Indicadores de solidez financiera
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Apéndice VI. Otros temas: Constitución de provisiones, riesgo de tasa de interés y pruebas de tensión

Author(s):
International Monetary Fund
Published Date:
May 2007
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1. En la Guía se establecen pautas para la compilación y divulgación de los ISF. Sin embargo, durante su elaboración se hizo evidente que, en lo que se refiere a ciertas cuestiones relacionadas con la recopilación de datos que respaldan el análisis macroprudencial, no existe ningún consenso internacional ni práctica óptima que sirva de base. En este apéndice se describen las prácticas y los conceptos vigentes relacionados con tres de esas cuestiones: 1) la constitución de provisiones, 2) la medición del riesgo de la tasa de interés y 3) las pruebas detensión. El objetivo es ayudar a los países en la profundización de las labores correspondientes.

Parte 1. Métodos de clasificación de activos y constitución de provisiones

Introducción

2. Al no existir un consenso internacional en torno a las prácticas óptimas para la constitución de provisiones, los estados financieros declarados de las instituciones de depósito presentan diferencias importantes de un país a otro. Esto perjudica la realización de comparaciones significativas de datos de ISF entre países. El CSBB y el FMI han publicado varios estudios para fomentar las prácticas óptimas1. En esta sección se examinan distintos métodos de constitución de provisiones, a fin de presentar un posible marco para abordar las decisiones cruciales al respecto2. Tales métodos no constituyen necesariamente una práctica óptima. En esta Guía, la determinación de las provisiones para préstamos incobrables se basa en las prácticas internas.

3. En 2003, el Banco Mundial realizó un estudio sobre la clasificación de los préstamos bancarios y las prácticas de constitución de provisiones en ciertos países desarrollados y de mercados emergentes (de aquí en adelante BLCP, por las siglas en inglés de “Bank Loan Classification and Provisioning Practices in Selected Developed and Emerging Countries”). Dicho estudio es la mejor fuente de información general sobre las prácticas vigentes3, y en él se basa en gran medida el presente texto.

Clasificación y revisión de los préstamos

4. Según el BLCP, las autoridades de los 29 países encuestados les exigen a los bancos la adopción de procedimientos para examinar la calidad de cada préstamo o de las carteras de préstamos para fines de clasificación y constitución de provisiones. Sin embargo, tanto las prácticas adoptadas como la frecuencia de los exámenes son diversas.

Clasificación de los préstamos

5. En el BLCP se determinó que hay una amplia gama de filosofías y prácticas, pero en casi todos los países estudiados el supervisor tiene autoridad para emitir reglamentaciones prudenciales sobre la clasificación de los préstamos. Si bien las clasificaciones varían de un país a otro, en el sistema de clasificación propuesto por el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF, por sus siglas en inglés)4 figura un ejemplo con cinco categorías:

Recuadro A6.1.Sistema de clasificación de préstamos de Estados Unidos

(Commercial Bank Examination Manual)

  • Activos en situación regular. Los préstamos de esta categoría son redituables y sus parámetros básicos son sólidos. (Los parámetros básicos son la situación financiera general, los recursos y el flujo de caja, los antecedentes de crédito y la reputación del prestatario. Otros aspectos son el propósito del préstamo y los tipos de fuentes secundarias de reembolso.)

  • Préstamos con atención especial. Los préstamos de esta categoría son redituables, pero presentan deficiencias potenciales que, si no se corrigen, pueden tener consecuencias negativas y perjudicar la calidad del activo del banco. Algunos ejemplos son: créditos que el oficial de cuenta no puede supervisar adecuadamente, un contrato de préstamo deficiente, incertidumbre con respecto al requisito de garantía u otras desviaciones con respecto a las prácticas prudenciales de concesión de préstamos.

  • Préstamos en situación irregular. Los préstamos de esta categoría presentan deficiencias claras; se carece de garantías con respecto a la solidez de la capacidad crediticia y de pago del prestatario. El reembolso ordenado de la deuda es incierto.

  • Préstamos dudosos. Los préstamos dudosos exhiben todas las características de los préstamos en situación irregular, con el agravante de que el cobro total es muy dudoso e improbable. El paso a la categoría de “incobrables” se posterga en vista de factores específicos pendientes que pueden fortalecer el activo, tales como una fusión, una adquisición o procedimientos de liquidación; una entrada de capital; una creación de prendas en virtud de otras garantías, y planes de refinanciamiento.

  • Préstamos incobrables. Estos préstamos se consideran incobrables y su valor es tan reducido que no se justifica mantenerlos en la lista de activos aceptables. Esto no significa que el valor del activo sea absolutamente irrecuperable o rescatable, sino más bien que, al carecer casi completamente de valor, no resulta ni práctico ni conveniente postergar su cancelación contable. Es posible que en el futuro se logre una recuperación parcial.

  • En situación regular. El crédito es sólido y todos los pagos de principal e intereses están al día. Se prevé que, en las condiciones vigentes, el reembolso no tendrá dificultades y será total.

  • En observación (atención especial). El crédito está sujeto a condiciones que, si no se corrigen, podrían generar inquietudes en cuanto al reembolso total. Este tipo de crédito exige que los oficiales de cuenta le dediquen más atención de la normal.

  • En situación irregular. El reembolso total está en duda debido a una protección inadecuada (por ejemplo, a causa de un deterioro del patrimonio neto o la garantía del deudor) y/o a que los pagos de intereses o principal, o ambos, registran atrasos de más de 90 días. Estos activos presentan deficiencias subyacentes claras que, si no se subsanan, podrían ocasionar una pérdida probable.

  • Dudoso. Activos cuyo cobro o liquidación total, a juicio de la gerencia del banco, es improbable debido a las condiciones vigentes y/o a que los pagos de intereses o principal, o ambos, registran atrasos de más de 180 días. Los activos en esta categoría se consideran deteriorados5, pero no pérdidas totales aún porque algunos factores pendientes podrían fortalecer la calidad de los activos (fusión, nuevo financiamiento o entrada de capital).

  • Incobrable (cancelación contable). Un activo pasa a la categoría de pérdida cuando la gerencia lo considera virtualmente incobrable y/o si los pagos de principal o intereses, o ambos, registran atrasos de más de un año.

6. En los recuadros A6.1 y A6.2 se presentan los sistemas de clasificación de préstamos de Estados Unidos y Japón, como ejemplos adicionales.

Prácticas de revisión

7. Las diferencias en las prácticas de los países giran en torno a si para la evaluación de la clasificación de los préstamos debe usarse información ex post o ex ante. Los métodos ex post se basan en pruebas concretas observables de la conducta pasada (por ejemplo, una mora de 90 días en el pago de intereses y/o principal) o la situación actual en la que se encuentra el deudor. Con los métodos ex ante se estiman las pérdidas futuras a partir de un análisis de información prospectiva y de una amplia gama de factores que podrían incidir en la capacidad del deudor para cumplir las condiciones del préstamo. El uso de los métodos ex ante ha aumentado en vista de la tendencia hacia una supervisión más enfocada en los riesgos y el uso de modelos internos para evaluar el riesgo.

8. Otras diferencias también son evidentes en las prácticas de los países:

  • Algunos países siguen prescripciones reglamentarias estándar; otros permiten evaluaciones internas de los bancos.

  • Algunos países evalúan cada uno de los activos de la cartera; otros exigen a los acreedores que traten como deteriorada toda la cartera de préstamos concedidos a un solo prestatario si cualquiera de esos préstamos está deteriorado.

  • Hay variaciones en la medida en que pueden tomarse en cuenta las garantías, los avales u otros factores mitigantes.

  • La definición de activos en dificultades reestructurados y su tratatimiento como activos deteriorados varía de un país a otro.

Comparación entre las disposiciones reglamentarias estándar y las evaluaciones internas de los bancos permitidas

9. Algunos países tienen sistemas preceptivos mediante los cuales se establecen definiciones para clasificar los préstamos en distintas categorías según la probabilidad de incumplimiento. En el BLCP se indica que los países que tienen sistemas de supervisión menos sofisticados suelen optar por estos sistemas más explícitos porque su verificación puede ser más sencilla y porque facilitan la comparación, el tratamiento más igualitario entre los bancos, la comprensión por parte del público y la compilación de indicadores estadísticos para la supervisión documental y la divulgación. Si bien estos sistemas preceptivos parecen convergir en cierta medida hacia el uso de las cinco categorías de calidad de los préstamos descritas anteriormente, se observaron varias excepciones.

10. Algunos otros países tienen sistemas que hacen hincapié en que le compete a la gerencia determinar la clasificación de los préstamos y el tamaño de las provisiones, y que los supervisores y auditores deben concentrarse en vigilar la idoneidad de las evaluaciones y los procedimientos internos propios de los bancos y la eficiencia con que se llevan a cabo. Dependiendo del país, los bancos pueden o bien estar obligados a establecer un sistema de clasificación, o bien recibir una definición básica de lo que constituyen activos deteriorados, pero con pautas escasas o nulas en cuanto al tamaño adecuado de las provisiones.

Recuadro A6.2.Sistema de clasificación de préstamos del organismo de supervisión financiera de Japón

  • Categoría I. Activos cuyo cobro no presenta ningún problema.

  • Categoría II. Activos cuyo cobro presenta un riesgo mayor de lo normal debido a dificultades en el cumplimiento de las condiciones contractuales o a dudas con respecto al riesgo de crédito del prestatario (obligación de constituir provisiones del 15%).

  • Categoría III. Activos con dudas respecto al cobro definitivo de su valor. Las pérdidas son probables, pero resulta difícil estimar el momento en que se producirán y su magnitud (obligación de constituir provisiones del 70%). Categoría IV. Activos considerados incobrables o carentes de valor.

Clasificación de préstamos múltiples

11. Según el BLCP, un poco más de la mitad de los países de la muestra exigen que se rebajen de categoría todos los préstamos otorgados a un deudor común si cualquiera de esos préstamos se clasifica como deteriorado, pero otros países permiten que los préstamos otorgados a un deudor común se evalúen individualmente o dejan la decisión a discreción de cada banco. Otro tema de importancia relacionado es si las normas se aplican específicamente al deudor que emitió el activo deteriorado o a grupos más amplios de empresas conexas, basándose en la suposición de que las deficiencias en una parte del grupo son indicio de deficiencias generales.

Garantías y avales

12. Las garantías y los avales son instrumentos no incluidos en el balance general que pueden reducir el monto de la pérdida definitiva derivada de los créditos deteriorados, pero en el BLCP se observó que las prácticas de supervisión exhiben marcadas diferencias. En algunas jurisdicciones, el tipo y el monto de las garantías y los avales pueden ser tomados en cuenta al momento de determinar: 1) si el crédito está deteriorado, 2) el monto recuperable y, por consiguiente, la clasificación del crédito, y 3) el tamaño de las provisiones necesarias. Los tipos de garantías aceptables y sus valoraciones por lo general están sujetos a reglamentaciones, y se suele prestar especial atención a las garantías inmobiliarias.

13. Se determinó que la liquidez de la garantía y la exigibilidad de los derechos de ejecución de la garantía y los avales a veces influyen en la clasificación y la constitución de provisiones. Por ejemplo, un activo puede clasificarse como más solvente si como garantía se usan valores líquidos en lugar de bienes inmuebles. En los casos en que la garantía es de tipo inmobiliario, varios países exigen que su valor se reduzca (inclusive hasta cero) cuanto más se prolongue la mora del crédito. Sin embargo, menos de un tercio de los encuestados tuvo en cuenta el requisito de una garantía en el momento de clasificar los préstamos, aduciendo que la calidad de un préstamo debe depender de sus propias características y no de la garantía o los avales. Además, una garantía puede suponer diferentes deudores, condiciones y flujos de pago y vencimientos, o una probabilidad de pago distinta a la del préstamo que respalda6. De hecho, en la práctica hay una cierta tendencia a no tener en cuenta las reducciones del valor de la garantía o los avales como una base para clasificar un préstamo como deteriorado, aunque en tales circunstancias podría estar justificada una atención especial.

14. La divulgación del tratamiento de la garantía facilitaría la comparación de los datos de países que aplican prácticas diferentes en lo que se refiere a provisiones.

Clasificación de préstamos en dificultades reestructurados

15. Los préstamos en dificultades reestructurados son aquellos en que el prestamista hace concesiones especiales debido a las dificultades financieras que enfrenta el deudor. La reestructuración y el préstamo de nuevos fondos para cubrir la falta de pago de deudas anteriores pueden ocultar el carácter deficiente de los créditos y, para evitar este problema, algunos reguladores utilizan reglas para determinar lo que constituye un préstamo en dificultades reestructurado7. Si bien los pagos de los préstamos reestructurados pueden continuar, el tratamiento que se les da, a efectos de la constitución de provisiones, es idéntico al que reciben los activos deteriorados, hasta que se establezca un historial de pagos y sea posible subirlos de categoría.

16. En el BLCP se observó que 15 de 23 países definen los préstamos en dificultades reestructurados en virtud de una reglamentación; las definiciones explícitas eran mucho más comunes en los países ajenos al G–10.

Frecuencia de las revisiones

17. Los datos del BLCP indican que 16 de 23 países exigen revisiones de los préstamos para fines de clasificación con una frecuencia trimestral como mínimo. A menudo se exigen revisiones más frecuentes en el caso de exposiciones crediticias elevadas o de activos que se consideran menos solventes.

Constitución de provisiones

18. Tras la clasificación de un activo, surgen varios interrogantes. ¿Cuál debería ser el tamaño de la provisión? ¿Están las provisiones vinculadas a hechos específicos e identificables que causan pérdidas o a pérdidas probables? ¿De qué depende que la constitución de provisiones sea de carácter específico o genérico? ¿Cómo deben tratarse las garantías? ¿Hay niveles específicos de constitución de provisiones para cada clasificación de activos, o le compete a cada banco tomar una decisión, o depende de cada caso? Existen diferentes filosofías y prácticas con respecto a estas cuestiones.

¿Están las provisiones vinculadas a hechos específicos e identificables que causan pérdidas o a pérdidas probables?

19. En la práctica, esta cuestión parece estar estrechamente vinculada a si las normas de clasificación se prescriben en virtud de reglamentaciones que abarcan factores de fácil observación o si se basan en exámenes más generales y difusos de la condición del prestatario. En el BLCP se determinó que los países, sobre todo las economías de mercados emergentes, en los que se prescriben reglas de clasificación también se prescriben a menudo los niveles de las provisiones de manera que sean sencillos, verificables y exigibles. En cambio, los países que se inclinan a dejarse guiar por las pautas generales de clasificación tienden más bien a basar la constitución de provisiones en estimaciones de probables pérdidas, que a veces se obtienen a partir de modelos internos y cálculos de las probabilidades de incumplimiento y pérdidas en caso de incumplimiento. En estos últimos países, las provisiones podrían fijarse dentro de ciertos márgenes.

¿De qué depende que la constitución de provisiones sea de carácter específico o genérico?

20. Una provisión específica es un cargo corriente que refleja la pérdida de valor de los activos deteriorados. En cambio, una provisión genérica es una reserva dentro de la cuenta de capital que refleja el monto de las pérdidas que puede sufrir una cartera. Una provisión dinámica es un tipo de provisión genérica que se ajusta en el curso del ciclo económico —se acumula en los períodos prósperos y se consume durante los períodos difíciles—a fin de que las reservas sean suficientes a lo largo de toda la vida del instrumento financiero. La constitución de provisiones dinámicas es un concepto nuevo que, de los países analizados en el BLCP, solo se practica en España8.

¿Cómo deben tratarse las garantías?

21. En el análisis precedente sobre garantías y avales se describen algunas maneras en que una garantía puede reducir la pérdida que a la larga causen los créditos deteriorados. Según el BLCP, en 12 de los 23 países está permitido el uso de garantías para reducir el tamaño de las provisiones, y esta práctica es más común en los países de la muestra que pertenecen al G–109. En los casos en que se permitía el uso de garantías para fijar los niveles de las provisiones, se observaron variaciones amplias en los tipos de garantías admisibles en las distintas situaciones y en su valoración.

¿Hay niveles específicos de constitución de provisiones para cada clasificación de activos, o le compete a cada banco tomar una decisión?

22. Como se indicó, los distintos países se adhieren a filosofías diferentes. En el BLCP se presentan datos sobre el nivel de provisiones fijado para distintas categorías de activos en cada país, basadas en un sistema de clasificación compatible con el del IIF y resumidas en el cuadro A6.1.

Cuadro A6.1.Niveles de provisiones según la clasificación del préstamo
ClasificaciónNúmero de países que especifican

el nivel de provisiones
Meses de moraNivel de provisiones más

común (porcentaje)
Rango típico de las

provisiones (porcentaje)
En situación regular7/2310,25-1
Atención especial6/23Hasta 33 ó 52-5
En situación irregular10/23Más de 3 y hasta 62010-25
Dudoso12/23Más de 65050-75
Incobrable10/23Sin pautas100100
  • En la columna “Número de países que especifican el nivel de provisiones” se indica cuántos de los 23 países en cada clasificación exigen niveles específicos de provisiones. Se observa que aproximadamente solo la mitad de los países exigen niveles específicos de provisiones, lo que significa que aún no se han establecido patrones internacionales comunes y que en muchos países los bancos probablemente tienen mucha libertad para fijar el nivel de las provisiones.

  • En la columna “Meses de mora” figura el número de meses de atraso en el pago de principal o intereses del préstamo que se considera una indicación de niveles específicos de deterioro. Parece haber una cierta uniformidad en que tres meses de atraso es un indicio de deterioro básico, y que seis meses es una indicación de un deterioro más grave en los países que establecen tales pautas.

  • En las columnas restantes se presenta información sobre los niveles de provisiones más comunes en cada categoría de préstamos y los rangos típicos de las provisiones, expresados como porcentaje del valor del activo. Si bien hay indicios de una convergencia alrededor de ciertos valores, entre los 23 países los casos son demasiado escasos como para concluir que se trata de una práctica internacional general.

Tratamiento impositivo de las provisiones para préstamos incobrables

23. La deducción impositiva de las provisiones específicas, que según el BLCP es casi universal, incide en los ingresos declarados, el balance y el coeficiente de suficiencia de capital. Sin embargo, las características de la deducción varían; menos de un tercio de los países estudiados permiten la deducción impositiva de las provisiones genéricas, y en algunos casos se imponen límites y condiciones especiales. El momento de aplicación de la deducción varía, con repercusiones en los ingresos declarados: el estudio indica que en un número pequeño de los países de la muestra se permiten las deducciones impositivas solo en casos de préstamos incobrables o casi incobrables.

Divulgación

24. En general, a las instituciones de depósito actualmente no se les pide que proporcionen información detallada sobre la clasificación de los préstamos. En cambio, en el BLCP se señala que es más común la divulgación de información agregada sobre las provisiones totales en el período en curso. Por último, en el BLCP se observa que, en la práctica, la mayoría de los supervisores de países del G–10 y ajenos al G–10 no imponen sanciones a los bancos que no cumplen con los requisitos de divulgación. En resumen, salvo contadas excepciones, los requisitos de divulgación de información sobre clasificación de préstamos y constitución de provisiones no son estrictos.

Conclusiones

25. Si bien se reconoce cada vez más la necesidad de que existan sistemas adecuados de clasificación de préstamos y constitución de provisiones, los datos también indican que hasta la fecha no ha habido mucha convergencia al respecto entre los países. No obstante, hay varios métodos y sistemas que se utilizan en un grupo importante de países: la revisión de los préstamos con una frecuencia trimestral o más alta, la adopción de un sistema de clasificación de etapas múltiples y la clasificación de los préstamos sin tener en cuenta el requisito de garantías y avales. Los avances futuros en estos aspectos podrían contribuir mucho a mejorar la utilidad y la comparabilidad de los ISF, pero tales avances son responsabilidad de los organismos normativos internacionales y regionales en materia de contabilidad, supervisión, valoración y auditoría.

Parte 2. Medición del riesgo de la tasa de interés

26. Debido a su importancia en la intermediación financiera y a las características de sus activos y pasivos, las instituciones de depósito tienen que gestionar el riesgo de la tasa de interés, es decir, la exposición del capital a las variaciones de la tasa de interés. Sin embargo, no existen prácticas uniformes que permitan vigilar el riesgo a escala sectorial10,11. Las técnicas para supervisar el riesgo de la tasa de interés aún están siendo definidas por el CSBB y otras instituciones. Tomando como base las técnicas que utilizan las instituciones individuales, en el presente apéndice se describen dos métodos comunes: el modelo de “diferencias” y la duración. También se describe la medición del efecto de las variaciones de las tasas de interés sobre los ingresos y gastos financieros utilizando el modelo de “diferencias en la redeterminación de las tasas de interés”.

El modelo de diferencias

Efectos en el precio

27. El análisis de diferencias es un método que sirve para evaluar el efecto de las variaciones de las tasas de interés en el precio de mercado de una cartera de activos y pasivos. Por medio de este método, los pagos previstos sobre activos y pasivos se clasifican en diversas “casillas” o períodos, según la fecha en que se redeterminan las tasas de interés de los instrumentos de tasa variable y la fecha de vencimiento de los instrumentos de tasa fija12. Al igual que en el caso de la duración, podrían incluirse los activos y pasivos de deuda a valor de mercado o valor razonable. También se incluyen las cantidades netas (cobros menos pagos) que se prevén obtener de derivados financieros denominados en una sola moneda y basados en tasas de interés. En el cuadro A6.2 se muestran las “casillas” que podrían crearse.

Cuadro A6.2.Riesgo de la tasa de interés1(Miles de unidades de cuenta, al cierre del período)
0 a 3 meses4 a 6 meses7 a 12 meses1 a 2 años2 a 5 años5 a 10 años10 a 15 años15 a 20 años20 años y más
Activos Instrumentos de deuda
Pasivos Instrumentos de deuda
Derivados financieros basados en la tasa de interés
Diferencia
Acumulado

En el caso de instrumentos de tasa fija, para cobrar o pagar sumas vinculadas a tasas fijas, los montos previstos por pagar o cobrar se registran en función de su vencimiento remanente. Por lo tanto, en el caso de un bono con menos de dos años hasta su vencimiento y con pagos anuales de cupón, el monto del pago anual de cupón quedará incluido en la casilla de la columna de 7 a 12 meses y el resto de los pagos en la casilla de la columna correspondiente a 1 a 2 años.

En el caso de contratos de instrumentos de tasa variable para cobrar o pagar sumas vinculadas a tasas variables, los montos previstos por pagar o cobrar se registran en el período para el que está programada la siguiente redeterminación de las tasas de interés. Por lo tanto, un bono cuya tasa de interés se redetermina cada seis meses incluirá el valor de rescate del bono y el siguiente pago de intereses programado bajo la primera o segunda columna, según la fecha de la última redeterminación.En el caso de derivados financieros basados en tasas de interés, los montos netos que se prevén cobrar (+) o pagar (-) deben registrarse en cada período, según corresponda.

En el caso de instrumentos de tasa fija, para cobrar o pagar sumas vinculadas a tasas fijas, los montos previstos por pagar o cobrar se registran en función de su vencimiento remanente. Por lo tanto, en el caso de un bono con menos de dos años hasta su vencimiento y con pagos anuales de cupón, el monto del pago anual de cupón quedará incluido en la casilla de la columna de 7 a 12 meses y el resto de los pagos en la casilla de la columna correspondiente a 1 a 2 años.

En el caso de contratos de instrumentos de tasa variable para cobrar o pagar sumas vinculadas a tasas variables, los montos previstos por pagar o cobrar se registran en el período para el que está programada la siguiente redeterminación de las tasas de interés. Por lo tanto, un bono cuya tasa de interés se redetermina cada seis meses incluirá el valor de rescate del bono y el siguiente pago de intereses programado bajo la primera o segunda columna, según la fecha de la última redeterminación.En el caso de derivados financieros basados en tasas de interés, los montos netos que se prevén cobrar (+) o pagar (-) deben registrarse en cada período, según corresponda.

28. La diferencia neta o los saldos brutos de cada período pueden multiplicarse por un factor supuesto de variación de las tasas de interés y descontarse, para obtener una indicación de la sensibilidad a las tasas de interés de la cartera de inversión de activos y pasivos financieros de las instituciones de depósito. Por ejemplo, un método podría consistir en considerar el efecto de la variación más fuerte de la tasa de interés observada recientemente o un múltiplo determinado de la desviación estándar de las tasas de interés en fechas recientes.

29. El método del análisis de diferencias tiene la ventaja de ser sencillo y de fácil intuición. No obstante, debido a que agrupa activos diferentes en períodos de tiempo amplios, puede ocultar descalces de vencimientos entre activos pertenecientes a un mismo período. Por ejemplo, es posible que en el caso de los pasivos la redeterminación de los precios tienda a ocurrir hacia el final del período, y que en el caso de los activos tienda a ocurrir hacia el comienzo del período. Para evitar este problema, puede recu-rrirse a la duración, que es un indicador más exacto de la exposición al riesgo de la tasa interés; este método se describe más adelante en este apéndice.

Aplicación del modelo de diferencias

30. El uso del modelo de diferencias puede demostrarse utilizando las primeras dos columnas del cuadro A6.3, que muestran los pagos de flujos de caja anuales con respecto a dos instrumentos financieros. Si se supone que el instrumento 1 es un activo y el instrumento 2 es un pasivo, la ganancia o pérdida relacionada con una variación en la configuración de la curva de rendimiento puede calcularse como se indica en el cuadro A6.3.

Cuadro A6.3.Ejemplo de análisis de diferencias
TiempoActivosPasivosDiferencias (activos

menos pasivos)
VPN11VPN22
0 a 1 año80701099
1 a 2 años80701089
2 a 3 años80701088
3 a 4 años80701077
4 a 5 años801.070–990–609–601
5 a 6 años1.0801.080600559
23–9

VPN1 = Valorpresente neto1 = Diferencia × factorde descuento especificado en la primer fila del cuadro A6.8.

VPN2 = Valor presente neto2 = Diferencia × factor de descuento especificado en la segunda fila del cuadro A6.8.

VPN1 = Valorpresente neto1 = Diferencia × factorde descuento especificado en la primer fila del cuadro A6.8.

VPN2 = Valor presente neto2 = Diferencia × factor de descuento especificado en la segunda fila del cuadro A6.8.

31. La diferencia entre el VPN1 y el VPN2 denota la ganancia o pérdida de capital relacionada con la variación supuesta de las tasas de interés. Por lo tanto, en el cuadro A6.3, el aumento de la pendiente de la curva de rendimiento provoca una pérdida de capital de 32 (= 9 + 23). En el caso de una cartera de activos y pasivos en que los flujos de caja se producen en momentos diferentes dentro de un mismo período, puede emplearse un factor de descuento medio ponderado para cada período, obteniéndose las ponderaciones a partir del tamaño proporcional de los flujos de caja individuales de cada período.

32. Las posiciones de los derivados financieros pueden incorporarse en el análisis de diferencias estimando las variaciones del valor presente neto de los pagos/cobros previstos en función de las variaciones de las tasas de interés. Por ejemplo, si el pago previsto con respecto a un contrato de futuros a cinco años cambiara de 0 a 10, la variación del valor presente neto del pago previsto de 6,1 quedaría parcialmente compensada (cubierta) por la pérdida de capital esperada cuando la curva de rendimiento se torne más pronunciada13.

Efectos en los ingresos financieros netos

33. El efecto de una variación de la tasa de interés en los ingresos y gastos financieros puede estimarse teniendo en cuenta el tiempo hasta la redeterminación del precio de los activos y pasivos14. Por ejemplo, en el cuadro A6.4 se muestran los activos y pasivos sensibles a las variaciones de las tasas de interés cuya redeterminación de precios ocurrirá en un año o menos15.

Cuadro A6.4.Activos y pasivos sensibles a las variaciones de las tasas de interés cuya redeterminación de precios ocurrirá en un año o menos(Millones)
Tiempo hasta la redeterminación

de precios
ActivosPasivosDiferencias

(Activos menos pasivos)
Diferencia

acumulada
1 día2030–10–10
Más de 1 día hasta 3 meses3040–10–20
Más de 3 meses hasta 6 meses7085–15–35
Más de 6 meses hasta 12 meses907020–15

34. Se observa una diferencia negativa de 10 millones entre los activos y los pasivos cuya redeterminación de precio ocurrirá en un día. Por lo tanto, un aumento proporcional de las tasas de interés de estos activos y pasivos reduciría los ingresos financieros netos, ya que en este período hay más pasivos que activos sensibles a las tasas de interés.

35. En términos más generales, para una variación determinada de las tasas de interés (ΔRi), la diferencia de redeterminación de precio puede emplearse para calcular las variaciones en los ingresos correspondientes a cada período i:

36. En el primer período, el efecto de un aumento de 1% en la tasa de interés (AAR¡= 0,01) en el ingreso futuro es -100.00017. El efecto general sobre los ingresos financieros netos con un horizonte cronológico de un año (si se aplican tasas de interés anua-lizadas a cada período) puede estimarse repitiendo el cálculo para cada período. Dependiendo del horizonte cronológico que se aplique, quizá sea necesario descontar el efecto en las diferencias con respecto al período corriente.

37. Las posiciones en derivados financieros basados en tasas de interés pueden incorporarse en este análisis recalculando los cobros y pagos previstos conforme varíen las tasas de interés. Por ejemplo, si después del shock en las tasas de interés la variación de los cobros/pagos previstos de un swap de tasas de interés con vencimiento a 12 meses fuera +150.000, quedaría parcialmente compensada (cubierta) la pérdida de ingresos financieros netos en posiciones de no derivados relacionada con la variación de las tasas de interés.

Duración

38. La duración18 mide el vencimiento de un instrumento teniendo en cuenta el importe y la secuencia de los pagos hasta la fecha de vencimiento. Incluso si los vencimientos de los activos y pasivos financieros están calzados, un desfase en la secuencia de los flujos de caja de esos activos y pasivos podría exponer a las instituciones a ganancias (o pérdidas) en función de las variaciones de las tasas de interés. Por lo tanto, cuanto más larga sea la duración de una cartera de activos o pasivos, mayores serán las ganancias (o pérdidas) debidas a variaciones de las tasas de interés19.

39. Se puede obtener un indicador sencillo de la duración (duración Macaulay) de cualquier título de renta fija utilizando la siguiente fórmula general:

siendo

Di=Duración del instrumento i expresada en años.
CFt=Flujo de caja que generará el instrumento financiero al final del período t.
N=Último período en que se recibe flujo de caja (vencimiento del instrumento).
DFt=Factor de descuento = 1/(1 + R)t, siendo R el rendimiento o el nivel corriente de las tasas de interés del mercado (las tasas de descuento de los bonos públicos suelen usarse como el factor de descuento, R, para reflejar el valor del dinero en el tiempo).
Σt=1N=Signo de sumatoria que representa la suma de todos los factores de t = 1 a t = N.
PVt=Valor actual del flujo de caja que vence al final del período t, que es igual a CFt × DFt

Duración de un solo instrumento

40. En el cuadro A6.5 se demuestra cómo se puede calcular la duración (D) de un solo título de deuda utilizando como ejemplo un eurobono con un cupón anual de 8%, un valor nominal de $1.000 y un rendimiento corriente hasta el vencimiento (R) de 8%.

Cuadro A6.5.Duración (D) de un eurobono de seis años con un cupón y un rendimiento de 8%
PlazoCFtDFtCFt × DFtCFt × DFt × tCálculo de la duración (D)
1800,925974,0774,07D=4.992,711.000,00=4.993 años
2800,857368,59137,17
3800,793863,51190,52
4800,735058,80235,21
5800,680654,45272,23
61.0800,6302680,584.083,50
1.000,004.992,71

41. Muchos bonos tienen tasas de interés variable vinculadas a las tasas de mercado. La duración de este tipo de instrumentos de tasa variable es el intervalo de tiempo hasta el reajuste del siguiente cupón o pago de intereses de acuerdo con las condiciones corrientes de las tasas de interés, conocido como el tiempo hasta la redeterminación del precio del instrumento. Por ejemplo, si en la mitad del primer año se compra un pagaré de tasa variable con una tasa de interés nominal que se fija al comienzo de cada año, la duración es de medio año.

Duración de una cartera

42. La duración de una cartera de instrumentos financieros puede calcularse como un simple promedio ponderado de duraciones individuales. Este es el indicador de duración especificado en las partidas informativas del balance de la institución de depósito (cuadro A3.2). Por ejemplo, si xi representa la proporción de la cartera invertida en el bono i, la duración de la cartera es:

siendo Di la duración del bono i.

43. Así, una cartera de $100 millones, invertida equitativamente en bonos a cinco años y en bonos a un año con duraciones respectivas de 4,465 años y 1 año, tiene una duración de (0,5 × 4,465) + (0,5 × 1) = 2,733 años.

44. En el cuadro A6.6 se describe una cartera compuesta de dos instrumentos activos y dos instrumentos pasivos sensibles a las tasas de interés, con una duración de la cartera de 4,41 años en el caso de los activos (DA) y de 6,25 años en el caso de los pasivos (DL).

Cuadro A6.6.Duración de la cartera
Duración

Di
Valor de

mercado
Ponderación xiDuración de

la cartera

xiDi
Activos
QA15720,713,53
QA23300,290,88
DA1021,004,41
Pasivos
QL14200,251,00
QL27600,755,25
DL801,006,25

45. Todos los instrumentos de deuda negociables ajustados al valor de mercado o a su valor razonable en el balance pueden incluirse en el cálculo de la duración de la cartera20. Las posiciones pertinentes en derivados financieros y en instrumentos no incluidos en el balance también deberán incluirse en el análisis del riesgo de la tasa de interés (véase más adelante).

Duración a nivel sectorial

46. Los indicadores de duración a nivel sectorial pueden calcularse como un simple promedio ponderado de las duraciones individuales de los activos y pasivos de las instituciones de depósito, utilizando como ponderaciones el valor de mercado de los instrumentos incluidos en el indicador de duración de la institución. Los valores de mercado que se usan como ponderaciones pueden derivarse a partir del análisis de instrumentos que aparece en el cuadro 4.1 o pueden obtenerse directamente de las instituciones declarantes. A modo ilustrativo, en el cuadro A6.7 se muestra la derivación de datos de duración de todo el sector.

Cuadro A6.7.Duración a nivel sectorial
Duración

Di
Valor

de

mercado
Ponderación xiDuración de

la cartera

xiDi
Activos
Institución 12,62000,511,33
Institución 23,7720,180,68
Institución 34,61200,311,41
3921,003,41
Pasivos
Institución 121800,490,97
Institución 27600,161,14
Institución 331300,351,05
3701,003,16

47. Si bien el concepto es fácil de expresar, la experiencia ha demostrado que surgen dificultades prácticas a la hora de compilar los datos de duración a nivel sectorial. Por ejemplo, es necesario garantizar que entre las instituciones declarantes haya coherencia en cuanto a los instrumentos que se incluyen y las tasas de descuento que se aplican a los flujos de caja.

48. Una vez que se hayan compilado los indicadores de duración de las posiciones de activos y pasivos analizados, las variaciones supuestas de las tasas de interés pueden medirse de acuerdo con el efecto que tengan sobre los valores de mercado de esos activos y pasivos y, por consiguiente, sobre el capital (E) de una institución (sector), como se indica a continuación:

siendo

[DAkDL]=Diferencia ajustada de la duración
A=Tamaño del activo
ΔR1+R=Variación de la tasa de interés

49. En otras palabras, el efecto total de las variaciones de la tasa de interés en el capital de las instituciones (del sector) abarca tres aspectos:

  • Diferencia de la duración ajustada en función del apalancamiento = [DA —kDL], siendo DA = duración de los activos; DL = duración de los pasivos, y k = el coeficiente de apalancamiento, que es igual a pasivos/activos. Esta diferencia se expresa en años y refleja el grado de descalce de las duraciones entre los activos y los pasivos analizados. Concretamente, cuanto mayor sea esta diferencia en términos absolutos, más expuestas estarán las instituciones a las variaciones de la tasa de interés.

  • Tamaño de las instituciones = A, siendo A el indicador del tamaño de los activos de las instituciones analizadas. Cuanto mayores sean los activos, mayor será la posible exposición del capital a cualquier variación de la tasa de interés.

  • Intensidad del shock de la tasa de interés = AR/(1+ R). Cuanto mayor sea la variación de la tasa de interés, mayor será el efecto en el capital.

Problemas en el uso de los indicadores de duración

Variaciones pronunciadas de las tasas de interés y convexidad

50. La duración mide con exactitud la sensibilidad de los precios de los instrumentos de renta fija a variaciones pequeñas de las tasas de interés21, pero en el caso de aumentos pronunciados de las tasas de interés la duración sobrevalora la caída de los precios de los bonos, y en el caso de reducciones pronunciadas de las tasas de interés la duración infravalora el aumento de los precios de los bonos. Esto se debe a que la relación precio/rendimiento es convexa y no lineal, que es lo que se supone en el modelo básico de duración. Para obtener información más exacta se puede reconocer la segunda derivada de las variaciones del rendimiento (convexidad), midiendo la variación de la pendiente de la curva de precio/rendimiento alrededor de un punto determinado. En la misma forma en que la duración (D) mide el efecto de la pendiente (dP/dR), puede especificarse un nuevo parámetro (CX) para medir el efecto de la curvatura (d2P/dR2) de la curva de precio/rendimiento, de tal manera que la variación estimada del precio de un bono de renta fija, por ejemplo, viene dada por la ecuación

51. El primer elemento de la ecuación es la duración simple (D), y el segundo elemento es el efecto de segundo orden de una variación de la tasa de interés, es decir, el ajuste de convexidad o curvatura.

52. Al igual que en el caso de la duración, la convexidad de una cartera de instrumentos de renta fija puede derivarse a partir de un simple promedio ponderado de los componentes de la convexidad de la cartera. Así, si xi representa la proporción invertida en el bono i con convexidad CXi, puede obtenerse una aproximación de la convexidad de cartera (CXp) utilizando la siguiente fórmula:

53. La convexidad de las carteras a nivel sectorial puede derivarse mediante una fórmula similar, en la que CXi representa la convexidad de la cartera de la institución i, y xi representa el monto que la institución i ha invertido en la cartera como proporción de la inversión agregada de todas las instituciones declarantes.

La estructura de los plazos de las tasas de interés

54. Uno de los supuestos básicos del anterior modelo simple de duración es que la curva de rendimiento o la estructura de los plazos de las tasas de interés es plana (es decir, R es igual en todos los vencimientos). Este supuesto tiende a no cumplirse en la práctica; la curva de rendimiento suele tener una pendiente ascendente o descendente con respecto a los vencimientos, dependiendo de la trayectoria prevista de las tasas de interés. Para obtener información más exacta, se puede recurrir a otros indicadores de duración que tienen en cuenta posibles variaciones en la forma de la curva de rendimiento, para lo cual se utilizan factores de descuento específicos para cada vencimiento:

55. A modo ilustrativo, en el ejemplo del cuadro A6.8 se calcula la duración de una cartera de dos instrumentos cuando la curva de rendimiento no es plana. En la primera fila del cuadro A6.8 se utiliza una curva de rendimiento ascendente, y en la segunda fila se repite el cálculo utilizando una curva de rendimiento con una pendiente más pronunciada.

Cuadro A6.8.Duración (D*) cuando la pendiente de la curva de rendimiento es ascendente
Plazo

(t)
Instrumento 1

CFt
Instrumento 2

CFt
ΣCFCurva de

rendimiento

con pendiente

ascendente
DFtΣCF × DFtΣCF × DFt × tCálculo de la duración
180701508,0%1/1,08= 0,9259138,89138,89D*=8.285,331.790,72=4,62681 años
280701508,8%1/(1,088)2= 0,8448126,72253,43
380701509,4%1/(1,094)3= 0,7637114,56343,68
480701509,8%1/(1,098)4= 0,6880103,20412,80
5801.0701.15010,2%1/(1,102)5= 0,6153707,603.538,02
61.0801.08010,3%1/(1,103)6= 0,5553599,753.598,50
1,790,728.285,33
Aumento de

la pendiente

de la curva

de rendimiento
DFtΣCF × DFtΣCF × DFt × t
6,8%1/1,068= 0,9363140,45140,45D*=8.003,981.745,36=4,58586 años
8,1%1/(1,081)2= 0,8558128,36256,73
9,1%1/(1,091)3= 0,7701115,51346,53
9,6%1/(1,096)4= 0,6930103,96415,82
10,5%1/(1,105)5= 0,6070698,053.490,25
11,6%1/(1,116)6= 0,5176559,033.354,21
1.745,368.003,98

Posiciones en derivados financieros

56. Las posiciones en derivados financieros cubren el riesgo de las diferencias de duración de las tasas de interés, y para evaluar el grado de esa cobertura es necesario estimar la ganancia (pérdida) que se prevé registrará el sector por esas posiciones en derivados financieros en función de las variaciones supuestas de las tasas de interés. La compilación de esta información puede ser difícil, aun si los datos están disponibles. En el caso de los contratos a término, los cambios de valor debido a variaciones de las tasas de interés son lineales, pero lo mismo no sucede en el caso de las opciones, que son instrumentos cuya determinación y redeterminación de precios es compleja.

57. La interacción de factores que determinan los efectos de las variaciones de las tasas de interés en el capital de las instituciones de depósito es una de las razones por las que ha aumentado el interés en el uso de pruebas de tensión, que se describen en la siguiente sección de este apéndice.

Cálculo de la duración de hipotecas, valores respaldados por hipotecas y depósitos a la vista

58. La duración de algunos instrumentos puede ser difícil de calcular, especialmente las hipotecas, los valores respaldados por hipotecas y los depósitos a la vista.

59. La dificultad que presentan las hipotecas y los valores respaldados por hipotecas se debe al riesgo de pago anticipado del principal (riesgo de pago anticipado). Al bajar las tasas de interés, los deudores de hipotecas tienen un incentivo para liquidar por anticipado una hipoteca existente con tasa fija y recurrir al refinanciamiento mediante una nueva hipoteca con una tasa de interés más baja, lo cual introduce un factor de incertidumbre a la hora de proyectar los flujos de caja futuros. Lo más probable es que las tendencias de pago anticipado de los deudores de hipotecas se basen en su comportamiento pasado.

60. La dificultad que presentan las cuentas de depósitos a la vista se debe a que, si bien son pagaderos a la vista, el momento real del reembolso es incierto. Existen varios métodos para definir la duración de estos depósitos.

  • Los depósitos a la vista pueden considerarse como bonos reembolsables de manera instantánea. Bajo este supuesto, la duración de los depósitos a la vista es aproximadamente cero.

  • Más directamente, puede examinarse la sensibilidad de los depósitos (ΔDD/DD) a la vista a las variaciones (ΔR) de las tasas de interés. Dado que los depósitos a la vista pagan intereses explícitos o implícitos bajos —los intereses implícitos son, por ejemplo, los cargos subsidiados de las cuentas corrientes—, los retiros y los traspasos a instrumentos de más alto rendimiento suelen aumentar cuando suben las tasas de interés. Se puede utilizar un análisis de regresión para estimar esta sensibilidad.

  • Para estimar los flujos de caja pueden utilizarse simulaciones, basadas en pronósticos de las tasas de interés y retiros netos de los depositantes durante cierto período futuro. Se puede calcular un indicador de la duración a partir de los valores actuales descontados de estos flujos de caja.

61. Además, los bancos pueden optar por no modificar las tasas que pagan sobre depósitos de acuerdo con las tasas de mercado, lo cual complica aún más el cálculo de la exposición al riesgo de las tasas de interés.

Parte 3. Indicadores de solidez financiera y pruebas de tensión

62. Los ISF pueden usarse conjuntamente con pruebas de tensión para mejorar la calidad de los análisis de estabilidad financiera. En esta sección del apéndice se presenta en forma sucinta la forma de hacerlo y se destacan sus distintas funciones y las limitaciones de comparabilidad. Se describe brevemente en qué consisten las pruebas de tensión, pero no se explica cómo realizarlas. En cambio, se hace referencia a estudios analíticos pertinentes que abarcan los aspectos generales de este complejo tema22.

63. Las pruebas de tensión consisten en aplicar a un modelo de un sistema financiero los efectos de posibles shocks, para evaluar las repercusiones en su solidez. El tipo de shock que se elija debe representar riesgos concretos, y el modelo debe elaborarse de manera que refleje la estructura del sistema financiero. Para muchos países, el modelo puede ser muy sencillo —una hoja de cálculo de los balances y los estados de resultados de los bancos del sistema—, pero en el caso de sistemas financieros complejos puede recurrirse a modelos de gestión de riesgo de las instituciones23. Normalmente, con las pruebas de tensión se evalúan las variaciones del capital del sector financiero a causa de un evento macroeconó-mico en particular, como una depreciación del tipo de cambio o un deterioro de la calidad de los activos provocado por una recesión. Los shocks de las pruebas de tensión deben ser de una magnitud “fuerte pero realista”, ya que los resultados de un shock que se considere demasiado intenso pueden ser inverosímiles. Las pruebas de tensión se usan para representar hipótesis macroeconómicas con varios shocks simultáneos (“correlacionados”). También se utilizan para realizar análisis de sensibilidad en que el efecto del shock se evalúa por separado para determinar la vulnerabilidad del sistema financiero a factores específicos de riesgo.

64. Las pruebas de tensión y los ISF tienen funciones diferentes pero complementarias en el marco de la supervisión. Las pruebas de tensión son una herramienta de análisis prospectivo del sistema financiero porque permiten evaluar el efecto de posibles eventos macroeconómicos cuyo grado de probabilidad es incierto. En cambio, los ISF son datos que reflejan la situación vigente del sistema. Cada herramienta de supervisión puede contribuir a la eficacia de la otra de varias maneras.

  • Antes de efectuar las pruebas de tensión pueden examinarse los ISF para ayudar a determinar los factores de vulnerabilidad que tienen que examinarse más a fondo con las pruebas. Por ejemplo, si los ISF indican que la posición abierta neta en moneda extranjera es considerable en el sector bancario o empresarial, significa que sería necesario realizar una prueba de tensión utilizando un shock cambiario.

  • El resultado de las pruebas de tensión simples suele presentarse como una variación de un ISF: el coeficiente del capital regulador. Algunas pruebas de tensión también revelan variaciones en otros ISF, que pueden proporcionar información (o “parámetros de referencia”) sobre la relación entre los ISF y permitir que su uso conjunto sea más eficaz24. Por ejemplo, los shocks para evaluar el riesgo de crédito podrían indicar la medida en que tendría que incrementarse el ISF de cartera en mora/cartera bruta para que el ISF de coeficiente de capital se sitúe por debajo del 8%. Esta relación se basaría en un supuesto, derivado de las pautas de supervisión e incorporado en la prueba de tensión, sobre cómo los bancos constituyen provisiones para préstamos en mora. Esta información ayudaría a los usuarios de ISF a determinar el grado de preocupación que deberían sentir si se observara un deterioro en los indicadores de calidad de los activos.

  • Las pruebas de tensión pueden explicar la sensibilidad de los ISF ante los cambios institucionales o de reglamentaciones. Por ejemplo, pueden indicar la manera en que un cambio en la clasificación de los préstamos o en la constitución de provisiones incidiría en el ISF de coeficiente de capital.

  • Las pruebas de tensión pueden explicar los factores de vulnerabilidad en aspectos sobre los que no abundan datos para los ISF, recurriendo para ello a hipótesis informadas que podrían basarse en situaciones análogas en otros países o en información cualitativa. Por ejemplo, si se carece de datos sobre los pasivos en moneda extranjera del sector empresarial, podrían usarse datos parciales de unos pocos bancos para estimar el riesgo hipotético en una prueba de tensión. Obviamente, deben tenerse en cuenta las limitaciones que estos supuestos imponen al análisis.

65. Los aspectos complementarios entre las pruebas de tensión y los ISF probablemente pueden aprovecharse más en los análisis de riesgo de mercado, en vista del grado de desarrollo relativamente avanzado de los modelos y las pruebas de tensión en ese ámbito. Esto puede ser conveniente, porque los ISF de riesgo de mercado correspondientes al riesgo de la tasa de interés (es decir, duración) y al riesgo cambiario pueden ser difíciles de compilar desde el punto de vista técnico25,26. La viabilidad es mayor en los sistemas financieros más sofisticados, en los que las instituciones financieras que están expuestas a un riesgo de mercado importante realizan las pruebas de tensión respectivas a menudo y como parte integral de su gestión de riesgo. En principio, los resultados de estas pruebas de tensión podrían usarse para generar un indicador de las pérdidas potenciales debido al riesgo de mercado, que podría servir de indicador de solidez. Dado que la realización de pruebas de tensión adicionales tiene un costo bajo, las autoridades pueden trabajar con estas instituciones para aplicar shocks normalizados a intervalos regulares, agregarlos (para proteger la confidencialidad) y producir el indicador. Los resultados de estas pruebas podrían presentarse de una manera similar a la del ISF de riesgo de mercado (por ejemplo, como un indicador de pérdida en relación con el capital a raíz de un shock de una magnitud determinada). Sin embargo, si se utiliza este método tendrían que resolverse varias cuestiones técnicas, como las diferencias entre los modelos de gestión de riesgo de las distintas instituciones27.

66. No obstante, cuando los ISF y las pruebas de tensión se usan conjuntamente hay que prestar la debida atención a las diferentes funciones que desempeñan en la supervisión y las limitaciones que imponen a la comparación.

  • La experiencia ha demostrado que las pruebas de tensión pueden ser muy útiles para centrar los debates sobre solidez financiera. Concretamente, al destacar los efectos y los costos potenciales de los shocks, las pruebas de tensión a menudo ayudan a generar consenso en torno a los riesgos que se ciernen sobre el sistema financiero y las posibles respuestas en materia de política. A tales efectos, todas las pruebas de tensión tienen que adaptarse a las características del sistema financiero en cuestión y a las necesidades del país. Por lo tanto, no puede haber un método “estándar” para llevar a cabo pruebas de tensión que se pueda comparar con la metodología estadística elaborada para compilar los ISF que se presenta en esta Guía.

  • Las pruebas de tensión se basan en juicios y suposiciones sobre la magnitud de los shocks y la estructura de los modelos usados. Asimismo, están sujetas a la limitación de que no pueden determinarse con precisión las probabilidades de que se produzca un shock. Por lo tanto, los resultados que se obtengan no deben declararse ni usarse fuera del contexto propio de esas pruebas. Esto significa que los resultados de las pruebas de tensión no pueden considerarse bajo ningún punto de vista equivalentes a los ISF, los cuales se basan en datos y miden la situación real de un sistema financiero. Concretamente, los ISF pueden usarse de forma independiente y están sujetos a normas estrictas de calidad de datos.

67. Un último factor que debe tenerse en cuenta cuando los ISF y las pruebas de tensión se usen conjuntamente es que, en lo posible, deben basarse en las mismas fuentes de datos y en los mismos métodos de agregación y consolidación. Los datos de los balances y los estados de resultados de los bancos a los que se les aplican shocks en las pruebas de tensión simples también deben ser los datos en que se basan los ISF. Desde este punto de vista, estas pruebas de tensión pueden considerarse como una herramienta para el análisis de datos que complementa el análisis de los ISF.

68. Los resultados de estas pruebas de tensión por lo general se someten al análisis de grupos de pares (por ejemplo, bancos nacionales y filiales de bancos extranjeros) para estudiar cómo se distribuye el efecto de los shocks entre las distintas partes del sistema financiero. Para integrar efectivamente el análisis de los ISF y las pruebas de tensión, ambos tendrían que usar los mismos grupos de pares (lo cual sería lógico, ya que abarcan los mismos riesgos). De igual forma, en el caso de las pruebas de tensión aplicadas a los balances de bancos individuales —que suelen consolidarse a nivel internacional, y que también podrían consolidarse entre sectores—debe prestarse atención a si los ISF se basan en el mismo método de consolidación de datos. Por último, en el caso de métodos más sofisticados para realizar pruebas de tensión basados en modelos macroeconómicos y en modelos de gestión de riesgo de los bancos, quizá resulte difícil lograr un grado alto de comparabilidad, y es posible que deba prestarse mucha atención a la especificación de los modelos cuando los ISF y las pruebas de tensión se usen conjuntamente.

En julio de 2001, durante la reunión del Directorio Ejecutivo del FMI en la que se trataron los ISF —y en la que se establecieron normas y prácticas armonizadas para la compilación de ISF en consulta con los organismos normativos internacionales pertinentes—los directores señalaron que “debe prestarse especial atención a mejorar la facilidad de comparación internacional de los datos correspondientes a los activos improductivos y las provisiones, y a la valoración tanto de pasivos como de activos”.

Véase Laurin y Majnoni (2003). El estudio se basó en datos recopilados por el Grupo de Enlace sobre los Principios Básicos del Comité de Basilea (CPLG, por sus siglas en inglés) relativos a las prácticas de sus 29 miembros. Los países que formaron parte del estudio fueron Alemania, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón, Países Bajos y el Reino Unido, entre los países del G-10. Los países ajenos al G-10 fueron Arabia Saudita, Argentina, Australia, Brasil, Chile, China, España, India, México, la RAE de Hong Kong, la República Checa, la República de Corea, Rusia, Singapur, Sudá-frica y la Unión Monetaria del África Occidental (UMAO).

El IIF es una asociación de instituciones financieras del sector privado que se dedica a analizar riesgos en las economías de mercados emergentes, sirve de foro para que sus miembros debatan asuntos clave de política relacionados con las finanzas y las reglamentaciones en los mercados emergentes, y promueve la colaboración entre los miembros y las instituciones multilaterales.

El término deteriorado se usa en la supervisión para indicar que hay dudas con respecto al pago de todos los montos adeudados en virtud de un contrato.

En el Pilar II de la versión revisada del Acuerdo de Capital de Basilea (Basilea II) se recomienda que todos los bancos realicen una divulgación general del total bruto de exposiciones crediticias según las categorías más importantes (tales como préstamos, valores e instrumentos derivados extrabursátiles), sin tener en cuenta el efecto de instrumentos de mitigación del riesgo de crédito, como las garantías. (Véase CSBB, 2003a, cuadro 4, pág. 160).

Si las condiciones de crédito de los mercados mejoran en general, los bancos pueden renegociar con sus clientes las condiciones de los préstamos que no están relacionadas con deficiencias del préstamo. Este tipo de reestructuración no perjudica la clasificación del préstamo ni la constitución de provisiones. Por tal motivo, las reglamentaciones tienen que permitir distinguir entre reestructuraciones de activos en dificultades y reestructuraciones convenientes de activos sólidos.

En el BLCP no se abordan las posibles causas de esta tendencia, pero si se debe a que en los países del G–10 las garantías ofrecen mayores posibilidades de recuperación gracias a la profundidad de sus mercados y a la eficiencia de sus sistemas jurídicos, entonces puede ser que el uso de garantías para fijar provisiones sea una excepción y no una tendencia general. De cualquier manera, a la hora de constituir las provisiones, no existe una relación sencilla y directa entre el valor de mercado de la garantía y el tipo de compensación que puede proporcionar.

Las variaciones de las tasas de interés modifican el valor actual de los flujos de caja futuros y, en algunos casos, los propios flujos de caja.

Las fuentes del riesgo de la tasa de interés se analizan en CSBB (2003c).

Los montos pagaderos a la vista se incluyen en las casillas de la primera columna: cero a tres meses.

Se calcula multiplicando 10 por el factor de descuento 0,6070.

En la medición del efecto de las variaciones de las tasas de interés en los ingresos y gastos financieros se deben incluir todos los instrumentos que devengan intereses, independientemente de si se utiliza o no su valor razonable.

Como alternativa, los flujos de caja relacionados con los ingresos y gastos financieros previstos pueden especificarse y descontarse en el período corriente.

Si se utilizan distintas tasas de interés para los activos y los pasivos, será necesario aplicar la variación supuesta de las tasas de interés a los activos y pasivos por separado en cada período, en lugar de aplicarla a la diferencia entre activos y pasivos en cada período.

(–10 millones) × 0,01.

Esta sección se basa en Saunders (1999) y Jorion (1997).

La duración es un indicador directo de la sensibilidad a las tasas de interés o elasticidad de un activo o pasivo. Cuanto más elevado sea el valor numérico de la duración (D), más sensible será el precio del activo o pasivo a las variaciones de las tasas de interés. Por ejemplo, en el caso de variaciones pequeñas de las tasas de interés, los precios de los bonos varían en sentido inversamente proporcional en función del tamaño de D: dP/P = —D[dR/(1 + K)].

Los depósitos a la vista no suelen incluirse en los indicadores de duración que se emplean para evaluar los efectos de las revaluaciones de los precios, pero al final de esta sección se analiza el cálculo de la duración de estos instrumentos en caso de que se utilice su valor razonable.

En Saunders (1999) se indica que la duración es un indicador preciso de la sensibilidad a las variaciones de las tasas de interés cuando dichas variaciones son del orden de 1 punto básico.

Véase en Jones, Hilbers y Slack (2004) y en Blaschke et al. (2001) una visión general de los métodos que se utilizan para realizar pruebas de tensión.

Véase en Hoggarth y Whitley (2003) una descripción de cómo se aplicó una prueba de tensión en un sistema financiero complejo.

Esta idea se amplía en FMI (2003d).

El riesgo de la tasa de interés de mercado debe diferenciarse del riesgo de liquidez derivado del descalce de los vencimientos que los bancos, con su gestión, introducen en sus balances, y que se refleja en otros ISF, como el coeficiente de activos líquidos/pasivos a corto plazo.

En la sección de este apéndice correspondiente al riesgo de la tasa de interés se subraya lo difícil que es medirlo.

Esta complementación con el riesgo de mercado es un reflejo de la estrecha relación que existe entre los ISF y las pruebas de tensión desde el punto de vista analítico. Por ejemplo, la pérdida directa estimada a partir de una prueba de tensión de un shock cambiario puede calcularse de forma aproximada multiplicando la variación del tipo de cambio (es decir, el shock) por el ISF de posición abierta neta en moneda extranjera. Esto se explica en FMI (2003e).

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