Indicadores de solidez financiera
Chapter

4. Marco contable y estados financieros sectoriales

Author(s):
International Monetary Fund
Published Date:
May 2007
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Introducción

4.1 Para entender la situación financiera de las instituciones de depósito, otras empresas y los hogares es esencial la información que figura en los estados financieros tradicionales sobre ingresos y gastos: el estado de resultados, y el saldo de activos y pasivos: el balance. Las series de datos obtenidas de dichos estados pueden utilizarse para calcular muchos de los ISF de las empresas y los hogares.

4.2 Este capítulo comienza esbozando el marco contable tradicional a partir del cual se elaboran los estados financieros, antes de presentar los estados financieros sectoriales detallados y de definir las series de partidas. El objetivo de las pautas que se proporcionan es ayudar en la compilación de las series de componentes necesarias para calcular los ISF. Dichas pautas se basan en el asesoramiento conceptual relativo a otras estadísticas económicas, las NIC y otras directrices de los organismos supervisores, y tienen en cuenta los requisitos macroprudenciales.

4.3 Además de los datos declarados por las instituciones individuales, se necesita cierta información para realizar ajustes a escala sectorial, sobre todo para eliminar transacciones y posiciones entre instituciones del mismo sector. Aunque los datos sectoriales se comentan con más detalle en el capítulo 5, en las notas al pie de página de este capítulo se han señalado, si corresponde, las series necesarias para realizar dichos ajustes1.

4.4 Está claro que los países tienen sistemas contables diferentes y se basarán en fuentes de datos nacionales para compilar los ISF. Por ejemplo, para compilar datos consolidados a nivel internacional que se controlan a nivel nacional, los compiladores pueden basarse en los datos exigidos por los organismos supervisores. Es posible que algunas series de datos no se recopilen y que otras no se ajusten a las definiciones recomendadas en la Guía. En tales circunstancias, deben utilizarse los datos que más se aproximen a los principios de la Guía. Para determinar la necesidad de recopilar datos nuevos, y el consiguiente aumento del costo de recursos, las autoridades deben hacer una valoración del efecto y la importancia probables de las series de datos adicionales en la compilación y el control de los datos sobre ISF.

4.5 En los comentarios realizados sobre una versión anterior de la Guía, muchos de los compiladores insistieron en que se diera flexibilidad a los países para tener en cuenta las diferencias en cuanto a su disposición a adoptar las normas internacionales. Se reconoció que dicha flexibilidad podría dificultar las comparaciones entre países que tienen criterios de registro de información diferentes, lo cual haría más importante la divulgación de metadatos (información sobre datos). Dicha información podría incrementar la transparencia.

4.6 En vista de estas preocupaciones, ¿por qué se proporcionan en la Guía cuentas sectoriales y definiciones detalladas? En primer lugar, dicho enfoque respalda las labores de compilación a escala nacional porque especifica cómo deben definirse las series necesarias para calcular los ISF. En segundo lugar, al suministrar un marco coherente basado en normas internacionales pertinentes y que tiene en cuenta las necesidades analíticas, se crea un parámetro de referencia para uso de los compiladores nacionales, aun cuando sus propias normas nacionales sean diferentes. Ese parámetro de referencia puede utilizarse en la divulgación de metadatos. En tercer lugar, dicho enfoque ayuda a fomentar una comparación de datos mejor entre países: objetivo a medio plazo acorde con las opiniones del Directorio Ejecutivo del FMI. A este respecto, las definiciones que se presentan en este capítulo pueden ayudar a orientar la evolución futura de los datos financieros sectoriales que deben usarse para calcular los ISF.

Marco contable

4.7 A continuación se señalan los elementos principales de los estados financieros.

Estado de resultados

4.8 Este estado incluye los ingresos y gastos relacionados con las operaciones de la entidad. Una vez deducidos los gastos junto con cualesquiera dividendos pagados o por pagar a los accionistas, el ingreso que reste se transfiere a capital y reservas como utilidades retenidas. Según se indica en el capítulo 3, en la Guía los ingresos y gastos se registran en base devengado y no en base caja. Como se define en la Guía, el ingreso neto antes de dividendos mide el aumento o disminución de valor durante un período que se deriva de las actividades del sector.

Balance

4.9 El balance es el estado de activos, pasivos y capital al cierre de cada período contable:

  • Los activos incluyen activos financieros2 y no financieros.

  • Los pasivos incluyen pasivos de deuda y derivados financieros.

  • La diferencia entre el valor de los activos y los pasivos se denomina capital y reservas en la Guía3. Representa el “margen de seguridad” que absorbe cualquier pérdida surgida del estado de resultados o debida a otros motivos. Si los pasivos son superiores a los activos, entonces la entidad es técnicamente insolvente.

4.10 Algunos pasivos y activos de empresas dependen de que se produzcan determinados sucesos y se registran fuera del balance (véase el párrafo 3.12). Como se indica en el capítulo 3, esas partidas exigen un seguimiento para evaluar la exposición total de la empresa a riesgos financieros.

4.11 Los indicadores de rentabilidad y capital dependen de las definiciones contables y las bases de registro adoptadas. Por ejemplo, si las ganancias o pérdidas de valor de los activos se registran en el estado de resultados, afectarán a la rentabilidad registrada de las empresas. Por otro lado, si determinados activos o pasivos se registran fuera —y no dentro—del balance, el valor del capital resultará afectado. Para la elaboración de las pautas sobre definiciones que figuran a continuación se han utilizado, en distinta medida, tres fuentes de definiciones contables, que se describen en el recuadro 4.1. Los componentes del capital que se utilizan para calcular el coeficiente de suficiencia de capital de Basilea se describen en el recuadro 4.2.

4.12 En el apéndice IV se presenta una conciliación detallada entre las definiciones expuestas en este capítulo y las de la contabilidad nacional y comercial, que son las fuentes de datos básicos a las que es más probable que se recurra. Dicho apéndice complementa el texto principal y puede utilizarse para obtener pautas adicionales.

Estados financieros sectoriales

4.13 Más adelante se presentan estados financieros sectoriales por sector institucional. Aunque las series de partidas identificadas en los estados de resultados y los balances de los sectores específicos se superponen considerablemente (particularmente en los balances), existen diferencias significativas de presentación entre un sector y otro. Estas diferencias afectan al cálculo de los ISF. Por ejemplo, el margen financiero neto es una serie de ISF importante para las instituciones de depósito, pero no para el sector de los hogares, donde el ingreso bruto disponible es un indicador más importante. El sector de instituciones de depósito se presenta en primer lugar por la función esencial que desempeña en el sistema financiero y por el abanico de series más amplio que se necesita extraer de los estados financieros sectoriales para calcular los ISF de las instituciones de depósito.

4.14 Las series de partidas individuales de los estados financieros que cuentan con definiciones son las que se necesitan para calcular los ISF expuestos en los capítulos 6 y 7, ya sea directamente o como elementos importantes para el cálculo de los agregados necesarios. La ventaja de definir estas series dentro del marco de un estado financiero es el rigor contable que se impone: las series se definen de forma que se garantice la integridad del sistema de registro por partida doble, fomentando al mismo tiempo un enfoque coherente en la clasificación y cobertura de las transacciones y posiciones. En el capítulo 8 se presentan pautas conceptuales para el cálculo de los ISF correspondientes a los mercados financieros.

Recuadro 4.1.Marcos de medición

A la hora de determinar las reglas contables más pertinentes para la compilación de los ISF, pueden utilizarse tres marcos de medición básicos: la contabilidad nacional, la contabilidad comercial y las directrices de supervisión bancaria. El objeto de este recuadro es situar estos marcos en contexto, explicar sus objetivos analíticos, describir sus características principales y facilitar referencias para profundizar en la lectura. Concluye explicando que el marco de los ISF utiliza estos otros marcos, pero no coincide con ellos porque sus objetivos analíticos son diferentes.

Datos de las cuentas nacionales

El sistema de cuentas nacionales (SCN) consiste en un conjunto coherente, uniforme e integrado de cuentas macroeconómicas, balances y cuadros basados en un conjunto de conceptos, definiciones, clasificaciones y reglas contables acordados internacional-mente. El SCN presenta un marco contable completo dentro del cual pueden compilarse datos económicos agregados y presentarse en un formato que está diseñado para el análisis económico, la toma de decisiones y la creación de políticas. Su propósito es cubrir de forma exhaustiva las actividades económicas de una economía.

Un aspecto esencial para la definición de las cuentas nacionales y las metodologías relacionadas es el concepto de residencia. En el SCN, las unidades institucionales residentes se agrupan en cinco sectores institucionales residentes y las unidades no residentes dentro del sector del resto del mundo. Los flujos y saldos económicos relacionados se dividen en tres grupos generales de cuentas. Las cuentas corrientes y las cuentas de acumulación cubren los flujos económicos (transacciones y otros flujos), y las cuentas de balance cubren los saldos. Estos tres grupos generales de cuentas están totalmente integrados a través de las cuentas secuenciales que van desde las cuentas de producción hasta las cuentas de balance.

La fuente principal de información sobre la contabilidad nacional es el Sistema de Cuentas Nacionales 1993 (SCN 1993) (Comisión de las Comunidades Europeas y otros, 1993). Existen otras metodologías relacionadas como el Manual de estadísticas monetarias y financieras (MEMF) (FMI, 2000a), el Manual de Balanza de Pagos, quinta edición (MBP5) (FMI, 1993a), el Manual de estadísticas de finanzas públicas (Manual de EFP) (FMI, 2001a) y Estadísticas de la deuda externa: Guía para compiladores y usuarios (FMI, 2003b).

Normas internacionales de contabilidad

Las normas internacionales de contabilidad (NIC) son una serie de normas de contabilidad comercial que proveen los conceptos en los que se basan la elaboración y la presentación de los estados financieros de empresas comerciales, industriales y de servicios del sector público o privado. La elaboración de un conjunto revisado de NIC1, llamado Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF), concluyó en 2004. Comprende modificaciones significativas a las normas de divulgación y trato de los instrumentos financieros. En la presente Guía, las referencias a disposiciones específicas de las NIC incluyen varios cuadros de concordancia entre las normas actuales y sus versiones anteriores.

El objetivo de los estados financieros es aportar información (inclusive información consolidada) sobre la posición financiera y la evolución de una empresa, así como sobre las variaciones en su posición financiera. La declaración consolidada proporciona información sobre el grupo en su conjunto, que es generalmente lo que interesa a los usuarios de los estados financieros. Una empresa declarante es una empresa respecto de la cual existen usuarios que utilizan los estados financieros como principal fuente de información financiera de la empresa. Entre los usuarios se encuentran los inversionistas, los empleados de la empresa, los prestamistas, los proveedores y otros acreedores comerciales, los clientes, los gobiernos y sus organismos, y el público.

Los estados financieros reflejan los efectos financieros de las transacciones y otros sucesos agrupándolos en categorías amplias en función de sus características económicas. Los elementos relacionados directamente con la medición de la posición financiera en el balance son los activos, los pasivos y el patrimonio neto. Los elementos relacionados directamente con el estado de resultados son los ingresos y los gastos. Al igual que en el SCN 1993, la presentación de estos elementos en el balance y en los estados de resultados conlleva un proceso de subclasificación. Por ejemplo, los activos y pasivos pueden clasificarse por su naturaleza o función en la actividad de la empresa para presentar la información de la manera más útil a la hora de tomar decisiones económicas. Pero a diferencia del marco del SCN 1993, el marco de las NIC no está diseñado para generar estadísticas agregadas.

El Consejo de Normas Internacionales de Contabilidad (IASB) puede facilitar las NIC (www.iasb.org).

Supervisión bancaria

En 1988, el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea (CSBB) acordó las normas de supervisión que rigen la suficiencia de capital de los bancos internacionales. Estas normas, que se modificaron en 1996, constituyen un marco (comúnmente conocido como Basi-lea I) para la medición del capital en relación con el riesgo de crédito y de mercado percibido en los activos del banco. La labor del CSBB se basa en dos objetivos fundamentales. En primer lugar, el marco pretende reforzar la solidez y estabilidad del sistema bancario internacional. En segundo lugar, el marco pretende ser justo y disminuir las fuentes de desigualdad competitiva entre los bancos internacionales, procurando para ello que su aplicación entre los bancos de los distintos países sea muy uniforme.

El acuerdo que se alcanzó fue aplicado a los bancos a nivel consolidado, incluidas las filiales dedicadas a la actividad bancaria y financiera. La información consolidada refleja los riesgos de todo el grupo bancario. Los componentes del capital se dividen en tres niveles y se describen con más detalle en el recuadro 4.2.

Aunque los supervisores bancarios se basan en las normas de contabilidad comercial para la elaboración de los estados financieros de los bancos, y por lo tanto no facilitan un marco amplio independiente comparable a los disponibles de las fuentes de contabilidad nacional y comercial, a lo largo de los años han desarrollado diversas reglas orientativas en relación con la suficiencia de capital para las actividades que afectan directamente al capital de los bancos (por ejemplo, la constitución de provisiones).

En 2004, el CSBB publicó un marco revisado mediante el cual se modificaban los requerimientos vigentes de suficiencia de capital y se incorporaban nuevas normas de supervisión bancaria y de divulgación de información bancaria. Este nuevo marco se conoce comúnmente como Basilea II.

Las fuentes principales de información sobre los requerimientos de suficiencia de capital del CSBB son los documentos denominados: “Convergencia internacional de medidas y normas de capital” (CSBB, 1988) y la “Enmienda del Acuerdo de Capital para Incorporar los Riesgos de Mercado” (CSBB, 1996). También existe otra documentación conexa en CSBB (2001a)2. El nuevo marco está publicado en Convergencia internacional de medidas y normas de capital: Marco revisado (CSBB, 2004).

Indicadores de solidez financiera

El objetivo de la Guía es presentar un marco de pautas básicas para la elaboración de los estados financieros de las instituciones de depósito, otras empresas financieras, empresas no financieras y los hogares, con el fin de calcular los ISF y ayudar en la valoración y el seguimiento de los aspectos sólidos y los factores de vulnerabilidad de los sistemas financieros.

El marco se inspira en otros marcos existentes y, por tanto, tiene muchas similitudes de enfoque con ellos; por ejemplo, el registro de los flujos y saldos en base devengado. Sin embargo, en términos generales hay tres diferencias significativas de enfoque con respecto a los marcos existentes: información sectorial, registro de actividad y consolidación.

  • A diferencia del interés que tienen la contabilidad comercial y de supervisión en las entidades individuales, el marco de los ISF, al igual que las cuentas nacionales, se centra en la información agregada del sector.

  • En tanto que en las cuentas nacionales se adopta el registro simétrico de los flujos y posiciones intrasectoriales e intersectoriales (por la perspectiva de la economía a nivel general) y en la contabilidad comercial y de supervisión no (porque se centran en la entidad individual), en el marco de los ISF se favorece el registro simétrico de flujos y posiciones dentro del sector, a fin de evitar distorsiones en los datos sectoriales, aunque no necesariamente entre sectores, porque el tipo de datos necesarios difiere según el sector.

  • Mientras que el propósito de las cuentas nacionales es captar más o menos toda la actividad económica, el marco de los ISF, al igual que la contabilidad comercial y de supervisión, favorece un enfoque consolidado para evitar contabilizar por duplicado el capital y la actividad.

1La entrada en vigor de las nuevas NIC y NIIF es el 1 de enero de 2005, lo cual podría ocasionar interrupciones de las series en los países que las hayan adoptado. Las NIC y las NIIF son normas de carácter voluntario que se adoptan mediante legislación nacional. La UE las adoptó a comienzos de 2005, al igual que otros países, pero es posible que otros países no las adopten, las adopten parcialmente o las introduzcan gradualmente. Además, las NIC y las NIIF no son conjuntos de normas universales en el sentido de que se aplican principalmente a grandes empresas que emiten valores que se cotizan en bolsa. Las normas nacionales de contabilidad comercial pueden diferir de las NIC y las NIIF en aspectos importantes.2También disponible, en inglés, en el sitio del BPI en Internet (http://www.bis.org/publ/bcbsc002.htm#pgtop).

4.15 Salvo indicación en contrario, cada serie presentada a continuación se define una sola vez, aun cuando aparezca en otros estados financieros sectoriales. La mayoría de las definiciones constan en el apartado sobre los estados financieros de las instituciones de depósito. Se entiende que en la compilación de datos puede necesitarse un cierto grado de flexibilidad a la hora de interpretar estas pautas. Se recomienda a los compiladores que cuando divulguen datos documenten toda diferencia significativa entre la práctica interna y las pautas que se presentan a continuación.

Instituciones de depósito

Estado de resultados

4.16 Los estados financieros sectoriales para las instituciones de depósito se presentan en el cuadro 4.1.

Cuadro 4.1.Instituciones de depósito
Estado de resultadosBalance
1.Ingresos financieros114.Activos totales (= 15 + 16 = 31)
i)Ingreso financiero bruto15.Activos no financieros
ii)Menos provisiones para los intereses devengados de activos improductivos16.Activos financieros (= 17 a 22)
17.Billetes y monedas y depósitos1
2.Gastos financieros118.Préstamos (después de provisiones específicas)
3.Ingreso financiero neto (= 1 menos 2)i)Préstamos brutos1
4.Ingresos no financierosi.i)Préstamos interbancarios2
i)Honorarios y comisiones por cobrar1i.i.i)Residentes
ii)Ganancias o pérdidas por instrumentos financierosi.i.ii)No residentes
iii)Participación en las utilidadesi.ii)Préstamos no interbancarios
iv)Otros ingresos1i.ii.i)Banco central
5.Ingreso bruto (= 3 + 4)i.ii.ii)Gobierno general
6.Gastos no financierosi.ii.iii)Otras empresas financieras
i)Costos de personali.ii.iv)Empresas no financieras
ii)Otros gastosi.ii.v)Otros sectores residentes
7.Provisiones (netas):i.ii.vi)No residentes
i)Para préstamos incobrablesii)Provisiones específicas3
ii)Para otros activos financieros19.Títulos de deuda1
8.Ingreso neto (antes de partidas extraordinarias e impuestos) (= 5 menos (6 + 7))20.Acciones y otras participaciones de capital
21.Derivados financieros1
9.Partidas extraordinarias22.Otros activos1
10.Impuesto sobre la renta23.Pasivos (= 28 + 29)
11.Ingreso neto después de impuestos (= 8 menos (9 +10))24.Billetes y monedas y depósitos
12.Dividendos por pagari)Depósitos de clientes
13.Utilidades retenidas (= 11 menos 12)ii)Depósitos interbancarios2
ii.i)Residentes
ii.ii)No residentes
iii)Otros pasivos por billetes y monedas y depósitos
25.Préstamos
26.Títulos de deuda
27.Otros pasivos
28.Deuda (= 24 + 25 + 26 + 27)
29.Derivados financieros
30.Capital y reservas
i)De los cuales: Capital y reservas en sentido estricto4
31.Total del balance (= 23 + 30 = 14)
Series informativas
Otras series necesarias para calcular los indicadores de solidez financiera acordados
Series de los organismos supervisores
32.Capital de nivel1
33.Capital de nivel2
34.Capital de nivel3
35.Deducciones del capital
36.Capital regulador total (partida 32 a partida 34 menos partida 35)
37.Activos ponderados en función del riesgo
38.Número de grandes exposiciones crediticias
Series para profundizar en el análisis del balance
39.Activos líquidos (indicador básico)
40.Activos líquidos (en sentido amplio)
41.Pasivos a corto plazo
42.Cartera en mora
43.Préstamos inmobiliarios residenciales
44.Préstamos inmobiliarios comerciales
45.Distribución geográfica de la cartera5
46.Cartera en moneda extranjera
47.Pasivos en moneda extranjera
48.Posición abierta neta en acciones y otras participaciones de capital
49.Posición abierta neta en moneda extranjera de partidas incluidas en el balance
Series relacionadas con el balance
50.Posición abierta neta en moneda extranjera total
51.Exposiciones crediticias de las instituciones de depósito más grandes frente a las entidades más grandes de la economía
52.Exposiciones crediticias frente a entidades afiliadas y otras contrapartes “relacionadas”

A fin de comprender las interrelaciones entre las instituciones de depósito, se recomienda identificar por separado los ingresos y los créditos frente a otras instituciones de depósito de la población declarante.

Los préstamos y los depósitos interbancarios comprenden tanto los préstamos a otras instituciones de depósito (residentes o no residentes) como los depósitos procedentes de las mismas.

Si solo se dispone de datos sobre préstamos brutos en los que se incluyen los intereses devengados de préstamos en mora, toda provisión constituida para cubrir los intereses devengados de préstamos en mora debe incluirse en esta partida, y si dichas provisiones son significativas, deben identificarse por separado.

Fondos aportados por los propietarios más utilidades retenidas (incluidas las asignaciones de utilidades retenidas a reservas). Se excluye la plusvalía mercantil adquirida. Solo se compila si no se dispone de datos del capital de nivel 1.

Aunque las circunstancias varíen de un país a otro, se recomienda preparar datos sobre la distribución regional del crédito complementándolo, si procede, con información sobre los países concretos (véase el párrafo 6.63).

A fin de comprender las interrelaciones entre las instituciones de depósito, se recomienda identificar por separado los ingresos y los créditos frente a otras instituciones de depósito de la población declarante.

Los préstamos y los depósitos interbancarios comprenden tanto los préstamos a otras instituciones de depósito (residentes o no residentes) como los depósitos procedentes de las mismas.

Si solo se dispone de datos sobre préstamos brutos en los que se incluyen los intereses devengados de préstamos en mora, toda provisión constituida para cubrir los intereses devengados de préstamos en mora debe incluirse en esta partida, y si dichas provisiones son significativas, deben identificarse por separado.

Fondos aportados por los propietarios más utilidades retenidas (incluidas las asignaciones de utilidades retenidas a reservas). Se excluye la plusvalía mercantil adquirida. Solo se compila si no se dispone de datos del capital de nivel 1.

Aunque las circunstancias varíen de un país a otro, se recomienda preparar datos sobre la distribución regional del crédito complementándolo, si procede, con información sobre los países concretos (véase el párrafo 6.63).

4.17 En el caso de las instituciones de depósito, la fuente principal de ingresos y gastos son los intereses. El ingreso financiero es una forma de ingreso que se devenga sobre instrumentos de deuda tales como depósitos, préstamos, títulos de deuda y otras cuentas por cobrar. Para el prestatario es el costo (denominado costo financiero) del uso de los fondos de otra entidad (recuadro 4.3)4. Como se explica en el capítulo 3 (párrafo 3.7), en la Guía el devengo de intereses es continuo. Según puede observarse en el cuadro 4.1, la diferencia entre los ingresos financieros y los gastos financieros se denomina ingreso financiero neto.

Recuadro 4.2.El coeficiente de suficiencia de capital de Basilea

El coeficiente de suficiencia de capital de Basilea fue aprobado en 1988 por el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea (CSBB) como referencia para evaluar si los bancos que operan en los países del Grupo de los Diez (G-10) tienen suficiente capital para sobreponerse a posibles perturbaciones económicas. El coeficiente exige niveles mínimos de capital para 1) crear un margen de seguridad contra las pérdidas por incumplimientos de pago debidos a los riesgos dentro y fuera del balance, 2) demostrar que los propietarios de los bancos están dispuestos a arriesgar sus propios fondos, 3) proporcionar recursos inmediatamente disponibles sin costos de transacción ni de liquidación, 4) facilitar la expansión normal y el financiamiento de la empresa, 5) establecer condiciones equitativas exigiendo la aplicación universal de la norma y 6) fomentar una actividad crediticia con menos riesgos.

El coeficiente de capital de Basilea original, junto con las modificaciones posteriores, exige que los bancos internacionales tengan una medida específica de capital igual o superior al 8% de una medida específica de los activos ponderados en función de su riesgo de crédito estimado. El coeficiente es una fórmula analítica con definiciones complejas del numerador (el capital) y del denominador (los activos ponderados en función del riesgo) que no puede obtenerse directamente de los estados financieros normales. El coeficiente puede expresarse de la siguiente manera:

La fórmula establece que la entidad bancaria debe tener un capital consolidado a escala mundial igual al 8% o más de sus activos ponderados, incluida una posición en el balance equivalente a las posiciones fuera del balance, y que puede expresarse de la siguiente manera:

El capital de nivel 1 o “capital básico” está constituido por el capital social y las reservas declaradas que se consideran de libre disposición para cubrir los créditos frente al banco.

El capital de nivel 2 está formado por los instrumentos financieros y las reservas que están disponibles para absorber pérdidas, pero que podrían no ser permanentes, tener valores inciertos, acarrear costos en caso de venta, o no tener la capacidad plena para absorber pérdidas que sí tienen los elementos del capital de nivel 1.

El capital de nivel 3 está formado por deuda subordinada con un vencimiento original de por lo menos dos años que puede utilizarse, de ser necesario, para cubrir exposiciones a riesgos de mercado relacionados con las fluctuaciones en el valor de mercado de los activos. No pueden pagarse intereses ni principal de esta deuda si como consecuencia de dichos pagos el capital del banco se situara o permaneciera por debajo del requerimiento mínimo.

La plusvalía mercantil se resta porque su valor puede disminuir en períodos de crisis, y se efectúan diversos ajustes al capital para evitar la posible contabilización por duplicado de algún valor.

Los activos ponderados en función del riesgo conforman el denominador del coeficiente de suficiencia de capital de Basilea y representan el total ponderado de cada tipo de activos y las exposiciones de los activos fuera de balance, con ponderaciones en función del riesgo de crédito relacionado con cada tipo de activo. En el ejemplo siguiente, el valor de mercado de los activos es 940, pero el valor de los activos ponderados en función del riesgo es 615.

Ejemplo de estimación de activos ponderados en función del riesgo

Tipo de activoValor de

la cartera
Ponderación

del riesgo
Activos

ponderados

en función

del riesgo
Bonos del Tesoro de Estados Unidos2000%0
Préstamos hipotecarios25050%125
Bonos de empresas120100%120
Préstamos a consumidores370100%370
Total940615

A menudo los coeficientes de suficiencia de capital no son directamente comparables entre países porque los organismos nacionales de supervisión tienen cierto margen de libertad para definir las ponderaciones y los ajustes y, lo que es aún más importante, las prácticas nacionales pueden variar en lo que se refiere a la valoración de los activos, el reconocimiento de los préstamos incobrables y la constitución de provisiones, lo cual puede incidir significativamente en el coeficiente. Asimismo, una medida agregada de suficiencia de capital podría ocultar información sobre las instituciones individuales, y de ahí que para el análisis macroprudencial sea útil complementar el coeficiente agregado con información sobre la dispersión de coeficientes correspondientes a las instituciones individuales o los subsectores del sistema bancario.

En cuanto al coeficiente, últimamente se ha tratado de pulir el sistema de ponderación. De hecho, el Comité de Basilea emitió un marco revisado, conocido como Basilea II, que permite una mayor diferenciación entre los activos según su riesgo, incluida la posibilidad de utilizar, en condiciones determinadas, medidas de exposición a riesgos basadas en modelos internos (CSBB, 2004).

4.18 Una cuestión específica que surge es si deberían devengarse intereses sobre los activos improductivos y, en caso afirmativo, si ello debería afectar al ingreso financiero neto. En la Guía se recomienda que el interés devengado de un activo improductivo sea registrado en base caja y no en base devengado. El ingreso financiero no debe incluir los intereses devengados de activos improductivos, porque de otro modo el ingreso financiero neto estaría sobrevalorado en relación con la capacidad real de devengo de intereses de la institución de depósito5.

4.19 Para garantizar un enfoque coherente entre los deudores y los acreedores, en el cuadro 4.1 se incluyen partidas individuales para el ingreso financiero bruto, que comprende los intereses devengados de activos improductivos, y provisiones para los intereses devengados de activos improductivos. Esta última línea debe deducirse de la primera para eliminar los intereses devengados de activos improductivos de la línea de ingreso financiero6,7. Si el deudor posteriormente paga los intereses de activos improductivos a la institución de depósito, el ingreso financiero debería aumentarse mediante un ajuste a la provisión en el período en que se reciben los pagos y, en caso de ser significativos, debe mencionarse en cualquier documentación explicativa que se adjunte8. Si se devengaron intereses antes de que el activo se clasificara como improductivo, y como que dicho devengo aumentaría el valor del activo, sería adecuado constituir una provisión específica para préstamos incobrables (véase el párrafo 4.32). Si se dispone de datos solo sobre ingresos financieros que no incluyen los intereses devengados de activos improductivos, entonces solo debe presentarse la línea de ingresos financieros (línea 1 del cuadro 4.1). En el apéndice V se presentan ejemplos numéricos de cómo registrar los intereses de los préstamos en mora.

4.20 Los ingresos no financieros son el resto de ingresos recibidos por la institución de depósito. Entre ellos se incluyen honorarios y comisiones por la prestación de servicios, ganancias y pérdidas por instrumentos financieros9 y otros ingresos. Sumando el ingreso financiero neto y el ingreso no financiero se obtiene la cuenta de ingreso bruto.

4.21 Los honorarios y comisiones corresponden a servicios de pago; servicios de intermediación (por ejemplo, relativos a líneas de crédito y cartas de crédito); servicios de operaciones de valores (corretaje, colocación y suscripción de nuevas emisiones, contratación de swaps y otros derivados financieros, préstamos de valores) y servicios de administración de activos (como gestión de carteras y custodia)10. Las prácticas internas pueden exigir que los honorarios y las comisiones por pagar a otras instituciones de depósito de la población declarante se registren como ingreso negativo en lugar de gasto.

Recuadro 4.3.Las instituciones financieras islámicas y la solidez financiera

Las instituciones financieras islámicas (IFI) funcionan de acuerdo con los principios islámicos, que prohíben los pagos de intereses ex ante y disponen que las ganancias y pérdidas de las operaciones subyacentes se compartan y que la actividad crediticia se base en los principios éticos islámicos. Estas instituciones presentan un perfil singular de riesgo y solidez financieros que afecta de forma fundamental a las estructuras de los estados de ingresos y los balances, lo cual a su vez incide en la compilación y el significado de los indicadores de solidez financiera. Los expertos en contabilidad financiera y los supervisores de las instituciones financieras están empezando a abordar las diferencias, pero puede transcurrir algún tiempo hasta que se identifique toda la gama de cuestiones y se formulen y adopten normas contables y de supervisión adecuadas1. En este recuadro se describen algunos de los elementos característicos de las IFI y la forma en que podrían afectar a los ISF básicos.

Aunque las prácticas varían, el hecho de que las IFI se basen en los principios islámicos las diferencia de otras instituciones en numerosos aspectos. Quizás el más notable es la prohibición de cobrar o pagar intereses. Por ejemplo, se prohíben los préstamos o depósitos con tasas de interés fijadas de antemano, lo cual constituye una diferencia fundamental con los bancos no islámicos que se endeudan a cambio del pago de intereses y prestan para adquirir activos que devenguen intereses. Por tanto, los dos ISF básicos que se basan en el margen entre los intereses cobrados y pagados se aplican únicamente a los bancos no islámicos.

Las IFI aceptan depósitos de acuerdo con el concepto de Mudarabah e invierten en inversiones y acuerdos de financia-miento permitidos que cumplen con Shariah. De este modo, las IFI realizan una función de intermediación financiera. No obstante, en principio los depositantes no tienen garantizado ni un rendimiento predeterminado ni el monto nominal, sino que actúan como suministradores de fondos, asumiendo las pérdidas solos, ya que la IFI ha sufrido una “pérdida” en forma de esfuerzos empresariales. Las utilidades generadas se comparten entre las IFI y los depositantes en función de un coeficiente de participación en las utilidades previamente acordado. El funcionamiento de las cuentas es similar al funcionamiento de los depósitos de la banca convencional. Existe una segunda forma de depósito, en virtud de la cual las IFI mantienen los fondos para su salvaguardia, garantizando el reembolso de la totalidad del monto nominal pero sin intereses.

Asimismo, las IFI pueden funcionar mediante acuerdos de distribución de utilidades y pérdidas que no garantizan el reembolso íntegro del monto nominal y no tienen rendimientos fijos. Las IFI generan ingresos cobrando honorarios por servicios, participando en las utilidades y, sobre todo, por actividades como el financia-miento de operaciones comerciales, la venta a plazos y el arrendamiento financiero. En algunos países, estas son las actividades principales de las IFI.

De conformidad con los acuerdos de distribución de utilidades y pérdidas, los recursos de la IFI y los inversionistas se agrupan a menudo para iniciar empresas comerciales específicas, y los rendimientos totales se dividen entre la IFI y los inversionistas en función de un acuerdo de participación en las utilidades predeterminado. Las utilidades obtenidas pueden desembolsarse durante la vida de la empresa o a su finalización. Dependiendo del resultado, ambos pueden ganar o perder con respecto a sus inversiones. Para ello, las IFI emiten valores denominados certificados de distribución de utilidades y pérdidas que no garantizan el valor nominal ni proporcionan rendimientos positivos predeterminados. Algunos de estos instrumentos se definen como “cuentas de inversión sin restricciones”, que dan libertad a la IFI para realizar las inversiones como considere más adecuado, de forma parecida a como los bancos no islámicos invierten los fondos suministrados por los depositantes.

Los acuerdos de distribución de utilidades y pérdidas y las cuentas de inversión sin restricciones hacen que el papel del capital en las IFI sea algo distinto que en otros tipos de bancos. Por ejemplo, en un documento de trabajo del FMI, Sundararajan y Errico (2002), pág. 9, indican que puede ser razonable concluir que la valoración de la suficiencia de capital para los bancos islámicos debería basarse no solo en una evaluación exhaustiva del grado de riesgo de cada cartera de la institución, sino también en una evaluación de la proporción entre activos con participación en las utilidades y activos sin participación en las utilidades. Asimismo, parece haber ambigüedades en cuanto a la identificación y valoración de los préstamos en mora y la constitución de provisiones, así como su divulgación.

A la hora de elaborar los balances de las IFI, puede ser ambiguo si las aportaciones de los inversionistas en certificados de distribución de utilidades y pérdidas y en cuentas de inversión sin restricciones constituyen pasivos de la IFI. La IFI suele actuar como fideicomisario o administrador de activos, colocando los fondos en cuentas en fideicomiso fuera del balance, y proporcionando asesoramiento de inversión a fin de recibir honorarios o una distribución de las utilidades netas. Se sabe que algunas IFI manejan partes importantes de su negocio mediante cuentas fuera del balance, amparándose en la hipótesis de que están desempeñando una función de administración de fondos para el inversionista, lo cual incide en los coeficientes de apalanca-miento y los cálculos de suficiencia de capital de Basilea2. En la actualidad, las prácticas nacionales para el registro de dichos acuerdos difieren, y se utilizan tratamientos tanto dentro como fuera del balance. Una opinión, emitida por la Organización de Contabilidad y Auditoría de las Instituciones Financieras Islámicas (AAOIFI, por sus siglas en inglés), es que las cuentas de inversión sin restricciones forman parte del balance de la IFI, y deberían incluirse como un tipo separado de instrumento (entre pasivo y capital social). En la Guía se sigue la recomendación del Manual de estadísticas monetarias y financieras (MEMF)3 y se clasifican dichos instrumentos como depósitos, a menos que formen parte de la base de capital permanente de la IFI o tengan las características de un instrumento negociable.

La estructura de los activos de las IFI se caracteriza por una amplia gama de estructuras islámicas de financiamiento, que van desde modelos de financiamiento de bajo riesgo basados en arrendamientos hasta modelos de mayor riesgo basados en el capital. Cada modelo tiene sus propias características distintivas y entraña diferentes grados de riesgo de crédito, de mercado y operativo.

Hasta la fecha, las IFI han tendido a dedicarse muy especialmente a los créditos comerciales a más corto plazo y al financiamiento de proyectos que normalmente se resuelven en uno o dos años, lo cual permite la redistribución del ingreso neto. Esto se debe en parte a la ausencia de mercados monetarios islámicos que permitan la transferencia inmediata de liquidez a corto plazo entre las IFI y actúen para establecer tasas de rendimiento de mercado para dichos fondos en préstamo. Ha habido cierta dificultad para desarrollar instrumentos, tales como instrumentos interbancarios, de política monetaria e instrumentos a más largo plazo (como las hipotecas), pero existen ejemplos de todos ellos. En parte, esta situación surge de la mayor dificultad, en comparación con el financiamiento de proyectos, para idear métodos adecuados para medir y distribuir los rendimientos netos de los créditos a los gobiernos, las empresas en marcha o las instituciones no comerciales.

El modelo anterior tiene implicaciones importantes para las IFI: los balances de las IFI difieren de los balances de los bancos no islámicos y las estimaciones de las tasas de rendimiento de las IFI pueden resultar difíciles de desarrollar y comparar4. Además, los instrumentos están en fase de desarrollo y, en algunos casos, los principios de la banca islámica pueden estar mezclados con prácticas bancarias normales. En este contexto, las prácticas contables de las IFI están aún en desarrollo. Hasta que este trabajo llegue a una fase más avanzada y puedan empezar a identificarse prácticas normales en los mercados, la Guía considera que es prematuro intentar relacionar los ISF con series contables específicas utilizadas por las IFI.

Se reconoce la necesidad de pautas generalmente acordadas para las IFI sobre presentaciones contables de los estados de resultados, balances, actividades fiduciarias y de fideicomiso y otras divulgaciones. El trabajo sobre varios de estos aspectos lo están realizando distintas organizaciones, como la AAOIFI —que ha publicado una revisión de los coeficientes de suficiencia de capital de Basilea adaptada a las IFI5—, el Instituto de Banca y Seguros Islámicos de Londres, la Asociación Internacional de Bancos Islámicos de Arabia Saudita y la nueva Oficina de Calificación Internacional Islámica de Bahrein. Además, los supervisores bancarios están buscando una vigilancia prudencial efectiva de las IFI, y la práctica internacional está en proceso de desarrollo: la recién formada Junta de Servicios Financieros Islámicos (IFSB) de Malasia tiene como objetivo ayudar a desarrollar un sistema efectivo de supervisión y regulación de las IFI y orientar sobre el control, la medición y la administración adecuados de los riesgos de los productos financieros islámicos.

Por último, dada la concentración de las IFI en actividades de fideicomiso, financiamiento de proyectos y acuerdos de distribución de utilidades y pérdidas, muchas de ellas tienen características de fondos comunes de inversión u otras instituciones financieras no bancarias; pero la práctica estadística que prevalece es clasificar las instituciones financieras islámicas como instituciones de depósito6.

1En 1991 se creó en Bahrein la Organización de Contabilidad y Auditoría de las Instituciones Financieras Islámicas (AAOIFI) con el fin de establecer normas de contabilidad, auditoría y gestión de gobierno que actualmente son seguidas por las IFI de varios países. Además, en noviembre de 2002 se creó en Malasia la Junta de Servicios Financieros Islámicos (IFSB, por sus siglas en inglés) como una asociación de bancos centrales, autoridades monetarias y otras instituciones que son responsables de la regulación y supervisión del sector de servicios financieros islámicos.2La AAOIFI ha declarado que su objetivo es seguir la metodología de Basilea lo más estrechamente posible.3En las páginas 120 a 122 del MEMF (véase FMI, 2000a) se describen en detalle los instrumentos islámicos y su clasificación, y se debería consultar ese texto para determinar la clasificación de los instrumentos a efectos de la compilación de datos para los ISF.4El Banco Negara Malaysia ha elaborado un marco estructurado para determinar la tasa de rendimiento de las operaciones bancarias islámicas. Este marco aborda la cuestión de la uniformidad, lo cual reduce la posibilidad de distorsión de la tasa de rendimiento.5Véase AAOIFI (1999). La opinión de algunos organismos supervisores es que los algoritmos de ponderación de riesgos más flexibles de acuerdo con Basilea II podrían ser efectivos para describir con mayor precisión los tipos de riesgos financieros a los que se enfrentan las IFI.6Esta práctica se describe con más detalle en el párrafo 488 del MEMF (FMI, 2000a).

4.22 Las ganancias y pérdidas por instrumentos financieros son las que surgen durante el período objeto de revisión. En la Guía se recomienda que en esta partida se incluyan las ganancias y pérdidas realizadas y no realizadas que se produzcan durante cada período a partir de todos los instrumentos financieros (activos y pasivos financieros, en moneda nacional y extranjera) valorados a su valor de mercado o valor razonable en el balance11, incluidos los valores de la cartera de inversión, pero excluidas las participaciones de capital en empresas asociadas y filiales y toda inversión de una filial en la matriz12,13. Las ganancias y pérdidas en instrumentos en moneda extranjera y en instrumentos financieros derivados, como los swaps de tasas de interés, también se incluyen. Las ganancias y pérdidas por instrumentos financieros excluyen los intereses incluidos en la cuenta de ingreso financiero neto como devengados para dicho instrumento en el período declarado, ya que dichos montos ya se contabilizan como ingreso financiero en el estado de resultados.

4.23 En cambio, dentro de las ganancias y pérdidas en cuentas de las instituciones de depósito tradicio-nalmente se han incluido las ganancias y pérdidas registradas por activos y pasivos mantenidos durante un corto período de tiempo, ya que las instituciones de depósito tratan de aprovechar las fluctuaciones a corto plazo de los precios de mercado. El alcance de este concepto varía entre las distintas normas contables, pero por lo general incluye las ganancias y pérdidas realizadas y no realizadas obtenidas durante el período por valores y derivados mantenidos en la denominada cartera de negociación14. El concepto abarca las ganancias y pérdidas derivadas de la venta de valores adquiridos mediante acuerdos de recompra, los préstamos de valores y las cesiones temporales de activos (véase el párrafo 4.48); las ganancias o pérdidas realizadas durante el período por ventas de valores de la cartera de inversión; y las ganancias o pérdidas derivadas de la tenencia, venta y compra de instrumentos en moneda extranjera (excepto inversiones de capital en empresas asociadas y filiales), incluidos los contratos de instrumentos derivados cambiarios.

4.24 No obstante, en la Guía se recomienda dar una cobertura más amplia a las ganancias y pérdidas por instrumentos financieros enumeradas en el párrafo 4.22, de forma que:

  • 1) El ingreso neto refleje la salud financiera actual y no acontecimientos pasados. En otras palabras, las variaciones del valor de los instrumentos financieros que pueden medirse de manera fiable se registran en los ingresos del período en el que se producen15. La experiencia ha demostrado que la acumulación de ganancias y pérdidas ocultas que no se registran en el estado de resultados hasta que se realizan puede ser causa de distorsión en el análisis macroprudencial.

  • 2) La rentabilidad del capital se mida de manera fiable. Las instituciones de depósito utilizan el capital para generar ingreso neto, principalmente mediante operaciones con instrumentos financieros. Excluir las ganancias y pérdidas no realizadas por instrumentos financieros, cuyo valor puede medirse con certeza, oculta en un período dado la eficiencia en la utilización del capital. Aunque el reconocimiento inmediato de las ganancias y pérdidas podría generar una volatilidad entre períodos en los datos sobre rentabilidad del capital mayor que si no se reconocieran, entender las causas de dicha volatilidad y observar la tendencia a lo largo del tiempo aporta una base más sólida para el análisis macroprudencial.

  • 3) Pueda vigilarse la importancia relativa de las ganancias y pérdidas sobre dichos activos y pasivos financieros considerados a su valor de mercado o valor razonable. La experiencia ha demostrado que las ganancias y pérdidas por instrumentos financieros pueden ser un elemento más volátil en las utilidades de las instituciones de depósito que otras partidas de ingreso, quizás a causa de una posible mayor asunción de riesgos. La determinación del tamaño y la sensibilidad del ingreso y el capital de las instituciones de depósito a cambios en las condiciones del mercado se observa mejor mediante datos de series cronológicas que reflejen las ganancias y pérdidas de forma continuada.

  • 4) Las ganancias y pérdidas a nivel sectorial no se presenten de forma asimétrica. Si las instituciones de depósito individuales registran las ganancias y pérdidas sobre un mismo instrumento en diferentes momentos, esta situación hará que las mediciones del ingreso neto a nivel sectorial no sean coherentes16.

4.25 En el apéndice V se ilustra, con ejemplos numéricos, cómo registrar las ganancias y pérdidas por instrumentos financieros.

4.26 Se reconoce que cubrir las ganancias y pérdidas según se expone en el párrafo 4.22 puede no ser factible para los declarantes en el momento de la elaboración de esta Guía, y que los sistemas de compilación de datos pueden necesitar evolucionar.

4.27 Para los instrumentos financieros en los que las ganancias y pérdidas pueden registrarse solo cuando se realizan, la ganancia o pérdida debería medirse como la diferencia entre el valor de la transacción y el valor de mercado registrado en el balance al cierre del período anterior. Cualquier ganancia o pérdida no realizada generada en períodos anteriores y que se incluye en el ajuste por valoración debe ser traspasada a utilidades retenidas. En otras palabras, para no distorsionar las medidas de la salud financiera vigente ni crear los incentivos de tipo selección perjudiciales descritos en el párrafo 3.22, el ingreso neto no debe reflejar la realización de las ganancias o pérdidas que se han generado en la valoración en el balance de los instrumentos financieros y se han retenido durante una serie de períodos. Además, todas las ganancias o pérdidas del período declarado —es decir, desde el cierre del período anterior—que se realizan sobre cualquier otro activo financiero (excepto las correspondientes a inversiones de capital en empresas asociadas y filiales y a inversiones de una filial en la matriz, que se registran en su totalidad directamente en capital y reservas) también deben incluirse en la línea de ganancias y pérdidas por instrumentos financieros, incluidas las ganancias y pérdidas en ventas de préstamos. Si dichas ganancias y pérdidas son significativas en un período dado, se recomienda que los compiladores faciliten información adicional, de forma que pueda valorarse su importancia en relación con los datos divulgados.

4.28 El concepto de participación en las utilidades cubre la participación —sobre la base del porcentaje de capital que se posee—en el ingreso neto después de impuestos17 de empresas asociadas, filiales no consolidadas18 y de inversiones de una filial en la matriz y, para datos nacionales, de sucursales en el extranjero19.

4.29Otros ingresos cubre: 1) los dividendos declarados por pagar de otras empresas o cooperativas en las que las instituciones de depósito tienen una participación20; 2) las ganancias o pérdidas por ventas de activos fijos en el período corriente (medidas como la diferencia entre el valor de venta y el valor según balance al cierre del período anterior)21; 3) los ingresos por alquileres y regalías (incluidos los de edificios, otras estructuras y equipos; de activos de terrenos y del subsuelo; y de otros activos producidos y no producidos), y 4) cualquier cantidad por cobrar por parte de las instituciones de depósito en concepto de indemnización por daños o perjuicios.

4.30 La línea de gastos no financieros cubre todos los gastos distintos de los financieros, incluidos honorarios y comisiones. Entre ellos se incluyen los gastos de operaciones relativos a la actividad ban-caria ordinaria (distintos de gastos financieros) tales como: 1) costos de personal (véase más adelante); 2) gastos de propiedades y equipos (mantenimiento y reparación ordinarios y regulares)22, alquileres de edificios, otras estructuras y equipos (y la depreciación correspondiente)23, y rentas de tierras; 3) otros gastos relacionados con las operaciones, incluidas compras de bienes y servicios (por ejemplo, costos de publicidad, gastos de formación de personal y honorarios por otros servicios prestados), y regalías pagadas por el uso de otros activos producidos y no producidos (excluidos los gastos clasificados como costos de personal (véase más adelante)), y 4) impuestos distintos de los impuestos sobre la renta —como los impuestos sobre la propiedad o el uso de tierras y edificios o sobre la mano de obra utilizada (incluidos los impuestos sobre la nómina salarial y otros impuestos relacionados con los empleados que debe pagar el empleador)—menos cualquier subsidio relacionado con las operaciones, como los recibidos del gobierno general. Se incluye, asimismo, cualquier multa o sanción impuesta a las instituciones de depósito por los tribunales u otras entidades, y cualquier suma que las instituciones de depósito deban pagar como indemnización a otras unidades institucionales por daños y perjuicios. Para las instituciones de depósito, los gastos de operaciones incluyen también cualquier prima pagada a un fondo de garantía de depósitos.

4.31Costos de personal incluye la remuneración total, en dinero o en especie, que la empresa debe pagar por el trabajo realizado por los empleados durante el período contable. Comprende sueldos y salarios, incluidos los permisos anuales remunerados y las ausencias remuneradas por enfermedad; las participaciones en las utilidades e incentivos; las asignaciones para viviendas y vehículos; así como el suministro gratuito o subvencionado de bienes y servicios (excepto los necesarios para que los empleados desempeñen su trabajo); y las contribuciones a la seguridad social para conceptos tales como atención médica y pensiones24. Se incluyen asimismo las prestaciones sociales para los empleados no basadas en fondos especiales, tales como el pago continuado de salarios normales o reducidos durante períodos de ausencia del trabajo por enfermedad o accidente, las indemnizaciones por despido, etc.

4.32 Las provisiones para préstamos incobrables son las provisiones nuevas netas que las instituciones de depósito constituyen en el período para cubrir pérdidas en caso de préstamos incobrables o deteriorados, según su estimación de la probabilidad de que se produzcan las pérdidas25. Las provisiones genéricas son las que no se atribuyen a activos específicos sino al monto de las pérdidas que la experiencia indica que pueden producirse en una cartera de préstamos. Dichas provisiones se calculan a veces como porcentaje de los activos totales. En caso contrario, pueden calcularse aplicando porcentajes progresivamente más elevados para los activos de menor calidad crediticia, conforme aumenten las probabilidades de pérdida. Las provisiones específicas son cargos que minoran el valor de préstamos específicos (incluido un grupo de préstamos evaluado de forma colectiva) y reflejan las pérdidas identificables (véase también CSBB (1999), pág. 13).

4.33 La Guía se basa en las prácticas nacionales para determinar las provisiones para préstamos incobrables y distinguir entre provisiones específicas y genéricas, pero se recomienda que dichas prácticas se documenten con claridad. Las provisiones para intereses devengados de activos improductivos no deben incluirse dentro de las provisiones para préstamos incobrables, ya que se identifican dentro del ingreso financiero neto, minorándolo26. Aunque las provisiones para pérdidas o gastos futuros reducen el ingreso neto, sin perjuicio de la práctica nacional, cualquier exceso en la estimación de pérdidas o gastos previstos para cualquier período podría revertirse en períodos siguientes, aumentando el ingreso de dichos períodos. En el recuadro 4.4 figura una explicación de cómo la constitución de provisiones afecta tanto a los activos como a capital y reservas. Asimismo, en el apéndice VI se comentan los criterios para la clasificación de activos y la constitución de provisiones.

4.34 Las provisiones para otros activos financieros incluyen las provisiones para cubrir cualesquiera otros activos financieros (que ni se comercian ni se registran a precios de mercado) que puedan valorarse de manera fiable. Si no es factible en este momento incluir las ganancias y pérdidas no realizadas sobre valores —como los de la cartera de inversión—dentro de las ganancias y pérdidas por instrumentos financieros (véase el párrafo 4.22), debe adoptarse para estos valores el mismo método aplicado a las provisiones para préstamos, de forma que las pérdidas de estos activos queden reflejadas en el ingreso neto27. Esta categoría incluye también cualquier provisión nueva creada a efectos de la supervisión para tener en cuenta los cambios en la volatilidad de los diferenciales entre el precio de demanda y el precio de oferta u otros factores relacionados con el cierre de una posición en un instrumento negociable menos líquido (véase también CSBB, 2001b, párrafo 579). El ingreso bruto menos los gastos no financieros y las provisiones28 es igual a ingreso neto (antes de partidas extraordinarias e impuestos).

4.35 Las partidas extraordinarias cubren los sucesos que son extraordinarios en relación con la actividad habitual de la empresa. Dichos sucesos son poco comunes e incluyen las pérdidas por catástrofes derivadas de desastres naturales o de otro tipo. Las partidas extraordinarias pueden ser ingresos, pero generalmente son partidas de gasto. Los impuestos sobre la renta son los impuestos devengados en el período objeto de revisión que gravan los ingresos, las utilidades y las ganancias de capital de las instituciones de depósito. Deduciendo las partidas extraordinarias y los impuestos del ingreso neto se obtiene el ingreso neto después de impuestos.

4.36 Los dividendos son las cantidades declaradas como pagaderas a los propietarios de las instituciones de depósito en el período objeto de revisión una vez satisfecho el resto de los gastos, lo cual deja las utilidades retenidas, que deben registrarse en la cuenta de utilidades retenidas de capital y reservas.

Balance

Activos no financieros

4.37 Activos no financieros son todos los activos económicos distintos de los activos financieros. Más adelante, en el análisis sobre el balance sectorial de las empresas no financieras, se presenta una definición de estos activos (párrafo 4.106).

Activos financieros y pasivos

4.38 Los activos financieros29 son derechos financieros sobre los que se ejercen derechos de propiedad que constituyen un depósito de valor, y de los cuales sus propietarios pueden obtener beneficios económicos. Los derechos financieros provienen de las relaciones de tipo contractual entre parejas de unidades institucionales y, a menudo, dichos derechos habilitan al propietario (el acreedor) a recibir uno o más pagos (como pagos de intereses) de la unidad institucional sobre la que tiene el derecho (el deudor). Además, algunos activos financieros generan ganancias (y pérdidas) por tenencia a sus propietarios. Cuando se crea un derecho financiero, el deudor contrae simultáneamente un pasivo del mismo valor, que es la contrapartida del activo financiero.

4.39 La identificación y presentación de los distintos tipos de activos y pasivos financieros puede variar según las necesidades analíticas y las prácticas contables nacionales. En la lista de ISF, la atención se centra principalmente en los instrumentos por tipo funcional, como préstamos, acciones, títulos y derivados. Así, en la Guía, la clasificación principal de activos financieros y pasivos es: billetes y monedas y depósitos, préstamos, títulos de deuda30, acciones y otras participaciones de capital (activos), capital y reservas, derivados financieros y otros activos (u otros pasivos).

Recuadro 4.4.El método de valoración y constitución de provisiones de la Guía

En este recuadro se explica cómo se compaginan las distintas recomendaciones sobre valoración y constitución de provisiones en la descripción individualizada de cada una de las partidas de los estados financieros.

En la Guía se recomiendan los métodos de valoración que puedan aportar la evaluación más realista del valor de un instrumento o una partida en cualquier momento dado. En el caso de los instrumentos negociables, el no reconocimiento de las ganancias resultantes de la valoración a valor de mercado, y particularmente de las pérdidas, puede conducir a interpretaciones erróneas sobre la salud y solidez financieras de las instituciones de depósito. En el caso de los instrumentos no negociables, en la Guía se reconoce que el valor nominal puede brindar una evaluación más realista que la aplicación del valor de mercado o valor razonable, pero es fundamental que exista una política adecuada de constitución de provisiones. Aunque la Guía se basa en las prácticas nacionales para determinar dichas provisiones, el no reconocer las pérdidas cuando se producen supondría una evaluación demasiado optimista de la salud y solidez de las instituciones de depósito. Se establece una distinción entre las provisiones específicas para pérdidas identificables y las provisiones genéricas para pérdidas potenciales que, por experiencia, podrían afectar a una cartera.

En el resto del recuadro se explica cómo el criterio de valoración a valor de mercado y de constitución de provisiones incide en el estado de resultados, los activos y el capital y reservas. Consta también un breve apartado sobre atrasos.

Estado de resultados

El estado de resultados se ve directamente afectado por el método adoptado para la valoración y la constitución de provisiones1.

  • Los ingresos financieros no deben incluir los intereses devengados de activos improductivos; en otras palabras, no deben estar sobrevalorados en relación con las circunstancias reales.

  • Las provisiones para préstamos incobrables (y otros activos) deben reducir el ingreso neto; es decir, las pérdidas deben ir reconociéndose conforme se conocen.

  • Las ganancias y pérdidas, tanto no realizadas como realizadas, procedentes de activos y pasivos financieros valorados a valor de mercado o a valor razonable en el balance deben incluirse en el estado de resultados: un aumento de valor incrementaría el ingreso neto, mientras que una pérdida de valor lo reduciría2. Para evitar su contabilización por duplicado, los intereses devengados registrados por el período se excluyen de los cálculos de las ganancias y pérdidas por instrumentos financieros.

  • Las ganancias o pérdidas procedentes de otros activos o pasivos que surgen y se realizan en el período objeto de declaración deben incluirse en el estado de resultados. Cualquier ganancia o pérdida por revalorización ya incluida en el ajuste por valoración de períodos anteriores debe traspasarse a utilidades retenidas3.

En la Guía se considera que para medir el rendimiento de los activos y del capital y reservas (dos ISF básicos) es adecuado reflejar los ingresos y los gastos financieros junto con las ganancias y pérdidas por tenencia relativas a activos y pasivos financieros respecto de los cuales se establece un valor de mercado o valor razonable. En relación con los otros activos y pasivos financieros, para hacer un seguimiento de la salud financiera vigente en la Guía se recomienda que las pérdidas se registren, mediante la constitución de provisiones, cuando se conocen, y que las ganancias o pérdidas realizadas que surjan durante el período corriente declarado se registren solo en el estado de resultados del período corriente.

Activos

En la Guía, las variaciones en el valor de mercado o el valor razonable de los activos (y los pasivos) se reflejan en el balance. En el caso de los préstamos y otros activos valorados a su valor nominal, su valor según balance se reduce mediante provisiones específicas4 o reduciendo directamente el valor del activo.

Podría considerarse adecuado valorar también los préstamos excluyendo las provisiones genéricas, de forma que las pérdidas probables no atribuibles a instrumentos específicos se reconozcan como una deducción en capital y reservas. Aunque en la Guía se reconoce la necesidad de reducir el ingreso neto para reflejar las pérdidas potenciales que la experiencia demuestra que pueden surgir en una cartera, no es evidente que la solidez de la institución de depósito se vea menoscabada por dichas provisiones genéricas. Por tanto, las provisiones genéricas se incluyen en capital y reservas (pero no en capital y reservas en sentido estricto). Este enfoque está en consonancia con los requerimientos de suficiencia de capital correspondientes al marco Basilea I del Comité de Supervisión Bancaria de Basilea (CSBB), que reconocen en el capital de nivel 2 las provisiones genéricas hasta un límite del 1,25% de los activos (ponderados en función del riesgo).

Capital y reservas

Las variaciones en el valor de mercado o el valor razonable de los activos y pasivos afectan al capital y reservas. Los aumentos de valor de los activos tienden a aumentar el capital y reservas, mientras que los incrementos de valor de los pasivos tienden a reducirlo. La constitución de provisiones también puede afectar al capital y reservas. Tal como se señaló, aunque tanto las provisiones específicas como las genéricas reducen el ingreso neto —y por tanto posiblemente las utilidades retenidas—las provisiones genéricas se registran en capital y reservas.

1En el anexo al capítulo 5 se analiza el tratamiento de las transacciones y posiciones entre instituciones de depósito.2Las variaciones en el valor de mercado de la participación en empresas asociadas y filiales no consolidadas, así como las inversiones de las filiales en la matriz, se excluyen para evitar la posibilidad de contabilizar el ingreso por duplicado (véase el párrafo 4.22).3En el caso de las empresas no financieras no cotizadas en bolsa, puede adoptarse el mismo método para todos los instrumentos financieros que correspondan solo tangencialmente a las operaciones principales de una empresa.4En el cuadro 4.1, los datos sobre préstamos se presentan antes y después del ajuste por provisiones específicas.

4.40Billetes y monedas son los billetes y monedas en circulación que se utilizan comúnmente para efectuar pagos. Generalmente (pero no siempre) son emitidos por los bancos centrales o las unidades gubernamentales y representan pasivos para las unidades que los emiten. Los billetes y monedas tienen un valor nominal fijo. El oro y las monedas conmemorativas que ya no están en circulación como dinero de curso legal se clasifican como activos no financieros y no como billetes y monedas.

4.41 Los depósitos comprenden todos los derechos financieros no negociables que están representados mediante comprobantes del dinero depositado. Dentro de depósitos se incluyen los depósitos transferi-bles y otros depósitos. Los depósitos transferibles comprenden todos los depósitos denominados en moneda nacional o extranjera que son: 1) negociables a la vista y a la par sin penalización ni restricción y 2) directamente utilizables para efectuar pagos a terceros mediante cheque, giro, orden de pago, débito/crédito u otro mecanismo de pago directo31. Dentro de otros depósitos se incluyen los depósitos que tienen restricciones en cuanto al número de pagos a terceros que pueden efectuarse por período y/o el importe mínimo de cada pago, y que por tanto se consideran no transferibles. Esta clasificación comprende los siguientes conceptos:

  • Depósitos a la vista que permiten retiros inmediatos de efectivo pero no pagos directos a terceros.

  • Depósitos de ahorro y a plazo fijo, incluidos certificados de depósito no negociables.

  • Depósitos no transferibles denominados en moneda extranjera.

  • Participaciones o comprobantes similares de depósito emitidos por las sociedades de ahorro y crédito inmobiliario, las cooperativas de viviendas, las cooperativas de crédito y similares, que sean (jurídicamente o en la práctica) reembolsables inmediatamente o con un período de preaviso relativamente breve.

  • Los acuerdos de recompra (posiblemente) (véase el párrafo 4.48).

4.42 Los depósitos de clientes son los depósitos que se consideran más “estables”, menos volátiles, y que pueden utilizarse para financiar las inversiones crediticias a largo plazo. Es una serie necesaria para calcular un ISF recomendado.

4.43 La volatilidad de los depósitos refleja la sensibilidad de los depositantes ante sucesos que podrían afectar la confianza en las instituciones de depósito. Más concretamente, refleja la probabilidad de que los depositantes retiren fondos, con escaso preaviso, en respuesta a una deficiencia percibida en una institución de depósito o en el sistema bancario. Determinar dicha probabilidad por adelantado es difícil, pero generalmente los factores principales que se tienen en cuenta son el tipo de depositante, si hay cobertura de seguros y el vencimiento de los depósitos (vencimiento remanente). La experiencia muestra que ciertos tipos de depositantes son menos proclives a trasladar sus fondos que otros. No obstante, como fuente de financiamiento estable, es más probable que se recurra a los depósitos cubiertos por garantías creíbles que los que no lo están. Además, los depósitos con un vencimiento remanente largo suelen ser más estables, aunque cuanto menores sean las pena-lizaciones por retiro, menos incidirá este factor a la hora de determinar la probabilidad de retiro.

4.44 En la Guía se recomienda que el tipo de depositante sea el factor principal al momento de definir los depósitos de clientes, tanto por su importancia como por su aplicabilidad general. Por tanto, los depósitos de clientes abarcan todos los depósitos (residentes o no residentes) excepto los colocados por otras instituciones de depósito y otras empresas financieras (residentes y no residentes). Los depositantes de los sectores excluidos suelen controlar la información financiera de las instituciones de depósito, no suelen estar cubiertos por la garantía de depósitos, y puede ser que tengan una responsabilidad fiduciaria de salvaguardar sus activos. Por tanto, son más proclives que otros depositantes a trasladar los depósitos a medida que aumentan los riesgos. Quizá por la garantía de depósitos, los depositantes del sector de los hogares tienden a ser menos conscientes de los riesgos, mientras que los depositantes comerciales pueden tener otras relaciones con los bancos que los hacen más reacios a mover sus fondos que los inversionistas institucionales32. Siempre que pueda determinarse que las penalizaciones por retiro de fondos son elevadas, los depósitos de clientes podrían incluir también los depósitos de los sectores excluidos que tienen un plazo de vencimiento remanente de más de un año33.

4.45 Los préstamos comprenden los activos financieros que se crean cuando un acreedor presta fondos directamente a un deudor mediante un acuerdo en el cual el prestamista no recibe ningún valor que ponga de manifiesto la transacción o recibe un documento o instrumento no negociable. En una operación de préstamo puede entregarse una garantía, en forma de activo financiero (como valores) o de activo no financiero (como terrenos o edificios), aunque no es una característica esencial. En esta categoría se incluyen los préstamos comerciales, los préstamos reembolsa-bles a plazos, el financiamiento de compras a plazos, los préstamos para financiar crédito comercial y anticipos, los arrendamientos financieros, los acuerdos de recompra no clasificados como depósito (véase el párrafo 4.48) y los sobregiros. El crédito comercial y las cuentas por cobrar o por pagar similares no se clasifican como préstamos. Para cumplir los requisitos de la lista de ISF acordados, en el cuadro 4.1 se hace una distinción entre los préstamos a otras instituciones de depósito (residentes y no residentes) y otros préstamos, que se distribuyen por sector según se define en el capítulo 2 en función de la residencia.

4.46 Si un préstamo pasa a ser negociable y es, o ha sido, negociado en el mercado secundario, se recla-sifica como título de deuda. Dada la importancia de la reclasificación, es necesario que exista una prueba firme de su negociación en un mercado secundario antes de que un instrumento de deuda se reclasifi-que de préstamo a valor. Las pruebas de negociación en mercados secundarios incluirían la existencia de agentes creadores de mercado y diferenciales entre la demanda y la oferta para el instrumento de deuda. Una transferencia o venta única de un préstamo no serviría normalmente de base para reclasifi-car el préstamo como valor.

4.47 Hay dos tipos de préstamos que requieren comentarios adicionales. Un arrendamiento financiero es un contrato en virtud del cual un arrendatario acuerda pagar alquileres por el uso de un bien durante la mayoría o la totalidad de su vida económica esperada. En este caso, los riesgos y las recompensas de la propiedad se transfieren del propietario legal del bien (arrendador) al usuario del mismo (arrendatario). El arrendatario suele ser responsable del mantenimiento y la reparación del bien. De acuerdo con las convenciones estadísticas y contables, se considera que el bien ha cambiado de propietario y se crea en el arrendatario un pasivo por préstamo. El valor original del préstamo es igual al valor del bien. El préstamo se reembolsa mediante el pago de los alquileres (que incluyen tanto intereses como principal) y cualquier pago residual al término del contrato (o, alternativamente, mediante la devolución del bien al arrendador)34. Los activos arrendados deben darse de baja del balance del arrendador.

4.48 Un acuerdo de recompra de valores (conocido también como reporto o repo) supone la venta, a cambio de efectivo, de valores a un precio especificado, con el compromiso de volver a comprar esos mismos valores u otros similares a un precio fijo en una fecha futura especificada (a menudo pocos días más tarde) o con vencimiento “abierto”35. Dado que los riesgos y las recompensas de la propiedad del valor permanecen con el propietario original, la naturaleza económica de la transacción es igual a la de un préstamo con garantía (o posiblemente un depósito)36. En otras palabras, los fondos que el comprador del valor le anticipa al vendedor del mismo se clasifican como préstamo (o depósito) en el activo del comprador (y como pasivo en el balance del vendedor) y los valores subyacentes permanecen en el balance del vendedor del valor, a pesar del cambio legal de propietario. Un swap de oro, en virtud del cual se cambia oro por otros activos —generalmente divisas—se parece en su naturaleza a un repo y debe registrarse de manera similar. Un préstamo de valores se parece a un repo, a excepción de que la garantía no es efectivo sino valores, y por tanto no se registra préstamo alguno. Si el prestatario de los valores entrega una garantía en efectivo, el acuerdo recibe el mismo tratamiento que un repo. Los valores objeto de préstamo permanecen en el balance del prestamista.

4.49 Si los valores adquiridos en virtud de un acuerdo de recompra o de préstamo de valores se venden a un tercero, el comprador o prestatario de los valores debe registrar en el balance un activo por valores negativo igual al valor de mercado corriente de los valores vendidos.

4.50 Las provisiones específicas para préstamos son el importe pendiente de las provisiones constituidas para cubrir el valor de los préstamos individuales, grupos de préstamos valorados colectivamente y préstamos a otras instituciones de depósito37 (véase también el párrafo 4.32)38, 39.

4.51 Los títulos de deuda son instrumentos financieros negociables40 que sirven como prueba de que las unidades tienen obligaciones que liquidar mediante la aportación de efectivo, un instrumento financiero u otro elemento de valor económico. Un título de deuda es prueba de que existe el derecho de cobro, es negociable en mercados financieros y otorga a su titular un derecho incondicional a recibir pagos de intereses y de principal. Algunos ejemplos de títulos de deuda son:

  • Letras, como las letras del Tesoro.

  • Bonos y obligaciones, incluidos los bonos convertibles en acciones.

  • Efectos comerciales.

  • Certificados de depósito negociables.

  • Recibos de depósito negociables.

  • Pagarés emitidos mediante servicios de suscripción renovable y de emisión de pagarés.

  • Valores negociables garantizados mediante préstamos u otros activos.

  • Préstamos que se han convertido de hecho en negociables.

  • Acciones preferentes o acciones de renta fija sin participación en la distribución del valor residual de la empresa en caso de disolución.

  • Aceptaciones bancarias.

  • Acciones rescatables obligatoriamente.

4.52 Algunos bonos de empresa son convertibles en acciones de la misma empresa a discreción de su titular. Si la opción de conversión se negocia por separado, se registra como un activo separado y se clasifica como derivado financiero.

4.53 En el cuadro 4.1 figuran todos los instrumentos anteriores bajo la categoría de títulos de deuda. No obstante, queda claro que las prácticas nacionales podrían identificar por separado determinados tipos de instrumentos, tales como los valores con respaldo hipotecario, los valores públicos y los valores que se consideran líquidos.

4.54 Las acciones y otras participaciones de capital comprenden todos los instrumentos y registros en los que se reconocen, una vez satisfechos los derechos de todos los acreedores, los derechos al valor residual de una empresa. La propiedad del capital social se manifiesta generalmente mediante acciones, valores, participaciones o documentos similares. Se incluyen en esta categoría las acciones o valores preferentes, que también establecen el derecho a participar en la distribución del valor residual de una empresa constituida en sociedad en caso de disolución41. Si una institución de depósito compra sus propias acciones, se reduce el número de acciones en circulación.

4.55 Las acciones y otras participaciones de capital incluyen las inversiones de capital en empresas asociadas, en filiales no consolidadas y las inversiones de una filial en la matriz, así como otras inversiones de capital en instituciones de depósito42. En el contexto de los datos nacionales, las acciones y otras participaciones de capital incluyen todo capital social aportado a sucursales en el extranjero.

4.56 Los derivados financieros son instrumentos financieros vinculados a otro instrumento financiero específico, un indicador o un producto básico, a través de los cuales pueden negociarse en los mercados financieros, por derecho propio, riesgos financieros específicos. Su valor depende del precio de lo que subyace. A diferencia de los instrumentos de deuda, no se anticipa principal alguno que deba devolverse, ni se devenga una renta de la inversión. Los contratos de derivados típicos son los futuros (contratos a término o a plazo negociados en mercados bursátiles), los swaps de tasas de interés y los swaps cruzados de divisas e intereses, los contratos a término sobre tasas de interés, los contratos a término de cambio, los instrumentos derivados sobre créditos y diversos tipos de opciones (véase también Heath, 1998). Los activos y pasivos por derivados financieros deben registrarse en el balance a su valor de mercado bruto, reconociéndose en el estado de resultados cualquier ganancia o pérdida de valor.

4.57 En un contrato a término o a plazo, las partes convienen en intercambiar una cantidad determinada de un activo subyacente —real o financiero—en una fecha especificada, a un precio contractual acordado (precio de ejercicio). En el caso de los contratos de swaps, las partes convienen en intercambiar flujos de efectivo basados en los precios de referencia de los activos subyacentes (divisas o tasas de interés, por ejemplo), conforme a condiciones preacordadas. Al inicio del contrato se intercambian exposiciones al riesgo de igual valor de mercado y el contrato normalmente tiene un valor igual a cero. No obstante, a medida que van cambiando los precios de mercado, se crean activos y pasivos que pueden cambiar de magnitud y de dirección a lo largo del tiempo.

4.58 En un contrato de opciones, el comprador de la opción adquiere del emisor, a cambio de una prima, el derecho, pero no la obligación, a comprar (opción de compra o call) o a vender (opción de venta o put) un activo subyacente especificado —real o financiero—a un precio contractual acordado (precio de ejercicio) en una fecha especificada o antes de esa fecha. Durante la vigencia del contrato el emisor de la opción tiene un pasivo y el comprador un activo, aunque la opción puede vencer sin que suceda nada; la opción se ejercerá únicamente si la liquidación del contrato supone una ventaja para el comprador.

4.59 En la Guía se recomienda que si un instrumento, como un valor o un préstamo, contiene un derivado incorporado que no se puede separar del instrumento subyacente, el instrumento debe valorarse y clasificarse de acuerdo con sus características primarias, y el derivado incorporado no debe clasificarse ni valorarse por separado43. Algunos ejemplos de instrumentos con derivados incorporados son los bonos convertibles en acciones, y los valores con opciones de reembolso del principal en monedas diferentes a las de su emisión44.

4.60 El rubro otros activos (u otros pasivos desde el punto de vista del deudor) abarca los créditos comerciales y anticipos, los pagos anticipados de primas de seguros y otras partidas diversas por cobrar o por pagar. Dentro de otras partidas diversas por cobrar o por pagar se incluyen impuestos devengados pendientes de pago, dividendos (incluidos los dividendos declarados pero que todavía no son pagaderos), las compras y ventas de valores, los alquileres, los sueldos y salarios, las contribuciones sociales, las prestaciones sociales y los pagos similares. En el análisis que aparece más adelante de los balances sectoriales de empresas no financieras figuran definiciones de crédito comercial y anticipos (párrafo 4.112). Si las provisiones constituidas para cubrir estos activos, particularmente el crédito comercial, son significativas, se recomienda a los compiladores que las identifiquen por separado, al igual que en el caso de los préstamos (véase más arriba).

4.61Deuda se define como el importe pendiente de los pasivos reales corrientes y no contingentes que exigen al deudor realizar pagos de principal y/o intereses en un momento futuro. Por lo tanto, la deuda comprende los pasivos financieros en forma de billetes y monedas y depósitos, préstamos, títulos de deuda y otros pasivos.

4.62“Capital y reservas” se define como la participación de los propietarios en el capital de una empresa, y es la diferencia entre los activos y pasivos totales45. Representa la cantidad disponible para absorber pérdidas no identificadas.

4.63 En la Guía, el total de capital y reservas incluye:

  • Fondos aportados por los propietarios. Esta partida comprende el monto total de la emisión inicial y todas las emisiones posteriores de participaciones, acciones u otras formas de propiedad de las instituciones de depósito. Debe valorarse por el monto nominal del producto de las emisiones iniciales y posteriores y no se revaloriza.

  • Utilidades retenidas, o más concretamente, las variaciones de las utilidades retenidas reflejan todas las utilidades después de impuestos que no han sido ni distribuidas a los accionistas ni traspasadas a (o desde) las cuentas de reservas y valoración. En su cálculo se ha deducido (incluido) la plusvalía mercantil (también llamada fondos de comercio) derivada de la compra (venta) de una participación en una empresa asociada o filial (o una inversión de capital en sentido contrario)46. Esta partida también se valora por el monto nominal de las utilidades que han sido retenidas y no se revaloriza.

  • Reservas generales y especiales. Reflejan las asignaciones de utilidades retenidas; también se consideran por su valor nominal y no se revalorizan.

  • Provisiones. Se incluyen en el estado de resultados (véase el párrafo 4.32) y son distintas de las provisiones específicas. Las provisiones específicas reducen el valor del activo correspondiente del balance47.

  • Los ajustes por valoración son la contrapartida de las variaciones netas de los valores de mercado o razonables de los activos y pasivos del balance (excluidas las variaciones que afectan a otras partidas de capital y reservas, como las utilidades retenidas). Las ganancias y pérdidas no realizadas sobre activos y pasivos que se han reflejado en el ajuste por valoración y se realizan posteriormente deben traspasarse a utilidades retenidas48. En la Guía se recomienda incluir en esta partida únicamente las variaciones de valor derivadas de activos no financieros, inversiones de capital en empresas asociadas y filiales no consolidadas e inversiones de una filial en la matriz que no estén reflejadas dentro de utilidades retenidas.

4.64 El capital de nivel 1 es la medida básica del capital (véase el párrafo 4.70). Si se carece de datos sobre el capital de nivel 1 (como en el caso de unidades no sujetas a las directrices sobre suficiencia de capital de Basilea), podrían identificarse los datos de fondos aportados por los propietarios junto con las utilidades retenidas (incluidas las utilidades asignadas a reservas)49.

4.65 En la presentación de información consolidada, cuando la matriz no posee la totalidad del capital de una filial, el capital y reservas atribuible a los accionistas minoritarios de la filial se incluye dentro de capital y reservas, porque los ISF se basan en el capital y reservas totales de las instituciones de depósito de la población declarante.

Series informativas

Otras series necesarias para calcular los indicadores de solidez financiera

4.66 Algunas de las series necesarias para calcular los ISF no están directamente reflejadas en los estados financieros descritos anteriormente, sino que se incluyen como partidas informativas de los estados financieros. Estas series se engloban en tres categorías: 1) series de los organismos supervisores, 2) series para profundizar en el análisis del balance, y 3) series relacionadas con el balance. En el apéndice III figuran las series que van más allá de las necesarias para calcular dichos ISF, pero que en los comentarios sobre la Guía se consideraron especialmente pertinentes para el análisis macro-prudencial.

Series de los organismos supervisores

4.67 Son series que se extraen directamente de la información de los organismos supervisores porque las definiciones se ajustan a las directrices de estos. En la Guía se utilizan como base las prácticas nacionales para calcular las series de datos sobre el capital regulador y sobre activos ponderados en función del riesgo.

4.68 El Comité de Supervisión Bancaria de Basilea ha desarrollado una definición reglamentaria de capital que se utiliza como numerador del coeficiente oficial de suficiencia de capital regulador. La definición va más allá de simplemente las partidas de la cuenta de capital y reservas identificadas anteriormente e incluye varios tipos específicos de instrumentos de deuda subordinada que no tienen que reembolsarse si se necesitan los fondos para mantener niveles mínimos de capital50. Todos los bancos activos internacionalmente deben tener un capital regulador mínimo del 8% de los activos ponderados en función del riesgo. Los organismos supervisores nacionales pueden exigir un coeficiente más alto y tienen cierto margen de libertad para establecer normas específicas para su país51.

4.69 Existen tres niveles de capital regulador52.

4.70 El capital de nivel 1 incluye el capital social ordinario y las acciones ordinarias desembolsados (capital social ordinario/acciones ordinarias emitidas y totalmente desembolsadas y acciones preferentes perpetuas no acumulativas) y las reservas declaradas, creadas o aumentadas mediante asignaciones de utilidades retenidas u otros excedentes53. En dichas reservas se incluyen, entre otras cosas, la prima de emisión de acciones, las utilidades retenidas, las reservas generales y las reservas legales54. Se considera que estas reservas son de disposición libre e inmediata para satisfacer los créditos frente al banco55.

4.71 El capital de nivel 2 está formado por: 1) reservas no declaradas: la parte de las utilidades retenidas acumuladas que en algunos países se permite a los bancos mantener como una reserva no declarada; 2) reservas de revalorización de activos, en relación con activos fijos y con carteras de valores a largo plazo valorados al costo histórico en el balance pero con respecto a los cuales existen plusvalías “latentes” de revalorización; 3) provisiones genéricas/reservas generales para préstamos incobrables (hasta el 1,25% de los activos de riesgo)56,57; 4) instrumentos híbridos que combinan las características de deuda y capital y están disponibles para cubrir pérdidas, y 5) deuda subordinada no garantizada con un plazo de vencimiento fijo original mínimo de más de cinco años y acciones preferentes rescatables con vida limitada. El capital de nivel 2 y la deuda subordinada no pueden superar el 100% y el 50%, respectivamente, del capital de nivel 1.

4.72 El capital de nivel 3 incluye la deuda a medio plazo con un vencimiento a dos años o más y “cláusulas de bloqueo” que estipulan que no se pagarán ni el principal ni los intereses si su pago reduce el capital total del banco por debajo del requerimiento mínimo. El objetivo del capital de nivel 3 es cubrir únicamente el riesgo de mercado y se limita al 250% del capital de nivel 1.

4.73 Las deducciones de capital incluyen la plusvalía mercantil (véase el párrafo 4.110) como deducción del capital de nivel 1. En relación con el capital total, las deducciones de capital cubren las inversiones en filiales bancarias y financieras no consolidadas y, a discreción de las autoridades nacionales, las inversiones en el capital de otros bancos e instituciones financieras58.

4.74 Los activos ponderados en función del riesgo abarcan billetes y monedas y depósitos, préstamos, valores y otros activos registrados dentro del balance. Los activos se ponderan en función de factores que representan su riesgo de crédito y las posibilidades de incumplimiento de pago. Cuando se determinan los requerimientos de capital regulador, se utilizan factores de conversión del crédito, que permiten tener en cuenta el riesgo de crédito de las partidas fuera del balance, como los compromisos por líneas de crédito y las cartas de crédito que sirven como garantías finan-cieras59. Se utiliza otro componente de activos totales ponderados en función del riesgo para incorporar un cargo de capital por riesgos de mercado60.

4.75 ¿Qué diferencias hay entre el capital regulador total y el capital y reservas del balance sectorial que figura en el cuadro 4.1 (después de los ajustes sectoriales descritos en el capítulo siguiente)? Dado que no se aplican normas contables comunes, los indicadores de capital regulador y capital según el balance sectorial pueden diferir entre los distintos países a causa de las diferentes prácticas nacionales. En este contexto, solo pueden efectuarse algunas afirmaciones generales.

  • Tanto el capital regulador como el capital según el balance sectorial cubren el capital social, las reservas (tanto declaradas como no declaradas) y las provisiones genéricas y, por tanto, en este sentido son iguales. La plusvalía mercantil se deduce de ambas medidas de capital. Sin embargo, en el capital regulador existe un límite en el monto de provisiones genéricas que pueden incluirse (1,25% de los activos ponderados en función del riesgo). Además, las cantidades registradas en reservas pueden diferir debido a los distintos criterios contables, como el tratamiento de las ganancias y pérdidas por instrumentos financieros.

  • El capital regulador abarca determinados instrumentos de deuda, como la deuda subordinada, que se excluyen del capital según el balance sectorial.

  • A nivel sectorial, las inversiones en participaciones de capital en instituciones de depósito relacionadas y no relacionadas pertenecientes al sector se excluyen del capital del balance sectorial. Tal como se indicó, las inversiones en instituciones de depósito no relacionadas pueden incluirse, a discreción de cada país, en los cálculos del capital regulador61.

  • Las instituciones que no son de depósito pueden consolidarse a efectos del cálculo del capital regulador (o las inversiones en dichas instituciones deducirse del capital regulador), pero esta no es la práctica preferida para el cálculo del capital del balance sectorial.

4.76“Grandes exposiciones crediticias” significa una o más exposiciones al riesgo de crédito con la misma persona o grupo que superan un determinado porcentaje del capital regulador, por ejemplo el 10% (véase CSBB, 1991). El número de grandes exposiciones crediticias de las instituciones de depósito se identifica de acuerdo con el sistema nacional de supervisión.

Series para profundizar en el análisis del balance

4.77 Para calcular los ISF acordados se necesitan determinadas series que son subtotales de los totales del balance y que permiten profundizar en el análisis del balance yendo más allá de lo presentado en el cuadro principal.

4.78Activos líquidos son los que están disponibles de manera inmediata para que una entidad satisfaga una demanda de efectivo. Aunque puede ser posible obtener fondos mediante endeudamiento, las condiciones del mercado pueden no ser siempre propicias, y la experiencia ha demostrado la necesidad de que las instituciones de depósito mantengan un nivel prudente de activos líquidos. Para que un activo financiero reciba la clasificación de activo líquido, su titular debe tener una certeza razonable de que puede convertirse en efectivo con rapidez y sin una pérdida significativa en condiciones comerciales normales62.

4.79 En cierta medida, el que un instrumento se considere líquido o no depende del criterio que se aplique y de las condiciones del mercado. Por ejemplo, el efectivo, los depósitos transferibles y los depósitos que permiten el retiro inmediato de efectivo son típicamente líquidos y se incluyen dentro de activos líquidos, mientras que los instrumentos no negociados con vencimiento a largo plazo no se incluyen en esta categoría. Otros depósitos tienen un valor cierto, pero pueden no ser convertibles en efectivo de inmediato porque su retiro antes del vencimiento está sujeto a restricciones. Por el contrario, los valores negociables, especialmente los emitidos por el Estado o el banco central, podrían ser convertidos de inmediato en efectivo mediante su venta en el mercado secundario, pero su valor de realización depende del precio de mercado en el momento de la venta.

4.80 En la Guía, los activos líquidos comprenden: 1) billetes y monedas; 2) depósitos y otros activos financieros disponibles a la vista o en un plazo máximo de tres meses (aunque se excluyen los depósitos de instituciones financieras y otros créditos no negociados con otras instituciones de depósito que forman parte de la población declarante)63, y 3) valores negociados en mercados líquidos64 (incluidos los mercados de repos) que pueden convertirse de inmediato en efectivo, con un riesgo insignificante de que cambie su valor en condiciones comerciales normales. Generalmente, los valores emitidos por el Estado o el banco central en su propia moneda cumplen los criterios para ser clasificados como activos líquidos, y en varios mercados los valores de empresas privadas de alta calidad crediticia —tanto valores de renta fija como de renta variable—también cumplen dichos criterios. Por ejemplo, si un instrumento financiero puede ser utilizado en condiciones comerciales normales en operaciones de recompra o puede ser redescontado en el banco central, es posible clasificarlo como activo líquido en dicha economía. Se recomienda que los valores emitidos por entidades privadas con una calificación crediticia por debajo del grado de inversión sean excluidos del concepto de activos líquidos, respetando las directrices de los organismos supervisores nacionales.

4.81 Dada la dificultad para definir y medir la liquidez, es recomendable compilar más de una medida. Por ejemplo, los instrumentos de los puntos 1) y 2) del párrafo anterior pueden clasificarse como activos líquidos básicos, mientras que los instrumentos del punto 3) pueden añadirse para hallar la medida de activos líquidos en sentido amplio, dado que estos últimos instrumentos pueden perder sus características de liquidez en los momentos de tensión financiera. Además, distinguir entre activos líquidos denominados en moneda extranjera y en moneda nacional puede ser importante, especialmente en momentos de tensión financiera.

4.82 La disponibilidad de moneda extranjera en el mercado local también puede ser una consideración importante para evaluar la liquidez de una unidad institucional o un sector en algunos países. Por ejemplo, un descalce de monedas entre activos líquidos y pasivos, particularmente en un entorno de acceso restringido a la moneda extranjera, puede dificultar la capacidad para satisfacer las obligaciones denominadas en moneda extranjera con ventas de activos líquidos denominados en moneda local.

4.83 Los pasivos a corto plazo son la parte a corto plazo de los pasivos de deuda de las instituciones de depósito (línea 28) y la posición neta (a corto plazo, si es posible) de los derivados financieros a valor de mercado (pasivos [línea 29] menos activos [línea 21])65. La definición excluye pasivos con otras instituciones de depósito de la población declarante. El “corto plazo” debe definirse preferiblemente en función del vencimiento remanente, aunque el vencimiento original es una alternativa (más limitada).

4.84 Para mejorar la comparación de datos entre países, en la Guía se recomienda clasificar los préstamos (y otros activos)66 como cartera en mora cuando: 1) los pagos de principal e intereses han vencido hace tres meses (90 días) o más, o 2) se han capitalizado (reinvertido en el monto de principal), refinanciado o renovado (es decir, atrasos acordados) los pagos de intereses iguales a tres meses (90 días) o más67. El criterio de los 90 días es el período de tiempo que más a menudo usan los países para determinar si un préstamo está o no en mora (véase Cortavarría et al. (2000), pág. 11). Además, la cartera en mora debe incluir también los préstamos con pagos vencidos hace menos de 90 días que se reconocen como en mora de acuerdo con las directrices de los organismos supervisores nacionales; es decir, existe evidencia para clasificar un préstamo como en mora aun cuando no haya ningún pago vencido hace más de 90 días, como cuando el deudor se declara en quiebra. De hecho, en la Guía se considera la pauta de los 90 días tal como un límite máximo y no se pretende disuadir de la aplicación de criterios más estrictos. El importe del préstamo (y otros activos) registrado como en mora debe ser el valor bruto de este, que figura en el balance; no solo la parte vencida.

4.85 Una vez que un préstamo se clasifica como en mora, este (o cualquier préstamo sustitutivo) debe permanecer en esa categoría hasta que se cancele o se reciban los pagos de intereses y/o principal del mismo o de los préstamos sustitutivos posteriores. Se reconoce que algunas prácticas de supervisión nacionales pueden ser más estrictas en el sentido de que los préstamos se clasifican como en mora hasta que se reciben los pagos durante períodos de tiempo especificados. Tal como ya se señaló, en la Guía no se pretende disuadir de la aplicación de criterios más estrictos.

4.86 Entre los préstamos sustitutivos se incluyen los préstamos derivados de la reprogramación o el refi-nanciamiento del préstamo original y los préstamos otorgados para realizar pagos del préstamo origi-nal68. Aunque estos préstamos pueden otorgarse en condiciones comerciales más favorables que las normales, el préstamo deja de considerarse en mora si el deudor cumple las condiciones contractuales del préstamo sustitutivo, de acuerdo con las directrices de los organismos supervisores nacionales. No obstante, en los debates sobre la Guía, al momento de evaluar la calidad crediticia de una cartera de préstamos, los expertos se mostraron muy a favor de que se identificara el porcentaje de préstamos sustitutivos con respecto a la cartera total. Por esta razón, en el apéndice III figura una partida informativa del cuadro 4.1 sobre préstamos reestructurados.

4.87 Dadas las diversas prácticas existentes, a la hora de divulgar datos sobre la cartera en mora es fundamental que se difundan metadatos que describan la práctica adoptada.

4.88 Los préstamos inmobiliarios residenciales son los préstamos garantizados mediante inmuebles para uso residencial, que incluyen casas individuales, apartamentos y otras viviendas (como casas flotantes y casas móviles), así como cualquier terreno asociado, destinados a ser ocupados por familias. Los préstamos inmobiliarios comerciales son los préstamos garantizados mediante inmuebles comerciales, así como los préstamos a compañías de construcción y los préstamos a compañías de promoción inmobiliaria (incluidas las compañías dedicadas al desarrollo de viviendas multifamiliares). Entre los inmuebles comerciales se incluyen los edificios, las estructuras y los terrenos asociados utilizados por las empresas para el comercio minorista o mayorista, la fabricación u otros fines similares.

4.89 La distribución geográfica de la cartera hace referencia a la distribución de los préstamos en función de la residencia de la contraparte inmediata, es decir, el país de residencia del deudor. Aunque las circunstancias de cada país son diferentes, se recomienda hacer una clasificación regional de los préstamos, quizá detallando adicionalmente los concedidos a residentes de otros países que pueden ser de especial interés, como los países vecinos. Las agrupaciones regionales presentadas en el marco de divulgación del capítulo 12 se basan en la clasificación que aparece en Perspectivas de la economía mundial del FMI.

4.90 Para las instituciones de depósito, la cartera en moneda extranjera y los pasivos en moneda extranjera son los activos y pasivos por pagar en una moneda distinta de la moneda nacional y los activos y pasivos por pagar en moneda nacional pero cuyos montos están vinculados a una moneda extranjera69. Para los pasivos por derivados financieros relacionados se recomienda que en el indicador de los pasivos en moneda extranjera se incluya la posición neta a valor de mercado (pasivos menos activos), en lugar de la posición pasiva bruta, dada la práctica del mercado de crear contratos compensadores y la posibilidad de que un instrumento a término o a plazo cambie de una posición activa a una posición pasiva y viceversa de un período al siguiente. La definición de moneda nacional consta en el párrafo 3.45.

4.91 La posición abierta neta en acciones y otras participaciones de capital de una institución de depósito se describe con más detalle en el capítulo 6 (párrafos 6.40 a 6.43).

4.92 La posición abierta neta en moneda extranjera de partidas incluidas en el balance y la posición abierta neta total en moneda extranjera se calculan expresando la posición neta correspondiente a cada moneda extranjera y el oro en una sola unidad de cuenta (la moneda de cuenta). El cálculo se describe con más detalle en el capítulo 6 (párrafos 6.31 a 6.38).

Series relacionadas con el balance

4.93 Para compilar los ISF acordados también se necesitan algunas series que se extraen del balance pero que requieren información o cálculo adicional.

4.94 La exposición crediticia de las instituciones de depósito más grandes frente a las entidades más grandes de la economía es la exposición al riesgo total de las cinco instituciones de depósito más grandes (el número puede variar algo dependiendo de las circunstancias de cada país) frente a las cinco entidades no de depósito residentes más grandes, medida por el tamaño de los activos (incluidas todas las sucursales y filiales), de los sectores de otras empresas financieras y empresas no financieras; este riesgo es adicional al riesgo frente al gobierno general. El riesgo total incluye todas las formas de activos de deuda de la institución de depósito, las acciones en su poder y la posición activa neta en derivados financieros70. Preferiblemente, debe incluirse también el valor de los pasivos contingentes del tipo descrito en el capítulo 3 (párrafos 3.12 a 3.19), en consonancia con el enfoque de los organismos supervisores. La atención se centra en las exposiciones brutas y el concepto de pérdida máxima, en línea con el enfoque de los organismos supervisores. No obstante, las instituciones de depósito podrían adoptar medidas para reducir el riesgo de crédito (es lo que se denomina mitigación del riesgo de crédito), por ejemplo exigiendo la entrega de una garantía. Cualquier dato divulgado debería cumplir los compromisos de confidencialidad nacionales.

4.95 La exposición crediticia frente a entidades afiliadas y otras contrapartes relacionadas se conoce como créditos a prestatarios relacionados. Se calcula sumando la exposición total de cada institución de depósito frente a sus entidades afiliadas (incluida la entidad matriz, como una empresa de seguros) de otros sectores, incluidas las entidades no residentes, y los riesgos frente a administradores y otros empleados, así como los riesgos frente a los accionistas o propietarios de la institución de depósito. La definición de riesgos es la misma que en el párrafo anterior.

Otras empresas financieras

4.96 El balance sectorial de otras empresas financieras figura en el cuadro 4.2. La definición de las series del balance presentadas en dicho cuadro es la misma que para las series correspondientes del cuadro 4.1.

Cuadro 4.2.Otras empresas financieras
Balance1
1.Activos totales (= 2 + 3)
2.Activos no financieros
3.Activos financieros (= 4 a 10)
4.Billetes y monedas y depósitos2
5.Préstamos2
6.Títulos de deuda2
7.Acciones y otras participaciones de capital
8.Reservas técnicas de seguros2
9.Derivados financieros2
10.Otros activos2
11.Pasivos (= 17 + 18)
12.Billetes y monedas y depósitos
13.Préstamos
14.Títulos de deuda
15.Reservas técnicas de seguros
16.Otros pasivos
17.Deuda (= 12 a 16)
18.Derivados financieros
19.Capital y reservas
20.Total del balance (= 11 + 19 = 1)

Los datos sobre los activos son suficientes para calcular los ISF correspondientes a otras empresas financieras. En el cuadro se incluyen tanto pasivos como capital y reservas para indicar cómo se pueden considerar los datos en el marco de un balance internamente coherente.

A fin de comprender las interrelaciones entre las otras empresas financieras, se recomienda identificar por separado los créditos frente a las otras empresas financieras de la población declarante.

Los datos sobre los activos son suficientes para calcular los ISF correspondientes a otras empresas financieras. En el cuadro se incluyen tanto pasivos como capital y reservas para indicar cómo se pueden considerar los datos en el marco de un balance internamente coherente.

A fin de comprender las interrelaciones entre las otras empresas financieras, se recomienda identificar por separado los créditos frente a las otras empresas financieras de la población declarante.

4.97 El balance sectorial de otras empresas financieras incluye la identificación por separado de las reservas técnicas de seguros. Dichas reservas comprenden: 1) la participación neta de los hogares en las reservas de los seguros de vida y los fondos de pensiones: aunque estas reservas las mantienen y administran estas entidades, se considera que son propiedad de los hogares; 2) pagos anticipados de primas por parte de los tenedores de las pólizas, y 3) reservas para indemnizaciones válidas y pendientes: dichas cantidades se consideran derechos de los tenedores de las pólizas.

4.98 Las acciones y otras participaciones de capital incluidas en el balance comprenden los créditos frente a empresas asociadas, filiales no consolidadas e inversiones de una filial en la matriz71. En el caso de los datos nacionales, las acciones y otras participaciones de capital también incluyen cualquier capital social aportado a las sucursales en el extranjero.

Empresas no financieras

4.99 En el cuadro 4.3 se presentan los estados financieros sectoriales de las empresas no financieras.

Cuadro 4.3.Empresas no financieras
Estado de resultadosBalance
  • Ingresos procedentes de la venta de bienes y servicios (excluidos impuestos indirectos sobre las ventas)

  • Costo de ventas

  • Ingreso neto por operaciones (= 1 menos 2)

  • Ingresos financieros

  • Gastos financieros

  • Otros ingresos (neto)

  • Ingreso neto (antes de partidas extraordinarias e impuestos) (= 3 + 4 menos 5 + 6)

  • Partidas extraordinarias

  • Impuestos sobre la renta de las empresas

  • Ingreso neto después de impuestos (= 7 menos (8 + 9))

  • Dividendos por pagar

  • Utilidades retenidas (= 10 menos 11)

  • 13. Activos totales (= 14 + 17)

  • 14. Activos no financieros

  • 15. Producidos

    De los cuales:

    • i) Activos fijos

    • ii) Existencias

  • 16. No producidos

  • 17. Activos financieros

  • 18. Billetes y monedas y depósitos

  • 19. Títulos de deuda1

  • 20. Acciones y otras participaciones de capital

  • 21. Crédito comercial1

  • 22. Derivados financieros1

  • 23. Otros activos1

  • 24. Pasivos (= 29 + 30)

  • 25. Préstamos

  • 26. Títulos de deuda

  • 27. Crédito comercial

  • 28. Otros pasivos

  • 29. Deuda (= 25 a 28)

  • 30. Derivados financieros

  • 31. Capital y reservas

    • i) De los cuales: Capital en sentido estricto2

  • 32. Total del balance (= 24 + 31 = 13)

Series informativas
Otras series necesarias para calcular los ISF acordados
33. Ingresos financieros por cobrar a otras empresas no financieras
34. Utilidades antes de intereses e impuestos (partidas 3 + 4 + 6 menos 33)
35. Pagos de servicio de la deuda
36. Exposición cambiaria neta de las empresas por partidas incluidas en el balance
37. Exposición cambiaria neta total de las empresas

A fin de comprender las interrelaciones entre las empresas no financieras, se recomienda identificar por separado los créditos frente a otras empresas no financieras de la población declarante.

Fondos aportados por los propietarios más utilidades retenidas (incluidas las asignaciones de utilidades retenidas a reservas). Se excluye la plusvalía mercantil adquirida.

A fin de comprender las interrelaciones entre las empresas no financieras, se recomienda identificar por separado los créditos frente a otras empresas no financieras de la población declarante.

Fondos aportados por los propietarios más utilidades retenidas (incluidas las asignaciones de utilidades retenidas a reservas). Se excluye la plusvalía mercantil adquirida.

Estado de resultados

4.100 El ingreso por operaciones de una empresa no financiera es el ingreso procedente de la venta de bienes y servicios (excluidos los impuestos sobre bienes y servicios) menos el costo de dichas ventas. El costo de ventas incluye los costos de personal (definidos en el párrafo 4.31); los costos de materiales comprados para el proceso de producción; los gastos generales de producción fijos y variables (incluido el gasto de depreciación o una imputación del mismo); los alquileres pagados de edificios, otras estructuras y equipos; las rentas pagadas de la tierra y los activos del subsuelo; las regalías pagadas por el uso de otros activos producidos o no producidos; los costos de distribución, incluidos todos los costos de entrega de productos a los clientes, entre ellos los gastos de transporte, publicidad, depreciación y mantenimiento de cualquier establecimiento minorista; cualquier otro costo atribuido a las ventas, como honorarios profesionales, gastos de seguros y gastos de investigación y desarrollo; impuestos distintos de los impuestos sobre la renta, como los impuestos sobre la propiedad o el uso de tierras y edificios o sobre la mano de obra empleada, y cualquier multa o sanción impuesta por los tribunales, y cualquier suma por pagar a otras unidades institucionales en concepto de indemnización por daños y perjuicios.

4.101 Para presentar un mejor indicador de la salud y solidez vigentes, en la Guía se recomienda que cuando las provisiones para costos estimados de garantías de productos puedan medirse con certeza (véase el párrafo 3.18) se incluyan como costo de ventas y como reserva general dentro de capital y reservas72.

4.102 Cuando se venden las existencias, su valor se reconoce como gasto en el costo de ventas del período en el que se reconoce el ingreso correspondiente (véase también el párrafo 4.108). Todas las pérdidas sobre bienes mantenidos en las existencias —ya sea por merma normal o por pérdidas excepcionales—se registran también como gasto.

4.103 Además del ingreso por operaciones, existen otras fuentes de ingreso entre las que se incluyen el ingreso financiero neto (ingresos financieros menos gastos financieros) y otros ingresos (neto). Otros ingresos (neto) abarca los ingresos (gastos) por rentas, alquileres y regalías; los ingresos procedentes de la tenencia de acciones y otras participaciones de capital; las ganancias o pérdidas del período por instrumentos financieros y las procedentes de la venta de activos fijos; y cualquier suma por cobrar (pagar) por parte de las empresas no financieras en concepto de indemnización por daños y perjuicios.

4.104 Los ingresos por cobrar (pagar) en concepto de rentas, alquileres y regalías son los ingresos derivados de rentas recibidas por el uso de tierras y terrenos y el derecho a extraer (o explorar) activos del subsuelo; alquileres de edificios, otras estructuras y equipos, y regalías procedentes del uso de otros activos producidos y no producidos (por ejemplo, películas y música). Los ingresos procedentes de la tenencia de acciones y otras participaciones de capital incluyen dividendos declarados pagaderos en el período por otras empresas o cooperativas en que las empresas no financieras tienen acciones y otras participaciones73, y la participación —en función del porcentaje de capital que se posea—en el ingreso neto después de impuestos de empresas asociadas, filiales no consolidadas e inversiones de una filial en la matriz y, para la compilación de datos nacionales, de sucursales en el extranjero74,75. Las ganancias y pérdidas por instrumentos financieros se definen igual que para las instituciones de depósito (véase el párrafo 4.22); sin embargo, en el caso de compañías no cotizadas en bolsa, las ganancias y pérdidas por instrumentos financieros que corresponden solo tangencialmente a las operaciones principales de una empresa pueden medirse como la diferencia entre el valor de venta y el valor según balance al cierre del período anterior. Las ganancias (o pérdidas) procedentes de la venta de activos fijos se miden como la diferencia entre el valor de venta y el valor según balance al cierre del período anterior.

4.105 Como en el caso de las instituciones de depósito, las partidas extraordinarias reflejan los sucesos que son extraordinarios o poco comunes por la naturaleza del suceso o la transacción en relación con la actividad ordinaria de la empresa. Los impuestos sobre la renta de las empresas son los impuestos que las empresas no financieras deben pagar sobre su renta76. La cantidad de renta sujeta a impuestos por lo general es inferior al ingreso total, ya que se permiten diversas deducciones. Una vez deducidos los impuestos, se obtiene el ingreso neto después de impuestos, y después de deducir los dividendos por pagar, se obtienen las utilidades retenidas que se registran en capital y reservas.

Balance

Activos no financieros

4.106 Por definición, los activos no financieros aportan beneficios a sus propietarios, pero no representan créditos frente a otras unidades. La mayoría de los activos no financieros aportan beneficios a través de su uso en la producción de bienes y servicios o en forma de renta de la propiedad. Los activos no financieros pueden generarse como productos de los procesos de producción (por ejemplo, la maquinaria), ocurrir naturalmente (por ejemplo, la tierra) o ser creaciones de la sociedad (por ejemplo, las patentes). Los activos fijos, las existencias y los objetos de valor son formas de activos producidos, mientras que la tierra y las patentes son ejemplos de activos no producidos.

4.107 Los activos fijos son activos producidos que se utilizan repetida o continuamente en procesos de producción durante más de un año. Pueden ser activos fijos tangibles (viviendas y otros edificios y estructuras, maquinaria y equipos, y activos cultivados, como los animales de cría y los huertos) o activos fijos intangibles (como la “capitalización” de los gastos de exploración de minerales y los programas de informática), cuyo uso en la producción está limitado a las unidades que tienen establecidos derechos de propiedad sobre los mismos o a otras unidades autorizadas por ellas.

4.108 Las existencias son bienes que la unidad institucional mantiene para su venta, su uso en la producción o su uso en una fecha posterior. Pueden ser materiales y suministros, trabajos en curso, bienes terminados o bienes para reventa. En la Guía se recomienda que las existencias sean valoradas a valor de mercado (es decir, el precio corriente de comprador), y que se incluya cualquier ganancia de valor en el ajuste por valoración y después en utilidades retenidas cuando se vendan las existencias. No obstante, se reconocen las dificultades de aplicar este método y que en este campo tan complejo puede ser que los compiladores tengan que seguir los criterios de la contabilidad comercial al momento de registrar las existencias como activos o en ventas.

4.109 Los objetos de valor son activos producidos que no se utilizan primordialmente para fines de producción o consumo, sino que se mantienen a lo largo del tiempo como depósitos de valor. Pueden ser metales o piedras preciosas, antigüedades y otros objetos de arte, u otros objetos de valor como colecciones de joyas.

4.110 Los activos no producidos son activos necesarios para la producción que no se han obtenido por medio de un proceso productivo, como la tierra, los recursos del subsuelo, los recursos hídri-cos y determinados activos intangibles, tales como las patentes, los arrendamientos y otros contratos transferibles relativos a activos no financieros. Los conocimientos técnicos no patentados no se reconocen como activo en la Guía porque no existe prueba legal de los derechos de propiedad. Este tratamiento puede diferir de la contabilidad comercial, donde los conocimientos técnicos no patentados pueden incluirse en el balance si su valor puede medirse con certeza, sobre la base de que manteniendo dichos conocimientos en secreto, la empresa controla los beneficios que se espera que fluyan de ellos. El valor de la protección mediante patente se amortiza a lo largo del tiempo siguiendo las normas de la contabilidad comercial77. La plusvalía mercantil adquirida en la compra de una participación inicial o adicional en una empresa asociada o filial no consolidada —es decir, el exceso del costo de una entidad adquirida con respecto al valor de mercado o valor razonable de los activos netos adquiridos—se deduce de capital y reservas en sentido estricto y no es un activo para el comprador78. Por tanto, no hay que amortizar plusvalía mercantil alguna en el estado de resultados en períodos futuros.

Activos financieros y pasivos

4.111 Las definiciones de las series del balance que se presentan en este cuadro son las mismas que para las series correspondientes del cuadro 4.1.

4.112 En el balance sectorial de las empresas no financieras se identifica por separado el crédito comercial. Los créditos comerciales y los anticipos incluyen: 1) el crédito comercial extendido directamente a compradores de bienes y servicios y 2) los anticipos para trabajos que están en curso o van a iniciarse, como los pagos progresivos realizados durante la construcción, o para pagos anticipados de bienes y servicios. El crédito comercial no incluye los préstamos, títulos de deuda u otros pasivos emitidos para financiar el crédito comercial. Por tanto, los préstamos relacionados con la actividad comercial facilitados por un tercero (como una institución de depósito) a un exportador o importador no se incluyen en esta categoría, sino bajo préstamos.

4.113 En relación con su cobertura, las acciones y otras participaciones de capital incluyen los créditos frente a empresas asociadas, filiales no consolidadas e inversiones de una filial en la matriz. Para los datos compilados a escala nacional, las acciones y otras participaciones de capital incluyen también cualquier capital social aportado a sucursales en el extranjero79.

4.114Capital y reservas se conoce también como patrimonio neto. Como en el caso de las instituciones de depósito, los fondos aportados por los propietarios más las utilidades retenidas (incluidas las utilidades traspasadas a reservas) podrían identificarse como capital y reservas en sentido estricto. No obstante, en muchos países hay una escasez de información sectorial sobre las empresas no financieras y, al calcular los datos sobre ISF de este sector, se da preferencia al total de capital y reservas.

Series informativas

Otras series necesarias para calcular los ISF acordados

4.115Ingresos financieros por cobrar a otras empresas no financieras es el importe del ingreso financiero (línea 4) que está pendiente de cobro a otras empresas no financieras que también forman parte de la población declarante.

4.116Utilidades antes de intereses e impuestos (EBIT, por sus siglas en inglés) se define como el ingreso por operaciones [línea 3] más el ingreso financiero [línea 4] más otros ingresos (neto) [línea 6] menos los intereses por cobrar de otras empresas no financieras [línea 33]. Los gastos financieros se excluyen por definición. Los intereses por cobrar de otras empresas no financieras se deducen de las utilidades antes de intereses e impuestos para asegurar que las utilidades del sector no se exageren con dichos ingresos intrasectoriales.

4.117 Los pagos de servicio de la deuda son pagos de intereses y de principal efectuados con cargo a pasivos por deuda pendiente dentro del período de tiempo especificado en el contrato. Estos pagos siempre reducen el monto de la deuda pendiente. Los pagos de intereses son los pagos periódicos80 que cubren los costos financieros derivados del uso de los fondos de otra entidad, y los pagos de principal son el resto de pagos que reducen el monto de principal pendiente.

4.118 La exposición cambiaria neta de las empresas por partidas incluidas en el balance y la exposición cambiaria neta total de las empresas se calculan expresando las posiciones netas para cada moneda extranjera y el oro en una única unidad de cuenta (la moneda de cuenta). El cálculo se describe con más detalle en el capítulo 6 (párrafos 6.31 a 6.38).

Hogares

4.119 Los estados financieros de los hogares se presentan en el cuadro 4.4.

Cuadro 4.4.Hogares
Estado de resultadosBalance
Fuentes de ingreso
  • Sueldos y salarios

  • Renta de la propiedad

  • Transferencias corrientes (p. ej., del gobierno)

  • Otras

  • Menos impuestos, incluidas las contribuciones a la seguridad social y otras transferencias corrientes

  • Ingreso bruto disponible (= 1 + 2 + 3 + 4 - 5)

  • 7. Activos totales (= 8 + 11)

  • 8. Activos no financieros (= 9 + 10)

  • 9. Activos inmobiliarios residenciales y comerciales

  • 10. Otros

  • 11. Activos financieros (= 12 a 16)

  • 12. Billetes y monedas y depósitos

  • 13. Títulos de deuda

  • 14. Acciones y otras participaciones de capital

  • 15. Derivados financieros

  • 16. Otros activos

  • 17. Pasivos (= 20 + 21)

  • 18. Préstamos

  • 19. Otros pasivos

  • 20. Deudas (= 18 + 19)

  • 21. Derivados financieros

  • 22. Patrimonio neto

  • 23. Total del balance (= 17 + 22 = 7)

Series informativas
Otras series necesarias para calcular los ISF acordados
24. Pagos de servicio de la deuda (intereses y principal)
25. Deuda con garantía inmobiliaria

Estado de resultados

4.120 La principal fuente de ingreso de los hogares son los sueldos y salarios (brutos, antes de deducir los impuestos sobre la renta), que se pagan en efectivo o en especie y son una parte de la remuneración por el empleo (véase también el párrafo 4.31)81. Dentro de las fuentes principales de ingreso también se incluyen la renta de la propiedad (intereses, dividendos y rentas) y las transferencias corrientes, incluidas las procedentes del gobierno general). Otras fuentes de ingresos abarcan el ingreso por operaciones relacionadas con la actividad de producción (antes de deducir el consumo de capital fijo)82. El ingreso bruto disponible incluye estas fuentes de ingreso menos los impuestos corrientes sobre la renta y el patrimonio, las contribuciones a seguros sociales (por ejemplo, seguros de vejez, pagados por los hogares al gobierno general), y otras transferencias corrientes (como pagos de multas, sanciones y suscripciones a ISFLSH).

Balance

4.121 Las series de activos financieros y pasivos del cuadro 4.4 se definen igual que en el cuadro 4.1.

Series informativas

4.122 Tal como se señala en el párrafo 4.117, los pagos de servicio de la deuda son pagos de intereses y de principal efectuados con cargo a pasivos por deuda pendiente dentro del período de tiempo especificado en el contrato. La deuda con garantía inmobiliaria abarca toda la deuda en la que se usan inmuebles como garantía e incluye los fondos recibidos en préstamo para la compra, refinanciamiento o construcción de edificios y estructuras (incluidas modificaciones y adiciones a los mismos) y para operaciones equivalentes relativas a terrenos (véase el párrafo 4.88).

En la Guía se recomienda que cada institución declare los datos sobre los estados financieros guardando la coherencia interna, y que cada institución proporcione información adicional que permita realizar los ajustes adecuados a escala sectorial. Así no solo se aportará información más coherente desde el punto de vista de cada institución, sino que también se facilita la identificación de transacciones y posiciones intrasectoriales y se respeta el enfoque del análisis de pares y de dispersión que se describe en el capítulo 15.

Incluidos derivados financieros.

“Capital y reservas” es el término utilizado en las NIC (NIC 1.66) y es coherente con la terminología usada en la lista de ISF. En el SCN 1993, los términos equivalentes son “acciones y otras participaciones de capital” junto con “patrimonio neto”. En la Guía, el término “acciones y otras participaciones de capital” se emplea para hacer referencia a los activos por participaciones de capital.

En el recuadro 4.3 se analiza la forma en que los principios islámicos —como la prohibición de cobrar y pagar intereses—inciden en la compilación de ISF correspondientes a sectores de instituciones de depósito que comprenden instituciones financieras islámicas.

En la Guía se reconoce que, si bien en muchos países la clasificación de un activo como improductivo es prueba clara de que debe interrumpirse el devengo de los intereses, la entrega de garantía prendaria o de otro tipo podría inducir a la institución de depósito a considerar que el deudor seguirá cumpliendo sus obligaciones. Se debe tener en cuenta que las prácticas nacionales al respecto varían, pero a efectos de elaborar pautas internacionales para los ISF, en la Guía se considera que la clasificación como activo improductivo es prueba suficiente para interrumpir el devengo de intereses del activo y para registrar el ingreso financiero solo si el deudor paga posteriormente.

En CSBB (1999), pág. 29, se señala la necesidad de utilizar este método en países donde, como consecuencia de leyes o reglamentaciones, los bancos deben registrar el devengo de intereses de préstamos deteriorados de acuerdo con las condiciones originales del contrato. Sin embargo, según las pautas generales del Comité de Supervisión Bancaria de Basilea, los bancos deben interrumpir el devengo de intereses de préstamos deteriorados de acuerdo con el contrato.

El criterio de devengar intereses a la tasa contractual e incluir una provisión para los intereses devengados podría aplicarse en el caso de un instrumento no clasificado como improductivo, pero con respecto al cual se espera recibir un pago parcial de intereses en el o los períodos siguientes, o se ha recibido uno en el período corriente. En tales casos, el devengo simple de intereses a la tasa contractual probablemente sobrevaloraría los ingresos.

Si se interrumpe el devengo de intereses de créditos frente a otras instituciones de depósito de la población declarante, para evitar una declaración asimétrica del ingreso neto a nivel sectorial, debe presentarse información adicional sobre los montos correspondientes, tales como provisiones y cualquier otra cantidad pagada posteriormente.

Dichas ganancias y pérdidas no se clasifican como ingresos en el SCN 1993.

En esta partida no se incluyen honorarios y comisiones implícitos, como los que corresponden al concepto de “servicios de intermediación financiera medidos indirectamente”(SIFMI) del SCN 1993. En otras palabras, el ingreso financiero no se ajusta por ninguna estimación de los SIFMI.

Para los datos sectoriales deben excluirse las ganancias y pérdidas por tenencia de acciones emitidas por otras instituciones de depósito de la población (véase el recuadro 5.1).

Las empresas asociadas y filiales se definen en el capítulo siguiente.

Las variaciones en el valor de la participación en empresas asociadas, filiales no consolidadas y las inversiones de una filial en la matriz se excluyen de esta línea de ingreso porque si no el ingreso se contabilizaría por duplicado: la línea otros ingresos incluye la participación en las utilidades o pérdidas de empresas asociadas, filiales no consolidadas e inversiones de una filial en la matriz. Además, si una institución de depósito vende una participación en una institución de depósito asociada o filial (o si una filial retira la inversión en la matriz) a un valor superior al valor proporcional del capital y reservas, la diferencia no debería reconocerse como ingresos, sino que debería añadirse al capital y reservas del vendedor, garantizando así un tratamiento simétrico al dado a la plusvalía mercantil, que se deduce de capital y reservas (véase el párrafo 4.110).

Los bancos suelen distinguir en sus cuentas entre los valores mantenidos con fines de negociación (cartera de negociación) y los mantenidos con fines de inversión a largo plazo (cartera de inversión), generalmente al vencimiento. En la NIC 39 esta última categoría se divide incluso entre instrumentos financieros mantenidos hasta el vencimiento e instrumentos financieros disponibles para la venta.

La reducción del valor de los instrumentos no negociados reconocida por las instituciones de depósito se refleja en las provisiones.

A diferencia de los instrumentos cubiertos por esta partida, en el caso de los instrumentos registrados a valor nominal pueden surgir asimetrías cuando los acreedores y no los deudores constituyen provisiones para el riesgo de crédito del deudor. En el capítulo 5 de la Guía se analizan los ajustes sectoriales para los casos en los que tanto el deudor como el acreedor pertenecen al sector de las instituciones de depósito.

Salvo que los impuestos sobre el ingreso neto deban ser pagados por el inversionista, en cuyo caso esta partida cubre el ingreso neto antes de impuestos.

Esta partida también cubre el ingreso que refleja el retiro de ingresos de una cuasisociedad por parte del propietario. Solo debe incluirse el retiro de ingresos del ingreso neto obtenido por la cuasisociedad.

A escala sectorial, toda utilidad procedente de instituciones de depósito asociadas de la población declarante deben excluirse de esta línea (véase también el recuadro 5.1).

Para evitar contabilizar por duplicado el ingreso antes de partidas extraordinarias e impuestos, en los datos sectoriales, los dividendos por cobrar de otras instituciones de depósito de la población declarante deben excluirse de esta partida e incluirse en cambio (con signo negativo) en la línea de dividendos por pagar. De esta forma, los datos sobre dividendos que deben pagar otras instituciones de depósito de la población declarante y los dividendos por cobrar a las mismas se compensarán en esta línea.

A escala sectorial, las ganancias o pérdidas realizadas por una venta de activos fijos a otra institución de depósito de la población declarante deben excluirse, en principio, de esta partida y no afectan al ingreso neto, ya que la ganancia o pérdida de valor sigue sin haber sido realizada por el sector en su conjunto. Dichas ganancias o pérdidas deben registrarse en el estado de resultados solo cuando se venden activos fijos a una entidad ajena al sector. Aunque llevar registros de los activos fijos por contraparte podría generar dificultades prácticas, se recomienda que se identifiquen —sin perjuicio de las obligaciones de confidencialidad—al menos las ganancias y pérdidas significativas del período declarado que se deriven de ventas a otras instituciones de depósito de la población declarante y se deduzcan del ingreso sectorial.

Dichos gastos son distintos de los gastos de formación bruta de capital fijo —que se suman a los activos no financieros del balance—y por tanto se registran de manera distinta.

Existen diferencias en la forma de medir la depreciación entre las cuentas nacionales y las cuentas comerciales. La Guía no se pronuncia sobre el método preferido. Según se explica en el apéndice IV, el método seguido en las cuentas nacionales se basa en los precios corrientes de mercado, mientras que el método de las cuentas comerciales se basa en los costos históricos, aunque prevé revisiones periódicas haciendo los ajustes necesarios al calendario de depreciación.

En la Norma Internacional de Información Financiera 2 (NIIF 2), expedida en 2004, las opciones sobre acciones se tratan como gastos de personal. Se recomienda a los compiladores adoptar esta norma para compilar los datos que se usarán en el cálculo de los ISF y para describir el método utilizado en cualesquiera metadatos que se divulguen.

A escala sectorial, las provisiones para préstamos otorgados a otras instituciones de depósito de la población declarante deben excluirse de esta partida para evitar registros asimétricos.

Tal como se indica en el párrafo 4.19, para los intereses devengados en períodos anteriores que posteriormente se consideran una pérdida identificable prevista, la provisión para la pérdida debe incluirse en la partida 7, y no como provisión para intereses devengados de activos improductivos.

Las provisiones específicas para cubrir el valor de un título deben reducir el valor del título en el balance, como si estuviera valorándose a su valor de mercado.

En el caso de las provisiones y partidas extraordinarias, estas partidas deben constituir generalmente una pérdida. Sin embargo, en cualquier período, podrían ser un ingreso si posteriormente se recuperan, por ejemplo.

En el SCN 1993, entre los activos financieros se incluyen también el oro monetario y los derechos especiales de giro (DEG), es decir, activos financieros para los que no existen pasivos de contrapartida. Sin embargo, en el SCN 1993, por definición, puede considerarse que únicamente el sector oficial, por lo general el banco central, posee dichos activos.

Denominados “valores distintos de acciones” en el SCN 1993 y el MEMF.

Las participaciones en fondos del mercado monetario que ofrecen privilegios para emitir cheques sin restricciones pueden considerarse, desde el punto de vista funcional, equivalentes a los depósitos e incluirse potencialmente dentro de la definición de dinero en sentido amplio. Sin embargo, en la Guía, dichos activos y pasivos se clasifican como acciones y otras participaciones de capital, ya que el carácter de los fondos del mercado monetario, y por ende su normativa, es diferente de la de las instituciones de depósito.

En los debates sobre la definición de depósitos de clientes, se planteó la idea de que las empresas no financieras grandes podrían gestionar su liquidez de forma similar a otras empresas financieras. Teniendo esto en cuenta, los compiladores podrían distinguir los pasivos de las instituciones de depósito entre depósitos de empresas no financieras cotizadas y no cotizadas en bolsa, excluyendo a las primeras del cálculo de los depósitos de clientes. Todo conjunto de metadatos que acompañe a la divulgación de datos sobre ISF debería explicar la cobertura de los depósitos de clientes.

Otro enfoque que podría arrojar un resultado similar sería determinar los depósitos de clientes según el tipo de depósito —es decir, 1) depósitos que se caracterizan por su “estabilidad”, como los depósitos a la vista, los depósitos de ahorro a pequeña escala y los depósitos a plazo, y/o 2) depósitos cubiertos por una garantía de depósitos (creíble).

De acuerdo con este tratamiento estadístico, en las NIC se considera que la corriente de pagos asociada con los arrendamientos financieros es sustancialmente igual a los pagos combinados de principal e intereses efectuados en virtud de los contratos de préstamo.

Existe un vencimiento abierto cuando ambas partes convienen diariamente en renovar o rescindir el acuerdo.

Las cesiones temporales de activos son iguales a los repos en cuanto a su efecto económico, pero son menos sofisticadas desde el punto de vista operativo.

En el capítulo 5 (párrafo 5.88) se comentan los ajustes a nivel sectorial correspondientes a las provisiones para préstamos a otras instituciones de depósito.

Dado que se recomienda que se interrumpa el devengo de intereses de préstamos en mora, los datos sobre provisiones específicas no deben incluir, en principio, las provisiones específicas para los intereses devengados de préstamos en mora.

Si la práctica contable es no devengar intereses sobre los préstamos en mora, sino incluirlos en el valor del préstamo en el balance y crear una contrapartida de intereses suspensivos, se recomienda que estos intereses suspensivos se incluyan junto con los datos de provisiones específicas en el balance. Si se adopta este criterio, podría explicarse en los metadatos.

Un instrumento financiero negociable es aquel cuya propiedad puede ser transferida de una unidad a otra mediante entrega o endoso.

Los organismos responsables de establecer las normas contables están de acuerdo en que no todo lo que se denomina comúnmente participación de capital puede clasificarse como tal. Por ejemplo, las acciones preferentes rescatables obligatoriamente son pasivos, como lo son diversos tipos de acciones vendibles, cuando se las utiliza básicamente como moneda.

Para los datos sectoriales, el valor de la inversión en cualquier otra institución de depósito de la población declarante debe excluirse de este rubro, de los activos totales y de capital y reservas (véase también el recuadro 5.1).

Si las cantidades de valores en circulación de este tipo son significativas, puede ser conveniente identificarlos por separado, sobre todo en el caso de los valores que pueden volver a ser vendidos al emisor, especialmente por el efecto potencial sobre la posición de liquidez de las instituciones de depósito.

De acuerdo con las NIC, los derivados incorporados a instrumentos de efectivo deben contabilizarse por separado, a menos que el instrumento completo se valore a valor razonable (y el cambio en el valor razonable se refleje en el estado de resultados) o que el derivado incorporado satisfaga la prueba de estar estrechamente relacionado con el instrumento de efectivo subyacente. El objetivo es evitar que dichos derivados no se contabilicen “adecuadamente”.

La participación proporcional de una institución de depósito en el capital y reservas de una institución de depósito asociada, así como las inversiones de capital en otras instituciones de depósito que también están dentro de la población declarante, deben excluirse del rubro de capital y reservas a nivel sectorial. Véase también el recuadro 5.1.

La deducción de la plusvalía mercantil es coherente con el enfoque del Acuerdo de Capital de Basilea. Véanse más adelante las deducciones del capital (párrafo 4.73).

Si se considera incobrable la totalidad o parte de un préstamo, en algunas economías este monto se “cancela” contra la provisión para préstamos incobrables —en vez de registrarse como una provisión específica—y se reduce el valor del préstamo, acreditándose toda recuperación posterior a la provisión. El momento en que se realizan las cancelaciones contables varía según las prácticas del país; por ejemplo, en algunos países no puede cancelarse un préstamo hasta que se hayan llevado a cabo todas las formalidades legales.

Cualquier ganancia o pérdida en la venta de activos fijos a otra institución de depósito de la población declarante no debería afectar a las utilidades retenidas de capital y reservas a nivel sectorial, ya que dicha ganancia o pérdida no ha sido realizada por el sector. No obstante, se reconoce que llevar registros de las ganancias y pérdidas sobre activos fijos por contraparte y traspasarlas a utilidades retenidas solo cuando se vende el activo a otro sector crearía graves problemas de orden práctico, porque habría que controlar cadenas de ventas que quizás abarquen varios años. Por tanto, se recomienda no realizar ningún ajuste a nivel sectorial en los componentes de capital y reservas por las ganancias y pérdidas en ventas de activos fijos a otras instituciones de depósito de la población declarante, pero que, sin perjuicio de cualquier limitación de confidencialidad, toda venta significativa se identifique para poder evaluar su efecto en capital y reservas a nivel sectorial.

Es lo que en la Guía se denomina capital y reservas “en sentido estricto”.

El Principio Básico de Basilea 6 establece que “los supervisores deben establecer requerimientos mínimos de suficiencia de capital prudentes y apropiados para todos los bancos. Tales requerimientos deben reflejar los riesgos asumidos por estos, y deben definir los componentes del capital teniendo en mente la capacidad de estos componentes para absorber pérdidas. Al menos para bancos activos internacionalmente, estos requerimientos no deben ser menores a los establecidos en el Acuerdo de Capital de Basilea y sus enmiendas”.

Al momento de elaborar esta Guía se estaba debatiendo una versión revisada del Acuerdo de Capital de Basilea. Por tanto, esta sección ofrece una panorámica general de los aspectos fundamentales del Acuerdo, pero no todos los detalles específicos, los cuales pueden consultarse en el sitio del BPI en Internet (http://www.bis.org).

A continuación figura un análisis extraído de CSBB (2001a, capitulo 1, anexo 1).

En la Unión Europea, la directiva relativa a los fondos propios de las entidades de crédito recomienda que cualquier pérdida por operaciones significativa se incluya en los cálculos del capital de nivel 1, pero que los organismos supervisores nacionales tengan plena discreción sobre el tratamiento de las pérdidas pequeñas por operaciones y las utilidades por operaciones de cualquier tamaño. Este tipo de información podría incluirse en todos los metadatos diseminados con información sobre los ISF.

Incluyen asimismo fondos generales, como fondos para riesgos bancarios generales, sujeto a cuatro criterios: 1) las dotaciones a los fondos deben realizarse con cargo a las utilidades retenidas después de impuestos o a las utilidades antes de impuestos ajustadas por todos los pasivos fiscales potenciales; 2) los fondos y movimientos de estas reservas deben reflejarse por separado en las cuentas públicas del banco; 3) los fondos deben estar disponibles sin restricción y de forma inmediata para que el banco cubra pérdidas en cuanto se produzcan, y 4) las pérdidas no pueden cargarse directamente a los fondos, sino que deben contabilizarse en el estado de resultados. Véase CSBB (2001a).

Los activos por impuestos diferidos deben contabilizarse de forma coherente con el Acuerdo de Capital de Basilea.

Las provisiones para cubrir activos específicos se excluyen de la definición de capital.

Al momento de elaborar esta Guía, el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea proponía que, de conformidad con el Acuerdo de Capital de Basilea revisado, los bancos que adoptasen el Método de calificaciones internas (IRB, por sus siglas en inglés) para medir los activos ponderados en función del riesgo deberían tratar las pérdidas inesperadas y las pérdidas esperadas por separado. En concreto, los requerimientos de capital según el método IRB se basarían únicamente en las pérdidas inesperadas. Para las pérdidas esperadas, los bancos compararían el monto estimado de estas con el monto total de provisiones constituidas, incluidas tanto las genéricas como las específicas, y cualquier insuficiencia de provisiones se deduciría en un 50% del capital de nivel 1 y en un 50% del capital de nivel 2. Además, cualquier exceso de provisiones podría incluirse en el capital de nivel 2, hasta un máximo del 20% del capital de nivel 2. Este tratamiento de los excesos sustituiría a la inclusión actual de las provisiones genéricas (hasta el 1,25% de los activos de riesgo) en el capital de nivel 2 para los bancos que adoptan el método IRB.

En la Unión Europea, las acciones propias en cartera se deducen habitualmente del capital de nivel 1.

Como ya se indicó, al momento de elaboración de esta Guía se estaba revisando el Acuerdo de Capital de Basilea.

En la Enmienda de 1996 del Acuerdo de Capital de Basilea para incorporar los riesgos de mercado, el indicador de cargos de capital por riesgo de mercado calculado por una institución de depósito se multiplica por 12,5 y se añade a la suma de los activos ponderados en función del riesgo para fines de riesgo de mercado.

Además, los organismos supervisores evalúan la idoneidad de reconocer dentro del capital consolidado la participación minoritaria que surge de la consolidación de las entidades bancarias (u otras entidades financieras) en las que no se posee una participación del 100%. Dicha evaluación no se realiza en el caso de los datos del balance sectorial.

En el curso de la elaboración de la Guía se planteó la posibilidad de que una institución de depósito tuviera un activo a muy corto plazo que, aunque fuera líquido por naturaleza, podría no ser líquido en la realidad. Esto podría suceder si la institución de depósito no renovara el crédito a su vencimiento, creándole graves consecuencias comerciales al deudor que también repercutirían en la institución de depósito. En tales circunstancias, el activo no debería incluirse dentro de los activos líquidos.

La razón de esta recomendación es que, mientras que para las instituciones de depósito individuales dichos depósitos son una forma de activos líquidos y podrían identificarse por separado, para las instituciones de depósito como sector colectivo dichos depósitos no constituyen una fuente “externa” de liquidez.

La liquidez del mercado, analizada más a fondo en el capítulo 8, puede medirse a partir de ciertas características: 1) la rigidez, que equivale a la diferencia entre los precios a los cuales un participante del mercado está dispuesto a comprar y vender un valor (diferencial entre la demanda y la oferta); 2) la profundidad, generalmente medida por el coeficiente entre el volumen medio de operaciones en un período de tiempo determinado y el volumen de valores en circulación (el coeficiente de rotación); 3) la inmediatez, o velocidad con la que pueden ejecutarse y liquidarse las órdenes, y 4) la capacidad de reacción de un mercado, o velocidad a la cual se disipan las fluctuaciones de precios resultantes de las operaciones.

Se recomienda el uso de la posición neta en derivados por las razones que se explican en el párrafo 4.90.

Para calcular los ISF no se necesita información sobre activos improductivos distintos de los préstamos en mora. No obstante, dicha información ofrece un panorama completo de los activos improductivos de las instituciones de depósito y, por tanto, respalda el análisis macroprudencial.

Se recomienda que transcurra un período de tiempo entre el incumplimiento de los pagos y la clasificación del préstamo como en mora, porque los pagos podrían incumplirse por diversas razones, y ese período de tiempo ayuda a indicar que está en peligro el reembolso ordenado de la deuda. En la Guía se reconoce que el criterio sobre el tiempo que debe transcurrir antes de dicha clasificación difiere entre países.

Los tipos de reestructuración comprenden reducciones de principal, reducciones de las cantidades debidas al vencimiento, períodos de no reembolso del préstamo (período de gracia), prórroga de las fechas de vencimiento y reducciones de las tasas de interés por debajo de las tasas de mercado o por debajo del costo de financiamiento para la institución de depósito.

En el MEMF, dichos instrumentos se clasifican como denominados en moneda nacional.

Si es significativa, también podría controlarse la posición activa bruta porque, si la contraparte incumple, las pérdidas potenciales por los contratos de derivados financieros pueden aproximarse más a la posición bruta que a la neta.

En el caso de los datos a nivel sectorial, el valor de la inversión en cualquier otra empresa financiera de la población declarante debe excluirse de esta partida, de los activos totales y de capital y reservas (véase también el recuadro 5.2).

En el SCN 1993, los costos potenciales no se reconocen como gastos, ni en ninguna otra partida del sistema.

Para evitar contabilizar por duplicado los ingresos antes de partidas extraordinarias e impuestos a nivel sectorial, los dividendos por cobrar a otras empresas no financieras de la población declarante deben excluirse de esta partida e incluirse (con signo negativo) en la línea de dividendos por pagar. De este modo los datos de dividendos por pagar y por cobrar a otras empresas no financieras de la población declarante se compensarán por completo en esta línea.

Véase también el recuadro 5.2, ya que el tratamiento de las empresas asociadas en las cuentas de las empresas no financieras es el mismo que para las instituciones de depósito.

Los ingresos procedentes de la tenencia de acciones y otras participaciones también abarcan el retiro de los ingresos de una cuasisociedad por parte del propietario. Solo debe incluirse el retiro de ingresos procedentes del ingreso neto obtenido por la cuasisociedad.

El impuesto a pagar no coincide necesariamente con el gasto por impuestos, ya que este último incluye el impuesto diferido.

De acuerdo con las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF) del Consejo de Normas Internacionales de Contabilidad (IASB), puede considerarse que determinados activos intangibles adquiridos tienen una vida indefinida. Estos activos no se amortizan, pero están sujetos a pruebas de deterioro de valor, como es el caso de la plusvalía mercantil.

Los responsables de establecer las normas contables consideran que la plusvalía mercantil es un activo. Es posible que el costo de la entidad adquirida sea inferior al valor de mercado o valor razonable de los activos netos: minusvalía mercantil. En este caso, debe determinarse si se han identificado y valorado adecuadamente todos los activos y pasivos objeto de adquisición. Si sigue habiendo cualquier exceso después de dicha determinación, la minusvalía mercantil aumenta el capital y reservas (en sentido estricto). De acuerdo con las NIIF del IASB, cualquier exceso que se mantenga tras una valoración rigurosa de los activos netos adquiridos constituye una ganancia que se reconoce en el estado de resultados.

Para los datos sectoriales, el valor de la inversión en cualquier otra empresa no financiera de la población declarante debe excluirse de esta partida, de activos totales y de capital y reservas (véase también el recuadro 5.2).

Para los instrumentos de deuda a largo plazo, los costos financieros pagados periódicamente se definen como los que debe pagar el deudor al acreedor anualmente o con mayor frecuencia; para los instrumentos a corto plazo, es decir, con un vencimiento original de un año o menos, los costos financieros pagados periódicamente se definen como los que debe pagar el deudor al acreedor antes de la fecha de rescate del instrumento.

La otra parte de la remuneración de los empleados es el valor de las contribuciones sociales que debe pagar el empleador, pero dichas contribuciones no afectan a la renta personal y, por tanto, no se incluyen en las fuentes de ingreso.

La producción dentro del sector de los hogares tiene lugar en las empresas que son propiedad directa de los miembros de los hogares, ya sea individualmente o en asociación con otros, y están directamente controladas por ellos. Cuando los miembros de los hogares trabajan como empleados de empresas, cuasisociedades o el gobierno, la producción a la que contribuyen tiene lugar fuera del sector de los hogares.

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