Chapter

8. Sustitución, Espacio Muestral Y Productos Nuevos

Author(s):
International Monetary Fund
Published Date:
November 2006
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Introducción

8.1 A medida que aparecen artículos nuevos y los artículos viejos dejan de venderse, cambia el universo de artículos del que se extraen las muestras de precios. Aun así, la metodología de números índice puede restringir el muestreo a subconjuntos del universo. En este manual las muestras que se obtienen a partir de estos subconjuntos se denominan “espacio muestral” del índice. Este capítulo se concentra en las limitaciones de estos espacios muestrales. En el capítulo 7 se reconoció la utilización del método de los modelos equiparados como el aceptado para asegurar que la medición de los cambios de precios no se vea distorsionada por los cambios de calidad. Se señaló, sin embargo, que este enfoque puede fallar en tres aspectos: artículos no disponibles, espacio muestral limitado y bienes y servicios nuevos (en el resto del capítulo, el término “bienes” incluirá los servicios). En el capítulo 7 se analizaron diversos métodos implícitos y explícitos de ajustes de calidad a los precios, así como la manera de elegir uno de ellos, como modos de tratar los artículos no disponibles. En este capítulo, la atención se centra en los otros dos motivos por los cuales el método de los modelos equiparados puede fallar: los problemas del muestreo (el espacio muestral limitado) y los productos nuevos. A continuación, se describen sucintamente estas tres fuentes de errores potenciales.

8.2Artículos no disponibles. Cuando un artículo deja de producirse surge un problema. Puede realizarse un ajuste de calidad implícito utilizando el método de superposición o de imputación, o bien el declarante puede elegir un artículo de reemplazo de calidad comparable para que su precio se compare directamente con el del artículo no disponible. Si el reemplazo es de una calidad no comparable, es necesario hacer un ajuste de precio explícito. Esto se trató en el capítulo 7, párrafos 7.72–7.115. En los párrafos 7.125–7.158 se agregó una advertencia: para los artículos de las industrias en las que el reemplazo de modelos es acelerado, la equiparación continua a largo plazo agota la muestra y el ajuste de calidad se vuelve impracticable a la escala necesaria. Se consideran preferibles la equiparación encadenada o los índices hedónicos.

8.3Problemas del muestreo. La equiparación de precios de artículos idénticos a lo largo del tiempo tiende, por naturaleza, a volver la muestra cada vez menos representativa del universo de transacciones. Los agentes encargados de recopilar los precios pueden continuar el seguimiento de los artículos seleccionados hasta que estos dejen de estar disponibles. De este modo, los agentes encargados de recopilar los precios pueden continuar el seguimiento de artículos viejos, con cambios de precios inusuales y ventas limitadas. Con respecto al reemplazo de artículos, los agentes encargados de recopilar los precios pueden seleccionar artículos comparables poco populares para evitar los ajustes de calidad explícitos. Así, los artículos obsoletos con cambios de precios inusuales pueden reemplazarse por artículos casi obsoletos, cuyos cambios de precios también son inusuales. El hecho de que los artículos de reemplazo sean casi obsoletos implicará que su participación en el gasto será relativamente pequeña. Esto agravará el problema de las muestras poco representativas. La sustitución de un artículo obsoleto por otro con ventas relativamente altas trae aparejados otros problemas, dado que la diferencia de calidad será, en muchos casos, sustancial y sustantiva, mayor de la que puede atribuirse, por ejemplo, a la diferencia de precios en un período superpuesto. Un artículo puede estar en la última etapa de su ciclo de vida y otro, en la primera. El problema tiene consecuencias para la rotación de la muestra y la sustitución de artículos.

8.4Productos nuevos. Una tercera dificultad potencial surge cuando se produce algo “nuevo”. Algunas veces es difícil distinguir entre los artículos nuevos y los cambios de calidad en los artículos viejos; esta dificultad se analiza más adelante. Cuando se produce un bien nuevo, surge la necesidad de incluirlo en el índice tan pronto como sea posible, especialmente si se espera que el producto tenga ventas relativamente altas. Los bienes nuevos pueden sufrir cambios de precios muy diferentes de aquellos de los artículos existentes, sobre todo al principio de su ciclo de vida. Más aún, en el período inicial de su aparición suele haber un aumento del bienestar del consumidor. El bien nuevo no es un sustituto perfecto de los bienes viejos y su singularidad otorga al consumidor un valor económico que, de no haber estado disponible el bien nuevo, el consumidor no habría obtenido (Trajtenberg [1989]). Sin embargo, por definición, no hay un precio para el producto nuevo en el período anterior a su aparición, por lo que aun si los precios de los productos nuevos se obtienen y se incluyen en el índice desde la fecha de su aparición, algo faltará: el aumento inicial del bienestar que experimentan los consumidores en el período de la introducción del producto nuevo. Las dificultades de capturar tales efectos se analizan en los párrafos 8.59–8.60 y en el apéndice 8.2.

8.5 El problema de los artículos no disponibles se trata en el capítulo 7. Este capítulo analiza los problemas de muestreo que surgen del enfoque de los modelos equiparados y el problema de la introducción de productos nuevos en el índice.

Muestras equiparadas

8.6 El procedimiento de equiparar tiene su origen en un dilema. La equiparación se diseña para evitar que las variaciones de precios sean distorsionadas por los cambios de calidad. Pero su adopción limita el muestreo a un universo estático de artículos que existen tanto en el período de referencia como en el período base. Aparte de esta muestra equiparada, por supuesto, hay artículos que existen en el período de referencia pero no en el período corriente, y que por lo tanto no se equiparan; lo mismo ocurre con los artículos nuevos que existen en el período corriente pero no en el de referencia: el universo dinámico (Dalén [1998a] y Sellwood [2001]). Lo difícil de la equiparación es que los artículos que no están incluidos en el universo equiparado—los artículos nuevos que aparecen luego del período de referencia y los artículos viejos que desaparecen en el período corriente—pueden experimentar cambios de precios que difieran considerablemente de los cambios de precios de los artículos equiparados existentes. Esto ocurre porque estos productos contendrán tecnologías diferentes y estarán sujetos a cambios de precios estratégicos (ajustados por calidad) distintos. El mismo dispositivo que se utiliza para mantener una calidad constante en la muestra, es decir, la equiparación, puede dar lugar a una muestra sesgada por no considerar los desarrollos tecnológicos. Más aún, cuando se utiliza esta muestra equiparada para imputar los cambios de precios de los artículos no disponibles (véase el capítulo 7, párrafos 7.53–7.68), esta reflejará la tecnología de una muestra que no es representativa de los cambios tecnológicos actuales.

8.7 En el apéndice 8.1 de este capítulo se presenta un análisis formal de la equiparación y del universo dinámico. Se analizan tres universos:

  • Un universo de intersección, que incluye solo los artículos equiparados.

  • Un universo dinámico doble, que incluye todos los artículos del período de comparación base y todos los del período corriente, aunque tengan calidades distintas.

  • Un universo de reemplazo, que comienza con el universo del período base, pero que incluye también reemplazos uno a uno cuando un artículo de la muestra del período no se encuentra en el período corriente.

8.8 Por supuesto, es difícil precisar hasta qué punto la equiparación a partir del universo de intersección limita la penetración de la muestra en el universo dinámico doble, ya que las agencias de estadística no suelen recopilar datos para este último. La magnitud de esta limitación variará entre los productos. Sellwood (2001) se manifestó a favor de las simulaciones utilizando el universo de datos escaneados. Silver y Heravi (2002) llevaron a cabo este experimento utilizando datos escaneados de los precios al consumidor de lavadoras en el Reino Unido en 1998. Un índice de Laspeyres equiparado, basado en comparaciones de precios de modelos equiparados existentes tanto en enero como en diciembre, abarcó solo 48% de los gastos en lavadoras en diciembre, como resultado de los modelos nuevos que aparecieron después de enero y que no se habían incluido en el índice equiparado. Además, la comparación equiparada entre enero y diciembre cubrió apenas un poco más de 80% del gasto en enero, como consecuencia de la exclusión de los modelos que estaban disponibles entonces pero no en diciembre. Una rotación de muestra bianual (cambio de base) aumentó la cobertura del gasto en diciembre a apenas por encima de 70%, mientras que una rotación mensual (encadenada) aumentó esta cobertura a 98% (en el capítulo 7, párrafos 7.128–7.131 pueden encontrarse ejemplos adicionales). De esto se derivan dos consecuencias: primero, que la selección de artículos sustitutos (reemplazos) hace que la cobertura de la muestra en cierta medida dependa de los agentes encargados de recopilar los precios. Las directrices acerca de los reemplazos dirigidos en determinados rubros de productos tienen algunas ventajas. Segundo, el encadenamiento, los índices hedónicos (capítulo 7, párrafos 7.125–7.158) y la rotación regular de la muestra son ventajosos en algunos rubros de productos como mecanismos de actualización de la muestra. Estos se analizan más adelante.

Espacio muestral y reemplazo o sustitución de artículos

8.9 Cuando un artículo desaparece, una posibilidad es que el agente encargado de recopilar los precios seleccione un artículo de reemplazo. El espacio muestral del índice abarca, entonces, los artículos equiparados seleccionados inicialmente y los artículos de reemplazo seleccionados cuando faltan los artículos equiparados. Los agentes encargados de recopilar los precios suelen estar en el lugar más adecuado para seleccionar los artículos de reemplazo. Por lo general, están presentes físicamente en el mismo comercio en que faltan los artículos, por lo que es probable que los precios de los reemplazos que se seleccionen no se vean afectados por diferencias de precios atribuibles a diferencias de los servicios (comodidad de la ubicación, estacionamiento, garantías, servicios) que proveen las distintas tiendas. También puede ser que una tienda que desee satisfacer las necesidades del mismo segmento del mercado ofrezca un reemplazo fácilmente detectable como tal, lo cual sería evidente para el agente encargado de recopilar los precios. Algunas veces, el reemplazo puede tener un código o un número de modelo distintos; el personal que trabaja en la oficina interpretaría que corresponden a un artículo diferente, pero el agente encargado de recopilar los precios puede identificarlos simplemente como diferencias de color o de envase. Los agentes encargados de recopilar los precios pueden también identificar si el modelo nuevo (de reemplazo) de un artículo tiene un diseño y otros factores cualitativos tan distintos del modelo anterior que podrían explicar diferencias de precios significativas. En tales casos, el personal de la oficina podría concentrarse únicamente en las especificaciones técnicas y no percatarse de estas diferencias. Por otro lado, el personal de la oficina cuenta con información adicional, por ejemplo, en algunos casos, la información sobre el precio del artículo no disponible transitoriamente puede obtenerse de un comercio similar en otra ubicación.

8.10 El agente encargado de recopilar los precios se dedica a identificar si los artículos de reemplazo tienen o no una calidad comparable. Si el agente encargado de recopilar los precios juzga que el artículo es comparable cuando, en realidad, no lo es, la diferencia de calidad se tomará como una diferencia de precio, lo que redundará en un sesgo cuando los cambios de calidad inadvertidos sean de una dirección clara. La sustitución por artículos comparables fundamentada requiere directrices generales respecto de qué constituye un buen sustituto, así como información específica de cada producto acerca de las características que potencialmente determinan su precio. También se requiere realizar las sustituciones a tiempo para maximizar las probabilidades de que los sustitutos apropiados estén disponibles.

8.11 Es una buena práctica contar con directrices para la selección de artículos comparables y para realizar seguimientos de la naturaleza de las selecciones. Liegey (1994) señala cuán útiles son los resultados de las regresiones hedónicas en la selección de artículos. Estos resultados indican los principales factores de calidad que explican las variaciones de precios del producto o servicio. Así, los agentes encargados de recopilar los precios pueden recibir directrices respecto de qué características son importantes, es decir, qué características determinan el precio, en la selección de la muestra y de los artículos de reemplazo.

8.12 Es necesario analizar la cuestión del espacio muestral respecto de la selección de artículos de reemplazo o de sustitución para los artículos no disponibles. La mejor manera de realizar la selección inicial de artículos cuyos precios se equiparan es la aleatoria; si bien estos artículos suelen seleccionarse como los que se compran “comúnmente”. De modo similar, los artículos que se compran “comúnmente” deben incluirse como reemplazos. No todos los agentes encargados de recopilar los precios deben tener como objetivo tomar en su muestra el mismo artículo “más común o típico”. Es deseable tomar una muestra cuya distribución de artículos represente ampliamente la distribución de las compras. Una determinada marca—una que represente, por ejemplo, 40% de los ingresos por ventas—puede considerarse la marca líder del mercado. Esta noción básica no debe llevar a que todos los agentes encargados de recopilar los precios seleccionen esa marca al realizar el cambio de base. Es necesario obtener una muestra representativa.

8.13 Los artículos de reemplazo deben ir ingresando al universo de transacciones para que la muestra sea ampliamente representativa del universo dinámico. La inclusión de un artículo de reemplazo popular para actualizar la muestra—que esté en el mismo momento de su ciclo de vida que el artículo popular original seleccionado en el período base—permite una comparación de precios útil y exacta, suponiendo que se realice el ajuste de calidad apropiado. En lo posible, los artículos sustitutos o de reemplazo no solo deben ser comparables respecto de su calidad, sino que también deben representar un valor de ventas relativamente significativo. No es ventajoso sustituir un artículo no disponible con ventas reducidas por otro nuevo con ventas igualmente reducidas solo porque tienen características similares, siendo ambos “viejos”. El índice tendería a ser menos representativo. El reemplazo de un artículo solo al momento de que deja de estar disponible puede ser ineficaz en términos de la representatividad del índice. De ser este el caso, se continuaría realizando el seguimiento de los artículos con ventas relativamente bajas hasta su desaparición. Incluso el reemplazo no siempre soluciona esta situación. Si las directrices de reemplazo indican que el agente encargado de recopilar los precios debe seleccionar un artículo similar vendido en el mismo punto de venta, el reemplazo seleccionado será casi tan obsoleto como el artículo no disponible (Lane [2001, pág. 21]).

8.14 Las directrices para seleccionar artículos “similares” se establecen para facilitar el ajuste por calidad entre los artículos viejos y los nuevos; en el mejor de los casos, los artículos son “comparables” y no requieren ajustes por calidad. El mecanismo institucional diseñado para facilitar los ajustes por calidad de los precios puede llevar a la introducción de sesgos debido a su adherencia a una muestra de artículos que no gozan de los beneficios de los últimos avances tecnológicos y que no son representativos de lo que se produce. Debe tenerse en cuenta que una metodología de números índice basada en una muestra equiparada seleccionada inicialmente y una muestra de artículos de reemplazo o sustitución, cuando los artículos faltan, puede no ser representativa del universo de todos los artículos que se consumen. En particular, si la metodología de números índice está sesgada a la selección de artículos de reemplazo con ventas relativamente bajas, para que sean comparables a los artículos obsoletos, el muestreo de artículos nuevos y el espacio muestral del índice están sesgados. Los ajustes de calidad y la representatividad están relacionados entre sí, dado que estos ajustes afectan el espacio muestral del índice.

8.15 Vale la pena subrayar la importancia que tiene utilizar reemplazos y tomar las precauciones necesarias para prevenir el agotamiento de la muestra. Analicemos el caso en el que existe un solo modelo de un producto disponible en el mercado al comenzar la comparación de precios en el período t. El agente encargado de recopilar los precios lo incluye en la muestra del período t y realiza un seguimiento de su precio en los períodos posteriores. Un nuevo modelo (de reemplazo) aparece en el mercado, por ejemplo, en el período t + 2, pero es ignorado, ya que el modelo original está aún disponible por varios meses más. Sin embargo, en el período t + 9, por ejemplo, el artículo viejo desaparece del mercado y es reemplazado, mediante un ajuste por calidad, por el artículo nuevo. La comparación de precios a largo plazo entre el precio del modelo nuevo en el período t + 9 y el precio del modelo viejo en el período t carece de sesgo muestral. Ambos dan cuenta del 100% del mercado en sus períodos respectivos, dado que eran los únicos artículos disponibles. Los dos están cerca del comienzo de sus ciclos de vida, por lo que la comparación de precios es correcta. Si los artículos nuevos y viejos tienen diferentes variaciones de precios, el sesgo muestral tendrá lugar entre los períodos t + 2 y t + 8, cuando solo uno de los dos artículos se incluye en la muestra, pero el muestreo estará libre de sesgos una vez que se reemplace el modelo en el período t + 9.

8.16 Por lo tanto, en determinados casos puede utilizarse la estrategia de reemplazo para minimizar el agotamiento de la muestra. Para ello, deben tenerse en cuenta los siguientes puntos:

  • Los reemplazos ofrecen la oportunidad de reducir, y algunas veces eliminar, el sesgo muestral en el período de reemplazo, aunque no en los períodos previos.

  • Cuanto más frecuente sea el reemplazo, menor será el sesgo muestral.

  • Si hay más de un artículo nuevo (reemplazo) en el mercado, puede haber sesgo, dado que solo se seleccionará el reemplazo más popular, y este puede estar en una etapa diferente de su ciclo de vida y, por lo tanto, estar sujeto a cambios de precios distintos en comparación con otros nuevos modelos (reemplazos).

  • El análisis supone que se efectúan perfectos ajustes por calidad en los reemplazos. Cuanto menos frecuente sea el reemplazo, más difícil será lograr estos ajustes perfectos, dado que el artículo más nuevo en el mercado puede contener diferencias de calidad más sustanciales que otros anteriores.

  • Si el artículo de reemplazo líder en ventas es de una calidad comparable y está en la misma etapa de su ciclo de vida que el artículo no disponible, su selección minimizará el sesgo muestral.

  • Si hay más de un artículo de reemplazo y se selecciona el más comparable (el de la tecnología vieja), este tendrá una baja participación en el mercado y cambios de precios inusuales.

  • Contar con información previa acerca de las condiciones del mercado permite que los reemplazos que se incluyan en la muestra mucho antes de que se vuelvan obsoletos los artículos viejos aumenten la participación de la muestra en el mercado, al incluir artículos más representativos del mercado y que facilitan los ajustes por calidad.

8.17 El problema de la sustitución de artículos es análogo al que surge cuando cierra un punto de venta. A veces es posible encontrar un punto de venta comparable que aún no forme parte de la muestra, o uno no comparable para el que, en principio, pueda hacerse un ajuste de calidad cuando el servicio ofrecido es de mejor calidad. Con frecuencia, un punto de venta cierra luego de la aparición de otro más competitivo. Cuando la equiparación de los precios entre estos puntos de venta sigue, a grandes rasgos, los patrones de consumo de los clientes del punto de venta original, se trata, claramente, de un punto de venta de reemplazo. Sin embargo, si el nuevo punto de venta tiene precios comparables pero, por ejemplo, un mejor rango de artículos, estacionamiento y servicio, los consumidores perciben una ganancia al reemplazar el punto de venta anterior por este. Aunque, dado que nada de esto tiene un precio directo, es difícil estimar su valor para realizar el ajuste necesario por la mejor calidad del servicio del punto de venta nuevo. Así, el índice tendrá un sesgo al alza, que se perderá al cambiar de base. En estos casos, puede ser preferible reemplazar el punto de venta viejo por uno nuevo que ofrezca un servicio de calidad similar, y no reemplazarlo por uno que tenga un estándar diferente pero que preste sus servicios en la misma zona de influencia. En sus análisis de regresiones de bienes de consumo duraderos, Liegey (2000), Shepler (2000) y Silver y Heravi (2001b) hallaron que el “tipo de punto de venta” es una variable explicativa sustancial y estadísticamente significativa para la variación de precios, mientras que para un tipo particular de punto de venta—almacenes, para precios de alimentos y de gasolina en Estados Unidos—Reinsdorf (1993) encontró diferencias mucho menores.

Rotación de la muestra, encadenamiento e índices hedónicos

8.18 Es importante reconocer las interrelaciones entre los métodos de rotación de artículos, de reemplazo de artículos y de ajustes por calidad. La rotación de las muestras de los índices de precios al consumidor (IPC) es una forma de sustitución de artículos, excepto que no es “forzada” por un artículo no disponible, sino que se lleva a cabo para un grupo de artículos a fin de actualizar la muestra. Esta rotación reduce las probabilidades de reemplazos forzosos en el futuro. Sin embargo, el supuesto implícito en este método es equivalente al de la técnica de ajuste por superposición: que las diferencias de precios son una variable representativa apropiada para los cambios de precio por unidad de calidad entre los artículos que desaparecen de la muestra y los artículos de reemplazo.

8.19 Consideremos la iniciación de una nueva muestra de artículos, que puede realizarse con los métodos de probabilidad o de opinión (de expertos), o una combinación de ambos. Los precios de la muestra vieja y de la nueva se recopilan en el mismo mes y el índice nuevo se elabora sobre la base de la muestra nueva, mientras que los resultados se encadenan a la vieja. Este es un uso implícito del método de superposición, en el que todas las diferencias de precios entre los artículos viejos y nuevos en ese mes se consideran cambios de calidad. Supongamos que la muestra nueva se inicia, por ejemplo, en enero, e igualmente que los precios de un artículo viejo en diciembre y enero son US$10 y US$11, respectivamente, lo que refleja un aumento de 10%, mientras que los del artículo de reemplazo nuevo de enero y febrero son US$16 y US$18, respectivamente: un aumento de 12,5%. El artículo nuevo de enero es de una calidad superior al viejo, y esta diferencia de calidad puede tener un valor de US$16 – US$11 = US$5 para el consumidor. Es decir, se supone que la diferencia de precio es igual a la diferencia de calidad, lo cual constituye el supuesto implícito en el método de superposición. Si el precio del artículo viejo en diciembre se hubiera comparado al precio ajustado por calidad del artículo nuevo en enero usando este supuesto, el cambio de precio en este caso habría sido el mismo: 10% (es decir, (16 – 5)/10 = 1,10). En la práctica, la necesidad de reemplazar y actualizar simultáneamente un gran número de artículos requiere los supuestos del método de superposición, y por ello no debe suponerse que en este proceso no haya error. En los casos en los que se considera probable que los supuestos sean especialmente insostenibles (analizados en el capítulo 7, párrafos 7.44–7.52), deben utilizarse los ajustes explícitos del tipo de los analizados en los párrafos 7.72–7.115.

8.20 Antes señalamos que, cuando se actualizan las muestras, las posibles diferencias en la calidad promedio de los artículos entre las muestras son tratadas de un modo equivalente a la técnica de ajuste por superposición. La rotación de la muestra con la finalidad de actualizarla entre los cambios de base es una práctica costosa. Si el cambio de base es infrecuente, sin embargo, y si hay una pérdida sustancial de artículos en rubros determinados de productos, puede ser adecuado implementar la rotación de la muestra para estos rubros. Para facilitar esta decisión, existe un sistema de metadatos (que se describe más adelante). La rotación más frecuente de la muestra ayuda al proceso de ajuste por calidad de dos maneras. Primero, la muestra nueva incluirá variedades más nuevas; los reemplazos comparables con ventas importantes tendrán más probabilidades de estar disponibles y los no comparables tendrán una calidad similar, lo cual facilita la realización de ajustes explícitos precisos. Y segundo, dado que la muestra se rotó, habrá menos artículos no disponibles y, por lo tanto, menos necesidad de ajustes por calidad.

8.21 Una extensión natural de la rotación más frecuente de la muestra es la utilización de una fórmula encadenada en la que la muestra se vuelve a seleccionar en cada período. En el capítulo 7, párrafos 7.153–7.158, se esbozaron los principios y los métodos en el contexto de los sectores en los que la renovación de los artículos es rápida. En esta sección se repiten estos principios. De modo similar, en este contexto, pueden utilizarse índices hedónicos (tal como se indica en los párrafos 7.132–7.152) o comparaciones a corto plazo (analizadas en los párrafos 7.159–7.173).

Requerimientos de información para una estrategia de ajustes por calidad

8.22 A partir de lo expuesto, queda claro que la estrategia de ajustes por calidad no solo debe relacionarse con una estrategia respecto de la representatividad de la muestra, sino que también requiere la elaboración de un sistema estadístico de metadatos. Esta no es un área en la que el enfoque global para el índice pueda simplemente describirse, sino que es necesaria una difusión continua de información acerca del mercado, así como un registro y evaluación de los métodos producto por producto.

Sistema estadístico de metadatos

8.23 Los métodos utilizados para estimar los precios ajustados por calidad deben documentarse apropiadamente como parte del sistema estadístico de metadatos. Los metadatos son información descriptiva sistemática acerca del contenido y la organización de los datos que sirven como herramienta para los operadores de sistemas, ayudándolos a recordar qué tareas deben realizar y cómo deben realizarlas. Un objetivo relacionado es capacitar al personal nuevo y enseñarles las rutinas de producción (Sundgren [1993]). Los sistemas de metadatos también ayudan a identificar dónde deben corregirse los métodos corrientes de ajuste por calidad y considerarse métodos alternativos. También pueden satisfacer necesidades de los usuarios. Su forma más antigua y extendida es la utilización de notas al pie de página.

8.24 El aumento considerable del volumen de los datos estadísticos codificados electrónicamente y el aumento concomitante de los metadatos constituyen un argumento a favor de mantener los metadatos codificados de esta manera. Esto aumenta la transparencia de los métodos utilizados y ayuda a que estos se comprendan y tengan continuidad cuando algunos miembros del personal dejan el equipo responsable del IPC y otras personas se incorporan al mencionado equipo. Los cambios en la metodología de ajuste por calidad pueden, por sí mismos, provocar cambios en el índice. Los índices elaborados con procedimientos nuevos deben encadenarse con otros índices ya existentes. El sistema de metadatos debe utilizarse también como una herramienta que colabora con el ajuste por calidad. Dado que gran parte del fundamento para utilizar métodos distintos se relaciona específicamente con las características de los productos en cuestión, los datos también deben tener en cuenta estas características.

8.25 Las agencias de estadística deben realizar un seguimiento de la incidencia de artículos no disponibles en comparación con cada grupo de la clasificación del consumo individual por finalidad (CCIF). Si la incidencia es alta, el seguimiento debe realizarse por clase dentro de cada grupo. Además, si la incidencia es alta, el seguimiento debe realizarse por agregado elemental o por artículos representativos seleccionados dentro de cada grupo, o en el nivel más detallado del sistema. Cuando la incidencia es alta, también debe realizarse un seguimiento de los cocientes de los precios transitoriamente no disponibles, de los reemplazos comparables y de los reemplazos no comparables respecto del número total de precios y los métodos para cada una de estas tres circunstancias a fin de proveer la base de un sistema estadístico de metadatos. La ventaja de un enfoque de arriba hacia abajo es que se ahorran recursos realizando un seguimiento solo en el nivel detallado de los rubros de productos que plantean problemas.

8.26 La información específica de cada producto, como el momento de la aparición de modelos nuevos, las políticas de fijación de precios (especialmente respecto de los meses en los que no ocurrieron cambios) y la popularidad de los modelos y marcas según las distintas fuentes de datos, debe incluirse en los metadatos a medida que se desarrolla el sistema. Si es posible, debe ofrecerse una estimación de la ponderación del producto en cuestión, para que no se asigne un esfuerzo desproporcionado a los productos de ponderación baja. Todo esto redundará en una mayor transparencia en los procedimientos utilizados y permitirá dirigir los esfuerzos hacia donde más se los necesita.

8.27 En el caso de los artículos cuyos niveles de reemplazo son altos, el sistema de metadatos se beneficiará de los contactos entre las agencias de estadística y las organizaciones de estudio de mercado, los minoristas, los productores y las asociaciones comerciales. Estos vínculos permitirán que el personal juzgue con mayor precisión la validez de los supuestos subyacentes a los ajustes por calidad implícitos. Cuando sea posible, debe alentarse al personal a informarse más acerca de las industrias específicas cuyas ponderaciones son relativamente altas y en las que es común el reemplazo.

8.28 El personal de la agencia de estadística debe identificar las características que determinan el precio en cada rubro de productos utilizando regresiones hedónicas, información de investigaciones de mercado, de gerentes de comercios, de asociaciones comerciales y de otras entidades semejantes, y la experiencia de los agentes encargados de recopilar los precios. Esta información será de ayuda para el sistema estadístico de metadatos y será especialmente útil para proveer directrices para la posterior selección de artículos.

8.29 Cuando se utilizan regresiones hedónicas para realizar emparches parciales de precios no disponibles o como índices en sí mismas, debe llevarse un registro de la información acerca de la especificación, los parámetros estimados y las pruebas de diagnóstico de las ecuaciones de la regresión, junto con los datos y las notas respecto de por qué se eligió y utilizó la fórmula final. Esto permitirá que la metodología de las ecuaciones actualizadas posteriores sea un parámetro de referencia y se pruebe en relación con las versiones anteriores.

8.30 El sistema de metadatos ayudará al personal de la oficina de estadística a:

  • – Identificar los rubros de productos con mayores probabilidades de sufrir cambios tecnológicos regulares;

  • – Determinar el ritmo del recambio de modelos y, posiblemente, el momento en que se producen los cambios;

  • – Analizar lo que en el pasado se consideró un reemplazo “comparable” en términos de los factores que distinguen el reemplazo y los artículos viejos;

  • – Determinar si los distintos agentes encargados de recopilar los precios comparten un criterio similar respecto de los reemplazos comparables, y establecer si este criterio es razonable.

8.31 Los estadísticos responsables de los índices de precios pueden tener más confianza en algunos procedimientos de ajustes por calidad que en otros. Cuando se hace un uso extenso de estos procedimientos, puede ser útil registrar, como parte del sistema de metadatos, el grado de confianza que los estadísticos tienen en los procedimientos. De acuerdo con Shapiro y Wilcox (1997b), esto puede concebirse como un intervalo de confianza tradicional: el estadístico puede creer, por ejemplo, con un nivel de confianza del 90%, que el cambio de precios ajustado por calidad es 2% (0,02) con un intervalo de más o menos 0,5% (0,005). Puede señalarse si el intervalo es simétrico, o si es asimétrico, si es positivo o es negativo. De manera alternativa, los estadísticos pueden utilizar un código subjetivo simple en una escala de, por ejemplo, 1 a 5.

Productos nuevos y diferencia entre estos y los cambios de calidad

8.32 Surge así la cuestión de cómo definir los productos nuevos (bienes y servicios) y cómo distinguirlos de los productos cuya calidad cambió. El modelo nuevo de un bien puede proveer más de un conjunto de flujos de servicios ya disponible. Por ejemplo, el modelo nuevo de un automóvil puede distinguirse de los ya existentes por tener un motor más grande. Hay una continuación de un flujo de servicios y de producción, que puede encadenarse al flujo de servicios y a la tecnología de producción de los modelos existentes. Una definición práctica de bien nuevo, en oposición a los cambios de calidad en los modelos existentes actualizados, es que, primero, el bien nuevo no puede vincularse fácilmente a un artículo existente como la continuación de una base de recursos y de un flujo de servicios, debido a su naturaleza misma de “novedad”. Por ejemplo, los alimentos congelados, los hornos de microondas y los teléfonos móviles, si bien son extensiones de flujos de servicios al consumidor ya existentes, tienen una dimensión de servicio completamente nueva. Segundo, tal como se explica más adelante, la mera introducción de los bienes nuevos puede generar un aumento del bienestar para los consumidores. Si el bien nuevo simplemente se agrega al índice, este aumento del bienestar deja de registrarse una vez que se compilan dos precios sucesivos del nuevo bien.

8.33Oi (1997) relaciona el problema de la definición de bienes “nuevos” con el de la definición de monopolio. Si no existe un sustituto cercano, el bien es nuevo. Oi argumenta que las elasticidades-precio cruzadas de los nuevos libros, videos y series de televisión pueden ser bastante pequeñas en algunos casos; su servicio común es ofrecer entretenimiento y, en ese sentido, se parecen. Hausman (1997), por otra parte, concluyó que las elasticidades cruzadas de sustitución eran sustanciales en el caso de las series de televisión nuevas (véase, sin embargo, Bresnahan (1977)). Existen formas nuevas de productos existentes, como juguetes y ropa de moda, que no pueden sustituirse fácilmente por artículos similares y por los que los consumidores estarían dispuestos a pagar una prima o un mayor precio.

8.34Bresnahan (1997, pág. 237) señala que Brandweek computó más de 22.000 introducciones de productos nuevos en Estados Unidos en 1994, y que el propósito de su presentación, como productos diferenciados, no era ser sustitutos exactos de productos existentes, sino ser singulares. Su singularidad es, en muchos casos, la razón fundamental de su lanzamiento. No obstante, la magnitud de los mercados diferenciados convierte en imprácticos la definición y el tratamiento de conceptos como “nuevo”. Oi (1997, pág. 110) establece el caso pragmático: “Nuestra teoría y nuestras estadísticas estarían excesivamente confusas si hubiera que reservar códigos separados para cada producto de Coca Cola o de Kellogg’s”. Más aún, como se indica más adelante, las técnicas para incluir tales productos no son de fácil aplicación. Por lo tanto, vale la pena tener en cuenta el sensato consejo de Oi (1997) de “mantener la cuestión ordenada y clara”.

8.35 La terminología que aquí se adopta es la utilizada por Merkel (2000) para la medición del índice de precios al productor (IPP), pero considerada en el contexto del IPC. Esta terminología distingue entre bienes evolutivos y bienes revolucionarios. Los bienes evolutivos son modelos de reemplazo o suplementarios que continúan proveyendo un flujo de servicios similar pero, posiblemente, de nuevos modos o en diferentes grados. Estos se distinguen de los bienes revolucionarios, que son bienes completamente nuevos no vinculados a un producto existente previamente. Si bien los bienes revolucionarios pueden satisfacer un tipo de necesidad de los consumidores de larga data de una manera novedosa, no se ajustan a ninguna categoría de artículos establecida en el IPC (Armknecht y otros [1997]). Los problemas se asocian a la introducción de bienes nuevos que claramente sean revolucionarios. Esto se debe a la dificultad de que un bien que es único por naturaleza se incorpore a la muestra como reemplazo de un artículo existente. No sería comparable ni podrían hacerse ajustes explícitos a su precio por diferencias de calidad respecto de los bienes existentes. Dado que un artículo nuevo y diferente no está reemplazando un artículo, no cuenta con una ponderación existente. Por lo tanto, para introducirlo se debe ponderar el índice nuevamente.

Incorporación de productos nuevos

8.36 Existen tres problemas principales que se relacionan con la incorporación de bienes nuevos en el IPC. El primer problema es la detección e identificación del bien nuevo; esto se hace más fácil cuando hay vínculos estrechos con investigaciones de mercado y con asociaciones de producción y comerciales. El segundo problema, relacionado con el primero, es la decisión respecto de la necesidad y del momento de la inclusión del nuevo producto. Esto se refiere tanto a la ponderación como a los cambios de precio del bien nuevo. El tercer problema tiene que ver con la incorporación del bienestar inicial que consigue el consumidor a partir del cambio de la tecnología vieja por la nueva.

8.37 Consideremos algunos ejemplos respecto de la elección del momento de la introducción de bienes nuevos. Las ventas de teléfonos móviles eran tan altas en algunos países que su inclusión temprana en el IPC se volvió prioritaria. Sencillamente crecieron, relativamente rápido, de la nada a representar una proporción de las ventas muy alta en su clasificación de productos. Además, sus cambios de precios eran atípicos respecto de otros bienes en su clasificación de productos. Por ser nuevos, podían producirse utilizando insumos y tecnologías muy diferentes de los utilizados para la producción de los teléfonos existentes. Debido a las grandes campañas de comercialización, muchos bienes nuevos logran ventas sustanciales y son objeto de distintivas estrategias de fijación de precios en su lanzamiento. No obstante, para las innovaciones radicales, puede haber un retraso en su incorporación al índice, dado que no pueden definirse dentro de los sistemas de clasificación existentes.

8.38Armknecht y otros (1997) cita el ejemplo de la incorporación de las grabadoras de video en el IPC de Estados Unidos. Las grabadoras de video aparecieron en 1978 con ventas por valor de US$299 millones y un precio minorista promedio estimado en US$1.240. Debido a que la base del IPC se cambiaba cada diez años, las grabadoras de video no se introdujeron hasta 1987, cuando su valor de ventas era US$3.442 millones y su precio promedio había caído a US$486. De este modo, el índice pasó por alto todas las excepcionales variaciones de precios entre 1978 y 1987.

8.39Dulberger (1993) ofrece algunas estimaciones para los IPP de Estados Unidos de los chips de memoria de acceso aleatorio dinámico (DRAM) para computadoras. Dulberger calculó índices de precios para el período entre 1982 y 1988 con diversos retrasos en la introducción de los chips nuevos en el índice. Encadenó los índices de manera de poder introducir, o no, los chips nuevos apenas hubieran estado disponibles por dos años sucesivos. Utilizando un índice de Laspeyres encadenado, obtuvo una caída de 27% si los bienes nuevos se habían introducido sin ningún retraso. Comparativamente, en los casos en que la introducción de los bienes sufría un retraso de 1, 2, 3, 4 y 5 años, las caídas de los índices obtenidos fueron de 26,2%, 24,7%, 19,9%, 7,1% y 1,8%, respectivamente. En todos los casos el índice resultó sesgado a la baja debido al retraso. Berndt y otros (1997) ofrecieron un estudio detallado de una nueva droga contra la úlcera: Tagamet. Descubrieron que las campañas de comercialización del producto previas a su introducción en el mercado tuvieron efectos sustanciales en el precio del producto y en su participación en el mercado. Tal como se esperaba, el precio del fármaco genérico cayó cuando expiró la patente, pero hubo aumentos en el precio del medicamento de marca, dado que los clientes fieles estaban dispuestos a pagar una prima sobre el precio anterior al vencimiento de la patente (Berndt y otros [2003]).

8.40 Si esperamos que un bien nuevo se imponga en el mercado o que se cambie la base del índice para incorporar productos nuevos, y pasamos por alto variaciones de precios inusuales en etapas críticas de los ciclos de vida de los productos, podemos generar errores en la medición de los cambios de precios. Se requiere diseñar estrategias para la identificación temprana de productos nuevos y mecanismos para la incorporación de estos productos, ya sea en el momento de su lanzamiento (cuando este está precedido por campañas de comercialización importantes) o bien inmediatamente después (cuando hay evidencia de aceptación del mercado). Estas estrategias y mecanismos deben formar parte del sistema de metadatos. Esperar que los productos maduren en el mercado puede resultar una política implícita de pasar por alto las muy dispares variaciones de precio que acompañan la introducción de estos productos (Tellis [1988] y Parker [1992]). Esto no significa que los bienes nuevos siempre tendrán cambios de precios diferentes. Merkel (2000) da el ejemplo de las variedades de comidas y bebidas “bajas en calorías”, por lo demás, similares a las variedades originales. Los precios de los productos de “bajas calorías” son muy semejantes a los de los productos originales. La introducción de las variedades de “bajas calorías” solo sirve para expandir el mercado. Si bien es necesario capturar esta expansión cuando se revisan las ponderaciones, pueden utilizarse los cambios de precios de los artículos existentes para capturar los de los artículos de “bajas calorías”.

8.41 El segundo problema relacionado con la medición de los productos nuevos es la incorporación del efecto de estos productos nuevos en el momento de su lanzamiento. El análisis previo se ocupa de la incorporación de los cambios de precios en el índice una vez que se dispone de dos precios sucesivos. Sin embargo, el consumidor obtiene una ganancia si se compara el precio del primero de estos períodos con el precio del período previo a la introducción del producto. Este es un precio hipotético: es decir, es el precio de reserva que, si se introduce en la función de demanda, lleva las cantidades demandadas a cero. Si puede estimarse un sistema de demanda, también puede estimarse un precio de reserva. El precio de reserva virtual se compara con el precio efectivo en el período de la introducción, y esto se utiliza para estimar el excedente generado por la introducción del bien. Si el precio de reserva es relativamente alto, la introducción del bien nuevo redunda, claramente, en un beneficio para el consumidor. No considerar este beneficio, y el cambio del precio sombra al precio efectivo en el período del lanzamiento, es no considerar parte de las variaciones de precios que generan mejoras en el nivel de vida. Por supuesto, si un bien “nuevo” es un sustituto cercano—al precio con el que se lo incorpora al índice—de bienes ya existentes, no se genera ningún excedente del consumidor adicional.

8.42 Cabe señalar que un consumidor puede encontrarse en una zona geográfica en la que no existe un determinado bien o servicio nuevo, como la televisión por cable, un video club o un centro de salud. Por lo tanto, los beneficios de la introducción de un bien nuevo en distintas zonas geográficas aumentarán a lo largo del tiempo a medida que el bien nuevo se vuelva cada vez más accesible. Los beneficios aparecerán una y otra vez para cada sector de la población que se beneficie con el acceso al producto nuevo. En la práctica, las ponderaciones de estos artículos aumentan a medida que se cambia la base del índice o se rota la muestra.

8.43 Los métodos que se esbozan más adelante para la inclusión de bienes sustitutos y nuevos incluyen tanto procedimientos normales del IPC como tratamientos excepcionales. Con respecto a los procedimientos normales, en los párrafos 8.44–8.58 se analiza el cambio de base del índice, la rotación de artículos, la introducción de bienes nuevos como reemplazos de artículos discontinuados en la rotación y una estrategia para tratar el sesgo de los artículos nuevos. Respecto de los tratamientos excepcionales, se describen técnicas que requieren distintos conjuntos de datos. En el capítulo 7 se analizaron los modelos equiparados encadenados y los índices hedónicos en el contexto de los productos que experimentan un rápido recambio de modelos. En los párrafos 8.59–8.60 y en el apéndice 8.2 se estudian los marcos analíticos que analizan el sesgo de los bienes nuevos mediante los precios de reserva y los efectos de sustitución. En el caso de estos enfoques, los requerimientos de datos y de capacitación econométrica son mucho mayores.

Cambio de base y rotación de la muestra

8.44 Un bien nuevo puede introducirse inmediatamente en el índice en el momento del cambio de base de este o cuando se rota toda la muestra o la parte pertinente de la muestra. Si el bien nuevo tiene ventas sustanciales, o si es probable que las tenga, y si no es un reemplazo para un artículo preexistente, o si es probable que obtenga una participación en el mercado mucho mayor o mucho menor que el artículo preexistente al que reemplaza, es necesario renovar las ponderaciones para que esto quede reflejado. Solo se dispone completamente de ponderaciones nuevas cuando se cambia la base, no cuando se rota la muestra. Por lo tanto, habrá un retraso en la inclusión del artículo nuevo en el índice. La magnitud de este retraso dependerá de cuán cercana es la introducción del artículo al siguiente cambio de base y, en general, de la frecuencia con la que se cambia la base del índice. Este análisis del cambio de base se ocupa efectivamente de la utilización de ponderaciones nuevas para el índice. Aun si se cambia la base del índice anualmente y se lo encadena, habrá un retraso hasta el cambio de base anual antes de que puedan asignarse las ponderaciones nuevas, e incluso puede haber además un retraso de seis meses en el muestreo y la compaginación de los resultados de la encuesta para las ponderaciones. Este cambio de base frecuente permite la introducción temprana de los bienes nuevos y es recomendable cuando las ponderaciones no siguen el ritmo de las innovaciones en los productos.

8.45 En el nivel elemental de agregación, el índice de Jevons asigna una ponderación implícita igual a la participación en el gasto a, por ejemplo, cada relativo de precio. El índice de Dutot asigna a cada cambio de precio la ponderación de su precio en relación a la suma de los precios del período base inicial de la comparación (véase el capítulo 7). Si se espera que un rubro de productos experimente innovaciones dinámicas, puede aumentarse la muestra al rotarla, sin cambiar en absoluto la ponderación del grupo. De esta forma, simplemente habría más artículos seleccionados para formar la media aritmética o geométrica del cambio de precio. A medida que aparecen nuevas variedades, pueden sustituirse algunas de las existentes, ya que hay un rango más amplio del que elegir un artículo comparable, o que el procedimiento de ajuste por calidad para los artículos no comparables requiere menos esfuerzo.

8.46 Algunas agencias de estadística rotan los artículos (repiten el muestreo) dentro de los grupos de productos. En estas circunstancias, existe la oportunidad de introducir artículos nuevos dentro de un grupo que ya cuenta con una ponderación. Para esto, es necesario que los artículos se roten alternadamente para los distintos grupos de productos. Los grupos de productos que experimentan cambios rápidos deben rotarse con mayor frecuencia. La incorporación de bienes nuevos mediante la rotación de la muestra permite que algunas de las ponderaciones existentes del grupo de productos se reasignen al bien nuevo. De todas maneras, implícitamente se utiliza el método de superposición para la introducción del bien nuevo de calidad diferente. Se supone que la diferencia en los precios del artículo nuevo y del obsoleto del período donde estos se superponen es igual a su diferencia de calidad. Los supuestos implícitos en estos procedimientos ya se esbozaron y debe analizarse cuán veraces pueden ser. Dado que los artículos evolutivos se definen como continuaciones del flujo de servicios de bienes existentes (y posiblemente en desaparición), el marco hedónico puede ser más apropiado en algunos casos para la utilización del método de superposición. En el capítulo 7 se estudian estos y otros métodos, y también cómo elegir entre ellos.

8.47 En muchos países, el cambio de base no es frecuente y no se lleva a cabo la rotación de la muestra, a pesar de las ventajas que ofrecen ambos métodos. Sin embargo, la rotación frecuente de muestras no debe considerarse una panacea. Se trata de una tarea ardua, especialmente cuando se la realiza en un rango de productos que experimentan cambios rápidos. Incluso la rotación frecuente, por ejemplo, cada cuatro años, puede pasar por alto muchos bienes nuevos. De todos modos, no es necesario que las agencias de estadística esperen que un artículo se vuelva obsoleto para introducir uno nuevo, sino que se puede prevenir la obsolescencia de un artículo viejo y decidir sustituirlo tempranamente por otro nuevo. En algunos rubros de productos, la aparición de un bien nuevo es bien publicitada aún antes de su lanzamiento. En otros rubros, es factible para las agencias de estadística utilizar procedimientos generales para las sustituciones, como se explicó previamente. Un país que carezca de tal estrategia, y en el que la rotación o el cambio de base sean poco frecuentes, estaría expuesto a graves sesgos de productos nuevos.

8.48 Resumen:

  • Un bien nuevo puede tratarse como el de reemplazo de otro existente si la ponderación del artículo viejo refleja adecuadamente las ventas del bien nuevo, y si puede efectuarse a su precio el ajuste por calidad apropiado para encadenarlo con las series de precios viejos existentes.

  • Si el bien nuevo no se ajusta a la estructura preexistente de ponderaciones, puede incluírselo al cambiar la base del índice, aunque, en algunos países, este cambio es poco frecuente.

  • La rotación regular de la muestra provee un medio para reconsiderar formalmente la inclusión de estos artículos; si bien, dado que se la realiza alternadamente, solo se reasignan las ponderaciones que están dentro del grupo de productos, no así las que alcanzan a varios grupos.

  • La sustitución dirigida de la muestra, en oposición a la espera de la rotación de la muestra, puede utilizarse para adelantarse a la aparición de bienes nuevos.

  • Los artículos revolucionarios no se ajustan a estructuras preexistentes de ponderación, sino que obligan a recurrir a medios alternativos.

  • El marco a corto plazo modificado o encadenado descrito en el capítulo 7, párrafos 7.153–7.173, puede ser más apropiado para áreas de productos que sufren un rápido recambio de artículos.

A continuación se analizan los reemplazos dirigidos para los artículos evolutivos y la ampliación dirigida de la muestra para los artículos revolucionarios.

Reemplazos dirigidos y ampliación de la muestra

8.49 Para los bienes evolutivos en rubros de productos en los que el reemplazo y la introducción de estos bienes son rápidos, puede adoptarse una política de reemplazos dirigidos. El criterio, la experiencia, el diálogo con los gerentes de los comercios, las compañías de investigación de mercado y el sistema de metadatos ayudan a identificar estos productos. La selección de reemplazos se dirige a los artículos evolutivos para asegurar que el índice mantenga su representatividad. Si la versión nueva de un producto se diseña como reemplazo de otra existente, si el reemplazo es dirigido, la sustitución puede ser automática. Una vez que se realizó la sustitución, los precios deben ajustarse por las diferencias de calidad utilizando, por ejemplo, el método de superposición, una imputación, una estimación explícita basada en los costos de producción o en los costos de una opción o una regresión hedónica, tal como se analiza en el capítulo 7.

8.50 La gestión de la sustitución dirigida puede tomar distintas formas. Puede incluir instrucciones para los agentes encargados de recopilar los precios, quienes son informados de las configuraciones definidas de un producto, como “alta calidad”, “convencional”, “económico”, “nivel de ingreso al mercado” y “otros” (Lane [2001]). También pueden impartirse instrucciones respecto de las proporciones esperadas de artículos en estos niveles, como, por ejemplo, que 20% del mercado debe ser de “alta calidad”. Esta información debe basarse en datos reales o en el criterio de especialistas. Las configuraciones se revisan, por ejemplo, cada seis meses. Lo que era “alta calidad” al comienzo del período puede ser ahora de “nivel de ingreso al mercado”. Los agentes encargados de recopilar los precios dispondrán de nuevas configuraciones que indiquen cómo deben buscarse los reemplazos y se los dirigirá a reemplazos determinados. De otro modo, el agente encargado de recopilar los precios puede ser responsable de la selección de reemplazos, ya sea a partir de una conversación con los gerentes de los comercios o, si se indica la participación de mercado de las principales marcas, con probabilidad proporcional al tamaño. Por supuesto, existen otras variantes. En estos mercados, el efecto final que se persigue es que se seleccionen los artículos con mayores probabilidades de ser representativos de ventas sustanciales y que esta selección se realice en un estadio temprano. Lo importante es no pasar por alto la aparición de estos artículos y facilitar el ajuste por calidad.

8.51 Es importante subrayar que, al introducirse versiones nuevas de bienes evolutivos, puede cobrarse un precio particularmente alto para sacar provecho de segmentos del mercado dispuestos a pagar una prima por la “novedad” del artículo. Alternativamente, puede cobrarse un precio particularmente bajo en su lanzamiento para ganar aceptación. Luego de un tiempo, los precios pueden cambiar, a medida que el artículo pierde su novedad o adquiere aceptación, o con el lanzamiento de los competidores de productos con mejoras. La sustitución dirigida es importante para asegurar que el IPC capture los aumentos inusuales de precios en el lanzamiento de los productos. También es necesaria para asegurar que la cobertura de artículos gane representatividad. Si bien la sustitución dirigida permite ambas cosas, cabe hacer una advertencia: en el método de superposición, el artículo se introduce bajo el supuesto de que la diferencia de precios entre el artículo viejo y el artículo nuevo es igual a la diferencia en su calidad. Por ejemplo, si se introduce un nuevo tipo de detergente con una acción limpiadora biológica nueva, puede que el consumidor típico esté dispuesto a pagar un precio de 10 contra el precio de 8 del detergente estándar existente. Si no hay una estimación explícita de la utilidad adicional que se deriva de la acción biológica, el método de superposición supone implícitamente que esta vale 2. De todos modos, el precio de lanzamiento puede ser 8 y luego aumentar a 10. En el momento de la superposición, ambos precios serían iguales, ya que no se considera que haya ninguna diferencia de calidad. De hecho, el precio ajustado por calidad estaría bajando; hay una diferencia de calidad de 2, pero la oficina de estadística no puede deducirlo. En general, por lo tanto, cuando existe evidencia de que los artículos se lanzan con precios inusuales y se utiliza el método de superposición, es mejor realizar el reemplazo más tarde, una vez asentado el mercado.

8.52 La sustitución puede no ser apropiada para los bienes revolucionarios. En primer lugar, en ciertos casos no podría definírselos dentro de los sistemas existentes de clasificación. En segundo lugar, una parte significativa de su unicidad puede estar dada en la manera en que se los vende, lo cual obligará a extender la muestra a nuevos canales de venta. En tercer lugar, no habrá artículos ya existentes a los que equiparar estos bienes para realizar los ajustes por calidad a sus precios ya que, por definición, se trata de bienes sustancialmente distintos de los bienes preexistentes. Por último, no se puede asignar una ponderación a los nuevos puntos de venta o artículos.

8.53 Primero, es necesario identificar los bienes nuevos. También en este caso son pertinentes los contactos sugeridos con las compañías de investigación de mercado, los gerentes de puntos de venta y los fabricantes, antes mencionados en relación con la producción de un sistema de metadatos de apoyo. Una vez que se identifican los bienes nuevos, la ampliación de la muestra es apropiada para la introducción de los bienes revolucionarios. Es necesario agregar los bienes revolucionarios a la muestra, adicionándolos a los artículos que la muestra ya posee. Esto puede implicar extender la clasificación, la muestra de puntos de venta y la lista de artículos de los puntos de venta nuevos o ya existentes. Más conflictiva es la elección de los medios para introducir los bienes nuevos.

8.54 Una vez que se dispone de dos precios, debe ser posible encadenar el bien nuevo con otro existente u obsoleto. Así, por supuesto, se pierde el impacto del bien nuevo en su período inicial. Tal como se explicó, sin embargo, la inclusión de estos efectos no es un ejercicio trivial. Consideremos el encadenamiento de un bien que tiene altas probabilidades de ser reemplazado en el mercado por el bien nuevo. Por ejemplo, los precios de un nuevo electrodoméstico pueden evolucionar conforme al índice de precios de electrodomésticos existente hasta el período del encadenamiento, y de acuerdo con los cambios de precios del bien nuevo en los períodos siguientes. Esto crearía una serie de precios separada y adicional para un bien nuevo que amplía la muestra, como se ilustra en el cuadro 8.1. El artículo C es nuevo en el período 2 y no tiene ponderación en el período base. Se supone que su cambio de precio entre los períodos 1 y 2, de existir, sigue el índice global para los productos A y B. Para el período 3 en adelante, se forma una nueva serie de precios encadenada para C, cuyo valor para el período 3 es de 101,40 × 0,985 = 99,88 y para el período 4 es de 101,40 × 0,98 = 99,37. Las nuevas ponderaciones revisadas del período 2 muestran que la ponderación de C es 20% de todos los artículos. El nuevo índice para el período 3 es:

Cuadro 8.1Ejemplo de ampliación de muestra
ProductosPonde

ración

base
Ponde

ración

corregida
Período

1
Período

2
Período

3
Período

4
A0,60,5100,00101,00101,50102,50
B0,40,3100,00102,00102,50103,00
Todos
los artículos0,8100,00101,40101,90102,70
C100,0098,5098,00
C encadenado
0,2100,00101,4099,8899,37
Todos los
artículos (corregidos)100,00101,40101,50102,05

y para el período 4:

8.55 Si C fuera un bien evolutivo que reemplazara a B, no habría necesidad de introducir ponderaciones nuevas ni de ampliar la muestra. El bien revolucionario C no tiene ponderación en el período base; así, el encadenamiento requiere que se revisen al mismo tiempo las ponderaciones. Tanto la selección de la serie con la que se encadenará el artículo nuevo como los grupos de productos seleccionados para la revisión de las ponderaciones requieren cierto criterio. Deben seleccionarse los artículos cuya participación de mercado tiene altas probabilidades de verse afectada por la introducción de un bien nuevo. Si es probable que el bien nuevo sea responsable de una significativa participación en el gasto, ello afectará las ponderaciones de una amplia clase de grupos de productos, y por lo tanto puede ser recomendable realinear todo el procedimiento de ponderación. Por supuesto, estos cambios drásticos pueden ocurrir, especialmente en las industrias de las comunicaciones, y en un más amplio rango de mercados cuando las barreras comerciales son flexibilizadas en las economías menos desarrolladas o cuando se eliminan regulaciones. También la desaparición de bienes que dejan de ser vendidos en una economía requeriría el cambio en las ponderaciones. En este caso, las ponderaciones de estos bienes deben volver a distribuirse. Tal como se señala en el capítulo 7, párrafos 7.132– 7.158, los índices encadenados y hedónicos pueden ser apropiados cuando hay una alta rotación de estos bienes nuevos y obsoletos. El encadenamiento es una extensión del procedimiento mencionado y puede utilizarse para incorporar un bien nuevo tan pronto como esté disponible por dos períodos sucesivos.

8.56 La ampliación de los artículos también puede utilizarse para los bienes evolutivos con probabilidades de representar una gran participación de mercado, sin desplazar a los bienes existentes. Por ejemplo, supongamos que un país tiene una cervecería local y que un convenio de licenciamiento con una cervecería extranjera condujo a la producción conjunta de dos cervezas, con dos marcas distintas. Supongamos que la participación de mercado de la cervecería continúa siendo la misma, pero que un segmento del mercado ahora bebe cerveza extranjera, en lugar de nacional. Los agentes encargados de recopilar los precios pueden tener que realizar una sustitución forzada de una parte de la muestra de cervezas nacionales por otras extranjeras, sin que cambie la ponderación. Esto sería similar a un ajuste de calidad al utilizar un reemplazo no comparable, como se analiza en el capítulo 7, párrafos 7.72–7.115. Alternativamente, la muestra puede ampliarse, dado que existe la preocupación de que una muestra más pequeña de cervezas nacionales no sea ahora suficientemente representativa. El proceso de ampliación puede ser similar al ilustrado en el cuadro 8.1, en donde la nueva cerveza extranjera C representa 20% del mercado. Si la llegada de las cervezas extranjeras desplazara parte del mercado de bebidas alcohólicas, por ejemplo, la revisión de las ponderaciones se extendería a ese grupo de productos. Como se señala en el capítulo 7, párrafos 7.125–7.158, el encadenamiento y los índices hedónicos son apropiados cuando existe un recambio rápido de bienes nuevos y obsoletos. Para poder utilizar el método del encadenamiento, el bien solo debe estar disponible por dos períodos sucesivos para permitir su introducción.

8.57 En algunos casos, se requiere realizar un reemplazo dirigido de puntos de venta evolutivos y revolucionarios. Puede implementarse la ampliación forzada de la muestra de puntos de venta de modo que se incluyan los bienes nuevos disponibles solamente en puntos de venta específicos. Este caso se da especialmente en el sector de los servicios, en el que un servicio nuevo se vende específicamente en determinados puntos de venta específicos, como los “cibercafés” o los minoristas en línea. Los procedimientos son similares a los descritos para los artículos. Por ejemplo, en el caso recién expuesto (cuadro 8.1), en lugar de los productos A, B y C, consideremos C un punto de venta nuevo que se agrega a los puntos de venta A y B. Para formar las ponderaciones revisadas, se requiere alguna estimación de su participación esperada en las ventas.

8.58 El efecto que genera un punto de venta nuevo en el índice depende de cómo se lo incluya, de la naturaleza del mercado y de la reacción de este al punto de venta nuevo. En primer lugar, si un punto de venta nuevo ofrece alguna innovación que induce a algunos consumidores a comprar allí, hay un aumento de la utilidad. Debido al conocimiento imperfecto acerca del punto de venta nuevo o a las distintas preferencias de los diferentes segmentos del mercado, es posible que el viejo punto de venta no cierre. En este caso no hay una necesidad natural de incluir el punto de venta nuevo en el IPC, como ocurre cuando un punto de venta viejo cierra. La apertura de un punto de venta nuevo puede haber sido notada ya por la oficina de estadística. Si se espera que el punto de venta nuevo tenga ventas sustanciales, puede ampliarse la muestra. Puede encadenarse con el índice de la misma manera que el artículo C. Esta metodología no incluiría el aumento del bienestar de los consumidores surgido del carácter distintivo del punto de venta (Trajtenberg [1989]), ya que las comparaciones de precios solo se realizan una vez que este nuevo punto fue incorporado. El efecto de bienestar inicial se da entre el período anterior a su existencia y el período de su introducción. En segundo lugar, todos los demás puntos de venta pueden bajar sus precios ajustados por calidad para igualarse con los del punto de venta nuevo. De este modo, el IPC capturaría la caída en los precios y el aumento de la utilidad que surgen de la tecnología del punto de venta nuevo. Por último, pueden aparecer puntos de venta que ofrezcan un rango más amplio de opciones en lo que respecta a bienes y servicios, lo que es valorado por los consumidores y, por lo tanto, constituiría una mejora en el nivel de vida mediante un aumento de la utilidad. La metodología actual del IPC no permite valuar estos aumentos (Shapiro y Wilcox [1997a]).

Precios de reserva

8.59 Shapiro y Wilcox (1997a, pág. 144) expresaron su preocupación por:

… el artículo nuevo infrecuente que provee servicios radicalmente distintos de todos los disponibles previamente. Por ejemplo, incluso la primera generación de computadoras personales permitió a los consumidores realizar tareas que antes habrían tenido costos prohibitivos. Este problema solo puede solucionarse estimando la ganancia del consumidor generada por la introducción de cada artículo nuevo. Hausman (1994) [reeditado como Hausman (1997)] sostiene que esto requiere realizar un modelo explícito de la demanda para cada artículo nuevo. Si bien elaborar modelos explícitos de la demanda puede ser de dudosa practicidad para ser implementado ampliamente en el IPC, su aplicación estratégica en unos pocos casos seleccionados puede ser valiosa.

8.60 Se sabe que los medios técnicos para realizar estas estimaciones superan las posibilidades prácticas de las agencias de estadística. Más inquietante es la proposición de que la inclusión de estos efectos abarque desde los bienes nuevos revolucionarios a la gran cantidad de bienes evolutivos, como los nuevos cereales para desayuno. El apéndice 8.2 ofrece algunos detalles acerca de un enfoque de Laspeyres generalizado que toma en cuenta la sustitución entre los modelos nuevos y los viejos. Sin embargo, dada la complejidad de los sistemas de estimación involucrados, este manual concibe un enfoque pragmático que, inicialmente, excluye estos efectos.

Resumen

8.61 La necesidad de considerar el espacio muestral de los artículos seleccionados por la metodología de números índice y de los bienes nuevos surge de una preocupación real respecto de la naturaleza dinámica de los mercados modernos. Los bienes nuevos y los cambios de calidad no son en absoluto un fenómeno nuevo. Tal como sostiene Triplett (1999), no se ha demostrado que la velocidad del desarrollo y de la introducción de productos nuevos sea mucho mayor hoy que en el pasado. Sin embargo, sí se acepta que el número de productos nuevos y sus variedades es sustancialmente mayor que antes. La tecnología informática ofrece medios efectivos en función de los costos para recopilar y analizar vastos conjuntos de datos. En el capítulo 6 se estudia la utilización de computadoras de mano para capturar datos y la disponibilidad de lectura de datos de código de barras. Para manipular estos datos adecuadamente, es necesario considerar aspectos que exceden los habituales respecto del universo de intersección estático que enfatizan las muestras equiparadas. El apéndice 8.1 de este capítulo esboza estas cuestiones relativas al muestreo.

8.62 Deben tenerse en cuenta los siguientes puntos:

  • La utilización del método de modelos equiparados ofrece muchas ventajas en los casos en los que no hay grandes cambios de calidad ni del rango de los bienes disponibles. El método de modelos equiparados compara productos semejantes de puntos de venta semejantes.

  • Los sistemas estadísticos de metadatos son necesarios para ayudar a identificar los rubros de productos en los que la equiparación no encuentra muchos obstáculos y para concentrar la atención en los rubros más conflictivos. Estos sistemas enseñan cómo recopilar y proveer la información que simplificará los ajustes de calidad, brindan transparencia a los métodos y facilitan la capacitación.

  • En los casos en los que la rotación de artículos es tan veloz que inmediatamente da lugar a un serio agotamiento de la muestra, no puede esperarse que los reemplazos la restituyan. Se requiere utilizar mecanismos alternativos, que utilicen el universo doble de artículos o extraigan la muestra del mismo en cada período. Entre estos mecanismos se cuentan las formulaciones encadenadas y los índices hedónicos, tal como se analiza en el capítulo 7, párrafos 7.125–7.158.

  • Algunos bienes nuevos pueden tratarse como evolutivos e incorporarse utilizando reemplazos no comparables con los ajustes por calidad que correspondan. El momento del reemplazo es crítico tanto para la eficacia del ajuste por calidad como para la representatividad del índice.

  • Las instrucciones para los agentes encargados de recopilar los precios respecto de la selección de reemplazos son de gran importancia, dado que estos también influyen en la representatividad del índice. El reemplazo de artículos obsoletos por otros recién introducidos genera, por su parte, dificultades para realizar los ajustes por calidad, mientras que su reemplazo por artículos similares genera problemas en relación con la representatividad.

  • La rotación de la muestra es una forma extrema de la utilización de reemplazos, y constituye un mecanismo de actualización de la muestra y, por lo tanto, de aumento de la representatividad. Sin embargo, también implica la posibilidad de que aparezca un sesgo, al no cumplirse los supuestos implícitos que subyacen al procedimiento de superposición que tiene por fin realizar el ajuste por calidad.

  • Los bienes revolucionarios pueden requerir que se aumente la muestra para incluir nuevas series de precios y nuevos procedimientos de ponderación. La clasificación de bienes nuevos según su naturaleza evolutiva o revolucionaria está relacionada con la estrategia para su introducción, su reemplazo dirigido (sustitución) y el aumento de la muestra.

  • Ninguno de estos procedimientos captura el aumento inicial en el bienestar del consumidor surgido de los artículos nuevos ni la pérdida de bienestar surgida de la desaparición de artículos. Las estimaciones econométricas de los precios de reserva ofrecen un enfoque teóricamente apropiado, aunque complejo en la práctica.

Apéndice 8.1 Aparición y desaparición de productos o puntos de venta

1. En capítulos anteriores, se aceptó el supuesto de que la cantidad objetivo para realizar la estimación puede definirse en términos de un conjunto fijo de productos. En este apéndice analizamos las complicaciones que surgen del cambio permanente de productos y puntos de venta. En muchas industrias, este cambio es acelerado. Por lo tanto, el muestreo para estimar los cambios de precios es un problema de carácter dinámico, no estático. De algún modo, los precios de los productos nuevos y los precios en nuevos puntos de venta deben compararse con los precios viejos. Cualesquiera sean los métodos y procedimientos utilizados en un índice de precios para tratar estos cambios dinámicos, en última instancia todos ellos estimarán explícita o implícitamente este universo dinámico.

Representación del cambio en el índice de precios

2. Desde la perspectiva de la selección de la muestra, existen tres formas de tratar los cambios dinámicos en el universo de agregados elementales (Dalén [1998a]), en el que las variedades y los puntos de venta entran y salen:

  • – Repitiendo el muestreo de todo agregado elemental en determinados momentos.

  • – Realizando reemplazos uno a uno de cada variedad o punto de venta.

  • – Agregando y eliminando puntos de observación particulares (artículos en puntos de venta) dentro de un eslabón del índice.

Rotación de la muestra

3. Repetir el muestreo implica reconsiderar la muestra vieja como un todo para volverla representativa del universo en un período posterior. Esto no significa necesariamente que todas o casi todas las unidades de la muestra deban cambiarse, sino que se debe evaluar nuevamente la representatividad del total de la muestra y llevar a cabo los cambios apropiados. Los métodos utilizados para repetir el muestreo pueden ser cualquiera de los utilizados para el muestreo inicial. En el caso del muestreo probabilístico, cada unidad del universo en el período posterior, de ser incluida en la muestra, debe contar con una probabilidad distinta de cero e igual a su participación de mercado relativa.

4. Tradicionalmente, la repetición del muestreo (o rotación de la muestra) se combina con el método de superposición explicado en el capítulo 7, párrafos 7.45–7.52. La superposición es un procedimiento similar al utilizado al combinar dos eslabones en los índices encadenados. El primer período para el que se utiliza la muestra nueva es también el último período para el que se utiliza la muestra anterior. De este modo, la estimación del cambio de precio siempre se basa en una sola muestra: la muestra vieja hasta el período de superposición y la muestra nueva a partir del período de superposición (véase a continuación). La repetición del muestreo es el único método totalmente efectivo para mantener la representatividad de la muestra. De existir los recursos necesarios, el muestreo debe repetirse con frecuencia. La frecuencia apropiada, por supuesto, depende de la velocidad del cambio en cada grupo de productos. Este método, adicionalmente, se apoya en el supuesto de que las diferencias de precios entre los artículos viejos y los nuevos son estimaciones apropiadas de las diferencias de calidad. Llevada al extremo, la repetición del muestreo equivale a elaborar una muestra nueva en cada período y comparar el precio promedio entre las muestras, en lugar del procedimiento usual de promediar los cambios de precios para las muestras equiparadas. Si bien la repetición del muestreo tiene sentido desde el punto de vista de la representatividad, de llevarse a cabo en cada período se agravaría el problema del ajuste por calidad debido a que implica un procedimiento implícito de este tipo de ajuste. Por este motivo, no se recomienda esta práctica.

Reemplazos

5. Un reemplazo puede definirse como el sucesor individual de un producto muestreado que, o bien desapareció completamente del mercado, o bien perdió su participación en el mercado total o en un punto de venta específico. Los criterios para seleccionar los reemplazos pueden diferir significativamente. En primer lugar, debe considerarse cuándo realizar el reemplazo. La práctica usual es hacerlo cuando el artículo desaparece completamente del mercado o cuando su participación en las ventas se reduce significativamente. Otra regla posible, pero menos utilizada, es reemplazar un artículo cuando otra variedad dentro del mismo grupo o dentro de la definición representativa del artículo resulta más vendida, incluso si la variedad vieja continúa vendiéndose en grandes cantidades.

6. La segunda cuestión es cómo seleccionar el artículo de reemplazo. Si la regla para la selección inicial fue “el más vendido” o con probabilidad proporcional al tamaño (de las ventas), entonces la regla de reemplazo puede seguir el mismo criterio de selección. Como alternativa, el reemplazo puede ser el artículo “más semejante” al artículo viejo. La ventaja de la regla del “más vendido” es que obtiene una mayor representatividad. La ventaja de la regla del “más semejante” es que, al menos superficialmente, puede reducir el problema del ajuste por calidad.

7. Es importante comprender que, en las condiciones actuales, los reemplazos no pueden representar adecuadamente a los artículos nuevos que aparecen en el mercado. Esto se debe a que el reemplazo se realiza no cuando aparece algo nuevo, sino cuando desaparece o mengua la importancia de algo viejo. Por ejemplo, si el rango de variedades de un determinado grupo está creciendo, el muestreo solo puede representar este crecimiento directamente a partir del conjunto de variedades nuevas, es decir, mediante la repetición del muestreo.

Adiciones y eliminaciones

8. Es posible agregar un nuevo punto de observación a un agregado elemental dentro del eslabón de un índice. Por ejemplo, si se introduce una marca o modelo nuevo de un bien duradero sin reemplazar ningún modelo viejo en particular, es conveniente agregarlo a la muestra a partir del momento de su introducción. Debe imputarse un precio de referencia para que el sistema del índice incluya esta nueva observación. Una manera práctica de hacer esto es utilizar el cociente del precio del artículo nuevo en el mes de su introducción respecto del promedio de los precios de todos los demás artículos del agregado elemental desde el período de referencia hasta el mes de la introducción. De este modo, el efecto del artículo nuevo en el índice de los meses anteriores a su introducción será neutral.

9. De modo similar, si un artículo desaparece, puede simplemente eliminarse de la muestra sin introducir un reemplazo. Así, puede computarse el cambio de precio de los artículos restantes. De no tomarse otras medidas, esto significa que el cambio de precio del artículo eliminado, que se registró hasta el mes anterior a su eliminación, no será considerado a partir de ese momento. Según las circunstancias de cada grupo de productos, esto puede o no ser deseable.

Formulación de un objetivo operacional en un universo dinámico

10. Un enfoque riguroso de la estimación estadística requiere una estrategia de estimación del índice. Esta estrategia incluye tanto el objetivo operacional de la medición como la estrategia de muestreo (diseño y estimador) necesarios para estimar este objetivo. Esta estrategia debe constar de los siguientes componentes:

  • – Una definición del universo de transacciones o de puntos de observación (por lo general, una variedad de productos en un punto de venta) en cada uno de los dos períodos entre los que se desea estimar el cambio de precio.

  • – Una lista de todas las variables definidas para estas unidades. Deben incluirse los precios y las cantidades (el número de unidades vendidas a cada precio), pero también todas las características pertinentes determinantes de los precios de los productos (y, posiblemente, también las características relevantes de los puntos de venta). Esto forma la base de precios.

  • – El algoritmo objetivo (la fórmula del índice) que combina los valores de las variables definidas para los puntos de observación del universo definido en un solo valor.

  • – Los procedimientos utilizados para el muestreo inicial de artículos y puntos de venta del universo definido.

  • – Los procedimientos utilizados dentro del lapso temporal para realizar reemplazos, rotar la muestra y agregar o eliminar observaciones.

  • – El algoritmo de estimación (la fórmula del índice) aplicado a la muestra a efectos de minimizar el error esperado de la estimación muestral comparada con el algoritmo objetivo. En principio, la estimación debe considerar todos los procedimientos llevados a cabo en las situaciones de reemplazo y de rotación de la muestra, incluso los procedimientos de ajuste por calidad.

11. Debido a su complejidad, en la práctica, la rigurosa estrategia expuesta no suele utilizarse en la elaboración del índice. De todas maneras, en los párrafos 8.23–8.31 se trata el sistema (estadístico de metadatos) de información asociada. A continuación se presentan algunos comentarios acerca de estas estrategias posibles.

Sistema de agregación de dos niveles

12. Un punto de partida en el análisis del objetivo de la estimación de un índice de precios a partir de una muestra extraída de un universo dinámico es la estructuración en dos niveles del universo de artículos y puntos de venta considerados dentro del alcance del índice de precios. Estos niveles son:

  • El nivel agregado: en este nivel existe una estructura fija de los grupos de productos h = 1, …, H (o, en algunos casos, una estructura fija cruzada de los grupos de artículos según región y tipos de punto de venta) dentro de cada eslabón del índice. En términos de la actualización del universo de artículos, los bienes y servicios nuevos se definirían como grupos nuevos en el nivel agregado y solo se incluirían en el índice en conexión con un nuevo eslabón.

  • El nivel elemental: en este nivel, el objetivo es capturar las propiedades del universo cambiante en el índice mediante la comparación de artículos viejos y nuevos. La microcomparación entre el período s y el período t debe definirse de modo de contemplar los productos o puntos de venta nuevos que entran al mercado y los productos o puntos de venta viejos que desaparecen del mercado.

13. El punto de partida usual para los tres enfoques alternativos en el nivel elemental que aquí se ofrecen es un índice canasta desde el período s hasta el período t en el nivel del agregado:

Las cantidades, Qh, son para h = 1 … H grupos de artículos de cualquier período, o funciones de cantidades de varios períodos, por ejemplo, una media simétrica de los períodos base y corriente s y t. Algunos casos especiales de este índice de canasta son los índices de precios de Laspeyres (Qh=Qhs), de Paasche (Qh=Qht), de Edgeworth (Qh=(Qhs+Qht)/2) y de Walsh (Qh=[Qhs+Qht]1/2), expuestos en los capítulos 1517. Las formulaciones alternativas para la estrategia de estimación del nivel elemental dependen de la definición de Ihst. Otro punto de partida común es el de definir como Ωhu al conjunto de artículos o puntos de venta que pertenecen a h en el período u (= s o t). Se introduce el concepto de punto de observación, por lo general un artículo estrictamente especificado en un punto de venta específico. Para cada punto de observación jΩhu, hay un precio pju una cantidad vendida qju. A partir de la definición de Ihst, existen tres posibilidades para definir el objetivo operacional.

Universo de intersección

14. El índice elemental se define a partir del universo de intersección, es decir, tomando solo los puntos de observación que existen tanto en s como en t. Este índice también puede llamarse índice de las unidades idénticas. Es equivalente a comenzar con los puntos de observación existentes en s y luego abandonar (eliminar) los puntos que faltan o desaparecen. Un ejemplo de este índice es:

El universo de intersección disminuye sucesivamente a lo largo del tiempo, a medida que se encuentran cada vez menos artículos disponibles para cada comparación a largo plazo entre s y t, s y t + 1, s y t + 2, etc., hasta que, tarde o temprano, se vacía completamente. Una ventaja del universo de intersección es que, por definición, no se utilizan reemplazos, y, por lo tanto, en condiciones normales, tampoco ajustes por calidad. Si el índice de unidades idénticas se combina con un encadenamiento del índice corto, y a esto le sigue una repetición del muestreo en un período posterior, el muestreo a partir del universo de intersección constituye una estrategia perfectamente razonable, siempre que sea válido el supuesto implícito en el procedimiento de superposición, es decir, que las diferencias de precio de ese momento reflejan las diferencias de calidad.

Universo doble

15. El enfoque opuesto al del universo de intersección es considerar Phs y Pht como precios promedios establecidos a partir de dos universos definidos separadamente en los dos períodos. Así, un universo doble puede considerarse el objetivo operacional de la medición: un universo en el período s y otro en el período t. Esto parece una manera natural de definir el objetivo, dado que ambos períodos deben tener el mismo status y todos los productos que existen en cualquiera de ellos deben tomarse en cuenta. La dificultad de este enfoque reside en que rara vez son comparables los dos universos en términos de calidad. El índice debe someterse a algún tipo de ajuste por cambio de la calidad promedio. La definición natural de los precios promedio en este enfoque se basa en los valores unitarios. Esto lleva a la siguiente definición de índice de valores unitarios ajustado por calidad:

en donde ghst es el cambio de calidad promedio en h (también interpretable como un índice de calidad), que, por supuesto, debe definirse con más precisión. Por ejemplo, ghst puede considerarse un procedimiento de ajuste hedónico, en el que las características se mantienen constantes. La ecuación (A8.3) se analizó en el capítulo 7, párrafos 7.142–7.149, como parte de los índices de Laspeyres, Paasche, Fisher y Törnqvist (en oposición a los de valores unitarios), en una forma que incluye los ajustes por calidad hedónicos explícitos, ghst. Este objetivo operacional es ventajoso para los productos cuyas variedades rotan rápidamente pero cuya calidad promedio cambia con lentitud, o para los que pueden realizarse estimaciones confiables de los cambios de calidad. El método del artículo representativo comúnmente utilizado no es compatible con un objetivo de universo doble. Implícitamente, se concentra en unidades de muestreo primarias preseleccionadas utilizadas tanto para el período s como para el período t.

Universo de reemplazo

16. Ni el muestreo a partir del universo de intersección ni el muestreo a partir del universo doble reflejan demasiado las prácticas usuales utilizadas en la elaboración de los índices de precios. El método de muestreo más comúnmente utilizado en la práctica—el método del artículo representativo combinado con reemplazos uno a uno—precisa una racionalización en términos de los objetivos operacionales que difiera de estas alternativas. En esta sección, se analiza esta racionalización del muestreo a partir de un universo de reemplazo.

17. Para cada jΩhs y jΩht definimos artículos de reemplazo ajΩht cuyos precios reemplazan los de j en la fórmula. Obviamente, para jΩhs y jΩht, aj = j. Además del reemplazo, se incluye un cambio de calidad de j a aj. Esto da lugar a un factor de ajuste por calidad gj, interpretado como el factor por el que debe multiplicarse pjs para que al consumidor le sea indiferente consumir j o aj a los precios pjs para que al consumidor le sea indiferente consumir j o aj a los precios pjs o pajt:.

18. Este paso hacia una utilización operacional de la fórmula requiere, en primer lugar, una definición de gj, que es posible si se utiliza una regresión hedónica tal como se la describe en el capítulo 7, párrafos 7.132–7.152. En segundo lugar, es necesario definir aj. Un procedimiento natural es utilizar una función de diferencia entre j y aj. Para esta función, se introduce la notación d(j, aj). El procedimiento comúnmente utilizado para elegir el artículo más similar en los casos de reemplazo ahora corresponde a la minimización de esta función de diferencia. Sin embargo, se requieren algunas especificaciones más. ¿Cuándo debe llevarse a cabo el reemplazo definido? En la práctica, el reemplazo debe realizarse cuando la primera variedad elegida deja de ser representativa. Matemáticamente, esto puede definirse de la siguiente manera: el punto de observación j debe reemplazarse en el primer período en el que qjt<cqjs, donde c es una constante elegida adecuadamente entre 0 y 1 (los artículos estacionales exigen modificar este criterio). De este modo, la elección del punto de reemplazo se ve regida por una regla tal que aj deba elegirse de modo que d(j, aj) sea minimizado para j. Dado que debe asignarse mayor prioridad a puntos de observación importantes en términos de cantidad o valor, esta definición puede modificarse, por ejemplo: aj debe elegirse de modo que d(j,aj)/qajt sea minimizado para j. Por supuesto, pueden elegirse en su lugar otras funciones de d(.) y qajt.

19. La función de diferencia debe especificarse; podría depender del grupo de artículos h. En general, debe ser algún tipo de métrica definida según el conjunto de características del producto y del punto de venta en cuestión. Por ejemplo, puede darse prioridad a la diferencia respecto del “mismo punto de venta” o bien del “mismo producto”, conceptos que podrían introducirse fácilmente en esa métrica. Más complicada es la inclusión de la mayor cantidad posible de puntos nuevos en Ωht en la definición del índice, para asegurar así la representatividad de la muestra. Según las definiciones expuestas, el mismo punto nuevo puede reemplazar a muchos predecesores, y, al mismo tiempo, puede haber muchos puntos nuevos que no sean muestreados a menos que exista la necesidad de realizar un reemplazo. Esta deficiencia del universo de reemplazo es un rasgo inherente al método de reemplazo. El método de reemplazo está diseñado para mantener solamente la representatividad de la muestra vieja, no la de la muestra nueva.

Apéndice 8.2 Bienes nuevos y sustitución

1. Un enfoque alternativo en la estimación del efecto de la introducción de bienes nuevos es tratar a los bienes nuevos como un caso especial de sustitución. En cada período, dado el conjunto de precios, el consumidor decide qué consumir. Las ventas relativas de cada artículo vendido pueden cambiar a lo largo del tiempo. Los consumidores pueden decidir consumir menos de un artículo existente y más de otro, o sustituir el consumo de un artículo existente viejo por el de uno nuevo que antes no estaba disponible, o discontinuar el consumo de un artículo existente y sustituirlo por el consumo de un artículo existente o nuevo. Estos cambios suelen darse a partir de cambios en los precios relativos. En muchos casos, la “decisión” del consumidor está atada a la del productor o minorista, ya que algunos artículos dejan de producirse o de venderse para dar paso a otros artículos nuevos. Estas sustituciones entre artículos se dan tanto entre los bienes radicalmente nuevos como entre modelos nuevos de bienes existentes. En la teoría económica, la elasticidad de sustitución, denominada σ, es una medida del cambio en la cantidad, por ejemplo, del artículo i en relación con el artículo j, que tendría lugar a partir de un cambio unitario en el precio del artículo i en relación con el precio del artículo j. Un valor de cero implica que un cambio en el precio no provocaría ninguna sustitución entre el gasto en los artículos y σ > 1 implica que el cambio en el consumo que resultaría de la sustitución de artículos sería positivo: vale la pena el cambio.

2. De manera intuitiva, si σ es conocido, y también es conocida la magnitud de las sustituciones en términos de sus participaciones en el gasto, pueden derivarse las estimaciones del cambio de precio subyacente que provocó la sustitución. Esto se aplica tanto a la sustitución entre artículos existentes como a la sustitución entre artículos existentes, discontinuados y nuevos. Shapiro y Wilcox (1997b) proponen el marco para operacionalizar esta intuición para los usos del IPC (véanse también Lloyd [1975] y Moulton [1996a]), mediante el que la formulación usual de Laspeyres se generaliza para incluir la elasticidad (de la demanda) de sustitución:

en donde w0 son las participaciones en el gasto en el período base y la sumatoria se realiza con los artículos equiparados disponibles en ambos períodos. La corrección, utilizando σ, incorpora un efecto de sustitución en la fórmula básica de Laspeyres. Si σ = 0, la fórmula es la tradicional de Laspeyres. A medida que σ↓1, la fórmula tiende hacia una media geométrica ponderada del período base. Para utilizar esta formulación a fin de generalizar entre los artículos de la sumatoria, debe aplicarse la siguiente restricción: para cualquier par de artículos, la elasticidad de sustitución debe ser la misma. Además, la elasticidad de sustitución debe mantenerse constante a lo largo del tiempo. A estas formas se las denomina funciones de elasticidad de sustitución constante (CES).

3. Feenstra (1994), Feenstra y Shiells (1997) y Balk (2000b) extendieron la sustitución a los artículos discontinuados y nuevos. La ventaja de la ecuación (A8.5) es que, dada una estimación de σ, puede medirse en tiempo real un índice del costo de vida que incluya una estimación de los efectos de sustitución. De esto se deduce directamente la incorporación de los efectos de los artículos nuevos y discontinuados. Otros marcos para la inclusión de los efectos de sustitución (analizados en el capítulo 17) requieren datos del gasto para los períodos base y corriente.

4. Para extender el marco a los artículos nuevos, es necesario saber cómo cambia el gasto entre los artículos nuevos, existentes y discontinuados. Supongamos que λτ es la participación del gasto de los artículos existentes equiparados en el total del período t. El total incluye los artículos existentes y los nuevos, de modo que 1 – λτ es la participación de los artículos nuevos en el período t. De modo similar, 1 – λ° es la participación en el gasto de los artículos viejos discontinuados en el período 0. El índice de Laspeyres generalizado, que incluye la sustitución entre artículos existentes, viejos y nuevos, está dado por:

Tal como el índice de Laspeyres usual, solo requiere los precios relativos, las ponderaciones del período base, el cociente de las participaciones en el gasto y una estimación de la elasticidad de sustitución. Este índice puede derivarse de varias maneras alternativas, tales como los índices generalizados, de Paasche, de Fisher o de Sato-Vartia.

5. Si bien la fórmula expresada más arriba resulta intuitiva, Balk (2000b) ofrece su correspondencia formal con el índice de precios al consumidor definido por la teoría económica. De Haan (2001) demuestra cómo el equivalente de Fisher puede derivarse de una descomposición del índice de Fisher cuando hay bienes nuevos y en desaparición. Las derivaciones muestran que el marco requiere que σ > 1, factor que llevó a Balk (2000b) a abogar por su utilización en la agregación de índices de nivel inferior, en donde esta condición es más probable. Los problemas restantes son la estimación de σ, la disponibilidad de datos acerca de las participaciones corrientes en el gasto y la validez de la constante σ. También hay algunas cuestiones conceptuales. Los aumentos en la utilidad se consideran el resultado de aumentos en el atractivo de los artículos incluidos en la agregación mencionada. Si estos artículos mejoran, la utilidad aumenta. De todos modos, hay otros bienes que quedan fuera de la agregación o del sistema de ecuaciones de demanda. El deterioro de estos bienes lleva a aumentos en el atractivo de los artículos incluidos y a caídas de la utilidad. Por ejemplo, si un consumidor comienza a utilizar un servicio de transporte privado como resultado de un deterioro del transporte público, esto no debe medirse como un aumento del bienestar provocado por mejoras en el servicio de transporte privado, aun si el flujo del gasto en la ecuación (A8.6) se mueve en esa dirección (Nevo [2001]).

6. La estimación directa de σ requiere una considerable pericia econométrica. Esto la deja fuera de la elaboración de rutina de números índice (véase Hausman [1997]). Balk (2000b) muestra cómo podría funcionar una rutina numérica alternativa. De Haan (2001) utiliza datos escaneados para aplicar la metodología a un índice de Fisher generalizado. De Haan aplicó la rutina de Balk a nueve grupos de productos, utilizando datos del IPC de los Países Bajos, y obtuvo valores de σ que excedían la unidad. Recomendó la utilización de índices encadenados para maximizar la equiparación de artículos en curso, principio que se estudió en el capítulo 7, párrafos 7.153–7.158. De Haan (2001) encontró discrepancias importantes entre el índice de Fisher ordinario y el generalizado para al menos seis de los productos, argumentando en favor de la necesidad de incorporar los efectos de los bienes nuevos (véase también Opperdoes [2001]). Además, demostró cuán sensible es el procedimiento a la selección de σ: para una participación en el gasto corriente en artículos nuevos de 4,8%, y dado que σ = 1,2, un índice del tipo de Paasche que incluye bienes nuevos sería 93% menor que el cambio de precios de Paasche solamente para los artículos en curso. Para σ = 5,0 y la misma participación en el gasto, la discrepancia cae a 34,1%. Para valores muy elevados, por ejemplo, σ > 100, ambos índices resultan relativamente cercanos. En estos casos, los bienes son casi idénticos, y son casi perfectamente sustituibles; un cambio por un bien nuevo tendría un efecto reducido, dado que el bien nuevo y el existente tendrían precios similares.

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