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Entrevista con Murilo Portugal: América Latina necesita un crecimiento mayor y duradero

Author(s):
International Monetary Fund. External Relations Dept.
Published Date:
January 2007
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En diciembre de 2006, Murilo Portugal asumió el cargo de Subdirector Gerente del FMI con amplias responsabilidades en cuanto al funcionamiento de la institución; entre otras, la supervisión de la iniciativa sobre asistencia técnica. Portugal—hasta hace poco Secretario Ejecutivo del Ministerio de Hacienda de Brasil, su tierra natal—se había desempeñado como Director Ejecutivo del FMI en representación de varios países latinoamericanos (1998–2005) y también en el Grupo del Banco Mundial (1996–2000). Laura Wallace dialogó con él sobre las perspectivas económicas de América Latina y la asistencia técnica.

Boletín del FMI: América Latina está por concluir una maratón de elecciones presidenciales: falta solamente Argentina este año para rondar la docena. ¿Cómo se está perfilando el horizonte? ¿Qué piensa sobre la negociación de programas con Perú y Nicaragua, dirigidos ahora por presidentes que en los años ochenta fueron durísimos críticos del FMI?

Portugal: La democracia latinoamericana está floreciendo: ese es uno de los cambios más positivos que ha experimentado la región en los últimos 20 ó 30 años, y las elecciones presidenciales son un componente vital de ese proceso. Los presidentes electos gozan no solo de más legitimidad sino también de más peso político para llevar a la práctica las reformas necesarias. Y el fortalecimiento de la democracia ha ido acompañado de una mejor gestión macroeconómica y de políticas sólidas en este ámbito. La inflación ha retrocedido, la deuda pública ha dejado de subir y en muchos países incluso ha bajado, y la región es más abierta y está más integrada con la economía mundial.

Además, hay una conciencia general de que para mejorar las condiciones sociales un país debe mantener la estabilidad macroeconómica, y ese es un concepto que ha perdurado incluso cuando el poder pasó a manos de gobiernos más de izquierda, como en Chile, Uruguay y Brasil. Los dos presidentes que mencionó—García en Perú y Ortega en Nicaragua—también ejemplifican esta situación porque han hecho declaraciones muy alentadoras sobre la necesidad de conservar el equilibrio macroeconómico para poder seguir avanzando en el terreno social. De hecho, el FMI acaba de finalizar negociaciones sobre un préstamo precautorio con las nuevas autoridades peruanas (véase la nota de la pág. 19). Y los primeros contactos con el Presidente Ortega han sido muy prometedores.

Boletín del FMI: Cuando Uruguay saldó por anticipado su deuda con el FMI el año pasado, tal como ya lo habían hecho Brasil y Argentina, hubo quien dijo que América Latina buscaba distanciarse del FMI. En su opinión, ¿cómo están las relaciones con los países grandes y pequeños de la región?

Portugal: Me parece errado e innecesario interpretar la cancelación anticipada de la deuda como un distanciamiento. Para mí, es una señal de solidez financiera que un país desea transmitir a los mercados. Algunos países han indicado explícitamente, a través de declaraciones públicas, que ni están abandonando las políticas vigentes ni se están distanciando de nosotros. De hecho, Uruguay insistió en finalizar el último examen de su programa, que contenía una importante reforma tributaria nueva.

En cuanto a la relación del FMI con los países de la región, grandes y pequeños, en mi opinión estará basada cada vez más en la supervisión, que es el pan de cada día del FMI, y la asistencia técnica. Por eso es importante que sigamos empeñados en mejorar la eficacia de la supervisión, brindando un asesoramiento inmejorable basado no solo en sólidos fundamentos teóricos sino también en una vasta experiencia multinacional.

Boletín del FMI: El crecimiento del 4%–5% registrado en los últimos años por América Latina en su conjunto, ¿es sostenible y bastará para hacer mella en la pobreza y la desigualdad? ¿Ha llegado por fin el momento de declarar victoria ante el desenfreno inflacionario, sobre todo a la luz de los hechos recientes en Argentina y Venezuela?

Portugal: Algunos países han mantenido una tasa de crecimiento muy elevada, de más del 4%–5%. Pero teniendo en cuenta el potencial de la región y sus necesidades, las cifras promedio hasta el momento son una decepción. Es indispensable lograr un crecimiento más elevado para mejorar las condiciones sociales, conservar el respaldo político a favor de políticas macroeconómicas sólidas y eliminar más focos de vulnerabilidad, pero si no se protege al mismo tiempo la estabilidad macroeconómica, ese crecimiento no será duradero. Lo que se necesita es que los países aceleren las reformas estructurales y las políticas sociales encaminadas a promover la inclusión social y reducir la pobreza.

Con respecto a la inflación, la región ha progresado mucho, con una tendencia decreciente desde mediados de la década pasada. Han habido fogonazos inflacionarios causados por shocks externos o internos, pero no duraron mucho. Sin lugar a dudas lo que ha ayudado es la serie de mejoras institucionales incorporadas a la esfera de la política monetaria, como la adopción de metas explícitas de inflación y la independización de los bancos centrales. Los controles de precios son la excepción, no la regla. Sabemos que dan resultado, pero en el mejor de los casos solo por poco tiempo y en circunstancias excepcionales, como cuando hay fallas de mercado significativas del tipo de un monopolio natural. Pero no son una solución duradera porque no eliminan la inflación sino que la reprimen, generan presión sobre los costos, crean ineficiencias en el uso de los recursos económicos y deprimen la inversión.

La actual prioridad del FMI es ayudar a los países a superar las dificultades detectadas durante la supervisión o en el marco de un programa, sobre todo los problemas macroeconómicos y los focos de vulnerabilidad del sector financiero.

—Murilo Portugal

Boletín del FMI: ¿Qué tasa de crecimiento necesita la región?

Portugal: Más de alrededor del 4%; quizás un 5%, 6% ó 7%. Pero no hay una cifra mágica.

Boletín del FMI: Usted ha tenido contacto con el FMI en distintos cargos: miembro de su Directorio Ejecutivo, Secretario Ejecutivo del Ministerio de Hacienda brasileño, funcionario público en uno de los programas nacionales más activos del FMI. ¿En qué contribuirá todo esto a su actual relación con los países miembros?

Portugal: Lo primero que uno aprende es que necesita tener el conjunto de políticas indicadas para lidiar con la situación; si las políticas no son adecuadas, el programa no funciona. Un buen ejemplo es el programa lanzado en Brasil en 1998, que estaba basado en la idea de mantener un tipo de cambio fijo. Las autoridades estaban muy a favor, pero la política era errada, así que el programa no dio fruto hasta que Brasil no adoptó un tipo de cambio flotante. Lo segundo es que las autoridades deben sentirse muy identificadas con el programa; de lo contrario, aunque esté bien diseñado es posible que la ejecución sea endeble o inexistente. Lo tercero es que los países también necesitan financiamiento. Las políticas económicas no producen resultados de la noche a la mañana, así que pasa algo de tiempo entre el momento en que se instituye la política y el momento en que se comienza a ver los resultados. Y si el FMI pone en juego sus propios fondos, eso también es una señal positiva para los agentes económicos que quizá no disponen de suficiente información sobre la idoneidad de las políticas o desconocen hasta qué punto el gobierno se siente comprometido con el programa.

Boletín del FMI: Usted mencionó la asistencia técnica, que hoy absorbe alrededor del 25% del presupuesto del FMI. ¿Cree que continuará a ese nivel?

Portugal: La asistencia técnica es uno de los principales productos del FMI y no veo por qué habría que reducirla de volumen (véanse los recuadros 1 y 2). Aunque ayuda sobre todo al país receptor, también tiene elementos de bien público internacional, ya que la mejora del desempeño del país receptor puede beneficiar a los países vecinos. Y aunque en términos relativos el FMI es un proveedor pequeño de asistencia técnica, está activamente dedicado a crear sinergias con otros proveedores.

Boletín del FMI: Alrededor del 25% del total de asistencia técnica está financiado externamente, y en el caso de la prestación local estamos hablando de un 50%. ¿Le parece que el financiamiento externo cobrará importancia para la asistencia técnica?

Recuadro 1Nuevo programa de capacitación del FMI en India

El Instituto del FMI ha abierto un centro de capacitación en Pune, India, que se suma a los otros seis ubicados fuera de Washington: Abu Dhabi, Austria, Brasil, China, Singapur y Túnez.

John Lipsky, Primer Subdirector Gerente del FMI, y Rakesh Mohan, Vicepresidente del Banco de la Reserva de India (BRI), inauguraron oficialmente el Programa Conjunto de Capacitación de India y el FMI (PCI) el 24 de enero.

El PCI ofrecerá a funcionarios de India y de otros países de Asia meridional y África oriental capacitación con aplicación a la elaboración de políticas en los ámbitos de gestión y políticas macroeconómicas, programación financiera, política monetaria, supervisión bancaria, cuestiones vinculadas al sector financiero, finanzas públicas, política y operaciones cambiarias, y estadística. Los cursos reciben financiamiento del FMI, el BRI y el Gobierno de Australia.

Lipsky declaró que la capacitación es un componente importante de los esfuerzos del FMI por afianzar la capacidad de elaboración de políticas de los países miembros y se manifestó confiado en que el nuevo instituto “contribuirá a difundir las lecciones que han extraído otras regiones del mundo y servirá de foro de diálogo sobre temas regionales”, acotando que “Tanto para mis colegas del FMI como para mí es una satisfacción contar con India como socio en este nuevo proyecto”.

Recuadro 2El papel de la asistencia técnica del FMI

Para el FMI, la asistencia técnica y la capacitación son componentes fundamentales de la estrategia de fortalecimiento de las capacidades, sobre todo en el caso de los países en desarrollo. El objetivo es ayudar a los países a afianzar sus capacidades humanas e institucionales para el diseño y la ejecución de políticas económicas sólidas. La asistencia técnica y la capacitación brindadas giran principalmente en torno al núcleo de especialización del FMI: política macroeconómica, administración impositiva y recaudatoria, gestión financiera pública, reforma del sector financiero y estadísticas macroeconómicas y financieras. Algunos datos básicos sobre la asistencia financiera:

  • Alrededor del 90% está dirigida a países de bajo ingreso y de ingreso mediano bajo con el fin de reducir la pobreza a través de un crecimiento sostenido. Otro importante destinatario son los países en etapa de posguerra.

  • En el ejercicio 2006, el FMI dedicó el equivalente de 429 años-persona (un año-persona representa 260 días hábiles) a la prestación.

  • Un porcentaje cada vez mayor se canaliza a través de seis centros distribuidos entre las islas del Pacífico, el Caribe, África y Oriente Medio. Este mes Rodrigo de Rato, Director Gerente del FMI, inauguró el tercer centro africano en Gabón.

  • El FMI colabora con otros donantes en el financiamiento y la prestación de asistencia técnica.

  • Los países vecinos se benefician de la mejora del desempeño económico de los receptores de asistencia técnica, lo cual contribuye a la estabilidad macroeconómica.

Asistencia técnica por región (izquierda), departamento (centro) y ámbito programático (derecha)

(Ejercicio 2006, en años-persona efectivos)

Fuente: FMI.

Portugal: Provenga de los donantes o de los beneficiarios, el financiamiento tiene que existir; por eso es vital que el FMI siga movilizando fondos externos. Debemos redoblar el diálogo con los donantes y continuar puliendo la calidad de la asistencia técnica; esa es la razón por la cual nos hemos esforzado tanto en poner en práctica las sugerencias que hizo nuestra Oficina de Evaluación Independiente a comienzos de 2005. Asimismo, debemos probarles a los donantes que no hay derroches en la prestación, y perfeccionar los mecanismos de monitoreo, administración y evaluación de la asistencia técnica.

Boletín del FMI: A su parecer, ¿cómo logrará el FMI equilibrar sus propias prioridades institucionales con las de los donantes, y cómo satisfará las expectativas externas de resultados concretos y mensurables?

Portugal: No creo que haya gran dificultad porque somos una organización multilateral y nuestras prioridades las fija el Directorio Ejecutivo, en el cual están representados los países donantes. Pero aunque esté financiada por donantes—quizá con prioridades distintas—, la asistencia técnica debe continuar respondiendo a las prioridades de los beneficiarios y a las del FMI como institución. La actual prioridad del FMI es ayudar a los países a superar las dificultades detectadas durante la supervisión o en el marco de un programa, sobre todo los problemas macro-económicos y los focos de vulnerabilidad del sector financiero. Otra tarea importante es ayudarlos a forjar o fortalecer instituciones económicas. La asistencia técnica puede contribuir mucho a ambos objetivos.

Boletín del FMI: El FMI está aplicando un criterio cada vez más regional a la asistencia técnica; el último centro abrió en África central. ¿Qué resultados está dando este enfoque? ¿Hay planes para inaugurar otros centros?

Portugal: Los resultados son muy buenos. Un centro local permite responder con más rapidez a lo que el país solicita y adaptar mejor la asistencia técnica a sus necesidades. Los países receptores también se sienten más integrados, ya que participan en el consejo administrativo. En este momento estamos consolidando los seis centros actuales, y aunque sé que existe interés, por el momento no hay nada decidido sobre otros nuevos.

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