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Análisis: Globalización de la mano de obra: ¿Es buena o mala?

Author(s):
International Monetary Fund. External Relations Dept.
Published Date:
April 2007
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En las últimas dos décadas, el trabajo se ha ido globalizando progresivamente. Los países tienen acceso hoy a un creciente stock de mano de obra mundial a través de la inmigración, la relocalización de la producción de bienes intermedios y la importación de productos finales. En el capítulo 5 de la edición de abril de 2007 de Perspectivas de la economía mundial se estima que la integración de China, India y el antiguo bloque del Este a la economía mundial—además del crecimiento de la población—han cuadruplicado la fuerza laboral mundial real desde 1980. Para 2050, podría más que duplicarse.

Esta globalización del trabajo ha beneficiado a las economías avanzadas: ha ampliado las oportunidades para la exportación y, al reducir el costo de los insumos y hacer más eficiente la producción, ha fomentado la productividad y el producto. En consecuencia, desde 1980 los salarios han aumentado en todos los países avanzados. Se calcula que, en promedio, la reducción del precio de los bienes comerciados en los últimos 25 años ha incrementado en un 6% el producto y la remuneración real.

Según estudios publicados en Perspectivas de la economía mundial, en las últimas dos décadas la globalización del trabajo, el avance tecnológico y las políticas del mercado laboral han afectado la proporción del ingreso que reciben los trabajadores (véase el cuadro). La globalización y, especialmente, el avance tecnológico la han reducido. En las economías avanzadas, esa proporción ha disminuido en alrededor de siete puntos porcentuales desde comienzos de los años ochenta. En Europa y Japón y en los sectores no calificados de la economía la contracción ha sido más fuerte. En cambio, en los países que han reducido la cuña tributaria, disminuyendo así el costo de la mano de obra para las empresas, y evitando que la indemnización por desempleo desaliente la búsqueda de empleo, la participación de la mano de obra en la renta nacional generalmente se ha reducido menos.

El pastel es más grande, pero las tajadas mas pequeñas

Los salarios han aumentado en las economías avanzadas, pero la proporción del ingreso que reciben los trabajadores ha disminuido como porcentaje del PIB.

(Porcentaje del PIB)

Citation: 36, 6; 10.5089/9781451973235.023.A006

Fuente: FMI, Perspectivas de la economía mundial, abril de 2007.

El avance tecnológico ha tenido un efecto muy negativo en el ingreso de los sectores no calificados, donde el aumento de la remuneración real del trabajo ha sido lento. En Estados Unidos, el empleo no calificado se ha mantenido constante, aunque la brecha de ingresos entre los trabajadores calificados y los no calificados se ha ampliado en un 25%. En Europa, la remuneración real por trabajador en ambos sectores registró un crecimiento similar, aunque en los sectores no calificados el empleo creció menos.

Pregunta: ¿Está reduciendo la globalización el ingreso de la mano de obra en las economías avanzadas?

Conclusión: La mano de obra mundial ha crecido en las últimas dos décadas, y ha ayudado a aumentar la remuneración en las economías avanzadas.

¿Existen desventajas? Sí. La globalización es uno entre varios factores que han contribuido a reducir la proporción del ingreso de la mano de obra en las economías avanzadas.

Dilemas para los responsables de la política

Las autoridades en las economías avanzadas deben tratar de aprovechar los beneficios de este creciente stock de mano de obra mundial y del avance tecnológico. Deberán seguir liberalizando el comercio y, al mismo tiempo, garantizar que las economías internas sean lo suficientemente flexibles para ajustarse y responder a las presiones de los cambios. También deben reconocer los costos del ajuste y adoptar políticas para respaldar a quienes son afectados adversamente. Estas políticas deberán tener tres objetivos generales:

  • Mejorar el funcionamiento de los mercados del trabajo. Las políticas que reducen los costos para las empresas (o sea, que reducen la cuña tributaria) y facilitan el traslado de los trabajadores desde sectores en crisis hacia sectores económicos en desarrollo contribuirán al ajuste. En algunos países, también sería útil reducir la dependencia de la atención de la salud del empleo continuo y aumentar la transferibilidad de las prestaciones jubilatorias.

  • Mejorar el acceso a la educación y la capacitación. Los trabajadores de sectores calificados se han adaptado mejor a los cambios producidos por la revolución de la tecnología de la información y las comunicaciones.

  • Crear redes de protección adecuadas. Deberá suministrarse ayuda adecuada a los ingresos para amortiguar el proceso de cambio, sin obstruirlo.

Florence Jaumotte e Irina Tytell

FMI, Departamento de Estudios

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