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Cumbre del G-20: Plan de acción internacional para combatir la crisis financiera

Author(s):
International Monetary Fund. External Relations Dept.
Published Date:
December 2008
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Los gobernantes de las principales economías mundiales elaboraron un plan de acción para combatir la creciente crisis financiera y rescatar la economía mundial de una de las peores desaceleraciones de las últimas décadas.

Los líderes del Grupo de los Veinte (G-20), integrado por economías industrializadas y de mercados emergentes, anunciaron una serie de medidas inmediatas y a más largo plazo destinadas a estabilizar el sistema financiero, estimular la demanda interna, ayudar a las economías emergentes y en desarrollo castigadas por la crisis y fortalecer el marco regulatorio. Se celebrará una segunda cumbre antes del 30 de abril de 2009.

Los dirigentes subrayaron que están comprometidos a velar por que el International Monetary Fund (FMI), el Banco Mundial y otras instituciones financieras multilaterales dispongan de suficientes recursos para continuar contribuyendo a la superación de la crisis. Japón anunció planes para prestar US$100.000 millones más al FMI a fin de potenciar sus recursos.

El Director Gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, aplaudió los resultados de las dos jornadas de trabajo en la ciudad de Washington, refiriéndose al plan de acción acordado como un paso significativo de la comunidad internacional hacia una cooperación más estrecha, encaminada a resolver la crisis financiera mundial y respaldar la capacidad del FMI para contribuir a ese empeño. La declaración le asigna al FMI un papel central en la respuesta a la crisis y la reforma de los mercados financieros mundiales.

Cumbre participativa

“Es motivo de gran satisfacción que los dirigentes del G-20 hayan respaldado firmemente la importante función del FMI en la gestión de las crisis y la reforma de la arquitectura financiera internacional”, manifestó Strauss-Kahn. “Además de ayudar a algunos países miembros que están enfrentando circunstancias difíciles, mediante un apoyo rápido y eficaz, hemos creado un servicio de liquidez a corto plazo y continuamos analizando nuestros instrumentos y servicios financieros”.

El G-20 está compuesto por las siete grandes naciones industrializadas —Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y el Reino Unido— más Arabia Saudita, Argentina, Australia, Brasil, China, Corea del Sur, India, Indonesia, México, Rusia, Sudáfrica y Turquía. También incluye las 27 naciones de la Unión Europea, representadas por España. Estuvieron presentes asimismo los titulares de las Naciones Unidas, el FMI, el Banco Mundial y el Foro sobre Estabilidad Financiera.

“La Cumbre de hoy es significativa gracias a los asistentes. Se está gestando un nuevo orden económico mundial, más dinámico y más participativo que ninguno que hayamos conocido”, declaró Strauss-Kahn. “El encuentro es significativo también por lo que quedó acordado. Los resultados más importantes de la reunión de este fin de semana son el acuerdo sobre un plan de acción y el compromiso asumido por todos los participantes de ponerlo en práctica de manera enérgica y exhaustiva. El FMI apoyará vigorosamente ese cometido”.

Strauss-Kahn, ex Ministro de Hacienda de Francia y titular del FMI desde hace un año, señaló que los dirigentes del G-20 se comprometieron a una acción mancomunada para enfrentar los retos macroeconómicos mundiales, recurriendo a la política tanto monetaria como fiscal. Observó que la disminución de los riesgos inflacionarios ofrece margen para distender la política monetaria y acotó que ese factor será importante, pero no suficiente.

“Aplaudo el énfasis en el estímulo fiscal porque creo que en este momento es fundamental para restablecer el crecimiento mundial”, manifestó. “El estímulo fiscal de cada país puede tener el doble de eficacia para incrementar el crecimiento del producto interno si los principales socios comerciales también adoptan políticas estimulativas”.

Strauss-Kahn hizo notar que la declaración de la cumbre reconoce que algunos países tienen más margen de maniobra que otros. “Creemos que las economías —tanto avanzadas como emergentes— que disponen de marcos de política fiscal más sólidos, que están en mejores condiciones de financiar la expansión fiscal y que tienen la deuda más claramente sostenible deberían tomar la delantera”, dijo, acotando que el FMI está preparado para brindar asesoramiento sobre las medidas más eficaces, ya sea recortes de impuestos o aumentos del gasto.

Asimismo, precisó que el estímulo mundial debe ser de gran envergadura —del orden del 2% del PIB mundial— para tener una influencia apreciable en las perspectivas de crecimiento. Felicitó a China por el plan de estímulo de US$586.000 millones anunciado hace poco, que orientará la política y la economía del país en la dirección correcta.

Strauss-Kahn dejó constancia de que el G-20 avala el afianzamiento del mandato del FMI en los ámbitos de la supervisión macroeconómica, el crédito a los países miembros necesitados y la asistencia para el fortalecimiento de las capacidades de los países de mercados emergentes y en desarrollo. Otro motivo de satisfacción fue el acuerdo de reforzar la función de asesoramiento del FMI sobre políticas macrofinancieras y la solicitud de que participe en la elaboración de recomendaciones encaminadas a reducir la prociclicidad de los regímenes regulatorios. “Se trata de algo muy importante en este momento”, comentó.

Strauss-Kahn también hizo notar que el plan de acción apunta a la función que desempeñará el FMI en su implementación, por ejemplo, a través de algunas medidas inmediatas previstas para antes del 31 de marzo de 2009. Elogió el acuerdo sobre los principios de reforma de los mercados financieros, y sobre todo los compromisos de estrechar la cooperación internacional.

“La función del FMI en la reforma de los mercados financieros está cimentada en nuestra responsabilidad de supervisión del sistema financiero mundial, que forma parte del acuerdo original de Bretton Woods”, dijo. “También está cimentada en nuestra capacidad para analizar las relaciones entre los mercados financieros y la economía real. Ya hemos visto la trascendencia que pueden tener esas relaciones. El mundo debe comprenderlas mejor, y el FMI contribuirá a que así suceda”.

“Me complace especialmente que todos los miembros del G-20 se hayan comprometido a emprender un Programa de Evaluación del Sector Financiero”, agregó. “Así tendremos asegurada una revisión transparente de los sistemas regulatorios nacionales”.

Contar con recursos suficientes

Strauss-Kahn subrayó ante la prensa la importancia del papel del FMI en la respuesta a la crisis y la creación de sistemas de alerta anticipada para detectar problemas incipientes, y se mostró complacido con el compromiso de los dirigentes de fortalecer la capacidad del FMI para cumplir su mandato.

“Es una muestra destacada de que el mundo está comprometido a velar por que el FMI, el Banco Mundial y otros bancos multilaterales de desarrollo dispongan de suficientes recursos para ayudar a los países miembros a superar la crisis”, declaró.

En una declaración aparte, Strauss-Kahn agradeció el anuncio del Primer Ministro Taro Aso de que Japón está preparado para prestar hasta US$100.000 millones al FMI. “Se trata de una importante contribución a la estabilidad de los mercados financieros y de capital, y constituye una muestra clara de la iniciativa de Japón y de su firme compromiso con el multilateralismo”, afirmó.

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