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Reforma del FMI: El FMI aprueba un marco histórico para la supervisión económica

Author(s):
International Monetary Fund. External Relations Dept.
Published Date:
September 2007
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Con el fin de reforzar la capacidad del FMI para contener los riesgos que amenazan la economía mundial, el Directorio Ejecutivo adoptó una decisión trascendental que actualiza las pautas del proceso mediante el cual el FMI supervisa la economía de los 185 países miembros (es decir, la supervisión bilateral).

En su intervención del 18 de junio en Montreal, el Director Gerente del FMI, Rodrigo de Rato, dijo que la decisión es la primera declaración integral de política sobre la supervisión, y la calificó como buena noticia para el programa de reforma del FMI y para el multilateralismo.

La Decisión sobre la Supervisión Bilateral elimina un vacío importante en el marco de políticas del FMI, al ofrecer un marco actualizado e integral para el seguimiento regular de las economías nacionales, proceso que complementa la función de vigilancia del sistema monetario internacional (supervisión multilateral).

La medida se anunció en un momento en que el FMI avanza rápidamente en muchos frentes para atender mejor las exigencias de una economía mundial más integrada. Además, el FMI está procurando integrar mejor a las economías más dinámicas (muchas de ellas de mercados emergentes) en el manejo de la institución, reformar sus fuentes de ingreso, aclarar su función en los países de bajo ingreso y reexaminar los mecanismos de respaldo a los mercados emergentes.

Políticas cambiarias

Al establecer una visión compartida de la función de la supervisión, la decisión garantizará que el diálogo sobre políticas se focalice mejor y resulte más eficaz. Los cambios más notables comprenden tres aspectos:

  • Primero, la nueva decisión afirma que la supervisión bilateral debe centrarse en el cometido básico del FMI: fomentar la estabilidad externa de los países y, así, evitar que la supervisión sea demasiado general y superficial.
  • Segundo, ofrece a los países una orientación clara sobre la conducción de sus políticas cambiarias y sobre lo que es y no es aceptable para la comunidad internacional. La manipulación cambiaria, por primera vez, se define explícitamente (recuadro).
  • Tercero, al especificar las expectativas, la decisión deberá promover la franqueza y un tratamiento imparcial de los países en la supervisión.

Por qué fue necesaria una nueva decisión

Hasta ahora, la principal declaración de política sobre la supervisión del FMI era la Decisión de 1977 sobre la supervisión de las políticas de tipo de cambio, redactada tras el colapso del sistema de paridades de Bretton Woods. En esa época las reglas de juego eran imprecisas—ya sea en cuanto a la función del FMI o a la gestión macroeconómica sin tipos de cambio fijos—y los capitales privados eran mucho menos importantes.

La idea era revisar la decisión sobre la marcha, pero si bien las prácticas de supervisión evolucionaron, la decisión casi no se modificó, y surgió una gran discrepancia entre la práctica óptima de supervisión y la decisión en que supuestamente se fundamentaba.

Además, los principios de la Decisión de 1977 no contemplaban las circunstancias que más han afectado a la estabilidad monetaria internacional en los últimos 30 años. Como reflejo de las circunstancias imperantes en el período en que se redactaron, los principios se centraban en prevenir la manipulación de los tipos de cambio por razones de balanza de pagos—por ejemplo, para obtener ventajas competitivas desleales—y en evitar la inestabilidad cambiaria a corto plazo.

Sin embargo, desde entonces los problemas cambiarios más frecuentes han sido el mantenimiento, por razones internas, de tipos de cambio fijos sobrevaluados o subvaluados y, más recientemente, la vulnerabilidad de la cuenta de capital que suele derivarse de los desequilibrios en los balances.

Cambios en el FMI

Al igual que la Decisión de 1977, la nueva decisión tiene como fin ayudar a poner en práctica la supervisión bilateral estipulada en el Artículo IV del Convenio Constitutivo, en virtud del cual los países se comprometen a aplicar un código de conducta en lo que respecta a sus políticas cambiarias, económicas y financieras. El FMI tiene que vigilar la observancia general de este código, pero la Decisión de 1977 únicamente se refería a la supervisión de las políticas cambiarias.

La nueva decisión es mucho más amplia. Aclara que la supervisión bilateral abarca todas las políticas que puedan afectar la estabilidad externa de los países, que se define como una situación en que la balanza de pagos no da lugar a variaciones cambiarias perturbadoras, ni es probable que las provoque, y engloba a las cuentas corriente y de capital

Se aclara además la forma de ejercer la supervisión en las uniones monetarias, dados sus mecanismos institucionales específicos, para que las políticas tanto a escala de la unión como de los países constituyentes estén sujetas a la misma vigilancia que las políticas de los países miembros del FMI.

La nueva decisión también esboza las reglas de juego para la supervisión:

  • Es un proceso de colaboración basado en el diálogo y la persuasión.
  • Para que sea eficaz, el diálogo ha de ser franco. El FMI debe estar preparado para transmitir a los países mensajes claros y a veces difíciles sobre su política económica, y a presentar informes francos a la comunidad internacional.
  • La supervisión tiene que ser imparcial, y al mismo tiempo debe prestar la debida atención a las circunstancias de cada país. Concretamente, debe tener en cuenta la repercusión de las políticas recomendadas en los objetivos del gobierno del país, no solo en la estabilidad externa.
  • La supervisión bilateral debe partir de una óptica multilateral, es decir, debe considerar los efectos de desbordamiento, tanto del entorno mundial en un país como de las políticas de un país en la estabilidad del sistema monetario internacional.
  • La supervisión debe adoptar una perspectiva a mediano plazo.

Cambios para los países miembros

En lo que respecta a los países miembros, la nueva decisión ofrece una orientación clara sobre la conducción de las políticas cambiarias. La decisión retiene tres principios sobre la manipulación de los tipos de cambio y la intervención en los mercados cambiarios.

Pero agrega un cuarto principio: “Los países miembros deberán evitar políticas de tipo de cambio que conduzcan a la inestabilidad externa”. Con esto, la atención se centra en los resultados de una determinada política, más que en su intención, y se define con más claridad la manipulación de tipos de cambio

La decisión asimismo actualiza los indicadores que pueden dar lugar a un examen exhaustivo por parte del FMI y que permiten entablar un diálogo con un país acerca del cumplimiento de los principios. Cabe destacar que la actualización se hizo teniendo en cuenta la mayor importancia de los flujos internacionales de capital.

El FMI debe estar preparado para transmitir a los países mensajes claros y a veces difíciles sobre su política económica, y a presentar informes francos a la comunidad internacional.

Los indicadores ahora abarcan tanto la evolución de las políticas (por ejemplo, intervenciones prolongadas, a gran escala y unidireccionales en el mercado cambiario) como los resultados de las políticas (desajustes cambiarios fundamentales, déficits o superávits en cuenta corriente grandes y prolongados y factores de vulnerabilidad graves en el sector externo, como los riesgos de liquidez derivados de los flujos de capital privado).

¿Qué es la manipulación del tipo de cambio?

El Convenio Constitutivo del FMI establece que todo país miembro “evitará manipular los tipos de cambio [...] para impedir el ajuste de la balanza de pagos u obtener ventajas competitivas desleales frente a otros países miembros”. Sin embargo, no queda claro lo que constituye manipulación de los tipos de cambio. La Decisión sobre la Supervisión Bilateral de 2007 ofrece a los 185 países miembros directrices claras en este sentido.

La decisión establece que un país miembro estaría “contraviniendo lo dispuesto en el Artículo IV, Sección 1 iii)”, si el FMI determinara que el país está aplicando políticas encaminadas a afectar—y que en la práctica afectan—el nivel del tipo de cambio, ya sea provocando o impidiendo variaciones del tipo de cambio, y a la vez, aplica esas políticas “para obtener una desalineación fundamental manifestada en una subvaluación del tipo de cambio” con el fin de “incrementar la exportación neta”.

Consultas al FMI

El FMI ha creado en su sitio web un nuevo buzón para temas relacionados con la deuda en los países de bajo ingreso. El fin es brindar un espacio para atender consultas sobre políticas y países específicos.

Los acreedores habían pedido al FMI que cree “un solo punto de enlace” para tratar asuntos relacionados con la deuda. Ahora pueden enviar directamente al FMI preguntas sobre sostenibilidad de la deuda (www.imf.org/dsa) o sobre concesionalidad (www.imf.org/concessionality).

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