicios que desea. Esta partida se subdivide en dos componentes principales: de negocios y personales.

189. Los demás servicios, que en la cuarta edición se consideraban como parte de una categoría residual, cobran una importancia mucho mayor en este Manual. La estructura y clasificación de cada partida guardan relación con la prioridad que le adjudican los organismos internacionales (el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT), por ejemplo) como base de las negociaciones, así como los analistas que se ocupan de los aspectos internos e internacionales del comercio, la producción y asuntos conexos. Si bien la importancia de estos servicios en las cuentas internacionales varía mucho de un país a otro, la estructura proporciona una referencia útil de las partidas que probablemente se destaquen cada vez más en las transacciones internacionales.

190.Renta comprende la remuneración de empleados y la renta de la inversión (que a su vez cubre la renta de la inversión directa y otros dividendos e intereses). Este tratamiento de la renta como componente separado de la cuenta corriente, que es el mismo que le da el SCN, fortalece el vínculo entre los flujos de la cuenta de renta y la cuenta financiera, y entre la balanza de pagos y la posición de inversión internacional, en tanto que le da más utilidad analítica a las cuentas internacionales.

191. La categoría transferencias corrientes constituye un grupo separado de bienes, servicios y renta porque, en general, se considera que dichas transferencias presentan atributos particulares. No obstante, la diferencia entre recursos reales y transferencias es a veces arbitraria. Por ejemplo, las remesas que recibe una economía de ciertas personas que trabajan en el extranjero se clasifican a veces como transferencias corrientes y a veces como remuneración de empleados, dependiendo del tiempo que dichos trabajadores hayan permanecido en el país donde trabajan. La definición de transferencia corriente que se utiliza en este Manual es idéntica a la del SCN. El desglose entre transferencias corrientes y transferencias de capital —que no se hacía en ediciones previas—también coincide con la clasificación adoptada en el SCN y en varias presentaciones analíticas. Esta modificación tiene por objeto eliminar la falta de uniformidad en el uso y significado del término corriente aplicado a transacciones y partidas equilibradoras en el Manual y en el SCN. (En el capítulo XV se examina la distinción entre transferencias corrientes y transferencias de capital.)

Registro bruto, valoración y momento de registro

192. En principio, en el caso de los componentes de la cuenta corriente se deben registrar, en cifras brutas, los flujos de salida de la economía y de entrada en la misma como créditos y débitos, respectivamente. Los distintos componentes se han definido de forma tal que los asientos se efectúen en cifras brutas. Se hace hincapié en el registro bruto en la cuenta corriente porque los asientos de crédito y débito de muchas clases específicas de transacciones rara vez están relacionados de manera causal. Por ejemplo, aun cuando la prestación y la adquisición de servicios de viajes, por ejemplo, se incluyen en la partida de viajes, la prestación de servicios de viajes tiene poca relación, desde el punto de vista económico, con la adquisición de dichos servicios por parte de la misma economía. Es más, las cifras brutas se utilizan en otros contextos, además del análisis de la evolución de la balanza de pagos. En general, las transacciones brutas de la cuenta corriente a menudo se consideran indicadores de la importancia relativa de ciertas partidas dentro de una economía y de varias economías en las transacciones internacionales, y se utilizan para comparar las economías y contar con ponderaciones para derivar datos agregados. Además, las cifras brutas favorecen el análisis de las variaciones de los saldos netos. Cabe mencionar, a título de ejemplo, dos aplicaciones específicas de las cifras brutas que son importantes para el Fondo Monetario Internacional: i) la valoración del DEG, que se basa en una cesta de monedas seleccionadas en función de la participación de los países emisores en la exportación mundial de bienes y servicios y ponderada en amplia proporción a dicha participación, y ii) el cálculo de las cuotas relativas de los países miembros del FMI, que se basa, entre otros factores, en la magnitud relativa de sus transacciones brutas en cuenta corriente.

193. A veces se deben hacer excepciones a la regla general de registro bruto debido a la dificultad práctica de reunir ciertos datos sobre esa base (por ejemplo, algunos servicios de transporte), o porque se utilizan cifras netas para derivar ciertas estimaciones. Estas consideraciones se analizan en los capítulos correspondientes. No obstante, el criterio básico para las transacciones en cuenta corriente sigue siendo el registro en cifras brutas que, en general, es más útil que el registro en cifras netas para fines de balanza de pagos y otros análisis.

194. Los criterios y las prácticas relacionados con la valoración y el momento de registro de las transacciones en cuenta corriente se examinan en los capítulos V y VI, respectivamente, y en los capítulos X al XV.

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