Estadísticas de la Deuda Externa: Guía Para Compiladores y Usuarios
Chapter

Apéndice 8. Deuda externa del sector privado

Author(s):
International Monetary Fund. Statistics Dept.
Published Date:
December 2014
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Introducción

1. El apéndice 8 trata de un tema—la deuda externa del sector privado—que concierne a diferentes capítulos. Pretende dar una idea general de este tema, y se limita a hacer una breve introducción y presentar referencias a las secciones de los respectivos capítulos que contienen más información, en lugar de duplicarla.

2. Este apéndice aborda la compilación de la deuda externa del sector privado desde un punto de vista conceptual y presenta los distintos principios y prácticas que se aplican a la deuda externa del sector privado, en comparación con los que se aplican a la deuda externa del sector público.

Definición de la deuda externa del sector privado

3. En la Guía, como en el SCN 2008 y el MBP6, las unidades institucionales, y los instrumentos en que llevan a cabo sus transacciones, se agrupan en sectores y categorías, respectivamente, con el fin de realzar el valor analítico de los datos. La clasificación por sector institucional agrupa las unidades institucionales en sectores con objetivos y funciones económicos comunes: gobierno general, banco central, sociedades captadoras de depósitos excepto el banco central y otros sectores: otras sociedades financieras, sociedades no financieras, y hogares e instituciones sin fines de lucro que sirven a los hogares.

4. Para compilar el saldo de la deuda externa del sector privado, la primera determinación es si una unidad residente pertenece o no al sector privado. En ese sentido, el capítulo 5, párrafo 5.5, aclara que en comparación con el enfoque del sector institucional presentado en el capítulo 3 (véanse los párrafos 3.4–3.12), el sector público comprende el gobierno general, el banco central y las unidades de las sociedades captadoras de depósitos excepto el banco central y otros sectores que son sociedades del sector público. Por lo tanto, el sector privado comprende las unidades de las sociedades captadoras de depósitos excepto el banco central y otros sectores que no son sociedades del sector público1. Una sociedad pública es una sociedad financiera o no financiera que está sujeta al control de unidades gubernamentales; el control sobre una sociedad se define como la capacidad para fijar su política general (para más detalles, véase el párrafo 5.5)2. Por lo tanto, la capacidad de la unidad del gobierno para fijar la política general de la sociedad es el factor decisivo para determinar si una sociedad es una unidad pública o privada. El cuadro A8.1 presenta a grandes rasgos la cobertura de la deuda externa del sector público y privado en términos de sectores institucionales.

Cuadro A8.1Cobertura de la deuda externa del sector público y privado en términos de sectores institucionales
Deuda externa del sector privadoDeuda externa del sector público
Gobierno general
Banco central
Sociedades captadoras de depósitos excepto el banco central
Otros sectores
Inversión directa: Crédito entre empresas

5. Pueden plantearse algunas ambigüedades en relación con: 1) la clasificación de una unidad residente como unidad del sector público o privado, y 2) si inversión directa: crédito entre empresas puede incluir deuda del sector público.

6. Las unidades institucionales nacionales que no se ajustan a la definición del sector público deben clasificarse como unidades del sector privado. Sin embargo, es posible que la clasificación no sea sencilla, por ejemplo, en los casos en que las sociedades son propiedad conjunta de unidades del sector público y del sector privado (porque los mecanismos de control de las sociedades pueden variar considerablemente) y/o asociaciones entre los sectores público y privado. Los compiladores de la deuda externa deberían consultar a los compiladores de las estadísticas de las finanzas públicas para cerciorarse de que los tratamientos sean congruentes. Se recomienda que, al divulgar los datos, los compiladores incorporen notas metodológicas (metadatos) para explicar los conceptos, definiciones y métodos utilizados en la recopilación. En toda presentación del saldo bruto de la deuda externa del sector público y el privado, es particularmente importante que el compilador indique la cobertura de las unidades institucionales incluidas en cada sector.

7. A veces, los fondos captados externamente por el sector público se le prestan a una sociedad del sector privado; si una unidad del sector público capta fondos externamente, es esta unidad pública—y no la unidad del sector privado—la que registra la deuda externa. Por otra parte, el gobierno central y las sociedades públicas a veces captan fondos de bancos residentes, y no directamente de bancos extranjeros. Si el banco obtiene préstamos del extranjero, es este el que registra la deuda externa.

8. Inversión directa: crédito entre empresas cubre el préstamo de fondos—incluidos títulos de deuda y créditos y anticipos comerciales—de inversionistas directos y filiales, sucursales y asociadas relacionadas (véase el párrafo 3.17). Sin embargo, los pasivos de deuda entre dos intermediarios financieros afiliados no se clasifican como crédito entre empresas, sino más bien por tipo de instrumento financiero (como préstamos, título de deuda, etc.), y se atribuyen al sector institucional de la entidad deudora (véase el párrafo 3.20). En la presentación del saldo bruto de la deuda externa, inversión directa: crédito entre empresas puede incluir la deuda externa de sociedades tanto públicas como privadas; la Guía recomienda que la obtención de recursos en préstamo para fines fiscales por parte del gobierno general a través de una entidad no residente que sea propiedad o esté bajo el control del gobierno se clasifique como deuda del gobierno general y no como deuda bajo inversión directa: crédito entre empresas (véase la parte 2 del apéndice 1, que contiene información detallada sobre la definición y la clasificación de la obtención de recursos en préstamo para fines fiscales).

Presentación de la deuda externa del sector privado

9. El capítulo 5 contiene cuadros de presentación del saldo bruto de la deuda externa en los cuales se pone de relieve el sector público y, por lo tanto, se aborda la presentación del saldo bruto de la deuda externa del sector privado. Por comodidad, esta presentación se describe como un enfoque basado en el sector público. Los datos de los cuadros del capítulo 5 deberían compilarse usando los conceptos delineados en los capítulos 2 y 3, pero la clasificación de la deuda de entidades residentes debe hacerse tomando en cuenta si la entidad deudora es o no una entidad del sector público; si no lo es, debe considerarse si el instrumento de deuda está o no garantizado por una unidad del sector público. Los cuadros del capítulo 5 son esenciales en caso de que el sector público tenga una participación central en la captación de deuda externa, ya sea como prestatario o como garante.

10. Como los conceptos y definiciones de esta medición son congruentes en toda la Guía, el saldo bruto de la deuda externa de la totalidad de la economía—según se trate de títulos de deuda valorados a valor nominal o valor de mercado—debería ser el mismo independientemente de la clasificación de la deuda externa que se siga en los cuadros de presentación.

11. A medida que la deuda del sector privado adquiere importancia en la economía, se necesitan desgloses más detallados de la deuda del sector privado, como los que ofrecen los cuadros del capítulo 4. Como ya se mencionó, los datos del sector privado se atribuyen a diferentes sectores institucionales. Por lo tanto, se puede adoptar la presentación del saldo bruto de la deuda externa que figura en el cuadro 4.1 para identificar la deuda pública y externa del sector privado dentro de cada sector institucional; es decir, dentro de sociedades captadoras de depósitos excepto el banco central, otros sectores e inversión directa: crédito entre empresas.

Compilación de la deuda externa del sector privado

12. Se reconoce que la compilación de datos exhaustivos sobre el sector privado presenta un mayor grado de dificultad que en el caso del sector público, ya que el número de entidades privadas que tienen deuda externa puede ser elevado. Pueden surgir problemas como consecuencia de las limitaciones inherentes a la disponibilidad de las fuentes de información. La Guía recomienda una cobertura exhaustiva de la deuda externa, pero en todos los casos la importancia y la relevancia de los datos debe sopesarse con los costos probables de la recopilación, y se deben considerar fuentes y métodos menos costosos para determinar si pueden producir datos con un grado aceptable de exactitud y fiabilidad.

13. El capítulo 10 analiza las estrategias que es necesario explorar a medida que evoluciona el entorno regulatorio de las transacciones financieras transfronterizas.

14. En caso de que se mantengan los controles al endeudamiento externo, el banco central puede compilar información sobre el endeudamiento del sector privado a partir de la información que los prestatarios están reglamentariamente obligados a presentar a los efectos de la regulación, por ejemplo cuando solicitan aprobación para obtener préstamos del extranjero. También es posible que los bancos comerciales tengan la obligación de declarar las transacciones que los clientes del sector privado realizan con el extranjero. Sin embargo, a medida que avanza la liberalización de las transacciones financieras, con la consiguiente reducción del volumen de información exigida, se plantea la necesidad de crear métodos de recopilación de datos sobre la deuda del sector privado por otras vías. Parte de esta estrategia implica plantearse si es necesario fortalecer la infraestructura estadística, y también es necesario evaluar la adopción de nuevas técnicas de recopilación (véase el párrafo 10.16).

15. El gráfico 10.1 pone de relieve que, en un entorno con controles rigurosos, los datos se obtienen primordialmente de fuentes administrativas, como las juntas de inversión extranjera, y de los bancos comerciales, tanto sobre sus transacciones propias como sobre las de sus clientes residentes. A medida que se liberalizan cada vez más las transacciones financieras, aumenta la información que las empresas deben declarar directamente, en términos del número de empresas y de la información requerida. La información proporcionada por el sector público y los bancos comerciales sobre su propia deuda se mantiene en general sin cambios (véanse los párrafos 10.17–10.20). El capítulo 12 describe la recopilación de estos datos de las sociedades captadoras de depósitos y de los otros sectores cuando se liberalizan las transacciones financieras.

16. Las prácticas de compilación de la deuda externa del sector privado en general varían según: 1) si la deuda externa del sector privado tiene garantía pública3 o no, 2) si la unidad es una sociedad captadora de depósitos, otra sociedad financiera, o una sociedad no financiera, 3) el tipo de instrumento de deuda y 4) el sector acreedor no residente.

17. La compilación de las estadísticas del gobierno general, y a nivel más amplio, de las estadísticas de la deuda externa del sector público no financiero se aborda en el capítulo 11. En muchos países, los datos sobre la deuda externa del sector privado que tiene garantía pública pueden obtenerse de los registros o las estadísticas sobre el sector público (véanse, p. ej., los párrafos 11.1, 11.3 y 11.19).

18. Las sociedades captadoras de depósitos, estrictamente reguladas en casi todos los países—y por lo tanto en general identificables por el organismo estadístico—deben declarar datos del balance a los bancos centrales o los organismos reguladores para fines de supervisión y política monetaria. Estos informes pueden ser una fuente importante de información sobre la deuda externa pendiente de los bancos (véase el capítulo 12, párrafos 12.5–12.9). Análogamente, en algunos países se pueden compilar datos sobre otras sociedades financieras como parte de las estadísticas monetarias y financieras. En ese caso, los compiladores de la deuda externa pueden aprovechar estos datos fuente (véanse los párrafos 12.15–12.16). Además, las sociedades financieras, como los fondos de inversión, las compañías de seguros y los fondos de pensiones posiblemente presenten balances a las autoridades de supervisión. En ese caso, esos informes pueden estar a disposición de las autoridades encargadas de las estadísticas como datos fuente.

19. Si no se han establecido controles cambiarios globales, la mejor forma de obtener datos sobre préstamos y otra deuda externa de otros sectores es mediante una encuesta periódica de las empresas (incluidas otras sociedades financieras) que participan en las transacciones externas. Las encuestas de empresas se describen en el capítulo 12 (véanse los párrafos 12.17–12.31). Una variación de las encuestas de empresas que también se menciona es el establecimiento de las llamadas compañías de declaración directa (véase el párrafo 12.32). Algunos compiladores de datos sobre la deuda externa utilizan los llamados registros de préstamos externos para obtener datos sobre los préstamos recibidos por el sector no bancario (véase el párrafo 12.33).

20. Los pasivos de deuda entre afiliadas también pueden recopilarse dentro del marco de encuestas de inversión directa, como la Encuesta Coordinada sobre la Inversión Directa (ECID) para las economías participantes, y esos datos pueden emplearse para la compilación de estadísticas de deuda externa; además, los datos declarados por las contrapartes respecto a una economía en la ECID pueden compararse con las propias estimaciones de la economía (véanse los párrafos 12.45–12.46).

21. Por lo general, existen datos sobre cada instrumento de la deuda del sector público; sin embargo, a veces resulta difícil recopilar datos del sector privado sobre esta base. En muchos países, las encuestas y otras técnicas de recopilación solicitan datos agregados, debido a que los formularios de encuesta deben estar organizados de la manera más eficiente posible para obtener la información deseada. La recopilación de datos sobre diferentes instrumentos de deuda puede implicar diferentes grados de dificultad; p. ej., los datos sobre los préstamos a largo plazo son más fáciles de recopilar que los datos sobre la deuda a corto plazo, particularmente si se trata de créditos y anticipos comerciales. Por razones de costo-beneficio, muchos países recopilan datos detallados sobre los préstamos a largo plazo y solo datos agregados sobre la deuda a corto plazo.

22. En el caso de los títulos de deuda, el uso de una base de datos que contenga información de cada título por separado puede brindar gran flexibilidad a la hora de satisfacer las necesidades de las estadísticas de deuda externa; sin embargo, crearla y mantenerla puede resultar costoso, por lo cual los costos y los beneficios deben sopesarse con cuidado. Para aprovechar al máximo el potencial de esta información, se aconseja al compilador crear o adquirir una base de datos que contenga información detallada sobre los títulos individualmente—precio, país del emisor, sector industrial del emisor, etc.—y que identifique cada título con un código de identificación único. Mediante esa base de datos, se pueden localizar los títulos declarados con el código de identificación y la información correspondiente puede emplearse para compilar información no solo sobre las posiciones pendientes, sino también, según el alcance de la información conexa, estadísticas sobre el cronograma de los pagos de servicio de la deuda, la composición de la deuda externa por moneda, etc. (véase el recuadro 13.2).

23. La identificación de los tenedores no residentes de los títulos de deuda suele presentar dificultades especiales: en particular, el emisor residente en muchos casos no está en condiciones de identificar al propietario de los títulos de deuda y, por lo tanto, no puede determinar si el acreedor es residente o no residente (véanse los párrafos 13.2–13.3). La medición de la deuda externa en forma de títulos de deuda es un tema que aborda el capítulo 13, que trata de la medición tanto de la inversión de no residentes en títulos de deuda emitidos en el país (véanse los párrafos 13.13–13.29) como de la inversión extranjera en títulos de deuda emitidos en el exterior (véanse los párrafos 13.30–13.32). Un importante punto de partida para determinar la manera de medir las posiciones (y los flujos) de títulos de deuda consiste en establecer de qué modo y a través de qué canales ingresan y salen del país los flujos de inversiones en valores (véanse los párrafos 13.8–13.12).

24. Por último, los datos sobre lo que se les debe a algunos acreedores pueden obtenerse en algunos casos de fuentes externas, como la deuda ante organismos financieros internacionales, o los datos sobre pasivos no bancarios ante bancos extranjeros que pueden cotejarse con las estadísticas bancarias internacionales del Banco de Pagos Internacionales (BPI) (véanse el párrafo 12.31 y www.bis.org/statistics/). Algunos compiladores pueden utilizar los datos proporcionados por bancos no residentes al BPI en relación con préstamos a instituciones no bancarias residentes para complementar otras fuentes de datos sobre la deuda externa (véase el apéndice 3, Estadísticas bancarias territoriales [BPI]).

Otras cuestiones

25. Las transacciones de reorganización de la deuda son comunes en las operaciones relacionadas con la deuda externa (véase el recuadro 8.1). El capítulo 8 describe la reorganización de la deuda y ofrece pautas que explican cómo afecta a la medición del saldo bruto de la deuda externa. Estas pautas se aplican a las transacciones de reorganización de la deuda externa del sector privado. Estas transacciones del sector privado se llevan a cabo caso por caso, a veces dentro del marco del Club de Londres. Se presentan los cuatro principales tipos de reorganización de la deuda —condonación, reprogramación o refinanciamiento, conversión y asunción—(véanse los párrafos 8.8–8.10) y se analiza el tratamiento estadístico de cada una. Por ejemplo, la reprogramación y el refinanciamiento implican una enmienda de un contrato vigente y/o su reemplazo con un contrato nuevo, generalmente con una prórroga de los pagos de servicio de la deuda (véanse los párrafos 8.17–8.18); y todo cambio convenido de las condiciones de un instrumento de deuda debe registrarse como la creación de un nuevo instrumento de deuda, al tiempo que se extingue la deuda original (véanse los párrafos 8.22–8.24). Análogamente, tanto en las conversiones como en el pago anticipado de la deuda, se registra una reducción del saldo bruto de la deuda externa por el valor de los instrumentos de deuda extinguidos, independientemente del valor del crédito (o activos) de contrapartida que se provea.

26. La presentación de información adicional sobre determinados pasivos contingentes explícitos para la totalidad de la economía es algo que recomiendan el capítulo 4 (cuadro 4.7: Saldo neto total de la deuda externa) y el capítulo 9, cuyo cuadro 9.3 presenta la deuda externa de acuerdo con el concepto de riesgo “final”, ampliando los datos basados en la residencia para tener en cuenta en qué medida la deuda externa está garantizada por residentes a favor de no residentes. Los montos de los pasivos de deuda de un país frente a acreedores no residentes podrían exceder de los montos registrados como deuda externa sobre la base de la residencia si sus residentes proveen garantías a no residentes que podrían llegar a ejecutarse. Además, si las sucursales de instituciones nacionales situadas en el extranjero experimentaran dificultades económicas y sus propias oficinas centrales tuvieran que proveer fondos, podrían crear un drenaje de recursos para la economía nacional. De hecho, eso es lo que ocurrió en algunas economías durante la crisis mundial de 2008–2009 (véase el párrafo 9.42).

27. En algunos casos puede resultar difícil obtener datos para compilar estos cuadros sobre determinados pasivos contingentes explícitos del sector privado. Estas obligaciones “fuera del balance” incluyen: 1) el valor de garantías de pasivos de deuda externa de residentes (pasivos de una unidad de un sector residente, cuyo servicio está contractualmente garantizado por una unidad de otro sector residente en la misma economía que el deudor; véase el párrafo 4.20) y 2) garantías transfronterizas; o sea, la deuda de un no residente frente a un no residente cuyo pago a los acreedores está garantizado por una entidad residente en virtud de un contrato jurídicamente vinculante, y la deuda ante un no residente de una sucursal no residente que es jurídicamente dependiente de una entidad residente (véase el párrafo 9.44).

28. Los vínculos y la congruencia entre las estadísticas de la deuda externa y de la PII se analizan en los párrafos 7.48–7.51 y en el apéndice 4. Los pasivos de deuda externa bruta se clasifican en la PII por sector institucional (y los pasivos de deuda entre dos afiliadas se incluyen en la inversión directa). Como los pasivos de deuda de sociedades captadoras de depósitos excepto el banco central y otros sectores, y los pasivos de deuda incluidos en inversión directa, podrían incluir deuda externa del sector público y privado, en principio no hay una manera directa de compilar la deuda externa del sector privado partiendo del estado regular de la PII4.

En términos de la atribución por sector institucional, la clasificación de una sociedad del sector privado como sociedad captadora de depósitos excepto el banco central, otras sociedades financieras o sociedad no financiera depende de la índole de la actividad económica que realiza.

“Política general” se refiere, en un sentido amplio, a las principales políticas financieras y operativas relacionadas con los objetivos estratégicos de la sociedad como productor de mercado. Véanse más detalles en los párrafos 4.77–4.80 del SCN 2008. Para consultar una definición del control de una sociedad por parte de una unidad gubernamental y una definición de sociedad pública, véase Estadísticas de la deuda del sector público: Guía para compiladores y usuarios (2011), párrafos 2.17 y 2.19, respectivamente.

La deuda externa del sector privado con garantía pública se define como los pasivos de deuda externa del sector privado cuyo servicio está contractualmente garantizado por una unidad pública residente en la misma economía que el deudor (véase el capítulo 5).

Según el MBP6, las sociedades públicas pueden figurar como partidas suplementarias en el sector o subsector de las sociedades financieras y no financieras, según corresponda (véase el MBP6, párrafo 4.108).

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