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El IAPE fomenta el diálogo sobre políticas

Author(s):
International Monetary Fund. External Relations Dept.
Published Date:
April 2007
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Varios países africanos están considerando adoptar un nuevo marco flexible para que el FMI apoye y avale sus políticas económicas sin que medie un acuerdo de préstamos. Desde que el Directorio Ejecutivo del FMI creara el Instrumento de Apoyo a la Política Económica (IAPE) en octubre de 2005, cuatro países africanos—Nigeria, Uganda, Cabo Verde y, más recientemente, Tanzanía—lo han adoptado.

El objeto del IAPE es proporcionar un marco de apoyo para los países de bajo ingreso que ya no necesitan asistencia financiera del FMI, pero que desean que la institución avale sus políticas económicas. El IAPE, que es de carácter voluntario y depende de la demanda, es ideal para los países que pueden prescindir de los acuerdos en el marco del Servicio para el Crecimiento y la Lucha contra la Pobreza (SCLP). Estos países se denominan “ya estabilizados” porque han afianzado en buen grado la estabilidad macroeconómica, la sostenibilidad de la deuda y las reformas estructurales, y han acumulado un nivel adecuado de reservas internacionales. Aún así, todavía les interesa recibir asesoramiento y apoyo del FMI para seguir reforzando sus perspectivas de crecimiento, marcos de política macroeconómica, instituciones y estructuras de gobierno. Un IAPE bien encaminado también puede brindar acceso rápido a desembolsos en el marco del Servicio para Shocks Exógenos en casos de emergencia.

El IAPE promueve una identificación más profunda y amplia con las políticas.

Cimentar la estabilidad

El IAPE promueve una identificación más profunda y amplia con las políticas. En lo posible, las estrategias y los objetivos se basan en documentos internos, como la documentación presupuestaria y los Documentos de Estrategia de Lucha contra la Pobreza. El IAPE de Nigeria, por ejemplo, se basa en la estrategia nacional de potenciación y desarrollo económicos, un programa interno del país para reducir la pobreza. Las autoridades presentan sus políticas al FMI en una declaración propia y no en la convencional carta de intención. El IAPE inicial de Uganda y su nueva versión trienal contienen metas macroeconómicas basadas en el actual marco nacional de gasto a mediano plazo y reflejan las prioridades y estrategias enunciadas en un plan nacional de erradicación y alivio de la pobreza.

Asimismo, los IAPE de Cabo Verde y Tanzanía están armonizados con las estrategias generales de desarrollo y reducción de la pobreza de cada país. Para comprometer más al país con el programa, los IAPE suelen comprender medidas para reforzar aptitudes y capacidades locales, particularmente en ámbitos como la gestión financiera del sector público, la prestación de servicios públicos y la movilización de recursos.

Estrategias adecuadas

Los IAPE dan a los países la flexibilidad para especificar los objetivos de las políticas y elaborar estrategias acordes con sus condiciones económicas. Las políticas por lo general apuntan a consolidar la estabilidad macroeconómica e impulsar reformas estructurales, procurando sobre todo eliminar obstáculos críticos al crecimiento impulsado por el sector privado y al alivio de la pobreza. Las reformas suelen comprender medidas para mejorar la gestión del sector público, apuntalar el sector financiero y avanzar en otros ámbitos de acuerdo con la Estrategia a Mediano Plazo del FMI. Con algunos de los programas actuales apoyados por un IAPE, los países pueden obtener préstamos menos concesionarios para proyectos de alta calidad, lo cual multiplica sus opciones de financiamiento y les permite depender menos de la ayuda. No obstante, cada programa deja un margen amplio para elegir aspectos específicos que se quiera impulsar:

  • Uganda empezó con un IAPE de 16 meses con el objetivo central de preservar una larga etapa de estabilidad macroeconómica. Después optó por un nuevo IAPE de tres años para sustentar el progreso macroeconómico y dar especial atención al desarrollo del mercado financiero—financiamiento a más largo plazo para las empresas y acceso a servicios financieros en las zonas rurales—, con la seguridad energética y la infraestructura de transporte como otros factores clave para la prosperidad futura. Se prevé de manera especial la obtención de fondos no concesionarios para la construcción de una represa hidroeléctrica, crucial para solucionar la crisis de electricidad del país.

  • El fin del IAPE de Cabo Verde es apoyar la sólida evolución y perspectivas económicas del país, reflejadas, por ejemplo, en las fuertes y crecientes afluencias de inversión extranjera directa. En especial se procura atenuar los riesgos macroeconómicos y crear un margen de seguridad contra los shocks exógenos, por ejemplo, reduciendo la deuda pública y acumulando más reservas internacionales oficiales.

  • En Nigeria, las fuertes deficiencias infraestructurales son el principal obstáculo al desarrollo del sector privado, y por eso en el IAPE se destaca la necesidad de continuar con los esfuerzos para salvaguardar la riqueza petrolera y la estabilidad macroeconómica del país.

  • Con el IAPE que aprobó hace poco, Tanzanía pretende apoyar el crecimiento sostenido y la reducción de la pobreza mejorando la movilización de recursos públicos y la eficiencia del gasto, potenciando la contribución del sector financiero al crecimiento y la eficacia de la política monetaria y robusteciendo el entorno empresarial.

Señales para los donantes

Con el IAPE también se envía una señal importante a los donantes bilaterales, los bancos multilaterales de desarrollo y los mercados financieros de que el FMI ha analizado y respaldado las políticas económicas del país. Gracias a los buenos resultados del IAPE, Nigeria pudo ejecutar un acuerdo con los acreedores del Club de París y reducir sustancialmente su deuda externa. Estas señales fueron de especial importancia en el caso de Cabo Verde, que aún necesita mucha asistencia externa para impulsar la infraestructura y otros esfuerzos en pro del crecimiento y la reducción de la pobreza. Para reforzar las señales, los programas respaldados por el IAPE están sujetos a revisiones semestrales, tras las cuales se espera la publicación del informe del FMI y otros documentos del programa.

En suma, para los países de bajo ingreso el IAPE es una herramienta flexible que les permite fijar prioridades en materia de políticas con el respaldo de un diálogo continuo y estrecho con el FMI que indica a la comunidad internacional el grado de compromiso. La experiencia hasta ahora ha sido positiva, para los países y para sus socios en el desarrollo. Estos buenos resultados pueden continuar, en la medida en que los países que llegan a prescindir del SCLP vean en el IAPE un marco idóneo para alcanzar los objetivos generales de sus políticas y para analizar otras alternativas.

Maitland MacFarlan y John Green

FMI, Departamento de África

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