Estadísticas de la deuda externa
Chapter

2. Medición de la deuda externa: Definición y principios contables básicos

Author(s):
International Monetary Fund
Published Date:
April 2004
Share
  • ShareShare
Show Summary Details

Introducción

2.1 En el comienzo de este capítulo se actualiza la definición de la deuda externa para hacerla compatible con los conceptos contenidos en el SCN 1993 y el MBP5. Esta definición sigue estando basada en la idea de que, si un residente tiene un pasivo corriente frente a un no residente, que requiere el pago de principal y/o intereses en el futuro, este pasivo representa un derecho de crédito futuro frente a los recursos de la economía del residente y, por lo tanto, una deuda externa de esa economía. Este enfoque ofrece un indicador general para la medición de la deuda externa congruente con una amplia gama de instrumentos de deuda, independientemente de cómo estén estructurados. La definición sigue centrándose en los pasivos brutos, es decir, se excluyen los activos.

2.2 Uno de los temas recurrentes de la Guía es que, para analizar el saldo bruto de la deuda externa de una economía, es necesario contar con información que, en la medida de lo posible, sea compatible con otras series de datos afines, tanto dentro de un país como entre distintos países. Esta compatibilidad incrementa el valor analítico y la fiabilidad de los datos, pues permite establecer interrelaciones con otras series de datos macroeconómicos afines y realizar comparaciones entre países de manera precisa y coherente. Además, la compatibilidad facilita la racionalización de los procedimientos para la recolección de datos, mediante la integración de los datos sobre la deuda interna y externa (lo cual reduce el costo de elaboración de los datos). Por estas razones, en este capítulo se presentan conceptos contables para la medición de la deuda externa extraídos del SCN 1993 y del MBP5.

Definición de la deuda externa

2.3 En la Guía, la deuda externa se define de la siguiente manera:

La deuda externa bruta es el monto pendiente de reembolso en un determinado momento de los pasivos corrientes reales y no contingentes asumidos por residentes de una economía frente a no residentes con el compromiso de realizar en el futuro pagos de principal, intereses o ambos.

Pasivos corrientes reales pendientes de reembolso

2.4 Para que un pasivo sea incluido en la deuda externa debe existir y estar pendiente de reembolso. El factor decisivo es si el acreedor tiene un crédito frente al deudor. En general, los pasivos de deuda surgen como consecuencia del suministro de valor económico—es decir, activos (financieros o no financieros, incluidos los bienes), servicios y/o renta—por parte de una unidad institucional (el acreedor) a otra (el deudor), generalmente en el marco de un acuerdo contractual1. Los pasivos de deuda también pueden ser creados por una disposición legal2 o por acontecimientos que hacen necesarios la transferencia de pagos futuros3. Los pasivos de deuda incluyen los atrasos en los pagos de principal e intereses. La obligación de suministrar valor económico en el futuro no puede crear pasivos de deuda hasta que los bienes cambian de propietario, se prestan los servicios o se devenga la renta; por ejemplo, los montos no desembolsados en el marco de un compromiso de préstamo o crédito a la exportación no deben incluirse en el saldo bruto de la deuda externa.

Principal e intereses

2.5 El suministro de valor económico por parte del acreedor, o la creación de pasivos de deuda mediante otros medios, origina un pasivo principal para el deudor, cuyo valor puede fluctuar a lo largo del período que transcurre hasta su liquidación. En el caso exclusivo de los instrumentos de deuda, por el uso del principal, los intereses pueden devengarse sobre el principal (y en general se devengan), lo cual se traduce en un costo de intereses para el deudor. Cuando este costo se paga periódicamente, como ocurre en la generalidad de los casos, se denomina pago de intereses en esta Guía. Todos los demás pagos de valor económico por parte del deudor al acreedor que reducen el monto de principal pendiente se denominan pagos de principal.

2.6 En el caso de los instrumentos de deuda a largo plazo, los costos de intereses pagados periódicamente se definen como aquellos que el deudor debe pagar al acreedor anualmente o con mayor frecuencia; en el caso de los instrumentos a corto plazo (es decir, los instrumentos con un plazo de vencimiento original de un año o menos), los costos de intereses que se pagan periódicamente se definen como aquellos que el deudor debe pagar al acreedor antes de la fecha de rescate del instrumento.

2.7 En la definición de la deuda externa no se distingue si los pagos exigidos son pagos de principal o de intereses, o ambos. Por ejemplo, los préstamos sin intereses son instrumentos de deuda pese a que no se pagan intereses, en tanto que los bonos perpetuos también son instrumentos de deuda a pesar de que no deben realizarse reembolsos de principal. Además, si bien generalmente puede preverse que los pagos se efectuarán en activos financieros, como moneda y depósitos, en la definición no se especifica la forma en que deben efectuarse los pagos. Por ejemplo, el pago podría efectuarse entregando bienes o prestando servicios. Lo que determina si un pasivo es o no un instrumento de deuda es la obligación futura de efectuar un pago, no la forma en que deben realizarse los pagos.

2.8 Además, en la definición no se especifica que sea necesario saber cuáles son los plazos de los pagos futuros de principal y/o intereses para que el pasivo sea clasificado como deuda. En muchos casos, se conoce el calendario de pagos, por ejemplo, para los títulos de deuda y los préstamos, pero en otros casos podría desconocerse el calendario preciso de pagos. Por ejemplo, la fecha de pago podría depender de la voluntad del acreedor, como en el caso de los depósitos a la vista que no devengan intereses; el deudor podría estar atrasado en el pago y no saberse cuándo se efectuarán los pagos atrasados, o los plazos para un pago podrían estar sujetos a ciertas condiciones, como el ejercicio de una opción incorporada de venta (derecho a vender) o de compra (derecho a comprar). En este caso, también, es la obligación de efectuar el pago, no los plazos de pago, lo que determina si el pasivo constituye una deuda. Por consiguiente, se considera que los pasivos de las cajas de pensiones y las compañías de seguros de vida frente a sus afiliados y asegurados no residentes constituyen una deuda de esas instituciones porque en algún momento debe efectuarse un pago, aunque podría no saberse con seguridad en qué fecha se efectuará.

Residencia

2.9 Para que se considere deuda externa, un pasivo de deuda debe haber sido contraído por un residente frente a un no residente. La residencia está determinada por la ubicación del centro de interés económico del deudor y el acreedor—que generalmente es el lugar donde residen habitualmente—, y no por su nacionalidad. La definición de residencia, que se explica con mayor detalle más adelante en este capítulo, es la misma del MBP5 y el SCN 1993. También se explica la forma en que se determina la residencia de las entidades constituidas jurídicamente como sociedad o domiciliadas en “centros extraterritoriales”.

Pasivos corrientes y no contingentes

2.10 Los pasivos contingentes no se incluyen en la definición de deuda externa. Estos pasivos se definen como instrumentos en virtud de los cuales deben cumplirse una o más condiciones antes de que tenga lugar una operación financiera4. No obstante, desde el punto de vista de la vulnerabilidad, el posible impacto de los pasivos contingentes sobre una economía y sobre determinados sectores institucionales, como el gobierno, reviste interés analítico. Por ejemplo, si se han otorgado garantías internacionales, el monto de los pasivos de deuda externa que podría tener que asumir una economía puede ser superior al monto observable mediante el análisis de los datos publicados sobre la deuda externa. De hecho, en la Guía se recomienda que los países establezcan sistemas para el seguimiento y la divulgación de datos sobre los pasivos contingentes, que se analizan con más detalle en el capítulo 9.

Relación con los instrumentos del SCN 1993

2.11 Desde el punto de vista de las cuentas nacionales, la definición de deuda externa incluye todos los pasivos financieros reconocidos como instrumentos financieros en el SCN 1993—con excepción de las acciones y otras participaciones de capital, y los instrumentos financieros derivados—asumidos frente a no residentes. Las acciones y otras participaciones de capital se excluyen pues no conllevan el pago de principal ni intereses. Por la misma razón se excluyen también los instrumentos financieros derivados, tanto los contratos a término como las opciones, porque no se suministra un monto de principal que deba reembolsarse ni se acumulan intereses sobre dichos instrumentos. Los contratos a término o a plazo (forward) y las opciones se describen con más detalle en el capítulo 3. Sin embargo, una obligación vencida de liquidación de un contrato de derivados financieros podría, como todo atraso, constituir un pasivo de deuda, pues existe una obligación de pago. El oro monetario y los derechos especiales de giro (DEG) del FMI son activos financieros que se incluyen en el SCN 1993, pero no son instrumentos de deuda porque son, por convención, activos sin un correspondiente pasivo.

Principios contables básicos

2.12 En esta sección se examinan los conceptos de residencia, el momento de registro, la valoración, la unidad de cuenta, el tipo de cambio utilizado para la conversión, y el vencimiento. A menos que se indique lo contrario, estos conceptos se aplican en toda la Guía.

Residencia5

2.13 Los pasivos de deuda asumidos por residentes frente a no residentes deben incluirse al presentar el saldo bruto de la deuda externa de una economía. No se incluyen los pasivos de deuda frente a residentes. Por lo tanto, la definición de residencia es crucial para la definición de deuda externa. En la Guía, así como en el MBP5 y en el SCN 1993, una unidad institucional—es decir, las entidades tales como los hogares, las sociedades, los organismos gubernamentales, etc., que pueden, por derecho propio, poseer activos, contraer deudas, y realizar actividades y transacciones económicas con otras entidades—es residente de un país cuando tiene su centro de interés económico en el territorio económico de ese país.

2.14 Para determinar la residencia es necesario también definir los conceptos de “territorio económico” y “centro de interés económico”. El territorio económico de un país comprende el territorio geográfico administrado por un gobierno, dentro del cual circulan libremente personas, bienes y capital. El territorio económico podría no corresponder exactamente con las fronteras reconocidas con fines políticos, si bien en general existe una estrecha correspondencia entre ambos. En los países marítimos, el territorio geográfico incluye las islas que estén sujetas a las mismas autoridades fiscales y monetarias que el territorio continental. Las organizaciones internacionales (multilaterales) tienen sus propios enclaves territoriales, sobre los que tienen jurisdicción, y no se consideran residentes de la economía nacional en la cual están situados o realizan sus actividades; no obstante, los empleados de estas organizaciones son residentes de la economía nacional, específicamente, de la economía en que se prevé que tendrán su domicilio por un período de un año o más.

2.15 Una unidad institucional tiene un centro de interés económico y es una unidad residente de un país cuando en algún lugar—vivienda, planta de producción u otros establecimientos—dentro del territorio económico del país realiza y tiene intenciones de seguir realizando actividades económicas y transacciones a escala significativa, en forma indefinida o por un período determinado pero prolongado. No es necesario que la ubicación sea fija, siempre y cuando se mantenga dentro del territorio económico. A los fines estadísticos, la realización de actividades económicas en un territorio económico, o la intención de realizarlas, durante un período de un año o más, entraña generalmente la residencia en esa economía. Sin embargo, el período de un año se sugiere únicamente como referencia y no como regla inflexible.

2.16 Esencialmente, una unidad institucional es residente de la economía en la cual tiene su sede habitual. Por ejemplo, una sucursal o filial es residente de la economía en la cual tiene su sede habitual, pues realiza actividades y transacciones económicas desde esa ubicación, en lugar de hacerlo en la economía en que está situada la empresa matriz. Las oficinas locales no constituidas en sociedad encargadas de grandes obras de construcción y otros proyectos similares, como la exploración de petróleo y gas, que duran más de un año y son realizadas y administradas por empresas no residentes cumplirán, en la mayoría de los casos, con los criterios para ser tratadas como entidades residentes de la economía donde están ubicadas, y por lo tanto pueden tener deuda externa (si bien los créditos de la empresa matriz frente a dichas oficinas podrían muy bien representar una participación en el capital social6).

2.17 Las empresas extraterritoriales—incluidas las maquiladoras que ensamblan componentes manufacturados en otra parte, las que realizan operaciones comerciales y financieras y las ubicadas en zonas especiales—son residentes de la economía en que están situadas. Por ejemplo, en algunos países, los bancos—incluidas las sucursales de bancos extranjeros—habilitados para recibir depósitos de residentes de otras economías y otorgar préstamos principal o exclusivamente a residentes de otras economías son tratados como bancos extraterritoriales a los efectos de los controles de cambios y otras regulaciones. En general, las normas para la supervisión de estos bancos son diferentes y podrían imponer diferentes exigencias en cuanto al suministro de información a las autoridades que en el caso de los bancos que operan dentro del territorio. Sin embargo, los pasivos de los bancos extraterritoriales deben incluirse en las estadísticas de la deuda externa de la economía en que están ubicados, siempre y cuando los pasivos se ajusten a la definición de deuda externa.

2.18 En el caso de las sociedades “ficticias”, “fantasma”, o las “entidades con fines especiales”, pueden surgir problemas similares. Estas entidades podrían tener escasa presencia física en la economía en la cual se encuentran legalmente constituidas o domiciliadas (es decir, registradas o autorizadas) y conducir sus actividades más importantes en otra economía. En estos casos, podría surgir un debate sobre la ubicación del centro de interés económico de estas entidades. En la Guía, la deuda externa se atribuye a la economía en la cual la entidad—que registra los pasivos en su balance general y, por consiguiente, está obligada frente al acreedor—está legalmente constituida como sociedad, o donde tiene su domicilio legal en el caso de que no esté legalmente constituida como sociedad. Por lo tanto, las emisiones de deuda registradas en el balance de las entidades constituidas o domiciliadas legalmente en un centro trans-fronterizo deben clasificarse como deuda externa de la economía en la cual está ubicado dicho centro. El ulterior représtamo de fondos movilizados a través de estas emisiones de deuda a un no residente, por ejemplo, a la empresa matriz o a una filial, se clasifican como activo externo de la entidad extraterritorial y como deuda externa de la entidad prestataria.

2.19 En el caso de algunas economías es necesario identificar en forma separada la deuda externa bruta (y los activos externos) de los bancos extraterritoriales y otras entidades extraterritoriales residentes en vista del posible volumen de sus pasivos en relación con el resto de la economía.

2.20 En cambio, un no residente podría establecer una agencia en la economía en que reside con el fin de realizar actividades comerciales en esa economía. Por ejemplo, un agente residente podría gestionar el otorgamiento de préstamos a otro residente (el prestatario) por parte de la casa bancaria matriz extranjera. Si el agente no incluye las transacciones entre el prestatario y el banco acreedor en su propio balance, el prestatario—no el agente—registra una deuda externa. Esto se debe a que la relación deudor/acreedor se entabla entre el banco prestamista y la entidad prestataria, en tanto que el agente solo facilita la transacción acercando a ambas partes. Si el agente incluye las transacciones en su balance, es él, y no el prestatario final, quien debe registrar una deuda externa frente a la casa bancaria matriz.

2.21 Un banco central regional es una organización financiera internacional que actúa como un banco central común a un grupo de países miembros. Esta clase de banco tiene sus oficinas centrales en un país y generalmente tiene oficinas nacionales en cada uno de los países miembros. Cada una de las oficinas nacionales actúa como banco central del país y debe tratarse como una unidad institucional residente en ese país. Pero las oficinas centrales son una organización internacional y, por lo tanto, un no residente desde el punto de vista de los bancos centrales nacionales. No obstante, en lo que respecta a las estadísticas relacionadas con el territorio económico del conjunto de países miembros, el banco central regional es una unidad institucional residente de este territorio.

Momento de registro7

2.22 El principio rector para determinar si existen o no activos y pasivos, y si éstos están pendientes de reembolso, se basa en todo momento en el principio de propiedad. El acreedor tiene un derecho o activo frente al deudor y el deudor tiene una obligación o pasivo frente al acreedor8. Las transacciones se registran cuando se crea, transforma, intercambia, transfiere o cancela valor económico.

2.23 Cuando tiene lugar una transacción de activos, tanto financieros como no financieros, la fecha de traspaso de la propiedad (fecha de valor), o sea, la fecha en que se registra la posición, es la fecha en que el acreedor y el deudor han asentado el activo y el pasivo, respectivamente, en sus libros. Esta fecha podrá especificarse con el fin de asegurar que coincidan los registros en los libros de ambas partes Si no fuese posible fijar una fecha determinada, se tomará la fecha en que el acreedor recibe el pago o algún otro activo financiero. Por ejemplo, los giros sobre préstamos deben registrarse en las cuentas en las fechas en que se efectúan los desembolsos, es decir, cuando se crean los derechos financieros, y no necesariamente cuando se firma un acuerdo.

2.24 En otras transacciones, cuando se presta un servicio, se devengan intereses o tiene lugar un acontecimiento que origina el derecho a una transferencia (como la indemnización de seguros diferentes del seguro de vida), se crea un pasivo de deuda que existe hasta que se paga o condona. Si bien no es habitual, como en el caso de los intereses, los cargos por servicios pueden acumularse continuamente. Si bien los títulos de participación en el capital no son instrumentos de deuda, una vez que se los declara por pagar los dividendos se registran bajo otros pasivos de deuda hasta su pago.

2.25 En la Guía se recomienda que los costos de intereses sobre los instrumentos de deuda se devenguen continuamente, de modo que coincidan el costo del capital con el suministro de capital. Esta recomendación es coherente con el enfoque adoptado en otros manuales de estadísticas internacionales afines y en las normas de contabilidad comercial (véase el recuadro 2.1). En el caso de los intereses devengados durante un período contable existen tres métodos posibles de medición: 1) los intereses se pagan dentro del mismo período contable, en cuyo caso el saldo bruto de la deuda externa no se ve afectado; 2) los intereses no se pagan pues todavía no son exigibles (en lo sucesivo, estos costos se denominan “intereses devengados aún no exigibles”)—por ejemplo, se pagan intereses cada seis meses sobre un préstamo o título, y el saldo bruto de la deuda externa se mide al finalizar los tres primeros meses de este período—en cuyo caso el saldo bruto de la deuda externa registra un aumento igual al monto de los intereses devengados durante el período de tres meses, y 3) los intereses no se pagan en la fecha de vencimiento, en cuyo caso se produce un aumento del saldo bruto de la deuda externa igual al monto de los intereses devengados durante el período, y que al final del período se encuentran en mora.

Intereses devengados aún no exigibles

2.26 Tradicionalmente, los sistemas de registro de la deuda externa no han contabilizado como deuda externa los intereses devengados aún no exigibles. Al momento de publicarse esta Guía, muchos compiladores seguían optando por excluir estos intereses del saldo bruto de la deuda externa, por dos razones. Primero, en el caso de los países que han recibido unos pocos préstamos externos de gran magnitud, obtenidos a intervalos irregulares, con pagos de intereses anuales o semestrales, la inclusión de los intereses devengados que todavía no son pagaderos podría producir, a lo largo del tiempo, fuertes fluctuaciones del saldo de la deuda. Segundo, desde un punto de vista práctico, en algunos países la inclusión de estos intereses en el saldo bruto de la deuda externa puede tomar algún tiempo pues podría suponer una modificación importante del sistema de compilación utilizado.

2.27 Por lo tanto, se reconoce que el registro de los intereses devengados sobre depósitos y préstamos podría tener que efectuarse de conformidad con las prácticas nacionales y clasificarse en la categoría otros pasivos de deuda. No obstante, en el caso de los países que pueden hacerlo, la Guía recomienda incluir los intereses devengados aún no exigibles como parte del valor de los instrumentos subyacentes. Es decir, la acumulación de intereses que todavía no son pagaderos incrementa continuamente el principal pendiente de reembolso de un instrumento de deuda hasta que dichos intereses se pagan. Esto es coherente con el enfoque adoptado en el SCN 1993 y el MBP5. Sin embargo, para mantener la comparabilidad de las estadísticas de deuda externa a través del tiempo y entre los países, y determinar la variación introducida por el momento de registro de los intereses devengados que todavía no son pagaderos, en la Guía se requiere que los países que registran estos costos de intereses completen la partida informativa en que se especifica el desglose sectorial y por vencimientos de la partida (como se indica en los párrafos 4.8 y 4.9, del capítulo 4).

Recuadro 2.1.La selección de una base de registro: Argumentos a favor de la contabilidad en valores devengados1

El significado del término “base de registro”

En el contexto de un sistema de estadísticas macroeconómicas, la base de registro se define, principalmente, según el momento en que se registran las transacciones en ese sistema. La existencia de bases alternativas de registro es posible debido a que, en el caso de muchas transacciones, puede producirse un desfase entre el traspaso de propiedad del activo subyacente, la fecha de vencimiento del pago, y la fecha efectiva del pago. Además, dadas las características de las distintas bases de registro, las transacciones y posiciones que registran también serán diferentes. Por lo tanto, al seleccionar una base de registro es muy importante tener en cuenta la información que se quiere incorporar al sistema estadístico. En el caso de las estadísticas de deuda externa, el objetivo es dar a los usuarios de estos datos una indicación integral de los pasivos de deuda externa existentes al final del período de declaración, y permitirles identificar los tipos de flujos que afectan el volumen y composición de estos pasivos durante el período de declaración. Por consiguiente, en la Guía se propone el uso de la contabilidad en valores devengados, por las razones que se señalan a continuación.

Principales tipos de base de registro

Las tres bases de registro más utilizadas en los sistemas de estadísticas macroeconómicas son la base caja, la base vencimiento de pago y la base devengado. En la práctica, frecuentemente se observan variaciones en los tres métodos.

Con el método de contabilidad en base caja, las transacciones se registran al hacerse o recibirse un pago, independientemente de la fecha de traspaso de propiedad de los activos. En su forma más estricta, solo se incluyen los flujos en que el medio de cambio es el efectivo (es decir, las entradas y salidas de efectivo). Los saldos registrados al final del período de declaración en este sistema están limitados a los saldos de caja. Pero en la práctica, la contabilidad en base caja se modifica frecuentemente a fin de incluir otros saldos, como los saldos de deuda. En otras palabras, cuando se efectúa un desembolso de fondos en un instrumento de deuda, se registra un saldo de la deuda pendiente, y los reembolsos posteriores de principal, hechos en efectivo, reducen la deuda pendiente.

En la contabilidad en base vencimiento de pago se registran las transacciones al momento en que vencen las rentas (ingreso efectivo) o pagos originados por la transacción, no cuando se reciben o reembolsan los fondos. Este método puede considerarse como una modificación de la base caja. Además de los saldos de caja, la contabilidad en base vencimiento de pago, toma en cuenta los montos que vencen o que están en mora. Con este método se registrarán, generalmente, los saldos de deuda según el saldo redimible del pasivo pendiente de pago, o sea, el monto exigible al vencimiento2. Este monto podría ser diferente al monto originalmente desembolsado por varios motivos, incluidos los descuentos y la prima entre el precio de emisión y el precio de rescate, el reembolso del principal, y la revaluación de la deuda como resultado de una indexación. Además, esta base de registro cubrirá la deuda originada mediante ciertas transacciones no monetarias, como los pagos de atrasos y la asunción de la deuda llevada a cabo por otra entidad (por ejemplo, cuando el gobierno la asume).

Con el método de contabilidad en base devengado, las transacciones se registran al momento de crearse, transformarse, intercambiarse, transferirse o extinguirse un valor económico. Los activos y pasivos se originan al producirse un traspaso de la propiedad. Por consiguiente, con este método las transacciones se registran en el período de declaración en que ocurren, independientemente del momento en que se reciben o reembolsan los fondos, o del momento en que vencen los pagos. Los saldos de deuda externa bruta al final del período de declaración dependen del saldo de la deuda externa bruta al comienzo del período y de las transacciones y otros flujos que se hayan producido durante el período3. La contabilidad en valores devengados permite registrar lo que una entidad adeuda desde el punto de vista económico, no de los pagos.

Las diferencias en los enfoques usados en estos tres métodos de registro pueden explicarse mediante el ejemplo de un préstamo cuyos intereses se pagan periódicamente hasta el día del vencimiento, en que el préstamo se reembolsa. En los tres métodos, el desembolso inicial del préstamo se registraría al mismo tiempo, es decir, al efectuarse el desembolso. Los tres métodos registrarían un pasivo de deuda4. No obstante, la contabilidad en base devengado registra una acumulación continua de intereses, lo cual es reflejo del costo de uso del capital, e incrementa el monto pendiente de la deuda durante el plazo de vencimiento del préstamo, hasta que los intereses se hacen exigibles. Sin embargo, con los otros dos métodos no se registraría este incremento.

Los pagos de intereses sobre el préstamo y el reembolso del principal al momento del vencimiento se registran al mismo tiempo en los tres sistemas siempre y cuando estos pagos se efectúen en el período de declaración en el que vencen. No obstante, si los pagos no se realizan al cumplirse el plazo de vencimiento, se registrarían atrasos en la base vencimiento de pago y en la base devengado, mas no en la base caja (si bien, en la práctica, los sistemas de contabilidad en base caja podrían modificarse para que se puedan incluir estos atrasos). En el sistema de contabilidad en base vencimiento de pago y en la contabilidad en base devengado, los pagos de deuda vencidos se deben registrar como pagos efectuados por el deudor, con el consiguiente incremento de los pasivos a corto plazo (atrasos). Los atrasos se reducen al efectuarse el pago. En una base de caja, no se registraría ninguna transacción antes de efectuarse el pago (en mora); los atrasos no se registran.

Por consiguiente, en el ejemplo anterior puede observarse que, en el sistema de contabilidad en base devengado las transacciones se registrarán al mismo tiempo que en los otros dos sistemas, o antes, y en el registro en base vencimiento de pago las transacciones se registrarán al mismo tiempo que en el sistema de base caja, o antes. En lo que respecta a las posiciones, en el sistema de base caja solo se toman en cuenta los montos desembolsados y reembolsados en efectivo; en la base vencimiento de pago los montos desembolsados y reembolsados en efectivo se registran junto con los pasivos pendientes originados por transacciones no monetarias, como los atrasos; en la base devengado, por el contrario, se registran todos los pasivos vigentes independientemente de si se han efectuado desembolsos o reembolsos en efectivo, o si vence o no vence el pago.

Cálculo de los saldos de deuda externa

Desventajas de las bases de caja y de vencimiento de pago

Los dos sistemas presentan ciertas deficiencias como métodos para suministrar un indicador integral de los saldos de deuda externa bruta.

El método de contabilidad en base caja “solo” contiene información sobre la deuda originada por los flujos de caja y no abarca las transacciones no monetarias (por ejemplo, los suministros de bienes y servicios para los cuales existen pagos atrasados, y no se registran los pasivos en mora, como los atrasos). Por lo tanto, no ofrece una cobertura adecuada de la deuda externa. Si bien el método de la contabilidad en base vencimiento de pago, como una extensión de la contabilidad en valores de caja, incluye transacciones tales como los atrasos y la indexación, su cobertura de la deuda externa también es incompleta. Por ejemplo, en la base vencimiento de pago los pagos que todavía no han vencido por concepto de bienes y servicios ya suministrados no se consideran como deuda (a menos que, por ejemplo, exista un acuerdo contractual para extender el crédito comercial). Además, los intereses no se registran hasta que se cumpla el plazo de vencimiento, independientemente de si se aplican en forma de descuento al valor facial de la emisión o en forma de pagos de intereses (es decir, si se pagan de manera periódica).

Ventajas de la base devengado

De los tres métodos descritos, el de contabilidad en base devengado, que por mucho tiempo se ha usado como base para la contabilidad comercial, ofrece información más completa, puesto que mide la deuda externa en base al hecho de si el acreedor es propietario del activo financiero frente a un deudor. La contabilidad en valores devengados ofrece el indicador más coherente de la deuda externa, tanto en lo que respecta a su cobertura como su volumen, puesto que no hace distinciones 1) en cuanto a la forma de pago: la deuda puede originarse o extinguirse a través de pagos en efectivo u otro medio (es decir, mediante el suministro de valor); 2) en cuanto al momento de pago: la deuda se crea o extingue según el momento en que se establece o enajena la propiedad de un activo, y 3) ni en cuanto a si los pagos que deben efectuarse en el futuro por concepto de pasivos vigentes consisten en principal o en intereses5. En la medida en que sigan apareciendo innovaciones en los mercados financieros, esta coherencia operacional ayudará a garantizar que el volumen y la cobertura de la deuda externa sean determinados principalmente por factores económicos y no por los pagos6.

Finalmente, el registro de la deuda externa en valores devengados tiene la ventaja de ser congruente con otros sistemas de estadísticas macroeconómicas, como el SCN 1993, y el MBP5, que emplean un sistema de contabilidad en base devengado. Estos sistemas ofrecen información sobre los distintos tipos de flujos económicos que se producen durante el período de declaración y que afectan el volumen y composición de la deuda externa. En el Manual de estadísticas de finanzas públicas (FMI, 2001) y el Manual de estadísticas monetarias y financieras (FMI, 2000d) también se utiliza el sistema de registro en base devengado. Además de facilitar a los usuarios de estos datos la comparación de los mismos entre diferentes conjuntos de estadísticas macroeconómicas, la adopción de un sistema de registro común contribuye también a reducir los costos de compilación pues permite utilizar series uniformes de datos en sistemas estadísticos relacionados.

1 Este recuadro se basa en Efford (1996), preparado en el contexto de la redacción del Manual de estadísticas de finanzas públicas, FMI (2001).2 Éste es el enfoque adoptado en el Manual de estadísticas de las finanzas públicas (1986) del FMI.Véase la pág. 241.3 En el SCN 1993, los flujos económicos en forma de activos y pasivos financieros solo incluyen los activos y pasivos financieros que tienen un valor económico demostrable u observable.4 Con base en las descripciones hechas anteriormente de los métodos de contabilidad en base caja, en base vencimiento de pago y en base devengado. Los enfoques usados en los tres métodos pueden ser objeto de modificaciones.5 En principio, en el marco de la contabilidad en base devengado, el saldo de la deuda externa es reflejo, en todo momento, de transacciones anteriores y otros flujos económicos y, siempre que se utilice el mismo método de valoración, es igual al valor descontado de los pagos futuros de intereses y principal. Por consiguiente, si los mercados financieros transforman intereses en principal, a través de títulos desmantelados, el proceso de conversión no afecta el saldo calculado de la deuda externa pues no se crea deuda nueva (aunque, si se toman en cuenta los valores de mercado, esta conversión podría afectar la valoración).6 Si bien la información sobre los mecanismos de pago podría, por sí misma, ser valiosa.

2.28 Cuando los bonos (incluidos bonos con fuerte descuento y los bonos cupón cero), pagarés y otros títulos similares a corto plazo se emiten con descuento o con una prima, la diferencia entre el precio de emisión y su valor facial o de rescate al vencimiento se trata, en valores devengados, como intereses (interés negativo) durante la vigencia del instrumento. Cuando se emite con descuento, los intereses devengados durante cada período se registran como una reinversión en el bono, lo cual incrementa el principal pendiente de reembolso. Este mecanismo puede describirse como una capitalización del interés, y no constituye una ganancia por tenencia para el dueño del título. Cuando se emite con una prima, el monto devengado durante cada período reduce el valor del bono.

Atrasos en los pagos

2.29 Cuando los pagos de principal o intereses no se efectúan al vencimiento, por ejemplo en el caso de un préstamo, se crean atrasos en los pagos (un pasivo a corto plazo que se incluye en la categoría otros pasivos de deuda). Sin embargo, para evitar que la deuda se contabilice dos veces, se reduce en un monto equivalente el instrumento de deuda correspondiente (por ejemplo, el préstamo). Así, la falta de pago de principal y/o intereses al vencimiento se traduce en una reducción del monto pendiente de pago del instrumento correspondiente, por ejemplo un préstamo, y en un aumento de los atrasos, con lo cual el saldo de la deuda externa no se modifica. Los atrasos deberán seguir registrándose desde el momento en que se crean, es decir, cuando los pagos no se efectúan9, hasta su cancelación, es decir, cuando son reembolsados, reprogramados o condonados por el acreedor.

2.30 Si los pagos de la deuda están garantizados por un tercero, y el deudor no cumple con sus obligaciones de pago, el deudor original registra un atraso hasta que el acreedor invoca las condiciones del contrato que le permiten exigir la garantía. Una vez exigida la garantía, el pago de la deuda se atribuye al garante, y el atraso del deudor original se extingue como si hubiera sido reembolsado. Según cuales sean las condiciones del contrato, en caso de exigirse el pago por el garante, la deuda no se clasifica como un atraso del garante sino como otros pasivos de deuda a corto plazo, hasta que finaliza el período de gracia para el pago.

Valoración10

2.31 En la Guía se recomienda utilizar el valor nominal como base de la valoración de los instrumentos de deuda en la fecha de referencia y, en el caso de los instrumentos de deuda negociados, también el valor de mercado. El valor nominal de un instrumento de deuda es un indicador de valor desde el punto de vista del deudor pues constituye, en todo momento, el monto adeudado por el deudor al acreedor. Generalmente, este valor se establece tomando como referencia las condiciones del contrato entre el deudor y el acreedor y se utiliza, frecuentemente, para determinar los coeficientes de endeudamiento, como se indica en el capítulo 15. El valor de mercado de un instrumento de deuda negociado se determina según su precio en el mercado, el cual, como el mejor indicador de valor que los agentes económicos atribuyen a un determinado activo financiero, constituye un indicador del costo de oportunidad para el deudor y el acreedor11. Éste es el principio de valoración adoptado en el SCN 1993 y en el MBP5.

2.32 El valor nominal de un instrumento de deuda refleja el valor de la deuda al momento en que esta se crea y de los posteriores flujos económicos, como las transacciones (por ejemplo, el reembolso de principal), las variaciones de valoración (incluidas las variaciones del tipo de cambio y otras variaciones de valoración que no son fluctuaciones del precio de mercado) y cualquier otra variación. Desde un punto de vista conceptual, el valor nominal de un instrumento de deuda puede calcularse descontando los pagos futuros de intereses y principal a la tasa o las tasas de interés contractuales vigentes12 para el instrumento, que pueden ser fijas o variables. En el caso de los instrumentos con tasa fija y los instrumentos con tasa de interés fijada mediante contrato, es fácil aplicar este principio pues se conocen de antemano el calendario de los pagos futuros y las tasas a aplicar13, pero no es tan fácil aplicarlo a las deudas con tasas variables que fluctúan según las condiciones del mercado. El apéndice que aparece al final de este capítulo contiene ejemplos del cálculo del valor nominal de un instrumento de deuda mediante el descuento de los pagos futuros de intereses y principal.

2.33 En algunos casos el valor facial se ha utilizado para describir el valor nominal, puesto que es el monto no descontado del principal a reembolsar. Si bien es útil como indicador de los montos que deben pagarse en una fecha futura en virtud de un contrato, el uso del valor facial como valor nominal para medir el saldo bruto de la deuda externa puede producir incoherencias entre los instrumentos, por lo cual no es recomendable. Por ejemplo, el valor facial de los bonos con fuerte descuento y los bonos cupón cero incluye los intereses que todavía no se han acumulado, lo cual es contrario al principio de contabilidad en base devengado.

2.34 El valor de mercado de un instrumento de deuda negociado debe ser determinado por el precio vigente en el mercado para ese instrumento en la fecha de referencia para la que se ha de determinar el saldo. La fuente óptima para determinar el precio de mercado de un instrumento de deuda negociado es un mercado organizado u otro mercado financiero en el cual se negocie un volumen considerable de dichos instrumentos y el precio de mercado se cotice a intervalos regulares. Cuando esa fuente no existe, el valor de mercado puede estimarse descontando los pagos futuros a la correspondiente tasa de interés de mercado. Si los mercados financieros están cerrados en la fecha de referencia, debe usarse el precio de mercado vigente en la fecha del último día en que el mercado estaba abierto. En algunos mercados, el precio de mercado cotizado para los títulos de deuda negociados no incluye los intereses devengados aún no exigibles; sin embargo, al determinar el valor de mercado deben incluirse estos intereses.

Instrumentos de deuda no negociados

2.35 Como en el MBP5, en la Guía se recomienda que los instrumentos de deuda que no se negocian (o que no son negociables) en mercados organizados u otros mercados financieros, como los préstamos, la moneda y los depósitos, y los créditos comerciales, se valoren exclusivamente al valor nominal14. El valor nominal de un instrumento de deuda puede ser inferior al precio pagado originalmente si ha habido reembolsos de principal, condonación de deuda u otros flujos económicos—por ejemplo, los provocados por una indexación—que afectan el valor del saldo pendiente de pago. El valor nominal de un instrumento de deuda puede ser superior al precio pagado originalmente, por ejemplo debido a la acumulación de intereses u otros flujos económicos.

2.36 En el caso de los instrumentos de deuda que no devengan intereses—por ejemplo, los pasivos que se originan cuando se declaran dividendos que todavía no son exigibles—, el valor nominal es el monto adeudado. Si transcurre un período excepcionalmente largo15 antes de que venza el pago de una deuda sobre la cual no se acumulan intereses, el valor del principal debe reducirse en un monto que refleje el período restante hasta el vencimiento y la tasa vigente correspondiente, y los intereses deben acumularse hasta el pago efectivo.

2.37 En el caso de ciertas deudas, como las originadas por un préstamo, el reembolso podría estar especificado en un contrato como reembolso en cuotas de volúmenes de mercancías u otros bienes a lo largo de un período determinado. El valor inicial de la deuda es igual al principal adelantado. La tasa de interés, que se acumulará sobre el principal, es la tasa que iguala el valor actual de las mercancías u otros bienes que se deben entregar en el futuro—considerando su precio de mercado—con el principal pendiente de reembolso. Desde un punto de vista conceptual, este tipo de contrato es equivalente a la indexación de un préstamo, y por lo tanto la tasa original del interés que se devenga variará al fluctuar el precio de mercado del bien correspondiente, con sujeción a las condiciones contractuales (por ejemplo en lo que respecta a los valores monetarios máximo y mínimo que debe pagar el deudor). Cuando los pagos se efectúan mediante la entrega de bienes o mercancías, el valor del principal pendiente de reembolso se reducirá en el monto del valor que tenga en el mercado el bien o producto al momento de efectuarse el pago.

2.38 En cambio, el valor de las mercancías, otros bienes o servicios que deben suministrarse para cancelar una deuda por créditos comerciales, incluidos las resultantes de contratos de trueque, es el valor establecido al crearse la deuda, es decir, al producirse el intercambio de valor. Sin embargo, como se mencionó anteriormente, si transcurre un período excepcionalmente largo antes del pago, el valor del principal debe reducirse en un monto que guarde relación con el período restante hasta el vencimiento y la tasa vigente correspondiente, y los intereses deben acumularse hasta el momento de efectuarse el pago efectivo.

2.39 En la Guía se incluyen los pasivos de las cajas de pensiones y las compañías de seguros frente a sus afiliados y asegurados no residentes. En los planes de jubilación de prestaciones definidas, el pasivo de deuda es el valor actual de las prestaciones prometidas a los no residentes, mientras que en los planes de contribuciones definidas el pasivo de deuda es el valor de mercado corriente de los activos de la caja de pensiones prorrateados según la proporción de derechos de crédito de no residentes en relación con el total de derechos de crédito16. En el caso de los seguros de vida, el pasivo de deuda es el valor de las reservas para cubrir las pólizas de seguro de vida en vigor de no residentes. El pasivo de deuda de las compañías de seguros que no proporcionan seguros de vida frente a no residentes es el valor de los pagos anticipados de primas efectuados por no residentes y el valor actual de los montos que se prevé que ha de pagarse a no residentes en pago de indemnizaciones, incluidos los derechos de crédito contenciosos pero válidos.

2.40 En el caso de los atrasos, el valor nominal es igual al valor de los pagos no efectuados—de intereses o principal—y los eventuales flujos económicos ulteriores, como la acumulación de intereses adicionales.

2.41 En el caso de los instrumentos de deuda no negociados en que el valor nominal es incierto, el valor nominal puede calcularse descontando los pagos futuros de intereses y principal a una tasa de interés contractual vigente apropiada.

Instrumentos de deuda negociados

2.42 En la Guía se recomienda que para la valoración de los instrumentos de deuda negociados (o negociables) en los mercados organizados u otros mercados financieros se tome como base el valor nominal y el valor de mercado17. El valor nominal y de mercado de un instrumento de deuda negociado puede determinarse en base al valor de la deuda original y los posteriores flujos económicos, aunque la valoración de mercado toma en cuenta las fluctuaciones del precio de mercado del instrumento, lo cual no ocurre en el caso del valor nominal.

2.43 En el caso de los títulos de deuda que son usualmente negociables pero cuyo precio de mercado no es fácilmente observable, si se emplea la tasa de interés de mercado, puede estimarse el precio de mercado usando el valor actual del flujo previsto de los pagos vinculados con el título. Éste y otros métodos para estimar el valor de mercado se explican en el recuadro 2.2. En el caso de los títulos que no se cotizan en la bolsa puede usarse el precio declarado para fines contables o regulatorios, si bien este método es menos preferible que los mencionados anteriormente. Del mismo modo, para los bonos con fuerte descuento o los bonos cupón cero puede usarse el precio de emisión más la amortización del descuento si no se conoce el precio de mercado.

2.44 Si las deudas atrasadas se negocian en los mercados secundarios, como ocurre a veces, puede, en tal caso, establecerse un valor de mercado por separado.

Instrumentos que no constituyen deuda

2.45 Las posiciones en derivados financieros, títulos de participación en el capital, y capital accionario y utilidades reinvertidas de la inversión extranjera directa no se incluyen en el saldo bruto de la deuda externa porque no son instrumentos de deuda, pero en la Guía se reconocen como partidas informativas con respecto a dicho saldo. Estos instrumentos deben valorarse al valor de mercado.

2.46 El valor de mercado de un contrato de instrumentos financieros derivados a término es la diferencia entre el precio contractual convenido de un activo subyacente y el precio de mercado vigente (o el precio de mercado esperado) del activo en cuestión, multiplicado por el monto teórico, con el pertinente descuento. El monto teórico—que a veces se denomina monto nominal—es el monto que sirve de base al contrato de derivados financieros y que es necesario para calcular los pagos que se deben realizar o recibir en relación con el contrato. Este monto puede o no intercambiarse. En el caso específico de un contrato de swap, el valor de mercado es la diferencia entre los ingresos brutos que se espera recibir y los pagos brutos que se espera efectuar, descontados de manera apropiada, es decir, su valor presente neto. Por consiguiente, el valor de mercado de un contrato a término puede calcularse usando la información disponible, a saber, el precio contractual y el precio de mercado del activo subyacente, los plazos de vencimiento del contrato, el valor teórico y las tasas de interés del mercado. Desde el punto de vista de la contraparte, el valor de un contrato a término puede volverse negativo (pasivo) o positivo (activo) y, con el tiempo, puede cambiar tanto su magnitud como su dirección, según la evolución del precio de mercado del activo subyacente. Los contratos a término que se liquidan diariamente, por ejemplo, los negociados en los mercados bursátiles organizados—que se denominan futuros—tienen un valor de mercado pero, dado que los pagos se hacen a diario, ese valor posiblemente será cero al final de cada período.

Recuadro 2.2.Métodos generales para calcular el valor de mercado

En los casos en que no se dispone de datos sobre el precio de mercado de los instrumentos negociables, pueden utilizarse dos métodos para calcular el valor de mercado o, como se denomina comúnmente, el precio justo:

  • Se pueden descontar los flujos de caja futuros del valor actual usando una tasa de interés de mercado.

  • Se pueden usar los precios de mercado de activos y pasivos financieros similares.

  • El primer método general consiste en valorizar los activos y pasivos financieros basando el valor de mercado en el valor actual, o descontado al valor actual, de los flujos de caja futuros. Éste es un sistema reconocido de valoración, tanto en la teoría como en la práctica. Permite calcular el valor de mercado de un activo o pasivo financiero como la suma de los valores actuales de todos los flujos de caja futuros. El valor de mercado está dado por la siguiente ecuación:

en que (Flujo de caja)t denota el flujo de caja en un período futuro (t), n denota el número de períodos futuros en que se prevén flujos de caja, e i denota la tasa de interés que se aplica para descontar el futuro flujo de caja en el período t.

Este método es relativamente fácil de aplicar al valorizar los activos y pasivos financieros si se conocen con certeza los flujos de caja futuros o pueden calcularse, y si hay una tasa de interés de mercado (o una serie de tasas de interés) observables.

El método de basar directamente el valor de mercado en el precio de mercado de un instrumento financiero similar se utiliza cuando un precio de mercado no es directamente observable. Por ejemplo, el precio de mercado de un bono con un vencimiento residual de cinco años podría determinarse mediante el precio de mercado de un bono a cinco años cotizado en bolsa que trae un riesgo de incumplimiento similar. En otros casos, podría ser recomendable usar el precio de mercado de un instrumento financiero similar, aunque incorporando algún tipo de ajuste en el valor de mercado para representar las diferencias en materia de liquidez o nivel de riesgo entre los instrumentos, o ambos.

En algunos casos, el activo o pasivo financiero podría tener algunas características de varios otros instrumentos financieros, incluso si generalmente sus características no son similares a las de estos instrumentos. En tales casos, la información sobre los precios de mercado y otras características (por ejemplo, el tipo de instrumento, el sector emisor, el vencimiento, la calificación crediticia, etc.) de los instrumentos negociados puede usarse para calcular el valor de mercado del instrumento.

2.47 El precio de una opción depende de la volatilidad potencial del precio del activo subyacente, el plazo de vencimiento, las tasas de interés y la diferencia entre el precio contractual y el precio de mercado del activo subyacente. En el caso de las opciones negociadas, independientemente de que se negocien o no en la bolsa, la valoración debe estar basada en el precio observable. El valor de mercado inicial de una opción no negociable es el monto de la prima pagada o recibida. Posteriormente, las opciones no negociables pueden valorarse usando modelos matemáticos, como las fórmulas de Black-Scholes, que toma en cuenta los factores antes mencionados que determinan los precios de las opciones. Cuando no hay un modelo para determinar el precio puede usarse el precio declarado para fines contables o regulatorios. A diferencia de los contratos a término, las opciones no pueden pasar de un valor negativo a un valor positivo, o viceversa, ya que siguen siendo un activo para el poseedor y un pasivo para el emisor.

2.48 En el caso de los títulos de participación en el capital que se cotizan en los mercados organizados o son fácilmente negociables, el valor de los títulos en circulación debe basarse en los precios de mercado. El valor de los títulos de participación que no se cotizan en el mercado de valores o no se negocian periódicamente debe estimarse usando los precios de acciones con características pasadas, actuales o previstas comparables, como los dividendos y utilidades. Otra posibilidad es utilizar los valores de los activos netos de las empresas con las que están relacionados los títulos para estimar los valores de mercado si dichas empresas han preparado sus balances a valores actuales, pero este no es el método preferido en vista de que podría existir una gran diferencia entre la valoración del balance y la bursátil.

2.49 Se reconoce que en la práctica generalmente se utiliza el valor en balance de las empresas de inversión directa o los inversionistas directos para determinar el valor del capital accionario y las utilidades reinvertidas de la inversión extranjera directa. Si los valores en balance están basados en el valor corriente de mercado, esta valoración será congruente con el principio de valor de mercado, pero no será acorde con dicho principio si están basados en el costo histórico y no en una revaloración actualizada. Si se usa el costo histórico registrado en los balances de las empresas de inversión directa (o los inversionistas directos) para determinar el valor del capital accionario y las utilidades reinvertidas, se recomienda también que los compiladores reúnan datos de las empresas en valores corrientes de mercado. En los casos en que las acciones de las empresas de inversión directa se cotizan en los mercados de valores deben usarse los precios cotizados para calcular el valor de mercado de dichas acciones.

Unidad de cuenta y tipo de cambio utilizado para la conversión

2.50 El hecho de que, inicialmente, los pasivos podrían estar expresados en diversas monedas o en patrones de valor diferentes, como el DEG, dificulta la preparación del estado del saldo bruto de la deuda externa. La conversión de estos pasivos a la unidad de cuenta de referencia es imprescindible para elaborar estadísticas de la deuda externa bruta coherentes y significativas desde el punto de vista analítico.

2.51 Desde la perspectiva del compilador nacional, la unidad de moneda nacional es la opción lógica para medir el saldo bruto de la deuda externa, el cual, al denominarse en la moneda nacional, es compatible con las cuentas nacionales y con la mayoría de las otras estadísticas económicas y monetarias de la economía expresadas en esa unidad. Sin embargo, si la moneda está sujeta a fuertes fluctuaciones frente a otras monedas, un estado denominado en la moneda nacional podría tener escaso valor analítico pues las variaciones de valoración podrían obstaculizar las comparaciones entre períodos.

2.52 El tipo de cambio de mercado (al contado) vigente en la fecha de referencia usado para preparar el estado contable es el tipo de cambio más apropiado para la conversión de la deuda externa (y los activos) denominada en monedas extranjeras a la unidad de cuenta. Debe usarse el tipo de cambio intermedio entre el tipo comprador y el tipo vendedor. Para la conversión de la deuda en un régimen de tipos de cambio múltiples18 debe usarse la cotización efectiva del tipo de cambio aplicable a los pasivos (y activos) específicos que esté vigente en la fecha de referencia.

Vencimientos

2.53 En el caso de los pasivos de deuda se recomienda mantener la distinción tradicional—basada en el principio convencional del plazo de vencimiento original—entre los vencimientos a largo plazo y a corto plazo. Una deuda a largo plazo tiene un plazo de vencimiento original de más de un año o no tiene plazo de vencimiento declarado. La deuda a corto plazo, que incluye la moneda, es deuda pagadera a la vista o con un plazo de vencimiento original de un año o menos. Si un instrumento tiene un plazo de vencimiento original de un año o menos debe clasificarse como instrumento a corto plazo, incluso si es emitido en el marco de un acuerdo a largo plazo.

Apéndice: ¿Cómo deben registrarse los intereses devengados?

2.54 En la Guía se introduce la idea de incluir, en el saldo bruto de la deuda externa, los intereses devengados aún no exigibles. En este anexo se presentan el marco teórico para el registro de los intereses devengados y un análisis más detallado de la forma en que debe aplicarse el principio de contabilidad en base devengado, por tipo de instrumento.

2.55 Puesto que el centro de atención de la Guía son las estadísticas sobre saldos, el debate acerca de si la tasa a la cual deben acumularse los intereses sobre los instrumentos negociados en el mercado debe estar basada en el valor corriente de mercado de la deuda (denominado enfoque del acreedor), o en lo estipulado en el contrato original (enfoque del deudor), no reviste aquí relevancia. Esto se debe a que el saldo a valores de mercado que debe declararse está basado en el precio de mercado del instrumento y ese valor debe incluir los intereses devengados que aún no son exigibles19. En vista de este hecho, este anexo se centra en el valor nominal, a menos que se indique lo contrario.

2.56 Cabe destacar inicialmente algunos de los principios esenciales relativos a la aplicación del principio de contabilidad en base devengado para la presentación de la deuda externa en valores nominales y de mercado:

  • Se incluyen todos los instrumentos financieros que devengan intereses.

  • Los intereses devengados pueden calcularse en base al interés simple o al interés compuesto.

  • Todos los instrumentos emitidos con descuento reciben un tratamiento similar.

  • Los intereses devengados también son aplicables a los instrumentos con tasa variable y los instrumentos indexados.

Marco teórico para contabilizar los intereses devengados

2.57 Se presentan tres ejemplos, basados en la labor realizada por Statistics Canada (véase Laliberté y Tremblay, 1996), para explicar el marco teórico de la contabilización de los intereses devengados. Estos ejemplos y el análisis sobre la acumulación de intereses en base al interés simple o al interés compuesto, que sigue a continuación, proveen una explicación de los principios básicos.

2.58 Se examina, primero, el ejemplo de un instrumento sencillo que se emite y rescata al mismo precio y paga intereses anuales fijos al final del año; el segundo ejemplo se refiere a un instrumento emitido bajo la par (o con descuento) con respecto al precio de rescate, y que también paga intereses anuales, y el tercero es el ejemplo de un instrumento emitido con descuento que no paga intereses. Estos ejemplos son de aplicación general en la Guía pues explican cómo pueden descontarse los pagos futuros para calcular el saldo de la deuda externa en cualquier momento.

Ejemplo 1. El valor presente y los intereses devengados: Un caso sencillo

2.59 En este ejemplo sencillo, un instrumento de deuda se emite con un plazo de vencimiento de cinco años, un principal de US$100, y pagos anuales de US$10 por concepto de intereses. Es decir, el instrumento tiene una tasa de interés fija del 10% anual. Por lo tanto, como se señala en el cuadro 2.1, desde el punto de vista del valor actual, el pago de US$10 en un período de un año tiene un valor de 10/(1 + 0,1), ó 9,09; el pago de US$10 en un período de dos años tiene un valor de 10/(1 + 0,1)2, u 8,26, y así sucesivamente. En valor presente, el monto de principal que debe reembolsarse al vencimiento tiene un valor de 100/(1 + 0,1)5, ó 62,09. El valor presente de cada pago se indica en la columna izquierda; como se puede observar, el valor presente de todos los pagos futuros es igual al precio de emisión de US$100.

Cuadro 2.1.El valor presente y los intereses devengados: Ejemplo 1(caso sencillo)
Valeur presente

en 2001
20022003200420052006
9,09(9,54)*10/(1+0,1)
8,26(8,66)10/(1+0,1)2
7,52(7,89)10/(1+0,1)3
6,83(7,16)10/(1+0,1)4
6,21(6.51)10/(1+0,1)5
37,91(39,76)10/(1+0,1)10/(1+0,1)210/(1+0,1)310/(1+0,1)410/(1+0,1)5
+62,09(65,12)100/(1+0,1)5
=100,00(104,88)

(9,54) = Valor presente del pago seis meses después de la emisión del instrumento de deuda.

(9,54) = Valor presente del pago seis meses después de la emisión del instrumento de deuda.

2.60 Puesto que los intereses se acumulan continuamente a una tasa del 10% anual y se suman al monto de principal, después de transcurridos los primeros seis meses del primer año dicho monto se incrementa y es igual al monto de principal de US$100 que debe reembolsarse al vencimiento, más la mitad de los pagos anuales por concepto de intereses, o sea, US$5 (calculado en base al interés simple) o una suma levemente inferior a la mitad de esos pagos anuales, de US$4,88 (calculada en base al interés compuesto). Todos los pagos de intereses o principal reducirán el monto pendiente de pago.

2.61 Otra posibilidad sería calcular el monto de principal pendiente de pago después de seis meses descontando todos los pagos futuros. El valor presente de cada pago después de seis meses se presenta entre paréntesis en la columna de la izquierda. Después de seis meses, los valores indicados en la columna de la izquierda han aumentado, puesto que la fecha de pago está más cercana, y el tiempo se descuenta a una tasa del 10% anual. La suma del valor presente de los pagos tras seis meses asciende a US$104,88, el mismo monto pendiente de pago que se obtiene calculando el interés compuesto. Una de las ventajas prácticas de utilizar un sistema que descuenta cada pago a su valor presente es que, si el instrumento es desmantelado (véanse los párrafos que siguen), es decir, si todos los pagos se negocian por separado, el sistema de compilación de datos estará preparado para afrontar esa situación.

2.62 A menos que se efectúen reembolsos anticipados que reduzcan el monto de principal pendiente de pago—por ejemplo, en el caso de ciertos tipos de valores respaldados por activos pueden hacerse reembolsos de principal en cualquier momento—los montos descritos anteriormente se registrarán en el saldo bruto de la deuda externa; es decir, después de seis meses, el monto pendiente de pago, con una tasa de interés contractual del 10% anual, será de US$104,88 (o US$105 calculando el interés simple).

2.63 La tasa pertinente para descontar todos los pagos a un valor de mercado estaría implícita en el precio de mercado; en otras palabras, el monto en valores de mercado será igual a los pagos futuros descontados a la tasa de interés de mercado vigente para el instrumento de deuda de que se trate. El valor de mercado de la deuda externa debe incluir todos los intereses devengados que aún no son exigibles.

Ejemplo 2. El valor presente y los intereses devengados: El principal descontado

2.64 En el segundo ejemplo se examina el caso, más complejo, de los instrumentos emitidos con descuento con respecto al valor de rescate. Estos instrumentos abarcan los títulos u otros instrumentos cuyo precio de emisión es inferior al precio de rescate20. En este caso, tanto los pagos de cupones como la diferencia entre el precio de emisión y el precio de rescate determinan la tasa de acumulación de los intereses. En el cuadro 2.2 se presentan cálculos realizados con un instrumento similar al utilizado en el primer ejemplo, es decir, un instrumento emitido con el mismo rendimiento del 10% que, no obstante, “solo” paga intereses anuales de US$8. La diferencia entre el rendimiento del 10% y el rendimiento implícito en los pagos de cupones está reflejada en el descuento entre el precio de emisión y el precio de rescate. En la columna de la izquierda del cuadro se observa que, al descontar todos los pagos futuros a un 10%, incluido el principal, se obtiene un precio de emisión de US$92,40.

Cuadro 2.2.El valor presente y los intereses devengados: Ejemplo 2(principal descontado)
Valor presente

en 2001
20022003200420052006
7,27(7,62)*8/(1+0,1)
6,61(6,93)8/(1+0,1)2
6,01(6,30)8/(1+0,1)3
5,46(5,73)8/(1+0,1)4
4,97(5,21)8/(1+0,1)5
30,31(31,79)8/(1+0,1)8/(1+0,1)28/(1+0,1)38/(1+0,1)48/(1+0,1)5
+62,09(65,12)100/(1+0,1)5
=92,40(96,91)

(7,62) = Valor presente del pago seis meses después de la emisión del instrumento de deuda.

(7,62) = Valor presente del pago seis meses después de la emisión del instrumento de deuda.

2.65 ¿Cómo se calculan los intereses devengados? Los intereses se acumulan a una tasa anual del 10%, de esta cantidad, US$8 se pagan por concepto de intereses y el resto se reinvierte (o se capitaliza) en el principal original. El principal aumenta de un año a otro puesto que los intereses devengados se rein-vierten continuamente y, en consecuencia, aumenta también el monto total de los intereses devengados anualmente. Como en el primer ejemplo, el valor actual de los pagos después de seis meses se indica entre paréntesis en la columna de la izquierda. En los datos sobre el saldo, puede observarse que el monto pendiente después de seis meses es de US$96,91.

Ejemplo 3. El valor actual y los intereses devengados: Instrumentos de cupón cero

2.66 En el tercer ejemplo se examinan los instrumentos de cupón cero. Si el instrumento se emite con descuento y no tiene cupón, con el tiempo el principal registra un aumento de valor equivalente al rendimiento implícito del título al momento de emitirse, calculado como diferencia entre el precio de emisión y el precio de rescate. En el ejemplo que aparece a continuación, el instrumento de cupón cero se emite con un precio de US$62,09 y un precio de rescate de US$100; la diferencia supone un rendimiento del 10%. Como se puede observar en el cuadro 2.3, el monto de principal aumenta todos los años debido a la continua reinversión de los intereses devengados; así, después del primer año el monto pendiente ha aumentado un 10%, o sea, a US$68,30, en el segundo año ha aumentado otro 10%, a US$75,13, y así sucesivamente, hasta su rescate, en que aumenta a US$100, al final del quinto año21.

Cuadro 2.3.El valor presente y los intereses devengados: Ejemplo 3(instrumento de cupón cero)
Valor presente

en 2001
20022003200420052006
100/(1 + 0,1)

= 62,09
62,09 (1 + 0,1)

= 68,30
62,09 (1 + 0,1)2

= 75,13
62,09 (1 + 0,1)3

= 82,64
62,09 (1 + 0,1)4

= 90,90
62,09 (1 + 0,1)5

= 100

Interés simple e interés compuesto

2.67 Para calcular los intereses devengados en base al interés simple se atribuye, a cada período, el mismo monto de intereses a pagar; en el primer ejemplo, US$5 para los primeros seis meses. En el caso de los bonos con pago de intereses (es decir, intereses anuales o más frecuentes), en los mercados secundarios el comprador del bono paga al vendedor el monto devengado desde el último pago, según una proporcionalidad aritmética muy simple. En los sistemas de seguimiento de la deuda se registran los intereses devengados en base al interés simple en el caso de muchos préstamos internacionales.

2.68 Sin embargo, los intereses devengados también pueden calcularse en base al interés compuesto, es decir, sumando al principal, de manera continua en cada período, los intereses devengados cuyo pago aún no es exigible, aplicando a ese monto el rendimiento de la deuda para calcular los intereses correspondientes al próximo período. Éste es el método preferido desde el punto de vista teórico, pues establece una relación entre el costo y el suministro de capital, y permite reconciliar los montos devengados con el valor descontado de los pagos futuros. Este método se utiliza generalmente cuando no se dispone de información sobre los diversos instrumentos de propiedad de no residentes; en tales casos, para calcular los intereses devengados se aplica un rendimiento medio a los saldos. Naturalmente, en estos casos la ventaja teórica de utilizar ese rendimiento se ve neutralizada por el problema de aproximación creado al aplicar un rendimiento medio a una diversidad de instrumentos.

2.69 De todos modos, las diferencias en los métodos podrían tener un efecto insignificante en el saldo bruto de la deuda externa. Sin embargo, como se desprende del primer ejemplo, aplicando el interés simple se sobreestimará el saldo en el corto plazo para todos los instrumentos. En el caso de los instrumentos con tasa fija este efecto se “corregirá” gradualmente, a medida que se aproxima el momento de pago de los intereses.

Instrumentos específicos22

Instrumentos con tasa fija

Préstamos

2.70 En el caso de los préstamos (con excepción de los préstamos que no devengan interés), debe registrarse hasta el momento del reembolso una acumulación continua de intereses que aumenta el valor del préstamo pendiente de pago. Cuando los préstamos han sido reprogramados y se ha convenido fijar una nueva tasa de interés (tasa renegociada o “moratoria”) entre el deudor y el acreedor, los intereses se acumularán sobre la deuda reprogramada a la nueva tasa de interés. Se reconoce que, en lo que respecta a los intereses devengados sobre préstamos, podría ser necesario aplicar las prácticas nacionales y clasificarlos en la categoría otros pasivos de deuda.

Depósitos

2.71 En el caso de los depósitos, en ciertas ocasiones, los intereses podrían acreditarse en cuenta (es decir, reinvertirse) por ejemplo, al final de un determinado período. En la Guía, los intereses se acumulan constantemente y pasan a formar parte del principal en forma continua. Se reconoce que, en el caso de los intereses devengados sobre depósitos, podría ser necesario aplicar las prácticas nacionales y clasificarlos en la categoría otros pasivos de deuda.

2.72 En el caso de algunos depósitos, como los depósitos a plazo o de ahorro, podría pagarse una tasa de interés específica solo en el caso de que se cumpla la condición de mantenerlos durante un período mínimo. La cancelación anticipada, si lo permite el contrato, se compensa con una reducción de la tasa de interés pagada al depositante. Para registrar los intereses devengados, debe usarse la tasa de interés máxima que el depositario podría recibir en el curso normal del contrato (es decir, respetándose las estipulaciones sobre vencimientos o notificación). Si las estipulaciones no se cumplen plenamente, el monto de los intereses devengados previamente se corrige de acuerdo con la tasa de interés que el depositario recibió efectivamente. Puesto que el monto corregido probablemente será muy pequeño en comparación con los intereses totales sobre los depósitos, la corrección podría incluirse, por razones prácticas, en el último período de compilación de datos (en lugar de corregirlos retrospectivamente).

Títulos

2.73 En el caso de los títulos cuyo precio de emisión es igual al precio de rescate, los intereses se acumulan de la misma manera que en el caso de los préstamos.

Instrumentos emitidos con descuentos

2.74 Todos los instrumentos con un precio de emisión menor que el precio de rescate reciben el mismo tratamiento, incluidos los instrumentos no negociados por los que debe reembolsarse un monto superior al valor económico suministrado al crearse la deuda. El método de contabilidad en base devengado para los instrumentos emitidos con descuento o prima se describió en el párrafo 2.28.

2.75 En el caso de los instrumentos a corto plazo negociables23 la emisión con descuento es sumamente frecuente. En general, estos instrumentos son semejantes a los bonos cupón cero (véase el ejemplo 3) y, por lo tanto, reciben el mismo tratamiento. Si no existe información sobre cada instrumento, los intereses devengados pueden estimarse tomando como base el promedio de los vencimientos y de las tasas de interés al momento de emisión.

2.76 La deuda externa, especialmente la deuda del gobierno general, puede emitirse en forma de bonos fungibles (también denominados bonos “lineales”). En este caso, los títulos se emiten siguiendo una “línea” similar (en lo que respecta al monto de los cupones y las fechas de pago, el precio de rescate final y el vencimiento final) en tramos, en general en un período relativamente breve, pero a veces en un período más prolongado. Los tramos se emiten a un precio de emisión específico de conformidad con las condiciones predominantes en el mercado. Los bonos fungibles podrían considerarse como un buen ejemplo de instrumentos con dos componentes de intereses: el cupón (que representa el pago de intereses) y la diferencia entre el precio de emisión y el precio de rescate. Así, en principio los tramos deben identificarse en forma separada porque la tasa de interés nominal podría ser diferente en cada tramo en vista de las diferentes condiciones imperantes en el mercado cuando fueron emitidos. Sin embargo, una vez emitidos, los tramos podrían fusionarse y, en consecuencia, no negociarse separadamente en los mercados secundarios ni registrarse por separado en las carteras. De ser así, es necesario estimar la tasa de interés media ponderada derivada de la emisión de distintos tramos, actualizada con cada nueva emisión, y aplicarla al monto adeudado a no residentes24.

Títulos desmantelados

2.77 Los títulos desmantelados son títulos que han sido transformados de un título de principal y pago de intereses a una serie de bonos cupón cero, con diversos plazos de vencimiento que concuerdan con las fechas de pago de intereses y la fecha de rescate del principal. En el primer ejemplo se describieron los aspectos fundamentales del desmantelamiento: los montos de los pagos del cupón se negocian por separado. El desmantelamiento no afecta por sí mismo el valor nominal de la deuda pendiente para el emisor de los títulos desmantelados.

2.78 Existen dos tipos de desmantelamiento. Primero, si los títulos desmantelados son emitidos por un tercero, que ha adquirido los títulos originales y los utiliza para “respaldar” la emisión de los títulos desmantelados, entonces el tercero ha obtenido nuevos fondos con la tasa de interés fijada al momento de la emisión.

2.79 En cambio, si el dueño del título original ha solicitado a la cámara de compensación en que está registrado el título que “emita” certificados separados (en forma de títulos desmantelados) del título original, dichos certificados reemplazan el título original y siguen siendo una obligación directa del emisor del título original. En el saldo bruto de la deuda externa en valores nominales, desde un punto de vista práctico no es realista tomar en cuenta la tasa vigente al momento de emisión de los títulos desmantelados. Puesto que el desmantelamiento no provee financiamiento adicional para el emisor, ni tampoco afecta el costo original del financiamiento—que se determina al momento de la emisión (instrumentos con tasa fija) o está sujeto a normas que no pueden modificarse (instrumentos con tasa variable)—se da por supuesto que el desmantelamiento no altera el costo del financiamiento. Por lo tanto, a diferencia de los bonos cupón cero, la tasa de interés usada para calcular los intereses devengados sobre instrumentos desmantelados no es la tasa vigente al momento del desmantelamiento, sino el costo original al que se obtuvo el préstamo, es decir, la tasa de interés sobre el título subyacente.

2.80 En algunos países, los pagos de intereses en el contexto de títulos desmantelados, pueden ser los cupones de diversos bonos, con diferentes montos nominales, pero que se pagan en la misma fecha. En este caso, debe hacerse lo posible por usar la tasa de interés nominal media ponderada de los distintos bonos subyacentes para calcular los intereses devengados sobre los títulos desmantelados.

Atrasos en los pagos

2.81 El interés acumulado sobre los pagos atrasados (de principal e intereses) se denomina interés por mora. En el caso de los atrasos originados en los contratos de crédito, los intereses deben acumularse a la misma tasa de interés que en el caso de la deuda original, a menos que la tasa de interés para los atrasos se hubiera estipulado en el contrato de crédito original, en cuyo caso debe usarse la tasa de interés estipulada. Esta tasa podría incluir una tasa con sanciones pecuniarias, además de la tasa de interés sobre la deuda original. En el caso de otros atrasos, y de no haber otra información, los intereses se acumulan sobre estos atrasos a la tasa de interés de mercado aplicable a los préstamos de un día para otro. Además, los cargos adicionales relacionados con atrasos anteriores, convenidos entre el deudor y el acreedor al momento de reprogramarse los pagos atrasados, y que el deudor debe pagar al acreedor, deben considerarse como un costo de intereses para el deudor al momento de poner en práctica el acuerdo. Si se compra un bien a crédito y el deudor no efectúa el pago dentro del período estipulado al momento de la transacción, los cargos adicionales incurridos deben considerarse como un costo de intereses y acumularse hasta la cancelación de la deuda.

Instrumentos con tasa de interés variable

Instrumentos indexados a una tasa de interés

2.82 En el caso de los préstamos, depósitos y títulos se aplican los mismos principios que en el caso de los instrumentos con tasa fija, con la excepción de que, si no se dispone de información concreta, los intereses devengados deberán estimarse y añadirse al saldo bruto de la deuda externa, utilizando las observaciones más recientes del índice de referencia. Una vez determinado con certeza el monto de los intereses devengados, los datos anteriores deben corregirse según sea pertinente.

2.83 Además, si la tasa de interés solo puede fluctuar bajo la condición de una variación mínima del índice y/o dentro de límites máximos específicos, deberán tomarse en cuenta todas estas condiciones al efectuar el cálculo de los intereses devengados. De existir un vínculo entre las características de la tasa tomada como índice y la frecuencia de los pagos de intereses—por ejemplo, si los intereses se indexan trimestralmente y por lo general se pagan cada tres meses con un atraso de un trimestre—podría conocerse de antemano el monto exacto pagado a los propietarios de los títulos, de modo que el cálculo de los intereses devengados pueda hacerse con precisión. En estos casos se habla de interés “predeterminado”.

Instrumentos indexados

2.84 La deuda externa podría estar vinculada a índices diferentes de los índices de tasa de interés, por ejemplo, al precio de un producto básico, al índice de tipo de cambio, al índice del mercado de valores, o al precio de un título específico, etc. Pueden indexarse tanto los pagos de principal como de intereses. El índice puede aplicarse continuamente durante toda o parte de la vigencia del instrumento. Los cambios de valor vinculados con la indexación se registran como costo de intereses, lo cual afecta el monto de principal pendiente hasta que se efectúa el pago. El efecto de la indexación sobre el principal se registra de manera continua para el período durante el cual se aplica la indexación.

2.85 El método de cálculo es el mismo que se analizó anteriormente para calcular la tasa de interés variable, es decir, el monto devengado debe estimarse usando las observaciones pertinentes más recientes del índice de referencia y sumarse al saldo bruto de la deuda externa. Por ejemplo, si en el primer ejemplo los pagos de intereses estuvieran indexados, y la evolución del índice después de seis meses apuntara a un incremento anual de los pagos de intereses de US$12, los intereses devengados a la fecha serían de US$6 en base al interés simple (o de US$5,80 en base al interés compuesto) y el monto pendiente de reembolso sería de US$106 (o US$105,80). Cuando se conoce con certeza el monto de los intereses acumulados se efectúan los ajustes correspondientes a los datos anteriores.

2.86 Como se señaló con anterioridad, un préstamo reembolsable en mercancías u otros bienes en cuotas (véase el párrafo 2.37) es equivalente, desde el punto de vista conceptual, a un préstamo indexado. El monto de principal pendiente al momento de su origen es el valor del principal suministrado; como en el caso de otros instrumentos de deuda, se acumularán intereses sobre este monto, incrementando su valor. La tasa de interés devengada, en cualquier momento, es la tasa que iguala el valor de mercado de las mercancías u otros bienes que han de entregarse en pago con el monto de principal pendiente en ese momento; al fluctuar el precio de mercado de las mercancías u otros bienes fluctuará también la tasa de interés implícita.

2.87 Los instrumentos indexados pueden incluir una cláusula que garantice un valor de rescate mínimo. Estas condiciones deben tomarse en cuenta al estimar los intereses devengados. Por ejemplo, si la aplicación estricta del índice tuviera el efecto de reducir el monto pendiente de reembolso a un nivel inferior al mínimo, no procedería registrar una reducción a un nivel inferior al mínimo garantizado. Normalmente, esta cláusula afecta el precio corriente de mercado de los instrumentos de deuda.

Instrumentos con períodos de gracia

2.88 Algunos instrumentos de deuda podrían tener un período de gracia durante el cual no tienen que efectuarse pagos de intereses. No se acumulan intereses durante el período de gracia a condición de que, al final de ese período, el deudor pueda reembolsar, sin sanciones pecuniarias, el mismo monto de principal que al comienzo. Esto sigue siendo válido incluso si la tasa de interés aplicada en un segundo período o un período posterior se ajusta (por ejemplo, si se produce un incremento), de modo que el rendimiento final es más o menos similar al que se obtendría en condiciones normales durante todo el ciclo de vigencia del instrumento.

Instrumentos con derivados financieros incorporados

2.89 Algunos instrumentos pueden traer incorporados derivados financieros que, si se ejercen, pueden afectar la tasa de interés. En el caso de estos instrumentos, los intereses devengados deben contabilizarse e incluirse en el saldo bruto de la deuda externa como intereses “normales”. Si se ejerce 4l derivado financiero, con lo cual se ve afectada la tasa de interés, esto debe reflejarse en la tasa de acumulación de los intereses; por ejemplo, en un pagaré estructurado con una tasa de interés máxima, al alcanzarse esa tasa máxima y mientras ésta se mantenga—“ejerciendo” con ello el derivado financiero—los intereses deben acumularse a la tasa máxima, no más. El precio de mercado de los instrumentos de deuda debe reflejar la posibilidad de que se ejerza el derivado financiero.

Instrumentos en moneda extranjera

2.90 En el caso de los instrumentos denominados en moneda extranjera, los intereses deben devengarse (o no) en moneda extranjera, aumentando el monto de principal pendiente, hasta que se reembolsa o cae en mora. El monto de principal denominado en moneda extranjera debe convertirse a la unidad de cuenta usando el tipo de cambio intermedio entre el tipo comprador y el tipo vendedor en la fecha de referencia para la que se calcula el saldo.

En muchos casos, por ejemplo, cuando un particular paga en efectivo en un almacén, se suministra valor económico a cambio de un pago inmediato, en cuyo caso no se crea una deuda.

Estos pasivos pueden incluir los originados por impuestos, multas (incluidas las derivadas de contratos comerciales) y sentencias judiciales en el momento en que se imponen. Sin embargo, en algunos casos puede ponerse en tela de juicio la autoridad de un gobierno para imponer estos cargos a los no residentes.

Estos incluyen los créditos frente a compañías de seguros que no proporcionan seguros de vida, las demandas por daños y perjuicios que no comportan la participación de compañías de seguros que no proporcionan seguros de vida, y los créditos resultantes de loterías y apuestas.

La exclusión de los pasivos contingentes no significa que se excluye la deuda garantizada; más bien, significa que se atribuye al deudor, no al garante (a menos, o hasta, que se exija el pago de la garantía).

Véase también el MBP5, capítulo IV.

La clasificación de los activos de la empresa matriz frente a las filiales se examina con más detalle en el capítulo 3, en la sección sobre inversión directa.

Véase también el MBP5, capítulo VI.

Por lo tanto, en la Guía no se reconoce el repudio unilateral de una deuda por parte del deudor.

En algunos casos los atrasos se originan por razones opera-cionales, no debido a la falta de disposición o capacidad para pagar. No obstante, en principio, estos atrasos, cuando están pendientes en la fecha de referencia, deben registrarse como atrasos.

Véase también el MBP5, capítulo V

En el marco de la Iniciativa para los PPME (véase el apéndice V) se utiliza una tasa de mercado representativa para descontar los pagos futuros. Este método provee otro indicador del costo de oportunidad, y se aplica específicamente a los países comprendidos en dicha iniciativa.

Generalmente se utiliza una tasa única para descontar los pagos que vencen en todos los períodos futuros. En ciertas circunstancias podría justificarse el uso de diferentes tasas para los distintos pagos futuros. Incluso si se utiliza una tasa única de descuento, dependiendo del plazo de vencimiento, se aplica un factor de descuento diferente para cada uno de los pagos, por ejemplo, con una tasa de descuento del 10%, el factor de descuento para los pagos a un año es 0,909 (ó 1/(1 + 0,1)) y para los pagos a dos años es 0,826 (ó 1/(1 + 0,1)2), y así sucesivamente. Véase también el ejemplo del cuadro 2.1.

En el caso de una deuda con una tasa de interés que sube o baja progresivamente en niveles predeterminados en el contrato durante la vigencia de la deuda, el horizonte temporal de los factores de descuento aplicables a los pagos futuros no sería lineal, lo cual es reflejo de estos cambios progresivos.

En los manuales de estadísticas internacionales se considera que el valor nominal es una aproximación adecuada al valor de mercado de los instrumentos no negociados. Sin embargo, en vista de la evolución de los mercados—por ejemplo, para los instrumentos derivados sobre créditos vinculados al riesgo de crédito de determinadas entidades—la posibilidad de que puedan estimarse incluso los precios de mercado de los instrumentos no negociados es cada vez mayor. En la medida en que estos mercados sigan creciendo podría estudiarse la posibilidad de compilar información complementaria sobre el valor de mercado de los instrumentos de deuda no negociados.

En este contexto, serán las circunstancias las que determinen qué constituye un “período excepcionalmente largo”. Por ejemplo, mientras más alto sea el nivel de las tasas de interés en un determinado período, mayor será el costo de oportunidad del pago diferido

En los planes de prestaciones definidas, el nivel de las prestaciones de jubilación prometidas por el empleador a los empleados afiliados está garantizado, y generalmente se determina mediante una fórmula basada en los años de antigüedad y el sueldo. En los planes de contribuciones definidas, el nivel de las contribuciones al fondo por parte del empleador está garantizado, pero los beneficios que se pagarán dependen de los activos del fondo.

Esto incluye los títulos de deuda adquiridos mediante operaciones de reporto pasivo. (Véase el cuadro 4.5 del capítulo 4.)

Un régimen de tipos de cambio múltiples es un régimen para el cual existen tablas de tipos de cambio, establecidas por las autoridades, que se utilizan para aplicar diferentes tipos de cambio a diversas categorías de transacciones y agentes.

Si una economía divulga datos sobre el coeficiente del servicio de la deuda calculando los pagos futuros de intereses y principal usando el rendimiento corriente sobre la deuda, parte de los pagos futuros de intereses podrían transformarse en pagos del principal si aumentara el valor de mercado de la deuda externa.

En el caso de los instrumentos emitidos con descuento, “precio de emisión” es una expresión general que se refiere al valor del principal al momento de crearse la deuda; “valor de rescate” también es una expresión general que se refiere al monto de principal que debe pagarse al vencimiento. Esto se debe a que algunos instrumentos (por ejemplo, los créditos comerciales) se “emiten” sin un precio propiamente dicho. En estos casos, el precio de emisión es igual al valor económico suministrado (es decir, al valor de los bienes o servicios suministrados) y el valor de rescate es igual al monto adeudado al momento del vencimiento de la deuda.

En los párrafos 400 y 401 (página 92) del Libro de texto de la balanza de pagos (1996) del FMI aparece un ejemplo de intereses devengados sobre un bono de cupón cero en la balanza de pagos.

Esta sección está basada en Eurostat (2000), Manual del SEC 95 sobre la deuda pública y el déficit público.

Un instrumento financiero negociable es un instrumento cuya propiedad legal puede transferirse de una unidad a otra mediante su entrega o endoso.

Un acreedor podría centrar la atención en la tasa de interés de mercado vigente o la tasa vigente al momento de comprarse el título y, en consecuencia, registrar el activo con un valor distinto al registrado por el deudor.

    Other Resources Citing This Publication