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Apéndice IV: Nota interpretativa sobre la definición de Egmont relativa a la definición de Unidad de Inteligencia Financiera

Author(s):
International Monetary Fund
Published Date:
February 2005
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Historia del Grupo Egmont

En junio de 1995, varias agencias de gobierno y organizaciones internacionales se reunieron en el palacio Egmont-Arenberg en Bruselas para tratar el tema del blanqueo de capitales y la forma de afrontar este problema global.

Como consecuencia de esta primera reunión nació el Grupo Egmont (“Egmont”), como una organización informal de agencias de gobierno para la recepción de comunicaciones que comparten un objetivo común —proporcionar un forum para potenciar la cooperación mutua y compartir información de utilidad para detectar y combatir el blanqueo de capitales y, más recientemente, la financiación del terrorismo—. Con el tiempo, se han desarrollado una serie de Grupos de Trabajo para llevar a cabo las labores de Egmont. En la actualidad, Egmont dispone de cinco Grupos de Trabajo: el Legal, Formación y Comunicación, Outreach, Operacional y de Tecnología de la Información.

Poco después, los participantes en Egmont constataron la necesidad de desarrollar formas prácticas y efectivas de cooperación, especialmente en lo concerniente al intercambio de información y de experiencias. Para acometer estos retos, el Grupo de Trabajo Legal (LWG) examinó los obstáculos existentes respecto al intercambio de información entre las agencias de gobierno que específicamente combaten el blanqueo de capitales procesando la información financiera. Para identificar las comunicaciones de información financiera que reciben las distintas agencias del mundo y para una mayor comprensión sobre cómo dichas agencias de gobierno funcionan, las jurisdicciones completan unos cuestionarios y los remiten para su revisión por el Grupo de Trabajo Legal. En base a las respuestas suministradas en los cuestionarios, el Grupo de Trabajo Legal concibe una definición funcional de las agencias de gobierno, denominadas Unidades de Inteligencia Financiera (“FIUs”), que combaten el blanqueo de capitales.

Aunque inicialmente el objetivo de una FIU Egmont era esencialmente el blanqueo de capitales, las FIUs están también desempeñando un gran papel en el esfuerzo internacional para combatir la financiación del terrorismo. Las comunicaciones de operaciones financieras que en la actualidad las FIUs reciben, analizan y trasladan han puesto de manifiesto que son fuentes de un valor inestimable para aquellas agencias nacionales que investigan la financiación del terrorismo. Con el fin de cumplir con los estándares internacionales obligatorios los países han reformado, o están en proceso de reformar, su legislación nacional para incorporar la financiación del terrorismo dentro de las competencias de una FIU como un delito autónomo, además de como un delito subyacente del blanqueo de capitales y de esta forma expandir el ámbito de las funciones generales de las FIUs.

Definición Egmont

Basado en el trabajo del Grupo de Trabajo Legal, Egmont aprobó la siguiente definición de FIU (UIF) en 1996, modificada en el año 2004 con el fin de reflejar el papel de las FIUs (UIFs) en la lucha contra la financiación del terrorismo:

FIU: Unidad central, nacional, encargada de recibir (y, si lo tiene permitido solicitar), analizar y trasladar a las autoridades competentes, comunicaciones de información financiera

  • (i) relacionadas con fondos de los que se sospeche un origen delictivo y una posible financiación del terrorismo, o

  • (ii) requeridas por la normativa nacional

con el fin de combatir el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo.

La definición de una FIU será probablemente mejor entendida con una breve explicación de cada uno de sus elementos definitorios:

1. Unidad central, nacional.

La atención de Egmont en la cooperación internacional requiere que únicamente una agencia de gobierno por territorio o jurisdicción autónoma, reconocida en el ámbito internacional, sirva de punto de contacto para los intercambios internacionales. Debe operar en una jurisdicción regida por las leyes de ese territorio. Hay que puntualizar que la utilización de los términos “agencia central, nacional” no lleva consigo ninguna connotación política o reconocimiento de ninguna clase.

Una agencia de gobierno contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo que opera en una jurisdicción que en términos políticos constituye una dependencia de otra nación puede ser considerada FIU si es la única agencia de gobierno que realiza estas tareas dentro de los límites de su frontera, internacionalmente reconocida. El reconocimiento de que dicha agencia de gobierno cumple la definición de FIU de Egmont no equivale necesariamente a reconocer su soberanía.

En los sistemas federales, los términos “agencia central, nacional” implican que únicamente una agencia de gobierno puede ser considerada FIU desde el punto de vista de Egmont. Aunque los sistemas federales tengan múltiples subdivisiones, exclusivamente una agencia centralizada servirá como punto de contacto para los intercambios de información para Egmont.

2. Encargada de.

Estas dos palabras denotan que el marco legal que establece la FIU habilita a esta para desarrollar, como mínimo, las funciones señaladas en la definición de Egmont.

3. Recibir (y, si lo tiene permitido, solicitar), analizar y trasladar.

Esta frase determina las tres actividades principales de todas las FIUs de Egmont y las funciones que las hacen singulares.

  • Recibir. Las FIUs sirven de punto central de recepción de comunicaciones de operaciones financieras. Esto es extensivo a aquellas FIUs que tienen más de una oficina y a aquellas otras FIUs que reciben información de distintas agencias nacionales. Dicho concepto también distingue las FIUs de las agencias policiales que tienen una función policial en términos generales.

  • (Y, si lo tiene permitido, solicitar). Algunas FIUs, no todas, disponen de la capacidad de requerir información financiera específica de ciertas instituciones financieras y no financieras más allá de las comunicaciones de operaciones financieras que las FIUs reciben normalmente de los sujetos obligados. Por este motivo, estos términos figuran entre paréntesis y su ámbito es limitado.

  • Analizar. Analizar implica una evaluación inicial sobre la utilidad y relevancia de las comunicaciones recibidas de las entidades comunicantes en la etapa de pre-investigación. El análisis de la información facilitada a las FIUs puede acontecer en distintas etapas y de diversas formas. Algunas FIUs analizan cada comunicación cuando llega a la FIU. Para otras, este sistema es inviable debido al volumen de comunicaciones que reciben. Aquellas FIUs ponen inmediatamente a disposición de las autoridades investigadoras pertinentes las comunicaciones de operaciones financieras y las FIUs analizan las comunicaciones de operaciones financieras en respuesta a las peticiones de información o por decisión propia, pero no como contestación o respuesta a cada comunicación de información financiera recibida. Cada vez son más las FIUs que han incorporado software analítico que contribuye a identificar modelos y tendencias para su utilización por órganos de cumplimiento de la ley para proveer feedback a las entidades comunicantes y en algunos casos para fines proactivos. En cualquier caso, debe realizarse un nivel mínimo de análisis con el fin de clasificar la información recibida y determinar qué agencia o agencias deben recibirla.

  • Trasladar. Las FIUs, como mínimo, deben poder compartir la información de las comunicaciones de operaciones financieras y los resultados de su análisis en materia de blanqueo de capitales y delitos relacionados, conforme a su legislación nacional y en materia de financiación del terrorismo, en primer lugar con las autoridades nacionales competentes y, en segundo término, con otras FIUs. Un elemento crucial al valorar la capacidad de trasladar la información es valorar hasta qué punto la legislación de una FIU candidata permite la cooperación con otras FIUs a través de los intercambios de información.

4. Comunicaciones de información financiera.

Es la materia prima que utilizan y comparten las FIUs para detectar y combatir el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo. A este respecto, las FIUs pueden compartir información de carácter público así como información confidencial (como comunicaciones de operaciones financieras o información policial) con las autoridades competentes y en condiciones que protejan la información contra usos inadecuados.

5. Relacionadas con fondos de los que se sospeche un origen delictivo y una posible financiación del terrorismo.

Este primer tipo de comunicación de operaciones financieras se refiere a la comunicación de transacciones o actividades sospechosas o inusuales relativas a fondos de los que se sospecha un origen delictivo o que pretenden financiar actividades terroristas.

[Comunicaciones] requeridas por la normativa nacional. Esta exigencia engloba todos los demás tipos de reporting exigidos por la legislación, como moneda, cheques, transferencias u otras operaciones.

6. Con el fin de combatir el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo.

Esta frase enfatiza el objetivo común de toda FIU.

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