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Actualidad: Los gobernadores respaldan la reforma bienal de las cuotas

Author(s):
International Monetary Fund. External Relations Dept.
Published Date:
October 2006
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En las Reuniones Anuales del FMI y el Banco Mundial que concluyeron recientemente en Singapur, el FMI consiguió un respaldo masivo al conjunto de medidas para alinear mejor las cuotas de los países miembros con los cambios en la economía mundial y proteger la participación de los países de bajo ingreso. Según el Director Gerente del FMI, Rodrigo de Rato, “estas reformas del gobierno interno revisten una enorme importancia para el futuro de nuestra institución. La harán más eficaz y otorgarán más legitimidad a todas las otras reformas que estamos poniendo en marcha”.

El FMI también obtuvo el firme apoyo de su principal órgano asesor, el Comité Monetario y Financiero Internacional (CMFI), con respecto a otros elementos clave de la Estrategia a Mediano Plazo: una supervisión económica más eficaz, la creación de un nuevo instrumento de liquidez para los países de mercados emergentes y un esfuerzo renovado para ayudar a los países de bajo ingreso a alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) de 2015, entre los que cabe destacar el de reducir la pobreza a la mitad con respecto a 1990.

Aunque las Reuniones se celebraron en un entorno económico mundial que sigue demostrando una notable capacidad de recuperación, cada vez reina más incertidumbre, según la última edición de Perspectivas de la economía mundial (pág. 281). La suspensión de las negociaciones de la Ronda de Doha despertó gran inquietud y planteó la posibilidad de que el nacionalismo económico haya socavado el compromiso mundial con el multilateralismo.

Asistieron a las Reuniones Anuales gobernadores de bancos centrales y ministros de Hacienda del todo el mundo, así como miles de representantes de los medios de comunicación, del sector financiero, el sector privado, y las organizaciones de la sociedad civil (OSC). La decisión del Gobierno de Singapur de prohibir el acceso a algunos representantes de las OSC acreditados por el FMI y el Banco Mundial creó tensiones durante las primeras jornadas. Tras enérgicas protestas de las autoridades de ambos organismos, el Gobierno de Singapur permitió que asistieran la mayoría de los vetados. Aunque la decisión llegó tarde y el boicot a muchos de los eventos se mantuvo, asistieron 250 representantes de las OSC. Para algunos de ellos, particularmente de organizaciones asiáticas, esta era la primera vez que tenían la oportunidad de interactuar con el FMI y el Banco Mundial.

Reequilibrar la participación

En la votación del 18 de septiembre, la resolución sobre la reforma de las cuotas y la participación en el FMI obtuvo el respaldo de 156 países miembros, un 90,6% de la totalidad de los votos, porcentaje muy superior al 85% necesario para su aprobación. El programa bienal de reforma se inicia con un aumento ad hoc de las cuotas de cuatro de los países más sub-representados: China, Corea, México y Turquía. Asimismo, incluye un acuerdo sobre una fórmula más sencilla y transparente para calcular las cuotas y la duplicación de los votos básicos, que, cómo mínimo, protegería el número de votos de los países de bajo ingreso. Se solicitó al FMI que presentara un informe de avance en las reuniones del CMFI de abril de 2007 y que completara las reformas para las Reuniones Anuales de 2008.

El Presidente del CMFI y Ministro de Hacienda del Reino Unido, Gordon Brown, declaró que estas medidas constituirán la reforma más importante de la estructura de gobierno del FMI desde que se creara la institución después de la segunda guerra mundial. En su discurso, De Rato subrayó que el respaldo abrumador a favor de la reforma era testimonio de la visión de los países miembros de “reconocer que preparar al FMI para el futuro es algo que va en beneficio de todos los países”. Al mismo tiempo, sin embargo, reconoció las inquietudes de India y Brasil —y de otros países que votaron contra la resolución— con respecto a los aumentos ad hoc de cuatro países cuando aún no se ha resuelto cómo modificar la fórmula de las cuotas.

Fortalecimiento de la supervisión económica

El sólido respaldo otorgado por el CMFI a los esfuerzos del FMI para fortalecer la función de supervisión fue otro resultado importante. El seguimiento de la economía mundial y el asesoramiento que brinda a los países es, según De Rato, “quizás el servicio más valioso que ofrece el FMI”. En consonancia con esa opinión, el CMFI expresó su satisfacción por el examen en marcha de la Decisión de 1977 sobre la Supervisión de las Políticas Cambiarias. Dicha decisión sentó las bases del seguimiento que ejerce el FMI de la política económica de los países miembros tras el colapso del régimen de tipos de cambio fijos de Bretton Woods. El examen actual tiene por objetivo modernizar ese mecanismo para llegar a un entendimiento común y a un consenso sobre las atribuciones clave del FMI, de conformidad con el Artículo IV del Convenio Constitutivo y los fundamentos y objetivos de la supervisión, que abarcan las políticas monetaria, fiscal, financiera y cambiaria. En julio, el Directorio Ejecutivo del FMI realizó un examen preliminar de estas cuestiones y se prevé que en los próximos meses el personal técnico presentará al Directorio un informe con propuestas para actualizar las pautas de la Decisión.

El CMFI también apoyó enérgicamente el mayor hincapié de la supervisión del FMI en cuestiones financieras y de los mercados de capital, y expresó su satisfacción por el enfoque de consultas multilaterales, que procura fomentar el debate y la cooperación en torno a asuntos económicos y financieros de interés común. En la primera consulta multilateral, sobre los desequilibrios mundiales, participan Arabia Saudita, China, Estados Unidos, Japón, y la zona del euro.

El Comité también respaldó el fortalecimiento de las políticas del FMI para ayudar a los países de mercados emergentes. Estas economías, señaló De Rato, han adoptado medidas para reducir la deuda pública, reforzar el sistema financiero y ser más flexibles. Sin embargo, las crisis financieras no han desaparecido y la comunidad mundial, a través del FMI, debe estar en condiciones de ofrecer respaldo financiero “lo suficientemente predecible, flexible y sustancial” como para que estos países puedan superar los retos a los que se enfrentan. El CMFI pidió al Directorio Ejecutivo del FMI que continúe su labor “de formular las características necesarias de un nuevo instrumento, prestando debida atención a la interacción con los servicios financieros que ya ofrece el FMI”, e invitó a De Rato a presentar una propuesta concreta sobre un nuevo instrumento de liquidez en la reunión de CMFI de abril de 2007.

Con respecto a los países de bajo ingreso, el CMFI solicitó al FMI que centrara la atención en el crecimiento sostenible y en ámbitos macroeconómicos de importancia crítica para ayudarlos a alcanzar los ODM. Consideró positiva la implementación de la Iniciativa para el Alivio de la Deuda Multilateral y subrayó la importancia de que los países eviten una nueva acumulación de deuda no sostenible. En ese contexto, el Comité estimó que el marco de sostenibilidad de la deuda del FMI y el Banco Mundial es el instrumento primordial que deben utilizar los prestatarios y los acreedores para evaluar otras estrategias de financiamiento, detectar incipientes factores de vulnerabilidad relacionados con la deuda, y formular prácticas coherentes de financiamiento. Instó a todos los acreedores y deudores a utilizar este marco en la toma de decisiones y a colaborar con el FMI y el Banco Mundial para conceder crédito en forma responsable.

El Comité para el Desarrollo respaldó la labor del Banco Mundial en la gestión de gobierno y la lucha contra la corrupción. El Presidente del Banco Mundial, Paul Wolfowitz, afirmó: “Tenemos una obligación frente a los pobres de este mundo […] nuestros fondos deben destinarse a los fines para los que se crearon”. Asimismo, el Comité apoyó firmemente la estrategia del Banco de reducir la pobreza en los países de ingreso mediano. El Presidente del Comité y Ministro de Hacienda de Colombia, Alberto Carrasquilla, recalcó que en estos países aún viven un 70% de los pobres del mundo y, por lo tanto, deben desempeñar una función central en el esfuerzo mundial para alcanzar los ODM.

El crecimiento se mantiene vigoroso

Refiriéndose a las perspectivas de la economía mundial, el Consejero Económico saliente del FMI Raghuram Rajan señaló en conferencia de prensa el 14 de septiembre, que este es el cuarto año de crecimiento mundial muy robusto y de una expansión que se mantiene pese a los altos precios de los productos básicos. Apoyándose en las últimas proyecciones de Perspectivas de la economía mundial, previó un crecimiento mundial de 5,1% en 2006 y de 4,9% en 2007.

Sin embargo, señaló que hay más incertidumbre de lo habitual. Entre los riesgos a corto plazo se cuentan la posibilidad de una desaceleración más fuerte de lo previsto en Estados Unidos (a la que se suma la incógnita de si el crecimiento mundial es realmente independiente de esa eventualidad), una nueva intensificación de las presiones inflacionarias mundiales y la posibilidad de que la corrección de los desequilibrios mundiales sea más abrupta de lo esperado.

El 12 de septiembre el Consejero del FMI y jefe del nuevo Departamento de Mercados Monetarios y de Capital, Jaime Caruana, presentó las conclusiones del último Informe sobre la estabilidad financiera mundial (Global Financial Stability Report), que también apunta a vigor sostenido y mayor riesgo. Solicitó mayor cooperación de las autoridades nacionales y la adopción de medidas en las economías emergentes para reducir las vulnerabilidades y mejorar la reglamentación y las normas prudenciales. Asimismo, aconsejó a las instituciones financieras seguir mejorando sus prácticas de gestión de riesgo, cerciorarse de que cuentan con suficiente amortiguación y considerar las repercusiones de entornos menos favorables en la solidez financiera y la liquidez de la deuda.

A la vista de los desafíos y oportunidades implícitos en el actual entorno económico y financiero del mundo, el CMFI solicitó al FMI que respaldara a los países miembros en la tarea de fomentar políticas orientadas a reducir los desequilibrios mundiales, manteniendo al mismo tiempo un crecimiento mundial sostenido; a afrontar el impacto de los precios del petróleo, sobre todo en los países más vulnerables; a dirigir la probable transición hacia condiciones de menor liquidez, y a garantizar la sostenibilidad fiscal y la estabilidad financiera a mediano plazo.

¿Un punto de inflexión para el multilateralismo?

Pese al dinamismo de la economía mundial, la suspensión de las negociaciones comerciales en la Ronda de Doha en julio ensombreció Singapur. Brown expresó su optimismo, pero indicó que el colapso de las negociaciones es el riesgo más inquietante para el crecimiento mundial a largo plazo. Instó a todos los países y a los miembros de la Organización Mundial del Comercio a resistirse al proteccionismo y pidió a los líderes de los países que más comercian que hallen una forma de reanudar las negociaciones cuanto antes. De Rato solicitó a los principales países avanzados y de mercados emergentes una actuación rápida para preservar los avances y reavivar la Ronda de Doha. Con respecto al comercio señaló que no hay un término medio: “El mundo o bien avanzará hacia un aumento del crecimiento y de las oportunidades, o bien retrocederá hacia el nacionalismo”.

Rajan expresó su preocupación de que la suspensión de las negociaciones de Doha refleje una tendencia de nacionalismo económico, miope y egoísta, y contraria al tipo de políticas que han sostenido el crecimiento. Pero la defensa más prolija y apasionada del multilateralismo y de su contribución al bien global corrió a cargo de Anne Krueger, la recientemente jubilada Primera Subdirectora Gerente del FMI, en su discurso de despedida a la Junta de Gobernadores.

Advirtió que se subestima cada vez más la función que ha desempeñado el multilateralismo para sustentar los enormes éxitos económicos del último medio siglo, lo que calificó de irónico porque, a medida que avanza la globalización, la necesidad de contar con un sistema económico internacional multilateral eficaz es mayor que nunca. Señaló tres tendencias inquietantes: el mayor recurso a mecanismos comerciales preferenciales (con la discriminación que implican); los flujos privados de capital que, pese a su mayor importancia, aún no están sujetos a un régimen multilateral coherente, y la tendencia de los países a fijarse más en su posición que en la del sistema, olvidando que el resultado deseado puede socavar los fundamentos institucionales de esas mismas instituciones sobre las que están tratando de ejercer influencia. El multilateralismo, sostuvo, ha sido un éxito que debe defenderse y preservarse.

Sheila Meehan

FMI, Departamento de Relaciones Externas

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