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Análisis

Author(s):
International Monetary Fund. External Relations Dept.
Published Date:
March 2008
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¿Son del todo beneficiosos los auges de crédito?

En los últimos años, el crédito bancario al sector privado ha crecido en varias economías en transición de Europa central y oriental. Si bien en parte este auge podría considerarse favorable en vista de la baja proporción del crédito frente al PIB, también puede acarrear riesgos. En un documento de trabajo del FMI, Christoph Duenwald, Nikolay Gueorguiev y Andrea Schaechter observan que el auge ha ayudado a aumentar los desequilibrios macroeconómicos en Bulgaria y Rumania y ha elevado los riesgos de crisis en el sector financiero de Ucrania, y que las medidas de política para desacelerar el crédito han producido resultados desiguales.

En el segundo quinquenio de los años noventa, las profundas crisis económicas y financieras de Bulgaria, Rumania y Ucrania prácticamente paralizaron la intermediación financiera. Las políticas macroeconómicas posteriores permitieron un repunte del crecimiento económico, sobre todo de las utilidades, y ello abrió el apetito por el crédito bancario y mejoró la opinión de los bancos con respecto a la solvencia de los clientes. El ingreso de bancos internacionales con buena reputación y la aplicación de marcos regulatorios y de supervisión del banco central restablecieron la confianza en el sector bancario, generándose un rápido aumento de los depósitos y presiones para colocarlos en actividades rentables. Ante la disminución de las primas de riesgo-país y la mejora de la situación de las empresas, ingresó una gran cantidad de capital, sobre todo a través del sector bancario extranjero. Al mismo tiempo, la fuerte disminución de los déficits y el amplio financiamiento externo para el presupuesto limitó la emisión de papeles del Estado.

Al principio, los bancos en los tres países fueron cautos y mantuvieron elevados saldos de efectivo y, en el caso de Bulgaria, acumularon activos externos netos; en Rumania, invirtieron principalmente en títulos del Estado. La cautela obedecía a la falta de información (y los cortos historiales de crédito) de los posibles clientes nacionales, dudas sobre el cumplimiento de los contratos y pérdida de una gran base de clientes, ya que las empresas estatales no se consideraban solventes sin las garantías del Estado. No obstante, la reactivación económica, el retorno de la confianza, la mejora de los balances bancarios y la privatización de los bancos estatales poco a poco fueron abriendo el crédito interno.

Un inventario de la situación

El aumento de la intermediación financiera suele acompañar a la aceleración del crecimiento económico, pero el fuerte crecimiento del crédito también puede crear riesgos para la estabilidad macroeconómica y del sector financiero (véase recuadro). En los mercados emergentes, los auges del crédito comúnmente se traducen no en un aumento de la inflación sino en un deterioro de la cuenta corriente y una apreciación del tipo de cambio. En los recientes casos de Bulgaria y Rumania se aceleró la contribución de la demanda interna al crecimiento del PIB real, pero la de las exportaciones netas se tornó negativa. La inflación de precios al consumidor se ha mantenido relativamente intacta y hasta el momento el mayor indicio de sobrecalentamiento ha sido un aumento del déficit comercial por el rápido incremento de la importación.

Es importante conocer los riesgos

Cuando se moderan las restricciones financieras, el aumento del crédito bancario puede estimular un mayor nivel de inversión y consumo y ayudar a elevar el nivel de vida. Pero un rápido aumento del crédito conlleva dos riesgos generales: un aumento de los desequilibrios macroeconómicos (riesgo macro) y un deterioro de la calidad de los activos bancarios que socava la estabilidad del sector financiero (riesgo de crédito). La interacción de estos riesgos crea ciclos de auge y caída en los mercados de crédito y activos y fuertes variaciones en los fundamentos macroeconómicos.

Riesgo macro. La mayor disponibilidad de crédito alivia las restricciones de liquidez de los hogares y empresas, lo cual estimula el consumo y la inversión. Las limitaciones de la oferta a corto plazo tienden a ejercer presión al alza sobre los precios y la demanda de bienes extranjeros, lo cual deteriora la balanza comercial. De no controlarse, el rápido aumento del crédito puede impulsar los precios y salarios nacionales, y a su vez puede reducir la competitividad internacional —si el tipo de cambio no varía o se aprecia— y aumentar la vulnerabilidad externa. Los inevitables cambios de sentido de los flujos de capital, o los shocks externos, así como una tajante respuesta de la política, podría provocar un aterrizaje brusco (aumento de las tasas de interés, menor crecimiento, disminución de los precios de los activos y presiones a la baja en el tipo de cambio).

Riesgo de crédito. El acelerado crecimiento del crédito puede suscitar problemas bancarios a través de los desequilibrios macroeconómicos y el deterioro de la calidad de los préstamos. Si la rápida expansión de los préstamos origina grandes déficits en cuenta corriente acompañados de un déficit fiscal y presiones inflacionarias, la economía se torna más vulnerable a un aterrizaje brusco. Los problemas que ello genere para el sector bancario dependerán de su exposición a estos riesgos y los amortiguadores financieros. Un riesgo excesivo también puede menoscabar la calidad de los préstamos. En los períodos de auge, el volumen de los préstamos y la renovación de los mismos pueden afectar la evaluación del riesgo. Los riesgos pueden subestimarse, sobre todo al compararlos con el valor actual de los activos en una economía fuerte. En una caída ocurre lo contrario y los efectos negativos se amplifican.

En Ucrania, los desequilibrios macroeconómicos han obedecido a diferentes shocks. En los últimos años el país ha registrado amplios superávits en cuenta corriente gracias a los altos precios de sus productos básicos de exportación y una moneda subvaluada. Puesto que la mayor parte de las ganancias de los términos de intercambio han quedado en manos de grupos de alto nivel de ahorro (debido a la estructura de la propiedad en la economía de Ucrania, incluido el sector exportador), el impacto sobre la demanda interna y las presiones inflacionarias se mantuvo controlado hasta mediados de 2004. El resurgimiento de las presiones inflacionarias puede atribuirse principalmente a la política fiscal expansiva, los cuellos de botella de la capacidad instalada, el fuerte aumento de los salarios y las pensiones y la orientación monetaria acomodaticia.

Los mayores riesgos de problemas en el sector financiero se presentan en Ucrania. El nivel del crédito en los tres países es aún muy inferior al de los que registraron crisis importantes, pero en Bulgaria y Ucrania el crédito ha crecido con una rapidez semejante. No obstante, en Bulgaria y Rumania los factores institucionales y estructurales ofrecen más solidez al sector bancario y la gran proporción de inversión extranjera y los indicadores de prudencia relativamente sólidos también permiten creer que este estará relativamente protegido de los shocks. En Ucrania, en cambio, no se sabe si los bancos podrían soportar un deterioro de la calidad del crédito, ya que la acumulación de capital y provisiones no se ha equiparado con el ritmo de la expansión del crédito y la rentabilidad de los bancos sigue siendo mucho menor que la de otras economías en transición. En los tres países, preocupa el riesgo de crédito originado por el riesgo cambiario en vista de la gran proporción de préstamos en moneda extranjera a menudo sin cobertura.

Un freno a la expansión

¿Qué deben hacer las autoridades ante un auge del crédito? ¿Cómo pueden determinar si el crédito está creciendo a un ritmo demasiado acelerado? En este caso, ¿debe la política concentrarse en moderar el auge o en contrarrestar sus efectos?

En principio, las autoridades pueden adoptar un nivel objetivo de equilibrio del crédito, pero este no dice nada de la velocidad con que el país lo consigue. En Bulgaria, la brecha entre las razones de crédito/PIB de equilibrio efectiva y estimada se está cerrando rápidamente: en 2001, antes de que cobrara impulso el auge del crédito, la razón era del 14½% y al cabo de 2004 había llegado a casi el 35½%. Por consiguiente, la razón de crédito/PIB subió en promedio 7 puntos porcentuales al año, lo cual se ha relacionado con crisis bancarias en otros países. En Rumania y Ucrania, el aumento fue más lento, de 2½ y 4½ puntos porcentuales al año.

El menú de medidas dependerá del marco de políticas monetaria y cambiaria y del entorno institucional del país. En un régimen de paridad fija, las herramientas tradicionales de política monetaria (modificación de las tasas de interés, operaciones de mercado abierto) son ineficaces, sobre todo en países con cuentas de capital abiertas. En esos casos, los intentos por drenar liquidez de los bancos para reducir el financiamiento fracasan. Mientras continúe la alta rentabilidad de los préstamos, seguirán llegando flujos no bancarios o transfronterizos para reemplazar las fuentes de financiamiento.

En los mercados emergentes, los auges del crédito comúnmente se traducen no en un aumento de la inflación sino en un deterioro de la cuenta corriente y una apreciación del tipo de cambio.

Las autoridades de Bulgaria, Rumania y Ucrania han adoptado diferentes estrategias para contrarrestar y moderar el crédito. En Bulgaria y Rumania disponen de pocas herramientas monetarias y por ende han acudido a la política fiscal para contrarrestar el fuerte incremento del consumo y la inversión del sector privado. No obstante, el acusado aumento de los déficits en cuenta corriente externa (si bien financiado por la afluencia de inversión directa extranjera) ha suscitado preocupación por la vulnerabilidad externa, y continúa la necesidad de aplicar una política fiscal restrictiva. En cambio, en Ucrania, donde las principales inquietudes son la calidad de los préstamos y la estabilidad del sector bancario (y no los desequilibrios macroeconómicos), las autoridades han aplicado medidas regulatorias y de supervisión para fortalecer la resistencia de los bancos a los shocks.

Quizá se requieran más medidas. Bulgaria y Rumania tal vez seguirán prefiriendo políticas macroeconómicas sin descuidar la salud del sector financiero, sobre todo para que el crédito no se desvíe por canales menos supervisados. En Ucrania, la reducción de las vulnerabilidades financieras seguirá basándose en una supervisión de prudencia más firme.

Pueden adquirirse ejemplares de Too Much of a Good Thing? Credit Booms in Transition Economies: The Cases of Bulgaria, Romania, and Ukraine (IMF Working Paper No. 05/128), de Christoph Duenwald, Nikolay Gueorguiev y Andrea Schaechter al precio de US$15. Véanse las instrucciones de pedido en la pág. 16. El texto completo, en inglés, puede consultarse en www.imf.org.

Para India las reformas son clave para aumentar sus exportaciones de productos textiles y vestido

Con la eliminación de cuotas para la exportación de textiles y vestido el 1 de enero de 2005, algunos países, especialmente China, han aumentado rápidamente su participación en el mercado mundial de las exportaciones. ¿Puede India hacer otro tanto? Aún no, según un nuevo documento de trabajo del FMI que examina sus perspectivas y expone que los avances serán limitados si India no acelera la reforma e invierte más para reforzar la competitividad de este sector.

El sector textil y de vestido de India ha desempeñado durante largo tiempo un papel importante en su economía, incluidas sus exportaciones. En 2003, el sector representaba un 4% del PIB y un 14% del valor agregado del sector manufacturero, con 35 millones de trabajadores (cerca de un 10% de la población activa) y representaba US$13.000 millones en exportaciones (23% del total). Para India, la abolición de cuotas para la exportación de textiles y vestido constituye una oportunidad y un reto. Tiene grandes posibilidades de ampliar su participación en el mercado, pero los mercados ya no ofrecen garantías y la competencia aumenta. India tiene a su favor una gran fuerza de trabajo relativamente barata, una gran oferta interna de telas, una base fuerte y diversificada de materias primas para fabricar fibras naturales y artificiales, y una ventaja de capacidad, en el sector de los hilados. Sin embargo, solo podrá aprovechar estos activos y la abolición de cuotas si elimina ciertas limitaciones.

A la sombra de China

Es evidente que los resultados de India desde 1995, cuando comenzó la supresión de cuotas, no han sido tan espectaculares como los de China. La participación de India en el mercado mundial aumentó ligeramente en el sector textil y de vestido entre 1995 y 2003, mientras que en la China creció considerablemente. Su acceso a los mercados estadounidense y canadiense ha aumentado desde 1995, pero ha perdido participación en la Unión Europea y su incremento en el mercado japonés es insignificante (véase el gráfico).

De hecho, los datos preliminares de Estados Unidos del primer semestre de 2005 indican que el aumento de las exportaciones chinas de productos textiles liberalizados a partir de 2005 fue del 242%, mientras que las exportaciones indias a Estados Unidos aumentaron un 34%. En la UE se observa una evolución parecida, pues las exportaciones chinas crecieron un 80%, mientras que las de India aumentaron tan solo un 10%.

Perspectivas para el futuro

Para entender mejor lo que puede suceder con las exportaciones textiles y de vestido indias tras la liberalización, el estudio examina dos escenarios: uno contempla la adopción de salvaguardias temporales para limitar las exportaciones chinas, y otro permite que la supresión de cuotas tenga todo su efecto. Los resultados de estas simulaciones son poco optimistas para India. Sus exportaciones textiles seguirían creciendo gracias a las salvaguardias que limitan las exportaciones chinas, pero se verían afectadas por su desaparición. Si Estados Unidos y la UE impusieran una cuota del 50% a las importaciones chinas, las exportaciones indias de textiles y vestido aumentarían un 13% y un 11%, respectivamente. Si se suprimieran todas las cuotas, sin embargo, las exportaciones textiles indias aumentarían un 5,6% y las de vestido disminuirían un 4% (véase el cuadro).

El dragón chino en la mira

India no ha alcanzado el nivel de China en la exportacín de productos textiles y vestido.

(Porcentaje del total)

Citation: 35, 1; 10.5089/9781451943528.023.A004

Fuente: Organización Mundial del Comercio.

Deficiencias por corregir

Si India desea aprovechar las oportunidades que le ofrece la supresión de cuotas, debe remediar varias deficiencias clave. La producción y productividad del sector se ven afectadas por la baja calidad de los productos textiles, la fragmentación del sector, la creciente concentración en prendas de precio bajo o medio, los largos plazos de entrega, las demoras en los despachos de aduanas, la baja penetración de nuevas tecnologías, la falta de economías de escala y el alto costo del transporte y de los insumos.

Los precios de los productos textiles y de vestido bajarán en el futuro a niveles determinados por el mercado, y el aumento de las exportaciones dependerá del incremento de la eficiencia. En concreto, en un entorno competitivo, el éxito dependerá de mejorar la calidad, los precios, los plazos de entrega y las técnicas de márketing. Hasta el momento, las reformas en India solo han mejorado moderadamente los resultados, pero nuevas reformas permitirían un aumento más rápido de las exportaciones de textiles y vestido.

Protección temporal

El análisis de distintas situaciones hipotéticas indica que las exportaciones de India probablemente se beneficiarían con salvaguardias a las exportaciones de China, pero se perjudicarían con la eliminación total de las cuotas.

Valor de

exportación
Volumen de

exportación
Precios de

exportación
(Variación porcentual)
Eliminación total de las cuotas
Productos textilesIndia5,610,3–4,3
China51,066,2–9,2
VestidoIndia–4,00,6–4,7
China85,1113,5–13,4
Eliminación parcial de las cuotas de China1
Productos textilesIndia12,517,2–4,0
China19,624,7–4,1
VestidoIndia10,715,8–4,4
China36,746,4–6,6

Este escenario supone la eliminación total de las cuotas de todos los países salvo China, en cuyo caso se supone una reducción del 50% en su cuota.

Fuente: IMF Working Paper No. 05/214.

Este escenario supone la eliminación total de las cuotas de todos los países salvo China, en cuyo caso se supone una reducción del 50% en su cuota.

Fuente: IMF Working Paper No. 05/214.

Entre estas se encontrarían:

Creación de un entorno favorable. India ganará mucho si mejora su infraestructura, elimina las deficiencias de su sector energético, hace más eficaces sus procedimientos aduaneros y flexibiliza su mercado laboral para que el país pueda crear megaplantas de producción como las de China.

Mejora de la capacidad tecnológica. En un mercado cada vez más competitivo, el desarrollo tecnológico será crucial. Por ello, el gobierno debería fomentar la transferencia de tecnología y la difusión de innovaciones. Para reducir los plazos de entrega, India tiene que seguir integrando la cadena de suministro y desarrollar grandes clusters textiles que permitan coordinar todas las fases de producción. La inversión extranjera y la transferencia de tecnología pueden hacer mucho para el avance de la tecnología del sector, mejorar la calidad y aumentar la productividad. Su imagen de gran exportador se beneficiaría igualmente de una mayor atención a la certificación de la calidad y las marcas.

Mejorar la productividad del algodón. Aunque India es uno de los mayores productores de hilo y tela de algodón del mundo, su productividad (en T/ha) es inferior a la de China, Turquía, Brasil y otros países. La preferencia del mercado está cambiando, al menos por ahora, hacia las fibras artificiales, por lo que India deberá aumentar su capacidad y mejorar su tecnología en este subsector. Como no se sabe si el cambio es cíclico o estructural, los esfuerzos para incrementar la productividad y calidad de la producción de algodón —su principal punto fuerte— deberán continuar.

Desarrollar competencias en materia de servicios. Para incrementar su participación en el mercado, India debe mejorar sus capacidades de diseño, márketing, venta minorista y financiación, y reunir información estratégica sobre los mercados extranjeros. India aún no permite la inversión directa extranjera en su segmento minorista, pero convendría que lo hiciera en los servicios de distribución minoristas de productos textiles y de vestido. China lo ha hecho y los minoristas extranjeros tienen derecho a crear redes de distribución mediante empresas de capital extranjero sin restricciones geográficas o cuantitativas.

Ampliar su gama de productos. La confección debe introducirse más en la alta moda y el segmento de prendas personalizadas. Un mayor uso de sistemas de diseño y de fabricación asistidos por computadora ayudará a innovar y aumentar la eficiencia competitiva al reducir los plazos de entrega. Los textiles técnicos —como los empleados para embalaje, deportes, usos médicos, higiénicos y militares— forman un gran mercado, pero requieren equipos costosos y mano de obra más calificada. India debe fomentar la diversificación de las empresas textiles para participar en este mercado en crecimiento.

Reducir los plazos de respuesta y entrega. El transporte aéreo de las exportaciones podría reducir los plazos de entrega de prendas de vestir a los minoristas. Una política que fomente la creación de clusters textiles comunicados con pequeños aeropuertos especializados en el transporte de carga y empresarial podría ser una opción viable a medio plazo mientras que se amplían los puertos y otras instalaciones.

Por último, el aprovechamiento del enorme potencial de las exportaciones de productos textiles y de vestido requerirá una inversión considerable y una mayor apertura y modernización de este sector. Para facilitar este proceso se necesitarán igualmente reformas más amplias para eliminar las limitaciones de infraestructura y flexibilizar el mercado laboral.

A. Prasad y Sonali Jain-Chandra

FMI, Oficinas de los Directores Ejecutivos y Departamento de Elaboración y Examen de Políticas

Pueden adquirirse ejemplares de The Impact on India of Trade Liberalization in the Textiles and Clothing Sector (IMF Working Paper No. 05/214), de Prasad Ananthakrishnan y Sonali Jain-Chandra, al precio de US$15. Véanse las instrucciones de pedido en la página 16. El texto completo, en inglés, puede consultarse en www.imf.org.

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