Estadísticas de la Deuda Externa: Guía Para Compiladores y Usuarios
Chapter

9. Pasivos contingentes

Author(s):
International Monetary Fund. Statistics Dept.
Published Date:
December 2014
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Introducción

9.1 Las crisis financieras de los años noventa pusieron de manifiesto la falta de capacidad de los sistemas de contabilidad tradicionales para captar en su totalidad la magnitud del riesgo financiero creado por las obligaciones que no se incluyen en el balance general, como los pasivos contingentes, y por los contratos de derivados financieros. Al reconocerse el efecto y la importancia que tienen estas obligaciones en las crisis se creó una mayor conciencia de la necesidad de seguir su evolución. Este capítulo se centra en los pasivos contingentes1. Las directrices para el seguimiento de las posiciones en derivados financieros se brindaron en capítulos anteriores de la Guía.

9.2 Los pasivos contingentes cobraron prominencia en el análisis de las finanzas públicas y la evaluación de la posición financiera del sector público, porque, si bien son “invisibles” en las buenas épocas, pueden provocar costosas sorpresas fiscales. El aumento de la vigilancia de los pasivos contingentes, que pueden ocasionar costos financieros sustanciales y obstaculizar la sostenibilidad financiera, ayuda a los países a salvaguardar su posición fiscal. Además, la creciente conciencia de los mercados internacionales con respecto a la importancia de los pasivos contingentes a la hora de evaluar la solvencia soberana exige una mayor transparencia.

9.3 Los pasivos contingentes son acuerdos complejos y no existe un sistema único para medirlos que sea aplicable en todas las situaciones. Los criterios más generales para la medición de estos pasivos y su divulgación se encuentran aún en etapa de desarrollo. De hecho, la experiencia ha demostrado que la cobertura de los pasivos contingentes en los sistemas de contabilidad no siempre es completa2, aunque cada vez más países están divulgando información sobre pasivos contingentes en sus publicaciones nacionales.

9.4 A fin de gestionar los pasivos contingentes, es esencial crear y mantener un inventario confiable que dé cuenta de ellos. Al brindar información es importante procurar que sea pertinente y comprensible. Para facilitar el seguimiento y la medición de los pasivos contingentes, y para fomentar la transparencia, se proporcionan en este capítulo algunos criterios para su medición, previo a lo cual se ofrece una definición de los pasivos contingentes y se exponen algunas de las razones para medirlos. También se presenta un cuadro para la divulgación de datos sobre deuda externa tomando como base el “riesgo final”, es decir, ajustando los datos de deuda externa basados en la residencia teniendo en cuenta ciertas transferencias de riesgo de un país a otro.

Definición

9.5 Los pasivos contingentes son obligaciones que tienen su origen en un hecho o hechos específicos e independientes que pueden ocurrir o no ocurrir. Estos pasivos pueden ser explícitos o implícitos. Una de sus características esenciales, que los distingue de los pasivos financieros corrientes (y de la deuda externa), es que, antes de realizarse una transacción financiera, deben cumplir una o más condiciones o deben tener lugar uno o más hechos.

9.6 En las estadísticas macroeconómicas, los pasivos contingentes no se reconocen en el balance como activos o pasivos financieros antes de que se cumplan las condiciones (véanse SCN 2008, párrafo 3.40, y MBP6, párrafo 5.10). Se hace una excepción para las garantías normalizadas; en este caso, aunque cada acuerdo involucre un pasivo contingente, la cantidad de garantías parecidas es tal que se establece un pasivo real para la proporción de garantías que se prevé que se exijan (véase SCN 2008, párrafo 3.40).

9.7 En el gráfico 9.1 se muestra un panorama del límite entre los pasivos y los pasivos contingentes en las estadísticas macroeconómicas3.

Gráfico 9.1Resumen de pasivos y pasivos contingentes en las estadísticas macroeconómicas

Fuente: Basado en Estadísticas de la deuda del sector público: Guía para compiladores y usuarios.

9.8 Se hace una distinción entre los pasivos contingentes explícitos e implícitos. En todos los sistemas de estadísticas macroeconómicas, los pasivos contingentes explícitos se definen como acuerdos jurídicos o contractuales que originan requisitos condicionales para realizar pagos de valor económico. Los requisitos se hacen efectivos si se dan una o más de las condiciones estipuladas. Los pasivos contingentes implícitos no surgen de una fuente jurídica ni contractual, aunque se reconocen después de cumplirse una cierta condición o producirse un determinado hecho. Si bien este capítulo se centra en los pasivos contingentes explícitos, la importancia de los pasivos contingentes implícitos también se analiza más adelante. En el cuadro 9.1 se ofrece un modo práctico de clasificar los distintos tipos de pasivos potenciales del gobierno central.

Cuadro 9.1Matriz de riesgo fiscal con ejemplos ilustrativos1
PasivosDirectos

(obligaciones en cualquier caso)
Contingentes

(obligación en caso de un evento específico)
Explícitos

Pasivos gubernamentales según se reconocen en una ley o contrato
Endeudamiento soberano externo e interno (préstamos adquiridos y títulos emitidos por el gobierno central)

Gastos presupuestarios

Gastos presupuestarios legalmente vinculantes a largo plazo (salarios y pensiones relacionados con el empleo público)
Garantías

Garantías del gobierno central para endeudamiento no soberano y obligaciones emitidas para gobiernos subnacionales y entidades del sector público y privado (bancos de desarrollo)

Garantías generales del gobierno central para diversos tipos de préstamos (préstamos hipotecarios, préstamos agrícolas, préstamos para pequeñas empresas)2

Garantías de comercio y de tipo de cambio emitidas por el gobierno central

Garantías de endeudamiento emitidas por un gobierno soberano

Garantías del gobierno central sobre inversiones privadas

Otros pasivos contingentes explícitos

Programas de seguros del gobierno central no incluidos en programas de garantías normalizadas

Posibles reclamaciones legales, que son reclamaciones relacionadas con casos judiciales pendientes

Indemnizaciones (compromisos de aceptar el riesgo de pérdida o daño que puede sufrir otra parte)

Capital suscrito pero no desembolsado (obligación de suministrar capital adicional a pedido de una entidad de la que se es accionista, por ejemplo, instituciones financieras internacionales oficiales)
Implícitos

Obligaciones que pueden reconocerse si el costo de no asumirlas puede resultar inaceptablemente alto
Obligaciones netas para pensiones públicas futuras (se excluyen las pensiones relacionadas con el empleo público)3Obligaciones netas por futuras prestaciones de la seguridad social distintas de las obligaciones netas para pensiones públicas futuras (excluidas las pensiones relacionadas con empleo público)

Otros pasivos contingentes explícitos

Rescate de empresas públicas, instituciones financieras, gobiernos subnacionales y empresas privadas que tienen importancia estratégica o son “demasiado grandes para quebrar”

Saneamiento de pasivos de entidades en proceso de privatización

Inversión fallida de fondos de pensiones no garantizados

Incumplimiento de las obligaciones del banco central (contratos cambiarios, defensa de la moneda, estabilidad de la balanza de pagos)

Rescates tras una reversión de los flujos de capitales privados Recuperación ambiental, alivio ante desastres, etc.
Fuente: Adaptado de Polackova Brixi (1999).

Pasivos contingentes explícitos

9.9 En el SCN 2008, los pasivos contingentes explícitos se definen como acuerdos financieros contractuales que dan origen a obligaciones condicionales—es decir, las obligaciones se hacen efectivas si se cumplen una o más condiciones estipuladas—para efectuar pagos con valor económico4. En otras palabras, los pasivos contingentes explícitos tienen su origen en una disposición legal o un contrato. El pasivo contingente puede originarse en una deuda existente (por ejemplo, cuando una institución garantiza el pago a un tercero), o bien derivarse de una obligación de proveer fondos (por ejemplo, una línea de crédito que, una vez otorgada, crea un derecho) o de un compromiso de compensar a otra parte por pérdidas, como en el caso de las garantías cambiarias.

9.10 Los pasivos contingentes explícitos pueden adoptar diversas formas, aunque las más comunes son las garantías. Sin embargo, no todos los pasivos contingentes son garantías (véase el recuadro 9.1). Algunos ejemplos de pasivos explícitos distintos de las garantías son: a) los posibles derechos legales, que son derechos que surgen de casos judiciales pendientes; b) las indemnizaciones, que son compromisos a aceptar el riesgo de pérdida o daño que puede sufrir otra parte, y c) el capital no desembolsado, que es una obligación de otorgar capital adicional a pedido de una entidad de la que se es accionista, por ejemplo, instituciones financieras internacionales. A continuación se examinan los pasivos contingentes explícitos más comunes.

Garantías de préstamo y de otros pagos

9.11 Las garantías de préstamo y de otros pagos son compromisos por los cuales una de las partes asume el riesgo de que otra parte no cumpla con sus obligaciones de pago; el garante asegura el pago (del principal y/o los intereses) de la deuda existente de otras unidades. Los garantes solo deben efectuar el pago si el deudor no cumple con sus obligaciones. Los siguientes son algunos de los tipos de riesgo que asumen los garantes: el riesgo comercial o el riesgo relativo al desempeño financiero del prestatario; el riesgo de mercado, en especial el que surge de la posibilidad de cambios adversos en las variables del mercado, como los tipos de cambio y las tasas de interés; el riesgo político, que incluye el riesgo de la no convertibilidad de la moneda y de imposibilidad de transferir pagos (también conocido como riesgo de transferencia), la expropiación y la violencia política, y el riesgo regulatorio y de políticas, en los casos en los que la aplicación de ciertas leyes y regulaciones es fundamental para el desempeño financiero del deudor5. Las garantías de préstamo y de otros pagos a menudo facilitan el acceso del deudor original a los mercados internacionales de crédito y/o mejoran la estructura de vencimiento del endeudamiento.

Garantías de crédito y otros pasivos contingentes similares

9.12 Las líneas de crédito y los compromisos de préstamo proveen una garantía de que los fondos no retirados estarán disponibles en el futuro, pero no se crean pasivos ni activos financieros hasta el momento en que se provean los fondos. Las líneas de crédito no utilizadas y los compromisos de préstamos no desembolsados son pasivos contingentes de las instituciones emisoras, o sea, de los bancos. Las cartas de crédito son promesas de pago contra la presentación de documentos previamente especificados.

Garantías de “acceso al crédito” contingente o servicios de crédito contingente

9.13 Los servicios de emisión de pagarés garantizan que el prestatario podrá emitir pagarés a corto plazo y que la institución o las instituciones de garantía de emisiones se harán cargo de los pagarés que no se vendan. Solo se creará un pasivo o un activo cuando la institución o las instituciones que garantizan la emisión suministren fondos. En este caso la parte no utilizada constituye un pasivo contingente.

Recuadro 9.1Tipos de garantías

En el SCN 2008 y el MBP6 se contemplan tres tipos de garantías: las garantías que cumplen con la definición de derivado financiero, las garantías normalizadas y las garantías por una sola vez.

Las garantías que cumplen la definición de derivados financieros protegen, en cada caso particular, al prestamista frente a ciertos tipos de riesgos derivados de una relación de crédito mediante el pago al garante de un cargo por un período específico. Las garantías cubiertas son tales que la experiencia en el mercado permite al garante aplicar acuerdos jurídicos marco o efectuar una estimación razonable de la probabilidad de incumplimiento del prestatario y calcular las condiciones adecuadas para el derivado financiero. Estos derivados financieros se denominan derivados de crédito, que son activos o pasivos financieros que no son instrumentos de deuda, es decir, no son activos o pasivos contingentes. Por ejemplo, los swaps de incumplimiento de crédito se incluyen en los derivados financieros como opciones (véase el MBP6, párrafos 5.68 y 5.93, y el apéndice 1, parte 1 de esta Guía).

Las garantías normalizadas se definen como aquellas que no se otorgan a través de un derivado financiero (como los swaps de incumplimiento de crédito), pero para las cuales se puede establecer plenamente la probabilidad de incumplimiento. Estas garantías cubren tipos semejantes de riesgos de crédito en una gran cantidad de situaciones. Cabe citar como ejemplo las garantías emitidas por los gobiernos para créditos de exportación o préstamos para educación. Generalmente no es posible estimar con precisión el riesgo de incumplimiento de un préstamo determinado, pero a partir de un gran número de préstamos puede obtenerse una estimación confiable de la cantidad de ellos que se incumplirán. Esta tasa de incumplimiento define un pasivo de deuda—no un pasivo contingente—que se denomina “provisiones para peticiones de fondos en virtud de garantías normalizadas” (véanse MBP6, párrafos 5.68 y 5.93, y el apéndice 1, parte 1 de esta Guía).

Las garantías por una sola vez se aplican cuando las condiciones del préstamo o del título garantizado son tan particulares que resulta imposible calcular con precisión el riesgo que entrañan. Estas garantías se reconocen como activos económicos únicamente cuando se activan, es decir, cuando tiene lugar el evento que responsabiliza al garante por el pasivo. Estas garantías son activos contingentes hasta que se activan. En la mayoría de los casos, una garantía por una sola vez se considera un pasivo de deuda contingente del garante. La deuda con garantías por una sola vez se sigue atribuyendo al deudor, no al garante, hasta que se exija la garantía. No obstante, las garantías por una sola vez concedidas por los gobiernos a las sociedades en dificultades financieras y con una probabilidad muy alta de ser rescatadas se tratan como si se activasen en el momento de su creación (véanse MBP6, párrafo 5.68, y el apéndice 3 de esta Guía).

9.14 Otros mecanismos de garantía de emisión de pagarés que proveen crédito contingente o garantía de compra son los denominados servicios de suscripción rotatorios, los servicios financieros con opciones múltiples y los servicios de emisión internacional de títulos. Los bancos y las instituciones financieras no bancarias proveen servicios de garantía de emisión. Los montos no utilizados de estos servicios también constituyen un pasivo contingente.

Pasivos contingentes implícitos

9.15 Los pasivos contingentes implícitos no tienen un origen ni jurídico ni contractual sino que se reconocen después de cumplirse una cierta condición o producirse un determinado hecho. Por ejemplo, podría considerarse que las medidas destinadas a garantizar la solvencia sistémica del sector bancario son un pasivo contingente implícito del banco central o del gobierno central6. Del mismo modo, la cobertura de las obligaciones de los gobiernos subnacionales (estatales y locales) o del banco central en caso de producirse un incumplimiento de los pagos podría considerarse como un pasivo contingente implícito del gobierno central. Las contingencias implícitas pueden considerarse obligaciones políticas o morales que en ocasiones surgen de las expectativas de que el gobierno intervenga en caso de crisis o desastres excepcionalmente importantes, y pueden reconocerse cuando se cree que el costo de no asumirlas es inaceptablemente alto7.

9.16 La importancia relativa de los diversos tipos de pasivos contingentes depende del país, pero los pasivos contingentes implícitos pueden ser costosos. Por ejemplo, el costo fiscal de sostener el sistema financiero puede ser muy alto89.

9.17 Los pasivos contingentes implícitos, si bien son importantes para evaluar la situación macroeconómica y la carga fiscal y para analizar las políticas, son aún más difíciles de medir que los pasivos contingentes explícitos. Además, mientras no se desarrollen técnicas de medición adecuadas, la divulgación de datos sobre los pasivos contingentes implícitos del tipo de los que se presentan en el cuadro 9.1 podría crear riesgo moral. Por lo tanto, el resto de este capítulo estará centrado, exclusivamente, en la medición de los pasivos contingentes explícitos.

¿Por qué es necesario medir los pasivos contingentes?

9.18 Los pasivos contingentes pueden tener un impacto financiero y económico en las entidades económicas afectadas pues confieren ciertos derechos u obligaciones que podrían ejercerse en el futuro. Cuando estos pasivos están relacionados con actividades en el exterior y no se incluyen en los sistemas de contabilidad tradicionales, puede ser difícil evaluar con precisión la posición financiera de una economía—y de los diversos sectores institucionales de la economía—frente a no residentes.

9.19 El análisis de la vulnerabilidad macroeconómica de una economía a las conmociones externas hace necesario contar con información sobre las obligaciones de la deuda externa y los pasivos contingentes. La experiencia ha demostrado que los pasivos contingentes no siempre están plenamente cubiertos en los sistemas de contabilidad. Además, existe cada vez mayor conciencia de la importancia que pueden tener los pasivos contingentes del gobierno y el banco central al evaluar la situación macroeconómica. Por ejemplo, los activos contingentes fiscales pueden, indudablemente, afectar el déficit presupuestario y las necesidades financieras y repercutir en la política económica. En reconocimiento de la importancia que revisten los pasivos contingentes para la política y el análisis, en el SCN 2008 (párrafo 11.24) se señala lo siguiente:

Globalmente, tales contingencias pueden ser importantes para la programación, la política y el análisis financiero. Por consiguiente, cuando las posiciones contingentes son importantes para la política y el análisis, se recomienda obtener información adicional sobre los mismos, y presentarla como complementaria. Aunque ningún pago puede eventualmente adeudarse por pasivos contingentes, la existencia de un alto nivel de ellos puede indicar un nivel de riesgo indeseable por parte de aquellas unidades que los ofrecen.

Medición de los pasivos contingentes

Tratamiento de los pasivos contingentes

9.20 La divulgación de datos sobre los pasivos contingentes basada en obligaciones contractuales (es decir, pasivos contingentes explícitos) ya se recomienda en el contexto de las normas estadísticas internacionales. En el cuadro 9.2 se resume el tratamiento de los pasivos contingentes según normas estadísticas y contables, en relación con su registro como pasivos y los requisitos pertinentes en términos de la presentación de informes.

Cuadro 9.2Tratamiento de pasivos contingentes según normas estadísticas y contables: Reconocimiento como pasivos y requisitos de declaración de datos1
Reconocimiento de pasivos

contingentes como pasivos
Informes de datos sobre

pasivos contingentes
Contabilidad en base caja (NICSP 19)Solo si emerge la contingencia y es preciso hacer pagos en efectivo.Se recomienda su uso. En el contexto de la contabilidad en base caja, no se exige divulgación—es decir, divulgación en notas o textos que se toman como parte integral del estado financiero—actualmente en las NICSP, pero se recomienda la publicación complementaria, en línea con el método de contabilidad en base devengado.
Método de contabilidad en base devengado (NICSP 19)El costo esperado de los pasivos contingentes contractuales, como las garantías y las reclamaciones legales, debe reconocerse—es decir, registrarse formalmente en los estados financieros del gobierno como pasivo—si: i) hay una probabilidad de más del 50% de que el evento ocurra, y ii) el monto de la obligación puede medirse con una confiabilidad suficiente. No deben reconocerse los pasivos que no satisfagan estos criterios.Se exige la divulgación del carácter de los pasivos contingentes contractuales en las notas de los estados financieros, siempre y cuando la posibilidad de pago no sea remota (es decir, la pérdida es probable, o no es probable pero tampoco es una posibilidad remota), tanto para pasivos contingentes reconocidos como pasivos del balance general como para pasivos contingentes no reconocidos en el balance general.
Informes estadísticos (la Guía)Solo se reconoce un pasivo cuando la contingencia se concreta y está acompañada de un derecho, es decir, si el acreedor tiene un derecho ante el deudor.La deuda del sector privado pagadera a no residentes y garantizada por el sector público—a través de un arreglo contractual—debe presentarse en cuadros sobre la base de un enfoque basado en el sector público (capítulo 5).

La deuda de no residentes que no es propiedad de residentes y que está garantizada por una entidad residente puede presentarse en el cuadro 9.3 (columna 2).

En un cuadro informativo del capítulo 4 se presentan datos sobre un rango acotado de pasivos contingentes. Ese cuadro cubre la deuda externa de un sector garantizada por otro sector, y el otorgamiento transfronterizo de garantías.

En todas estas instancias, se recomienda valorizar la contingencia en términos de la pérdida de exposición máxima (valor facial total).

9.21 En la Guía no se reconocen los pasivos contingentes dentro de la deuda externa: los pasivos solo se reconocen si y cuando el pasivo se materializa y es acompañado por un derecho, es decir, cuando el acreedor posee un derecho sobre el deudor. Las Normas Internacionales de Contabilidad para el Sector Público (NICSP), que no exigen la existencia de un derecho correlativo por parte de un acreedor para reconocer pasivos, reconocen según el método en base devengado pasivos contingentes contractuales como las garantías y los derechos legales, al momento de inicio, si: 1) la probabilidad de que se cumpla la contingencia y tenga que hacerse un pago es de más del 50%, y 2) estos pagos pueden medirse de manera razonable10,11.

Recuadro 9.2Declaración de datos sobre pasivos contingentes: Ejemplos de países

Los pasivos contingentes se publican en cada vez más países, en documentos presupuestarios o en otros informes fiscales enviados al Parlamento. Nueva Zelandia y Australia fueron los pioneros en dar a conocer los pasivos contingentes, una práctica adoptada posteriormente en otros países de la OCDE, y en varios mercados emergentes (Brasil, Chile, Colombia, Indonesia, Perú y Sudáfrica). El tipo de pasivo contingente divulgado varía entre países, lo que en parte refleja su importancia relativa. La información sobre garantías de préstamo explícitas (a empresas públicas, instituciones financieras, empresas privadas o estudiantes) se publica prácticamente en todos los países que dan a conocer los pasivos contingentes. La declaración de las garantías relacionadas con asociaciones público-privadas, como las garantías de ingresos mínimos o las garantías de tipo de cambio, suele ser más limitada (Chile, Colombia, Indonesia, Perú y el Reino Unido). También se declaran otros tipos de pasivos contingentes, como los de garantías de pensiones (Chile y Estados Unidos); las garantías de depósitos (Chile y Estados Unidos); litigios (Australia, Brasil. Colombia, Indonesia, Nueva Zelandia y Estados Unidos); los pasivos del banco central (Australia y Chile), y desastres naturales (Indonesia).

En los casos en los que es posible cuantificar los pasivos contingentes, su importancia fiscal se informa a través de diversas medidas, que incluyen: 1) el valor facial o la pérdida máxima en el contexto de las garantías; 2) el costo esperado de las garantías, o 3) el costo inesperado de la garantía, es decir, lo máximo que puede perder el gobierno con, por ejemplo, un nivel de confianza de entre el 95% y el 99% (lo que se conoce como flujo de caja en riesgo). Los últimos dos indicadores se declaran como pagos anuales esperados a lo largo de un período de tiempo determinado o como el valor presente neto de esos pagos.

La mayoría de los países no publican información sobre pasivos contingentes implícitos. En general, no sería adecuado cuantificar y declarar obligaciones implícitas como pasivos contingentes explícitos, ya que eso reforzaría el riesgo moral si el sector privado interpretara la publicación como un compromiso o como un indicio de que es probable que el gobierno ofrezca asistencia financiera en el futuro. Si esas consideraciones no son pertinentes o si el país tiene un historial prolongado de asumir los pasivos implícitos, esos pasivos se tratan en ocasiones en el contexto de los informes sobre pasivos contingentes..

Nota: Se presenta información detallada sobre las prácticas de los países en Cebotari (2008).

Medición del valor de los pasivos contingentes

9.22 Los pasivos contingentes generan obligaciones que podrían materializarse en el futuro, pero en vista de su complejidad y variedad, podría no ser conveniente establecer un método único para medirlos. A continuación se describen varias maneras alternativas de medir contingencias. La relevancia de cada modo dependerá del tipo de contingencia a medir y de la disponibilidad de datos.

9.23 Una de las primeras etapas en la contabilidad de los pasivos contingentes es el registro por parte de las entidades económicas de todos los pasivos contingentes a medida que se van creando, por ejemplo, mediante un sistema de contabilidad en base devengado. Pero ¿cómo deben valorarse estos pasivos?

9.24 Entre las diversas formas en las que podría medirse el valor de los pasivos contingentes explícitos están: 1) el valor facial o máximo de pérdidas12; 2) los costos esperados, que también pueden verse como el monto máximo que puede perder el gobierno con un nivel de confianza de aproximadamente el 50%; 3) los costos inesperados (o de riesgo extremo), es decir, el monto máximo que puede perder el gobierno con un nivel de confianza de entre un 95% y un 99% (también llamado flujo de caja en riesgo), o 4) el valor de mercado de la garantía.

Valor facial

9.25 El primer método consiste en registrar los pasivos contingentes con el valor facial completo o máximo de pérdidas por exposición. De este modo, una garantía que cubre el monto total de un préstamo se registraría al valor nominal total de dicho préstamo. El método de valor facial es definitivamente el más utilizado entre los países. Este método no exige cuantificar las probabilida des de que se exija la garantía contingente. También es recomendable en casos en los que se divulguen los pasivos contingentes a nivel individual, dado que la publicación de la pérdida esperada estimada podría generar riesgo moral (si el beneficiario de la garantía infiere que el garante está preparado para sufrir una pérdida por la garantía), o podría afectar a los argumentos del garante en procesos judiciales o en negociaciones. Por esa razón, muchos países informan el valor facial en el caso de garantías o programas de seguros (Australia, Nueva Zelandia, Estados Unidos y Chile) o de demandas judiciales (Chile, Colombia y Estados Unidos)13.

9.26 Solo algunos países ofrecen información sobre el carácter y el alcance de riesgos no cuantificables (Australia, Canadá y Nueva Zelandia). Estos riesgos incluyen diversas indemnizaciones (por ejemplo, para procesamiento contra funcionarios públicos o divulgación no autorizada de información confidencial), reclamaciones sobre tierras, costos de descontaminación de lugares relacionados con la defensa, posibles litigios futuros, reclamaciones legales de la legislación, seguros contra actos de terrorismo, y otros.

9.27 Por ejemplo, el gobierno de Nueva Zelandia publica periódicamente la pérdida contable potencial máxima para el gobierno resultante de pasivos contingentes cuantificables y no cuantificables14, lo que incluye garantías e indemnizaciones, capital suscrito y no aportado a instituciones internacionales, y los posibles pagos vinculados a procedimientos y pleitos judiciales.

9.28 Del mismo modo, el gobierno de Australia identifica las contingencias cuantificables y no cuantificables15. Además, identifica pérdidas contingentes “remotas” (principalmente garantías), incluidas las contingencias “remotas” no cuantificables. El gobierno de la India informa periódicamente las garantías directas que ofrece el gobierno central sobre los empréstitos externos de las empresas públicas, las instituciones financieras de desarrollo y las sociedades no financieras del sector privado16. Las garantías se presentan por sector y al valor nominal.

9.29 El método basado en el registro de la pérdida potencial máxima tiene una limitación evidente: no ofrece información sobre la probabilidad de que se produzca la contingencia. La pérdida potencial máxima probablemente excederá el valor económico del pasivo contingente—especialmente en el caso de las garantías de préstamo y otras garantías de pago—pues no hay certeza de que se producirá un incumplimiento de pagos (es decir, la probabilidad prevista de incumplimiento es inferior a uno). Un método más adecuado sería, teóricamente, medir la pérdida potencial máxima y la pérdida prevista, aunque para calcular la pérdida prevista es necesario calcular la probabilidad de que se produzcan pérdidas, lo cual puede ser difícil.

Estimación del costo esperado o el valor de mercado

9.30 Existen varios métodos alternativos para valorar la pérdida prevista, que van de técnicas relativamente sencillas que implican el uso de datos históricos o de mercado, hasta modelos cuantitativos, como técnicas y simulaciones complejas de valoración de opciones.

9.31 Los indicadores de costos esperados o inesperados exigen, además del valor facial, una evaluación de la probabilidad de que se exijan las garantías. Para estimar las pérdidas esperadas, se necesitaría una opinión respecto de si existía una probabilidad de al menos un 50% de que se active una garantía. Algunos países publican las pérdidas esperadas en el contexto de diversas probabilidades y tipos de garantías (Chile, Colombia y Perú), y otros también publican las pérdidas “inesperadas” (Chile con un nivel de confianza del 95%, Colombia con un nivel del 99%)17. Otra forma de lidiar con la dificultad que implica cuantificar las probabilidades de diversos resultados posibles consiste en ofrecer un rango de pérdidas estimadas, por ejemplo, como se hace en Estados Unidos en el caso de algunas demandas judiciales.

9.32 Es posible utilizar modelos de simulaciones como un método para medir los indicadores de costos esperados o inesperados. Por ejemplo, estos modelos estiman la distribución de probabilidades de las pérdidas provenientes de una garantía simulando, en lugar de asumir, la evolución de los factores de riesgo pertinentes que subyacen a la garantía. Esta distribución se usa posteriormente para determinar el precio de las garantías (para estimar la pérdida esperada) y también permite estimar un máximo de pérdidas que pueden darse con un nivel de confianza determinado (por ejemplo, el pago máximo con un nivel de confianza del 95% significa que la probabilidad de que se exijan pagos mayores [que ese máximo] es del 5%). Esos modelos se utilizan para determinar el valor de las garantías asociadas con el comportamiento de demanda, como garantías de infraestructuras (por ejemplo, concesiones viales con garantías de recaudación).

9.33 Para realizar una valoración precisa se necesita información de mercado detallada, pero en muchos casos no se dispone de esa información. Esto es especialmente cierto en situaciones de imperfección del mercado o mercados incompletos. Se dice que un mercado financiero está completo cuando existe un mercado con un precio de equilibrio para cada activo en todos los estados posibles del mundo. Luego se necesitan otros medios para estimar la probabilidad para valorizar una contingencia. Una posibilidad es la de usar datos históricos sobre tipos similares de operaciones contingentes. Por ejemplo, si el precio de mercado de un préstamo no es observable, pero se dispone de datos históricos sobre un gran número de garantías de préstamo e incumplimientos vinculados a esas garantías, puede usarse la distribución de probabilidad de los casos de incumplimiento para estimar el costo previsto de la garantía. Este procedimiento es similar al empleado por las compañías de seguros para calcular sus primas. La información sobre la calificación de entidades similares se utiliza también con frecuencia para determinar el valor de riesgo de incumplimiento imputado de las garantías crediticias. El Banco de Exportación e Importación de Estados Unidos utiliza este método para valorizar las garantías de préstamo que ofrece.

9.34 Las directrices de regulación bancaria definidas por el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea también recurren a datos históricos para medir los riesgos de las actividades que no se incluyen en el balance general de los bancos, y podrían usarse de no existir información de mercado de calidad para el cálculo de probabilidades. En el caso de las partidas complementarias tradicionales, como los pasivos contingentes de crédito, las directrices conocidas como Basilea II proporcionan “factores de conversión del crédito” que, al multiplicarlos por el monto teórico del principal, dan una estimación del pago previsto por el pasivo contingente. Los factores de conversión se deducen de la magnitud estimada del riesgo crediticio y de la probabilidad de que se produzca, así como del nivel relativo del riesgo crediticio. Así, por ejemplo, las cartas de crédito contingente tienen un factor de conversión del 100%, y la parte no utilizada de los compromisos con un vencimiento original superior a un año tienen un factor de conversión del 50%, en tanto que a los servicios de emisión de pagarés, los servicios de suscripción rotatorios y otros mecanismos similares también se les asigna un factor de conversión del 50%.

9.35 Si la pérdida esperada puede calcularse, es posible valorizar la(s) pérdida(s) en términos de su valor presente; es decir, el valor presente esperado. En otras palabras, puesto que los pagos solo se efectuarán en el futuro y no inmediatamente, los flujos de pagos previstos pueden descontarse usando la tasa de interés de mercado que se aplica al garante, lo que equivale al valor presente. Como en todos los cálculos de valor presente, es fundamental elegir correctamente la tasa de interés por utilizar. Una práctica habitual con los pasivos contingentes públicos es la de usar una tasa libre de riesgos, como la tasa del Tesoro. Según este método basado en el valor presente, al emitirse una garantía el valor presente del costo previsto de la garantía puede registrarse como un desembolso o gasto (en la cuenta de operaciones) en el ejercicio en curso e incluirse en los datos sobre saldos, como por ejemplo un balance.

9.36 En las mediciones del valor de mercado se utiliza información de mercado para valorar una contingencia. Esta metodología, si bien puede aplicarse a una amplia gama de pasivos contingentes, es especialmente útil para valorar las garantías de préstamo y otras garantías de pago, que constituyen el tema central de este análisis. Esta metodología está basada en el supuesto de que es posible observar en el mercado instrumentos comparables con y sin garantías y de que el mercado ha evaluado exhaustivamente el riesgo cubierto por la garantía. Según este método, el valor de la garantía sobre un instrumento financiero se obtiene calculando la diferencia entre el precio del instrumento sin garantía y su precio con la garantía. En el contexto de una garantía de préstamo, el valor nominal de la garantía sería la diferencia entre la tasa de interés contractual (ip) sobre el préstamo sin garantía y la tasa de interés contractual (ig) sobre el préstamo con garantía multiplicado por el valor nominal del préstamo (L): (ip – ig) L. Para calcular el valor de mercado de la garantía se usarían tasas de mercado y no las tasas contractuales18.

9.37 Otro enfoque para valorar los pasivos contingentes utiliza técnicas de valoración de opciones derivadas de la teoría de las finanzas19. Con este método, una garantía puede considerarse como una opción: esencialmente, una garantía de préstamo es una opción de venta emitida sobre los activos subyacentes usados como garantía del préstamo. En una garantía de préstamo, el garante vende una opción de venta al prestamista20. El prestamista, que es el comprador de la opción de venta, tiene derecho a “vender” el préstamo al garante. Consideremos, por ejemplo, una garantía de préstamo con un valor nominal de F y un valor subyacente de V. Si V – F < 0, la opción de venta se ejerce y el prestamista recibe el precio fijado en el contrato, o sea F21. El valor de la opción de venta al momento de ejercerse la opción es F – V. Cuando V > F, la opción no se ejerce. El valor de la garantía es equivalente al valor de la opción de venta. Si el valor del instrumento de crédito sobre el cual se emite la garantía es inferior al valor al cual puede venderse al garante, se exigirá la garantía.

9.38 Aunque el método para valorar las opciones es relativamente sofisticado, se está aplicando para la valoración de precios de garantías de financiamiento de infraestructuras y garantías de pago de interés y principal22. No obstante, la valoración de las opciones estándar también tiene limitaciones. Esto se debe a que en el modelo estándar de valoración de las opciones se da por supuesto un proceso estocástico exógeno para determinar el precio de los activos subyacentes. Sin embargo, puede aducirse que la misma existencia de una garantía (sobre todo una garantía del gobierno) puede afectar a los precios de los activos23.

Medidas recomendadas

9.39 En la Guía se recomienda medir y seguir la evolución de los pasivos contingentes, especialmente las garantías, y se mencionan brevemente algunas técnicas de medición. Se reconoce, sin embargo, que los criterios generales para la medición de los pasivos contingentes todavía se encuentran en una etapa de desarrollo. Por consiguiente, a continuación solo se especifica el registro de una gama limitada, aunque importante, de pasivos contingentes: el valor de las garantías de los pasivos de deuda externa de residentes (incluidas las garantías de la deuda externa del sector privado nacional otorgadas por el sector público) y el otorgamiento transfronterizo de garantías. En ambos casos se recomienda valorar la contingencia teniendo en cuenta el máximo de pérdidas por exposición (valor facial total).

Garantías de pasivos de deuda externa de residentes

9.40 En el cuadro 4.7 se resume el valor de las garantías de pasivos de deuda externa de residentes, divididos por sector del garante—pasivos de una unidad de un sector residente, cuyo servicio está garantizado contractualmente por una unidad de otro sector residente en la misma economía que el deudor24—y de las garantías del exterior otorgadas por residentes25.

9.41 En el capítulo 5 se examina la divulgación de datos sobre la deuda del sector privado con garantía pública; es decir, el valor de la deuda del sector privado contraída frente a no residentes y garantizada por el sector público mediante un acuerdo contractual.

Riesgo final

9.42 En el cuadro 9.3 la deuda externa se presenta en base al concepto de riesgo “final”, o sea, se amplían los datos basados en la residencia para tener en cuenta en qué medida la deuda externa está garantizada por residentes a favor de no residentes. Los montos de los pasivos de deuda de un país frente a acreedores no residentes podrían exceder de los montos registrados como deuda externa sobre la base de la residencia si los residentes proveen garantías exigibles a no residentes. Además, si las sucursales de instituciones nacionales situadas en el extranjero experimentaran dificultades económicas y sus propias oficinas centrales tuvieran que proveer fondos, podrían crear un drenaje de recursos para la economía nacional. En efecto, algunas economías tuvieron este problema en la crisis mundial de 2008–09.

9.43 En el cuadro 9.3, a los datos sobre la deuda externa basada en la residencia (columna 1) se suma el monto de la deuda de no residentes, que no es propiedad de residentes, que está garantizada por una entidad residente (transferencia del riesgo a residentes, columna 2). La columna 3 indica, en valores ajustados, el grado de exposición crediticia de la economía debido a la deuda externa. El cuadro está estructurado de esta manera para poder establecer una relación entre la deuda externa medida en base al riesgo final y el saldo bruto de la deuda externa medido en base a la residencia.

9.44 La columna 2 tiene como finalidad medir el riesgo adicional que los pasivos contingentes puedan plantear para los residentes desde el punto de vista de la deuda externa. Se utiliza una definición deliberadamente restringida de pasivos contingentes. Para que se la incluya en la definición, la deuda debe existir, de modo que no se incluyen las líneas de crédito ni otras obligaciones similares que podrían surgir. Los datos sobre la transferencia del riesgo a residentes cubren únicamente aquella deuda de un no residente con un no residente en la que, a partir del acuerdo entre el deudor y el acreedor, los pagos son garantizados al acreedor por una entidad residente, con un contrato vinculante. El garante es en general una entidad relacionada con el deudor (por ejemplo, la matriz de la entidad deudora), y la deuda de una sucursal no residente legalmente dependiente de una entidad residente frente a un no residente. Si la deuda tiene una garantía parcial, por ejemplo, si solo están garantizados los pagos de principal o los pagos de interés, solamente debe incluirse en las columnas 2 o 4 el valor presente del monto garantizado. Para evitar la doble contabilización de la misma exposición crediticia por deuda externa, deberán excluirse de la columna 2 las siguientes partidas: todos los pasivos de deuda de sucursales no residentes frente a otras sucursales no residentes de la misma entidad matriz, y los montos de la deuda externa de no residentes que fueron garantizados por una entidad residente y represtados por el prestatario no residente a la misma entidad residente o a una de sus sucursales. Lo que se pretende no es excluir del concepto de riesgo final (tal como se lo define arriba) la exposición crediticia de los residentes, sino garantizar que se contabilice solo una vez.

9.45 La deuda externa es un pasivo de la economía deudora. Sin embargo, como partida informativa se presenta también el monto de la deuda externa de la economía que está garantizado por no residentes (transferencia del riesgo a no residentes, columna 4). Los datos sobre la transferencia del riesgo a no residentes cubren solo aquella deuda externa en la que, en el contexto del acuerdo entre deudor y acreedor, los pagos para los acreedores están garantizados (o parcialmente garantizados) por una entidad no residente, según un contrato vinculante. En general, el garante es una entidad relacionada con la entidad deudora (por ejemplo, la matriz de la entidad deudora), y la deuda externa de una entidad residente que es una sucursal legalmente dependiente de una entidad no residente.

9.46 No tiene lugar una redistribución del riesgo por el hecho de que el deudor suministre una garantía o porque un instrumento de deuda esté “respaldado” por un conjunto de instrumentos o flujos de ingreso originados fuera de la economía. Puesto que el propósito del cuadro 9.3 es verificar la posible transferencia del riesgo desde la óptica del deudor, no se efectúa una redistribución del riesgo si la transferencia se inicia en el acreedor sin que haya una participación del deudor, por ejemplo, si el acreedor ha pagado una prima a un garante—como un organismo de crédito a la exportación que no está vinculado al deudor—para asegurarse contra la falta de pago, o si ha adquirido un instrumento derivado sobre créditos que permite transferir el riesgo crediticio.

Cuadro 9.3Saldo bruto de la deuda externa: Medición en base al riesgo final
Final del período
Deuda externa

bruta

(1)
Transferencia

de riesgo a

residentes (+)

(2)
Deuda externa

(en base al

riesgo final)

(3)
Partida informa

tiva: Transferen

cia del riesgo a

no residentes

(4)
Gobierno general
A corto plazo
Moneda y depósitos1
Títulos de deuda
Préstamos
Créditos y anticipos comerciales
Otros pasivos de deuda2,3
A largo plazo
Moneda y depósitos1
Títulos de deuda
Préstamos
Créditos y anticipos comerciales
Otros pasivos de deuda2
Banco central
A corto plazo
Moneda y depósitos1
Títulos de deuda
Préstamos
Créditos y anticipos comerciales
Otros pasivos de deuda2,3
A largo plazo
Moneda y depósitos1
Títulos de deuda
Préstamos
Créditos y anticipos comerciales
Otros pasivos de deuda2
Sociedades captadoras de depósitos, excepto el banco central
A corto plazo
Moneda y depósitos1
Títulos de deuda
Préstamos
Créditos y anticipos comerciales
Otros pasivos de deuda2,3
A largo plazo
Moneda y depósitos1
Títulos de deuda
Préstamos
Créditos y anticipos comerciales
Otros pasivos de deuda2
Otros sectores
A corto plazo
Moneda y depósitos1
Títulos de deuda
Préstamos
Créditos y anticipos comerciales
Otros pasivos de deuda2,3
A largo plazo
Moneda y depósitos1
Títulos de deuda
Préstamos
Créditos y anticipos comerciales
Otros pasivos de deuda2
Otros sectores, continuación
Otras sociedades financieras
A corto plazo
Moneda y depósitos1
Títulos de deuda
Préstamos
Créditos y anticipos comerciales
Otros pasivos de deuda2,3
A largo plazo
Moneda y depósitos1
Títulos de deuda
Préstamos
Créditos y anticipos comerciales
Otros pasivos de deuda2
Sociedades no financieras
A corto plazo
Moneda y depósitos1
Títulos de deuda
Préstamos
Créditos y anticipos comerciales
Otros pasivos de deuda2,3
A largo plazo
Moneda y depósitos1
Títulos de deuda
Préstamos
Créditos y anticipos comerciales
Otros pasivos de deuda2
Hogares e instituciones sin fines de lucro que sirven a los hogares (ISFLSH)
A corto plazo
Moneda y depósitos1
Títulos de deuda
Préstamos
Créditos y anticipos comerciales
Otros pasivos de deuda2,3
A largo plazo
Moneda y depósitos1
Títulos de deuda
Préstamos
Créditos y anticipos comerciales
Otros pasivos de deuda2
Inversión directa: Crédito entre empresas
Pasivos de deuda de empresas de inversión directa con inversionistas directos
Pasivos de deuda de inversionistas directos con empresas de inversión directa
Pasivos de deuda entre empresas emparentadas
Saldo bruto de la deuda externa

Este capítulo está basado en la labor realizada por el Banco Mundial y el FMI.

Véanse los párrafos 9.20 y 9.21, y el cuadro 9.2.

El Manual de estadísticas de finanzas públicas (FMI, 2001) recomienda tratar los pasivos para planes de pensiones no autónomos y no financiados de los empleadores como “pasivos”, mientras que el SCN permite cierta flexibilidad (véase SCN 2008, párrafos 17.191–17.199).

En el Sistema Europeo de Cuentas: SEC 2010, los pasivos contingentes se definen de manera similar.

Las garantías regulatorias o basadas en políticas son especialmente pertinentes en el caso del financiamiento de infraestructura. Para acceder a más detalles y ejemplos de países específicos, véase Irwin et al. (1997).

El gobierno central puede intervenir en el sector bancario, especialmente para su recapitalización. Un ejemplo es el caso de Indonesia, donde la deuda pública aumentó prácticamente de cero durante el período anterior a la crisis (mediados de 1997) a Rp 500 billones a fines de 1999, debido principalmente a la emisión de bonos para recapitalizar el sistema bancario. El incremento del volumen de la deuda pública trajo aparejado un incremento de sus activos, que fueron recibidos a cambio de la emisión de bonos para la reestructuración bancaria. Véase también Blejer y Shumacher (2000).

Véase Cebotari, Contingent Liabilities: Issues and Practice (FMI, 2008).

Por ejemplo, en Laeven y Valencia (2010) se presentan datos integrales sobre las características de las crisis bancarias sistémicas del período 1970–2009, lo que incluye los costos económicos y fiscales asociados. El costo de cada crisis se estima utilizando tres indicadores: los costos fiscales directos, las pérdidas de producto y el aumento en la deuda del sector público respecto del PIB. Los costos económicos de las crisis bancarias de 2007–09—concentrados en los países de ingreso alto—fueron en promedio mucho mayores que los de crisis pasadas, tanto en términos de pérdidas de producto como de aumentos en la deuda pública. La mediana de la pérdida del producto (calculada como desviaciones del producto real respecto de su tendencia) fue del 25% del PIB en las crisis más recientes, mientras que la mediana histórica era del 20%; mientras que la mediana de aumento de deuda pública (a lo largo del período de tres años posterior al comienzo de la crisis) es del 24% del PIB en las crisis de 2007–2009, frente a una mediana histórica del 16% del PIB. Esas diferencias reflejan en parte un aumento en el tamaño de los sistemas financieros, el hecho de que las crisis de 2007–09 estuvieran concentradas en los países de ingreso alto, y posiblemente las diferencias en el tamaño del shock inicial del sistema financiero. Al mismo tiempo, los costos fiscales directos de sostener el sector financiero fueron menores, un 5% del PIB en las crisis de 2007–09, comparado con un 10% en crisis pasadas, gracias a la relativa velocidad con las que se tomaron medidas y al importante apoyo indirecto que recibió el sistema financiero a través de las políticas monetarias y fiscales expansivas, el uso generalizado de garantías sobre pasivos y las compras directas de activos que ayudaron a sostener los precios de los activos (véase Laeven y Valencia, Resolution of Banking Crises: The Good, the Bad, and the Ugly, serie Working Papers del FMI 10/146). Los desastres naturales y los actos de terrorismo también fueron muy costosos, con costos económicos que en ocasiones llegaron al 200% del PIB (por ejemplo, el Huracán Iván de Granada en 2004, véase Cebotari [2008]).

Además, una reestructuración de deuda soberana puede afectar a la posición fiscal de instituciones internas y extranjeras en un grado que sea riesgoso para la estabilidad financiera y eleva las presiones de recapitalización bancaria y rescates del sector oficial (véase Sovereign Debt Restructurings 1950–2010: Literature Survey, Data, and Stylized Facts, Das, Papaioannou y Trebesch, serie Working Papers del FMI/12/203).

En las NICSP, los pasivos contingentes que cumplen con estos criterios y se reconocen en los estados financieros se llaman “provisiones” (definidas como pasivos con un momento de realización y un monto inciertos), mientras que los demás pasivos contingentes se definen como “pasivos contingentes”. Uno de los defectos de este método es que, desde una perspectiva económica, no siempre es útil hacer una distinción entre pérdidas probables e improbables; un 10% de probabilidades de perder US$10 millones es peor que un 90% de probabilidades de perder US$1 millón.

Es cada vez más habitual que quienes definen las normas internacionales exijan que los pasivos contingentes explícitos se reconozcan a valor razonable. La justificación es que la obligación contractual no es en sí condicional, y que por lo tanto es un pasivo de pleno derecho. La incertidumbre acerca de eventos futuros se refleja en la valorización del pasivo reconocido, no en el hecho de que se reconozca o no. Este método es coherente con los métodos que ya se utilizan en Suecia y en Estados Unidos, donde se realiza una estimación del pago esperado en todas las garantías (véase Cebotari, 2008).

En el caso de las garantías que cubren bonos con fuertes descuentos y bonos cupón cero, la pérdida máxima debe medirse según el valor nominal del título en el período de referencia.

Véase el cuadro 5 en Cebotari (2008), donde se presenta un detalle de las prácticas de los países.

Tesoro de Nueva Zelandia, Budget Economic and Fiscal Update (Wellington, anual). Como el nombre lo sugiere, los pasivos contingentes no cuantificables no pueden medirse, y surgen de garantías institucionales que se suministraron a través de la legislación o a partir de acuerdos y contratos con organizaciones.

Aggregate Financial Statement (Australia, anual).

Véase India’s External Debt: A Status Report, la publicación anual del Ministerio de Hacienda sobre la deuda externa.

La pérdida esperada es la pérdida promedio, es decir, la media de la distribución de pérdida. La pérdida inesperada es la diferencia entre la exposición total con el nivel de tolerancia al riesgo fijado como meta y la pérdida esperada; por ejemplo, la exposición total con un nivel de confianza del 99% representa el nivel de pérdida en el que existe un 1% de probabilidades de que se produzca una pérdida mayor. En el sector bancario, las pérdidas esperadas suelen describirse como “pérdidas normales” que ocurren con frecuencia en el contexto de la actividad diaria de negocios, mientras que las pérdidas inesperadas son las pérdidas “inusuales” que ocurren con poca frecuencia y tienen una gravedad elevada.

Para acceder a un análisis adicional de los métodos de valor de mercado, véanse Towe (1990) y Mody y Patro (1996).

Un acuerdo de opción es un contrato que otorga al tenedor el derecho, pero no la obligación, de comprar o vender un activo subyacente determinado a un precio preestablecido (el precio de ejercicio), ya sea en un momento fijo en el tiempo (opción europea) o en un momento que determina el tenedor, hasta el vencimiento (opción americana).

Robert C. Merton (1977) fue el primero en mostrar esto.

En el terreno de las opciones, el precio de ejercicio es el precio fijo al que el titular de la opción puede comprar o vender el activo subyacente.

Véase Sundaresan (2002), donde se presenta una exposición detallada sobre este tema.

Estos pasivos están cubiertos en la posición de deuda externa bruta como deuda del sector del deudor original, mientras que en el cuadro 4.7 se presentan como pasivos contingentes (garantías) del sector del garante.

Las garantías internacionales entregadas por residentes se incluyen en el cuadro 9.3, columna 2, como transferencia del riesgo a residentes.

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