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Análisis: Los países de bajo ingreso ante el alza del petróleo

Author(s):
International Monetary Fund. External Relations Dept.
Published Date:
October 2006
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Con las últimas alzas récord de los precios nominales del petróleo, puede sorprender que los países importadores no sufran una mayor presión macroeconómica y que la demanda de recursos del FMI no haya sido mayor. En un nuevo documento de trabajo, un equipo del Departamento de Elaboración y Examen de Políticas del FMI estudió el efecto del reciente aumento en los precios del petróleo en la balanza de pagos y las situaciones fiscales de los países importadores de bajo ingreso que pueden recurrir al Servicio para el Crecimiento y la Lucha contra la Pobreza (SCLP). Para los autores, las mejores condiciones económicas y financieras mundiales, las sólidas entradas de capital, y los menores volúmenes de importaciones de petróleo —debidas a la repercusión de los precios mundiales en los precios internos— han ayudado a los países a afrontar este desafío.

El producto y comercio mundiales han estado mucho más pujantes en el período actual de alza del petróleo que en períodos similares anteriores. Y aunque los precios nominales alcanzaron nuevos máximos en 2005–06, los precios reales no han llegado al máximo de 1980. Además, acorde con las presiones de la demanda del crecimiento mundial —en contraste con los fuertes shocks de la oferta de los años setenta— el alza de 2003–05 fue más bien gradual, y permitió a los países ajustarse. El shock se absorbió mejor porque los países de bajo ingreso contaban con más reservas, y las tasas de cobertura de importaciones eran casi el doble que a fines de los años setenta.

Sólidas exportaciones y entradas de capital

Los actuales saldos en cuenta corriente de los países en estudio, en promedio, disminuyeron entre 2003 y 2005, aunque es interesante que gran parte del descenso fuera impulsado por mayores importaciones no petroleras. Los costos de las importaciones de petróleo aumentaron, pero fueron atenuados por una leve reducción en los volúmenes importados. Además, sus exportaciones aumentaron debido a una fuerte demanda mundial y compensaron por completo la subida del petróleo (véase el cuadro). Como proporción del PIB, las transferencias oficiales en gran parte no variaron.

Durante 2003–05, la cuenta de capital del país importador de petróleo de bajo ingreso común registró una fuerte mejora que, a su vez, compensó el deterioro de la cuenta corriente. El mayor endeudamiento oficial no explica la mejora en la cuenta de capital, dado el descenso de los promedios de los nuevos endeudamientos y saldos de deuda. Aunque un mayor alivio de la deuda ayudó a la mejora, el principal factor fue un aumento en las transacciones del sector privado. A causa de la deficiencia de datos, las fuentes de estos flujos no están del todo claras, pero, al parecer, se podrían incluir algunas transferencias y remesas privadas no identificadas en las cifras de flujos de capital. En promedio, las situaciones de las reservas extranjeras de los países del SCLP mejoraron en términos absolutos, aunque la cobertura de importaciones de las reservas, en promedio, disminuyó de 4,7 a 4,2 meses, debido al repunte en las importaciones de petróleo.

Los promedios ocultan variaciones entre los países y, para aclararlas, los países se agruparon teniendo en cuenta si las reducciones de importaciones de petróleo disminuyeron su costo total, si la cuenta corriente mejoró o empeoró, y si la cuenta de capital contrarrestó algún deterioro en la cuenta corriente. Se observa que estos países dependen mucho de las reducciones de importaciones de petróleo para ajustarse a la subida de precios y que otras partidas de la cuenta corriente y de capital determinaron si las reservas sufrían o no pérdidas totales. En promedio, su tasa de crecimiento subió de 4,2% en 2003 a 4,5% en 2005, y al parecer, no fue afectada por el grado de ajuste en las importaciones de petróleo.

Efecto fiscal limitado

En cuanto al presupuesto, el shock del petróleo fue leve o compensado por otros hechos fiscales. El saldo fiscal total promedio mejoró en más de ½ del 1% del PIB al año en 2003–05. El déficit primario medio —que excluye los pagos de intereses y, por tanto, el alivio de la deuda— también mejoró moderadamente.

El resultado fiscal positivo se explicaría en gran parte porque estos países —que en su mayoría gravan los combustibles y no subsidian explícitamente los precios minoristas internos— transmitieron el aumento de los precios mundiales a los precios internos. Los precios minoristas internos de la gasolina (en dólares de EE.UU.) se mantuvieron sobre el precio del mercado mundial del crudo y sobre el precio minorista estadounidense de la gasolina entre fines de 2002 y mediados de 2005 y, en este período, superó el equivalente estadounidense en más de ¾ de los países de la muestra. Pero las diferencias regionales persisten, los países africanos muestran el mayor grado de transmisión y los países de la Comunidad de Estados Independientes, el menor. Las altas tasas de transmisión para los precios de la gasolina en dólares de EE.UU. se reflejan en gran medida en el combustible diesel, pero no tanto en el querosén, consumido principalmente por los hogares más pobres, por lo que los gobiernos prefieren moderar sus alzas.

Situación equilibrada

En un principio, la leve disminución de los volúmenes de importaciones y el aumento de las exportaciones han ayudado a los países de bajo ingreso a anular el efecto de los precios altos del petróleo.

Variaciones medias

entre 2003

y 2005

(porcentaje del PIB)
Variaciones medias

entre 2003

y 2005

(porcentaje del PIB)
Cuenta corriente–2,3Cuenta de capital3,0
Importaciones de petróleo–1,4Por tipo de flujo
Exportaciones1,7Inversión extranjera directa0,5
Importaciones no petroleras–3,6Otras inversiones, netas2,6
Otras partidas de cuenta corriente1,0Otros flujos de capital0,0
Donaciones–0,2Por beneficiario
Sector oficial0,1
Sector privado3,0
Reservas/balanza de pago general0,7
Nota: Los signos negativos denotan un efecto perjudicial en la balanza de pagos.Datos: IMF Working Paper No. 06/171, “Weathering the Storm So Far: The Impact of the 2003–05 Oil Shock on Low-Income Countries”.
Nota: Los signos negativos denotan un efecto perjudicial en la balanza de pagos.Datos: IMF Working Paper No. 06/171, “Weathering the Storm So Far: The Impact of the 2003–05 Oil Shock on Low-Income Countries”.

Shock de precios

Pese a la fuerte subida de los precios del petróleo, la demanda de recursos del FMI por parte de los países de bajo ingreso importadores de petróleo ha disminuido.

Citation: 35, 18; 10.5089/9781451944310.023.A011

1Servicio para el Crecimiento y la Lucha contra la Pobreza.

Datos: FMI, Perspectivas de la economía mundial, septiembre de 2006, y Departamento Financiero.

Aunque en promedio los saldos fiscales no han sido afectados por el shock petrolero, se podrían acumular pasivos cuasifiscales, en especial en el sector de empresas públicas, a menudo no reflejado por los indicadores fiscales del gobierno central. Por ejemplo, los saldos financieros de las empresas de servicios públicos se deteriorarán si sus precios y tarifas no se ajustan según el aumento de los precios de los insumos de productos del petróleo.

No aumentan las solicitudes al FMI

El bajo número de solicitudes de nuevos préstamos o aumentos de los ya existentes que ha recibido el FMI (véase cuadro) ratifica el efecto leve del reciente aumento en los precios del petróleo. El FMI tampoco ha visto un aumento en las exenciones para los criterios de desempeño establecidos según sus programas, que los países podrían haber solicitado si no hubieran cumplido con las metas financieras clave. Estos factores explican las necesidades financieras externas limitadas de los países pese al shock petrolero.

También habría otros factores relevantes. Como otros financiamientos del FMI, los préstamos otorgados a los países de bajo ingreso han tendido a la baja en los últimos años, lo que refleja en parte las condiciones económicas mundiales, los ciclos sucesivos de alivio de la deuda y, en algunos casos, la mejora de las políticas de los países, al igual que el cambio de algunos países a los acuerdos del SCLP con bajos niveles de financiamiento. También es posible que en ciertos países las políticas no sean suficientemente sólidas como para lograr un apoyo financiero del FMI.

Sin embargo, dado que los precios mundiales del petróleo continúan aumentando mucho más que el promedio de 2005, varios países podrían enfrentar presiones más serias. En particular, no podrían reducir aún más las importaciones de petróleo sin dañar el crecimiento. Al mismo tiempo, sin un ajuste, y si las mayores importaciones de productos del petróleo originan una pérdida de reservas, sus necesidades de financiamiento podrían aumentar. Por ejemplo, dado un precio medio del petróleo de US$66,50 por barril en 2006 y sin nuevas reducciones en sus importaciones (al igual que una reversión en los flujos de capital para estos importadores, según las proyecciones de Perspectivas de la economía mundial del FMI, abril de 2006), se esperaría que las reservas promedio bajaran otro 0,5% o un 1,3% del PIB en total. Si es así, más países podrían pedir apoyo financiero al FMI.

Este artículo está basado en el documento “Weathering the Storm So Far: The Impact of the 2003–05 Oil Shock on Low-Income Countries” (IMF Working Paper No. 06/171), de Paolo Dudine, James John, Mark Lewis, Luzmaria Monasi, Helaway Tadesse y Joerg Zeuner. Pueden adquirirse ejemplares al precio de US$15. Véanse las instrucciones de pedido en la pág. 292. El texto completo, en inglés, puede consultarse en www.imf.org.

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