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Profunda desaceleración mundial, según el FMI

Author(s):
International Monetary Fund. External Relations Dept.
Published Date:
March 2009
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Golpeada por un shock financiero extraordinario y una carestía persistente de la energía y las materias primas, la economía mundial se está desacelerando rápidamente, y muchas economías avanzadas se encuentran al borde o al comienzo de una recesión, según la edición de octubre de 2008 del informe del FMI Perspectivas de la economía mundial.

Publicado dos días antes de las Reuniones Anuales del FMI y del Banco Mundial, el informe señala que la expansión de las economías emergentes también se está debilitando tras años de pujanza, aunque seguirá impulsando el crecimiento mundial.

Durante la presentación a la prensa, Olivier Blanchard, Economista Jefe del FMI, recalcó la importancia de “frenar el ímpetu negativo en varios flancos”, actuando simultáneamente en el plano financiero, mediante “la elaboración de programas integrales para abordar problemas sistémicos”, y en el macroeconómico, mediante “el uso de políticas monetarias y fiscales para respaldar el crecimiento y romper el círculo vicioso entre el sector financiero y el real”.

Perspectivas de la economía mundial

“Con las políticas adecuadas —que ya tenemos a mano— podemos capear este temporal y esperar una reactivación durante 2009”, afirmó.

Una recuperación muy paulatina

La economía mundial está entrando en una profunda desaceleración ante el shock más peligroso desde la década de 1930 para los mercados financieros maduros: las previsiones ahora apuntan a un crecimiento mundial de 3,0% en 2009, o sea 0,9 puntos porcentuales menos que lo proyectado en julio pasado.

Tras un crecimiento anémico en lo que resta del año y a comienzos de 2009, la recuperación será excepcionalmente gradual en comparación con episodios anteriores, porque se prevé que la situación financiera seguirá siendo muy difícil, aun si las autoridades estadounidenses y europeas logran estabilizar los mercados financieros y prevenir nuevos sucesos sistémicos.

“En los países avanzados, la crisis ahora es alimentada por el desmoronamiento de la confianza”, explicó Blanchard, advirtiendo que los efectos se están propagando a los consumidores y las empresas, que habían soportado bien el encarecimiento del petróleo y de las materias primas pero ahora experimentan una demanda mucho más débil.

Por su parte, aunque están perdiendo ímpetu, las economías emergentes conservarían la resistencia gracias al vigoroso crecimiento de la productividad y al fortalecimiento de los marcos de política económica. Pero cuanto más dure la crisis financiera, más probable será que se vean afectadas.

Retroceso de la inflación en las economías avanzadas

La creciente capacidad ociosa, sumada a la estabilización de los precios de las materias primas, moderaría el alza de precios en las economías avanzadas. Pero en muchas economías emergentes y en desarrollo, la inflación se mantendría elevada hasta fin de año, a medida que el encarecimiento de las materias primas continúe trasladándose a los consumidores, y cedería un poco para fines de 2009.

Pese a la desaceleración, el nivel general de inflación subió en todo el mundo a niveles sin precedentes desde finales de los años noventa, empujado por los combustibles y los alimentos. En las economías avanzadas, el nivel general de inflación fue de 4½% en términos interanuales en agosto, ligeramente inferior al máximo de julio gracias a cierta disminución de los precios de las materias primas.

La reaparición de este fenómeno fue más marcado en las economías emergentes y en desarrollo, donde la inflación general agregada alcanzó 8¼% en agosto, y llegó a dos dígitos en una amplia gama de países.

Aumentos salariales

En cierta medida, la diferencia refleja el peso considerablemente mayor de los precios de los alimentos en las canastas de consumo de estas economías, normalmente 30%–45% frente a 10%–15% en las economías avanzadas. Pero aun excluidos los alimentos y los combustibles, la inflación también se aceleró marcadamente y hay indicios de que las expectativas inflacionarias y los salarios están aumentando, aunque no se cuenta con datos tan sistemáticos como en las economías avanzadas.

En términos reales, los precios de las materias primas continúan a niveles mucho más altos que los registrados durante los 20 últimos años, pese a cierto declive desde mediados de julio en medio de la desaceleración económica mundial. El motivo se encuentra en el delicado equilibrio entre la oferta y la demanda de muchos productos básicos, y en la probabilidad de que esa situación se mantenga en el futuro próximo después de muchos años de abundante capacidad.

Riesgos para las proyecciones de referencia

Según el informe del FMI, el riesgo principal está relacionado con dos cuestiones financieras conexas: las tensiones financieras y las restricciones crediticias derivadas del desapalancamiento podrían ser más intensas y prolongadas de lo previsto, y el deterioro del mercado de la vivienda podría resultar más profundo en Estados Unidos y más generalizado en Europa.

En esta situación excepcionalmente incierta hay riesgos a la baja sustanciales: además de la tensión financiera irresuelta y del deterioro del mercado estadounidense de la vivienda, podrían interrumpirse las corrientes de capital hacia las economías emergentes y podría recrudecer el proteccionismo. Por su parte, el riesgo inflacionario está más equilibrado porque el enfriamiento del crecimiento mundial está haciendo bajar los precios de las materias primas.

Perspectivas de recuperación

Las economías avanzadas crecieron a una tasa anualizada colectiva de apenas 1% entre el cuarto trimestre de 2007 y el segundo trimestre de 2008. La economía estadounidense fue la más castigada por la crisis financiera originada en su propio mercado de hipotecas de alto riesgo, que restringió el crédito y agudizó la corrección del sector de la vivienda iniciada en 2006.

Las economías emergentes y en desarrollo no salieron ilesas y también perdieron ímpetu. El crecimiento resistió más en los exportadores de materias primas, pero se resintió drásticamente en los países con fuertes vínculos comerciales con Estados Unidos y Europa. Además, algunos países que dependen mucho de las afluencias bancarias o las inversiones de cartera para financiar abultados déficits en cuenta corriente quedaron muy golpeados por una contracción brusca del financiamiento externo.

Según las proyecciones de base, el crecimiento disminuirá a un ritmo desconocido desde la recesión de 2001–02, mejorará paulatinamente a fines de 2009 y retomará el nivel tendencial en 2010, respaldado por la recuperación de los términos de intercambio, gracias a la estabilización de los precios de las materias primas, el fortalecimiento del mercado de la vivienda en Estados Unidos y el afianzamiento de la confianza a medida que se solucionen los problemas de liquidez y solvencia de las principales instituciones financieras.

El crecimiento mundial anualizado disminuiría de 5,0% en 2007 a 3,9% en 2008 y 3,0% en 2009 (véase el cuadro).

Para el resto del año y comienzos de 2009, el crecimiento de la economía estadounidense sería plano o negativo, a medida que el estímulo fiscal se disipe, la exportación flaquee y recrudezcan los efectos del empeoramiento de la situación financiera. La recuperación del sector de la vivienda y la estabilización de los precios del petróleo ayudarían a sentar las bases para una incipiente recuperación en el segundo semestre de 2009, pero se prevé que la reactivación será mucho más gradual que en ciclos económicos anteriores, ya que las condiciones crediticias restrictivas siguen teniendo un fuerte efecto en la demanda interna.

La mayoría de las demás economías avanzadas también experimentarían un crecimiento extremadamente lento o una contracción este año y el primer semestre del próximo, y una recuperación apenas moderada hacia finales de 2009.

En las economías emergentes y en desarrollo el crecimiento también seguiría desacelerándose, a un nivel ligeramente subtendencial este semestre y a comienzos del próximo, antes de repuntar a lo largo de 2009. En este período, el crecimiento de estos países se mantendría muy por encima de los niveles registrados en la desaceleración mundial de 2001–02. El crecimiento de las exportaciones seguirá siendo lento y la demanda interna se enfriará, aunque seguirá sustentándose en los fuertes aumentos de productividad registrados en años recientes. Los exportadores de materias primas —sobre todo petróleo— conservarán el impulso, pero los países dependientes de la importación de alimentos y combustibles o del financiamiento externo se desacelerarán mucho. Se prevé que la afluencia neta de capital extranjero descenderá a la mitad en cifras agregadas, y algunos países podrían sufrir considerables presiones en sus niveles de reservas.

Grave desaceleración mundial

El crecimiento mundial está disminuyendo rápidamente por efecto de la profunda crisis financiera y la carestía persistente de las materias primas.

(variación porcentual, salvo indicación en contrario)

Interanual
Proyecciones
200720082009
Producto mundial5,03,93,0
Economías avanzadas2,61,50,5
Estados Unidos2,01,60,1
Zona del euro2,61,30,2
Alemania2,51,8
Francia2,20,80,2
Italia1,5–0,1–0,2
España3,71,4–0,2
Japón2,10,70,5
Reino Unido3,01,0–0,1
Canadá2,70,71,2
Economías emergentes y en desarrollo8,06,96,1
China11,99,79,3
India9,37,96,9
América5,64,63,2
Fuente: Perspectivas de la economía mundial, octubre de 2008.Nota: Se presume que los tipos de cambio efectivos reales se mantienen constantes a los niveles vigentes entre el 18 de agosto y el 15 de septiembre de 2008.
Fuente: Perspectivas de la economía mundial, octubre de 2008.Nota: Se presume que los tipos de cambio efectivos reales se mantienen constantes a los niveles vigentes entre el 18 de agosto y el 15 de septiembre de 2008.

Retos de política económica

El informe del FMI recalca que las autoridades del mundo entero deberán estabilizar los mercados financieros internacionales, mantener la salud de sus economías hasta que terminen la desaceleración y la escasez de crédito, y deshacer las pérdidas inflacionarias recientes.

Los gobiernos enfrentan el reto titánico de lidiar con los riesgos inmediatos a la estabilidad financiera y al mismo tiempo preparar el terreno para reconstruir los cimientos de la intermediación financiera. Para eso habrá que encontrar soluciones integrales a los problemas sistémicos —la proliferación de activos ilíquidos, la escasez de capital y el desmoronamiento de la confianza en las contrapartes— y subsanar rápida y eficazmente las dificultades incipientes de las distintas instituciones.

Las autoridades de política macroeconómica están procurando encontrar un equilibrio entre respaldar la actividad económica durante la desaceleración mundial y una situación financiera extremadamente complicada, y lograr que la modificación sostenida de los precios relativos derivada de la escalada de precios de las materias primas no provoque un fuerte aumento de la inflación, como ocurrió en los años setenta.

Tensiones en el mercado de materias primas

La orientación adecuada de la política económica variará de un país a otro. Se justifica retornar a una orientación más acomodaticia en algunas economías que se enfrentan a una recesión debida a las tensiones financieras, la desaceleración en el mercado de la vivienda y las pérdidas de los términos de intercambio. No obstante, convendrá seguir una política restrictiva en aquellos países que aún están creciendo a un ritmo desmesurado.

El reciente descenso de los precios de las materias primas suscitado por la desaceleración mundial no debe desalentar las medidas encaminadas a aliviar las tensiones en los mercados de materias primas. La atención debe concentrarse en mejorar la reacción de la oferta y la demanda, evitando exacerbar la tirantez de los mercados a corto plazo.

Por último, será importante lograr que los elevados desequilibrios en los flujos de comercio no se traduzcan en más medidas proteccionistas de la cuenta corriente o la cuenta de capital. Una salida del actual impasse en la Ronda de Doha contribuiría a una mayor apertura del sistema de comercio multilateral.

Subir Lall

FMI, Departamento de Estudios.

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