Indicadores de solidez financiera
Chapter

8. Mercados financieros

Author(s):
International Monetary Fund
Published Date:
May 2007
Share
  • ShareShare
Show Summary Details

Introducción

8.1 En el presente capítulo se describen los ISF con base en el mercado que son necesarios para evaluar la salud del sistema financiero. El capítulo se divide en dos secciones: indicadores de las tasas de interés e indicadores del mercado de valores. Los ISF de las tasas de interés proporcionan información sobre las tasas de interés activas y pasivas de las instituciones de depósito —indicativas de la rentabilidad y competitivi-dad del sector bancario—e información sobre el diferencial de las tasas interbancarias, que pueden reflejar anticipadamente la preocupación entre las instituciones de depósito con respecto al riesgo de crédito. Los ISF del mercado de valores describen la liquidez de los mercados de valores en que operan las instituciones de depósito y brindan información que puede ayudar a dichas instituciones a gestionar su liquidez.

Tasas de interés

Introducción

8.2 Para facilitar la supervisión de la salud y solidez financieras de las instituciones de depósito, en la Guía se recomienda la compilación de dos ISF basados en las tasas de interés: 1) el diferencial entre las tasas de referencia activa y pasiva (SLDR, por sus siglas en inglés), y 2) el diferencial entre las tasas interbancarias máxima y mínima (SIR, por sus siglas en inglés).

8.3 Los diferenciales entre las tasas activas y pasivas pueden funcionar como indicadores de las tendencias del ingreso financiero neto de las instituciones de depósito y, por ende, de la rentabilidad. El diferencial entre las tasas de interés también puede aportar información sobre el comportamiento de fijación de precios de las instituciones de depósito. No obstante, se necesitaría más información para comprender las causas del comportamiento: por ejemplo, los diferenciales pueden ser amplios debido a un riesgo elevado por falta de desarrollo de los sistemas de garantía o deficiencias en la protección que ofrece el sistema judicial, en tanto que un incremento de los diferenciales a lo largo del tiempo podría deberse a un aumento de las primas de riesgo y no a una disminución de las presiones competitivas.

8.4 Los diferenciales de las tasas de interés, como los existentes entre prestatarios con diferentes perfiles de riesgo de crédito, pueden servir como indicadores del nivel de riesgo percibido dentro del sistema financiero. Por lo tanto, el diferencial entre las tasas interbancarias máxima y mínima es un indicador de cómo los bancos perciben los problemas y riesgos que ellos mismos enfrentan con respecto al acceso al mercado interbancario1.

Cálculo del diferencial entre las tasas de referencia activa y pasiva

8.5 No existe una definición establecida de tasas de referencia o representativas. Para medir el SLDR, en la Guía se recomienda, como mínimo, calcular el promedio ponderado de todas las tasas de interés activas y pasivas correspondientes a préstamos y depósitos (excluidos los préstamos y depósitos entre las instituciones de depósito) durante un período de referencia de la cartera de las instituciones de depósito residentes. El diferencial también podría calcularse a partir de datos consolidados a nivel internacional que se controlan a nivel nacional, lo cual proporcionaría un indicador de la rentabilidad pero reflejaría la actividad de diferentes mercados. Si los importes de los préstamos y depósitos se utilizan como factores de ponderación, el diferencial entre los promedios ponderados de las tasas de préstamo y de depósito genera el diferencial general entre las tasas de interés activas y pasivas (en puntos básicos).

8.6 Se excluyen los préstamos y depósitos entre las instituciones de depósito porque este ISF se centra en la rentabilidad del sector de las instituciones de depósito en general y en su comportamiento en la fijación de precios durante la intermediación de los ahorros de otros sectores. Si bien en la Guía se recomienda como mínimo la compilación de un diferencial agregado de las tasas de interés, podría compilarse más información desagregada sobre los diferenciales según sea necesario, como en los casos de las empresas no financieras y los hogares.

8.7 Un método para calcular la tasa activa media ponderada es dividir los ingresos financieros devengados de préstamos declarados por las instituciones de depósito correspondientes a un período determinado (numerador) entre el saldo medio de préstamos (denominador) correspondiente al mismo período. La tasa pasiva media ponderada puede calcularse dividiendo los gastos financieros derivados de depósitos (numerador) entre el saldo medio de depósitos (denominador) del mismo período2. El promedio de los saldos debe calcularse utilizando las observaciones más frecuentes disponibles.

8.8 En principio, con este método se puede calcular la tasa de interés media ponderada de una cartera de n préstamos (tipos de depósitos) según el siguiente ejemplo3:

siendo Ri=Tasa de interés del Préstamo i pendiente de reembolso durante el período4.
Li=Préstamo i.
St=Saldos de préstamos observados en el tiempo t.
T=Total de observaciones durante el período.

8.9 Este método podría reducir a un mínimo la tarea de declaración de las instituciones de depósito si los datos de las sumas de intereses devengados por préstamos y depósitos pueden obtenerse fácilmente de los sistemas de contabilidad de las instituciones de depósito, ya que los datos de los saldos de préstamos y depósitos de dichas instituciones suelen declararse periódicamente a los bancos centrales en los informes sobre balances necesarios para la compilación de las estadísticas monetarias5. Los compiladores deben cerciorarse de que el numerador y el denominador se refieran al mismo conjunto de instituciones de depósito.

8.10 Otro método para calcular las tasas de interés medias ponderadas de un período de referencia determinado consiste en emplear tasas de interés contratadas (es decir, datos de precios), utilizando los montos de los préstamos (depósitos) como factores de ponderación. Los factores de ponderación se obtienen dividiendo el valor pendiente de reembolso de cada préstamo (tipo de depósito) al final del período entre el valor pendiente de reembolso de todos los préstamos (depósitos) al final del período. Se requieren dos pasos: 1) multiplicar cada factor de ponderación (que se puede derivar para un préstamo individual o para un grupo de préstamos con la misma tasa de interés contratada) por la tasa contratada de cada préstamo (o grupo de préstamos), y 2) sumar los resultados para obtener la tasa de interés ponderada general. Por lo tanto, la tasa de interés media ponderada general puede obtenerse de la siguiente manera:

Definiciones fundamentales

8.11 En un sistema contable de base devengado, los costos financieros se devengan continuamente sobre los instrumentos de deuda, con lo cual el costo de obtener fondos se equipara con el costo de proporcionar fondos. La tasa de devengo de estos costos se denomina tasa de interés, y en el caso de los depósitos y los préstamos se la establece, por lo general, mediante contrato. Las tasas de interés pueden ser fijas o variables. Al calcular la tasa de interés se deben excluir los cargos relacionados con el pago de comisiones por prestación de servicios. Para la compilación del SLDR se deben calcular las tasas de interés anualizadas6. En el capítulo 4 se definen los conceptos de préstamos y depósitos. La población declarante es el sector de las instituciones de depósito residentes, tal como se la define en el capítulo 2 (aunque los datos también podrían compilarse a partir de datos de instituciones de depósito consolidadas a nivel internacional que se controlan a nivel nacional).

Tasas de interés de fin y promedio del período

8.12 Las tasas de interés de promedio del período están más relacionadas con la rentabilidad y el comportamiento de fijación de precios que las tasas de fin del período, y no son susceptibles a posibles fluctuaciones diarias excepcionales. Sin embargo, si se mide directamente y si se utilizan metadatos adecuados, un SLDR basado en tasas de fin del período genera información fiable. Este diferencial entre las tasas activa y pasiva se calcularía como la diferencia entre los promedios ponderados de las tasas de interés de fin del período correspondientes a los diferentes tipos de préstamos y depósitos (es decir, a tres meses y a seis meses). Los factores de ponderación de cada tipo de préstamo y depósito se calcularían usando datos sobre los saldos al final del período (véase el párrafo 8.10).

Cartera pendiente y cartera nueva

8.13 En la Guía se recomienda, como mínimo, la compilación de un SLDR de la cartera pendiente de reembolso, dada su relación directa con la rentabilidad. A efectos de este ISF, la cartera pendiente de reembolso es el saldo de los depósitos colocados en las instituciones de depósito y el saldo de los préstamos otorgados por las instituciones de depósito, excluidos los depósitos y préstamos entre instituciones de depósito. El saldo de préstamos se mide después de las provisiones específicas. La tasa de interés de la cartera pendiente abarca todas las transacciones pactadas durante todos los períodos anteriores a la fecha de referencia y cuyo reembolso está pendiente.

8.14 Para reflejar más fielmente la evolución del mercado y el comportamiento de fijación de precios de las instituciones de depósito, los países podrían apartarse de la cartera pendiente y compilar un SLDR de la cartera nueva, sobre todo si los datos necesarios fueran de fácil acceso. La cartera nueva se define como los depósitos colocados en las instituciones de depósito y los préstamos otorgados por las instituciones de depósito durante el período de referencia. La cartera nueva incluye los préstamos y depósitos refinanciados o renovados7. Las tasas de interés de las nuevas transacciones permiten la supervisión del comportamiento de fijación de precios de las instituciones de depósito en respuesta a la evolución de las condiciones del mercado financiero, como cambios en las tasas de intervención del banco central.

Cartera en mora

8.15 En el capítulo 4 de la Guía se recomienda que los préstamos en mora con una tasa de interés implícita igual a cero deben dejar de devengar intereses. La exclusión de los préstamos en mora del cálculo del SLDR podría suponer cierta ventaja analítica (véase más adelante), pero el método que se recomienda en la Guía consiste en incluir esos préstamos en el cálculo. En otras palabras, al compilar la tasa de interés de los préstamos, en el denominador debe incluirse el saldo de la cartera en mora (menos las provisiones especí-ficas)8, y en el numerador debe incluirse una tasa de interés igual a cero. De excluirse esos saldos, el indicador de la rentabilidad podría inducir a error porque arrojaría un diferencial mucho más grande (sobreva-lorado)9. De hecho, las fluctuaciones del SLDR a lo largo del tiempo podrían analizarse basándose en los datos de la cartera en mora pendiente de reembolso.

8.16 Sin embargo, en el caso de que las carteras de las instituciones de depósito presenten un volumen importante de préstamos en mora, para proporcionar más información sobre el comportamiento de fijación de precios de dichas instituciones se podría calcular otro SLDR que excluya del denominador los préstamos en mora a la hora de compilar la tasa de interés activa.

Préstamos a tasas de interés autorizadas

8.17 En algunas economías, una cierta cantidad de los préstamos de las instituciones de depósito a tasas de interés autorizadas puede destinarse a sectores prioritarios a efectos de fomentar el desarrollo económico. Al igual que con los préstamos en mora, en la Guía se recomienda que este tipo de préstamos, y los intereses que devengan, se incluyan en el cálculo del SLDR, porque de lo contrario el indicador de rentabilidad podría inducir a error. No obstante, si se justifica, podría obtenerse otro SLDR que excluya esos préstamos y la tasa de interés media percibida. En tales circunstancias, el monto total de esos préstamos podría revestir interés analítico.

Subcategorización

8.18 Como se señaló anteriormente, si bien en la Guía se recomienda como mínimo la compilación del SLDR de toda la cartera pendiente de reembolso (excluida la de transacciones entre instituciones de depósito), el indicador podría complementarse con información de varias subcategorías. Esto se debe a que el SLDR podría variar en función de diversos factores, como cambios en la composición de la cartera y nuevos competidores, que no son evidentes si solo se observa el diferencial general. Por ejemplo, el diferencial general entre las tasas de interés puede aumentar si: 1) la concentración sectorial de la cartera de préstamos se vuelve más sesgada hacia el sector de hogares (préstamos al consumidor) a expensas del sector empresarial, y las tasas activas de las instituciones de depósito para el crédito al consumidor tienden a ser más altas que para el crédito a las empresas, o 2) la cartera de préstamos se vuelve más sesgada hacia los préstamos a plazo más largo, dentro del contexto de una curva de rendimiento normal. Los efectos en las tasas pasivas podrían ser similares. De hecho, al usar únicamente el SLDR de toda la cartera pendiente de reembolso, solo podrían extraerse conclusiones muy limitadas sobre los factores que influyen en las variaciones de la rentabilidad y/o el comportamiento de fijación de precios del sistema financiero.

8.19 En este contexto, el SLDR de toda la cartera pendiente de reembolso podría complementarse con SLDR correspondientes a lo siguiente:

  • Sector empresarial no financiero y sector de hogares.

  • Tasas de interés a corto y largo plazo (vencimiento original).

  • Grupos pares, con el fin de determinar el comportamiento en la fijación de precios de subgrupos diferentes dentro del total de instituciones de depósito residentes.

  • Cartera en moneda nacional y extranjera.

Frecuencia de compilación

8.20 En la Guía se recomienda la compilación trimestral y se incentiva la compilación mensual. Se reconoce que los datos de intereses devengados por depósitos y préstamos que se necesitan para compilar la información de las tasas de interés medias a menudo se declararán solo trimestralmente en los estados de resultados de las instituciones de depósito.

Cálculo del diferencial entre las tasas interbancarias máxima y mínima

8.21 Las tasas interbancarias miden el costo de los fondos que las instituciones de depósito obtienen en el mercado interbancario interno; es decir, el costo de tomar en préstamo el excedente de reservas de otras instituciones de depósito. La fuente de estos datos suelen ser los operadores o agentes interbancarios.

8.22 Las diferentes tasas de interés que se pueden cobrar a las instituciones de depósito dependen de su tamaño o solidez financiera. El incremento del diferencial entre las tasas interbancarias máxima y mínima podría deberse al cobro de una creciente prima de riesgo a la institución de depósito que paga la tasa de interés máxima; es decir, las mismas instituciones de depósito estarían percibiendo un riesgo mayor de préstamo dentro del sistema bancario. Podría tratarse del caso aislado de la institución de depósito más débil o podría ser una tendencia más sistémica.

8.23 No obstante, este indicador puede tener limitaciones. Por ejemplo, en una economía con instituciones de depósito estatales, estas podrían seguir obteniendo las mejores tasas interbancarias aun si están al borde de la insolvencia. Además, el marco en virtud del cual los bancos centrales proporcionan liquidez a los mercados monetarios influye en la liquidez general de dichos mercados, así como en el grado en que los bancos en dificultades pueden mantener acceso a la liquidez. Por otro lado, un solo valor atípico puede hacer variar sustancialmente el nivel del indicador10. Las técnicas específicas que utiliza el banco central para las operaciones de mercado (por ejemplo, el momento y los instrumentos elegidos para las intervenciones) también pueden afectar el diferencial de las tasas interbancarias. Además, la percepción de un aumento del riesgo también podría manifestarse en la fijación de límites oficiosos a la cantidad (en lugar del precio) de los fondos que una institución de depósito podría obtener en el mercado interbancario.

8.24 Las tasas interbancarias suelen ser a corto plazo. En vista de que este ISF describe cómo las instituciones de depósito perciben los riesgos a los que están expuestos los otros bancos, y dado que las percepciones pueden cambiar muy rápidamente, en la Guía se recomienda la compilación semanal de los SIR, usando las tasas de fin de período para los préstamos con el mismo vencimiento (día a día o semanal)11. Si bien el ISF acordado es un diferencial, también podría ser interesante desde el punto de vista analítico si se divulgaran las tasas de interés máxima y mínima propiamente dichas, para compararlas, por ejemplo, con otras tasas de los mercados financieros.

Mercados de valores

Introducción

8.25 Los mercados de valores pueden afianzar la estabilidad financiera diversificando los canales de intermediación y permitiendo la supervisión continua de los riesgos percibidos. Por ello, y aunque vaya más allá del alcance de los ISF acordados, en la Guía se recomienda la compilación de datos del mercado de valores, incluida la información sobre el valor total en circulación de las emisiones de valores en el mercado residente por sector, como mínimo.

8.26 Sin embargo, las condiciones de los mercados financieros quizá no siempre sean propicias para captar fondos mediante endeudamiento, y la experiencia ha demostrado la necesidad de mantener niveles prudentes de activos líquidos. Además, la liquidez de los activos depende de la rapidez y la certeza con que se pueden vender en el mercado. Por lo tanto, para complementar el indicador básico de la liquidez de los activos de los bancos12, en la Guía se incentiva la compilación de indicadores de la profundidad y la rigidez del mercado.

Profundidad y rigidez del mercado

8.27 Es difícil definir el concepto de liquidez, pero dos de sus dimensiones importantes son la profundidad y la rigidez del mercado. La profundidad del mercado se refiere a la capacidad con que el mercado absorbe volúmenes grandes de operaciones sin que se produzca un efecto sustancial en los precios, y un valor indicativo es el coeficiente de rotación media diaria en el mercado de valores; es decir, la relación entre el promedio de operaciones diarias y la cantidad de valores en circulación. Un coeficiente más alto por lo general denota un mercado más líquido. La rigidez del mercado indica el costo general de una transacción, independientemente del precio del mercado, y se mide a partir del diferencial medio entre el precio de demanda y el precio de oferta; es decir, la diferencia entre los precios a los cuales los participantes del mercado están dispuestos a comprar (demanda) y a vender (oferta) activos. Este diferencial tiende a ser más pequeño en los mercados más líquidos y eficientes13.

8.28 En el gráfico 8.1 se ilustran los conceptos de profundidad y rigidez del mercado. Las “curvas” de demanda y oferta a la izquierda y derecha del eje de precios representan el precio al que está sujeto el comprador o vendedor cuando comercializa diversas cantidades de acciones. El comprador de acciones está sujeto a un precio más alto en el mercado que el vendedor. La representación gráfica de la rigidez del mercado es la distancia vertical entre el precio de compra y el precio de venta. La distancia horizontal entre el eje vertical y la “curva” de demanda/oferta representa la profundidad del mercado a un precio específico.

Gráfico 8.1.Profundidad y rigidez del mercado

Inmediatez y capacidad de reacción

8.29 Además de la profundidad y la rigidez del mercado, otras dimensiones importantes de la liquidez del mercado son la inmediatez y la capacidad de reacción14. La inmediatez representa la rapidez con que se pueden ejecutar y liquidar las órdenes, y por lo tanto refleja, entre otras cosas, la eficiencia de los sistemas de operaciones, compensación y pagos. La capacidad de reacción es la velocidad a la que se disipan las variaciones de los precios derivados de las operaciones o la velocidad a la que las nuevas órdenes corrigen los desequilibrios (como por ejemplo, más órdenes de compra que de venta, o viceversa). En resumen, se trata de un indicador de la velocidad a la que se corrigen las fluctuaciones “transitorias” de los precios. En el apéndice III se describe un indicador de la capacidad de reacción.

Estructura del mercado

8.30 La familiarización con la microestructura institucional de los mercados puede ser importante a la hora de usar los indicadores de liquidez, ya que las diferentes estructuras pueden complicar el análisis de estos indicadores entre países, entre mercados de un mismo país y a lo largo del tiempo.

8.31 Es de particular interés saber si un mercado funciona en base a cotizaciones u órdenes. En un mercado dirigido por precios (creadores de mercado), los operadores cotizan los precios de compra y venta y pueden tomar posiciones, mientras que en un mercado dirigido por órdenes (subasta) estrictamente los compradores y vendedores potenciales presentan órdenes y los operadores o un sistema electrónico las compaginan en un libro central. En un sistema basado en los precios, los operadores generan la inmediatez e, incluso, pueden atender órdenes de gran volumen mediante reservas de valores (existencias) que mantienen para ayudar a corregir los desequilibrios transitorios entre compradores y vendedores. En un mercado estrictamente de subasta, la liquidez proviene de las órdenes con límite15(órdenes colocadas mediante un agente con la instrucción de vender o comprar una cantidad predeterminada de acciones a un precio especificado o mejor). En la práctica, muchos mercados de subasta recurren a los agentes creadores de mercado16 para dar más liquidez al mercado. Los diferenciales entre la demanda y la oferta y los coeficientes de rotación durante períodos de tensión pueden ser diferentes entre los mercados dirigidos por precios y los dirigidos por órdenes.

8.32 Otras características de la estructura del mercado que pueden influir en la liquidez son el grado de transparencia del mercado, como por ejemplo el momento en que se divulgan los precios y las cantidades negociadas, y la eficiencia y el costo de los sistemas de compensación y pagos17.

Cálculo de la profundidad y la rigidez del mercado

8.33 Es posible compilar indicadores de profundidad y rigidez del mercado para una gama amplia de activos financieros comerciados. En vista del vínculo existente entre los indicadores de liquidez con base en el mercado y el indicador de los activos líquidos de las instituciones de depósito, los coeficientes de rotación y los diferenciales entre el precio de demanda y el precio de oferta deben compilarse, como mínimo, para los instrumentos financieros incluidos en el indicador más general de activos líquidos. El punto de partida natural consiste en compilar los indicadores para el caso de un título de deuda de referencia de un gobierno o de un banco central que sea utilizado por las autoridades nacionales para influir en la liquidez de la economía interna. Los indicadores de profundidad y rigidez para otros títulos —incluidos los valores de renta variable—también pueden ser útiles, especialmente si caen dentro de la definición de activos líquidos. Igualmente, la profundidad y rigidez de los mercados cambiarios locales también son de interés si los títulos en moneda extranjera pueden considerarse activos líquidos.

8.34 Un desglose de los coeficientes de rotación y de los precios de demanda y oferta entre los valores nuevos (on-the-run) y antiguos (off-the-run) puede ser útil para vigilar las condiciones de liquidez del mercado18. Los datos empíricos indican que los diferenciales de liquidez que típicamente existen entre los valores nuevos y antiguos pueden agudizarse aún más antes y durante los períodos de tensión financiera19.

8.35 En un país, las principales bolsas de valores pueden ser las fuentes de datos para la compilación de los coeficientes de rotación y los diferenciales entre la demanda y la oferta. Otras fuentes pueden ser las asociaciones de agentes, los bancos centrales y las bases de datos comerciales20. La mayoría de las bolsas de valores ponen a disposición los datos de alta frecuencia sobre la rotación y los precios de demanda y oferta, pero también es posible que en algunas economías la compilación central de los datos sea infrecuente, y que los datos compilados periódica y coherentemente quizá se limiten solo a ciertos tipos de valores.

8.36 En la medida en que las instituciones de depósito tengan en su poder valores emitidos por no residentes, o los llamados valores internacionales cotizados en bolsas locales y extranjeras, resulta importante también vigilar los indicadores de profundidad y de rotación de los principales mercados extranjeros de activos financieros, especialmente si las condiciones de liquidez de un mismo activo difieren de un mercado a otro.

8.37 Quizá no sea necesario abarcar a todos los agentes creadores de mercado para captar las tendencias de los coeficientes de rotación y los diferenciales entre la demanda y la oferta, porque en los mercados muy líquidos las cotizaciones de precios y montos tienden a nivelarse entre todos los agentes creadores de mercado. No obstante, la liquidez del mercado puede variar entre activos y a lo largo del tiempo. Por lo tanto, se deberían incluir los datos de los cinco principales agentes creadores de mercado, o por lo menos de los que representen, como mínimo, el 75% del volumen de rotación del mercado. También se puede incluir el mercado electrónico automatizado.

8.38 Si bien el precio y el monto de la transacción podrían usarse para captar los precios y volúmenes realizados en el mercado, las operaciones de compra y venta pueden ocurrir en diferentes momentos, lo cual introduciría un sesgo en el “diferencial” resultante. Es por esto que se prefiere usar los precios de demanda y oferta y los datos de volúmenes cotizados.

Coeficiente de rotación

8.39 En la Guía se recomienda que el coeficiente de rotación de un título de deuda de referencia de un gobierno o de un banco central se calcule como el número de títulos negociados durante un período determinado, dividido entre el promedio del número de títulos en circulación al principio y al final del período:

siendo N el número de títulos negociados durante un período determinado, y S el número de títulos en circulación al final del período.

8.40 En la Guía se recomienda que el coeficiente de rotación se compile a diario, o por lo menos una vez a la semana.

8.41 Si bien el coeficiente de rotación también podría calcularse utilizando el valor de los títulos negociados y en circulación en un período determinado, tal medida podría verse sesgada por movimientos volátiles de los precios dentro de ese período. Para medir el tamaño del mercado, se podría recopilar la información sobre el valor total de los títulos en circulación correspondientes a los instrumentos cuyos datos de rotación se presentan.

8.42 El coeficiente de rotación debe reflejar el número de operaciones realizadas durante el horario oficial de negociación del mercado21.

8.43 Los únicos datos que existen sobre la rotación en el mercado cambiario corresponden al estudio trienal de bancos centrales de la actividad del mercado de cambios (y el mercado de instrumentos derivados) realizado por el BPI22. En este estudio, la rotación del mercado cambiario se define como el valor bruto de todas las operaciones nuevas realizadas durante un período determinado, tanto para los instrumentos a la vista como para los derivados, medido según el valor nominal de los contratos. La información sobre los diferenciales entre la demanda y la oferta en los mercados cambiarios se obtiene con más facilidad.

Diferencial entre el precio de demanda y el precio de oferta

8.44 El criterio de la Guía es que un punto de partida natural es el diferencial entre el precio de demanda y el precio de oferta de un valor o título de deuda de referencia del gobierno o del banco central. El indicador más sencillo del diferencial entre el precio de demanda y el precio de oferta es la diferencia entre el mejor precio de demanda (el más alto) y el mejor precio de oferta (el más bajo) del mercado. Es decir, si el mejor precio de demanda del título XYZ es 120,375 y el mejor precio de oferta es 120,5, el diferencial entre la demanda y la oferta es 0,125. Se recomienda recopilar los datos sobre ambos precios. Para facilitar la comparación de los diferenciales entre los precios de demanda y de oferta entre activos de valor diferente, en la Guía se recomienda que los diferenciales se expresen como porcentaje del punto intermedio del precio de demanda y el precio de oferta del activo. Por ejemplo, el título ABC tiene un precio de demanda de 10,375 y un precio de oferta de 10,5 y, por ende, un diferencial de 0,125, igual que el título XYZ. Sin embargo, el diferencial entre los precios de demanda y de oferta del título ABC es mayor con relación al valor del título:

Diferencial del título ABC como porcentaje del
precio intermedio= (0,125) /(10,4375)
= 1,20 del precio intermedio.
Diferencial del título XYZ como porcentaje del
precio intermedio= (0,125) /(120,4375)
= 0,10 del precio intermedio.

8.45 En términos generales, el diferencial como porcentaje del precio intermedio se calcula de la siguiente manera:

siendo S el diferencial, AP el precio de oferta y BP el precio de demanda.

8.46 En el caso de los títulos de deuda comercializados, como bonos y letras, las cotizaciones de demanda y oferta pueden expresarse en función del rendimiento en lugar del precio. En tales casos, en la Guía se recomienda declarar los rendimientos de la demanda y la oferta por separado y convertirlos en precios para calcular el punto intermedio y el diferencial. Los métodos para calcular los precios de demanda y de oferta a partir de los rendimientos pueden variar según el vencimiento de los instrumentos y las prácticas específicas del mercado para la determinación del rendimiento. Sin embargo, el tipo de información necesaria para efectuar la conversión por lo general incluye el valor nominal, el rendimiento calculado y el vencimiento del instrumento (o la duración, en el caso de los instrumentos a más largo plazo). En el recuadro 8.1 se presentan algunas ecuaciones de conversión y ejemplos numéricos para calcular los diferenciales entre los precios de demanda y de oferta a partir de los rendimientos.

8.47 La cantidad de títulos que pueden negociarse al mejor precio de compra y de venta ofrece un contexto importante para interpretar el diferencial entre la demanda y la oferta, y en la Guía se recomienda la divulgación de esta información junto con el mejor diferencial. Concretamente, debe efectuarse un seguimiento de cualquier asimetría en la cantidad y en las cotizaciones de los títulos que pueden comprarse o venderse a los mejores precios de demanda y de oferta. Por ejemplo, puede ser que la cantidad de títulos que un agente creador de mercado esté dispuesto a vender a un precio de 120,5 sea 1.200, mientras que la cantidad de títulos que un agente esté dispuesto a comprar a un precio de 120,375 sea 500, lo cual indicaría que en el mercado hay una mayor presión de venta que de compra al precio cotizado. De persistir a lo largo del tiempo, esas asimetrías generarían información útil sobre la velocidad y la certeza con que las instituciones de depósito pueden disponer de sus activos líquidos.

Recuadro 8.1.Conversión de los diferenciales entre los precios de demanda y oferta de rendimientos a precios

Para el caso de títulos de deuda negociados, tales como las letras y los bonos, en este recuadro se explica con ejemplos numéricos cómo convertir de rendimientos a precios las cotizaciones de demanda y oferta. Los ejemplos son a título ilustrativo; las prácticas para el cálculo de los rendimientos en los mercados de cada país pueden ser diferentes.

Letras

El 31 de julio de 2002 se considera una letra con las siguientes características:

VencimientoDías hasta el

vencimiento
Rendimiento

de la demanda
Rendimiento

de la oferta
26 de octubre de 2002866,036,02

El rendimiento con descuento de la letra que vence el 26 de octubre es 6,03% según el precio de demanda de la letra y 6,02% según el precio de oferta1. Si los rendimientos se calculan como rendimientos con descuento bancario, de manera que:

al reordenar la ecuación el precio de mercado puede calcularse de la siguiente manera2:

Usando como factores los rendimientos de la demanda y la oferta, y suponiendo que el valor nominal es $10.000, los precios de demanda y oferta pueden derivarse de la siguiente manera:

Precio de demanda= $10.000 × {1 – [0,0603 × (86/360)]}
= $9.855,95}
Precio de oferta= $10.000 × {1 – [0,0602 × (86/360)]}
= $9.856,19}.

El diferencial entre los precios de demanda y de oferta como porcentaje del precio intermedio puede calcularse de la siguiente manera: (9.856,19 – 9.855,95)/[(9.856,19 + 9.855,95)/2] = 0,002%.

Si los rendimientos de la demanda y la oferta no se calculan como rendimientos con descuento bancario sino como rendimientos equivalentes de bonos, de manera que:

el precio del mercado puede calcularse de la siguiente manera:

Usando como factores los rendimientos de la demanda y la oferta, y suponiendo que el valor nominal es $10.000, los precios de demanda y de oferta se pueden derivar de la siguiente manera:

Precio de demanda= $10.000/1 + [0,0603 × (86/365)]
= 10.000/1,014207 = $9.859,91
Precio de oferta= $10.000/1 + [0,0602 × (86/365)]
= 10.000/1,0141841 = $9.860,14.

El diferencial entre los precios de demanda y de oferta como porcentaje del precio intermedio es: 0,22/9.860,03 = 0,002%.

Bonos

Se considera un bono con las características siguientes:

CupónVencimiento

original
Vencimiento

remanente
Valor

nominal
Demanda/

oferta
$60 anualmente30 años5 años$1.0008,03/7,97

en vista de lo cual el valor del bono puede expresarse de la siguiente manera:

o

siendo T el número de períodos hasta el vencimiento y r la tasa de interés de demanda/oferta de cada período.

Por lo tanto, los precios de demanda y oferta del bono del ejemplo anterior pueden derivarse de la siguiente manera:

El diferencial entre los precios de demanda y oferta expresado como porcentaje del precio intermedio es 2,27/920,15 = 0,25%.

1El precio de demanda es el precio al que un cliente puede vender la letra al operador de valores, en tanto que el precio de oferta es el precio al que el cliente puede comprarle valores a un operador.2El método local utilizado para calcular el rendimiento de la demanda y la oferta puede diferir del método de rendimiento con descuento; por ejemplo, podrían utilizarse los rendimientos equivalentes de bonos. Cuando los precios de demanda y oferta se obtienen a partir de los rendimientos, se debe usar la fórmula compatible con las prácticas locales.

8.48 Para mantener la coherencia con el coeficiente de rotación, el diferencial entre el precio de demanda y el precio de oferta debe compilarse diariamente o, como mínimo, semanalmente. Las observaciones pueden hacerse cada vez que se produce un movimiento de los precios, pero de preferencia deben tomarse dos cotizaciones por día (por ejemplo, a las 10.30 horas y a las 14.30 horas). Si las observaciones de los precios se realizan a intervalos de menos de una hora, hay que tomar precauciones para evitar sesgos debidos a la volatilidad sistemática de las cotizaciones de precios intradía. En particular, los estudios empíricos indican que los diferenciales suelen ser más altos alrededor de la apertura y el cierre del mercado, con fluctuaciones bruscas inmediatamente antes y después del mediodía. El diferencial diario (o semanal) entre el precio de demanda y el precio de oferta puede calcularse como el promedio de las observaciones de esos precios durante el período.

8.49 Aparte del indicador simple antes descrito, el diferencial entre el precio de demanda y el precio de oferta puede calcularse de otras dos maneras que toman en cuenta la cantidad de títulos que pueden negociarse a los precios cotizados.

  • Para obtener una versión “normalizada” del diferencial simple, el cálculo puede hacerse utilizando la diferencia entre los precios de demanda y oferta correspondientes a una cantidad de títulos igual o similar. Por ejemplo, se puede suponer que el mejor precio de venta de los títulos XYZ es 120,50 para una cantidad de 1.200, y que por el lado de la demanda se pueden vender 1.200 títulos XYZ solamente en dos tramos: 500 a 120,375 y 700 a 120,125. El diferencial “normalizado” entre el precio de demanda y el precio de oferta es 0,27123.

  • También puede calcularse el promedio ponderado de todos los precios de demanda y oferta, no solo de los mejores del mercado, usando el volumen de la demanda y el de la oferta como factores de ponderación. Por ejemplo:

Precios de oferta

Volumen total de

la oferta = 6.700
Precios de demanda

Volumen total de

la demanda = 2.200
VolumenPorcentajePrecioVolumenPorcentajePrecio
1.200(18)120,50500(23)120,375
2.000(30)120,625700(32)120,250
3.500(52)120,7501.000(45)120,125

el diferencial ponderado entre el precio de demanda y el precio de oferta puede calcularse de la siguiente manera:

En términos más generales, puede calcularse el diferencial ponderado entre el precio de demanda y el precio de oferta de la siguiente manera:

siendo APn y ASn el enésimo precio de oferta y el enésimo volumen de oferta, respectivamente; BPn y BSn el enésimo precio de demanda y el enésimo volumen de demanda, respectivamente; el volumen total de la oferta; TAS=Σn=1NASn; el volumen total de la demanda; TBS=Σn=1NBSn; y N el número de observaciones.

Anexo. Indicadores estructurales de los mercados financieros

8.50 Los mercados financieros de los distintos países se encuentran en diferentes etapas de desarrollo, lo cual puede afectar el análisis de los ISF, especialmente en el caso de los indicadores relativos al mercado. Es posible que los sistemas de recopilación de datos no sean lo suficientemente avanzados como para proporcionar datos sobre la actividad en los diversos tipos de mercados financieros, pero quizá sea conveniente que las autoridades y los analistas reciban alguna indicación sobre los tipos de mercados que existen y su estado de desarrollo.

8.51 El cuadro 8.1 puede ser útil por este motivo y porque su alcance va más allá de los ISF acordados. El objeto del cuadro es presentar información resumida sobre el estado de desarrollo de los mercados financieros nacionales, indicando además el grado de importancia que las autoridades atribuyen a los mercados específicos. En el cuadro se proporciona un ejemplo hipotético a título ilustrativo. También se podrían incluir datos para indicar si el mercado se basa en las órdenes o en las cotizaciones.

Cuadro 8.1.Etapa de desarrollo de los mercados financieros de un país hipotético
Evaluación

general

(los datos

son ilustrativos)
Observaciones
Mercados monetarios
Interbancario***
Letras del Tesoro**
Letras del banco central
Certificados de depósito**
Efectos comerciales*
Aceptaciones bancarias*
Acuerdos de recompra**
Mercados de valores
Bonos públicos**
Bonos empresariales*
Valores respaldados por activos*
Acciones y participaciones**
Mercados de divisas
Al contado***
A término**
Swaps**
Otros mercados de derivados
Futuros*
Opciones*
Swaps*
Otros mercados financieros
Productos básicos

8.52 En el cuadro 8.1 no se incluye información sobre el sistema de pagos. No obstante, en el Libro Rojo publicado por el Comité de Sistemas de Pago y Liquidación del BPI (BPI, 2003c) se proporciona un ejemplo de la información del sistema de pagos que se podría ofrecer24.

8.53 En el cuadro 8.2 figuran ejemplos de los datos estructurales solicitados en los Programas de Evaluación del Sector Financiero (PESF) realizados por el FMI y el Banco Mundial.

Cuadro 8.2.Ejemplo de solicitud de datos de un Programa de Evaluación del Sector Financiero1
Mercados. Describir el número y el tipo de mercados financieros (facilitar copia de las normas y reglamentos pertinentes) y enumerar los instrumentos comercializados.
Mercado de divisas. Moneda local frente al dólar de EE.UU. (al contado, contratos a término y derivados, si corresponde).
Mercado monetario. Proporcionar los siguientes datos:
  • —Certificados de depósito con vencimientos diferentes

  • —Acuerdos de recompra (incluidos los que se realizan para obtener liquidez intradía para el sistema de liquidación bruta en tiempo real)

  • —Letras del Tesoro con vencimientos de hasta un año en moneda local y extranjera

  • —Letras del banco central con vencimientos de hasta un año en moneda local y extranjera

  • —Efectos comerciales, si corresponde

  • —Derivados, futuros, opciones, acuerdos de tasa de interés a término, etc.

Mercado de valores públicos. Proporcionar los siguientes datos:
  • —Pagarés (1, 2 y 5 años) de referencia, de emisiones antiguas e indexados, si corresponde

  • —Bonos (10, 15 y 30 años) de referencia, de emisiones antiguas e indexados, si corresponde

  • —Futuros y otros derivados, si corresponde

Acciones y participaciones. Proporcionar los siguientes datos:
  • —Número de empresas cotizadas en bolsa y capitalización total del mercado

  • —Las 10 acciones más negociadas

  • —Derivados, futuros sobre índices, etc.

Datos. Proporcionar los siguientes datos de cada uno de los mercados correspondientes a los últimos tres años, si corresponde:
Frecuencia:Diaria
Precio:Precios de demanda y de oferta/tasas de interés, si corresponde
Precios mínimo y máximo/tasas de interés durante el día (o el período de observación), si son pertinentes
Precios medios/tasas de interés, cuando corresponda
Precios de cierre/tasas de interés, cuando corresponda
Indicadores del mercado (índice de mercado, si corresponde)
Rotación:Rotación durante el período (valor diario o mensual)
Promedio de operaciones diarias
Circulación:Valor a precio de mercado de las emisiones pertinentes más negociadas
Valor a precio de mercado de todo el mercado

Durante la redacción de la Guía se sugirió que se podrían vigilar otros indicadores del riesgo de crédito de las instituciones de depósito, incluidos los diferenciales entre efectos bancarios y deuda soberana y los diferenciales sobre la deuda subordinada. Véase también Gropp, Vesala y Vulpes (2002). El mercado de instrumentos derivados sobre créditos también es una fuente potencial de información del mercado sobre el riesgo de crédito de las entidades individuales. Estos indicadores van más allá del alcance de los ISF acordados.

Los instrumentos islámicos clasificados como depósitos o préstamos pero que no generan un monto exacto de capital ni un rendimiento positivo predeterminado deben excluirse del denominador.

Por ejemplo, si durante el primer trimestre existen observaciones de final del mes correspondientes a los meses de diciembre (200), enero (100), febrero (200) y marzo (300), entonces St es la suma de las cuatro observaciones (800) y T es el número de observaciones (4), de tal manera que el denominador sería 800/4 = 200.

El importe de intereses devengados que conforma el numerador depende del plazo durante el cual los préstamos correspondientes están pendientes de pago. Por ejemplo, en el caso de un préstamo otorgado a mediados del trimestre, el numerador debe captar los intereses devengados solo en un mes y medio.

Lo ideal es contar con observaciones frecuentes de los saldos para que haya coincidencia con los datos del numerador. Si las observaciones de las posiciones son menos frecuentes, entonces el numerador podría captar flujos no relacionados con los montos del denominador. Si los préstamos y/o depósitos del denominador están valorados a valor razonable, la tasa de interés implícita fluctuará de acuerdo con las variaciones de las tasas del mercado.

Por ejemplo, para obtener la tasa anualizada, las tasas de interés trimestrales deben calcularse sobre una base compuesta a la cuarta potencia. Por lo tanto, una tasa de interés trimestral del 3% equivale a una tasa anualizada del 12,55%, es decir (1,03)4.

Es decir, llegada la fecha de vencimiento de un contrato, cualquiera de las partes podría negarse a renovarlo (o refinanciarlo).

Las provisiones específicas ya reducen las utilidades, así como el capital y reservas, y por lo tanto se restan del denominador (es decir, de los préstamos).

Otro método, aunque no es el recomendado, consiste en calcular la tasa de interés activa excluyendo los préstamos en mora, pero divulgar el tamaño relativo de esos préstamos con respecto a la cartera total de préstamos. Los metadatos que se adjunten a los datos divulgados deben indicar si se adoptó este método.

Por lo tanto, desde el punto de vista analítico, podría ser útil considerar el diferencial excluyendo las tasas máxima y mínima.

El mercado de instrumentos derivados sobre créditos también es una fuente potencial de información de mercado sobre el riesgo de crédito de las entidades individuales.

Para complementar aún más el análisis del indicador básico —mediante un análisis de la distribución de los precios de las opciones—, los mercados de derivados financieros pueden ser una fuente de información sobre la distribución de probabilidad implícita del precio de un activo futuro; es decir, dan un indicio de la probabilidad de que un precio determinado se realice. Véase, por ejemplo, Bliss y Panigirtzoglou (2002).

Los diferenciales entre los precios de demanda y de oferta pueden reflejar: 1) el costo de tramitación de las órdenes, 2) los costos derivados de la información asimétrica entre las partes potenciales de una transacción, 3) el costo que representa para el operador mantener el activo para satisfacer la demanda potencial (costo de mantener existencias) y 4) la estructura oligopolística del mercado. Otro factor puede ser la volatilidad del precio del activo.

Véase un análisis más completo de la liquidez de mercado en Sarr y Lybek (2002).

Las órdenes con límite también le permiten al inversionista limitar el tiempo que una orden puede estar en circulación antes de ser cancelada.

Los agentes creadores de mercado son agentes que divulgan públicamente cotizaciones a terceros.

En Sarr y Lybek (2002, pág. 38) consta una lista de los factores de carácter micro y macro que repercuten en la liquidez de los activos y del mercado.

Los valores nuevos (on-the-run) son los emitidos más recientemente con un vencimiento original determinado. Todos los demás valores se consideran antiguos (off-the-run).

Los compiladores que recurran a proveedores de bases de datos comerciales deberán decidir por su cuenta si el producto ofrecido se ajusta a sus necesidades.

La práctica cada vez más generalizada de realizar operaciones fuera del horario oficial de negociación, así como el uso de futuros para negociar valores fuera del horario oficial, indican que puede haber una mayor necesidad de contar con estadísticas complementarias sobre la negociación fuera del horario normal, particularmente en vista de que las condiciones de liquidez en esos mercados pueden ser muy diferentes de las condiciones de negociación en horarios normales.

En el estudio más reciente se recopilaron datos sobre la rotación en los mercados cambiarios de 48 bancos centrales durante 2001 (BPI, 2002). En el documento del BPI también se detalla la metodología utilizada para el estudio.

120,50 – {[120,375 × (500/1.200)] + [120,125 × (700/1.200)]} = 0,271

En el Libro Rojo se pretende describir, de forma clara y razonablemente completa, el sistema de pagos de un país, a un lector que esté más o menos familiarizado con los sistemas de pagos en general pero que tenga conocimientos escasos o nulos sobre los arreglos específicos de ese país.

    Other Resources Citing This Publication