Chapter

2. Antecedentes, finalidades y usos de los índices de precios al productor

Author(s):
International Monetary Fund
Published Date:
September 2009
Share
  • ShareShare
Show Summary Details

2.1 En la mayoría de los países, los índices de precios al productor (IPP) son indicadores económicos fundamentales. En este capítulo se brinda información sobre los antecedentes del desarrollo de los índices de precios, se analiza el papel de las oficinas nacionales e internacionales de estadística en este desarrollo, se examinan las distintas maneras de elaborar los IPP y se explican los usos de cada una de estas variantes.

A. Antecedentes y orígenes de los índices de precios

2.2 Los IPP se utilizan para diversas finalidades (véase la sección E). Existe un interés del público general por conocer la magnitud de los aumentos en los precios de los bienes y servicios. Además, desde hace tiempo, muchos países acostumbran ajustar los niveles de salarios, jubilaciones y obligaciones contractuales a largo plazo de acuerdo con los precios pertinentes, procedimiento conocido como indexación o ajuste de los contratos. Por ello, la historia de los índices de precios es de larga data.

2.3 Uno de los primeros ejemplos es un índice simple elaborado por William Fleetwood en 1707, que buscaba estimar la variación media de los precios pagados por los estudiantes de la Universidad de Oxford durante los dos siglos y medio anteriores. Otro ejemplo del siglo XVIII es un índice elaborado en 1780 por la legislatura de Massachusetts a fin de indexar la remuneración de los combatientes en la guerra de la independencia contra Inglaterra (véase una descripción de los primeros números índice en Diewert, 1993a).

2.4 Durante el siglo XIX, aumentó el interés en los índices de precios. En 1823, Joseph Lowe publicó un estudio sobre agricultura, comercio y finanzas en el que formulaba el concepto de un índice de precios como el cambio en el valor monetario de un conjunto determinado, o canasta, de bienes y servicios, enfoque que se utiliza aún hoy. Lowe también señaló los diversos usos posibles de los índices de precios, como la actualización de salarios y rentas y el cálculo del interés real. Diewert (1993a) sostiene que Lowe puede considerarse “el padre del índice de precios al consumidor”. En años posteriores del siglo XIX, hubo otros aportes importantes, como los de Laspeyres (1871) y Paasche (1874), cuyos nombres se asocian con tipos específicos de índices de precios de uso aún muy extendido. Marshall (1887) propuso utilizar índices en cadena, que se elaboran empalmando índices que miden la variación de precios entre un año y el siguiente con el propósito de medir la variación de precios a lo largo de períodos más prolongados.

2.5 Durante los años veinte, se produjeron varios adelantos importantes. En 1922, Irving Fisher publicó su obra monumental, The Making of Index Numbers. Esta obra fue motivada por el interés del autor en la inflación y su defensa de la teoría cuantitativa del dinero, según la cual se supone que los cambios en la oferta monetaria generan cambios correspondientes en el nivel de precios. Era necesario medir correctamente estos últimos cambios—en otras palabras, se requería un buen índice de precios—, lo cual llevó a Fisher a investigar en forma sistemática las propiedades de centenares de posibles fórmulas de diferentes tipos de índices de precios.

2.6 El índice preferido por Fisher, la media geométrica de los índices propuestos por Laspeyres y Paasche, se conoce ahora con su nombre. Como se explica en detalle en los capítulos 1 y 17 de este Manual, el índice de Fisher (o el índice de Törnqvist, estrechamente relacionado con el anterior) continúa siendo la medida predilecta desde el punto de vista teórico para la mayoría de las finalidades. Desde la perspectiva del enfoque económico de la teoría de los números índice, estos índices demostraron, en la mayoría de las circunstancias, que pueden ofrecer una estimación insesgada de los cambios en el costo de vida de los consumidores y de las variaciones de precios para las empresas que maximizan los ingresos y minimizan los costos. El enfoque económico del IPP se analiza en detalle en el capítulo 17. La fórmula de los números índice de Fisher también puede fundamentarse desde la perspectiva que promedia dos fórmulas de números índice de canasta fija igualmente plausibles (las de Laspeyres y Paasche), justificación que se presenta en el capítulo 15. El índice de Fisher también encuentra una justificación firme desde la perspectiva del enfoque de las propiedades de la teoría de los números índice, que se analiza en el capítulo 16. La fórmula de Törnqvist también puede justificarse desde la perspectiva del enfoque estocástico de la teoría de los números índice, también analizado en el capítulo 16.

2.7 En 1924, Konüs publicó un trabajo precursor que sentó las bases para la teoría económica del índice del costo de vida. Este tipo de índice está diseñado para medir el cambio en el costo de mantener un determinado nivel de vida (o de utilidad o bienestar), en lugar del costo de mantener el poder adquisitivo necesario para comprar un conjunto determinado de bienes y servicios. En realidad, los consumidores no siguen comprando indefinidamente el mismo conjunto de bienes y servicios, sino que ajustan sus gastos en función de los cambios en los precios relativos y otros factores. La contrapartida para el productor del índice del costo de vida del consumidor es el índice de precios del producto con insumos fijos. Este enfoque económico de las bases teóricas del IPP recién alcanzó un desarrollo completo en los años setenta: véanse Fisher y Shell (1972), Samuelson y Swamy (1974) y Archibald (1977). Este enfoque se examina en el capítulo 17.

2.8 En 1926, Divisia publicó un trabajo en el cual proponía índices de precios y de cantidades que desglosan continua e instantáneamente el cambio en el valor monetario de un determinado flujo agregado de bienes y servicios a lo largo del tiempo en sus componentes de precio y cantidad. Si bien el enfoque de Divisia de la teoría de los números índice no puede aplicarse en forma inmediata, ya que no se dispone de datos de precios y cantidades de manera continua, el índice de Divisia resulta conceptualmente útil a la hora de elegir entre índices de base fija e índices en cadena. En el capítulo 15 se analiza el índice de Divisia y su relación con el método de encadenamiento para compilar números índice.

2.9 Así, hacia 1930 ya se habían sentado las bases teóricas (desde todas las perspectivas señaladas) para la elaboración de los índices de precios, entre ellos el IPP. Si bien la teoría de los números índice se fue perfeccionando desde la perspectiva económica y estadística a partir de mediados del siglo XX, sus elementos esenciales ya estaban consolidados a principios de siglo. Los avances de la teoría y práctica de los números índice que tuvieron lugar durante las últimas décadas se analizan en detalle en diversos capítulos de este Manual, por lo cual no se resumirán aquí, salvo para destacar que todos los enfoques mencionados llevaron a que muy pocas fórmulas de números índice se consideraran las “mejores”. En especial, la fórmula de Fisher resultó la “mejor” desde la perspectiva de los enfoques económico, de las propiedades (axiomático) y del promedio de índices de canasta fija, mientras que la fórmula de Törnqvist resultó la “mejor” desde la perspectiva de los enfoques económico y estocástico. El propósito de esta breve reseña histórica es ubicar el contenido de este Manual en una perspectiva de más largo plazo y mostrar que desde hace mucho tiempo se reconoce que medir las variaciones de precios, o la inflación, es un desafío teórico además de un asunto importante en la práctica.

B. Índices oficiales de precios

2.10 Como ya se señaló, el público general y los gobiernos siempre han demostrado un gran interés en los índices de precios, los que por lo tanto son muy requeridos. El índice de 1780, mencionado en la sección anterior, fue encomendado específicamente por un organismo gubernamental a fin de ajustar la remuneración de los soldados que empleaba. Hoy suele considerarse una obligación de los gobiernos divulgar a la comunidad la información sobre las variaciones de precios en la economía que recopilan para sus propios fines. En otras palabras, se considera que los índices de precios son bienes públicos.

2.11 La práctica de indexar salarios (encadenarlos a un índice) es de antigua data. La indexación significa ajustar la tasa salarial o el costo de los materiales en proporción al cambio de un determinado índice de precios, a fin de mantener el poder adquisitivo real de los salarios en términos de los bienes y servicios normalmente consumidos por los asalariados. Como explicaremos más adelante en este capítulo, una de las principales aplicaciones del IPP es ajustar contratos a largo plazo para dar cuenta de variaciones en el costo de los materiales. Para estos fines, puede haber controversias respecto de qué índice utilizar. Cualquiera que sea la fórmula utilizada, la indexación tiene consecuencias financieras importantes tanto para quien paga como para quien recibe el pago en cuestión. Ello a su vez implica que se requieren índices de precios imparciales, independientes, objetivos, confiables y creíbles. Por lo tanto, la elaboración de índices de precios debe encomendarse a una oficina de estadística que posea los recursos suficientes y sea independiente de cualquier grupo de presión. Esto constituye una segunda razón por la cual los gobiernos deben elaborar y difundir los índices de precios, o supervisar al organismo al que se haya asignado tal responsabilidad.

2.12 En la práctica, el organismo gubernamental responsable de compilar y difundir los IPP suele ser la oficina de estadística o el banco central. La razón por la cual esta responsabilidad puede hacerse recaer sobre el banco central es que se considera que el IPP es un indicador importante de la inflación inducida en el mercado interno, inflación que la mayoría de los bancos centrales procura controlar mediante la utilización de instrumentos de política monetaria.

2.13 Los índices de precios de los productos industriales también son de larga data. En Canadá, se elaboró un índice de precios al por mayor (IPM) para 89 productos utilizando una media geométrica no ponderada para el período 1867–90. Luego, el índice se amplió para abarcar más productos y pasó a utilizarse el índice de Laspeyres. El primer índice de productos industriales de Estados Unidos se elaboró en 1902 (para el período 1890–1901), utilizando un promedio no ponderado de los relativos de precios de alrededor de 250 productos básicos. Este índice se desarrolló por encargo del Comité de Finanzas del Senado de Estados Unidos para investigar los efectos de la legislación tarifaria sobre los precios de los productos agrícolas y manufacturados nacionales y extranjeros. En 1914 se utilizó por primera vez un sistema de ponderación. El índice original también se consideró un IPM, porque abarcaba los precios de los productos antes de que estos llegaran a los mercados minoristas.

2.14 En Europa, el primer IPM del Reino Unido fue elaborado por la Cámara de Comercio y presentado al Parlamento en 1903. El año de referencia de los precios era 1871 y la serie abarcaba desde 1871 hasta 1902. Los precios se obtuvieron principalmente de las cuentas que reflejaban el comercio y las ponderaciones se estimaron a partir del consumo de los productos en el país entre 1881 y 1890. El índice incluía 45 productos, sobre todo materiales básicos y productos alimenticios. Después de la segunda guerra mundial, varios países comenzaron a recopilar datos sobre los precios al por mayor de los productos con miras a medir las variaciones de precios en las etapas anteriores del proceso productivo. Cerca de 1970, Eurostat, la oficina de estadística de la Unión Europea (UE), lanzó un programa sistemático para alentar a los Estados miembros a recopilar precios de la producción industrial, a fin de recabar información sobre los precios de los productos a la salida de fábrica. Estos índices de precios recibieron la denominación de índices de precios al productor (IPP), porque buscaban medir el cambio en los precios que los productores cobraban a la salida de fábrica. En los últimos 5 a 10 años, numerosas oficinas nacionales de estadística han ido ampliando en forma progresiva la cobertura de los IPP para medir las variaciones de precios de la industria de los servicios, que en muchos países representa actualmente casi dos tercios del PIB.

2.15 Los IPP suelen compilarse con una frecuencia mensual, aunque en algunos países se los elabora solo trimestralmente. También se intenta divulgarlos no bien finaliza el mes de referencia, muchas veces dentro de los quince días siguientes. Además, la mayoría de los países prefiere no revisarlos una vez publicados. A diferencia de lo que ocurre en el caso de muchos otros tipos de estadísticas, la mayoría de los datos requeridos—al menos los de precios—pueden recopilarse simultáneamente.

2.16 Los IPP tienen dos características importantes para los usuarios. Se publican con frecuencia, por lo general todos los meses, aunque a veces trimestralmente. Se encuentran rápidamente disponibles, por lo general unas dos semanas después de la finalización del mes o del trimestre. Los IPP suelen ser objeto de un atento seguimiento y mucha publicidad. En muchos países, el IPP no se revisa una vez publicado, algo que numerosos usuarios consideran una ventaja1.

C. Estándares internacionales para los índices de precios

2.17 Una vez que una estadística cobra reconocimiento oficial y cierta importancia, suelen establecerse estándares internacionales. Estos estándares son necesarios por varias razones, no solo a fin de compilar estadísticas comparables internacionalmente. Los primeros estándares internacionales para los IPP fueron promulgados en 1979 por las Naciones Unidas. En su decimonovena sesión, la Comisión de Estadística de las Naciones Unidas solicitó la preparación de manuales sobre los aspectos prácticos de la recopilación y elaboración de estadísticas de precios y cantidades dentro del marco general de las Directrices relativas a los principios de un sistema de estadísticas de precios y cantidades, publicadas en 1977. El Manual sobre índices de precios de productor para bienes industriales fue publicado en 1979 por la Oficina de Estadística de las Naciones Unidas con el objeto de ofrecer una guía práctica para la elaboración de IPP industriales.

2.18 En este Manual se analizan métodos revisados y actualizados para la elaboración de IPP basados en la práctica vigente y los recientes avances de la teoría de los números índice de precios.

2.19 Algunos estándares estadísticos internacionales se formulan principalmente para facilitar la recopilación y publicación de datos comparables internacionalmente por parte de organismos internacionales como las oficinas de estadística de las Naciones Unidas, la OIT, el FMI y la OCDE. La publicación de estos datos por parte de un organismo internacional suele considerarse una garantía de que los datos se ajustan a estándares internacionales, aunque este no siempre sea el caso. Si bien los organismos internacionales obtienen los datos de las oficinas nacionales de estadística, la publicación de estos datos por parte de los organismos internacionales suele interpretarse como una garantía pública de confiabilidad, lo cual realza la jerarquía y la credibilidad de la información aun dentro del mismo país.

2.20 Sin embargo, los estándares internacionales no se formulan solo para facilitar la compilación de datos que puedan ser comparados internacionalmente. Muchos países los utilizan como normas y estándares de sus propias estadísticas. De esta manera, las oficinas nacionales de estadística pequeñas y con escasos recursos propios sacan provecho de las opiniones y la experiencia colectiva de expertos de muchos países sobre las que se basan los estándares internacionales.

C.1 Revisión actual

2.21 Este Manual surgió en respuesta a varios factores. Durante los años noventa, se llevó a cabo una considerable labor a nivel internacional sobre la metodología de los índices de precios, que incluyó cuestiones teóricas y métodos de cálculo óptimos, como consecuencia de la formación de un grupo internacional de expertos en precios. Este grupo de trabajo internacional sobre los índices de precios, formado bajo el auspicio de la Comisión de Estadística de las Naciones Unidas, se reunió por primera vez en Ottawa en 1994 (de ahí que se lo conozca como el “Grupo de Ottawa”). Reunió destacados expertos en índices de precios que trabajaban para oficinas nacionales de estadística y universidades de todo el mundo. En el transcurso de las siete reuniones que el Grupo mantuvo hasta 2002 se presentaron y analizaron más de un centenar de documentos sobre la teoría y práctica de los índices de precios. Esta actividad colectiva a nivel internacional necesariamente llevó a reformular los estándares internacionales vigentes del IPC y el IPP, plasmados en Consumer Prices Indices: An ILO Manual. (Turvey et al., 1989) y el Manual sobre índices de precios de productor para bienes industriales (Naciones Unidas, 1979). Este Manual del IPP también incorpora enfoques respecto de la medición de precios de la producción del sector de servicios y, por ende, se benefició de la revisión del grupo de trabajo internacional sobre estadísticas de los servicios (el Grupo Voorburg).

2.22 Otro factor es la alta prioridad asignada al control de la inflación como meta de las políticas públicas en la mayoría de los países, tras experimentar alta inflación, e incluso hiperinflación, en las últimas tres décadas del siglo XX. La desaceleración de la inflación en muchos países durante los años noventa, en comparación con los setenta y ochenta, lejos de desalentar el interés por medir la inflación, estimuló la demanda de mediciones más precisas y confiables. Si bien puede considerarse que un error o sesgo de 1, y hasta de 2, puntos porcentuales en la tasa de inflación anual no reviste importancia cuando la inflación ronda el 10%, el 20% o más, se vuelve muy significativo cuando la propia tasa de inflación se estima en apenas un 1% o 2%. La inflación puede desacelerarse al punto de que no quede claro si, en promedio, los precios suben o bajan.

2.23 En algunos países los usuarios del IPP saben muy bien que los índices están sujetos a un sesgo por exceso, principalmente porque no toman debida consideración de las mejoras en la calidad de muchos bienes y servicios, especialmente en los productos más nuevos, como las computadoras, que experimentan un rápido avance tecnológico. El modo de abordar los cambios de calidad se considera desde hace tiempo muy difícil tanto por cuestiones conceptuales como prácticas. Este tema se ha investigado en profundidad y, durante los años noventa, aparecieron numerosos trabajos dedicados al mismo.

2.24 Hoy en día también se sabe que, debido al uso generalizado de índices de precios para la indexación de prestaciones de la seguridad social como jubilaciones y otras transferencias públicas y para el ajuste de precios de contratos a largo plazo, los efectos acumulativos de sesgos potenciales, incluso pequeños, pueden generar consecuencias financieras considerables sobre los presupuestos gubernamentales y las adquisiciones de la industria privada a largo plazo. Es por ello que los propios gobiernos comenzaron a prestar más atención que antes a la exactitud y confiabilidad de los índices de precios.

2.25 Dentro de la Unión Europea, la convergencia de la inflación se consideró un importante requisito previo para la formación de la unión monetaria. Ello derivó en la necesidad de contar con índices de precios definidos con exactitud que puedan compararse entre distintos países. Durante los años noventa, todas las oficinas nacionales de estadística de los Estados miembros de la Unión Europea llevaron a cabo, en colaboración con Eurostat, una revisión exhaustiva y prolongada de todos los aspectos de la elaboración del IPC. Esta tarea culminó con la elaboración de un nuevo conjunto de estándares internacionales para los 29 Estados miembros y candidatos a la membresía de la Unión Europea y condujo a la formulación de los Índices de Precios de Consumo Armonizados (IPCA) de la Unión Europea. El trabajo sobre los IPCA se realizó en forma paralela al del Grupo de Ottawa, muchos de cuyos expertos también participaron en el diseño de los IPCA.

2.26 Una de las principales recomendaciones surgidas de la reunión conjunta de UNECE/OIT de 1997 sobre los IPC fue la necesidad de revisar el manual de la OIT para incorporar estos nuevos avances. De manera similar, el IWGPS llegó a la conclusión de que se precisaba con urgencia un nuevo manual sobre los IPP, al igual que uno sobre índices de precios de comercio exterior.

2.27 Como consecuencia de los importantes adelantos en la práctica de la elaboración del IPP, hoy se hace necesario revisar el manual de las Naciones Unidas de 1979. Entre estos avances se cuentan el surgimiento de las economías en transición, el aumento de la inflación, el hecho de que los IPP pueden sobrestimar la inflación aun cuando se elaboren de acuerdo a los estándares internacionales, la necesidad de compilar y publicar más de un índice para satisfacer requisitos específicos, la necesidad de que haya un IPP separado para las diferentes etapas del proceso de producción, etc.

C.2 Responsabilidades de los organismos internacionales

2.28 A raíz de la práctica habitual en muchos países de indexar los salarios y los contratos, tanto a nivel nacional como internacional, los ministerios o departamentos responsables de la política y estadística económica tienen la responsabilidad de elaborar los IPP. Sin embargo, muchos departamentos del gobierno—en especial los ministerios de Hacienda, Economía, Industria y Comercio y, desde luego, los bancos centrales—se interesan por la inflación y por ende por distintos IPP que sirven como indicadores clave de la inflación. La experiencia inflacionaria de las últimas tres décadas también incrementó la conciencia y el interés del público en general acerca del IPP.

2.29 De manera análoga, todos los organismos internacionales que se ocupan de la política económica general ahora atribuyen gran importancia al IPP y sus variaciones. Además, el PPI también reviste mucho interés para el FMI, el Banco Mundial, las Comisiones Económicas Regionales de las Naciones Unidas, la OCDE y la Comisión de la Unión Europea. Todos estos organismos brindaron asistencia técnica para la elaboración de IPP a países en transición y a países en desarrollo. Los organismos internacionales acordaron unir sus recursos y colaborar en la creación de este Manual del IPP y para gestionar el proceso se estableció un Grupo de Trabajo entre Secretarías.

C.3 Conexiones entre los nuevos Manuales del IPC y del IPP

2.30 Una de las primeras decisiones del IWGPS fue elaborar un manual sobre el IPP análogo al del IPC. Sin duda, las variaciones de los precios al productor son importantes para medir la inflación y analizar el proceso inflacionario en una economía. No obstante ello, en términos comparativos el IPP recibió mucha menos atención que el IPC. Mientras que el manual internacional para la elaboración de IPC existe desde hace más de setenta años, el del IPP referido a la producción industrial se remonta a hace solo dos décadas.

2.31 Así, este nuevo Manual del IPP fue elaborado y escrito en forma conjunta con el Manual del IPC (OIT et al., 2004). Las metodologías del IPP y del IPC tienen mucho en común; ambas se basan en los mismos estudios sobre la teoría de los números índice. Mientras que el IPC se basa también en la teoría económica del comportamiento del consumidor, el IPP se sustenta en la teoría económica de la producción y las rigideces a corto plazo del proceso productivo. Sin embargo, ambas teorías económicas son isomorfas y de ellas se deriva el mismo tipo de conclusiones respecto de la elaboración de números índice. Es por ello que se decidió que ambos Manuales tuvieran una forma similar, que fueran tan coherentes como fuera posible y que, cuando resultara apropiado, tuvieran texto en común.

C.4 Grupo de Trabajo entre Secretarías y Grupos de Expertos Técnicos

2.32 La responsabilidad de elaborar los Manuales del IPC y del IPP recayó sobre el Grupo de Trabajo entre Secretarías, compuesto por funcionarios de las oficinas, departamentos y divisiones de estadística de la OIT, el FMI, el Banco Mundial, las Naciones Unidas, la OCDE y la UE. Las recomendaciones técnicas acerca del contenido de ambos Manuales surgieron de dos grupos paralelos formados por expertos técnicos invitados provenientes de oficinas nacionales de estadística y universidades, junto con expertos de los propios organismos internacionales. Para garantizar la coherencia de criterios, algunos expertos participaron en ambos grupos.

2.33 La mayoría de los integrantes de los dos grupos de expertos técnicos participó también en las reuniones del Grupo de Ottawa, que se manifestó a favor de la decisión de revisar el Manual del IPC y de elaborar un nuevo Manual del IPP. Los Manuales se nutren de los contenidos y conclusiones de los trabajos presentados en las reuniones del Grupo de Ottawa y del Grupo Voorburg, por lo que constituyen el vehículo a través del cual las conclusiones de estos grupos pueden influir sobre la elaboración en la práctica de los índices de precios.

D. Finalidad del índice de precios al productor

D.1 Antecedentes

2.34 El IPP brinda una media ponderada de las variaciones de los precios de un grupo de productos entre dos períodos. La variación de precios promedio a lo largo del tiempo no puede observarse directamente, sino que debe estimarse midiendo los precios reales en distintos momentos. Los índices de precios se elaboran a partir de las observaciones de precios recopiladas a lo largo del tiempo y cobran sentido a partir de la serie de números índice que se refiere a los precios que se comparan entre un período en particular y un período base de referencia. A fin de que un índice brinde información sobre las variaciones de precios, es necesario disponer de, por lo menos, dos números índice de la misma serie, que además deben referirse a la misma canasta de productos.

2.35 El IPP no busca medir el nivel de precios real, sino que se limita a medir la variación promedio de precios entre un período y otro. El IPP no mide el valor ni el costo de la producción, pero puede utilizarse para medir la variación de los precios de la producción causada por variaciones de los precios básicos recibidos por el productor, o bien la variación de los precios pagados por los productores por insumos de bienes y servicios utilizados en la producción de sus productos.

2.36 No existe un único IPP, dado que los precios de las distintas combinaciones de bienes y servicios no varían con la misma tasa. Los precios relativos cambian continuamente: algunos suben y otros bajan. Debido a que las variaciones de precios pueden diferir considerablemente de un producto a otro, el valor del índice de precios dependerá del conjunto específico de bienes y servicios elegido. Asimismo, dependerá también de las ponderaciones asignadas a cada tipo de producto dentro del conjunto.

2.37 En líneas generales, el IPP se puede describir como un índice diseñado para medir la variación promedio de los precios de bienes y servicios, ya sea cuando estos dejan el lugar de producción o cuando ingresan en el proceso productivo. Es por ello que los índices de precios al productor se catalogan en dos categorías netamente distintas: la de precios de insumos (es decir, precios al comprador) y la de precios de la producción (es decir, a precios básicos o precios al productor). El SCN 1993 (párrafo 6.205, página VI-60) define precios básicos y precios al productor de la siguiente manera:

a) El precio básico es el monto a cobrar por el productor del comprador por una unidad de un bien o servicio producido como producto, menos cualquier impuesto por pagar y más cualquier subvención por cobrar por esa unidad de producto como consecuencia de su producción o venta. Este precio no incluye los gastos de transporte facturados por separado por el productor.

b) El precio de productor es el monto a cobrar por el productor del comprador por una unidad de un bien o servicio producido como producto, menos el IVA u otro impuesto deducible análogo facturado al comprador. Este precio no incluye los gastos de transporte facturados por separado por el productor.

La diferencia entre los precios básicos y los precios al productor por lo general radica en el subsidio unitario percibido por el productor y en los impuestos a la producción. Si bien en el IPP se prefieren los precios básicos porque representan el ingreso percibido por el productor por cada unidad, es posible que deban utilizarse precios al productor cuando no se dispone de información sobre subvenciones. En la mayoría de los casos, los productores no perciben subsidios, por lo que los precios básicos y los precios al productor serán iguales.

2.38 Es por esto que los precios de la producción deberían ser los precios básicos cobrados por el productor. El índice de precios de la producción mide la variación promedio de los precios de todos los bienes y servicios cubiertos que resultan de una actividad y se venden en el mercado interno y el externo. Al elaborar una familia de IPP de la producción, los precios de exportación suelen obtenerse de una fuente distinta a fin de generar un índice de precios de exportación separado.

2.39 Los precios incluidos en un IPP deben ser precios de transacciones reales susceptibles de registrarse en forma directa. El precio debe registrarse en el momento de la transacción (es decir, cuando se transfiere la titularidad), no en el momento en que se recibe la orden de compra, porque en algunos casos pueden existir diferencias sustanciales entre ambos. Este tema se analiza en mayor detalle en la sección B del capítulo 3 y en la sección B.5 del capítulo 6. Los precios de transferencia entre empresas afiliadas deben utilizarse con precaución.

2.40Los índices de precios de los insumos miden la variación de precios de todos los insumos intermedios utilizados en la producción por un sector determinado de la economía. Los insumos intermedios son insumos del proceso productivo de un establecimiento que se producen en otro sector de la misma economía o en el exterior2. Por lo tanto, un IPP de insumos mide las variaciones del costo de la canasta de compras requeridas como insumos del proceso productivo, pero no de los insumos primarios, como tierra, trabajo o capital. Los precios de insumos al productor deben excluir los impuestos deducibles sobre los productos (es decir, el impuesto al valor agregado o IVA), pero incluir los márgenes de comercialización minorista o mayorista del proveedor, ya que estos miden el costo real del bien o servicio para el productor. Al elaborar una familia de IPP de insumos, los precios de importación suelen obtenerse de una fuente distinta a fin de generar un índice de precios de importación separado.

2.41 La cobertura industrial del índice de precios al productor varía de país a país. En algunos países, los índices de precios al productor se refieren únicamente a índices de insumos y productos del sector industrial, mientras que en otros se incluyen también a los productores de servicios. Por ejemplo, en muchos países, el IPP agregado comprende solo las siguientes actividades industriales: minería, manufacturas y servicios públicos (gas, electricidad y agua potable). En otros, se incluyen la agricultura y los servicios de transporte y telecomunicaciones. Idealmente, el IPP debería abarcar todas las actividades económicas presentadas en el capítulo 14, que trata sobre el marco de las estadísticas de precios. Muchos países están desarrollando de manera progresiva el IPP por industria de servicios a fin de incorporarlos al marco general del IPP. Estos avances son objeto de estudio por parte de oficinas de estadística interesadas en el seno de las reuniones anuales del Grupo Voorburg.

D.2 Fuentes de presión inflacionaria y variación de precios

2.42 A los fines del IPP, los precios pueden medirse en dos puntos diferentes: como insumos de un proceso productivo o como productos manufacturados en un proceso productivo. Por ello, es posible dividir el IPP en dos grupos principales. Los precios de los insumos miden los precios de los productos comprados para su utilización en el proceso productivo a precio de comprador. Los precios de la producción miden el precio de los productos cuando se venden a la etapa siguiente de la cadena productiva—por ejemplo, a una empresa productora, a un mayorista o a un minorista—a precios básicos. A menudo se denomina a estos precios “precios de salida de fábrica” y representan los precios básicos definidos en el SCN 1993. La diferencia esencial entre un IPP de insumos y uno de la producción es que un IPP de insumos mide la inflación potencial, porque refleja las presiones de precios que enfrentan los productores. El productor hace frente además a muchos otros costos, como los costos laborales y de capital, y debe evaluar hasta qué punto resistirá el mercado la variación total del precio, por lo que no es frecuente que el aumento de precio de un insumo intermedio se transfiera en forma directa y completa al precio de la producción. Los precios de la producción miden la variación de precios que ocurre en efecto, por lo cual constituyen una medida más directa de la inflación. No obstante, los precios de la producción en sí mismos también pueden constituir un insumo en etapas subsiguientes del proceso productivo y, como tales, pueden representar una medida de inflación potencial en etapas posteriores de la producción (por ejemplo, en el nivel mayorista o minorista).

2.43 Los precios de la producción suelen recopilarse directamente, pero los precios detallados de los insumos suelen ser una mezcla de precios recopilados directamente y variables representativas de la producción, cuya estructura se determina en función de la agregación requerida. Por lo general, las variables representativas de la producción sirven para evitar recopilar precios de insumos de compras realizadas a otros fabricantes, sobre la base del supuesto de que existe un margen de ganancias estable. Si bien en general todos los precios de la producción miden precios de venta en el mercado interno, los precios de los insumos incluyen precios de importación para los bienes importados que se utilizan en el proceso industrial, como el petróleo y los productos agrícolas.

D.3 Índices netos e índices brutos

2.44 El IPP puede elaborarse en función de dos conceptos diferentes de ponderación: el valor bruto o neto de las ventas intersectoriales. Para explicarlo mejor utilicemos un ejemplo. La ponderación agregada para la producción sectorial bruta de la industria de vehículos automotores comprendería las ventas de vehículos y de autopartes, aun cuando el valor de las autopartes se incluye en el valor de los vehículos terminados. La producción sectorial neta de la industria de vehículos automotores mediría solo la venta de vehículos automotores a otros sectores de la economía y excluiría la de autopartes.

2.45 Es preferible elaborar IPP agregados según la producción sectorial neta. Cuando se utilizan índices sectoriales brutos, existe el problema de la contabilización múltiple de las variaciones de precios a medida que los productos pasan por los diferentes procesos de producción, lo cual ocurre cuando el producto de una industria se utiliza como insumo en otra que está dentro del mismo sector de agregación del IPP. El enfoque sectorial neto es la medida que mejor refleja el efecto que ejerce la inflación en un sector, como por ejemplo la industria manufacturera, sobre el resto de la economía. Sin embargo, los índices sectoriales brutos también brindan información valiosa y son útiles para deflactar el volumen de negocios total de las industrias, que, por definición, se expresa en términos brutos. A fin de evitar la contabilización múltiple, se calculan ponderaciones sectoriales netas, lo cual supone elaborar el índice con ponderaciones de ventas que excluyen las ventas intrasectoriales. Estas ponderaciones sectoriales netas suelen obtenerse mediante la utilización de una matriz de insumo-producto.

2.46 Además de los IPP de la producción y de insumos (intermedios), es posible elaborar otro tipo de IPP a partir de los IPP de la producción e insumos de establecimientos o industrias. Se trata de un IPP sectorial que funciona como un deflactor apropiado para el producto neto o el valor agregado del sector. El valor agregado de un sector es el valor de su producción menos el valor de los insumos intermedios utilizados para producir dicha producción. En el capítulo 17 se analizan las cuestiones relacionadas con la elaboración de este tipo de IPP.

D.4 Efecto de los cambios entre impuestos directos e indirectos

2.47 Por lo general, los impuestos sobre los productos se excluyen de los IPP porque suelen ser deducibles como gasto de las empresas al pagarse al fisco. Algunas veces, los impuestos tales como los aranceles selectivos a la importación se incluyen en el cómputo, porque no son deducibles y es el productor quien debe pagarlos. En consecuencia, las modificaciones en el régimen impositivo, como la fijación o las limitaciones de aranceles, pueden resultar en una variación en el nivel de precios. Para eliminar del índice esta falta de coherencia potencial, es posible elaborar índices que excluyan impuestos y aranceles, o sea índices libres de efectos impositivos, a fin de permitir una mejor comparación de las variaciones de los precios de los productos a lo largo del tiempo. Esto se logra mediante la ponderación de los ingresos, netos de costos impositivos.

D.5 Precios de exportación e importación

2.48 Los precios de exportación e importación son una ampliación importante de los IPP internos, que se utilizan para deflactar el comercio exterior. Además, los precios de importación forman parte del índice de insumos del productor, ya que los bienes importados constituyen un rubro importante de sus costos. En teoría, los datos de precios y cantidades de las exportaciones realizadas y de las importaciones utilizadas por un establecimiento podrían recopilarse a nivel del establecimiento. Sin embargo, en la práctica esto es muy difícil de realizar, por lo cual los datos de precios y cantidades de las importaciones y exportaciones de la economía se recopilan mediante otras encuestas. Los índices de precios de comercio exterior serán el tema de otro manual.

D.6 Índices de precios al productor e índices de precios al por mayor

2.49 A través de la historia, el IPP surge como un subproducto de los programas desarrollados para medir precios al por mayor. El objetivo de los índices de precios al por mayor (IPM) es medir las variaciones de precios que ocurren en la etapa anterior a la demanda final, es decir, a nivel mayorista. Por lo general, el IPM abarca el precio de los productos cuando estos pasan del mayorista al minorista, e incluye productos de mayoristas y empresas nacionales cuando se entregan a minoristas. Por ende, el IPM difiere del IPP porque incluye productos producidos y vendidos en el mercado interno (incluidos en el IPP) y productos importados (no incluidos en el IPP), mientras que excluye los precios de productos exportados. Además, el IPM mide las transacciones a precio de comprador, que incluye los gastos de envío y los impuestos sobre los productos, como los impuestos a las ventas y el IVA.

2.50 Como se explica en el capítulo 14 que versa sobre el sistema de estadísticas de precios, los conceptos del IPP son mucho más coherentes con el SCN 1993 que los del IPM. El sistema del IPP puede utilizarse para desarrollar índices de precios para todos los productos producidos en el mercado interno, tanto aquellos que se distribuyen en el mercado interno como los que se exportan. Dentro del marco del IPP, un índice de producción de la industria mayorista sería el más semejante al IPM en cuanto a cobertura. Sin embargo, sigue habiendo diferencias entre los conceptos para la determinación de precios. El IPP para el mayorista sería un índice de precios de doble deflación para el margen bruto entre el ingreso del mayorista a precios básicos y el costo de los bienes comprados a precio de comprador. Cuando se puede identificar el margen bruto para cada producto (precio de venta menos costo de compra), el IPP equivale a un índice de precios de márgenes brutos de productos. Los precios del IPM son, en cambio, el precio de comprador cobrado por el mayorista.

E. Usos del IPP

2.51 La inestabilidad de precios da lugar a incertidumbre en el análisis económico y la toma de decisiones, de manera que los principales usos del IPP se vinculan con los esfuerzos por minimizar esta incertidumbre. Por ello, los principales usos del IPP son los siguientes:

  • Indicador a corto plazo de tendencias inflacionarias del país.
  • Deflactor de las cuentas nacionales.
  • Indexación de contratos jurídicos en los sectores público y privado, en especial en el caso de los componentes más detallados del IPP.
  • Instrumento requerido por organizaciones internacionales como Eurostat, la OCDE, el FMI y el Banco Central Europeo (BCE) para el seguimiento y la comparación de variables económicas.
  • Contabilidad de costos corrientes.
  • Elaboración de otras medidas de inflación como el índice de precios del gasto final (IPGF).
  • Instrumento analítico para empresas e investigadores que siguen determinados productos y mercados.

E.1 Indicador a corto plazo de tendencias inflacionarias

2.52 El IPP mensual o trimestral con datos detallados de productos e industrias permite realizar el seguimiento de la inflación de precios a corto plazo a través de las distintas etapas de producción, lo cual constituye uno de los usos clave del IPP. Los principales usuarios del IPP como indicador a corto plazo son los bancos centrales y los ministerios o departamentos de finanzas públicas. Además, muchas empresas (entre ellas los bancos de inversión y empresas de corretaje) y organismos gubernamentales precisan estos datos para los pronósticos macroeconómicos y para construir modelos sobre las presiones de precios que afrontan distintos sectores de la economía, a fin de ayudar a sus clientes de inversiones a mejorar el rendimiento de sus activos.

E.2 Deflactor de las cuentas nacionales

2.53 Si bien el IPP es un indicador económico importante en sí mismo, uno de sus principales usos es servir como deflactor de los datos de producción o de ventas para el cálculo de volúmenes de producción y como deflactor de los datos de gastos de capital e inventarios para su utilización en las cuentas nacionales. En consecuencia, los conceptos que subyacen al IPP suelen verse condicionados por los que subyacen a las cuentas nacionales. Esto puede provocar conflictos en los requisitos; por ejemplo, para la indexación de los contratos, los usuarios preferirán ponderaciones que se mantengan fijas por períodos prolongados. Sin embargo, para deflactar las cuentas nacionales se precisan índices con ponderaciones corrientes y agregados muy detallados pues, en teoría, la mejor deflación se logra en el menor nivel de desagregación, posiblemente utilizando índices de precios de Paasche (véanse los párrafos 16.16–16.19 del SCN 1993). Son pocos los países que pueden utilizar índices de Paasche puros para esta finalidad. Para acercarse tanto como sea posible al índice de Paasche, en muchos países se utilizan índices en cadena. Estos encadenamientos se analizan en mayor detalle en los capítulos 9 y 15.

E.3 Indexación de los contratos

2.54 La indexación de los contratos es el procedimiento por el cual los contratos a largo plazo para el suministro de bienes y servicios contemplan un ajuste del valor de los montos monetarios a percibir como pago por los bienes o servicios que se basa en el aumento o la disminución del nivel del índice de precios. La indexación tiene como finalidad eliminar del contrato el riesgo inflacionario. El IPP proporciona una medida independiente de la variación del precio del bien o servicio en cuestión. Es habitual indexar contratos a largo plazo, en los cuales incluso niveles relativamente bajos de inflación pueden tener un efecto sustancial en el valor real de los flujos de ingresos (como ocurre en la industria naval y aeronáutica).

2.55 Es importante que las partes contratantes comprendan la conformación exacta del índice para garantizar la idoneidad del mismo para la finalidad buscada. Además, las partes deberían estar al tanto de la influencia de un cambio de base en los valores del índice a largo plazo. A menudo, los usuarios esperan que se apliquen las mismas ponderaciones de los productos durante toda la vigencia del contrato, aun cuando este abarque varios períodos de cambio de base.

E.4 Organizaciones internacionales

2.56 Los miembros de la UE tienen la responsabilidad de brindar datos de IPP en virtud del Reglamento sobre las Estadísticas Coyunturales que prevé entregas mensuales y de un nivel detallado de agregación. Otras organizaciones internacionales que utilizan IPP son el BCE, el FMI y la OCDE. Para suscribirse a las Normas Especiales para la Divulgación de Datos del FMI los países deben compilar el IPP. Asimismo se recomienda el IPP como una variante útil para medir la inflación a todos los países miembros que participan del Sistema General de Divulgación de Datos del FMI3.

E.5 Contabilidad de costos corrientes

2.57 La contabilidad de costos corrientes es un método contable para reflejar el uso de activos según el cual el costo de uso de los activos en la producción se calcula a precios corrientes de dichos activos y no a su costo histórico (el precio al cual se compraron originalmente). El índice de precios utilizado no debe ser un índice de precios general sino un índice específico al activo del cual se trata. Aunque en los países de baja inflación ya no suele contabilizarse al costo corriente, estos datos siguen siendo relevantes en los países de inflación alta, donde todavía los usuarios precisan índices para estimar el valor corriente de sus activos de capital.

E.6 Instrumento analítico para empresas e investigadores

2.58 Los IPP detallados pueden resultar útiles para empresas e investigadores que siguen determinados productos y mercados. Las empresas pueden utilizar el IPP para comparar el ritmo de aumento de sus propios precios con los de un índice representativo de su industria o producto. Esto puede realizarse a un nivel muy detallado, en el caso en que se publican agregados minuciosos. Los investigadores de mercados específicos también pueden comprender mejor las condiciones del mercado examinando los IPP. Este análisis puede complementarse con el seguimiento de otros datos económicos como, por ejemplo, las cifras de la producción, para identificar presiones sobre los márgenes. De manera similar, las autoridades de defensa de la competencia o del monopolio pueden utilizar los IPP como instrumentos para evaluar si las presiones competitivas son evidentes o no.

F. Una familia de IPP

2.59 Los IPP pueden calcularse mediante distintas combinaciones. Como ya se señaló, los IPP pueden representar precios de insumos o de la producción, a distintos niveles de agregación. También pueden calcularse como índices de precios del producto neto por industria, ajustados para tener en cuenta la utilización intraindustrial de productos a fin de evitar los efectos de la doble ponderación, por producción final y utilización intermedia. Estos IPP de producto neto sirven para deflactar el valor nominal agregado de una industria, permitiendo de esta manera elaborar un índice de valor agregado real. También pueden calcularse IPP para la etapa del ciclo productivo a la cual se refieren, por ejemplo materias primas, productos intermedios y productos de la demanda final. Los IPP pueden calcularse para el país en su conjunto o para las distintas regiones, si entre ellas se manifiestan diferencias de precios significativas. En el capítulo 3 se analiza este tema con más profundidad.

F.1 Agregación de industrias

2.60 Los índices más básicos son índices de producto clasificados según una clasificación industrial estándar. Existe un rango de posibilidades de agregación para distintos usuarios. El nivel más bajo del índice se determina por el nivel del muestreo. En el Reino Unido, por ejemplo, la muestra se basa en los códigos de seis dígitos de la Clasificación de Productos por Actividades (CPA) y los índices se calculan a este nivel. Luego se ponderan los índices para llegar a los grupos del CIIU o la NACE de agregados de cuatro dígitos, dos dígitos o totales de nivel superior. Los sistemas de clasificación se estudian en más detalle en el capítulo 3.

F.2 Agregados macroeconómicos

2.61 Los niveles altos de agregación, como el total de la industria manufacturera, son importantes para el seguimiento de las tendencias macroeconómicas. A fin de facilitar su interpretación, es posible elaborar series de alto nivel de agregación que excluyan ciertas industrias, por ejemplo, el total de la industria manufacturera menos alimentos, bebidas, tabaco y derivados del petróleo. Esto permite que los usuarios analicen tendencias sin la influencia de las industrias más volátiles. Otra posibilidad es elaborar índices que incluyan los impuestos selectivos y otros que excluyan estos impuestos, lo cual se lleva a cabo mediante el diseño de distintas ponderaciones que reflejen el menor valor de las ventas sin el impuesto y ya sea recopilando los datos con y sin el impuesto o estimando el contenido impositivo de los precios. Esto permite a los analistas seguir las tendencias inflacionarias previas a la intervención gubernamental, así como también identificar el efecto directo de tal intervención.

F.3 Análisis de productos básicos

2.62 Los precios de los insumos a precios de compra de los fabricantes pueden agregarse y analizarse por producto básico. Este tipo de análisis refleja el efecto de la presión inflacionaria generada por las materias primas, cuyos precios suelen determinarse en mercados internacionales y escapan al control de los organismos nacionales. Un ejemplo particularmente importante es la variación del precio del petróleo crudo. También es posible elaborar agregados de productos básicos para mostrar el efecto total de la variación de los precios de los productos básicos en la economía.

F.4 Etapa de procesamiento

2.63 Otro método de análisis es agregar los índices en función de las etapas de procesamiento. Este concepto clasifica los bienes y servicios de acuerdo con su posición en la cadena productiva, es decir, productos primarios, intermedios y finales. Este método permite a los analistas realizar un seguimiento de la inflación de precios a través de toda la economía: así, por ejemplo, las variaciones de precios en la etapa primaria pueden trasladarse a las etapas subsiguientes, y por ello este método brinda un indicador de la inflación futura en los estadios posteriores de la cadena productiva. Sin embargo, cada producto se asigna a una única etapa de la cadena productiva aunque pueda aparecer en más de una. Volveremos sobre este tema en el capítulo 14.

F.5 Etapa de producción

2.64 Otro método de análisis consiste en agregar por etapa de producción, de modo que cada producto se asigna a la etapa en la cual se utiliza. A diferencia de lo que sucede con el método de la etapa de procesamiento, los productos se asignan a todas las etapas donde aparecen y no a una sola. La clasificación de productos según las distintas etapas suele llevarse a cabo consultando las matrices de insumo/producto (I/P) a fin de evitar la contabilización múltiple de etapas no agregadas. Se advierte un interés creciente por este tipo de análisis; por ejemplo, este tipo de índices ya se compilan con regularidad en Australia4. Este tema también se examina en el capítulo 14.

F.6 Índice de precios del gasto final

2.65 Otra variante es el índice de precios del gasto final (IPGF), que mide los precios pagados por los consumidores, las empresas y el gobierno en la adquisición final de bienes y servicios. Las compras intermedias quedan excluidas del índice. En el modelo de IPGF utilizado en el Reino Unido y Australia los IPP se utilizan como variables representativas de los precios finales pagados por bienes de capital por las empresas y el gobierno. Esto se debe a que la mayoría de los IPP refleja las variaciones de los precios básicos o precio al productor (no el precio al comprador). Este tema se estudia con más profundidad en el capítulo 5.

F.7 IPP regionales

2.66 Por lo general, los estados y provincias de los países están muy interesados en disponer de mediciones regionales de los productos locales y también prefieren medir las variaciones de la producción real del estado o provincia. Por esta razón, es posible elaborar IPP regionales dentro de un país para utilizarlos como deflactores. En general, los países desarrollan IPP regionales solo si son particularmente significativos, como, por ejemplo, cuando existe dispersión regional de precios y mercados regionales de productos5. En muchos países, la principal dificultad es que, por lo general, los productores abastecen a usuarios de todas las regiones de la economía interna y no solo a los de su propia región, ya que suele haber un único mercado. En un mercado competitivo, el comprador buscará lograr el menor precio para una calidad determinada, por lo que los productores deben poder vender a un precio competitivo cualquiera sea su ubicación, salvo en el caso de los productos o regiones con altos costos de transporte y distribución.

2.67 En Tailandia, por ejemplo, se elaboran IPP regionales. Allí, ciertas industrias y productos, como la producción de alimentos y los materiales de construcción, muestran una sustancial variabilidad entre las diferentes regiones, y se dispone de información regional acerca de ellos a través de oficinas regionales de la oficina nacional de estadística. En este caso, la información es de interés para las autoridades y las oficinas regionales la elaboran a un costo incremental relativamente bajo con el mismo paquete de software que utiliza la oficina nacional. Indonesia también elabora índices regionales.

F.8 Análisis de la productividad

2.68 Otro uso del IPP es servir de deflactor del valor agregado nominal de una industria para obtener el valor agregado real. Luego, estas medidas del valor agregado real de la industria se dividen por el insumo de trabajo para estimar la productividad del trabajo de la industria, o bien se dividen por un índice de utilización de insumos primarios de la industria para estimar la productividad del factor total de la industria. Los aumentos de la productividad funcionan como determinantes principales del aumento en el estándar de vida de un país, por lo cual resulta conveniente tratar de determinar cuáles son las industrias que más impulsan las mejoras en productividad (véase OCDE, 2001, para más información sobre productividad).

1En la mayoría de los países no se revisan el IPP ni el IPC una vez publicados a menos que se adviertan errores en la recopilación de precios o en la elaboración del índice. En varios países, sin embargo, es práctica habitual revisar el IPP una vez que se dispone de información más completa. Por ejemplo, en Estados Unidos el IPP se revisa con un rezago de tres meses; es decir, los datos de los últimos tres meses son preliminares (sujetos a revisión), mientras que los del cuarto mes son definitivos.
2Por convención, las adquisiciones de insumos de capital duraderos no se consideran insumos intermedios. Un insumo duradero es aquel cuya duración excede el período abarcado por el índice. En la práctica, son insumos duraderos aquellos que duran más de dos o tres años.
3Las series de datos necesarios para ambas normas pueden consultarse en la Guía para las Normas de Divulgación de Datos, Módulo 1: Normas Especiales para la Divulgación de Datos y Módulo 2: Sistema General de Divulgación de Datos. En la cartelera electrónica de divulgación de datos del FMI (http://dsbb.imf.org) puede encontrarse un breve panorama general de estas normas (en inglés).
4Véase, entre otros ejemplos, la Oficina de Estadística de Australia (2001b).
5Si un país elabora cuentas regionales, se utilizarían IPP regionales como deflactores suponiendo que estuviesen disponibles con el suficiente grado de detalle a nivel de industria y producto.

    Other Resources Citing This Publication