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Servicios financieros islámicos: Los estudios aconsejan prudencia a los bancos islámicos grandes

Author(s):
International Monetary Fund. External Relations Dept.
Published Date:
June 2008
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Las instituciones que ofrecen servicios financieros islámicos revisten cada vez más importancia en el sistema financiero de varios países.

Habiendo comenzado con una sola institución en un país en 1975, hoy la banca islámica cuenta con más de 300 instituciones que operan en más de 75 países.

Todos los sistemas bancarios de Sudán e Irán se basan en los principios financieros islámicos. Si bien la banca islámica se centra en Oriente Medio y Asia sudoriental, también opera en Europa y Estados Unidos. Según McKinsey & Co., en 2006 los activos propios o bajo gestión de dicha banca ascendían a US$750.000 millones y se prevé que en 2010 el sector financiero islámico alcance US$1 billón.

La banca islámica, ceñida a la Shariah, ofrece y emplea servicios y productos financieros acordes a las prácticas religiosas y leyes islámicas, que en particular prohíben el pago o cobro de intereses a tasas fijas o predeterminadas. En la práctica significa que en lugar de préstamos, la banca islámica emplea acuerdos de reparto de pérdidas y ganancias (PLS, por sus siglas en inglés), compra y reventa de bienes y servicios, y contratos basados en comisiones por la prestación de servicios.

Tasa de referencia

En las modalidades PLS, la tasa de retorno sobre los activos financieros no se conoce ni establece antes de iniciarse la transacción. En las transacciones de compra y reventa, se fija un sobreprecio usualmente basado en tasas de retorno de referencia tales como la LIBOR, determinadas en los mercados internacionales.

La banca comercial, a diferencia de la islámica, establece contractualmente el retorno sobre los depósitos (fijo o ligado a una tasa de referencia) y no depende del desempeño del banco. En cambio, en un banco islámico la rentabilidad depende directamente de la calidad de sus inversiones.

Si el banco registra pérdidas por malas inversiones, el depositante puede perder parte (o la totalidad) de su depósito. En el acuerdo contractual entre los depositantes y los bancos islámicos no se establece de antemano la tasa de retorno sino la proporción según la cual se distribuyen las pérdidas y ganancias entre las partes del contrato de depósito.

La bibliografía que describe las finanzas islámicas es profusa, pero hay relativamente poca labor empírica sobre la banca islámica y la estabilidad financiera, un tema cuyo interés crece a la par del desarrollo de dicha banca. En un reciente documento de trabajo del FMI se intenta cubrir esta carencia con datos sobre 18 sistemas bancarios con una sustancial presencia de bancos islámicos para brindar un análisis empírico internacional del papel de estos bancos en la estabilidad financiera.

Una perspectiva prudencial

¿Son los bancos islámicos más o menos estables que los tradicionales? Buena parte de los estudios pertinentes indican que los riesgos planteados por la banca islámica y la convencional al sistema financiero difieren en muchos aspectos. Los riesgos privativos de la banca islámica provienen de las características específicas de sus contratos y de la infraestructura global jurídica, administrativa y de liquidez de las finanzas islámicas.

Por ejemplo, el financiamiento PLS traslada el riesgo crediticio directo del banco al depositante. Pero también aumenta el riesgo global de los activos del balance del banco al someterlo a riesgos que usualmente recaen sobre los inversionistas en acciones, no sobre los tenedores de deuda. Asimismo, debido a la ley islámica, los bancos islámicos cuentan con menos técnicas e instrumentos de protección contra riesgos (como ser derivados y swaps) que los bancos convencionales.

Además, muchos de los bancos islámicos han operado en ámbitos en los que el desarrollo de los mercados interbancarios y monetarios, así como de los títulos públicos, es escaso o nulo, y la disponibilidad y el acceso a mecanismos de préstamos de última instancia operados por la banca central son limitados. Estas diferencias se han reducido en parte debido a la reciente incorporación de instrumentos del mercado monetario y modalidades islámicas de préstamos de última instancia, y al compromiso implícito de brindar liquidez a la banca de la mayoría de los países en casos excepcionales.

Un riesgo menor

En cierta forma, los bancos islámicos podrían ser menos riesgosos que los convencionales. Por ejemplo, pueden trasladar un shock negativo desde el activo (como el deterioro de una situación económica que reduce el flujo de caja de las transacciones PLS) al depositante.

De este modo, el riesgo que recae sobre el depositante añadiría protección al banco y a su capital contable. Asimismo podría argumentarse que la necesidad de brindar un retorno estable y competitivo al inversionista, la responsabilidad de los accionistas por negligencia o malversación (riesgo operativo) y la mayor dificultad de acceso a la liquidez presionan a los bancos islámicos a ser más prudentes.

Además, al compartir los riesgos y carecer normalmente de garantías de depósitos, los inversionistas (depositantes) se ven más incentivados a vigilar atentamente la gestión bancaria. Por último, la proporción de activos mantenidos en cuentas de reserva de bancos centrales o en cuentas corresponsales con otros bancos es tradicionalmente mayor en los bancos islámicos que en los comerciales. Así, aunque las inversiones islámicas sean más riesgosas que las convencionales, desde la perspectiva de la estabilidad financiera la cuestión es si esta mayor amortiguación compensa el riesgo extra.

La mayor o menor estabilidad de la banca islámica respecto de la convencional depende de la magnitud relativa de los efectos antes explicados, y en principio puede variar entre países e incluso entre bancos.

Banca islámica y estabilidad financiera

Un método de creciente popularidad para evaluar la solidez de los bancos es analizar sus llamados puntajes z. El puntaje z sería un índice que combina la capitalización, la rentabilidad y cierta medida del riesgo de un banco, y su interpretación es sencilla: cuanto menor sea su valor, más probable será que el banco se quede sin capital.

Evaluación de la solidez bancaria

Los pequeños bancos islámicos fueron más sólidos que los grandes y pequeños bancos comerciales, mientras que los grandes bancos islámicos fueron los menos sólidos.

Citation: 37, 6; 10.5089/9781451943627.023.A010

Fuente: Cálculos de los autores, BankScope.

Nota: Se utiliza un puntaje z para medir la solidez de los bancos. Mediante una combinación del patrimonio, rendimiento de los activos y una medida del riesgo llamada volatilidad de los rendimientos, se estima la probabilidad de insolvencia de un banco, es decir, de que se agote su capital. A mayor puntaje z, menor probabilidad de que el banco quede insolvente. El estudio incluyó 18 sistemas bancarios con una considerable presencia de banca islámica, en el período 1993–2004.

Considerando como grandes a los bancos que totalizan más de US$1.000 millones en activos y como pequeños a los demás, en el documento se concluye que:

  • Los bancos islámicos pequeños tienden a tener finanzas más sólidas (puntajes z mayores) que los bancos comerciales pequeños y grandes.

  • En general, las finanzas de los bancos comerciales grandes son más sólidas que las de los bancos islámicos grandes.

  • Las finanzas de los bancos islámicos pequeños tienden a ser más sólidas que las de los islámicos grandes (véase el gráfico).

Una explicación factible del contraste entre la gran estabilidad de los bancos islámicos pequeños y la estabilidad relativamente menor de las entidades mayores reside en el hecho de que para los bancos islámicos es mucho más complejo ajustar sus sistemas de monitoreo del riesgo crediticio a medida que crecen. Por ejemplo, las modalidades PLS de los bancos islámicos son más variadas y difíciles de normalizar que los préstamos de los bancos comerciales.

Por ello, al crecer la escala de la operación bancaria, la vigilancia del riesgo crediticio se hace rápidamente mucho más compleja. Esto apareja mayores problemas de selección adversa y riesgo moral. Otra explicación es que los bancos pequeños se centran en las inversiones de bajo riesgo y las comisiones, mientras que los bancos grandes realizan más negocios PLS.

También se concluyó que al aumentar la presencia de la banca islámica en el sistema financiero de un país, no se afecta seriamente la solidez de los otros bancos. Esto indica que los bancos islámicos y los comerciales pueden coexistir en el mismo sistema sin mayores efectos de exclusión por la competencia y el deterioro de la solidez.

Pruebas de sensibilidad

Al analizar los datos desde una óptica internacional existen ciertas salvedades. A menudo las bases de datos sobre los bancos islámicos y los comerciales es incompleta. Además, el estudio solo consideró la banca totalmente islámica y no las sucursales islámicas operadas por algunos bancos comerciales.

Las limitaciones de los datos también impidieron atender por completo todos los aspectos de los contratos financieros islámicos, por ejemplo, distinguiendo las inversiones PLS de las otras inversiones. No obstante, los principales resultados son sumamente sólidos con respecto a una gama de pruebas de sensibilidad, como el uso de distintas medidas de la solidez financiera y de diversos métodos de estimación.

Las conclusiones subrayan la importancia de que las autoridades vigilen los riesgos prudenciales de los bancos islámicos, en particular de los grandes. Además, como las finanzas islámicas siguen creciendo a un ritmo superior al promedio, estos bancos deberían invertir en su capacidad de gestión del riesgo crediticio, ya que están abordando proyectos de mayor tamaño y complejidad.

Martin Cihák y Heiko Hesse

FMI, Departamento de Europa

Este artículo se basa en el documento de trabajo No. 08/16 del FMI, “Islamic Banks and Financial Stability: An Empirical Analysis”, de Martin Cihák y Heiko Hesse.

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