Chapter

3. Flujos económicos, posiciones de saldos y reglas contables

Author(s):
Sage De Clerck, and Tobias Wickens
Published Date:
April 2017
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En este capítulo se describen los flujos económicos y las posiciones de saldos del marco de las estadísticas de finanzas públicas y las reglas contables empleadas para determinar todos los aspectos de su registro.

Introducción

3.1 Los asientos que se registran en las EFP son ya sea flujos económicos o posiciones de saldos1. Los flujos son expresiones monetarias de acciones económicas y efectos de eventos que originan variaciones en el valor económico dentro de un período de declaración de datos. Las posiciones de saldos miden el valor económico en un momento determinado. Más específicamente, las posiciones de saldos denotan las tenencias de activos y pasivos de una unidad en un momento dado y el consiguiente patrimonio neto de la unidad, que es igual al total de activos menos el total de pasivos.

3.2 Los flujos y las posiciones de saldos registrados en el marco de las EFP se hallan integrados; es decir, todas las variaciones en las posiciones de saldos se pueden explicar completamente por los flujos. En otras palabras, para cada posición de saldo es válida la siguiente relación:

en la cual S0 y S1 representan, respectivamente, los valores de una determinada posición de saldo al comienzo y al cierre de un período de declaración de datos, y F representa el valor neto de todos los flujos del período que afectaron a ese saldo en particular. En términos más generales, el valor de cualquier posición de saldo que una unidad mantenga en un momento dado es el valor acumulado de todos los flujos que afectaron a esa posición de saldo desde que la unidad adquiriera originalmente ese tipo particular de activo o pasivo.

3.3 El marco de las EFP incluye una gran variedad de flujos económicos. Este capítulo comienza con una descripción de varias características importantes de los flujos económicos, en las que se basa su clasificación y tratamiento. A continuación, se describen en términos generales las reglas contables utilizadas para el registro de estos flujos y posiciones de saldos en las EFP. Las categorías específicas de flujos y posiciones de saldos, y la aplicación de las reglas generales para su registro, se describen en los capítulos 5 al 10.

Flujos económicos

3.4 Los flujos económicos reflejan la creación, transformación, intercambio, transferencia o extinción de valor económico; incluyen variaciones en el volumen, composición o valor de los activos, los pasivos o el patrimonio neto de una unidad. Un flujo puede ser un evento aislado, como la compra de bienes, o el valor acumulado de un conjunto de eventos ocurridos durante un período de declaración de datos, como el devengo continuo de gasto en intereses sobre un bono del gobierno. Todos los flujos se clasifican como transacciones o como otros flujos económicos. Estos dos tipos de flujos se describen en las siguientes secciones.

Transacciones

3.5 Una transacción es un flujo económico que consiste en una interacción entre unidades institucionales por mutuo acuerdo o mediante la aplicación de la ley, o bien en una acción dentro de una unidad institucional que a efectos analíticos conviene tratar como una transacción, a menudo debido a que la unidad está operando en dos roles diferentes2. Conforme a la definición de las transacciones, la interacción entre las unidades institucionales ha de ser por mutuo acuerdo. Mutuo acuerdo significa que hubo conocimiento y consentimiento previo de las unidades, pero no que ambas unidades intervinieron de manera voluntaria en la transacción. Algunas transacciones, como el pago de impuestos, se establecen por ley. Aunque las unidades individuales no tienen libertad para fijar los montos que pagan en impuestos, la comunidad reconoce y acepta de forma colectiva la obligación de pagar impuestos. Por lo tanto, los pagos de impuestos se consideran transacciones, a pesar de ser compulsivos. Con igual criterio, las acciones necesarias para cumplir con una decisión judicial o administrativa pueden no emprenderse de manera voluntaria, pero sí con el conocimiento y consentimiento previo de las partes en cuestión.

3.6 El tratamiento de algunas actividades en las EFP requiere una perspectiva distinta de la empleada en el tratamiento de las mismas actividades en el SCN 2008. Las EFP se concentran en el impacto que los eventos económicos tienen sobre las finanzas públicas. Por el contrario, el SCN 2008 centra la atención en medir la producción, el consumo, la distribución del ingreso y la inversión. En el apéndice 7 se presenta una descripción completa de las implicancias de estas distintas perspectivas. A pesar de las diferencias en el tratamiento de algunas actividades, ambos marcos incluyen todos los flujos que dan origen a variaciones en posiciones de saldos, de modo que todas las variaciones en el balance pueden explicarse a través de los flujos.

3.7 Las transacciones pueden presentarse bajo muchas formas diferentes. En las EFP, todas las transacciones se clasifican según su naturaleza económica, en tanto que las transacciones de gasto se clasifican también de acuerdo a sus funciones (véanse los capítulos 5, 6 y 8, y el anexo al capítulo 6). Para brindar mayor precisión a la clasificación de las transacciones, las características de estas deben describirse de modo sistemático.

Transacciones monetarias

3.8 Una transacción monetaria es aquella en que, expresado en unidades monetarias, una unidad institucional realiza un pago a (recibe un pago de), o incurre en un pasivo con (adquiere un activo de), otra unidad institucional. En las EFP todos los flujos se registran en términos monetarios, pero la característica distintiva de una transacción monetaria es que las partes de la transacción expresan su acuerdo en términos monetarios. Por ejemplo, usualmente los bienes o servicios se compran o venden a determinada cantidad de unidades monetarias por unidad del bien o servicio, con frecuencia las prestaciones de la seguridad social se pagan en montos fijos de dinero y los impuestos por cobrar se miden en unidades monetarias. Todas las transacciones monetarias son interacciones entre dos unidades institucionales que se registran ya sea como un intercambio o una transferencia.

3.9 Un intercambio es una transacción en la que una unidad suministra un bien, un servicio, un activo o mano de obra a una segunda unidad y recibe a cambio un bien, un servicio, un activo o mano de obra por el mismo valor3. La remuneración a los empleados, las compras de bienes y servicios, el incurrimiento de gasto en intereses y la venta de un edificio de oficinas son todos intercambios.

3.10 Una transferencia es una transacción mediante la cual una unidad institucional suministra a otra un bien, un servicio o un activo sin recibir de esta última ningún bien, servicio o activo a cambio como contrapartida directa. Este tipo de transacción se describe como unilateral, una transacción donde se da “algo a cambio de nada”, o una transacción sin un quid pro quo. También puede existir una transferencia cuando el valor proporcionado a cambio de un artículo no es económicamente significativo o es muy inferior al valor del artículo. Habitualmente, las unidades del gobierno general realizan un gran número de transferencias, que pueden ser obligatorias o voluntarias. Los impuestos y la mayoría de las contribuciones a la seguridad social son transferencias obligatorias que las unidades del gobierno imponen a otras unidades. Los subsidios, las donaciones y las prestaciones de asistencia social son transferencias de unidades del gobierno general a otras unidades. Las sociedades públicas participan, en menor medida, en transferencias (pueden recibir subsidios o transferencias de capital del gobierno y también es posible que deban realizar transferencias como consecuencia de sus actividades cuasifiscales).

3.11 Algunas transacciones parecen ser intercambios, pero son en realidad una combinación de un intercambio y una transferencia. En tales casos, la transacción efectiva deberá dividirse y registrarse como dos transacciones: una que sea exclusivamente un intercambio y otra que sea exclusivamente una transferencia. Por ejemplo, una unidad del gobierno general podría vender un activo a un precio claramente menor al valor de mercado del activo, o comprar un activo a un precio que es evidentemente mayor a su valor de mercado. La transacción debe dividirse en un intercambio al valor de mercado del activo y en una transferencia por un valor equivalente a la diferencia entre el valor efectivo de la transacción y el valor de mercado (véase el párrafo 3.107) del activo4.

3.12 Las transacciones de intercambio no incluyen el derecho a percibir servicios o prestaciones colectivas (estos se consideran como transferencias). El monto de servicios o prestaciones colectivas que puede eventualmente recibir una unidad institucional no es proporcional al monto que se paga. Los impuestos y las primas de seguros no de vida son ejemplos de tales transacciones clasificadas como transferencias debido a la naturaleza colectiva de las prestaciones (véanse los párrafos 5.23 y 5.149, respectivamente).

3.13 Los impuestos se tratan como transferencias a pesar de que las unidades que efectúan estos pagos posiblemente reciban algún beneficio a través de los servicios suministrados por la unidad gubernamental que recibe los impuestos. Por ejemplo, en principio, nadie puede quedar excluido de los beneficios que brindan los servicios colectivos como la seguridad pública. Asimismo, un contribuyente puede tener incluso la posibilidad de consumir determinados servicios individuales suministrados por unidades gubernamentales. Sin embargo, generalmente no resulta posible identificar un vínculo directo entre los pagos de impuestos y los beneficios que reciben las distintas unidades. Además, el valor de los servicios que recibe una unidad usualmente no guarda relación con el monto de impuestos que paga esa misma unidad.

3.14 Las primas e indemnizaciones de seguros no de vida también se tratan como transferencias en las EFP5. Este tipo de primas conceden, a las unidades que efectúan los pagos, derecho a los beneficios únicamente en caso de producirse uno de los eventos especificados en la póliza de seguros. Es decir, una unidad le paga a una segunda unidad por aceptar el riesgo de que a la primera unidad le ocurra un evento determinado. Estas transacciones se consideran transferencias6 porque, dada la naturaleza del negocio de los seguros, el ingreso se distribuye entre los titulares de pólizas que reclaman indemnizaciones y no entre todos los titulares de pólizas que contribuyen. Existe incertidumbre respecto de si la unidad que contribuye recibirá algún beneficio y, de hacerlo, puede que el beneficio no tenga relación con el monto de primas pagadas previamente. Los seguros no de vida incluyen los sistemas de seguridad social y los sistemas de seguro social del empleador para empleados del gobierno que no proveen prestaciones jubilatorias. Por lo tanto, las contribuciones a la seguridad social que son cobradas y las prestaciones de la seguridad social que son pagadas por unidades del gobierno, que no son para pensiones relacionadas con el empleo, se tratan como transferencias en las EFP.

3.15 Las transferencias pueden ser corrientes o de capital. Para distinguir entre las transferencias corrientes y de capital, es preferible concentrarse en las características especiales de estas últimas.

3.16 Las transferencias de capital son transferencias en las que se traspasa la propiedad de un activo (distinto del efectivo y de las existencias) de una parte a otra, o que obligan a una o a ambas partes a adquirir o disponer de un activo (distinto del efectivo y de las existencias), o en las que el acreedor condona un pasivo. Las transferencias de efectivo que implican la disposición de activos no monetarios (distintos de existencias) o la adquisición de activos no monetarios (distintos de existencias) también son transferencias de capital. Una transferencia de capital genera una variación de la misma magnitud en las posiciones de saldos de activos de una o ambas partes de la transacción. Normalmente, las transferencias de capital son grandes e infrecuentes, pero no se las puede definir según el tamaño ni la frecuencia. Una transferencia en especie sin un cargo constituye una transferencia de capital si consiste en: el traspaso de la propiedad de un activo no financiero (distinto de existencias); y la condonación de un pasivo por parte de un acreedor sin que se reciba a cambio un valor equivalente. Los pagos de elevado valor no recurrentes como compensación por pérdidas acumuladas, daños considerables o lesiones graves no cubiertos por pólizas de seguros también son transferencias de capital. Una transferencia de efectivo es una transferencia de capital cuando está ligada, o condicionada, a la adquisición o disposición de un activo por una o ambas partes de la transacción.

3.17 Las transferencias corrientes comprenden todas aquellas que no son transferencias de capital. Las transferencias corrientes afectan directamente al nivel de ingreso disponible e influyen en el consumo de bienes o servicios. En otras palabras, reducen las posibilidades de ingreso y consumo del donante, en tanto que elevan las posibilidades de ingreso y consumo del donatario. Por ejemplo, las prestaciones sociales, los subsidios y la asistencia alimentaria son transferencias corrientes.

3.18 Es posible que algunas transferencias de efectivo puedan ser consideradas como una transferencia de capital por una parte de la transacción y como corriente por la otra. Para evitar que la misma transacción reciba un tratamiento diferente por parte del donante y del donatario, ambas partes deben clasificarla como transferencia de capital aun cuando involucre la adquisición o disposición de un activo, o activos, por solo una de las partes. Cuando no se sabe con certeza si una transferencia debe clasificarse como corriente o de capital, debe tratarse como una transferencia corriente.

Transacciones no monetarias

3.19 Las transacciones no monetarias son aquellas que no están expresadas inicialmente en unidades monetarias. Incluyen todas las transacciones que no involucran flujo de efectivo, tales como el trueque, las transacciones en especie y ciertas transacciones internas. Se les debe asignar un valor monetario dado que las EFP registran flujos y posiciones de saldos expresados en términos monetarios. Por lo tanto, los asientos representan valores que se miden indirectamente o se estiman usando otros procedimientos. Los valores asignados a las transacciones no monetarias tienen un significado económico distinto del que tienen los pagos en dinero por el mismo monto, ya que no son cantidades de dinero de libre disponibilidad. No obstante, para contar con un conjunto de cuentas completo e integrado, es necesario asignar la mejor estimación de los valores de mercado a las partidas involucradas en transacciones no monetarias.

3.20 Las transacciones no monetarias pueden ser transacciones entre dos partes o acciones dentro de una unidad institucional usadas para generar una transacción interna.

Transacciones no monetarias entre dos partes

3.21 Estas transacciones no monetarias pueden ser intercambios o transferencias. El trueque, la remuneración en especie y otros pagos en especie son intercambios no monetarios. Las transferencias en especie son transferencias no monetarias.

3.22 En una transacción de trueque, dos unidades intercambian bienes, servicios o activos, distintos del dinero, de igual valor. Por ejemplo, una unidad de gobierno puede convenir la entrega de un terreno ubicado en una zona industrial a una sociedad privada a cambio de un terreno distinto que el gobierno usará como parque nacional. Entre países, los gobiernos pueden intercambiar recursos naturales estratégicos por otro tipo de producto o servicio.

3.23 La remuneración en especie se presenta cuando se remunera a un empleado con bienes, servicios o activos distintos del dinero. Los tipos de remuneración que los empleadores suelen suministrar gratuitamente o a precios reducidos a los empleados incluyen alimentos y bebidas, uniformes, servicios de vivienda, servicios de transporte y guarderías (véanse los párrafos 6.17–6.18).

3.24 Los pagos en especie distintos de la remuneración en especie ocurren cuando cualquiera de una gran variedad de pagos se efectúa en forma de bienes y servicios en lugar de dinero. Un pago para liquidar un pasivo puede efectuarse en forma de bienes, servicios o activos no monetarios en lugar de dinero. Por ejemplo, una unidad de gobierno puede acordar liquidar un derecho por impuestos vencidos si el contribuyente transfiere al gobierno la propiedad de tierras o activos fijos, o podrían pagarse impuestos sobre las herencias mediante donaciones al gobierno de cuadros u otros objetos de valor.

3.25 Es posible recurrir a transferencias en especie para mejorar la eficiencia o garantizar el consumo de los bienes y servicios en cuestión. Por ejemplo, la ayuda internacional tras un desastre natural puede ser más eficaz y rápida si se otorga en forma de medicamentos, alimentos y alojamiento que si se entrega dinero. Asimismo, una unidad del gobierno general puede suministrar servicios médicos y educativos en especie para asegurarse de que la necesidad por estos servicios sea satisfecha.

Transacciones internas

3.26 Las transacciones internas o intraunidad ocurren cuando una misma unidad actúa en dos roles diferentes y, desde la perspectiva analítica, es útil registrar este accionar como una transacción. La decisión de qué acciones internas tratar como transacciones dependerá de la finalidad del registro de dichas acciones. Las EFP siguen los lineamientos del SCN 2008 y tratan el consumo de capital fijo como una transacción interna para permitir el cálculo de los costos operativos del gobierno. Asimismo, la transferencia de materiales y suministros de las existencias al uso de bienes y servicios y otras variaciones internas en las existencias se tratan como transacciones internas (véanse los párrafos 8.46–8.47)7.

Reordenamiento de ciertas transacciones

3.27 Ciertas transacciones no se registran del modo en que parecen ocurrir. En lugar de ello, en las estadísticas macroeconómicas se las modifica para identificar claramente las relaciones económicas subyacentes. En las EFP se emplean tres tipos de reordenamientos: el redireccionamiento, la partición y la reasignación.

Redireccionamiento

3.28 Mediante el redireccionamiento, una transacción se registra como si ocurriera a través de canales diferentes de los reales, o como si tuviera lugar en un determinado sentido económico cuando no se realiza una transacción real. A menudo, el redireccionamiento es necesario cuando una unidad que participa en una transacción no figura en los registros contables por razones administrativas. Existen dos tipos de redireccionamiento:

  • En el primer tipo de redireccionamiento, una transacción directa entre las unidades A y C se registra como si ocurriera indirectamente a través de una tercera unidad B. Por ejemplo, si los empleados públicos participan en un sistema de seguridad social o jubilación, los registros contables pueden mostrar que la unidad de gobierno paga las contribuciones directamente al fondo de seguridad social o sistema de jubilación en nombre de sus empleados. Sin embargo, estas contribuciones son parte de la remuneración a los empleados y deben registrarse como si fueran pagadas a los empleados. En tal caso, es necesario redireccionar los pagos de modo que se vea el pago del gobierno a los empleados, que a su vez se considera que efectúan pagos por el mismo monto al sistema de seguridad social o jubilatorio (véase el párrafo 6.19). Como resultado del redireccionamiento, estas contribuciones se incluyen como parte del costo laboral del gobierno. El redireccionamiento puede ser también necesario al registrar la distribución de las utilidades de los monopolios fiscales (véase el párrafo 5.68).

  • En el segundo tipo de redireccionamiento, se registra una transacción de un tipo determinado de la unidad A a la unidad B con una transacción correspondiente de distinto tipo de la unidad B a la unidad A. Por ejemplo, cuando una entidad con fines especiales (EFE) no residente del gobierno obtiene préstamos en el extranjero con fines fiscales, las transacciones deben imputarse en las cuentas tanto del gobierno como de la EFE no residente como si la EFE hubiera otorgado un préstamo al gobierno y el gobierno hubiera invertido el monto correspondiente en la EFE (véanse los párrafos 2.136–2.139). Este reordenamiento de las transacciones refleja la participación del gobierno en la EFE no residente, que de otro modo no se capturaría en las cuentas del gobierno.

Partición

3.29 Mediante la partición, una transacción única desde la perspectiva de las partes que intervienen en ella se registra como dos o más transacciones clasificadas de forma diferente. Un ejemplo de partición es cuando una unidad del gobierno general adquiere un activo por debajo o por encima de su precio corriente de mercado, y la transacción efectivamente realizada se divide en un intercambio y una transferencia (véase el párrafo 3.11).

Reasignación

3.30 La reasignación registra una transacción dispuesta por un tercero en nombre de otros, como realizada directamente entre las dos partes principales involucradas. La reasignación es necesaria cuando una unidad gestiona la realización de una transacción entre otras dos unidades generalmente a cambio de un pago recibido de una o de ambas partes de la transacción. En este caso, una unidad actúa como agente de otra unidad. En tal caso, la transacción se registra exclusivamente en las cuentas de las dos partes que intervienen en la transacción y no en las cuentas del tercero que la ha facilitado. Las cuentas del agente solo presentan la comisión cobrada por los servicios de facilitación prestados. Por ejemplo, la reasignación puede ocurrir cuando una unidad de gobierno recauda impuestos y luego los transfiere en su totalidad o en parte a otra unidad de gobierno. En algunos convenios de este tipo, la unidad recaudadora retiene una pequeña parte del impuesto cobrado a cambio de los servicios de recaudación prestados. La unidad recaudadora trata el monto retenido como la venta de un servicio, en tanto que el monto total de impuestos recaudados se presenta como ingresos de la unidad de gobierno beneficiaria. Las directrices sobre la reasignación o la atribución de impuestos a los gobiernos recaudadores o beneficiarios se presentan en los párrafos 5.33–5.38.

Otros flujos económicos

3.31 Los otros flujos económicos son variaciones en el volumen o el valor de los activos o pasivos que no son el resultado de transacciones. Estos otros flujos económicos no son transacciones dado que no cumplen con una o más de las características de estas. Por ejemplo, puede que las unidades institucionales involucradas no estén actuando por mutuo acuerdo, como en el caso de una incautación de activos no compensada, o las variaciones ocurridas por eventos naturales, como un terremoto o inundación. Alternativamente, el valor de un activo expresado en moneda extranjera puede variar como resultado de variaciones en el tipo de cambio, o el valor de un activo puede variar debido al paso del tiempo.

3.32 Existen dos categorías principales de otros flujos económicos: las ganancias y pérdidas por tenencia y las otras variaciones en el volumen de activos y pasivos8.

Ganancias y pérdidas por tenencia

3.33 Una ganancia o pérdida por tenencia9 es una variación en el valor monetario de un activo o pasivo como resultado de variaciones en el nivel y la estructura de los precios, excluidas las variaciones cualitativas o cuantitativas en el activo o pasivo. Las ganancias y pérdidas por tenencia de activos y pasivos incluyen variaciones consecuencia de movimientos en el tipo de cambio. Conceptualmente, las ganancias y pérdidas por tenencia se registran de manera continua conforme varían los precios del mercado.

3.34 Una ganancia o pérdida por tenencia se devenga de modo continuo, simplemente, como resultado de la tenencia de un activo o pasivo en el tiempo sin mediar transformación alguna de los mismos. Las ganancias o pérdidas por tenencia pueden aplicar prácticamente a todo tipo de activos o pasivos, y pueden devengarse en un activo mantenido por cualquier espacio de tiempo durante el período de declaración de datos. (Véanse los párrafos 10.05–10.45 para una discusión completa).

Otras variaciones en el volumen de activos y pasivos

3.35 Otras variaciones en el volumen de activos son todas las variaciones en el valor de un activo o pasivo que no sean resultado de una transacción o una ganancia/pérdida por tenencia. Las otras variaciones en el volumen de activos abarcan una amplia diversidad de eventos específicos. Estos eventos se dividen en tres categorías principales10:

  • La primera categoría comprende eventos que involucran la aparición o desaparición de activos económicos por motivos distintos de las transacciones. En otras palabras, ciertos activos y pasivos entran al, y salen del, balance de las EFP mediante eventos distintos de las transacciones. (Véanse los párrafos 10.48–10.58 para una discusión completa).

  • El segundo grupo comprende los efectos de eventos externos —excepcionales e inesperados— sobre los beneficios económicos que se pueden derivar de los activos y los correspondientes pasivos. (Véanse los párrafos 10.59–10.75 para una discusión completa).

  • El último grupo está conformado por las variaciones en las clasificaciones. (Véanse los párrafos 10.76–10.84 para una discusión completa).

Posiciones de saldos

3.36 Una posición de saldo es la tenencia total de activos y/o pasivos en un momento determinado. Las posiciones de saldos se registran en el balance del marco de las EFP (véase el capítulo 7). El marco integrado de las EFP muestra las posiciones de saldos al comienzo y al final del período de declaración de datos. Las posiciones de saldos en estos dos momentos se conectan mediante los flujos durante el período, dado que las variaciones en las posiciones son el resultado de transacciones y otros flujos económicos. Para discutir las posiciones de saldos, es necesario determinar la frontera de activos en las estadísticas macroeconómicas de la que deriva la definición de activos y pasivos. La cobertura de activos en las EFP se limita a los activos económicos de los que los propietarios pueden obtener beneficios económicos.

Beneficios económicos

3.37 Los beneficios económicos surgen de la propiedad y el uso de activos económicos. Los beneficios económicos de la propiedad incluyen el derecho a utilizar, alquilar o generar ingresos de otro modo, o vender el activo. Entre los diferentes tipos de beneficios económicos que pueden derivarse de un activo cabe señalar los siguientes:

  • La capacidad de utilizar activos, como edificios y maquinaria, en la producción.

  • La generación de servicios (por ejemplo, el alquiler de activos producidos a otra entidad).

  • La generación de ingresos de la propiedad (por ejemplo, intereses y dividendos recibidos por los propietarios de activos financieros).

  • La posibilidad de enajenarlos y, por ende, realizar ganancias por tenencia.

Propiedad

3.38 Es posible distinguir dos tipos de propiedad en las estadísticas macroeconómicas: la propiedad legal y la propiedad económica. El propietario legal de recursos como bienes y servicios, recursos naturales, activos financieros y pasivos es la unidad institucional que por ley tiene, y puede defender legalmente, el derecho a los beneficios asociados al recurso. A veces el gobierno puede invocar la propiedad legal de un recurso en nombre de la comunidad. Para que se lo reconozca en el marco de las EFP, el recurso debe tener un propietario legal, ya sea en base individual o colectiva.

3.39 El propietario económico de recursos como bienes y servicios, recursos naturales, activos financieros y pasivos es la unidad institucional que tiene derecho a recibir los beneficios asociados al uso del recurso en cuestión, en virtud de haber aceptado los riesgos asociados. En la mayoría de las situaciones, el propietario económico de un recurso también será su propietario legal. Cuando este no es el caso, ello significa que el propietario legal ha transferido la responsabilidad del riesgo inherente a la utilización del recurso en una actividad económica al propietario económico, traspasando simultáneamente los beneficios asociados. A cambio, el propietario legal acepta otra serie de riesgos y beneficios del propietario económico. En general en las EFP, cuando se utilizan los términos “propiedad” o “propietario” y el propietario legal y el económico difieren, se entiende que se está haciendo referencia al propietario económico. En el apéndice 4 se discuten varios casos en que el propietario legal y económico difieren.

3.40 A veces el gobierno puede reclamar la propiedad legal de un recurso en nombre de la comunidad como un todo (por ejemplo, las aguas territoriales). De ser así, los beneficios también se devengan al gobierno en nombre de la comunidad como un todo. De esta forma, el gobierno es tanto el propietario legal como económico de estos recursos. Sin embargo, el gobierno puede compartir los beneficios con otras entidades pero, en virtud de aceptar la mayoría de los riesgos, se convierte en el propietario económico del recurso. Por ejemplo, en el caso de las asociaciones público-privadas, la propiedad económica puede ser otorgada al gobierno, cuando este acepta la mayoría de los riesgos (véanse los párrafos A4.58–A4.65).

3.41 Los beneficios inherentes a los activos financieros y pasivos rara vez se transfieren del propietario legal al económico exactamente en el mismo estado. Generalmente, se transforman en nuevas formas de activos financieros y pasivos por intermediación de una institución financiera que asume una parte de los riesgos y beneficios, al mismo tiempo que traspasa el instrumento financiero a otras unidades.

Definición de activos y pasivos

3.42 Un activo es un depósito de valor que representa un beneficio o una serie de beneficios que se devengan al propietario económico por tener o usar el recurso durante un período. Es un medio que permite trasladar valor de un período de declaración de datos a otro.

3.43 Solo los activos económicos se registran en los sistemas estadísticos macroeconómicos (es decir, están dentro de la frontera de activos), y aparecen en el balance de la unidad que es la propietaria económica del activo. Los activos económicos son recursos sobre los que se ejercen derechos de propiedad y de los cuales sus propietarios pueden obtener beneficios económicos. Atributos personales tales como la reputación o la habilidad, que a veces se describen como un activo, no se reconocen como tales en las EFP porque no son activos económicos tal como se los ha definido. Se distingue entre activos financieros y no financieros. Todos los activos financieros tienen pasivos como contrapartes, excepto en el caso del oro en lingotes mantenido como activo de reserva que, por convención, es un activo financiero (7.128).

Activos financieros y pasivos

3.44 Un mecanismo particularmente importante en la economía es aquel por el que una unidad económica intercambia un conjunto particular de beneficios con otra unidad económica a cambio de pagos futuros. A partir de esto se puede definir un derecho financiero y, por lo tanto, un pasivo. En el marco de las EFP no se reconocen pasivos no financieros, por lo que el término pasivo se refiere necesariamente a un pasivo de índole financiera11.

3.45 Se establece un pasivo cuando una unidad (el deudor) está obligada, en circunstancias específicas, a proveer fondos u otros recursos a otra unidad (el acreedor). Normalmente, un pasivo se establece mediante un acuerdo jurídicamente vinculante que especifica los términos y condiciones del pago (o los pagos) que deberán realizarse, y el pago, según el contrato, es incondicional. En general, estos se establecen mediante el suministro de valor económico por parte de una unidad institucional (el acreedor) a otra (el deudor), usualmente en el marco de un acuerdo contractual. Los pasivos también pueden crearse por ley y mediante eventos que hacen necesarios pagos de transferencias en el futuro. En muchos casos, los pasivos (y sus correspondientes derechos financieros) se identifican explícitamente en documentos formales, que describen la relación deudor-acreedor. En otros casos, los pasivos se imputan para reflejar la realidad económica subyacente de una transacción, tal como la creación de un préstamo hipotético cuando se adquiere un activo en el marco de un arrendamiento financiero.

3.46 Los pasivos creados por ley incluyen los que surgen de impuestos, multas (incluidas las multas vinculadas a contratos comerciales) y sentencias judiciales en el momento en que sean aplicadas. Los pasivos establecidos por eventos que requieren el pago de transferencias en el futuro incluyen indemnizaciones de empresas de seguros no de vida, indemnizaciones por daños no relacionados con empresas de seguros no de vida y derechos que emanan de premios de lotería y juegos de azar.

3.47 Siempre que exista un pasivo, el acreedor tiene el correspondiente derecho financiero frente al deudor. Un derecho financiero es un activo que normalmente da a su propietario (el acreedor) el derecho a percibir fondos u otros recursos de otra unidad, conforme a los términos del pasivo. Al igual que los pasivos, los derechos financieros son incondicionales. Un derecho financiero proporciona beneficios al acreedor, tales como actuar como reserva de valor o generar intereses, otras rentas de la propiedad o ganancias por tenencia. Los derechos financieros comprenden participaciones de capital y en fondos de inversión, instrumentos de deuda, derivados financieros y opciones de compra de acciones por parte de empleados, y el oro monetario en forma de cuentas de oro no asignadas (véanse los párrafos 7.15, 7.127 y 7.139).

3.48 Los activos financieros comprenden los derechos financieros y el oro en lingotes mantenido por las autoridades monetarias como activo de reserva. Para una discusión completa de los activos financieros y pasivos, véanse los párrafos 7.118–7.227.

3.49 Este Manual sigue los lineamientos del SCN 2008 al no tratar las garantías distintas de los derivados y las provisiones para indemnizaciones bajo sistemas de garantías estandarizadas como activos o pasivos financieros. Sin embargo, se recomienda declarar estas garantías como partidas informativas en el balance. (Véanse los párrafos 4.48 y 7.251–7.261).

Activos no financieros

3.50 Los activos no financieros son activos económicos distintos de los activos financieros. Los activos no financieros se subdividen en aquellos que son producidos (activos fijos, existencias y objetos de valor) y aquellos que son no producidos (tierras, recursos minerales y energéticos, otros activos de origen natural y activos intangibles no producidos). Para una descripción completa de la naturaleza de los activos no financieros, véanse los párrafos 7.34–7.117.

Reglas contables

3.51 Todos los asientos en las EFP deben medirse en términos monetarios. En algunos casos, los montos registrados son pagos reales que forman parte de los flujos; en otros, los montos registrados son estimaciones referenciales de valores monetarios. Así, el dinero es la unidad de cuenta en que se registran todos los saldos y flujos.

3.52 En principio, un período de declaración de datos puede cubrir cualquier espacio de tiempo. Los períodos demasiado breves presentan el inconveniente de que los datos estadísticos se ven afectados por factores ocasionales, mientras que los períodos prolongados pueden no representar adecuadamente los cambios en la economía de modo oportuno. Los efectos meramente estacionales pueden evitarse haciendo que el período de declaración de datos cubra la totalidad del ciclo de fenómenos económicos recurrentes regulares. En general, el año calendario, el año financiero y los trimestres son adecuados para generar un conjunto completo de EFP para los sectores gobierno general consolidado o sector público consolidado, en tanto que los datos mensuales con la mayor cobertura institucional posible brindan un buen indicador de alta frecuencia del desempeño fiscal. Las circunstancias de los distintos países influirán en la cobertura, frecuencia y periodicidad de la declaración de datos fiscales. Sin embargo, al decidir al respecto, también deben considerarse directrices y normas de declaración de datos tales como el Sistema general de divulgación de datos (SGDD), las Normas especiales para la divulgación de datos (NEDD), las NEDD Plus y el Código de buenas prácticas de transparencia fiscal12.

3.53 El marco de las EFP es adecuado para cubrir todas las actividades económicas de tal modo que sea posible compilar estados de las EFP respecto de unidades individuales, grupos de unidades o todas las unidades del sector gobierno general o del sector público. Para que esto sea posible, las reglas contables para el registro de flujos y posiciones de saldos en el marco de las EFP fueron formuladas de modo que garanticen la coherencia de los datos generados y concuerden con las normas aceptadas para la compilación de otras estadísticas macroeconómicas. Excepto la consolidación, como se explica más adelante en este capítulo, las reglas contables del marco de las EFP son las mismas que las del SCN 2008 (véase el apéndice 7). También hay muchas similitudes entre las reglas que utiliza el marco de las EFP y las que aplican las empresas y los gobiernos en sus estados financieros13. Las siguientes secciones describen el tipo de sistema contable utilizado, las reglas contables que determinan cuestiones tales como el momento de registro, y la valoración de los flujos y las posiciones de saldos.

Tipo de sistema contable

3.54 El registro de los eventos económicos subyacentes a las EFP deriva de los principios generales de contabilidad. La contabilidad por partida doble se utiliza para registrar todos los flujos. En un sistema de partida doble, cada transacción da lugar, al menos, a dos asientos de igual valor, denominados tradicionalmente asiento de crédito y asiento de débito. Este principio garantiza que los totales de todos los asientos de crédito y de débito correspondientes a todas las transacciones sean iguales, permitiendo así validar la coherencia de las cuentas de las EFP de una unidad, subsector o sector. Los otros flujos económicos también generan asientos de débito y crédito. Estos flujos tienen sus asientos de contrapartida directamente en las variaciones del patrimonio neto. Como resultado, la contabilidad por partida doble garantiza la identidad fundamental de un balance (es decir, el valor total de los activos es igual al valor total de los pasivos más el patrimonio neto).

3.55 Un asiento de débito es un aumento de un activo, una disminución de un pasivo o una disminución del patrimonio neto. Un asiento de crédito es una disminución de un activo, un aumento de un pasivo o un aumento del patrimonio neto. Los asientos de ingresos generan un aumento en los activos o disminuyen los pasivos, lo que finalmente aumenta el patrimonio neto; por lo tanto, los asientos de ingresos se registran como créditos. Por el contrario, los asientos de gastos generan una disminución en los activos o un aumento en los pasivos, lo que finalmente reduce el patrimonio neto; por lo tanto, los asientos de gastos se registran como débitos. Los otros flujos económicos pueden incrementar o disminuir los activos y pasivos y, por lo tanto, tienen un impacto directo en el patrimonio neto. En el caso de la reclasificación de activos o pasivos, ocurre una variación en las posiciones de saldos de dos categorías de activos o pasivos sin impacto sobre el patrimonio neto (por ejemplo, un aumento en una categoría de activos va aparejado con una disminución en otra categoría de activos).

3.56 Un balance es un estado del valor de las posiciones de saldos de los activos pertenecientes a, y los pasivos mantenidos por, una unidad institucional o grupo de unidades en un momento determinado. La identidad fundamental del balance y de la contabilidad en general es que el valor total de los activos es siempre igual al valor total de los pasivos más el patrimonio neto. El registro por partida doble garantiza que esa identidad se mantenga. Existen diversas combinaciones posibles de débitos y créditos que afectan a los activos, los pasivos y al patrimonio neto. Por ejemplo, la compra de un servicio efectuada por una unidad del gobierno general, con pago a 30 días, se registraría en base devengado como un gasto (débito) y un aumento del pasivo, otras cuentas por pagar (crédito). Por consiguiente, el patrimonio neto, a consecuencia del gasto, disminuye en un monto igual al del aumento del pasivo, y los activos se mantienen sin variación. El pago posterior, al finalizar los 30 días, se registraría en base devengado como una disminución en dinero legal y depósitos (crédito) y una disminución en otras cuentas por pagar (débito). En este caso, tanto los activos como los pasivos disminuyen en montos iguales y el patrimonio neto se mantiene invariable.

Momento de registro de los flujos

3.57 Una vez identificado un flujo, es necesario determinar el momento en que ocurrió para poder compilar los resultados de todos los flujos dentro de un período de declaración de datos dado. Aunque esta sección trata del momento asignado a los flujos, el carácter integrado del marco de las EFP implica que las posiciones de saldos registradas en el balance también se ven afectadas por el momento de registro de los flujos.

3.58 Uno de los problemas que se presenta al determinar el momento de registro de las transacciones es que suele transcurrir un largo período entre el inicio de una acción y su conclusión definitiva. Por ejemplo, muchas compras de bienes comienzan con la firma de un contrato entre un vendedor y un comprador, seguida por el inicio y finalización de la producción del artículo encargado, el envío desde el local del vendedor, la llegada al local del comprador, la preparación y el envío de la factura, la recepción de la factura, la aprobación del pago, el comienzo del devengo de intereses por pago atrasado o el vencimiento de un descuento por pronto pago, la firma de un cheque para el pago, el envío del cheque del comprador, la llegada del cheque a manos del vendedor, el depósito del cheque en el banco del vendedor y, por último, el pago del cheque por parte del banco del comprador. Aun así, existe la posibilidad de que la transacción no haya finalizado, dado que puede haber derechos de devolución o de garantía. Cada uno de estos distintos momentos es, en cierta medida, económicamente pertinente y puede dar lugar al registro de múltiples transacciones en las EFP, pero a cada transacción se le puede atribuir solo un momento.

3.59 De modo similar, al analizar el gasto de gobierno y la adquisición de activos no financieros es posible distinguir la fecha en que se vota un presupuesto en la legislatura, la fecha en que el ministerio de finanzas autoriza a un departamento a desembolsar determinados fondos, la fecha en que los departamentos asumen un compromiso en particular, la fecha en que tienen lugar las entregas y, finalmente, las fechas en que se emiten las órdenes de pago y se abonan los cheques. En relación con los impuestos, por ejemplo, son momentos importantes la fecha o período en que se genera la obligación, el momento en que la obligación tributaria se determina definitivamente, la fecha en que vence el pago sin cargos punitivos y la fecha en que se paga el impuesto o se efectúan las devoluciones.

3.60 En resumen, al usar el registro en base devengado, las transacciones se registran cuando cambia de manos la propiedad económica de bienes, activos no financieros no producidos y activos financieros y pasivos; cuando se presta el servicio; y en el caso de las transacciones distributivas, cuando surgen los derechos asociados. Por otro lado, con el registro en base caja, los flujos se registran cuando el dinero se recibe y desembolsa. Estas bases de registro alternativas se discuten en mayor detalle en los párrafos 3.61–3.68.

Bases de registro alternativas

3.61 Si bien podría ser factible efectuar asientos para todas las etapas discernibles dentro de las actividades de las unidades institucionales, esto sobrecargaría seriamente a los compiladores, motivo por el cual es necesario tomar una decisión. En términos generales, el momento de registro podría determinarse conforme a cuatro bases: base devengado, base compromiso, base vencimiento de pago y base caja. Sin embargo, en la práctica, puede haber muchas variaciones de estas bases de registro. Los sistemas contables pueden usar una base combinada de registro (por ejemplo, los ingresos tributarios pueden registrarse en base caja en tanto que las otras transacciones se registran en base devengado).

3.62 Con el registro en base devengado, los flujos se registran en el momento en que un valor económico se crea, transforma, intercambia, transfiere o extingue. En otras palabras, los efectos de los eventos económicos se registran en el período en el que ocurren, independientemente de que se haya efectuado o esté pendiente el cobro o pago de efectivo. No obstante, no siempre queda claro el momento en que ocurren los eventos económicos. En general, el momento que se les atribuye es aquel en que cambia la propiedad de los bienes, se suministran los servicios, se crea la obligación de pagar impuestos, se establece el derecho al pago de una prestación social o se establecen otros derechos incondicionales.

3.63 Cuando un evento económico requiere un flujo de efectivo subsiguiente, como en el caso de la compra a plazo de bienes y servicios, el espacio de tiempo entre el momento atribuido a un evento sobre la base devengado y el momento del flujo de efectivo es cubierto registrando otras cuentas por cobrar/por pagar. Por ejemplo, si una unidad del gobierno general compra bienes a crédito, se registra un débito en la cuenta de existencias y un crédito en otras cuentas por pagar cuando se traspasa la propiedad de los bienes. Al efectuarse el pago en efectivo, la unidad del gobierno general registra un débito en otras cuentas por pagar y un crédito en dinero legal y depósitos.

3.64 Todos los eventos que dan origen a la creación, transformación, intercambio, transferencia o extinción de valor económico se registran en base devengado en el Estado de operaciones o en el Estado de otros flujos económicos de las EFP (véanse los párrafos 4.16–4.31 y 4.36–4.38). Por consiguiente, todas las transacciones monetarias y no monetarias se incluyen en las estadísticas compiladas en base devengado.

3.65 En el registro en base compromiso, los flujos se registran cuando una unidad institucional se ha comprometido a una transacción. A menudo esta base se aplica solo a compras de activos, bienes, servicios, y a la remuneración a los empleados. En general, el momento de registro es aquel en que se emite la autorización para la compra, resultando en una afectación de los fondos a una transacción en particular. Los flujos para los que la base compromiso no es aplicable, como los ingresos, deben registrarse usando una de las otras tres bases. Las transacciones en especie pueden registrarse o no.

3.66 En el registro en base vencimiento de pago, los flujos que dan lugar a pagos en efectivo se registran en el último momento en que pueden pagarse sin incurrir en gastos adicionales o sanciones o, si tienen lugar antes, en el momento en que se efectúa el pago en efectivo14. El espacio de tiempo (de haber alguno) que transcurre entre el vencimiento de un pago y el momento en que el pago se realiza efectivamente se salva registrando otras cuentas por cobrar/por pagar, al igual que en la base devengado. Si se realiza un pago antes de su vencimiento, no es necesario asentar ninguna partida bajo cuentas por cobrar. Si bien el registro en base vencimiento de pago ofrece una descripción más exhaustiva de los flujos monetarios que la base caja, el registro se limita a los flujos monetarios y por lo tanto no captura todos los eventos económicos.

3.67 En el registro en base caja, los flujos se registran cuando se recibe o desembolsa efectivo. El registro en base caja provee información de utilidad analítica sobre la posición de liquidez del gobierno, lo que permite gestionar la liquidez. Todos los eventos que dan origen a un flujo de efectivo se registran en el Estado de fuentes y usos de efectivo de las EFP (véanse los párrafos 4.32–4.35). Los flujos no monetarios no se registran, dado que estas transacciones no involucran flujos de efectivo. Por consiguiente, al usar la base caja no se registran por completo todas las actividades económicas y flujos de recursos.

3.68 Los flujos de efectivo determinan la capacidad del gobierno de pagar sus cuentas y, mediante su influencia sobre la liquidez de la comunidad, activar o validar la demanda de bienes y servicios en el resto de la economía. Tradicionalmente, los datos de pagos son la base de la mayoría de los sistemas de contabilidad gubernamentales y, a menudo, representan las estimaciones más rápidamente disponibles generadas por el sistema de contabilidad administrativo. Por ejemplo, frecuentemente los datos de pagos por la entrega de bienes y servicios pueden estar más rápidamente disponibles que los datos sobre el momento de la entrega. Pero, si bien las estadísticas en base a flujos de efectivo son de utilidad analítica por sí mismas, no satisfacen plenamente las necesidades de declaración de datos del gobierno. Por lo tanto, las estadísticas en base devengado deben considerarse como necesarias para el registro adecuado de todas las operaciones del gobierno.

Uso del registro en base devengado en los Estados de operaciones y de otros flujos económicos, y en el Balance del marco de las EFP

3.69 La base devengado brinda la información más completa porque registra todos los eventos económicos y flujos de recursos, incluidas las transacciones internas, las transacciones en especie y los otros flujos económicos. Aún más, es el único marco integral de registro que permite una integración plena de todos los flujos con las posiciones de saldos en el balance. En términos generales, las cuentas que utilizan las bases compromiso, vencimiento de pago o caja se encuentran limitadas a las transacciones monetarias.

3.70 El marco integrado de las EFP emplea la base devengado, principalmente debido a que el momento de registro coincide con el momento en que ocurren efectivamente los flujos de recursos y los eventos económicos. Por consiguiente, la base devengado ofrece la mejor estimación del impacto macroeconómico de la política fiscal del gobierno. Con la base caja, el momento de registro puede diferir significativamente del momento en que ocurren las actividades económicas y las transacciones a las que están vinculadas. Por ejemplo, el interés devengado por un bono cupón cero no se registraría hasta el vencimiento del bono, que podría ocurrir muchos años después de que se hubiera incurrido en el gasto. Es muy común que con la base vencimiento de pago las transacciones se registren después que los flujos de recursos hayan tenido lugar, aunque en la mayoría de los casos las largas demoras permitidas por la base caja se reducirían. Con la base compromiso, el momento de registro será previo al flujo efectivo de recursos.

3.71 El registro en base devengado también captura completamente todos los atrasos por cobrar o pagar. Los atrasos se definen como montos vencidos y pendientes de pago. Como la fecha del vencimiento de pago es siempre la misma o posterior a la fecha atribuida a un flujo en base devengado, todos los atrasos estarán incluidos en las estadísticas compiladas en base devengado. Sin embargo, sin información complementaria, posiblemente sea difícil estimar la proporción del total de cuentas por pagar que se encuentra propiamente en situación de atraso, a diferencia de la proporción que existe debido a las demoras normales de pago. Por definición, la base vencimiento de pago mostrará claramente los atrasos resultado de compras a plazo, pero los atrasos originados por el incumplimiento del reembolso programado de obligaciones de deuda (tales como préstamos y títulos de deuda) no siempre serán evidentes sin información complementaria. Con la base compromiso, la disponibilidad de información sobre atrasos será la misma que en base devengado. Al utilizar la base caja, no habrá impacto sobre las cuentas si una unidad no paga compras realizadas o no cumple con los términos de reembolso de una deuda. Por consiguiente, no habrá información sobre atrasos a menos que haya un esfuerzo de compilación especial.

3.72 En los sistemas contables en base devengado, usualmente se prevé que se prepare un estado separado de flujos de efectivo como parte del conjunto amplio de estados (por lo tanto, al adoptar sistemas contables en base devengado frecuentemente se mantiene cierta información sobre los flujos de efectivo). La gestión de la liquidez es esencial para el funcionamiento de toda unidad, y la información sobre los flujos de efectivo ayuda a satisfacer esta necesidad. Aún más, sin un sistema en base devengado sería difícil evaluar la solvencia y los flujos de efectivo futuros porque no se contaría con información sobre atrasos y sobre otras cuentas por pagar/por cobrar, tales como los créditos y anticipos comerciales.

3.73 Normalmente las cuentas que emplean las bases vencimiento de pago, compromiso o caja no diferencian entre el momento de pago, adquisición y uso de los recursos. Con la base devengado, las adquisiciones de activos no financieros se registran por separado y el gasto de utilizar esos activos en actividades operativas se hace coincidir con el período en que se usan mediante el consumo de capital fijo.

3.74 Además, los otros grandes marcos estadísticos macroeconómicos (cuentas nacionales, balanza de pagos y estadísticas monetarias y financieras) utilizan la base devengado. Por lo tanto, al compartir el uso de la base devengado en todos los marcos macroeconómicos se facilita mucho la consistencia de las estadísticas de los distintos sistemas.

3.75 Pese a las ventajas del registro en base devengado, es probable que su adopción sea más compleja que la de otras bases de registro y puede requerir estimaciones adicionales. Por ejemplo, para una unidad de gobierno puede ser difícil saber el monto total de los ingresos tributarios a los que tiene derecho, porque estos montos pueden depender de transacciones y otros eventos de los cuales el gobierno no es parte.

Aplicación de los principios del devengo

3.76 Como regla general, en el registro en base devengado un flujo se registra cuando cambia la propiedad económica o ha ocurrido otro evento económico. En los siguientes párrafos se describen directrices más específicas para la aplicación del registro en base devengado.

Momento de registro y medición de impuestos y otras transferencias obligatorias

3.77 El principio general es que los impuestos y otras transferencias obligatorias deben registrarse cuando ocurren las actividades subyacentes, transacciones u otros eventos que generan la obligación de pago (es decir, el momento en que se crea el derecho incondicional del gobierno a los impuestos u otros pagos) (véanse los párrafos 5.10–5.20). Este momento no coincide necesariamente con el momento en el que ocurre el evento gravado. Por ejemplo, la obligación de pagar impuestos sobre las ganancias de capital suele ocurrir cuando se vende el activo, no cuando su valor aumenta.

3.78 Al estimar los ingresos procedentes de impuestos y contribuciones obligatorias al seguro social, es necesario tener en cuenta numerosos factores de incertidumbre. El más importante de estos factores es que la unidad del gobierno que percibe el ingreso, por lo general, no es parte de la transacción u otro evento que crea la obligación de pagar impuestos o contribuciones a la seguridad social. Consecuentemente, las autoridades tributarias nunca llegan a tener conocimiento de muchas de estas transacciones y eventos. El monto de los ingresos procedentes de impuestos y contribuciones al seguro social debe excluir los montos procedentes de esos eventos no declarados que se podrían haber percibido si el gobierno hubiera tenido conocimiento de los mismos. En otras palabras, se considera que únicamente los impuestos y contribuciones a la seguridad social evidenciados por determinaciones y declaraciones tributarias, declaraciones de aduanas y documentos similares crean ingresos para las unidades de gobierno.

3.79 Además, es común que parte de los impuestos y contribuciones al seguro social que han sido determinados nunca se recauden. Los impuestos incobrables incluyen montos considerados incobrables debido al incumplimiento de las leyes tributarias o a la insolvencia de los contribuyentes. Los impuestos también deben excluir las determinaciones tributarias impugnadas, que se tratan como contingencias. No sería apropiado devengar ingresos por un monto que la unidad de gobierno no prevé realmente recaudar. Por lo tanto, la diferencia entre las determinaciones y las recaudaciones previstas representa un derecho que carece de valor real y no debe registrarse como ingreso (véase el párrafo 5.20). El monto de los impuestos y contribuciones a la seguridad social que se registra como ingreso debe corresponder al monto que se prevé realmente recaudar. Sin embargo, la recaudación efectiva puede llevarse a cabo en un período posterior, posiblemente mucho después.

3.80 Para garantizar que el monto de impuestos y contribuciones sociales registrado en base devengado sea equivalente a los montos correspondientes efectivamente recibidos durante un período de tiempo razonable, podrían considerarse las siguientes posibilidades para el registro en base devengado de los impuestos:

  • Los montos a registrar son montos determinados ajustados en base a coeficientes que reflejan las determinaciones que probablemente no se recauden. Los coeficientes se estiman en base a la experiencia pasada y las expectativas actuales respecto de montos determinados nunca recaudados.

  • Los montos en efectivo se registran en las cuentas, pero se realiza un ajuste temporal de modo que puedan atribuirse al período en que tuvo lugar la actividad que generó la obligación.

3.81 Si determinadas transacciones o eventos están gravados, los impuestos se registran en el momento en que ocurre el evento o transacción subyacente, aun si no coincide con el momento del pago efectivo del impuesto al gobierno. Esto significa que los impuestos sobre los productos y sobre las importaciones se registran en el momento en que los productos en cuestión se producen, importan o venden, dependiendo de la base del impuesto. Son ejemplos los impuestos sobre las ventas, los impuestos sobre el valor agregado, los derechos de importación, y los impuestos sobre las herencias y los regalos.

3.82 En principio, los impuestos sobre el ingreso y las contribuciones sociales basadas en el ingreso deben atribuirse al período en el que se genera el ingreso, aun si existe una demora sustancial entre el final del período de declaración de datos y el momento en que es factible determinar la obligación efectiva. Sin embargo, en la práctica, se permite cierta flexibilidad. En particular, apartándose del principio general por razones prácticas, los impuestos sobre la renta deducidos en la fuente, tales como en los sistemas de retención del impuesto en el origen y los pagos anticipados regulares del impuesto sobre la renta, pueden registrarse en los períodos en que se efectúan los pagos, y cualquier obligación tributaria final sobre el ingreso puede registrarse en el período en que se determina la obligación.

3.83 Los impuestos sobre el ingreso se gravan normalmente sobre el ingreso percibido durante un año completo. Si se compilan estadísticas mensuales o trimestrales, a falta de registros administrativos mensuales en base devengado, pueden utilizarse indicadores de la actividad estacional u otros indicadores pertinentes para asignar los totales anuales.

3.84 Los impuestos sobre la propiedad de ciertos tipos específicos de propiedades pueden basarse en el valor de las propiedades en un momento determinado, pero se considera que se devengan de manera continua durante el año completo o durante la parte del año en que se ejerció la propiedad, de ser menor a un año. Del mismo modo, los impuestos sobre el uso de bienes o el permiso para usar bienes o realizar actividades suelen estar vinculados a un período específico, como en el caso de una licencia para explotar un negocio durante un período determinado.

3.85 Algunas transferencias obligatorias, como las multas, las sanciones pecuniarias y la confiscación de propiedades, se determinan en un momento específico. Estas transferencias se registran cuando el gobierno tiene un derecho legal incondicional a los fondos o la propiedad, lo que suele ocurrir cuando un tribunal emite un fallo o cuando se publica una decisión administrativa. Si tal fallo o decisión se encuentran sujetos a una apelación adicional, entonces el momento de registro es aquel en que se resuelve la apelación.

3.86 La determinación del momento de registro de las donaciones y otras transferencias voluntarias se ve afectada por una amplia gama de condiciones de elegibilidad con distinto poder legal. En algunos casos, el beneficiario potencial de una donación tiene un derecho legal si ha cumplido ciertas condiciones, como haber asumido previamente gastos para un propósito determinado o la aprobación de una ley. Donatario y donante registran estas transferencias cuando se cumplen todas las condiciones. En otros casos, el donatario nunca tiene un derecho sobre el donante, y la transferencia debe atribuirse al momento en que se realiza el pago en efectivo o cuando se entregan los bienes o servicios (véase el párrafo 5.105).

Momento de registro de los dividendos

3.87 Los dividendos y los retiros de ingresos de las cuasisociedades son transacciones distributivas para las que el momento de registro depende de la decisión de la unidad respecto de cuándo distribuir los ingresos (véanse los párrafos 5.111–5.119). El nivel de dividendos no es atribuible inequívocamente a las utilidades de un período en particular y los dividendos deben registrarse a partir del momento en que la participación de capital asociada comienza a cotizarse “ex-dividendo”. Los retiros de ingresos de las cuasisociedades se registran en la fecha en que el pago se realiza efectivamente.

Momento de registro de las transacciones en bienes, servicios y activos no financieros

3.88 El momento de registro de las transacciones (incluidas las realizadas mediante trueque, pago en especie o transferencia en especie)15 en bienes y activos no financieros es, en principio, el momento en que cambia la propiedad económica, lo que depende de lo dispuesto en el contrato de venta (véanse los párrafos 8.13–8.17). Cuando el cambio de propiedad no es evidente, el momento de registro empleado por las contrapartes de la transacción16 puede ser un buen indicador o, en su defecto, puede serlo el momento en que hay un cambio en el control o la posesión física. Por ejemplo, en un arrendamiento financiero, el cambio de propiedad se imputa cuando el arrendatario toma control del activo.

3.89 Normalmente las transacciones en servicios deben registrarse cuando se suministran los servicios. Si se presta un servicio, como el transporte, en un momento determinado, la transacción se registra en ese momento. Algunos servicios se proporcionan o tienen lugar de forma continua. Por ejemplo, los seguros y el alquiler de servicios de vivienda son flujos continuos y deben registrarse continuamente durante el período en que sean provistos. En términos más prácticos, el valor de los servicios atribuidos a un período de declaración de datos se basa en la cantidad suministrada durante el período y no en los pagos exigidos.

3.90 Existen otras transacciones vinculadas también a flujos que tienen lugar de manera continua o durante períodos prolongados. Por ejemplo, los arrendamientos operativos y el consumo de capital fijo se devengan continuamente durante todo el período en que un activo fijo se utiliza y el interés17 se devenga de manera continua durante el período en que existe el derecho financiero. Estos flujos se registran como prestados de manera continua durante todo el período de vigencia del contrato o de disponibilidad de uso del activo.

3.91 Las existencias pueden ser materiales y suministros mantenidos como insumos para producir bienes y servicios, trabajos en curso o bienes terminados mantenidos para su venta o distribución. Las adiciones a las existencias se registran cuando los productos son comprados, producidos o adquiridos de otro modo. Los retiros de las existencias se registran cuando los productos son vendidos, usados en la producción o cedidos de otro modo. Las adiciones a existencias de trabajos en curso se registran de manera continua según avanza el trabajo. Cuando se completa la producción, los bienes valorados a los costos acumulados hasta ese momento se transfieren a existencias de bienes terminados.

3.92 El uso de bienes y servicios se registra cuando el bien o servicio ingresa al proceso productivo, lo que es distinto del momento en que fue adquirido. En el caso de los bienes, ese momento puede ser muy diferente al momento de adquisición. Mientras tanto, se los clasifica como existencias.

Momento de registro de las transacciones en activos financieros y pasivos

3.93 Las transacciones en muchos tipos de activos financieros y pasivos, tales como títulos de deuda, préstamos, dinero legal y depósitos, se registran cuando cambia la propiedad económica (véanse los párrafos 9.13–9.16). Esa fecha puede especificarse conforme a un contrato para garantizar que los asientos coincidan en los libros de ambas partes. De no fijarse una fecha precisa, la fecha en que el acreedor recibe el pago (u otro derecho financiero) es el factor determinante. Por ejemplo, los giros sobre préstamos deben registrarse en las cuentas cuando se realizan los desembolsos efectivos y se crean los derechos financieros, que no necesariamente es el momento en que se firma el acuerdo. Por razones prácticas, es posible que las obligaciones del sector público deban tener en cuenta el momento de registro desde el punto de vista de la unidad del sector público.

3.94 En algunos casos, las partes de una transacción pueden tener la impresión de que los traspasos de propiedad ocurren en fechas distintas porque adquieren la documentación que sirve de prueba de la transacción en distintos momentos. La causa de esta variación suele ser el proceso de compensación, o el tiempo en que los cheques están en el correo. Los montos involucrados en ese “flotante” pueden ser considerables en el caso de los depósitos transferibles y otras cuentas por cobrar o por pagar. De haber desacuerdo sobre una transacción entre dos unidades, la fecha en que se completa totalmente la transacción, que es el día en que el acreedor considera ocurrió el cambio de propiedad, es la fecha para el registro; esta fecha podría ser cuando el acreedor recibe el pago o algún otro tipo de derecho financiero.

3.95 Ciertos derechos financieros o pasivos, en particular los distintos tipos de otras cuentas por pagar y por cobrar, tales como los créditos y anticipos comerciales, cuentas generales por pagar y salarios por pagar, son el resultado de una transacción no financiera y no son evidenciados de otro modo. En estos casos, el derecho financiero se crea cuando ocurre la transacción de contrapartida (por ejemplo, la compra de un bien a crédito o el suministro de mano de obra).

3.96 En el caso de los títulos de deuda, la fecha de la transacción (es decir, la fecha del cambio de propiedad de los títulos de deuda) puede ser anterior a la fecha de liquidación (es decir, a la fecha de entrega de los títulos de deuda). Ambas partes deben registrar la transacción en el momento que se produce el traspaso de propiedad, no cuando se entrega el activo financiero subyacente. Cualquier diferencia significativa entre la fecha de la transacción y de la liquidación genera otras cuentas por pagar o por cobrar. En la práctica, cuando el rezago entre la transacción y la liquidación es breve, el momento de liquidación puede considerarse como una fecha de registro aceptable.

3.97 En conformidad con el registro en base devengado, los reembolsos de deudas se registran cuando estas se cancelan (por ejemplo, mediante su pago, reprogramación o condonación por parte del acreedor). Si se producen atrasos en los pagos, no se debe imputar ninguna transacción, pero los atrasos deben seguir indicándose en el mismo instrumento hasta que se extinga el pasivo. Si el contrato prevé una variación en las características del instrumento financiero en caso de producirse atrasos, dicha variación se registrará como una reclasificación en la cuenta de otras variaciones en el volumen de activos financieros y pasivos. La reclasificación se aplica a situaciones en que se mantiene el contrato original, pero se modifican sus términos (por ejemplo, tasas de interés, plazos de reembolso, etc.)18. De negociarse un nuevo contrato o si el instrumento cambia de una categoría a otra (por ejemplo, de bonos a participación de capital), deben registrarse las transacciones que reflejan el rescate del anterior instrumento y la creación de uno nuevo.

Momento de registro de los otros flujos económicos

3.98 Las otras variaciones en el volumen de activos son normalmente eventos discretos que tienen lugar o se devengan en momentos concretos o en el transcurso de períodos muy breves de tiempo (véanse los párrafos 10.46–10.47). Por ejemplo, la destrucción de un activo por un incendio ocurre en un momento específico y el impacto de un desastre natural puede asignarse a un período específico.

3.99 Las variaciones en los precios suelen tener un carácter más continuo, en particular cuando se trata de activos que cuentan con mercados dinámicos. En la práctica, las ganancias o pérdidas por tenencia se computan entre dos momentos. El punto inicial será el momento en que:

  • Comienza el período que se declara.

  • Se adquiere la propiedad de otras unidades (mediante una compra o una transacción en especie).

  • Se produce un activo.

El punto final en el tiempo es el momento en que:

  • Concluye el período que se declara.

  • Se cede la propiedad de un activo (mediante una venta o una transacción en especie).

  • Un activo es consumido en el proceso productivo.

3.100 Las ganancias y pérdidas por tenencia no se calculan a través de un período que comienza en el momento en que dos unidades acuerdan un intercambio mutuo de activos. En lugar de ello, el cálculo de las ganancias y pérdidas por tenencia comienza cuando se adquiere la propiedad económica de los activos. La firma del contrato fija el precio de mercado de la transacción. Una unidad puede tener ganancias o pérdidas por tenencia exclusivamente por los activos o pasivos que sean de su propiedad económica. Esto implica que, durante el período transcurrido entre la firma del contrato y la fecha en que la primera parte hace la entrega, la segunda parte no pueda asumir ningún riesgo sobre los precios del contrato; la segunda parte no es propietaria de los activos a entregar, ni titular de un derecho sobre la primera que pueda registrarse en las cuentas financieras19.

3.101 Las otras variaciones en el volumen, incluidas las reclasificaciones, se registran a medida que surgen estas variaciones. Un marco integrado de saldos-flujos requiere que tanto la eliminación de un activo (o pasivo) existente de la categoría original como su inclusión en la nueva categoría se registren al mismo tiempo.

3.102 Las reclasificaciones deben registrarse cuando ocurre el cambio en la naturaleza del activo, el pasivo o la entidad. Sin bien la idea de acumular reclasificaciones significativas durante varios años para ingresarlas como un bloque al final del período podría ser tentadora, este procedimiento no se ajusta a los principios de devengo de las EFP, que tienen por objetivo contar con estimaciones correctas en todo momento. Mantener registros de las reclasificaciones hace que sea posible reconstruir series de tiempo complementarias en base a la situación previa a la reclasificación, en caso de ser necesario.

Uso del registro en base caja en el Estado de fuentes y usos de efectivo

3.103 Las EFP incluyen un Estado de fuentes y usos de efectivo. Para este estado, las estadísticas sobre flujos monetarios deben basarse en transacciones tan cerca de la etapa de pago/cobro como sea posible. Estas estadísticas, en base a pagos/cobros en efectivo, miden de forma agregada el impacto del gobierno en las condiciones de liquidez de la economía (véase el párrafo 3.67). Si bien estos datos en base a efectivo carecen de una integración de flujos con las posiciones de saldos, son complementarios a los datos en base devengado y son parte integral del marco completo de las EFP.

3.104 Para los gastos y la adquisición de activos no financieros, los datos de la etapa de pago por efectivo desembolsado, o garantías o cheques emitidos representan la base más conveniente para el registro de los datos en base caja20. Para los ingresos, deben declararse los datos que representan los pagos de impuestos recibidos por el gobierno, netos de las devoluciones efectuadas durante el período cubierto. Estos datos incluirán impuestos pagados tras la determinación original, impuestos pagados o devoluciones deducidas de impuestos tras determinaciones posteriores, e impuestos pagados o devoluciones deducidas tras cualquier reapertura subsiguiente de las cuentas. En la declaración de ingresos tributarios, a menudo el uso de datos en base a pagos es la mejor estimación para un estado de efectivo.

3.105 En el caso del endeudamiento del gobierno, el registro en base caja declarará la obtención de préstamos cuando el gobierno recibe los fondos o cuando los prestamistas pagan a proveedores del gobierno en nombre de este último. Los préstamos otorgados por el gobierno deben registrarse cuando el gobierno efectúa el pago o cuando los fondos se proveen al prestatario.

3.106 Sin embargo, los datos de pagos deben ajustarse a la base devengado para permitir la medición de la producción, el ingreso, el consumo, la acumulación de capital y el financiamiento en las cuentas nacionales. Para conciliar los datos extraídos de los datos en base caja y los datos mantenidos en base devengado, los flujos de efectivo deben ajustarse para tener en cuenta los ingresos devengados aún no recibidos y los gastos devengados aún no pagados, respectivamente.

Valoración

Regla general

3.107 Todos los flujos y las posiciones de saldos deben medirse a precios de mercado. Los precios de mercado se refieren al valor de intercambio corriente, es decir, los valores a los que los bienes, servicios, mano de obra o activos se intercambian o podrían intercambiarse por efectivo (dinero legal o depósitos transferibles). Los flujos registrados en el Estado de operaciones deben valorarse a los precios de mercado vigentes en el momento en que ocurrieron dichos flujos, en tanto que los flujos registrados en el Estado de fuentes y usos de efectivo deben valorarse al valor monetario de los flujos de efectivo. Las posiciones de saldos deben valorarse a los precios de mercado vigentes en la fecha del balance. La valoración de tipos específicos de flujos y posiciones de saldos se discuten en mayor detalle en lo que resta de esta sección.

Valoración de las transacciones

3.108 Los precios de mercado de las transacciones se definen como las sumas de dinero que un comprador paga por un bien a un vendedor en una transacción consensual; el intercambio se efectúa entre partes independientes entre sí y tiene motivos puramente comerciales, lo que a veces se denomina “en pie de igualdad”. Por lo tanto, conforme a esta definición estricta, el precio de mercado se refiere únicamente al precio acordado para un intercambio específico realizado en las condiciones establecidas. Un segundo intercambio de una unidad idéntica, incluso en circunstancias casi idénticas, podría resultar en un precio de mercado distinto. Definido de esta manera, el precio de mercado debe diferenciarse claramente del precio cotizado en el mercado, del precio del mercado mundial, del precio corriente, del precio justo de mercado o de cualquier otro precio que sirva para expresar la generalidad de los precios de una clase de intercambios supuestamente iguales en lugar del precio realmente acordado en un determinado intercambio. Tampoco debe interpretarse que un precio de mercado equivale necesariamente a un precio de mercado libre, es decir, no debe suponerse que una transacción de mercado siempre tiene lugar en una situación de estricta competencia de mercado. En efecto, una transacción de mercado puede ocurrir en una estructura de mercado monopolista, monopsonista u otra cualquiera. En realidad, el mercado puede ser tan reducido que se limite a una única transacción de su clase entre partes independientes.

3.109 Cuando ambas partes pactan un precio con anterioridad a la transacción, este precio pactado o contractual es el precio de mercado de dicha transacción, independientemente de los precios que estén vigentes en el momento en que tiene lugar la transacción.

3.110 En la mayoría de casos, se supone que los valores efectivos de intercambio, expresados en términos monetarios, son los precios de mercado. En el párrafo 3.122 se describen casos en que los valores efectivos de intercambio no representan los precios de mercado. Las transacciones que involucran dumping y descuentos representan precios de mercado. Los precios de las transacciones de bienes y servicios incluyen los correspondientes impuestos y subsidios. Un precio de mercado es el precio que debe pagar el comprador tras tener en cuenta cualquier descuento, devolución, ajuste, etc., recibido del vendedor.

3.111 Las transacciones en activos financieros y pasivos se registran a los precios en que estos se adquieren o disponen. Las transacciones en activos financieros y pasivos deben registrarse sin incluir cargos por servicio, comisiones, derechos, impuestos ni pagos similares por servicios necesarios para adquirir el activo o incurrir en el pasivo. Estos costos de transferencia de la propiedad se excluyen independientemente de si se los cobra de modo explícito, se los incluye en el precio de compra o se los deduce de las ganancias del vendedor. El motivo es que tanto los deudores como los acreedores deben registrar el mismo monto para el mismo instrumento financiero. Las comisiones, los derechos y/o los impuestos deben registrarse en forma separada de la transacción del activo financiero y del pasivo, en las categorías apropiadas de ingreso o gasto. La valoración de los instrumentos financieros, que excluye los cargos por comisiones, difiere de la valoración de los activos no financieros (excluidas las tierras y terrenos), que incluye todos los costos derivados del traspaso de la propiedad. Los costos de transferencia de la propiedad de tierras y terrenos se incluyen en el valor de las mejoras de tierras y terrenos (véanse los párrafos 8.6–8.8).

3.112 Cuando no es posible observar los precios de mercado (por ejemplo, en ciertas transacciones de trueque o transferencias en especie), la valoración conforme a equivalentes de precios de mercado brinda una aproximación a los precios de mercado. En tales casos, los precios de mercado de productos idénticos o similares, si existen, ofrecen una buena base de partida para aplicar el principio de los precios de mercado. En general, los precios de mercado deben obtenerse en los mercados donde al momento de la transacción se comercializan productos idénticos o similares en cantidades suficientes y en circunstancias parecidas. De no existir un mercado adecuado donde se transe un bien o servicio determinado en el período en curso, la valoración de una transacción relativa a ese bien o servicio puede derivarse de los precios de mercado de bienes y servicios similares, con los ajustes debidos por diferencias de calidad y de otro tipo.

Valoración de las posiciones de saldos

3.113 Las posiciones de saldos deben valorarse al valor de mercado, es decir, como si fueran adquiridas en transacciones de mercado en la fecha de declaración (fecha de referencia) del balance. Los precios de mercado se encuentran fácilmente disponibles para los activos y pasivos negociados en mercados activos; usualmente ciertos activos financieros y sus pasivos correspondientes. Los valores de mercado de otros activos y pasivos deben estimarse de manera similar a los flujos no monetarios, como se describe en los párrafos 3.118–3.125 y 7.20–7.33.

3.114 La valoración de acuerdo al precio equivalente de mercado es necesaria para valorar los activos y pasivos que no se negocian en un mercado, o que se transan en raras ocasiones. En el caso de estos activos y pasivos, será necesario estimar valores que, en efecto, se aproximen a los precios de mercado (véase el párrafo 3.125)21.

3.115 En ciertas circunstancias, también podría ser útil y apropiado desde el punto de vista analítico emplear métodos de valoración alternativos y compararlos con los valores de mercado. Valor de mercado, valor justo y valor nominal deben diferenciarse de conceptos tales como valor amortizado, valor facial, valor libro y costo histórico.

  • El valor justo es un equivalente del valor de mercado que se define como el monto por el que un activo podría ser intercambiado, o al que un pasivo podría ser liquidado, entre dos partes informadas y dispuestas en una transacción en condiciones de igualdad. Por lo tanto, representa una estimación de lo que podría obtenerse si el propietario vendiera el activo o el deudor liquidara el pasivo.

  • El valor nominal en cualquier momento del tiempo es el monto que el deudor le debe al acreedor. Refleja el valor del instrumento en el momento en que este se crea y los flujos económicos subsiguientes, tales como transacciones, variaciones en el tipo de cambio, otras variaciones en la valoración (excluidas las variaciones en los precios de mercado) y otras variaciones, en el volumen. En el caso de los instrumentos financieros distintos de los títulos de deuda, las participaciones de capital y los derivados financieros, la falta de valores de mercado generalmente disponibles significa que estos valores se estiman usando el valor nominal.

  • El valor amortizado de un préstamo refleja la eliminación gradual del pasivo mediante pagos regulares durante un período especificado de tiempo. En la fecha de cada pago programado, el valor amortizado es idéntico al valor nominal, pero puede diferir del valor nominal en otras fechas dado que el valor nominal incluye los intereses devengados.

  • El valor facial de un instrumento de deuda es el monto no descontado del principal a reembolsar al vencimiento (o antes del mismo)22. El uso del valor facial como valor de reemplazo del valor nominal para medir la posición de deuda bruta puede crear incongruencias entre instrumentos y no se recomienda. Por ejemplo, el valor facial de los bonos con fuerte descuento y de los bonos cupón cero incluye los intereses que todavía no se han acumulado, lo cual es contrario a los principios de contabilidad en base devengado.

  • El costo de reposición descontado es el precio de adquisición corriente de un activo nuevo equivalente menos el consumo de capital fijo, la amortización o el agotamiento acumulados.

  • En general el valor libro se refiere al valor asentado en los registros de las entidades. Los valores libro pueden tener diferentes significados porque sus valores se ven afectados por las normas, reglas y políticas contables, así como también por el momento de la adquisición, las absorciones de empresas, la frecuencia de las revaloraciones y las regulaciones tributarias y de otro tipo.

  • El costo histórico, en sentido estricto, refleja el costo en el momento de la adquisición, pero a veces también puede evidenciar revaloraciones ocasionales.

3.116 La valoración de los activos y pasivos en base a normas contables puede no reflejar plenamente los precios de mercado de los activos y pasivos. En tales casos, se deben ajustar los datos fuente de las EFP para reflejar, con la mayor precisión posible, el valor de mercado de los activos y pasivos23.

3.117 Ciertos activos financieros y pasivos, tales como los bonos, tienen un valor nominal, un valor facial y un valor de mercado; y, para algunas finalidades, los datos complementarios sobre los valores nominal y facial de las posiciones de saldos pueden ser útiles24. Sin embargo, las transacciones en estos activos y pasivos deben valorarse a los precios efectivamente pagados. De manera similar, para lograr la integración entre posiciones de saldos y flujos, las posiciones de saldos de los títulos de deuda deben valorarse a su valor de mercado cuando se las registra en los balances.

Ajustes de valoración en casos especiales

3.118 Cuando una unidad vende un artículo y no espera recibir un pago, o el pago correspondiente no vence por un período inusualmente prolongado25, el valor del principal (registrado en otras cuentas por pagar/por cobrar) se reduce en un monto que refleja el período hasta el vencimiento empleando una tasa de descuento apropiada, tal como la tasa contractual para instrumentos de deuda similares. Si el pago no vence por un período inusualmente prolongado, esta reducción se efectúa por medio de la partición del precio de mercado del artículo comprado, que equivale al monto del principal reducido y al interés devengado, bajo el supuesto de que el monto a pagar incluye una parte correspondiente a intereses. Si el pago no se prevé por un período inusualmente prolongado (por ejemplo, debido a circunstancias del deudor), se registra una reducción del principal que se debe pagar mediante un ajuste en la valoración en otras cuentas por pagar/ por cobrar, con devengo de intereses sobre el monto reducido de principal, para tener en cuenta el retraso en el pago. En ambas circunstancias descritas en este párrafo, se devengan intereses hasta que se efectúa el pago, a la tasa empleada para descontar el principal.

3.119 Los flujos y las posiciones de saldos expresados en moneda extranjera se convierten a su valor en la moneda nacional al tipo de cambio vigente en el momento en que ingresan en las cuentas (es decir, el momento en que las transacciones o los otros flujos ocurren y las posiciones de saldos se convierten al tipo de cambio vigente en la fecha del balance). Debe utilizarse el punto medio entre el tipo de cambio de compra y el de venta, con el fin de excluir cualquier cargo por concepto de servicio. De existir un régimen de tipos de cambio múltiples, la valoración debe basarse en el tipo aplicable a la clase de activo en cuestión. La valoración en moneda nacional de una compra o venta a crédito denominada en moneda extranjera puede diferir del valor en moneda nacional del pago subsiguiente en efectivo debido a variaciones del tipo de cambio en el intervalo transcurrido. Ambas transacciones deben valorarse a sus valores de mercado en las fechas cuando efectivamente ocurrieron, y toda ganancia o pérdida por tenencia causada por variaciones en el tipo de cambio deberá registrarse en el período (o períodos) en que ocurra.

3.120 Para algunas transacciones en bienes, los contratos establecen un período de cotización que, a menudo, se extiende hasta meses después de que los bienes hayan cambiado de manos. En estos casos, el valor de mercado en el momento del cambio de la propiedad de los bienes debe inicialmente estimarse, y revisarse con el valor de mercado efectivo, cuando se lo conozca. El valor de mercado es determinado por el precio del contrato incluso si no es conocido al momento del cambio de propiedad.

3.121 Las transferencias en especie deben valorarse a los precios de mercado que se cobrarían si los recursos se hubieran vendido en el mercado. A falta del precio de mercado, la opinión del donante sobre el valor imputado de la transacción suele ser bastante distinta de la opinión del donatario. Como regla general, se sugiere que se utilice el valor asignado por el donante como base para registrar.

3.122 En algunos casos es posible que los valores efectivos de intercambio no representen los precios de mercado. Son ejemplos las transacciones que implican precios de transferencia entre unidades afiliadas, convenios de manipulación con terceros y ciertas transacciones no comerciales. Los precios pueden estar subfacturados o sobrefacturados, en cuyo caso es preciso realizar una evaluación del precio equivalente de mercado. Aunque conceptualmente es necesario realizar ajustes cuando los valores efectivos del intercambio no representan los precios de mercado, en muchos casos puede que esto no resulte práctico. En algunos casos, los precios de transferencia pueden obedecer a la distribución del ingreso, o a acumulaciones o retiros de capital. En principio, es conveniente sustituir los valores libro por sus valores equivalentes de mercado, si las distorsiones son importantes y cuando lo permita la disponibilidad de datos (por ejemplo, ajustes realizados por funcionarios aduaneros o tributarios, o por países con los que se comercia). La selección de los mejores equivalentes de los valores de mercado para sustituir los valores libro es una operación que requiere cautela y buen criterio. En muchos casos, puede que los compiladores no tengan otra alternativa que aceptar valoraciones basadas en costos explícitos incurridos en la producción o cualquier otro valor asignado por la unidad.

3.123 Aunque algunas transacciones no comerciales, como las donaciones en especie, no tienen precio de mercado, otras transacciones no comerciales pueden realizarse a precios implícitos que incluyan cierto componente de donación o concesión, de modo que estos precios tampoco son precios de mercado (véanse los párrafos 3.10–3.11). Los ejemplos de este tipo de transacciones pueden incluir intercambios negociados de bienes entre gobiernos y los préstamos concesionales de los gobiernos. Si bien no hay una definición precisa para los préstamos concesionales, es un hecho generalmente aceptado que estos ocurren cuando unidades prestan a otras unidades y la tasa de interés contractual se fija intencionalmente por debajo de la tasa de interés de mercado que de otra manera se hubiera aplicado. El grado de concesionalidad puede incrementarse mediante períodos de gracia (véase el párrafo 6.69), las frecuencias de los pagos y un plazo de vencimiento favorable al deudor. Dado que las condiciones de un préstamo concesional son más favorables para el deudor que lo que permitirían las condiciones de mercado, los préstamos concesionales incluyen en la práctica una transferencia del acreedor al deudor. Sin embargo, excepto en el caso de los préstamos concesionales a empleados del gobierno (véanse el párrafo 6.17 y la nota al pie 11 del capítulo 6) y los préstamos concesionales otorgados por los bancos centrales (véase el recuadro 6.2), el modo de incorporar el impacto de los préstamos concesionales en las EFP no ha sido completamente desarrollado. En consecuencia, hasta tanto se determine el tratamiento apropiado de la deuda en condiciones concesionales, la información sobre la deuda concesional debe proporcionarse como información complementaria (véase el párrafo 7.246).

3.124 Cuando un único monto por pagar/por cobrar se refiere a más de una categoría de transacciones, los flujos individuales deben ser particionados y registrarse separadamente (véase el párrafo 3.29). En este caso, el valor total de las transacciones individuales después de la partición debe ser igual al valor de mercado del intercambio efectivamente realizado.

3.125 El valor de los flujos que no se encuentren ya expresados a su valor de mercado debe ser estimado, como las transacciones de trueque. Además, los valores de mercado de muchas posiciones de saldos no estarán disponibles y será necesario estimarlos. A continuación se enumeran varias posibilidades para la estimación. La decisión sobre qué método utilizar en determinadas circunstancias dependerá de la información disponible.

  • El valor de las transacciones podría estimarse en base a valores tomados de los mercados en que tienen lugar transacciones similares en condiciones parecidas. También se puede estimar el valor de ciertas posiciones de saldos, principalmente de activos financieros, utilizando transacciones de mercado que involucran activos similares y que tienen lugar al final del período de declaración de datos.

  • Los flujos y las posiciones de saldos correspondientes a activos fijos existentes pueden valorarse utilizando el precio de mercado de bienes nuevos similares, ajustados adecuadamente en función del consumo de capital fijo y otros eventos que pueden haber ocurrido desde su producción.

  • De no haber un mercado adecuado donde se negocie en el período en curso un bien o servicio determinado, la valoración de un flujo que involucre a ese bien o servicio puede derivarse de los precios de mercado de bienes y servicios similares, con los ajustes debidos por diferencias de calidad y otra índole.

  • El valor de los flujos y las posiciones de saldos de activos puede estimarse basándose en el costo histórico o el costo de adquisición del artículo, ajustado por todas las variaciones ocurridas desde que fue comprado o producido, como el consumo de capital fijo, las ganancias y pérdidas por tenencia, el agotamiento, la extinción, la degradación, la obsolescencia imprevista y las pérdidas excepcionales26.

  • Los bienes y servicios pueden valorarse según el monto que costaría producirlos en el período que se declara. Para los productores de mercado, el valor de mercado de un activo no financiero valorado de este modo debería incluir un margen de beneficio que guarde relación con el superávit de operación neto atribuible al productor. Sin embargo, en el caso de bienes y servicios no de mercado producidos por unidades del gobierno general o instituciones sin fines de lucro que sirven a los hogares (ISFLSH), no debe incluirse margen alguno para ningún superávit de operación neto en el cálculo del precio de mercado.

  • Los activos pueden valorarse al valor presente descontado de sus rendimientos futuros esperados. Este método es especialmente útil para varios tipos de activos financieros, activos naturales y activos intangibles. Para algunos activos financieros, el valor de mercado vigente se establece descontando pagos o cobros futuros del presente, usando la tasa de interés de mercado. En principio, por lo tanto, si es posible hacer una estimación razonablemente robusta del flujo de las utilidades futuras que rendirá un activo, así como de la tasa de descuento apropiada, este método permite realizar una estimación del valor presente. Sin embargo, puede ser difícil determinar las utilidades futuras con un grado apropiado de certeza, dado que también es necesario contar con supuestos sobre la vida útil del activo y el factor de descuento a aplicar. Debido a estas incertidumbres, es necesario agotar las otras posibles fuentes de valoración descritas en los párrafos precedentes antes de emplear este método.

Valoración de los otros flujos económicos

3.126 Además de emanar de las transacciones, la variación en el valor de activos y pasivos entre dos períodos de cierre también son consecuencia de las ganancias y pérdidas por tenencia y de las otras variaciones en el volumen de activos y pasivos. La valoración de estos otros flujos económicos se discute en lo que resta de esta sección.

Ganancias y pérdidas por tenencia

3.127 Las ganancias y pérdidas por tenencia se devengan de forma continua y aplican tanto a los activos financieros y no financieros, y a los pasivos. Dado que todos los activos financieros, excepto el oro en lingotes, tienen sus correspondientes pasivos ya sea dentro de la economía nacional o con el resto del mundo, es importante registrar las ganancias/pérdidas por tenencia de modo simétrico. Se produce una ganancia por tenencia cuando el valor de un activo aumenta o el de un pasivo disminuye; la pérdida por tenencia corresponde a una disminución del valor de un activo o al aumento del valor de un pasivo. Las ganancias y pérdidas por tenencia durante el período de declaración de datos se presentan separadamente para activos y pasivos. En la práctica, el valor de las ganancias y pérdidas por tenencia se calcula para cada activo y pasivo entre dos puntos en el tiempo: el inicio del período o el momento en que se adquiere el activo o se incurre en el pasivo, y el final del período o el momento en que se vende el activo o se extingue el pasivo.

Otras variaciones en el volumen de activos

3.128 A fin de determinar la valoración de las otras variaciones en el volumen de los activos no financieros, usualmente es necesario determinar el valor de mercado del activo antes y después de eventos económicos tales como su aparición, desaparición, pérdida catastrófica o reclasificación (véanse los párrafos 10.46–10.84). El valor de la otra variación en el volumen se calcula como la diferencia en el valor de mercado del activo inmediatamente antes y después del evento.

3.129 Las otras variaciones en el volumen de activos financieros y pasivos se registran a los precios de mercado o equivalentes de mercado de instrumentos similares. Para la cancelación contable de los instrumentos financieros negociables valorados a su valor de mercado, el valor registrado en la cuenta de otras variaciones en el volumen de activos debe corresponder a su valor de mercado anterior a la cancelación. En el caso de los instrumentos financieros no negociables registrados a sus valores nominales, el valor registrado en la cuenta de otras variaciones en el volumen de activos debe corresponder a su valor nominal anterior a la cancelación contable. En el caso de todas las reclasificaciones de activos y pasivos, los valores de los instrumentos nuevos y antiguos deben ser iguales.

Moneda

Unidad de cuenta

3.130 La compilación de las EFP, en particular las referidas a transacciones y posiciones de saldos con no residentes, se ve complicada por el hecho de que en un principio los valores pueden expresarse en distintas monedas o, tal vez, en otras unidades de valor, tales como los derechos especiales de giro (DEG). La conversión de estas transacciones y posiciones de saldos expresados en otra moneda, o de una materia prima en una unidad de cuenta de referencia, es imprescindible para elaborar estadísticas consistentes y válidas desde el punto de vista analítico. Si los activos financieros o pasivos se encuentran denominados en unidades de una moneda extranjera, es necesario contar con datos en una única moneda para la compilación de estadísticas que sean útiles.

3.131 Desde la perspectiva del compilador nacional, la unidad de la moneda nacional es la opción lógica para medir transacciones y posiciones de saldos. Denominar las transacciones y las posiciones de saldos de las finanzas públicas de este modo es compatible con las cuentas nacionales y con la mayoría de las otras estadísticas económicas a nivel del país. En caso de que se emplee una moneda extranjera para liquidar transacciones nacionales, como por ejemplo, en economías “dolarizadas”, tal divisa puede ser la moneda pertinente para la compilación de las EFP.

Conversión de moneda

3.132 El tipo de cambio más apropiado para la conversión de las transacciones y las posiciones de saldos es el tipo de mercado (al contado) vigente en la fecha de la transacción o del balance. Debe usarse el punto medio entre el tipo de cambio de compra y el tipo de venta.

3.133 En principio, la conversión de moneda debe efectuarse con el tipo de cambio efectivo aplicable a cada transacción. El uso de un promedio diario del tipo de cambio para las transacciones suele proporcionar una buena aproximación. Si no es posible aplicar tipos de cambio diarios, se deben usar los tipos de cambio promedios correspondientes al período más corto disponible. Algunas transacciones ocurren de manera continua durante un período determinado, como por ejemplo el devengo de intereses. Por lo tanto, para esos flujos, la conversión de monedas debe basarse en el tipo de cambio promedio correspondiente al período en que ocurren los flujos. Para más detalles sobre la conversión de monedas se puede consultar el MBP6, párrafos 3.104–3.108.

Moneda nacional y extranjera

3.134 En las economías se diferencia entre moneda nacional y moneda extranjera. La moneda nacional es la moneda de curso legal en la economía, emitida por la autoridad monetaria para su uso en esa economía; es decir, la moneda de la economía individual o, en el caso de una unión monetaria, la moneda común de la zona a la que pertenece la economía. Todas las otras monedas son monedas extranjeras.

3.135 Según esta definición, una economía que usa como moneda de curso legal una moneda emitida por la autoridad monetaria de otra economía —como el dólar de EE.UU.— o de una zona monetaria a la cual no pertenece debería clasificar esa moneda como extranjera, aun si las transacciones locales se liquidan en dicha moneda. Las cuentas de oro no asignadas y otras cuentas de metales preciosos no asignadas que otorgan el derecho a exigir la entrega del oro o metal precioso se tratan como si estuvieran denominadas en moneda extranjera.

3.136 Los DEG siempre se consideran como moneda extranjera, incluso en el caso de las economías que emiten las monedas que conforman la canasta del DEG. Cualquier otra unidad de moneda emitida por una organización internacional, excepto en el contexto de una unión monetaria, se considera como moneda extranjera.

Moneda de denominación y moneda de liquidación

3.137 En las estadísticas de la deuda, es necesario diferenciar entre moneda de denominación y moneda de liquidación. La moneda de denominación es determinada por la moneda en que se fija el valor de los flujos y las posiciones de saldo, conforme al contrato entre las partes. Así, todos los flujos de efectivo se determinan usando la moneda de denominación, convertida, de ser necesario, a moneda nacional o a otra unidad de cuenta para fines de liquidación o compilación de cuentas. La moneda de denominación es importante para distinguir los valores de la transacción y las ganancias y pérdidas por tenencia.

3.138 La moneda de liquidación puede ser diferente de la moneda de denominación. El uso de una moneda de liquidación diferente de la moneda de denominación significa simplemente que toda liquidación implica una conversión de moneda. La moneda de liquidación es importante para la liquidez internacional y la medición de los drenajes potenciales de divisas.

3.139 Un instrumento financiero puede liquidarse en moneda nacional, aunque el monto a pagar a su vencimiento y todos los pagos periódicos (como los cupones) estén vinculados (o indexados) a una moneda extranjera. En ese caso, la moneda de denominación es la moneda extranjera. Algunos instrumentos están denominados en más de una moneda. Sin embargo, si los montos por pagar están vinculados a una moneda específica, el pasivo debe atribuirse a esa moneda.

Medidas derivadas

3.140 Las medidas derivadas consisten en agregados y partidas de resultado. Constituyen herramientas analíticas importantes que resumen los valores de ciertos flujos o posiciones de saldos registrados individualmente en el marco de las EFP. Estas medidas derivadas son la suma o el resultado de dos (o más) flujos o posiciones de saldos.

3.141 Los agregados son sumas de asientos y elementos individuales de una clase de flujos o posiciones de saldos. Permiten que estos datos se dispongan en una forma fácil de manejar y analíticamente útil. Por ejemplo, el ingreso tributario es la suma de todos los flujos clasificados como impuestos, y los datos de los fondos de seguridad social son los agregados de los datos de todas las unidades institucionales de la economía clasificadas como fondos de seguridad social. Los agregados y las clasificaciones están estrechamente vinculados, ya que las clasificaciones tienen como propósito producir los agregados que se consideran más útiles. Conceptualmente, el valor de cada agregado es la suma de los valores de todas las partidas de la categoría pertinente. Sin embargo, puede ser necesario estimar algunos agregados debido a deficiencias en los datos fuente, tales como falta de información sobre transacciones individuales, otros flujos económicos y posiciones de activos y pasivos que pueden encontrarse incompletos o incluso no existir.

3.142 Las partidas de resultado son magnitudes económicas que se obtienen restando un agregado de otro. Por ejemplo, el resultado operativo neto se obtiene restando el agregado total de gastos del agregado total de ingresos. El patrimonio neto es la partida de resultado igual a activos totales menos pasivos totales (véase el capítulo 4).

Registro neto de flujos y posiciones de saldos

3.143 Muchas categorías de flujos y posiciones de saldos pueden presentarse en términos brutos o netos. Una partida presentada en términos netos está calculada como la suma de un conjunto de flujos o posiciones de saldos menos la suma de un segundo conjunto de tipo similar. Por ejemplo, el total de ingresos tributarios podría presentarse en términos brutos como el monto total de todos los impuestos devengados, o en términos netos como el monto bruto menos las devoluciones de impuestos. Del mismo modo, el interés puede presentarse en términos brutos como ingreso por intereses y gasto en intereses, respectivamente, si bien es posible calcular el interés neto. La decisión depende de la categoría de flujos o posiciones de saldos, la naturaleza de las partidas que podrían restarse para obtener el valor neto y el valor analítico de los valores brutos y netos. En los párrafos 3.144–3.151 se discuten las opciones para las presentaciones brutas o netas empleadas en el marco de las EFP.

3.144 En las EFP, las categorías de ingreso se presentan en términos brutos sin descontar las categorías de gasto correspondientes a la misma o a una categoría relacionada, y lo mismo sucede con las categorías de gasto. En particular, tanto los ingresos por intereses como los gastos en intereses se presentan en términos brutos, en lugar de como gasto neto en intereses o ingresos netos por intereses. De modo similar, las prestaciones sociales y las contribuciones sociales, los ingresos y gastos por donaciones, y los ingresos y gastos de arriendos de recursos naturales se presentan en términos brutos. Asimismo, las ventas de bienes y servicios se presentan en términos brutos, sin deducir los gastos en los que se incurre en su producción.

3.145 En caso de correcciones de transacciones erróneas o no autorizadas, las categorías de ingreso se presentan netas de las devoluciones del ingreso correspondiente y las categorías de gasto se presentan netas de las entradas que emanan de la recuperación del gasto. Por ejemplo, pueden pagarse devoluciones de impuestos sobre la renta cuando el monto de los impuestos retenidos o pagados por adelantado antes de la determinación final supera el impuesto efectivamente adeudado. Tales reembolsos se registran como una reducción en el ingreso tributario. Con el mismo criterio, si se recuperan prestaciones sociales que se habían pagado por error, tales recuperaciones se registran como una reducción en el gasto.

3.146 Las adquisiciones y disposiciones de activos no financieros distintos de las existencias se presentan en términos brutos. Por ejemplo, las adquisiciones de tierras y terrenos se presentan separadamente de las disposiciones de tierras y terrenos. La adquisición neta de cada categoría de activos no financieros puede ser preferible para las presentaciones analíticas y se puede derivar con facilidad.

3.147 El registro neto se encuentra implícito en la presentación de ciertas categorías de transacciones específicas en las EFP (por ejemplo, variaciones en existencias). Las variaciones en cada tipo de existencias se presentan netas en vez de registrar las adiciones y retiros diarios. En otras palabras, en el marco de las EFP la variación en los materiales y suministros se presenta como el valor neto de las adiciones menos los retiros. Sin embargo, una contabilidad completa de las existencias permitiría el registro bruto de todos los movimientos en las existencias en los registros administrativos básicos. De modo similar, el ingreso tributario se presenta neto de créditos tributarios no pagaderos (véanse los párrafos 5.29–5.32).

3.148 Las adquisiciones y disposiciones de cada categoría de activos financieros y pasivos también se presentan en términos netos en el marco de las EFP, a fin de reflejar la naturaleza de los flujos financieros. Por ejemplo, solo se presenta la variación neta en la tenencia de activos relacionados con dinero legal y depósitos, y no los cobros y desembolsos brutos. Del mismo modo, las adiciones a pasivos en forma de préstamos se presentan netas de reembolsos. No obstante, por motivos analíticos y administrativos, podría ser útil producir datos fuente sobre las adquisiciones brutas y las disposiciones brutas de cada instrumento financiero como categorías separadas de datos.

3.149 Los otros flujos económicos se presentan en términos netos. En otras palabras, se presenta la ganancia neta por tenencia de cada activo y pasivo, no las ganancias brutas por tenencia y las pérdidas brutas por tenencia. Asimismo, las otras variaciones en el volumen de activos y pasivos se presentan netas, en vez de registrar aumentos y disminuciones en las variaciones en el volumen en términos brutos.

3.150 Las posiciones de saldos del mismo tipo de instrumento financiero mantenido, ya sea en el caso de activos financieros como en el de pasivos, se presentan brutas. Por ejemplo, la tenencia de títulos de deuda de una unidad como activos financieros se presenta separadamente de sus pasivos generados por emisión de títulos de deuda.

3.151 En el marco de las EFP los términos “bruto” y “neto” se usan de modo muy específico. Además de las partidas de resultado patrimonio neto, resultado operativo neto y préstamo neto/endeudamiento neto, las clasificaciones de las EFP emplean las palabras “bruto” y “neto” para indicar el valor del resultado operativo y la inversión en activos no financieros antes o después de la deducción del consumo de capital fijo. El marco también usa el término “neto” para indicar que la adquisición neta de activos financieros representa tanto la adquisición como la disposición de activos, en tanto que el incurrimiento neto de pasivos representa tanto el incurrimiento como el reembolso de los pasivos.

Consolidación

3.152 Un conjunto consolidado de cuentas de un grupo de unidades, subsectores o sectores se elabora, en primer lugar, agregando todos los flujos y posiciones de saldos dentro del marco analítico de las EFP y luego eliminando, en principio, todos los flujos y posiciones de saldos que representan relaciones entre las unidades o entidades que se están consolidando. En otras palabras, la consolidación elimina la doble contabilización dado que un flujo o posición de saldo de una unidad se empareja con el flujo o posición de saldo correspondiente registrado por la segunda unidad con la que está siendo consolidado, y ambos flujos y/o posiciones de saldos se eliminan. Por ejemplo, si una unidad del gobierno general es propietaria de un bono emitido por una segunda unidad del gobierno general y se consolidan los datos de las dos unidades, entonces las posiciones de saldos de los bonos que se mantienen como activos y pasivos de la unidad consolidada se declaran con un valor cero (es decir, como si la posición del bono entre ambas unidades no existiera). Al mismo tiempo, el interés relacionado con este bono se consolida, de modo que el ingreso y el gasto por intereses de la cuenta consolidada excluyen el interés pagado por la unidad del gobierno general deudora a la unidad del gobierno general acreedora. De modo similar, se eliminan también las ventas de bienes y servicios entre unidades consolidadas27.

Definiciones

3.153 La consolidación es un método para presentar las estadísticas de un conjunto de unidades (o entidades) como si constituyeran una sola unidad. En el marco de las EFP, se consolidan los datos que corresponden a un grupo de unidades. En particular, las estadísticas correspondientes al sector gobierno general y a cada uno de sus subsectores se presentan consolidadas. Cuando se incluyen unidades del sector público en una presentación, los datos de las sociedades públicas deben presentarse de dos maneras: como subsectores separados de sociedades públicas financieras y sociedades públicas no financieras; y conjuntamente con las unidades del gobierno general como parte del sector público consolidado. En ambos casos, las estadísticas deben presentarse consolidadas dentro de cada grupo.

3.154 Al compilar estadísticas del gobierno general o del sector público, pueden ser necesarios dos tipos de consolidación: la consolidación intrasectorial y la consolidación intersectorial.

3.155 La consolidación intrasectorial es la consolidación dentro de un determinado subsector para elaborar estadísticas consolidadas de ese subsector en particular (por ejemplo, en el subsector gobierno central o en el subsector sociedades públicas no financieras). Esta consolidación puede requerir dos etapas. Una unidad institucional puede requerir la consolidación por sí sola cuando la unidad posee múltiples fondos y cuentas para la realización de sus operaciones y existen flujos y posiciones de saldos entre dichos fondos. Por ejemplo, un país puede contar con una unidad institucional principal del gobierno central que posea una o más cuentas departamentales, así como también fondos especiales y cuentas para fines específicos. A menudo hay flujos y posiciones de saldos entre estas cuentas y fondos que se registran en términos brutos en las cuentas respectivas. De no eliminarse estas transferencias se generarían agregados que serían el resultado del dispositivo contable, y no de la interacción con unidades fuera del gobierno central.

3.156 La consolidación intersectorial es la consolidación entre subsectores del sector público para elaborar estadísticas consolidadas de un grupo determinado de unidades del sector público (por ejemplo, la consolidación entre el gobierno central, los gobiernos estatales y los gobiernos locales, y entre el gobierno general y las sociedades públicas no financieras).

3.157 La consolidación intrasectorial siempre se efectúa antes que la consolidación intersectorial. Por ejemplo, de existir más de un fondo de seguridad social del gobierno central, los datos de todos los fondos de seguridad social deben consolidarse antes de que los datos consolidados de la seguridad social se presenten como un subsector del gobierno central. Posteriormente, los datos de todos los subsectores del gobierno central estarán sujetos a la consolidación intersectorial para elaborar los datos del gobierno central consolidado.

Razones de la consolidación

3.158 La principal razón de la consolidación reside en la utilidad analítica de las estadísticas consolidadas: la consolidación elimina los efectos distorsionadores que sobre los agregados tienen los distintos mecanismos administrativos usados por los países o a través del tiempo. El principal efecto de la consolidación en las estadísticas se produce en la magnitud de los agregados. Para establecer una relación entre los agregados del gobierno y la economía como un todo —por ejemplo, el ingreso, el gasto o la deuda, respecto al producto interno bruto (PIB)— es mejor eliminar el movimiento interno de valor económico e incluir únicamente aquellos flujos y posiciones de saldos que efectivamente cruzan la frontera con otros sectores o con no residentes. Los mismos argumentos son aplicables a por qué deben consolidarse las estadísticas de las sociedades públicas y el sector público.

3.159 Al eliminar todos los flujos y posiciones de saldos recíprocos entre las unidades que se consolidan, la consolidación tiene el efecto de medir solo los flujos o saldos de las unidades consolidadas versus las unidades fuera de la frontera. La consolidación excluye la interacción económica dentro del grupo de unidades institucionales y presenta solo aquellos flujos o saldos que implican interacciones con todas las demás unidades institucionales de la economía y con el resto del mundo.

3.160 La consolidación evita la doble contabilización de flujos o posiciones de saldos al interior de un grupo de unidades institucionales, por lo que las estadísticas obtenidas excluyen estos flujos o posiciones de saldos internos. Al evitar la doble contabilización, las estadísticas consolidadas ofrecen una mayor utilidad analítica en los casos en que tiene sentido considerar que el grupo consolidado actúa como si fuera una sola entidad.

Directrices conceptuales

3.161 Conceptualmente, la consolidación implica la eliminación de todos los flujos intra e intergubernamentales y todas las relaciones deudor-acreedor entre las unidades o entidades que se combinan. La consolidación requiere una revisión de las cuentas a consolidar para identificar flujos y posiciones de saldos inter e intrasectoriales. El objetivo es eliminar, de modo consistente, los flujos y las posiciones de saldos que tendrán un efecto significativo sobre las medidas derivadas finales. Sin embargo, existen dos tipos de transacciones que parecen tener lugar entre dos unidades de gobierno que nunca se consolidan porque en las EFP se las redirecciona (véase el párrafo 3.28):

  • Las contribuciones sociales del empleador, ya sea que se paguen a la seguridad social o a fondos de pensión del gobierno, se tratan como si se hubieran pagado al empleado en el sector hogares como parte de la remuneración y luego hubieran sido pagadas por el empleado al sistema de seguridad social.

  • Los impuestos retenidos por unidades de gobierno de la remuneración de sus empleados (tales como los sistemas de retención en la fuente) y pagados a otras unidades de gobierno deben tratarse como si fueran pagados directamente por los empleados. El gobierno en tanto empleador es simplemente el agente recaudador de otra unidad de gobierno y actúa en nombre de los empleados en el sector hogares.

3.162 La consolidación abarca una serie de categorías de flujos que pueden variar mucho en cuanto a importancia. Las principales transacciones, en su probable orden de importancia, abarcan:

  • Donaciones (corrientes y de capital) entre unidades o entidades del gobierno general.

  • Ingreso de/gasto en intereses.

  • Impuestos pagados por una unidad o entidad de gobierno a otra (excepto aquellos impuestos retenidos en nombre del sector hogares).

  • Compras/ventas de bienes y servicios.

  • Adquisiciones/disposiciones de activos no financieros.

3.163 Las siguientes transacciones mayores, otros flujos económicos y posiciones de saldos en activos financieros y pasivos, en probable orden de importancia, deben consolidarse:

  • Préstamos.

  • Títulos de deuda.

  • Otras cuentas por cobrar/por pagar.

3.164 Para el sector público, además de los anteriores instrumentos financieros, en la consolidación tanto intra como intersectorial también deben eliminarse, en principio, los siguientes flujos y posiciones de saldos:

  • Participaciones de capital y en fondos de inversión.

  • Dinero legal y depósitos.

  • Seguros, pensiones y sistemas de garantías estandarizadas.

Implementación de la consolidación

3.165 En este Manual se recomienda, en base al cuadro 3.1, identificar información sobre flujos y posiciones de saldos de la contraparte que será eliminada en la consolidación. Pero es necesario ser práctico: los recursos dedicados a la consolidación y el nivel de detalle aplicado a esta deben ser proporcionales a su importancia fiscal. A continuación, algunas sugerencias para la secuencia del análisis:

  • Todos los ejercicios de consolidación deben comenzar con un análisis de las cuentas pertinentes para determinar si existen flujos o posiciones de saldos en las unidades que es necesario consolidar. Esto dependerá del conocimiento de las relaciones entre las unidades en cuestión. ¿Ciertas unidades incurren en gastos o perciben ingresos de las otras unidades? ¿Algunas unidades otorgan préstamos a las otras? ¿Compran títulos de deuda emitidos por las otras unidades? ¿Poseen dinero legal y depósitos mantenidos por las otras unidades?

  • Una vez establecidas estas relaciones, los compiladores deben determinar si es posible medir o estimar los flujos y las posiciones de saldos intra y/o intersectoriales, y si los montos serán significativos en términos de su importancia analítica.

  • Si es probable que los montos sean significativos, ¿son lo bastante grandes como para justificar el esfuerzo de recopilar los datos y la demás información necesaria para la consolidación? El esfuerzo y el costo de identificar un monto para la consolidación deben ser directamente proporcionales al monto previsto y su impacto en los agregados.

  • Usualmente se aplica la regla general “unilateral”. Es decir, si una unidad institucional aporta evidencia convincente sobre la existencia de un flujo o posición de saldo, se debe efectuar la imputación en la contraparte. La imputación debe registrarse incluso si no hay un registro del flujo o posición de saldo en las cuentas de la contraparte. Cuando se efectúa un ajuste de este tipo en los datos de una unidad en la que no se puede identificar directamente el flujo o la posición de saldo, es necesario asegurarse que los registros de esa unidad se modifiquen debidamente.

  • En el caso de flujos y posiciones de saldos en activos financieros y pasivos, generalmente el acreedor es quien lleva los registros más fidedignos. En el caso de los préstamos, la unidad acreedora suele llevar los registros más completos, si bien, como resultado de la insistencia internacional en el debido registro de las deudas, es posible que los datos de la unidad deudora sean igualmente confiables. En el caso de los títulos de deuda, especialmente de los instrumentos al portador, puede que el acreedor sea el único que cuente con la información necesaria para la consolidación. Por ejemplo, si un gobierno central emite títulos al portador, algunos de los cuales son adquiridos por sociedades públicas, puede que el gobierno central no tenga información directa acerca de quién es el tenedor de los títulos, especialmente si es posible adquirirlos en mercados secundarios. Por lo tanto, es necesario hacer uso de los registros del acreedor.

  • A veces se observan discrepancias entre los datos de dos unidades que se están consolidando. Estas discrepancias pueden tener muchos motivos, tales como la cobertura, el momento de registro, la valoración y la clasificación. Resolver estas discrepancias promoverá una consolidación adecuada y mejorará la calidad global de las EFP compiladas. Sin embargo, cuando no es posible resolver una discrepancia, es necesario tomar decisiones respecto de qué unidad o grupo de unidades tiene los datos fuente más confiables. En general, se considera que los niveles de gobierno más altos poseen registros más confiables que los niveles de gobierno más bajos.

  • A fin de mantener la consistencia con los otros conjuntos de datos macroeconómicos, los componentes de los datos del sector público deben presentarse de tal modo que muestren los datos antes y después de la consolidación. Esto permitirá que los datos no consolidados sean consistentes con los datos que se requieren para las cuentas nacionales y otros conjuntos de datos, los que se presentan sin consolidar (véase el párrafo 3.168).

Cuadro 3.1Clasificación detallada de la información de la contraparte
CódigoSector1
Gobierno general
Gobierno central
Gobiernos estatales
Gobiernos locales
Fondos de seguridad social2
Sociedades
Sociedades privadas
Sociedades privadas no financieras
Sociedades privadas financieras
Sociedades públicas
Sociedades públicas no financieras
Sociedades públicas financieras

Un mayor desglose/líneas “de los cuales” podrían permitir identificar subsectores y unidades individuales.

Los fondos de seguridad social se presentan como un subsector únicamente si sus datos se excluyen de los datos del nivel del gobierno en el que se encuentran organizados (véase el párrafo 2.78).

Un mayor desglose/líneas “de los cuales” podrían permitir identificar subsectores y unidades individuales.

Los fondos de seguridad social se presentan como un subsector únicamente si sus datos se excluyen de los datos del nivel del gobierno en el que se encuentran organizados (véase el párrafo 2.78).

3.166 La consolidación no afecta las partidas de resultado. Dicho de otro modo, las partidas de resultado obtenidas por una simple agregación son iguales a las obtenidas mediante la consolidación. Esto ocurre debido a la simetría del proceso de consolidación, en virtud del cual los dos lados del ajuste por consolidación caen dentro de la misma sección del marco analítico. Cuando los datos consolidados producen partidas de resultado distintas de lo observado en los datos no consolidados, ha habido errores de registro. Por lo tanto, cuando las unidades o subsectores pertinentes no miden con el mismo monto los flujos y posiciones de saldos intra o intersectoriales a ser consolidados, es necesario elegir un método de consolidación que no afecte las partidas de resultado (véase el párrafo 3.165).

La consolidación en otros conjuntos de datos

Sistema de Cuentas Nacionales 2008

3.167 El SCN 2008 recomienda, como cuestión de principio, que las estadísticas de las unidades institucionales no se consoliden en las cuentas nacionales, pero permite compilar cuentas consolidadas para presentaciones y análisis complementarios. Inclusive entonces, las transacciones que aparecen en las distintas cuentas de las cuentas nacionales nunca se consolidan. La diferencia entre el SCN 2008 y este Manual pone de manifiesto los distintos usos de las estadísticas. El marco de las EFP fue formulado para obtener estadísticas apropiadas para ser empleadas en el análisis de las relaciones netas entre el gobierno y el resto de la economía. En particular, la evaluación del impacto total de las operaciones del gobierno sobre la totalidad de la economía, o de la sosteni-bilidad de las operaciones del gobierno, es más eficaz si la medición de las operaciones del gobierno es un conjunto de estadísticas consolidadas, en lugar de estadísticas sin consolidar. El marco de las EFP tampoco procura obtener una medida de la producción. El SCN 2008, por otro lado, sirve una variedad de otros usos, incluida una medición integral de la producción y las relaciones entre todos los sectores de la economía.

Estados financieros

3.168 En los estados financieros, compilados conforme a las normas de contabilidad, los asientos contables a menudo se presentan en términos consolidados respecto de la entidad declarante y todas las entidades que esta controla. Esto se realiza independientemente de que las entidades controladas sean unidades del gobierno general o sociedades públicas, del modo en que estos términos se emplean en este Manual, o de que las entidades controladas sean residentes o no residentes. Este uso de la consolidación busca representar las operaciones y la situación financiera de una matriz y sus subsidiarias como si el grupo de empresas constituyera una sola unidad. Por ejemplo, un informe financiero de una unidad de un gobierno estatal abarcaría todas las sociedades públicas controladas por esa unidad de gobierno, pero no incluiría las estadísticas de ningún otro gobierno estatal. Por el contrario, las estadísticas consolidadas del subsector gobierno estatal en el marco de las EFP incluirían todas las unidades de los gobiernos estatales del país, pero excluirían todas las sociedades públicas propiedad de, o controladas por, esos gobiernos estatales.

En las estadísticas macroeconómicas, el término “flujos” se empleará con frecuencia como forma abreviada de “flujos económicos”, y el término “saldos”, para abreviar “posiciones de saldos”.

Por ejemplo, consumo de capital fijo (23) y el uso de existencias en la producción de bienes y servicios (22) (véanse los párrafos 6.27 y 6.53, respectivamente).

La expresión “suministra un bien, un servicio, un activo…” incluye el caso en que una unidad permite a una segunda unidad emplear un activo propiedad de la primera o un cambio en la propiedad de un activo. Los intereses y otras transacciones de la renta de la propiedad son intercambios porque pueden ser cobrados por una unidad a cambio de poner activos a disposición de otra unidad.

Véase el párrafo 3.29 para una explicación general sobre la partición de transacciones.

El pago anticipado de una prima es la adquisición de un activo financiero por parte del asegurado (véase el párrafo A4.76), el que se reduce en la medida en que la cobertura del seguro es provista.

En el SCN 2008, las primas de seguros no de vida se dividen en la venta de un servicio y una transferencia. En las EFP, la prima en su totalidad se considera como una transferencia (véase el párrafo 5.149).

Las transacciones internas se describen en el SCN 2008 en los párrafos 3.85–3.90. Las EFP no registran todas las transacciones internas relacionadas con los procesos productivos.

Las referencias a las variaciones en la valoración, o el volumen, de los activos también son aplicables a los pasivos.

Las ganancias y pérdidas por tenencia también se denominan “revaloraciones” en el SCN 2008 y en las normas de contabilidad generalmente aceptadas.

Las distinciones establecidas son solo a fines ilustrativos; el marco de las EFP y el sistema de clasificación no permiten este desglose.

Por el contrario, las normas contables reconocen pasivos no financieros en ciertas circunstancias.

En el apéndice 6 se presenta una descripción general de los vínculos con las normas de contabilidad financiera. Se recomienda que los estados financieros de entidades del gobierno compilados conforme a las normas internacionales de contabilidad para los gobiernos se armonicen en la medida de lo posible; de persistir ciertas diferencias, es necesario efectuar una conciliación con los estados equivalentes de las EFP.

Otra base de registro se observa cuando los flujos se registran en el momento en que se completan los controles legales necesarios para autorizar un pago. Esta base de registro se denomina “vencido y pagadero”.

Estas transacciones se excluyen de un registro puramente en base caja.

Para mantener la simetría en el sistema estadístico macroeconómico, el momento de registro debe ser el mismo para ambas partes de la transacción.

El asiento de contrapartida del devengo del gasto en intereses es un incremento simultáneo en el monto del pasivo pendiente de pago. Los pagos periódicos reducen el pasivo que se ha acumulado y no son transacciones de gasto.

El cobro de una tasa de interés punitiva por atrasos estipulada en el contrato original no es de por sí motivo para reclasificar la deuda.

Por ejemplo, un contrato de venta por un valor de 100 se acuerda el día 1, cuando el precio de mercado de la transacción es 100, con entrega el día 5. El día 5 el precio del artículo vigente en el mercado es 102. Entonces, el comprador registra una transacción de 100 e inmediatamente revalora el artículo.

La contabilidad en base caja que permite transacciones antedatadas (conocidas como períodos complementarios) puede distorsionar los flujos de efectivo reales. El registro de transacciones en efectivo de tal modo debe declararse.

Los manuales estadísticos internacionales consideran que para los instrumentos no negociables el valor nominal es un valor de reemplazo apropiado para el valor de mercado (véase el párrafo 7.30). No obstante, el desarrollo de mercados (por ejemplo, aquellos para derivados de créditos vinculados al riesgo crediticio de entidades individuales) está incrementando la probabilidad de que los precios de mercado puedan estimarse incluso para instrumentos no negociables. A medida que estos mercados crecen, podría considerarse la compilación de información adicional sobre los valores de mercado de la deuda no negociable.

En ciertas bases de datos estadísticos, el valor facial también se denomina valor nominal. Sin embargo, en las EFP el valor nominal difiere del valor facial, excepto en la fecha de vencimiento del instrumento.

Para mayor información sobre las reglas de valoración y ejemplos numéricos, véanse EDSPG (párrafos 2.115–2.123) y EDEG 2013.

En EDSPG se recomienda que los instrumentos de deuda se valoren a su valor nominal, en tanto que los títulos de deuda deben valorarse también al valor de mercado.

Lo que constituye un período inusualmente prolongado en este contexto dependerá de las circunstancias. Por ejemplo, para cualquier período dado, a mayor nivel de tasas de interés o a mayor demora en el pago, mayor será el costo de oportunidad del pago postergado.

Esta estimación también se denomina valor “descontado de adquisición corriente”.

Véase EDSPG (recuadro 8.1 y cuadro 8.2), donde se presentan ejemplos de consolidación.

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