Chapter

Introducción

Author(s):
International Monetary Fund
Published Date:
January 2008
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Pensado sobre todo en función de las necesidades de los economistas y los compiladores de estadísticas, este folleto describe de manera concisa los principios que sustentan los cuatro principales grupos de estadísticas macroeconómicas considerados como un sistema integrado: las cuentas nacionales, la balanza de pagos y la posición de inversión internacional, las estadísticas monetarias y financieras, y las estadísticas de las finanzas públicas. Para ilustrar la relación entre estos grupos, el folleto aborda las estadísticas sobre transacciones, los datos sobre saldos (de activos y pasivos) y las vinculaciones entre saldos y transacciones, así como algunas series estadísticas económicas que están estrechamente relacionadas con dichas cuentas.

El folleto también tiene en cuenta la evolución de las normas de compilación de estadísticas macroeconómicas. Las normas aplicadas en los cuatro ámbitos principales fueron revisadas tras la publicación del Sistema de Cuentas Nacionales 1993 (SCN 1993)1, que constituye el marco conceptual general de todas las estadísticas macroeconómicas. Gracias al SCN 1993 hubo dos mejoras importantes: la integración total de saldos (balances) y flujos, y la elaboración de conjuntos completos de cuentas que abarcan la producción, el ingreso, el consumo, el ahorro, la inversión y las actividades financieras de sectores de la economía así como de la economía en su conjunto.

En el momento en que el SCN 1993 salió a la luz, el FMI revisó la metodología sobre las estadísticas de la balanza de pagos, ampliándolas con el objeto de incluir la posición de inversión internacional, y publicó la quinta edición del Manual de Balanza de Pagos (MBP5) (FMI, 1993). Posteriormente, elaboró una metodología para las estadísticas monetarias y financieras —publicada como Manual de Estadísticas Monetarias y Financieras (MEMF) (FMI, 2000c)— y revisó la metodología de las estadísticas de las finanzas públicas, consignándola en el Manual de estadísticas de finanzas públicas 2001 (MEFP 2001) (FMI, 2001).

Definidas por el FMI en estrecha consulta con expertos nacionales y otros organismos internacionales, todas las normas estadísticas están reconocidas como la norma internacional del sector correspondiente. Aunque han sido armonizadas con el SCN 1993, también están orientadas hacia importantes variables de la política económica que las cuentas nacionales no abarcan, tales como los indicadores del superávit o del déficit de la balanza de pagos, la situación de las finanzas públicas y los indicadores del dinero y del crédito. En este momento se está preparando otra actualización armonizada del SCN 1993 y del MBP5 para dejar reflejadas las nuevas facetas de la actividad y del análisis económico surgidas desde 19932.

En otras palabras, no es que falten normas sobre estadísticas macroeconómicas; el problema es que el lector bien puede sentirse abrumado por el tamaño mismo de los distintos manuales, y a veces por la terminología que en ellos se utiliza. El ánimo de este folleto es, entonces, simplificar muchos conceptos para hacer una exposición amplia del significado y los usos de las estadísticas macroeconómicas. Para familiarizarse de lleno con las normas, deberá remitirse el lector a cada una de las obras.

Una característica importante de estos grupos de estadísticas macro-económicas es que emplean los mismos conceptos básicos. Por lo tanto, antes de pasar a cada una de las principales cuentas macroeconómicas, se describen las características que tienen en común. La última parte está dedicada a la calidad de los datos y las aplicaciones prácticas del marco del SCN 1993.

Características comunes de las estadísticas macroeconómicas

Las estadísticas macroeconómicas tienen una finalidad general —satisfacer las necesidades de las autoridades que deben tomar decisiones— y la mejor manera de cumplirla es a través de estadísticas que sean, en la medida de lo posible, coherentes entre sí. Eso fue lo que llevó al FMI a revisar y armonizar los manuales de la balanza de pagos, las finanzas públicas y las estadísticas monetarias con el SCN 1993.

A continuación se presentan algunas características comunes de las estadísticas macroeconómicas: unidades institucionales y sectores; residencia; saldos (activos/pasivos), flujos económicos, y su integración; reglas contables, y procedimientos de valoración a precio de mercado y conversión.

Unidades institucionales y sectores

El componente básico de las estadísticas macroeconómicas es la unidad institucional. Esta sección describe los dos tipos de unidades y los cinco sectores que las agrupan.

Unidades

Los compiladores de datos nacionales recogen y combinan información sobre las actividades económicas de la unidad institucional. La unidad institucional está definida como una entidad económica que tiene capacidad, por derecho propio, de poseer activos, incurrir pasivos y realizar actividades económicas y transacciones con otras entidades. En otras palabras, es una entidad que puede realizar actividades económicas por cuenta propia, de las que es directamente responsable ante la ley. Concretamente, puede poseer activos y asumir pasivos por cuenta propia. Los compiladores de datos pueden utilizar un grupo de cuentas ya elaborado para la unidad (por ejemplo, un balance) o bien preparar un grupo de cuentas integral.

Las unidades institucionales son de dos tipos: hogares y entidades jurídicas y sociales cuya existencia se reconoce con independencia de las personas u otras entidades que sean sus propietarias o las controlen.

En el primer tipo, a los distintos miembros de un hogar compuesto por varias personas no se los considera unidades institucionales separadas porque poseen numerosos activos mancomunadamente, asumen pasivos mancomunadamente, a menudo agrupan sus ingresos y deciden colectivamente los gastos del hogar como un conjunto.

El segundo tipo abarca corporaciones, unidades del gobierno e instituciones sin fines de lucro. Las corporaciones producen bienes y servicios para el mercado y pueden ser fuente de beneficios para sus propietarios, en tanto que las unidades del gobierno se dedican principalmente a producir bienes y servicios sobre una base no de mercado. Las instituciones sin fines de lucro (ISFL) pueden ser productoras de mercado o ajenas al mercado, pero no pueden ser fuente de beneficios para sus propietarios3. Al igual que las corporaciones, algunas entidades no constituidas en corporación que pertenecen a hogares o unidades del gobierno pueden producir bienes y servicios de mercado. Si llevan un conjunto completo de cuentas o si resulta posible y significativo elaborar un conjunto completo de cuentas, los compiladores las consideran cuasicorporaciones y las tratan como corporaciones.

Sectores

Las unidades institucionales están agrupadas en cinco sectores institucionales de la economía mutuamente excluyentes, de acuerdo con sus respectivas funciones, comportamiento y objetivos económicos:

  • Sector de las corporaciones no financieras.
  • Sector de las corporaciones financieras.
  • Sector gobierno general.
  • Sector de las instituciones sin fines de lucro que sirven a los hogares (ISFLSH).
  • Sector de los hogares.

Los dos sectores de las corporaciones incluyen no solo las corporaciones sino también las cuasicorporaciones y las ISFL que son productoras de mercado. El sector gobierno general abarca las unidades del gobierno general que no están tratadas como cuasicorporaciones y las ISFL ajenas al mercado que son controladas y financiadas principalmente por unidades del gobierno. El sector de las ISFLSH comprende ISFL ajenas al mercado no controladas por el gobierno. Por último, el sector de los hogares incluye los hogares y sus empresas no constituidas como corporación que no están tratadas como cuasicorporaciones.

Residencia

Todas las estadísticas macroeconómicas están relacionadas con una economía, definida de manera tal que abarca todas las unidades institucionales residentes. En esta sección se definen los siguientes términos: 1) residente, 2) no residente, 3) territorio económico y 4) interés económico; asimismo, se describe la relación entre los sectores institucionales y la residencia.

Son residentes las unidades institucionales que tienen un vínculo más estrecho con el territorio económico del país en cuestión que con cualquier otro país. La residencia no se basa en la nacionalidad ni en la moneda de denominación, sino en la ubicación del centro de interés económico de la unidad.

Las unidades que no son residentes de la economía en cuestión son residentes del resto del mundo, y por lo tanto se consideran no residentes.

El territorio económico de un país abarca el territorio geográfico administrado por un gobierno. Dentro de este territorio geográfico, circulan libremente las personas, los bienes y el capital. Dicho territorio abarca el espacio aéreo, las aguas territoriales y la plataforma continental situada bajo aguas internacionales sobre las que el país goza de derechos exclusivos o sobre las que tiene o declara tener jurisdicción en materia de explotación económica. Incluye también enclaves territoriales en el resto del mundo, como embajadas, consulados y bases militares.

En cuanto al interés económico, una unidad institucional tiene un centro de interés económico dentro de un país cuando existe alguna ubicación —vivienda, lugar de producción u otras instalaciones— dentro del territorio económico de ese país desde el cual realiza actividades y transacciones económicas a una escala significativa, sea indefinidamente o durante un plazo de tiempo definido pero prolongado. En la mayoría de los casos se aplica una regla de un año.

¿Cuál es la relación entre los sectores institucionales y la residencia?

En cuanto al sector gobierno general, las unidades del gobierno general de un país, sea cual fuere su nivel (central, estatal, local), se consideran residentes del país —es decir, parte de la economía nacional— aun cuando lleven a cabo actividades en el exterior. Así, las embajadas, consulados, bases militares y otras unidades del gobierno general ubicadas en el extranjero se consideran residentes del país de origen, y lo mismo sucede con los nacionales que están afectados a esas unidades. Por el contrario, las embajadas, consulados, etc. que un gobierno extranjero mantiene en un país determinado son no residentes, como lo es el personal que no fue contratado localmente. De la misma manera, los organismos internacionales cuyos miembros son gobiernos se consideran no residentes del país en el cual están ubicados. Sin embargo, la residencia del personal de un organismo internacional se determina de acuerdo con los criterios aplicados a otros hogares del país.

En cuanto a los dos sectores que incluyen corporaciones, una corporación (pública o privada) es residente de un país (territorio económico) cuando está dedicada allí a la producción en volúmenes significativos o cuando es propietaria de tierras o edificios allí ubicados, aun si la corporación pertenece en su totalidad o en parte a no residentes. Por lo tanto, una sucursal o una filial de una corporación extranjera ubicada en un país determinado se consideran como residentes de ese país. Por el contrario, las sucursales o filiales extranjeras de corporaciones residentes se consideran no residentes. Las empresas offshore son residentes de la economía en la cual están ubicadas, se encuentren o no situadas en zonas especiales exentas de regulación aduanera o de otra clase.

En lo que respecta al sector de los hogares, a veces resulta más difícil clasificar sus unidades como residentes o no residentes. Un hogar es residente de un país cuando mantiene allí una vivienda que es utilizada por los miembros del hogar como su residencia principal. Por lo tanto, las personas que viven en un país con carácter permanente están consideradas residentes aun cuando se encuentren temporalmente en el exterior, en un viaje de placer o de negocios, por ejemplo. Análogamente, las personas que trabajan en el extranjero pero que regresan al hogar tras un período limitado (por ejemplo, los trabajadores migratorios y de frontera) se consideran residentes de la economía en la que mantienen su hogar, aun cuando se ausenten del país durante un período prolongado.

Por el contrario, una persona generalmente deja de ser miembro de un hogar residente cuando trabaja en el extranjero de manera continua durante un año o más. Se considera que la persona cambió de hogar porque la mayor parte de su consumo tiene lugar en el país en el que vive o trabaja, o sea, donde mantiene un centro de interés económico. Los estudiantes se consideran residentes del país de origen independientemente de cuánto tiempo estudien en el exterior, siempre que sigan siendo miembros de su hogar en el país de origen.

Saldos, flujos y cómo integrarlos

Saldos

Los saldos, que constituyen otro elemento característico de las estadísticas macroeconómicas, son magnitudes económicas medidas en un momento determinado. Es decir, representan las posiciones o tenencias de activos y pasivos en un momento determinado. Los activos deben ser propiedad de una unidad institucional que prevé obtener a través de ellos un beneficio económico. El beneficio económico puede provenir del uso de los activos en un proceso de producción (por ejemplo, maquinaria o edificios) o en la generación de ingreso (intereses, dividendos o renta) o la tenencia del activo como depósito de valor.

Los saldos se asientan en el balance (recuadro 1) al comienzo y al final del período contable. Se valoran al precio corriente de mercado el día que se elabora el balance.

Ahondando en los activos (no financieros o financieros) y los pasivos, esta sección contiene ejemplos de activos financieros e ilustra la diferencia entre el saldo total de activos de una unidad y su saldo de pasivos, es decir, el patrimonio neto.

En los sistemas de estadísticas macroeconómicas, los activos se definen como entidades sobre las cuales las unidades institucionales, individual o colectivamente, ejercen derechos de propiedad y de las cuales derivan beneficios económicos a través de su tenencia o utilización durante cierto período.

Los activos pueden ser no financieros (tierras y terrenos, maquinarias y equipos, existencias) o financieros (por lo general, derechos de una unidad frente a otra), en tanto que los pasivos son obligaciones financieras de una unidad frente a otra y, por lo tanto, constituyen la contraparte de los activos financieros.

Los activos no financieros abarcan los activos producidos, como maquinarias y equipos, y los activos no producidos, como tierras y terrenos, y también los activos intangibles, como los programas de informática.

La mayoría de los activos financieros son derechos de una unidad institucional que proporciona a otra unidad institucional recursos que exigen reembolso. La unidad institucional que proporciona los recursos tiene un derecho (activo) y la unidad que debe efectuar el reembolso tiene un pasivo; allí radica la simetría activo/pasivo.

Ejemplos típicos de activos financieros/pasivos son los billetes y monedas (un activo para el tenedor y un pasivo para el banco central), los depósitos (un activo para el depositante y un pasivo para el banco) y los préstamos (un activo para el prestamista y un pasivo para el prestatario). Los valores bursátiles también presentan esa simetría activos financieros/pasivos. Constituye también un activo financiero la propiedad de una empresa a través de las acciones que emite, que son derechos financieros de los propietarios y pasivos de la empresa.

Recuadro 1.El balance

El balance es un estado, elaborado en un momento determinado, que muestra los valores de todos los activos que son propiedad de una unidad institucional, así como de los pasivos de esa unidad. En los asientos contables, los activos figuran del lado izquierdo, y los pasivos, del derecho. La diferencia entre el saldo total de activos y el saldo total de pasivos se denomina patrimonio neto y figura también del lado derecho, tenga signo positivo o negativo. Es posible preparar un balance de los sectores de la economía y de la economía en su conjunto sobre la base de los datos correspondientes a las distintas unidades.

El patrimonio neto de las cuentas macroeconómicas no debe confundirse con el patrimonio neto (total de activos menos total de pasivos) de la contabilidad comercial, que excluye del pasivo el valor de las acciones y otras participaciones de capital. En las cuentas macroeconómicas, la participación de los tenedores de acciones en una corporación se mide a través de las acciones y otras participaciones de capital y figura como pasivo. Como el patrimonio neto excluye todos los pasivos, incluso el valor de las acciones y otras participaciones de capital, una corporación puede tener un patrimonio neto propio que esté separado de la participación agregada de los tenedores de acciones.

El saldo de los activos y pasivos asentados en el balance debe valorarse a precios de mercado. A veces es posible efectuar observaciones directas, como en el caso de los precios cotizados en un mercado bursátil. Cuando la observación directa no es posible, se pueden utilizar los precios de mercado de sucedáneos. En el caso de los activos fijos, los valores del balance a menudo se estiman mediante el método del inventario permanente, según el cual se acumula información sobre las adquisiciones durante muchos años, se hace una revalorización utilizando los índices de precios correspondientes y luego se amortiza con tasas basadas en la vida útil prevista de los activos en cuestión. En el caso de los activos cuya rentabilidad está distribuida a lo largo de un período prolongado, se puede emplear en la estimación el valor actual neto de rentabilidades futuras. La valoración de bienes financieros debe incluir los intereses devengados.

Corresponde señalar también que el balance de cierre de un período es idéntico al balance de apertura del período siguiente. Además, las variaciones de la tenencia de activos y pasivos registradas durante un período contable son completamente imputables a transacciones o a otros flujos económicos (revalorizaciones y otras variaciones del volumen). En otras palabras, el valor de cada activo y pasivo en el balance de cierre es igual al valor en el balance de apertura más transacciones más otros flujos económicos. Esta identidad constituye una compilación y una herramienta analítica de gran utilidad.

Al disponer de un grupo de balances integrados con las cuentas de flujos, los analistas pueden comprobar si las estadísticas son razonables examinando los componentes de la variación del balance de un período a otro. También pueden asumir una perspectiva más amplia al seguir y evaluar los comportamientos y las condiciones económicas. Por ejemplo, al determinar el comportamiento de los hogares, los analistas pueden usar variables de riqueza de las funciones de consumo y ahorro para captar el impacto de esas funciones; es decir, captan los efectos de otros flujos en los activos (tales como las fluctuaciones de precios) y el impacto que estos tienen en las adquisiciones que acostumbran hacer los hogares. Los analistas también necesitan los balances de los hogares para evaluar la distribución de la riqueza y la liquidez.

Los datos del balance sobre el nivel y la composición de los activos tangibles, intangibles y financieros son de considerable interés como indicadores de los recursos económicos de una nación y de la posición de un país como deudor o acreedor externo. Las partes interesadas pueden evaluar los cambios de la estructura de los activos y los pasivos utilizando balances de distintos períodos; por ejemplo, para determinar si los activos de infraestructura están debidamente mantenidos o si la cartera de activos financieros (u obligaciones de deuda) es adecuada. Esa información quizá no salte a la vista con los datos sobre transacciones; además, requiere detalles sobre los saldos de los activos y pasivos en cuestión.

Es probable que la contabilidad de empresas produzca balances distintos de los que surgen de las cuentas macroeconómicas, por las siguientes razones:

  • Las empresas suelen valorar los artículos al costo histórico, no a los precios corrientes de mercado.
  • El valor del capital fijo en las cuentas de las empresas por lo general depende de las normas impositivas sobre las reservas para amortización.
  • Análogamente, las acciones a veces están valoradas a precios nominales o de emisión, y no a precios corrientes de mercado.
  • Los balances de las empresas incluyen reservas para riesgos contingentes que no figuran como pasivos en las cuentas macroeconómicas.

Por lo tanto, los analistas deben ajustar los datos de los balances de la contabilidad empresarial antes de incluirlos en los balances de las cuentas macroeconómicas. Por ejemplo, sería problemático combinar los balances de distintas unidades elaborados en base al costo histórico para preparar el balance de un sector o de toda la economía, ya que no coincidirían las valoraciones de los activos y los pasivos.

Recuadro 2.Activos financieros y pasivos

Todos los sistemas estadísticos reconocen ocho categorías de activos financieros (con y sin los correspondientes pasivos).

  • Oro monetario y DEG son activos financieros por convención, porque las autoridades monetarias pueden utilizarlos para liquidar derechos financieros. El oro monetario es un activo financiero frente al cual no existe ningún pasivo. Las tenencias de DEG se consideran activos financieros porque representan derechos incondicionales de recibir divisas u otros activos de reserva de otros países miembros del FMI. Los países miembros del FMI a los que se asignan DEG no incurren en la obligación real (incondicional) de reembolsar sus asignaciones de DEG. Sin embargo, las asignaciones son parecidas a un pasivo y muchos países miembros asientan en sus cuentas un pasivo equivalente a sus asignaciones originales de DEG.
  • Billetes y monedas y depósitos constituyen los activos financieros más líquidos. Los primeros son los billetes y monedas de valor nominal fijo que por lo general se pueden utilizar directamente para efectuar transacciones. Los emiten los bancos centrales y los gobiernos. Los depósitos se dividen en dos categorías generales: transferibles y otros depósitos (cuentas de ahorro, a plazo, fijos). Los depósitos transferibles son negociables a la vista y a la par y se pueden utilizar directamente en una transacción. Los otros depósitos están sujetos a algún tipo de restricción pero a menudo se los puede convertir con gran facilidad en depósitos transferibles, de modo que son un buen sustituto.
  • Valores distintos de acciones son instrumentos negociables que prueban las obligaciones de una unidad, generalmente de pagar intereses y reembolsar el principal al vencimiento. Los valores distintos de acciones pueden devengar un monto determinado en intereses o venderse a valor descontado, en cuyo caso el interés está calculado como la diferencia entre el valor facial y el precio de venta. Los valores a corto plazo, especialmente los emitidos por corporaciones de depósito, pueden ser muy buenos sustitutos de los depósitos.
  • Préstamos son derechos financieros creados cuando un acreedor suministra bienes directamente a un deudor y el derecho resultante no es negociable. Los préstamos generalmente devengan intereses que pueden ser fijos o que pueden variar según condiciones contractualmente estipuladas. Pueden adquirir carácter negociable, en cuyo caso habría que reclasificarlos como valores.
  • Acciones y otras participaciones de capital son prueba de posesión de una corporación y le conceden al propietario derechos sobre el valor residual de la corporación una vez satisfechos los derechos de los acreedores. Algunas acciones y participaciones de capital producen una renta en forma de dividendos y generan así una expectativa de ganancias por tenencia.
  • Reservas técnicas de seguros son obligaciones de compañías de seguros y fondos de pensiones frente a los participantes. Estos pasivos incluyen la participación neta de los hogares en las reservas de los seguros de vida, la participación neta de los hogares en los fondos de pensiones, los montos pendientes pero no percibidos cuando se saldan por adelantado las primas y los montos reservados para reclamaciones pendientes.
  • Derivados financieros son instrumentos vinculados a otro instrumento financiero específico o indicador o producto primario a través del cual pueden negociarse en los mercados financieros, por derecho propio, riesgos financieros específicos (como riesgos de variaciones de tasas de interés, riesgo cambiario, riesgo de variaciones de las cotizaciones bursátiles y de los precios de mercancías o productos básicos, riesgo de crédito, etc.). Su valor deriva del precio de un bien subyacente, como un activo o un índice. Las dos grandes clases de derivados financieros son los contratos a término o a plazo y los contratos de opciones.
  • Otras cuentas por cobrar/por pagar incluyen los créditos comerciales y anticipos, además de una amplia variedad de relaciones entre acreedores y deudores que no pertenecen a ninguna otra categoría.

También son activos financieros el oro monetario y los DEG (o sea, los derechos especiales de giro, que constituyen la unidad de cuenta del FMI), considerados tradicionalmente activos y utilizados por las autoridades monetarias para liquidar pagos internacionales, pese a que no reflejan derechos frente a otras unidades. El oro monetario es únicamente el oro en posesión del banco central o del gobierno como parte de las reservas oficiales. Los DEG son activos de reserva internacionales creados por el FMI, que los asigna a sus países miembros para complementar las reservas oficiales.

No se consideran activos financieros algunos contratos financieros, como las garantías, las cartas de crédito y los compromisos de préstamo (supeditados a que ocurra algún suceso). Sin embargo, los compiladores de datos muchas veces prefieren recopilar información al respecto porque los contratos pueden ser indicio de riesgos futuros para las unidades que asumen estos compromisos.

El recuadro 2 analiza en detalle la lista de activos financieros y pasivos (instrumentos financieros).

La diferencia entre el saldo total de activos (financieros y no financieros) de una unidad y su saldo de pasivos se conoce como patrimonio neto. Al medir el patrimonio neto, los analistas incluyen en el saldo del pasivo las acciones de una empresa y otras obligaciones relacionadas con el capital. Por lo tanto, este concepto de patrimonio neto es distinto del concepto de patrimonio neto utilizado en la contabilidad comercial.

Flujos

Comparados con los saldos, los flujos son magnitudes económicas medidas en referencia a un período de tiempo. Los hay de dos tipos: transacciones (divididas a su vez en intercambios y transferencias) y otros flujos económicos (divididos a su vez en ganancias y pérdidas por tenencia y variaciones en el volumen del activo). Los flujos reflejan plenamente la variación del valor del saldo de un activo o pasivo durante el período contable. Los compiladores miden los dos tipos de flujo al precio de mercado en la fecha en que tiene lugar la transacción u otro flujo económico.

Las transacciones son interacciones entre unidades institucionales por mutuo acuerdo4. Pueden ser de dos tipos: intercambios y transferencias.

En el primer tipo de transacción —el intercambio— hay una parte que suministra un bien, servicio, mano de obra o activo a otra parte y recibe a cambio una contraprestación. Por ejemplo, una unidad puede intercambiar bienes y servicios por un activo financiero, o puede recibir efectivo (un activo financiero) a cambio de la obligación de reembolsarlo (una obligación de préstamo); conviene señalar que en este último caso el prestamista intercambia un activo financiero (el efectivo) por otro activo financiero (el préstamo).

En el segundo tipo de transacción —la transferencia— hay una parte que suministra un bien, servicio, mano de obra o activo a otra parte sin recibir nada a cambio, por ejemplo: un gobierno que dona alimentos y medicamentos a otro después de una catástrofe natural. Asimismo, se considera transferencia el pago de impuestos, pese a que el contribuyente puede beneficiarse de los servicios colectivos que suministra el gobierno y que están financiados con la recaudación tributaria, porque no existe un vínculo directo entre el monto del impuesto abonado y los beneficios recibidos.

El otro tipo de flujo —los otros flujos económicos— refleja todas las variaciones del saldo de un activo (o pasivo) que no surgen de una transacción. Puede ser de dos tipos: ganancias y pérdidas por tenencia y variaciones en el volumen del activo.

El primer tipo —la ganancia o pérdida por tenencia— surge cuando el precio de mercado del activo cambia durante el período. Entran en esta categoría las variaciones del valor nacional de un activo denominado en moneda extranjera cuando fluctúa el tipo de cambio.

El segundo tipo —la variación en el volumen de un activo— abarca una amplia variedad de sucesos, como por ejemplo el descubrimiento de recursos naturales, el agotamiento de activos subterráneos, la destrucción de activos a causa de catástrofes naturales y la reducción en libros del valor de una deuda.

Integración de saldos y flujos

Se desprende de estas definiciones que la variación total del saldo de cada activo o pasivo desde el comienzo hasta el final de un período es completamente atribuible a los flujos. Es decir,

Saldo (final) = Saldo (comienzo) + Transacciones + Otros flujos económicos.

Por ejemplo, al comienzo de un período una unidad tiene US$100 en una cuenta bancaria. Durante el período deposita US$30 y retira US$10, lo cual se traduce en un aumento neto de US$20 imputable a transacciones. Si no hay ninguna otra variación, el saldo de la cuenta al final del período ascenderá a US$120, lo cual equivale al saldo al comienzo más las transacciones netas.

Sin embargo, la unidad también puede ser propietaria de un activo con un precio de mercado que cambia día a día, tales como acciones de una empresa. En este caso, aun sin que haya transacciones de por medio, es probable que el valor del saldo de las acciones cambie entre el comienzo y el final del período debido a la variación del precio de las acciones. Esa variación del valor del saldo no se asienta como una transacción, sino como otro flujo económico. En otros casos puede haber tanto transacciones como otros flujos económicos durante el período, que sumados explican la variación total del saldo.

Esta integración de los saldos y los flujos es una manera útil de comprobar la exactitud de los datos sobre saldos y transacciones porque revela información sobre otros flujos económicos. Por ejemplo, los analistas podrían verificar la magnitud de las revaloraciones y otras variaciones del volumen para cerciorarse de que se ajustan a las condiciones económicas conocidas. Además, como los datos sobre transacciones a veces se calculan en base a variaciones de los datos sobre saldos, los analistas deben cerciorarse de que ellos mismos u otras partes tuvieron en cuenta cualquier otro flujo económico que pudiese haber ocurrido durante el período.

Reglas contables

Un cuarto elemento característico de las estadísticas macroeconómicas son las reglas contables. Todos los sistemas de estadísticas macroeconómicas están basados en la contabilidad por partida doble, según la cual los contadores dejan constancia de cada flujo dos veces, una vez en un asiento de débito y la otra en un asiento de crédito. El concepto de regla contable depende también del registro sobre la base devengado y sobre la base caja.

Débitos y créditos

Por asiento de débito se entiende el aumento de un activo, la disminución de un pasivo o la disminución del patrimonio neto (por ejemplo, un gasto) de la unidad. Por asiento de crédito se entiende la contraparte, es decir, la disminución de un activo, el aumento de un pasivo o el aumento del patrimonio neto (por ejemplo, un ingreso) de la unidad.

Por ejemplo, un hogar le puede suministrar mano de obra a una empresa a cambio de efectivo. El hogar, como unidad, prepara un asiento de débito por el efectivo recibido (activo) y un asiento de crédito por los sueldos y salarios percibidos (aumento del patrimonio neto). Por su parte, la empresa prepara un asiento de crédito por la disminución del efectivo y un asiendo de débito por los sueldos y salarios abonados (disminución del patrimonio neto)5.

Del lado del crédito se asientan:

  • Ventas de bienes y servicios (incluidas las exportaciones).
  • Renta por cobrar procedente de propiedades.
  • Remuneración a los empleados, que percibirán los hogares.
  • Transferencias por cobrar (incluido el ingreso tributario para el gobierno).
  • Aumentos de pasivos.
  • Disminuciones de activos no financieros (incluidas las existencias).
  • Disminuciones de activos financieros.

Del lado del débito se asientan:

  • Ventas de bienes y servicios (incluidas las importaciones).
  • Renta por pagar procedente de propiedades.
  • Remuneración a los empleados pagadera por los empleadores.
  • Transferencias por pagar.
  • Disminuciones de pasivos.
  • Aumentos de activos no financieros (incluidas las existencias).
  • Aumentos de activos financieros.

Registro sobre la base devengado y sobre la base caja

Las unidades registran flujos sobre la base devengado o sobre la base caja en todos los sistemas de estadísticas macroeconómicas. En otras palabras, los registran cuando crean, transforman, intercambian, transfieren o extinguen valor económico, lo cual no coincide necesariamente con el momento en que efectúan un pago. La base devengado asegura la uniformidad del registro entre unidades y a lo largo del tiempo (y también entre un país y otro) y puede abarcar por completo los sucesos económicos. Por otra parte, la base caja registra los sucesos únicamente cuando se recibe o se desembolsa efectivo, y omite todas las transacciones que no se realizan en efectivo (como el trueque y las transferencias en especie).

En muchos casos, el momento de registro de una transacción será idéntico utilizando una u otra base, como en el caso del pago en efectivo por el suministro de un servicio. Pero en otras circunstancias la diferencia puede ser considerable, como por ejemplo cuando se suministran bienes y servicios a crédito o se registra el interés generado por títulos bursátiles descontados.

Si las unidades no registran las estadísticas básicas sobre la base devengado, los analistas deben efectuar un ajuste estimativo en devengado para mantener la coherencia interna de las cuentas macroeconómicas a la hora de integrarlas plenamente. Corresponde destacar que quizá tengan que ajustar estadísticas de las finanzas públicas compiladas sobre la base caja, como lo recomendaba el Manual de estadísticas de las finanzas públicas, 1986 (MEFP 1986) (FMI, 1986), sobre todo si se registraron atrasos importantes o préstamos captados a través de títulos bursátiles descontados.

Procedimientos de valoración a precios de mercado y de conversión

Por último, otra característica común de las estadísticas macroeconómicas son los procedimientos de valoración y de conversión. En principio, las unidades deben medir todos los datos sobre transacciones y saldos a precios de mercado. Esto significa que las transacciones se valoran al precio convenido por las partes (en otras palabras, el monto que un comprador está dispuesto a pagarle a un vendedor dispuesto a vender). Los saldos de activos y pasivos también se valoran a los precios de mercado vigentes en el momento cristalizado en el balance.

Sin embargo, las unidades no siempre pueden poner en práctica el principio de valoración a precios de mercado. En ese caso, es posible que el personal que registra los datos macroeconómicos tenga que recurrir a otros indicadores o a mediciones sustitutivas si no hay precios de mercado efectivos.

La compilación de las cuentas macroeconómicas se complica también porque inicialmente las unidades pueden expresar las transacciones o los saldos de activos y pasivos en distintas monedas. Al convertir esas monedas a la unidad de cuenta adoptada para la recopilación (generalmente, la moneda nacional), los compiladores usan el tipo de cambio más adecuado, es decir, el tipo vigente en la fecha de la transacción o, en el caso de la valoración de saldos, en la fecha de declaración de los datos. Por regla general se recomienda utilizar el nivel medio entre el tipo comprador y el tipo vendedor.

Esta introducción concluye con una sección sobre la calidad de los datos y otra sobre el uso y la aplicación práctica de las estadísticas macroeconómicas.

Calidad de los datos

Los compiladores y los economistas son conscientes de la importancia de elaborar y utilizar estadísticas sólidas. En los últimos años se crearon marcos oficiales internacionales que permiten evaluar sistemáticamente la calidad de los datos al comparar las prácticas de un país con las prácticas óptimas, entre ellas las normas internacionalmente aceptadas sobre dimensiones conceptuales y puntualidad de la divulgación. Un ejemplo es el Marco de Evaluación de la Calidad de los Datos (MECAD; recuadro 3), que el FMI publicó originalmente en 2001 y actualizó en 2003 (FMI, 2003).

Recuadro 3.Marco de Evaluación de la Calidad de los Datos

El Marco de Evaluación de la Calidad de los Datos (MECAD) (FMI, 2003) proporciona una estructura formal y un lenguaje común sobre prácticas óptimas y conceptos y definiciones internacionalmente aceptados en materia de estadísticas, tales como los Principios Fundamentales de las Estadísticas Oficiales de las Naciones Unidas (Naciones Unidas, 1994) y, por parte del FMI, las Normas Especiales para la Divulgación de Datos (NEDD) (FMI, 2007a) y el Sistema General de Divulgación de Datos (SGDD) (FMI, 2007b). EL MECAD se centra en las características de gestión de sistemas, procesos y productos estadísticos relacionados con la calidad. Está organizado en torno a una serie de condiciones y a cinco dimensiones de calidad de los datos: garantías de integridad, rigor metodológico, exactitud y fiabilidad, utilidad de las estadísticas para los usuarios y acceso a las estadísticas. El MECAD genérico reúne los marcos elaborados por el FMI para cada uno de los siete grupos de datos macroeconómicos: cuentas nacionales, índice de los precios al consumidor, índice de los precios al productor, deuda externa, finanzas públicas, estadísticas monetarias y estadísticas de balanza de pagos.

Hay al menos tres grupos de usuarios que recurren al MECAD. Primero, le sirve al personal del FMI como guía para el uso de datos en la evaluación de políticas, la elaboración del módulo de datos de los Informes sobre la Observancia de los Códigos y Normas (IOCN) y el diseño de la asistencia técnica. Segundo, constituye una guía para que los países puedan evaluar las deficiencias en la recopilación de estadísticas, por ejemplo al preparar las autoevaluaciones. Tercero, es una guía para los usuarios que evalúan datos para el análisis de políticas, previsiones y desempeño económico.

Uso y aplicaciones prácticas de las estadísticas macroeconómicas

Las estadísticas macroeconómicas son fundamentales para evaluar el desempeño de la economía de un país y llevar a cabo comparaciones multinacionales y multilaterales. También sirven de marco para planificar, formular y supervisar la ejecución de la política económica y presupuestaria. Por último, resultan útiles para los participantes en el mercado, ya que representan información puntual y transparente.

Un ejemplo del uso de cuentas macroeconómicas integradas en las actividades del FMI es la programación financiera y otro más reciente es el análisis macroeconómico desde el punto de vista del balance.

Como parte de la programación financiera, los analistas evalúan los vínculos entre las principales cuentas macroeconómicas de un país para determinar el impacto de perturbaciones exógenas y formular medidas de respuesta que permitan lograr los objetivos fijados (estabilización, crecimiento, etc.), por ejemplo mediante la preparación de situaciones hipotéticas a mediano plazo.

Por su parte, el análisis desde el punto de vista del balance aprovecha la información extraída de balances sectoriales y nacionales para estudiar los focos de vulnerabilidad del país, entre otros los vinculados a los no residentes. Básicamente, se trata de detectar y examinar las vulnerabilidades de una economía frente a shocks financieros y económicos mediante el estudio de los balances de los sectores institucionales más importantes. El analista evalúa: 1) la situación financiera de los principales sectores institucionales de la economía, 2) los descalces que pueda haber desde el punto de vista de los vencimientos, la moneda y la curva de rendimiento de los activos y los pasivos y 3) la posibilidad de propagación de las debilidades sectoriales debido a los vínculos entre los balances de distintos sectores. Los indicadores de vulnerabilidad revelan riesgos que podrían crear problemas de liquidez y solvencia en momentos de estrés. Las crisis financieras de fines de la década pasada subrayaron la importancia de los datos del balance como elemento crítico de los análisis de vulnerabilidad.

En los capítulos siguientes se describe por separado cada una de las principales cuentas macroeconómicas —las cuentas nacionales, la balanza de pagos y la posición de inversión internacional, las estadísticas monetarias y financieras, y las estadísticas de las finanzas públicas— y los vínculos que reflejan características comunes a todas ellas.

1

Publicación conjunta de la Comisión de las Comunidades Europeas (Eurostat), el Fondo Monetario Internacional, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), las Naciones Unidas y el Banco Mundial (1993).

2

Este folleto se basa en las normas internacionales vigentes, pero el lector encontrará información sobre su puesta al día en: http://unstats.un.org/unsd/nationalaccount/iswgna.htm y http://www.imf.org/external/np/sta/bop/bopman5.htm.

3

Los productores de mercado venden la mayoría o la totalidad de su producción a precios económicamente significativos (es decir, precios que influyen considerablemente en las cantidades que los productores están dispuestos a suministrar y los compradores a adquirir). Los productores ajenos al mercado proporcionan la mayoría o la totalidad de su producción a terceros en forma gratuita o a precios que no son económicamente significativos.

4

Son también transacciones algunas actividades internas de una unidad que por razones analíticas conviene tratar como si hubieran ocurrido entre dos unidades. Por ejemplo, el consumo de capital fijo está considerado como una transacción a pesar de que implica solamente una unidad. Todos los sistemas estadísticos consideran que la unidad funciona en carácter doble; por un lado es usuaria del activo fijo y por el otro, propietaria del activo.

5

En las cuentas nacionales, se elaborarían asientos para el hogar y para la empresa, de modo que la transacción originaría un cuádruple registro.

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