Chapter

Trabajos en curso

Author(s):
Adriaan Bloem, Robert Dippelsman, and Nils Mæhle
Published Date:
December 2001
Share
  • ShareShare
Show Summary Details

A. Introducción

10.1. Los trabajos en curso se refieren a la producción que se extiende sobre más de un ejercicio. La medición de esa producción plantea el problema de tener que distribuir un proceso entre varios ejercicios. En vista de que los ejercicios contables de las CNT son más cortos, estas dificultades resultan relativamente más importantes que en las CNA.

10.2. El principio general de la contabilidad nacional es que la producción debe medirse al momento en que se realiza y debe valorarse a los precios vigentes en ese momento. En la mayoría de los casos, este tratamiento no presenta problemas porque el proceso de producción es corto y, por ende, la producción puede medirse según el valor del producto terminado. No obstante, cuando el proceso de producción trasciende un período contable, la producción necesita ser registrada en dos o más períodos. Esta producción resulta en productos semiacabados, denominados “trabajos en curso” en las cuentas de las empresas y en las cuentas nacionales. Como se afirma en el SCN 1993, “…la realidad económica se distorsionaría si la producción se tratara como si toda ella se hubiera obtenido en el momento en que ter-mina el proceso de producción” (párrafo 6.39). Asimismo, en los casos en que los precios hayan cambiado durante el proceso de producción, el precio pagado al final incluirá ganancias por tenencia (o, posiblemente, pérdidas) que deben excluirse para obtener una medida correcta de la producción.

10.3. Hay muchas actividades en las que los ciclos de producción duran más de un ejercicio contable. Incluso en el caso de procesos muy cortos, pueden existir trabajos en curso. Algunas actividades tienen ciclos de producción largos, y los trabajos en curso son particularmente importantes. Dichas actividades incluyen:

  • La agricultura, la cría de animales, la silvicultura y la pesca. En la agricultura, los cultivos pueden crecer por varios años. Del mismo modo, el crecimiento del ganado, los árboles, los cultivos de frutales, la viticultura y la acuacultura son casos en que la producción se realiza en más de un ejercicio antes de que el producto final se lleve al mercado. Asimismo, la lana suele cosecharse sólo una vez al año.

  • La manufactura. Los barcos, submarinos, aviones y algunos equipos pesados tienen ciclos de producción prolongados.

  • La construcción. El ciclo de producción suele ser bastante largo, y oscila entre unos cuantos meses en el caso de una casa, y varios años en el caso de un proyecto de ingeniería civil.

  • Los servicios. Como ejemplos de esta categoría cabe mencionar el cine, los servicios arquitectónicos y los grandes eventos deportivos.

10.4. En el presente capítulo se explorarán primero las razones generales por las que los productos semiacabados se consideran como producción. Posteriormente, se analizarán los principios de medición y algunas soluciones prácticas. En resumen, la solución para medir los trabajos en curso consiste en utilizar medidas de la producción basadas en los costos de los insumos trimestrales junto con valores o márgenes de beneficio correspondientes al proceso total. En los casos en que no se disponga de esos costos, pueden utilizar aproximaciones, tales como proporciones fijas1.

10.5. El registro de los trabajos en curso plantea dificultades especiales para la agricultura y las industrias conexas en vista de la incertidumbre que implica el hecho de que el proceso de producción depende de las fuerzas de la naturaleza, y también por la volatilidad de los precios. Además, puesto que el concepto de trabajos en curso no se aplica de manera general en estas industrias, su aplicación en las cuentas nacionales está expuesta a críticas que tachan este tipo de registro como artificial. Se ha sugerido que la mayoría de los problemas que supone la aplicación de los conceptos de trabajos en curso a la agricultura podrían resolverse mediante el ajuste estacional, pero debe subrayarse que el registro de los trabajos en curso y el ajuste estacional son cuestiones distintas, y que el registro de los trabajos en curso afecta las estimaciones no ajustadas estacionalmente. Estas cuestiones se examinan en la sección D2.

10.6. La inclusión de los trabajos en curso afecta muchos componentes de las cuentas, pero de manera uniforme, de modo que no crea discrepancias. Además de afectar la producción, también produce un efecto similar sobre los excedentes de explotación o el ingreso mixto y otros agregados del ingreso. Del lado del gasto, la producción en la forma de productos no acabados se clasifica ya sea como formación de capital fijo o como variaciones de existencias de trabajos en curso. Forma parte de la formación de capital fijo cuando el trabajo de construcción se realiza a contrato y se instala por etapas, o cuando se refiere a los bienes de capital producidos por cuenta propia por su eventual usuario final. En los demás casos, incluidas la construcción especulativa (es decir sin contrato y no para uso propio) y la mayor parte de la producción agropecuaria, los trabajos en curso se incluyen en las variaciones de existencias. Las transacciones financieras no resultan afectadas, salvo en el caso del trabajo de construcción a contrato, porque las variaciones de las estimaciones del ahorro quedan plenamente absorbidas por las estimaciones de la formación de capital fijo o las variaciones de existencias correspondientes a la misma unidad institucional. En el caso de la producción de un bien de capital a contrato, sin embargo, la totalidad del efecto sobre el ahorro del productor se trasladará a la cuenta financiera en forma de pagos recibidos por entregas y otras cuentas por cobrar devengadas.

10.7. El correcto registro de los trabajos en curso tiene la ventaja adicional de eliminar de las estimaciones las ganancias o pérdidas por tenencia relacionadas con la producción, lo que también debe hacerse en las CNA. El peligro potencial de dejar las ganancias o pérdidas por tenencia en las estimaciones puede ser grande, sobre todo si la inflación es considerable. Si los procesos de producción no se extienden más allá del ejercicio contable correspondiente a las CNA, se corre el riesgo de soslayar las ganancias o pérdidas por tenencia implícitas en el trabajo en curso al efectuar la compilación de estas cuentas. Un mensaje importante para los compiladores de las CNA es que también deben eliminar las ganancias o pérdidas por tenencia de sus estimaciones en los procesos de producción subanuales, no sólo para asegurar la congruencia entre las CNA y las CNT, sino también para obtener estimaciones correctas de las CNA.

B. ¿Por qué debe considerarse a los trabajos en curso como producción?

10.8. La producción es “una actividad en la que una empresa utiliza insumos para obtener productos” (SCN 1993, párrafo 6.6, las bastardillas son del autor). Por consiguiente, la producción es un proceso que lleva a un producto determinado, pero el registro de insumos y productos en las cuentas no viene determinado por el momento en que el producto acabado queda listo para su uso. En el párrafo 6.39 del SCN 1993 se aclara esta situación de la siguiente manera:

  • Por motivos de sencillez, la producción de la mayoría de los bienes o servicios se registra normalmente cuando se finaliza su producción. Sin embargo, si para obtener una unidad de producto se necesita mucho tiempo, entonces es preciso reconocer que dicha producción se obtiene mediante un proceso continuo en el tiempo y que se tiene que registrar como “trabajo en curso”.

10.9. Si bien es útil hacer hincapié en que la producción es un proceso y no el producto resultante, las definiciones giran en torno al hecho de que el reconocimiento y la medición de la producción dependen del significado de la palabra “producción”. En el SCN 1993, la producción no significa productos acabados, sino cualesquiera bienes o servicios que son “…susceptibles de ser vendidos en el mercado o al menos han de tener la capacidad de poder ser provistos de una unidad a otra…” (SCN 1993, párrafo 1.20). Por ejemplo, un proyecto de construcción semiacabado o un cultivo en crecimiento en el campo tienen la cualidad común de tener un valor que puede, al menos potencialmente, ser provisto a otra unidad, y, por ende, la producción puede ser reconocida y medida.

10.10. De no reconocerse el trabajo realizado en los productos semiacabados como producción, los insumos aparecerían en ejercicios distintos a los de la producción correspondiente. Como resultado, el valor agregado sería negativo en algunos ejercicios y desproporcionadamente elevado en otros. Por consiguiente, el significado del valor agregado en los ejercicios afectados quedaría abierto a discusión3.

10.11. Una objeción frecuente es que el registro del trabajo realizado en productos semiacabados como producción imprime una “falta de transparencia” a las cuentas. Es decir, crea una complejidad y artificialidad innecesarias y distorsiona la visión de la generación de ingreso y ahorro, ya que el producto no genera entradas de dinero antes de su venta. Pueden esgrimirse dos argumentos para rebatir esta opinión: Primero, las transacciones de las cuentas nacionales no implican necesariamente flujos efectivos de dinero; son bien conocidos los ejemplos de las transacciones de trueque y los salarios en especie. Segundo, también podría argumentarse que el desconocimiento del trabajo en curso resulta en artificialidad porque figurarían gastos en la producción sin ninguna relación aparente con el valor de la producción.

10.12. A veces se ha planteado que el registro de los trabajos en curso resulta pertinente para unidades individuales, pero que en el caso de la economía total, o incluso de industrias específicas, la agregación cancelaría entre sí los efectos de no registrar los trabajos en curso. No obstante, esto sólo sería aplicable a los casos de procesos de producción muy estables entre un período y otro, lo que probablemente no reflejaría las condiciones reales, sobre todo en el contexto de las CNT.

C. Medición de los trabajos en curso

1. Conceptos económicos

10.13. El punto de partida para las cuestiones teóricas y prácticas de la medición de la producción es la teoría económica. El principio general de valoración utilizado en la economía es el precio de transacción. En muy pocos casos, puede comercializarse un proyecto incompleto, como en el caso en que se traspasa la propiedad de un proyecto de construcción semiacabado o una finca con cultivos en crecimiento. No obstante, la situación más común es que los productos no se vendan hasta que estén terminados, de manera que no se dispone de precios de transacción para los productos semiacabados. Por consiguiente, se debe adoptar una convención para valorar la producción de cada período.

10.14. El principio habitual para la valoración de un artículo cuando no se produce una transacción es el precio equivalente al de mercado. El precio equivalente al de mercado es el que los compradores estarían dispuestos a pagar si desearan adquirir el producto semiacabado, o lo que los proveedores requerirían en pago por producirlo. Este valor equivale al costo total de los insumos utilizados en cada período más un margen de beneficio. Puesto que no existen márgenes de beneficio distintos para cada trimestre, éstos deben corresponder a la relación entre la producción y los costos de todo el ciclo de producción. Dicho de otro modo, el excedente neto de explotación se estima como si se devengara durante todo el ciclo de producción en forma proporcional a los costos de cada ejercicio.

10.15. En el resto de la sección, se examina la convención de valorar los trabajos en curso realizado en un determinado trimestre en función del costo de los insumos más un margen de beneficio y su aplicación en un contexto de contabilidad empresarial y de las cuentas nacionales. En la sección también se examinan los métodos aplicables a los casos de datos incompletos y la forma de contabilizar los efectos de las variaciones de precios que ocurran durante el período de producción.

2. Tratamiento de los trabajos en curso en la contabilidad de las empresas

10.16. La contabilidad empresarial enfrenta los mismos problemas para asignar los ciclos de producción incompletos a distintos períodos contables. La estimación del valor del trabajo realizado forma parte de un sistema contable en valores devengados. Las empresas que desean medir sus resultados deben valorar el trabajo realizado a fin de equiparar la producción con los gastos y evitar irregularidades en sus cuentas. A falta de precios observables, las cuentas de las empresas también deben corresponder a los costos de los insumos, con o sin cierto margen de beneficio.

10.17. No obstante, existen dos áreas de diferencia entre la práctica contable de las empresas y los conceptos económicos. Primero, las medidas de ingreso de las empresas no hacen distinción entre las ganancias por tenencia y la producción, en tanto que esta diferencia es fundamental para el análisis económico. Segundo, debido al principio de la prudencia en la contabilidad empresarial, el trabajo realizado se valoraría a cifras inferiores al precio previsto (es decir, sin margen de beneficio o con un margen subestimado), de modo que las utilidades no se contabilizan, o no en su totalidad, hasta que se realicen. Esta demora en reconocer las ganancias causa irregularidades al momento de concluir el trabajo, pero la congruencia de las series temporales es menos importante para la contabilidad de las empresas.

10.18. Existen tres opciones para clasificar el trabajo realizado en productos que tienen largos ciclos de producción:

  • para uso final propio;

  • a contrato, y

  • sobre una base especulativa (es decir, no se conoce el cliente final).

10.19. El trabajo para el uso final propio es aquél en que el productor es el usuario final, por ejemplo, cuando una compañía electrificadora construye sus propias plantas de generación o redes de distribución. En este caso, no existen precios de transacción, ni siquiera al concluir el proyecto. Por consiguiente, es la empresa misma quien mide la producción y lo ideal sería que utilice un precio equivalente al de mercado o, en casos más típicos, basados en los costos de los insumos, incluidos los costos de capital y administrativos. Si el proyecto se mide basándose en los costos, los datos ya se encuentran registrados en forma continua por parte del productor y no resulta más difícil medir la producción correspondiente a cada ejercicio que medir el proyecto entero.

10.20. En el caso del trabajo a contrato, existen diferentes mecanismos de pago posibles. Un precio puede ser fijado por adelantado o ser variable; o pagado en cuotas o al final del trabajo; los pagos por entrega se determinan en relación con el trabajo realizado. Siempre que existan pagos a cuenta que guarden una relación estrecha con el trabajo realizado, estos pagos constituyen una medida continua de la producción. No obstante, si los pagos son poco frecuentes, o demorados, o contienen un importante factor de gratificación al final, generarán una serie temporal engañosa, y una medida basada en los costos proporcionaría una mejor medida de la producción.

10.21. En el caso de los trabajos realizados sobre una base especulativa, no existen ingresos periódicos, y el valor final del producto no suele conocerse sino hasta después de concluido. Esta situación es común en la manufactura y en la construcción. Asimismo, muchos productos agropecuarios se parecen a la manufactura o a la construcción especulativa en que no se realizan ventas o el comprador no se conoce sino hasta después de terminado el producto. Sin embargo, al contrario de la manufactura y la construcción, los agricultores normalmente no realizan estimaciones del trabajo en curso en sus cuentas.

10.22. A menudo se dispone de medidas del trabajo en curso, sobre todo en el caso de los productores de mayor tamaño y más complejidad. Esas estimaciones tienen la ventaja de que los datos son transparentes y la estimación se realiza a nivel detallado y con información específica. No obstante, esos datos no son automáticamente adecuados. Por ejemplo, tal vez los pagos por entregas pueden no corresponder al trabajo realizado porque pueden existir grandes demoras o porque existe un gran elemento de bonificación al término del trabajo. También puede ser demasiado oneroso recopilar datos trimestrales de las empresas, por ejemplo, si el trabajo de construcción lo realizan muchos operadores pequeños que no están dispuestos a llenar cuestionarios estadísticos. O los datos trimestrales pueden ser muy irregulares si las ganancias sólo se incluyen al momento de la venta. En estas circunstancias, hay que derivar estimaciones para las cuentas nacionales ajustando las estimaciones de las empresas.

3. Medición en un contexto de las cuentas nacionales

10.23. Las recomendaciones del SCN 1993 para la valoración de productos incompletos siguen los conceptos económicos analizados en la subsección 1 de la presente sección y son, en parte, compatibles con las prácticas comerciales analizadas en la subsección 2. El SCN 1993 recomienda que se sigan las estimaciones de las empresas si éstas se aproximan a la producción, mencionándose los pagos por entregas correspondientes a un contrato (párrafo 6.74) y los bienes de capital para uso final propio (párrafo 6.85). Cuando no se dispone de datos aceptables sobre la producción trimestral de las empresas, el principio del SCN 1993 consiste en medir la producción de productos incompletos a partir de los costos correspondientes a cada período, añadiendo un margen de beneficio que guarda relación con el ciclo de producción entero. El SCN 1993 considera dos casos correspondientes a los datos sobre los márgenes de beneficio: uno en que se dispone de una estimación del valor del producto terminado (párrafo 6.77) y otro sin dicha estimación (párrafo 6.78).

10.24. Las variaciones de precios que ocurren en el curso del ciclo de producción afectan la medición de la producción. Cuando los precios varían, el valor eventual al momento de la finalización será diferente de la suma del valor del trabajo en curso realizado en los trimestres de producción porque los precios de ese tipo de producto han cambiado entre el momento en que se produjo y el momento en que se concluyó el producto. La diferencia representa las ganancias o pérdidas por tenencia. Para medir la producción, deben eliminarse de los precios de venta las variaciones de los precios ocurridas entre el momento en que se produjeron y el momento en que se venden los productos. Estos problemas pueden evitarse compilando primero estimaciones a precios constantes (para colocar todos los flujos en una base uniforme), y posteriormente derivando las estimaciones a precios corrientes basándose en las estimaciones a precios constantes. (Este método de deflactación y reflactación posterior se encuentra en los ámbitos conexos de la valoración de existencias y la medición del stock de capital, en los que la valoración también incluye precios correspondientes a períodos diferentes).

10.25. La medición de los costos de los insumos debe ser lo más completa posible. Los costos de los insumos deben incluir la remuneración de asalariados, el consumo intermedio, los impuestos a la producción y los costos del uso de tierras y capital (arriendos, consumo de capital fijo e intereses). En los casos en que los propietarios y los familiares no remunerados constituyan una fuente importante de mano de obra, es conveniente derivar un valor para estos insumos también. En la práctica, los datos de los costos pueden estar incompletos, así que debe realizarse el correspondiente ajuste en los márgenes de beneficio. Obviamente, parte del costo de los insumos corresponde al valor agregado (por ejemplo, la remuneración de asalariados), y otra parte se incluye en los excedentes de explotación o el ingreso mixto (por ejemplo, renta e intereses). Esto no significa, sin embargo, que ellos no puedan ser “costos de producción” que deben tenerse en cuenta al estimar la producción basándose en los costos.

10.26. La asignación de la producción sobre la base de los costos no siempre es completamente aplicable. Desde el punto de vista de los trabajos en curso, a saber, la asignación de la producción a los períodos en que ocurre la producción, lógicamente se deduce que no debe asignarse producción a períodos en que no ocurre ningún proceso de producción, aunque se siga incurriendo en costos. Esto se aplica en particular al costo del uso de tierras y capital, que puede no corresponder a los procesos de producción efectivos. Por ejemplo, los intereses de un préstamo para el financiamiento de un equipo se devengan durante la vigencia del préstamo, ya sea que el equipo se use o no. Un ejemplo de un caso en que esto puede ocurrir es la agricultura, en que la producción puede detenerse completamente durante ciertos períodos. Las industrias procesadoras de alimentos que dependen de cosechas también constituyen un ejemplo. En estos casos, es importante definir claramente los períodos de producción (por ejemplo, en los climas nórdicos los períodos de producción agrícola pueden incluir el otoño cuando se preparan los campos, excluir el invierno en que no se lleva a cabo ninguna actividad, y reiniciarse en la primavera con la siembra, fertilización, etc.).

10.27. En el ejemplo 10.1 se reúnen las cuestiones de medición que se han tratado hasta el momento. Se considera una situación ex post, es decir, después de concluido el producto, una vez conocido el precio final. Asimismo, se dispone de datos sobre el costo de los insumos. En el ejemplo, se utilizan el precio final y los datos sobre los costos para derivar una relación correspondiente al margen de beneficio de todo el proyecto. El ejemplo muestra la derivación de estimaciones de la producción y, a partir de ellas, el cálculo de las ganancias por tenencia4.

10.28. Es importante notar que, en el ejemplo, las ganancias por tenencia se excluyen de las medidas de producción. Por consiguiente, la producción asciende a 5040 en el ejemplo, no a 5800. Se supone una tasa considerable de aumentos de precios, de modo que las ganancias por tenencia son bastante elevadas en el ejemplo. También cabe anotar que la relación costo/ margen de beneficio se deriva a precios constantes (es decir, 4000/3000) y no a precios de transacción (es decir, 5800/3780) porque estos últimos incluyen ganancias por tenencia. Asimismo, vale la pena notar que las estimaciones trimestrales de la producción siguen, por definición, el mismo patrón trimestral que los costos. Puede observarse que el reconocimiento de los trabajos en curso se traduce en una serie menos irregular de la producción, pero no sustituye el ajuste estacional o el cálculo de las series de tendencia-ciclo, ya que las series seguirán sujetas a las estacionalidades o irregularidades de las series de costos.

Ejemplo 10.1.Estimación ex post de los trabajos en curso mediante:

a) Valor total del proyecto

b) Costos trimestrales

Objetivos del ejemplo:

a) Ilustrar la asignación de un total sobre la base de los costos.

b) Ilustrar la inclusión de las ganancias por tenencia en el valor total.

Considérese un proyecto de construcción especulativa que se realiza entre enero y diciembre de 1999. Se concluye y se vende a finales de diciembre 1999 por 5800. El objetivo es formular estimaciones de la producción para cada trimestre y excluir de dichas estimaciones las ganancias por tenencia. Se supone una elevada tasa de aumento de los precios para resaltar el efecto de las ganancias por tenencia.

Datos primarios
T1 1999T2 1999T3 1999T4 1999T1 2000
Índice de precios producción/insumo (promedio 1998 = 100)110,0120,0130,0140,0150,0
Costos de producción a precios corrientes:
Consumo intermedio160340530300
+ Remuneración de asalariados300310340400
+ Costo del uso de la tierra y el capital, etc.200250300350
= Costos de producción totales a precios corrientes66090011701050

Para simplificar los cálculos, se utiliza el mismo índice de precios para los insumos y los productos; pero, en principio, deben utilizarse medidas independientes para los precios.

Paso 1. Derivar el valor del proyecto a precios medios de 1998
Valor del deflactor al cierre del T4 19991/2(T4 1999 + T1 2000) = 145,0
Valor a precios medios de 19985800/1,45=4000
El valor del proyecto a precios medios de 1998 se estima deflactando el valor de venta con un deflactor de precios que refleja las variaciones de los precios de proyectos similares desde el promedio de 1998 hasta el cierre del T4 1999. El índice de precios dado mide el nivel medio de los precios en cada período de productos de construcción similares en relación con su precio promedio en 1998. Suponiendo una variación suavizada de los precios en el tiempo, el valor del deflactor al cierre del T4 1999 puede aproximarse a (140+150)/2=145.
Paso 2. Derivar costos a precios constantes
T1 1999T2 1999T3 1999T4 1999Total
Derivar costos a precios constantes6007509007503000
En paso 2, las estimaciones de insumos a precios constantes se derivan deflactando los valores a precios corrientes.

Paso 3. Derivar la relación producto/costo

Relación entre el producto y el costo a precios medios de 1998 - “relación de margen de beneficio”- (1,333) se deriva dividiendo el valor del proyecto (4000) por el costo total (3000). Se calcula la relación de margen de beneficio producto/costo correspondiente al proyecto. Debe derivarse a precios constantes para no incluir las ganancias por tenencia.

Paso 4. Derivar la producción a precios constantes y corrientes
T1 1999T2 1999T3 1999T4 1999Total
Producción a precios medios de 19988001000120010004000
Producción a precios corrientes8801200156014005040
La producción trimestral a precios de 1998 se deriva elevando el valor de los costos a precios de 1998 por la relación producto/costo. La producción trimestral a precios corrientes se deriva reflactando las estimaciones de la producción a los precios de 1998.
Paso 5. Derivar el valor de las existencias de trabajos en curso a precios corrientes
Ganancias por tenencia enValor al momento
Valor del trabajo realizadoen trimestres subsecuentesde venta
a precios corrientesT1 1999T2 1999T3 1999T4 1999Dic. 1999
T1 1999880408080801.160
T2 19991.200501001001.450
T3 19991.560601201.740
T4 19991.400501.450
Total5.040401302403505.800
<--------------------760 ---------------------->
La derivación de las ganancias por tenencia se ilustra en este paso. En el ejemplo, el índice de precios de la producción indica que los precios de proyectos de construcción similares aumentaron continuamente en 1999. Por consiguiente, los precios son más altos al final de cada trimestre que a comienzos o a mediados del trimestre. Como resultado, el valor total acumulado del trabajo realizado (5040) difiere del valor de venta del proyecto (5800) ya que los precios han subido entre el momento de la construcción y el momento de la venta, es decir, el precio de venta incluye la producción y las ganancias por tenencia.Por ejemplo, el trabajo realizado en el T1 vale 800 a precios de 1998, pero vale 880 a precios medios del T1 (es decir, 800*1,1); 920 al cierre del T1 (es decir, 800*(1,1 + 1,2)/2), 1000 al cierre del T2 (es decir,800*(1,2+1,3)/2), 1080 al cierre del T3 (es decir,800*(1,3+1,4)/2) y 1160 al cierre del T4 (es decir, 800*(1,4+1,5)/2).

10.29. Habiendo establecido los principios generales para la medición, consideraremos ahora algunas de las permutaciones que plantean las diferentes situaciones de los datos. Las situaciones incluyen la derivación del margen de beneficio cuando: a) existen otros calendarios de pago, b) se dispone de cantidades pero no de valores, y c) se dispone de pronósticos en lugar de precios efectivos del producto final. Cuando no se dispone de márgenes de beneficio para un período determinado, se consideran otras fuentes de márgenes. En los casos en que no se dispone de datos sobre los costos, se propone el uso de un perfil de costos.

10.30. En algunos casos, los pagos no se efectúan al concluirse el producto. El pago puede haberse efectuado al iniciarse el trabajo o en múltiples cuotas. Un pago por adelantado refleja los precios al comienzo del período. Si el pago se hace en cuotas, como en el caso de los pagos por entrega, los pagos corresponden a diferentes períodos y, por ende, diferentes niveles de precios. En cada caso, la conversión de los pagos a precios constantes (utilizando el índice de precios del momento de efectuarse el pago) permite establecer la medición en una base uniforme para poder efectuar los correspondientes cálculos. (Cabe observar que, como se dijo antes, si los pagos por entregas siguen de cerca los costos y las fechas de la producción, deben utilizarse directamente para estimar la producción).

10.31. En algunos casos, los datos disponibles sobre el producto final se encuentran en términos cuantitativos, por ejemplo, una casa medida en metros cuadrados o un cultivo en toneladas. Los principios de medición son los mismos del ejemplo 10.1, salvo el hecho de que los valores a precios constantes se derivan multiplicando la medida del volumen por un precio unitario en el año base. Los valores a precios corrientes pueden derivarse multiplicando la medida de volumen por un precio unitario en el período corriente. En el caso de algunos cultivos, existen problemas especiales para la medición de los precios de los períodos comprendidos entre las cosechas; estas cuestiones se examinan en la sección D.

10.32. Tal vez haya que utilizar pronósticos para los trabajos incompletos si aún no se conoce el valor del producto final. Si bien los especialistas de las cuentas nacionales normalmente no utilizan pronósticos, la producción semiacabada puede requerir pronósticos y a menudo se dispone de ellos. Por ejemplo, los constructores suelen pronosticar el valor de un proyecto al momento de obtener la licencia de construcción. Asimismo, en muchos países el ministerio de agricultura (u otra entidad gubernamental) elabora pronósticos de cosechas, basándose en la estimación de la producción de cierto cultivo. (Por lo general éstos se formulan en volumen, y a veces también en valor). Estas estimaciones de cosechas comúnmente se basan en una estimación del área cultivada junto con una estimación de los rendimientos. Las estimaciones del área cultivada pueden basarse en encuestas o en fotografías aéreas y de satélites; las estimaciones de rendimientos pueden basarse en los rendimientos medios de los cultivos, y revisarse basándose en opiniones de expertos y tendencias. Cabe suponer que en muchos países agropecuarios se dispone de este tipo de información. En ciertos casos, puede ser necesario que los compiladores de las cuentas nacionales formulen sus propios pronósticos. Si bien los valores de pronóstico difieren en el sentido de que serán más inciertos y más propensos a la revisión, el método de cálculo de la producción trimestral es el mismo del caso ex post. Obviamente, cuando aparecen los datos reales, éstos deben revisarse y la diferencia entre el pronóstico y el valor efectivo debe evaluarse para detectar la exactitud de los pronósticos y buscar señales de sesgo.

Ejemplo 10.2.Estimación ex ante de los trabajos en curso mediante:

a) Costos trimestrales

b) Relación de margen de beneficio

Objetivo del ejemplo: Ilustrar el cálculo de los trabajos en curso basado en los costos y el margen de beneficio.

Datos primarios

T1 1999T2 1999T3 1999T4 1999
Índice de precios producto/insumo (promedio 1998 = 100)110,0120,0
Costos de producción a precios corrientes660900
(sueldos y salarios, materias primas, etc.)
Margen de beneficio medio normal para la industria
frente a los costos, 33,3% sin incluir las ganancias
por tenencia1,333 (en forma de coeficiente)
Paso 1. Derivar la producción a precios corrientes y constantes
T1 1999T2 1999T3 1999T4 1999
Costos de producción a precios medios de 1998600750
Producción a precios medios de 19988001.000
Producción a precios corrientes8801.200
Los datos son iguales a los de los dos primeros trimestres del ejemplo 10.1.Los costos de producción a precios constantes se derivan deflactando el valor a precios corrientes (por ejemplo, para el T1 de 1999, 660/110*100).La producción a precios medios de 1998 se deriva multiplicando los costos de producción a precios de 1998 por la relación de margen de beneficio (por ejemplo, para el T1 de 1999,600*1,333=800).La producción a precios corrientes se deriva reflactando el valor a precios constantes (por ejemplo, para el T1 de 1999,800*110/100).

10.33. Cuando no se dispone de cifras efectivas o pronósticos estimados del valor final, el SCN 1993 recomienda la estimación de la producción sobre la base de los costos más una estimación del margen de beneficio derivada de otra fuente. El SCN 1993 no ofrece detalles sobre la forma en que debe derivarse ese margen de beneficio; unas fuentes posibles son los estudios de los márgenes de uso corriente en determinada industria, los datos del año anterior o proyectos similares recientemente concluidos. En el ejemplo 10.2 se indica la forma en que podrían operar esos métodos en la práctica.

10.34. El concepto y la medición de la producción trimestral son iguales en los ejemplos 10.1 y 10.2. La única diferencia es la fuente del coeficiente de margen de beneficio; en el ejemplo 10.1, se deriva una razón de margen de beneficio para el proyecto particular en los pasos uno a tres, mientras que en el ejemplo 10.2, se toma de datos anteriores. Las estimaciones efectuadas ex ante, como en el ejemplo 10.2, tendrían que revisarse cuando se disponga de los precios y volúmenes reales5. La técnica que se indica en el ejemplo 10.1 podría entonces utilizarse, de modo que la razón de margen de beneficio que se había supuesto por adelantado puede remplazarse por la real. Si las razones de margen de beneficio varían sustancialmente de un año a otro, como suele ocurrir en la agricultura, las revisiones pueden ser bastante grandes. Este peligro es grande en situaciones en que la producción depende de factores exógenos, como ocurre en la agricultura y en industrias conexas (por ejemplo, si una plaga de langostas obliga a hacer un uso extraordinario de plaguicidas para determinado cultivo). En esos casos, un margen de beneficio basado en pronósticos de la cosecha anual sería preferible a los márgenes basados en datos anteriores.

10.35. Otra situación común es que no se disponga de datos sobre los costos trimestrales; en ese caso puede utilizarse en su lugar un perfil de costos. Tal vez no se disponga de datos reales sobre los costos de los insumos porque los costos de recolección son elevados o porque las empresas no mantienen registros de los costos de cada proyecto por separado. Una opción en esos casos consiste en formular una estimación de la proporción de los costos totales correspondientes a cada trimestre, es decir, un perfil de costos, que puede basarse en observaciones estadísticas de la intensidad de los insumos en períodos recientes o en dictámenes de expertos. Las observaciones estadísticas pueden obtenerse mediante encuestas a pequeña escala ya que los patrones de costo entre las unidades de cada industria son bastante uniformes y también bastante estables. Por ejemplo, en la agricultura el patrón de costos depende mucho de las fases de crecimiento de los cultivos y, en la construcción, el ritmo de la producción depende en gran medida de una secuencia inherente de las actividades. Si un proceso de producción depende mucho de factores físicos o biológicos, puede bastar el dictamen de un experto para establecer un perfil de costos. Si los perfiles son estables, puede utilizarse el mismo perfil por varios períodos. Si no se dispone de nada de lo anterior, puede utilizarse un perfil de producción básico muy sencillo, por ejemplo la distribución uniforme en el tiempo. El perfil de costos debe calcularse basándose en datos a precios constantes de los costos de producción.

Ejemplo 10.3.Estimación de los trabajos en curso mediante:

a) Estimación de las cantidades producidas

b) Perfil de costos

Considérese un cultivo que demora cuatro trimestres en desarrollarse, desde la preparación del área de siembra a partir del primer trimestre de 1999, hasta la cosecha en el cuarto trimestre de 1999.

Datos primarios
T1 1999T2 1999T3 1999T4 1999T1 2000
índice de precios del producto (promedio 1998 = 100)110,00112,00114,00116,00118,00
Perfil de costos0,200,250,300,25
Total estimado del cultivo1000 toneladas
Valor medio por toneladas de cultivos similares en 1998
5,0
Paso 1. Derivar la producción total a precios constantes

Valor a precios medios de 1998
1000*5,0=5000
Paso 2. Derivar la producción trimestral a precios corrientes y constantes
T1 1999T2 1999T3 1999T4 1999Total
Producción a precios medios de 19981.0001.2501.5001.2505.000
Producción a precios corrientes1.1001.4001.7101.4505.660
Primero, se estima el valor del cultivo a precios medios de 1998 mediante la multiplicación de los datos del volumen físico del cultivo por el valor medio por tonelada de 1998, es decir, 1000 * 5=5000.Segundo, se derivan las estimaciones de la producción a precios constantes distribuyendo el valor estimado del cultivo a precios medios de 1998 entre los trimestres en forma proporcional a la intensidad supuesta de la producción. Por ejemplo, la estimación a precios constantes del T1 1999 equivale a 0,2*5000=1000.Tercero, las estimaciones de la producción a precios corrientes se derivan reflactándolas por el índice de precios de la producción. Por ejemplo, la estimación correspondiente al T1 1999 equivale a 1000*1,1 = 1100.Obsérvese que el valor de la cosecha (a precios del final de la producción) puede derivarse multiplicando 1000*5*(1,16+1,18)/2=5850. La diferencia entre el valor de cosecha y la estimación de la producción a precios corrientes equivale a las ganancias por tenencia (5850-5660=190). (Una de las dificultades de la inclusión del trabajo en curso agrícola es que la producción difiere del valor de cosecha, lo que puede parecer ilógico a muchos usuarios).

10.36. El uso de un perfil de costos y de producción se indica en el ejemplo 10.3. Se deriva un perfil de costos de los datos correspondientes al ejemplo 10.1—el ciclo de producción dura cuatro trimestres, correspondiendo el 20% al T1 (es decir, 600/3000), 25% al T2, 30% al T3 y 25% al T4—. Por definición, el perfil de costos tiene el mismo patrón de la estimación de producción resultante a precios constantes.

10.37. El método del perfil de costos suele utilizarse en la construcción junto con datos sobre las licencias de construcción. En casos en que sólo se dispone de indicadores de volumen, como los metros cuadrados, los valores se derivan en forma de precios medios por unidad obtenidos de una encuesta de referencia o por dictámenes de expertos. Si se dispone de datos de valores, debe identificarse el concepto de valor—precios corrientes o pronósticos de precios al cierre del ejercicio—. El perfil de costos debe tener en cuenta los desfases entre la aprobación, la iniciación y la conclusión de la obra. También deben tenerse en cuenta los períodos de baja actividad, tales como los períodos de monzones y de vacaciones o feriados. El valor previsto debe ajustarse en función de los proyectos que se aprueban pero que no se ejecutan. Asimismo, podría ser conveniente estimar los trabajos en curso correspondiente a grandes proyectos en forma individual; los compiladores de las estadísticas fuente pueden ser las personas más indicadas para realizar esta tarea.

D. Cuestiones especiales relativas a la agricultura

10.38. Los principios generales para el registro de la producción en forma continua también se aplican a la agricultura. A menudo, es factible utilizar uno de los métodos examinados en la sección anterior, siendo el caso más típico el uso de un perfil de costos en conjunción con totales efctivos (para los años anteriores) o pronósticos (para el año corriente).

10.39. No obstante, el grado de incertidumbre sobre la producción eventual en los casos de la agricultura e industrias conexas hace que su tratamiento sea algo más problemático, por razones prácticas y conceptuales. Por ello muchos países no aplican los conceptos de trabajo en curso a la agricultura. Si bien en principio el SCN 1993 respalda la asignación de la producción agrícola a períodos en que no se realiza la cosecha, también reconoce sus problemas especiales. En el párrafo 6.100 se indica que:

  • Puede haber circunstancias en las que la incertidumbre de la estimación adelantada del valor de los trabajos en curso de las cosechas sea tan grande, que la obtención de esas estimaciones no tenga utilidad alguna, ni analítica ni para los fines de la formulación de política.

10.40. El clima es obviamente el principal factor de incertidumbre en la agricultura. Existen variaciones de temperatura, pluviosidad y luz solar, siendo los casos extremos las sequías, los huracanes y las inundaciones. Asimismo, en algunos casos, pueden ser importantes los insectos u otras plagas. El grado de incertidumbre varía significativamente de un país a otro.

10.41. Un factor de incertidumbre es el hecho de que las estimaciones formuladas antes de la cosecha deben basarse en pronósticos. Esta situación es particular de las CNT, donde el énfasi en la oportunidad de los datos significa que las estimaciones correspondientes a los trimestres anteriores a la cosecha tendrán que hacerse mucho antes de que ésta se realice. Si el valor es incierto, quedan inquietudes sobre revisiones, posiblemente considerables, en las cuentas nacionales.

10.42. Otro factor de incertidumbre son las catástrofes. El tratamiento de las pérdidas de la producción en las cuentas nacionales es bastante distinto en los casos de situaciones normales y de catástrofes. En los “casos normales”, las pérdidas se traducen en una disminución de la producción, porque sólo se registra la producción que se materializó. En los casos de catástrofes, la producción se mide como si nada hubiera ocurrido y las pérdidas se registran como otras variaciones de activos en la cuenta de otros cambios en los volúmenes de los activos. Tiene poco sentido registrar como producción un cultivo que nunca se materializó por culpa de una catástrofe.

10.43. El SCN 1993 restringe las catástrofes a acontecimientos singulares de índole general, por ejemplo, “los grandes terremotos, erupciones volcánicas, maremotos, huracanes de una fuerza excepcional, sequías y otros desastres naturales” (párrafo 12.36). La limitación de las catástrofes a acontecimientos singulares de índole general significa, entre otras cosas, que las pérdidas de cultivos ocasionadas por inundaciones y sequías frecuentes no deben considerarse como pérdidas por catástrofes, no importa lo devastadoras que sean para los cultivos. Sin embargo, la definición de las catástrofes que se emplea en el SCN 1993 deja espacio para la interpretación, lo que puede dificultar la comparabilidad internacional.

10.44. Otro factor de incertidumbre son los precios que se deben asignar a la producción en los períodos en que no se realizan cosechas. El problema de la incertidumbre en los precios se presenta en los datos ex post y, con mayor razón aún, en los datos ex ante. Tal vez no haya mercado, o éste sea muy limitado fuera de la temporada de cosecha de los cultivos, de modo que los precios son más inciertos y deben extrapolarse (exante) o interpolarse (ex post). Puede ser posible obtener precios de los cultivos6 en períodos que no son de cosecha, pero éstos pueden ser engañosos ya que también incluyen los costos de almacenamiento y de tenencia o la escasez de productos frescos por baja temporada. En esos casos, los precios observados no son pertinentes para la valoración de la cosecha. Como solución, puede derivarse un ajuste a la baja basado en las tendencias de la baja temporada de años anteriores o pueden remplazarse los precios observados mediante la interpolación o extrapolación de los precios de cosecha. Además, los precios de cosechas en años subsecuentes pueden no guardar ninguna relación, de manera que la estimación del trabajo en curso de la nueva cosecha con los precios de la antigua puede conducir a errores. La situación de la oferta y la demanda suele variar considerablemente de una cosecha a la otra, de modo que los precios pueden ser totalmente diferentes. Por ejemplo, si una cosecha abundante viene seguida de una cosecha escasa, el precio de la segunda al tiempo de la cosecha puede elevarse en comparación con el precio de la primera. Obviamente, en ese caso, deben revisarse las estimaciones a precios corrientes, pero la evolución de los precios de la primera cosecha no resulta válida para la revisión de las estimaciones trimestrales. Una solución relativamente sencilla para este problema es la derivación de nuevos índices para los trimestres de producción del nuevo cultivo mediante la interpolación entre los precios de la cosecha anterior y el precio de la cosecha actual.

10.45. La consideración de aspectos del comportamiento resulta pertinente para la inclusión de los trabajos en curso agrícolas en las estimaciones de las cuentas nacionales. Si los agentes económicos mismos reaccionan ante la incertidumbre de los precios y volúmenes comportándose como si los trabajos en curso realizados no fuesen producción (y por ende no genera ingresos), las estimaciones no ayudarán a comprender la evolución económica. Por ejemplo, las imputaciones requeridas para registrar la agricultura de subsistencia pueden restar utilidad a los datos de las CNT para la política monetaria7.

10.46. Al medir la producción antes de que lo hagan los productores, los estadísticos pueden exponerse a acusaciones de “contar los pollos antes de que revienten los huevos”. Al contrario de muchos productores, los agricultores normalmente no registran su trabajo en curso. Un aspecto singular de ello sería la imputación de corrientes de ingreso antes de que éstas se realicen, y quizás también en casos en que no lleguen a realizarse. Como resultado, las inquietudes con respecto a la artificialidad y complejidad de los métodos que se plantean en la sección B del presente capítulo son particularmente justificadas en el caso de la agricultura. Por consiguiente, en el caso de la agricultura, puede considerarse el registro de la producción únicamente sobre la base del valor de las cosechas8.

10.47. Ya sea que se utilice un enfoque de las cosechas o de trabajos en curso para la agricultura, las series de producción resultantes a menudo serán irregulares. En el caso del enfoque de la cosecha, el producto se concentrará con frecuencia en uno o dos trimestres mientras que los demás no tendrán ninguna producción, o ésta será muy poca. En el caso del enfoque por los trabajos en curso, se producirán discontinuidades entre las campañas agrícolas, a raíz de la variación efectiva de la relación de margen de ganancia producto/costo. Con cualquiera de los dos enfoques, la irregularidad es el resultado válido y necesario del concepto de la producción adoptado en conjunto con las limitaciones intrínsecas de presentar un proceso anual en forma trimestral. Sería factible suavizar la irregularidad de las series mediante técnicas matemáticas, pero, en el contexto de los datos no ajustados estacionalmente, esto no estaría justificado por el concepto económico de producción y simplemente disimularía el problema. No obstante, los usuarios pueden preferir las series ajustadas estacionalmente o de tendencia-ciclo para ciertos fines.

10.48. Los datos trimestrales de la producción agrícola deben, por sus características especiales, interpretarse con cuidado. Los datos son necesariamente artificiales cuando un proceso anual o pluritrimestral se divide en trimestres. Las fluctuaciones de trimestre a trimestre son impulsadas por el perfil de costos utilizado, y no por la información nueva que se obtenga sobre la producción. Puesto que el perfil de costos constituye un patrón estacional, éste será eliminado por el proceso de ajuste estacional9.

10.49. Las técnicas de presentación de los datos pueden ayudar a los usuarios en las dificultades relacionadas con la medición de la producción trimestral correspondiente a la agricultura. En vista de la multiplicidad de usos de las cuentas trimestrales, puede haber otras soluciones para los problemas conceptuales y prácticos. En este sentido, pueden formularse tres recomendaciones. Primero, documentar cuidadosamente la metodología, de modo que los usuarios puedan formarse sus propias opiniones. Aunque esto no mejorará la calidad de las cifras, al menos permitirá formarse una opinión sobre su utilidad para determinados fines. Segundo, para que sirvan a los usuarios que consideran que las asignaciones son inadecuadas o que no se requieren asignaciones, las asignaciones deben especificarse y cuantificarse. Tercero, presentar los datos con suficiente detalle como para permitir a los usuarios (que lo deseen) excluir los trabajos en curso.

10.50. En conclusión, como principio general, el SCN 1993 afirma que los trabajos en curso agrícolas deben incluirse en la producción. No obstante, como se mencionó en el párrafo 6.100 de ese manual, la incertidumbre y los problemas de los datos relacionados con los trabajos en curso agrícolas suelen ser más graves que en otras situaciones, de manera que la decisión de incluirlos debe basarse en las circunstancias y los beneficios analíticos que ello produzca en cada país.

Anexo 10.1. Registro de los trabajos en curso en la secuencia de cuentas del SCN 1993

10.A1.1. Aunque la estimación de los trabajos en curso se refiere primordialmente a la producción, en el contexto de un sistema uniforme como el de las cuentas nacionales también hay que considerar otras transacciones que guardan relación con los trabajos en curso, así como los saldos (como el valor agregado). En este anexo, examinaremos los efectos que se producen sobre otras transacciones y saldos. En el recuadro 10.A.1 se presenta una ilustración numérica de los efectos de los trabajos en curso sobre los principales agregados de la secuencia de cuentas y balances del SCN 1993. El ejemplo demuestra que pueden registrarse efectos significativos en la totalidad de la secuencia de cuentas.

10.A1.2. En el caso general, en que los trabajos en curso no se enajenan hasta que el producto esté terminado, los dos asientos iniciales en las cuentas son: a) la producción, y b) las variaciones de existencias (aumentos) en el caso de la agricultura, la manufactura, los servicios y la construcción especulativa, y la formación de capital en el caso de la formación de capital por cuenta propia. Una vez que el producto se termina y se enajena, se realizan dos transacciones adicionales: a) las variaciones de existencias (disminución), y b) las variaciones de activos financieros. En el caso de la producción de un bien de capital a destajo, deben registrarse cuatro asientos, a saber: a) la producción del productor, b) la formación de capital fijo del usuario, c) el aumento de los activos financieros del productor, y d) la disminución de los activos financieros del usuario.

10.A1.3. En la cuenta de producción del productor, el único asiento que se ve afectado por los trabajos en curso es, además de la producción, el valor agregado; los demás asientos—el consumo intermedio, los impuestos y subvenciones a la producción y el consumo de capital fijo—no se ven afectados. Puesto que los insumos son efectivamente consumidos, no existe ningún problema conceptual para su asignación a los respectivos períodos. El valor agregado se deriva como un saldo y, por consiguiente, las estimaciones se producen automáticamente una vez que se ha resuelto el problema de la medición de la producción. El consumo de capital fijo no es problema en este contexto ya que se supone que, por axioma, se produce en forma continua (véase un análisis del consumo de capital fijo en el contexto de las CNT en el capítulo IV). Los impuestos y subvenciones a la producción no se ven afectados, porque éstos deben registrarse al momento en que la producción se vende, transfiere o utiliza (véase SCN 1993, párrafo 8.49).

10.A1.4. En la cuenta de generación de ingreso del productor, el efecto que se produce sobre el valor agregado en la cuenta de producción se trasladará al excedente de explotación o al ingreso mixto, ya que los salarios por sí solos no se ven afectados por los trabajos en curso. Del mismo modo, en la cuenta de asignación del ingreso primario, el impacto sobre el excedente de explotación y el ingreso mixto se trasladará directamente al saldo de cierre, el ingreso primario, ya que ninguna de las transacciones de esta cuenta se ve afectada por los trabajos en curso. Lo mismo ocurre con las transacciones correspondientes a la cuenta de distribución secundaria del ingreso de modo que, en este caso también, únicamente se verá afectado el saldo de cierre de esta cuenta, el ingreso disponible.

10.A1.5. En la cuenta de uso del ingreso del productor, las variaciones del ingreso disponible serán plenamente absorbidas por el ahorro ya que el consumo no se ve afectado. El efecto sobre el ahorro del productor, en el caso del trabajo realizado por cuenta propia, no se traslade a la cuenta financiera, porque el aumento del ahorro se absorbe mediante variaciones compensatorias de existencias o formación de capital en la cuenta de capital de la misma unidad institucional. En el caso de la producción de un bien de capital a destajo, sin embargo, la totalidad del efecto sobre el ahorro del productor se traslada a la cuenta financiera bajo forma de pagos recibidos por entregas y otras cuentas por cobrar devengadas.

10.A1.6. La cuenta de otras variaciones de activos puede verse afectada de dos modos. Primero, porque los precios de los bienes en existencia varían en el curso del tiempo; las ganancias o pérdidas por tenencia resultantes deben registrarse en la cuenta de revalorización. Segundo, si se pierde trabajo en curso a raíz de catástrofes, esto debe registrarse en la cuenta de otras variaciones del volumen de los activos.

10.A1.7. Por último, los balances del sistema muestran los saldos derivados de las variaciones de las cuentas corrientes y de acumulación. La producción de bienes semiacabados se registra como existencias de trabajos en curso a menos que se enajenen. Al momento de terminarse el producto, debe realizarse una reclasificación de las existencias, pasándolas de trabajos en curso a existencias de bienes terminados y, cuando el producto se venda, la venta debe quedar recogida en los balances mediante una disminución de las existencias, con sus respectivos efectos sobre los activos y pasivos financieros.

Ejemplo 10.A.1.Efectos de los trabajos en curso sobre los principales agregados de la secuencia de cuentas y balances del SCN 1993

(Los datos que figuran en negrita se refieren al tratamiento que incluye los trabajos en curso)

En el presente ejemplo, se presentan los resultados del ejemplo 10.1 en el formato de la secuencia de cuentas correspondiente al SCN 1993 Las cuentas indican que, si se registran los trabajos en curso, cada trimestre habrá tenido un valor agregado positivo, mientras que, si no se registran los trabajos en curso, los primeros tres trimestres hubiesen tenido un valor agregado negativo, y sólo el cuarto trimestre habría tenido un valor agregado positivo. Las cuentas también indican que si no se registran los trabajos en curso se habría incluido en la producción y el valor agregado una ganancia por tenencia (causada por la inflación). Además, el ejemplo demuestra que el mayor ahorro se absorbe completamente mediante el aumento de las existencias, de modo que las transacciones financieras (en este ejemplo, los préstamos) no se ven afectadas. (Este ejemplo se refiere a una actividad económica en la que no se efectúan pagos por cuotas que pudiesen afectar las cuentas financieras).

Cuentas corrientes
Consumo intermedioProducción
T11601600880
T234034001.200
T353053001.560
T43003005.8001.400
Datos anuales1.3301.3305.8005.040
Valor agregado
T1–160720
T2–340860
T3–5301.030
T45.5001.100
Datos anuales4.4703.710
Remuneración de los asalariados
T1300300
T2310310
T3340340
T4400400
Datos anuales1.3501.350
Ahorro
T1–460420
T2–650550
T3–870690
T45.100700
Datos anuales3.1202.360
Transacciones de capital, transacciones financieras y saldos
Balance de aperturaTransacciones
BalanceSumasRetirosGanancias por tenenc.Balance de cierre
Activos no financieros (existencias
Datos trimestrales
T1000880000400920
T2092001.20000013002.250
T302.25001.56000024004.050
T404.05058001.4000003505.8005.800
Datos anuales0058005.0400007605.8005.800
Pasivos financieros (préstamos)
Datos trimestrales
T1004604600000460460
T246046065065000001.1101.110
T31.1101.11087087000001.9801.980
T41.9801.98070070000002.6802.680
Datos anuales002.6802.68000002.6802.680
Patrimonio
T100–46042000040–460460
T2–460460–650550000130–1.1101.140
T3–1,1101,140–870690000240–1,9802,070
T4–1,9802,0705,1007000003503,1203,120
Datos anuales003,1202,3600007603,1203,120

Además de su efecto directo sobre la medición de la producción, los trabajos en curso también producen consecuencias sobre las cuentas del ingreso, las cuentas de capital y los balances. Estos efectos se analizan en el anexo.

Aunque se pueden mencionar ejemplos en los cuales los precios reflejan el valor de los trabajos en curso. Uno de estos ejemplos es el de mantener ovejas para la lana, donde el precio de las ovejas refleja la cantidad de lana que se cosecharía (los precios caen inmediatamente después de la cosecha).

Cabe anotar que puede producirse un valor agregado negativo legítimo (cuando no aparece ningún producto comerciable al final, por ejemplo, un proyecto de investigación interno que fracasó, o donde un producto comerciable es reducido en relación con los insumos, por ejemplo, la fase de arranque de una empresa u otras situaciones en que se registran pérdidas). No obstante, resulta inconveniente la aparición de un valor agregado negativo por el simple hecho de no haber reconocido la existencia de un proceso productivo.

La finalidad del ejemplo es mostrar conceptos y tal vez no sea realista desde una óptica de la disponibilidad efectiva de los datos.

En algunos casos, como la producción de cine, no se dispone de un precio de mercado efectivo al concluirse el proceso de producción, y el valor debe derivarse mediante una estimación de los ingresos futuros descontados.

Si no se dispone de precios locales, pueden considerarse los precios de los mercados mundiales; pero estos precios quizá no ofrezcan una indicación de la oferta local en un país determinado.

En el proceso de revisión para la preparación del SCN 1993 se propuso la presentación de una versión de las cuentas que excluyera todas las imputaciones no monetarias. Esta situación parece particularmente pertinente al caso de las imputaciones relacionadas con la asignación de la producción agrícola a los trimestres en que no se realizan cosechas.

Otra opción de tratamiento propuesta es que la producción de los trimestres en que no se realizan cosechas se mida calculando los costos sin ningún margen de ganancia, y en el trimestre correspondiente a la cosecha como la diferencia entre los costos acumulados y el valor de la cosecha. Si bien esto tendría la ventaja de que haría innecesaria la revisión de las series retrospectivas al momento en que se cosecha el cultivo, también significaría que todos los excedentes de explotación y el ingreso mixto se asignarían al trimestre de la cosecha. Esto último no tiene justificación económica (es difícil visualizar el hecho de que el excedente de explotación y el ingreso mixto sólo se generen en el trimestre de la cosecha). Además, si la producción resulta inferior a los costos, este método implicaría el registro de una producción positiva en los trimestres previos a la cosecha y una producción negativa en el trimestre de la cosecha. Un resultado de esos parecería artificial.

Si existen períodos de producción nula, debe utilizarse un método de ajuste estacional no multiplicativo. Véase un análisis de las técnicas de ajuste estacional en el capítulo VII. el trimestre de la cosecha. Un resultado de esos parecería artificial.

    Other Resources Citing This Publication