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Panorama nacional: Líbano surca aguas turbulentas

Author(s):
International Monetary Fund. External Relations Dept.
Published Date:
April 2007
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Acomienzos de 2006, el gobierno de Líbano aprovechó las buenas perspectivas de recuperación de su economía a fin de esbozar un amplio plan de medidas para combatir la elevada deuda pública y la vulnerabilidad financiera. Pero en julio el conflicto con Israel desbarató las perspectivas de crecimiento fuerte y obligó al gobierno a cambiar de planes. Los donantes avalaron la nueva estrategia, presentada en la Conferencia París III el 25 de enero de 2007, y el 9 de abril el Directorio Ejecutivo del FMI aprobó un préstamo de US$77 millones en el marco de la asistencia de emergencia a países en etapa de posconflicto.

El conflicto de cinco semanas con Israel y el posterior bloqueo de un mes infligió ingentes pérdidas humanas y económicas. Los destrozos de las viviendas y la infraestructura provocaron un éxodo de profesionales que prácticamente paralizó la economía, llevándose el turismo una de las peores partes. Como resultado, se estima que el PIB de 2006 se estancó. Empero, los mercados financieros sortearon la crisis sorprendentemente bien, gracias a la pericia con que el banco central gestionó las presiones, la considerable liquidez del sistema bancario y los oportunos depósitos de Arabia Saudita (US$1.000 millones) y Kuwait (US$500 millones). Los US$3.000 millones en depósitos que salieron del país durante el conflicto ya se habían recuperado para fin de año, pero el grado de dolarización de activos y pasivos y los diferenciales de los eurobonos aún son más altos que antes del conflicto.

El conflicto complicó la reducción de la deuda y la vulnerabilidad financiera. El déficit fiscal global creció en 2006, en parte por las pérdidas de ingreso debidas al conflicto y por los gastos posteriores de alivio y reconstrucción. Los donantes comprometieron US$1.700 millones para amortiguar el impacto fiscal, pero aun así la deuda pública subió a US$40.000 millones (179% del PIB) a finales de 2006.

Estrategia de reforma

El gobierno de Líbano pretende reducir la razón deuda/PIB en aproximadamente 50 puntos porcentuales en cinco años. Este plan prevé un ajuste fiscal a partir de 2008, con aumentos en los impuestos sobre la gasolina, el valor agregado y los ingresos financieros. Se prevé también la adopción de un impuesto global sobre la renta para hacer más equitativa la carga del ajuste. En cuanto al gasto, el plan consiste en contener la masa salarial y reformar los sectores social y energético para limitar las transferencias presupuestarias indeterminadas y a la vez proteger el gasto social y de capital. La privatización de las telecomunicaciones también ayudará a reducir la deuda.

La comunidad internacional, que avaló la reforma a mediano plazo durante la Conferencia París III en enero, prometió desembolsar US$7.600 millones en donaciones y préstamos durante 2007–10. De esta suma, US$5.000 millones apoyarán el presupuesto público y el financiamiento de proyectos, y el resto se destinará al desarrollo del sector privado. Esta asistencia financiera dependerá de una ejecución firme de las reformas.

Sin duda 2007 será un duro año de transición. La tensión política deja poco margen de maniobra, paraliza la acción legislativa y perjudica la actividad económica y los mercados financieros. Pero gracias a la asistencia de emergencia a países en etapa de posconflicto, el gobierno se ha comprometido a contener el déficit fiscal, fijando, por ejemplo, una tasa mínima para el impuesto sobre la gasolina, y permitiendo el gasto en alivio y reconstrucción.

El financiamiento depende del desembolso puntual de la ayuda de los donantes, que también es básico para frenar la acumulación de la deuda pública. Además, en 2007 el gobierno emprenderá importantes reformas estructurales en favor de la Estrategia a Mediano Plazo y de los objetivos de reducción de la deuda. Por ejemplo, se reforzará la gestión de las finanzas públicas para armonizar el gasto con las prioridades de política y se empezarán a reformar el sistema de seguridad social y el sector de la energía.

Axel Schimmelpfennig

FMI, Departamento del Oriente Medio y Asia Central

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