Indicadores de solidez financiera
Chapter

1. Introducción

Author(s):
International Monetary Fund
Published Date:
May 2007
Share
  • ShareShare
Show Summary Details

1.1 El fin primordial de la Guía de compilación de indicadores de solidez financiera (la Guía) es establecer pautas relativas a los conceptos y las definiciones, así como las fuentes y técnicas, que se utilizan para compilar y divulgar los indicadores de solidez financiera (ISF) especificados por el Directorio Ejecutivo del FMI (véase el cuadro 1.1). La Guía tiene por objeto fomentar la compilación de ISF y facilitar la comparación de los datos entre los países, así como brindar asistencia a los compiladores y usuarios con el fin de apoyar la supervisión nacional e internacional de los sistemas financieros.

Cuadro 1.1.Indicadores de solidez financiera básicos y recomendados1
Básicos
Instituciones de depósito
Suficiencia de capitalCapital regulador/activos ponderados en función del riesgo

Capital regulador de nivel I/activos ponderados en función del riesgo

Cartera en mora neta de provisiones para pérdidas/capital
Calidad de los activosCartera en mora/cartera bruta
Distribución sectorial de la cartera/cartera total
Ganancias y rentabilidadRendimiento de los activos
Rendimiento del patrimonio neto
Margen financiero/ingreso bruto
Gastos no financieros/ingreso bruto
LiquidezActivos líquidos/activos totales (coeficiente de activos líquidos)
Activos líquidos/pasivos a corto plazo
Sensibilidad al riesgo de mercadoPosición abierta neta en moneda extranjera/capital
Recomendados
Instituciones de depósitoCapital/activos
Grandes exposiciones crediticias/capital
Distribución geográfica de la cartera/cartera total
Posición activa bruta en derivados financieros/capital
Posición pasiva bruta en derivados financieros/capital
Ingresos por operaciones en mercados financieros/ingreso total
Gastos de personal/gastos no financieros
Diferencial entre las tasas de referencia activa y pasiva
Diferencial entre las tasas interbancarias máxima y mínima
Depósitos de clientes/cartera total (no interbancaria)
Cartera en moneda extranjera/cartera total
Pasivos en moneda extranjera/pasivos totales
Posición abierta neta en acciones y otras participaciones de capital/capital
Otras empresas financierasActivos/activos totales del sistema financiero
Activos/producto interno bruto (PIB)
Sector de empresas no financierasDeuda total/patrimonio neto
Rendimiento del patrimonio neto
Ganancias/gastos por intereses y principal
Exposición cambiaria neta/patrimonio neto
Número de solicitudes de protección frente a los acreedores
HogaresDeuda de los hogares/PIB
Servicio de la deuda y pago de principal de los hogares/ingreso
Liquidez del mercadoDiferencial medio entre la oferta y la demanda en el mercado de valores2
Coeficiente de rotación media diaria en el mercado de valores2
Mercados inmobiliariosPrecios inmobiliarios
Préstamos inmobiliarios residenciales/cartera total
Préstamos inmobiliarios comerciales/cartera total

En el apéndice II figura un resumen de las pautas que se presentan en la Guía para cada uno de los indicadores de solidez financiera.

O en otros mercados de más pertinencia para la liquidez bancaria, como los mercados cambiarios.

En el apéndice II figura un resumen de las pautas que se presentan en la Guía para cada uno de los indicadores de solidez financiera.

O en otros mercados de más pertinencia para la liquidez bancaria, como los mercados cambiarios.

1.2 Los ISF miden las condiciones vigentes de salud y solidez financieras de las instituciones financieras de un país, así como las de sus homólogas en el sector empresarial y de los hogares. Comprenden datos individuales agregados de las instituciones financieras e indicadores representativos de los mercados en los que funcionan dichas instituciones. Los ISF se calculan y divulgan con el fin de respaldar el análisis macroprudencial; es decir, la evaluación y supervisión de los aspectos sólidos y los factores de vulnerabilidad de los sistemas financieros, con el fin de afianzar la estabilidad financiera y, en particular, reducir las probabilidades de que se produzcan fallas en el sistema financiero.

1.3 Los ISF son un nuevo conjunto de estadísticas económicas resultantes de una confluencia de factores. Así lo demuestra el marco conceptual que se describe más adelante. Algunos conceptos se basan en los marcos de mediciones prudenciales y comerciales, formulados para realizar el seguimiento individual de las entidades. Otros conceptos se derivan de los marcos de medición macroeconómica, elaborados para observar la actividad agregada de la economía. Dada la flexibilidad que ofrece la Guía, estos marcos pueden servir de base para definir los datos enunciados en este documento. También se brinda asesoramiento para conciliar los marcos con los datos pertinentes a la Guía. Sin embargo, es posible que se deban desarrollar nuevas fuentes de datos. A tales efectos, la Guía sirve como parámetro de referencia para las futuras labores de definición y como documento de referencia para la asistencia técnica que se brinde a las tareas de compilación.

1.4 Si bien la comunidad internacional, por intermedio del Directorio Ejecutivo del FMI, considera que el fomento de la comparabilidad de datos de los ISF es un objetivo a mediano plazo, en las conversaciones sostenidas durante la elaboración de esta Guía muchos observadores subrayaron la necesidad de que las presentes pautas se apliquen de una manera flexible. Por tanto, conforme se vaya acumulando experiencia sobre la compilación de este nuevo conjunto de macroestadísticas, los usuarios deben tener en cuenta que los datos obtenidos en virtud de marcos internos de medición prudencial y comercial variarán de un país a otro, lo cual limita la compara-bilidad de los datos entre países. En el futuro, la labor de revisión que realiza el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea (CSBB) para que el Acuerdo de Capital sea más sensible a los riesgos podría incidir en el cálculo de los ISF generados principalmente a partir de los datos para los organismos supervisores, y las ediciones posteriores de la Guía podrían reflejar tales revisiones.

1.5 Se reconoce asimismo que la compilación de datos de los indicadores de solidez financiera probablemente exigirá que los organismos compiladores cuenten con un volumen relativamente alto de empleados técnicamente calificados.

Antecedentes

1.6 Al asignar fondos a proyectos viables de inversión y al prestar servicios de pagos, los sistemas financieros saludables y sólidos ayudan a fomentar la actividad y el bienestar económicos. Sin embargo, la experiencia indica que los sistemas financieros son susceptibles a la inestabilidad y a las crisis que pueden perturbar la actividad financiera e imponer costos elevados y de carácter general en la economía. Con la liberalización de los mercados financieros y el mayor reconocimiento de la importancia de los efectos sistémicos de las deficiencias del sector financiero, las autoridades y otros sectores están prestando cada vez más atención a la estabilidad de los sistemas financieros nacionales. De ahí que la tradicional supervisión individualizada de las instituciones esté complementándose con un seguimiento de los riesgos que amenazan la estabilidad de los sistemas financieros internos y que se deben al comportamiento colectivo de las instituciones individuales. Esta tarea se denomina análisis macroprudencial.

1.7 Tradicionalmente, la declaración y el análisis de los datos prudenciales se centra en el objetivo microprudencial de reducir las probabilidades de que se produzcan fallas en las instituciones individuales. En el análisis macroprudencial, los requisitos de los datos son algo distintos porque el objetivo consiste en determinar los riesgos que emanan del sistema financiero en su conjunto. Por ejemplo, el aumento de los préstamos al sector inmobiliario, o al empresarial, puede reportarle beneficios a corto plazo a un banco, pero si el fenómeno se repite en otros bancos, el consiguiente aumento considerable de la concentración crediticia de los bancos en el mercado inmobiliario, o del coeficiente de endeudamiento de las empresas, podría suscitar preocupaciones desde el punto de vista macroprudencial. En tales casos, los riesgos que se consideran exógenos para una institución en particular son endógenos para el sistema financiero1.

1.8 Por otro lado, la magnitud y la movilidad de los flujos de capitales internacionales han hecho que cobre más importancia la supervisión de la solidez de los sistemas financieros y su capacidad de reacción ante la volatilidad de los flujos de capital. El sector financiero suele servir de enlace entre los mercados financieros mundiales y los prestatarios de cada país y, por tal motivo, es sensible tanto a las condiciones externas de los mercados de capitales como a los acontecimientos internos. Además, las deficiencias de los bancos internos pueden tener amplias repercusiones en la confianza de los consumidores e inversionistas, los flujos de capital y las finanzas públicas, así como en la intermediación financiera a escala nacional.

1.9 También se tiene que prestar atención a los indicadores del balance y de la rentabilidad de las empresas no financieras. Las deficiencias financieras, tales como un alto coeficiente de apalanca-miento y/o una baja rentabilidad de estas empresas, pueden incidir directamente en la solidez del sector financiero por el efecto que tienen en la calidad de los activos. Asimismo, las empresas con deficiencias financieras pueden incrementar la susceptibilidad o reducir la capacidad de reacción de una economía ante las perturbaciones externas. Los gobiernos también ejercen una función clave2.

1.10 El reconocimiento de la importancia del análisis macroprudencial ha hecho más aguda la necesidad de datos de respaldo. Por este motivo, el FMI emprendió en 2000 una encuesta entre los países miembros y los organismos regionales e internacionales con el fin de determinar los indicadores más pertinentes a las tareas macroprudenciales que las autoridades nacionales y regionales llevan a cabo, ya sea como compiladores o como usuarios de los datos. En el apéndice I se resumen los resultados. Asimismo, en 1999 el FMI y el Banco Mundial pusieron en marcha el Programa de Evaluación del Sector Financiero (PESF), que tiene por objeto identificar los puntos fuertes y los factores de vulnerabilidad de los sistemas financieros y ayudar a formular las respuestas adecuadas en materia de políticas. Esta labor ha supuesto el uso de ISF obtenidos a partir de las fuentes de datos disponibles en los países.

1.11 Basándose en los resultados de la encuesta de los países miembros, la experiencia de los PESF y las conversaciones mantenidas con organismos internacionales, se elaboró una lista de los ISF básicos que se presentó al Directorio Ejecutivo del FMI en junio de 2001. En esa reunión se acordó la lista de los ISF básicos y recomendados que figuran en el cuadro 1.1 (ISF acordados), y que están basados en varios criterios3. El Directorio Ejecutivo modificó la lista en enero de 20044. Para que sea más fácil establecer prioridades en el futuro, los indicadores básicos se consideran aplicables a todos los países, en tanto que los indicadores recomendados podrían definirse en función de las circunstancias de cada país. Al mismo tiempo, el Directorio Ejecutivo alentó al personal del FMI a elaborar la Guía para ayudar a los compiladores a definir los indicadores acordados y a realizar más labores en este ámbito.

1.12 La Guía es un documento integral en el que, aparte de explicar cómo se compilan los ISF básicos y recomendados, se establecen los marcos conceptuales de los cuales se pueden obtener las series cronológicas necesarias para calcular los ISF. En el apéndice II se resumen las pautas para la compilación de cada ISF. Asimismo, en el curso de las consultas se recomendaron algunas series de datos relacionados que facilitan la interpretación de los indicadores, como por ejemplo información sobre la estructura del sistema financiero de un país. Sin embargo, al utilizar la Guía los compiladores deben tener en cuenta que, en lo que se refiera a los requisitos de los datos, tienen prioridad los ISF básicos, seguidos de los ISF recomendados. Además, si bien en la Guía se hace todo lo posible por aprovechar los sistemas de datos existentes, lo más probable es que la compilación de los ISF intensificará las tareas de estadística. La carga de los costos adicionales dependerá de una serie de factores, tales como la cantidad de datos ya disponibles, la estructura del sistema financiero y el horizonte cronológico en el que se enmarcan los datos.

Algunos aspectos fundamentales de la Guía

1.13 El trabajo realizado demuestra claramente que la gama y los tipos de ISF compilados y divulgados varían de un país a otro. No obstante, en vista de la función clave que desempeñan en todas las economías nacionales, los ISF de las instituciones de depósito —sobre todo los básicos—se consideran esenciales para cualquier análisis de la salud y solidez vigentes del sistema financiero de un país, y así lo refleja la Guía. Además, dada la importancia de la calidad crediticia de los activos con respecto a la rentabilidad y solidez de las instituciones de depósito, la información sobre los principales clientes —particularmente en los sectores de las empresas y los hogares—es pertinente a dicho análisis. La necesidad de contar con ISF sobre otras empresas financieras dependerá de la importancia de estas en la economía.

1.14 Los ISF deben cubrir varios aspectos relacionados con la salud y solidez financieras. En un sistema financiero, la solidez del capital reviste importancia para todos los tipos de instituciones, sobre todo como margen de seguridad frente a las pérdidas inesperadas. Otras cuestiones importantes que se deben tener en cuenta al evaluar la solidez de las instituciones financieras son la calidad y la composición de sus activos, así como su exposición al riesgo financiero. La información sobre ingresos y gastos también es crítica; si no se generan suficientes ingresos, ninguna institución puede gozar de salud o solidez financiera. En el caso de las empresas no financieras, el interés se centra en sus pasivos y en su capacidad para cumplir con puntualidad sus obligaciones financieras. En resumen, los ISF tienen por objeto hacer un seguimiento de la evolución de las posiciones (y los riesgos) y los flujos que podrían indicar una mayor vulnerabilidad del sector financiero y ayudar a determinar la capacidad potencial de reacción del sector ante circunstancias desfavorables.

1.15 En vista de que la mayoría de los ISF se expresan como coeficientes, es necesario definir las series subyacentes utilizadas para el cálculo. Por otro lado, al analizar las definiciones de estas series individuales, se nota que muchas de ellas podrían derivarse de la información que consta en los balances y en los estados de resultados. Es por esto que para todos los sectores, incluidas las instituciones de depósito y las empresas no financieras, la Guía se basa en el supuesto de que, en la medida de lo posible, las series subyacentes deberían obtenerse de estados financieros internos coherentes que comprendan un estado de resultados y un balance. El cálculo de los coeficientes a partir de series de datos derivadas de estados financieros internamente coherentes refuerza la utilidad analítica de los indicadores y contribuye al control de la calidad de los datos publicados gracias a las fuertes interdependencias que existen entre las partidas de esos estados.

1.16 En lo que se refiere al establecimiento de pautas para las definiciones, la Guía se basa en el Sistema de Cuentas Nacionales 1993 (SCN 1993) (véase Comisión de las Comunidades Europeas et al., 1993) y otras publicaciones conexas (por ejemplo, el Manual de estadísticas monetarias y financieras [MEMF] [FMI, 2000a]), y en las Normas Internacionales de Contabilidad (NIC) y las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF) (IASB, 2004), elabo-radas por el Consejo de Normas Internacionales de Contabilidad (IASB, por sus siglas en inglés)5. En ambos sistemas internacionales, las pautas se han establecido en el contexto de estados financieros internamente coherentes. En el caso de las instituciones de depósito, otra fuente de información es la labor del CSBB. Si bien hay muchas similitudes entre los distintos sistemas internacionales, el enfoque conceptual de la Guía ofrece un margen de flexibilidad que permite respetar las diferencias y satisfacer las necesidades del análisis ma-croprudencial. Además, en el apéndice IV se explica la manera en que las pautas del SCN 1993 y las NIC/NIIF se corresponden con los requisitos de la Guía. Por último, se presentan pautas metodológicas sobre cuestiones de medición que son nuevas en el ámbito internacional o incluso nacional, y que guardan relación con temas como los precios inmobiliarios y cierta información de los mercados financieros.

1.17 Pese a que se hace todo lo posible por utilizar los sistemas de medición existentes, las necesidades del análisis macroprudencial son distintas de las que se abordan en los sistemas existentes, y así lo refleja el marco elaborado.

1.18 En el caso de las instituciones de depósito, el análisis macroprudencial sirve para hacer un seguimiento de la rentabilidad, la solidez del capital, la calidad y composición de los activos y los riesgos financieros a los que está expuesto el sector en general. Los intereses de los organismos supervisores son similares, pero están orientados a cada institución. De ahí que algunos de estos organismos adapten las pautas contables en función de necesidades propias de cada institución, pese a que la aplicación uniforme de las reglas contables a todas las instituciones del sector es esencial para evitar asimetrías en los datos de carácter macro.

1.19 El enfoque sectorial y el uso uniforme de las reglas contables son aplicables a otros datos de carácter macro, como las cuentas nacionales, los agregados monetarios y las estadísticas bancarias internacionales (EBI) del Banco de Pagos Internacionales (BPI). No obstante, el enfoque analítico es diferente. Los datos de las cuentas nacionales se centran en la producción, la distribución y el uso de los ingresos y los activos y pasivos financieros generados. Si se lo compara con estos conjuntos de datos, el marco de los ISF se centra más en la solidez del capital y la rentabilidad, para lo cual es esencial evitar la doble contabilización del capital y de la actividad derivada de ese capital a escala sectorial. Es decir que en el análisis macroprudencial se procura consolidar grupos de cuentas, en tanto que los datos de las cuentas nacionales se centran en el producto bruto y en la actividad de instituciones individuales dentro de los grupos. Además, la acumulación de activos y pasivos entre las instituciones de depósito reviste un interés de tipo macroprudencial, entre cuyos aspectos se destaca la supervisión de posibles contagios, mientras que los agregados monetarios se centran en los activos y pasivos de las instituciones de depósito en relación con otros sectores, sin tener en cuenta las posiciones intrasectoriales.

1.20 Además, cabe señalar que en comparación con otros sistemas de medición, el grado de cobertura institucional para fines macroprudenciales no está claramente determinado. La Guía exige la compilación de los ISF en función de grupos consolidados para afianzar la solidez del análisis, pero eso puede conllevar la consolidación de las actividades de sucursales y filiales con las de la entidad matriz sin tener en cuenta la ubicación, lo cual se asemeja más a los métodos de contabilidad y supervisión comercial de las entidades individuales. Se podrían distinguir los datos relativos a las operaciones internas si las autoridades estimaran que ello contribuiría sus-tancialmente a sus análisis de estabilidad financiera (por ejemplo, para la vinculación con otra información macroeconómica). En el capítulo 5 se analizan estos métodos en más detalle.

1.21 En términos más generales, en la Guía se indica que los ISF deben tener en cuenta las circunstancias propias de cada país6. El aspecto más pertinente de cualquier evaluación es la estructura del sistema financiero de un país; por ejemplo, el número de instituciones de depósito, el grado en que las empresas extranjeras o el gobierno participan en la propiedad, el tamaño relativo de otras instituciones financieras y la medida en que los mercados de valores se utilizan para captar capital. Todos estos factores pueden influir en la interpretación de los ISF. De ahí que se establezcan pautas con respecto al tipo de información sobre los sistemas financieros que podría divulgarse, tanto para ayudar a crear un contexto para el análisis de los ISF —utilizando, entre otras cosas, análisis de pares y de dispersión—como para proporcionar información de interés para las autoridades y otros usuarios. Otro aspecto relevante es la solidez de la infraestructura financiera de un país, como por ejemplo el grado de desarrollo de los mercados financieros y los sistemas de pago. La Guía brinda cierta orientación sobre el tipo de información que se podría divulgar acerca de la estructura del sistema financiero.

1.22 En las consultas con expertos que se realizaron durante la elaboración del marco para la compilación de los datos se plantearon algunos aspectos que trascienden de los requisitos de los ISF acordados. En primer lugar, el marco que se elabore debe ser flexible y ampliable en función de las necesidades futuras; en tal sentido, es útil la idea de elaborar estados financieros sectoriales con fines macroprudenciales. En segundo lugar, se recomendó que se incluyan ciertas series adicionales con el fin de cubrir necesidades concretas relacionadas con la solidez financiera, como la información sobre los pasivos contingentes y el valor de los activos transferidos a entidades creadas para fines específicos; estas ideas figuran en el apéndice III. En tercer lugar, en la medida de lo posible el marco debe utilizar como base y tener en cuenta las necesidades estadísticas afines de los organismos internacionales y regionales; el personal del FMI ha realizado consultas con otros organismos en el curso de la elaboración de esta Guía.

1.23 En la Guía se reconoce la importancia de divulgar los datos de los ISF para que los usen los agentes del mercado, los analistas de las políticas y otros usuarios. La divulgación frecuente de información permite detectar anticipadamente los acontecimientos y facilita la comparación y el análisis de los datos a lo largo del tiempo. Además, es esencial que toda divulgación de datos vaya acompañada de me-tadatos (información sobre los datos), de tal manera que los usuarios puedan comprender la metodología subyacente. En el capítulo 12 se analizan estas cuestiones en más detalle.

1.24 Por último, la experiencia indica que los ISF son apenas uno de los factores que inciden en el análisis macroprudencial. Otros factores de interés son: 1) los indicadores que presentan un panorama más amplio de las circunstancias económicas y financieras, como los precios de los activos, el crecimiento del crédito, el crecimiento (incluidos sus componentes) del producto interno bruto (PIB), la inflación y la situación de la balanza externa; 2) el marco institucional y normativo de una economía, sobre todo en base a evaluaciones de cumplimiento de las normas del sector financiero internacional; 3) el resultado de las pruebas de tensión7; y, como ya se mencionó, 4) la estructura del sistema financiero y la solidez de la infraestructura financiera. En términos más generales, los ISF podrían complementar el uso de sistemas de alerta anticipada y contribuir a la prevención de crisis.

1.25 Concretamente, las pruebas de tensión son un instrumento cuya utilidad aumenta si se usan junto con los ISF. En primer lugar, los ISF estimados suelen ser el resultado de pruebas de tensión y, en algunos casos, un factor “intermedio”. Por ejemplo, el efecto de un shock macroeconómico suele medirse como el efecto en los ISF del coeficiente de capital. En segundo lugar, las pruebas de tensión pueden generar información sobre las vinculaciones entre los distintos ISF; en las pruebas de tensión basadas en los modelos de riesgo de crédito de los bancos, el shock se determina a partir de los préstamos en mora, que constituyen un indicador directo de la vinculación entre las variaciones en los ISF basados en dichos préstamos y los ISF del coeficiente de capital. Además, las pruebas de tensión son una manera complementaria, pero más directa, de evaluar ciertos tipos de riesgo que son difíciles de medir con precisión si se utilizan ISF, como por ejemplo el riesgo de contagio entre bancos.

Estructura de la Guía

1.26 La Guía se divide en cuatro partes: 1) marco conceptual, que comprende los capítulos 2 al 5; 2) especificación de los ISF, que comprende los capítulos 6 al 9; 3) compilación y divulgación de los ISF, que comprende los capítulos 10 al 12, y 4) análisis de los ISF, que abarca los capítulos 13 al 15. También se presentan varios apéndices.

1.27 El objeto de la Guía es fomentar la compilación y divulgación de los ISF acordados por el Directorio Ejecutivo del FMI. En la parte II se establecen pautas específicas para el cálculo de cada uno de los ISF de la lista, pero antes de que un compilador pueda aplicar las pautas, hay que aclarar ciertas definiciones: la definición de cada sector, los principios contables en los que se basa la compilación de datos, las definiciones de las series individuales que se utilizan para calcular los coeficientes, y el alcance de la cobertura en cada sector. Estos temas se tratan en la parte I. En la parte III se brinda asesoramiento sobre aspectos prácticos de la compilación y divulgación a los que probablemente se enfrentarán los compiladores en el curso de la compilación de los datos, y en la parte IV figura información sobre el uso analítico de los ISF.

1.28 Más concretamente, en los capítulos que conforman cada parte se abordan los siguientes temas:

Marco conceptual

  • En el capítulo 2 se identifican y definen las instituciones y los mercados principales que suelen conformar un sistema financiero.

  • En el capítulo 3 se presentan los principios contables correspondientes a los ISF.

  • En el capítulo 4 se presentan un marco contable y estados financieros sectoriales que permiten identificar y definir las series necesarias para calcular los ISF.

  • En el capítulo 5 se explica cómo se pueden agregar y consolidar los datos.

6. Especificación de los indicadores de solidez financiera

  • En el capítulo 6 se define cada uno de los indicadores acordados para las instituciones de depósito.

  • En el capítulo 7 se define cada uno de los indicadores acordados para otros sectores.

  • En el capítulo 8 se definen los indicadores para los mercados financieros.

  • En el capítulo 9 se brinda asesoramiento sobre la compilación de datos sobre los precios inmobiliarios.

Compilación y divulgación de los indicadores de solidez financiera

  • En los capítulos 10 y 11 se presenta un panorama general de la compilación de los ISF.

  • En el capítulo 12 se presenta el marco para la divulgación de los ISF.

Análisis de los indicadores de solidez financiera

  • En el capítulo 13 se examinan los ISF y el análisis macroprudencial.

  • En el capítulo 14 se examina el uso analítico de ISF específicos.

  • En el capítulo 15 se analizan las estadísticas de grupos pares y descriptivas.

Apéndices

1.29 En el apéndice I se resume la encuesta de países realizada en 2000 con el fin de entender mejor sus necesidades con respecto a los ISF y las prácticas de compilación. En el apéndice II se resume mediante cuadros la información detallada correspondiente a cada uno de los ISF acordados que figuran en la Guía. En el apéndice III se presentan definiciones adicionales sobre los ISF y series de datos conexas. En el apéndice IV figura información sobre cómo derivar series de ISF de las cuentas nacionales y de los marcos contables comerciales. En el apéndice V se presenta un conjunto de ejemplos numéricos. En el apéndice VI se examinan cuestiones relativas a la constitución de provisiones, el riesgo de la tasa de interés y las pruebas de tensión, respecto de las cuales no había, al momento de la redacción, un consenso internacional o una práctica óptima que pudiera haberse utilizado como base. Por último, en el apéndice VII figura un glosario de términos.

Terminología

1.30 En las distintas metodologías pueden usarse términos diferentes para designar una misma partida o un mismo instrumento. Por tanto, hay que señalar que los términos que figuran en esta Guía son los utilizados en la lista de ISF acordados. Por lo tanto, si bien los organismos supervisores podrían usar términos como “reservas” o “previsiones”, en la Guía se utiliza el término “provisiones”. En otros casos se utiliza la terminología del SCN 1993 —sobre todo para las partidas de las cuentas sectoriales cubiertas en ese documento—y de fuentes de organismos supervisores. En unos pocos casos se indican, en la parte correspondiente del texto, otros términos posibles para una misma partida o un mismo instrumento.

En Crockett (2000) se examinan más a fondo estas ideas.

El personal del FMI está elaborando, por separado, indicadores fiscales para el sector gobierno.

Criterios utilizados: 1) enfoque en los mercados y las instituciones básicas, 2) importancia analítica, 3) utilidad detectada en virtud de los resultados de la encuesta, 4) pertinencia en la mayoría de casos y 5) disponibilidad. Los indicadores básicos cumplieron con todos estos criterios, y sus datos abarcaron todas las categorías básicas de riesgo bancario; en cambio, los indicadores recomendados cumplieron solo con ciertos criterios. Véase Sundararajan et al. (2002), pág. 66.

Como resultado, el ISF de altas exposiciones crediticias pasó del grupo de indicadores básicos al de recomendados, y los indicadores de duración se eliminaron por completo de la lista. Estos cambios, derivados del asesoramiento que brindó al Directorio Ejecutivo un grupo de expertos que se reunió en octubre de 2003 para analizar el borrador de la Guía, se deben fundamentalmente a los problemas que surgieron al compilar estos ISF en función de los sectores, no a su pertinencia con respecto al análisis macroprudencial.

En la presente Guía, la información que figura entre corchetes se refiere a los números de párrafos pertinentes de las NIIF al 31 de marzo de 2004, cuya entrada en vigor estaba prevista para el 1 de enero de 2005.

Por este motivo y en vista de la limitada experiencia acumulada hasta la fecha, en la Guía no se presentan parámetros de referencia numéricos para cada ISF. Además, la Guía no es el instrumento idóneo para presentar tal información.

Las pruebas de tensión son técnicas que sirven para evaluar la vulnerabilidad de las carteras ante cambios importantes en el entorno macroeconómico o acontecimientos excepcionales pero posibles.

    Other Resources Citing This Publication