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Se moderniza la supervisión: El FMI refuerza el marco de la supervisión económica

Author(s):
International Monetary Fund. External Relations Dept.
Published Date:
April 2007
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El marco que el FMI emplea para llevar el seguimiento de sus 185 países miembros y brindarles asesoramiento económico y financiero, labor clave denominada “supervisión”, se está modernizando. El objetivo es promover la salud de las economías nacionales y la estabilidad del sistema financiero internacional. En su Estrategia a Mediano Plazo para reformar el FMI, el Director Gerente, Rodrigo de Rato, subrayó la función central de la supervisión en la respuesta de la institución a los retos de la globalización.

Para ser eficaz, la supervisión debe cumplir con varios criterios: debe ser focalizada, franca, transparente, justa, someterse a una rendición de cuentas y tener en cuenta los efectos secundarios que pueden transmitirse a los países. Como parte de esa estrategia, el FMI ha formulado varias iniciativas para mejorar la aplicación de la supervisión. Algunas tienen por objetivo perfeccionar la labor de análisis de la institución, otras los procedimientos (véase el recuadro 1) en tanto que otras, más abstractas—pero muy importantes—, tienen por finalidad revisar y modernizar el marco de la supervisión. Estas reformas son el tema del presente artículo.

Recuadro 1Cómo se está mejorando la supervisión

La labor para mejorar la aplicación de la supervisión ya está en marcha y está complementando la actualización del marco jurídico. Algunas de estas actividades están aún en una etapa experimental. Las consultas multilaterales son un mecanismo nuevo que permite al FMI abordar simultáneamente con varios países miembros cuestiones de interés común para fomentar la colaboración en la búsqueda de soluciones. La primera se centra en cómo corregir los desequilibrios internacionales en los pagos manteniendo el crecimiento mundial.

En otra iniciativa se está afinando el diálogo del FMI con los países miembros para abordar los problemas más importantes. Asimismo, el FMI está recalcando la dimensión mundial y regional de la supervisión y mejorando el análisis de los tipos de cambio y de los mercados financieros de capital. Como parte de ese proceso, se perfeccionó recientemente la metodología de las evaluaciones del tipo de cambio real a mediano plazo, ampliándose la cobertura para incluir a más economías. Por último, se están estudiando modalidades nuevas para integrar mejor los análisis del sector financiero y los mercados de capital en las evaluaciones macroeconómicas.

La supervisión cumple varias funciones. Permite al FMI ofrecer a la comunidad internacional evaluaciones técnicas e imparciales de las políticas económicas y financieras de los países miembros (véase el recuadro 2). Este proceso se sustenta en un diálogo franco, en que el FMI actúa como asesor de confianza de los países. Además, la supervisión sirve de foro para la cooperación económica permitiendo a los países miembros examinar la evolución macroeconómica nacional e internacional y la forma en que las medidas que adopte un país pueden afectar a otros países. Esa cooperación reviste especial importancia en la economía globalizada puesto que las políticas económicas y financieras de un país pueden repercutir sobre muchos países más. Por último, la información sobre la supervisión que se divulga al público y los mercados contribuye al debate sobre la formulación de políticas y el eficaz funcionamiento de los mercados.

Antecedentes

Las modalidades actuales de supervisión se remontan a fines de los años setenta. En 1977, el Directorio Ejecutivo emitió una declaración para dar a los países y a la institución pautas para aplicar el nuevo Artículo IV del Convenio Constitutivo del FMI adoptado tras el desmantelamiento del régimen de paridades fijas de Bretton Woods. Conocida como “la decisión de 1977 sobre la supervisión de las políticas cambiarias”, sigue siendo la principal declaración de principios del FMI con respecto a la supervisión.

Desde 1977, la supervisión ha ido evolucionado en consonancia con los cambios en el ámbito económico y financiero. El ajuste quizá más notorio fue consecuencia de la enorme expansión mundial de los mercados financieros y de capital, y del consiguiente aumento de los flujos transfronterizos de capital privado. Por consiguiente, el FMI empezó a centrar la supervisión en el sector financiero y los efectos secundarios a escala internacional. Asimismo, empezó a estudiar más detenidamente las políticas estructurales para reactivar el crecimiento tras los shocks petroleros de los años setenta, la crisis de la deuda de los países en desarrollo en los años ochenta y la aparición de las economías en transición en los años noventa. Tras investigaciones que revelaron que deficiencias institucionales y la aplicación de políticas macroeconómicas poco acertadas podían frenar el crecimiento, también empezaron a incluirse en esta labor temas institucionales como la independencia de los bancos centrales y la supervisión del sector financiero. Por último, desde la crisis de los mercados emergentes a fines de los años noventa, el FMI procura evaluar la vulnerabilidad de los países a posibles crisis.

En resumen, el FMI ha ido perfeccionando continuamente sus mecanismos analíticos en respuesta a los cambios en la economía internacional. Las prácticas óptimas de hoy son distintas de las que se consideraban ideales incluso cinco años atrás y actualmente se está estudiando si también debería modernizarse el marco jurídico de la supervisión.

La modernización del marco de supervisión

Reexaminar los principios rectores de la supervisión, adoptados hace 30 años, es importante porque ayudará a mejorar la gestión de gobierno al incrementar la transparencia y la rendición de cuentas del FMI y de la labor que ejerce en la supervisión. Además, es una oportunidad para que los países miembros se pongan de acuerdo sobre el papel y el mandato de la supervisión en el siglo XXI, y sienten bases claras para mejorar la calidad e imparcialidad de la supervisión. En 2006, el Directorio Ejecutivo del FMI, integrado por 24 directores, inició un examen de la decisión de 1977. Identifico ámbitos importantes en que hay amplio acuerdo y ha empezado a forjar consenso en otros.

Aunque este examen sigue en marcha, de enmendarse la decisión, está claro que no habrá obligaciones nuevas para los países miembros, y que el diálogo y la persuasión seguirán siendo los pilares de la supervisión. Segundo, seguirá subrayándose la necesidad de prestar debida atención a las circunstancias específicas de los países y de imparcialidad en el tratamiento de los países miembros. Tercero, el marco debe continuar siendo flexible para que la supervisión pueda seguir evolucionando a la par con los cambios en la economía mundial.

Recuadro 2Consultas del Artículo IV: ¿Qué son y para qué sirven?

Los economistas del FMI visitan—generalmente todos los años—los 185 países miembros de la institución para recopilar información y celebrar con los funcionarios de los gobiernos y los bancos centrales discusiones sobre la evolución, perspectivas y las políticas económicas. En este proceso, el equipo del FMI suele reunirse con empresarios, representantes laborales, parlamentarios y organismos de la sociedad civil.

Al concluir la misión, y tras presentarse a las autoridades nacionales un informe provisional, el equipo regresa a la sede para preparar el informe del personal técnico que se somete a la consideración del Directorio Ejecutivo. Este informe incluye antecedentes, un resumen de las discusiones con las autoridades (y sus puntos de vista) y la evaluación global del equipo técnico del FMI. Más adelante, al Director Ejecutivo por el país en cuestión se le da la oportunidad de transmitir las opiniones de las autoridades al Directorio Ejecutivo.

Los 185 países miembros del FMI están representados en la reunión por los 24 directores ejecutivos, los cuales presentan declaraciones por escrito con antelación a la reunión y participan en el debate durante la misma. Las opiniones del Directorio se resumen al final de la reunión en la “exposición sumaria”. Esta declaración, que cierra oficialmente las consultas del Artículo IV, se transmite a las autoridades del país. Con el consentimiento de las autoridades nacionales, se divulgan posteriormente en el sitio del FMI en Internet el informe del personal técnico y la “nota de información al público” que resume la evaluación del Directorio Ejecutivo.

El FMI también ha estado examinando cómo evalúa la eficacia de su seguimiento y asesoramiento y cómo establece prioridades. El objetivo es garantizar que utilice metodologías robustas al evaluar hasta qué punto la supervisión alcanza los objetivos y redunda positivamente en los resultados económicos de los países. Fijar metas claras es esencial para poder cuantificar la eficacia en función de parámetros de referencia. Una posibilidad que se está considerando es una declaración de alto nivel que ayudaría a orientar la aplicación de la supervisión y facilitaría la evaluación del asesoramiento que brinda el FMI.

Lynn Aylward

FMI, Departamento de Elaboración y Examen de Políticas

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