Manual de Balanza de Pagos

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Chapter

V. Valoración de las transacciones y de las tenencias de activos y pasivos

Author(s):
International Monetary Fund
Published Date:
June 1994
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Concepto de precio de mercado

91. Para facilitar la compilación de agregados estadísticos y la comparabilidad internacional, se requiere contar con un sistema uniforme de valoración de las cuentas internacionales que se empleará para valorar i) transacciones de recursos reales y de activos y pasivos financieros y ii) tenencias de activos y pasivos. En este Manual se recomienda utilizar el precio de mercado como base de la valoración de las transacciones y tenencias. Por consiguiente, las transacciones generalmente se valoran al precio efectivo acordado por las partes que intervienen en ellas, y las tenencias de activos y pasivos se valoran a los precios de mercado correspondientes a la fecha a la que se refiere el balance. (Véanse los párrafos 93 y siguientes, donde se describen casos en los cuales la aplicación del concepto es poco práctica o difícil.) Estos criterios coinciden con los que se aplican en el SCN.

Transacciones y precio de mercado

92. En la balanza de pagos y en las cuentas nacionales, el precio de mercado para las transacciones se define como la suma de dinero que un comprador paga por un bien a un vendedor en una transacción consensual entre partes independientes entre sí, que efectúan el intercambio por motivos puramente comerciales. En un sentido estricto, el precio de mercado es únicamente el precio adoptado para un intercambio realizado en las condiciones establecidas. Otro intercambio de una unidad igual, aun en casi idénticas circunstancias, podría resultar en un precio de mercado distinto. Definido de esta manera, el precio de mercado debe diferenciarse claramente del precio cotizado en el mercado, del precio de mercado mundial, del precio corriente, del precio justo de mercado, o de cualquier otro precio que sirva para expresar la generalidad de los precios de una clase de intercambios supuestamente iguales y no el precio que realmente se aplicó a una determinada transacción. Tampoco debe interpretarse que equivale necesariamente a un precio de mercado libre, es decir, no debe suponerse que una transacción de mercado siempre tiene lugar en una situación de estricta competencia de mercado. De hecho, puede ocurrir en una estructura monopolista, monopsonista, o en cualquier otra. En realidad, el mercado puede definirse en un sentido tan estricto que se limite a una transacción única en su clase efectuada entre partes independientes.

Valoración de transacciones en ausencia de un precio de mercado

93. Si bien es probable que en la mayoría de los casos que atañen a la balanza de pagos se den las condiciones necesarias para establecer un precio de mercado, pueden surgir muchas otras situaciones en que falten uno o varios de los elementos indispensables. Algunas de las circunstancias comunes en que no puede determinarse un precio de mercado en sentido estricto son:

Un intercambio directo de unos bienes por otros en lugar de recibir dinero a cambio (trueque).

Una transacción que tiene lugar pese a que una de las partes no la efectúa voluntariamente (pago de impuestos).

Una transacción en la que el comprador y el vendedor son jurídicamente la misma entidad pero, a efectos de la balanza de pagos, son dos entidades diferentes (una sucursal y la empresa matriz).

Una transacción entre diferentes unidades jurídicas que no son independientes (empresas filiales).

Una transacción sin traspaso legal de propiedad entre las dos partes (bienes transferidos en virtud de acuerdos de arrendamiento financiero).

Una transacción que suelen realizar entidades privadas, instituciones sin fines de lucro u organismos del gobierno general, entre sí o con otras partes, que entraña al menos cierto componente de regalo o donación y que no tiene motivos puramente comerciales.

94. Los ejemplos mencionados en el párrafo 93 no son mutuamente excluyentes ni abarcan todas las posibilidades. En cualquier caso dado, es posible que no haya un precio de mercado porque no se cumplen las condiciones necesarias para determinarlo.

Equivalentes de precios de mercado

95. A los efectos del registro de la balanza de pagos, a veces es preciso recurrir a sustitutos o mediciones supletorias de precios de mercado cuando éstos no se han fijado en forma efectiva.

96. Habitualmente se calculan estos precios por analogía con precios de mercado conocidos que hayan sido establecidos en condiciones que se estiman fundamentalmente iguales. Por ejemplo, si un comprador y un vendedor efectúan una transacción de trueque —intercambian bienes o servicios por otros bienes, servicios o activos (de igual valor)—los bienes o servicios intercambiados deberán valorarse a los precios que les hubiese correspondido si se hubiesen vendido (por ejemplo, cotizaciones estándar de mercado). No obstante, debe tenerse cuidado de emplear este criterio sólo para transacciones en las que tiene aplicación. Las transacciones que parecen iguales a primera vista pueden, en realidad, estar sujetas a factores implícitos o no manifiestos que afectan en gran medida a los valores que se les debe asignar.

Empresas filiales

97. Las transacciones entre empresas filiales integradas bajo la misma administración no pueden considerarse necesariamente como transacciones de mercado porque las partes no son independientes entre sí. Sólo analizando cada empresa individualmente puede decidirse si las transacciones contabilizadas en sus libros representan realmente valores de mercado. Si un grupo de empresas filiales desea distribuir con criterio realista sus utilidades brutas entre las distintas unidades, sus libros de contabilidad deberán reflejar precios relacionados con el mercado en todas las compras y ventas realizadas por las unidades. En ese caso, sería razonable suponer que el precio utilizado para efectos contables, que suele llamarse precio de transferencia, no difiere de la valoración de mercado o bien es equivalente a ésta. Por otra parte, cabe prever que entre empresas filiales que efectúan operaciones comerciales a través de fronteras nacionales se utilicen comúnmente precios de transferencia no basados estrictamente en consideraciones de mercado, ya que las disparidades entre la tributación y normas aplicadas por los distintos gobiernos constituyen un factor importante en las decisiones de la administración de empresas sobre la asignación óptima de las utilidades entre las distintas unidades. En esos casos, no puede suponerse que el método de valoración adoptado refleje exactamente relaciones económicas (por ejemplo, la relación renta/capital). Cuando las distorsiones son grandes, en principio conviene remplazar los valores contables por los de mercado.

98. Ahora bien, la sustitución de valores contables por valores de mercado plantea cuestiones de procedimiento y selección de las mediciones apropiadas para determinar el precio que se va a utilizar en la sustitución. En efecto, a menudo es difícil estimar el valor que se aproxime al precio de mercado. El valor que se ha de asignar a las transacciones efectuadas entre unidades filiales no es necesariamente igual al precio de mercado de una transacción parecida que realicen esas unidades con partes ajenas a ellas porque, por definición, los precios de mercado se establecen en función de las condiciones de la oferta y de la demanda imperantes en cada mercado. Ciertos productos, que de otro modo no se diferencian físicamente, pueden considerarse distintos desde el punto de vista del mercado y tener, en consecuencia, otros precios de mercado. Por ejemplo, ciertos bienes que se transfieren a una filial pueden representar componentes; en cambio, si se venden a terceras partes, pueden ser piezas de repuesto.

99. Para determinar cuánto se aparta un precio de transferencia de un precio de mercado o cuánto se acerca a éste, la comparación que corresponde hacer no es necesariamente entre i) el valor contable de la transferencia de una cosa de una filial a otra y ii) el precio de mercado de la venta de la misma cosa por una filial a una parte ajena a ella. Una transferencia entre filiales puede evaluarse efectuando una medición desde su posición relativa en la cadena de producción hasta el punto en que realmente se realiza la venta a una parte independiente. Puede hacerse la comparación en función de los costos incurridos hasta esa etapa de producción. Así, el precio de transferencia que no parezca conmensurable con el costo de producción incurrido hasta esa etapa probablemente no sea un sustituto adecuado del precio de mercado. Si cubriera dicho costo, podría aceptarse como sustituto apropiado del precio de mercado, aunque fuera distinto del precio cobrado en intercambios parecidos entre la filial y una parte independiente. Es indudable que la información sobre el costo de producción que figure en los libros de una filial puede verse afectada por el uso de precios de transferencia para el insumo de bienes y servicios adquiridos de otras filiales.

100. El intercambio de bienes entre empresas filiales puede ser muchas veces de índole tal que no figure en el intercambio entre partes independientes (por ejemplo, componentes especializados utilizables únicamente cuando están incorporados en el producto acabado). Análogamente, el intercambio de servicios, tales como los de gerencia y tecnología, tal vez carezca de un equivalente aproximado en las clases de transacciones de servicios que comúnmente tienen lugar entre partes independientes. En consecuencia, en transacciones entre filiales, puede ser muy difícil determinar un valor comparable al valor de mercado y, en la práctica, los compiladores tal vez no tengan otra alternativa que la de aceptar una valoración basada en costos de producción explícitos u otros valores asignados por la empresa. Es probable que estos valores no sean totalmente arbitrarios, ya que las autoridades tributarias, aduaneras, de control de cambios y otras autoridades públicas generalmente ejercen cierta influencia en las prácticas contables de esas empresas a fin de que observen las mismas disposiciones gubernamentales que las empresas independientes.

101. Como la contabilidad de la balanza de pagos se basa en el axioma del registro por partida doble, esto significa que toda sustitución debe efectuarse, en principio, de una manera congruente. Por ejemplo, si el valor contable de los bienes suministrados por una empresa de inversión directa a su empresa matriz se tiene que remplazar por un valor de mercado equivalente, la contabilidad por partida doble exige que también se hagan idénticos ajustes a los flujos de renta de la inversión directa y/o financieros.

102. En vista de las dificultades prácticas con las que se tropieza al remplazar el valor efectivo de una transferencia por un valor de mercado imputado o hipotético, se recomienda hacerlo sólo en casos excepcionales. Si se determina que ciertos precios de transferencia son tan diferentes de los precios de transacciones similares que afectan significativamente a la medición, deberán remplazarse por un equivalente del precio de mercado o bien deberán identificarse por separado para fines analíticos.

103. La selección de los mejores equivalentes de los valores de mercado como sustitutos de valores contables requiere cautela y un criterio basado en la información recogida. En la mayoría de los casos, será necesario efectuar encuestas por muestreo, establecer contacto con empresas y organismos gubernamentales que realicen transacciones internacionales a gran escala, intercambiar información con los compiladores de países copartícipes, o bien efectuar una investigación estadística similar para fundamentar la decisión.

Transacciones no comerciales

104. Una categoría importante de transacciones que, por definición, no son comerciales y, por ende, carecen de precio de mercado, es el suministro de un valor económico que tiene como contrapartida una transferencia. En dichas transacciones, una de las partes recibe un activo real o financiero de la otra sin darle a cambio ningún valor económico. Puede haber otras transacciones, aparte de regalos propiamente dichos, que se efectúan a un precio implícito que incluye cierto elemento de donación o concesión, de modo que ese precio tampoco es de mercado. Tal sería el caso, por ejemplo, del intercambio de bienes negociados entre gobiernos y de préstamos gubernamentales con intereses más bajos que los que se aplicarían a préstamos puramente comerciales con períodos de gracia, plazos de amortización y otras condiciones propias de este tipo de préstamo. Las transacciones efectuadas por órganos del gobierno general y por instituciones privadas sin fines de lucro, que no realizan actividades puramente comerciales, suelen estar regidas por consideraciones no comerciales. No obstante, también otros sectores de la economía pueden realizar y recibir transferencias.

105. En el caso de recursos reales transferidos, sin un quid pro quo, a no residentes por el gobierno o instituciones privadas sin fines de lucro de una economía, deberán aparecer los mismos valores en la balanza de pagos del receptor y del donante. De conformidad con el procedimiento adoptado en las cuentas nacionales, tales recursos deben valorarse al precio de mercado que les hubiese correspondido si se hubiesen vendido. Las imputaciones efectuadas de esta manera no siempre se acercan a la base deseada de valoración. A menudo, el donante tendrá una percepción del valor imputado de la transacción muy diferente al imputado por el receptor. Como regla general, no obstante, se sugiere que para el registro se utilice como base el valor asignado por el donante.

Recursos financieros

106. Las transacciones de recursos financieros deben registrarse en la balanza de pagos a los precios a los que fueron adquiridos o enajenados. Para los recursos financieros negociados en un mercado organizado, cuya compra y venta se efectúa por intermedio de un agente, el precio establecido en el mercado —que probablemente sea el que se registre en las estadísticas—satisface, a los efectos de la balanza de pagos, la definición de precio de mercado. Si los recursos financieros no se negocian en el mercado, el concepto de aplicación del precio de mercado puede no ser tan obvio. De hecho, los activos líquidos (billetes y monedas en circulación y depósitos transferibles exigibles a la vista a su valor nominal) tienen un valor único imputable para todo fin, de forma que este valor puede considerarse como el precio efectivo de mercado. El precio de mercado que se imputará a los recursos financieros no negociables, principalmente préstamos de uno u otro tipo, es su valor nominal. Sin embargo, si se crea un mercado secundario y dichos recursos pasan a ser negociables —a menudo, como en el caso de préstamos a países muy endeudados, a descuentos considerables de su valor nominal—, deberá registrarse ese precio de mercado en las transacciones relacionadas con dichos préstamos. (En los párrafos 456 y 471 se incluyen detalles sobre ajustes de valoración, conversiones de deuda en capital, etc.) La valoración de los recursos financieros en la balanza de pagos no deberá incluir cargos por servicio, honorarios, comisiones o renta, los que deberán registrarse en el componente adecuado de la cuenta corriente.

Valoración de las tenencias de activos y pasivos

107. En principio, todas las tenencias de activos y pasivos que constituyen la posición de inversión internacional de un país deberán medirse a precios de mercado. Este concepto supone que dichas tenencias se revaloran continuamente (regularmente), por ejemplo, tomando como referencia los precios efectivos de mercado de activos financieros tales como acciones y bonos, o basándose en los balances de las empresas cuando se trate de una inversión directa.

108. No siempre puede emplearse como medida el precio de mercado, debido a que no se hacen revaloraciones regulares. Por ejemplo, en el caso de la inversión directa, donde el valor del balance suele ser la única valoración declarada disponible, ese valor puede estar basado en el costo original, en una revaloración más reciente, o en el valor corriente. (Este último correspondería al criterio de precio de mercado.) En el caso de empresas de inversión directa inscritas en la bolsa de valores, el valor de mercado de sus acciones será el precio al que se cotizan en la bolsa.

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