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El ingreso en la UE contribuirá al crecimiento de Bulgaria

Author(s):
International Monetary Fund. External Relations Dept.
Published Date:
April 2007
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Al cumplirse 10 años desde el inicio de la recuperación económica de Bulgaria, el 16 de marzo el Directorio Ejecutivo del FMI concluyó el cuarto y último examen del acuerdo precautorio de derecho de giro aprobado en 2004. Bulgaria, uno de los países recién llegados a la Unión Europea (UE), se sustenta sobre una base económica firme para afrontar los desafíos de dicho ingreso, que también le reportará beneficios. No obstante, deberá aplicar políticas macroeconómicas prudentes de forma sostenida para garantizar la estabilidad financiera y reformas estructurales para mantener el crecimiento.

Cuánto pueden cambiar las cosas en 10 años

Hace una década, el futuro parecía poco prometedor para los búlgaros. No se llevó a cabo la reforma de las empresas estatales ni se logró romper la peligrosa simbiosis entre los bancos estatales y los privados, lo que provocó el derrumbe económico y financiero en 1996–97. El financiamiento de las pérdidas de estas empresas por los bancos, incluido, de forma indirecta, el Banco Nacional de Bulgaria, generó una inflación galopante y socavó la confianza del pueblo en el sistema bancario. A pesar de los intensos esfuerzos fiscales realizados para restablecer la estabilidad, en 1997 la tasa de inflación superó el 1.000%, el PIB se derrumbó (el producto se redujo un 17% acumulativo entre 1996 y 1997) y la tasa de desempleo superó el 18%.

En 2006, el panorama de la economía búlgara había cambiado radicalmente en el marco del programa respaldado por el FMI. Los ingresos reales han ido aumentando considerablemente, el desempleo se ha reducido a la mitad y la inflación ha bajado a tasas de un solo dígito. Ciertamente, el favorable entorno económico internacional actual y el optimismo reciente con respecto al ingreso en la UE han contribuido a mejorar el panorama. No obstante, este mejoramiento puede atribuirse en gran parte a la aplicación de políticas macroeconómicas y reformas estructurales orientadas a respaldar el régimen de caja de conversión que vinculó al lev primero con el marco alemán y luego con el euro.

Resultados en el marco del programa reciente

Una gran variedad de indicadores indican que, en general, el desempeño económico es satisfactorio. El PIB real aumentó, en promedio, 5,8% entre 2004 y 2006, impulsado por la vigorosa demanda interna privada. La tasa de desempleo se redujo a menos del 10% en diciembre de 2006, mientras que la inflación, si bien fue más alta de lo previsto en el marco del programa y más elevada que la meta a mediano plazo establecida por las autoridades, en general se mantuvo en un nivel moderado.

La firme aplicación de políticas fue un factor esencial para el crecimiento. La política fiscal de Bulgaria ha sido una de las más prudentes de todos los países que no son ricos en productos primarios. Los sucesivos superávits presupuestarios, que sobrepasaron el 3½% del PIB en 2006, han ayudado a reducir a la mitad la deuda pública bruta, hasta el 25% del PIB, y han contribuido a la acumulación de una reserva fiscal que ha respaldado el régimen de caja de conversión. Esta reserva ascendió a alrededor del 10% del PIB a finales de 2006. Aunque los ingresos aumentaron considerablemente, impulsados por la pujante actividad económica, la contención del gasto también fue importante. El fortalecimiento de la regulación prudencial y la supervisión bancaria a lo largo de los años contribuyó a restablecer la confianza en el sector bancario. Al igual que en otros países de la región, el crédito bancario aumentó rápidamente, hasta una tasa del 50% en 2004, como consecuencia de la apertura de la cuenta de capital y la liberalización del sector financiero, así como al hecho de que muy pocas personas tenían acceso al crédito durante los años del comunismo. El ritmo de crecimiento del crédito se ha desacelerado en los últimos años, pero se mantiene firme.

Datos básicos

Capital: Sofía

Superficie: 110.900 Km2

Población: 7.667.022 (est. julio de 2006)

Esperanza de vida: 72,3 años

PIB per cápita: US$9.793 (est. 2006)

Principales productos de exportación: Vestido, calzado, hierro y acero, maquinaria y equipo, combustibles.

Otro factor importante fue la reforma estructural. Las autoridades comenzaron a flexibilizar el mercado de trabajo eliminando la transferibilidad de las primas obligatorias por antigüedad y reduciendo la tasa de contribución a la seguridad social. Además, se racionalizó el sector público y se modernizaron algunos ámbitos, como la salud y la educación. El gobierno mantuvo los topes al aumento de la masa salarial de las empresas estatales que generaban más pérdidas y amplió las privatizaciones. No obstante, se podría haber avanzado más en el mejoramiento del entorno empresarial, redoblando los esfuerzos para luchar contra la corrupción (como señaló la Comisión Europea en sucesivos informes de seguimiento) y llevando a cabo la modernización del sistema de registro y licencias empresariales, una reforma pendiente desde hace tiempo en el marco del programa.

En un entorno caracterizado por un alto grado de apertura del comercio y la cuenta de capital, optimismo impulsado por el ingreso a la UE y una rápida expansión del crédito, el déficit en cuenta corriente casi se triplicó entre 2004 y 2006, hasta alrededor del 16% del PIB. Si bien la cuenta corriente se ha financiado persistentemente mediante enormes flujos de inversión extranjera directa, la deuda externa del sector privado también ha aumentado considerablemente, hasta un nivel superior a la reducción de la deuda pública. A finales de 2006, la deuda externa global había aumentado 20 puntos porcentuales del PIB desde 2003, hasta más del 80% del PIB, lo que contribuye a que Bulgaria sea mucho más vulnerable a los shocks externos.

En resumen, los avances realizados por Bulgaria han facilitado el establecimiento de un entorno propicio para el éxito en la UE. Las perspectivas para 2007 son favorables: el crecimiento se ubicará probablemente en torno al 6% y la inflación se reducirá de forma gradual hasta alrededor del 4% a finales del año (véase el cuadro). Sin embargo, convendría que el gobierno continuara aplicando las políticas macroeconómicas prudentes que han beneficiado al país en el pasado.

Desafíos en la UE

El ingreso de Bulgaria en la UE es un hito en la reintegración internacional del país. De hecho, el ingreso conlleva la promesa de un crecimiento sostenido en el futuro. En primer lugar, el gasto focalizado en proyectos prioritarios puede ayudar a mejorar el desempeño económico a mediano plazo mediante el mejoramiento y la ampliación de la infraestructura del país. Segundo, la plena integración en la zona común de comercio de la UE contribuirá a fomentar los intercambios comerciales y la competencia y, por lo tanto, aumentará la productividad. Tercero, la reducción del riesgo percibido por los inversionistas con respecto a Bulgaria alentará la inversión privada y contribuirá a renovar y aumentar la masa de capital. A más corto plazo, los flujos financieros netos provenientes de la UE proporcionarán estímulo interno.

Desempeño sólido

Bulgaria se está beneficiando de la aplicación de políticas macroeconómicas prudentes, pero persisten importantes desafíos.

Est.Proy.
20032004200520062007
Inflación (índice de precios al consumidor, interanual, fin del período)5,64,06,56,54,2
PIB real (variación porcentual)4,55,75,56,26,0
Saldo presupuestario del gobierno (porcentaje del PIB)–0,41,82,33,62,3
Saldo en cuenta corriente (porcentaje del PIB)–5,5–5,8–11,3–15,9–15,8
Deuda externa (porcentaje del PIB)60,264,270,581,281,0
Inversión extranjera directa neta (porcentaje del saldo en cuenta corriente)187,3136,2127,4106,377,2
Préstamos en mora por más de 90 días (porcentaje del total de préstamos)3,22,02,22,21
Préstamos en moneda extranjera (porcentaje de los préstamos del sector privado)42,847,547,345,31
Fuentes: Autoridades de Bulgaria y estimaciones y proyecciones del personal técnico del FMI.

No se aplica.

Fuentes: Autoridades de Bulgaria y estimaciones y proyecciones del personal técnico del FMI.

No se aplica.

No obstante, el ingreso no es la panacea. La evolución favorable de la economía seguirá dependiendo de la aplicación de políticas macroeconómicas acertadas y reformas estructurales sostenidas. El respaldo de amplia base al marco macroeconómico establecido desde 1997 ha mejorado el diálogo entre los interlocutores sociales, lo que ha facilitado la reforma estructural. Con todo, se requerirá paciencia y una firme voluntad política para evitar la fatiga causada por las reformas, dado que el proceso de equiparación al resto de los países será necesariamente largo.

La política fiscal prudente sigue siendo el pilar central del marco macroeconómico. Las autoridades se han comprometido a abandonar el régimen de caja de conversión y a adoptar eventualmente el euro. Por lo tanto, no puede aplicarse una política monetaria independiente. Dado que la demanda interna privada se mantiene vigorosa, es importante que el gobierno no cree ningún estímulo adicional. Impulsado en parte por los efectos de los flujos financieros relacionados con la UE, se espera que el superávit presupuestario en 2007 se reduzca a alrededor del 2,3% del PIB. Sin embargo, el impulso fiscal es menor de lo previsto porque parte de esta reducción se debe a la contribución de Bulgaria al presupuesto de la UE, lo que no tiene un impacto significativo en la demanda interna. Los fondos adicionales no presupuestarios relacionados con el ingreso crearán cierto estímulo por su cuenta. Por lo tanto, la prudencia fiscal es esencial, sobre todo en vista de la rápida disminución de la población de Bulgaria y el inminente impacto fiscal del envejecimiento.

Una tarea difícil será la reducción de la tasa de inflación. El nivel de precios de Bulgaria se ubica actualmente en menos de la mitad del promedio de la zona del euro. Dado que se prevé la convergencia de los precios hacia el nivel de la UE conjuntamente con la convergencia de los ingresos reales, es probable que la tasa de inflación de Bulgaria continúe siendo superior a la de la zona del euro durante algún tiempo, lo que refuerza la necesidad de aplicar una política fiscal prudente y realizar esfuerzos concertados para aumentar la productividad.

De hecho, el aumento de la productividad será uno de los principales motores del crecimiento de los ingresos y, por lo tanto, un desafío enorme que requerirá esfuerzos en muchos frentes, incluidos los más obvios como mejorar la calidad de la educación e invertir en investigación y desarrollo. La reforma de los mercados de trabajo y de productos podría reportar aún más beneficios. Por último, es necesario redoblar los esfuerzos para mejorar el entorno empresarial con miras a seguir atrayendo inversionistas.

Robert P. Hagemann

FMI, Departamento de Europa

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