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Supervisión mundial: FMI: La economía mundial sigue bien encaminada

Author(s):
International Monetary Fund. External Relations Dept.
Published Date:
April 2007
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El crecimiento mundial disminuirá del 5,4% en 2006 al 4,9% en 2007 y 2008, un desempeño firme pese a la reciente volatilidad en los mercados financieros y los problemas en ciertos segmentos del mercado de la vivienda de Estados Unidos, según Perspectivas de la economía mundial del FMI. Los riesgos ahora parecen menos peligrosos que hace seis meses, pero aún tienden a lo negativo. Cabe destacar cinco aspectos:

  • La desaceleración estadounidense podría agudizarse si los problemas del sector de la vivienda siguen empeorando.

  • Los precios del petróleo podrían dispararse dada la limitada capacidad de producción excedentaria y las persistentes incertidumbres geopolíticas.

  • Las presiones inflacionarias podrían reavivarse si las brechas del producto siguen cerrándose, sobre todo si el precio del petróleo volviera a dispararse.

  • La persistente volatilidad de los mercados financieros podría llevar a los inversionistas a alejarse más de los activos riesgosos.

  • Los desequilibrios mundiales podrían corregirse en forma desordenada, eventualidad poco probable pero muy costosa.

A más largo plazo, varios factores—envejecimiento de la población, mayor resistencia política a la globalización y el efecto del crecimiento rápido en el medio ambiente—podrían minar la firme productividad que ha impulsado el reciente repunte del crecimiento mundial.

Perspectivas de las economías avanzadas

En las principales economías avanzadas la desaceleración interanual del crecimiento en 2007 será más pronunciada en Estados Unidos. La economía de ese país debería recobrar cierto impulso en el curso del año conforme el lastre del sector de la vivienda se aligere en la segunda mitad de 2007, pero la vuelta al crecimiento potencial no se espera sino hasta mediados de 2008. La Reserva Federal no ha modificado las tasas de interés desde junio de 2006, con el afán de equilibrar los riesgos del enfriamiento de la economía y la persistente preocupación inflacionaria.

Tras alcanzar una cota máxima en 2006, el crecimiento en la zona del euro se contraerá este año. Esto se debe al endurecimiento gradual de la política monetaria y la consolidación fiscal, así como a la corrección de ciertos factores excepcionales—como la aceleración del consumo en Alemania antes del aumento del impuesto al valor agregado—que impulsaron el crecimiento en 2006.

En Japón, los niveles de inflación aún están demasiado cercanos a cero, y el banco central ha venido subiendo la tasa de intervención muy paulatinamente desde que abandonara la política de tasa cero en julio de 2006. Pero se prevé que la expansión continuará a un ritmo similar al del año pasado, con un crecimiento económico del 2,3% en 2007.

En los países de mercado emergente y en desarrollo se espera un crecimiento sólido ininterrumpido, pero a un ritmo más suave que en 2006. Se prevé que el crecimiento de China disminuirá del 10,7% en 2006 a alrededor del 10% en 2007. En India también se espera una desaceleración, conforme se ajusten las políticas económicas para frenar el sobrecalentamiento. El FMI prevé que continuará la prosperidad en los países africanos ricos en productos básicos, la Comunidad de Estados Independientes, Oriente Medio y América Latina. En África el crecimiento se acelerará al 6,3% en 2007.

La economía mundial sigue creciendo

Pese a la desaceleración de Estados Unidos, otras economías seguirán creciendo a un ritmo vigoroso.

200620072008
Producto mundial5,44,94,9
Estados Unidos3,32,22,8
Zona del euro2,62,32,3
Alemania2,71,81,9
Japón2,22,31,9
África5,66,35,8
China10,710,09,5
India9,28,47,8
Fuente: FMI, Perspectivas de la economía mundial, abril de 2007.
Fuente: FMI, Perspectivas de la economía mundial, abril de 2007.

Intensidad de los riesgos

Para el FMI, las probabilidades de que el crecimiento mundial caiga por debajo del 4% en 2008 son aproximadamente una en cinco. La desaceleración del mercado de la vivienda en Estados Unidos es el riesgo más grave. En los últimos meses se ha observado cierta estabilización, al menos en la demanda, con un asentamiento, y hasta una mejora, de las ventas de casas usadas y las solicitudes de hipotecas. Pero la corrección no va a terminar pronto. Los permisos de construcción aún están a la baja, y el número de casas no vendidas se acerca a los niveles más altos en 15 años. Las hipotecas de alto riesgo, que representan un 12% del mercado, están en aprietos debido a fuertes aumentos de los índices de atrasos e incumplimientos.

La pregunta clave es si los problemas con estas hipotecas repercutirán en el resto de la economía estadounidense. Si bien los precios de las casas han seguido desacelerándose a escala nacional, e incluso reduciéndose en muchas zonas metropolitanas, las finanzas de los hogares aún son sólidas. Por eso no se prevén efectos secundarios considerables, siempre que el empleo y el crecimiento de los ingresos mantengan su capacidad de recuperación. Pero persiste el riesgo de que si los precios de las casas se frenan más de lo previsto, la desaceleración será más prolongada, en especial si los efectos en la riqueza y el empleo repercutieran en el consumo.

En las economías avanzadas las presiones inflacionarias en general han cedido, pero aún hay preocupaciones. En Estados Unidos, la inflación básica permanece ligeramente por encima de la banda de tolerancia implícita de la Reserva Federal y la desaceleración gradual del crecimiento de la productividad está exacerbando la presión sobre los costos. En la zona del euro, ni los precios ni los salarios han subido mucho, pero el desempleo marca mínimos cíclicos, las tasas de utilización de la capacidad son altas y podrían asomar presiones inflacionarias si la oferta de trabajo sigue decreciendo. Las brechas de producción están cerrándose en los mercados emergentes, por lo que el efecto moderador de la competencia mundial en la fijación de precios y salarios en las economías avanzadas podría empezar a diluirse. Por último, si los precios de los productos básicos se dispararan, sobre todo el del petróleo, la inflación podría subir.

En el campo financiero, la turbulencia reciente parece contenida, pero ha hecho recordar los riesgos básicos que amenazan la estabilidad. Los últimos años fueron excelentes para los mercados, con tasas de interés real relativamente bajas y escasísima volatilidad pese al endurecimiento de la política monetaria de los principales bancos centrales. Pero la búsqueda de más rentabilidad quizás haya empujado la toma de mayores riesgos en mercados e instrumentos novedosos. Esta estrategia dio fruto en los mercados pujantes, pero el retroceso de los precios, la mayor volatilidad y las pérdidas en los préstamos podrían llevar a los inversionistas a extender menos sus posiciones, con consecuencias macroeconómicas que podrían ser graves.

Por último, en los seis últimos meses se registró una alentadora contención de los desequilibrios mundiales, que ha alejado, pero no desterrado, el riesgo de una corrección desordenada. El dólar de EE.UU. volvió a perder valor efectivo real, y las monedas de los países asiáticos con superávits adquirieron cierta flexibilidad. También retrocedieron los precios del crudo, y la demanda mundial parece estar equilibrándose.

Buenas perspectivas

El FMI prevé un sólido crecimiento del PIB en los próximos años, junto con una inflación moderada y una continua expansión del comercio.

(Porcentaje del PIB)

Citation: 36, 6; 10.5089/9781451973235.023.A004

Fuente: FMI, Perspectivas de la economía mundial, abril de 2007.

Nota: Las franjas sombreadas indican proyecciones del personal técnico del FMI. Los agregados se calculan tomando como base ponderaciones de la paridad de poder adquisitivo (PPA), salvo indicación en contrario.

1Tasas de crecimiento promedio en cada país, agregadas usando ponderaciones de la PPA; los agregados varían con el tiempo a favor de los países de crecimiento más rápido, debido a lo cual la línea adquiere una tendencia ascendente.

Conclusión

Todos estos factores no han alterado mucho las perspectivas de la economía mundial, pero tampoco se puede ser indiferente. Sin descuidar los riesgos macroeconómicos a corto plazo, las autoridades tienen que aprovechar el sólido desempeño que sigue exhibiendo la economía mundial para atacar con más tesón problemas estructurales arraigados.

Véase más información de Perspectivas de la economía mundial en las páginas 88 y 89. La edición en español de Perspectivas de la economía mundial, de abril de 2007, podrá adquirirse al precio de US$57 (US$54 para catedráticos y estudiantes universitarios) en el mes de mayo. Véanse las instrucciones de pedido en la pág. 100. Actualmente puede consultarse en www.imf.org la traducción preliminar al español del resumen general y de las notas de prensa de los capítulos.

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