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Panorama regional: La continuidad del crecimiento en América Latina

Author(s):
International Monetary Fund. External Relations Dept.
Published Date:
January 2007
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Pese a un posible tercer año de recuperación económica y a las buenas perspectivas para el año siguiente, América Latina aún no logra conjurar el fantasma de los altibajos históricos. A propósito del actual período de crecimiento, el Departamento del Hemisferio Occidental organizó un seminario de un día para analizar estudios recientes del FMI y de especialistas externos sobre el crecimiento económico—factor imprescindible para la reducción de la pobreza—y sobre las perspectivas para la expansión continua de América Latina y el Caribe.

El debate giró en torno a dos aspectos generales de la teoría del crecimiento: el papel del capital externo en el crecimiento económico de los países en desarrollo y cómo alargar las etapas de crecimiento. En los modelos económicos convencionales se supone que el capital debe fluir de los países ricos a los pobres porque la inversión es más rentable donde la razón capital/trabajo es más baja. Pero Arvind Subramanian del FMI señaló que los capitales cada vez más fluyen en sentido contrario, y que los países pobres que acumularon superávits en cuenta corriente, prescindiendo del financiamiento externo, han tendido a crecer más rápido que los países deficitarios.

Caben varias explicaciones. En el documento “Foreign Capital and Economic Growth”, Subramanian y sus colegas Eswar Prasad y Raghuram Rajan observan que el capital externo tal vez no sea necesario en los países que generan más ahorro interno del que puede destinarse a usos productivos o en los países que no son capaces de absorberlo. En ciertos casos, las deficiencias del sistema financiero impiden un buen aprovechamiento del capital externo. Señaló que la inversión extranjera directa (que suele obviar los sistemas financieros nacionales) tiende a obedecer más el modelo convencional.

Acotó además que hay un motivo menos inocuo por el que han disminuido las afluencias de capital externo: pueden perjudicar el desarrollo. Quizá dichas afluencias se eviten porque provocan sobrevaloraciones del tipo de cambio que reducen la competitividad de sectores clave, como el manufacturero.

Partidas en falso

Históricamente, muchos países en desarrollo, entre ellos los de América Latina, no han tenido dificultades para empezar a crecer. El problema ha surgido a la hora de mantener “períodos duraderos de crecimiento sostenido como los que han sido la base de la prosperidad de Asia” y que son típicos en los países industriales, indicó Jeromin Zettelmeyer del FMI.

Junto a Andy Berg y Jonathan Ostry, en el documento “What Makes Growth Sustained” Zettelmeyer analizó la experiencia de 140 países para determinar cómo las condiciones iniciales y las circunstancias en un período de crecimiento afectan su duración. La variable más potente era el grado de desigualdad en la sociedad. Cuanto más desigual la distribución del ingreso, menos probable que las rachas de crecimiento sean duraderas. Por otro lado, el grado inicial de democracia no ayuda a predecir la duración del período de crecimiento, pero que un proceso de democratización sí tiende a prolongarlo. Además, en los países que han liberalizado el comercio las rachas suelen durar más. Se observó también, aunque con menos claridad, que el crecimiento basado en las exportaciones es más duradero, quizá porque el sector exportador tiene incentivos propios para impulsar la reforma institucional. El factor externo que más amenaza la recuperación sostenida es la volatilidad de las tasas de interés en Estados Unidos.

Rishi Goyal del FMI señaló que las tasas de interés en Estados Unidos son los únicos shocks externos relacionados significativamente con los altibajos típicos de la evolución económica de América Latina. En el documento de trabajo “Volatility and Growth in Latin America: An Episodic Approach”, Goyal y Ratna Sahay analizaron 17 países y advirtieron que el nivel de las tasas de interés estadounidenses “era casi el doble” en los períodos de poco crecimiento, caracterizados también por políticas fiscales volátiles, escasez de reformas de mercado y desarticulación de reformas previas.

Las presentaciones sobre Argentina, Brasil, México y Perú hicieron pensar que el crecimiento continuará. Y en un caso se dio a entender que, al menos en Brasil, el crecimiento real supera por mucho al documentado.

¿Perdurará el crecimiento de Argentina?

Pocos países latinoamericanos han tenido una trayectoria económica tan volátil como la de Argentina. Pero tras la crisis de 2001–02, cuando el producto se desplomó y la pobreza y el desempleó se dispararon, la recuperación del país ha sido sostenida. Desde entonces, el producto ha aumentado 36% y el desempleo y la pobreza han disminuido.

“Hay que reconocer que el gobierno ha mantenido políticas macroeconómicas sólidas y sin precedentes”, señaló el profesor Federico Sturzenegger de la Universidad de Harvard. El gobierno mantiene un fuerte superávit fiscal, y está reestructurando la deuda y sosteniendo una moneda subvalorada (para incentivar el ahorro). Asimismo, ha reintroducido los controles de precios, pero sin buenos resultados. Admitió que es probable que la recuperación dure. La combinación de políticas macroeconómicas acertadas y reformas emprendidas en los años noventa para abrir la economía le permitirán al país pasar a un ritmo de crecimiento más lento pero aún vigoroso “sin entrar en una nueva crisis”, lo que para Argentina será un “hecho inédito”, señaló Sturzenegger, ex funcionario económico del gobierno durante la crisis de 2001.

Al igual que la mayoría de países de América Latina, Brasil, la economía más grande de la región, ha tenido un desempeño deslucido desde 1980. Pero Martin Cerisola del FMI, junto con Ricardo Adrogué y Gaston Gelos, señalaron que los cambios en las políticas económicas desde mediados de los años noventa han ayudado a elevar el crecimiento anual a alrededor del 2,75% últimamente; una mejora con respecto a los años ochenta y noventa pero muy por debajo de las cifras de hace 40 y 30 años.

Entre las reformas se cuentan privatizaciones, desreglamentación y fuertes reducciones arancelarias, que colectivamente han servido para abrir más la economía, fomentar la competencia y aumentar la productividad. En el documento “Brazil’s Long-Term Growth Performance—Trying to Explain the Puzzle”, Cerisola indica que las perspectivas de crecimiento continuo son buenas. Cita reformas del sector financiero que alejan el peligro de crisis bancarias y que mejoran la capacidad de intermediación financiera. Un factor de riesgo importante es el fuerte consumo del gobierno, que ronda el 37% del PIB pese a que presta pocos servicios.

Cifras inexactas de crecimiento

En una ponencia polémica se explicó que quizá no sea necesario justificar el reciente crecimiento lento de Brasil porque el país ha crecido mucho más rápido de lo que indican los datos publicados. Irineu de Carvalho del FMI señaló que tras la liberalización comercial de Brasil se exageró mucho la cifra de inflación porque que el índice de precios al consumidor no incluía ni los productos nuevos ni las rápidas mejoras de calidad de los productos existentes. Basándose en el documento “The Myth of Post-Reform Income Stagnation in Brazil” que elaboró con Marcos Chamon, De Carvalho dijo que el crecimiento real del ingreso podría haberse infravalorado en hasta 3 puntos porcentuales anuales si se utilizaba dicho índice para deflactar las cifras de crecimiento nominal. Advirtió que en otros países de América Latina pueden haber ocurrido distorsiones similares, pero que en México la diferencia es mucho menor, del orden del 1,4% anual.

La economía mexicana ha crecido un 3%–4% anual desde 2003 y ha experimentado varias reformas en los últimos 20 años. En comparación con el resto de América Latina, los resultados han sido buenos, según Vincent Moissinac del FMI, pero no como los de los países asiáticos. Se precisan más reformas, sobre todo para preparar a México para los shocks futuros, como una mayor competencia de China. Las desventajas de México son un mercado laboral rígido e ineficiente y una fuerte concentración en los mercados de productos, como energía, telecomunicaciones, bebidas y construcción. México tiene que mejorar su entorno comercial y reformar aún más su sistema financiero para que la cantidad y la calidad de los servicios concuerden con las necesidades del país.

Tras enfrentar problemas en los años ochenta y comienzos de los noventa, Perú estabilizó su economía y emprendió reformas estructurales a mediados de los años noventa. En promedio, el PIB real ha crecido un 2,5% en los últimos 15 años, aunque recién ahora está acercándose al máximo de 1975, y cerca de la mitad de la población vive debajo de la línea de pobreza.

En una presentación basada en su documento “Growth and Reform in Peru Post-1990: A Success Story”, Eva Jenker del FMI señala que Perú tiene que ampliar la educación y la infraestructura y mantener las políticas monetarias y fiscales estables. También se necesitan nuevas reformas estructurales para flexibilizar los mercados de trabajo. Hay que estudiar más la forma de reforzar el vínculo entre el crecimiento económico, que está mejorando, y la reducción de la pobreza, que aún es alta.

Se analizaron casos de crecimiento en varios países de bajo ingreso, como Bolivia, Guyana, Haití y la República Dominicana. Sara Calvo, del Banco Mundial, examinó el enigma de Bolivia, donde la evolución económica ha sido floja y la pobreza es aguda pese a las reformas de mediados de los años ochenta. Aplicando el nuevo método de diagnóstico del crecimiento, Calvo se centró en el “limitante” más grave de entre muchos factores que podrían frenar el crecimiento de un país. Según ese método, en Bolivia “no se puede descartar” como factor limitante el bajo nivel de inversión privada debido a la incertidumbre acerca del rendimiento futuro y la posible expropiación.

James L. Rowe FMI, Departamento de Relaciones Externas

Los estudios, presentaciones y debates del taller “Economic Growth and Latin America: What Have We Learned” pueden consultarse en http://www.imf.org/external/np/seminars/eng/2006/growth/index.htm.

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