Chapter

Capítulo 9. Algunas herramientas para el análisis de la deuda del sector público

Author(s):
International Monetary Fund
Published Date:
December 2013
Share
  • ShareShare
Show Summary Details

En este capítulo se presentan algunas herramientas analíticas específicas que se utilizan para analizar tres aspectos de las estadísticas de la deuda del sector público: i) análisis de sostenibilidad de la deuda (ASD), ii) análisis de cartera, y iii) análisis del riesgo fiscal y la vulnerabilidad.

A. Introducción

9.1 En estadística y contabilidad se está llevando a cabo una significativa labor para incorporar consideraciones de viabilidad en las mediciones de la deuda del sector público. Si bien es probable que tome algún tiempo adoptar normas en esta materia, algunas aplicaciones están ganando aceptación general en forma gradual. Este capítulo es una introducción a los análisis de sostenibilidad de la deuda, los análisis de cartera y los análisis de riesgo y vulnerabilidad fiscal, que se encuentran en distintas etapas de definición y desarrollo1. Estas formas de análisis se basan en estadísticas sobre la deuda para responder diversas interrogantes hipotéticas sobre la viabilidad y la vulnerabilidad.

B. Análisis de sostenibilidad de la deuda

9.2 El análisis de sostenibilidad de la deuda (ASD) tiene por objeto evaluar la capacidad de un país para financiar su programa de políticas económicas y el consiguiente servicio de la deuda sin ajustes excesivos que puedan comprometer su estabilidad macroeconómica y/o la de sus socios económicos (véase el recuadro 9.1). Como parte de la labor del FMI para detectar, prevenir y resolver mejor posibles crisis, en 2002 se estableció un marco formal para llevar a cabo el análisis de la sostenibilidad de las deudas externa y del sector público2. Este marco procura dotar de una mayor exactitud, eficacia, disciplina y transparencia a los ASD.

Recuadro 9.1.Definición de sostenibilidad de la deuda

Una deuda es sostenible cuando se espera que un prestatario pueda continuar atendiendo el servicio de su deuda sin tener que recurrir a una corrección desproporcionada de sus ingresos y gastos. Así, la sostenibilidad refleja la solvencia, liquidez y capacidad de ajuste de un país:

  • Un gobierno es solvente si el valor presente (VP) de su gasto primario actual y futuro (neto de intereses) no es mayor que el valor presente3 de su flujo actual y futuro de ingresos.

  • Un gobierno es líquido si puede refinanciar en forma ordenada sus obligaciones de deuda próximas al vencimiento.

  • La sostenibilidad de la deuda también incluye el concepto de que los ajustes del gasto y el ingreso están sujetos a límites sociales y políticos que determinan la voluntad de un país para pagar (en contraposición a su capacidad económica de pago).

1. Marco de análisis de sostenibilidad de la deuda

9.3 El marco de ASD comprende dos evaluaciones complementarias de la sostenibilidad de: i) la deuda total del sector público y ii) la deuda externa total (es decir, la deuda pública y privada). Se centra en la deuda bruta en lugar de la neta, a fin de facilitar la comparabilidad de la información entre países, ya que normalmente no se dispone de los datos sobre la posición de activos de manera oportuna y constante. La evaluación tanto de la deuda del sector público como de la deuda externa se efectúa comparando la evolución de los indicadores de la deuda en un escenario base y en una serie de pruebas de sensibilidad. El escenario base se elabora a partir de un conjunto de proyecciones macroeconómicas que articula las políticas económicas programadas por el gobierno.

Recuadro 9.2.Evaluación de la sostenibilidad de la deuda

La sostenibilidad de la deuda puede evaluarse en función de distintos indicadores de deuda y servicio de la deuda en relación con indicadores sobre la capacidad de reembolso. La capacidad de reembolso puede medirse en función del PIB, del valor de las exportaciones o del ingreso fiscal:

  • Los coeficientes respecto al PIB permiten ajustar los indicadores en función del tamaño de la economía.

  • Los coeficientes respecto a las exportaciones indican si se puede esperar o no que el país genere suficientes divisas para cumplir en el futuro con sus obligaciones por concepto de la deuda externa.

  • Los coeficientes respecto a los ingresos fiscales miden la capacidad del gobierno para movilizar recursos internos a los efectos de reembolsar deuda.

El indicador más adecuado de la capacidad de reembolso depende de las restricciones que son más limitantes para un país determinado. Los coeficientes del volumen de la deuda respecto a las medidas de la capacidad de reembolso indican la carga representada por las futuras obligaciones de un país y por lo tanto reflejan los riesgos de solvencia a largo plazo, mientras que la evolución cronológica de los coeficientes del servicio de la deuda indica la probabilidad y la posible cronología de los problemas de liquidez.

Si bien los coeficientes de sostenibilidad de la deuda generalmente se basan en el valor nominal de la deuda, en el caso de países con acceso a financiamiento concesional, el valor presente de la deuda es un indicador más exacto de la carga de los futuros pagos por servicio de la deuda.

Al diseñar estrategias de endeudamiento apropiadas han de tenerse en cuenta también las circunstancias específicas del país. La capacidad de un país para absorber nuevo financiamiento en forma productiva y a la larga reembolsar su deuda depende de diversos factores, muchos de ellos estructurales, tales como la propensión al ahorro del sector privado; el grado de desarrollo financiero de la economía; el crecimiento de la productividad; la capacidad del gobierno para ampliar la base tributaria, elevar las tasas tributarias, y comprimir el gasto público; y la evolución demográfica.

El marco requiere que se especifiquen en forma explícita los supuestos y los parámetros principales que subyacen al escenario base y a las pruebas de estrés. Tanto en el escenario base como en las pruebas de estrés la evolución de los indicadores de deuda permiten evaluar la vulnerabilidad del país a los shocks.

9.4 La evaluación tiene un triple objetivo:

  • Evaluar la situación de la deuda corriente, que incluye la posición de saldo pendiente de pago, la estructura de su vencimiento, la composición de la tasa de interés fija o variable, y la composición por monedas y por acreedor.

  • Identificar vulnerabilidades en la estructura de la deuda o en el marco de la política económica para poder modificar la política económica antes de que surjan dificultades de pago.

  • En caso de que dichas dificultades se hayan presentado o estén a punto de presentarse, examinar el efecto de las orientaciones de las políticas alternativas para estabilizar la deuda.

9.5 Los resultados del ASD no deben interpretarse en forma mecánica o rígida, sino que deben evaluarse en el marco de las características pertinentes del país, como la trayectoria de las políticas económicas del país y su margen de maniobra para adoptarlas. Por ejemplo, en un país podría ser políticamente difícil mantener una cierta evolución del resultado primario (que tiene efectos críticos sobre la trayectoria de los coeficientes de endeudamiento), mientras que en otro no. El grado de exposición a diversos riesgos de mercado (por ejemplo, riesgo de tasa de interés o riesgo de refinanciamiento) también es una consideración crítica al evaluar la sostenibilidad de la deuda (véase el recuadro 9.2). Por lo tanto, los ASD aportan información valiosa para el diseño de la política macroeconómica pero no pueden por sí solos determinar una trayectoria óptima de endeudamiento.

2. Marco de análisis de sostenibilidad de la deuda (ASD) para los países de bajo ingreso

9.6 El marco de ASD descrito es más adecuado para los países que no sean de bajo ingreso4. Los países de bajo ingreso difieren en que tienen ingentes necesidades de desarrollo en relación con sus recursos; dependen en gran medida de la ayuda externa; son más susceptibles a los shocks externos e internos, así como a una mayor incertidumbre sobre el rendimiento de las inversiones públicas; tienen bases limitadas de producción y exportación, a menudo concentradas en un reducido número de productos básicos primarios cuyos precios se determinan en los mercados mundiales; y presentan una tendencia a exhibir políticas e instituciones más débiles, incluso en la implementación de proyectos y en la gestión de la deuda.

9.7 Para garantizar que estas características se tengan debidamente en cuenta en los ASD, en 2005 el Banco Mundial y el FMI establecieron en forma conjunta un marco de sostenibilidad de la deuda para los países de bajo ingreso (MSD)5. El MSD modifica el marco general del análisis de sostenibilidad de la deuda antes descrito con el fin de reflejar las circunstancias de los países de bajo ingreso. Por ejemplo, utiliza un horizonte de proyección de 20 años en contraposición al período de 5 años de los ASD de otros países, para reflejar el vencimiento a más largo plazo de la deuda de los países de bajo ingreso. Asimismo, los indicadores de deuda de los países de bajo ingreso se expresan en términos del valor presente, ya que su deuda es predominantemente concesional. Por último, para los países de bajo ingreso, el marco del análisis de sostenibilidad de la deuda se amplía para incluir una calificación explícita del riesgo de problemas graves de deuda externa. Normalmente, un componente importante de la deuda externa es la deuda del sector público.

9.8 El MSD es, ante todo, una herramienta para ayudar a las autoridades a encontrar un equilibrio entre el logro de los objetivos de desarrollo y el mantenimiento de la sostenibilidad de la deuda. El MSD orienta el diseño de políticas que ayudan a prevenir la aparición, o reaparición, de problemas graves de deuda en los países de bajo ingreso6. Se basa en tres pilares:

  • Un análisis normalizado y prospectivo de la deuda externa y del sector público, así como de su vulnerabilidad a los shocks (se calcula un escenario base, escenarios alternativos y escenarios de pruebas de estrés normalizadas).

  • Una evaluación de la sostenibilidad de la deuda, que incluye una calificación explícita del riesgo de problemas graves de deuda externa.

  • Recomendaciones sobre una estrategia de endeudamiento (y de concesión de préstamos) que limite el riesgo de problemas graves de deuda.

9.9 Conforme al MSD, los países se clasifican en tres grupos según el desempeño de sus políticas económicas: sólido, intermedio y débil (véase el cuadro 9.1)7. Se utilizan distintos umbrales indicativos de las cargas de la deuda dependiendo de la categoría de desempeño. Los umbrales correspondientes a los países con desempeño más sólido son los más altos, lo cual indica que en los países con políticas acertadas la acumulación de la deuda es menos riesgosa.

Cuadro 9.1.Umbrales de la carga de la deuda conforme al marco de sostenibilidad de la deuda (MSD)
Valor presente (VP) de la deuda como porcentaje deServicio de la deuda como porcentaje de
ExportacionesPIBIngresoExportacionesIngreso
Política deficiente100302001525
Política intermedia150402502030
Política sólida200503002535

9.10 Actualmente, solo se compilan calificaciones de riesgo para la deuda externa. Si bien es posible compilar coeficientes similares para la deuda del sector público, no hay umbrales generalmente aceptados para el riesgo de problemas graves de deuda total del sector público. Esto se debe en parte a las diferencias conceptuales entre la deuda externa e interna. Sin embargo, el MSD también tiene en cuenta el riesgo que plantea la acumulación de deuda interna y reconoce la naturaleza distinta de estos riesgos8.

9.11 El riesgo de problemas graves de deuda externa se evalúa comparando los indicadores de la carga de la deuda externa con los umbrales indicativos de la carga de la deuda que dependen de la política económica9. Los umbrales reflejan las conclusiones empíricas en el sentido de que los niveles de deuda externa que son sostenibles para los países de bajo ingreso están influenciados por la calidad de sus políticas económicas e instituciones10, que se miden con el índice de evaluación de las políticas e instituciones nacionales (EPIN) que el Banco Mundial compila anualmente.

9.12 En el MSD hay cuatro calificaciones de problemas graves de deuda externa11:

  • Riesgo bajo: Todos los indicadores de la carga de la deuda están muy por debajo de los umbrales.

  • Riesgo moderado: Los indicadores de la carga de la deuda están debajo de los umbrales del escenario base, pero las pruebas de estrés indican que los umbrales se traspasan si se producen shocks externos o cambios abruptos en las políticas macroeconómicas.

  • Riego alto: Uno o más indicadores de la carga de la deuda traspasan los umbrales del escenario base.

  • Problemas graves de deuda: El país ya está teniendo dificultades de reembolso.

9.13 Desde su implantación en 2005, el MSD ha pasado a ser una herramienta eficaz del análisis de sostenibilidad de la deuda en los países de bajo ingreso. Muchos donantes, prestamistas y prestatarios utilizan activamente el MSD para determinar montos y tipos de financiamiento que sean congruentes con la viabilidad de la deuda externa o la del sector público a largo plazo y que permitan avanzar hacia el logro de los objetivos de desarrollo. El MSD también ayuda a otros prestamistas a coordinar e implantar políticas de crédito sostenibles. Por ejemplo, en enero de 2008 el Grupo de Trabajo de la OCDE sobre Créditos para la Exportación y Garantías Crediticias acordó un conjunto de principios y directrices para la concesión de préstamos sostenibles a los países de bajo ingreso12..

9.14 El MSD mejora el acceso, la calidad, la comparabilidad y la puntualidad de la información sobre la situación de la deuda de los países de bajo ingreso. Los ASD de los países de bajo ingreso se publican anualmente en los sitios web externos del FMI y del Banco Mundial13. Las actualizaciones regulares de los ASD permiten que las partes interesadas basen sus decisiones en los acontecimientos más recientes y sirven para detectar y vigilar factores incipientes de vulnerabilidad. Desde fines de 2009, la formulación de los límites de endeudamiento de los programas respaldados por el FMI se basan en gran medida en los resultados de los ASD. Más concretamente, los países con menores vulnerabilidades en materia de deuda (según el ASD) tienen más flexibilidad para trazar sus estrategias de endeudamiento, incluso en lo referente a la obtención de préstamos no concesionales.

9.15 La eficacia del MSD depende de su adaptabilidad y uso generalizado. El FMI y el Banco Mundial vigilan continuamente la cambiante evolución del financiamiento de los países de bajo ingreso y adaptan los elementos del marco según corresponda para afrontar nuevos obstáculos. Por ejemplo, el MSD toma en cuenta el efecto de la inversión del sector público sobre el crecimiento y la función de las remesas como fuente de financiamiento externo, y adopta un enfoque flexible para el tratamiento de la deuda externa de las sociedades públicas14.

C. Análisis de cartera y estrategia para la gestión de la deuda a mediano plazo

9.16 La Estrategia para la gestión de la deuda a mediano plazo (MTDS, por sus siglas en inglés), elaborada por el Banco Mundial y el FMI, proporciona un marco para formular una estrategia eficaz para la gestión de la deuda del sector público; es decir, a fin de lograr una composición adecuada de la cartera de deuda del sector público basada en un análisis de costo-riesgo y que refleje las preferencias del gobierno con respecto a las ventajas y desventajas relativas entre costo y riesgo. Es una herramienta para evaluar y gestionar el riesgo que entrañan las distintas composiciones de la deuda; facilitar la coordinación con la gestión fiscal y monetaria y mejorar la transparencia. Pone en práctica los objetivos de gestión de la deuda trazados por las autoridades; por ejemplo, asegurar que se satisfagan las necesidades de financiamiento y las obligaciones de pago del gobierno al más bajo costo posible en concordancia con un grado de riesgo prudente. El marco de la MTDS hace hincapié en la necesidad de datos correctos sobre la gestión de la deuda del sector público15.

9.17 La elaboración de estrategias eficaces para la gestión de la deuda a mediano plazo exige el reconocimiento de una serie de interdependencias importantes (véase el gráfico 9.1). En teoría, estas estrategias deberían incorporarse en un marco general que incluya lo siguiente:

Gráfico 9.1.Interdependencias que deben tenerse en cuenta al formular estrategias eficaces para la gestión de la deuda a mediano plazo

Recuadro 9.3.Evaluación de las disyuntivas costo-riesgo

La especificación de una Estrategia para la gestión de la deuda a mediano plazo (MTDS, por sus siglas en inglés) exige un análisis detallado de los costos y riesgos de la cartera de deuda. Para ello, el administrador de la deuda debe indicar las definiciones pertinentes tanto del costo como del riesgo. Los indicadores clave del costo son los siguientes:

  • Costo de interés: Esencial para la preparación del presupuesto.

  • Intereses/PIB o intereses/ingresos (con el interés ajustado para tener en cuenta los efectos de capitalización e indexación): Capta la carga económica de la deuda.

  • El valor presente de deuda/PIB (o deuda/PIB, si la deuda es no concesional): También capta la magnitud de la carga de la deuda.

Los indicadores clave del riesgo de cartera que revisten interés para los administradores de la deuda se describen en “Developing a Medium-term Debt Management Strategy: Guidance Note for Country Authorities”, FMI y Banco Mundial (marzo de 2009).

Al evaluar las ventajas y desventajas relativas entre costo y riesgo, la atención suele centrarse en el riesgo de mercado (es decir, la exposición a variaciones de las tasas de interés y los tipos de cambio), donde el riesgo se mide como la posibilidad de que el costo se aparte del resultado esperado. Sin embargo, la gestión eficaz de la deuda implica manejar un espectro de riesgos que también incluyen el riesgo de refinanciamiento/renovación y el riesgo operacional. Por ejemplo, la materialización del riesgo de refinanciamiento —es decir, el riesgo de que la deuda deberá refinanciarse a un costo extraordinariamente alto, o de que, en casos extremos, resulte imposible refinanciarla— puede dar lugar a aumentos muy fuertes de los costos de financiamiento del gobierno, o a la imposibilidad de refinanciar préstamos próximos a vencer. Este riesgo puede agravarse si se recurre en exceso a ciertos acreedores o a ciertos segmentos del mercado para obtener financiamiento, o puede agravarse también por el régimen cambiario que se elija. Por ejemplo, en un régimen de tipo de cambio fijo el riesgo de refinanciamiento es mucho más importante ya que el tipo de cambio no puede ajustarse a las condiciones del mercado.

  • Análisis de sostenibilidad de la deuda.

  • Consideraciones sobre el marco económico general.

  • Un análisis de costo-riesgo de las diversas estrategias de financiamiento disponibles.

  • Un plan anual de obtención de préstamos que ponga en práctica la estrategia en el período presupuestario inmediato.

  • Planes de desarrollo del mercado.

9.18 Para determinar la estrategia adecuada de gestión de la deuda, debe evaluarse el desempeño de estrategias alternativas en cuanto a sus efectos sobre los costos y riesgos (véase el recuadro 9.3 y el gráfico 9.1). El costo de seguir cada estrategia debe evaluarse en el marco de un escenario base para variables macroeconómicas y de mercado de importancia clave, y en diversos escenarios de riesgo. Para que la elección de la estrategia y las futuras decisiones asociadas en materia de endeudamiento sean robustas, es crucial que los escenarios de riesgo se identifiquen en forma apropiada y que reflejen una comprensión cabal del marco macroeconómico. Por ejemplo, sería importante comprender correctamente la forma en que la interacción entre el interés nominal, los tipos de cambio y la inflación afectan coeficientes clave, como intereses/PIB o valor presente de la deuda/PIB.

9.19 Las necesidades en materia de datos para especificar una MTDS son relativamente exigentes. Los países deben contar con un sistema sólido de contabilización de la deuda para proporcionar una base de datos exacta, coherente y completa de la deuda pública interna, externa y garantizada. Un buen sistema de registro de la deuda debería proporcionar fácilmente lo siguiente16:

  • Un desglose exacto de la deuda nominal pendiente en función de diversas características, como composición por monedas, composición por acreedores, vencimiento original y residual, tipo de concesionalidad y composición por instrumento (incluso por tipo de tasa de interés).

  • Calendarios de reembolso y de pago de intereses de diversas categorías de deuda.

  • Algunos indicadores de cartera básicos, como el plazo promedio hasta el vencimiento17, el plazo promedio hasta la redeterminación (de la tasa de interés)18, la proporción de la deuda en moneda extranjera, la proporción de la deuda con tasas de interés variables, etc.

  • Calendarios de pago de intereses y de amortización de préstamos individuales y títulos, junto con las correspondientes notificaciones de pago.

9.20 Lo ideal sería que el sistema estuviera interconectado con otros sistemas clave, tales como: i) el sistema que se utiliza para efectuar los pagos del servicio de la deuda; ii) el sistema de gestión de transacciones (cuando corresponda); iii) el sistema de subastas (si es independiente del sistema de gestión de transacciones); y iv) los sistemas de información para la gestión financiera y los sistemas contables del gobierno.

D. Riesgo fiscal y vulnerabilidad

9.21 Los riesgos fiscales que contribuyen a la vulnerabilidad de las finanzas públicas van más allá de los que pueden detectarse en el marco del análisis de cartera antes descrito. A nivel más general, los riesgos fiscales pueden definirse como cualquier diferencia potencial entre los resultados fiscales reales y los esperados (por ejemplo, los resultados fiscales y la deuda del sector público). Estas desviaciones pueden ocurrir, por ejemplo, porque los presupuestos se basan en supuestos que, en definitiva, quizá no se materialicen, o porque inicialmente las operaciones se llevan a cabo fuera del presupuesto.

9.22 Entre las fuentes de riesgo se encuentran los shocks imprevistos de variables macroeconómicas (crecimiento económico, precios de productos básicos, tasas de interés o tipos de cambio) así como peticiones de diversos tipos de pasivos contingentes (es decir, obligaciones desencadenadas por un suceso incierto). Estos pasivos contingentes pueden ser explícitos (es decir, definidos por ley o contrato, por ejemplo, garantías de deudas) o implícitos (es decir, obligaciones gubernamentales morales o previstas, basadas en presiones o expectativas públicas, como el rescate de bancos o entidades del sector público). Entre los pasivos contingentes implícitos se encuentran los posibles costos fiscales de las crisis bancarias y los desastres naturales, la cobertura de pérdidas de sociedades públicas o gobiernos locales, o ejecuciones de garantías, especialmente en el caso de asociaciones público-privadas (APP), y obligaciones futuras a largo plazo por concepto de beneficios de la seguridad social.

1. Informe sobre riesgos fiscales

9.23 Como primer paso hacia el análisis integral y la gestión del riesgo fiscal, el FMI recomienda la preparación y publicación de un informe sobre riesgos fiscales, que deberá elevarse a la legislatura como parte del presupuesto anual19. Uno de los principales cometidos de este informe es proporcionar un marco para comprender y gestionar los pasivos contingentes y, más en general, ayudar a los gobiernos a decidir la magnitud de los riesgos que se asumirán.

9.24 El informe sobre riesgos fiscales debe incluir una enumeración completa de los riesgos que afronta el gobierno, junto con la probabilidad, u otra forma de evaluación, de que se materialice cada uno de esos riesgos, en la medida en que dicha información exista y la divulgación de la misma no genere riesgo moral. Dicho informe es necesariamente actualizable y parcialmente cualitativo (en lugar de estrictamente estadístico), ya que la información disponible sobre distintos tipos de riesgos varía.

9.25 Incluso la mera identificación de los riesgos fiscales servirá para tomar decisiones más informadas sobre la gestión de riesgo y promoverá respuestas de políticas más tempranas y fluidas (por ejemplo, las medidas compensatorias pueden identificarse de antemano).

9.26 Si bien los riesgos pueden identificarse en forma adecuada sin disponer de este informe, el compromiso de divulgar públicamente la información sobre los riesgos fiscales somete la evaluación de los riesgos a un escrutinio adicional. Una política transparente de divulgación debería reforzar la exactitud y la cobertura de la información sobre los riesgos.

2. Análisis del riesgo fiscal

9.27 Una evaluación de riesgos fiscales es un instrumento que ayuda a los gobiernos a definir una estrategia para gestionar cualquier tipo de deuda (y otros pasivos y activos) que hayan optado por mantener y para decidir la deuda que debería incorporarse en una cartera a largo plazo y la que debería disponerse20. Si bien los riesgos fiscales pueden ser analizados en forma separada, distintos riesgos pueden contrarrestarse parcialmente entre sí o pueden ocurrir bajo circunstancias diferentes.

9.28 Para hacerse una idea sobre el riesgo global de la solvencia del sector público, es importante efectuar una evaluación que abarque simultáneamente los distintos riesgos. Esto debe hacerse analizando escenarios alternativos. Al igual que en los ASD, estos deben incluir las consecuencias de la evolución de las variables macroeconómicas, pero también deben examinar las implicaciones de supuestos acerca de los siguientes factores: la probabilidad de que ocurran diversos pasivos contingentes; y los precios y las tasas de recuperación de los activos financieros en el balance del gobierno.

9.29 La compilación de estadísticas exactas del sector público es un paso crucial para llevar a cabo dicha evaluación:

  • La cobertura institucional de las estadísticas utilizadas para evaluar los riesgos fiscales debe ser tan amplia como sea posible, a fin de abarcar todas las actividades que puedan incidir en las finanzas públicas (incluidas las actividades cuasifiscales). Por lo tanto, las estadísticas también deben cubrir, en la medida de lo posible, otras entidades del sector público (por ejemplo, fondos extrapresupuestarios, sociedades públicas no financieras, el banco central y otras sociedades públicas financieras) que tal vez no estén incluidas en la definición de gobierno central o general pero que podrían generar riesgos fiscales significativos.

  • El alcance de estas estadísticas también debe ser lo más amplio posible, para que incluya datos sobre los flujos y las posiciones de saldos presentadas en un balance detallado del sector público (utilizando un marco integrado, como el sistema de estadísticas de las finanzas públicas (EFP)). Asimismo, debe divulgarse información sobre pasivos contingentes implícitos o explícitos (por ejemplo, véase una presentación de pasivos contingentes explícitos y obligaciones netas por futuras prestaciones de la seguridad social en el cuadro 5.12).

  • Para proporcionar una evaluación exacta de la situación financiera del sector público, debe prestarse especial atención a la calidad de las estadísticas, especialmente en lo referente a la estimación del valor de mercado de los activos y pasivos.

Referencias

    Barkbu, B., Beddies, C. y M.Le Manchec,2008. The Debt Sustainability Framework for Low-Income Countries. Occasional Paper 266 (Washington: Fondo Monetario Internacional).

    Fondo Monetario Internacional (FMI), 2003, “Sustainability Assessments—Review of Application and Methodological Refinements” (Washington). Disponible en Internet: www.imf.org/external/np/pdr/sustain/2003/061003.htm.

    Fondo Monetario Internacional (FMI), y Asociación Internacional de Fomento (AIF), 2003, “Debt Sustainability in Low-Income Countries—Toward a Forward-Looking Strategy” (Washington). Disponible en Internet: www.imf.org/external/pp/longres.aspx?id=210.

    Fondo Monetario Internacional (FMI), 2004a, “Debt-Sustainability in Low-Income Countries—Proposal for an Operational Framework and Policy Implications” (Washington). Disponible en Internet: www.imf.org/external/pp/longres.aspx?id=41.

    Fondo Monetario Internacional (FMI), 2004b, “Debt Sustainability in Low-Income Countries— Further Considerations on an Operational Framework and Policy Implications” (Washington). Disponible en Internet: www.imf.org/external/pp/longres.aspx?id=440.

    Fondo Monetario Internacional (FMI), 2004c, “Operational Framework for Debt Sustainability in Low Income Countries—Implications for Fund Program Design” (Washington). Disponible en Internet: www.imf.org/external/pp/longres.aspx?id=479.

    Fondo Monetario Internacional (FMI), 2005, “Operational Framework for Debt Sustainability Assessments in Low-Income Countries—Further Considerations” (Washington). Disponible en Internet: www.imf.org/external/pp/longres.aspx?id=412.

    Fondo Monetario Internacional (FMI), 2006a, “Review of Low-Income Country Debt Sustainability Framework and Implications of the Multilateral Debt Relief Initiative (MDRI)” (Washington). Disponible en Internet: www.imf.org/external/pp/longres.aspx?id=557.

    Fondo Monetario Internacional (FMI), 2006b, “Applying the Debt Sustainability Framework for Low-Income Countries Post Debt Relief” (Washington). Disponible en Internet: www.imf.org/external/pp/longres.aspx?id=3959.

    Fondo Monetario Internacional (FMI), 2008, “Staff Guidance Note on the Application of the Joint Fund-Bank Debt Sustainability Framework for Low-Income Countries” (Washington). Disponible en Internet: www.imf.org/external/pp/longres.aspx?id=4297.

    Kraay, A., y V.Nehru,2006, “When Is External Debt Sustainable?”, World Bank Economic Review, vol. 20, No. 3, págs. 34165.

    Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), Grupo de Trabajo de la OCDE sobre Créditos para la Exportación y Garantías Crediticias, 2008, “Principles and Guidelines to Promote Sustainable Lending Practices in the Provision of Official Export Credits to Low-Income Countries(Documento TAD/ECG/2008(1)) (París). Disponible en Internet: www.olis.oecd.org/olis/2008doc.nsf/LinkTo/NT00000962/$FILE/JT03238627.PDF.

Estos métodos se emplean para fines de la supervisión que ejerce el FMI, así como para la utilización de los recursos del FMI.

Véase FMI 2003.

Una forma común de representar la condición de solvencia es a través de la restricción presupuestaria intertemporal del gobierno, que es la capacidad del gobierno general para cubrir los costos del servicio de su deuda mediante ingresos futuros, medidos según su valor presente:

en donde Dt0 es la deuda bruta como proporción del PIB del año anterior a las proyecciones a largo plazo, PBt es el saldo primario estructural (ingresos menos gastos excluido el gasto por concepto de interés neto) como proporción del PIB en el momento t, y r es el diferencial entre la tasa de interés nominal y la tasa nominal de crecimiento del PIB.

Según la definición del Banco Mundial.

Una sigla adecuada probablemente sería MSD-PBI. No obstante, en la práctica la sigla MSD se usa ampliamente para referirse al marco de análisis de sostenibilidad de la deuda para países de bajo ingreso.

La diferencia entre los objetivos del MSD y los de los ASD realizados en el marco de la Iniciativa para los Países Pobres muy Endeudados (PPME) radica en que esta última se centra en la reducción de la carga de deuda existente a niveles sostenibles.

Se utiliza el índice de evaluación de las políticas e instituciones nacionales (EPIN) que elabora el Banco Mundial.

Para los DEG, en el ASD solo se incluyen las obligaciones por concepto de interés de la deuda neta; es decir, cuando las tenencias de DEG son menores que las asignaciones acumulativas.

Véase OECD 2008.

Véanse los documentos pertinentes en: http://www.imf.org/external/pubs/ft/dsa/lic.aspx.

El marco, que fue adoptado por los Directorios Ejecutivos del FMI y del Banco Mundial en marzo de 2009, se describe en el documento “Developing a Medium-Term Debt Management Strategy (MTDS): Guidance Note for Country Authorities”.

Véase también el capítulo 10 de esta Guía:

El plazo promedio hasta el vencimiento mide el plazo promedio ponderado de todos los pagos de principal de la cartera. Indica cuánto tiempo lleva, en promedio, refinanciar la cartera de deuda. Una disminución de este indicador significa que la cartera se está refinanciando con mayor frecuencia y por lo tanto está más expuesta a shocks de refinanciamiento.

El plazo promedio hasta la redeterminación es una medida del plazo promedio ponderado hasta que todos los pagos de principal de la cartera de deuda se someten a una nueva tasa de interés. En el caso de los bonos de cupón cero o bonos de cupón fijo, dicho plazo corresponde al vencimiento residual del bono. Para las obligaciones con interés variable, corresponde al momento en que se redetermina el próximo cupón. Como medida promedio, este indicador brinda información a lo largo del tiempo sobre las variaciones del período promedio de redeterminación de la cartera. Una disminución de este indicador significa que la cartera, en promedio, afronta una nueva tasa de interés con mayor frecuencia y por lo tanto está más expuesta a shocks de redeterminación.

Véase “Fiscal Risks: Sources, Disclosure, and Management”, Departmental Paper No. 09/01 del FMI, enero de 2009.

Véase “Disclosing Fiscal Risks in the Post-Crisis World”, Staff Position Note SPN/09/18 del FMI, julio de 2009.

    Other Resources Citing This Publication