Chapter

Capítulo II. Estructura contable

Author(s):
United Nations;European Commission;Food and Agricultural Organization of the United Nations;International Monetary Fund;Organization for Economic Co-operation and Development;World Bank
Published Date:
April 2017
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2.1 Introducción

2.1 El Marco Central del Sistema de Contabilidad Ambiental y Económica (SCAE) es un marco conceptual multipropósito para describir las interacciones entre la economía y el ambiente, el stock de activos ambientales y sus variaciones. Abarca del modo más completo posible la descripción del stock y de los flujos relevantes para el análisis de los problemas ambientales y económicos, mediante el uso de un método sistemático de organización de la información.

2.2 Al usar un método sistemático, el Marco Central del SCAE aplica los conceptos contables, las estructuras, las normas y los principios del Sistema de Cuentas Nacionales (SCN). Dado que el Marco Central del SCAE emplea las mismas estructuras y convenciones contables que el SCN, por lo general también emplea la misma terminología y expresiones usadas en las cuentas nacionales.

2.3 Al mismo tiempo, el Marco Central del SCAE representa una fusión de múltiples disciplinas (como la economía, la estadística, la energía, la hidrología, la silvicultura, la ictiología y las ciencias ambientales), cada una con sus propios conceptos y estructuras. Por lo tanto, aunque la estructura básica es la misma que la usada en las cuentas nacionales, el Marco Central del SCAE procura integrar las perspectivas de otras disciplinas y, en lo pertinente, ofrecer un mejor sistema de información para el análisis económico y ambiental.

2.4 En este capítulo se presenta una visión de conjunto de la estructura contable del Marco Central del SCAE, sus reglas y principios de registro. Este resumen ubica los diversos aspectos de la economía y del ambiente en un contexto contable. A partir de una amplia descripción del Marco Central reportada en la sección 2.2, la sección 2.3 presenta la estructura contable que comprende cuadros de oferta y utilización, cuentas de activos, la secuencia de cuentas económicas y las cuentas por función. En la sección 2.4 se reporta uno de los resultados clave: la presentación combinada de la información física y monetaria.

2.5 La sección 2.5 presenta la medición del stock y de los flujos en unidades físicas y monetarias; en la sección 2.6 se describen las unidades económicas relevantes; y, en la sección 2.7 se presenta un conjunto de reglas y principios contables que constituyen la base de registro y compilación.

2.2 Visión de conjunto del Marco Central del SCAE

2.6 El Marco Central del SCAE comprende la medición en tres áreas principales: a) los flujos físicos de materiales y de energía dentro de la economía y entre ésta y el ambiente; b) el stock de activos ambientales y sus variaciones; y c) las actividades económicas y transacciones relacionadas con el ambiente. La medición en estas áreas se traduce en un conjunto de cuentas y cuadros, según se describe en la sección 2.3.

2.7 Las definiciones relativas a la economía y al ambiente son fundamentales para la medición. Las fronteras de medición se definen para asegurar que la información pueda organizarse de forma consistente a lo largo del tiempo, entre distintos países y entre diferentes áreas de análisis.

2.8 En general, la economía funciona mediante la producción y la importación de bienes y servicios que son consumidos, a su vez, por las empresas, los hogares o el gobierno; exportados al resto del mundo; o acumulados para ser consumidos o utilizarlos en el futuro. En este contexto, la acumulación, comprende el almacenamiento de materiales para ser utilizados en el futuro y la adquisición de máquinas y otro tipo de activos producidos usados en forma permanente.

2.9 Para efectos de medición, la economía se representa como stock y flujos. La medición de los flujos se centra en las actividades económicas de producción, consumo y acumulación. En este contexto, lo más importante es la frontera de medición de la producción (la frontera de producción), pues todos los bienes y servicios (productos) que se consideran producidos se encuentran efectivamente “dentro” de la economía. Los flujos entre la economía y el ambiente se establecen cuando se cruza la frontera de producción.

2.10 El stock de activos económicos suministra insumos a los procesos de producción y es una fuente de riqueza para las unidades económicas, incluidos los hogares. Aunque muchos activos económicos se producen mediante la actividad económica (como máquinas y edificios), muchos son no producidos (por ejemplo, la tierra, los recursos minerales o los recursos hídricos). Tanto los activos producidos como los no producidos suministran insumos para producir bienes y servicios.

2.11 El valor económico y la cantidad del stock de activos (por ejemplo, edificios, recursos naturales o depósitos bancarios) varían con el tiempo. Esas variaciones se reflejan en flujos y se registran como transacciones (como la adquisición de edificios o de tierras) o como otros flujos. Varios flujos relacionados con activos no producidos (como las apariciones económicas de activos o descubrimientos de recursos minerales o las pérdidas de recursos madereros causadas por incendios) se consideran flujos externos a la frontera de producción, ya que esos activos no son, en sí mismos, el resultado de procesos de producción efectuados por unidades económicas (empresas, hogares o el gobierno).

2.12 El stock y los flujos ambientales se consideran en forma holística. En lo que respecta al stock, el ambiente comprende todos los elementos vivos e inertes que constituyen el entorno biofísico, incluido todo tipo de recursos naturales y ecosistemas incluidos. En lo que respecta a los flujos ambientales, el ambiente es la fuente de todos los insumos naturales recibidos por la economía, incluidos los insumos de recursos naturales (minerales, madera, recursos de la pesca, agua, etc.) y otros insumos naturales como la energía solar o eólica y el aire necesario para los procesos de combustión.

2.13 En lo que resta de esta sección se proporcionan descripciones adicionales sobre la medición de la economía y del ambiente en el Marco Central del SCAE.

Medición de los flujos físicos

2.14 Un aspecto fundamental de la medición es el uso de unidades físicas para registrar los flujos de materiales y energía que entran y salen de la economía y los que circulan dentro de la economía. Estas mediciones se denominan flujos físicos. En términos generales, los flujos del ambiente hacia la economía se registran como insumos naturales (los flujos de minerales, madera, productos de la pesca y el agua, por ejemplo). Los flujos producidos dentro de la economía se registran como flujos de productos (incluso los incrementos del stock de activos fijos), y los flujos de la economía hacia el ambiente se registran como residuos (por ejemplo, residuos sólidos, emisiones al aire y flujos de retorno al agua)1. Esta caracterización general se expone en el gráfico 2.1.

Gráfico 2.1Flujos físicos de insumos naturales, productos y residuos

2.15 Los flujos físicos se registran en los cuadros de oferta y utilización expresados en unidades físicas que son extensiones de los cuadros de oferta y utilización compilados en el marco del SCN para registrar los flujos de productos en términos monetarios. En la sección 2.5 y en el capítulo 3 se presentan descripciones detalladas de la medición de los flujos físicos.

Medición de los activos ambientales

2.16 La utilización económica de insumos naturales está vinculada a la variación del stock de activos ambientales que los generan. Las cuentas de activos ambientales en unidades físicas y monetarias son una característica importante del SCAE.

2.17 Los activos ambientales son elementos naturales de la Tierra, vivos o inertes, que en conjunto constituyen el ambiente biofísico que puede proveer beneficios a la humanidad. Aunque se manifiestan naturalmente, muchos activos ambientales son objeto de diversos grados de transformación por parte de las actividades económicas. En el SCAE los activos ambientales se analizan desde dos perspectivas. En su Marco Central se consideran los componentes individuales del ambiente [NdT. Es decir los activos ambientales que pueden ser individualizados y, por consiguiente, ser objeto de transacciones económicas cuantificables], que suministran materiales y espacio a todas las actividades económicas, como por ejemplo los recursos minerales y energéticos, los recursos madereros, los recursos hídricos y la tierra.

2.18 Este enfoque refleja los beneficios materiales resultantes del uso directo de activos ambientales por parte de empresas y hogares, como insumos naturales. Pero no tiene en cuenta los beneficios no materiales del uso indirecto de activos ambientales (por ejemplo, los derivados de los servicios de los ecosistemas, como la purificación del agua, la fijación de carbono y la mitigación de inundaciones).

2.19 Los activos individuales no abarcan elementos incorporados en los diversos recursos naturales y biológicos mencionados. Por ejemplo, los diversos nutrientes del suelo no se consideran explícitamente activos individuales.

2.20 En el capítulo V se presenta una descripción completa de la medición de activos ambientales individuales.

2.21 La segunda perspectiva respecto de los activos ambientales se presenta en el SEEA Experimental Ecosystem Accounting que abarca los mismos activos ambientales, pero se enfoca en las interacciones entre activos ambientales dentro del ecosistema, y en el conjunto mayor de beneficios materiales y no materiales que la economía y otras actividades humanas obtienen de los flujos de servicios de los ecosistemas. Los ecosistemas son complejos dinámicos de comunidades de plantas, animales y microorganismos, y su entorno inerte, que interactúan como unidades funcionales2. Son ejemplos los ecosistemas terrestres (como bosques y humedales) y los marinos. Con frecuencia ocurren interacciones entre diferentes ecosistemas, a nivel local y global.

2.22 Respecto de un ecosistema determinado, o de un grupo de ecosistemas, las cuentas de los ecosistemas consideran la capacidad de los elementos vivos existentes en su entorno inerte para, en conjunto, generar flujos conocidos como servicios de los ecosistemas. Los servicios de los ecosistemas son los beneficios suministrados por las funciones de los ecosistemas a los bienes utilizados en la economía y otras actividades humanas. Los servicios de los ecosistemas, que se suministran en múltiples formas y varían entre ecosistemas, pueden clasificarse en tres grupos: a) servicios de aprovisionamiento (como la madera procedente de los bosques); b) servicios de regulación (como la absorción de carbono realizada en los bosques); y c) servicios culturales (como el placer proporcionado a los visitantes de un parque nacional)3. Por lo general, los servicios de aprovisionamiento se relacionan con los beneficios materiales suministrados por los activos ambientales, mientras que los otros tipos de servicios de los ecosistemas se relacionan con beneficios no materiales.

2.23 La degradación de los ecosistemas causada por actividades económicas y otras actividades humanas puede significar que dejen de ser capaces de generar en forma permanente la misma cantidad, el mismo tipo o la misma calidad de servicios. El estudio de los ecosistemas, que incluye los beneficios materiales y no materiales de los activos ambientales, ofrece las bases para analizar la medida en que las actividades económicas pueden reducir la capacidad de generar servicios de los ecosistemas.

Medición de la actividad económica relacionada con el ambiente

2.24 Además de la medición del stock de activos ambientales y de los flujos entre el ambiente y la economía, el Marco Central del SCAE registra los flujos relacionados con actividades económicas consideradas ambientales. Son ejemplos de estas actividades los gastos en protección ambiental y la gestión de recursos, y la producción de bienes y servicios ambientales, como los artefactos destinados a reducir la contaminación atmosférica. Usando el marco de medición del SCN, las actividades económicas realizadas con fines ambientales pueden separarse para presentarlas como cuentas por función (como las cuentas de gastos en protección ambiental).

2.25 El Marco Central del SCAE ofrece una visión más completa de los aspectos ambientales de la economía al considerar transacciones ambientales como impuestos, subsidios, donaciones y rentas. Estas transacciones se registran en la secuencia de cuentas económicas y en las cuentas por función (como las cuentas de gastos en protección ambiental).

2.3 Principales cuentas y cuadros del Marco Central del SCAE

2.3.1 Introducción

2.26 El Marco Central del SCAE organiza e integra información sobre el stock y los diversos flujos de la economía y el ambiente en una serie de cuadros y cuentas. Comprende los siguientes tipos de cuadros y cuentas: a) cuadros de oferta y utilización expresados en unidades físicas y monetarias, que describen los flujos de insumos naturales, productos y residuos; b) cuentas expresadas en unidades físicas y monetarias de activos ambientales individuales, que muestran el stock de activos ambientales al comienzo y al final de cada período contable, y sus variaciones; c) secuencia económica de cuentas que destaca los agregados económicos ajustados por agotamiento; y d) cuentas por función que registran las transacciones y otra información sobre actividades económicas realizadas con propósitos ambientales. El análisis de estos datos también puede ampliarse vinculando los cuadros y las cuentas con información demográfica, social y sobre empleo.

2.27 La fortaleza del Marco Central del SCAE deriva de la aplicación, de manera consistente, de definiciones y clasificaciones del stock, de los flujos y de las unidades económicas, de diferentes tipos de activos ambientales y distintos aspectos del ambiente (por ejemplo, agua y energía). Además, deriva de la aplicación consistente de las diversas definiciones y clasificaciones, en unidades físicas y monetarias, así como de su consistencia con las mismas definiciones y clasificaciones usadas en el SCN y en las estadísticas económicas.

2.28 Para implementarlo no es necesario compilar todos los cuadros y cuentas para todos los activos y aspectos relativos al ambiente. Por el contrario, la implementación puede ser modular, teniendo en cuenta aquellos aspectos ambientales de mayor importancia para el país. Al mismo tiempo, el objetivo final debería ser disponer de un registro completo de la estructura ambiental y económica del país y suministrar información sobre los temas de interés mundial usando un marco de medición común.

2.29 Esta sección presenta los diversos cuadros que forman parte del Marco Central del SCAE y explica la naturaleza de la integración existente entre ellos. Esta explicación es estilizada, pues la realidad es más compleja, aunque el propósito y la lógica fundamentales del método expuesto se aplican a todo el Marco Central.

2.3.2 Cuadros de oferta y utilización

Cuadros de oferta y utilización en unidades monetarias

2.30 Los cuadros de oferta y utilización expresados en unidades monetarias registran los flujos de productos en unidades monetarias entre las diferentes unidades económicas. Se compilan para describir la estructura de la economía y el nivel de la actividad económica. Muchos flujos de productos registrados en términos monetarios se refieren al uso de insumos naturales provenientes del ambiente (por ejemplo, la manufactura de productos de la madera) o a actividades y gastos asociados al ambiente (como los gastos en protección ambiental). En consecuencia, un importante objetivo del Marco Central del SCAE es destacar en términos monetarios los flujos relevantes y hacer desagregaciones más finas, según requiera el análisis de temas específicos.

2.31 El registro de productos cuyos flujos se producen en la economía supone el mismo proceso que el registro de esos flujos en el SCN. Los flujos se “ofertan” en la economía cuando:

  • a) Son producidos por las industrias de la economía nacional (flujo conocido como producción);

  • b) Son introducidos desde el resto del mundo (flujo conocido como importación).

2.32 Todos los productos ofertados deben ser utilizados, lo que puede ocurrir de varias maneras:

  • a) Utilizados por otras industrias para hacer productos diferentes (flujo llamado consumo intermedio);

  • b) Consumidos por los hogares (flujo conocido como gasto en consumo final de los hogares);

  • c) Consumidos por el gobierno (flujo conocido como gasto en consumo final del gobierno);

  • d) Vendidos al resto del mundo (flujo conocido como exportaciones);

  • e) Conservados como existencias para su uso posterior4; o

  • f) Usados como activos (por ejemplo, la maquinaria) durante un período de tiempo más prolongado para la producir otros productos (estas utilizaciones de más largo plazo se conocen como formación bruta de capital fijo).

2.33 Como se indica en el cuadro 2.1, en las filas estos flujos se clasifican según el tipo de producto y en las columnas según el tipo de unidad económica (empresas, hogares, gobierno) y el resto del mundo. Las empresas se clasifican por industrias, según su actividad principal. Entre las columnas consta una que se denomina “Acumulación”. Los flujos que se acumulan se registran por separado por el siguiente motivo: mientras su oferta se refiere al período contable presente, no se utilizan durante ese período, sino que se acumulan en forma de existencias o de activos fijos para su uso futuro o venta a otras unidades económicas y al resto del mundo.

Cuadro 2.1Estructura básica del cuadro de oferta y utilización en unidades monetarias
IndustriasHogaresGobiernoAcumulaciónResto del mundoTotal
Cuadro de oferta
ProductosProducciónImportacionesOferta total
Cuadro de utilización
ProductosConsumo intermedioGasto de consumo final de los hogaresGasto de consumo final del gobiernoFormación bruta de capital (incluye la variación de las existencias)ExportacionesUtilización total
Valor agregado
Nota: Las celdas en gris oscuro tienen valor nulo por definición.

2.34 El cuadro de oferta y utilización en unidades monetarias se divide en dos partes: el cuadro de oferta y el cuadro de utilización. En general, la oferta total de cada producto debe ser igual a su utilización total. Esta igualdad entre el total de la oferta y el total de la utilización de cada producto se conoce como balance o equilibrio oferta y utilización, una identidad fundamental en los cuadros de oferta y utilización, en unidades físicas y monetarias.

2.35 La fila del cuadro de oferta muestra que para cada producto su oferta total es igual a la producción más las importaciones. La fila del cuadro de utilización muestra que la utilización total equivale al consumo intermedio, más el gasto de consumo final de los hogares, más el gasto de consumo final del gobierno, más la formación bruta de capital5, más las exportaciones.

2.36 Una característica de los cuadros de oferta y utilización expresados en unidades monetarias es la de permitir calcular agregados económicos fundamentales usando sus diversos elementos. En particular, se puede calcular el valor agregado por industria como la diferencia entre la producción de esa industria y su consumo intermedio. Estas formas agregadas constituyen el punto de partida para la secuencia de cuentas que se expone en la sección 2.3.4.

2.37 El capítulo 14 del SCN 2008 reporta en detalle las definiciones de las diversas variables incluidas en los cuadros de oferta y utilización en unidades monetarias.

Cuadros de oferta y utilización en unidades físicas (COU-F)

2.38 Los flujos físicos se registran compilando cuadros de oferta y utilización en unidades de medida físicas. Esos cuadros, denominados cuadros de oferta y utilización en unidades físicas (COU-F), permiten evaluar la forma en la que una economía oferta y utiliza energía, agua y otros materiales, así como examinar los cambios registrados a lo largo del tiempo en los patrones de producción y consumo. En combinación con los datos de los cuadros de oferta y utilización en unidades monetarias, se puede examinar los cambios en la productividad y en la intensidad del uso de insumos naturales y de descargas de residuos.

2.39 La estructura de los COU-F es similar a la de los cuadros de oferta y utilización expresados en unidades monetarias, con extensiones que incorporan una columna para el ambiente y filas para los insumos naturales y los residuos. El cuadro 2.2 presenta estas extensiones.

Cuadro 2.2Estructura básica del cuadro de oferta y utilización en unidades físicas
IndustriasHogaresAcumulaciónResto del mundoAmbienteTotal
Cuadro de oferta
Insumos naturalesFlujos procedentes del ambienteOferta total de insumos naturales
ProductosProducciónImportacionesOferta total de productos
ResiduosResiduos generados por las industriasResiduos generados por el consumo final de los hogaresResiduos de la fragmentación y demolición de activos producidosOferta total de residuos
Cuadro de utilización
Insumos naturalesExtracción de insumos naturalesUtilización total de insumos naturales
ProductosConsumo intermedioConsumo final de los hogaresFormación bruta de capitalExportacionesUtilización total de productos
ResiduosRecolección y tratamiento de residuos y otros residuosAcumulación de residuos en vertederos controladosFlujos directos de residuos al ambienteUtilización total de residuos
Nota: Las celdas en gris oscuro tienen valor nulo por definición. Las celdas en blanco pueden contener flujos relevantes, que se explican en detalle en el capítulo III.

2.40 En los COU-F no figura la columna correspondiente al gobierno pues, en términos físicos, la actividad gubernamental está incorporada dentro de la primera columna correspondiente a las industrias; es decir, el consumo intermedio de las actividades realizadas por las unidades gubernamentales registra el flujos de insumos por las unidades de la administración pública o de recolección y suministro de agua, por ejemplo. En el cuadro de oferta y utilización en unidades monetarias, la columna titulada como gasto de consumo final del gobierno corresponde a la adquisición del gobierno de su propia producción, constituida fundamentalmente por servicios, más que por bienes físicos.

2.41 La columna correspondiente a los hogares en los COU-F se refiere únicamente a su actividad de consumo. Muchos hogares también realizan diversas actividades destinadas a auto consumo, incluidas la obtención de agua y leña, y la generación de agua caliente mediante el uso de energía solar. Si bien con frecuencia estas actividades se consideran consumo de los hogares directamente del ambiente, en el SCAE todos los productos consumidos deben ser registrados primeramente como producidos. En consecuencia, toda actividad de producción y sus flujos asociados de insumos naturales y productos debe registrarse en la primera columna (industrias). Las actividades de consumo de los hogares, registradas en las COU-F, consideran la generación de residuos sólidos y otros residuos como consecuencia del consumo.

2.42 Si bien la estructura general y los principios básicos de los COU-F son los mismos, con independencia de si se trata de medir flujos de energía, de agua o de materiales, pueden usarse filas y columnas diferentes para cada uno de estos subsistemas de flujos físicos.

2.43 El cuadro 2.2 presenta una introducción a los COU-F. Existe un conjunto de adiciones y refinamientos a la versión básica, destinados a cubrir todos los flujos relevantes de insumos naturales, productos y residuos. Esto se explica en detalle en el capítulo III.

2.44 En los COU-F también se cumple la identidad de los cuadros de oferta y utilización expresados en unidades monetarias. En consecuencia, para cada producto medido en unidades físicas (por ejemplo, metros cúbicos de madera), la cantidad producida más la importada (oferta total de productos) debe ser igual a la cantidad de consumo intermedio, consumo final de los hogares, formación bruta de capital y exportaciones (utilización total de productos). El equilibrio entre oferta y utilización también se aplica a la oferta y a la utilización total de insumos naturales y de residuos.

2.45 Además del equilibrio oferta-utilización, en los COU-F se incorpora otro equilibrio para los flujos entre el ambiente y la economía. Este segundo equilibrio, conocido como identidad insumo-producto, exige que el total de flujos hacia la economía, una empresa o un hogar, durante un período contable, sean acumulados en la economía o devueltos al ambiente. Por ejemplo, los flujos de energía hacia una empresa en forma de electricidad y productos del petróleo deben liberarse en el ambiente luego de ser utilizados (en forma de pérdidas por calor residual), o almacenarse (como existencias para usos futuros), o incorporarse en productos no energéticos (como los productos del petróleo utilizados para fabricar plásticos).

2.46 Tanto la identidad oferta-utilización como el equilibrio insumo-producto son parte integrante del Marco Central del SCAE. Se basan en la ley de conservación de la materia y la energía, que establece que en un sistema cerrado la materia y la energía permanecen constantes. La consecuencia de esto para efectos contables consiste en que, en teoría, los flujos de materiales y de energía deben equilibrarse entre insumos naturales, productos y residuos.

2.47 Más detalles sobre la compilación de COU-F se presentan en el capítulo III, incluidos cuadros para energía, agua y diversos flujos de materiales (como flujos de emisiones y de residuos sólidos). Sin embargo, a diferencia de los flujos monetarios medidos en unidades monetarias, los flujos físicos por lo general se miden en diferentes unidades, según el tipo de material. En consecuencia, aunque conceptualmente es posible compilar un COU-F para todos los flujos de materiales de una economía usando una sola unidad de medida (toneladas, por ejemplo), no es una práctica habitual.

Clasificaciones para los cuadros de oferta y utilización

2.48 Un elemento importante en la compilación de los cuadros de oferta y utilización en unidades físicas o monetarias es el uso de clasificaciones consistentes para las unidades económicas y para los productos. Las industrias se clasifican sistemáticamente usando la Clasificación Industrial Internacional Uniforme de todas las actividades económicas (CIIU); los productos se clasifican en función de la Clasificación Central de Productos (CPC); mientras que determinar si una unidad económica se encuentra comprendida en la economía nacional se basa en el concepto de residencia (explicado posteriormente en detalle en la sección 2.6). La CIIU y la CPC se usan no solo en los cuadros de oferta y utilización, sino también en otras cuentas y cuadros para clasificar a las industrias y a los productos. En situaciones específicas también se pueden emplear otras clasificaciones, como la Clasificación Internacional Uniforme de Productos de Energía (SIEC, por sus siglas en inglés).

2.3.3 Cuentas de activos

2.49 La finalidad de las cuentas de activos es registrar en un período contable el stock inicial y final de activos ambientales y sus diferentes variaciones. Uno de los objetivos de la contabilidad de activos ambientales es evaluar si las tendencias actuales de la actividad económica están agotando y degradando los activos ambientales disponibles. La información de las cuentas de activos puede ser usada en la gestión de los activos ambientales; y las valoraciones de los recursos naturales y de la tierra pueden combinarse con las valoraciones de activos producidos y financieros para obtener una estimación más exhaustiva de la riqueza nacional.

2.50 Las cuentas de activos se estructuran en la forma indicada en el cuadro 2.3. Comienzan con el stock de apertura de los activos ambientales y concluyen con el stock de cierre de período. En unidades físicas, las variaciones entre el comienzo y el final del período contable se registran como aumentos o disminuciones del stock y, en lo posible, se registra la naturaleza del aumento o de la disminución. En términos monetarios se efectúan los mismos registros, pero se incluye uno más para contabilizar la revalorización del stock de activos ambientales. Esta partida permite registrar las variaciones del valor de los activos en el período contable debidas a cambios de su precio.

Cuadro 2.3Estructura básica de la cuenta de activos
Stock de apertura de activos ambientales
Adiciones al stock
Crecimiento del stock
Descubrimiento de nuevas reservas
Aumentos por reconsideración
Cambios de clasificaciones
Total de aumentos del stock
Disminuciones del stock
Extracciones
Pérdidas normales del stock
Pérdidas por catástrofes
Disminuciones por reconsideración
Cambios de clasificaciones
Total de disminuciones del stock
Revalorización del stock a
Stock de cierre de activos ambientales

2.51 Los cambios de cantidad y de valor del stock de activos ambientales en un período contable se deben a muchas y variadas razones. Muchas variaciones se deben a interacciones entre la economía y el ambiente, por ejemplo las relacionadas con la extracción de minerales o las plantaciones madereras. Otras se deben a fenómenos naturales, como las pérdidas de agua debidas a la evaporación o las pérdidas catastróficas de recursos madereros debido a incendios forestales.

2.52 Algunos cambios entre el stock de apertura y el de cierre son más bien de naturaleza contable y se deben a mejores mediciones (reconsideraciones) y a nuevas categorizaciones del activo (cambios de clasificaciones). Mejores evaluaciones del volumen y de la calidad de los recursos minerales constituyen ejemplos de reconsideraciones y los registros de cambios en el uso de la tierra, de agrícola a edificable, corresponden a cambios de clasificaciones.

2.53 En general, las cuentas de activos se compilan para tipos específicos de activos ambientales. En términos monetarios puede ser de interés agregar los valores de todos los activos ambientales al comienzo y al fin del período contable. Estas agregaciones pueden presentarse en hojas de balance, y al combinarlas con el valor de otros activos (por ejemplo, activos producidos y financieros) y pasivos, se puede obtener una medida general de la riqueza neta de una economía.

2.54 La capacidad de explicar y analizar el estado y los cambios de los activos ambientales es una característica fundamental del Marco Central del SCAE. Existen, sin embargo, múltiples desafíos conceptuales y prácticos de la medición, que corresponden a determinados activos ambientales, en forma específica. Estos problemas de medición se analizan en detalle en el capítulo V.

Vínculos entre los cuadros de oferta y utilización y las cuentas de activos

2.55 Los diferentes cuadros se compilan con propósitos distintos y destacan varios aspectos de las relaciones entre la economía y el ambiente. Al mismo tiempo, existen estrechos vínculos entre los cuadros de oferta y utilización y las cuentas de activos, como se indica en el cuadro 2.4. Esos vínculos destacan el hecho de que el Marco Central del SCAE es un sistema integrado.

Cuadro 2.4Vínculos entre los cuadros de oferta y utilización y las cuentas de activos
Cuentas de activos
(en unidades físicas y monetarias)
IndustriasHogaresGobiernoResto del mundoActivos producidosActivos ambientales
Stock de apertura
Cuadro de oferta y utilización en unidades monetariasOferta de productosProducciónImportaciones
Utilización de productosConsumo intermedioGasto de consumo final de los hogaresGasto de consumo final del gobiernoExportacionesCapital bruto
Cuadro de oferta y utilización en unidades físicasOferta de insumos naturalesRecursos naturales extraídos
Utilización de insumos naturalesImportación de recursos naturales
Oferta de productosProducciónImportaciones
Utilización de productosConsumo intermedioConsumo final de los hogaresExportacionesFormación bruta de capital
Oferta de residuosResiduos generados por la industriaResiduos generados por el consumo final de los hogaresResiduos recibidos del resto del mundoResiduos de la fragmentación y demolición de activos producidos; emisiones en vertederos controlados
Utilización de residuosRecolección y tratamiento de residuos y otrosResiduos enviados al resto del mundoAcumulación de residuos en vertederos controladosFlujos de residuos al ambientea
Otras variaciones en el volumen de activos (por ejemplo, crecimiento natural, descubrimientos y pérdidas por catástrofes)
Revalorizaciones
Stock de cierre
Nota: Las celdas en gris oscuro tienen valor nulo por definición. Las celdas en blanco pueden contener flujos relevantes, que se articulan en detalle en el cap. III.

2.56 Las celdas superiores izquierdas del cuadro 2.4 contienen la oferta y utilización de productos, medidos en unidades monetarias. Las celdas inferiores contienen la oferta y utilización de insumos naturales, productos y residuos, medidos en unidades físicas. En ambos casos, las unidades económicas son las mismas (empresas agrupadas en industrias, hogares, el gobierno y el resto el mundo). De este modo puede apreciarse que en el Marco Central del SCAE la oferta y utilización de productos se registra en términos monetarios y físicos.

2.57 La principal innovación del cuadro 2.4, desde la perspectiva oferta-utilización, consiste en que los flujos registrados en las columnas de acumulación y ambientales de los cuadros de oferta y utilización han sido reelaboradas en el marco de una cuenta de activos. Esto se presenta en las dos últimas columnas del lado derecho. La distinción entre activos producidos y ambientales destaca la diferencia en el registro de esos flujos en los cuadros de oferta y utilización, en particular, el hecho de que la extracción de recursos naturales no se registra en el cuadro de oferta y utilización en unidades monetarias, sino en el COU-F como un flujo de insumos naturales.

2.58 El stock de apertura y el de cierre del período figuran en los extremos superior e inferior del cuadro, respectivamente. Algunas variaciones del stock también se registran en los cuadros de oferta y utilización. Por ejemplo, la formación bruta de capital y los insumos naturales figuran tanto en las cuentas de activos como en los cuadros de oferta y utilización. Algunas variaciones del stock no se registran en los cuadros de oferta y utilización, y figuran agrupadas en la celda “Otras variaciones en el volumen de activos”. Son ejemplos de esto los descubrimientos de recursos minerales, las pérdidas de activos por eventos naturales catastróficos y las variaciones de valor de los activos por cambios de su precio (revaloraciones). Cabe señalar que algunos activos ambientales pueden recuperarse por medio de actividades humanas (por ejemplo, la recuperación de cuerpos de agua como hábitat acuáticos).

2.59 Mención especial merece la última fila, referente a la utilización de residuos. En sentido estricto, ni la acumulación de residuos en vertederos controlados ni los flujos de residuos hacia el ambiente se registran en las cuentas de activos individuales. Sin embargo, en términos más amplios, la acumulación de residuos en la economía representa el aumento de un stock, y los flujos de residuos hacia el ambiente pueden afectar la capacidad de los activos ambientales de generar beneficios.

2.3.4 Secuencia de las cuentas económicas

2.60 En términos monetarios, los cuadros de oferta y utilización y las cuentas de activos registran la mayor parte de la información que interesa para evaluar las interacciones entre la economía y el ambiente. Sin embargo, existen otras transacciones y flujos de interés, como pagos de rentas por la extracción de recursos naturales, pagos de impuestos ambientales y pagos de subvenciones ambientales y donaciones de unidades del gobierno a otras unidades económicas en apoyo de actividades de protección ambiental.

2.61 Esos flujos se registran en la secuencia de cuentas económicas, que se compilan únicamente en unidades monetarias porque comprenden transacciones que no tienen sustento físico directo, como los pagos de intereses. En el SCAE esta secuencia de cuentas sigue la estructura general de la secuencia de cuentas del SCN.

2.62 Una característica particular de la secuencia de cuentas es la presentación de saldos contables. Por lo general, no existe equilibrio entre los flujos de entrada y los correspondientes flujos de salida. Por esta razón se introducen los saldos contables. Estos son, por sí mismo, medidas de desempeño económico que a la vez sirven para vincular las cuentas. Entre los principales saldos contables figuran el valor agregado, el excedente de explotación, el ahorro y el préstamo neto. Los grandes agregados económicos, como el producto interno bruto (PIB) y el ingreso nacional bruto (INB), también pueden calcularse a partir de saldos contables.

2.63 En la secuencia de cuentas económicas es de especial importancia el cálculo de los agregados y saldos contables ajustados por agotamiento. Al deducir además el costo del agotamiento de los recursos naturales, las mediciones ajustadas por agotamiento van más allá de los saldos contables y agregados expresados en términos “netos” en el SCN (es decir, una vez deducido el consumo de capital fijo). Los principales agregados y saldos contables de la secuencia de cuentas económicas se indican en términos generales en el cuadro 2.5.

Cuadro 2.5Secuencia básica de las cuentas económicas del SCAE
Cuenta de producción (elaborada en los cuadros de oferta y utilización)
Transacciones principalesProducción, consumo intermedio, consumo de capital fijo, agotamiento
Saldos contables/agregadosValor agregado bruto, producto interno bruto, valor agregado neto ajustado por agotamiento, producto interno neto ajustado por agotamiento
Cuentas de distribución y utilización del ingreso
Transacciones principalesRemuneración de asalariados, impuestos, subsidios, intereses, alquileres, gasto de consumo final,
Saldos contables/agregadosExcedente neto de explotación ajustado por agotamiento, ingreso nacional neto ajustado por agotamiento, ahorro neto ajustado por agotamiento
Cuenta de capital
Transacciones principalesAdquisiciones menos disposiciones de activos producidos y no producidos, consumo de capital fijo, agotamiento
Saldo contable/agregadoPréstamo /endeudamiento neto
Cuenta financiera
Transacciones principalesTransacciones de activos y pasivos financieros
Saldo contable/agregadoPréstamo /endeudamiento neto

2.64 La secuencia de cuentas económicas comienza con la cuenta de producción, constituida con el registro de la producción y del consumo intermedio del cuadro de oferta y utilización en unidades monetarias. El saldo contable de la cuenta de producción es el valor agregado (producción menos consumo intermedio). A nivel de toda la economía, el principal agregado derivado de la cuenta de producción es el PIB. El consumo de capital fijo y el agotamiento se deducen del valor agregado bruto y del PIB para obtener el valor agregado neto ajustado por agotamiento y el producto interno neto ajustado por agotamiento.

2.65 La secuencia prosigue con las cuentas de distribución y utilización del ingreso. Estas cuentas contienen información sobre la forma en que el valor agregado, es decir, el ingreso obtenido directamente de la producción, se asigna entre las unidades económicas, sea en forma de remuneración de los asalariados o de excedente bruto de explotación, y sobre los flujos de otros ingresos y pagos relacionados, como impuestos, subsidios, intereses y renta por uso de la tierra u otros activos ambientales. El total del ingreso disponible (todos los ingresos recibidos menos los pagados) queda para gasto de consumo final. Los saldos contables de las cuentas de ingreso son el excedente de explotación (valor agregado menos remuneraciones de los asalariados, e impuestos menos subsidios) [NdT. En las cuentas de los hogares también se calcula el ingreso bruto mixto como saldo de la cuenta de generación del ingreso, es decir, una remuneración en la que no es posible diferenciar los ingresos del trabajo de los del capital, como es el caso de los trabajadores por cuenta propia] y el ahorro (ingreso disponible menos gasto de consumo final).

2.66 Tal como en la cuenta de producción, en las cuentas de distribución y utilización del ingreso el agotamiento puede deducirse de los saldos contables “excedente neto de explotación” y “ahorro neto”. En términos brutos, los principales agregados resultantes de estas cuentas son el ingreso nacional bruto y el ahorro nacional bruto. Ambos pueden ajustarse por agotamiento y consumo de capital fijo para calcular medidas ajustadas por agotamiento.

2.67 Sigue a continuación la cuenta de capital, que registra cómo se usa el ahorro para adquirir activos producidos y ambientales. Por lo tanto, incluye la adquisición y la disposición de activos ambientales, en particular de tierras y recursos biológicos cultivados, como plantaciones y ganado. Si las adquisiciones de activos son menores que el ahorro, la economía dispondrá de recursos para prestar al resto del mundo. Si esas adquisiciones son mayores que el ahorro, la economía necesitará pedir prestado al resto del mundo. El saldo contable de la cuenta de capital es, en consecuencia, el préstamo/endeudamiento neto.

2.68 La secuencia de cuentas se completa con la cuenta financiera, que registra las transacciones de préstamo y endeudamiento. La cuenta financiera presenta todas las transacciones de activos y pasivos financieros (por ejemplo, depósitos, préstamos, acciones y participaciones). Al igual que en la cuenta de capital, el saldo de estas transacciones es el préstamo/endeudamiento neto.

2.69 La secuencia de cuentas puede complementarse con los balances para registrar el valor total de los activos y pasivos de apertura y cierre del período contable. El saldo contable de estos balances es el valor neto, que representa el valor de todos los activos menos el valor de todos los pasivos.

2.70 En el capítulo VI se presenta una descripción detallada de la secuencia de cuentas y de los ajustes por agotamiento. La definición y medición del agotamiento se analizan en el capítulo V.

2.3.5 Cuentas por función

2.71 Mientras que los cuadros de oferta y utilización expresados en unidades monetarias pueden emplearse para organizar y presentar cierto tipo de transacciones de particular importancia para el ambiente, la identificación de esas transacciones dentro de esos cuadros suele requerir mayor desagregación, debido a que las clasificaciones convencionales de industrias y productos no necesariamente destacan las actividades o los productos relevantes para el ambiente.

2.72 El primer paso del método adoptado consiste en establecer las actividades y los bienes y servicios que tienen propósitos ambientales (es decir, cuyos objetivos primordiales son reducir o eliminar las presiones sobre el ambiente, o hacer más eficiente el uso de recursos naturales). El segundo paso consiste en reorganizar la información pertinente en el marco de los cuadros de oferta y utilización expresados en unidades monetarias y de la secuencia de cuentas económicas, para posibilitar la identificación de las transacciones asociadas a actividades ambientales y a bienes y servicios ambientales.

2.73 Al destacar actividades y productos ambientales es posible presentar información sobre la respuesta económica frente a problemas ambientales. Revisten especial interés los flujos de producción de bienes y servicios ambientales, y los gastos en protección ambiental y gestión de recursos, así como los impuestos y subsidios ambientales.

2.74 La elaboración de cuentas por función y la información relacionada se analizan en detalle en el capítulo IV.

2.3.6 Información demográfica, social y sobre empleo

2.75 La utilidad de la información incluida en los diversos cuadros y cuentas puede ampliarse relacionando los diferentes datos ambientales y económicos con estimaciones del empleo, de la población y varios desgloses demográficos (tales como edad, niveles de ingreso de los hogares y otras características relacionadas con el bienestar material) y estadísticas de interés social como salud y educación.

2.76 Ejemplos de la aplicación de estos datos son la incorporación de estadísticas de empleo a la producción de bienes y servicios ambientales, agrupamientos socioeconómicos de hogares para evaluar el uso de agua y energía y el acceso a recursos, y la información sobre condiciones de salud vinculada a datos sobre emisiones al aire en determinadas regiones.

2.77 En la sección 6.2 se analiza con mayor detalle el uso de este tipo de datos en el contexto del Marco Central del SCAE, y en SEEA Extensions and Applications se presentan técnicas y métodos analíticos para vincular los datos del SCAE con diversos tipos de datos sociales, demográficos y de empleo.

2.4 Combinación de datos físicos y monetarios

2.78 La presentación de la información en un formato consistente, combinando datos físicos y monetarios integrados, constituye una de las características más robustas del Marco Central del SCAE. Esto posibilita suministrar un amplio conjunto de informaciones sobre temas específicos (sobre agua, energía o emisiones al aire, por ejemplo), la comparación en diversos temas de información relacionada, y el cálculo de indicadores que emplean datos físicos y monetarios.

2.79 Dada la estructura contable integrada de las cuentas en términos físicos y monetarios, así como las reglas y principios contables comunes que las sustentan, es lógico emplearla para presentar en forma simultánea información física y monetaria. Este formato integrado ha sido denominado como “híbrido”, porque presenta cuentas con diferentes unidades de medida. Sin embargo, aunque las unidades de medida son distintas, los conjuntos de datos se presentan de acuerdo a definiciones y clasificaciones comunes, por lo que se denominan como presentaciones físicas y monetarias “combinadas”.

2.80 En esencia, la combinación de datos físicos y monetarios se rige por la lógica del registro de flujos físicos compatible con las transacciones económicas según se registran en el SCN. Esta vinculación asegura comparaciones consistentes entre cargas ambientales y beneficios económicos, o entre beneficios ambientales y costos económicos. Este análisis puede efectuarse a nivel nacional, a niveles desagregados, en relación con regiones económicas, o industrias determinadas, o con el fin de examinar los flujos relacionados con la extracción de determinado recurso natural o las emisiones de determinado material.

2.81 Como estas presentaciones combinan datos físicos que pueden ser de utilidad más inmediata para científicos, con datos monetarios más familiares para economistas, tienen el potencial de crear puentes entre ambas categorías y entre sus respectivos intereses en relación con el ambiente.

2.82 En presentaciones combinadas es legítimo incluir solo un conjunto limitado de variables, según las preocupaciones ambientales más urgentes que deban tomarse en consideración; no es indispensable generar cuadros de oferta y utilización exhaustivos expresados en unidades físicas para presentar combinaciones de datos físicos y monetarios.

2.83 Una presentación física y monetaria combinada representa, por lo tanto, un marco de análisis que posibilita señalar los aspectos de la economía que tienen mayor importancia para indicadores específicos, y cómo los cambios de la estructura económica influyen en el tiempo en la evolución de los indicadores. Además, como las cuentas proveen indicadores ambientales y económicos consistentes, se puede analizar en términos ambientales las posibles disyuntivas entre estrategias ambientales y económicas alternativas.

2.84 A niveles de desagregación más detallados, las presentaciones combinadas pueden ofrecer a la comunidad científica acceso a una base de datos estructurada y organizada, para realizar investigaciones sobre el funcionamiento global del ambiente en las economías nacionales. En particular, los conjuntos de datos combinados podrían ser directamente usados para la elaboración de modelos económicos y ambientales.

2.85 Diferentes formas de presentaciones físicas y monetarias combinadas son posibles y, más todavía, no existe un formato estándar para presentar las cuentas. Es habitual que los datos sobre flujos físicos se presenten junto a información de cuadros de oferta y utilización en unidades monetarias, pero incluso para esa estructura básica son posibles diferentes variantes. En última instancia, la estructura de las presentaciones combinadas depende de la disponibilidad de datos y de los problemas investigados.

2.86 Si bien no puede definirse una estructura uniforme, la compilación y el contraste de datos monetarios y físicos de manera apropiada son el centro de la filosofía del SCAE. Esta sección proporciona una introducción general a las presentaciones combinadas monetarias y físicas. En el capítulo VI se analiza la compilación de esas presentaciones y se ofrece ejemplos de posibles presentaciones sobre temas específicos como energía y agua. En SEEA Extensions and Applications y en publicaciones temáticas precisas (como agua o energía) se reportan presentaciones más estructuradas como cuadros de oferta y utilización, la secuencia completa de cuentas económicas y presentaciones que abarcan temas o asuntos particulares, como la pesquería, por ejemplo.

2.5 Contabilidad de flujos y del stock

2.5.1 Introducción

2.87 La compilación de cuadros de oferta y utilización, de cuentas de activos, la secuencia de cuentas económicas, las cuentas por función, y la incorporación de información demográfica y sobre empleo requiere entender los conceptos de flujos y stock, en términos físicos y monetarios. En esta sección se presenta el marco general para el registro de flujos y del stock en unidades físicas y monetarias.

2.5.2 Flujos

Flujos físicos

2.88 Los flujos físicos se manifiestan en el movimiento y en el uso de materiales, agua y energía. Como ya se señaló en este capítulo, existen tres tipos de flujos físicos: insumos naturales, productos y residuos. Todos ellos se definen con mayor detalle en la sección 3.2.

2.89 Son insumos naturales todos los insumos materiales que cambian de ubicación en el ambiente como resultado de procesos económicos de producción, o que se utilizan en ella directamente. Pueden ser: a) insumos de recursos naturales, como los recursos minerales y energéticos, o recursos madereros; b) insumos de fuentes de energía renovable, como la energía solar captada por unidades económicas; c) otros insumos naturales, como los procedentes del suelo (por ejemplo, sus nutrientes) o de la atmósfera (por ejemplo, el oxígeno absorbido en los procesos de combustión).

2.90 Durante la extracción de algunos insumos de recursos naturales, no todo lo extraído es retenido en la economía; por ejemplo, en las actividades de pesca, cierta cantidad de la captura se descarta, y en la extracción de madera quedan residuos de la tala. La extracción que no es retenida en la economía se considera que ha regresado de inmediato al ambiente. Esos flujos se consideran residuos de recursos naturales.

2.91 Los productos son bienes o servicios resultantes de un proceso de producción en la economía. El SCN los define en forma consistente. En general, la existencia de un producto se manifiesta en una transacción con valor monetario positivo entre dos unidades económicas (por ejemplo, la producción de un automóvil y su venta por el fabricante a un comprador). Para efectos contables, en general, se registra solo los flujos de productos entre unidades económicas y no se consideran los flujos internos de la operación de un establecimiento. Sin embargo, según el propósito y el campo de análisis, puede ser pertinente registrar esos flujos internos. Por ejemplo, en el análisis de los flujos de energía puede ser relevante registrar la generación de energía efectuada en un establecimiento mediante la quema de sus propios residuos sólidos.

2.92 Los residuos son flujos de energía o de materiales sólidos, líquidos o gaseosos que se descartan, se descargan o se emiten al ambiente (por ejemplo, las emisiones al aire) por establecimientos u hogares en los procesos de producción, consumo o acumulación, o que también pueden fluir dentro de la economía, como ocurre, por ejemplo, cuando se recogen residuos sólidos como parte de un plan de recolección de residuos.

2.93 Los flujos físicos suelen clasificarse en tres categorías: energía, agua y materiales. A menudo los materiales se analizan según su tipo o por grupos de materiales; por ejemplo, flujos de residuos sólidos o emisiones de carbono. Las tres categorías de flujos físicos conforman tres subsistemas contables independientes pero vinculados entre sí, cada uno con perspectiva diferente sobre sus flujos físicos relevantes. Por ejemplo, el análisis sobre el carbón y el petróleo puede referirse a flujos físicos en términos de la energía contenida o de la materia y volumen de los materiales. Por tanto, existen vínculos entre los subsistemas que se describen con más detalle en el capítulo III.

2.94 Los flujos físicos también se registran en las cuentas de activos cuando entre un período y otro provocan variaciones del stock de activos. Estos flujos incluyen los insumos naturales, productos y residuos, según han sido definidos, pero otros flujos físicos también pueden registrarse en las cuentas de activos. Por ejemplo, los flujos de evaporación de lagos naturales y las precipitaciones recibidas alterarán el stock del recurso agua contenida en ellos y, en consecuencia, se registran en la cuenta de activos. Sin embargo, estos procesos naturales se consideran flujos del ambiente al ambiente, y en consecuencia no se consideran en los cuadros de oferta y utilización.

2.95 Un flujo importante en términos físicos, relacionado con los activos ambientales, es el agotamiento. Este consiste en la extinción física de un recurso natural causada por la extracción y cosecha, a cargo de unidades económicas, que resulta en una menor disponibilidad futura del recurso, a su ritmo actual de extracción. Las estimaciones de los flujos de agotamiento deben considerar si el recurso natural es no renovable (como los recursos minerales y energéticos) o renovable (como los recursos acuáticos y madereros). Para los no renovables, el flujo físico de agotamiento está directamente relacionado con la cantidad extraída. En cambio, en el caso de los recursos naturales renovables, es preciso tener en cuenta su capacidad de regenerarse en el tiempo. La medición del agotamiento se analiza en detalle en el capítulo V.

Flujos monetarios

2.96 Los flujos monetarios se registran de forma totalmente consistente con la definición de flujos económicos del SCN. Este define dos grandes tipos de flujos: transacciones y otros flujos. Una transacción es un flujo económico que constituye una interacción de mutuo acuerdo entre unidades económicas, como la venta de productos de madera o la compra de servicios de protección ambiental. Los otros flujos se refieren a cambios en el valor de activos y pasivos que no resultan de transacciones. Son ejemplos los nuevos descubrimientos de activos o su pérdida causada por desastres naturales, o los efectos de los cambios de precio en el valor de activos y pasivos.

2.97 La mayoría de transacciones se refiere a intercambios de productos entre unidades económicas. Los productos pueden venderse en mercados para uso final o intermedio; las unidades económicas pueden producirlos para uso final propio (ya sea para su consumo o con fines de inversión); o pueden constituir servicios producidos por el gobierno, que no se venden en los mercados. Los productos que no se venden en el mercado se denominan productos no de mercado.

2.98 Los flujos de productos se registran en términos monetarios en los cuadros de oferta y utilización expresados en unidades monetarias. Esos flujos monetarios también se registran en las cuentas de activos y en las otras cuentas que conforman la secuencia completa de cuentas económicas, aplicando ciertas reglas contables y de valoración. Esas reglas se analizan más en detalle en la sección 2.6.

2.5.3 Stock

Stock físico

2.99 En términos físicos, el stock indica la cantidad total de activos en un momento determinado del tiempo. En el Marco Central del SCAE la medición se enfoca en el registro del stock físico de activos ambientales individuales, como toneladas de carbón, metros cúbicos de madera y hectáreas de tierra.

2.100 Son activos ambientales individuales los recursos minerales y energéticos, la tierra, los recursos del suelo, los recursos madereros, recursos acuáticos, otros recursos biológicos y recursos de agua. Estos activos se definen por su contenido material (por ejemplo, el volumen de madera o de recursos del suelo) sin referencia específica a sus elementos constitutivos (como el carbono contenido en la madera o los nutrientes de los recursos del suelo).

2.101 Algunos recursos biológicos (como los recursos acuáticos y madereros) pueden cultivarse en procesos productivos (como en plantaciones de árboles y en criaderos de peces). Se distingue entre activos ambientales cultivados y recursos naturales. Los recursos naturales incluyen todos los recursos naturales biológicos (incluidos los recursos acuáticos y madereros), recursos minerales y energéticos, recursos del suelo y recursos de agua. Todos los recursos biológicos cultivados y la tierra se excluyen de este concepto. La diferencia entre recursos cultivados y biológicos naturales se analiza en la sección 5.2.

2.102 El volumen del agua de los océanos no se considera entre los recursos de agua porque su stock es demasiado voluminoso como para tener sentido analítico. Esta exclusión no limita en modo alguno la medición de los activos individuales contenidos en los océanos, como los recursos acuáticos (incluidos las poblaciones de peces de alta mar respecto de las cuales un país puede tener derechos de captura) o los recursos minerales y energéticos del lecho marino.

2.103 En principio, la medición de cada activo ambiental abarca todo el stock que puede proveer beneficios a la humanidad; en la práctica, para cada activo ambiental se define una frontera de medición específica. Los criterios aplicables a la medición de activos ambientales en unidades físicas se analizan en detalle en el capítulo V.

Stock en unidades monetarias

2.104 La medición del stock en unidades monetarias se centra en el valor individual de los activos ambientales y en sus variaciones en el tiempo. En el Marco Central del SCAE la valoración de esos activos se enfoca en los beneficios que corresponden a sus propietarios. Con este propósito, el criterio de medición del stock de activos ambientales en unidades monetarias se ajusta a la medición de activos económicos del SCN.

2.105 En el Marco Central del SCAE no se asignan valores monetarios a todos los beneficios que pudieran derivarse para la actual y a las futuras generaciones, como para establecer lo que se podría considerar como una valoración social de los activos ambientales. La consideración del valor monetario de un conjunto más amplio de beneficios derivados del ambiente se trata en SEEA Experimental Ecosystem Accounting.

2.106 Dado que en términos físicos el ámbito conceptual de cada componente individual es amplio y se extiende a todos los recursos que podrían beneficiar a la humanidad, habría un stock registrado en unidades físicas con valor económico nulo. Por ejemplo, se considera toda la superficie de un país, para facilitar análisis completos de todos los cambios de uso y de cobertura de la tierra, pero en términos monetarios algunas tierras pueden considerarse con valor nulo.

2.107 De acuerdo a las recomendaciones del SCN, como criterio de valoración de los activos se prefieren los valores de mercado. Sin embargo, para muchos activos ambientales, existen pocos mercados que compran y venden esos activos en su estado natural; en consecuencia, puede ser difícil determinar su valor económico. Varios métodos de estimación de precios de mercado son posibles si no existen precios de mercado observados. La recomendación más común en estos casos es aplicar el método del valor presente neto (VPN), que estima los beneficios económicos esperados atribuibles a un activo ambiental —por ejemplo, los beneficios resultantes de la venta de recurso minerales— aplicándoles un descuento para establecer el valor en el período presente del flujo esperado de beneficios económicos. El método VPN se desarrolla en el capítulo V.

2.6 Unidades económicas

2.6.1 Introducción

2.108 Además de la definición de los diversos flujos y stock, la definición de las unidades económicas relevantes es un elemento fundamental para la contabilidad de las interacciones entre la economía y el ambiente.

2.109 Para el Marco Central del SCAE, las unidades económicas pertinentes son aquellas que interactúan entre sí y que son capaces de asumir decisiones referentes a la producción, el consumo y la acumulación de bienes y servicios. Se las clasifica de diversas formas, según el tipo de análisis que se trate de efectuar. Esta sección describe esas unidades económicas y concluye con un análisis de las definiciones estadísticas correspondientes. En este contexto, cabe considerar tanto las unidades económicas como las “unidades” que conforman el ambiente, como las cuencas fluviales y los yacimientos minerales, por ejemplo.

2.6.2 Sectores institucionales

2.110 Para considerar a las unidades económicas, el punto de partida se encuentra en los propósitos, los objetivos y los comportamientos de cada una de ellas. Una unidad institucional es una entidad económica capaz, por derecho propio, de poseer activos, contraer obligaciones y realizar transacciones y otras actividades económicas con otras unidades. Las unidades institucionales pueden ser hogares o entidades jurídicas o sociales (como las sociedades) reconocidas con independencia de las personas a quienes pertenecen o que las controlan. Los agrupamientos de unidades institucionales con similitud de propósitos, objetivos y comportamientos son denominados sectores institucionales.

2.111 El SCN reconoce cinco sectores institucionales: los hogares, las sociedades no financieras, las sociedades financieras, el gobierno general y las instituciones sin fines de lucro que sirven a los hogares (ISFLSH). La distinción entre las sociedades financieras y no financieras, aunque importante en el SCN, no lo es en el Marco Central del SCAE; en consecuencia, por lo general se las presenta como integrantes de un único sector, el de las sociedades. En el capítulo 4 del SCN 2008 se analiza en detalle los diferentes sectores institucionales.

2.112 Los sectores institucionales cobran particular interés en relación con la propiedad de los activos ambientales (tema que se analiza en el capítulo V, con énfasis en la propiedad de los recursos minerales y energéticos) y para elaborar la secuencia completa de cuentas económicas. Esta secuencia registra las transacciones entre unidades económicas, como los pagos de alquileres por activos ambientales, que es útil analizar desde la perspectiva de los sectores institucionales y no desde la de industrias o actividades.

2.113 Una contabilidad completa de flujos y transacciones obliga a considerar los flujos hacia el (o provenientes del) resto del mundo, incluso los flujos de y hacia organizaciones internacionales. En teoría, del mismo modo que en una economía nacional, el resto del mundo está compuesto por los sectores institucionales ya enumerados. En general, sin embargo, el marco contable define el resto del mundo como un único sector institucional, a fin de facilitar la compilación y la presentación.

2.6.3 Empresas, establecimientos e industrias

2.114 Una empresa es una unidad institucional considerada como productora de bienes y servicios. Una empresa puede comprender uno o más establecimientos, y por consiguiente puede estar situada en múltiples lugares de un mismo país. Un establecimiento es una empresa, o parte de una empresa, situada en un único emplazamiento y en el que solo se realiza una actividad productiva o en el que la actividad productiva principal representa la mayor parte del valor agregado.

2.115 La capacidad para definir y observar establecimientos y empresas, y determinar los tipos de bienes y servicios que producen, es esencial para la contabilidad de la oferta y utilización. A nivel agregado pueden realizarse análisis significativos agrupando unidades que realizan tipos similares de actividades productivas y agrupando bienes y servicios que presentan características similares.

2.116 Los agrupamientos de establecimientos que realizan actividades productivas similares se denominan industrias. En términos generales, las industrias cubren actividades como agricultura, minería, manufactura, construcción y servicios. En sentido ideal, una industria está formada por establecimientos que realizan la misma actividad y solo esa actividad; es decir, el agrupamiento debería ser homogéneo. En la práctica, muchos establecimientos realizan diversas actividades, pero deben tener una actividad principal que puede usarse para clasificarlos dentro de una industria específica.

2.117 En términos físicos y monetarios, las actividades desarrolladas dentro de los establecimientos se consideran actividades “por cuenta propia”. En el SCN, las actividades por cuenta propia abarcan las realizadas para el consumo final o para la inversión de la unidad económica (uso final por cuenta propia). Un caso particular de actividad por cuenta propia, en términos físicos y monetarios, se refiere a los hogares. En el Marco Central del SCAE interesa describir las actividades de los hogares relacionadas con el uso de recursos naturales (como la recolección de leña o agua) para autoconsumo, y también de protección ambiental y gestión de recursos (por ejemplo, la instalación de paneles solares en las casas). Al igual que en el SCN, cuando la actividad de producción se considera significativa, se la registra junto a actividades análogas realizadas por otras unidades.

2.118 El SCN admite la posibilidad de registrar por separado algunas actividades por cuenta propia realizadas intra empresa, calificadas como auxiliares, pero esto está limitado a un conjunto específico de actividades6. Para algunos fines de contabilidad ambiental y económica puede ser relevante identificar las actividades secundarias de una empresa e incluso las actividades realizadas dentro de ella cuya producción no se vende a otras unidades. Un ejemplo particular es la contabilidad de flujos físicos de energía, si se considera importante medir todas las transformaciones de productos energéticos.

2.119 En la compilación de cuentas por función también puede ser relevante determinar las actividades secundarias, y otras actividades de las empresas, realizadas con fines ambientales, para disponer de una descripción completa de las actividades pertinentes. Un ejemplo de éstas es la incineración de residuos sólidos o biogás para generar electricidad destinada para uso de la empresa. Para compilar cuentas por función sobre actividades ambientales y sobre bienes y servicios ambientales, el Marco Central del SCAE trata de identificar esos tipos de actividades en forma separada. Se las valora en unidades monetarias usando información sobre los costos de los insumos asociados, como el consumo intermedio de bienes y servicios y la remuneración de los asalariados.

2.120 Así, en algunos casos se admite una cobertura más amplia que la del SCN para registrar actividades intra empresa (lo que se explica en detalle más adelante), pero se mantiene el mismo ámbito del SCN en relación con las actividades por cuenta propia realizadas por los hogares para uso final propio.

2.6.4 Fronteras geográficas de las unidades económicas

2.121 Una característica fundamental del Marco Central del SCAE es que apunta a contabilizar a nivel nacional las interrelaciones entre la economía y el ambiente. La frontera geográfica que define el ámbito de una economía se basa en el concepto de territorio económico, que es el área bajo control efectivo de un único gobierno. Comprende la superficie terrestre de un país, incluidas sus islas, el espacio aéreo, las aguas territoriales y los enclaves territoriales7situados en el resto del mundo. El territorio económico no incluye los enclaves territoriales de otros países u organizaciones internacionales que se encuentran en el país de referencia.

2.122 Una economía nacional comprende el conjunto de todas las unidades institucionales residentes en un territorio económico; es decir, las unidades que tienen su centro de interés económico predominante en determinado territorio económico. En general, habrá una amplia superposición entre las unidades residentes y las situadas dentro de las fronteras geográficas de un país. Existen tres excepciones principales:

  • a) Unidades cuya intención es operar en un país durante menos de un año, como empresas especializadas en la construcción u organismos de ayuda y socorro. Estas se consideran residentes en su país de origen;

  • b) Unidades de producción residentes que pueden operar fuera del territorio nacional, como embarcaciones y aeronaves, y operaciones pesqueras en aguas internacionales o extranjeras. Se considera que estas siguen siendo residentes a pesar del lugar de su operación;

  • c) Los residentes de un territorio nacional que permanecen temporalmente en otros países por razones de trabajo o esparcimiento. El consumo efectuado por esos residentes, en otros países, se considera consumo de residentes en el extranjero, registrado como una importación del país del que son residentes y una exportación del país visitado8.

2.123 Esta concepción del ámbito geográfico de la economía se ajusta a la definición del SCN, lo que permite un claro alineamiento entre los flujos medidos en unidades físicas y monetarias. Sin embargo, esta frontera geográfica es diferente de la habitualmente usada en estadísticas ambientales importantes, como las de emisiones al aire y las de energía. Cuando éstas constituyen fuentes de información para la compilación de cuentas, pueden requerirse ajustes estadísticos para considerar las diferencias de cobertura geográfica.

2.124 A nivel subnacional, la contabilidad en términos físicos y monetarios puede ser apropiada para temas ambientales y económicos específicos, como la gestión de recursos de agua al usar información a nivel de cuencas fluviales. Cabe señalar, sin embargo, que aunque puede disponerse de datos físicos relativos a tales superficies geográficas, los correspondientes datos económicos pueden no estar disponibles de inmediato.

2.6.5 Unidades estadísticas

2.125 El análisis sobre unidades económicas efectuado en esta sección se ha referido a su aptitud para actuar en la economía como participantes activos. En términos estadísticos, esas unidades también suelen ser objeto de medición y, en este sentido, se las considera como unidades estadísticas. Según la estructura de la información existente en cada país, será probable disponer de datos económicos sobre los distintos tipos de unidades económicas, en particular empresas y, en algunos casos, establecimientos. Por consiguiente, la unidad económica y la unidad estadística tendrán un alcance coincidente. Sin embargo, como la estructura de propiedad de las empresas puede ser muy variada y algunas de ellas pueden producir un conjunto de productos diferentes, la concordancia de la información disponible con el modelo conceptual ideal de unidades económicas puede no ser directa, y será necesario definir unidades estadísticas con fines de medición.

2.126 En los cuadros de oferta y utilización en unidades físicas el ambiente se incluye como una columna más junto con las empresas representadas como industrias, los hogares y el resto del mundo. Sin embargo, en el Marco Central del SCAE el ambiente no se considera un tipo más de unidad, análoga a las unidades económicas. Más bien, al ambiente se lo considera como un elemento pasivo en relación a las decisiones de las unidades económicas sobre la oferta de insumos naturales hacia la economía y como receptor de residuos provenientes de ella.

2.127 Al mismo tiempo, la recopilación de información sobre el ambiente, sobre todo en lo que se refiere a activos ambientales, obliga a considerar las unidades estadísticas apropiadas, según los aspectos estadísticos que corresponda compilar y presentar. Son ejemplos los cuerpos de agua interiores (lagos, ríos, etc.), los yacimientos de recursos minerales específicos, los bosques y las poblaciones de peces. Aunque en algunos casos será posible que la unidad estadística ambiental se ajuste a la unidad económica correspondiente, no siempre cabe esperar que esto ocurra.

2.7 Reglas y principios contables

2.7.1 Introducción

2.128 El registro de las partidas contables exige el uso de un conjunto consistente de reglas y principios. Sin estos, las transacciones y los flujos relacionados pueden registrarse sobre bases diferentes, en distintos momentos y con distintos valores, lo que dificulta la contabilidad y la conciliación, y hace mucho menos útil la información.

2.129 El Marco Central del SCAE sigue las mismas reglas y principios contables que el SCN. En esta sección se presentan las reglas y principios de mayor importancia. Para mayores detalles, se sugiere a los lectores consultar el capítulo 3 del SCN 2008.

2.7.2 Reglas y principios de registro

Contabilidad por partida doble y cuádruple

2.130 Una característica fundamental de la contabilidad es la coherencia en el registro de las transacciones entre las diferentes unidades económicas.

2.131 Con respecto a una unidad económica individual, se aplica el principio de contabilidad por partida doble. Este principio exige que para cada transacción existan dos registros. Uno corresponde a la producción, el consumo, la inversión, la renta de la propiedad o la transferencia, y otro al correspondiente aumento o disminución del activo o del pasivo financiero.

2.132 Por ejemplo, la compra de pescado por parte de un hogar se reflejará en un aumento de su consumo y en una disminución de su efectivo (suponiendo que la compra se haya pagado de ese modo).

2.133 Como el objetivo no es la contabilidad de unidades individuales, sino de la totalidad de las unidades existentes en la economía, el principio de contabilidad por partida doble debe ampliarse para asegurar que cada transacción se registre por ambas partes involucradas de forma consistente. Esto se conoce como contabilidad por partida cuádruple.

2.134 Por consiguiente, la compra de pescado por parte de un hogar supone un aumento del consumo y una disminución del efectivo de ese hogar y, al mismo tiempo, una disminución de las existencias y un aumento del efectivo para la empresa pesquera. Los cuatro asientos deben registrarse para garantizar que la contabilidad sea completa y equilibrada.

2.135 Si bien todos estos registros son necesarios para las cuentas en unidades monetarias, las cuentas expresadas en unidades físicas no requieren las transacciones financieras relacionadas (el dinero en efectivo, en este ejemplo).

Momento del registro

2.136 Uno de los requisitos para la contabilidad por partida doble y cuádruple consiste en que las transacciones y otros flujos deben registrarse como ocurridas en un mismo instante en todas las cuentas de ambas unidades involucradas.

2.137 Como principio general, en las cuentas expresadas en unidades monetarias las transacciones se registran cuando se produce la transferencia de propiedad y nacen, se transforman o extinguen los correspondientes derechos y obligaciones. Las transacciones internas de una unidad se registran cuando se crea, se transforma o se extingue un valor económico. Este método para el momento de registro se conoce como base devengado.

2.138 El factor fundamental a controlar respecto al momento del registro es que con el criterio de base devengado, el momento de la transacción puede no coincidir con el flujo de efectivo asociado. Por ejemplo, si se compra un bien y la operación se factura para su pago en 30 días, el momento de registro conforme al método de base devengado es la fecha de la compra y no la de pago de la factura.

2.139 En condiciones ideales, con el criterio de base devengado el momento de registro de los flujos físicos debería coincidir con el registro de los flujos monetarios. Sin embargo, en la práctica, los procesos ambientales pueden producirse en ciclos y plazos muy distintos a los del calendario y a los ejercicios económicos usados en la contabilidad en unidades monetaria. Por ejemplo, en el caso de los recursos de agua, el año hidrológico no corresponde al año calendario9. Es necesario efectuar los ajustes que se requiera para considerar las diferencias entre ciclos físicos y monetarios.

Unidades de medida

2.140 En las cuentas compiladas en términos monetarios, todas las transacciones deben expresarse en moneda y, por consiguiente, lo mismo debe ocurrir con los componentes desarrollados a partir de estos asientos. En la mayoría de casos, los registros son los valores monetarios correspondientes a las transacciones efectivas. En otros se los estima en referencia a otros valores monetarios equivalentes (para el consumo por cuenta propia) o se los valora por los costos de producción (para la producción no de mercado).

2.141 En las cuentas expresadas en unidades físicas, la unidad de medida variará según el tipo de activo. Así, los flujos de energía se miden por lo general por su contenido energético, por ejemplo en joules [NdT. En español, julio (J), que es la unidad de medida de la energía, definida como el trabajo terminado cuando el punto de aplicación de un newton se mueve una distancia de un metro en la dirección de la fuerza]; el stock y los flujos de agua se miden habitualmente por su volumen, por ejemplo en metros cúbicos; y los flujos y el stock de otros materiales suelen medirse en unidades de masa, como la tonelada. En la descripción de cada cuenta se detallan las unidades de medida.

2.142 Como principio general, debe usarse una sola unidad de medida en cada cuenta expresada en unidades físicas, para facilitar la agregación y la conciliación de todas las partidas contables. Cabe señalar, sin embargo, que en presentaciones combinadas físicas y monetarias se podría emplear diferentes unidades de medida.

2.7.3 Reglas y principios de valoración

Valoración a precios de mercado

2.143 El tema de la valoración es fundamental en las cuentas expresadas en unidades monetarias. En el SCAE, como en el SCN, los valores reflejados en las cuentas son, en principio, los valores actuales de las transacciones o precios de mercado de los bienes, servicios, el trabajo o los activos intercambiados.

2.144 En términos estrictos, los precios de mercado de las transacciones se definen como la cantidad de dinero que los compradores están dispuestos a pagar para adquirir algo de un vendedor dispuesto a venderlo. Los intercambios deben efectuarse entre partes independientes, sobre la base exclusiva de consideraciones comerciales10.

2.145 Esta definición permite distinguir los precios de mercado del precio general de mercado que indica el precio “medio” de los intercambios de un bien, servicio o activo. En la mayoría de los casos, los precios de mercado basados en la totalidad de las transacciones que efectivamente se producen se aproximarán al precio “medio” de mercado que acaba de describirse. Sin embargo, existen precios de determinadas transacciones en que no ocurre así; por ejemplo, en el caso de precios de transferencia entre empresas vinculadas entre sí, o los precios subsidiados en el caso de las unidades de gobierno. En estos casos, corresponde realizar ajustes para aproximarse a los precios generales de mercado.

2.146 Cuando no es posible observar precios de mercado, deben emplearse valoraciones equivalentes a los precios de mercado para obtener una aproximación. En casos particulares puede ser necesario aplicar principios de precios de mercado; por ejemplo, para valorar bienes y servicios producidos y usados por cuenta propia, o para valorar la producción no de mercado. Conforme al SCN, la producción por cuenta propia de productores de mercado (incluida la formación de capital por cuenta propia) debe valorarse como la suma de los costos de producción, es decir: consumo intermedio, remuneración de asalariados, consumo de capital fijo, un rendimiento neto de los activos fijos usados en la producción, y otros impuestos menos subsidios a la producción. La valoración de toda la producción no de mercado sigue el mismo criterio, salvo que, por convención, no se incluye el rendimiento neto de los activos fijos usados en la producción.

2.147 En el SCAE, estos principios de valoración se aplican con una amplitud algo mayor a la del SCN, pues se incluye un conjunto más amplio de flujos intra empresas, en particular, la producción por cuenta propia usada para consumo intermedio de productores de mercado (véase la sección 2.6). Dado que los flujos intra empresa no se venden en el mercado, al valorar esta producción no se incluye ningún rendimiento neto de los activos fijos utilizados en ella.

2.148 Existen requerimientos especiales asociados a la aplicación del principio del valor de mercado a la valoración de activos, en particular, de los no producidos, como es el caso de los recursos minerales y energéticos, de los recursos acuáticos naturales y de los recursos madereros naturales. El SCN propone diversas técnicas para estimar precios de mercado cuando no se han desarrollado mercados para esos activos11. La sección 5.4 presenta una descripción completa de las diferentes técnicas y criterios aplicables a la contabilidad ambiental y económica, incluida una exposición sobre el uso del valor presente neto (VPN).

2.149 El uso de precios de mercado en el SCAE debe separarse de la posibilidad de adoptar valoraciones sociales para valorar activos ambientales. Las valoraciones sociales consideran un conjunto más amplio de costos y beneficios que los considerados en los precios de mercado a nivel de intercambios individuales usados en el SCAE. La medición de este conjunto más amplio de beneficios y costos sociales no está estandarizada y no se la analiza directamente en el Marco Central del SCAE, aunque se plantea al examinarse la elección de la tasa de descuento aplicable para el método del VPN. Esto se analiza en detalle en el Anexo A5.2.

Precios básico, de productor y de comprador

2.150 Las transacciones de productos involucran dos unidades económicas. Es de esperar que, debido a diversos factores, la suma finalmente recibida por el productor o proveedor del producto sea distinta a la pagada por el comprador. Entre estos factores se incluyen los impuestos al precio del producto, los gastos de transporte asociados a su entrega hasta el comprador final, los márgenes de comercio al por menor y al por mayor, y los subsidios al productor. Para considerar estos factores se han definido tres clases distintas de precios, que corresponden a las perspectivas de la oferta y de la utilización. El cuadro 2.6 indica la relación entre esos tres tipos de precios.

Cuadro 2.6Precios básico, de productor y de comprador
Precio básico
más
Impuestos sobre los productos, con exclusión del IVA facturado
menos
Subsidios a los productos
igual
Precio de productor
más
IVA no deducible por el comprador
más
Gastos de transporte facturados por separado
más
Márgenes de comercio al por menor y por mayor
igual
Precio de comprador

2.151 Dos tipos de precios se aplican en relación a la oferta: el precio básico y el precio de productor. El precio básico es el monto cobrado por el productor al comprador, por una unidad de un bien o servicio producido, menos cualquier impuesto imputable al producto y más cualquier subsidio recibido por el productor como consecuencia de su producción o venta. Se excluyen del precio básico cualquier gasto de transporte facturado por separado por el productor, así como cualquier margen comercial al por menor y al por mayor.

2.152 El precio básico mide la suma retenida por el productor y, por consiguiente, es el más importante para las decisiones del productor.

2.153 El precio de productor es el monto recibido por el productor del comprador, por una unidad de un bien o servicio producido, menos el IVA o cualquier otro impuesto similar deducible, facturado al comprador. El precio de productor excluye cualquier gasto de transporte facturado por separado por el productor. A diferencia del precio básico, el precio de productor incluye los impuestos sobre los productos, salvo el IVA deducible, y no incluye los subsidios al productor.

2.154 El precio de comprador es la cantidad pagada por el comprador, excluido cualquier IVA o impuesto similar deducible por el comprador, para recibir una unidad de un bien o servicio en el momento y lugar requeridos por él. El precio de comprador de un bien incluye los gastos de transporte pagados por él por separado para recibirlo en el momento y lugar requeridos. Es el precio más importante para el comprador.

2.155 Las diferencias entre estos tres conjuntos de precios adquieren su mayor importancia al compilar cuadros de oferta y utilización en unidades monetarias. En la compilación de estos cuadros a precio básico, los gastos de transporte y los márgenes de comercio al por menor y al mayor se atribuyen a los servicios respectivos (de transporte y de comercio al por mayor o al por menor) en lugar de deducirlos del cuadro en su conjunto. El capítulo 14 del SCN 2008 detalla los métodos de valoración adecuados para compilar cuadros de oferta y utilización en unidades monetarias, cuentas por función y la secuencia de cuentas económicas.

2.7.4 Medidas de volumen

2.156 En el caso de las estimaciones compiladas en unidades monetarias, las variaciones en el tiempo del valor de los bienes y servicios pueden separarse en dos componentes: variaciones de precios y variaciones de volumen. Estas últimas no son equivalentes a las medidas de volumen físico de sólidos, líquidos o gases; más bien, se refieren a la noción económica de volumen que abarca los cambios cuantitativos y cualitativos de bienes, servicios y activos. Así, el concepto económico de volumen comprende el aumento del número de automóviles producidos (o de su masa), así como las mejoras de su calidad, por ejemplo.

2.157 La medición de la actividad económica en términos de volumen, y no de valor, se denomina habitualmente medición a “precios constantes”. Las medidas de volumen tienen especial importancia para la medición del crecimiento económico que, por lo general, se interpreta como el aumento de volumen de los principales agregados, como el producto interno bruto.

2.158 La compilación de medidas de volumen se efectúa por lo general eliminando los efectos de las variaciones de precios de las series de tiempo de las transacciones sobre productos, flujos de ingreso o activos. Idealmente, se considera el conjunto detallado de datos sobre las variaciones de precios de determinados productos o activos para establecer índices de precios que reflejen los cambios de precios de los productos o activos que interesan en forma específica. Cuando no se dispone de información detallada, es necesario recurrir a medidas generales de las variaciones de precios, como las de inflación, en lugar de índices de precios específicos. Las medidas de volumen obtenidas usando índices generales de precios se denominan habitualmente mediciones “reales”. Con frecuencia, estas medidas reales son necesarias para eliminar el efecto de las variaciones de poder adquisitivo en los agregados de ingreso.

2.159 Las medidas de volumen, sobre todo de la producción y del consumo, son fundamentales para la evaluación de las tendencias económicas y ambientales. Pueden contribuir a ilustrar cuánta eficiencia gana o pierde la economía en términos de insumo de recursos o de generación de residuos. Esas evaluaciones pueden indicar, en general, en qué medida el crecimiento económico está acoplado a presiones sobre el ambiente, como las derivadas del uso de recursos naturales como insumos para la producción económica, o emisiones causadas por la producción, o si se está desacoplando.

2.160 Una aplicación importante de las medidas de volumen es el cálculo de medidas de volumen para el stock de activos ambientales y otros activos. El análisis de los cambios de la riqueza económica total se amplía cuando se aísla el impacto de las variaciones de los precios en los cambios del valor de los activos.

2.161 Una descripción general de los métodos para obtener medidas de los activos en términos de volumen se encuentra en los capítulos V y VI. Los detalles de los fundamentos teóricos y de compilación se encuentran en el capítulo 15 del SCN 2008 y en manuales internacionales sobre compilación de índices de precios al consumidor y al productor12.

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