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Entrevista con Tom Bernes: Se presenta un informe sobre el gobierno interno del FMI

Author(s):
International Monetary Fund. External Relations Dept.
Published Date:
June 2008
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El 28 de mayo la Oficina de Evaluación Independiente (OEI) del FMI emitió un informe sobre el gobierno interno del organismo, que recomienda—entre otros cambios—aclarar las funciones de sus diversos órganos y reorientar las actividades del Directorio Ejecutivo. En la siguiente entrevista, el Director de la OEI, Tom Bernes, expone las principales conclusiones.

Boletín del FMI: El tema de este informe es inusual. La mayoría de las evaluaciones de la OEI han versado sobre las políticas del FMI y su implementación. Por primera vez, la OEI ha centrado su atención en el Directorio Ejecutivo. ¿Qué dificultades surgieron?

Bernes: Como usted bien dice, esta evaluación difiere de las anteriores, en que solíamos analizar una decisión de política del Directorio para luego evaluar su implementación y eficacia.

En este caso, examinamos toda la estructura de gobierno del FMI, centrándonos en sus tres elementos básicos: el CMFI [el Comité Monetario y Financiero Internacional], el Directorio Ejecutivo y la Gerencia. Empezamos por la estructura formal del FMI, descrita en el Convenio Constitutivo; pero después nos propusimos comprender cómo funciona en la práctica, porque en la labor de cualquier organismo coexiste un conjunto de reglas formales con procedimientos informales de trabajo. Para tener referencias y poder efectuar comparaciones, estudiamos otros organismos multilaterales, así como las respectivas prácticas óptimas en los sectores público y privado.

Boletín del FMI: ¿Cuáles fueron las principales conclusiones?

Bernes: Algunas de las estructuras y prácticas que antes funcionaban han quedado obsoletas porque tanto el FMI como el entorno en que se desenvuelve han cambiado.

Aunque en los últimos 60 años ha habido numerosos cambios, el FMI sigue siendo relativamente eficaz, sobre todo cuando lo comparamos con otros organismos que también tienen una dimensión casi universal. No obstante, descubrimos que falta claridad en torno a las funciones que desempeñan el CMFI, el Directorio y la Gerencia.

Puntos clave

La evaluación se centra en tres elementos esenciales de la estructura de gobierno interno del FMI: El Comité Monetario y Financiero Internacional (CMFI), el Directorio Ejecutivo y la Gerencia del FMI. Se concluye que la eficacia ha sido el aspecto más fuerte de la gestión del FMI, y los más débiles la rendición de cuentas y la representación. Con el tiempo, estas deficiencias podrían minar la eficacia de no ser atendidas.

La evaluación sugiere varias maneras de abordar las principales áreas que necesitan reformas, entre ellas aclarar las respectivas funciones de cada ente directivo del FMI y reorientar las actividades del Directorio Ejecutivo hacia una función supervisora, participando menos en las operaciones cotidianas, lo cual le permitirá desempeñar una función más eficaz en la formulación de estrategias, vigilar la aplicación de políticas que garanticen unas medidas correctivas oportunas y supervisar mejor a la Gerencia. Para poner en práctica estas reformas, y en el gobierno futuro del FMI, se requerirá una amplia participación a nivel ministerial de los países miembros, quizá mediante un Consejo de Ministros.

Con frecuencia, el CMFI opera como el principal cauce para que los ministros brinden asesoramiento, pero oficialmente es solo un grupo consultivo. Consideramos que la función de los ministros debe ser más activa y transparente para fortalecer la rendición de cuentas y la legitimidad.

Las prácticas del Directorio Ejecutivo han evolucionado gradualmente con el tiempo, sobre todo con respecto a la época en que fue creado, cuando 12 directores representaban a 44 países. Ahora hay 24 directores ejecutivos y 185 países miembros. Muchas de estas prácticas necesitan reformas para armonizarlas mejor con la situación actual y con las prácticas óptimas de gobierno interno.

El Directorio aún analiza y autoriza la mayoría de los aspectos operativos. No le queda tiempo para dedicarse a aspectos estratégicos o para centrarse en una visión más amplia ya que participa directamente en casi toda la labor oficial del FMI.

La última conclusión se refiere a las normas sobre la rendición de cuentas del Directorio Ejecutivo y el Director Gerente. Si bien se han establecido normas oficiales, en la práctica aún no permiten realizar un seguimiento del desempeño de la Gerencia, recomendar medidas correctivas y verificar su cumplimiento.

Boletín del FMI ¿Cuáles fueron las principales recomendaciones?

Bernes: Las cuatro principales fueron aclarar la función de los diversos órganos, activar el Consejo de Ministros, reorientar el quehacer del Directorio para que ejerza una mayor supervisión, asignando mayor importancia a la vigilancia y al diseño estratégico, y establecer y aplicar una normativa sobre la rendición de cuentas de la Gerencia.

También recomendamos crear un comité de auditoría en el Directorio, aclarar y fortalecer las normas sobre ética y conflictos de interés del Directorio y de la Gerencia, establecer mecanismos para presentar denuncias (ámbito en el que ya parece observarse cierta actividad), mejorar el proceso de elaboración de las exposiciones sumarias del Directorio en aras de la claridad interna, pero también para optimizar las comunicaciones externas, y agilizar los procedimientos de trabajo del Directorio recurriendo más al uso de comités.

Boletín del FMI: Recomienda que el Directorio asuma una función más estratégica y participe menos en el quehacer cotidiano del FMI. ¿Qué relación tendría con el Consejo?

Bernes: La división de tareas entre el Consejo y el Directorio derivaría directamente de la composición de ambos órganos y del hecho de que el Consejo probablemente se reuniría solo unas pocas horas dos veces al año, un poco como ocurre actualmente con el CMFI. El Consejo se encargaría de fijar los objetivos fundamentales del FMI, adoptar decisiones que exigen discusión y aprobación al más alto nivel político, y ejercer la supervisión del Directorio. Por su parte, este último formularía las estrategias que se someterían a la aprobación del Consejo y vigilaría la implementación de esas decisiones y políticas. Asimismo, llevaría a cabo el seguimiento de las operaciones cotidianas encomendadas a la Gerencia.

Consideramos que la activación del Consejo formalizaría estas funciones, y al esclarecerse la delegación de funciones podría reducirse la duplicación de tareas en el Directorio. Como mínimo, incrementaría la transparencia y aclararía la rendición de cuentas sobre decisiones importantes.

En nuestras entrevistas con ministros miembros o ex miembros del CMFI observamos que se sienten desconectados y que aprueban cuestiones que están ya prácticamente resueltas. De ahí dedujimos que si los ministros pudiesen tomar decisiones sobre temas clave, participarían más y los verían como propios.

Boletín del FMI: ¿Qué revelaron las encuestas que realizó la OEI para este informe?

Bernes: Encuestamos a directores y ex directores, funcionarios de alto nivel de los países (de los ministerios de Hacienda y los bancos centrales) y altos funcionarios del FMI. Asimismo, procuramos conocer la opinión de la sociedad civil.

Fue alentador observar que las diferencias en las respuestas de los grupos eran principalmente de grado: no reflejaban puntos de vista radicalmente opuestos. Pero algunos mensajes fueron claros, entre otros: que los mecanismos de rendición de cuentas del Directorio y la Gerencia resultan inadecuados o se utilizan de modo insuficiente.

También hay amplio acuerdo en que la mayoría de las autoridades de los países miembros considera que el Directorio es objeto de una supervisión financiera inadecuada, o simplemente desconoce la existencia de las normas, y puesto que los gobernadores son los que aprueban los estados financieros en las Reuniones Anuales, está claro que este asunto debe examinarse.

Boletín del FMI: ¿Está conforme con el resultado de las deliberaciones del Directorio?

Bernes: Estamos muy satisfechos y sin duda nos quedamos con la impresión de que el informe se analizó con seriedad. Evidentemente, el movimiento se demuestra andando. El hecho de que las cosas estén ocurriendo es una señal positiva.

Estos problemas no son sencillos. En el informe intentamos ofrecer un punto de partida para las deliberaciones porque no existe ninguna estructura institucional preestablecida.

Cualquier estructura debe reunir una serie de dimensiones en cuanto a eficacia y eficiencia de la organización, la rendición de cuentas y la voz de los diversos interesados. Y entre todas hay que llegar a un término medio.

Le cito un ejemplo. Según diversos estudios y la experiencia acumulada, cuando un directorio tiene más de 8 a 12 miembros, empieza a perder eficiencia y eso le resta eficacia en el diseño estratégico.

Por otra parte, hay que garantizar la voz y la legitimidad, y en un organismo de 185 miembros es muy difícil lograrlo con solo 8 a 10 directores ejecutivos. Hay que encontrar un equilibrio que satisfaga a la mayor parte de los países miembros.

Boletín del FMI: ¿Cuáles serán los siguientes pasos?

Bernes: Los directores ejecutivos han decidido empezar a identificar medidas que mejoren los procesos a corto plazo, y consideran necesario consultar a otros interesados. Mediante la divulgación del informe a las autoridades nacionales, los centros de investigación y la sociedad civil, seguiremos colaborando en esta tarea.

Gita Bhatt

FMI, Departamento de Relaciones Externas

Declaración del Director Gerente del FMI sobre el informe de la OEI

Considero muy positivo el “Informe de la Oficina de Evaluación Independiente sobre aspectos de la gestión de gobierno del FMI y las funciones del Directorio Ejecutivo”.

En los últimos meses se ha avanzado significativamente en la reforma de la estructura de gobierno del FMI. Concretamente, la Junta de Gobernadores del FMI ha iniciado un proceso que confío logrará realinear el número de votos de los países miembros del FMI para incrementar su eficacia y legitimidad.

El informe de la OEI incluye análisis y recomendaciones sobre una amplia gama de temas que trascienden la reforma de las cuotas y la representación en la institución, y que guardan relación con el marco institucional fundamental. El personal técnico del FMI ha presentado sus comentarios sobre ciertos aspectos del informe.

Las deliberaciones del Directorio en torno a este informe deben considerarse como el principio de un proceso en que se analizarán reformas institucionales que van más allá de lo estudiado hasta ahora; ofrecen una excelente oportunidad para conocer las opiniones de los directores ejecutivos sobre diversos aspectos del gobierno interno del FMI. Como indiqué en mis conversaciones informales con los directores, en mi calidad de Director Gerente, procuraré aprender del informe y de las deliberaciones del Directorio sobre sus recomendaciones.

Apoyándonos en los planteamientos del informe sobre la gestión de gobierno, espero que podamos desarrollar ideas ampliamente consensuadas entre los países miembros para seguir adelante en la tarea de construir un FMI más moderno y eficaz. En las próximas semanas anunciaré algunas iniciativas para seguir impulsando la reforma del gobierno interno.

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