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Author(s):
International Monetary Fund. External Relations Dept.
Published Date:
March 2008
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¿Qué sabe el público sobre política económica?

La opinión pública influye sobre los políticos y, por ende, sobre las decisiones políticas. Pero ¿qué determina la opinión pública sobre temas económicos? ¿Cómo se informan los ciudadanos sobre estos temas? Para saberlo, Alan S. Blinder y Alan B. Krueger de la Universidad de Princeton, realizaron una encuesta ciudadana aleatoria en Estados Unidos. Sus resultados —presentados en una conferencia del American Enterprise Institute (AEI) en diciembre— desmienten la idea de que la gente sabe poco de economía.

De hecho, Blinder y Krueger observaron que los ciudadanos saben más de lo que muchos suponen y desean estar bien informados sobre estos temas (74% de los encuestados). Los principales motivos citados por los encuestados fueron las finanzas personales y su deseo de ser ciudadanos responsables.

Importancia de la ideología

Al preguntar cómo se forma la opinión pública sobre políticas económicas, la encuesta descubrió que las opiniones se basan más en la ideología y las creencias, que en el interés propio, los conocimientos económicos y la educación. Blinder y Krueger supusieron que la gente quizá no comprende sus propios intereses o que el bien común les importa más que el interés propio definido en el sentido más estricto.

El importante papel que desempeña la ideología dio lugar a un debate sobre qué es y de dónde procede la ideología. Blinder citó estudios de ciencias políticas que indican que gran parte de las opiniones ideológicas se heredan. Steve Liesman (de CNBC—una emisora de televisión por cable de Estados Unidos) se preguntó si calificativos como “liberal” o “conservador” seguían teniendo sentido. En cuanto a los intereses personales, algunos participantes se preguntaron si la gente realmente sabe qué políticas económicas le benefician.

La televisión: medio por excelencia

La encuesta descubrió que las principales fuentes de información económica son la televisión por cable (46% de los encuestados), seguida de lejos por la prensa local (18%), mientras que los economistas se situaban en un nivel aún más bajo (1%). Sin embargo, los que preferían la televisión sabían mucho menos que quienes leían revistas y periódicos especializados.

Al parecer existe una incongruencia entre “el deseo de estar bien informado sobre temas económicos” y las preferencias que los medios de comunicación atribuyen a sus audiencias. Liesman señaló que, en base a su experiencia profesional, los televidentes generalmente no buscan información económica y los programadores lo saben. “La emisora [CNBC] informa sobre economía justo lo necesario y ni una pizca más”, indicó. Asimismo, el público prefiere claramente la información financiera sobre el análisis de la política económica, y esa preferencia hace que los productores de televisión presenten información útil para los corredores de bolsa, por ejemplo.

El medio también dicta el mensaje. Douglas Holtz-Eakin de la Oficina Presupuestaria del Congreso de Estados Unidos, señala que la “televisión trata de emociones. La economía intenta dejar las emociones fuera”. No obstante, dada la preferencia del público por la televisión, Jeffrey H. Birnbaum (The Washington Post), manifestó que los medios de comunicación deberían traducir mejor los conceptos económicos en artículos de interés humano.

A los medios de comunicación les puede sorprender el deseo del público de recibir más información sobre temas económicos, afirmó Liesman, pero es hora de que comiencen a pensar sobre cómo educarlo mejor. Opinó que los medios no deben rehuir de los complejos temas económicos. Aunque la gente termine confundida, añadió, es un paso en la dirección correcta.

Sabina Bhatia y Claire Lazarus

FMI, Departamento de Relaciones Externas

Véase más información en “What Does the Public Know About Economic Policy, and How Does It Know It?”, de Alan S. Blinder y Alan B. Krueger, Brookings Papers on Economic Activity 1:2004, págs. 327–87.

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