Chapter

Participación del FMI en las cuestiones sociales

Author(s):
International Monetary Fund
Published Date:
April 1995
Share
  • ShareShare
Show Summary Details

La participación del FMI en las cuestiones sociales tiene que considerarse en el contexto del mandato de la organización. Según el Convenio Constitutivo, dicho mandato está claro: i) fomentar la cooperación monetaria internacional; ii) facilitar la expansión y el crecimiento equilibrado del comercio internacional, contribuyendo así a alcanzar y mantener altos niveles de ocupación y de ingresos reales; iii) fomentar la estabilidad cambiaría y procurar que los países miembros mantengan regímenes de cambios ordenados; iv) coadyuvar a establecer un sistema multilateral de pagos, y v) infundir confianza a los países miembros poniendo a su disposición temporalmente recursos financieros que ayuden a corregir los desequilibrios de balanza de pagos. En vista de este mandato esencialmente macroeconómico, la contribución del FMI al desarrollo social es más que nada de tipo indirecto, y su papel en el asesoramiento en materia de política social es necesariamente limitado. No obstante, la participación del FMI en las cuestiones sociales ha evolucionado con el tiempo, nutriéndose no sólo de su propia experiencia sino también de la de los países miembros y otros organismos (véase el recuadro 1).

Durante los años cincuenta y sesenta, período en el que el FMI facilitó asistencia financiera sobre todo a países industriales, el asesoramiento del FMI en materia de políticas se centró principalmente en las medidas macroeconómicas. Con el cambio a la concesión de préstamos a los países en desarrollo a partir de los años setenta y a las economías en transición desde finales de los años ochenta, se ha estado prestando mucha más atención a la complementariedad de las medidas macroeconómicas y las reformas estructurales y a la formulación de medidas de política en un contexto a medio plazo2. Al ampliarse el enfoque, sehan reconocido cada vez más las relaciones entre los aspectos económicos y los sociales. La experiencia ha demostrado que durante el período de ajuste hace falta proteger a los grupos más vulnerables, estableciendo redes de protección social bien focalizadas y salvaguardando el acceso de dichos grupos a los servicios públicos básicos como la atención sanitaria y la enseñanza primaria. Estas medidas realzarán también la viabilidad política de las reformas económicas.

Recuadro 1.Función del FMI en la economía mundial

Incumbe al FMI —la principal institución monetaria internacional—la responsabilidad de llevar a cabo una supervisión eficaz de la política macroeconómica y cambiaría de los países miembros. En consecuencia, una de las tareas clave del FMI es ayudar a los países a que adopten medidas de política macroeconómica bien fundadas, que tengan por objeto un crecimiento económico sostenido. El FMI asesora a los países miembros sobre medidas económicas y financieras y fomenta la coordinación de la política entre los principales países industriales.

El FMI también facilita financiamiento temporal de balanza de pagos a los países miembros para ayudarlos a corregir dificultades de la posición extema. Se ha prestado asistencia financiera a países en desarrollo e industriales para llevar a cabo reformas y transformaciones económicas, como el restablecimiento de una economía de mercado en los países de Europa oriental y la antigua Unión Soviética, y medidas de ajuste y cambio estructural en las economías de Africa, América Latina y Asia. Al proporcionar apoyo financiero, el FMI presta atención a los aspectos sociales del ajuste económico.

El contexto más amplio del asesoramiento del FMI en materia de políticas ha exigido una colaboración mucho más estrecha que en el pasado entre los organismos internacionales, delineándose las responsabilidades en función del mandato y la especialización de cada organismo. Gran parte del análisis y del asesoramiento técnico y de políticas en cuanto a las cuestiones sociales lo llevan a cabo otros organismos internacionales, como el Banco Mundial, los bancos regionales de desarrollo, la FAO, la OIT, el PNUD y la UNICEF, así como donantes bilaterales y organizaciones no gubernamentales. Las cuestiones son complejas, y el análisis y las medidas a tomar se ven obstaculizados a menudo por la deficiencia de los datos y las estructuras administrativas; en vista de las dificultades, se ha comprobado la importancia de que las diferentes partes interesadas funden sus decisiones no sólo en su propia experiencia sino también en la de otros países miembros y distintas organizaciones.

Al prestar asesoramiento en materia de medidas de política a los países miembros, el FMI se ve limitado no sólo por la disponibilidad de recursos y por su enfoque general centrado en las políticas macroeconómicas, sino también, en ocasiones, por lo difícil que les resulta a los propios países obtener apoyo político interno para mejorar las políticas de gasto social y su focalización. Pese a la función que corresponde al FMI en el asesoramiento prestado a los gobiernos para la elaboración de medidas de política, la selección de las medidas sociales y económicas que se han de adoptar compete en última instancia al país miembro.

La creciente participación del FMI en las cuestiones sociales ha sido debatida en el seno del Directorio Ejecutivo en diversas ocasiones. Por ejemplo, en 1988, el Directorio subrayó la necesidad de ayudar a los países miembros a evaluar las repercusiones de los programas de ajuste respaldados por el FMI en la distribución del ingreso y en la pobreza, mejorar los conocimientos del personal con respecto a los cauces por los cuales las medidas de ajuste afectan a los pobres y aprovechar en mayor grado la experiencia adquirida por el Banco Mundial y los organismos de las Naciones Unidas. Al mismo tiempo, el Directorio reafirmó su decisión de no establecer condiciones para el uso de recursos del Fondo que estuvieran relacionadas con la distribución del ingreso. El Comité para el Desarrollo, órgano conjunto del Banco Mundial y el FMI, que también ha examinado las cuestiones sociales, ha alentado a ambas instituciones a que intensifiquen aún más sus esfuerzos, en estrecha colaboración, para establecer y poner en práctica medidas bien orientadas que mitiguen el costo del ajuste.

    Other Resources Citing This Publication