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¿Quién está a cargo del FMI?: Organización y finanzas

Author(s):
International Monetary Fund. External Relations Dept.
Published Date:
August 2006
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Apesar de ser un organismo especializado de las Naciones Unidas y participar en el Consejo Económico y Social de esta organización, el FMI funciona en forma independiente, con su propia carta orgánica, estructura de gobierno, normas y finanzas.

Actualmente la institución tiene 184 países miembros, siete menos que las Naciones Unidas. Esta diferencia se debe a que Cuba, la República Democrática Popular de Corea y cinco países muy pequeños—Andorra, Liechtenstein y Mónaco en Europa, y Nauru y Tuvalu en el océano Pacífico—no son miembros del FMI. Pese a ser uno de los miembros originales de la institución, Cuba se retiró en 1964; los demás países no han solicitado ingreso. Para convertirse en miembro de la institución, el país en cuestión debe presentar una solicitud que deberá ser aceptada por la mayoría de los países miembros. La supervisión política del FMI incumbe, principalmente, al Comité Monetario y Financiero Internacional (CMFI), cuyos 24 miembros son ministros de Hacienda o gobernadores de bancos centrales de los mismos países y jurisdicciones representados en el Directorio Ejecutivo (véase el organigrama, pág. 33). El CMFI se reúne dos veces al año y asesora al FMI respecto de la orientación general de sus políticas.

La mayoría de los miembros del CMFI integra también la Junta de Gobernadores, órgano en que cada país miembro tiene un gobernador. Esta Junta se reúne una vez al año y vota sobre importantes decisiones de carácter institucional, como el aumento de los recursos financieros del FMI. El Comité para el Desarrollo, que también está integrado por 24 miembros de rango ministerial, asesora a las Juntas de Gobernadores del FMI y del Banco Mundial con respecto a los problemas de los países en desarrollo. Se reúne dos veces al año.

El primer ejecutivo del FMI es el Director Gerente, elegido por el Directorio Ejecutivo (órgano que también preside) por un mandato de cinco años. El Director Gerente (tradicionalmente europeo) cuenta con la asistencia de tres subdirectores: el Primer Subdirector Gerente (siempre estadounidense) y otros dos Subdirectores Gerentes (de diversos países). El Directorio Ejecutivo, que formula las políticas y adopta la mayoría de las decisiones, está integrado por 24 directores ejecutivos. Los cinco países con las cuotas más grandes en el FMI—Alemania, Estados Unidos, Francia, Japón y el Reino Unido—nombran a sus directores. El gran volumen de las cuotas de otros tres países—Arabia Saudita, China y Rusia—les permite elegir a sus propios directores ejecutivos. Los 176 países restantes se distribuyen en 16 grupos de países, cada uno de los cuales elige un director ejecutivo. Estos grupos suelen estar formados por países con intereses similares y que, generalmente, pertenecen a la misma región, por ejemplo, los países francófonos de África (véase el cuadro de la página 15).

El FMI cuenta con unos 2.700 funcionarios procedentes de 140 países que, en su mayoría, se desempeñan en la sede de la institución en Washington. Un pequeño grupo realiza sus tareas en las oficinas regionales y locales en varios países del mundo. El personal del FMI se organiza, principalmente, en departamentos con responsabilidades regionales, funcionales, de información y enlace, y de apoyo. El personal de la institución estudia la evolución económica a escala mundial, regional y por países, y prepara análisis que sirven de base para la labor práctica de la institución en materia de asesoramiento sobre políticas, concesión de préstamos y asistencia técnica.

¿De dónde provienen los recursos del FMI?

El FMI es una cooperativa financiera que funciona en cierta medida como una asociación de crédito. Cuando un país ingresa en él paga una suscripción, que se denomina su “cuota”. La cuota de un país generalmente depende de su posición económica en relación con la de otros países miembros y del volumen de su PIB, transacciones de la cuenta corriente y reservas oficiales. El monto de la cuota determina la suscripción de capital del país miembro al FMI y limita el volumen de recursos que puede obtener en préstamo. La cuota contribuye, además, a determinar el número de votos del país en la institución.

Las suscripciones de capital de los países miembros constituyen los recursos que la institución utiliza para brindar asistencia transitoria a países con dificultades financieras. Estos recursos permiten al FMI ofrecer financiamiento de balanza de pagos para ayudar a los países miembros que aplican programas de ajuste y reforma económicos.

El Directorio Ejecutivo efectúa revisiones de las cuotas a intervalos regulares de no más de cinco años y, a la luz de la evolución de la economía internacional y de los cambios en la posición económica relativa de los países miembros, decide si debe o no proponer un ajuste de las cuotas a la Junta de Gobernadores. Con el fin de hacer más justas la voz y la representación de los países miembros, la distribución de las cuotas se encuentra actualmente en estudio en vista de los grandes cambios en la importancia y la participación de los países en la economía mundial. El Director Gerente colabora con el CMFI y el Directorio Ejecutivo con miras a presentar propuestas concretas de acuerdo en las Reuniones Anuales de 2006 en Singapur.

El FMI y el Banco Mundial: ¿En qué se diferencian?

El FMI y el Banco Mundial se establecieron en la conferencia de Bretton Woods, celebrada en 1944, para fortalecer la cooperación económica internacional y crear una economía mundial más estable y próspera. Estos objetivos siguen siendo cruciales para ambos organismos, pero sus cometidos y funciones difieren, y sus actividades han evolucionado ante los cambios y nuevos retos económicos.

El FMI promueve la cooperación monetaria internacional y brinda asesoramiento en materia de políticas, préstamos transitorios y asistencia técnica para ayudar a los países miembros a establecer y mantener la estabilidad financiera y la viabilidad de las cuentas externas y, al mismo tiempo, construir y preservar una economía sólida. La institución otorga préstamos a fin de respaldar programas de política diseñados para resolver problemas de balanza de pagos, es decir, situaciones en las que no se dispone de suficiente financiamiento para atender las obligaciones de pago internacionales. Algunos préstamos del FMI se conceden por un plazo relativamente corto y se financian con las cuotas que aportan los países miembros. Otros son a más largo plazo, incluidos los préstamos concesionarios a países de bajo ingreso, que se financian con las ventas de oro y contribuciones de los países miembros. En su labor con los países de bajo ingreso, el FMI procura que la política macroeconómica y financiera ayude a sentar las bases para el crecimiento sostenible y la reducción de la pobreza. El cuerpo técnico del FMI está integrado en su mayor parte por economistas.

El Banco Mundial promueve el desarrollo económico a largo plazo y la reducción de la pobreza mediante asistencia técnica y financiera, incluida la que se destina a ayudar a los países a reformar determinados sectores o poner en marcha proyectos concretos como la construcción de escuelas y centros de salud, el abastecimiento de agua y electricidad, la lucha contra las enfermedades y la protección del medio ambiente. La asistencia financiera del Banco Mundial, que suele ser a largo plazo, se financia con contribuciones de los países miembros y mediante la emisión de bonos. El cuerpo técnico del Banco Mundial abarca una gama de disciplinas más amplia que el del FMI.

El FMI y el Banco Mundial colaboran en diversos ámbitos, sobre todo en el apoyo a los gobiernos en la aplicación de estrategias de reducción de la pobreza en países de bajo ingreso, el alivio de la deuda de los países más pobres y la evaluación de los sectores financieros nacionales. Ambas instituciones celebran reuniones conjuntas dos veces al año.

Los países pagan el 25% de su cuota en activos de reserva, definidos como derechos especiales de giro (DEG, la unidad de cuenta del FMI) o en las principales monedas (dólar de EE.UU., euro, yen o libra esterlina); el FMI puede exigir el pago del resto de la cuota, en la moneda del país miembro, para otorgar préstamos en caso necesario. Las cuotas ascienden a un total de DEG 213.500 millones (unos US$324.000 millones). El número de votos de cada país es la suma de sus “votos básicos” y de sus votos en función de la cuota. Cada país miembro tiene 250 votos básicos (igual para todos los países, de conformidad con el Convenio Constitutivo), más un voto adicional por cada DEG 100.000 de cuota.

De ser necesario, el FMI puede obtener préstamos para complementar los recursos de las cuotas; cuenta con dos mecanismos permanentes para obtener préstamos de países miembros para enfrentar cualquier peligro que amenace el sistema monetario internacional. A través de estos dos mecanismos, el FMI puede recibir hasta DEG 34.000 millones (unos US$49.000 millones).

Los créditos concesionarios y el alivio de deuda para los países de bajo ingreso proceden de los fondos fiduciarios que administra la institución.

Ingresos y gastos del FMI

Como otras instituciones financieras, el FMI genera ingresos de los intereses y comisiones que cobra por sus préstamos; estos ingresos se utilizan para operaciones de crédito, gastos administrativos y saldos de precaución. En el ejercicio 2006, los intereses y cargos y otros ingresos ascendieron a US$2.500 millones, mientras que los pagos de intereses se cifraron en US$1.200 millones. Los gastos administrativos (incluidos salarios y jubilaciones del personal, viajes y varios) totalizaron US$1.000 millones. Los US$300 millones restantes se agregaron a las reservas.

El actual marco de financiamiento del FMI se basa en gran medida en los ingresos provenientes de la concesión de créditos. Una prioridad para el futuro será crear otras fuentes estables y fiables de ingreso a largo plazo. Como paso inicial, el Directorio aprobó la creación de una cuenta de inversiones por US$8.700 millones. Además, en mayo de 2006, el FMI nombró a una “Comisión de Notables” para realizar una evaluación independiente de las opciones para financiar los gastos de funcionamiento en el futuro.

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